jueves, 13 de diciembre de 2018

Cuando TNG consiguió superarse a sí misma. TERCERA PARTE.


18- Allegiance (Lealtad): El Capitán Picard es abducido desde el mismo Enterprise para supuestamente participar de un experimento, en el cual se encuentra en las mismas condiciones con otros 3 sujetos: una chica boliana, cadete de la Federación y dos miembros de otras razas por completo diferentes entre sí (un intelectual de aspecto pasivo y un guerrero más o menos salvaje, que recuerda en parte a los klingon).  Nada saben de sus captores y, sin embargo, pese a sus desavenencias se ven obligados a trabajar juntos para escapar.
     Por otro lado, mientras transcurre lo anterior y en paralelo, a bordo de la nave insignia hay otro Picard suplantando al original, quien comienza a actuar de tal manera, que la tripulación poco a poco comienza a sospechar de él (al respecto, inolvidables e hilarantes son las escenas en las que el impostor tiene una cita con Beberly Crusher y cuando se pone a cantar junto a sus oficiales).
     Entre lo destacado de este capítulo, cabe mencionar el estupendo trabajo de maquillaje para ayudar a caracterizar a los alienígenas que aquí salen, en lo que se incluye la personalidad tan marcada de todos ellos y que además tiene relación con los rasgos culturales que nos llevan al tema de la otredad y el valor de la diversidad.  
     De igual manera, rescatables son el ya mencionado humor de esta historia, así como la manera de cómo es posible traer a la reflexión, la importancia que le damos a aquellos en quienes hemos depositado nuestra confianza.
     En un plano personal, este episodio resulta ser muy significativo para mí, puesto que fue el primero que vi de TNG  y, de ese modo, gracias a la calidad de su puesta en escena, de inmediato logró convertirme en un seguidor de esta secuela de la Serie Original.

Extraños "compañeros de cama".
19- Captain´s Holyday (Las Vacaciones del Capitán): Uno de los capítulos más famosos de TNG, por no mencionar uno de los primeros “cómicos” del programa (podríamos considerar que el primero, verdaderamente de este tipo, es Manhunt, de la segunda temporada).   
     Tal como dice su nombre, su trama gira en torno a Jean-Luc, quien en la práctica es obligado por la doctora para tomar vacaciones, debido al enorme estrés al que ha sido sometido durante el último tiempo.  Es así que llega al paradisiaco planeta de Risa (lugar que luego volvería a aparecer al menos en 2 ocasiones más, en las series DS9 y Enterprise).  Allí al principio Picard no deja de aburrirse, hasta que una atractiva mujer, acosada por un ferengi, se cruza en su camino y lo envuelve en un curioso caso de robo arqueológico, que involucra además a una pareja de viajeros temporales.  
     Unos cuantos chistes de carácter sexual y la primera vez en que vemos a Jean-Luc como un héroe de acción (por no mencionar en una dimensión incluso sexy), hacen de este capítulo uno de los favoritos de varios fanáticos.  Además, aquí se introdujo a la “pilla” investigadora Vash, con quien llega a tener un romance Picard y que luego volvería en la cuarta temporada para otro gracioso episodio (siendo luego un personaje invitado en DS9).
     No se puede dejar de lado el detalle, de que el ferengi que protagoniza esta aventura, estuvo encarnado por Max Grodénchik, quien luego sería llamado para interpretar a Rom en DS9, como alguien mucho más amistoso y como personaje recurrente.

Este Picard "sexy" no sabe qué compañero escoger: ¿El ferengi o la guapa dama?
20- Tin Man (El Hombre de Latón): Una extraña nave alienígena de apariencia orgánica, ha llegado a los límites del espacio de la Federación, que colindan con los del Imperio Romulano; tantos unos como otros quieren ser los primeros en resolver el misterio detrás de su llegada, si bien con distintos propósitos.  
    Por parte de los federacionistas es enviado un especialista en “primeros contactos”, un betazoide de triste fama por habérsele culpado de una masacre producida durante una de sus misiones.  El hombre es un sujeto retraído, lo que en cierto sentido podría llamársele como alguien con Síndrome de Asperguer, pero quien posee habilidades telepáticas superiores a su gente.  Ante la incapacidad del emisario de mantener relaciones satisfactorias con otros humanoides, logra sentirse a gusto con Data, ya que con este no siente abrumado al sentir sus pensamientos y ambos llegan a contactar a la nave.
     El tema de la soledad, aún en medio de un mundo aparentemente perfecto como lo es el futuro que nos muestra Star Trek, donde aún encontramos parias y personas que no son felices, nos muestra tal vez por primera vez en esta franquicia que la Federación no es por completo idílica; destaca por todo esto, la actuación del actor invitado que tomó el rol de Tam Elbrum.
     El betazoide que aquí aparece podría considerarse como un antecedente de otro miembro de su especie, el asesino serial que sale en Voyager e interpretado por el estupendo actor Brad Douriff (maestro a la hora de tomar roles bizarros), como alguien inestable debido a su misma naturaleza y con poderes psiónicos.
    El bello diseño de la nave que aquí aparece y que nos da más de una sorpresa, además de los efectos especiales empleados, salieron ganando bastante gracias a la remasterización de la edición en blu-ray.

El llamado "Hombre de Hojalata"...Uno de los diseños más hermosos de la serie.
21- Hollow Pursuits (Recreaciones Falsas): El célebre debut del teniente de ingeniería James Barclay, un personaje que desde este primer episodio suyo cobró popularidad y se hizo recurrente, al punto de aparecer con posterioridad al menos una vez por temporada; llegó incluso a tener un papel en el filme Primer Contacto y luego se convirtió en, nada menos, que en un personaje aún más destacable en Voyager (siendo que esta última nave andaba perdida en el Cuadrante Delta, bastante lejos de donde transcurren las aventuras de TNG, así que imagínense cómo fue posible todo esto).
    En este episodio, Reginald Barclay es un recién llegado al Enterprise y el cual durante el tiempo que lleva con la tripulación, no ha hecho amigos debido a su personalidad tímida y cierta torpeza.  Su tiempo libre lo dedica a pasar a solas en el holodeck, donde ha recreado a Picard y al resto de una manera bastante hilarante, para dar rienda suelta a sus frustraciones.  Preocupado por el ostracismo en el que se encuentra su nuevo subordinado, el capitán solicita a Geordi La Forge acercársele y es así cómo el Jefe de Ingeniería, como el resto de sus compañeros, comienzan a descubrir el rico mundo que hay detrás de la estampa insegura de Barclay.  Con posterioridad, cuando se presenta una emergencia que puede llevar a la nave (una vez más) al desastre, se dan cuenta de que en Barclay tienen a un valioso profesional.
     Ya hace rato que la tecnología de los hologramas había sido usada de manera muy ingeniosa por los guionistas, no obstante esta vez a través de las fantasías de Reginald, se le dio un giro bastante diferente y gracioso, características que luego serían explotadas en DS9.  Por otro lado, el uso de exteriores y la ambientación de época, incluyendo fabulosos trajes antiguos para caracterizar a las versiones “barclizadas” de Data, Wesley y otros, hicieron de las escenas transcurridas en el holodeck, algunos de los momentos más esperados de este capítulo de antología.  
     Detrás de los elementos graciosos de esta historia, podemos hallar otro aspecto “negativo” de esta supuesta perfecta Federación y su futuro idílico: Aún nuestros queridos héroes pueden ser intolerantes, pese a los ideales que promueven su sociedad; por esto mismo Barclay se encuentra sumido en su soledad, porque gente como Riker es incapaz de desprejuiciarse con él y conocerlo por sí mismo a menos que la necesidad lo requiera (tal y como sucede en este capítulo)…Bueno, en todo caso los personajes no tienen por qué ser perfectos y este tipo de defectos suyos, sin dudas que los humaniza aún más.  
     Dwight Schultz, el actor a cargo de Barclay, se había hecho famoso en los ochenta por su rol en la serie de televisión The A-Team (Los Magníficos en Latinoamérica) y al interpretar a este otro personaje tan distinto al de su extrovertido Loco Murdock, del citado programa, demostró sus evidentes talentos para personificar distintos tipos de sujetos (por no mencionar su dilatada carrera anterior y posterior a su intervención en la franquicia).

¿Los 3 Mosqueteros?
22- The Most Toys (El Juguete más preciado): Tras un episodio “livianito” (aunque bastante entretenido) como el anterior, este otro corresponde a esos otros potentes y de fuerte carga moral, propios de la mejor extrapolación que encontramos en la ciencia ficción.
     Tal como en otras joyas de TNG, este capítulo se centra en Data, quien es raptado por un coleccionista para convertirlo en el “objeto” más preciado de sus pertenencias.  El hombre detrás de todo esto representa, sin dudas, todo aquello que los sujetos “evolucionados” de la Federación se supone han logrado abrazar: un tipo ególatra, materialista, hedonista y por completo falta de empatía; de tal modo que entre cautivo y victimario, se da un muy particular duelo, al estar en juego la voluntad de ambos, pese a que se supone que Data carece de emociones, mientras que el otro está acostumbrado a salirse con la suya.  Por lo tanto, al enfrentarse a alguien como el androide (100% recto), por primera vez en su vida el estrecho mundo en el que vive este singular villano, se le trastoca.  No obstante, ni Data, ni el coleccionista están solos y de ese modo, para bien o para mal, hay otros ligados al destino de ambos; por lo tanto, la trama resulta mucho más dramática aún.
     El argumento permite tratar varios temas de relevancia, caros a lo mejor del género y propio de las grandes narraciones: el valor de la libertad, en especial cuando podemos llegar a dimensionarla ante la privación de ella, en beneficio de otros que ostentan poder por sobre los demás.  De igual manera encontramos el rol de la compasión ante el dolor ajeno, así como la nociones de la justicia y el castigo, siendo estos conceptos algo ya abordado en el pasado por Star Trek, pero que trabajados desde la presencia de Data y en especial tras su inesperado final (en el que nuestro querido oficial actúa de manera por completo inesperada), permiten evaluar esta historia como una de las mejores de la saga. 
     La puesta en escena, por completo soberbia, no solo se apoya en un sólido guión, sino que en especial en las actuaciones.  Pues no solo Brent Spinner (Data), vuelve a sobresalir como, tal vez, el mejor actor del programa, luego de Patrick Stewart; puesto que los actores invitados, quien hace del mercader Kivas Fajo y la mujer que trabaja para él (en la práctica una esclava), ayudaron a hacer una verdadera delicia esta obra.

Villanos de todo tipo.
23- Sarek: No hay duda de que estamos en este caso, frente a uno de los episodios más comentados no solo de TNG, sino que de toda la franquicia. ¿La razón? La segunda aparición de un personaje de TOS, personificado además por su actor original, dentro de este programa; no obstante, esta vez hay que hablar de algo más que la única escena que tuvo el recordado doctor McCoy, en el piloto Encuentro en Farpoint y en el cual solo de manera indirecta se hizo relación al show original.  Es así, que en esta ocasión por primera vez se mencionó a un personaje famoso, de la Serie Original por su nombre y, como no, fue al más famoso de todos ellos: Spock.
    Y es que Sarek, quien llega al Enterprise en una relevante misión diplomática que se realizará en la nave, para dialogar con una extraña raza alienígena que está por entrar a la Federación, es nada menos que el padre de Spock.  Cabe saber que tuvimos el gusto de conocerlo en Viaje a Babel, uno de los episodios más destacados de TOS (apareciendo en sus películas también).  No obstante, el embajador sufre de una enfermedad degenerativa que le impide controlar sus emociones, como es habitual en su gente, lo que puede provocar el fracaso de su labor.  Solo una drástica medida puede conseguir que todo sea un éxito y ello implica la colaboración del buen capitán Picard.
    Podemos destacar la actuación del veterano Mark Lenard como Sarek, otra vez, la que sin dudas enalteció aún más este capítulo memorable; a la par de que su dupla con Patrick Stewart, en una de sus mejores interpretaciones para TNG hasta el momento, contó con verdaderos diálogos de antología y escenas inolvidables (tales como la asistencia a un concierto de música, en el que quedó en evidencia el malestar del vulcano y un monólogo de Picard bastante potente).
    Por otro lado, este fue el primer capítulo desde la Serie Original en el que se profundizó en la cultura vulcana, entregando nuevos datos de interés para su configuración. 
    Mark Lenard volvería a retomar el papel que le dio fama, en otro episodio destacado de TNG al año siguiente.

Mark Lenard…¡Ídolo!
24- Ménage à Troi: El regreso de la sin par Lwaxana Troi, la madre de Deanna, quien en esta ocasión se convierte en objeto del deseo de un ferengi; es así que la rapta, aunque también se lleva consigo a su hija y a Ryker, mientras estos dos últimos estaban retomando su romance aplazado, durante un descanso en el campo.
      El pretendiente de la embajadora resulta ser un personaje tanto o más gracioso que muchos de su especie, con lo que ya se ha institucionalizado la idea de los ferengi como villanos cómicos.  Por otro lado, en este capítulo conocemos un dato interesante sobre la fisiología de esta raza y que luego en DS9 (donde algunos de los personajes principales son ferengi) sería llevado a mayores y en situaciones aún más jocosas.
      Lwaxana vuelve a regalarnos momentos muy graciosos y no solo con el capitán que desea sus favores, sino con nuestro querido Jean-Luc, en una de las escenas más cómicas de TOS y en la que queda de evidencia, una vez más, el talento histriónico de Patrick Stewart (aunque ahora en un registro por completo diferente, si se le compara con la emotiva escena de Sarek ya comentada).

¡Jean-Luc, es la señora de tu jefe!
25- Transfigurations (Transfiguraciones): En cierto sentido este viene a ser el segundo episodio dedicado a la doctora Beberly Crusher en esta temporada, aunque todavía no viene lo mejor del personaje.  Asimismo, estamos hablando de una muy buena historia de ciencia ficción, que aborda otro tipo de temas caros al género: el de la xenobiología y la evolución de las especies.
    Una nave accidentada es encontrada por los del Enterprise y desde ella rescatan a su único integrante, miembro de una especie desconocida, quien se encuentra bastante malherido.  Le toca a Beberly cuidar de este sujeto, quien demuestra poseer una capacidad impresionante para recuperarse.  Por otro lado, el paciente no recuerda quién es y mucho menos se sabe sobre su origen…Hasta que logran contactar a su gente y se llega a saber parte de la verdad sobre su pasado.
    ¿Y por qué se trata de una historia de la doctora? Pues, debido a que esta entabla una especie de relación con el extraterrestre, a medias entre una amistad hombre-mujer y un romance platónico.  De este modo, se nos permitió conocer no solo a este personaje en su dimensión como una gran profesional, sino que en una más humana, como mujer (y al respecto, destacable es cómo es abordado la cercanía y confianza con su hijo, cuando este le hace sus observaciones sobre el interés de su madre hacia su paciente).

Un bello (y tal vez) inesperado final para Transfiguraciones.
26- The Best of Both Worlds, part I (Lo Mejor de Ambos Mundos, parte I): El famoso final de esta potente tercera temporada, fue el primero de su tipo en quedar en “continuará”, dejando a sus millones de seguidores con la incertidumbre sobre el destino de sus personajes y, en especial, de Picard, quien acá pasa por uno de sus mayores traumas.
     Se trata del regreso de los borg, tras su recordado debut en la segunda temporada, quienes tal como se había predicho en su momento, llegan hasta el territorio de la Federación como la peor amenaza de sus vidas y a la que apenas saben cómo enfrentar (y derrotar). 
    Los borg, una especie distinta en su configuración a todo lo conocido hasta el momento, con una tecnología superior y un completo misterio, llegan no solo para conquistar; puesto que su propósito es el de provocar la total desaparición de las individualidades y culturas, que conforman la Federación.  De este modo, dos visiones de mundo tan contrarias, diversidad y libertad, versus hegemonía y colectivismo llevado a sus máximos extremos, se encuentran en plena confrontación.  
     Ante los eventos hace su aparición un excelente personaje, la no solo guapa, sino que también impulsiva teniente Shelby, que da pie a una interesante subtrama y que enriquece más aún esta historia.  Es así que al resistirse el “N° 1” de Picard, quien no quiere dejar el Enterprise en vez de aceptar su ascenso como capitán de su propia nave, resulta imposible no contrastarla con esta mujer, que solo quiere su puesto en el Enterprise; de ese modo, podemos llegar a sopesar a otro nivel la personalidad de Ryker.    
     Los borg fueron la primera fuerza ante la que vimos superados a nuestros héroes (lejos mucho más grande, que la confabulación de los parásitos que conocimos en la primera temporada); que en TOS nunca se había visto algo así y antes de todo esto los peligros no alcanzaban cuotas tan grandes y que implicaran a toda la Federación…Es así que se puede decir que este capítulo, además, estableció el punto de partida para la incorporación de conflictos que luego en la misma TNG y otros spin-off, darían paso a grandes arcos argumentales (como el Dominio en DS9, los 8472 en Voyager y los Xindi en Enterprise).
     El comienzo de esta trama ayudó, de igual manera, a que viéramos a personajes ya queridos y claramente posesionados dentro de la pantalla chica, como en los corazones de los seguidores, dentro de un ambiente épico y heroico, que faltaba en una serie de ciencia ficción capitular como esta.  De igual manera, los fuertes lazos ya creados entre los protagonistas, quedaron en evidencia como nunca y cuando los vemos acá luchar todos juntos, para evitar que el enemigo destruya todo lo que ellos defienden.

Un Borg le hace un tratamiento capilar a Picard.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Las historias pendientes (para mí) del tío Steve. TERCERA PARTE


3.1. El miedo otra vez.

     La tercera “novela corta” que comprende la colección de historias Cuatro Después de Medianoche de Stephen King, recibe el curioso nombre de El Policía de la Biblioteca.  Su título puede parecer poco atractivo e incluso ridículo por tratarse, supuestamente, de una idea infantil…Pero justamente con eso tiene que ver, en buena parte, esta en verdad impactante historia: sobre los terrores infantiles, que incluso no nos dejan aun cuando somos adultos.  Es así, que le corresponde “marcar” nada menos que las tres después de la medianoche, hora considerada por la tradición como la verdadera hora de las brujas (puesto que al haber muerto en la Cruz Jesús a las tres de la tarde, según se afirma, el Diablo al querer invertir todo lo sagrado, estableció esa otra hora como ofensa a Dios).  Y es que si bien puede ser la menos conocida de las narraciones, que comprenden el tomo que todavía nos reúne, puesto que las dos primeras tienen sus propias adaptaciones audiovisuales y en cuanto a aquella que le sigue a esta otra, posee cierta fama por méritos propios, El Policía de la Biblioteca es un texto desgarrador en muchos sentidos y que sobresale por ello, entre el resto de las piezas que comprenden el libro.
      La trama gira en torno a Sam Peebles, un vendedor de seguros que vive en una de esas pequeñas ciudades tan habituales en la bibliografía kingniana y que por hechos fortuitos se ve obligado a dar un discurso al Club de Rotarios al que pertenece.  Impulsado por una secretaria a la que conoce, acude a la biblioteca del lugar para pedir prestados algunos libros, que le puedan ayudar para hacer más atractivo su parlamento.  Cuando llega a su destino, de inmediato el ambiente dentro de él parece anormal (con detalles impactantes descritos por nuestro autor, que le dan un aire pesadillesco y que en verdad se hacen sentir para el lector)  y todo se vuelve aún más tenebroso, cuando hace su aparición la bibliotecaria, una mujer que no puede dejar de provocar incomodidad.  Sam se lleva consigo un par de textos de apoyo, con la clara advertencia de devolverlos en la fecha correspondiente; con posterioridad su intervención en el club resulta ser un éxito abrumador, gracias a la inspiración dada por los textos, pero cuando viene a ser la fecha de cumplir con su obligación de entregar lo prestado, se da cuenta de que los ha perdido y entonces comienza un verdadero calvario, que irá en crescendo hasta límites insospechados.
     El ominoso personaje que da nombre a esta novela, supuestamente corresponde a una leyenda urbana o a una figura del folclor infantil.  Tal como dice su propio calificativo, corresponde a una entidad que va detrás de los “infractores” con libros pendientes que entregar, sin dejarlos tranquilos hasta que lleguen a ponerse al día; sin embargo, no se trata de un trabajador asalariado de la institución, de una persona como cualquier otra, si no que de una criatura sobrenatural y monstruosa, que más encima está ligada a la misma mujer que atendió al protagonista, cuando solicitó los servicios de la biblioteca. 

3.2. La esencia del mal.

     Una historia como la que viene a ser El Policía de la Biblioteca, sin dudas que aborda el tema del mal, sus distintas manifestaciones e impacto en la vida de los seres humanos.  Por lo tanto, en esta obra encontramos a nada menos que dos criaturas (o tal vez solo una, con la capacidad de cambiar de forma), que vienen a ser monstruos malignos, tal como es habitual en las narraciones de horror fantástico.  Se trata de entidades depredadoras, una de ellas que claramente se alimenta del miedo de sus víctimas, carentes de toda humanidad y que solo tienen dentro de sí lo peor que podemos hayar entre las personas.  
     Una de estas viene a ser el citado Policía de la Biblioteca, que a lo largo de todo el texto se encuentra en la práctica como una sombra latente, pues se le menciona en repetidas ocasiones, pero que solo aparece un par de veces; no obstante, cuando lo hace, uno no puede dejar de leer, maravillado (y horrorizado) ante lo que está sucediendo.  El miedo a la autoridad castigadora y por completo alejada del resto de los comunes mortales, que se encuentran bajo su yugo, viene a ser parte del simbolismo detrás de esta figura, que nos recuerda a todos aquellos abusadores de su poder por sobre los más débiles.  Hay un pavor irracional detrás de algo así, que a lo largo de la narración, son los pequeños quienes aceptan sin vacilaciones la existencia de algo con una naturaleza tan anormal; de este modo, una idea tan “ridícula” como este particular policía, solo puede apesadumbrar a quienes dan cabida en sus vidas a posibilidades como esta, sin ponerlo en duda…Luego solo un adulto que aún mantiene vivas fobias como estas, puede llegar a ser vulnerable a su dominio.
      Si la monstruosidad de más arriba puede provocarnos rechazo, un sujeto como Ardelia Lortz, la bibliotecaria, viene a ser la mayor representación del mal como algo puro y de dimensiones sobrenaturales.  Su imagen femenina, propia de los llamados súcubos de la demonología (demonios hembra que someten a los hombres por medios sexuales), es propia de aquellos sujetos o criaturas, que se valen del engaño para atrapar a sus víctimas; más encima se trata de alguien o algo, que se vale de la imagen supuestamente maternal para aprovecharse de los pequeños, sus principales víctimas.  Más encima, esta arpía es la responsable de todas las vicisitudes de los protagonistas, razón por la cual le corresponde el papel de la villana por antonomasia dentro de esta historia.
      Como estamos frente a un mal con las características arriba señaladas, que no hay que olvidar tiene ribetes mágicos, no deja de estar presente su capacidad para contaminar aquello que lo rodea y a las personas que tienen la mala suerte de cruzarse en su camino.  Ahora bien, en el mundo real esto sucede con aquellos que han abrazado el mal como una forma de vivir (dictadores, criminales de sangre, torturadores, etc.), no obstante, cuando estamos hablando de algo “espiritual”, que solo es mal en estado puro, es habitual mostrarlo en la literatura de terror como algo que termina pudriendo su entorno y en especial todo lo bello, bueno e inocente que haya a su paso.   Es así que la mencionada biblioteca, un sitio que debería ser por completo acogedor y más a la hora de recibir a los niños (tal y como le tocaba hacer a Ardelia), aparece cuando la visita el protagonista, en al menos como tres ocasiones, como un lugar siniestro, pesadillesco; los numerosos detalles con los que King describe este edificio, manchado por la purulencia de su encargada, son sinceramente magníficos:

     “Sam miró a la izquierda; la leve sonrisa de su boca se congeló y, después, desapareció. Había una lámina que mostraba un coche grande y oscuro alejándose a toda velocidad de lo que se suponía era una escuela. Un niño miraba por la ventanilla del lado del acompañante. Tenía las manos apoyadas en el cristal y su boca estaba abierta en un grito. Al fondo, un hombre —sólo una sombra vaga y ominosa— se echaba sobre el volante, conduciendo a toda pastilla. Las palabras que había debajo eran:

¡NUNCA SUBAS AL COCHE DE UN EXTRAÑO!

     Sam reconocía que esta lámina y la de Caperucita que había en la puerta producían las mismas emociones primitivas de terror, pero ésta le parecía mucho más inquietante. Naturalmente, los niños no debían aceptar subir a los coches de los extraños y, naturalmente, había que enseñarles a no hacerlo, pero ¿era ésta la manera adecuada de señalarlo? 
      «¿Cuántos niños habrán tenido pesadillas durante una semana por culpa de este pequeño anuncio del servicio público?», se preguntó. 
      Y había otra lámina, colocada frente al escritorio de salida, que provocó un helado estremecimiento a Sam. Mostraba a un niño y a una niña de unos ocho años, asustados, que retrocedían ante un hombre con gabardina y sombrero gris. El hombre parecía gigantesco, y su sombra se proyectaba sobre los rostros levantados de los niños. El ala de su fedora estilo años cuarenta proyectaba su propia sombra, y en sus negras profundidades resplandecían los ojos del hombre de la gabardina. Parecían trocitos de hielo que observaban a los niños, paralizándolos con la mirada torva de la Autoridad. Mostraba una placa con una estrella..., una estrella rara, de por lo menos nueve puntas. Tal vez de hasta una docena. El mensaje decía:

       ¡EVITA AL POLICÍA DE LA BIBLIOTECA!  ¡LOS NIÑOS BUENOS DEVUELVEN SUS LIBROS A TIEMPO!

      Volvía a sentir aquel sabor en la boca, aquel sabor dulce y desagradable. Y se le ocurrió una idea extravagante y aterradora: «Yo he visto antes a ese hombre.» Por supuesto, eso era ridículo, ¿no? Sam pensó en lo que le debía de haber intimidado esa lámina cuando era niño, en cuánto placer simple y puro debía de haber eliminado del seguro refugio de la Biblioteca, y sintió indignación. Dio un paso adelante para examinar más de cerca la extraña estrella, sacando al mismo tiempo su paquete de caramelos del bolsillo.”

      Pero también está presente una maldad mucho más realista, por no decir verdadera: la del ser humano.  De tal modo, al estar frente a una historia de terror sobrenatural como esta, que se sostiene en la idea de que existe una especie de esencia del mal, de la que supuestamente provienen los actos deplorables de los mortales, cuando nos encontramos con el episodio que aquí se describe…Imposible que el lector no se impacte.  Porque por mucho que en estas páginas encontremos horrores, que bajo la maestría de King no pueden ser más espantosos y nos recuerden nuestros propios temores irracionales e infantiles, la existencia de la monstruosidad humana (bajo la figura de un pedófilo más encima), tiene lejos mayor impacto dentro de la mente de un lector cuerdo: una persona enferma, un psicópata o simplemente alguien que guste dañando a su prójimo, por sí solos pueden causar lejos más daño que un montón de monstruos de ficción.

3.3. Conexión con “It”.

     La criatura que es Ardelia se alimenta de miedo, el que extrae de una forma bastante truculenta de sus víctimas; más encima sus presas son niños pequeños, a los que llega por medio de su aparente imagen enternecedora.  El ser puede cambiar de forma, a veces bajo la figura de los miedos de cada persona y otra tomando un aspecto más “humano”, a manera de su imagen pública; su verdadero aspecto, la verdad, que nunca lo llegamos a conocer y su mismo origen también se vuelve todo un misterio dentro de la narración (pues en la vida real… ¿Cuándo llegamos a saber por completo la razón de por qué suceden las cosas?).  La maldad puede llegar a nuestra existencia cuando menos lo esperamos, de formas insospechadas y así es como bien sucede en este tipo de historias.
      No es primera vez que nuestro autor aborda estos temas, que por algo es llamado “El Rey del Terror” y al respecto leyendo, como disfrutando esta obra, el llamado “Lector Constante” suyo no puede dejar de acordarse de lo descrito en It.  En su famosa novela conocemos al monstruo llamado como Eso (en español) y también como Pennywise, cuando este asume la identidad de un payaso de lo más aterrador.  Ahora bien, este último libro de más de mil páginas es anterior a El Policía de la Biblioteca y paralelismo entre un texto y otro, en cuanto a la naturaleza de la amenaza a la que se enfrentan los protagonistas, son claras; de hecho, sus modos operandi para atacar a sus víctimas son parecidos.
      Para ser justos, puede ser que a algunos les parezca que el escritor se autoplagió en cierto sentido; no obstante, mirando todo esto con ojos más críticos, cabe mencionar que la idea de seres que se alimentan del miedo y pueden cambiar de forma, así como que sus víctimas preferidas son niños pequeños, gozando de mancillar la inocencia de estos mismos, abundan en la narrativa oral y escrita (acuérdense no más del Hombre de Arena de las leyendas europeas y que E.T A. Hoffman inmortalizó en el siglo XIX en su famoso cuento del mismo nombre).
      Sin embargo, no se puede olvidar que Ardelia es una especie de arpía que además usa la sexualidad para dominar a los adultos (bueno, en la novela lo hace solo con una persona, aunque claramente ello podría haberlo hecho antes con otra gente y volver a realizarlo a futuro), algo que para nada sucede con Eso/Pennywise, que carece de este aspecto más sensual.  Por lo tanto, al respecto la “bibliotecaria” se emparenta además con los vampiros y con las lamias, estas últimas monstruosidades femeninas que poseen una sexualidad desbordante.

3.4. Nunca es tarde para nadie.

     Como en otros títulos de Stephen King, acá nos encontramos con personajes con pasados que los atormentan…La verdad es que todo se centra en un muy particular trío, compuesto por el protagonista, la misma mujer que le recomendó ir a la biblioteca (el viaje que ocasionó toda esta historia) y un vagabundo.  Cada uno de estos, tal como nos tiene acostumbrados el “Tío Steve”, se encuentra caracterizado de una manera única y entrañable, llegando a crearse una inesperada armonía entre estos tres, tan grande, que buena parte del argumento se sostiene en base a dicha relación; de tal manera, además, el tema de la amistad (tan recurrente en la ficción kingniana), no deja de manifestarse en esta pieza literaria.  
     Sam fue protagonista de un terrible suceso de su infancia, algo tan trágico que llegó a bloquearlo de su memoria, si bien rastros de ello quedan y de alguna manera llegan a conectarse con sus experiencias con Ardelia, la biblioteca y su muy aterrador policía.  Solo cuando logra traer a la conciencia ese episodio, recién le es posible encontrar la manera de cómo enfrentar a la maldad que anida en su pueblo.    
     Dave “El Sucio” Duncan es un mendigo que vive reciclando los viejos diarios y revistas, de los residentes del lugar.  Con un alcoholismo que a duras puede controlar, en un principio aparece como un personaje de menor relevancia para la trama; no obstante, luego nos enteramos de que en su juventud conoció a Ardelia cuando esta llegó al pueblo y que fue su estrecha relación con ella, lo que lo llevó a perderse en la vida.  Una vez que se da cuenta de que su pesadilla ha regresado, logra superar las taras que lo condenaron por tantos años y se une a la cruzada de Sam y Naomi para derrotar al enemigo.  Sin dudas, viene a ser el mayor héroe de la historia (¿O la palabra correcta para designarlo sería antihéroe?), puesto que se gana el corazón de los lectores con facilidad, en especial cuando nos cuenta su propio drama con Ardelia; por otro lado, sus problemas con la bebida lo acercan mucho al mismo Stephen King, quien por los años en que escribió esta narración pasaba su calvario personal con este vicio y otras dependencias que estaban dañándolo, tanto a él como a su misma familia (de modo que Dave es, como no, una clara proyección del mismo King). 
      Naomi, sin dudas, corresponde a la más centrada de los tres que conforman el trío protagónico, si bien para llegar a conseguir la armonía que la caracteriza, tuvo que pasar por su propio camino de tribulaciones, algo que nunca llegamos a conocerlo de forma integral (debido al carácter reservado de esta admirable mujer).  Además, debido a sus actividades ayuda a ser el nexo entre los dos hombres que componen el equipo, que se enfrentará a Ardelia y al Policía de la Biblioteca; por lo tanto, se le puede tildar de alguien angelical, puesto que es la responsable de que gente como Sam y Dave, puedan lograr la redención, apoyándolos de manera incondicional.  Por otro lado, en ella encontramos a una representante de quienes han conseguido superar sus errores del pasado, ganando cierta sabiduría y estabilidad, que los convierte en mejores personas de lo que alguna vez fueron.



3.5. La literatura siempre.

     Como profesor de literatura y escritor, pero además como gran amante de esta expresión artística, Stephen no deja de sorprendernos con su inmenso conocimiento del tema, entre clásicos y títulos más modernos, por no mencionar su admiración hacia sus colegas de antaño y contemporáneos.  De esta manera en repetidas ocasiones hace mención directa e indirecta a todo ello, a través de diversas de sus narraciones (por no decir todas), que en ocasiones sus trabajos son claros homenajes a las grandes obras maestras que lo han inspirado (de ese modo, Cementerio de Animales es su tributo al famoso cuento La Pata del Mono de W. W. Jacobs, Salem´s Lot su reinterpretación de Drácula de Bram Stoker y El Resplandor viene a ser su revisión personal de La Maldición de Hill House de Shirley Jackson…Por mencionar solo algunas de sus obras).
     No debemos olvidar que El Policía de la Biblioteca tiene estrecha relación con el arte de las historias, desde el importante detalle de que buena parte de su trama transcurre en una biblioteca (tal como dice su nombre), hasta por el hecho de que en cierto sentido se trata de una proyección adulta y en tono de terror de los viejos cuentos infantiles de hadas (no olvidemos las deformaciones de estos clásicos que contaba Ardelia a los pequeños durante sus lecturas y la espantosa caricatura de Caperucita Roja que hay en la versión de la biblioteca del pueblo, regentada por la mencionada bibliotecaria).
    Por otro lado, a lo largo de esta novela (me niego a llamar derechamente a los 3 textos que comprenden Cuatro después de la Medianoche como novelettes o novelas cortas, debido a su extensión, lejos mucho mayor que varios libros que encontramos por ahí), el autor nombra nada menos que a Robert McCammon (escritor con el cual se le ha comparado más de una vez, ya sea para bien o para mal) cuando se refiere nada menos que a su libro El Canto del Cisne; asimismo, incluso se menciona a sí mismo, llevando a la metaficción su propio nombre y narraciones (algo que ya hizo con La Zona Muerta y con posterioridad desarrollaría de manera más compleja en el sexto tomo de La Torre Oscura, La Canción de Susannah, al convertirse en un personaje secundario dentro de esta entrega).
     Especial papel dentro de la trama viene a tener la novela histórica La Flecha Negra de Robert Louise Stevenson, título que se mencionará cuando llegamos a conocer (con mucha impresión de parte de varios lectores, entre ellos su servidor) el gran trauma que Sam pasó en su infancia, marcándolo para el resto de su vida.  Debe saberse que poco después de haber escrito esta obra, King volvió a darle cierta relevancia a Stevenson en uno de sus títulos, siendo esta vez La Isla del Tesoro, el texto que en La Tienda de los Deseos Malignos le corresponde ser homenajeado.

3.6. El final.

     Tras el poderoso clímax de esta obra (a mi parecer el mejor de las 4 historias que comprenden esta colección), viene el verdadero final.  Esta vez no hay epílogo, a diferencia de otros trabajos de King, tal como sucede con Ventana Secreta, Secreto Jardín; no obstante, valioso viene a ser que la confrontación final de los protagonistas con Ardelia ocurre en un plano distinto.
    Si el clímax se dio “a lo grande”, con mucha acción y la espectacularidad a la que nos tiene acostumbrados “El Tío Steve”, el tema termina por resolverse de una manera mucho más intimista y, sin dudas, de forma poética.  Al respecto, cabe mencionar que esta vez no son la valentía, ni el autosacrificio los valores que consiguen derrotar al mal, sino que son la fe, la esperanza y, en especial el amor, aquello que consigue eliminar a una criatura como Ardelia, alguien incapaz de cobijar en su negro corazón estos sentimientos.

Espantosa ilustración que muestra a Ardelia, alimentándose del miedo de un niño.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Cuando TNG consiguió superarse a sí misma. SEGUNDA PARTE.


8- The Price (El Precio): El supuesto primer agujero de gusano estable (especie de pasadizo que  permite cruzar enormes distancias en muy breve tiempo) ha aparecido en el espacio de un planeta, cuyos habitantes desean lucrar con ello.  Por esta razón se ha orquestado una negociación para ofrecer al mejor postor los beneficios de dicho fenómeno, realizándose esto en el mismo Enterprise.  Tanto la Federación como 3 pueblos extraterrestres están interesados, lo que implica, por supuesto, unas cuantas rencillas (y más todavía, porque se involucran nada menos que los Ferengi).  Paralelo a todo esto, uno de los visitantes a la nave entabla una relación amorosa con Deanna.
    Tal como se mencionó más arriba, aquí aparece por primera vez dentro de la cronología trekker un llamado agujero de gusano, concepto de la astrofísica bastante caro a la ciencia ficción y que gente de ciencia como Stephen Hawkins ha estudiado como una posibilidad real. Con posterioridad este concepto fue fundamental para el desarrollo del spin-off de Viaje a las Estrellas: Abismo Espacial 9 (abreviado como DS9).  Por otro lado, a menos que me equivoque, es la primera vez que se menciona el Cuadrante Gamma (sitio supuestamente bastante inexplorado por la Federación, cuando se transmitió este episodio), una de las 4 partes en las que se divide la galaxia según estas series.
    De igual manera, el romance entre Troi y su galán permite abordar un tema de tipo moral, relacionado con el abuso de la superioridad, que se puede tener por sobre otros y más si estos ignoran las facilidades extras que poseen sus rivales.  Asimismo, podemos reconocer el valor que es posible darle a la persona amada (o “deseada”, según sea el caso y/o cómo se le mire), sobre cuánto es capaz uno de renunciar por esta otra persona.

Contemplen nuestro "agujerito"...de gusano (no sean mal entendidos).

9- The Vengeance Factor (El Factor Venganza): Un pueblo que no lleva mucho recuperándose tras siglos de guerra civil, entre castas y vendettas familiares, requiere de la intervención del Enterprise para llegar a negociaciones con los pocos rebeldes a su nuevo sistema de gobierno (lejos más justo que lo que habían llegado a tener).  Es así que junto a la gobernanta del planeta, van en busca de los autoexiliados y se inician las conversaciones para que estos se reintegren a su nueva sociedad.  Paralelo a todo esto, Riker tiene un nuevo flirteo con una mujer, tratándose de una de las integrantes de la comitiva que llega a la nave (en contra al recuerdo que tenía, en verdad el “N° 1” sí que tiene a lo largo de la serie una extensa lista de conquistas, muchas de ellas con alienígenas).  
     La caracterización de los extraterrestres que piden su ayuda a la Federación, permite evidenciar el papel de la violencia dentro de las comunidades y/o etnias, terrible situación con tantos ejemplos a lo largo de nuestra historia; los llamados “crímenes de odio”, productos de la intolerancia hacia la diversidad, que responden muchas veces a una idea de supuesta superioridad étnica, aparecen en este capítulo que termina trágicamente y nos lleva a reflexionar acerca de varios temas: el rol de los políticos (cuando estos en efectos se encuentran preocupados de sus conciudadanos) y la diplomacia, para mejorar la situación de un pueblo.   

10- The Defector (El Desertor): Los romulanos están de vuelta y como ya es habitual en sus apariciones, lo hacen por medio de una emotiva e impactante historia.  
     Un funcionario de la burocracia del imperio enemigo contacta con el Enterprise, para informarles de los planes de su gobierno, de iniciar una guerra de la manera más cobarde que se les haya ocurrido.  Ante una noticia como esta, no queda otra que comprobar la veracidad de sus palabras y si es así tomar las medidas respectivas para evitarlo o estar preparados ante el desastre; sin embargo, como el supuesto desertor no inspira por completo confianza, la situación se acompleja…Hasta que es revelada la verdadera identidad del informante y los motivos de su accionar.
     El juego de intrigas detrás de todo esto, a lo que se suma el manejo de la información, propio de quienes desean sacar provecho de ello, convierte este capítulo en uno de los más llenos de tensión de todo lo que va la serie.   Secretos dentro de secretos, como los que aquí aparecen, para confundir a los enemigos y manipularlos, viene a ser una característica propia de los romulanos desde su primera aparición en TOS, como una extrapolación de la Guerra Fría en la que en aquellos años estaba sumido el mundo; por lo tanto el desconocimiento de la verdadera naturaleza del enemigo, era una de las mayores debilidades de los bandos en conflicto, detalle que bien podían utilizar para su favor los contrincantes.
     Además, independientemente de que continúan los romulanos desarrollándose como los mejores villanos de TNG (aún nos queda un resto para que los Borg, regresen con todo su horror), la humanización que aquí se hace de esta raza tan artera, hace imposible que el espectador no admire rasgos de honor y otras virtudes, incluso entre aquellos que en general se han mostrado tan belicosos a los ojos de los federacionistas; por lo tanto, por muy diferente que nos puedan parecer los demás, si nos damos el tiempo suficiente como para conocerlos, nos podemos dar cuenta de que en el fondo compartimos muchas cosas en común con aquellos que nos provocan tantos prejuicios.
    Por cierto, acá nos reencontramos nada menos que con el “villano” romulano, interpretado por Peter Jurasik y a quien tuvimos el gusto de conocer en otro gran capítulo de esta temporada: El Enemigo.

Romulanos...Villanos orgullosos e intrigantes de pura cepa.
11- The Hunted (El Cazado): Una civilización bastante sofisticada tiene pretensiones de unirse a la Federación y todo va muy bien hasta que se escapa un supuesto criminal muy peligroso y desalmado.  El “villano” resulta ser un ex soldado mejorado genéticamente, para ser el arma ideal en la guerra civil que hasta hace poco tuvo al borde de la catástrofe a dicha sociedad; no obstante, como ahora ya han conseguido la paz, los gobernantes han decidido olvidarse por completo de su pasado, condenando a este hombre y a otros como él a vivir en “prisiones de lujo”, para que nadie más les recuerde las atrocidades cometidas. Pero la libertad es un bien al que todos tienen derechos y el ex asesino, así como los suyos, se niega a someterse.  En el intertanto de su escape, el antiguo militar logra establecer una especie de vínculo con Deanna, quien es incapaz de no sentir simpatía por esta víctima de la guerra y sus secuelas.  
    Esta historia permite abordar de manera muy interesante las consecuencias de un enfrentamiento bélico en un pueblo, tanto en quienes se vieron sometidos a estar en sus trincheras, como para aquellos que la orquestaron y para la gente inocente que la vivió a su manera.  De igual manera, es posible reconocer el tema de la responsabilidad con los veteranos y su reinserción en la sociedad, que en especial desde sus autoridades debe ayudarlos a recuperar la dignidad que perdieron como “carne de cañón”.
    Como dato curioso, esta fue la primera actuación del connotado actor James Cromwell, en alguna serie de Star Trek, quien incluso luego sería uno de los protagonistas del filme Star Trek: Primer Contacto, como el mítico Zefram Cochrane (personaje central de la cronología trekker).

12- The High Ground (Una Causa Noble): Primer episodio de la temporada (¿Y tal vez el único?) dedicado a la doctora Beberly Crusher, puesto que su intervención viene a ser fundamental para resolver parte fundamental del conflicto de esta historia.  Lo anterior, debido a que el Enterprise en una misión humanitaria asiste a las víctimas de una (otra) guerra civil; es así que tras liderar la asistencia médica a enfermos y heridos, Beberly es secuestrada por el bando enemigo, de aquellos a los que ha estado cuidando.  Durante su cautiverio la doctora se entera de que quienes la han raptado, sufren de una enfermedad mortal causada por sus propias herramientas, que les han permitido escapar del otro bando.
    El argumento permite abordar el tema del terrorismo y cómo desde el punto de vista en que se aborde su presencia, un movimiento separatista o las acciones bélicas de una minoría, supuestamente oprimida, puede llevarnos a dudar acerca de la verdadera identidad de los criminales.  Situaciones como estas en la vida real abundan y en ese sentido este capítulo toma un fuerte carácter político y de crítica social, por cuanto denuncia la propaganda y las justificaciones libertarias de muchos para llevar a cabo actos de tremenda violencia.  El idealismo con el que se toma una revolución, al punto de justificar decisiones que atentan contra la vida de inocentes, expuesto sin eufemismos, nos recuerda el discurso político de la Serie Original.  La tolerancia y la diplomacia también están presentes, que tal vez no sea muy entretenido este capítulo que digamos, aunque que bien posee sus valores que promueven la reflexión en el espectador, capaz de ver más allá de la evasión producida por la televisión.
    Cabe destacar la actuación de Gates McFadden, la doctora Crusher, a quien no habíamos tenido antes la oportunidad de apreciar de manera más cabal su talento: puesto que aquí durante varios minutos es capaz de ser muy expresiva, sin tener que usar diálogos y solo a través de su lenguaje corporal.

13- Déjà Q (ídem en español): El Q al que conocemos ha sido condenado a vivir como mortal, despojado de sus enormes poderes como castigo por el resto de su especie, debido al abuso con el cual los había ocupado, atormentando a muchas especies “inferiores”.  Es así que el ser pide asilo en el Enterprise y lo consigue, si bien con reticencia por parte de Picard.  Durante su permanencia a bordo, se le ordena a Data hacer de su compañero y de ese modo se establece una muy especial relación entre ambos, puesto que tal como le dice, en uno de los excelentes diálogos de este episodio, el androide a Q:

     “Usted ha conseguido como castigo, lo que yo he buscado lograr toda mi vida” (refiriéndose a la humanidad).

      La experiencia, como no, le permite descubrir el verdadero sentido de la mortalidad al orgulloso ex dios, quien si bien no podría catalogarse como alguien malvado, sí hasta el momento había sido caracterizado como un personaje conflictivo y despreciativo del resto de los seres vivos.  No obstante, aquí nos damos cuenta de que nuestro Q tiene su corazoncito, puesto que tal como queda demostrado nadie es perfecto y todos estamos llamados a seguir aprendiendo y crecer como sujetos.  
     Debe saberse que esta es la primera ocasión en que vemos a otro Q, aparte del ya conocido e interpretado con tanto carisma por John de Lancie.

¡Los mariachis han invadido el Enterprise!
14- A Matter of Perspective (Cuestión de Perspectiva): Uno de los capítulos más famosos de la temporada y probablemente de toda la serie, viene a ser este que aborda un tópico caro a Star Trek: un personaje que es acusado de un crimen, que por supuesto no cometió y/o sometido a un juicio para demostrar su inocencia, tanto como para defender su libertad (tan solo recordemos el inolvidable La Medida de un Hombre, de la temporada anterior). 
    En este caso se trata de Riker, quien es enviado junto a Geordi hasta el laboratorio de un importante físico alienígena, para ver cómo le está yendo con un encargo que le hizo la Federación.  Tras salir Will del lugar, puesto que se quedó más tiempo que su compañero en el sitio, este explota y el oficial es acusado de haberlo destruido; de igual manera se le imputa haber abusado de la esposa del científico, a quien supuestamente también mató.
     En el holodeck se recrea la visita del N° 1 y su relación con los anfitriones, todo visto desde al menos 4 puntos de vista diferentes (he ahí el nombre del episodio), de modo de desentrañar la verdad.   La dramatización de cada versión se encuentra llevado a cabo de una manera muy atractiva, destacando las variantes entre una y otra, que como queda claro en esta historia, la verdad es algo escurridizo y la duda frente a ella es algo más que razonable.

15- Yesterday's Enterprise (El Enterprise del Ayer): Sin dudas uno de los más bellos y recordados, por no mencionar mejores, episodios de TNG.   
     Nuestros héroes se ven frente a una de esas tantas “distorsiones espacio-temporales” que abunda por ahí.  Todo va normal dentro de lo establecido, hasta que de un momento a otro la realidad cambia y el Enterprise ya no es como lo conocemos: la alianza entre el Imperio Klingon y la Federación nunca fue llevada a cabo y debido a ello entre ambas fuerzas hay una cruenta guerra que lleva años desarrollándose…La que más encima está perdiéndose por parte de los federacionistas.  Todo podría mejorar gracias a la imprevista aparición de una nave del pasado, nada menos que el Enterprise-C, cuyo aporte podría inclinar la balanza a favor del otro lado.
    Como la continuidad cronológica ha sido alterada considerablemente, Worf, por supuesto, ya no es miembro de la tripulación; no obstante, sí en su lugar se encuentra nada menos que Tasha Yar, quien dentro de esta nueva cronología no ha muerto.  Por otro lado, Guinnan es la única de todo el mundo que se ha dado cuenta de que “algo raro” está pasando y que esa realidad alterna está mal, razón por la cual debe ser corregida.  
     El cambio realizado al mismo Enterprise-D, con menos luminosidad en el punto y cierta modificación en los trajes (ahora mucho más “militares” de lo que nos tienen acostumbrados) nos lleva, sin dudas, a la ilusión de que estamos mirando otra cosa, si bien los personajes mantienen su esencia (a diferencia de los dobles malignos del llamado “Universo Espejo”, que conocimos gracias a ese otro gran capítulo, aunque de la Serie Original, titulado Mirror, Mirror).  Esta sensación de inquietud, de incertidumbre o de presenciar algo anómalo, se completa con un guión soberbio, apoyado en excelentes actuaciones, en especial de la oscarizada Whoopie Goldberg en su mejor intervención hasta el momento para su serie amada y Denisse Crosby, quien regresa para devolvernos a ese personaje, que ahora sí podemos llegar a querer gracias a la cuota de dramatismo y de heroicidad que aquí le dan (y tampoco se puede dejar de lado que la Crosby. se ve, sin dudas, hermosa con el traje que aquí lleva).
    Por otro lado, interesante pueden ser los datos “ñoños” de que en este capítulo vemos a la segunda capitana de una nave de la Federación y que acá es donde Worf, aprende a tomarle el gusto al jugo de ciruela pasa que tanto llega a adorar.

El inolvidable regreso de Tasha Yar.
16- The Offspring (La Descendencia): Otro de los grandes episodios de esta temporada y, por supuesto, uno de los más memorables de Star Trek en general…Conocido en palabras sencillas como La Hija de Data.
    Nuestro querido oficial “mecánico” ha dado vida a otro ser de su especie, al que además considera como a su propio retoño; incluso le da un nombre, Lal, que significa “querida”.  Todo esto viene a causar un verdadero revuelo dentro de la nave y de la Federación misma, puesto que Data incluso ha llegado a superar su propia programación, al dar vida no solamente a un ser autónomo y consiente, sino que incluso más cercano que él mismo a la humanidad que desea abrazar el propio Data.  Lal se incorpora en general sin mayores problemas, en la cotidianeidad  del Enterprise, en un proceso de crecimiento personal acelerado, considerando su especial naturaleza y permitiendo, de igual manera, que su propio progenitor vaya desarrollándose, como el ser perfectible detrás de su búsqueda de la humanización.  Las maravillas que son tanto Lal como Data, no pueden quedar más de manifiesto a lo largo de este hermoso capítulo.
    Por otro lado, un almirante llega a la nave para reclamar la imperiosa necesidad de que el nuevo androide, quede al cuidado de la Federación y no de Data; de esta manera los cuestionamientos que recuerdan lo sucedido, en el igualmente memorable episodio de la segunda temporada, La Medida de un Hombre, vuelven a ponerse en el tapete: ¿Son inteligencias artificiales como estos propiedad de la sociedad o poseen su propia  autonomía? Data se niega a entregar a su hija y apela a su derecho a la paternidad, con lo que no es difícil identificar la reflexión acerca del sentido de la familia y de los lazos paterno-filiales, a través de algunos de los mejores diálogos y escenas, que se han podido escuchar/ver hasta el momento en la serie.  
    Difícil resulta no emocionarse en más de una ocasión con esta otra joyita, donde además la actuación de la actriz que interpretó a Lal, ayudó, cómo no, al tremendo impacto audiovisual de esta obra.
     Este fue el primer capítulo dirigido por Jonathan Frakes, Will Ryker en TNG y quien luego volvería a encargarse de esta labor, debido a su buen desempeño tras las cámaras e incluso dirigiendo las películas Primer Contacto e Insurreción para el cine de este show. 

Padre e hija...y un momento desgarrador.
17- Sins of the Father (Los Pecados del Padre): Seguimos con la seguidilla de capítulos de antología, de esta ya magistral tercera temporada y que, recordemos, consagró para siempre en la historia de la televisión a TNG.
     Un oficial klingon llega al Enterprise siguiendo el programa de intercambio, que ya se había estipulado en Cuestión de Honor durante la segunda temporada (cuando Riker estuvo un tiempo sirviendo en una de sus naves) y este resulta ser nada menos que alguien ligado al pasado de Worf.  Es así que el comandante invita al Jefe de Seguridad a limpiar el honor de su padre, puesto que en su patria ha sido acusado de traidor al Imperio; supuestamente por haber sido responsable de una famosa masacre, en la que estuvieron involucrados nada menos que los romulanos.  Por supuesto que alguien como Worf, no puede resistirte a algo como esto y viaja hasta el mundo hogar de su pueblo y acompañado por Picard, para participar del juicio en el que quedará  sellado para siempre su futuro.
     La historia permite destacar al personaje interpretado por Michael Dorn, como uno de los sujetos más heroicos de todo Star Trek y posesionar aún más a los mismos klingons como una de las razas más llamativas de la franquicia, gracias a la riqueza con la que los guionistas la fueron definiendo a lo largo de este programa y los que les sucedieron.  Por otro lado, el carácter shakespereano, digno de algunas de sus mejores tragedias, en los que temas como el honor, la familia y la traición fueron abordados en esta otra perla televisiva, consiguió de igual modo convertir este capítulo en uno de los preferidos de muchos fanáticos.
     Por otro lado, esta fue la primera ocasión en Star Trek que se mostró la patria klingon, desarrollando para ello grandes escenarios y que luego a través de las películas y el resto de los spin-offs, sería uno de los puntos fuertes de este universo ficcional.  De igual manera acá, por primera vez, apareció la nociva familia de los Duras, grandes villanos y responsables de las desgracias a las que se ve sometido Worf a partir de ahora.  También en este inolvidable episodio, tuvo su debut dentro de la franquicia el camaleónico actor afroamericano Tony Tood, quien luego haría varios otros papeles en más de un título trekker e incluso llegó a repitirse este rol en otra ocasión.  

Skakespeare en modo klingon.

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