viernes, 2 de junio de 2017

Mi primera vez...en la Comic Con.


      Voy a comenzar este mes de junio, justo a mitad del año de 2017, con un post algo diferente (bueno, la verdad no tanto), pero sí se trata de un texto que no tenía pensado en escribir y que se me ocurrió sobre la marcha, tan solo este recién sábado pasado.  Dejaré para el fin de semana a Lemebel, que desde hace tiempo que deseo volver a dedicarle una entrada en mi Cubil.  Lo siento, Pedro, pero mi faceta ñoña es mucho más fuerte que la literata.
      El último fin de semana se celebró, creo que por sexta vez, la Madre de todas las convenciones frikis en nuestro país, la Comic Con, marca registrada que reúne en todo el mundo a los seguidores de cómics, libros, seriales, películas, videojuegos, juegos de cartas y de rol, y todo lo que tenga que ver con el llamado fandom, que haga que grandes y chicos alucinemos con alguna de sus ficciones y/o personajes.  Es así que a estos eventos se invita (pagados eso sí) a la mayor cantidad de exponentes al respecto, entre artistas de toda índole (actores, guionistas, escritores, dibujantes…) para que den charlas, participen en foros, firmen autógrafos y se saquen fotos con sus seguidores (quienes en muchas ocasiones deben pagar aparte de la entrada, el valor adicional de obtener tal “honor”, tal como al menos pasa en Chilito); asimismo, una serie de stands que promocionan las marcas más importantes y entre las que se encuentran las sagas más famosas de este “submundo” de la cultura de la entretención y, por qué no, del arte popular, comparten el lugar con las tiendas especializadas, que se instalan para tentar al público con sus supuestas ofertas.  Sin embargo, donde quizás hayamos uno de los elementos más gratificantes para los asistentes, viene a ser que quien quiera puede cumplir su fantasía de vestirse/disfrazarse/emular a sus personajes favoritos, paseándose por toda la zona y convirtiéndose por esas horas en una estrella más de todo esto; pues no faltan (no faltamos) los que quieren sacarse fotos con estos valientes, que muchas veces los atuendos de estos cosplayers resultan ser magníficos.  El cuadro no puede dejar de completarse sin los concursos de rigor, entre los que están los mismos cosplayers y quienes deben preparar hasta un show, para demostrar quién cumple mejor con el sueño de parecerse a sus ídolos.
      En suma, una Comic Con o convención similar, es una verdadera instancia para que quien ame todo esto, como también se sienta en el cielo entre sus pares…Y solo he mencionado unas cuantas de las actividades que acá podemos encontrarnos.
      Quienes me conocen, en más de una ocasión me han preguntado año a año “¿Vas a ir a la Comic Con?”, a  lo que por lo general les respondía negativamente, pues como se tiende a hacerla a fin de mes, ya me he gastado la plata como para asistir (no solo teniendo para comprar la entrada, sino que  como para no andar con los bolsillos vacíos).  Y luego de ver las fotos de las nuevas convenciones, siempre me decía “Este próximo año iré”, lo que se repitió ya de manera cíclica por más de media década.  Por otro lado, la idea de gastar en algo que estaba acostumbrado a acudir de manera gratuita (claro que nunca al nivel masivo de la Comic Con), también me era un argumento de peso para no frecuentar esta “fiesta de la ñoñería consumista”… ¡Ella, la austera!
       Hace unos años atrás junto a mi amigo Miguel Acevedo (sí el mismo del blog Le Dicen Poesía y los libros Cartelera de Cine y Espejos), asistimos a lo que tenemos la duda ambos fue la primera Comic Con chilena.  La reunión se hizo en el Centro Cultural Mapocho, un hermoso edificio centenario restaurado de la capital, que hoy en día ha sido utilizado en todo tipo de actividades masivas.  Pues resulta que ambos acudimos con todas las ganas del mundo de pasarla bien, en especial esperando encontrarnos con algo, que al menos se acercara en esta versión criolla a lo que habíamos visto en tantas películas y seriales frikis.  Recuerdo que hasta pagamos entrada, si bien tampoco era tanto, que se suponía el gasto valía la pena.  Sin embargo cuando entramos, nos dimos cuenta que las exposiciones ocupaban una mínima parte de la construcción, una zona justo donde se encuentran los baños y que es como un largo pasillo; el resto de la Estación Mapocho estaba sin ocupar.  Los pocos stands que habían daban pena y no había ninguna marca registrada que apoyara todo esto con su presencia.  La verdad es que en la práctica he olvidado casi todo lo concerniente a esa vergonzosa exposición, que uno en menos de 10 minutos recorría.  Todavía con Miguel nos preguntamos qué era en realidad ese simulacro de convención.
         Sin embargo, poco tiempo después comenzaron en el país las Comic Con “como Dios manda”, con harta publicidad, mucha plata involucrada y con invitados famosos, entre nacionales e internacionales.  Estas comenzaron a hacerse en la misma Estación Mapocho, un lugar además de fácil acceso para todo el mundo, gracias a la buena locomoción colectiva con la que además cuenta (por otro lado, tampoco me queda tan lejos que digamos y me muevo bastante bien por sus alrededores).  Luego tuvieron la pésima idea de hacerla en el más “sofisticado” Espacio Riesco, un edificio más moderno y que queda ubicado en una zona más opulenta de la ciudad, rodeado de empresas, parques y barrios residenciales. La excusa, según algunos, de este cambio de lugar, es que el otrora hogar de la Comic Con era ya demasiado chico, como para dar a vasto con lo que ahora se había transformado.  Entonces tuve una nueva excusa para seguir perdiéndomela, que la verdad no me animaba viajar a este lado de Santiago tan a trasmano.
        A menos que me equivoque, fue en marzo de este mismo año cuando mi amiga Angélica (de los Galpincheros), nos ofreció entradas de la Comic Con por “guasap” a todos los del grupo y a más de 60% de descuento.  Al final solo 3 nos interesamos. Era una oportunidad que no podía desaprovechar y sin dudarlo le pedí cuatro, para asistir sábado y domingo, un día con mi sobrinito Amilcar (de 7 años) y otro con mi amigo Luciano, quien de seguro demás que querría acompañarme. Pasó su buen tiempo para que llegara el momento esperado.
        En un principio me había hecho la idea de que con Amilcar iríamos los dos disfrazados, él de Robin y yo de Batman.  “Yo quiero ir de Batman” me dijo.  “Bueno, yo iré de Batman y tú de Batmito ¿Te parece?” le propuse.  La idea le fascinó.  Se me ocurrió esto tras recordar lo bonito que se veía con un traje, que le compré a los 3 años, del Murciélago en el estilo clásico azul y gris, para un cumpleaños mío que fue con temática de superhéroes. Fue mi amigo Marcelo López, quien afirmó que se parecía al también llamado Batiduende.
        Mis intenciones de mandarnos a hacer a medida los disfraces quedaron en pura buena voluntad, pues no ahorré para ello y cuando llegó la fecha de ir juntos al evento, Amilcar terminó por usar un atuendo más humilde de Spider-Man negro.  Pero el niño estaba feliz y yo orgulloso de tener a mi lado a ese pequeño admirador de los justicieros. 
         Me puse de acuerdo con Vale y con Nelson para juntarnos en una estación del metrotren y llegar todos a la Comic Con.  Así que le dije a Amilcar que tendríamos que esperar a los tíos un ratito.  Cuando llegaron nuestros compañeros de viaje, mi regalón dijo con voz fuerte y con esa franqueza inocente que caracteriza a los pequeños “¡Creía que eran jóvenes!”.  No paramos de reírnos, en especial Vale que encontró magnífico el comentario.
          Como era de suponer, Amilcar apenas llegamos comenzó a pedirme que le comprara cosas, lo que por supuesto me negué, pues si le daba en el gusto, lo estaría mal acostumbrando a ser más consumista de lo normal, je.  Al principio hizo una pataleta, pero luego se le quitó solo y de manera rápida, lo que me alegró, ya que la idea era pasarla bien todos juntos y en especial Amilcar, que por primera vez iba a una actividad de este tipo. 
          Llegamos tipo 4 de la tarde y la enorme cantidad de personas me abrumó, además del ruido ambiental que para mi gusto era demasiado (por razones similares, no me gustan los discos y pubs).  Fue algo extraño para mí, ya que incluso pensé en abandonar lo más pronto posible el recinto.  No obstante como sucede en estos casos, sin que me diera cuenta mis sentidos al rato se acostumbraron a la sobrecarga de estímulos y de ese modo junto a Amilcar y mis amigos pude pasearme por los alrededores con placer.  No dudé en sacarme todas las fotos que pude, ya sea junto a Amilcar o a solas, siempre con los cosplayers que más nos interesaran, además de visitar casi todos los stands que había.   Cuando veíamos con mi sobrinito algún disfraz que nos gustaba, le decía a Amilcar que le pidiera a la persona por el nombre de su personaje, si podía fotografiarse con él y a lo que ni corto ni perezoso se acercaba y le decía, por ejemplo, “¿Doctor Strange, puedo sacarme una foto contigo?”.  Todos muy amables y encantados por ese chiquitito, que con tanta personalidad les hacía la solicitud, accedían.  Por otro lado,  mi “clon” (como dicen algunos que lo conocen), no vacilaba en posar en gestos claramente inspirados en Spidey.  Con mucha ternura recuerdo que a un tipo muy dulce, vestido del Hombre del Saco de El Extraño Mundo de Jack, le dijo “Eres bien bonito”, lo que emocionó a su interlocutor, quien lo abrazó; asimismo, al Agente Venom le confesó que él era su hermano.


            
            Vale y Nelson no duraron mucho en la Comic Con y a lo más estuvieron una hora y media, pero con Amilcar no dejamos por ello de disfrutar de ese bello momento juntos.  En realidad la paso muy bien junto a él, quien además se siente muy dichoso de interactuar con otros adultos y de estar con su tío Elwin.   Nunca pensé que iba a amarlo tanto.
            Ya cerca del anochecer, nos encontramos con la sorpresa de que en medio de todo esto se iba a querer conseguir romper un record de Guinnes, al tener la mayor cantidad de disfrazados de Eleven, una de las heroínas infantiles de la serie de culto Stranger Things. Pese a que Amilcar por razones obvias no la ha visto (“Solo la verás cuando tengas pelo en el pecho” le observé, como todas las pelis y otros programas para adultos cuando me pregunta al respecto), de inmediato se interesó por el show respectivo y se quedó atento mientras se llevaba a efecto este “momento histórico”.  Fue algo muy cómico ver a algunas de esas Eleven alternativas, con las piernas peludas y barba.


             Antes de que pasara lo anterior, presenciamos un certamen de cosplayers sobre héroes y villanos.  Los jueces estaban igualmente caracterizados y uno de ellos era una imponente Hiedra Venenosa, la célebre archivillana del Señor de la Noche, quien desde lejos se veía muy guapa.  La animadora, le pidió a Hiedra Venenosa que dijera unas palabras al público y entonces se escuchó… ¡Una voz de hombre! Estaba lleno y nadie reaccionó de manera burlesca, lo que me fue muy satisfactorio.  Creo que la mentalidad respecto a la diversidad sexual en mi país, está cambiando positivamente en materia de tolerancia y lo que como profesor lo he podido comprobar en nuestras nuevas generaciones.   Cuando ya nos estábamos yendo con Amilcar, nos encontramos con la susodicha (¿o el susodicho?) y le pregunté a Amilcar si deseaba sacarse una foto con ella, a lo que dijo al tiro que sí.  Me encantó lo afectuosa que fue Hiedra Venenosa con mi bebé.  Por supuesto que no dudé en tener mi propio recuerdo junto a tan grata persona.  Al otro día fue la animadora de otro de los concursos, aunque en esta ocasión vestida como pirata.
             Por supuesto que Amilcar quería volver a ir conmigo al día siguiente, pero le contesté que no, porque esta vez iba a visitar stands para adultos.  Es que me había quedado con las ganas de entrar a la “zona zombi”, como le puse, y que estaba dedicada al exitoso show de The Walking Dead.  Este apartado de la Comic Con era sin dudas uno de los más grandes de la convención.  Luciano no quiso entrar, menos hacer la fila, así que ingresé solo a esos “devastados y violentos territorios”, sin dejar de fotografiarme junto a unos cuantos muertos vivientes y a la valiente Michonne. 
             Ir esta vez prescindiendo de mi papel de tío, me permitió andar más a mis anchas por todo “Espacio Rasca”.  Luciano es un excelente compañero de ñoñerías y fue genial tenerlo a mi lado, en mi segundo día de Comic Con (en realidad era la tercera jornada de este año, no obstante no asistí el primer día, o sea, el viernes).  Tuvo la paciencia de sacarme todas las fotos que le pedí, yo lejos más viejo que él y aun así al parecer actuando como un verdadero cabro chico ya cuarentón. 
             Otro stand que no dejé de visitar, fue el que promocionaba nada menos que la primera de las dos cintas que adaptan It de Stephen King, pronto a estrenar.  Posé con el impermeable amarillo y el globo rojo del afiche; aunque lo mejor, fue que obtuve más de una foto junto a su versión de Pennywise, que ahora ya me convence.  Sin embargo luego me encontré con un Pennywise de la miniserie de los noventa, lo que me hizo aún más feliz.
             No había querido comprar nada, hasta cuando ya justo íbamos retirándonos Luciano y yo, pues los precios estaban exorbitantes.  Fue entonces que me di cuenta de que el puesto de Unlimited, la más importante editorial chilena de cómics, estaba liquidando ya cerca del cierre a mitad de precio lo que le quedaba.  De ese modo me llevé conmigo unos cuantos títulos. 
            Ya ha pasado una semana completa desde que pasó la última Comic Con y ahora mismo recuerdo con nostalgia tantas emociones y buenos momentos compartidos junto a mi sobrinito y a mis amigos.  A ver si para la próxima se concreta lo de asistir los dos, Amilcar y este servidor, convertidos en verdaderos cosplayers. 



10 comentarios:

  1. Bueno. Los organizadores no apuestan a realizar el evento de manera masiva. Que pudiera atraer un publico de gran envergadura. Sobre el tema de hiedra venenoso.. Tengo que admitir que es hermosa.
    Me gusta el traje de spiderman negro, el payaso It y agente venom.
    Saludos de Argentina.

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    1. Hace años que no me escribían desde Argentina y eso que está al lado no más. Me alegra volver a verte por acá, que se nota que tenemos mucho en común. Gracias por ser el primero en compartir conmigo este post tan importante para mí.

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  2. Saludos Elwin, aquí murinus2009.

    Me recordaste tiempos prehistóricos, que yo recuerde asistí a pocas convenciones de Comics allá por esa lejana década que fueron los 90s.

    En esos tiempos se desato un boom de los comics tras el evento de "la Muerte de Superman" cerca donde vivo se abrieron 2 tiendas de comics importantes que yo visitaba seguido, tiempo después aparecieron las primeras convenciones las que recuerdo son:

    Mecyf.
    Comics Ciencia Ficción y Fantasía, se hacia en un lugar céntrico, la entrada creo era libre, estaba muy llena y costaba trabajo ver algo.

    Conque
    El nombre se dice venia de las preguntas:
    ¿Con que dinero la vamos a hacer?
    ¿con que instalaciones?
    ¿Con que invitados?...
    Igualmente estaba muy llena y costaba trabajo ver algo, en esa fue la primera vez que vi cosplayers, ni siquiera sabia que se les decía así, hasta creo 2005, el gran Acto Principal fue llevar a un tipo de Lucasfilm, para presentar... ¡El Episodio 1!, de la Trilogía Precuela de Star Wars, ya sabemos en que va eso.

    Convención de Ciencia Ficción Terror y Fantasía.
    No se si así se llamaba, fue organizada por principalmente el escritor mexicano de CF H. Pascal, al cual conocí y le compre algunos libros, primero la hicieron en un lugar llamado centro cultural Jose Martí, al año siguiente en un sitio mas grande, después... desapareció.

    Creo que son las mas grandes que visite, como curiosidad en esas fechas se hacia una muy pequeña, me la recordó la que mencionas, se recorría en 10 minutos, se llama:
    "La Mole".
    Inexplicablemente esta es la única de aquellas fechas, que sobrevivió y no solo eso, se hizo muy grande, a la fecha es la mas importante en Cd. de Mexico.

    Este año, tras un paro de mas de 15 años, revivieron la Conque, solo que en Queretaro a 250km. de Cd. de México, el "plato principal" fue una "Convivencia" con Stan Lee, a un costo de creo 4000 pesos, (200 dolares), por 10 minutos con esta leyenda viviente.

    Ademas de esas, de vez en cuando, hay unas mas pequeñas, casi siempre dedicadas al Anime, en general no voy a una desde los 90s., principalmente por cuestiones presupuestarias, a veces solo me acerco a averiguar los precios de entrada: unos 300 pesos (15 dolares) en promedio al observar estos y el montón de gente, se me van las ganas de entrar, me basta con ver a algunos cosplayers que andan por ahí, unos son grandes trabajos, el mejor que he visto es un Hulk Buster.

    Que bien que te la pasaste en grande con tu sobrino Amilcar, seguro para el, sera un recuerdo imborrable y con tus Amigos, muy divertida esa anécdota de las Eleven, (personaje que no conozco aun), con piernas peludas y barba y la de Hiedra Venenosa (Venenoso, lo llamó @Pascual Medina) con voz ronca de hombre, lo de los disfraces de Batman para ti y Amilcar, para la siguiente vez, creo que debes encargarlos desde ya.

    Vaya Elwin, me recordaste cosas de hace mas de 20 años, gracias y hasta pronto.






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    1. He ido a varias convenciones, pero esta lejos ha sido la más grande y antes de ella, en los noventa cuando aún era un universitario, la Faxexpo y cuando era miembro del fan club de Star Trek (así al menos en dos ocasiones en un importante periódico de acá con mi traje de La Nueva Generación). Cuando era parte de este grupo (Zona Neutral se llamaba hicimos varios eventos y hasta charlas di). El año pasado no más asistí a la primera que se hizo de "Juego de Tronos".
      Fíjate que de las que mencionas, supe de la Mecyf debido a la publicidad que le hizo la Editorial Vid en los cómics de Batman que compraba y donde destacaban la visita de John Bogdanove, un dibujante que para nada me gusta y del que me alegro no me he vuelto a encontrar con sus feos trabajos.
      ¿Comer junto a Stan Lee? ¡Feliz pago el dinero!
      Por cierto, no me quedó claro de si en México, que está al ladito no más de USA, hay Comic Con.

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  3. Saludos de nuevo Elwin, aquí murinus2009, otra vez.

    Respecto a tu pregunta.
    Que yo sepa nunca se ha hecho la Comic Con en Ciudad de México, supongo que es una especie de Franquicia a nivel mundial, algo he escuchado que creo en Los Angeles, o Las Vegas, la Comic Con es la mas grande e importante del Mundo, incluso creo se presentan los mayores avances de Series Películas y Animación.

    Gracias de nuevo Elwin y hasta pronto, si no surge algo mas.

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  4. Mi estimado amigo, en realidad eventos como la Comic Con no me motivan para nada, los cosplays, decenas de personas disfrazadas como Eleven (personaje de la magnífica serie Stranger Things), donde queda el arte bajo todo eso? Porque para mi el comic es arte, y estos fans solo lo hacen más infantil y casi indefendible como expresion artística, puro negocio y show, copia y pega de los eventos gringos.
    Tú sabes que me gustan los superhéroes, pero los comics no son solo superhéroes... pero eso es lo que vende.
    En todo caso, me alegro que lo hayas pasado bien, y que hayas compartido con tu sobrinito, un Spiderman de tomo y lomo.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Miguelito, por ser mi único "amigo histórico" en compartir conmigo esta entrada, que cuando la escribía no paraba de pensar en aquellas personas con las que me habría gustado ir a este evento ¿Hemos ido alguna vez juntos a una convención? No lo recuerdo. Por cierto, lo más lindo de haber asistido a la Comic Con, fue ver tan feliz a Amilcar en ella.

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    2. Que despistado eres mi amigo... jaja.
      Como tú mismo cuentas en este post, fuimos juntos a una pantomima de convención hace años, en la Estación Mapocho. Fue una penosa experiencia.

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  5. Que tal Elwin, que grata aventura la que nos cuentas, se nota que la pasaste muy bien.

    Murinus ya se encargó de comentar acerca de las principales convenciones que se realizan en México, sin embargo hay varias regiones que también realizan las suyas, claro, más modestas pero siempre con mucho entusiasmo, aunque no garantice esto siempre buenos resultados.

    Yo en lo personal nunca he podido asistir a una de estas convenciones, me encantaría poder hacerlo, se nota que es una gran experiencia. Respecto a lo que comentas de Comic con, la Mole lleva la coletilla Comic con, tal vez si sea una especie de franquicia el nombre.

    Muchas gracias de nuevo por el paseo virtual que nos expusiste.

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    1. Siendo un país tan grande México, debe estar lleno de ñoños (no olvidemos que el gran Guillermo del Toro es de allá), además de que en tu país hay una muy extensa tradición fantástica. Amigo, si puedes lleva al menos a tu hijita mayor a una de estas experiencias, que será gratificante para ambos.

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