domingo, 21 de octubre de 2018

Una segunda temporada de maravilla para TNG. SEGUNDA PARTE


    Importantes detalles que se me escaparon en la anterior parte sobre mi revisión de la segunda temporada de TNG, vienen a ser que acá Worf como Jefe de Seguridad del Enterprise, tras la muerte de Tasha Yar, cambia el traje rojo por el café; de igual manera, su banda tradicional klingon, la que lleva cruzada a lo largo del pecho, fue modificada completamente por otra más vistosa y estilizada. 
     Asimismo, Geordi La Forge fue ascendido a Jefe de Ingeniería, de modo que también pasó de usar traje rojo a uno café.
      Por otro lado, vuelve a aparecer Miles O´Brian, el técnico que maneja los transportadores y que había salido solo en el episodio piloto.  Por lo tanto, a partir de ahora se convierte en un personaje recurrente, si bien recién en la cuarta temporada cobra verdadera importancia en los guiones, desarrollándose su personalidad e historia personal.

1- The Child (El Niño): Segundo episodio dedicado a Deanna Troi, obteniendo por ello una de las mejores actuaciones hasta el momento de Marina Sirtis, la actriz a cargo del personaje.
     El nombre del capítulo trata acerca de una entidad extraterrestre energética, que al cruzarse con el Enterprise y su tripulación humanoide, siente curiosidad por este tipo de vida tan diferente a ella y que para comprenderla mejor opta por convertirse en un ser orgánico, lo que significa nacer de nuevo ahora como ser humano (o más bien mestizo de betazoide) y crecer como tal…Es así que elige como madre a Deana, en la que se “incuba” mientras esta duerme.  Toda esta misma situación no puede dejar de parecer una especie de alegoría religiosa, puesto que se trata de un ser superior (casi celestial) nacido de mujer sin haber existido relación sexual de por medio (en todo caso, la consejera de la nave no es una virgen, por si acaso) y que más encima cumple con este ciclo, para conocer lo que significa ser mortal.
     Una vez que se descubre que la tripulante está embarazada de una fuerza alienígena desconocida, aparece la idea de que aborte, para evitar cualquier tipo de peligro hacia la comunidad.  He ahí un interesante detalle, puesto que la mujer con absoluta firmeza se niega al procedimiento, diciendo que va a tener sin dudas a su bebé.  Tal postura antiabortista tan firme en un programa de este tipo, que no deja de llevar a la polémica por varios de sus contenidos (característica que heredó sin dudas de TOS y ello se agradece), más en un país famoso por su “liberalismo”, resulta plausible para muchos.  Es así que estamos ante la defensa de la vida de un inocente, frente a cuestionamientos que justifican medidas como esta y habiendo otras alternativas que no impliquen el asesinato de un bebé, para deshacerse de lo que es considerado como un mero problema.
     Aparte del hilo argumental sobre el hijo milagroso de Deanna, nos encontramos con otro tampoco despreciable y que tiene que ver con el joven Wesley Crusher.  Pues como ya se dijo con anterioridad, en esta temporada no salió la doctora Beberly Crusher, su madre, por haber sido despedida del show la actriz que la interpretaba.  Como en la ficción la oficial médico se había quedado a cargo del Departamento de Medicina de la Flota Estelar, que estaba en tierra, había que explicar su ausencia en la serie; es así que en este capítulo se resuelve de manera muy inteligente su discontinuidad.  
     Por otro lado, no se puede olvidar que en este episodio son introducidos los personajes de la doctora Pulaski y Guinan, ambos bastante justificados para el programa y este inicio de temporada, si bien la extraterrestre es presentada bajo cierta aura de misterio, que la hace aún más interesante para el espectador.
     Como anécdota, debe saberse que parte del guión de esta historia, correspondió a lo que tenían guardado de la serie que nunca se llevó a cabo en los sesenta: Star Trek: Fase II.

Lástima que se hayan olvidado tan pronto del hijo de Deanna...del cual nunca más se supo, ni su propia madre lo extrañó.

2- Where Silence Has Lease (Donde el Silencio es Esperanza): El Enterprise se encuentra en una de las tantas zonas inexploradas por las que le toca pasar en su misión; allí entran en conocimiento de una especie de vacío en el espacio, donde comienzan a vérselas con otras naves (una de la Federación y otra romulana), cuyas apariciones son todo un enigma.
     Lo anterior no es nada, comparado con su encuentro con una criatura no humanoide de gran poder, casi al nivel de los Q, la que al igual que la del capítulo anterior, se encuentra intrigada por estos seres que se han cruzado en su camino, específicamente con lo que tiene relación con la muerte (puesto que al parecer es inmortal).  No obstante, esta entidad no es benigna y no posee si quiera un sentido de la moralidad como el mencionado Q, así que su trato con los de la nave no es el mejor.  De este modo, la tripulación se encuentra a merced de una fuerza que puede hacer lo que quiera con ellos, por lo que la única manera de evitar una tragedia mayor es usar la capacidad de razonar y argumentar, que solo alguien como Picard posee.
     Los problemas a los que los somete el llamado Nagilum (representado como algo monstruoso, a través de un efecto especial algo anticuado para nuestros tiempos, pero ingenioso), permiten profundizar acerca del valor de la vida como algo finito, aunque para nada despreciable.  Por otro lado, la inteligencia y elocuencia demostrada por Picard, dejan claro una vez más que son estos tipos de atributos los que nos hacen ser personas dignas y no el apoyo en la fuerza bruta y la doblegación de los que están bajo nosotros.

El aterrador Nagilum.

 3- Elementary, Dear Data (Elemental, Querido Data): Segundo gran episodio (¿O tercero?) de TNG ambientado casi su totalidad en la Holocubierta.
    Los amigos Data y La Forge aprovechan su tiempo libre, recreando los relatos de Sherlock Holmes, que tanto atraen al androide.  La diversión no es tanta como se la esperaba Geordi, pues su amigo le quita todo sentido de sorpresa a la actividad, al resolver tan pronto los casos, así que decide programarle una nueva versión del juego, esta vez con un contendiente que logre igualarse a la mente de su compañero.  De este modo una versión mejorada del doctor Moriarty, némesis de Holmes, aparece y les complica todo.
      La doctora Pulaski va con ellos y es raptada por el «genio del mal», quien chantajea a los oficiales y consigue que el capitán Picard llegue hasta él.
      Por otro lado, es la segunda vez que los hologramas cobran conciencia de sí mismos, pero además a ello se le debe sumar que este doctor Moriarty, adquiere una inteligencia que rivaliza con la de su símil literario.  Asimismo, la personalidad de este personaje holográfico no deja de ser encantadora y cada intervención  suya potencia el capítulo.
     Se trata sin dudas uno de los mejores episodios del programa y donde esta vez la ambientación victoriana fue aún mucho más sobresaliente que la recordada primera aventura de Picard como el detective Dixon Hill, en la primera temporada.  Además, impagables son sus momentos de humor, ver a Data y a Geordi como caballeros de la época y, unos diálogos fabulosos, la tensión a las que nos somete este sólido guión, llevado con maestría por sus responsables.
     La popularidad de esta historia y en especial del mencionado villano (en realidad, no tan malvado como se hubiese esperado), tuvo una igualmente memorable secuela en el sexto año de la serie.

Los clásicos literarios no pierden vigencia, ni siquiera en pleno siglo XXIV.

4- The Outrageous Okona (El Gran Okona): Considerado el segundo peor episodio de TNG por mucha gente (el primero está en esta misma temporada, justo al final), es llamado irónicamente «Han Solo en el universo de Star Trek».  La última afirmación, debido a cierta similitud entre el personaje invitado que se hace llamar Okona, con el famoso capitán de la trilogía original de Star Wars.
     La trama gira en torno a un solitario capitán civil, cuya nave es socorrida por Jean-Luc y compañía, razón por la cual pasa una temporada en el Enterprise.  El tipo es un galán con las mujeres y en general alguien agradable (no puede ser más gracioso y ridículo, cómo al menos 2 oficiales flirtean con él y ello sucede a ojos de todo, sin mayores inconvenientes en lo que al protocolo militar se refiere).  No obstante, los líderes de 2 planetas por andan detrás suyo, por diferentes razones. No le queda otra que resolver el entuerto al buen capitán federacionista, si bien Okona también tiene algo que aportar al respecto.
     En el episodio causa gracia la admiración de Wesley por Okona, siendo este el segundo hombre mayor llegado a la nave, que despierta en él un sentimiento parecido (el otro fue el Viajero, alguien por completo diferente a Okona)...Las bromas de tipo gay se hicieron de inmediato oír al respecto.
    Un capítulo livianito y sin mayores pretensiones, pero no por ello deja de ser entretenido, como si se tratara de un aperitivo simple antes de todos los manjares que estarían pronto por venir.

Es increíble, pero cierto, el capitán Okona pudo solo con su sonrisa (bueno y otras cosas) conseguir lo que muchos enemigos habrían querido: Que las buenas oficiales del Enterprise cayeran rendidas a sus pies.

 5- Loud as a Whisper (Fuerte como un Susurro): Un planeta sufre la guerra de 2 comunidades que habitan sus suelos, durante largo tiempo.  Es así que se solicita la intervención de un diplomático que ayude a lograr la paz en el lugar.  Les toca a nuestros héroes escoltar al hombre ideal para ello, el cual, como no, resulta ser alguien por completo dispar.
     El mediador que llega a la nave pertenece a una raza alienígena de sordomudos y usa, como el resto de su gente, a 3 sujetos parlantes que interpretan distintos aspectos de su personalidad.  Lo anterior no solo es curioso, si no que despierta el interés de Deanna hacia el hombre, quien le corresponde.  
     Las cosas se complican, cuando el mediador pierde a sus 3 compañeros y con ello se va también su confianza; por lo tanto, Troi debe ayudarlo a descubrir en él facetas positivas que desconocía, entre ellas la humildad.
     Capítulo bastante poético, en el que sobresale la actuación del principal actor invitado, en la vida real sordomudo y quien solo con su gestualidad llega a decir tanto.  De igual manera, la forma de cómo funciona la especie de coro que sigue al mediador, está dramatizada de forma plausible.  A su vez los extraterrestres que requieren al especialista y las armas de estos mismos, no pueden ser más llamativos y recuerdan a historias pulps de ciencia ficción.
     El desenlace es inesperado y poético.

El negociador sordomudo y su "coro griego": una ingeniosa idea que solo podrás ver en TNG.

6- The Shizoid Man (El Esquizofrénico): Otro de esos grandes genios científicos que pululan por ahí, es transportado al Enterprise; este corresponde a un hombre mayor de personalidad irascible, quien padece una enfermedad terminal.
     El hombre se obsesiona con Data, puesto que ve al androide como la oportunidad ideal para escapar a su destino.
      En  el argumento podemos ver, sin dudas, varios dilemas morales y que tienen que ver con la conducta nociva del científico: un tipo egocéntrico, manipulador, aunque tampoco alguien malvado (y esto último resulta ser interesante, puesto que no se le demoniza como se esperaría).  El temor a la muerte, el respeto a la vida de los demás y el sentido que le damos a la idea de amor que podamos tener, se hayan aquí presentes (entre otros temas que de seguro se me escapan).
     Cabe destacar, una vez más, la actuación de Brent Spinner (el adorable Data) y la presencia de la preciosa actriz que aquí interpreta a una oficial médico, quien luego volvería en un papel más popular, como la mestiza klingon-humana K'Ehleyr.

Data objeto del deseo...Y una vulcana sexy.

7- Unnatural Selection (Selección Innatural): Una rara enfermedad provoca que la gente envejezca más rápido, lo que provoca la muerte en pocas horas.  Los del Enterprise deben ayudar a un grupo de científicos a encontrar la cura de esto, puesto que fue en sus instalaciones donde se originó este mal y como la doctora Pulaski es la oficial médica ahora, es ella quien debe liderar las investigaciones por parte del Enterprise. Al estar en presencia de infectados, era de suponer que Katherine se contagiara.  
     Es la primera vez, de seguro, en el cual la sucesora de Beberly Crusher resalta su lado más humano y sensible, llegando ahora a simpatizar y demostrar el talante de su corazón.  Con respecto a todo esto, sale a la luz por primera vez su pasado anterior a su llegada al Enterprise, el cual deja claro más que nunca su personalidad disciplinada.
     No se puede dejar de hacer notar el estupendo maquillaje realizado por Michael Westmore y compañía, para mostrarnos a una doctora Pulaski muy anciana, el cual se refuerza justamente por la loable interpretación de Diana Muldaur, que en realidad sobrecoge.


Lo mejorcito de la olvidada doctora Pulaski.

8- A Matter of Honor (Cuestión de Honor): Capítulo muy entretenido, que ayudó en su momento a desarrollar como nunca antes las características de la raza de los klingons.  Esto fue posible, gracias a una trama en la cual Riker acepta participar de un proyecto de intercambio temporal de oficiales, entre una nave y otra; es así que Will se va a servir durante un periodo nada menos que a una nave klingon y allí suceden sin dudas las escenas más interesantes de todo el capítulo.
     Las diferencias culturales y de idiosincrasia son trabajadas bastante en esta historia, que nos deja ahora claro que el pueblo de los guerreros es mucho más complejo de lo que nos ha mostrado Worf con su conducta (de hecho, el oficial de seguridad no es el mejor ejemplo de lo que es un klingon, debido justamente a su personalidad reprimida, por haber sido criado por humanos y sus conflictos en general que solo con los años fue superando).  De este modo, llegamos a enterarnos del buen humor de esta raza, entre otros aspectos interesantes que es mejor uno descubra por sí mismo.  
     En la nave Ryker debe demostrar que no es un débil humano y así dejarles claro a sus anfitriones, que las ideas sobre su propia gente son preconcebidas y erradas.  De este modo los temas de la tolerancia y la diversidad, en cuanto a no prejuzgar la otredad y/o lo distinto para encontrar los puntos en común, vienen a ser aspectos de este episodio que tal vez por primera vez en toda Star Trek, toma tanta relevancia y están desarrollados de una manera muy entretenida.
     Las anécdotas y percances de Will con los klingons son memorables, destacando su flirteo con una sensual klingon y su naciente fraternidad con un tripulante, que se hace bastante entrañable (el actor que interpreta a este nuevo amigo suyo, viene a ser nada menos que Brian Thompson, veterano actor en varios filmes y series, recurrente en varios otros títulos trekkers como DS9 y Enterprise).  La lealtad como ancla en las relaciones de este tipo (que no solo militares, sino que en cualquiera que implica la confianza), se hace presente de igual manera en este capítulo.  
     Paralelo a lo que pasa con el N° 1 de Picard con los klingons, un benzita llega al Enterprise (el segundo de su raza en aparecer, que el primero fue en Mayoría de Edad y quien entabló amistad con Wesley, cuando este último fue a hacer sus exámenes para ver si entraba a la Academia).  Las costumbres de este otro alienígena, también provocan unas cuantas situaciones engorrosas en la nave insignia, con lo que a través de este arco argumental, además de las problemáticas ya mencionadas, aparecen la responsabilidad y la capacidad para reconocer los propios errores. 

¡Huachita rica!

9- The Measure of a Man (La Medida de un Hombre): Uno de los episodios más impactantes y mejor desarrollados de TNG, viene a ser esta joyita escrita por la novelista y guionista Melinda Snodgrass, su primera contribución para la serie.  Todos los aplausos y consideraciones para historia, debido a su intensidad, heredera de algunos de los capítulos mejor considerados del show original; puesto que todo el impacto de una ciencia ficción comprometida y de crítica social, se puede apreciar en esta pequeña pieza que no ha perdido la fuerza, de cuando se pudo ver por primera vez hace más de 2 décadas.
    Su trama gira en torno a Data y al cuestionamiento por parte de un científico de su condición como Inteligencia Artificial con derechos civiles, puesto que según este, el androide es un objeto y por ello la Federación puede hacer lo que quiera con él.  Lo anterior, debido a que este hombre quiere desmontarlo para estudiarlo y crear otros seres mecánicos como él, para que sirvan a diestra y siniestra de la comunidad.  Por tanto, hay que demostrar que Data es dueño de sí mismo y que solo él puede manejar su vida.  Es así que se hace una especie de juicio, en el cual Picard aboga por su subordinado (y amigo) y Will Ryker, en contra de sus propios deseos, debe demostrar que en realidad Data solo es una máquina sofisticada y por ello mismo, se puede disponer de él para lo que se quiera.
      El formato propio de los dramas judiciales en los argumentos de bandos en disputa, logra algunos de los momentos más impresionantes de todo Star Trek…Y es que no se puede olvidar que lo que se está defendiendo, en pocas palabras, es la libertad personal al contraponerla a ideas reduccionistas y/o caprichosas, que no obstante tienen su lógica al ser orquestadas bajo un discurso bien armado (como toda ideología egoísta y engañosa, que solo busca el bien de unos pocos y niega a la mayoría su humanidad).  
       El dilema al que se ven enfrentados nuestros héroes, demuestra como nunca la amistad que se ha forjado entre los protagonistas, permitiendo que seamos testigos de emotivas muestras de lealtad entre ellos. 
      La solvente participación de Patrick Stewart (Picard), Brent Spinner (Data) y Jonathan Frakes (Riker) a lo largo de este capítulo, se convierte en uno de los pilares de esta perla trekker, en la cual además la actuación de los 2 actores invitados (el supuesto villano de la trama y la amiga de Picard) contribuyeron a hacerla inolvidable.  Además, no se puede olvidar la intervención de la El-Auriana Guinan, a cargo de Whoopie Goldberg, cuyas apariciones a lo largo de este capítulo de antología, no pueden ser más notables y al respecto, siendo la actriz afroamericana, cuando compara los planes del científico de crear una especie de raza mecánica inspirada en Data, con los de la esclavitud, no puede tener mayor peso sus palabras.
      Cuando se remasterizaron estos episodios para la edición en blu-ray, se pudo sacar una versión extendida con más de 10 minutos de metraje, gracias a que la misma autora del guión, la Snodgrass, había guardado un VHS del montaje original.  Gracias a todo esto, podemos disfrutar de La Medida de un Hombre como nunca antes había sido apreciada: una verdadera película para el gozo no solo de los fanáticos de esta franquicia, sino para todos aquellos que en verdad aman las buenas historias y más si son de ciencia ficción.

Uno de los momentos más impactantes de La Medida de un Hombre.

10- The Dauphin (El Delfín): El Enterprise debe escoltar a la futura gobernanta de un planeta, que la necesita para acabar con su cruenta Guerra Civil.  Su pasajera es una hermosa y gentil muchachita que entabla amistad con Wesley Crusher, hasta que entre los dos nace una especie de romance, que viene a ser el primero en la vida del joven alférez.
    Junto a la chica viene su cuidadora, una severa anciana que recela del interés de Wesley y que en realidad guarda un secreto, que puede provocar serios problemas para la vida del muchacho y en general para la nave.  Pero de la misma extraterrestre adolescente tampoco llegamos a saber mucho, hasta el final de esta historia.
    Tal como queda claro por su argumento, se trata de un episodio sobre el crecimiento personal, en este caso Wesley, alguien que está comenzando a descubrir lo que significa acercarse a la vida adulta y comenzar a tomar responsabilidades.  No obstante, también hay un segundo arco argumental, que tiene que ver con la cuidadora de Salía, un ser con habilidades extraordinarias y su trato con Worf, el Jefe de Seguridad del Enterprise, que aborda los valores de la lealtad y el honor (dos temas caros al klingon).

Cuando tu "suegrita" no te mira con buenos ojos.
11- Contagion (Contagio): La Federación y el Imperio Romulano andan detrás de una poderosa tecnología, que ha quedado como uno de los pocos vestigios de una cultura extraterrestre desaparecida largo tiempo ya y que consiste en el manejo de portales que puedes trasladar en el acto a las personas de un lugar a otro, a través de distancias mucho más grandes que la de los teletransportadores.  
    Sin embargo, los deseos de unos y otros se ven obstaculizados, cuando un virus informático propio del sistema de defensa de la desaparecida raza, puede provocar la destrucción del Enterprise y de la nave romulana, que también anda detrás de la tecnología  de los iconianos; no obstante, como los romulanos son desconfiados y belicosos, difícil viene a ser que ambos bandos puedan trabajar juntos para evitar el desastre.
     El nombre de este capítulo puede tener más de una lectura, que no solo se refiere a los daños provocados por el virus informático, sino que además tiene que ver con los efectos que provoca la ambición, en especial con la referida al anhelo de poder por parte de los romulanos; y es que esta intención de acceder a los misterios del pueblo alienígena extinto, resulta ser toda una tentación que más que beneficios, puede traer la perdición a quien pretenda dominarlos (idea claramente moralizante, sobre los peligros de querer dominar saberes prohibidos, que por algo los iconianos se extinguieron ¿No?).
     Por otro lado, no se debe dejar de lado el detalle de que esta es la segunda vez en la que aparecen los romulanos en TNG, clásica raza de Star Trek y que La Nueva Generación ayudó a potenciar como una de los mejores villanos de la franquicia. 

Ten cuidado con lo que deseas.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Una segunda temporada de maravilla para TNG. PRIMERA PARTE


   En muchos sentidos la primera temporada de Viaje a las Estrellas: La Nueva Generación (tal y como tuvimos el gusto de conocerla los latinoamericanos, gracias a su estupendo doblaje hecho en México), fue toda una agradable sorpresa para mucha gente, entre su público, ya sean tanto trekkers “viejos”, como aquellos que apenas sabían de la franquicia; como también para la crítica especializada, sus mismos actores y (cómo no) sus productores.  Pues algunos creían imposible que tras tantos años de haberse estrenado la Serie Original, pese a sus constantes reposiciones, como a la Serie Animada y al éxito de sus 4 películas para el cine hechas hasta el momento, imposible que se llevara a cabo este renacimiento del sueño de Gene Rodenberry en la pantalla chica. ¡Y, gracias a todo, ello fue posible! Al respecto, no es poca cosa tener en cuenta que muchos de los mismos actores llamados a participar del programa, entre ellos el propio Patrick Stewart (el Capitán Picard), pensaban que a lo más harían unos cuantos episodios, siempre y cuando el piloto tuviera éxito…Ya sabemos cómo terminó o más bien de qué manera continuó todo, que Star Trek tenemos para rato y ya está anunciada una nueva serie, con el regreso de Stewart/Picard para gozo de sus admiradores (sin olvidar los logros conseguidos por Star Trek: Discovery, ya por estrenarse su segunda temporada).
    Debido a todo lo anterior, el presupuesto del show subió considerablemente, que ello se puede evidenciar en el perfeccionismo de sus escenarios y utilería; es así que si uno se fija bien, ahora el Enterprise-D se puede apreciar como algo más complejo, con enormes corredores, nuevas salas e incluso un bar, el que a partir de ahora tendrá gran relevancia en muchas de sus historias.
    Por otro lado, 2 personajes femeninos se incorporaron en el programa, quienes llegaron por distintas razones y cada una de ellas dignas de mencionar.
     En primer lugar, Gates McFadden, la doctora Beberly Crusher, fue despedida al final de la primera temporada ¿La razón? La actriz había manifestado en muchas ocasiones su malestar sobre el cariz machista y sexista de la serie, como por ejemplo que el personaje de Deanna Troi usara trajes tan ajustados y sensuales; ello le trajo varios roces con sus jefes y al final decidieron prescindir del personaje, pese a la popularidad que tenía (años después, una situación similar sucedería en Voyager, al ser introducida en su cuarta temporada el popular personaje de Siete de Nueve, quien usaba un traje aún más sexy…y tacos, lo que hizo que Kate Mulgrew, la actriz principal que hacía de la capitana Janewey, pusiera el grito en el cielo; si no la despidieron, fue solo por la tremenda impronta de su papel y trabajo, pese a que la actriz no podía ver a su colega, Jeri Ryan, salvo para las obligas escenas juntas) .  La razón de todo ello, al parecer solo se supo muchos años después, que situaciones como esta no eran muy ventiladas en aquellos años y más al tratarse de un programa de corte familiar y moralista.
     Como reemplazo de la colorina galena, llegó la veterana Diane Muldaur y quien trabajó nada menos que en el programa de los sesenta durante su juventud, interpretando a 2 personajes diferentes.  Aún regia a sus años, su papel fue el de la doctora Katherine Pulaski, una mujer hasta cierto punto más seria que su predecesora y más directa en el trato con los demás.  La nueva doctora en jefe de la nave, en un principio pudo ser desagradable para muchos espectadores (incluyéndome), por el hecho de menospreciar a Data, viéndolo solo como una máquina sofisticada.  No obstante, a medida que fue transcurriendo la temporada, su actuar se hizo más cordial, al darse cuenta de las potencialidades del androide.  Por otro lado, fue posible apreciar en ella el valor que le daba a la vida orgánica y al enfrentarse por primera vez a una criatura como Data, pudo ser entendible que le podía resultar algo fuera de sus parámetros; pero tras conocerlo en profundidad, su relación mejoró y con eso mismo ya no resultó tan antipática para el espectador. 
      Pese a la importancia de este personaje, que más encima tenía su propio tipo de relación con el capitán y que contrastaba con el resto por ser tan marcial, el nombre de la actriz nunca salió en los créditos entre los protagonistas, sino que aparecía entre los actores invitados y ello fue en casi todos los capítulos que comprenden la segunda temporada (que más encima “solo” corresponden a la cantidad de 22 en total, a diferencia de los 26 de cada una de las demás temporadas, puesto que aquel año hubo una huelga de guionistas que afectó bastante los programas aquel año).  Además, no muchos datos se nos entregaron sobre la Pulaski, que solo estuvo ese periodo en TNG, puesto que no logró calzar con los gustos del público, quienes solicitaron que volviera su antecesora (a través de cartas y todo tipo de peticiones, como se acostumbraba en dicho tiempo).  Tuvo solo un episodio como protagonista, bastante bueno por cierto, en el que quedó de manifiesto su heroicidad.  Por otro lado, también se supo que tuvo nada menos que un romance o un flirteo… ¡Con el padre de Will Ryker! Tras la finalización de la temporada, nada más se volvió a saber de ella y salvo un capítulo de la tercera temporada en el que se le menciona de manera breve, es como si hubiese sido borrado de todo Star Trek.

Diane Muldaur por partida triple...¡Así da gusto envejecer!

      El otro personaje introducido en esta temporada, también femenino, aunque lejos mucho más carismático y que estuvo en el programa hasta su sexta temporada con apariciones intermitentes (por no mencionar la primera cinta para el cine, donde fue una de las protagonistas y la cuarta y última de esta serie, donde hace un cameo), viene a ser Guinan.  Perteneciente a la enigmática raza de los El-Aurianos, de vida longeva y extraordinarias capacidades extrasensoriales, fue personificada por la multilaureada Whoopie Goldberg…
      ¿Y qué hacía alguien como esta actriz en un “humilde” programa de televisión? Pues les voy a contar esta interesante historia:
      La activista actriz afroamericana por los derechos humanos, era una niña cuando vio maravillada en la tele al personaje interpretado por Nichelle Nichols, la querida teniente Uhura, tomando un rol destacado en la tripulación del Enterprise en la Serie Original.  La presencia de la oficial de comunicaciones integrada en un escenario futurista, sin discriminación alguna, la inspiró lo suficiente como para creer que su pueblo lograría conseguir de una vez por todas, reivindicar su lugar en la sociedad norteamericana.  Desde ese día quiso ser actriz y se hizo, cómo no,  trekker para toda la vida.
      Cuando TNG estaba en su primera temporada, tuvo una conversación con su amigo LeVar Burton (Geordi la Forge), quien le contó que estaba trabajando en el nuevo proyecto de Rodenberry sobre la resurrección de la famosa serie.  Ante tamaña noticia, la actriz de inmediato le dijo que deseaba actuar para el show, lo que Burton creyó que era una broma y dejó pasar el tiempo.  Cuando el programa ya había conseguido su consagración con una segunda temporada, la Goldberg de nuevo le recalcó a su colega sus pretensiones de unirse al reparto y al final este la ayudó a tener una entrevista con sus productores, entre ellos el mismo Rodenberry, para declararles ella misma sus deseos largamente guardados.  Una noticia como esa no podía dejar remecer a Gene y compañía, de modo que para ella el guionista creó en exclusiva a Guinan, de modo que así Whoppie pudiese trabajar como actriz invitada reiteradas veces.  Por supuesto que tener a alguien como esta artista en TNG, ayudó más que nunca a potenciarlo.  
     Algunos sostienen que la actriz nunca cobró por su trabajo, puesto que para ella era un gusto y un honor  aportar a esta ficción, que tantas divisas le dio como a muchos de nosotros (y por eso mismo no aparece en los créditos de Generaciones, la primera película con la tripulación a cargo de Picard, puesto que si no tendría que haber pedido dinero, tal como lo estipulaba el Sindicato de Actores de su país).  Otras fuentes, las que parecen estar más cercanas a la verdad, afirman que solo cobraba $ 300 dólares (más o menos) por capítulo… ¿Pues de dónde iban a sacar plata para pagarle a una artista, que en aquellos años estaba en la cumbre de su carrera cinematográfica?
     Su especie fue extinguida casi por completo por los Borg, aterradora raza que tuvo su debut en la misma segunda temporada.  Los pocos sobrevivientes se dispersaron por la galaxia y así fue como tras la diáspora de su gente, la amigable y sabia Guinan llegó en el segundo año de la misión del Enterprise-D a encargarse del Ten Forward, lugar de descanso para los oficiales y dispuesto para comer y beber en la nave.  Tal como sucede con el resto de los suyos, la extraterrestre que en apariencia pareciera ser un ser humano, es una oyente nata, pudiendo conseguir que las personas confíen en ella y les cuenten sus alegrías, penas, temores y sueños; luego esta adorable persona les regala sus consejos, nunca dados como sentencias, aunque sí como ingeniosas ideas, que los ayudan a tomar sus propias decisiones acertadas.  Por otro lado, es capaz de percibir fenómenos de tipo cósmico, así como posee cierta precognición, que no duda en compartir con los demás cuando la ocasión lo amerita.
    Además de ser una valiosa amiga de la tripulación, una historia nunca revelada la une estrechamente a Jean-Luc, de quien en algún momento fue pareja y luego mantuvieron juntos una muy estrecha fraternidad, siendo una de las pocas personas de absoluta confianza del capitán.
     Por último, famosos son sus bellos trajes y sombreros, distintivos del personaje, elegantes y con cierta estética étnica.

Guinan…¡Ídola!

lunes, 15 de octubre de 2018

Tú eliges qué quieres ser: ¿Monstruo o persona?


1. Antecedentes de una grata lectura personal.

     En 1992 se publicó Huida al Sur (Gone South), la última novela de lo que podríamos llamar la segunda etapa de Robert McCammon, ahora como autor consagrado y multipremiado, si se considera que la primera está compuesta por sus 4 libros iniciales y que lamentablemente este decidió sacar de circulación, por considerarlos de menor calidad respecto a sus trabajos posteriores (visión que no comparto, que como ya les he dicho, disfruté demasiado Baal y otros dos de estos títulos autodespreciados). 
     Tras salir al mercado el mencionado libro suyo, que le valió un montón de elogios por parte de la crítica especializada y de sus admiradores, el escritor mantuvo silencio durante el periodo de una década exacta, por razones que la ciertamente ignoro.  Nada nuevo salió al mercado de su talentosa pluma en esos años.  Debido a lo anterior, quien haya leído este emotivo texto suyo en aquel entonces, se habría llevado más de una sorpresa y desilusión: puesto que se trata de una historia que se aleja de sus habituales narraciones de terror, demostrando a todo el mundo su capacidad para igual mantener su estilo y calidad, creando una ficción más bien realista (bueno, hasta cierto punto) y dejando a todos con ganas de leer más de su prosa.
     Asimismo, para los lectores de habla hispana, Huida al Sur viene a ser una forzada despedida del placer de leer a McCammon, puesto que después de este trabajo, no se han publicado novelas posteriores suyas y aún quedan inéditas en nuestra lengua Bethany´s Sin (de la primera etapa…así que difícil que salga por acá) y Stinger, esta última de la siguiente.  Toda una lástima, la verdad.
     Mientras no hayan noticias favorables para un seguidor incondicional de habla hispana (y que no sepa inglés), de este maestro de la fabulación contemporánea, solo queda disfrutar con lo que se ha leído de él y en mi caso concreto, recordar las satisfacciones que me brindó el mentado libro que hoy nos reúne.

2. Argumento y temas.

    El argumento, en pocas palabras, trata acerca de un cuarentón veterano de la Guerra de Vietnam, para quien la vida no ha sido fácil tras su regreso luego, de haber luchado por su país y los ideales que se supone rigen a su pueblo y a su gente.  Un día están a punto de embargarle su automóvil, único medio que le queda para mantener económicamente su dignidad y cuando acude al banco para ver si le dan un último plazo, las cosas se le complican y sin quererlo mata a balazos al hombre que debía darle una nueva oportunidad.  Atormentado por el miedo y la culpa, escapa o más bien “Huye al Sur” y en el intertanto se encuentra con un buen número de personas que lo ayudarán y otros que complicarán su viaje forzado.
     El tema del viaje como vía de escape es tan viejo como la misma humanidad, que acá tenemos a un sujeto que primero se evade para buscar la tranquilidad que necesita, luego del crimen involuntario que protagonizó y, después, para evitar que los hombres que andan detrás suyo lo atrapen. No obstante, este recorrido que hace también le permite crecer como individuo, gracias a cada una de las pruebas que sin darse cuenta va superando, llegando a medirse el talante de su corazón, que en ningún momento se trató de una persona malvada: solo era alguien en desarmonía, que requería un remezón como este para demostrar a otros y demostrarse a sí mismo, lo valioso de su persona.
     El argumento transcurre en medio de un verano caluroso, tanto por la estación del año, como por el lugar en el que sucede todo (el profundo sur de los Estados Unidos).  Paralelo a ello, se vive la desesperación de una crisis económica, que la verdad desconozco si en aquellos tiempos el país estaba pasando por ello.  Hay cesantía y la desesperación, como también la violencia se respira en el aire, impregnando los acontecimientos con varios personajes que son demostración de esta crisis.  La crítica social hacia la política de la supuesta nación más poderosa del mundo, aparece de manera inesperada en la pluma de McCammon, quien nos muestra a su personaje principal relegado a la imagen de paria contra su voluntad, como producto de la inconciencia de sus semejantes, que le negaron tanto a este como a otros protagonistas del libro la oportunidad para optar al llamado “Sueño Americano”.
     Relacionado a lo anterior, es que también encontramos un tema recurrente en la narrativa del autor, que viene a ser nada menos que el de la redención.  Y es que no solo tenemos al prófugo como un representante de este tópico, sino que otros 3 personajes principales llevan sobre sus hombros esta búsqueda, voluntaria o involuntaria y que dejan claro al lector que cualquiera está llamado a luchar por sus ideales y conseguir la plenitud.  Los errores del pasado pueden ser perdonados, si uno en verdad desea enmendarlos, ya que el anhelo de ser felices es uno de los mayores motores para darle sentido a nuestras vidas.  Asimismo, tal como queda demostrado en las páginas de Huida al Sur, no estamos solos y en el camino es posible hallar compañeros que compartan los mismos propósitos, de modo de continuar juntos el viaje hacia el perdón y la dicha.

     “Dios puede guiar a un hombre por muchos caminos y por muchas mansiones.  Lo importante no es dónde está uno, sino dónde va”.

     Esas hermosas palabras las dicen 2 personajes diferentes, que ni siquiera se llegan a conocer a lo largo del libro, en distintos momentos.  Y es así que el profundo sentido religioso detrás de esta novela, en la que si bien no existe un Providencialismo que maneje las vidas de los personajes, sí podemos evidenciar la fuerza que toma una vez más en la narrativa de este autor el aprecio hacia la noción del libre albedrío.  Puede que Dios o las fuerzas divinas no manejen los acontecimientos, suprimiendo con ello el derecho de los mortales a llevar su vida como quieran, no obstante tal como queda de manifiesto en esta emotiva novela, radica en la buena voluntad de los seres humanos y su poder para tomar las mejores decisiones en su vida, que la misma felicidad deseada pueda llegar a uno.  A todo esto se le suma el poder del amor, que dignifica hasta a los más solitarios entre nosotros.  
     Un ministro evangélico negro acoge primero a nuestro asesino involuntario, en uno de los pasajes más sublimes del libro, con lo que queda expresada esa esperanzadora idea de que podemos confiar en la solidaridad de los desconocidos.  Luego, tras el impactante clímax, son un grupo de monjas las que conceden a más de un personaje el santuario requerido, para obtener el descanso tras la tormenta.  De este modo, Dios está en quien menos esperamos, sin importar colores u otros detalles, que pese a todo la luz siempre está al final del túnel. 

3. Otros aspectos a considerar:

     Aparte de los detalles mencionados, caben destacar los flashbacks dedicados al periodo que pasó el protagonista en Vietnam.  La ardua investigación para documentarse al respecto y hacer verosímiles estas páginas, que más encima representan el horror de la vida real, puesto en paralelo a las cuitas actuales de Dan, otorgan a Huida al Sur otra faceta de su complejidad.  El horror al que pueden llevarnos nuestras pasiones más bajas, no es ficción tal como detallan los archivos y testimonios sobre esta contienda, de modo que la oscuridad de esta ficción misma, corresponde a una representación artística de todo esto (que, por supuesto, nos invita a más de una reflexión).  
     Queda así expresado, a través de esta narración, que ningún espanto ficticio podría llevarse a cabo, si en verdad nuestra historia no estuviera plagada por eventos tan vergonzosos como la Guerra de Vietnam.
     Pasando a otro  aspecto valioso del libro, que hoy acapara nuestra atención, no se puede obviar el paisaje en el que transcurre la acción: Una tierra única, en la que creció McCammon, que se nota no solo conoce al revés y al derecho, sino que ama.  Los caminos, las gentes y los pantanos de este sur gringo, tantas veces apreciados por muchas películas hollywoodenses, se meten en los ojos de uno y a través de su potente narración nos hace creer que en realidad visitamos tales lugares.

4. Los personajes.

     Un cuarteto de protagonistas lidera este título, cada uno de ellos marcado por sus propios recuerdos, que los han mantenido aislados de sus congéneres.  Se trata de individuos solitarios, que aparte de un pasado doloroso cargan con algún tipo de mácula que llevan cual cruz sobre sus hombros.  Y sin embargo, pese a todo, poseen una nobleza que los pone por sobre aquellos que ostentan la llamada “normalidad” y que los desprecian por ser distintos.  Con seres como estos, quienes pese a su fragilidad y rareza no dejan de recordarnos a cualquiera de nosotros en algún momento de nuestras vidas, difícil no sentir simpatía y empatía.  Corresponden a un pequeño grupo de perdedores, que en realidad son mucho más de lo que creen ser y que nos deparan varias sorpresas agradables, tal y como sucede con la gente que está a nuestro lado y a veces ignoramos.
    Por otro lado, en los 4 protagonistas hay una supuesta aberración, externa o interna, que les ha acarreado muchos de sus problemas.  No obstante, tal como se dijo más arriba sobre el tema del libre albedrío, cada uno de estos termina por elegir romper con sus propios moldes y demostrarse a sí mismos que no existe la predestinación, sino que es uno mismo quién escoge qué decide ser.  Luego, frente a la aparente anormalidad de este cuarteto, nos encontramos con otros ejemplos de monstruosidad, ahora de tipo moral y la única verdadera podredumbre que habita en el alma humana.  Solo en estos últimos casos hayamos a los monstruos reales.  
    Los protagonistas de este libro son:

Dan Lambert: Con quien parte el libro y el que sin dudas viene a ser el personaje más relevante de todo su desarrollo.  Se trata de un sujeto que vive con los demonios de su juventud, desperdiciada en el conflicto bélico de Vietnam, el que le costó no solo su matrimonio, sino que además alejarse de su único hijo y su propia salud.  De oficio carpintero, pese a su apariencia enfermiza, aún conserva sus habilidades como guerrero, las que le servirán en más de una ocasión a lo largo de su periplo final.  Frente a su supuesta dureza, hay un hombre generoso y honorable.

Arden: Dulce muchachita más o menos al principio de la veintena.  De perfecta figura y tremenda amabilidad, la mitad de su rostro va acorde con su perfecto cuerpo y la calidad de su corazón…Mientras que en la otra mitad una mancha de nacimiento la ha afeado lo suficiente, como para que la gente la mire impresionada y algunos la rechacen.  Dura también ha sido su vida, aunque en la adolescencia conoció la compasión y el afecto verdaderos.  Ahora se ha empecinado en encontrar a la Muchacha Radiante, una leyenda urbana que habla de una bella mujer siempre joven, con la capacidad de sanar cualquier mal físico.  Es así que su camino se cruza con Dan y en contra de todo lo previsto se hacen compañeros, mientras cada uno de ellos anda detrás de su propio destino.

Flint Murtaugh: Experto cazarrecompenzas, a quien su jefe le ha encomendado atrapar a Dan, ya que el banco para el que trabajaba el ejecutivo al que este mató, ofrece una gran suma de dinero por él.  Flint guarda un celoso secreto y es que lleva en su espalda a su hermano siamés, Clint, cuya presencia esconde bajo las chaquetas de los trajes más o menos formales que gusta usar. Antiguamente trabajaba de «monstruo de feria», pero ahora con la actividad que desempeña, pretende algún día comprarse la casa de sus sueños.  Detrás de su parquedad que usa como escudo, se esconde un sujeto sensible, educado gracias a su autodisciplina, que ama a su hermano y es capaz de grandes actos de heroísmo.  Pese a ser el antagonista de Lambert, es sin dudas una buena persona.

Pelvis Eisley: Obeso imitador de Elvis Presley, pretende dedicarse a la actividad de cazarrecompenzas, razón por la cual el jefe de Murtaugh se lo ha pasado, en contra de su voluntad, como su aprendiz.  Dado a la glotonería y a la verborrea, es un hombre temeroso que lleva consigo a todas partes a su perrita llamada Mamá. Alguien como él, por supuesto que fastidia más de una vez al experimentado Flint, lo que otorga varios momentos divertidos a la lectura.  No obstante, este sujeto posee sus propias virtudes, que solo necesitan un empujoncito para demostrar que de igual manera es alguien maravilloso.
    Si la dupla entre Dan y Arden consigue amoldarse pese a todas las eventualidades, la pareja conformada por los dos acosadores se hace tan entrañable como su contrapartida. 

Tren: Otro veterano de Vietnam, quien vive en medio de un pantano y que se une a la acción poco antes de la última parte del libro. Su ayuda a los protagonistas (a los 4) es esencial para salir de un embrollo, en el que se han metido todos ellos...Así como para encontrar, por fin, a la Muchacha Radiante, quien quizás sea alguien por completo distinta a lo que se esperaba (o a lo mejor supere cualquier expectativa).  Por cierto, por su descripción y manera de hablar, puede ser que sea afromaericano, de raíces francoafricanas.
    Este inesperado personaje, es un ejemplo más del talento de McCammon para crear sujetos ficticios llamativos y reflejos de esa humanidad, que tan bien conocen genios como nuestro escritor.

5. Palabras finales.

     Como tal vez habrá ya quedado claro (y si no es así, pido disculpas por mi torpeza para expresarme por escrito), Huida al Sur es una lectura que recomiendo con todo mi ser.  Está llena de momentos memorables y sublimes, así como de personajes que entre héroes y villanos, son caracterizados de una manera grandiosa.
      Puede ser que algunos de los «malos» sean algo maniqueos y uno los odie con todo su corazón; no obstante, personajes como estos vienen de una rancia tradición oral y escrita, en la cual las grandes historias como esta presentan villanos parecidos, con el fin de enaltecer justamente el valor de sus héroes (los mismos que nos hacen querer parecernos, aunque sea un poquito, a ellos...o al menos a admirarlos y hasta quererlos).
     De igual manera encontramos algo de humor negro y momentos escalofriantes, estos últimos vistazos del Robert McCammon que conocimos de sus relatos de «miedo».  Queda consignado con ello, que el escritor se maneja al revés y al derecho para crear todo tipo de situaciones, realistas y/o fantásticas, como para despertar en su público lector un sinnúmero de emociones.
      Casi al comienzo del libro, cuando Dan tiene su encuentro con el pastor evangélico, cuya bondad viene a ser el bálsamo que justo necesitaba este para darle las energías suficientes, de modo de seguir con su viaje y encontrarse a sí  mismo, no pude evitar que se me humedecieran los ojos.  Muchas páginas y días después en mi propia vida, cuando ya estaba terminando el libro, la emoción fue tanta, que ahora sí que las lágrimas se me salieron, que no acabó mi llanto hasta después de un buen rato.
    Cuando pasa algo como lo que arriba cuento, no es porque a uno «le haya dado pena» sino que es debido a que la belleza de lo que lee es tal, que nos sobrecoge y es así que el poder de dicho arte, nos puede tanto hacer reír, como asustar, erotizar y, en este caso, llorar.  No hay nada de malo en eso... ¿No?

jueves, 11 de octubre de 2018

A revisar juntos (por fin) la primera temporada de TNG. TERCERA PARTE.


Los más "viejitos" recordamos con añoranza los tiempos del VHS (y cuando se arrugaban las cintas, je).

21- The Arsenal of Freedom (El Arsenal de la Libertad): Nuestros héroes llegan a un planeta cuyos habitantes se dedicaron a la producción y ventas de armas sofisticadas, las que comerciaban con gente de otros mundos.  He ahí el nombre de este capítulo, que corresponde al del planeta en el que se desarrolla esta historia, ironía o contraposición sobre el estilo de vida de sus habitantes. Es así, que una sonda anda detrás Picard y compañía, con el objetivo de eliminarlos; por lo tanto se trata de un capítulo sobre persecución y huida, aunque también acerca de la inteligencia del ser humano para resolver problemas.
     La trama además nos invita a una reflexión acerca de los efectos del belicismo y la carrera armamentística: ¿Se justifica una tecnología para la “muerte”, si el mismo valor de la vida ha perdido relevancia y aquello que nos debe proteger terminar por devastarnos? (tal como las consecuencias de la contaminación provocada por los aparatos que utilizamos).
     No se puede dejar de lado el importante detalle, de que este es el primer capítulo que mostró en todo Star Trek un holograma humanoide alienígena (si bien, no solo por su discurso antibelicista, tan presente en TOS, nos recuerda el estilo de la Serie Original; puesto que una vez más estamos frente a extraterrestres que no dejan de parecer humanos).

     Un planeta falso, al más puro estilo de la Serie Original y una sonda mortal de la que escapar.
                       

22- Symbiosis (Simbiosis): Uno de los capítulos más impactantes de toda la primera temporada y de mayor carga moral, como de crítica social en este programa, viene a ser este.  El Enterprise entra en contacto con una nave alienígena que se encuentra en muy mal estado y como acostumbran los federacionistas, no dudan en auxiliar a su tripulación.  Los forasteros actúan extraño y una vez llegan a la nave insignia para ser socorridos, su extraña actitud comienza a despertar sospechas más que nunca.  Puesto que, por un lado, 2 supuestamente están enfermos y solicitan que les entreguen un cargamento que fue rescatado junto a ellos y a sus compañeros; el resto asegura ser el dueño de la sustancia que solicitan los otros, pero se las niega y así comienza una disputa interna en la que quiérase o no se ven involucrados sus anfitriones.
     Muchos momentos intensos se ven en este capítulo, en el que destacan tanto las actuaciones de los actores invitados, como el de diálogos en verdad memorables y un guión sólido que no deja de invitarnos a tomar conciencia sobre varios males de nuestra sociedad: tales como la drogadicción, la avaricia, el control de masas y la manipulación.
     Este episodio nos muestra a los primeros extraterrestres humanoides originales de TNG, que se diferenciaron de los humanos al tener algún tipo de elemento exótico en su rostro, por no mencionar una habilidad especial que además lucen en el transcurso de esta historia.
     Como anécdotas, debe mencionarse que uno de los personajes que aquí aparecen, fue interpretado por el mismo actor que hizo del hijo de Khan en la segunda película para el cine de la Serie Original; asimismo, un espectador muy atento, puede apreciar en una escena a lo lejos a nada menos que Denisse Crosby, Tasha Yar en el programa, despidiéndose del público, puesto que al siguiente capítulo la actriz y su personaje dejaron de manera estable el show.


         Cómo superar el síndrome de abstinencia en pleno viaje sideral y no morir en el intento.

23- Skin of Evil (La Piel del Mal): Otro capítulo inolvidable viene a ser este, en el cual por primera vez en toda la franquicia, un personaje principal (si bien, la verdad, no tan importante con respecto a otros) muere en pantalla.
     Una de las lanzaderas del Enterprise ha caído en un planeta deshabitado, supuestamente, y sus tripulantes deben ser rescatados.  Allí se encuentran con una forma de vida por completo diferente a lo que antes habían conocido, una criatura monstruosa e inteligente, amoral, que ostenta el control del vehículo y a su gente; así como pretende manejar a su antojo a quienes desean llevarse consigo a sus compañeros.  Una lucha de voluntades, en la cual el poder de la argumentación y la razón, versus la fuerza física y los deseos más primitivos, otorgan a esta aventura el carácter de una pequeña joya (incomprendida por muchos trekkers).
     La naturaleza del mal como algo propio de nuestras bajezas o como una manifestación sobrenatural o espiritual, se expone  en esta pieza y por medio de la cual resulta imposible no pensar, acerca del papel que cumple la oscuridad en nuestras vidas. 
     El episodio termina con un emotivo adiós, en medio de un hermoso lugar que contrasta por completo con el desolado paisaje donde murió la heroína caída.  Su monólogo, apoyado por el histrionismo de sus colegas, a más de alguien de seguro logra sacarle una que otra lágrima.


                                                  Una escena memorable para TNG.

24- We'll Always Have Paris (Siempre Tendremos París): El Enterprise debe ayudar a un eminente científico que está haciendo unas investigaciones muy importantes.  Su señora es una mujer muy atractiva, quien fue en su juventud nada menos que pareja del capitán de la nave; no obstante, el romance de ambos quedó truncado, cuando el entonces joven oficial decidió escoger su carrera en la Flota Estelar, por sobre su vida sentimental (esta decisión de Picard, anteponiendo sus deberes militares a los de su corazón, será un tema recurrente en la serie).  Por lo tanto, es inevitable que dicho reencuentro sea significativo para ambos.
     Considerando lo anterior, por supuesto que uno de los temas aquí tratados, viene a ser el de lo que pudo ser y no se concretó...Y cómo aprendemos a vivir con las consecuencias de ello.
     Como queda de manifiesto, el episodio permite adentrarse en el pasado de Picard, lejos uno de los mejores y más complejos personajes de todo Star Trek, potenciado por el tremendo actor que es Patrick Stewart.
     Por otro lado, los experimentos realizados por el científico tienen que ver con el espacio-tiempo, tópico recurrente en la ciencia ficción y, como no, en la franquicia. Es así que fuera del tema amoroso, acá tenemos un fuerte contenido propio del género y que  tiene que ver con la carga moral de una historia de este tipo: La responsabilidad y/o irresponsabilidad frente al acto personal de manipular la naturaleza, algo que supuestamente no nos correspondería por ir más allá de los límites humanos.
     No se puede olvidar el valioso detalle, de que este es uno de los capítulos que posee mejores especiales en la primera temporada.


                                 Picard…¿Cómo pudiste resistirte a una belleza como esta?

25- Conspirancy (Conspiración): Capítulo lleno de intriga, teniendo en cuenta su título y lo que se desarrolla en él...Puesto que se trata de la continuación y culminación de las sospechas expuestas en el episodio Mayoría de Edad, sobre una amenaza contra la Federación escondida dentro de su misma organización.
     Picard y su gente deben acudir a los cuarteles de la Federación (¿O lo correcto sería decir de “La Flota Estelar”?), para intervenir directamente en los eventos que se están sucediendo.  Allí la vida de todos corre peligro, ya que el enemigo posee una naturaleza como nunca antes se había visto.
     El episodio resulta interesante por varias razones: en primer lugar, es la primera vez en Star Trek que se da una continuidad argumental en el transcurso del tiempo.  Segundo, vemos a nuestro primer boliano (raza llamativa introducida acá y que más encima su integrante resulta ser un capitán, con lo que queda de manifiesto que no solo humanos y vulcanos pululan en la milicia; siendo, además, este interpretado por un actor reconocido en la ciencia ficción y el terror, Michael Berryman).  Tercero, a menos que me equivoque, también vemos a nuestra primera capitana, mucho antes de la querida Janeway de Voyager y quien más encima siendo de raza negra, otro adelanto temprano al igual admirable capitán Sisko de DS9).
    Pero sumado a lo anterior, cabe destacar la truculencia de este capítulo y/o violencia, algo para entonces no habitual en un programa televisivo familiar (dicen por ahí que la «cabeza explosiva» del final, al más puro estilo Scanners de David Cronenberg, causó escándalo entre los sectores más conservadores gringos).
     Por cierto, es una verdadera lástima que no hayan vuelto a utilizar a la raza maligna que aquí sale, puesto que bien podría haber dado pie a muy interesantes historias a futuro.
      Teniendo en cuenta el dedicado trabajo de restauración que se hizo para la edición en blu-ray de TNG, lo que implicó mejorar muchos efectos especiales, uno habría esperado que mejoraran estos mismo tal y como aparecen en Conspiración, que la verdad hoy en día algunos de ellos resultan irrisorios; no obstante, esto no fue así y la oportunidad para mejorar un capítulo como este, fue desaprovechada bastante.


                                            Lo más gore de la TV ñoña de aquellos años.

26- The Neutral Zone (La Zona Neutral): 2 hechos en concreto se desarrollan a lo largo de este capítulo, siendo uno de ellos de gran relevancia para el universo trekker.  Por un lado, es hallada una nave terrestre del siglo XX, en la que van en estado de criogenia 3 personas (una dama y dos varones).  Nuestros héroes ayudan a integrarse a estos sobrevivientes a la época en la que han sido despertados, con lo que se dan varias situaciones interesantes, puesto que cada uno de ellos resulta ser alguien distinto, lo que permite reconocer uno que otro aspecto de nuestra forma de ser y en especial de la sociedad gringa.
    En el apartado más relevante de este argumento, se encuentra la reaparición de los romulanos, raza clásica de la serie original y enemiga de la Federación, como de los klingons. A lo largo de toda la temporada se les estuvo mencionando, pero recién acá se da el ansiado reencuentro y ello significa además un atractivo cambio en su apariencia física respecto a cómo se veían en los sesenta, cortesía del maestro del maquillaje Michael Westmore.  Este acontecimiento con el que cierra la primera temporada, viene a ser la promesa ideal de que los romulanos darán harto que hablar, a futuro dentro de la continuidad.
     Por cierto, uno de los 2 actores que interpretan a los romulanos que aquí aparecen, es nada menos que Marc Alaimo, quien años más adelante haría de un cardasiano (otra raza relevante en Star Trek y que fue creada para TNG), hasta que luego en DS9 tuvo un papel recurrente como otro cardasiano, Gul Dukat.
    
   

                                      La hermosa intro de las dos primeras temporadas.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...