En el año 2011 se estrenó en los
cines de gran parte del mundo la película Thor, basada en los cómics del
homónimo superhéroe del universo Marvel, el cual a su vez se encuentra
inspirado en la mitología nórdica. Esta
cinta además correspondía a una de las tantas antesalas a la superproducción de
Los
Vengadores y donde el “dios del Trueno y el martillo” se reuniría (y
reunió) junto a otros personajes “marvelitas”; todo esto luego de preparar el
campo durante unos años, tras realizar inteligentemente filmes interconectados acerca de estos personajes. El primer largometraje contó con la dirección
de alguien de la talla de Kenneth Branagh, actor y director shakesperiano autor
de varias grandes obras de la pantalla grande (entre ellas su soberbia versión
del clásico de Mary Shelley Frankenstein), además de tener en su
reparto a grandes actores de apoyo, como Anthony Hopkins en el papel de nada
menos que Odin (el padre de Thor y de buena parte de los dioses de su panteón),
la recién galardonada con el Oscar Natalie Portman, Rene Russo y Stellan
Skarsgård, todos con una filmografía impresionante a cuestas; además se encontraba
en el papel principal el apuesto y solvente actor rubio Chris Hemsworth, quien
sacó más de un suspiro entre la audiencia.
Pero tampoco se puede olvidar el trabajo de Tom Hiddleston, otro joven
actor emergente, quien con su labor como Loki, el dios de la mentira y hermano
de Thor, consiguió opacar nada menos que al propio protagonista. Sin embargo para un buen porcentaje del
público, incluyendo a los fanáticos de estas historietas, el largometraje fue
considerado como algo débil y más todavía al compararlo con otras producciones
basadas en el exuberante repertorio de Marvel.
Fue así como el conflicto provocado por estas desavenencias artísticas,
que a su vez tuvieron cierto impacto desde el punto de vista comercial, para la
secuela se decidió contar con otro director tras las cámaras.
Hace menos de dos meses se pudo ver en cines, la continuación de la obra
cinematográfica original acerca de las andanzas de Thor. En esta ocasión se optó por contratar como
director a Alan Taylor, veterano de varias producciones televisivas, quien
había conseguido renombre gracias a su labor en la adaptación para la pantalla
chica de Juego de Tronos, la popular serie de HBO basada en las novelas
de George R. R. Martin de su saga Canción de Hielo y Fuego. Fue así como esta película se transformó en
el primer trabajo de alto presupuesto y de estreno mundial de su director,
luego de tener a su haber otros tres títulos anteriores; sin embargo en
televisión Taylor no sólo ya había demostrado su talento con el programa recién
citado, si no que había llegado a trabajar en otras series de culto del mismo
canal del cable, como Oz, The Sex & the City, Canivale
y The Sopranos, entre otros, aparte de haber hecho Mad
Men para la competencia (siendo esta otra serie actual
multipremiada). Al tratarse Juego
de Tronos de una historia de carácter épico, con fabulosas batallas,
abundantes filmaciones en exteriores y con numerosos personajes a los cuales no
se les podía quitar su protagonismo durante la interacción con los demás, se le
otorgó la empresa de repuntar a Thor como superhéroe de su propia cinta (más
considerando los elementos en común entre las aventuras maravillosas de Thor y
lo que bien se puede apreciar en la mencionada Juego de Tronos)…Y pues
bien, se puede afirmar sin rodeos que Alan Taylor logró superar la prueba con
creces, llegando a conseguir un producto final superior con respecto a su
predecesora, lo que en todo caso también fue posible al mantener a los mismos
intérpretes de la primera película, acompañados además por otros de primer
orden que se sumaron en esta ocasión al numeroso casting de la cinta.
Dentro de los nuevos actores que se agregaron en la secuela, destacan
los dos villanos nuevos que aquí aparecen, estos caracterizados por el inglés Christopher
Eccleston, otro shakesperiano con una carrera increíble desarrollando tantos
papeles diferentes y soberbios, y por otro lado, un gran actor más como lo es Adewale
Akinnuoye-Agbaje, artista de color de origen nigeriano, pero nacido y
nacionalizado británico. Ambos
personifican a dos aterradores y maléficos “elfos oscuros”, líder y segundo al
mando respectivamente de su ejército, quienes desean cobrar una venganza de
corte milenaria y a su vez traer una noche eterna al universo.
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| Portada de un cómic clásico de Thor , donde el Dios del Rayo se enfrenta a Malekith. |
Si en la primera parte de la saga fílmica de Thor se vio a éste como a
un ser impulsivo y deseoso de conseguir de una vez por todas el trono de
Asgard (hasta que es castigado por su
padre y se le condena a vivir como simple mortal para darle una lección de
humildad), en esta ocasión el dios ya ha conseguido la suficiente madurez luego
de los sucesos que le tocó vivir tras su exilio en la Tierra, la recuperación
de sus poderes y su intervención como protector del planeta tras la invasión
alienígena que se pudo ver en el filme de Los Vengadores. Por ende, el Thor mostrado en esta ocasión
más que nunca es un verdadero paladín de su gente y un personaje respetado y admirado por quienes cuida (los seres
humanos). El desarrollo emocional del
superhéroe ha llegado a tal punto, que incluso ha sido capaz de renunciar al
amor de su vida, en beneficio del bien de los demás y de su labor como heredero
de Asgard.
La película además nos muestra gracias a un potente prólogo, la
existencia de un mal tan antiguo como la misma presencia benigna de los
asgardianos: los elfos oscuros, quienes pertenecen a uno de los Nueve Reinos
que según las creencias antiguas vikingas había (siendo la Tierra llamada en
este caso Midgard). Estas criaturas
poseedoras de artes mágicas y/o tecnológicas tan maravillosas, tienen como a su
gobernante a Malekith (encarnado por Christopher Eccleston), uno de esos villanos
tan llamativos que sólo Marvel considera lograr y que fue creado por el
dibujante y guionista Walter Simonson, durante su etapa a cargo de los cómics
de Thor y que es considerada como una de las mejores de este Vengador. A su vez los elfos oscuros son mostrados como
seres medianamente andrógenos (siendo que entre ellos no se ve a ninguna
mujer), de gran masa muscular y con un diseño en su armadura y máscaras de
batalla soberbio y ominoso. Por otro
lado, se creó para sus diálogos entre ellos un lenguaje élfico único, bastante
convincente por cierto.
Otro aspecto a considerar dentro de este filme, es la inclusión de
criaturas monstruosas como nunca antes se había visto en otro filme de Marvel:
es así como particularmente luego de la introducción, tras una batalla en otro
mundo, aparecen distintas razas, entre ellas una de aspecto rocoso, similar a
la Mole de los 4 Fantásticos (estos seres cobran vital importancia en la
recomendable película de animación Planeta Hulk, basada en la novela
gráfica del mismo nombre y donde también sale Thor). También hay referencias directas a los
monstruos de la primera película. A su
vez los mismos elfos oscuros pueden transformarse en bestias de gran poder.
Respecto al humor, éste cobra otra vez bastante relevancia en el guión,
mucho más que en el largometraje anterior, llegando a niveles irrisoriamente
inteligentes como en los filmes de Iron Man.
Es así como no sólo Thor es capaz de mostrar esta faceta cómica suya, si
no que el personaje del científico interpretado por Stellan Skarsgård, tiene
varios de los momentos más hilarantes de la cinta, como también algunos de sus
colegas (casi en el clímax de la historia, los distintos saltos entre mundos y
lugares llegan a ser inolvidables en su jocosidad y entretención).
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| Versión de Malekith comiquera más actual ¿Cierto que se parece al malvado Eclipso de DC? |
Pero no todo es positivo en esta producción, si como seguidor de los
cómics uno se pregunta el por qué de la decisión arbitraria de no mostrar a
Thor usando su icónico casco con alitas (como cuando a los X-Men en sus filmes
no se les representa llevando sus célebres trajes de batalla y se optó por una
estética propia de la saga de Matrix con trajes negros
minimalistas). En este sentido, el
seguidor más acérrimo se puede sentir algo vapuleado, al quitársele al personaje uno de sus
elementos más caracterizadores (sólo en la primea cinta al principio se le vio llevando
este implemento). Asimismo, por mucho
que la labor hecha por Tom Hiddleston como Loki sea soberbia y en particular en
este caso llegue a “robarse la película”, sobresaliendo por sobre el mismo
protagonista, sería conveniente que no abusaran más del personaje, puesto que
ya son tres filmes usándolo (recordemos que el anterior fue Los
Vengadores, donde es el principal antagonista de este grupo
superheroico) y la verdad ya es hora que utilicen a otros grandes malvados de
Marvel que han sido obviados, para que no suceda lo mismo como la
sobreexplotación de Magneto en la seguidilla fílmica de los X-Men.
El habitual cameo de Stan Lee, el querido y popular guionista artífice
de muchos de estos personajes marvelitas, quien a su vez con sus ingeniosas
ideas revitalizó los cómics de superhéroes a principios de los sesenta
(saliéndose de los patrones preestablecidos de este tipo de historietas), no
puede dejar de ser más agradable al fanático (quizás sólo superable por su
aparición en la última versión de Spiderman).
Uno se pregunta por qué razón no aparece en las varias secuelas de los
X-Men. A su vez de forma inesperada se
ve unos cuantos segundos a otro habitual Vengador… ¡Adivinen cuál es!
En cuanto a la música, en este
caso se encuentra a cargo del eficiente Brian Tylor, quien ya con Iron
Man 3 nos regaló una heroica e inolvidable banda sonora, algo que hace
esperar como nunca sus nuevos trabajos para el séptimo arte. En este caso, consiguió una partitura
superior a la creada por otro gran músico de los soundtracks, Patrick Doyle en la primera cinta de Thor.
Por último quienes hemos visto todos las películas anteriores de Marvel,
desde la que inició esta serie con Iron Man en 2008 (pertenecientes a
Disney y a Paramount), sabemos que tras los créditos finales debemos quedarnos
en las butacas del cine y ello para degustar de un epílogo que siempre resulta
ser un anticipo de la próxima película de la saga. Es así como en este caso no sólo hay uno, si
no dos, tal como en la versión para DVD y blu-ray de Los Vengadores. De este modo se avisa a quien no la ha visto,
sin querer dar spoilers, que no debe abandonar la sala y que le conviene quedarse
a ver estos dos agregados (siendo lejos el primero el más prometedor, puesto
que tiene clara relación o bien con Los Vengadores 2 o con la cinta que
se supone se estrenará antes, correspondiente a Los Guardianes de la Galaxia).
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| Otros afiches de esta gran película y donde en uno de ellos se puede apreciar cómo es representado Malekith en el filme. |





















