jueves, 22 de febrero de 2024

Viejos temas, nuevas historias


1. Niños mágicos.
 
    La prolífica y premiada carrera literaria de Stephen King alcanzó el estrellato con su novela Carrie, una novela de terror muy especial que tenía de protagonista a una adolescente con poderes extrasensoriales; específicamente su personaje tenía telekinesis, o sea, la capacidad de mover cosas con su mente.  Con posterioridad a esta obra, escribió otros textos sobre menores de edad con capacidades especiales, encontrándose entre estos títulos como El Resplandor (que, entre otras cosas, implicaba a un niño capaz de percibir a los fantasmas, además de ser telépata), Ojos de Fuego (piroquinesis, o sea, producir fuego de la nada), Cazador de Sueños (vincularse con otras personas a un nivel superior al normal... ¡Al menos así es como lo recuerdo!), Desesperación (un muchacho, también, con hipersensibilidad al mundo sobrenatural), Corazones en la Atlántida (otro chiquillo con algo parecido al "Resplandor"), Casa Negra (un niño capaz de desestabilizar los ejes de la Torre Oscura, algo bastante complejo como para explicar en pocas palabras) y la miniserie Rose Red (con guión original suyo, que nos muestra a una niña autista, que puede comunicarse con entidades extracorpóreas).  De seguro hay varios casos que se me escapan, pero la lista ya es lo suficientemente grande, como para demostrar la predilección u obsesión de King al respecto.
     No faltarán quiénes dirán que el Tío Steve se ha repetido a sí mismo más de una vez (una manera "linda" de hablar de autoplagio), pero no es así.  Y es que ese tipo de personajes es un tópico mucho más antiguo que Carrie misma; otra cosa, es que alguien como mi autor favorito se decante por este leiv motiv, que algo similar pasó con Gabriel García Márquez y sus historias de Macondo o con Conan Doyle, con tantas narraciones suyas sobre Sherlock Holmes... Claro que en los dos últimos casos, no importa lo repetitivo que le podían salir sus relatos, que cuando algo es bueno y nos gusta, queremos más y lo mismo podemos decir de los niños extraordinarios del señor Esteban Rey.  Más encima, en cualquiera de los ejemplos mencionados, aun cuando se retoman los mismos elementos, la historia es otra y he ahí la genialidad de sus creadores.


 
2. Solo "algo" parecido, pues no es lo mismo.
 
    Transcurría 2019 cuando salió publicado El Instituto, una novela de suspenso y de ciencia ficción de Stephen King (quizás con alguno que otro elemento de terror).  El libro, que bien recuerda en varios puntos a su clásico Ojos de Fuego, bien podría ser una especie de secuela indirecta del libro sobre la niña piroquinética.  Lo anterior, debido a que nos muestra una agencia ultrasecreta que rapta a niños con poderes psiónicos, para usarlos con un propósito muy particular; no obstante, este "lugar" no se llama como sucede con el título ochentero (que en ese caso recibía el nombre de La Tienda), así que bien puede tratarse de una pieza absolutamente independiente, si bien toma mucho de lo mejor del mentado texto anterior.
     Luke Ellis, un chico de tan solo doce años, es un verdadero superdotado intelectualmente hablando, así que tiene un futuro prometedor y todo parece ir bien en su corta vida (incluyendo un padre y una madre amorosos, un estupendo mejor amigo y que dos universidades prestigiosas lo han aceptado), hasta que los del Instituto se lo llevan una noche, sacado desde su propio hogar, para convertirlo en una de sus valiosas posesiones. Allí se encontrará con otros menores como él, que también poseen sus propias habilidades extraordinarias y están en contra de su voluntad en ese lugar "perdido" en medio de un bosque.  Adultos maquiavélicos los someten a sus procedimientos, que resultan dolorosos tanto para sus rehenes, como para el lector que se encuentra con esta espantosa forma de horror y de abuso infantil.  Sin embargo, el deseo de libertad y la fuerza de voluntad son demasiado fuertes, de modo que, pese a su corta edad" seremos testigos de una emancipación que nos tendrá muy enganchados en su proceso.
 
3. Virtudes propias.
 
   Cuando leemos, al menos en la edición española, la sinopsis de El Instituto, creemos que esta novela parte con el niño genio al que me referí más arriba y teniendo como ambientación tan infame institución; pero el llamado Rey del Terror nos sorprende desde el principio y pone como protagonista, de más o menos las primeras sesenta páginas, primero a un adulto de lo más común: Tim Jamieson, un ex policía buscando partir de cero, quien llega a un perdido pueblito del sur de Estados Unidos, para así lograr cumplir su deseo. Cabe mencionar que, el maestro, logra entusiasmarnos con esta partida tan inesperada, al punto que cuando acaba esta parte inicial, solo queremos volver a saber de este... ¿¡Que nos importa saber de más chicos con poderes, si el "mundo real" también puede ser interesante y divertido!? No obstante, el escritor, al cual ya lo conocemos bastante muchos de nosotros, sabe armar demasiado muy bien sus tramas y El Instituto no es la excepción.
    Si en la primera parte se nos narró el proceso de volver a empezar, el valor de la voluntad y de la esperanza, el resto del libro sigue estos caminos, aunque llevados a una historia que toma ribetes llenos de intriga, acción y, como no, bella sublimidad.  Los héroes de King son tan humanos, entre seres comunes y corrientes, como también aquellos que sobresalen en la hisoria debido a su especial condición; lo mismo sucede con sus antihéroes y villanos, todos ellos personajes magníficos.
     La gente del pueblo de DuPray consigue hacérsenos maravillosa, tan llena de vitalidad con su preciosa normalidad; y en cuanto a los chicos del Instituto, estos con facilidad se roban nuestro corazón, pues King sabe hacerlos creíbles (no como los demasiado perfectos niños de las obras de Orson Scott Card, que por mucho que se hacen entrañables, son poco realistas, debido justamente a su falta de conductas propias de su edad) y logran recordarnos a nosotros cuando teníamos esos años: con el gusto por lo juegos, apegados a sus adultos en los mejores casos, llenos de esperanza y hasta inocentes... Por lo mismo, el grupo humano que se forma en el Instituto nos presenta la otra cara de la moneda de la fraternidad, la que existe entre los pequeños, así como en DuPray se retrata la existente entre la gente mayor.  De igual manera, los numerosos villanos que aquí encontraremos, darán muestra de distintos niveles de maldad, muchos de ellos tal como lo podemos encontrar en la vida real entre quienes nos rodean: gente que cree que lo que hace es lo correcto y por ello no importa dañar a otros, si todo es por un bien mayor; por no mencionar a los sádicos, a quienes han perdido la capacidad de sintonizar con los demás y que gustan sometiendo a otros, porque en su pasado ellos mismos sufrieron el peso de la violencia.
    Nuestro escritor sabe cómo montar todo y ya acercándonos al poderoso clímax, es para aplaudirle la manera cómo va saltando, con pleno dominio de la narración, de un grupo a otro... Todo hasta atar, cual marinero. experto y con mano firme, en un gran nudo todas las cuerdas. Cuando por fin se unen las vidas de los dos protagonistas, luego de pasado hace rato la primera mitad del libro, es como para saltar de alegría y es que ello es la promesa de que todavía (pese a la diversión previa), lo mejor del volumen está por venir.
    Como muchos otros trabajos de su autor, un hombre con una visión bastante espiritual del mundo y una religiosidad cristiana laica, muy arraigada y que podemos percibir bien fuerte en buena parte de su obra, estos dos rasgos suyos bien se encuentran en El Instituto. Y es que sus dos héroes principales, antes de llegar al lugar donde por fin serán "libres' y se reúnan, conocen la amabilidad de los desconocidos, verdadero bálsamo para que ambos consigan su objetivo.  Asimismo, está presente la idea de que hay un destino que debemos cumplir, que nada es azar y que, por lo mismo, llegamos a formar parte de la vida de los demás no solo para hacer comunión, sino que para marcarlos y para que ellos mismos dejen su huella en nosotros.  En verdad, es muy hermoso cómo se desarrolla todo esto, en tan recomendable pieza literaria.
    Por último, el tema del autosacrificio volverá a estar presente en un libro del Tío Steve, que por mucho que queramos que todo cierre "bonito", tendremos que asumir la idea de despedirnos, de más de uno de esos admirables personajes suyos.
     Y a todo esto: Me queda claro que, a mi escritor favorito, le gusta lo que hace su colega George R. R. Martin y en especial su saga de Canción de Hielo y Fuego.
     Por cierto: Espero con ansias la peli, miniserie o serie.


4. Personajes.
 
    En la siguiente lista solo nombraré a los secundarios, que con lo que he dicho sobre Luke y Tim creo que ya basta.  Me saltaré algunos nombres, en todo caso, mencionando a los que más intervienen, poseen real importancia para la trama y lograron simpatizarme lo suficiente, como para recordarlos con nostalgia.
 
* Sheriff John Ashworth: La mayor autoridad de la ley en DuPray es un hombre negro y con sobrepeso, sencillo y amable, quien lleva tan bien su puesto, que la vida en el pueblito en general es bastante tranquila.  Conoce lo suficiente a las personas, como para darse cuenta que el nuevo visitante de su pueblo es alguien en quien confiar.
 
* Annie Ledoux, más conocida como Annie la Huérfana: Uno de mis personajes favoritos, es la única indigente de DuPray, aceptada sin problemas en este lugar.  Buena compañía, gran conversadora y de fiar, hace buenas migas con Tim y eso será beneficioso para ambos.  Su edad está entre los sesenta y los setenta.
 
* Ayudante Wendy Gullickson: Guapa agente de la ley, quien en un principio recela de Tim; con posterioridad la relación entre ambos mejorará considerablemente.
 
* Kalisha Benson: Una niña de color muy amistosa, también residente forzada del Instituto, la primera en recibir a Luke cuando este llega, quien rápidamente queda prendido de ella.  Su poder es la telepatía.  Tiene más o menos unos catorce años.
 
* Nicky Wilholm: De unos dieciséis (el máximo en el Instituto), es un atractivo chico que posee una fuerte determinación por no dejarse avasallar; por lo mismo entra en conflicto de manera fácil y sin dudarlo, con los adultos del Instituto.  Como la anterior, se hace gran amigo de Luke.
 
* Avery Dixon: De unos diez años, aparenta menos.  Su telepatía es a un nivel sorprendente y junto con los tres anteriores, sumado al ejemplo de Luke, será uno de los responsables en crear la rebelión merecida en contra de sus captores.
 
* Maureen Alvorson: Una mujer con un pasado muy doloroso, que trabaja en el Instituto, quien se dedica a limpiar y ordenar los cuertos de los niños.  Es la única persona adulta verdaderamente amable con los pequeños, si bien guarda varios secretos, aunque estos no escapan al cuarteto de chicos ya mencionados.  Su cercanía con Luke, será esencial para que se lleve a cabo la revuelta en tan desagradable sitio.
 
* Señora Sigsby: La mandamás del Instituto es una mujer madura y flaca, no asidua a relacionarse de forma estrecha con la gente. Dura y eficiente, considera a los niños meros instrumentos para cumplir lo que ella cree, como toda una fanática, un mal menor por un bien mayor.  Carece de toda simpatía y empatía.  Vive para lo que hace, al punto de renunciar a toda vida privada.  Su soberbia será su mayor debilidad.

 

Aquí su humilde servidor leyendo a King estas vacaciones,
que desde mi adolescencia es la lectura ideal en temporada estival.

domingo, 18 de febrero de 2024

Renovar ideas infantiles para un público inteligente con alma de niño (I)

1. Un pasado que recordamos con cariño.
 
    La popular (y clásica) serie animada de He-Man y los Amos del Universo es todo un caso digno de destacar, tanto por sus particulares orígenes, como por su impacto en la cultura mediática y legado.  Y es que el show o franquicia que hoy nos reúne, a diferencia de la mayoría de las producciones gringas, tiene su origen en una colección de juguetes de Mattel (importante empresa dedicada al rubro, los mismos de la famosa muñeca Barbie; aunque en este caso concreto, se trata de "figuritas de acción" dirigidas especialmente a un público infantil masculino).  Fue así que, a principios de los ochenta, primero apareció la susodicha colección a la venta, la cual fue un éxito debido al atractivo de sus personajes (entre héroes y villanos), su mayor tamaño respecto a lo que entonces se producía/vendía y los minicómics que incluían, insertos dentro de los displays en que venían los susodichos "monitos".
    Fue entonces que, para potenciar las ventas, popularizarla entre las masas y aprovechar la historia ya creada para esta línea de juguetes (la cual ya contaba con un guión previo, fichas de personajes con sus propias caracterizaciones, etc.), se realizó una serie de televisión adaptando el material previo... ¡Y así nació esta verdadera leyenda de la televisión que revisaremos juntos!

Figuritas vintage (yo tuve muchas de estas y ya les contaré mi historia al respecto)

2. Primera encarnación.
 
    Estrenada en 1983, con un total de 130 episodios en dos temporadas (cuando daba gusto lo extensas que eran estas en el pasado, claro que entonces había mucho relleno y la calidad de los argumentos era irregular entre uno y otro), estuvo en el aire hasta 1985.  Este título fue realizado por Filmation, una importante empresa de dibujos animados gringa, que entre los años setenta y ochenta realizó varios destacados títulos, entre ellos la recordada Serie Animada de Star Trek (tripulación original) y que lamentablemente ya lleva décadas desaparecida.
    En pocas palabras la trama de He-Man y Los Amos del Universo, nos cuenta de lo que ocurre en el planeta Eternia, un lugar en el que la magia y la tecnología avanzada conviven en medio de una sociedad de tipo medieval (con monarquía incluida).  Allí el príncipe Adam es el protector mayor del lugar, puesto que posee una espada mágica, que le entregó la guardiana del Castillo de Grayskull, un edificio que guarda secretos cósmicos y la cual cuando la empuña e invoca sus poderes, lo convierte en He-Man, un guerrero de enorme fuerza y resistencia. Es así que junto a sus numerosos amigos y aliados (los llamados Amos del Universo, cada uno con un "exótico" aspecto y que lo diferencian de otros, tal como con sus propias habilidades extraordinarias), se enfrenta a las fuerzas del mal, en especial a su némesis Skeletor, un hechicero que posee un montón de secuaces (todos estos también de lo más variopintos).
    Los capítulos poseen un carácter autoconclusivo, que ni siquiera hay historias secuenciadas en dos episodios seguidos, al menos, y se pueden ver/disfrutar de forma independiente, sin conocer los anteriores.  Cabe mencionar que en aquellos años, los gringos tendían a considerar el recurso de la animación, en especial la dirigida a la pantalla chica, como un medio hecho para un público poco exigente, que buscaba una entretención sencilla, sin grandes giros argumentales y con personajes estereotipados, más un tono maniqueísta en sus caracterizaciones; por supuesto que lo anterior, era debido a que estos espectáculos estaban dirigidos a un público menor de edad, en el mayor de los casos y ya sea por un tema cultural o generacional, se le consideraba "poco exigente" en estos temas (y fácil de contentar).  Por todo lo anterior, los guiones se centran en la aventura y la "amenaza" de la semana, con hartas dosis de humor y destacando el valor del compañerismo; cabe destacar el mensaje edificante que hay en cada una de sus emisiones, el cual se desarrolla a lo largo de estas y que al final, a manera de epílogo, un personaje lo presenta "rompiendo la cuarta pared" y dirigiéndose a su audiencia preferencial.
    Por cierto, en su versión original este espectáculo animado posee un tema musical para sus créditos, el que acompaña la famosa presentación de su protagonista, con monólogo incluido; lo llamativo al respecto, es que para el doblaje en español latino (muy bueno, por cierto), se agregó una canción adicional compuesta e interpretada por Juan Guillermo Aguirre Mandiola, Capitán Memo, un músico chileno que realizó varias composiciones para populares animaciones ochenteras.
    Pese a la simpleza del programa, al menos para los parámetros actuales o de un adulto ñoño de hoy en día, contó con algunas cuantas historias más elaboradas y es que en este debutó un joven Michael Straczynski (el creador de Babylon 5 y cocreador de Sense8), quien, siendo joven, por su propia cuenta, mandó un primer guión por correo tradicional a los productores de He-Man, el cual fue del agrado de sus destinatarios y por lo cual luego fue contratado para escribir más.
     Con el paso del tiempo, este título ha continuado siendo lo suficientemente atractivo y cabe mencionar que sus personajes son tan llamativos en el plano visual, que para cuando se dio en sus primeros años, siendo uno pequeño (y muchos adultos también), resultaba fácil no resistirse a querer tener sus figuritas; por lo tanto, se vendían como pan caliente y hoy en día continúa su venta en diferentes colecciones, muchas de ellas auténticas a las originales, en especial para el gozo de los adultos melancólicos.
    Ya convertido en todo un éxito, en 1985 se estrenó El Secreto de la Espada, un filme animado para cines que fue el debut de She-Ra, nombre de la heroína en que se convertía la hermana gemela de Adam, Adora, quien vivía en el planeta de Etheria.  Dicha cinta que tiene de coprotagonista a He-Man y a buena parte de sus personajes, sirvió como catapulta al show propio de la heroína, en cual aparece de "invitado" varias veces su pariente.
   Y siguiendo con He-Man y los Amos del Universo (Incluyendo a She-Ra y las Princesas del Poder, que así se llamaba este otro cartoon), también en 1985 contó con un especial de Navidad, a manera de crossover entre esta producción y su serie sucesora, el cual fue logró entusiasmar bastante a su público.


                                                         Créditos de apertura latinos

3. La película.
 
    En 1987, en pleno boom de He-Man y She-Ra, se estrenó la película de live action Amos del Universo.  Como es propio de estas producciones hollywoodenses de alto presupuesto, se contrataron al menos dos actores de importancia, en este caso una estrella en ascenso y un histrión de carácter, bastante respetado por sus anteriores trabajos.  Por otro lado, los derechos de los personajes para el cine los tenía Cannon Group, una empresa que en los ochenta hizo un montón de filmes de clase B, por lo general "de género", siendo este título uno de los más caros a su haber; la verdad es que, en general, esta empresa no se preocupaba mucho de la calidad artística de sus productos y ello bien se notó en esta obra que terminó siendo un fracaso de crítica y público.
    Como He-Man aparece Dolph Lundgren, quien por entonces no tenía mucha experiencia actuando y el que había llegado a la fama más por su atractivo físico, que, por su supuesto talento histriónico, luego de interpretar al ruso Ivan Drago, rival de Rocky, en la cuarta entrega de la saga sobre el célebre boxeador (Rocky IV, 1985).  Y como Skeletor estuvo alguien de la talla de Frank Langella, quien hizo un villano soberbio para esta adaptación, lejos lo mejor de esta película.
    El mayor error de esta versión viene a ser el hecho de que no fue fiel al material original.  En primer lugar no existe acá el príncipe Adam, ni personajes secundarios importantes como Kringer/Battlecat (el compañero felino del héroe) y Orco (a cambio de este, agregaron a un enano con habilidades de inventor extraordinario y a manera de solución, por no poder hacer creíble, con los medios de aquel entonces, a un duendecillo flotante como el otro); así que solo existe He-Man, quien ni siquiera realiza el grito que lo convierte en tal, puesto que acá más parece caudillo, que guerrero mágico.  Asimismo, Skeketor no posee la personalidad irónica y graciosa, que lo hizo hasta simpático para la audiencia, pues acá resulta ser demasiado grave, en comparación con el de los "monitos animados".  También se inventaron un montón de personajes más, que, si bien aparecen los compañeros del justiciero, Man-At-Arms y Teela, el resto ni se nombra; que, en cuanto al malvado hechicero, de sus conocidos solo vemos a Evil-Lyn (a cargo de la hermosísima Meg Foster), que el resto de sus secuaces es un trío creado para el filme, bastante insulsos estos tres.
     Por otro lado, metieron a la Tierra entre medio, involucrando a una pareja de jóvenes terrestres en la trama (obvio para crear la vinculación con el público juvenil), que estos fueron encarnados por unos todavía "verdes" Courtney Cox (luego estrella de la sitcom Friends y de las pelis Scream, entre varios casos más) y Robert Duncan McNeill (quien posteriormente fue Tom Paris en Star Trek: Voyager).  Con estos chicos se quiso acentuar el lado aventurero de la historia (¿A qué niño/niña no le gustaría vivir algo como lo que le pasa acá a estos muchachos?), los únicos menores de edad o inexpertos entre tanto adulto veterano en el mundo "real" (Tierra) y el de la "fantasía" (Eternia).
    Igual se puede destacar de esta pieza su estupenda banda sonora, bastante épica, a cargo de Bill Conti y que tal vez fue la primera cinta en poseer una escena de postcréditos (aunque, lamentablemente, lo que esta prometía no se pudo cumplir, por culpa del fracaso que significó)
    Pese a que fuera un filme desastroso en muchos sentidos, igual logró entusiasmar a varios seguidores en su momento y hoy en día es apreciada con cariño, por los huérfanos de esa preciosa infancia ya recorrida ille tempore.
    Una anécdota que vivió un amigo, cuando la fue a ver al cine, les contaré para cerrar esta primera parte de mi actual post: Mauricio estaba en medio de la sala llena, cuando el aterrador Skeletor de esta adaptación dice algo así como "Ahora los secretos de Grayskull serán míos".  Entonces se escucha un grito desde el fondo de la sala que decía "¡Nooooo! " y con tono lastimero.  Entonces se dio vuelta y vio en la penumbra a un niño más pequeño, de unos cinco años, agarrado con firmeza al asiento adelante suyo de pie, ya reclamándome al maligno villano.  Como reflexión al respecto, si una peli tan mala como esta logró un nivel de compenetración de este tipo, con su público ideal, entonces su valor tendrá ¿No?


                                                     Tráiler remasterizado del live action

sábado, 10 de febrero de 2024

Una cronología ficticia perfecta.

 


      Luego de la impactante conclusión de la serie televisiva animada por CGI Star Wars: The Clone Wars, los responsables de mantener a flote la franquicia, nos regalaron un nuevo programa de estas características. Ambientada unos quince años después de los eventos de su precursora, Star Wars: Rebels (2014-2018) transcurre en pleno Imperio Galáctico, centrándose en un pequeño grupo de opositores a las fuerzas del mal, conformado por individuos de lo más variopintos (seis en total), quienes en un principio creer estar solos en su lucha quijotesca y hasta que al final de la primera temporada, se enteran de que hay muchos más que se encuentran en la misma encrucijada; de modo que a partir de entonces, se unirán a la resistencia que está bastante organizada y en la que cumplirán un rol preponderante.
     A mi humilde parecer, el programa no llega a ser la maravilla absoluta que es The Clone Wars, pero eso no significa que sea de baja calidad.  Lo que pasa es que posee episodios flojos, en especial en su primer año; aunque como fue de menos a más, pudo darnos momentos inolvidables y de gran sublimidad.  Así que terminó digna de lo mejor de Star Wars y entre medio no solo nos dio a un puñado más de magníficos personajes nuevos; sino que, además, nos devolvió a varios ya queridos de las películas (entre héroes, antihéroes y villanos), así como otros salidos de la mentada serie anterior, que ya se habían ganado con creces nuestros respetos.
    Por otro lado, rescato las batallas espaciales tan bien coreografiadas, que desde mi punto de vista superan a las de The Clone Wars.  Asimismo, maravilloso fue ver evolucionar tan bien a sus personajes, entre protagonistas y secundarios, dando un hincapié especial a muchos de sus antagonistas, quienes tuvieron un trabajo memorable (en especial villanos de la talla de Maul y el Gran Inquisidor, este último mucho antes de los acontecimientos de Obi-Wan Kenobi; lo mismo pasará para otro estrenado acá, del cual ya les hablaré).
    De los personajes de los filmes, que muchos tuvieron un rol destacado en The Clone Wars, regresaron de manera breve Obi-Wan (este dos veces, a menos que me equivoque) y Leia, aunque sus participaciones fueron inolvidables, lo mismo para Yoda, Chewbacca, C-3PO y R2D2 (la mayoría solo una vez); para qué hablarles de nombres como los mismísimos Darth Vader, Palpatine y Tarkin.  Entre otros. De igual manera, Lando Calrissian estuvo en unos cuantos capítulos, así como Saw Gerrera (de Andor, todavía con todas sus extremidades intactas, mucho antes de Rouge One... ¡Y vaya que me gustó cómo lo abordaron!).  En cuanto a los salidos de The Clone Wars, nada menos que el comandante Rex y Ashoka Tano tuvieron sendos roles importantísimos, que la serie ganó mucho cuando ambos se unieron al show; lo mismo sucede con Bo-Katan Kryze (la guerrera mandaloriana, que, tanto en su versión animada, como en la real, ha sido interpretada por la bella Kate Sackhoff).   En el caso de los personajes salidos de los filmes, la mayoría contó con la voz del artista original que lo encarnó en pantalla, entre ellos grandes como James Earl Jones (Darth Vader) y Forest Whitaker (Saw Gerrera).
    Cabe decir que el programa fue agregando interesantes elementos al canon de Star Wars, que el tema de los Inquisidores viene de acá, como antiguos Jedis renegados o la existencia de otras manifestaciones de la Fuerza, dentro de la que se encuentran algo así como la encarnación de la conciencia de un planeta (tercera temporada) y unos gigantescos lobos (cuarta temporada).



    Y ahora les hablaré de los personajes centrales y de unos pocos más:
 
* Kariun Jarrus:  Uno de los pocos caballeros Jedis en salvarse del exterminio, tras ser dada la infame orden 66 por parte de Darth Sidious.  Es un humano que aparenta unos treinta años, de gran nobleza y serio (no es muy dado a las risas y a las bromas).  Su soledad logra ser aplacada cuando llega a tener un padawan, con quien establece un lazo de carácter paterno-filial y que al final de la serie nos dará escenas bastante sublimes.
 
* Ezra Bridger: Lo conocemos más o menos a los catorce años, cuando se dedicaba al pillaje por su cuenta para sobrevivir como huérfano. Ya que es sensible a la Fuerza, cuando se cruza en el camino de Jarrus, este lo recibe junto a su grupo y lo toma bajo su tutela. Ezra será el coprotagonista que más evolucionará a través de los 75 episodios, que comprenden la serie (eso sí, encuentro que fue demasiado breve, el período en el cual aprendió a dominar sus poderes, lo que me pareció inverosímil).  Por cierto, es mi segundo personaje favorito de este título.
 
* Hera Syndulla: Es una experta piloto de guerra y de grandes aptitudes tácticas.  Una hermosa mujer perteneciente a la raza Twi'iek (una de las más icónicas de Star Wars, esa con las dos extensiones de carne en la cabeza a manera de cola), quien al parecer comparte con el jedi un romance secreto.  Está a cargo de la nave Ghost (Fantasma), que es suya, en la que junto a su equipo, amigos y familia putativa realiza sus andanzas.  Es hija de un importante héroe de su comunidad, al cual conocimos en The Clone Wars y al que tendremos el gusto de volver a ver en Rebels.
 
* Garazeb "Zeb" Orellos: Un gigantesco alienígena con aspecto simiesco, de preciosa piel o pelaje bicolor, que supuestamente es el último de su especie.  De pasado misterioso, posee un gran humor que lo hace bastante simpático, sin olvidar su experticia militar.  Pese a su apariencia, por increíble que parezca, lo encuentro atractivo, quizás porque posee una masa muscular envidiable, es bastante varonil y también a su manera es dulce.  Llega a entablar una entrañable amistad con Ezra.  Por cierto, tuvo un cameo en la tercera temporada de The Mandalorian, pero no lo reconocí en su momento, pues entonces todavía no veía esta animación (igual vi fotos de este en el live action y no me gustó mucho cómo lo representaron, al menos de rostro, que se ve demasiado "extraterrestre" para mi gusto). Este es mi personaje favorito de la serie.
 
* Sabine Wren: Una adolescente mandaloriana, que pese a su juventud es una guerrera de temer, además de una experta en creación de armas con tecnología de punta. Con inclinaciones artísticas, más encima, le da un toque bastante alegre al equipo.
 
* C1-10p, más conocido como Chopper: Un androide de tipo astromecánico, posee una personalidad bastante irascible.  Con una especie de manitos con las que gesticula bastante y le permite ser bastante demostrativo en sus emociones, en un principio me caia mal, pues era imposible no compararlo con el querido R2D2; hasta un muy entretenido capítulo de la segunda temporada, en el que se hace amigo de un androide "rival" y le da un nuevo sentido a su existencia... ¡Entonces se ganó mi corazoncito!
 
    A todo esto, imperdonable que no hicieran al menos un episodio, para mostrarnos cómo se conocieron los tripulantes del Ghost, antes de que se les uniera Ezra; lo mismo faltó un capítulo para cada uno de ellos, centrado en su pasado.  En todo caso, hay novelas que abordan este vacío argumental.
 
     Y no puedo dejar de mencionar a:
 
* Alexsandr Kallus: Un MUY GUAPO agente del imperio, y bastante viril, que anda detrás de nuestros héroes.  Este tiene una rencilla muy personal con Zeb, la cual dará pie a un interesantísimo arco entre los dos, con grandes giros dramáticos y que terminará, nada menos, que una lectura encubierta de un romance entre ambos.
 
* Gran Almirante Thrawn: El mejor villano de los que tuvieron su debut en Rebels. Un hombre con una inteligencia especial, calculador y capaz de reaccionar de una manera muy distinta a la de otros antagonistas de Star Wars.  Es un culto coleccionista de arte y respeta a sus contrincantes.  Un dato interesante sobre este es que fue creado primero dentro de las novelas clásicas de Star Wars, en los años noventa y luego fue introducido a este programa por su propio creador, Timothy Zahn, guionista del programa.
 
   Y mención especial para
 
* Hondo Ohnaka:  En The Clone Wars tuvo su debut, como un carismático contrincante de los Jedis, al ser un pirata líder de una gran compañía de bandoleros espaciales.  Tuvo varios encuentros con los héroes, muy divertidos y en un momento determinado, para nuestra sorpresa, demostró poseer un lado más amable.  Para cuando ocurren los eventos de Rebels, ha perdido su poderío y ahora sobrevive en pillerías de poca monta, trabajando solo.  Es cuando se cruza con la gente del Ghost y entonces al conocer a Ezra, comenzamos a verlo más dispuesto a la cooperación y, en mi caso, si ya me agradaba este ingenioso patán, ahora ya logró estar entre mis personajes predilectos (¿Tal vez el tercero, luego de Zeb y Ezra?).
 
     Para terminar: ¡No perdono la serie carezca de créditos de apertura!  También, irrespetuoso que solo al final de cada historia saliera el nombre de su escritor, importante detalle que apenas se logra apreciar.

Zeb y Alexsandr en el último capítulo y en un momento bastante comprometedor entre ambos.

viernes, 2 de febrero de 2024

Atendiéndome de nuevo con el Doctor... ¿Qué Doctor?

 

     La serie televisiva más longeva, famosa e internacional de ciencia ficción británica, tuvo su estreno en 1963 (tres años antes que Star Trek, pero cuatro después de La Dimensión Desconocida) y su nombre es Doctor Who.  En pocas palabras, trata sobre un alienígena que a simple vista parece un humano, sin embargo, este es supuestamente el último de su raza, un Señor del Tiempo, por lo cual es cuasi un inmortal, no se enferma y posee un conocimiento tan basto del universo, que casi parece un dios.
    El programa se emitió de forma ininterrumpida hasta 1989, si bien el primer actor que interpretó a su protagonista (de quien nunca llegamos a saber su verdadero nombre, de ahí a lo del título Doctor Who, o sea en español Doctor Quién, ya que se hace nombrar Doctor, pero sin darnos más detalles de cómo se llama o cuál es su apellido o similar), ya era bastante mayor cuando comenzó el show, de modo que tras cuatro temporadas y un total de más de cien episodios (27 historias en total, divididas en diversos capítulos), dejó el espectáculo para ser reemplazado por otro histrión. Todo esto se explicó de manera muy ingeniosa, me refiero a que otro artista tomara el rol del Doctor Who y fuese diferente su) en edad en apariencia, forma de vestirse y hasta personalidad: cada cierto tiempo para seguir existiendo, no sé si su especie o él en particular necesita (n) regenerarse y ello implica un cambio de cuerpo.  Debido a lo anterior, se vio cambiar al Doctor siete veces, en lo que se llama la Serie Clásica, más una película realizada en 1996 para la tele, que mostró a una octava encarnación de este.
    Casi al comienzo de los primeros años del Doctor Who, en los años sesenta, se hicieron un par de películas a color (cabe mencionar que sus primeras temporadas eran en blanco y negro, que tampoco se esperaban sus productores que fuese un éxito tan grande, así que el presupuesto era bien escaso) para cine del personaje. Este fue interpretado por el gran Peter Cushing, famoso por sus papeles en títulos de Hammer Films, personificando a personajes como Sherlock Holmes, Victor Frankenstein y Abraham Van Helsing, además de su rol como el gobernador Tarkin en el Episodio IV de Star Wars.  Cabe mencionar que ambos filmes, por muy bien hechos que estaban, no forman parte del canon oficial del programa, a diferencia de la mentada cinta noventera; sin embargo, yo adoro estas dos obras, pues fue una de ellas mi primer acercamiento a este singular viajero, de niño en los ochenta, al que recordaba con cariño, si bien solo supe de qué se trataba ya bien adulto (y ya mucho más ñoño).
    Cabe mencionarse que las aventuras del Doctor Who, suceden tanto en nuestro planeta, como en otros, transcurriendo en el presente, el pasado y el futuro, abarcando a veces eras increíbles de tiempo.  En ellas a nuestro Señor del Tiempo a veces le toca interactuar con personajes históricos, así como enfrentarse a todo tipo de villanos, entre monstruos, alienígenas, seres sobrenaturales y megalómanos humanos; a todos estos los vence no solo con su gran inteligencia, sino que, con un buen humor y alegría, que pocas veces hemos podido apreciar en otros justicieros, ya sean de los cómics o ficciones varias.
     Su nave se llama TARDIS y es un aparato de características prácticamente maravillosas, pues puede realizar proezas que parecen hasta mágicas (como su mismo dueño).  Por fuera parece una "simple" cabina telefónica británica de madera y vidrio, puesto que esa forma es un mimetismo, que usó el Doctor para aterrizar en la Inglaterra de los sesenta y así pasar desapercibido; luego el mecanismo se averió y de ese modo la TARDIS quedó para siempre con esa imagen, pequeña de proporciones vista desde el exterior, aunque por dentro es mucho más grande y cómoda. La verdad es que se usó esa apariencia, debido a la imposibilidad para contar con un vehículo creíble en los viejos tiempos, además de que así los costos eran más baratos (el mismo ingenio que significó el uso del teletransportador en Star Trek, porque "posar" el Enterprise en la superficie, se hacía poco creíble con los efectos especiales de aquel entonces).
    Sumado a lo anterior, una de las características de este programa, es que al buen Doctor siempre lo acompaña alguien, que siempre corresponde a un humano, una sola persona, dos o más; por lo general mujeres adultas y jóvenes.  Estos compañeros siguen a su lado durante una o más temporadas y si el Doctor se ha "regenerado", estos también dan paso a otra persona.
   Por cierto, los guiones se centran en la aventura y el sentido de maravilla, ante lo extraordinario de las aventuras del protagonista.  No hay crítica social, ni mayores discursos ideológicos en el programa... ¡Solo sana diversión sin lecturas escondidas entre medio! (al menos la mayor parte de las veces)
   En 2005 regresó el Doctor Who en gloria y majestad, luego de casi diez años de estar relegado a otros medios (en la radio, cómics y hasta cuentos y novelas oficiales, ha tenido desde hace rato presencia).  Esto se lo debemos a Russel T. Davies, un tremendo guionista que tras habernos dado una gran serie gay (Queer as Folk), nos mostró su lado más friki con esta moderna etapa del Señor del Tiempo, que ha sido tan exitosa, que ya va para las catorce temporadas, aparte de un montón de especiales.  Como su servidor se ha propuesto revisar toda esta era Moderna del Doctor Who y ya me repetí su primer año, he aquí la razón de por qué ahora les escribo, por fin, acerca de este personaje tan querido para mí.  Así que ahora me dispongo a revisar, con ustedes, su primera temporada, que tuvo a nada menos que Christopher Eccleston como el Doctor, un tremendo actor shakesperiano y al que conocía de grandes filmes en diversos papeles, como la peli de zombies 28 Días Después, Elizabeth y Thor: Un Mundo Oscuro.  Son en total trece capítulos, muy divertidos todos, que la mayoría los escribió el mismo Davies.


                                                         Intro de la primera temporada
 
Episodios.
 
1. Rose: Aparece el Noveno Doctor, con el aspecto de un hombre cercano a los cuarenta, trigueño, de contextura media y varonil.  En su primera aventura conoce a quien será su nueva compañera, Rose Tyler, una muchacha de unos diecinueve años, llena de energía y que pese a su juventud e inexperiencia, resulta ser alguien muy equilibrada.  Luego de conocerse tras la amenaza de una entidad alienígena, en circunstancias bastante curiosas, la muchacha decide aceptar la invitación del Doctor para viajar juntos a lo inesperado, pese a sus compromisos románticos (un simpático moreno algo inseguro).  Sin embargo, Rose regresará seguido a su hogar, donde vive junto a su madre, una simpática mujer cuarentona y extrovertida, atractiva todavía.
    La verdad es que este fue un prometedor comienzo, aunque para alguien que no tuviese nostalgia del programa, no viene a ser la gran cosa, pues lo mejor está por venir.
   Por cierto, esta historia transcurre en Navidad o en fechas cercanas, razón por la cual tiene una ambientación bastante "pascuera".  Considerando que este fue en primer capítulo, del renacer televisivo de la serie, bien sirve como antecedentes de los famosos especiales navideños, que serían un esperado evento de Doctor Who, a manera de aperitivos de la siguiente nueva temporada.
 
2. El Fin del Mundo: Primer viaje al futuro del Noveno Doctor junto a Rose, este a una época bastante posterior al de la época de la muchacha.  Es así que llegan a una enorme estación espacial, la cual será también visitada por una variedad llamativa de extraterrestres, entre los más destacados el llamado Rostro de Boe (una enorme cabeza que apenas habla y permanece en una especie de contenedor protector, que luego tendría otras apariciones en el show ) y unos árboles inteligentes antropoides.  Cuando llegan nuestros protagonistas, una ocasión especial es la que se está conmemorando: El sol de la Tierra se convertirá en supernova y ello significará la destrucción de nuestro antiguo hogar, si bien la humanidad ha emigrado a otras partes.  Como anfitriones de los visitantes, se encuentra la supuesta "última humana pura", un ingenioso y llamativo personaje, que tendrá un papel destacado en esta entretenida historia y quien al menos, recuerdo, volverá a salir más adelante.
 
3. Los Muertos Inquietos:  Esta vez les toca viajar al pasado, específicamente al siglo XIX y allí conocen nada menos que a... ¡Charles Dickens! Se ven envueltos en una trama más o menos terrorífica, que implicará una especie de fantasmas muy singulares y a una joven empleada bastante heroica, con quien Rose logra sintonizar de forma muy emotiva.
 
4. Alienígenas en Londres:  Primera parte de una historia dividida en dos.  En el presente, una familia mafiosa alienígena se ha hecho pasar por varios importantes políticos, si bien su verdadera apariencia resulta muy grotesca.  En la lucha para evitar el desastre, se involucra una humilde diputada, quien tendrá un papel relevante en un futuro cercano.
 
5. Tercera Guerra Mundial: Continúa la lucha en contra de los Slitheen, criaturas bastante llamativas, que están por provocar un conflicto bélico de proporciones mundiales, debido a sus engaños.

Los Slitheen
 
6. Dalek: El mejor episodio en lo que va de la temporada, transcurre en un edificio subterráneo oculto en Estados Unidos y que pertenece a un egoísta multimillonario gringo, obsesionado con coleccionar objetos extraterrestres.  En medio de los "tesoros" del anterior, se encuentra el que sería el último de los Daleks, la raza enemiga acérrima del Doctor y su gente, cuya guerra entre ambas especies provocó que solo nuestro héroe y este Dalek, fuesen los únicos sobrevivientes.  El buen corazón de Rose y su lástima por el torturado monstruito, dará pie al resurgimiento de una amenaza, que tendrá a todos con el alma en un hilo.
    Cabe decir que recordaba a los Daleks desde mi infancia y fue muy grato para mí reencontrarme con estos villanos, una de las razas extraterrestres más célebres de la ciencia ficción televisiva.  Por otro lado, el capítulo hace mención a los Cibermen, la otra gran especie que se encuentra entre los mayores enemigos del Señor del Tiempo.
 
7. Una larga jugada: El Doctor y Rose llegan a otra estación espacial en el futuro distante, cuando la humanidad se haya en un periodo de esplendor.  Sin embargo, el Doctor se da cuenta de que algo raro está pasando, pues una empresa de noticia de la que no sabía antes está manipulando la información y con ello manejando a la gente; así que le tocará corregir el entuerto.
    Como actor invitado está Simon Pegg (uno de los actores de la trilogía del reboot cinematográfico de Star Trek), quien, como muchos británicos, se crió admirando esta serie y ahora ya famoso tuvo el gusto de actuar acá.
    Por otro lado, a esta aventura, los protagonistas fueron acompañados por un guapo muchacho, que conocieron en el viaje anterior, quien sirve para demostrarnos que el Doctor solo viaja "con los mejores".
 
8. El Día del Padre:  Otro de mis capítulos favoritos de la primera temporada.  Rose es llevada por el Doctor a los dorados años ochenta, para ver a su padre (¡Bastante atractivo este!), a quien no conoció, pues falleció cuando ella era apenas un bebé.  Todo debería haber sido algo sencillo, una vueltecita y nada más, pero la buena de Rose resulta involucrarse más de la cuenta y ello hace que lo que debía pasar no se cumpla, de modo que la nueva continuidad puede provocar un desastre cósmico.  El padre de la chica volverá a salir más adelante, en capítulos aún mucho mejores.
 
9. El Niño Vacío: El primer episodio escrito por Steven Moffat, quien luego tomaría el mando del programa a partir de la quinta temporada, tras la partida de Davies.  Cabe mencionar que en esta historia de dos partes, el guionista nos regala un nuevo personaje, que se volverá muy importante y querible dentro del canon de Doctor Who: el capitán Jack Harness, un sensual y carismático patán de buen corazón, que acompañará al Doctor y a Rose todo el resto de la temporada, para luego tener su propia serie como spin-off de esta otra (si bien en una variante más dirigida a un público adulto: Torchwood).
    La trama los lleva a nada menos que la Segunda Guerra Mundial, detrás de los pasos de un artefacto futurista, que podría alterar el curso de la historia.  Es entonces que se encuentran con un raro niño, quien parece afectar a los que lo rodean, provocándoles una aterradora transformación.  Entre medio conocen a Jack, de quien no saben si pueden confiar, aunque luego todos juntos, deben evitar el misterioso infante siga provocando estragos.
 
10. El Doctor baila: Conclusión de la muy intrigante historia" que empezó la semana anterior, con un emotivo final y que nos deja más claro que nunca, la representación del Doctor no solo como un avatar del orden, sino que como una entidad que pese a su superioridad, no deja de poseer un lado tan humano y sensible frente al corazón de los demás, que resulta imposible no amarlo.
    Debe saberse que esta pieza doble, ganó nada menos que un Premio Hugo, así de buena es.
 
11. Explosión en la Ciudad: El último Sleethen, que quedó sin ser ajusticiado en Tercera Guerra Mundial, ha vuelto a hacer de las suyas con un nuevo plan mortal.  Esta es lejos una historia más divertida, que aquella en la que se introdujeron a estos villanos, la que a su vez posee geniales escenas y diálogos del Doctor con su rival.
 
12. Lobo Malo:  El Doctor y sus dos compañeros, vuelven en contra de su voluntad a la estación espacial que conocieron en Una larga Jugada, si bien en una época "posterior"; solo se darán cuenta de ello, mucho después de encontrarse en sus dependencias.  Los han separado, obligándolos a participar en un programa de concursos y en un par de reality shows; si pierden los resultados serán terribles.  Recién al término de este capítulo, se revelará, para gran sorpresa de todo el mundo, quiénes andan detrás de todo esto.
 
13. El momento de la despedida:  Conclusión de la historia anterior, que incluye el retorno en todo su esplendor de los mayores enemigos del Doctor.  Por otro lado, por fin queda claro el sentido de la frase Lobo Malo, que ha estado siguiendo a nuestros viajeros desde el comienzo de la temporada.
    Se trata de un gran final, que significó además la partida de Christopher Eccleston, quien se peleó con los productores y abandonó la serie demasiado pronto, lo que dio paso a una nueva regeneración y de ese modo en la última escena conocemos al Décimo Doctor (el favorito de esta etapa Moderna).

Los Daleks


lunes, 29 de enero de 2024

¡Ya era hora!


     Estábamos finalizando el primer año de la pandemia del Covid, encerrados haciendo cuarentena los "privilegiados", sin vacuna todavía, cuando se estrenó la primera temporada de la serie de televisión de horror de Alex de la Iglesia, 30 Monedas. Solo ocho episodios de una historia de miedo sobrenatural, que le debía bastante por su atmósfera a la literatura lovecrafniana y a los Mitos de Cthulhu.  La producción española nada tenía que envidiarle a la de los gringos, bastante gore, con magníficos monstruos y una gama variopinta de personajes.
    En pocas palabras, la trama nos cuenta de cómo las 30 monedas de oro que le dieron a Judas Iscariote, por traicionar a Jesús, le sobrevivieron hasta la actualidad y se volvieron objetos de gran poder maligno; por lo tanto, gente inescrupulosa, entre los que se encuentran fuerzas demoniacas, andan detrás de ellas y quienes saben de su existencia, representantes del bien (o gente común y corriente, que tuvo la mala suerte de encontrarse en su camino), la tienen muy difícil para evitar que se produzca una hecatombe.  Entre los anteriores encontramos a un sacerdote, con un pasado del que trata de escapar, quien llega a un pueblito precioso entre medio de las montañas, en España, cuyos habitantes se volverán en contra de su voluntad en protagonistas y/o peones de esta lucha por las 30 Monedas.
    La primera temporada terminó bastante potente, con la muerte de dos figuras principales de ambos bandos y con todo el pueblo sumido en el caos, a lo que hay que agregarle el "gran escape", de dos parejas también representantes cada una del bien y la otra del mal... ¿Qué pasaría a continuación?
    Mucho tuvimos que esperar para que se concretara la continuación y saber cuál sería el paradero de los personajes, de modo que tan solo a finales del año pasado (¡tres años después de la primera temporada!), se estrenó la nueva tanda de episodios, que también fue solo de ocho en total... ¡Aunque se trata de calidad, en vez de cantidad!
    Con un claro homenaje/inspiración de Hellraiser de Clive Barker, la segunda temporada parte nada menos que en el infierno, con unos demonios que recuerdan mucho a sus cenobitas.  La guerra por el control de las 30 monedas, se ha complicado más que nunca, pues un tercer interesado ha ingresado a la contienda: un multimillonario gringo, que se esconde bajo su imagen de intelectual y humanista, pues tiene su propia agenda al respecto.  Entonces sucede algo inesperado y que viene a ser la forzada sociedad entre bien y mal (infernal), para evitar que la locura (humana) provoque un Apocalipsis que ni a uno, ni al otro, le convienen.

Uno de los "adorables" demonios de la serie.

    Aparte de lo anterior, nos reencontramos con varios viejos conocidos, poniendo de su parte para que las cosas no se desmanden: Paco, el muy guapo ex alcalde del pueblito, donde sucedió lo de la primera temporada, sigue involucrado con la veterinaria que le robó el corazón y lo hizo dejar a su esposa (hace rato esta última en negocios turbios), de modo que juntos ya han asumido su papel como adalides de la luz.  Asimismo, el sargento Lagunas, el otrora representante de la Guardia Civil de Pedraza, es uno de los pocos sobrevivientes del desastre que hubo en sus inmediaciones, viviendo ahora con el loco de dicho lugar, también ambos obstinados en derrotar a los villanos; a esta extraña pareja, se les une una muy simpática youtuber, cuya ayuda será esencial para llegar hasta el impactante final de temporada.
    Por otro lado, la antigua esposa del fugado edil, Merche, está empecinada en recuperarlo, así como lleva rato maquinando en sacar provecho de las monedas que lleguen a sus manos; por lo mismo, juega con uno y otro de los interesados en usarlas con propósitos nefastos, habiéndose convertido ella misma en una verdadera perra maquiavélica.
    Junto al resto, unos cuantos antiguos habitantes de Pedraza regresan, ahora retenidos en un manicomio para experimentar con ellos.  Pero estos hombres comunes y corrientes no han perdido su deseo de libertad, por lo que también se unirán a la acción.
    Como en la primera temporada, los escenarios incluyen varios países (ignoro cuáles solamente bien simulados), además de que esta vez nos entregan su particular visión del Inframundo.  Hay mucha sangre y hasta naves extraterrestres aparecen, incluyendo su cuota de humor, aunque este no llegando a sobrepasar la intriga y el sentido de la aventura, que marcan mayormente esta historia de horror sobrenatural.  A su vez, Roque Baños nos sigue concediendo grandes composiciones musicales para este genial programa.
   Dos excelentes histriones se unen al elenco, tomando el cargo de personajes principales: En primer lugar, la españolísima Najwa Nimri, a quien la recuerdo de su estupendo papel de obsesiva policía embarazada en La Casa de Papel (quien se ve irreconocible en esta producción, que su caracterización vuelve a ser impresionante) y en segundo, el gringo Paul Giamati, como el líder del otro bando "maligno", Cristian Barbrow.
    Alex de la Iglesia sigue tras las cámaras y también continúa con su guión junto a su socio de siempre, Jorge Guerricaechevarría.
   Ahora solo queda pedir que no venga otra pandemia y no tengamos que esperar hasta más o menos el 2026, para ver lo que se supone será la conclusión.


Stephen King tiene su propio homenaje en esta segunda temporada
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