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domingo, 1 de febrero de 2026

Esas preciosas melodías que nos diste...


    2025, el año en que nos sentimos más viejos que nunca (al menos los de mi generación), porque durante su transcurso se fueron un montón de artistas que formaron parte de nuestras vidas a lo largo de décadas.  Uno de los anteriores fue Mark Snow, un compositor de música para series y películas que se volvió uno de mis favoritos.  Solo el tema principal que hizo para la hoy, desde hace rato, mítica serie de The X-Files (que se conoció en Chilito como Los Archivos Secretos-X) lo ubicó entre los maestros que crearon acordes inolvidables para un show televisivo, el cual podemos escuchar de forma independiente y que sin haberla visto, incluso, bien podemos reconocerlo o trasladarnos acústicamente a la ensoñación (como Alexander Courage con el tema para la Serie Original de Star Trek, Ron Grainer y Delia Derbyshire con su composición para Doctor Who o Marius Constant con su música para La Dimensión Desconocida).
    Muchos de los recuerdos más queridos que tengo de mi llamada "Época de Oro", durante los noventa, cuando estaba estudiando en la universidad y la vida me era mucho más sencilla (solo tenía que estudiar y no tenía mayores preocupaciones/obligaciones) están relacionados con su música, ya sea viendo feliz los capítulos sobre los agentes Scully y Mulder (los protagonistas de la mentada serie que le dio la fama) o escuchando de manera independiente su banda sonora.   Cabe mencionar que Snow hizo toda la música para la serie, incluyendo sus dos películas para el cine y sus dos últimas temporadas, estas dos realizadas muchos años después de lo que considerábamos su finalización/cancelación.
    Para The X-Files usó sintetizadores, creando temas de gran belleza, los cuales ayudaban a crear la atmósfera ideal para un programa como ese.   Los temas aterradores, así como otros evocadores del misterio o el drama (incluso algunos muy nostálgicos) son frecuentes, en lo que para mí viene a ser uno de los programas con mejor banda sonora que he disfrutado en mis 5 décadas de vida (y he visto muchos, que no cualquiera de ellos posee tal virtud y de ellos solo puedo nombrar títulos como Babylon 5, Buffy y Angel). Sin embargo, para los filmes de la pantalla grande usó una tremenda orquesta, lo que le salió sublime.


                                     Los muy famosos créditos de apertura de ya saben qué
                                                          
    Para un cumpleaños, una persona que fue muy valiosa para mí y que ya no está en mi vida, me regaló como sorpresa el CD Songs in the Key of X. Cuando lo recibí, mi dicha fue tremenda y más sabiendo de quién venía el obsequio (uno "personalizado" como bien me gusta decirles a esos detalles que son pensados especialmente en uno y sus gustos) .... Claro que el disco no era, para ser precisos, dedicado a las composiciones de Mark Snow, sino que contenía canciones de diversos artistas y estilos que aparecieron en sus tres primeras temporadas y otras inspiradas en dicho show; bueno, igual me gustaron y, como no, venía el dichoso tema de la serie, que, más encima, en la última pista venía "escondido" otra versión suya, está hecha por un músico diferente (no sé si rockero o dedicado a la música electrónica). Googleando, y gracias a Wikipedia, después de décadas, me he enterado de que posee otro tema sorpresa antes del primero (el cual pretendo escucharlo, por primera vez en mi vida, hoy mismo apenas llegue a casa).   Por cierto, el disco trae una advertencia por tener letras de contenido explícito, lo que, supongo, significa que en países de habla inglesa no se vendía a menores de edad (y, en mi caso, como no conozco la lengua de Shakespeare, no tengo idea de lo que dicen, si bien por Internet podría saber de qué van).  Asimismo, uno de los temas trae un monólogo de nada menos que William Burroughs, un importante escritor de la contracultura, hace rato fallecido, pero que para esa época era un veterano aún vivito y coleando, así que en sí este álbum es todo un documento histórico.
    Por esa misma fecha salió The Truth and the Light, el primer disco en poseer composiciones de Mark para The X-Files y, si no me equivoco, salía más caro acá que el anterior (ambos estaban en la desaparecida Feria del Disco, pero el de las canciones, por lo que recuerdo, estaba en oferta y su carátula era lejos más llamativa y formaba un pequeño póster).  El "problema" con este disco, o más bien si característica principal (si quieren ser más amables con el "genio" que lo diseñó) es que los temas traen intercalados diálogos de la serie (en inglés, claro) y estos no dejan apreciar los temas completos y/o en todo su esplendor; es cierto que le dan su toque de misterio, no obstante, mejor no lo hubieran hecho.   Por mi parte, gracias a unos amigos que en esa época ya ganaban su platita, pude sacarle una primera copia en cassette y, años después, en CD.
   Para cuando se estrenó la primera peli, Golpe al Futuro, a mi sobrino Alonsito sus papás le regalaron un disco con las canciones que se supone salían en ella y/o inspiradas en esta.   Tristemente este álbum nada trae de Mark Snow y no debe confundirse con otro que sí contiene en exclusiva su banda sonora orquesta.  En muchas versiones (como en la que tenía mi pariente) trae un precioso tema de Mike Oldfield, uno de mis compositores favoritos, en el cual realiza una bellísima interpretación del famoso tema de los créditos de apertura.
   Con el paso de los años, gracias a la magia de Internet y las descargas por Torrent, pude conseguirme no solo las bandas sonoras de ambas cintas cinematográficas, sino que al menos 3 compilatorios con varios discos de los hermosos temas, que tanto deseaba oír a mi gusto desde mi juventud.
    Mark Snow realizó más trabajos para Chris Carter, el creador de The X-Files.  El primero de estos otros, o el más destacado, fue componer toda la banda sonora de Millenium, una serie que también está entre mis predilectas.  Ambientada en el mismo universo de The X-Files, aunque con personajes en exclusiva creados para ella, contó con acordes incluso más hermosos que los de su show hermano (al menos eso me parece a mí).  Recuerdo, como si fuera ayer, la vez que estaba con mis amigos de Zona Neutral, el fan club de Star Trek al que pertenecí en los noventa, y algunos de ellos, mientras estábamos reunidos alrededor de una mesa ñoñeando, se referían a ese nuevo espectáculo; entonces alguien se refirió a sus preciosos créditos de apertura, con un nuevo tema de Snow, en el que destacaban los violines... Tengo la memoria, de la cual no estoy seguro de si es real o falsa, de que ese día vimos juntos dichos créditos, ya sea por la televisión por cable o de una descarga que hizo uno de mis compañeros, en esos tiempos pretéritos del Internet y que para mí era algo propio de la ciencia ficción.   Largo, largo tiempo después, me conseguí en mp3 un disco doble con temas de la serie y durante años usé como rington el tema de Millenium (una vez estaba en un Consejo de Profesores y se me olvidó dejar en No Molestar el celular, justo sonó y a un colega le llamó bastante la atención su "música").
    Siguiendo con el universo compartido ya mencionado, estuvo a cargo del soundtrack de Los Pistoleros Solitarios (The Lone Gunmen), el spinoff sobre los amigos teóricos de la conspiración de Scully y Mulder, que fue un fracaso y solo tuvo una temporada.  Como no me gustó y no me la repetí, no retengo en mi cabeza su sonido; salvo que el tema de los créditos de apertura, era un arreglo más o menos rockero del himno nacional de USA.
    Snow hizo la música para otros shows ñoños: Como bien sucede con mi también amada Smalville, acerca de la juventud de Clark Kent y antes de que tomara la identidad de Superman.  Eso sí, como la intro era una canción muy pegajosa, hecha por una banda pop, el músico solo hizo los temas para acompañar los episodios y los créditos finales.  Y a menos que me equivoque, no estuvo en todas las temporadas (que fueron 10 y tuvo más de 200 capítulos).
    Asimismo, realizó la banda sonora para un espectáculo que pretendió ser un derivado del anterior: Aves de Presa (Birds of Prey).   Basado en el cómic del mismo nombre, sobre el grupo de superheroínas de Gotham, fue una tremenda decepción y, por igual, otro fracaso de una sola temporada.
   El año pasado ¿O fue el anterior? Por fin me vi Dolly Dearest (1991), una cinta de horror sobrenatural de clase B.  Supe de esta producción por la llorada revista Fangoria y que, en el segundo número de su edición española, venía con un especial dedicado a las mujeres en el terror.  Este filme era dirigido por una mujer, quien también hizo el guión y la impactante imagen principal de la portada de ese número, traía a la aterradora muñeca que le daba el nombre.  Además de que actuaba Denise Crosby, preciosa ella y a la que adoro gracias a su paso por Star Trek: The Next Generation, descubrí aquella vez que su banda sonora era de Mark Snow.  La peli tenía su encanto, filmada/ambientada en México, pero no era gran cosa y solo lo ya mencionada le daba su plus; lamentablemente, no le presté mayor atención a la música, realizada poco antes de que lograra la fama con The X-Files.
   Era el 4 de julio de 2025 cuando nos dejó (un día antes de que su servidor cumpliera el medio siglo de vida), a los 78 años de edad. Como se pueden dar cuenta, Snow ha estado presente en gran parte de mi vida y lo va a seguir estando, pese a que nos dejó físicamente.  Se une a otros compositores como James Horner, Angelo Badalamenti y Vangelis, que ahora componen para la Música de las Esferas.


                                  La bellísima intro de la segunda temporada de Millenium


martes, 1 de mayo de 2018

¿Tendremos “Expedientes-X” para rato? (Ojalá). SEGUNDA PARTE.



6- Kitten (Gatito): Luego de unos cuantos episodios memorables, parece que pedir mucho en cuanto a mantener .una calidad más o menos igual, era mucho…Y es que en esta ocasión estamos frente a lo más débil de la temporada e incluso del llamado regreso de la serie desde el 2016.
     Centrado en Walter Skinner, aborda su desconocido pasado, entregando unos cuantos datos que podrían ser interesantes si se hubiese elaborado mejor el argumento.  Pese a lo poco atractivo de cómo fue armada la historia, el Skinner que aquí llegamos a conocer no deja de estar en concordancia con la personalidad del hombre serio y comprometido. que hace rato ya se ha ganado el corazón de muchos de nosotros.  
     En el guión el antiguo jefe de Dana y Fox desaparece (lo que en todo caso no es la primera vez que sucede en el programa) y les toca a nuestros agentes descubrir qué ha pasado con este, lo que por supuesto significa salvarle la vida (otra vez).  Lo mejor de todo esto, viene a ser que estas circunstancias les permite mejorar las relaciones entre los tres, quienes desde el principio de esta (breve) temporada tenían bastante resentida su amistad.
     Tras lo dicho, queda claro de que con este capítulo estamos frente a una obra de relleno y sin dudas de  lo más olvidable y peorcito de Los Expedientes-X.

7- Rm9sbG93ZXJz: El comienzo de este episodio es bastante original, ya que en muchos aspectos difiere de otras introducciones y que podemos encontrar en sus más de 200 capítulos.  Una voz en off de la cual nunca llegamos a saber su origen, nos cuenta la historia del nacimiento, auge y caída de una inteligencia artificial.  Sin embargo, lo que ocurre luego con esta y su encuentro con Dana y Fox, nos depara más de una sorpresa por la manera en que todo transcurre.
       Lo primero que llama la atención tras la inusual (y llamativa) introducción, vienen a ser varios aspectos de la primera escena en la que aparecen los protagonistas: un restaurante supuestamente automatizado, el que solo funciona por medio de tecnología «touch» y de manera computacional, ya que no hay meseros, ni menos cajeros humanos. El ambiente es pulcro llevado a su máxima expresión, incluso minimalista en su decoración...
     Pasan minutos antes de que los personajes hablen, mientras tanto la comunicación es sólo escrita, gestual y por medio de los recursos tecnológicos, propios del uso actual que hoy le damos a celulares, pantallas inteligentes, etc. (en la credibilidad de todo esto, una vez más brillan los talentos histriónicos de la Anderson y de Duchovny).  Cuando todo comienza a torcerse, los protagonistas se dan cuenta de que se encuentran a merced de las mismas máquinas, de las que dependen en la vida cotidiana.  Persecución y escape son planteados con mucho humor, en lo que podría haber sido algo más aterrador y dramático, hasta su inesperado desenlace.  Ninguno de los dos agentes sabe en realidad que está pasando, pues solo el público (hasta cierto punto) tiene una idea de cómo es posible que se haya gestionado tal locura.
¿A quién pertenece la sombra vista en este afiche
promocional de la onceava temporada?
      A menos que me equivoque, no aparece ninguna otra persona en el capítulo, que en lo que va de Los Expedientes-X, esta es la segunda ocasión en la que aparece una IA y es esta la absoluta coprotagonista (¿o antagonista?) del argumento.
      El raro y complicado título que nombra a este episodio, puede que nada signifique, aunque hasta cierto punto puede hacer referencia a la supuesta falla en el sistema que controla.  Asimismo, la tecnología que hoy en día damos por sentado, que hace más cómodas nuestras vidas y que al no funcionar tal como estamos acostumbrados, pone nuestra existencia de cabeza, puede recordarnos a clásicos como Westworld, que a lo mejor quiso homenajear este antológico capítulo.  Por otro lado, la tecnología que aquí aparece, deja claro cómo ha pasado el tiempo desde que se estrenó la serie, pues en la práctica estos adelantos ya no son ciencia ficción (salvo la IA ¿No?) y por eso mismo, el episodio se puede apreciar como una reflexión acerca de cómo los límites de la fantasía científica y la realidad, se han estrechado. 

8- Familiar: Primero de los dos episodios de verdadero terror, que conforman parte de esta temporada, siendo el único en esta ocasión concerniente a elementos sobrenaturales, sobre magia negra y demoniacos más encima.
     Scully y Mulder deben resolver un supuesto crimen de pedofilia e infanticidio, no obstante como estamos hablando de Los Expedientes-X, no es algo tan “sencillo”, sino que Fox descubre que en realidad hay fuerzas del Más Allá implicadas.
     Este y los dos siguientes capítulos que le siguen resultan ser bastante violentos y muy sangrientos; no obstante, el que ahora revisamos debe resultar ser bastante duro e impactante para mucho espectadores (tal como pasó con este servidor), al por un lado abordar la muerte de inocentes de una manera muy escabrosa y gráfica (pues incluso se muestra el cadáver de uno de los pequeños en más de una ocasión, que si bien no le vemos el rostro, sí es posible ver parte del cuerpo).  En una época en la que mi propio país está sufriendo por espantosos casos de niñas violadas y asesinadas por desquiciados mentales, una historia como esta no es gratuita y que permite reflexionar acerca de cómo el flagelo de la violencia ha provocado tantos pesares entre nosotros.
     La dosis de horror no solo corre por parte del lado humano en el drama que acá se exhibe, sino que también aparecen en pantalla dos criaturas bastante espantosas, sin dudas entre los más aterradoras jamás vistos en la serie (los que más encima tienen relación con los mismos miedos infantiles y que tantos traumas nos provocan).

9- Nothing Lasts Forever (Nada dura para siempre): Esta obra de terror enmarcada, más o menos, dentro de los límites de la ciencia ficción, viene a ser una muy inteligente metáfora sobre el paso del tiempo y cómo llegamos a aceptar o no nuestro propio envejecimiento (así como la certeza de nuestra propia mortalidad).
     Lo anterior es posible reconocerlo en los mismos protagonistas, quienes llevan alrededor de dos décadas trabajando en el programa, madurando con más que dignidad, pero que obviamente ya no son unos jóvenes en el sentido estricto de la palabra (lo mismo sucede con muchos de los que comenzamos a ver el show, je, que en todo caso como Scully y Mulder mantenemos la actitud positiva frente a la vida y que pese a una que otra cuita, seguimos adelante jóvenes de corazón, para nada amargados, ni envejecidos)…Pues la trama tiene que ver de manera indirecta y directa con estos dos, quienes se observa en el guión han asumido esta ley de la vida sin dudas, adaptándose como la gente inteligente que son y, por otro, al enfrentarse a una secta en la cual sus líderes para mantenerse lozanos, recurren a prácticas espeluznantes.  
     El potente prólogo de este episodio recuerda en cierta medida a vigilantes vengadores de cómics de superhéroes, como Batman, Flecha Verde y Daredevil, quizás hecho a propósito.  Luego de ello, comienza a desmadejarse todo para que los culpables detrás las muertes que se están sucediendo, paguen sus crímenes como es debido.  Es así que frente a la acción punitiva de Dana y Fox, como representantes de una ley civilizada que regula el comportamiento social para beneficio de toda la comunidad, se contrasta un punto de vista religioso y/o más antiguo, tan caro a este tipo de historias en la que estamos frente a la búsqueda del castigo por los “pecados” cometidos.  Por todo esto, el elemento religioso (y católico) vuelve a tener una importancia tremenda en el show, sin olvidar que Scully es una fiel creyente, de modo que acá una vez más tenemos diálogos referidos a su fe y la manera de cómo esta compatibiliza los dogmas con su actitud más racional (por no mencionar sus diferencias con Fox, quien cree en lo paranormal, pero no en Dios).
    Este capítulo que además posee una inusual carga erótica no vista en la serie, tiene también un lado morboso que igual puede resultar chocante a un espectador demasiado impresionable.  Los villanos y sus víctimas (o más bien fieles) tienen prácticas en las cuales se han deshecho de la mayoría de las inhibiciones, que se supone todo lo que hacen es para ser felices y como eso es lo único que les importa, no están preocupados por limitar su singular sistema de vida.
    Por cierto… ¿Es posible que otra de sus escabrosas escenas sea un homenaje a La Noche de los Muertos Vivientes de George Romero? ¡Yo creo que sí!


                                     Recordemos con regocijo la clásica intro de la serie.


10- My Struggle IV (Mi Lucha IV): Y llegamos al final de la temporada, en la que se resuelven varios detalles pendientes, pero quedan nuevas interrogantes a responder, que al parecer sí tendremos (al menos) una nueva temporada (y ojalá si no este año, sí el que viene).
     La búsqueda del hijo de nuestros héroes llega a un punto determinante para el futuro de la serie, lo que tiene que ver además con la amenaza de corte mundial que desde la temporada 10, pendía sobre las cabezas de uno.  Por otro lado, el enfrentamiento con los enemigos (entre viejos y otros más recientes) se vuelve más crítico, poniéndole una mayor dosis de adrenalina a la acción.
     La manera en la que han caracterizado a William, el hijo adolescente de Scully y Mulder, va más allá de lo visto hasta el momento en el programa y aunque pareciera ser propio de otro tipo de historias, resulta interesante y lo convierte en un buen personaje.  Es de esperar que a futuro aparezca más en otro ansiado regreso de la serie, quizás hasta con su propio spin-off.
     Por cierto, un semi-spoiler (si es que existe el término): Bastante lamentable el deceso de clásico y querido personaje en este capítulo final, je.

-------------------- X -------------------- 

      Tras haber visto, por fin, la onceava temporada, haberla gozado y revisado, queda claro que el programa podría tener vida para rato; todos quisiéramos que Scully y Mulder estuvieran con nosotros por muchos años más, no obstante ante la declaración oficial de que Gillian Anderson ya no seguirá (por opción propia) en Los Expedientes-X, todo se pone incierto.  Quizás si hiciesen  algo como lo que pasó cuando David Duchovny renunció al show a medias, con unas cuantas intervenciones suyas especiales en pantalla, no tendríamos que decirle adiós para siempre a Dana Scully.  Igual nos quedan los dos agentes jóvenes presentados de la décima temporada, claramente caracterizados como sucesores de Scully y Fox, que en todo caso se echaron de menos en el resto de este 2018.
      Y es de esperar que esta vez Skinner salga más en pantalla, que aunque estaba como protagónico en la onceava temporada (incluso inserto en los créditos), contó con una participación bastante pobre.



                                                         Tráiler del final de temporada.

jueves, 26 de abril de 2018

¿Tendremos “Expedientes-X” para rato? (Ojalá). PRIMERA PARTE



     Casi dos años transcurrieron entre el último episodio de la (demasiado breve y aún así potentísima) décima temporada de los Expedientes-X.  Tras un desenlace que dejó a millones de sus seguidores en todo el mundo, expectantes respecto a que sería de sus héroes en medio de los apocalípticos eventos de su último episodio (My Struggle/Mi Lucha II), por fin pudimos conocer su conclusión…Y continuar con las andanzas de sus personajes.
     Al menos esta vez se nos concedió una temporada un poco más larga, de 6 a 10 capítulos y manteniendo en general el mismo nivel de la calidad de las historias y puesta en escena, al estar detrás de todo esto su creador Chris Carter, acompañado de los ya también reconocidos James Wong, Glen Morgan y Darin Morgan.           Además, tal como es habitual en el programa, encontramos capítulos correspondientes a la llamada mitología de esta serie, relacionados con las conspiraciones en las que se ven involucrados sus protagonistas.  De igual modo, también se siguieron manteniendo los casos autoconclusivos, que en una época en la que lamentablemente se ha perdido este formato, se agradece bastante por seguir manteniéndolo luego de tantos años en pantalla (teniendo en cuenta además el paréntesis entre la novena temporada, la segunda película para el cine y su regreso con la décima temporada); y es que muchas veces son estas otras historias, las que han conseguido “quedarse en la retina” de sus espectadores y seguidores.
     En esta temporada hay de todo lo que el fan acérrimo de la serie puede esperar, extraterrestres, monstruos, tecnologías peligrosas, secretos que penden sobre la humanidad y que solo unos pocos conocen (por lo general aquellos detrás de todo ello), suspenso, lágrimas y, para suavizar todo esto, mucho, mucho humor.  Asimismo, no solo nos reencontramos con los ya queridos Scully, Mulder y Skinner, sino que volvemos a vernos con viejos amigos y con enemigos.  
     A continuación  mi revisión personal de la primera mitad de este ansiado regreso de este preciado programa, que como pocos he ido siguiendo a lo largo de un periodo importante de mi vida y que como los grandes clásicos no ha envejecido, sino que ha ido cobrando con el paso de los años más encanto que nunca.



1- My Struggle III (Mi Lucha III): Luego de que una amenaza de características apocalípticas se cierne sobre toda la humanidad y solo Dana y Fox, acompañados por dos nuevos aliados, más su antiguo jefe, todo pareciera resolverse usando un recurso dramático propio del llamado deux ex machina (en otras palabras, de forma facilona).  Esto bien puede resultar una decepción, no obstante la gran revelación hacia el final del capítulo, que a mediados de la temporada va a ser mejor desarrollada, justifica en parte este inesperado giro dentro de la trama.  
    Si el primer episodio de la anterior temporada, partió con un repaso de nada menos que del propio Fox Mulder, sobre su papel dentro de los llamados Expedientes-X (por medio de una nostálgica revisión de varios de los momentos más emblemáticos de la serie), siendo que el último de esta temporada inició con los propios recuerdos de su compañera Dana Scully, en esta ocasión las remembranzas corrieron por parte de otro emblemático personaje (y con interesantes descubrimientos para los seguidores).  Al ojo del televidente más agudo, puede llamar la atención que en la sucesión de imágenes reales y relacionadas con figuras nocivas del poder público, aparezca nada menos que el actual presidente de los Estados Unidos (el controversial Donald Trump… ¿Un villano en la vida real? ¡Sin dudas!).
    Por otro lado, las antiguas conspiraciones forjadas hace décadas en el suelo gringo, por muy singulares villanos, se complica más que nunca y dará nuevas sorpresas a los personajes y a nosotros mismos.

2- This (Esta): Otra maquinación relacionada indirectamente con la propia mitología del programa, que por un lado significa la segunda aparición de nada menos que la villana introducida en el primer episodio de esta temporada, interpretada por la veterana Barbara Hershey, quien está detrás del horror de una especie de realidad virtual y en la que se encuentran clones digitales de las más grandes mentes de los últimos años.
    El episodio parte con la pareja de agentes descansando, por fin, tal como se lo merecen, lo que en una vida como la suya no puede durar tanto, pues lo que parece ser el llamado de auxilio de un viejo amigo que creían (creíamos) estaba muerto, viene a ser el comienzo de un enfrentamiento con otro grupo secreto de temer.  Los diálogos inteligentes, como es costumbre, de los protagonistas permiten recordar y homenajear a más de uno de los “caídos” memorables a lo largo de la encrucijada, en la que se encuentran estos buscadores de la verdad y la justicia.  Por otro lado, volver a ver (aunque sea de una manera bastante especial) a alguien tan añorado como…le otorga un plus adicional a esta historia, que de por sí mantiene al espectador atento a todo lo que aquí pasa.
     La atmósfera enrarecida del episodio es propia del genio detrás de él, Glen Morgan, quien desde la temporada anterior abandonó su dupla con James Wong, para entregarnos cada uno por separado memorables nuevos Expedientes-X de culto.


3- Plus One (Más Uno): El Chris Carter más ingenioso y juguetón vuelve con uno de esos casos llenos de personajes estrafalarios, eventos extraordinarios y situaciones curiosas y/o hilarantes, que sacan partido a lo mejor del talento histriónico de Gillian Anderson y David Duchovny, trayéndonos a la memoria algunos de los momentos más clásicos del show.
     Extrañas muertes en las que al parecer dobles malignos de las víctimas son los culpables, acaparan la atención de los agentes, quienes se encuentran con una manifestación muy rara de la maldad humana.  Los villanos de esta ocasión son seres retorcidos, quienes siguen la tradición del programa de presentar criminales con poderes bizarros.  Por otro lado, tal como las viejas historias de terror, la trama toma aspectos moralizantes al abordare los efectos de mal en nuestras vidas.  Los malvados de este tipo de episodios no son los genios de la maquinación como el Fumador y compañía, pero sí son peligrosos depredadores humanos a los que hay que cazar a como de lugar.
     Por otro lado, interesante viene a ser que al referirse esta historia a la dualidad humana y al presentarnos no solo a un puro criminal, sino a dos, se aborda la misma relación entre Scully y Mulder, quienes como mujer y hombre respectivamente, acá encuentran a sus propios doppelgängers o versiones desvirtuadas de sí mismos, en la pareja de psicópatas con quienes les toca enfrentarse.  


4- The Lost Art of Forehead Sweat (El perdido arte del sudor en la frente): Escribo esta entrada cuando aún me faltan 2 episodios para terminarme la temporada, así que no puedo decir si es lejos el mejor de ella...Aunque sin dudas se encuentra dentro de lo más notable, desde que la serie regresó para regocijo nuestro en 2016.
     Como se detallará más adelante, sin dudas que esta historia, escrita y dirigida por Darin Morgan (un artista a tenerse en cuenta, tras los memorables capítulos que nos ha dado solo en este mismo programa y en Millenium), ya se ha convertido en todo un caso legendario dentro del show.
      La trama comienza con el primer plano, bellamente filmado en blanco y negro, de un hombre que sufre una crisis tras confesar (nos) que sabe sobre la existencia de... ¡Marcianos en el planeta!  Lo bizarro de todo esto, por supuesto que tiene que ver con los mismos Expedientes-X, pero la puesta en escena en sí es propia de otra célebre serie televisiva de ciencia ficción y terror: La Dimensión Desconocida (sin dudas el homenaje de los responsables del showman más actual, a un título al que le deben bastante este otro y varios más)...Luego nos enteramos de que se trata del final de uno de sus episodios...
     Sin embargo, quienes hemos visto completa la versión original de la famosa creación de Rod Serling, bien sabemos que ese capítulo en realidad no existe (¿O sí?). Y es que el episodio de Los Expedientes-X que ahora nos reúne, versa sobre los recuerdos y, por consiguiente, acerca de la verdad; en otras palabras, acá nos encontramos con una muy ingeniosa mirada al valor que tienen en nuestras vidas estás remembranzas, las que definen, como no, quiénes llegamos a ser.
     Todo lo anterior se desarrolla a través de la presencia de un hombre de apariencia insignificante, quien les asegura a Dana y Fox de que sus recuerdos han sido intervenidos debido a un oscuro propósito y de que él mismo está siendo eliminado de todo rastro suyo en la realidad.  Las teorías acerca de lo que está pasando, son increíbles y cuándo ello se dramatiza, no puede ser más gracioso (lo que podría ser llevado a cabo como algo en verdad terrorífico, bajo la mano de Darin Morgan se vuelve, como bien lo sabe hacer este, surrealista y, muy cómico) y en ello se encuentra la idea de lo que aquí llaman «Efecto  Mandela...o de Menghele», que la verdad no sé si el concepto existe o no, pero está llevado a cabo con una verosimilitud que (de adrede) nos hace dudar al respecto (o simplemente aceptarlo como cierto).
      La autoparodia que ya hemos visto con anterioridad en el programa que hoy visitamos, vuelve a darnos uno de los mejores momentos de este, cuando a la luz de lo expuesto en los acontecimientos de este capítulo, se repasan varias escenas emblemáticas de su paso por el tiempo.  La hilarante revisión de todo esto, por otro lado, nos permite recordar esos viejos tiempos en los que «todo el mundo» era joven y darnos la certeza de que la experiencia (nos) hace a los maestros.


5- Ghouli: El nombre de este episodio bien puede hacer mención a los monstruos de las narraciones árabes de Las Mil y Una Noches, seres demoniacos y necrófagos, aunque no estoy seguro (los llamados guls).  Por otro lado, este viene a ser el regresó de James Wong a la serie, ya alejado (supuestamente) de sus colaboraciones con Glen Morgan (y aún así ambos trabajando en el show que les concedió la notoriedad).
    Se trata de otro episodio inserto más o menos dentro de la llamada mitología, ya que tiene que ver nada menos que con el destino de William, el hijo de Scully y Mulder, con nuevas revelaciones de gran implicancia para el programa.  
     La trama comienza con dos chicas adolescentes que se hieren entre ellas, al creer ver en la otra a una horrible criatura amenazante (el engendro mismo en su diseño es soberbio y espeluznante). Lo que parece ser un caso más de monstruos, resulta ser en realidad algo mucho más complejo, en lo que un muchacho, dueño de un poder muy especial, se encuentra involucrado. Es así que en el transcurso de esta investigación, Dana y Fox entran en conocimiento acerca del paradero del único hijo de ambos y que dieron en adopción siendo este un bebé, para salvar su vida.
     El monólogo de Scully en la morgue, sin dudas que llega a ser una de las escenas más emotivas (y lacrimógenas) de todo el programa. La Anderson se luce una vez más como la tremenda actriz que es, capaz de pasar de una emoción a otra con una credibilidad sobrecogedora.
     La reintroducción de William en la trama central de Los Expedientes-X, augura posteriores intervenciones suyas y que muchos de los mejores momentos al respecto, aún están por venir.


                                                      Tráiler de la onceava temporada.

viernes, 4 de marzo de 2016

Volver a los Expedientes-X.


      En 1993 se estrenó en televisión una serie que rápidamente se transformaría en todo un clásico de la pantalla chica, ganándose un sitial que tan solo unos pocos títulos poseen, al punto de ser reconocida incluso por quiénes nunca la vieron o que tal vez hayan contemplado al menos una minúscula parte de ella:  The X-Files (en español Los Expedientes-X o Los Archivos Secretos X).  Creada por Chris Carter, tuvo en total nueve temporadas y más de doscientos episodios, además de dos películas para el cine (la segunda de ellas realizada años después de su cancelación).   Asimismo sus personajes, en especial sus dos protagonistas originales, los agentes del FBI Dana Scully y Fox Mulder, hoy en día están a la altura de la popularidad dentro de los personajes de ficción televisiva (sitial que solo unos pocos poseen como el recordado Señor Spock de la serie clásica de Viaje a las Estrellas).   En cuanto a sus historias que se mueven dentro de los campos de la ciencia ficción y el terror, no han perdido su vigencia, gracias al trabajo de destacados guionistas (entre los que estuvieron escritores consagrados como Stephen King y William Gibson) y en la actualidad se pueden ver sin sentir que han perdido el brillo de antaño.  Cabe mencionar además que el programa inspiró varios otros del mismo calibre, siendo Fringe el que mejor logró tomar su receta y agregarle su cosecha propia ganando su lugar por sí misma.
      Desde 2008 que no sabíamos qué había pasado con la dupla de Scully y Mulder, puesto que el segundo filme de la franquicia, titulado en nuestra lengua como Los Expedientes-X: Quiero creer, algo nos dejó claro acerca de lo que había pasado con dicha pareja.  Pues la verdad es que estos dos y sus creadores, aún tenían mucho para contar acerca de los grandes misterios de la vida (y también de la muerte), razón por la cual se lanzó en enero reciente una miniserie de seis episodios unitarios.  Hasta el momento sus seguidores habían tenido que conformarse con sus andanzas en el papel, gracias a los cómics; no obstante estas obras no pertenecen al llamado canon del show, experiencia incomparable al efecto de verlos en el formato audiovisual (y tampoco del gusto de todos, por no decir de acceso al bolsillo de un grupo masivo). Considerada también como la décima temporada, se trata de historias que retoman a sus personajes más emblemáticos, centrándose en estos, y abordando tópicos ya clásicos en sus argumentos.  Es así como partieron actualizando su llamada Mitología, concerniente a la conspiración de décadas, con el propósito de negarle a la población mundial la existencia de vida extraterrestre, la cual lleva largo tiempo visitando la Tierra; siendo que detrás de ello, existe un grupo de facinerosos  humanos que desea hacerse con el dominio del mundo a costa de sus conocimientos al respecto.  También se abordaron los temas sobre monstruos, asesinos sobrenaturales y psicópatas, tan caros a sus guiones; todo de tal manera que no dejara de recordar los grandes éxitos de la serie, como por igual permitiendo que las nuevas generaciones se encantaran con su propuesta y universo ficcional ricamente armado.  Intriga, suspenso, acción, drama, humor, violencia, sangre y mucho más, no dejaron de hacerse notar en este anhelado regreso de Dana y Fox.  Tras todo esto, en el mejor de los casos podría significar un alargue de la temporada o futuras entregas si no este 2016, de seguro el año que viene.
     No solo sus dos protagonistas volvieron este año gracias a la miniserie, sino que también lo hizo el propio Chris Carter, quien ofició una vez más como productor ejecutivo, pero lo más importante, como director y guionista.  Este además tuvo la inteligente ocurrencia de llamar a sus filas a algunos de los mejores escritores y directores de los viejos tiempos, siendo estos Glen Morgan, James Wong y Darin Morgan.  Quiénes entregaron a los millones de fanáticos de Los Expedientes-X, algunos de los mejores episodios de toda la serie y que lamentablemente la dejaron en su cuarta temporada, regresaron por igual oficiando como directores; no obstante la pareja artística que fue antaño Glen Morgan y James Wong, esta vez ofició por separado y ofrecieron sus capítulos en solitario. 
      Otro que no podía faltar en este evento y en especial por su significancia para el éxito del programa, es el músico Mark Snow, quien es el autor del célebre tema principal de la serie, así como es quién estuvo detrás de las preciosas melodías de toda su banda sonora (incluyendo sus dos filmes).  Pues muy relacionado con la labor de Snow, una vez más se usaron los créditos de apertura tan recordados de Los Expedientes-X, lo que habían sido cambiados solo en su última temporada y que en esta ocasión volvieron a ser los mismos de antes.
      Asimismo, otro querido personaje habitual de nuevo fue visto esta décima temporada, el Director adjunto del FBI Walter Skinner, gran amigo y aliado de Scully y Mulder.  De igual modo otro importante personaje reapareció, sin embargo dejaré su intervención en misterio, para no quitarle al lector la emoción de la revelación que ello significa.  Por otro lado, habría sido genial que también hubiesen incluido dentro del casting a los agentes John Doggett y Mónica Reyes, quienes fueron incorporados en las octava y novena temporadas como protagónicos (pues nada se ha vuelto a saber de ellos desde 2002).
Efectivo afiche promocional de
esta temporada.
     Por otro lado, los dos actores a cargo de Dana y Fox, Gillian Anderson y David Duchovny respectivamente, se ven de lo más cómodos haciendo otra vez de quienes les dieron la fama.  A sus edades ambos se aprecian casi tan lozanos como en su juventud, siendo que la Anderson en la actualidad se encuentra cerca de los cincuenta, mientras que Duchovny hace rato que ya pasó esta edad.  Los admiradores de la dama bien podemos sentirnos más que dichosos por el encanto que  no ha perdido, más por el hecho de haberla recuperado en su querible rol de Scully, luego del patético personaje que interpretó en la tristemente cancelada Hannibal (lo de “patético” no va porque la actriz haya hecho un mal trabajo aquí, sino porque su personaje al contrario de Dana, era despreciable por su falta de virtudes).  En cuanto a Duchovny, demostró que algunos con el paso de los años siguen (o seguimos, je) igual o más atractivos que nunca (no fueron gratis las escenas donde aparecía a torso desnudo, con un físico más que envidiable a su edad).
     Los episodios que componen esta miniserie o décima temporada corresponden a:

     My Struggle: Escrito y dirigido por Chris Carter, comienza con la narración en off del propio Mulder, quien realiza una síntesis de lo que fue su vida trabajando para los Expedientes-X; mientras realiza esto, va revisando fotos que muestran momentos claves del programa mismo.  Por supuesto que esta inteligente introducción, permite recordar a los viejos televidentes su vieja y amada serie, como además enganchar a la nueva audiencia con ella.  El capítulo además nos da a conocer qué fue de Dana y Mulder, luego de los acontecimientos de la última cinta y explicar por qué estos dos vuelvan a unir sus fuerzas.  A su vez los protagonistas se enteran (y nosotros también), del secreto nunca antes revelado detrás de la conspiración contra la que lucharon en el pasado.  De igual modo entran en contacto con un interesante sujeto con gran poder mediático, quien no deja de recordar a Mulder en sus años mozos, cuando aún no había perdido toda su pasión por esclarecer la verdad.  Agregado a todo esto, Scully se entera de otro misterio relacionado con su abducción de años atrás. Tras los sucesos acaecidos, una vez más se reabren los Expedientes-X al alero del FBI.
     Founder`s Mutation: Escrito y dirigido por James Wong, está relacionado indirectamente con la llamada mitología del programa y en especial su desarrollo lo lleva de lleno a los terrenos de la ciencia ficción (pues nos cuenta sobre experimentos avanzados y secretos, extraterrestres, poderes extrasensoriales y mutantes).  Con una potente introducción, trata acerca de un investigador involucrado en raros experimentos que implican niños y lo que ello trae como consecuencias para la comunidad.  Corresponde a un capítulo que, a su vez, resulta muy emotivo, debido a lo que le ocurre acá a uno de sus personajes principales; sumado a ello se ilustra muy bien el dolor de Dana y Fox, tras haber perdido a su único hijo.  Pese a todo, el humor se hace presente para aliviarnos algo la carga tras tanto verlos sufrir.
       Mulder and Scully Meet the Were-Monster: Consiste en otro inolvidable aporte de Darin Morgan, quien una vez más nos regala una de sus extrañas historias, con ese humor tan negro característico suyo.  Unos raros asesinatos acaparan la atención de Scully y Mulder, quiénes deben ir a uno de esos “típicos” pueblitos gringos para descubrir qué pasa y allí se enteran de que existe otra especie biológica desconocida y supuestamente peligrosa.  La historia del ser con el que se encuentran, resulta de lo más curioso, ya que este en primera persona cuenta cómo fue que llegó convertirse en centro de la atención de la gente.  El capítulo no escapa a la autoparodia, utilizando el rico material de otros episodios de la serie, como cuando escuchamos el rington del celular de Fox.   En otro momento se realiza un pequeño homenaje a Kim Manners, director de un montón de capítulos del programa, fallecido años atrás (a ver quién descubre dicho detalle).
       Home Again: La contribución de Glen Morgan en el guión y la dirección, cuenta de un grupo de vagabundos que son enviados a un viejo hospital, pues las calles que usaban como hogar serán usadas en la construcción de un sofisticado proyecto urbano.  Es cuando algunos de los involucrados en desalojar a los mendigos, comienzan a morir de manera espantosa, razón por la cual se requiere a los especialistas para resolver un caso, que desde un principio es de su absoluta jurisdicción.  De toda esta brevísima temporada, este capítulo es lejos el más gore de todos y, tal vez, el más pavoroso.
      Babylon: El capítulo más político de estos seis, es también de completa autoría de Chris Carter.  Pues la historia realizada por su creador, no deja de ser una mirada crítica al permanente temor de su nación por los terroristas y en especial hacia el pueblo árabe.  Con otro comienzo potente, muestra cómo el poder de la fe y la creencia en nuestras convicciones definen nuestras vidas, ya sea para bien o para mal.  Considerando la problemática de su argumento, surgen los problemas de la intolerancia, la ignorancia y la violencia racial.  A su vez en el episodio se introducen dos jóvenes agentes del FBI, hombre y mujer, quienes reflejan sin dudas a los experimentados Fox y Dana (siendo que quizás en un futuro probable, podrían ser la dupla que los reemplace).
         My Struggle II: Completando las ideas aparecidas en el comienzo de esta décima temporada, en esta ocasión la introducción la realiza Scully, en el mismo estilo de cómo le tocó a su compañero Mulder.  El curso de los acontecimientos lleva a que todo se ponga lo suficientemente catastrófico, como para que la supervivencia de la humanidad peligre en poco tiempo, una vez que se logra saber el gran plan de los responsables de tanta conspiración.  Scully y Mulder se reencuentran con un viejo enemigo, siendo que además Dana vuelve a saber de una vieja amiga desaparecida tanto tiempo.  A su vez vuelven a salir los dos agentes debutantes del episodio anterior.  Con un ritmo que va creciendo en tensión a lo largo de su desarrollo, su desenlace deja en suspenso al público y esperando un pronto nuevo regreso de Los Expedientes-X. Y, por cierto, Carter se dio el gusto de abrir y cerrar su programa esta ocasión, ya que una vez más dirigió y escribió el capítulo. 

      
Una pequeña muestra de lo que nos depara esta nueva temporada.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Pasión televisiva por los psicópatas.


     Hannibal Lecter es la gran creación del escritor estadounidense Thomas Harris, quien a la fecha ha escrito cuatro novelas en torno a este singular personaje.  Lamentablemente pareciera que se hubiese dormido en sus laureles o sufre de un serio caso de “síndrome de la página en blanco”, puesto que desde el año 2006 que no publicada nada, ni acerca de Lecter, ni nada de nada.  Este apareció por primera vez en la novela Dragón Rojo de 1981 y donde no era el personaje principal, ni el antagonista, sino que más bien le correspondía el papel de secundario, aunque lo suficientemente llamativo como para rescatarlo en su siguiente obra.  Pues así fue como en El Silencio de los Corderos de 1988, el psiquiatra de mente privilegiada y retorcida, volvió a las letras, ahora ocupando el coprotagonismo en dicha obra.  Una vez que este psicópata caníbal logró la fama y encarnarse dentro de la cultura general, regresó en Hannibal (1999), siendo su última incursión literaria la precuela Hannibal: El Origen del Mal (2006), acerca de su infancia y juventud.
    ¿Quién no ubica hoy en día al elegante, culto y aterrador Hannibal Lecter? Incluso aquellos que no han leído los libros en los que aparece, lo pueden reconocer como a uno de los grandes villanos…del cine, gracias a la afortunada interpretación que hizo de este sir Anthonny Hopkins, gracias a la cual este mismo consiguió la consagración como actor.  Ahora bien, antes de Hopkins con su primera cinta encarnándolo en El Silencio de los Corderos en 1991, este monstruo humano estuvo a cargo de otro artista, quien en todo caso realizó un papel sobrio al respecto, en la cinta Cazador de Hombres de 1986, si bien en ella tal como en el libro, dicho criminal tuvo un papel menor respecto a su trama.  No obstante tras el éxito de la película dirigida por Jonathan Deeme, con Hopkins haciendo de Lecter, era de suponer que tras su secuela cinematográfica basada en la ya mencionada Hannibal, se hiciera una nueva versión del texto que vio nacer a este asesino y así por tercera vez tuvo el rostro y la voz de Hopkins.  Por supuesto que la precuela, el último libro de la saga en cuestión, contó con su propia adaptación, no obstante no fue tan prodigiosa como las otras (incluyendo la cinta de Michael Mann con un Hannibal Lecter también maduro, pero distinto) y bien ha sido olvidada con justicia… Hannibal Lecter ha llegado a ser tan popular, que numerosas películas y seriales lo han homenajeado y parodiado, desde las formas más increíbles, graciosas y hasta inesperadas (si incluso en la reciente película animada “familiar” británica Shaun el Cordero, posee su propia versión animal bizarra al respecto).
     ¿Pero quién es Hannibal Lecter? Pues ya se han dado detalles al respecto en los dos párrafos anteriores, no obstante me permitiré hablar un poquito más de él,  antes de ir al tema central que ahora nos convoca.
          Como era de suponer con un personaje tan complejo y retorcido como lo es Lecter, su infancia estuvo marcada por un terrible hecho, que con el tiempo hizo que desarrollara luego su conducta sociópata.  De inclinaciones artísticas y con grandes dotes para el dibujo, entró primero a la carrera de medicina, graduándose de cirujano y después orientó su carrera a la psiquiatría.  Varias muertes violentas y truculentas a su haber, de cuyos cadáveres Hannibal dispuso para comerse algunas de sus partes y en suculentos platos preparados por su experticia culinaria, lo llevaron al final a ser atrapado y condenado a ser residente de un centro para criminales mentales de alta seguridad.  Largo tiempo pasó eso sí como para que este  fuese descubierto, ya que siempre usó su fachada de ciudadano respetable y en especial sus conocimientos médicos para engañar y atrapar a sus víctimas (muchos de ellos pacientes suyos y/o cercanos).   Paradójicamente mientras seguía en su carrera criminal, trabajaba como consultor del FBI, ayudando a sus agentes en el seguimiento de casos sobre asesinos seriales; no obstante tras ser atrapado, en más de una ocasión se requirieron sus servicios con respecto a nuevos homicidios del mismo estilo.  
     La verdad es que en la pantalla chica, hace rato ya que este tipo de personajes ha sido abordado con profusión.  Este hecho ha sido así desde que en la década de los noventa, el elemento gore y los guiones de tono más elevado, con programas dirigidos a un público adulto, aparte de las clásicas soap operas clásicas de la TV gringa, sus policiales de antaño y las producciones históricas de la BBC británica, han acaparado la atención de productores y espectadores.  De este modo la violencia implícita y explícita de sus argumentos, en historias que nada tienen que envidiarles a los mejores thrillers cinematográficos, han visto desfilar a un montón de asesinos seriales, primero como los grandes villanos de sus títulos y después hasta como sus verdaderos protagonistas.  Es al respecto, que  tal vez se puede mencionar como algunas de las primeras experiencias televisivas sobre el tema, las dos grandes series creadas por Chris Carter a finales del siglo pasado, The X-Files y Millenium.  En estas dos sus protagonistas se dedican a “cazar” psicópatas, debido a su labor trabajando para la ley y la justicia.  En la primera de estas dos series los agentes del FBI Dana Scully y Fox Mulder, son miembros de sus huestes; mientras tanto que Frank Black, del segundo título, es un consultor especializado del FBI y quien tanto por sus conocimientos, como por sus inhabituales destrezas, ayuda a esta agencia a ir detrás de tales asesinos (de hecho, Black comparte en cierta medida su capacidad para “entender” la mente criminal y enfermiza de estas aberraciones, tal como bien sucede con uno de los dos coprotagonistas de la serie dedicada al personaje más famoso de Thomas Harris).   Luego se puede mencionar como ejemplo del  interés (¿morboso?) por los psicópatas, las andanzas de la protagonista de Medium, quien en un terreno incluso mucho más sobrenatural que del citado Frank Black, se ve enfrentada a un montón de estos sujetos y a los cuales en su calidad de clarividente, ayuda a atrapar a las fuerzas de la ley.  No obstante sería con la igual de exitosa Dexter, también basada en una novela, que la figura del psicópata dejaría de ser el mero villano de la semana, para a su vez transformarse en el protagonista por antonomasia del show; así es como desde la serie recientemente señalada, los episodios estarían articulados en base a las vivencias del asesino serial principal, quien por supuesto debe demostrar su inteligencia y astucia para eludir la ley, al conseguir mantenerse con sus actos homicidas, mientras quienes lo rodean ignoran esta faceta suya.  De este modo Dexter es el antecedente al programa que inspira esta entrada en el blog, serie que a su vez fue emitida en paralelo a Motel Bates, sobre la novela más famosa del escritor Robert Bloch, Psycho, y su aún más celebrada adaptación cinematográfica Psicosis de Alfred Hitchcock.  De seguro hay muchos otros ejemplos al respecto, que debido a mi ignorancia o mala memoria se me escapan, no obstante ya se evidencia una presencia de este tipo de personajes en la televisión misma y que gracias al programa a continuación abordado, han mostrado una nueva faceta al menos en lo que concierne a la pantalla chica.


     
     La serie de televisión Hannibal, recientemente cancelada tras finalizar su tercera temporada, toma como principal fuente la novela Dragón Rojo, en cuanto a que gira en torno no solo a tan especial personaje, sino que también al analista del FBI Will Graham, un tipo tan singular como el propio Lector y entre quienes se da una relación bastante especial.  En ambos se centra el protagonismo, siendo estos algo así como distintos lados de la misma moneda, debido a ciertos rasgos que comparten, pero que en cada caso se dan de manera distinta (lo que irremediablemente los une, como también los separa).    A su vez el programa se ambienta en la época en la cual Lecter colabora con el FBI, ayudándolos a crear perfiles de los psicópatas que buscan, entre otras labores relacionadas con su especialidad.  No obstante Hannibal transcurre en la época actual, en vez de a principios de los ochenta, como bien sucede con el libro y los dos filmes basados en él. 
     Con respecto al coprotagonista Will Graham, se puede contar que resulta ser un personaje bastante complicado, debido a su personalidad que lo convierte si duda en el antihéroe dramático por excelencia del programa.  Lo anterior expresado así, puesto que posee una capacidad de empatía que roza lo bizarro, en cuanto a cómo le es posible adentrarse en psiquis de los psicópatas; no solamente pudiendo entender sus motivaciones, sino que además llegando a recrear en su cabeza parte por parte las atrocidades cometidos por estos mismos, con lo cual le es posible llegar a identificarlos, una vez realizadas las investigaciones de rigor.  Esta capacidad suya para entender a tal gente, lo hace ser un sujeto no solo extraño e introvertido, puesto que abre en él la oscuridad lo suficientemente como para convertirlo en algo así como un psicópata en potencia o, en el mejor de los casos, en un sujeto propenso al desequilibrio emocional.   Pues bien, en el capítulo piloto durante buena parte de él, la trama gira casi por completo en torno a Will y solo después de un buen rato aparece su contrapartida Hannibal Lecter; este detalle deja claro que si bien la serie se llama Hannibal, es sin duda en Graham en quien debe detenerse el espectador a la hora de identificarse mayormente y sufrir con sus vicisitudes.  Pues en lo que concierne a la primera temporada, Will de manera inesperada llega a entablar una amistad con quien ignora, es el peor de los psicópatas que se cruzan en su camino y el cual siente una especie de afecto fraternal por su persona, pese a los entuertos en los que lo involucra.
     En cuanto al Hannibal Lecter de esta serie, al tenerlo muchos más horas frente a la pantalla y gracias a una trama que le dedica buena parte de su desarrollo, quedan de manifiesto como nunca su personalidad extraordinaria (aún en sus más aberrantes detalles).  No solo su inteligencia sobresaliente es la que queda expuesta, sino que es su faceta como animal de presa y mortal, quien articula sus acciones más mínimas con una eficiencia fría y calculadora, que el televidente no puede dejar de asombrarse.  A su vez la serie saca a relucir una dimensión suya algo inesperada, consistente en cierta capacidad para las relaciones interpersonales y con algún grado de compromiso emocional, que no solo corresponderían a parte de su fachada, sino que serían algún vestigio suyo de la humanidad ya casi extinguida en él.  A su vez acá quedan de manifiesto otros detalles suyos, como su porte atlético que lo convierte más que nunca en un asesino nato, como además su destacable buen gusto para vestir (de hecho, nunca se le ve con tenidas informales, ya que siempre ocupa ropa de “diseño” e incluso cuando mata); a su vez se evidencia su talento para la cocina, convirtiendo en verdaderas obras de arte culinarias y para la vista, los platos que hace para él y sus “ignorantes” invitados, con los miembros de sus víctimas que cocina para degustar.
   
A su vez varios otros personajes de la novela aparecen en este show, teniendo varios de ellos un rol destacado desde el principio, es decir, desde su primera temporada, destacando entre los que aparecen ya en sus comienzos:
     Jack Crawford: Jefe de la sección del FBI en la que trabajan los protagonistas y quien los enrola en sus filas, de modo que en determinado momento se siente más que responsable acerca de cómo los acontecimientos van dándose con respecto a ellos.  Si bien en dos de las tres películas donde ha aparecido, ha sido interpretado por grandes actores, en esta versión televisiva quien lo encarna resulta ser otro artista de renombre, en quizás su primer papel para la TV: Laurence Fishburne (el mismísimo Morfeo de la saga de Matrix), quien con un gran prontuario fílmica a sus espaldas, realza el programa, siendo que además destaca porque al ser afroamericano, se convierte en el mejor ejemplo de algunos de los cambios que se hicieron respecto a los personajes de la novela y a su adaptación televisiva (ya que en el caso de Crawford, al parecer en su versión original es caucásico, tal como se le pudo ver antes con los tres actores que hicieron de él en el cine).  Pues en esta adaptación es un hombre casado, quien pasa por toda una crisis con su pareja y la cual se encuentra caracterizada por Gina Torres, actriz también afroamericana y en un registro actoral distinto al que brilló anteriormente en otras series como Angel y Firefly, ambas de Josh Wheddon.
    Freddie Lounds: En la novela que inspira el programa y las dos versiones suyas para el cine, corresponde a un oportunista periodista interesado en cubrir de manera escandalosa hechos de sangre, en especial relacionados con psicópatas.  Es así como Freddie se cruza con los demás y ello trae varias consecuencias de interés…No obstante como ya ha quedado demostrado con el personaje de Crawford, los productores de la serie le hicieron su propia renovación, al hacer que ahora fuese mujer y una bastante atractiva por cierto, aunque justamente abusando de su femineidad, alguien más manipuladora que nunca (no obstante igual con su propia cuota de humanidad).
   Dr. Chilton: Quien apareciera en las dos primeras novelas de la tetralogía, es otro detestable personaje, el cual corresponde al director del psiquiátrico de alta seguridad, donde es internado Lecter una vez en que es apresado.  Este lugar es además un sitio icónico dentro de la ficción y en especial debido a todo lo que transcurre en él; pues justamente es recreado de tal manera, que quien haya visto los filmes, no puede dejar de sentir añoranzas con respecto a su primer contacto con Lecter y compañía; todo ello debido al respeto que se tomaron los productores tanto con los filmes, como por supuesto con las novelas.  Pues volviendo a Chilton, se convierte en los libros y en la serie en uno de los antagonistas de Hannibal el Canibal (como más adelante será llamado, una vez que sean descubiertas sus prácticas), siendo que en el programa, primero al estar aún ambos supuestamente en el mismo lado de la ley, se les presenta como colegas con cierto grado de intimidad, aunque por supuesto con resquemores entre ellos; pues en cierta medida Chilton envidia la superioridad intelectual y el éxito de Lecter, quien inicialmente lo trata con condescendencia y luego con evidente desprecio.  Ahora bien, Chilton es un hombre inescrupuloso, cuyas prácticas psiquiátricas dejan mucho que desear, vanidoso, cursi y resentido. 
    En la serie aparecen tres especialistas del FBI sacados del libro, no obstante de estos el único medianamente desarrollado en los guiones (en especial en lo que se refiere a su intervención en la segunda temporada) viene a ser la única dama del trío: Beverly Kats y quien en esta revisión “pluralista” de la obra de Thomas Harris, es de origen asiático (china o coreana para ser más preciso). 
    Dos son los personajes más interesantes que agregaron los guionistas a este show, siendo ambos mujeres y tanto la una como la otra psiquiatras.  De este modo el uso constante en Hannibal de psiquiatras, forenses, médicos y otros dedicados a ramas del conocimiento y la ley dentro de la trama, todos ellos con características como las mencionadas aquí, demuestra que sus protagonistas en general corresponden a individuos de extrema inteligencia, aunque a los que justamente su intelectualidad los muestra como seres frágiles y para nada felices en su cotidianeidad; asimismo tampoco  llegan a ser modelos a seguir por sus conductas, a diferencia de lo que sucede con los personajes de series más optimistas (las de la franquicia de Star Trek por ejemplo, Person of Interest o Fringe, por mencionar solo algunas); por ende, son personas que viven tan ensimismadas en sus trabajos, que estos los afectan sin duda, siendo que además su propia sofisticación esconde a sujetos con tantas o más taras, que los mismos psicópatas que desfilan en los capítulos.  Pues volviendo a estas dos mujeres creadas en especial para el programa, ellas son…
    Alana Bloom: Sexy psiquiatra, quien tiene sentimientos románticos con Will Graham, quien además le corresponde, aunque debido a sus propias circunstancias no se permite concretar una relación más cercana con él.  Es a su vez amiga de Crawford y Lecter, a quienes ve a su manera como referentes y grandes figuras de respeto.
    Bedelia Du Maurier: Es nada menos que la psiquiatra de Lecter, a quien la ve en secreto para supuestamente “desahogarse”.  Comparte con el psicópata un pasado y en el cual se encuentra en medio un hecho violento, el cual a Bedelia la ha convertido en una mujer más o menos reticente, ya que vive retirada de la vida pública y de su profesión (salvo en el caso del tratamiento con su único paciente).  Desde un principio es posible identificar en ella a una mujer marcada por lo que le pasó, pues poco expresiva, casi una autómata.  Su relación algo forzada con Hannibal, al final la hace tomar partido con los acontecimientos que comienzan a gestarse.  Su apellido bien puede ser un guiño literario a la escritora Daphne du Maurier, autora de Rebeca y Los Pájaros, entre otras obras de suspenso y de terror, ambas llevadas al cine por el ya mencionado Alfred Hitchcock. Es interpretada nada menos que por Gillian Anderson, quien regresa a la televisión con este personaje, tras su recordado papel como la agente Dana Scully de The X-Files.
    Por supuesto que varios son los psicópatas que aparecen en el programa, aparte del principal.  Cada uno de ellos con sus propios estilos a la hora de matar y que son mostrados aquí de manera tan gráfica en sus efectos y procedimientos, que resulta entendible que más de un espectador sienta repulsión (y pese a todo no deje de ser un adicto al programa).  Ahora bien, sus matanzas resultan ser tan bien orquestadas, con un ingenio tal que convierte a sus víctimas en “obras maestras” de la truculencia, que son personificados como seres con un grado de sensibilidad artística extremo y morboso (en otras palabras, vez que aparece un cadáver es para impresionarse con tanta “creatividad” gore).  En todo caso, uno se pregunta cómo es posible que todos ellos puedan llegar a efectuar tales actos, con todo el esfuerzo físico y de medios que implica disponer los cuerpos de tal manera.  Dentro de estos desquiciados mentales, destaca el primero al que le toca ajusticiar a los protagonistas y que se convierte en el gatillante de  gran parte de las preocupaciones de Graham; también cabe nombrar a otro con una obsesión impresionante por los hongos, a un hombre ya anciano que edifica un tótem de cadáveres en la orilla de una playa; por igual se puede mencionar a una muchachita que se cree muerta y en especial llama la atención un doctor asesino, quien viene a ser un antecedente para lo que más adelante pasará con Hannibal Lecter.

Algunos de los personajes principales de la primera temporada.  De izquierda a derecha: Will Graham, Alana Bloom, Jack Crawford, Brian Zeller, Freddie Lounds, Beberly Kats, Jimmy Price...¡Y Hannibal Lecter! 
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