jueves, 19 de julio de 2018

La otra gran película de superhéroes de este año que no se nos puede pasar.


      No solo de Marvel y DC se nutren los superhéroes, si bien es cierto que estas dos compañías son las que han definido históricamente dicho concepto.  Es así que en el cine de vez en cuando, nos encontramos con uno que otro filme que aborda el tema, sin tener que adaptar a algunos de los tantos personajes de sus vastos panteones, dándonos más que una grata sorpresa a los más ñoños de la casa…
    Siguiendo las ideas expuestas más arriba, es que en 2004 apareció la maravilla animada de los estudios Pixar de ese año, titulada nada menos que Los Increíbles, cuyo puro nombre resulta ser mucho más que una referencia al citado subgénero.  Y es que este filme que apenas fue estrenado logró acaparar las alabanzas del público grande y chico, como también de la crítica especializada, es en sí mismo una cinta sobre superhéroes, estando llena de referencias, homenajes y parodias a este tipo de historias.  Es solo cosa de manejar unos cuantos datos acerca de las grandes obras del cómic de este estilo, para poder apreciar más todavía lo realizado por sus responsables.  
    Este largometraje nos muestra en su principio un mundo en el cual los superhéroes forman parte de la vida normal de las personas, como elementos positivos que ayudan a combatir el crimen, perpetrado por seres normales y supervillanos.  En los primeros minutos todo funciona muy bien de esta forma, hasta que una crisis de carácter social releva a los justicieros al olvido, puesto que la ley los ha obligado a abandonar su labor e insertarse en la comunidad como personas comunes y corrientes.  A la pareja que conocimos en los primeros minutos como argullosos paladines y que se han convertido en recién casados, tras un salto en el tiempo ahora los vemos convertidos en la típica familia de clase media gringa, padres de tres chicos: la hija mayor, una preadolescente con problemas de autoestima, el hijo del medio que es un hiperkinético y el bebé, que aparentemente es el único que es por completo feliz en la casa entre adultos y menores.  El recio y apolíneo defensor de los más débiles, es ahora un aburrido oficinista con sobrepeso y la otrora mujer independiente, que por ella misma podía enfrentarse al más peligroso criminal, en la actualidad ejerce de ama de casa, con las preocupaciones habituales de la mujer estereotipada.  Todo cambia cuando una oferta secreta llega hasta el jefe de hogar, en la cual quiérase o no se ven involucrados el resto de su familia, pues un enemigo del pasado ha vuelto para cobrarse venganza de todos los “super”, en especial de ellos.  Será entonces el momento de retomar las costumbres largamente dejadas de lado.  
Afiche de la primera cinta.
    A la hora de evaluar los distintos guiños de este largometraje animado a los cómics que lo inspiraron, de inmediato podemos encontrarnos que en su introducción, mostrándonos a los superhéroes en su apogeo (todo colores y éxitos por parte de estos), se nos presenta un mundo propio de la Edad de Plata de las historietas y en el que no hay matices a la hora de retratar la vida de los justicieros como personas perfectas.  Sin embargo, luego viene la debacle, tras lo cual los antiguos guardianes deben renunciar a su lugar en la sociedad, en una clara referencia a la novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons Watchmen; con posterioridad habrá otra muy ingeniosa y graciosa alusión a esta obra maestra, cuando se explica por qué razón no es recomendable el uso de capas en los trajes de estos representes de la ley y el orden (este detalle solo lo pueden reconocer quienes conozcan dicho cómic).  Salvo estos detalles, correspondientes a la línea Vertigo de DC (claramente para adultos), más bien abundan alusiones a las aventuras marvelitas, tales como la idea de una familia compuesta por gente con superpoderes, la que recuerda claramente a los 4 Fantásticos: de ese modo Mister Increíble con su super fuerza es una especie de la Mole; Elastigirl una variante femenina de Mister Fantástico (aun cuando se dice que está basada en una oscura superheroína de la Doom Patrol de DC); la hija adolescente una versión de la Mujer invisible, ya que tanto posee el poder de generar campos de fuerza, como de desaparecer; el vástago siguiente si bien es un velocista, en su personalidad más optimista y activa no deja de recordarnos a la Antorcha Humana…Mientras que el bebé (aviso de cuasi spoiler), con todas las maravillas que nos depara, viene a ser una especie de Franklin Richards (el hijo mayor de Reed y Sue Richards). Por otro lado, el gran amigo de Mister Increíble y su señora, Frozono, en su vestimenta (y en especial en su visor) emula a Cíclope de los X-Men, en tanto que sus poderes helados y su manera de viajar, usando el hielo que produce como una rampa para deslizarse en el aire, no es otra cosa que la proyección de otro mutante clásico: Iceman.  Con posterioridad conocemos a un último villano, luego del principal, llamado el Subterráneo y que no puede ser más parecido al recordado Hombre Topo, el primer enemigo al que se enfrentaron los 4 Fantásticos.
     Dentro de los tópicos caros al género que toma este filme, se encuentran varios otros dignos de mención: el primero tiene relación con la presencia de los llamados sidekicks, correspondiente a la presencia de un compañero infantil y/o juvenil del vigilante adulto (siendo algunos de los mejores ejemplos al respecto, cualquiera de los Robin de Batman).  Y es que al principio de esta cinta aparece la posibilidad de que Mister Increíble tenga bajo su tutela a un chiquillo, no obstante esto no se logra y luego ello tiene importantes  repercusiones para el resto de la historia…Es así que nos encontramos con otro aspecto de este tipo de historietas que revisa Los Increíbles, consistente en la idea de que el superhéroe es el responsable (directo o indirecto) de la aparición de los supervillanos y en especial de sus némesis, que vienen a ser sus contrapartidas y se han originado por algún tipo de despecho hacia él.  Por otro lado, con respecto a los superpoderes, también se hace referencia a la noción de que para destacar como justiciero o criminal (al menos en estos cómics), no es necesario poseer habilidades extraordinarias: que por algo están la inteligencia, la ciencia ya la tecnología, que entre buenos y malos hay un montón de estos (¿Les nombro a algunos?).


                                        El espectacular tráiler teaser de la primera cinta.

      Cabe detenerse en el personaje de Frozono, el mejor amigo de Mister Increíble, ya que al ser afroamericano es tanto un recordatorio, como un tributo a todos esos grandes justicieros negros: Lucke Cage, Tormenta, Pantera Negra, Halcón, el Linterna Verde John Stewart y Static Shock, entre muchos otros más.  Por otro lado, debe saberse que la voz de quien lo personifica en su versión original, viene a ser nada menos que la del destacado actor de color Samuel L. Jackson, el mismo que inspiró a los creadores del Nick Fury ultimate y que podemos ver interpretado por el propio Jackson, en los filmes del Universo Cinemático Marvel.
      Por último, que ya es hora de ir de una vez a la secuela que ha motivado este post, el nombre del equipo protagonista sin dudas que al sustentivizar un adjetivo (en este caso Los Increíbles) como el nombre del equipo protagonista, corresponde a otro leiv motiv característico de ficciones como esta y que Marvel misma sin dudas destaca por ello: Los Inhumanos, los Defensores, Los Vengadores, Los Exiliados, Los Eternos, Los Nuevos Guerreros… 
      La secuela comienza justo donde quedó la anterior, teniendo que enfrentarse nuestros protagonistas al mencionado Subterráneo.  La pelea contra el antisocial, requiere una vez más que toda la familia participe y demuestre lo bien que logran usar para su beneficio los distintos poderes que tiene cada uno (y por supuesto está Frozono, para prestarles su valiosa ayuda); no obstante esta batalla llena de adrenalina, es solo un tentempié para lo que vendrá a continuación, puesto que ahora conoceremos a un nuevo villano (por completo diferente a los 3 ya presentados previamente) y más encima superior a sus predecesores.
     Tras la intervención de los Increíbles, surge el interesante dilema de quién hace más destrozos: ¿Los  malhechores, que hay seguros que protegen a sus víctimas o los superhéroes que entre medio de la persecución y la pelea, a veces se olvidan de velar por la propiedad privada y pública? Es así que luego entra a discusión otra problemática que articula buena parte de la trama: La necesidad de que existan los superhéroes y de que se les vuelva a dar una oportunidad para demostrarle a todo el mundo de que son una parte esencial de la comunidad. A través de esto, entra al argumento el rol de las relaciones públicas, la publicidad, la prensa, la política y el manejo de los recursos económicos para lograr reinsertar a los justicieros dentro de la sociedad.  El estar hablando de superhéroes, viene a ser lo mismo que cualquier institución o idea, que se quiera revalidar en una población…Pues aquello que se ve tan divertido en la película, no es otra cosa que algo propio de la realidad y en la cual las ideas solo se propagan, se aceptan y funcionan, cuando se hacen conocidas y tienen el respaldo de gente respetada por lo demás; es por esta misma razón, que bajo un título  de corte familiar como este, vemos la presencia de políticos y de genios de los medios de comunicación entre los secundarios, algo que no es gratuito en este caso (solo hay que saber mirar detrás de la comicidad y la espectacularidad de la obra).

      
      Si en la primera entrega de Los Increíbles el protagonismo lo tuvo en primer lugar el padre de familia y luego la madre, en esta ocasión los roles se invirtieron y de ese modo Elastigirl se convirtió lejos en la principal superheroína de toda la historia.  La manera de cómo potenciaron a esta última, bien podría considerarse como un aire nuevo para esta futura saga y que sin dudas responde al papel que por fin se les ha dado a las mujeres en el género y más al tomarlo en cuenta Hollywood y la TV (si no recuerden los casos de la película de Wonder Woman y la serie sobre Jessica Jones).  Elastigirl, mucho más centrada y carismática que su marido, sin dudas que se “roba la película”. Por otro lado, su caso como fémina valiosa para la ficción no solo la comparte con su hija Violeta, que nos encontramos además con al menos 3 mujeres más de papel significativo para la trama (siendo una de estas últimas, uno de los mejores giros argumentales para su desarrollo).
      Asimismo, no se puede dejar de lado que esta vez conocemos a nuevos “super”, los que más encima no son todos ciudadanos norteamericanos, sino que hay provienen del resto del planeta. De este modo, surge con ello otro concepto relevante en el género: el de los grandes equipos de superhéroes, con miembros internacionales y de distintas etnias. Es de esperar que en una próxima entrega, estos nuevos personajes tengan su propia evolución, que podríamos decir que la posibilidad de una saga cinematográfica está más que segura (si hasta una serie de TV podrían hacer al respecto ¿No?).
      La primera película que conforma hoy un díptico, tuvo la genialidad de jugar con un tema que tal vez nunca antes había sido tomado en cuenta con profundidad en los cómics de superhéroes…¿De dónde sacan sus trajes estos tipos y cómo es que les duran tanto? Es así que crearon a la modista de alta costura Edna Moda, una mujercita de apariencia insignificante y que en sus 2 intervenciones en el filme original acaparó la atención de todo el mundo, por su tremenda personalidad y como especialista en, como ella misma dice “diseñar para los dioses”.  En esta nueva ocasión sale también 2 veces y uno bien quisiera que le dieran mayor protagonismo.  Sin dudas que junto al gran Frozono, viene a constituirse en el otro gran apoyo para nuestra familia superheroica.
      En la banda sonora una vez más estuvo involucrado Michael Guiacchino, quien en la primera cinta nos regaló uno de sus mejores trabajos, que está lleno de melodías pegajosas, de tipo retro y heroicas…Pues ahora se superó a sí mismo con unos cuantos vocales, propios de los temas cantados que se hacían antaño, para los shows animados de los sesenta. 


                                                              Tráiler 3 de la secuela.

sábado, 14 de julio de 2018

El viaje antes del viaje.


     El tercer libro de la pentalogía de ciencia ficción del Retorno de Orson Scott Card, recibe el nombre de Las naves de la Tierra.  Su nombre se refiere justamente a las máquinas que llevarán a los protagonistas hasta su nuevo hogar, como también a que en un mundo en el cual los seres humanos ya no manejan tecnologías de este tipo, aún se mantienen a resguardo del resto de la gente en el planeta Armonía, los vehículos que hace millones de años trajeron a sus antepasados a este lugar… ¿Cómo es posible esto último? Mejor es descubrirlo junto a Nafai casi al final de la novela, ya que en contra de lo esperado al llamarse así esta obra, estas nunca aparecen en sus páginas, pues se supone que el viaje especial solo se inicia en la siguiente entrega.  Pero no por ello este tomo deja de ser atractivo y otra muestra del genial talento de su autor, si bien se podría decir que en lo que va de la serie, es el menos logrado o el que menor cantidad de grandes emociones posee; en cierto sentido,  se trata de una novela que sirve como nexo a lo que viene, una preparación para aventuras más extraordinarias y que es necesaria para consolidar la comunidad que se creó, cuando los personajes abandonaron Basílica en busca de la “Tierra Prometida”.
     Es así que la novela sigue a los personajes a través de su viaje por el desierto, permaneciendo durante periodos en lugares precisos, hasta llegar al lugar en el cual por fin se asentarán por años (casi una década) antes de partir de una vez a las estrellas.  Mientras sucede todo, el grupo de los elegidos por el Alma Suprema se mantiene cerrado en sí mismo, sin contacto con otros humanos.  No obstante es debido a este importante detalle, que comienzan a surgir (otra vez) los conflictos entre sus miembros: los partidarios del plan de la inteligencia artificial, apoyando a Nefai y, en contraposición, aquellos que aún se resisten al plan de viajar hasta la Tierra.  Queda de manifiesto, entonces,  que el Alma Suprema no ha elegido por completo a los más virtuosos para cumplir con sus propósitos, lo que a partir de esta entrega es más evidente que nunca.
     El conflicto entre los “buenos” de la historia y los “villanos” (que como es habitual en las obras de Orson Scott Card, están humanizados), toma ribetes religiosos y/o arquetípicos, al mostrarnos las rencillas entre hermanos, donde el desprecio hacia el hijo menor y más virtuoso, por parte de sus celosos hermanos mayores, nos recuerda textos bíblicos tales como las narraciones de Caín y Abel, Moises y Josué; de este modo, los pesares por los que pasa el elegido de la “divinidad”, que viene a ser Nafai, al enfrentarse una y otra vez a las mezquinas acciones de sus dos hermanos mayores, no dejan de otorgarle a esta ficción más moderna ribetes épicos y míticos, en algunos de los momentos más emocionantes de la saga.  La dulzura y compasión de Nefai, quien no es alguien perfecto, pues duda en más de una ocasión de sus propias capacidades y puede resultar demasiado blando contra la perfidia de los demás, contrasta con la maldad de Elemak y Mebbekev, el primero rencoroso y soberbio, mientras que el segundo es nada menos que un rastrero cobarde.  Imposible que el lector no tome partido por el ingenuo héroe, que ahora ha tomado el papel principal en la narración.
    Siguiendo con la línea que acerca esta obra cada vez más a los relatos religiosos y/o bíblicos, se encuentra el hecho de que ahora Nafai y su esposa Luet, mantienen una relación más cercana con el Alma Suprema.  Es así que ambos ahora conversan “mentalmente” con la entidad, la cual incluso ha llegado a evolucionar a tal punto, de llegar a bromear con ellos y a tener una especie de complicidad.  Si se toma en cuenta lo misteriosa que era la IA en el primer libro y nos detuviéramos en cómo ha ido evolucionando la relación con la criatura, que antes consideraban un dios, es posible encontrarse con otro giro interesante en la narración.  Por otro lado, para quienes hayamos leído y gozado de la saga de Ender, inmediatamente resulta difícil no comparar ambas sagas del mismo autor, que el protagonista de dicha space opera de igual manera tiene una IA de amiga.

     “Nafai montaba guardia como de costumbre, conversando con el Alma Suprema. 
      Ahora era más fácil que al principio, cuando él e Issib prácticamente le habían obligado a hablarles. Ahora podía articular pensamientos con la mente, como si los pronunciara en voz alta, y luego, sin esfuerzo, sentir las respuestas del Alma Suprema. Le llegaban como si fueran sus propios pensamientos, de modo que a veces le costaba distinguir entre las ideas del Alma Suprema y las propias; por cierto, a menudo repetía sus preguntas, y el Alma Suprema, como era un ordenador y por tanto nunca sentía prisa, repetía las respuestas todas las veces que él deseara. 
     Esa noche, como estaba de guardia, primero preguntó al Alma Suprema si había algún peligro en las cercanías. 
     (Un coyote, siguiendo el rastro de una liebre.) 
     No, quise decir peligro para nosotros, dijo Nafai en silencio. 
     (Los mismos bandidos que te mencioné antes. Pero oyen ruidos en la noche, y tiemblan escondidos en una cueva.) 
      Disfrutas haciéndoles esto, ¿verdad?, preguntó Nafai. 
      (No, pero percibo tu deleite. Esto es lo que vosotros llamáis un juego, ¿verdad?) 
      Se parece más a lo que llamamos una jugarreta. O una broma. (Y a ti te encanta ser el único que está enterado de lo que hago.) Luet lo sabe. (Por cierto.) ¿Algún otro peligro? (Elemak trama tu muerte.)”

     Recordando una vez más la primera parte de esta saga, no se puede olvidar el elemento erótico presente en dicha obra y que sorprende si se considera el resto de la bibliografía de su autor…Pues en esta tercera parte nos encontramos nada menos que con… ¡Una escena de sexo! Claro que este fragmento corresponde a una muy especial, ya que sus protagonistas son más encima una pareja de adolescentes.  Un episodio como este podría considerarse un tema tabú, hasta cierto punto, ya que no olvidemos que estamos frente a un autor enormemente religioso; pero tampoco se puede olvidar, de que por mucho de que se trate de un libro de ciencia ficción, no por ello posee elementos realistas, pues de que hay menores que comienzan su vida sexual a temprana edad, eso es algo que todo el mundo sabe hoy en día.  Por otro lado, tal como suceden las cosas en esta serie, es necesario que nazcan nuevos humanos para luego poblar la Tierra, que siempre han habido sociedades en las que gente muy joven contrae matrimonio y tiene descendencia… ¿Y quiénes son los dos “adelantados” en este caso? Pues nada menos que Hushidh e Issib, siendo este último el hermano menor lisiado de Nafai, más encima; así que con mayor razón este momento resulta ser interesante, que con ello también queda de manifiesto que la plenitud no se niega a nadie.
     Tal como ya habrá quedado  con lo expuesto más arriba, la familia de Volemak solo se tiene a sí misma (y al Alma Suprema, que no es poca cosa) durante su periplo en el desierto.  Acercándose al final llegan a un sitio más boscoso, en el que se llegan a quedar unos 9 años.  Por intervención de la IA nadie se cruza con ellos, en lo que a otros humanos se refiere y, sin embargo, sí entran en contacto con una comunidad diferente: una tribu de mandriles. Desde la primera novela se les mencionó, no obstante en esta ocasión llegamos a conocerlos en profundidad y de este modo es posible reconocer que sus costumbres atienden más bien a una especie de cultura. Por lo mismo, las intervenciones de estas criaturas no solo resultan curiosas, sino que le dan a la lectura un nuevo rasgo interesante, al incorporar dentro de la saga un tema caro a la ciencia ficción: el encuentro con otras razas inteligentes…El detalle está en que esta especie no es autóctona del planeta Armonía, sino que llegó a dicho lugar con los humanos en sus naves; no obstante acá vemos que tras millones de años en Armonía han evolucionado y la mejor prueba de ello viene a ser un singular miembro de esta especie llamado Yobar.

     “Luet llevó el melón hasta donde Yobar pudiera verlo. Luego, volteándose despacio para no asustarlo, lo partió contra una roca. 
     Como ella esperaba. Yobar saltó hacia atrás, alarmado. Cuando vio que Luet no tenía miedo, se acercó a investigar. Ahora Luet pudo mostrarle lo que quería: el secreto que habían ocultado tan celosamente a los mandriles todo ese año. Cogió un fragmento carnoso y comió ruidosamente. 
      El ruido atrajo a los demás, pero fue Yobar —como Luet esperaba— quien siguió el ejemplo y se puso a comer. No hacía distinción entre la pulpa y la cáscara, y parecía disfrutar de ambas por igual. Cuando estuvo lleno, se puso a saltar y a parlotear hasta que los demás —sobre todos los machos jóvenes— se aventuraron a probar la fruta. 
      Luet retrocedió despacio y se marchó. 
      Oyó pasos a sus espaldas. Miró hacia atrás y vio que Yobar la seguía. No lo había esperado, pero Yobar siempre la sorprendía. Era muy curioso e inteligente, aun entre animales cuya inteligencia no distaba mucho de la humana, y cuya curiosidad y afán de aprender a veces era mayor.”


     En el primer libro aparece por primera vez el archivero del villano Gaballufix, de nombre Zdorab y quien está destinado a ser la pareja de la genetista Shedemei, siendo estos dos los únicos del grupo que no mantienen lazos de sangre con el resto.   No obstante solo recién en este tercer libro el personaje toma importancia y se convierte en alguien interesante y complejo.  Sin ánimo de querer caer en el maldito spoiler, este guarda un gran secreto: es homosexual, lo que en la sociedad ficticia en la que había vivido hasta entonces, era claramente una desviación y por ello algo condenable.  Es en todo esto y en cómo se desarrolla al personaje, que llama la atención que un autor al que se le ha acusado de homofóbico y que ha declarado públicamente estar en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, lo retrate de una manera tan natural, sin emitir juicios condenatorios y más encima dándole sus propios rasgos de heroísmo.  Frente a la decisión de tener alguien como Zdorab entre los secundarios, quien tiene varios momentos de gloria en esta novela y en la que le sigue, cuesta creer que Card sea tan homofóbico como pareciera en primera instancia (además, cabe recordar que su hermosa novela Maestro Cantor, tiene como protagonista a un gay y el que más encima mantiene una relación amorosa con un hombre mayor que él).  Por otro lado, el personaje permite abordar un aspecto bastante atractivo acerca del amor, acercándolo a las grandes historias trágicas y al tema del autosacrificio, en pro de quien se ama.  No diré más al respecto, que la idea es descubrir por uno mismo todas las maravillas que nos deparan Zdorab y el resto de los protagonistas de esta recomendable saga.

    “Shedemei nunca se había sentido tan carente de atractivos. Era absurdo. Minutos atrás despreciaba tanto a ese hombre que habría sentido repulsión si él hubiera manifestado el menor interés sexual. Pero él ya no era el mismo hombre, sino una persona mucho más interesante, una persona dotada de inteligencia y voluntad, y aunque Shedemei no se sentía precisamente enamorada ni desbordante de pasión, ahora lo respetaba de un modo que volvía dolorosa esa indiferencia. 
     Otra herida en el mismo lugar, abriendo las viejas y frágiles cicatrices: nuevamente sangraba de vergüenza, por ser una mujer que ningún hombre deseaba. 
     —No estás prestando atención —dijo Zdorab. 
     —Perdón. 
     Él no respondió. Shedemei abrió los ojos. Zdorab la estaba mirando. 
     —No es nada —dijo ella, enjugando la lágrima que le colgaba de las pestañas inferiores—. No quise distraerte. ¿Podemos comenzar de nuevo? 
     Pero él no volvió a mirar el índice.
      —No es que yo no te desee a ti, Shedemei. 
     ¿Qué, su corazón estaba tan desnudo, que él podía ver a través de sus simulaciones y descubrir el origen de su dolor? 
      —Es que no deseo a ninguna mujer. Ella tardó un instante en comprender. Luego se echó a reír.
      —Eres un zhop
      —En verdad ésa es una antigua palabra que designa el ano —murmuró Zdorab—. Algunos se ofenderían si los llamaran de ese modo. 
      —Pero nadie lo adivinó. 
      —He procurado que nadie lo adivinara —dijo Zdorab—, y al confesártelo pongo mi vida en tus manos. 
      —Oh, no es para tanto —dijo ella.
       —Dos amigos míos fueron asesinados en Villa del Perro. 
      Villa del Perro era el lugar de Basílica donde vivían los hombres que no tenían mujer, pues era ilegal que un varón solo viviera o pernoctara dentro de las murallas de la ciudad. 
      —Uno fue atacado por una turba, porque habían oído el rumor de que era un zhop, unpeedar. Lo colgaron por los pies de la ventana de un piso alto, le cortaron los genitales y lo remataron a puñaladas. El otro fue engañado por un hombre que fingió ser... uno de nosotros. Lo arrestaron, pero camino a la cárcel sufrió un accidente. Fue un accidente rarísimo, además. Trató de escapar, pero tropezó, y al caerse se atragantó con sus propios testículos, tal vez ayudado con el mango de una escoba o de una lanza, y se asfixió antes que nadie pudiera ayudarle. 
     —¿De veras hacen esas cosas? 
     —Oh, lo entiendo muy bien. Basílica era un lugar muy difícil para los hombres. Tenemos la necesidad innata de dominar, pero en Basílica debíamos resignarnos a no tener ningún control, salvo por intermedio de una mujer. Los hombres que vivían extramuros, en Villa del Perro, estaban calificados como chusma, hombres a quienes las mujeres no querían, por el mero hecho de no vivir intramuros. Constantemente se los acusaba de no ser hombres auténticos, de no tener lo necesario para complacer a una mujer. Se cuestionaba su identidad masculina. Por eso odiaban y temían a los zhop —pronunció la palabra con apasionado desprecio— hasta extremos realmente inauditos.”


     Otro personaje que ya había aparecido con anterioridad (en este caso en el segundo tomo) es Vas, el “cornudo” marido de Sevet, una de las dos decepcionantes hijas de la inteligente dama Rasa (y madre de nuestros queridos Issib y Nafai) y que fue engañado por su esposa en complicidad con el marido de la propia hermana de esta, Kokor (¡Toda una teleserie! ¿Verdad?).  Es así que quien hasta hace poco nos parecía un hombre demasiado dócil, desde ahora se convierte en otro de los sujetos despreciables, con los que se deben enfrentar los héroes de la trama; asimismo, a través de su figura el autor introduce dentro de la serie otro tópico clásico: el de la venganza, que no se trata de cualquiera, sino que se refiere a una que ha dado paso a un montón de grandes narraciones, la motivada por el despecho amoroso.
    Asimismo, dos nuevos personajes son introducidos en esta obra, considerando que tras la nueva vida de los protagonistas, una vez que salen de Basílica, comienzan a nacer sus bebés.  Pues una vez que todos se establecen, durante un largo periodo en el sitio que los acercará a las naves que menciona el título de esta novela, ya algunos niños toman relevancia dentro de la narración. Tal como es habitual encontrar otros menores de edad, extraordinarios en la bibliografía del escritor, aparecen acá personitas tales como Oykib (uno de los nuevos hijos de Volemak y Rasa) y Chveya (la hija mayor de Nafai y Luet).  Ambos chicos resultan estar llenos de talento y si bien ya en esta novela demuestran ser dignos hijos de sus padres, ya en sus primeras apariciones se convierten en la promesa de otros grandes momentos para las novelas que están por venir.
     No podían faltar unos cuantos verdaderos episodios en la lectura que pueden ser considerados como memorables.  Al respecto, se pueden mencionar pasajes tales como una de las tantas muestras de la odiosidad de Elemak, al querer dejar atado a su hermano menor Nafai en pleno desierto y la manera de cómo se resuelve todo esto; también se encuentra una muy interesante visita de Hushidh al propio Elemak y, por último, el clímax del libro y en el cual Nafai les demuestra, con mayor medida que antes, a sus dos nocivos hermanos que no se juega con el Alma Suprema.
     De las 4 primeras novelas de la serie esta es la más extensa, ya que en castellano alcanza cerca de las 500 páginas.  Puede que sea un poco más lenta que aquellas que le precedieron, no obstante no deja de poseer sus propias virtudes, como espero haberles dejado claro.  En estos momentos ya sobrepasé la mitad de la siguiente entrega y todo está tan bien entrelazado entre un libro y otro, que una vez que se está disfrutando este otro, llamado nada menos que  Retorno a la Tierra, resulta gratificante que lo mejor está por venir y que mientras tanto, cada libro resulta ser una verdadera delicia para la imaginación.


domingo, 8 de julio de 2018

Otro pedacito del siglo XX que perdemos.


     No sé si lo he dicho antes por acá, pero mi querido amigo Miguel Acevedo es sin duda mi “Ave Negra de las Tormentas” personal, (o como quieran llamarle), puesto que es la primera persona en avisarme que falleció alguna personalidad del mundo ñoño.  Fue justamente “gracias” a él, que me enteré por guasap que esta vez nos había dejado Harlan Ellison.
     Prolífico escritor gringo de más de mil obras, entre cuentos, novelas, guiones y ensayos, murió la semana pasada el día 28 de junio a la edad de 84 años.  La verdad es que no he leído mucho de él, pero de lo que me he podido acercar a su obra, sin dudas que con ese poquito me bastó para darme cuenta, de que estaba frente al trabajo de todo un genio de las letras.  Y si no he podido disfrutar más de su pluma, igual le echo la culpa a los editores, que no se han interesado por traducirlo y/o editarlo, como debiera a nuestra lengua; que nunca me he encontrado con algún libro suyo en español, salvo unos muy especiales de los que les hablaré a continuación…
    Mi primer acercamiento a este artista fue gracias a las ediciones que Ediciones Orbis/ Hyspamérica sacó en los noventa de Visiones Peligrosas.  Se trata de una antología de culto que apareció originalmente en los sesenta, que en la colección de la que ya les he hablado fue dividida en 4 tomos, la que a menos que me equivoque, comprende la colección original y su secuela.  Debe saberse que el trabajo como compilador de Ellison para esta serie resulta capital para la ciencia ficción, puesto que se preocupó de llamar a los principales autores de habla inglesa dedicados a la ciencia ficción de aquellos tiempos y muchos de ellos eran voces jóvenes que estaban irrumpiendo con sus nuevas ideas, en el género para su variante literaria.  Por otro lado, se trataba de historias que se atrevieron a ser rompedoras de esquemas, prejuicios y tabúes, apenas presentados por sus precursores, habiendo mayor sexualidad en sus cuentos y tratando temáticas como la drogadicción, las relaciones interraciales y otras problemáticas que ille tempore eran complicadas tratarlas en este medio.  
     El primer cuento que me leí de este caballero, estaba contenido en el primer tomo de Visiones Peligrosas, con un título tan sugerente como El merodeador de la ciudad al borde del mundo; lo más increíble era que se trataba de una secuela directa al relato que venía antes de este, Un juguete para Juliette, nada menos que de Robert Bloch (¡Sí, el mismo de Psicosis y al que le he dedicado ya dos posts en mi Cubil).  Pues resulta que Bloch, a pedido de Ellison retomó para esta antología su aterradora versión literaria de Jack el Destripador, de un famoso cuento suyo y lo llevó al terreno de la ciencia ficción escrita (puesto que para ser sinceros, ya lo había utilizado en el género, aunque para su impecable guión de un episodio de la serie original de Star Trek).  Fue así que el más joven Harlan, quiso homenajear a su colega y amigo, con un texto que bien se podría decir que es lejos superior al que lo inspiró.

Esta antología altamente recomendable se ha reeditado tantas veces, que se pueden encontrar numerosas bellas portadas al respecto.

     Creo que mi segundo encuentro con este señor fue gracias a esa serie de televisión de culto que es Babilonia 5.  Este show, lejos uno de mis favoritos, creado por ese otro maestro de la fantasía científica que es J.Michael Straczynski, lo tenía nada menos que de consultor especializado a lo largo de sus 5 años de existencia, en sus 110 episodios.  He ahí un motivo más de por qué razón este programa era (o “es”) tan potente, a la hora de llevar a la pantalla chica toda la magia narrativa de la ciencia ficción.  Teniendo en cuenta que su creador se dio el gusto de escribir casi todos los episodios, en la última temporada demostró más todavía su aprecio hacia Ellison, al compartir la redacción del guión de 2 de sus capítulos, como siempre tan potentes tal cual es posible encontrar a lo largo de toda la serie.  Los dos capítulos que menciono, solo los pude ver años después, cuando Babilonia 5 ya había terminado, gracias a la magia de lDVD y fue toda una grata sorpresa, enterarme de que se había producido tal dupla de lujo.
     Mi siguiente cita con Elison fue por medio de otro de esos programas legendarios y que tan querido resulta ser para mí: Star Trek: La Serie Original.  Era mediados de los noventa y yo entones formaba parte del primer fan club dedicado a la creación de Gene Rodenberry; nos llamábamos Zona Neutral y duramos unos 5 años, sacando personalidad jurídica, haciéndonos los trajes y realizando varios eventos; incluso yo di unas cuantas charlas.  El grupo era liderado en una primera etapa por un tipo muy extravagante, digno de una historia de lo más freak y un día en una conversación entre los dos, me contó que había salido un listado hecho por los fanáticos gringos, sobre los 12 mejores episodios de la producción sesentera; así fue cómo nació la idea de grabármelos en VHS (¡Qué tiempos aquellos en los que uno cargaba esos videos, que harto bulto hacían, grababa en tiempo real y sufría cuando la cinta estaba muy “carreteada”, había que corregir la imagen con un botoncito del control remoto y se sufría cuando se atascaba y arrugaba!).  Yo había visto varios capítulos de niño, pero no tenía mayores recuerdos y gracias a que un canal nacional de la TV abierta los estaba emitiendo remasterizados, había podido disfrutar unos cuantos…Fue gracias a la buena voluntad del “Almirante” Adolfo, que pude contemplar maravillado la célebre historia La ciudad al borde del abismo eterno.  Escrita por el autor al que hoy le rindo tributo, trata el tema del viaje en el tiempo (uno de mis predilectos) y nos muestra un romance condenado memorable; ya me la he repetido varias veces e incluso, en un momento, hasta disfruté la fotonovela que una vez me prestaron.  Debe saberse, eso sí, que Rodenberry le metió mano al guión de Ellison, lo que le disgustó.  Tiempo después salió el libreto original a la venta para gozo de los ñoños, aunque no sé si está en español.
    En una tienda de cómics en las que acostumbraba comprar bastante, la Antiyal, hasta que su dueño se puso muy carero, me compré “a precio de huevo” el cómic Vic & Blood, basado en uno de los relatos más famosos de nuestro autor: Un muchacho y su perro.  Cuando adquirí esta novela gráfica, no solo lo hice por el nombre del autor de la historia y por el costo tan accesible al universitario sin trabajo que era en aquel entonces, sino que también me atrajo saber que en el apartado gráfico, estaba nada menos que uno de mis caricaturistas favoritos: Richard Corben. Hace casi 3 años atrás, me encontré con varios ejemplares más grandes que el que yo tenía, de esta fabulosa novela gráfica; también estaban baratísimos y no dudé en adquirirlos para regalarle uno a más de un amigo que sabía iba a apreciar mi gesto y lo que le estaba entregndo.  Les cuento además que hay una película de los setentas basada en esta pieza, con un Don Johnson bastante joven haciendo del protagonista.  No la he visto, pero le tengo ganas a ese filme de clase B.  El cuento original aún no he podido leerlo.  



     En mis años de universidad formé parte de un taller literario, el que compartí junto a mi querido amigo Marcelo López (fue este mismo, quien hace un par de años atrás, o un poco más, me contó que se había enterado que ante la eminencia de su muerte, Ellison estaba vendiendo al mejor postor su antigua máquina de escribir; sin dudas un dato curioso que era muy propio de su vida, llena de datos más o menos inverosímiles sobre su existencia y que él feliz acostumbraba usar como datos apócrifos para despistar a sus biógrafos).  Tal iniciativa se realizaba bajo el alero de los Ficcionautas Asociados, entre cuyos escasos miembros estaba toda una eminencia en la ciencia ficción: el Tío Lucho, el encargado del grupo en trabajar con la variante literaria del género (otro se dedicaba al maquetismo, uno a la ilustración, entre unos pocos más).  Recuerdo muy bien que en una ocasión, este se refirió de tal manera a uno de los relatos de Harlan Ellison, que el solo título de tal obra me llevaba a alucinar: No tengo boca y debo gritar.  Pues nunca lo he podido leer y todavía me pesa esta deuda pendiente, que hace que más me duela el desinterés de los editores, en sacar a la lengua de Cervantes el trabajo de tan valioso artista.  De hecho, a menos que la memoria me falle, el único otro cuento suyo que leí ha sido una impresionante historia de terror, también de nombre muy ominoso: El llanto de los perros apaleados, contenido en un tomo de una de esas preciosas revistas argentinas llamadas El Péndulo y que muy bien logró emular la mítica Nueva Dimensión española. La verdad es que no me acuerdo de qué trataba esta historia, solo me quedó muy grabado su manera tan impactante de referirse a la naturaleza de la violencia, como algo inherente a la condición humana y que sin dudas es capaz de convertirnos en verdaderos monstruos.
     Fue durante marzo que me leí con gran gozo por mi parte el magnífico, entretenidísimo y muy edificante ensayo de Stephen King Danza Macabra.  Fue así que en el capítulo en el que  analiza obras contemporáneas del género del terror, le dedicó un buen apartado a la narrativa de Ellison, mencionando incluso el cuento del que les mencioné arriba.  Cuando el llamado Rey del Terror supo que Harlan había fallecido, no dejó de lamentar públicamente su deceso, refiriéndose a él de esta manera:

 "No hubo nadie como él en las letras estadounidenses y no lo habrá nunca. Enfadado, divertido, elocuente, inmensamente talentoso."

     Definitivamente que uno de tus pares reconozca lo valioso que hay en ti, es uno de los mayores elogios.

Una foto del recuerdo: 3 grandes de la ciencia ficción,
tras la filmación de uno de los episodios emblemáticos de Star Trek.

miércoles, 4 de julio de 2018

Otro éxito internacional de la televisión española.



      Luego de haberme gozado las 3 temporadas de El Ministerio del Tiempo y haber visto un montón de buen cine español desde mi infancia, al punto de que hoy en día el realizador Alex de la Iglesia es uno de mis directores favoritos, no pude resistirme a las recomendaciones de varios de mis amigos (y hasta de un alumno, al que reté cuando me pr opuso que para el Día del Libro en nuestro colegio, su curso mejor se disfrazara de los personajes de la serie de la cual hoy les hablaré, en vez del Zorro, como homenaje al famoso personaje y a Isabel Allende, quien hizo una novela sobre el famoso héroe de origen español)…Y así fue como llegué hasta La Casa de Papel, que me acabo de terminar de ver hace poco más de una hora.  Claro que para cuando termine de escribir este post, revisarlo y subirlo al blog, quizás demore unos dos días más en el mejor de los casos, pero al menos tendré un tiempo para madurar mis ideas al respecto y que en todo caso comenzaron a formarse desde que el show me enganchó desde el principio (la verdad es que demoré casi una semana en esta labor).  En todo caso, la publicidad en Netflix también fue la culpable en llevarme a verla, que no pude dejar de reconocer en quién estaba inspirada la máscara de sus protagonistas, uno de mis pintores predilectos más encima.
      Su llamativo nombre hace alusión, en primer lugar, al lugar donde transcurren gran parte de sus acontecimientos: la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, o sea, la institución en la que la Madre Patria produce (y fabrica) los preciados billetes euros, usados en toda la Unión Europea (bueno, de seguro que en el resto del Viejo Continente hay otros sitios dedicados a ello ¿No?).  A este sitio llega la mayoría de sus antihéroes, quienes han formado una banda que por meses estuvo preparando el atraco del siglo, para irrumpir en él y de una manera muy especial, con rehenes y todo, con el propósito de robar una cantidad impresionante de millones.  Sin embargo, también podría haber una segunda lectura para su título y que hace referencia a la fragilidad de nuestros planes y vida en general, que tal cual el papel, están propensos a derrumbarse con facilidad.   
     Es así que la serie trata, por una parte, acerca del grupo de ladrones que lograron entrar al recinto, usando una vez en él sus propias máquinas para producir el ansiado dinero y luego escapar ilesos de la manera más impresionante.  Asimismo, se retrata el punto de vista de los agentes encargados de resolver el entuerto, que tal como se van sucediendo las cosas, los bandidos tienen las de ganar, puesto que quien está detrás de asalto, en todo momento se les adelanta a los representantes de la ley y el orden.  Tiempo han tenido los infractores para preparar el crimen, de una manera que no deja de sorprendernos como espectadores el ingenio de su líder, lo que también se escenifica a través de varios flashbacks.   Además la trama también se centra en algunos de los rehenes, quienes cobran su propio protagonismo y que al momento del atentado se vieron obligados a participar de todo este atraco, que dura varios días desde que los bandidos se hicieron con el edificio.
     Hay mucha acción y suspenso a lo largo de sus dos temporadas, que para nada debe envidiarle esta producción a las típicas gringas, que por lo general conoce el público.  A su vez encontramos una grata dosis de humor que ameniza todo el conjunto, luego del elemento más dramático que otorga a la serie verdaderos momentos emotivos, ya que en contra de lo que se esperaría en una serie sobre criminales y un asalto armado con secuestrados incluidos, ninguno de los personajes que aquí aparecen se podrían tildar de malvados: puesto que los mismo ladrones no son en realidad tipos desalmados y tampoco se trata de personas que amen la violencia y la crueldad, ya que su plan para hacerse con el dinero es tan extraordinario, que ni siquiera pretender abusar de sus rehenes.
    Una vez que comienza la acción dentro del edificio tomado, no solo la policía y otras autoridades están pendientes de lo que está pasando, pues ante un hecho noticioso como este, claramente de carácter internacional, no podía faltar la atención y opinión pública.  Es así que por medio de la prensa, que se pone a cubrir todo esto y la manera de la que se valen los personajes de ello, podemos encontrarnos con el tremendo papel que han tomado en nuestras vidas las telecomunicaciones…Que tal como queda muy bien retratado en esta serie, se cumple el viejo adagio de “Quien controla la información, controla el mundo”, pues en numerosas ocasiones somos testigo de cómo esta idea es cierta. 
    Teniendo en cuenta lo dicho más arriba, resulta difícil no sentir simpatía por más de uno de los atracadores y más todavía hacia el autor intelectual del atraco, sin dudas el mejor personaje de todo el programa.  En todo caso, esto es gracias al mismo trabajo de los actores detrás de cada uno de ellos, así como en lo que concierne a otros personajes, que convierten a La Casa de Papel en una excelente propuesta y/o alternativa, para ver algo que tal vez no sea tan original, aunque sí muy divertido y bien hecho.  

"Hyperion" gratamente sorprendido por estos adorables asaltantes.

    Al revisar la historia detrás de gran parte de los personajes, al menos de aquellos que toman mayor relevancia entre principales y secundarios, podemos darnos cuenta cómo en su humanidad se nos muestra que en cada uno de nosotros hay matices.  De este modo, la complejidad detrás de la personalidad de los protagonistas, los hace sin dudas verosímiles y entrañables, puesto que tal como son caracterizados, queda constancia que en cualquier persona podemos encontrar un sinfín de virtudes y que los hacen admirables pese a sus debilidades: la capacidad para el amor, para entregarlo y requerir de él, la lealtad y la fraternidad, el valor y el honor, son potencialidades a las que todos tenemos acceso…Y tal como queda de manifiesto en esta serie, es solo cosa de detenernos a conocer a quienes nos rodean, no dejarnos llevar por los prejuicios y las caretas de los demás.
     El argumento fue dividido en Partes 1 y 2, en lo que concierne a sus temporadas; ambas quedaron muy bien unidas, pese a la diferencia de meses entre la realización de una y otra, puesto que en la ficción no transcurrió más de un minuto entre el último episodio de la primera y el primero de la siguiente.  La parte 1 cuenta con 13 episodios y la 2 con 9, carentes todos ellos de título propio; no obstante en Wikipedia cambia la cantidad de capítulos y estos sí poseen nombre; quizás para la comercialización en el extranjero por parte de Netflix, se dispuso de otra manera y he ahí el cambio.  Una parte 3 ya está asegurada, en la que se supone regresará la mayoría de sus personajes, aunque para no “cagar” el genial cierre de todo, correspondería a una precuela, mucho antes del asalto y si es así le darían en el clavo. A ver cómo les queda, que la el destino de sus personajes se cerró memorablemente y si continuaran sus andanzas, el nombre del programa ya no estaría tan justificado.
     No se puede dejar de lado su bello tema de los créditos de apertura, una canción hecha a propósito para el show y que en contra de lo esperado, teniendo en cuenta el nacionalismo que caracteriza a muchos españoles, está interpretada en inglés (¿Quizás para internacionalizar más su producto?).  El precioso tema musical acompaña a una maqueta, que representa al lugar donde transcurre la mayor parte de la trama.
     En cuanto a los personajes, debe saberse que los protagonistas, que salvo uno el resto son todos los “criminales”, tal cual como sucede en la rancia tradición de estas historias y en la vida real, tienen alias y ellos, sin duda, reflejan en parte su personalidad.

Luego de leer el listado de más abajo, adivinen quién es quién.

Inspectora Raquel Murillo: De todos los personajes principales, la única que no forma parte de la banda que se toma la “Casa de Papel”.  En cambio, es quien lidera a las fuerzas policiales encargadas de desestabilizar el atraco, liberar a los rehenes y apresar a los culpables.  Es una guapa mujer, bastante sexy cuando la ocasión lo requiere, quien detrás de su formalidad, luego de su fracaso matrimonial, oculta a una persona marcada por su soledad y necesidad de amor.  Muy inteligente e intuitiva, es también voluntariosa, ya que no desiste de sus objetivos hasta conseguir lo que quiere.  Junto al líder de los asaltantes, es el otro mejor personaje de la serie, ya que en muchos sentidos es su contrapartida y su complemento.

Salva Martín / Sergio Marquina «El Profesor»: El hombre que está detrás del atraco y que por sí solo ha orquestado todo, es alguien extraordinario; puesto que ha conseguido que una acción tan intrépida sea efectiva, sin víctimas si es posible, agrupando a personas tan dispares como las que le secundan  De apariencia insignificante (no se trata de ningún adonis, aunque “tiene lo suyo”), posee tantos recursos, que es toda una caja de sorpresas.  Su capacidad para adelantarse a todo y a todos, así como para improvisar ante lo fortuito, lo convierte en un personaje de antología y que bien los gringos lo quisieran tener en sus producciones.  De pasado misterioso, solo en la Parte 2 conocemos algo de los verdaderos motivos para llevar a cabo su plan.  En contra de lo esperado, siente por Raquel un interés sentimental, que puede peligrar su empresa, a quien la conoció como rival primero y a la que luego usa en cierta manera para seguir controlando los acontecimientos.  Es para los asaltantes alguien de absoluta confianza, pues saben que nunca los defraudará.

Silene Oliveira «Tokio»: Una de las dos mujeres que forman parte de la banda de atracadores, siendo además con quien parte la serie, ya que oficia de narradora de esta, por medio de monólogos muy bien realizados.  En contra de su lado más intimista y poético, que solo llegamos a apreciarlo a través de su voz en off, es uno de los miembros de su grupo más dispuestos a la confrontación física y verbal, lo que es en ella tanto su fortaleza como su debilidad.  A propósito o no, su apariencia recuerda a la protagonista de las películas hollywoodenses de Resident Evil, como bien su apodo puede ser una referencia a todas esas heroínas femeninas, que podemos hallar en los anime.  Bajo su dureza también es posible encontrar a alguien devota a su gente.

Andrés de Fonollosa «Berlín»: Quien cumple la función de ser el mandamás del equipo, una vez que entran a su destino, es un dandy en cierto sentido.   Como el resto se guarda unos cuantos secretos, entre ellos su naturaleza más o menos oscura y que puede provocar temor a más de una persona.  Frío y calculador muchas veces, es un hombre elegante, guapo y sexy, que varias veces se encuentra con serias disputas con sus compañeros, ya sea por sus métodos y/o decisiones tan drásticas.  De entre todo su grupo, es el único que conoce desde hace años al Profesor, manteniéndose hasta el momento en penumbras su pasado juntos.

Ágata Jiménez «Nairobi»: Personalmente mi personaje favorito, es la otra dama que forma parte de los asaltantes, tratándose de una mujer muy “española” en su personalidad, alegre, positiva y amistosa.  A su forma de ser tan extrovertida y amigable, se opone un “pecadillo” de juventud, que quiérase o no la ha marcado bastante.  Ha hecho muy “buenas migas” con Tokio, pese a que ambas resultan ser diferentes en muchos aspectos; la verdad es que en general Nairobi se lleva formidablemente con toda la gente.

Aníbal Cortés «Río»: Joven de mente privilegiada, que se diferencia del resto por ser el único que llegó hasta donde está, por amor a la aventura y, hasta cierto punto, por no tener mayores intereses que lo aferraran a algo en su vida; además tiene unos amorosos padres, que le han dado una vida más o menos acomodada, la que también lo distancia de sus colegas hasta cierto punto.  En cierto sentido, es un claro ejemplo del tipo de personas que llaman millenials.  Mantiene una relación amorosa con Tokio, aunque es él quien está más “enganchado” de los dos.

Daniel Ramos «Denver»: De todo su grupo el menos inteligente, puesto que además no tiene completa su educación formal y sin embargo posee  un corazón de oro; de igual modo son suyas una nobleza, que opaca sin dudas a alguien tan sofisticado como Berlín y a un genio tal cual Río. Su mayor tara es una infancia mancillada, por una madre que lo abandonó muy pequeño, habiendo luego tenido una juventud relacionada con pequeños robos, aunque nunca siendo alguien violento.  Posee una risa característica, que lo hace verse más tonto de lo que es, pero que también lo presenta como el tipo dulce capaz de enternecernos.

Andrés de Fonollosa «Berlín»: El padre de Denver, es un hombre maduro sabio y paternal, que ejerce como la persona que aporta la cordura entre su grupo.  Adora a su hijo y solo quiere lo mejor para él, así que hasta cierto punto se siente culpable de compartir con él este plan.  Como el resto, tiene sus propios esqueletos en el armario.

Yashin Dasáyev «Helsinki»: Uno de los dos extranjeros del grupo, ha llegado a este junto a su silencioso amigo “Oslo”, con quien compartió andanzas como viejos criminales y la cárcel.  Calvo, tatuado, panzón y en general de apariencia muy rudo, posee un lado dulce, que además tiene relación con su homosexualidad.

Mónica Gaztambide: Una secretaria que trabaja en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, razón por la cual es una de los rehenes.  Al momento de suceder el incidente, acaba de descubrir que está embarazada, siendo que su estado guarda relación con un amorío suyo complicado.  Tal como se dan las cosas, se enamora de Denver y este le corresponde, convirtiéndose en una de las inesperadas aliadas de los ladrones.

Alisson Parker: Adolescente hija del embajador de Gran Bretaña en España, quien fue un elemento clave para elegir el día correcto, ya que ese día andaba de visita junto a su colegio en el edificio asaltado.  El hecho de tenerla entre los prisioneros, les permite a sus captores manejar mejor a los de afuera y que por razones diplomáticas, no querrían arriesgarla en caso de ser más duros con los ladrones.  De personalidad complicada, es la típica “hijita de papá”, que le trae por ello unos cuantos problemas a nuestros protagonistas.

Arturo Román: Quien tiene el mayor cargo en la Fábrica, es un tipo rastrero en cierta medida, lo que sirve de contrapunto a los atracadores y quienes demuestran más integridad que este hombre, que vive de las apariencias y se aprovecha de su poder por sobre otros.  No obstante, pese a sus debilidades, tampoco se trata de una persona malvada.

Subinspector Ángel Rubio: Compañero de trabajo de Raquel, es su mejor amigo, si bien tiene hacia ella sentimientos amorosos, pese a que es un hombre casado y su “jefa” solo tiene hacia él amistad.  Leal y honrado, toma un papel destacado en la investigación para desarticular a los “bandidos”, no obstante la maestría del Profesor termina por superarlo.

Coronel Prieto: Recio militar que se une al grupo encargado de apresar a los ladrones (o “deshacerse” de ellos) y de liberar a los rehenes.  Conoce de antes a Raquel, con quien tiene serias diferencias, pero a la que luego va cobrando respeto y, tal vez, algo de admiración y aprecio.  Es alguien de mente estrecha, que podría tildarse de prejuicioso y machista, lo que contrasta con el resto de los personajes y que como representante de las autoridades, no deja muy bien que digamos a los suyos. 


                                            Los hermosos créditos de apertura de la serie.

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