sábado, 3 de diciembre de 2016

El esperado regreso de “Black Mirror”.


      Casi dos años después de la última entrega de la “serie” antológica británica de televisión Black Mirror, enmarcada por lo general dentro de los terrenos de la ciencia ficción, por fin tuvimos una nueva temporada de este elogiado programa.  El milagro tras pensar que no volveríamos a tener otras historias de la mano de su creador y guionista Charlie Brooker, ha sido posible gracias a la hoy poderosa empresa Netflix y a la que le debemos otras joyitas del género para la pantalla pequeña, como lo son unas cuantas adaptaciones de cómics Marvel (Daredevil, Jessica Jones y Luke Cage), Sense8 y Stranger Things; por lo tanto  por intermedio de su apoyo económico, nos encontramos con más episodios que en el pasado, seis en total (cabe recordar que antes solo tenía tres capítulos por temporada, además de un especial de Navidad) , bien se sigue manteniendo el mismo nivel técnico, artístico y argumental de sus primeros años.  Por otro lado,  esta vez hemos podido contar con actores famosos dentro de sus protagonistas, tales como los talentosos Bryce Dallas Howard y Robert Carlyle, si bien en general el resto de las actuaciones que podemos hallar acá resultan ser más que convincentes y emotivas.
      En cuanto a la temática y características de sus guiones, sigue manteniéndose la crítica o reflexión acerca del uso y abuso de la tecnología en nuestras vidas, con las correspondientes consecuencias que ello tiene para el ser humano en particular y la sociedad en general.  De este modo nos volvemos a encontrar con algunos argumentos de ciencia ficción, ambientados en futuros cercanos que muestran adelantos tecnológicos, que no dejan de ser verosímiles y que están a solo años de desarrollarse en el mundo real; de igual manera estas historias de “anticipación” siguen transcurriendo en la Tierra y sus protagonistas son por supuesto seres humanos, adultos siempre.  No falta la trama de carácter más realista, en el sentido de que todo sucede en el mundo tal y como lo conocemos (y en el tiempo “actual”), si bien en algunos casos uno que otro elemento se acerca al género, dentro del que se enmarca la mayoría de los episodios de  Black Mirror.
      Sintetizando esta nueva entrega del show y que se mantiene dentro de la línea de sus temporadas predecesoras, no falta el sentido moralizante o la invitación a la reflexión por parte de su creador.  En ese sentido no se puede olvidar que se trata de un programa dirigido a un público adulto, ya que sus argumentos para nada son simplistas, teniendo en algunos casos su buena dosis de violencia y erotismo, planteando que somos los mayores de edad los responsables de que el mundo esté así para bien o para mal, tal como lo podemos encontrar en sus guiones; de este modo los temas de la responsabilidad y la culpa se encuentran una vez más acá, lo que trae para sus personajes una serie de situaciones que en su mayoría no pueden ser más incómodas, mientras que para el espectador todo viene a ser sorprendente (y debido a ello los finales de cada entrega resultan ser magníficos).
     Como es habitual en los programas de este tipo, cada nueva emisión corresponde a una historia distinta, con protagonistas que no se repiten entre una y otra.  Asimismo, por supuesto que hay capítulos que sobresalen entre el resto y otros que pueden ser considerados como inferiores o menos logrados.  No obstante para quien aquí escribe, no hay episodio malo en todo lo visto hasta la fecha sobre este programa y bien se podría recomendar a ojos cerrados esta serie, que lejos se encuentra entre lo mejor de su estilo.
      Al ser ahora una coproducción estadounidense, ahora los episodios no solo transcurren en Inglaterra o Gran Bretaña, sino que al menos la mitad sucede en USA; por lo tanto, ahora tenemos a varios actores de nacionalidad estadounidense.

      Pero mejor detengámonos de una vez a revisar de manera detallada esta tercera temporada, mientras ojalá nos llegue el año que viene otra y en lo posible más extensa.
      ALERTA DE SPOILER (mi amigo Luciano me recomendó que lo hiciera, lo siento, pero es que no me di cuenta de que había incurrido en ello cuando escribía este texto y es que si no hubiese contado algunos detalles acerca de los argumentos, imposible que pudiese explayarme más a la hora de analizar y comentar).

¿Una escena de la vida real? Parece que sí, pero se trata de una imagen de Black Mirror.

      1- Caída en Picada (Nosedive): Pues en esta ocasión “tiraron toda la carne a la parrilla” para asegurarse de lograr la atención completa de su público seguidor y del nuevo, con lo que podría considerarse sin dudas como lo mejor de esta temporada.  Teniendo de protagonistas a un trío de actrices de distinta generación (si bien una de ellas solo aparece un breve tiempo en pantalla, aunque su rol resulta decisivo para su argumento y en especial la vida de su personaje principal), se trata de una obra de ciencia ficción pura, que además no puede ser más entretenida e intrigante.   Es así que acá nos encontramos en el papel principal con Bryce Dallas Howard, artista de filmes de M. Nigth Shyamalan como La Aldea y La Dama en el Agua, quien acá aparece casi irreconocible e interpreta a alguien bastante diferente al de otras féminas que le ha tocado en su filmografía.  Luego está la preciosa Alice Eve, como una materialista mujer que representa lejos lo peor de la sociedad ilustrada por este capítulo, de igual manera caracterizando a otro tipo de mujer, un prototipo bastante negativo por cierto, en vez de la dulce científica militar que hizo en Star Trek: Into de Darkness.  Y por último, la dulce Cherry Jones vuelve acá a interpretar el rol de una mujer dulce y sabia (tal como en Señales también de Shyamalan y en La Tormenta Perfecta), transmitiendo al espectador toda esa humanidad que echamos de menos entre en el mundo “hueco”, en el que transcurre esta historia.
      Su argumento resulta ser una crítica ácida a las redes sociales, llevadas al extremo y que en este caso se reconocen porque todos los habitantes de la sociedad en la que viven los personajes, están sometidos a un sistema de popularidad a través de Internet y que es el único medio posible para acceder a la movilidad social; de este modo mientras más votos se tenga de la gente (similar al “Me gusta” del Facebook), mayores privilegios se tiene y por lo tanto mientras menor es el éxito social, el nivel de vida es más bajo.  Entonces no importan los méritos intelectuales, proezas físicas y actos desinteresados, solo la popularidad y la imagen ante los medios masivos que son la herramienta para salir adelante.  Es así que nos encontramos con una verdadera antiutopía en este episodio, pues la gente por desear caerle bien al resto y salir adelante, solo busca conseguir el beneplácito de los demás, con sonrisas falsas y negándose ser sincera con el resto; de este modo, la autenticidad es algo escaso y aquellos pocos que no concuerdan con el status quo o bien son parias para los demás o son considerados criminales. La antiutopía radica en este aparente mundo perfecto, de gente que simula ser feliz y sin embargo no es libre de verdad, ya que si se sale de la norma cae en el ostracismo social. El guión se toma gran parte de esto con un humor muy negro, mostrando a la mayoría de la gente como verdaderos idiotas, carentes de valores tales como la humildad y la compasión; de este modo la gran mayoría de los personajes que aquí aparecen, son verdaderas caricaturas de los adictos a estos medios tecnológicos.
      Bryce Dallas Howard es aquí una joven que solo quiere escalar posiciones como muchos de quienes la rodean y es así que se obsesiona con una antigua amiga de infancia, quien tiene todo lo que ella quiere ser.  Pues justo cuando comienza a cumplirse su anhelo, una serie de pequeños eventos la lleva por el camino de la ignominia, dándole la mejor lección de su vida…hasta que por fin se encuentra a sí misma.

    
2-Partida (Playtest): Luego de un tan potente estreno de temporada con el título anterior, uno se queda aún en la cabeza con la historia que antecede a esta y no obstante resulta difícil mantener el mismo ritmo y nivel de satisfacción para el público.  Es así que este segundo capítulo al ser el menos bueno de la temporada, queda sin dudas en desventaja al comparársele con Caída en Picada.  No obstante hay que ser justos con él y se le deben reconocer sus propias virtudes, que malo no es.
      En esta ocasión la tecnología presente en el argumento es la de los videojuegos y en especial aquellos que hacen uso de la realidad virtual.  El protagonista es un joven gringo veinteañero, que decide “escapar” de su vida y sus problemas viajando por todo el mundo, hasta que llega a Inglaterra y cuando se queda sin dinero, se entera de que hay una manera fácil de conseguir lo que le falta: participando como cobaya en un videojuego que se está probando.  Una vez dentro de experimento, que implica el uso de tecnologías nuevas que obviamente aún no están aprobadas, se da cuenta de que su vida corre peligro y no le queda otra que tratar de escapar. 
      Interesante resulta ser que acá nos encontramos por un lado con el tema de del miedo y no solo por el hecho de que el videojuego que aquí aparece, tiene que ver con la materialización de las fobias según cada persona.   Pues nos encontramos con la representación del papel que juega esta emoción (la primera de todas según algunos estudiosos) y la más instintiva, que sin dudas nos caracteriza, pues lo que tememos es quiénes somos.  Pero el miedo a las arañas y a su antiguo atormentador de su infancia, no es nada comparado con lo que en realidad domina las pesadillas de nuestro protagonista: Un temor tan de “adulto” y demasiado complejo, propio de la “gente grande” que complica todo y no algo básico como las fobias que un ser como el de It de Stephen King, aprovecharía para alimentarse de sus víctimas; es así que lo que nos dice su guión, es que en el fondo todos tenemos nuestra debilidad, la que termina por consumirnos si no la superamos (algo que este muchacho por la incapacidad de enfrentar su miedo, fue incapaz de superar desde el principio de la historia).
    También es posible hallar acá el tema de la memoria, en la medida de que también estos elementos fundamentales  nos definen, pues somos nosotros en la medida que con el paso del tiempo hemos acumulado una serie de recuerdos relevantes.  Ante esto, es posible tener una identidad y un propósito para la vida, de modo que si este pasado ya no está… ¿Qué nos queda para reconocernos?
     Por otro lado, cabe destacar que acá también nos encontramos con uno de esos típicos genios extravagantes, que se dedican al mundo de la computación y en este caso un aún joven friki de origen japonés.   Pues este sujeto bien recuerda a personajes reales como Steve Jobs y Bill Gates o personajes de ficción, tales como los de la novela Ready Player One de Ernest Cline, James Halliday y Ogden Morrow, todos ellos sujetos consagrados como artífices en el mundo de la informática.   Pues no podía faltar el “científico loco” en esta serie y en la informática hay varios y harto bizarros.

     3- Cállate y Baila (Shut up and Dance): El primero de los dos episodios de esta temporada que transcurren el mundo “real” y que en este caso por su carácter realista, impacta por mostrarnos cómo la tecnología que hoy en día damos por sentado y como algo normal, puede ser algo insufrible.
      La trama gira en torno a un joven en los últimos años de la adolescencia o en los primeros de la adultez, quien empieza a ser acosado por un desconocido o un grupo secreto desde su celular; es así que lo hacen participar contra su voluntad de una serie de actos incómodos, bajo la amenaza de hacer público sus “pecadillos” en el uso de Internet.  Mientras se ve obligado a acceder a las extrañas peticiones de sus atormentadores, conoce a otro que se haya en su misma situación, un casado hombre maduro y con hijos (interpretado por el veterano Robert Carlyle).  Es así que comienza una espiral de degradación, con cada nueva petición a la que deben obedecer.  Al final como si se tratara de una tragedia griega, estos dos y otros como ellos, pese a sus esfuerzos parecieran estar frente a una fuerza superior que acaba derrotándolos.  Si en Caída en Picada la protagonista acaba bajo el peso de ese mundo que tanto adoraba (pues en cierto sentido, todos somos mártires de un sistema que nos gobierna, diciéndonos cómo comportarnos, pero al final siempre- o en la mayoría de los casos- consumiéndonos), en esta ocasión al castigo no hay posibilidad de redención, ya que todo acaba demasiado mal; no hay esperanzas, ni posibilidad de redención.
      El objeto tecnológico que más destaca esta vez en el argumento es el celular, un objeto que llevamos con nosotros para todos lados y que tal como podemos apreciar esta vez, nos controla e impide que tengamos privacidad (si no, meditemos acerca de cómo el famoso whatsApp nos ocupa tanto tiempo, en vez de aprovechar para hacer cosas más provechosas).

     4- San Junipero: El único capítulo de las tres temporadasde todo Black Mirror,  incluyendo el especial de Navidad, que en términos simplistas podría calificarse como “bonito”, pues además posee una nostálgica ambientación retro (¡Los queridísimos años ochenta otra vez!) y más encima trata acerca de una inolvidable historia de amor…entre dos mujeres.
    Así es, acá las protagonistas son dos damas que tras conocerse se enamoran.  No obstante como toda historia romántica, nada es fácil para ambas amantes y antes de estar juntas para siempre (ese “siempre” acá resulta ser más que un término retórico), deben enfrentar a sus propios conflictos internos y que por supuesto deben resolver.
     Al ser las protagonistas de la trama dos miembros de la comunidad LGTB, una bisexual y la otra lesbiana, se suma el hecho de que las dos resultan además ser una pareja multirracial, afroamericana y caucásica respectivamente; quizás este último detalle hoy en día no tenga mayor relevancia, cuando se supone ya se han eliminado este tipo de prejuicios étnicos; sin embargo no deja de dar gusto que pese a todo lo malo que hay por ahí, todavía hay cosas buenas que valorar, como que el verdadero amor no tiene fronteras.
     Ahora bien, todo esto ocurre en una realidad simulada ultra sofisticada, llamada justamente San Junipero, cuyos habitantes perpetuos vienen a ser personas muy especiales.  Es así que  a su vez nos encontramos con el viejo tema de la utopía, del mundo ideal al que todos quieren llegar y al que en este caso sí es posible acceder gracias a la tecnología.
     Un tema que se desprende de todo esto, es la búsqueda de la felicidad y no de acumular solo para uno éxito y materialidad, tal como en los capítulos ácidos habituales de esta serie, sino que tiene que ver con el deseo de compartir con otros nuestra soledad y con estos pares crear algo que pueda llevarnos a la plenitud.  Es así que por primera vez en el show, vemos más de un gesto de amor que habla de la nobleza del corazón humano, todo un aliento tras tanto fatalismo en Black Mirror; por ende, la única manera de superar las desgracias, es con gestos desinteresados y confiando en quien tenemos a nuestro lado.
     La recreación de los ochenta (y también de los noventa) es soberbia, en especial en lo que corresponde a vestuario y música, poseyendo por esto mismo una muy buena banda sonora, con varios temas clásicos de estas épocas. 
     A la presencia de la realidad virtual, por ser un episodio de tono más positivo, se presenta otro aspecto de los avances tecnológicos y científicos: su uso en la medicina.
     Por otro lado, una vez que se descubre ante el espectador el verdadero sentido de San Junipero, Charlie Brooker nos sorprende con otra faceta que antes no había mostrado en sus guiones, pues introduce un elemento por completo distinto a lo visto antes en la serie: la presencia de lo metafísico, a través de la posibilidad de la existencia de vida después de la muerte y lo que tal como se desarrolla la trama, implica que la conciencia no es otra cosa que lo que para los religiosos viene a ser el alma.
      Y como ya sucedió con otra serie actual de ciencia ficción de culto, la españolísima El Ministerio del Tiempo, no puedo dejar de sentir cierto malestar por el hecho de que aun cuando acá se aborda de manera muy bella y espontánea el amor entre dos personas del mismo sexo, me sigue pareciendo todo esto algo sexista… ¿Pues por qué no fueron sus protagonistas dos hombres en vez de dos mujeres? Bueno, la respuesta es obvia: incomoda menos ver a dos mujeres besándose (y hasta excita a muchos hombres), que si se tratara de dos “machos”; por otro lado, lo que vende más viene a ser la primera opción.

     5- El Arte de Matar (Men Against Fire): El protagonista de esta ocasión, es un joven soldado que como muchos de sus pares, cree estar haciendo un servicio público para su comunidad, participando en una guerra que su gente está ganando y que implica una muerte sin cuartel al enemigo, o sea, una verdadera matanza étnica.   De quien debe deshacerse es de unas criaturas humanoides a las que llaman cucacarachas, supuestamente idiotas y nocivas por completo; es cuando en una de sus misiones “militares” comienza a ver a sus rivales con nuevos ojos y ello le trae como consecuencia una crisis de fe, que da vuelta por completo su vida hasta hora.
     Acá nos encontramos con el uso de la tecnología para manipular y encubrir ideologías de supremacía racial, motivadas por el odio y la intolerancia.  El uso de las mentes ingenuas de jóvenes que se ofrecen para defender los aparentes justos ideales de su nación o sociedad, es algo tan viejo como la humanidad y a ello se suma el control por medio de la sugestión y todo tipo de mentiras para conseguir su beneplácito.   También se puede apreciar que en las mismas armas y todo tipo de artefactos que usan los militares (y el gobierno), se muestra lo peor que podemos llegar a hacer con nuestra capacidad de inventiva y desarrollo tecnológico, pues al final se trata de crear cosas para dañar y aniquilar, en vez hacer más grato y fácil la existencia de los demás (que se supone para eso tenemos inteligencia).

     6- Odio Nacional (Hated in the Nation): Una serie de muertes que implican la utilización de tecnología creada originalmente con un fin benéfico, que implica a personas consideradas nefastas para la sociedad, lleva a unos agentes de la ley a realizar una investigación policial para encontrar al culpable de lo que está pasando.  Un detalle espantoso de todo esto, es que gente “inocente” participa en una especie de votación en las redes sociales para encontrar al nuevo candidato a ser ejecutado, lo que complica todo, porque al parecer no hay verdaderos culpables.
     La historia pone en el tapete el sentido relativo de lo que está mal para la gente y el frágil valor de la justicia humana, que se presta a interpretaciones y ambigüedades, como también el uso nefasto de todo ello.  ¿Quién es un verdadero criminal para nosotros y quién merece en realidad ser castigado? ¿Somos justos con nuestro sistema punitivo o a la larga nos volvemos iguales que aquellos que infringen la ley? ¿Depositamos correctamente nuestra fe en quienes nos representan como justicieros? Estas y otras interrogantes se encuentran en la presente historia.
      Una vez más se aborda el tema de la intolerancia, un gran mal de nuestra naturaleza, pues los crímenes aquí cometidos son debido a ello.  Interesante al respecto resulta ser que la misma democracia, la opinión de la mayoría viene a justificar este tipo de aberraciones, tal como queda demostrado en el guión y no obstante hay sujetos en las sombras que se aprovechan de este sistema “moderno” para conseguir sus propios fines.
      Dentro de los actores que aquí participan, hayamos a Benedict Wong, destacado actor británico de origen oriental y que este mismo año no más vimos en un muy agradable papel en Doctor Extraño.
      Por ser el último episodio de la temporada, este es mucho más extenso en su metraje, llegando a durar casi una hora y cuarto, un verdadero telefilme de calidad cinematográfica.

Algunos de los protagonistas de estas seis magníficas historias.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

¿La Dama Chilena de la Ciencia Ficción?


I- Primeras palabras.

    Hace años que tenía intención de leer a mi compatriota María Elena Aldunate, más conocida como Elena Aldunate, digamos que desde mi época de universitario en la década de los noventa.  Fue cuando me di cuenta que era una autora chilena la que estaba detrás del nombre femenino y español de El Molino y la Sangre, gruesa novela de fantasía o más bien de literatura maravillosa editada por la prestigiosa editorial española Acervo, en sus por entonces caras ediciones en tapa dura (que por aquel entonces difícilmente podía costearme).  No obstante pasaron años para que por fin me pudiese adentrarme en su narrativa.
     Recuerdo que una vez el escritor nacional de ciencia ficción Teobaldo Mercado (quien de seguro sabe más sobre el tema que yo), no me habló muy bien acerca de la calidad literaria de su colega, considerándola como alguien con esas típicas fijaciones eróticas que a veces encontramos en literatura femenina; pues bien me quedó claro que tales temáticas no eran del aprecio de este otro autor.  Como mil veces prefiero hacerme mi propia idea, acerca de si un autor es realmente de mi gusto o no, preferí obviar sus comentarios, a la espera de que llegara a mis manos algo de la Aldunate.  Y no pasó mucho tiempo hasta que por fin se dio la oportunidad para cumplir mi deseo.
     La editorial chilena Puerto de Escape, especializada en ciencia ficción, terror y fantasía, sacó en 2006 la recomendable antología de ciencia ficción Años Luz, compuesta por trabajos de autores criollos y que abarca más de setenta años de la también llamada literatura de anticipación en las letras nacionales (tuve el honor de asistir a su lanzamiento oficial y tras comprarme el precioso volumen, poder contar con los autógrafos de varios de sus artistas).  Pues ante la carrera más o menos afamada de Elena Aldunate en el género, no podía faltar al menos un ejemplo de su prosa y esto fue por medio de su cuento La Bella Durmiente de 1973.  Debo decir que tras mi primer contacto con su trabajo, me sentí bastante a gusto, queriendo de inmediato degustar a la brevedad más de sus obras.
     Hace un par de semanas atrás en mi tercera visita consecutiva a la FILSA (Feria Internacional del Libro de Santiago) asistí a una muy interesante charla en la que tres especialistas en la obra de esta escritora, hablaron acerca de ella y su labor. Tal actividad se debió a la reciente reedición de varios de sus títulos por parte de un proyecto editorial, el cual además pretende sacar el resto de su obra y al parecer entre ellos uno que otro trabajo inédito.  Así fue que motivado por todo esto, me dispuse a leerme el pequeño tomo de cuentos suyos Angélica y el Delfín (1977), el cual solo me tomó dos días y que más adelante comentaré.
     El preciado libro lo compré un domingo por la mañana, luego de pasar la noche en la casa de mis queridos amigos Rosita y Marcelo Brito, tras una linda jornada de amistad (reunión en la que también estuvo Bernardita, otra compañera del grupo).  Esa vez de camino a mi casa, en una venta de patio encontré la primera edición a un precio casi risible y ni siquiera dudé en traérmelo conmigo.

II- Su vida y obra en unas pocas palabras.

      Hija del consagrado (y olvidado) divulgador científico chileno Arturo Aldunate Phillips, Premio Nacional de Literatura de 1976, nacida en el seno de una familia acomodada chilena, desde pequeña tuvo inclinaciones artísticas y a lo que claramente la relación con su padre influyó de manera positiva.
      Su vida como mucho de sus pares poseedores de una gran sensibilidad, no estuvo exenta de varios dramas y dolor, a los que se sumó la existencia de un marido que en vez de proporcionarle el amor respectivo, la humilló en más de una ocasión y de las maneras más atroces: No contento con engañarla con otras mujeres, quemó varios de sus escritos, la internó en un psiquiátrico y le quitó la tutela de sus hijos. Pese a todo, la belleza de su rostro no era otra cosa que una representación de su propio espíritu luminoso, ya que aun así no le quitaron las ganas de plasmar en sus páginas su hondo paisaje interior; todo ello se puede apreciar en su literatura y que la llevó a ser la primera de su género en Chile, en probar con un literatura poco considerada en aquellos años por los intelectuales chilenos: la ciencia ficción.  De este modo junto a otros dos destacados autores, Hugo Correa y Antonio Montero (también conocido con el pseudónimo de Antoine Montagne), formó parte de la triada de la ciencia ficción chilena de aquellos años (décadas de los sesenta y setenta).
    Hubo otras damas que se atrevieron a publicar textos del género, durante esta época en este lado del mundo, no obstante fue la Aldunate la única que consiguió cierto profesionalismo, debido en parte a lo prolífico de su obra.  Tras comenzar a publicar títulos de carácter realista, irrumpió en el paisaje literario tradicional chileno con Juana y la Cibernética (1963), su primer volumen de cuentos y donde el que le otorga su nombre al tomo, se adelantó lejos a varios temas hoy trillados en el llamado ciberpunk y la ciencia ficción en general: la relación entre un ser humano (en este caso una mujer) y una máquina; ideas que hoy en día vemos con regularidad en el manga y el anime (Ghost in the Shell), así como en el primer cine de David Cronenberg (Videodrome, Crush y ExistenZ), como también con el arte de H. R. Giger (Alien y Especies). El erotismo femenino que ha caracterizado buena parte de sus ficciones, se hace evidente en este relato.
     En 1967 aparece su segundo volumen de cuentos alejados de la típica prosa de sus compatriotas: El Señor de las Mariposas.   Angélica y el Delfín (1976) sería su tercer recopilatorio de historias, que lindan entre la ciencia ficción y la fantasía.
     Quizás su obra más emblemática, podría ser Del Cosmos las quieren Vírgenes (1977), novela de ciencia ficción cuyo nombre no puede dejar de rememorar los títulos de tantos filmes de clase B del género (¿Algo hecho a propósito por su autora?).
     De igual modo incursionó en la ciencia ficción juvenil, a partir de su saga de Ur, dedicando cada tomo a sus nietas, labor que comenzó en 1961 y terminó en 2001, con una serie de cinco entregas.
     Aparte de otros libros suyos como Francisca y el Otro (1981), del cual nada he podido averiguar de su temática (si bien su nombre bien remite a una narración más del estilo que le dio fama), cabe destacarse su al parecer más extensa novela, de 1993, El Molino y la Sangre.  Si bien no corresponde a una obra de ciencia ficción, se trata de un libro a medias entre la fantasía y el realismo mágico, el cual trata acerca de una vieja casa que como un ser vivo y pensante, es testigo de la vida de varias generaciones sucesivas de mujeres en una misma familia.
     Los títulos de sus obras resultan bastante sencillos, ocupando por lo general el nombre de su protagonista al principio del título y luego un sustantivo común para sintetizar el contenido de la obra.  Como ejemplo de esto: María y el Mar, Juana y la Cibernética, Angélica y el Delfín, etc.  La misma estructura de sustantivos y nombres propios se dan con todos los libros de ciclo de Ur (Ur y Alejandra, Ur y Almendra…), Ela y los terrícolas, entre otros.  Este recurso simplista, contrasta con el de una narrativa muchas veces poética, con el uso de metáforas y todo tipo de figuras literarias que embellecen sus textos y otorgándoles una gran sensibilidad a estos.
     Años después de su fallecimiento en 2005, luego de llegar a la longeva edad de 91 años, la editorial chilena Cuarto Propio sacó en 2011 un compilatorio con veinte de sus cuentos, el cual posee además un valioso estudio de su narrativa y que lejos da luces acerca de las características de esta, como su temática, transfondo y simbolismos.

III- Adentrándose en su literatura.

   
    La mayoría de sus protagonistas son mujeres, de modo que la historia se encuentra contada desde su punto de vista y en tercera persona, si bien sus narradores solo poseen un conocimiento relativo de los acontecimientos; así es que apenas conocen el presente de sus personajes y son incapaces de aventurarse en el pasado y el futuro, menos con lo que sucede dentro de sus cabezas (salvo en el caso de La Bella Durmiente y El Niño, que por su extensión mayor permiten mayor desarrollo estilístico y argumental). 
     El predominio de personajes femeninos en su literatura, la ha hecho ser considerada como una autora feminista.  No obstante a los ojos de quien aquí escribe, al menos en los cuentos que comprenden este librito, la defensa de la figura de la mujer como alguien con derecho a su autonomía apenas está esbozada y ello se debe a que todos estos casos muestran a féminas que para conseguir cierta independencia, deben recurrir a agentes externos o la evasión con el propósito de acercarse a cierta dicha; pues se trata de mujeres solas, que viven una vida miserable y no son plenas, cuya vidas no tienen sentido o hasta que en el mejor de los casos una fantasía o un ente foráneo las “salva”.
     Lamentablemente lo breve de sus cuentos, apenas permite que haya un argumento sólido y en algunos casos todo queda en un mero bosquejo, de algo que podría prometer más o bien la narración queda convertida en algo casi incomprensible (tal como sucede con Ventana y El Ingenio).
     Teniendo en cuenta estos antecedentes, tras haber leído el libro y más cuando se le vienen a la memoria a uno autoras del género en realidad consagradas (como la mismísima Ursula K. LeGuin, alguien de la talla de Marion Zimmer Bradley, la muy famosa Connie Willis o la igualmente célebre James Triptee Jr.), encontrarse con esta selección lo hace dudar acerca del título dado a la Aldunate.  Ahora bien, no se le niegan algunas virtudes que ya se le han mencionado aquí, como su lirismo y valentía a la hora de ser la única mujer en el territorio chileno de aquellos años (y uno de los pocos autores en general), en escribir con regularidad ciencia ficción, consiguiendo además publicarla; no obstante habría que leer más de su pluma, como para hacerse una idea cien por ciento cabal sobre la verdadera calidad artística de su obra.
     Pero pasemos de una vez por todas al libro que ha motivado gran parte de este post:

     Pues en primer lugar parte con un más que interesante prólogo, del propio padre de la autora, el divulgador científico Arturo Aldunate Phillips.  En las páginas dedicadas a su hija, en vez de alabar lo hecho por esta, toma un camino por completo diferente y que sin embargo logra darle un empujón a estos textos, tras demostrar la validez de la ciencia ficción como expresión artística.  Es así que este hombre nos cuenta de su encuentro con el importante astrónomo Fred Hoyle, reconocido hombre de ciencias a nivel mundial…y también escritor de ciencia ficción; de este modo si alguien como Hoyle es capaz de apreciar el valor de la ciencia ficción, como un medio para extender nuestras mentes, lo realizado por su descendencia bien merecería ser tomado en cuenta ¿No?

      1- Angélica y el Delfín: El cuento que abre el tomo y le da su nombre a este, viene a ser sin dudas uno de los dos mejores relatos, en especial por lo acabado y su complejidad, de entre los otros que forman parte de él.  Pues aquí en paralelo se cuenta la historia de sus dos coprotagonistas, primero el de la muchacha llamada Angélica, una joven veraneante que ha tenido una experiencia sexual en pleno mar con un chico que le gusta y no obstante tal acción no ha sido de su agrado; de hecho, todo esto posee su cuota de violencia hacia la mujer, casi convertida en un objeto para su amante y hasta recuerda a una violación…
     “Mientras Angélica siente cien guijarros incrustados en su espalda desnuda a cada vaivén…
      (…) Es curioso cómo a pesar del apremiante ritmo que, mal que mal, también la motiva a participar, los ruidos, la luz y el dolor de su espalda magullada contra la roca están presentes y claros en su conciencia (…)”.

      Mientras sucede esto y tras terminar el coito, que luego lleva a Angélica a no desear volver a ver a su compañero, se relata la historia de Isspa, un delfín que pertenece a una raza avanzada de cetáceos avanzada.  Debe saberse que cuando Angélica tuvo su orgasmo en el agua, el supuesto animal entró en contacto con ella, de cierta manera telepática.  A través de Isspa se cuenta acerca de su cultura, bastante ligada a la de los seres humanos.  Por esta misma razón el accidente, casualidad o destino que los ha llevado a entrar en conocimiento del otro, los une de una manera muy especial.  Mientras para Angélica el sexo con alguien de su especie  fuera algo insatisfactorio, su encuentro más íntimo con la “bestia” resulta ser algo más elevado…

     “A través de su piel entumecida, la niña siente cómo aquel bálsamo en extraña transfusión directa va relajando sus músculos, entibiándole la sangre, reconfortándola, mientras aferrada con las dos manos a su aleta dorsal se recuesta sobre la suave piel oprimiéndole los flancos con piernas temblorosas; así se deja conducir mientras poco a poco el temor desaparece transformado en confiada laxitud”.

      Cabe destacar el simbolismo en el nombre de la protagonista, Angélica, derivado de ángel y que no deja de unirse al carácter noble que se le ha dado a los delfines a lo largo de la historia, criaturas de dimensión celestial en algunas creencias.  Por otro lado, tampoco se puede olvidar que según algunos mitos, estos animales acostumbran copular con mujeres y a quienes seducen convertidos en hombre bellos; de este modo la autora recoge estas viejas historias y le da su propia variación literaria.

    
2- Un señor don Luis: Un cuento bastante extraño, si bien no deja de ser interesante y que tampoco se enmarca en la ciencia ficción o la fantasía tradicional,  por lo que podría considerarse como algo inclasificable.  Trata de una mujer que acude al cementerio a desenterrar los restos de un antepasado suyo, quien estuvo involucrado en una especie de escándalo, debido a su supuesta vida licenciosa.  Paralelamente a lo que se cuenta acerca de esta dama, la narración se detiene en el mismo romance que le tocó vivir a su familiar.  La oposición entre las vidas de ambos personajes, el del presente y el del pasado, muestra cómo una vida desarrollada al amparo de la libertad, más auténtica, puede ser mucho más plena pese al qué dirán.  Por otro lado, el verdadero valor del amor, como fuerza salvadora, queda manifestado en este relato.

     3- Marea Alta: Un texto que si se hubiese trabajado mejor, con más dedicación para desarrollar sus acontecimientos, podría haber sido mucho mejor.  Acá otra vez se trata de una mujer joven, cuya existencia no resulta muy feliz que digamos; de este modo es una persona sola y que durante un paseo por la playa, cree encontrarse con una figura masculina que la puede sacar de su desgracia (ya son dos cuentos del libro en los que la costa aparece, dentro de la narrativa de la Aldunate, como un medio para alcanzar cierta plenitud mayor).  A diferencia de la protagonista del primer relato, esta otra se presenta como alguien de más inestabilidad emocional, mientras que Angélica es descrita como una persona segura de sí misma.  De este modo el encuentro que tiene esta otra mujer con su salvador, queda en la ambigüedad, respecto a si lo que sucede hacia el final es en realidad algo de connotaciones fantásticas o bien ocurre dentro de la mente de una mujer desquiciada.

     4- Ela y los terrícolas: El primer cuento verdadero de ciencia ficción de este tomo, debido a su corta extensión corresponde más bien a un microcuento, pues apenas abarca tres páginas de extensión.  Trata acerca de unos astronautas que han llegado a otro planeta (Ela) y quienes debido a un accidente se encuentran en peligro mortal, razón por la cual los alienígenas tratan de salvarlos, pero desconocen la manera de intervenir en su biología diferente.  El argumento está contado de forma confusa y ello entorpece la lectura, de modo que escaso gozo se puede sacar al respecto.

     5- El ingenio: Otro cuento que no quepa lugar a dudas, respecto a su carácter de obra de ciencia ficción, es otra historia demasiado corta y que sin embargo posee el final inesperado propio de este tipo de narraciones breves.  Bien podría decirse además que este texto,  posee un lenguaje más acorde al de este tipo de relatos, con una tecnojerga que hace mención a la existencia de una ciencia avanzada y hasta extraterrestre.  Por otro lado, se puede afirmar que  trata de temas caros al género, como la existencia de razas alienígenas, el primer contacto entre especies inteligentes y la exploración espacial.

     6- La bella durmiente: El cuento más largo de este libro es además el mejor logrado y hasta el más hermoso de entre el resto de los que aquí se encuentran.  Por otro lado, se trata de una obra de ciencia ficción narrada con un lirismo tal, que nos muestra a una Elena Aldunate por completo inspirada y que ojalá hubiese mantenido el mismo nivel en el resto de esta selección.  Asimismo se debe destacar que se trata de una extrapolación del clásico de los cuentos de hadas homónimo, si bien teniendo en cuenta el pesimismo de la mayoría de estaos relatos, su final para nada se parece al que esperamos para la princesa protagonista.
    Por segunda vez en esta colección, la autora se permite describir toda una sociedad extraña a la nuestra (pues ello ya sucedió con Angélica y el Delfín), la que resulta ser nada menos que los descendientes de los humanos en un futuro lejano de la misma Tierra.  Pues en este mundo aséptico y en el cual sus habitantes han perdido buena parte de lo que consideramos nuestra humanidad, es regresada a la vida una mujer que estuvo largo tiempo en un sueño criogénico.  Un científico y una especie de enfermera son testigos de este encuentro con la habitante del pasado y ello para sorpresa de ambos los remece de tal manera, que ya sus vidas no volverán a ser las mismas.  A su vez, la “renacida” al encontrarse en medio de este lugar que ni siquiera conoce, se enfrenta a sus propios miedos y que la hacen más infeliz que nunca.  El drama en el que los tres personajes se ven involucrados, nos presenta una doble historia de amor imposible, que acentúa la atmósfera trágica de esta obra.

     “Los ojos cerrados, la sangre entibiándose lenta, muy lenta, pulsa por cavidades entumecidas por conductos cerebrales de abismo y somnolencia, atravesados por estallidos de pánico y de sombra, de ansiedad y desconcierto…Las manos, los pies ajenos, los cabellos, estopa antigua.  Va latiendo el corazón más y más.  Por el diminuto laboratorio del oído, un sonido rompe el silencio.  Olvidada experiencia de un contacto.  Gesto perdido en noches incoloras, sin trazos, ni dimensión.  Todo el ser es un oído que espera.  Los ojos, bajo los párpados cerrados, giran y entre rojas claridades estriadas de sombras, quieren saber.  Pesados, con milenario polvo de inconsciencia, trabajosamente se abren, y abiertos, sólo duelen ante la penumbra.  No miran, no recuerdan, no enfocan. Sólo giran mientras despierto el ser respira, y aquel aspirar y exhalar el aire aséptico de la cámara regenadora, hace que la memoria orgánica, el latir animal, se automatice.  De pronto está de nuevo el sonido impactando su limbo…”.
  
     El personaje del doctor viene a ser el segundo de su sexo, en tener verdadera relevancia dentro de una de las narraciones que componen este libro (obviando al delfín Isspa) y que aquí aparece caracterizado como un hombre de ciencia, para quien la experiencia de encontrarse con su antepasada le abre las puertas a algo que no conocía: sus propios sentimientos.

     7- Ventana: Un texto que en realidad resulta inclasificable, puesto que si bien está hecho en prosa (y bastante poética, por cierto), en realidad nada cuenta y se limita a describir todo lo que ve la narradora-protagonista desde su ventana.  De lo poco que se desprende de este título, se trata de una mujer casada, de vida aburrida y de seguro infeliz.

     8- El carrusel: Otro cuento sobre una mujer desdichada, quien en esta ocasión mientras su pequeño y único hijo (quien además es la única persona a la que tiene en el mundo) se entretiene arriba del caballo de un carrusel, fantasea acerca del hombre perfecto que la pueda sacar de sus miserias.  Si bien la narración no posee mayor atractivo desde el punto de vista argumental, sí resulta interesante que la protagonista proyecta otros aspectos de la misma autora en su penoso pasar, pues acá en lo poco que se llega a contar sobre esta, se hace mención a un matrimonio fracasado, donde el hombre se comporta como un bruto, quien la humilla y es un borracho.  Las obsesiones y leiv motivs recurrentes en la obra de la Aldunate, quedan de manifiesto mayormente en el cuento que viene a continuación; no obstante como ya ha podido quedar consignado, en su mayoría los relatos que componen este libro tratan sobre féminas, que para escapar de su desgracia no les queda otra que fantasear o encontrar medios extraordinarios, tal como quedará mejor representado a continuación.

    9- 10 centímetros de sol: Luego de La Bella Durmiente, para un servidor viene a ser lejos el mejor cuento del tomo, además del más original…sin dejar de mencionar lo polémico que pudo ser en su momento y que incluso hoy en día podría llegar a ser para las mentes más estrechas.  Sin dudas si tuviese que seleccionar algún cuento de esta autora, de los que comprenden este libro para una antología, aparte del ya citado, optaría sin vacilaciones por este y ello debido a su enorme calidad literaria (y donde esta vez sí que la escritora le dio en el clavo a la idea de una historia cortísima, pero intensa y por completo bien acabada).
     El cuento trata sobre una monja que en secreto al atardecer encerrada en su celda, tiene encuentros secretos con una entidad que se manifiesta a través de un rayo de luz, la cual la posee y le lleva al orgasmo, únicos momentos de dicha de su apagada existencia negada al contacto físico con otras personas. El erotismo que abunda en la descripción de la pasión de esta mujer y que bien recuerda a lo narrado acerca de los éxtasis místicos de figuras religiosas como Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz, no puede ser más intenso.  Por otro lado, innegable viene a ser el carácter masculino y/o fálico de esta entidad, lo cual radica en cuando se le compara en la narración con una sierpe (antigua palabra para referirse a las serpientes) y su propia naturaleza de luz solar (no olvidar el carácter masculino que se le da en la tradición religiosa al sol); el mismo nombre del cuento, palabras que se repiten hacia el final del texto, también posee su significancia sexual (el tamaña del órgano masculino, que aunque “pequeño” si se considera unas dimensiones de este tipo en la realidad , aun así logra satisfacer a esta mujer solitaria).

     “Sentada, las manos abiertas sobre el oscuro regazo, se va sumergiendo voluptuosa en el microcosmos de aquel rayo alegre, mensajero de afuera añorado y prohibido.
      (…)
      Desnuda, perdida, se ofrece a la caricia de aquel ser-serpiente-de sol que la envuelve encendiéndola”.

     Ahora bien, la criatura en sí puede ser considerada como una entidad sobrenatural, ángel o demonio, como también un ser alienígena, porque queda de manifiesto la interrogante respecto a su verdadera identidad.  Esto último responde a la idea del misterio propio de los hechos milagrosos y del tono extraordinario que posee un acontecimiento como este, que además es un secreto que guarda celosamente la protagonista.
     ¿Y en qué radica la supuesta dimensión polémica de este hermoso, aunque triste cuento? Aunque tal vez no debiera explicarlo para no faltar el respecto a la inteligencia de mis lectores (en el caso de que alguien lea este post, que a veces con la falta de comentarios, nuevos seguidores, Google+ y otros, a veces me da la impresión de que me sobran los dedos de la manos respecto a los que me siguen en realidad).  Pues que como es de suponer, estamos frente a una historia que involucra a un miembro del clero católico, alguien que ha hecho voto de castidad y que se supone es feliz con ello; no obstante tal y como queda de manifiesto en este relato, la protagonista anhela el contacto carnal con los hombres y al no poder acceder a ello, se contenta con tener su “rayito de sol”.  Por otro lado, aquí nos encontramos con un ministerio sagrado para millones y que lamentablemente en la vida real tal como sucede con la monja, su opción no le trae felicidad y más bien deja claro que esta es más una prisión que una liberación (y por eso mismo solo cuando es tomada por el ser, puede verse fuera de las paredes que la agobian).

     10- El Niño: Se puede decir sobre este cuento que resulta ser una obra desperdiciada, pues teniendo en cuanta que su premisa sin dudas viene a ser bastante atractiva, el lector se queda con gusto a poco tras su final tan precipitado.
       En esta ocasión nos encontramos con una mujer que acude a un especialista (pediatra o psicólogo infantil), debido a los problemas que tiene con su pequeño hijo, cuyo comportamiento anómalo la tiene al borde de la histeria.  Es así que nos enteramos de las particulares circunstancias en las que nació su pequeño y la vida que luego tuvo la madre para poder darle lo mejor una vez que este naciera.  Paralelo al personaje de la mujer, se encuentra el doctor, quien viene a ser el coprotagonista y cuyo punto de vista también es relevante para el argumento; puesto que en contraste a la mirada de alguien simple como la mujer, pura emocionalidad, se encuentra la del hombre, un científico, o sea, alguien con una mente racional y que sin embargo se encuentra con la presencia de lo extraordinario.
      Tras terminar el libro con este cuento, nos podemos detener en dos reflexiones:
      Primero que siendo la autora de origen socioeconómico alto y perteneciente a la derecha (no era militante de algún partido político) y habiendo escrito y publicado estos cuentos durante los primeros años de la dictadura militar de Pinochet (a la que supuestamente apoyaba su familia), nos encontramos con el hecho de que en este cuento y otro, la escritora opta por retratar a mujeres de raigambre obrera, campesina o más humilde; en cambio antes sus protagonistas eran mujeres, que como ella tenían un mejor pasar (Angélica y el Delfín, Un señor don Luis, Ventana y quizás Marea Alta).  Es así que en Carrusel hayamos a una oficinista y que por lo poco que llegamos a saber de ella, no se trata de una ejecutiva; mientras tanto que en este último caso la dama es alguien del campo, de muy escasa educación y que se casó con un hombre mayor solo para poder mantener a su hijo “huacho” (sin padre y no nacido en medio de un matrimonio).   De este modo nos encontramos con una sensibilización respecto al tema social y al hecho de que no importando la edad, ni la condición socioeconómica de la mujer…todas (y todos) tienen las mismas preocupaciones, sueños…y pesadillas.
     Segundo, el sujeto con el que estuvo la madre de este último relato, es descrito o bien como un príncipe azul (rubio, hermoso y hasta misterioso) y/o como alguien de otro mundo.   Es entonces que podemos llegar a la certidumbre que todos los hombres o medios a los que acceden las protagonistas de estos cuentos, responden a la idea de alguien o algo que en la realidad/cotidianeidad la protagonista no puede tener.  Es así que estos “salvadores” resultan ser siempre una idealización del salvador y del hombre perfecto: que las ama sin condiciones, entregándose a ellas como si fuese su par (tal como el delfín Isspa) y en quien pueden confiar sin miedo a las consecuencias (si no basta con leer de nuevo Marea Alta).  En otras palabras, ninguna de las mujeres de este libro es alguien que ha encontrado el verdadero amor y la felicidad junto a un hombre real o que fuese sin vacilaciones su compañero; por lo tanto, en la vida de todas estas no existe esa compenetración con alguien como en realidad ellas quisieran…Una carencia bastante triste para todas estas pobres mujeres, que de seguro mucho tienen de su misma creadora.
    

Nueva edición de esta novela.

domingo, 27 de noviembre de 2016

¡Llegó (por fin) la (verdadera) magia al Universo Cinemático Marvel!



       Solo los intelectualoides que menosprecian el cómic como expresión artística y que pueda tener real valor estético, son capaces de ignorar el legado de Stan Lee como creador de toda una mitología contemporánea, cuando a principios de los sesenta se encargó de darle forma a tantos personajes hoy ya famosos, en lo que vienen a ser las historietas Marvel y sus derivados (series de televisión animadas y de imagen real, películas, figuritas de acción, ropa y todo lo que es posible hacer gracias al uso de sus franquicias).  Pero no solo se trata de haber inventado a todo un panteón de héroes y villanos, que hoy forman parte de algunos de los personajes ficticios más populares en el mundo actual, sino que de historias que en su contenido no dejan de entregarnos más de una reflexión respecto a los temas abordados en ellas.  Pues tal como en las más grandes narraciones literarias de antaño y de hoy, sus guiones han abordado el viaje físico y espiritual de hombres y mujeres: sujetos comunes y corrientes que han pasado a convertirse en gente extraordinaria y no solo por los poderes que han adquirido y los ajustados trajes multicolores que luego deciden usar, sino que debido a las duras pruebas en las que deben luchar contra sus egos y miedos, los verdaderos enemigos a los que deben enfrentar día a día en su continuo rumbo a la realización personal (tal como los seres humanos de carne y hueso…como tú y como yo).
Su primera aparición en los cómics.
     Uno de estos íconos de la llamada novela gráfica viene a ser el Doctor Extraño (o Doctor Strange en su idioma original y como muchos prefieren llamarle), cocreado en 1963 junto al otro dibujante legendario que viene a ser Steve Ditko, el mismísimo que junto al propio Stan nos regaló a ese grande que es Spiderman.   Su génesis no puede ser más interesante: El doctor Stephen Strange era un importante, exitoso y rico neurocirujano, gracias a sus casi milagrosas intervenciones en algunos de los más complejos casos médicos, hasta que en un accidente automovilístico quedó con sus manos inutilizadas y con ello su enorme orgullo sufrió un gran golpe.  Luego de hacer lo posible por recuperar el control de sus extremidades, de modo de volver a ser el mismo hombre de antes, gastó toda su fortuna y tras fracasar en su búsqueda a través de los medios de la ciencia y la tecnología (propios de la visión racional occidental del mundo) se abrió a nuevas posibilidades y así fue cómo dio paso hacia otros caminos (al del misticismo) y con lo cual no solo recuperó el uso de sus manos, sino que se encontró por fin a sí mismo. De este modo pasó a convertirse en el Hechicero Supremo, aunque luego de pasar por todo un periplo que lo convirtió en un hombre nuevo…y en alguien mejor, en una persona distinta al sujeto soberbio y de mente estrecha que era antes de su caída y su posterior ascensión.
       Dentro de las viñetas marvelitas el Dr. Strange ha protagonizado varias series y miniseries propias, aparte de su participación como invitado en las revistas de otros personajes de la Casa de las Ideas.  Debe saberse que su debut fue en la colección antológica Strange Tales y solo después consiguió su cabecera.  Pues no solo es el humano de más grandes poderes sobrenaturales dentro del universo Marvel, sino que se encuentra dentro de los sujetos de mayor poder de estas historietas.  Asimismo fue uno de los miembros fundadores del recordado equipo de superhéroes los Defensores, entre los que se hallaban nada menos que Hulk, Silver Surfer y Namor.  También formó parte de la agrupación de justicieros mágicos llamada Hijos de la Noche, junto al Motorista Fantasma, Morbius y Blade.  De igual manera destacado es su papel en el selecto grupo de los Iluminati, consejo secreto en el que solo se hayan los humanos más inteligentes de la Tierra, que aparte de él vienen a ser Mister Fantástico (de los 4 Fantásticos), Pantera Negra, el Profesor X (de los X-Men), Namor y Iron Man y unos pocos más.  También ha sido decisiva su intervención en eventos y sagas de gran magnitud como Guerra Civil y Planeta Hulk, como en la más recientes Guerra Secreta (de tan solo el año pasado).
      Pese a no ser tan célebre como otras creaciones de Stan Lee (lo que en todo caso ha cambiado este año, gracias al recién estrenado filme hollywoodense dedicado a su figura y que ha sido lo que me ha inspirado a escribir estas líneas) su imagen ha sido lo suficientemente potente como para trascender aún más allá de lo arriba mencionado.   Pues en lo que respecta a la  rivalidad entre Marvel y DC a lo largo de varias décadas, es habitual encontrarnos con personajes entre una editorial y otra que copian, homenajean o satirizan a los de su distinguida competencia; es así que tras los acontecimientos de la saga de Millenium de 1988, apareció el humano evolucionado como Extraño…quien es igualito al Hechicero Supremo (salvo pequeños detalles, claro).  Pocos años después, en 1996 tras los eventos de la histórica confrontación de Marvel v/s DC y que dio paso al Universo Amalgam que combinaba ambas empresas, nació el superhéroe místico Doctor Strangefate, una mezcla del Doctor Strange y el Doctor Fate de DC; pues este vino a ser el personaje más poderoso de dicho universo y fue fundamental para los sucesos de todo lo concerniente a ello.
     Antes de la realización de su millonaria cinta hoy exhibiéndose en cines, el Doctor Extraño tuvo una bizarra y olvidada película hecha para la televisión de imagen real de 1978.  Si bien salió en cartoons como Spiderman y sus Asombrosos Amigos, X-Men y Spiderman: La Serie Animada (estas dos últimas de los noventa y sin duda unas de las mejores adaptaciones para la pantalla chica de algún cómic del género), su participación más destacada ha sido en Escuadrón de Superhéroes y Ultimate Spiderman ( y aún emitiéndose). Según sea la orientación del programa animado, lo hemos podido ver infantilizado o en tono más serio.
     Mención aparte merece la película hecha en un tono por completo serio para la venta directa, de 2007, animada y que cuenta los orígenes del personaje de una manera bastante bien realizada, ya sea en lo técnico, como en lo artístico.  Destacan sus diseños entre personajes, monstruos y ambientes, además de una potente música orquestal a cargo de Guy Michelmore.  Bastante recomendable para quien se interese por el personaje y Marvel en general, corresponde a una serie de películas que hizo la empresa sobre sus personajes en aquellos años (encontrando otras dedicadas a los Vengadores, Iron Man y Hulk).


     Y es ahora cuando llegamos al largometraje que en estos momentos tiene posesionado al Hechicero Supremo como superhéroe del momento.
     Antes de que el Doctor Extraño nos mostrara otro tipo de justicia, o sea, ya no en el campo de la ciencia ficción, Thor se hizo presente como un ser superior perteneciente a un mundo por completo distinto al nuestro.  Si bien el rubio asgardiano tiene relación con la mitología nórdica (elemento bastante abordado en sus cómics), las películas han trabajado dicha cercanía con los mitos, como si en realidad se tratara de una raza extradimensional, con la capacidad de manejar una ciencia tan avanzada que a los ojos de los simples mortales todo pareciera magia.  De este modo las maravillas venidas de Thor, Loki, Odin y otros, tal como ha sido manejado hasta la fecha en el Universo Cinemático Marvel, no es de naturaleza sobrenatural…Por lo tanto viene a ser esta cinta del Doctor Extraño, la primera vez en la que nos encontramos con la presencia del elemento mágico, dentro de esta series de películas (pues siendo más justos, ya el año pasado a través de la serie de televisión de Daredevil, se usó por primera vez en el UCM lo sobrenatural, aunque ello fue en este otro medio).
      El largometraje en cuestión cuenta la los inicios del Doctor Extraño, tal y como lo hizo la mencionada película animada de 2007 y lo hace más que bien, pudiéndose afirmar que podría estar entre las mejores entregas de este ciclo.  Su metraje se detiene de manera muy adulta en retratarnos a un Stephen Strange tan ególatra, que ha sido capaz de renunciar al amor y para quien sus logros médicos son solo un medio para alimentar su vanagloria, que no su amor a la vida que se supone protege todo profesional como él.  Por esta misma razón cuando sufre el desastre que lo lleva a buscar la cura a su cuerpo (y que al final le trae en realidad la sanación de su alma), su miseria es retratada con gran impacto para el público, pues queda de manifiesto que se trata de un hombre solo y que para ser sinceros nunca fue feliz.  Es entonces que llega hasta Nepal, lugar que contrasta por completo con el mundo moderno y lujoso en el que hasta ahora se desenvolvió, donde sin esperárselo se cruza con un grupo de místicos que lo acogen; y por supuesto esto resulta ser por conocimientos y disciplinas que antes negó, lo que sin embargo le permite conseguir la verdadera realización personal.
     Una vez dentro del santuario liderado por el Anciano (o Ancestral como es llamado en la versión latinoamericana), Stephen se entera de que hay fuerza siniestras que buscan entrar a nuestro mundo y dominarlo, razón por la cual él y sus nuevos amigos y aliados deben defendernos, ya que son los únicos capaces como para hacerles frente a estas criaturas (en un parlamento, se deja claro que entre tanto los Vengadores se enfrentan a otro tipo de enemigos, ya que el Capitán América y compañía solo pueden contra entidades de físicas).  No obstante lo que luego llega a saber el antiguo doctor, es que su rol dentro de todo esto es estar en la primera fila, dentro de los que se oponen a tales monstruosidades.   El principal enemigo al que deben hacer frente, viene a ser un antiguo discípulo del Anciano, interpretado magistralmente por Mads Mikkelsen (a quien vimos brillando como Hanibal Lecter, en la llorada serie de televisión sobre el psicópata caníbal).  No obstante detrás de este se haya un  ser aún más siniestro y de poderes inconmensurables, Dormammu, a quien sirve el traidor (y quien es además uno de los grandes enemigos del Doctor Extraño en los cómics).  
      El renacido Doctor Extraño queda representado como un hombre que siempre estuvo destinado a ser un sanador, aunque no uno de la carne, sino que del espíritu.  En este sentido verlo ya con su traje puesto, incluyendo la valiosa joya mágica del Ojo de Agamoto sobre su pecho, realizando sus sortilegios con bellas imágenes tipo mandalas de luz en el aire, resulta ser sin dudas todo un obsequio al público friki (y de seguro, con el mejor traje de un superhéroe encarnado en un filme multimillonario, tal y como es en las historietas…No como esos trajes “realistas” de los numerosas entregas de los X-Men).
     Tal como es habitual en los blockbusters marvelitas, el papel principal corrió a cargo de un actor de renombre, si bien conocido más por el público ñoño, que por las grandes audiencias: el inglés Benedict Cumberbatch (quien se hizo conocido gracias a su desempeño como Sherlock Holmes, en la más actual serie de la BBC sobre el personaje de Conan Doyle).  Calcado al superhéroe marvelita (en especial una vez que aparece con su típica barba), el cambio por el que pasa este de ser alguien soberbio, a alguien derrotado y luego a un hombre ya centrado y con espíritu honorable, se refuerza en su actuación gracias a su imponente figura y grave voz.  Su talento también se hace evidente en los momentos de humor, de los que sale muy bien parado, a la par de las escenas más dramáticas que demuestran tanto virtuosismo.


     La tercera gran estrella con la que contamos en este filme, viene a ser la también británica Tilda Swinton (inolvidable su rol como la Bruja Blanca en las adaptaciones de Las Crónicas de Narnia, por solo mencionar algunos de sus muchos papeles) y quien acá hace del Anciano.  Debe saberse que en el cómic este sabio es de sexo masculino, por lo que la intervención de la Swinton viene a ser otro de esos significativos cambios que encontramos en las versiones cinematográficas de nuestras historietas favoritas (si no basta con recordar a los Kingpin y Deadshot negros de las correspondientes películas de Daredevil y El Escuadrón Suicida…cuando en realidad en las viñetas son caucásicos).  Pues camaleónica como ella sola, la actriz logra otorgarle ese aire de misterio y sapiencia, a un personaje que en pantalla se ve como alguien que pese a estar del lado del bien, ya no parece humano, con tanto poder y secretos que guarda dentro de sí.
     En lo que concierne a los villanos de la historia, respecto a Dormammu, este solo se ve al final de la película; no obstante su imagen decepciona un poco, pues no se ve tal y como puede ser reconocido en los cómics (con una cabeza llameante).  Sin embargo, todo esto puede ser considerado como la antesala a su posterior intervención en futuras entregas, cuando salga con todo su poder expresado.  Por otro lado, además del malvado Kaecilius (el personaje interpretado por Mikkelsen), en la escena de regalo de los créditos finales, se revela la conversión a criminal de uno de los secundarios más carismáticos de la historia y que en realidad corresponde a uno de los mayores contrincantes del Hechicero Supremo.
     No se puede dejar de lado la dirección de un verdadero “Maestro del Horror” detrás de las cámaras, tal como lo viene a ser Scott Derrickson, quien tal como en sus filmes de completo autoría, como las recomendables y aterradoras El Exorcismo de Emily Rose y Siniestro, participó también en el guión.  Pues su experiencia en el mundo sobrenatural visto a través de los ojos de Hollywood, fue quizás el primer motivo para que Marvel lo fichara; no obstante pese a lo que se esperaba de su anterior filmografía, en cuanto a entregarnos en esta ocasión una buena dosis de monstruosidades, gore y espantos, Derrickson lo que sí usó de su anterior experiencia cinematográfica fue su preocupación por la estética cuidada.  De este modo nos encontramos con una cinta preciosa visualmente, con unos efectos especiales que aún siguen maravillándonos, vestuarios impresionantes y una escenografía propia del mejor cine (que el comercial de igual modo puede ser artístico).  A esto se le suma una bella banda sonora realizada por Michael Guiachino, ya todo un experto en componer para el cine de género.  Todo esto nos da sin dudas la ilusión, de que ciertamente existen realidades que nos están vetadas a los no iniciados.
    Por último, el esperado cameo de Stan Lee no podía faltar y no podía ser más cómico, pese a su brevedad.  Por otro lado, atentos a la escena inserta dentro de los créditos,  un verdadero anticipo a lo que se nos viene con este Universo Cinemático Marvel.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...