sábado, 10 de noviembre de 2018

Cuando TNG consiguió superarse a sí misma. PRIMERA PARTE.


     La tercera temporada de Star Trek: The Next Generation no solo logró superar a sus dos predecesoras, sino que sin dudas vino a ser su consolidación dentro de la pantalla chica, convirtiéndose en todo un referente de calidad de la ciencia ficción televisiva y en imagen real.  Y es que cabe recordar que en aquellos tiempos (1989-1990), prácticamente apenas habían shows de este género y/o que al menos hayan durado más de un año en la parrilla programática.  Si bien la Serie Original fue la que comenzó con todo esto en los sesenta y sin ella imposible que hubiese aparecido TNG, este último programa se transformó en el modelo para muchos otros shows modernos futuristas y de viajes espaciales (Farscape, Star Gate SG-1, Babylon 5, Firefly y el remake de Galactica, entre otros).
     En esta ocasión el aumento del presupuesto por capítulo, se vio aún más presente en los episodios, que volvieron a ser 26 a partir de este periodo.  Ello se puede evidenciar en que se realizó una nueva presentación para la apertura, si bien bastante parecida a la de las 2 temporadas anteriores.  Por otro lado, se arreglaron los diseños de los uniformes militares para los protagonistas, mucho más elegantes, así como mejoraron los escenarios con mayor uso de exteriores.  De igual manera, los mismos efectos especiales y maquillajes mejoraron, de modo que ahora los alienígenas ya nunca más fueron por completo iguales a los humanos (aumentando, gracias a ello, la verosimilitud de las historias). 
    No se puede dejar de lado el importante detalle, de que hubo una importante movilidad de guionistas, llegando varias de las posteriores estrellas que darían algunos de los mejores capítulos de toda la franquicia: Ronald D. Moore, Michael Piller, René Echevarria e Ira Steven Behr (Branon Braga llegaría algo más tarde).  
    Cabe mencionar que considerando lo anterior, la tercera temporada posee episodios entre lo más granado de TNG.
    Los capítulos son:

1- Evolution (Evolución): Wesley mejora el funcionamiento de unas máquinas microscópicas llamadas nanites, lo que las lleva a cobrar conciencia e inteligencia.  Lo anterior provoca unos cuantos problemas al Enterprise, así que no les queda otra que corregirlos, antes de que todo empeore; es así que todo esto vuelve a poner en tela de juicio el tema de las definiciones de lo que es la vida y cuánto merece respetarse aquella que es distinta a la nuestra, más si tenemos que elegir entre una y la otra.  
    A todo esto se agrega la visita de un importante científico, en una primera instancia alguien más o menos amable, pero que luego muestra esa faceta narcisista de muchos de sus colegas, que han aparecido hasta el momento en la serie.  Este hombre logra acaparar la atención del joven Crusher, quizás no tanto como una figura paterna, aunque sí por compartir ambos el amor por la ciencia y el conocimiento.
    Por otro lado, acá nos encontramos con el regreso de la doctora Beberly Crusher, tras haber estado un año trabajando en tierra firme (si bien como ya se sabe, esto fue debido a que habían despedido a la actriz al final de la primera temporada y luego fue recontratada debido a la mala recepción que tuvo su predecesora, la doctora Pulaski).  Debido a esto, dentro de la ficción, claro, este episodio permite poner al día la relación de madre e hijo, entre Beberly y Wesley; el tema fue zanjado sin mayor derroche de tiempo, si bien emotivamente, ya que esta fue la primera vez en todo Star Trek, en que se abordó la paternidad/maternidad y el amor filial de forma progresiva a lo largo de los años durante el desarrollo de una serie de la franquicia.
    La verdad es que como comienzo de una temporada tan potente, se podría decir que es un capítulo débil o al menos el de menor impacto dramático, si lo comparamos con los bellos argumentos de aquellos que le siguieron.


                                     Créditos de apertura de la tercera temporada en adelante.

2- The Ensigns of Command (Las Señales del Mando): Los del Enterprise deben evacuar a los colonos de un planeta de la Federación, antes que llegue una xenófoba raza que reclama el lugar debido a acuerdos diplomáticos.  Los lugareños no se quieren ir, puesto que ya llevan al menos 3 generaciones en este sitio y han edificado una ciudad, consiguiendo con ello una identidad como nación; no obstante, si no se van los alienígenas los van a exterminar.  Así que Picard y los suyos deben convencer tanto a los unos y a los otros, para que no se produzca una masacre.
     Entre los diversos aspectos interesantes del capítulo, se encuentra el detalle de que para representar el asentamiento humano del planeta, al que llegan nuestros protagonistas, se creó un escenario lo suficientemente atractivo como para ser, tal vez, el mejor que hayamos visto hasta el momento en TNG.  Es así que la ciudad en la que viven los personajes, sobresale por sus bellos diseños, en los que deambulan varios personajes y extras, con toda naturalidad.  Por otro lado, el diseño de la vestimenta de esta gente, también se hizo con mucha dedicación, que de ese modo fue posible crear la ilusión de estar visitando otro mundo.
      Paralelo a la bella  dirección de arte  hecha para los colonos, nos encontramos con la estética usada para los alienígenas.  Como se trata de una especie «nueva» y no humanoide, aprovechando el aumento del presupuesto, se hizo una criatura no solo por completo distinta a todo lo visto anteriormente en TNG, sino que también se aprovecharon con creatividad los efectos especiales, para simularle incluso un ambiente raro dentro de la nave en la que esta aparece.
       Por otro lado, este se trata de un «capítulo de Data» y donde se le encomienda al androide la misión de bajar al planeta solo, para conseguir que sus habitantes salgan de él.  Ante la tarea encomendada, no es su inteligencia la que le permite conseguir su objetivo, si no que su ingenio, utilizando la psicología para ello (en otras palabras, tenemos a un androide que «juega» con las emociones de los seres humanos, algo que el mismo Data por su propia naturaleza, solo recién estaba comenzando a experimentar).
       El dilema con la raza que aquí aparece, permite abordar un importante tema caro a la ciencia ficción: La OTREDAD. De este modo al presentarnos una especie y una cultura tan distinta  a la Federación, podemos reflexionar acerca de la tolerancia y la diversidad.  No se debe olvidar de que trata de una raza xenófoba y, sin embargo, Picard y el resto deben aprender a dialogar con estos, no solo con diplomacia, si no que respetando esas singularidades, que si se hubiese tratado de otros, la situación sería menos dichosa.

El "mostrito" xenófobo.
3- The Survivors (Los Sobrevivientes): Uno de los capítulos más emotivos y con final más impactante de toda la serie.
     El Enterprise llega a la órbita de un planeta de humanos, que ha sido devastado por un enemigo externo implacable.  Nada vivo ha quedado en él, salvo una pequeña porción de territorio, que milagrosamente alberga una casa rodeada por un bello jardín. En este lugar vive un matrimonio anciano y quienes en la práctica llevan su vida, como si nada terrible hubiese pasado a su alrededor.
    Debido a lo anterior, no queda otra que investigar, puesto que las víctimas eran miembros de la Federación.  La verdad de todo llega a superar cualquier cosa que uno (los protagonistas y el espectador promedio) podría imaginar.
    Esta bella, pero dolorosa historia, permite abordar el tema de la responsabilidad y la culpa, así como plantear lo que puede pasar cuando un amor tan grande es mancillado por el dolor.

4- Who Watches the Watchers? (¿Quién cuida a los cuidadores?): Uno de los capítulos más famosos y bellos de TNG, tanto por su temática, como por sus actuaciones, diálogos y, muy especialmente, por ser el primer homenaje del programa a ese querido personaje que es Spock y a su raza, los vulcanos.
     La historia comienza cuando un grupo de xenoantropólogos de la Federación (curiosamente TODOS ellos son humanos) es descubierto por una pareja del pueblo «primitivo» que estaban observando.  A consecuencia de ello, uno de los especialistas se pierde en el mundo que estaban estudiando y por esa razón los del Enterprise deben rescatarlo antes de que la «contaminación cultural» sea mayor.
    La operación de salvamento se complica, cuando uno de los autóctonos llega a creer que Picard es un dios, razón por la cual comienza a difundir sus ideas entre los suyos. Cuando la situación se va de control, Jean-Luc se ve obligado a tomar medidas extremas, sobrepasando los mandamientos de su amada Federación.
     Debido a la crisis ideológica/filosófica/religiosa que se está gestando, se pone en tela de juicio el papel que cumple en una sociedad la religión.  El monólogo que hace al respecto Picard, es impecable desde el punto de vista argumentativo...Sin embargo, ahora que he vuelto a ver este capítulo luego de tanto tiempo (ahora menos ingenuo, supongo), lo encuentro insidioso y antirreligioso; puesto que demoniza la religión, viéndola solo como algo negativo y que debería ser extirpado de la sociedad por completo para que esta evolucione. Menos mal que unos pocos años después se dejó de lado esta línea de pensamiento, con DS9, al darle mayor importancia a la fe dentro de las culturas y la vida de las personas, como eje motivador (si bien Star Trek, salvo un episodio, y de DS9 más encima, siempre ha inventado religiones extraterrestres, sin darle cabida a las reales dentro de sus argumentos...a diferencia de Babilonia 5, que sí se comprometió con este aspecto y de manera muy plausible).
     Los vulcanos en TNG salvo otro bello episodio de esta misma temporada, nunca tuvieron mayor relevancia dentro de los guiones.  No obstante este capítulo nos muestra a los metankanos (protovulcanos en el doblaje «latino»), un pueblo supuestamente del mismo tronco de los orejudos que ya conocíamos y que comparte con estos, además, el uso de la lógica.  Por lo tanto para el trekker veterano, no puede ser más emotivo contemplarlos en escena.
     Debe saberse que esta fue la única vez en que se mencionó a la olvidada doctora Pulaski, quien reemplazó a Beberly Crusher, durante su ausencia en la segunda temporada.  Solo mucho tiempo después, se le mencionó brevemente en Voyager.

Escena final de un capítulo memorable.
5-The Bonding (La Unión): Si el capítulo anterior fue estremecedor, este otro no se queda atrás y mantiene la calidad dramática que a partir de esta gloriosa tercera temporada, será el sello del resto de la franquicia televisiva.
    Una expedición arqueológica a un planeta cuya cultura se extinguió, termina en tragedia cuando uno de sus integrantes fallece a raíz de una mina antipersonal.  Quien fallece resulta ser una oficial, que vivía con su hijo pequeño a bordo del Enterprise; ambos solo se tenían entre sí, de modo que ahora el chico supuestamente no tiene a nadie más en todo el universo.
    Frente a la pérdida del pequeño y la muerte de su madre, el honorable Worf no puede dejar de sentirse responsable, puesto que la oficial falleció en una misión que él mismo dirigió.  Por lo tanto, decide conocer al niño y ofrecerle formar parte de su familia, a través de una ceremonia klingon.
     Por otro lado, le piden a Wesley que se acerque al nuevo huérfano, para que comparta con él su propia experiencia, puesto que fue más o menos a su misma edad, que perdió a su padre cuando este cumplía su deber.  La petición hecha a un adolescente sensible como él, gatilla heridas que aún no han cicatrizado; de este modo, por primera vez lo vemos enfrentarse a una pérdida como esa en TNG (algo valioso para determinar al personaje y que, no obstante, se había obviado en la serie).
     Teniendo en cuenta, entonces, de qué va este episodio, claramente se aborda en este el sentido que le damos a la muerte de un ser querido y/o cómo enfrentamos la muerte a lo largo de nuestra vida.  Es así que las distintas reacciones que aquí vemos, ilustran muy bien algunas de estas maneras de llevar el luto.  Luego, el dolor y la capacidad de sobreponerse a esta ley de la vida, aprendiendo de lecciones como estas, dignifica a los personajes y por extensión a quienes han (hemos) pasado por esto.
     Lamentablemente y pese a todo lo hermoso de este episodio, nunca más se supo del niño “adoptado” por Worf, tal como pasó ya con el hijo de Deanna (obviados por completo de la cronología posterior trekker).

6- Booby Trap (Trampa): Luego de tanto capítulo de corte moralizante y/o extrapolativo, como bien sucede con la llamada ciencia ficción «comprometida» y no de mero «escapismo» (que esto último no es algo deplorable, en todo caso), nos encontramos acá con un capítulo de pura entretención.
     El Enterprise recibe la señal de auxilio  de una nave que se encuentra en medio de campo de asteroides.  El vehículo pertenece a una de esas tantas razas avanzadas desaparecidas, que ya han aparecido por ahí en TNG. Todo parece ir muy bien, que se trata de un verdadero hallazgo xenoarqueológico, hasta que se dan cuenta de que si no escapan de allí, sus horas estarán contadas.
    Destacable resulta ser cómo se escenifica, todo lo concerniente a la vieja grabación que los llevó a encontrarse en medio de todo esto (con un capitán alienígena muy vistoso y que, sin embargo, nunca llegamos a ver bien en pantalla).  También resulta ser casi gracioso como logran escapar, luego de todo lo que se hizo previamente para evitar morir en ese lugar.
    Por otro lado, este es un capítulo de Geordi, quizás el mejor que haya tenido hasta el momento; puesto que se le da la misión de investigar, cómo lograr salir ilesos de la verdadera trampa en la que se encuentran.  Es entonces que La Forge entra al holodeck para, usando un holograma de la ingeniera que ayudó a construir el Enterprise, encontrar la solución a sus problemas. Durante su trabajo con el holograma, Geordi no solo llega a simpatizar con la inteligente mujer a la que ha «invocado tecnológicamente», sino que llega a enamorarse.  
     Lo anterior, por primera vez nos permite conocer a Geordi en una dimensión tan humana.  El tratamiento de su soledad, pese a ser alguien tan alegre y amistoso, lo humaniza bastante ante nuestros ojos; pues vemos a alguien notable, con una inteligencia y un corazón como pocos y, empero, sin tener a su lado un alma gemela.
       Posteriormente la bella mujer que aquí llegamos a conocer, hasta cierto punto, volverá a aparecer en la cuarta temporada.

¿Cómo resistirse a una mirada como esta?
7- The Enemy (El Enemigo): Otro gran capítulo para La Forge, tras el anterior y, quizás, el mejor de los que tuvo.
     En la frontera con la Zona Neutral que separa a la Federación con el Imperio Romulano, en un deshabitado planeta en el territorio federacionista, Geordi queda varado debido a un fenómeno atmosférico que impide que lo rescaten.  Mientras el Jefe de Seguridad del Enterprise trata de sobrevivir hasta que los rescaten, se encuentra con un romulano que como él está atrapado en dicho lugar.   Solo trabajando juntos, dejando de lado la desconfianza (en general de parte del romulano), ambos podrán sobrevivir.
     La relación entre Geordi y su forzado compañero, nos trae de nuevo el tema de la otredad.  Pero en esta ocasión resulta más beneficioso el conocimiento y el reconocimiento, de quien antes nos parecía extraño; puesto que ahora se observa cómo es posible ver al otro como un semejante y no como alguien por completo distinto.
     Cabe mencionar la participación de alguien como Andreas Katsulas, actor invitado en este capítulo y haciendo acá de un alto funcionario romulano. Este actor luego se haría famoso, al hacer del querido embajador G` Kar en la mencionada serie Babilonia 5; por esta misma razón, en el precioso capítulo final de TNG, Todas las Cosas Buenas, de la séptima temporada, ahora ya reconocido se le volvió a invitar para interpretar al mismo personaje.

Geordi La Forge en uno de sus mejores momentos.

martes, 6 de noviembre de 2018

Las historias pendientes (para mí) del tío Steve. PRIMERA PARTE



1. Unas cuantas palabras en general.

    Ya he contado algo sobre mi relación con Cuatro Después de Medianoche, el segundo tomo de novelas cortas (después de Las Cuatro Estaciones) de mi autor favorito, Stephen King.  Desde que estaba en el colegio que quería leer este tomo, pendiente tanto tiempo y que por una u otra razón solo estos últimos meses pude adquirir (gracias a la magia de las compras de internet y en tapa dura más encima).
     Cuando escribo estas líneas, ya me he leído el primer tomo que reúne 2 historias, las más conocidas de este recopilatorio que apareció en 1990 en un solo tremendo volumen y que luego los editores dividieron tanto por temas de comodidad para el lector, como por razones económicas (que así sacan más plata): Dos Después de la Medianoche y Cuatro Después de la Medianoche, tanto en su idioma original, como en otros, tal como sucede con su versión en castellano.
     Se trata de 4 narraciones largas que muy bien podrían haberse publicado por separado, que cada una sobrepasa en su lengua original las 250 páginas...Pero el llamado Rey del Terror quiere a sus «lectores constantes», así como ama el arte de las historias breves; de modo que  cada cierto tiempo saca para disfrute nuestro colecciones como esta, algunas de cuentos cortos y otras de novelettes como las que comprenden este tomo que hoy nos reúne y tal como bien les gusta llamarles a los gringos (¡Y qué aprendan de él sus colegas, que menosprecian estos formatos!).

2. Somos esclavos de nuestro pasado.

2.1. La trama.

    The Langoliers (En español Los Langolieros, Los Lagolieros y también Los Langoloides, según sea la traducción) es una historia a medias entre la ciencia ficción y el terror, heredera de esas grandes obras propias de La Dimensión Desconocida que tanto le gustan al tío Steve y que bien quiso homenajear por medio de este título.  Pero también se trata de otra de sus narraciones de monstruos, con elementos metafísicos y en la cual el escritor se aventuró a diseñar un argumento que mezcla tanto intriga, como aventura, con las grandes preocupaciones de la humanidad.
     En este texto un grupo de pasajeros de un avión comercial despierta de su sueño durante el viaje aéreo y se da cuenta de que el vehículo está por completo vacío, salvo ellos que quedan 10 a bordo.  Dentro de la nave todo parece tan raro y peor resulta ser cuando descienden al aeropuerto, que también está deshabitado. En tierra la situación se vuelve más inaudita, que ciertos detalles no corresponden a la normalidad de las leyes de la física y todo se complica cuando uno de los sobrevivientes comienza a actuar de forma tan errática, que la vida del resto corre peligro.  Más encima, unos seres desconocidos, los que le dan el nombre a esta novelita, están por llegar y por esa razón deben hacer lo posible por escapar del lugar.
     Debe saberse que este texto forma parte de Dos Después de la Medianoche, siendo la primera narración y que “marca” como Una Después de la Medianoche.

2.2. Homenaje sin dudas.


     Stephen King en más de una ocasión ha declarado su admiración por Richard Matheson, escribiendo historias que de una u otra manera recuerdan lo hecho por su maestro (tal como ya lo hizo con la miniserie Rose Red).  Es así que The Langoliers mantiene esa tensión propia del miedo a volar, que tan bien supo retratar Matheson en su clásico Pesadilla a 10.000 pies de altura, siendo además este uno de los episodios más famosos del mencionado programa de Rod Serling (y que posteriormente fue revisitado en la adaptación ochentera que se hizo para el cine de este programa).
     No hay un monstruo arriba en los cielos, tal como la narración ya mencionada (o como en uno de los sabrosos viejos cuentos de Conan Doyle...Otro escritor al que el Tío Steve le rinde pleitesía)...No obstante estos aparecerán en tierra firme, donde se supone que ya se está a salvo.  Sin embargo, sí encontramos acá la tensión por estar a la merced del vuelo, en un lugar estrecho del que no se puede escapar y donde es fácil perder la cordura, por depender de lo imprevisto y lo imposible. 
    Tal como sucede en este tipo de relatos, la fragilidad del ser humano ante el peligro, queda más que evidente.  Por otro lado, cabe recordar que el protagonista del texto de Matheson es un hombre histérico, un insoportable, que entra en crisis cuando se expone al horror que implica el viaje que realiza.  Ahora bien, en la novela corta de King encontramos muchos más personajes y cada uno de ellos actúa según corresponda su propia personalidad.  Y entre ellos se encuentra la versión kingniana, del insoportable personaje del cuento homenajeado.  Es así que para darle mayor realce al tributo literario, este sujeto es un ejecutivo de traje y corbata tal como en el texto mencionado; además se muestra como la persona que menos quisiéramos tener a nuestro lado en un viaje o en circunstancias en las que el trabajo en equipo y depositando la confianza en el otro, son requisitos para sobrevivir.  De este modo su formalidad se presenta como una expresión de su propia estrechez, de un careta para tapar su personalidad errática, cual bestia de puros instintos y que ante el menor peligro actúa irracionalmente; luego, la supuesta seguridad del mundo moderno y cómodo, que cobija a ambos sujetos, se rompe con facilidad ante la menor señal de anormalidad.
     Por cierto, tan solo este mismo año nuestro autor fue el coeditor de una antología titulada Flight or Fright (juego de palabras en inglés, debido al parecido fonético entre Vuelo o Susto), basada justamente en el miedo a volar y que recoge algunos clásicos como los ya mencionados de Conan Doyle y Matheson, además de otros viejos maestros como Ray Bradbury y Ambrose Bierce; por supuesto que no podían faltar el mismo King y su hijo Joe Hill, en compañía de otros escritores contemporáneos…Ojalá pronto saquen este libro en nuestra lengua.

2.3. Un tema recurrente en King y que no podía faltar en esta historia.

    Desde su primera novela publicada, Carrie, Stephen King, ha tenido entre los protagonistas a menores de edad con poderes sobrenaturales y en el caso de la obra citada, con telequinesis; con posterioridad aparecerán otros niños y adolescentes en la narrativa kingniana, dueños de habilidades extraordinarias (tales como El Resplandor, Ojos de Fuego y Doctor Sueño, por no mencionar otros casos).
     Es así que la obra que hoy nos reúne, cuenta con una pequeña ciega, quien en un principio solo posee el sentido de la audición más desarrollado, propio de las personas como ella; no obstante, luego nos damos cuenta de que la muchacha en realidad resplandece y es capaz de hacer otras cosas que están vedadas al resto de los mortales.
     Que la niña sea invidente es significativo, puesto que si bien no ve con los ojos como los demás, sí tiene abierto su llamado tercer ojo y puede captar importantes detalles que al resto se le escapan.
     La chiquilla está además caracterizada de esa manera tan entrañable, con la que el autor acostumbra diseñar a sus pequeños héroes: sensible e inteligente, pese a su edad, que se comporta como alguien de tales años cuando corresponde, pero que frente a la adversidad demuestra mayor tesón que un adulto maduro.

2.4. Somos esclavos de nuestro pasado.

     La mayoría de los personajes de esta novela corta se encuentran marcados por una vida llena de tristes recuerdos, por personas que les hicieron daños; o el peso de sus malas decisiones y acciones, que los han hecho ser personas infelices o, por lo menos, que no están a gusto consigo mismas.
     Ya se mencionó el caso del alto ejecutivo que en esta historia viene a ser una proyección del protagonista de Pesadilla a 10.000 pies de altura, de quien nos enteramos que realizó unos negocios fraudulentos y que además tuvo un padre castrador que terminó por convertirlo en el desgraciado que llegó a ser de adulto.  Luego tenemos a un piloto de aviones comerciales (quien trabaja para la misma empresa del avión que sufre este “siniestro”, si bien sube a la nave como pasajero), cuyo fracaso matrimonial todavía trata de conciliar.  Asimismo, encontramos nada menos que a un agente del servicio secreto británico, cuyos trabajos en pro de su patria no lo tienen muy orgulloso que digamos y también está una profesora que ha hecho el viaje por algo que parecería toda una estupidez y que ella recuerda con vergüenza.  De igual manera, 2 adolescentes forman parte de este interesante cuadro, uno de ellos una joven que está tratando (a la fuerza) de dejar su dependencia por las drogas y un practicante del violín, que ha seguido ese camino solo para hacer felices a sus padres, pese a que sus sueños son otros.  
     Las especiales circunstancias en las que se encuentran todos estos, junto al resto de los sobrevivientes les permiten evaluar su vida y tener la oportunidad de resarcir sus errores, ya que en general este evento saca lo mejor de ellos.  De este modo, la culpa es dejada atrás y aparece la esperanza, no como un sueño imposible; sino como la oportunidad de optar a una existencia mejor, ahora que han asumido su responsabilidad.  Los actos de heroísmo y otras escenas de gran emotividad abundan en esta obra, una carrera contra el tiempo, más encima, puesto que todo ocurre a lo más en un día.
     Teniendo en cuenta lo del pesado de los protagonistas, nos encontramos con el importante detalle de que el lugar al que han llegado estos, tiene que ver justamente con aquellos que damos por sentado y que, sin embargo, nos consume: el tiempo.  Es así que Stephen King lleva la fantasía y el poder de su imaginación a extremos impresionantes, al darle una explicación metafísica a cómo funciona el tiempo mismo.  Pasado y futuro tienen una especial configuración en esta entretenida historia, donde los llamado langolieros tienen un muy especial papel que cumplir.
     Por otro lado, en contraste con los protagonistas mencionados, la niña ciega y un escritor de novelas de misterio (ambos personajes más o menos recurrentes en la narrativa kingniana, debido a sus cualidades positivas), aparecen como sujetos que en vez de estar anclados en el pasado, miran hacia el futuro y ello se convierte justamente en parte de sus fortalezas: la pequeña espera una operación que le podría devolver la vista y el escritor usa su capacidad para fabular (para pensar con ingenio) como una herramienta, que le permite encontrar posibilidades de lo que está pasando y así prepararse todos juntos para lo que vendrá.

2.5. La adaptación televisiva.

    Conocida en España como Langoliers: Un Viaje en el Tiempo y en Latinoamérica como Langoliers: Grieta en el Tiempo, en 1995 se estrenó la miniserie de 3 horas basada en el texto que hoy revisamos.  Fue dirigida por Tom Holland (no confundir con el actor que interpreta actualmente a Peter Parker/Spider-Man en el UCM), quien además hizo el guión televisivo y se puede decir que logró un trabajo plausible, con todo lo que hizo para versionar esta historia, a la que le hizo justicia sin lugar a dudas.  Debe saberse que Holland ya antes había realizado 2 grandes filmes de terror en los ochenta, Fright Night (1985, conocida en la Madre Patria como Noche de Miedo y en las “ex colonias” bajo el nombre de La Hora del Espanto) y Child´s Play (1988, Chucky el Muñeco Diabólico para los espectadores hispanoparlantes).  Tan solo las dos obras maestras mencionadas le dieron el título de “Maestro del Horror” y es una lástima que con posterioridad no hiciera mucho cine, que digamos.  Años después, revisitaría la obra de King con Thinner (1996, Maleficio), otra muy buena cinta de parte suya.

     Cuando les echamos un vistazo con detención a los actores que intervienen en esta producción, de inmediato sobresalen 2 de ellos, artistas reconocidos tanto por su talento, como por su filmografía.  El primero de ellos resulta ser nada menos que David Morse, quien no realiza acá su mejor papel, pero que aun así con su imponente figura y solvencia, alegra tenerlo en una obra como esta.  Más encima le toca hacer del capitán Bryan Engle, uno de los personajes más relevantes de esta historia y necesarios para que todos (o más bien la mayoría) de sus compañeros se salve.  Debe saberse, además, que Morse con posterioridad participó en 2 proyectos cinematográficos basados en la narrativa de King: La Milla Verde (1999) y Corazones en la Atlántida (2001).   El otro actor destacado viene a ser Dean Stockwell, a quien le tocó encarnar al escritor Bob Jenkins, cuyo rol hizo como un hombre sereno y sabio, que contrasta lejos con la actitud más activa de algunos de sus coprotagonistas.

     En el resto de las actuaciones, lejos sobresale la de Bronson Pinchot, a cargo del irascible Craig Toomey, cuyos ataques de histeria no dejan de impresionar y provocar rechazo en el espectador con un personaje tan bien caracterizado.  Los demás tampoco están mal, incluyendo la joven actriz que hace de Dinah, la pequeña invidente poseedora (a su manera) del resplandor.
     La miniserie prescindió de un curioso personaje que se la pasó la mayor parte del texto “durmiendo la mona”, que la verdad no aportaba mucho al grupo.  Pero nos regaló al menos un cameo más de Stephen King, quien aparece en una de las alucinaciones de Toomey. 
     A la hora de llevar a imagen el argumento de The Langoliers, cabe destacar la manera de cómo se aprovechó el aeropuerto al que llegan los personajes, que aparece tan desolado como en las páginas del libro: un lugar vasto, pulcro, moderno…y sin vida (sin dudas haberse conseguido este sitio en la vida real, sin que aparecieran otras personas, fue una de los mayores inversiones económicas de la adaptación).   
     Sin embargo, donde decae este trabajo es en los efectos especiales, que para la época en la que se hizo todo esto ya había diseños de GGI menos falsos, a diferencia de lo que aquí vemos.  Es así que estos poco cuidados “defectos especiales” les quitan credibilidad al conjunto, de modo que para creernos la trama, debemos confiarnos en el trabajo histriónico de los actores y en un sólido guión, más la dirección de Tom Holland.
     Con anterioridad me había referido a los langolieros, cuando por fin aparecen, como algo parecidos a pacmans peludos…La verdad es que ahora en que me volví a ver la miniserie, considero que su diseño es algo más complejo, que el reduccionismo por el que opté en aquel momento; las criaturas están bien diseñadas, lo que está mal es el GGI tan falso que se ocupó para darles vida.  Sin embargo todo esto se puede obviar, por el importante hecho de que la miniserie logra entretener y se convierte en una adaptación más que aceptable del Rey del Terror.


                                                                         Tráiler. 

sábado, 3 de noviembre de 2018

Lo peorcito del Marvel cinematográfico actual.


     Hace poco más de un mes aproximadamente se estrenó Venom en las salas de cine, para gozo de los seguidores del famoso simbionte alienígena, que primero apareció como villano en las aventuras de Spider-Man y luego, tras ganar popularidad, se convirtió en algo parecido a un antihéroe.  Debido al atractivo de este personaje, tuvo participaciones destacadas en las adaptaciones animadas del Arácnido, a partir de la clásica serie de los noventas (donde más encima aparecía en los créditos de apertura, desplazando a otros rivales del superhéroe más antiguos y clásicos); además, fue uno de los enemigos a los que se enfrentó el Cabeza de Red en el cierre de su trilogía original, hecha por Sam Raimi.  
     Debido al éxito de las recientes adaptaciones cinematográficas marvelitas, era seguro que naciera el interés de que Venom volviera a la pantalla grande y más todavía si lo hacía en un papel protagónico.  No obstante, ni Disney, la responsable del llamado UCM (Universo Cinemático Marvel) y que ha todo el mundo nos tiene tan contentos hoy en día, ni Fox, los mismos que nos han dado el gusto de llevarnos a los X-Men a las salas de teatro, optaron por llevar a cabo este proyecto o consiguieron los derechos del famoso extraterrestre.  
      En cambio fue Columbia la que llevó a cabo la realización del filme (los mismos que antes tenían los derechos exclusivos para la pantalla grande, de Nuestro Amistoso Vecino y que antes nos dieron una primera versión de imagen real de Venom en la citada cinta) y en ello estuvo involucrado nada menos que Avi Arad, quien estuvo detrás de la producción de las primeras películas “modernas” basadas en cómics de la Casa de las Ideas, desde Blade (1998) y X-Men (2000), así como de varios cartoons sobre sus historietas.  Todo un regreso al universo Marvel viene a ser, entonces, de parte de Arad este largometraje y alguien que con tantos títulos a cuestas tendría que haber sido razón que suficiente, como para augurar un buen resultado.
     Más encima, la película cuenta nada menos que con la actuación principal de Tom Hardy, única gran estrella hollywoodense de la cinta y cuya participación claramente tiene relación con ser uno de los mayores plus de esta.  Cabe mencionar que Hardy posee una apariencia lo suficiente imponente, tan guapo y robusto como el Eddie Brock de los cómics (el primer huésped de Venom), siendo alguien ideal para caracterizarlo con verosimilitud.  Para su imagen más monstruosa era solo cosa de confiar en los magos del GGI, que no quedaron mal (aunque también se han visto mejores criaturas hechas por esta tecnología en otros casos), que el trabajo con la voz (y no sé si con los movimientos) lo puso el mencionado actor.  
     Como no pudieron conseguirse al actual Spidey (Tom Holland) para la película, o bien no les interesaba hacerlo, tuvieron que darle otra génesis al Simbionte y a cómo Eddie Brock se unió a este.  Así que si en realidad querían contentar a los amantes del (os) personaje (s) la tenían un poquito difícil, que la aparición de alguien como Venom está por completo ligada al Trepamuros, al menos en sus comienzos en las viñetas.  
     Antes de revisar de qué va la obra que hoy nos reúne, no resultaría malo echarle un pequeño vistazo a la historia de Venom, tal y como han sido sus primeros pasos en el cómics (que prometo hacerlo breve, pues no quiero ocupar mayor tiempo en ello y tampoco está entre mis favoritos como para alucinarme con su cronología).
      En 1984 se llevó a cabo el primer gran evento de Marvel, que sería el germen de todas las sagas crossover de la empresa y reuniendo a un montón de sus personajes, entre héroes y villanos: La miniserie Secret Wars (Guerras Secretas)  En ella una entidad cósmica conocida como Beyonder (Todopoderoso en la versión en español), rapta a varios sujetos con habilidades extraordinarias para hacerlos combatir entre sí y le ofrece al ganador la oportunidad de conseguir sus máximos sueños.  Los elegidos son enviados a Mundobatalla, un planeta compuesto por fragmentos de varios otros unidos y entre ellos algunos del nuestro.
      Uno de los justicieros abducidos por Beyonder fue Spider-Man, quien al comienzo de su llegada al sitio arriba mencionado, se encontró con un material extraterrestre que se le pegó al cuerpo como segunda piel, produciendo telas de araña sin necesidad de sus aparatos para ello e incrementando su fuerza.  Una vez de regreso a la Tierra, durante al menos 3 años estuvo usando este traje negro, del cual en realidad nada sabía.
Venom en su "estreno en sociedad".
     Entonces en el transcurso de la segunda mitad de la década, se encargaron de la colección principal de Spidey el veterano guionista David Michelinie y el entonces joven y ya prometedor dibujante Todd McFarlane.   Fue entonces que comenzaron un arco argumental, en el que Spidey comenzó a sufrir cambios de personalidad, poniéndose bastante violento, hasta que Peter Parker se dio cuenta de que la culpa era del Simbionte que llevaba  puesto y decidió deshacerse de él.  En paralelo a todo esto, un periodista, cobró fama por sus supuestas revelaciones sobre el asesino serial Comepecados, que tantos problemas le había traído a New York y al Arácnido. Su nombre, Eddie Brock, quien tenía sus rencillas con el sobrino de tía May y deseaba figurar por sobre este.  Cuando su rival descubrió que su cobertura era un engaño, Brock perdió su puesto y fue puesto en la lista negra del medio, de modo que ahora mayores razones tenía para sentir discordia por Peter.
     Fue así que se dio la oportunidad ideal para que naciera Venom, puesto que el reportero en desgracia estaba justo en el momento y el lugar preciso, cuando Spidey se deshizo de su traje/simbionte; el extraterrestre le cayó encima y ambos quedaron ligados por mucho tiempo.
     La película Spider-Man 3 de Sam Raimi, mencionada más arriba, adaptó muy bien todo esto (que si bien cambió unos cuantos elementos, como era de suponer, lejos es mucho cercano al material original que este sucedáneo blanqueado de los cómics, que es la cinta que hoy nos reúne).
     El Cabeza de Red las vio difíciles con Venom, quien más encima sabía de su identidad secreta, ya que el Simbionte al haber vivido con él largo tiempo sabía de sus secretos (a menos que me equivoque, no habían a la fecha otros villanos que supieran quién era en realidad).  Luego hubo varias alianzas entre ambos personajes, entre ellas algunas para enfrentarse a Carnage, descendiente inesperado de Venom y que se unió a un asesino serial.  Luego 3 sujetos más, al menos, llevaron consigo al Simbionte, una vez que Eddie Brock contrajo cáncer debido a su exposición a la criatura y que terminó por afectarle su salud: el más mortal de ellos, el antiguo enemigo de nuestro Amistoso Vecino, el Escorpión (lo que dio origen a un ser aún mucho más monstruoso y criminal, de lo que fue el Venom de Brock) y nada menos que Flash Tompson, el viejo amigo desde la etapa escolar de Parker, con lo que nació el Agente Venom, un superhéroe muy interesante.  
     Pues de todo lo anterior, como no, prescinde la película que hoy nos reúne, que acá no hay Spidey y se mantiene solo un mínimo porcentaje de las historietas.  Es así que en esta adaptación, el Simbionte llega tras unos experimentos en el espacio por una de esas   poderosas y corruptas industrias, que abundan en estos cómics; puesto que unos investigadores encontraron a este ser y a otros de su calaña y se los trajeron para estudiarlos.   La criatura que luego sería Venom escapa y por esas “casualidades de la vida” se une a Eddie; al principio el ser quiere usar al humano para conquistar la Tierra, que de repente aparece la noción de que su especie desea infectar por completo nuestro hogar y él es solo uno de muchos que deben cumplir esta misión…Y es cuando, lo más estúpido aún, de pronto el Simbionte ya no quiere cumplir con las órdenes de sus superiores, porque Brock lo ha hecho cambiar y ahora ama a la Tierra, que la encuentra hermosa (¡Qué romántico! ¿No?).  Entre medio, deben enfrentarse a la corporación que trajo a los “monstruitos” y al primer villano, el fundador de esta empresa, quien no puede ser más malvado y carece de los matices de esos grandes genios del mal que encontramos en Marvel; luego, más encima, aparece Riot, algo así como un superior del Simbionte que ya conocemos, que se une al otro villano para que podamos ver unas cuantas peleas entre tan poderosos seres.


     La versión descafeinada de Eddie Brock en carne y hueso (que lo mejor que tiene es el aspecto del guapo Tom Hardy…y quien, en todo caso, nunca sale muy sexy que digamos y ni siquiera aparece en una escena a torso desnudo, para contento de sus admirador@s), se encuentra caracterizado como un supuesto perdedor o más bien como un periodista de mucho éxito en decadencia.  Tiene una novia a la que adora (interpretada por Michelle William, quien al menos en esta cinta no se ve muy agraciada que digamos, para lo que uno hubiese esperado de un galán como Hardy) y con quien está por casarse…Hasta que la desgracia llega a su vida y su relación se rompe; sin embargo, la ex novia es lo suficientemente noble como para seguir queriéndolo como amigo y lo ayuda sin problemas, incluso cuando se entera de que lo extraordinario se ha metido en sus vidas (que no le cuesta mucho aceptar lo extraño de un momento a otro, quizás otro fallo en la verosimilitud del guión).  Por otro lado, a Eddie y a su antigua novia se les suma la actual pareja de la dama, un médico que acepta sin problemas el regreso del ex a la existencia de su mujer, quien más encima posee lo conocimientos idóneos para socorrer a Venom/Eddie Brock.  
      Venom está caracterizado de forma más o menos “simpática” en la película, quien habla con su huésped, haciendo incluso comentarios irónicos, con los típicos diálogos chispeantes de los que Hollywood abusa para atraer al público masivo.
     Se supone que el filme fue cortado más o menos en media hora, que se eliminaron sus escenas de corte violento y/o escabroso, para que no le dieran una calificación con restricciones; de ese modo era posible llegar a una mayor cantidad de audiencia y ganar más dinero (y ambas cosas se consiguieron, pese a las malas críticas, que el largometraje ha sido un verdadero éxito).  No obstante, tampoco faltan los momentos aterradores, relacionados con las bestialidades de los simbiontes, que además Venom se come las cabezas de sus víctimas, lo que queda muy claro en pantalla.
     Hay una interesante escena de post créditos que augura una secuela, que podría ser mejor que esta primera parte.  Uno la puede pasar bien viéndola, pero si se es exigente y se le compara con otras obras marvelitas, es sin dudas olvidable.  Por mi parte, no me la pienso comprar en blu-ray, ni la descargaré. Decepcionante la verdad, si bien cuando supe que la estaban haciendo, algo me dijo que como no iba a salir Spider-Man, no podía pedir mucho de ella…Y creo que no me equivoqué.


                                                                Tráiler 2 subtitulado.

lunes, 29 de octubre de 2018

Una segunda temporada de maravilla para TNG. TERCERA PARTE.




12- The Royale (El Royal): Otro de los grandes capítulos de esta potenciada segunda temporada de TNG, viene a ser este y que resulta ser bastante creativo debido a su trama.
    Los del Enterprise llegan a un planeta supuestamente deshabitado, en el cual ha caído una nave terrestre de antes de la Federación, principios del siglo XXI.  Unas extrañas señales los hacen investigar y para su sorpresa se encuentran con la reproducción exacta de un hotel terrestre de lujo, que más encima se encuentra lleno huéspedes y empleados que atienden a los anteriores.  Tras entrar a este sitio tan realista, pero a la vez tan onírico, se ven imposibilitados para abandonarlo.  Luego se dan cuenta de que la única manera de abandonar el lugar, es cumpliendo cierto guión preestablecido.
    Una vez más la ambientación de época es soberbia y se nota que hubo una inversión considerable a la hora de llevar a cabo esta historia.  Por otro lado, la trama gira en torno a más de un misterio; pues aun cuando estamos tratando de una ficción, en la cual se supone el ser humano ha encontrado la respuesta a varias cosas, las sorpresas nunca acaban, puesto que la vida supera cualquier idea preconcebida que podamos tener de ella.  Asimismo, el poder de la literatura y de la imaginación (capaces de conquistar el corazón de las personas, tal como queda de manifiesto en el guión), se puede encontrar en esta otra pieza trekker que honra la magia de las ficciones.

¡A gozar, a gozar. que el mundo se va a acabar!
13- Time Squared (El Tiempo al Cuadrado): A menos que me equivoque, este viene a ser el primer episodio de TNG, de muchos, en abordar un tema clásico de la ciencia ficción y recurrente (como no) en Star Trek: El viaje en el tiempo.  
    Nuestros héroes encuentran en pleno espacio un transbordador de su misma nave a la deriva.  Cuando lo rescatan descubren impactados que dentro de él viene nada menos que… ¡El capitán Picard! No obstante Jean-Luc está con ellos, así que deben descubrir quién es en realidad el hombre que han traído consigo y mayor es su alarma, cuando se enteran de que esto otro no es un impostor, sino que viene de unas cuantas horas en el futuro.  Es entonces que revisan las grabaciones del vehículo que han salvado y se enteran de algo que a como de lugar deben solucionar.  
     En este igualmente episodio maravilloso, vemos a ambos Picard actuar como nunca antes pensábamos fuese posible, lo que sin dudas se debe a la maestría de Patrick Stewart, para darle a su personaje los matices más diversos y con una credibilidad impresionante: A uno con temor y a otro capaz de tomar decisiones con una dureza draconiana; de este modo, el hombre que tanto llegamos a admirar, ahora se muestra más realista, o sea no tan perfecto como pensábamos, puesto que hasta las más grandes personas cometen actos de debilidad.
    Considerando la época en la que se hizo este capítulo, para la televisión más encima, los efectos especiales son magníficos (si bien como me repetí este en la edición remasterizada, por supuesto que estos fueron mejorados con respecto a los originales).
    Por cierto, supuestamente este capítulo tuvo su homenaje en la por igual de culto serie de televisión Babilonia 5, el gran legado para la televisión de J. Michael Straczynski.  Pues en su primera temporada, uno de sus protagonistas, el comandante Jefrey Sinclair, debe viajar en el tiempo para salvar la estación espacial de la que está a cargo y ese episodio se llama nada menos que Babylon Squared.  Hay otra importante similitud entre estas 2 piezas, pero mejor no contarla para no caer en el spoiler.

Picard, parece que bebiste más de la cuenta.
14- The Icarus Factor (El Factor Ícaro): Un episodio interesante por partida doble, puesto que en realidad posee 2 arcos argumentales paralelos, como es habitual en esta serie y otras de la franquicia (si bien su nombre se debe a uno de ellos solamente).
    El arco que titula esta historia, nos revela datos acerca de la juventud de Riker y la complicada relación freudiana con su padre, al que no veía desde hace años debido a sus desacuerdos con este y con el cual ahora obligado debe reencontrarse.  La alusión al mito griego de Dédalo e Ícaro, padre e hijo respectivamente, relativo al deseo de independizarse de las normas establecidas por los progenitores, nos permite conocer en un plano más íntimo a un personaje como Will y quien hasta este capítulo no había sido tan desarrollado en este plano más personal.  Más encima, también se nos revela que el padre (por cierto, aún un hombre guapo y gallardo como su vástago), tuvo un amorío nada menos que con la doctora Pulaski y con la cual sigue manteniendo una íntima amistad.  Frente a todo esto, imposible no recordar ese viejo y sabio adagio que dice: “Escogemos a nuestros amigos, pero a nuestra familia no” (después de todo, llevarse por completo bien con los de nuestra sangre no es algo muy fácil que digamos ¿No?). 
     Por otro lado, nos encontramos con lo que le ocurre a Worf, quien se encuentra en un estado de ánimo más irascible de lo normal en él, puesto que se siente frustrado por no poder cumplir con un importante rito de hombría de su raza (cabe recordar que fue adoptado de niño por humanos y la relación con su pueblo es casi nula).  Wesley se da cuenta de que algo raro le pasa a su compañero y además le devuelve la mano, puesto que el Jefe de Seguridad fue uno de los que se ofrecieron a velar por él, cuando decidió quedarse en el Enterprise.  Es así que el joven Crusher, orquesta junto a otros una efectiva simulación en el holodeck, del rito que requiere Worf para sentirse completo.
    Lo anterior, ayudó no solo a desarrollar más la ficticia cultura klingon, sino que fue un importante granito de arena para convertir esta especie en una de las favoritas de los trekkers.  Cabe mencionar que uno de los amigos que acompañó a Worf a su ceremonia, fue nada menos que el Jefe O´Brian, cuya fraternidad luego se estrecharía bastante; siendo que el humano luego sería uno de los pocos en participar de su “Despedida de Soltero”, durante la sexta temporada de DS9.

Los klingons solo quieren divertirse.
15- Pen Pals (Amigos por Correspondencia, una traducción al español no muy literal, puesto que igual la expresión en inglés corresponde a un coloquialismo gringo): Emotivo episodio que se centra en Data y su crecimiento hacia la humanidad, cuando este entra en relación con una pequeña extraterrestre, cuyo planeta está a punto de destruirse debido a una serie de terremotos.  La pequeña se contacta casi por accidente con él, cuando comienza a enviar señales de radio pidiendo ayuda y el androide escucha sus comunicaciones.  Es así que primero se debate sobre qué hacer, hasta que se decide por romper con el protocolo de no intervenir en civilizaciones menos avanzadas e ir en su apoyo.  Solo el ingenio suyo y de los del resto del Enterprise podrán evitar la desgracia de toda una sociedad y, además, evitar “contaminar” más culturalmente a la pequeña.
    Desde el clásico episodio Miri de la Serie Original, el tema sobre protagonistas adultos de una serie de la franquicia, protegiendo algún menor de edad, es un leiv motiv que ha dado bellos momentos a Star Trek; y es así que en este caso resulta difícil no conmoverse ante la amistad, cercana a la paternidad, que nace entre Data y la chiquilla.  Más encima, la interpretación de la niña que hace de alienígena, resulta más que convincente, que además la maquillaron de tal manera que no puede verse más frágil y tierna.

Imposible no enternecerse con una marcianita como esta.
16- Who, Q? (¿Quién, Q?): El capítulo más famoso de toda la segunda temporada, como probablemente el mejor, viene a ser sin dudas uno de los más sobresalientes de todo TNG.
    El impredecible Q regresa al Enterprise y esta vez lo hace con la intención de unírseles como miembro de la tripulación.  Picard se niega a ello y tras mucho discutir ambos, consigue enojar a su visitante, quien desea darle entonces a él y al resto de la tripulación una lección de humildad: Enseñarles que apenas saben de lo que hay en la vastedad del universo.  En otras palabras, la Federación no está preparada para las amenazas que hay en medio de los territorios que no han explorado aún.  De este modo, manda a la nave tan lejos que llegan a un lugar por completo desconocido y donde encuentran un horror que sin dudas los llega a superar.
     En esta historia interviene Guinan y se deja consignado que ella y Q se conocían desde hace mucho tiempo, habiendo una profunda enemistad entre ambos.  Lamentablemente, el pasado entre los dos nunca se llegó a aclarar, como muchas cosas concernientes a la El-Auriana.
     Durante la primera temporada fueron introducidos los Ferengi, como la nueva raza enemiga que se suponía iba a reemplazar a especies belicosas del siglo anterior, como romulanos y klingons; no obstante, los pequeños orejudos comerciantes resultaron ser más bien para la risa y así fue cómo llegaron a crear a los Borg, una fuerza tan antigua, como misteriosa y poderosa.  El impacto argumental y visual de estas criaturas, tan distintas a lo visto hasta el momento en Star Trek, supuso un momento decisivo en la cronología del universo creado por Gene Rodenberry. Su novedoso aspecto, costumbres, armas y naves, fueron en su momento una tremenda sorpresa. Por otro lado, tras este primer encuentro con los Borg, esta raza se convirtió en la gran amenaza de la Federación.
    Por cierto, la lección de Q a Picard y al resto no fue un mero capricho de este ser todopoderoso, puesto que en verdad Jean-Luc actuó con falta de sabiduría, al ser tan intransigente con él; asimismo, si no fuera por esta entidad, la Federación no habría estado más o menos preparada para la llegada de estas criaturas a sus dominios y ello habría significado su extinción.

Este no es un cubo Rubik.
17- Samaritan Snare (Señuelo Samaritano): Una vez más la solidaridad federacionista es pagada con las malas obras de los aprovechadores. En esta ocasión, nuestros héroes se encuentran con una nave perteneciente a una raza desconocida, la que requiere ayuda técnica para continuar su viaje.  Los tripulantes se ven pacíficos, además de ser poco inteligentes, lo que llama la atención a Picard y a los demás sobre cómo entonces estos tipos fueron capaces de llegar a poseer tecnología tan avanzada. Geordi accede a subir a la nave para repararla, pero una vez a bordo se da cuenta de que mejor se hubiese quedado donde estaba.
    Lo que podría entenderse como una ácida mirada a las consecuencias de tanta buena voluntad, entre gente sin escrúpulos e ingrata, puede ser más bien tomado como otra divertida historia y en la que queda de manifiesto el valor exagerado, que a veces le damos a la inteligencia, cuando en realidad es el ingenio para superar los infortunios su aspecto más loable.
    Destaca la apariencia de los Packleds, los nuevos extraterrestres que aquí aparecen, de aspecto prehistórico y poco inteligente; no obstante, nunca más volvieron a aparecer en todo Star Trek (¿O me equivoco?).

No confíes en esta sonrisa seductora.
18- Up the Long Ladder (La Escalera más larga…Traducido de manera sensacionalista como Que entren los Clones): Segunda vez en que se aborda en la franquicia el tema de la manipulación genética de forma tan directa, si bien acá es la primera ocasión de que se aborda la clonación.  Los resultados resultan interesantes, por cuanto no se demoniza la tecnología esta vez, puesto que hay que recordar que en general Star Trek preconiza un futuro en el que la ciencia y la tecnología están 100% en beneficio de la humanidad; sin embargo, tal como queda demostrado en el guión, el uso sofisticado de estas disciplinas no es nada si terminamos por sucumbir a ella y nos olvidamos de aquello que nos hace humanos: la diversidad (otro principio tan ensalzado en la filosofía trekker).
    En esta historia, los del Enterprise se encuentran con un planeta fundado por un grupo de colonos de la Tierra, del cual nada se sabía desde hace al menos un siglo.  Bajan hasta sus dependencias y allí los recibe una floreciente civilización, formada a partir de clones originados por solo 5 humanos sobrevivientes de la catástrofe en que terminó la expedición.  Sus anfitriones les piden material genético suyo, para mejorar la empobrecida base que tienen al respecto, pues de lo contrario su cultura se extinguirá por la falta de nuevo ADN; mas los federacionistas se niegan (¿Podríamos decir entonces que si ya antes pecaron de soberbios durante los eventos de ¿Quién Q?, ahora demuestran egoísmo o estrechez de mente, siendo que en otras ocasiones no han dudado en ayudar a otros en apuro?).
     Paralelo a esto, los colonos de un planeta hermano al anterior son evacuados por Picard y los suyos, siendo estos también descendientes de otra nave terrestre que se perdió hace tiempo.  A diferencia de los clones, estos poseen costumbres más bien tradicionalistas y campesinas.  
     Varias situaciones de diverso calibre se dan con unos y otros, algunas hasta terroríficas y otras graciosas, por no mencionar un flirteo muy erótico de no les contaré quién, con una de las hermosas rescatadas.

Elija una clon a su gusto.
19- Manhunt (Caza de Hombres): Segunda aparición de Lwaxana Troi, la madre de Deanna, en la serie.  En esta ocasión la embajadora llega al Enterprise en la antesala de unas importantes reuniones diplomáticas.  La mujer se encuentra pasando por una etapa de su especie, los betazoides, en la que su género se encuentra con una mayor necesidad de compañía masculina y, por ende, de dar pie a sus instintos eróticos.…Le toca al capitán Picard ser el destinatario de las atenciones de su conocida.  
    Por otro lado, 2 embajadores de una extraña raza semejante a peces bípedos han llegado para participar del evento y la misma Lwaxana tiene harto que decir al respecto.
    Lleno de humor, este capítulo con mucha comedia promueve a que los espectadores (incluyéndome), terminen simpatizando con la veterana diplomática.

Hoy vamos a comer sushi.
20- The Emissary (El Emisario): Introducción de la guapa y exótica K’Ehleyr, importante funcionaria del Imperio Klingon, que más encima es mestiza de esta especie y humana (con posterioridad se retomaría esta interesante mezcla, en la figura de la querida Jefa de Ingeniería del Voyager, B´Lanna Torres, del programa Star Trek: Voyager).  
     La mujer ha sido enviada en una importante y peligrosa misión, consistente en ayudar a la Federación, representada por el Enterprise, para evitar la masacre que podría provocar una nave klingon, cuyos tripulantes acaban de despertar del criosueño de un siglo; cuando se echaron a hibernar el Imperio y la Federación estaban en guerra; y cómo no hubo manera de que los mismos klingons los contactaran, Picard y el resto apoyados por K’Ehleyr deben interceptarlos, antes de que estos ataquen asentamientos civiles cercanos a su ubicación.
     Por otro lado, se deja claro que entre la amazona klingon y Worf hubo una relación en el pasado, que no terminó bien; de modo que el reencuentro entre ambos los lleva a replantearse su situación.  Cabe adelantar que la guapísima mestiza será muy importante en el futuro de antiguo amante.
     El contraste de cómo hacen las cosas los klingons, siempre orientados primero a la confrontación y a las acciones más drásticas y los federacionistas, predispuestos ante todo al diálogo y a dar nuevas oportunidades, queda más que claro que nunca en este episodio.  Por esto y todo lo otro, se trata de uno de los mejores de esta inolvidable segunda temporada, que ya está por terminar.  
     Como dato adicional, interesante puede ser el dato de que la bella y talentosa actriz que personifica a K’Ehleyr, hizo de la oficial médico vulcana que aparece en el capítulo El Esquizofrénico, de esta misma temporada; años después en Voyager apareció como Q femenina.

Uno de los mejores momentos de El Emisario.
21- Peak Perfonmance (Gesta Suprema): Luego del aterrador primer encuentro con los Borg, la Federación está obligada a prepararse para un eminente segundo y más mortal cruce con esta especie.  Es así que se gestionan batallas navales espaciales simuladas entre los oficiales, si bien reales (que para nada se limitaron a usar los holosuites). 
     El grupo de Picard se divide en 2, quedándose algunos de sus tripulantes con el capitán y otros abordando una vieja nave al mando de Riker.  La partida está complicada entre jugadores tan talentosos, donde por primera vez amigos y colegas, deben luchar entre sí aun cuando todo sea una maniobra lúdica.
     Para observar el proceso de todo esto con la gente del Enterprise, llega un especialista en juego de tácticas, un sujeto tan inteligente como vanidoso y poco empático.  El tipo menosprecia a todo el mundo y en especial se obsesiona con Data, creyendo que “una máquina” no le podría ganar.  Todo se complica, cuando viejos enemigos entran en escena y desean sacar provecho de haber pillado desprevenidos a nuestros héroes.
     Destaca la caracterización de Kolrami, el observador de raza Zakdorn, que llega al Enterprise para asistirlos en todo esto.  Es la primera vez en que se ve a alguien de su especie, bastante llamativa por cierto y el actor que lo encarnó lo hizo con tal maestría, que sus distintos tics le dieron sin duda un mayor aspecto alienígena, aparte de hacerlo más insufrible debido a su antipatía.  A menos que me equivoque, solo en la quinta temporada volvió a salir otro miembro de esta inteligente raza.
     Además se creó una interesante consola de videojuego con pantalla holográfica, que se luce en 2 ocasiones en este capítulo.  De este modo, entre un juego y otro podemos encontrarnos con la fascinación de las personas por la competencia, una faceta tan propia de nuestra idiosincrasia y que en TNG ha sido ha sido aborda ya unas cuantas veces. 

Alien-ñoño-gammer.
Shades of Gray (Matices de Gris): Considerado casi unánimemente como el peor capítulo de TNG (y tal vez de toda Star Trek), que más encima tuvieron la pésima decisión de tirarlo para el final, como cierre de una temporada lejos superior a la primera.   
    En esta historia Riker es infectado por un organismo que lo lleva a estar al borde de la muerte y entra en estado comatoso, reviviendo en su mente febril varios recuerdos desde que se unió al Enterprise.  Le toca a la doctora Pulaski salvarlo, como no, aplicando todo su ingenio para contrarrestar los efectos de un microbio por completo desconocido.
     La verdad es que este episodio posee muy poco material nuevo, que la mayor parte está hecho en base a retazos de escenas de capítulos antiguos, que entre ellos hay varios momentos memorables de lo visto hasta el momento en el programa.  Por otra parte, debe saberse que en aquellos tiempos era habitual realizar, de vez en cuando, capítulos de este tipo para abaratar costos (que así fue exactamente con este otro).
     Considerando que esta era la última vez en que veríamos a la olvidada doctora Pulaski, es ella uno de los personajes que más aparecen, en las escenas filmadas a propósito para este capítulo; por otro lado, como concesión al personaje la podemos ver en su dimensión heroica, al hacer todo lo posible para salvarle la vida a Will.

Cuando te pagan por hacerte el dormido.

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