domingo, 14 de julio de 2019

Pecados de Omisión. SÉPTIMA PARTE


1. Cuentos de la Dimensión Desconocida.

      La famosa serie de televisión antológica creada por Rod Serling a finales de los cincuenta, La Dimensión Desconocida (The Twiligth Zone en su lengua original) estuvo llena de historias impresionantes e inolvidables.  Abarcando los géneros de la ciencia ficción, el terror y la fantasía adaptó a grandes autores de la época como Ray Bradbury y Richard Matheson y quienes muchas veces oficiaron de guionistas, ya sea a través de ideas originales o reelaborando antiguos textos suyos para la pantalla chica.  No obstante, la mayoría de estas pesadillas y sueños son obras del propio Rod Serling, quien demostró a través de esta creación suya poseer una de las mentes más ingeniosas del siglo pasado.  Y es que no solo se trataba de mera entretención, puesto que en cada uno de sus episodios encontrábamos crítica social y argumentos muy elaborados, que permitían abordar grandes temas y preocupaciones, llevándonos a la reflexión y a cuestionarnos nuestra propia existencia.
     Desde niño que adoré este programa, gracias a su versión ochentera que veía todos los martes a eso de las 10:00 PM, emitida por Canal 13, muchas veces yéndome a acostar con miedo y ello debido a la impresión que me provocaban la mayoría de las veces tales producciones.  Solo ya adulto pude verme la versión original, que en su bello blanco y negro, más los tremendos actores de fama internacional que tuvo, me hizo darme cuenta que esta era lejos la mejor de todas (asimismo, en 2003 vi otra actualización que me gustó bastante, aunque lamentablemente le fue mal y solo tuvo una temporada).  La película de 1985 también me fascina y en cuanto a la versión de este año, aún no la he podido apreciar.
      Y todo este preámbulo para referirme al primer “Pecado de Omisión” de esta séptima entrega.  Todo fue cuando una vez andaba en el Persa Bío-Bío, sitio del que ya antes les he contado y donde acostumbro conseguir casi de todo, aunque más bien artículos de interés ñoño, como libros, pelis y cómics (en ocasiones una que otra figurita de colección, que lo último fue una reproducción del auto de la película Christine, sobre la novela del mismo nombre de Stephen King, hecha por John Carpenter), cuando vi que uno de los caseros (nombre que acá les damos de forma indistinta a vendedores y compradores, en el mercado “informal”) al que les compro de vez en cuando literatura y/o historietas, tenía nada menos que unos precioso tomos de antologías de cuentos basados en dichas historias; eran unos volúmenes en tamaño de bolsillo, de unas 200 páginas más o menos (o según creo recordar) y que se supone había llevado al terreno del relato el propio Rod Serling.  Mi caserito los vendía bien baratos, a unos $1000 ó $2000 y eran como 5 volúmenes diferentes.  Ese día me sobraba la plata y estaba acompañado por mi amigo Marcelo López, de quien ya me he referido en otras ocasiones y que es uno de los tantos ingratos “amigos históricos”, que pese a todo lo que pasamos juntos, apenas se da tiempo de pasarse por este blog.  La verdad es que no recuerdo, quién de los dos se fijó en las joyitas que tenía nuestro librero (a quien Marlo lo conocía desde antes), pero el tema es que en vez de ocupar sabiamente el dinero que me quedaba de otras compras, me limité a echarle una ojeada a los dichosos textos y quien sí decidió adquirir tan solo un ejemplar, fue mi compadre.
    Por cierto, gracias al mismo Marlo, quien gentilmente me mandó la foto de la portada del tomo que compró, me acabo de enterar de que la empresa que sacó dichos volúmenes fue nada menos que la legendaria Editorial Novaro, importante empresa mexicana y que según se cuenta se fue a la bancarrota para el terremoto del 85 de su país (y a la que le debemos las primeras ediciones en español, para Latinoamérica de los cómics de DC)…¡Cuando se entere mi amigo Miguel Acevedo de este yerro mío, me va a colgar!
    Libros como ese no se vuelven a encontrar, que estamos hablando de títulos que llevan largo tiempo descatalogados y lamentablemente las editoriales que hay hoy en día no se interesan en rescatar; en cambio, los momentos de estupidez que hacen a uno desaprovechar oportunidades como esta abundan ¿No?


2- El Gran Libro del Terror.

     El presente es un “pecado de omisión” algo diferente, más bien relacionado con la inocencia que tuve en mi llamada juventud y que con los años se transforma en cinismo o en el fruto de la experiencia o como quieras llamarle, según la persona en la que te fuiste transformando con el paso de los años…
    Una de las chicas de la universidad por la cual tuve una especie de enamoramiento (no le llamo amor, que la verdad no se trataba de que tampoco de ese sentimiento más profundo que te deja todo el rato pensando en quién te tiene prendado) fue Noelia.  No sé si llegué a saber su apellido, aunque sí tengo claro que estaba como un año o dos más que yo, adelantada en la carrera de Castellano, la misma que hice yo para titularme como  profesor.  La conocí en uno de los, por lo general, ramos pedagógicos y en el que ella estaba atrasada por haberse “echado” alguno de la especialidad (supongo).  Si la memoria no me falla, fue ella quien se acercó a mí y me buscó conversación al verme leyendo algún libro “ñoño”.  Yo de inmediato quedé prendido de su persona, que no solo la encontré bonita, sino que además en aquellos años encontrarme con una muchacha, que además de atractiva tuviese los mismos intereses que yo, era una maravilla a la cual no podía ignorar.
    Fue entonces que decidimos hacer un primer intercambio… ¡De libros! Su servidor le pasó al objeto de su admiración un tomo de Lovecraft, de esos de bolsillo que sacó Alianza Editorial, en una época en la que el “Soñador de Providence” solo aparecía en nuestra lengua en escasas ediciones y ella me pasó a cambio un tremendo volumen de esos de Martínez Roca, al que puso el más que sugerente nombre de El Gran Libro del Terror.  Cabe mencionar que de los dos, yo fui quien salió ganando de esta amistosa transacción. 
     Bajo el nombre original de The Dark Descent (El Descenso Oscuro), corresponde a una antología de gran tamaño y de cerca de 500 páginas en español, la cual contenía cuentos y novelas cortas de autores clásicos como Ambrose Bierce y Edith Warthon (esta autora gringa de narraciones más bien realistas y que, como muchos de sus colegas, no dejó de sentirse atraída a veces por la literatura sobrenatural) y algunos más contemporáneos, como renombrados tales como Ray Bradbury, Lovecraft, Richard Matheson, Clive Barker y Stephen King, entre otros.  La idea de tener autores de “dominio público”, junto a otros aún vivos, era la de mostrarle a sus lectores la evolución del género a lo largo de los años, puesto que la selección hecha por David G. Hartwell abarcaba casi 100 años de historias de horror.  Su primera publicación data en español de 1989, pero creo que originalmente fue sacado en su lengua original al comienzo de esa misma década.
      Feliz como una lombriz me llevé lo primero y único de Noelia que tuve a mi casa, para comenzar a devorarlo como loco.  Además tenía otra razón para leer ese tomo: el año anterior (¿o fueron unos meses antes?) un amigo que tuve y en cuya amistad lamentablemente no pude profundizar (más por desinterés suyo), me había prestado El Segundo Gran Libro del Terror que me gustó demasiado, de la misma editorial; aunque en verdad se llamaba en inglés Dark Forces (o sea, Fuerzas Oscuras), de 1980, que Martínez Roco sacó con el otro nombre para aprovecharse del éxito del anterior.  
      Bueno, resulta que me terminé la antología bien rápido, en cambio, Noelia a lo más había avanzado solo un resto con el libro más pequeño que le pasé.  Todo un caballero le devolví su antilogía, que ahora que recuerdo se lo había regalado otro compañero suyo que también andaba detrás de ella (al que conocí…y no me agradó por ser mi competencia).  Quedamos en que apenas terminara de leer los cuentos de Lovecraft, me lo devolvería; sin embargo, tiempo después mi protoenamorada abandonó la universidad y nunca más volví a saber de ella…Así que perdí tanto a esa potencial novia, como a mi libro…Y adivinen qué me dolió más.
      ¿Y por qué se trata de un “pecado de omisión? Pues debido a que fui un tonto inocentón y no debí haberle devuelto tal joyita, que ahora probablemente formaría parte de mi colección.   


3- El Incidente Jesús y El Efecto Lázaro.

       Cuando los ñoños de la ciencia ficción literaria "de pura cepa", que hemos leído la saga de Duna de Frank Herbert (o al menos se han visto la famosa peli de 1982, que hizo David Lynch, como las dos miniseries noventeras), nos enteramos de que el año que viene se estrena una nueva superproducción hollywoodense, sobre el primer libro de la serie, imposible no ponerse a pensar acerca de las maravillas de su autor.  Y es que este señor escribió otros textos, aparte de aquellos que le dieron gran fama, entre los que se encuentran justamente aquellos que también están entre mis cuitas literarias.  
      Escritas en colaboración con Bill Ransom (autor del que no tengo idea), creo forman parte de una trilogía de novelas con nombre pseudo religioso, siendo el tercero de ellos El Factor Ascensión (que uno de los temas favoritos de Herbert era justamente la fe y los dogmas teológicos).  Ignoro si la última parte de este ciclo se encuentra en español, pero lo que sí tengo muy claro, es que al menos los dos primeros títulos y que aquí menciono, fueron sacados por la recordada editorial Ultramar (que contaba con una tremenda colección de ciencia ficción), en unas estupendas ediciones en tapa dura y con portadas bellísimas.
    Pues, resulta, que hace años andaba por la Librería Universitaria (de la misma Universidad de Chile) y como ya conté en la anterior entrada a esta, cuando me referí a Marfil de Mike Resnic, a principios de este siglo pillé entre sus ofertas este título.  Yo ya me había leído Duna hace rato y creo que también Destino: El Vacío, así que bien sabía de que tenía entre mis manos dos títulos valiosos.  Como me pasó con la mencionada novela de Resnic, para entonces ya contaba con mi platita y la verdad es que solo “5 luquitas” por título, podía desembolsar sin problemas…Y aquí me tienen, lamentándome una vez más por mi torpeza.   A ver si alguna librería “de viejos” me da la oportunidad de resarcirme de estas torpezas, que en todo caso hace casi dos décadas que tengo pendientes aún en mi biblioteca unos 5 otros títulos suyos (entre ellos la segunda trilogía de Duna).

Esta foto que encontré en Wikipedia me demuestra que efectivamente sí sacaron la trilogía completa los de Ultramar,

miércoles, 10 de julio de 2019

Así era en "mis tiempos". PRIMERA PARTE.



     Cuando me pongo a pensar todo aquello que facilita nuestras vidas, entiéndase por la tecnología, y que damos por supuesto al tenerla día a día con nosotros, no dejo de considerar que en efecto estamos en el futuro con el que soñamos de niños...Es así que hoy quiero recordar con ustedes, aquellos años en que todo funcionaba distinto y los recursos con los que contábamos eran otros, al punto de que las generaciones actuales no podrían creer que el mundo antes funcionaba de esa forma.
     Vamos por parte, mejor.

1. Los cassettes.

     Antes de los discos compactos, mucho antes del mp3 (¡Tremendo invento este!), estaban esas dichosas cintas contenidas en un armazón rectangular y con dos agujeros en el centro dentadas, que las ponías en dispositivos ad hoc como equipos de radio, para escuchar tu música favorita o grabar algún audio que requirieras.
    Baratos salían estos artefactos, que comprabas en las tiendas de tu barrio sin problema y que tenían el inconveniente de que a veces se te enredaba la cinta, toda hecha un desastre y debías enrollarla con un lápiz para en el mejor de los casos recuperar la música que tanto te costó conseguir; para qué hablar de lo peor, que era cuando se te magnetizaba la cinta y la grabación se te borraba (con nostalgia recuerdo, que con una de las mesadas que me dio mi papá, cuando era estudiante de enseñanza media, feliz me compré en este formato la banda Sonora de Twin Peaks...y un día me encontré con la triste sorpresa, de que al hermoso tema central compuesto por Angelo Badalamenti se le "perdió" como un minuto de la partitura).
     Cuando querías hacerte tu colección de música, obviamente lo más caro era adquirir los cassettes originales y que en todo caso, a veces pillabas por ahí una que otra oferta que te volvía loco de alegría. En otras ocasiones, si tenías a mano una radio u otro aparato con doble cassetera, podías grabar de un cassette "master" a otro virgen y de ese modo lograbas añadir a tus tesoros el audio obtenido de esa forma. También existía otra forma para conseguir estos audios y que consistía en aprovechar los programas radiales, justo cuando emitían la música que te gustaba; podía ser que al azar encontrabas el tema que deseabas o ya sabías de antemano que en una fecha y horario determinados, iban a dar un especial sobre el artista o grupo que te gustaba (y entonces sufrías si había interferencia o el locutor hablaba en medio del tema, como cuando decían el nombre de la estación radial, lo que claramente te estropeaba la grabación)...Y debo contarles que fue gracias a este último recurso, que conseguí la mayor parte de mis primeros audios (que con mucho cariño recuerdo el programa Música en 35 milímetros de Radio Futuro, sobre bandas sonoras, que daban los domingos a las 23:00 horas y que esperaba semanalmente con devoción).


2- El Atari 800 XL.

     Previamente a las tantas consolas de videojuegos, que hay en la actualidad dentro del mercado, de las que casi año por año sacan versiones más sofisticadas y convierten a las anteriores en algo casi anticuado, estaba este computador ("ordenador" en España) personal y que se vendió como pan caliente por estos lares, más o menos a mediados de los ochenta.
    Fue este modelo el primer computador que tuve, que nos regalaron mis papás a mis hermanas Jenny, Mabel y a mí para una Navidad. Con Mabel nos habíamos obsesionado con la idea de tener uno, cuando nuestros primos Fuentes Jiménez nos fascinaron con esa maquinita, que usaban en la práctica para puro jugar videojuegos, así que queríamos uno para nosotros solitos (pensar en utilizar este aparato con otro propósito, que no fuese divertido, como hacer tus tareas, era algo que no se nos ocurría...que además en aquellos tiempos, la computación no estaba tan avanzada como para ocuparla de ese modo en casa e internet ni siquiera era algo que había soñado con las fantasías de la ciencia ficción).
      Como se habrán dado cuenta, también tuve mi etapa de gamer, que tuvo dos temporadas en mi vida al respecto: en los ochenta, cuando me iba a los locales a perder tiempo y plata en los arcades, para después jugar desde mi casa, ya sea en solitario o con quien fuese mi compañer@ de ocasión (por lo general mi hermana Mabel, que Jenny siempre fue fome a la hora de compartir con nosotros, el gusto por estos placeres ñoños, entre ellos pelis y seriales); luego a mediados de los noventa, ya como universitario, me volví loco con los más elaborados videojuegos de la Nintendo 64, que tenía mi sobrino regalón de aquel entonces, Alonso. Tal cual como durante mi infancia, ya mayorcito me amanecía los fines de semana y en vacaciones metido en estas adicciones; luego me acostaba con los ojos rojos y la mente embobada, soñando que seguía jugando y a veces hasta saltando en la cama, como si fuese Mario Bros, alzándose para evitar los obstáculos de su camino.
      Pero mejor me detengo en mi viejo Atari. Esta máquina tenía, por supuesto, su teclado y una especie de cajuela en la que iba el procesador; no llevaba pantalla (al menos tal como yo la conocí o recuerdo) y en cambio se conectaba a tu televisor para poder ocuparlo a través un cablecito que se atornillada a unas perillas de la tele y tendía a romperse fácilmente (todo un engorro, por cierto). En el teclado iba un espacio para que pudieses meter los catridges, o sea, los juegos automáticos; no obstante, estos eran muy caros para nosotros y los únicos que llegué a usar de ese tipo, eran un par que me prestaba un amigo, lejos más pudiente que yo. En cambio, usábamos videojuegos grabados en los mencionados cassetes y que se ponían dentro de una cassetera para que se "cargaran", lo que demoraba muchos minutos, que a uno se les hacían eternos y que dependía de la complejidad del videojuego para ello; la cinta al pasar iba marcando un contador y mientras sucedía esto sonaba un ruido espantoso, que a veces cuando estaba por llegar a su conclusión se "caía" y tenías que volver a iniciar el proceso (algunos juegos venían con el simple juego del ping pong digital, ese de la pantalla negra, las dos barritas a ambos extremos y la bolita que debías golpear, el que se cargaba casi de inmediato para que no te aburrieras). Como nunca fuí muy bueno en la mayoría de los videojuegos, me aburría rápidamente y al rato ya estaba sufriendo con estoicismo la carga de uno diferente.
      Casi todos los juegos que yo tenían eran "piratas", que me los conseguía con mis amistades y mis primos; siendo los primeros pirateos que hice en mi vida, ocupando la radio cassette de mis papás. Cuando ya me había convertido en un pirata experto, fuí grabando varios títulos en una misma cinta, por ambos lados.
      Por cierto, se usaban joysticks similares a los de los arcade, los antepasados de los actuales con más funciones y botones.
     También recuerdo que llevaba una especie de manual bien fome y que traía unas especies de códigos que debías copiar, en lo que te tardabas un montón y luego si lo completabas sin error aparecían en pantalla una imagen medianamente artística, aunque simplona.  Un día me di cuenta de que si hacía uno que otro “retoque” en los códigos, los dibujitos finales salían distorsionados y eso me entretenía más que si lo hiciera tal y como lo indicaba el libro.

lunes, 8 de julio de 2019

¡No quiero despedirme de Jessica Jones!


1. Antes de todo.

     A principios del mes pasado se estrenó la tercera (y supuestamente última) temporada de Jessica Jones, el segundo show televisivo de Netflix en imagen real producto de su alianza con Marvel/Disney, tras su exitoso Daredevil.  Estos nuevos 13 episodios sobre la ex superheroína, ahora convertida en detective privada, vienen cerrar todo un ciclo de casi 5 años de dichos programas, coproducidos y emitidos por tal empresa...Un verdadero broche de oro, respecto a la manera de adaptar para la pantalla chica los cómics marvelitas, con versiones para adultos sofisticadas, de guiones inteligentes, actuaciones sobresalientes y producciones al nivel de las hechas por Hollywood.  Supongo que hay un antes y un después de estos títulos, que durante casi 5 años nos dieron a los ñoños, algunos de los mejores momentos de nuestra vida como televidentes.
    Ahora solo nos queda recordar y apreciar lo que nos dieron estos shows, a la espera de que ojalá regresen con nuevas temporadas, una vez que Disney estrene de una vez por todas su propio sistema de streamming, que hace rato nos tiene prometido o sea Hulu, la otra alternativa propuesta, quien se haga cargo de los "huérfanos marvelitas".

2. La trama.

    La segunda temporada terminó con un hecho muy dramático: la violenta muerte de la madre de Jessica.  Por otro lado, la mejor amiga y hermana adoptiva de la protagonista, la bella Trish, tomó dos difíciles decisiones que marcarían su vida para siempre y, como no, su relación con la justiciera; una de ellas acercándola a su versión de los cómics como Gata Infernal (otra vigilante de atuendo llamativo y súper poderes) y la otra (muy ligada ambas), que pondría en aprieto su relación con Jessica.
     Una serie de muertes pavorosas hace pensar que hay detrás un asesino serial, cuya identidad es descubierta por la inteligente investigadora.  Lo que pareciera ser algo sencillo, a la hora de neutralizarlo no es tan fácil, puesto que el villano resulta ser más inteligente de lo común, si bien no tiene superpoderes y consigue hacerse la víctima frente a los medios; más encima se involucra en su caso la rastrera abogada Jery Hogarth, quien ve en todo esto una manera para sacar provecho económico y publicitario.
    Por otro lado, seguimos siendo testigos de las vicisitudes de los dos otros secundarios de peso o coprotagonistas, según cómo queramos llamarles: la mencionada "chupasangre" sigue enfrentándose a la enfermedad que se le diagnosticó y que la tiene ad portas a su muerte; no obstante, en contra de lo que podría haber sucedido con cualquier otro personaje de la ficción o de la realidad, dicha sentencia no la ha convertido en mejor sujeto.  Pese a la perra que viene a ser esta mujer, es fácil que el espectador se identifique con su soledad y sus constantes meteduras de pata, entre las que se encuentra su acercamiento hacia un antiguo amor de juventud; queda de manifiesto con respecto a las vicisitudes de la leguleyo, que en todo caso en su mayoría son producto de sus propios errores, lo complicado que puede ser alcanzar la felicidad (para muchos) y estar en paz con uno mismo, así como con otros...Luego, la respuesta, tal y como la vemos presente en personajes como Jessica Jones, sería aceptarse tal y como se es, con virtudes y defectos, para luego ir construyendo paso a paso una vida lo más plena posible (humildad y amor como elementos esenciales para esto, algo que le falta a la ambiciosa jurista).
     De igual manera nos encontramos con el amigo de Jessica, Malcolm, el atractivo morenazo ahora empleado de Jeri y quien se ha vuelto alguien importante dentro de su empresa.  Su viaje interior desde que lo conocimos, primero como drogadicto y que gracias a su nueva vecina logró salir del pozo en que estaba, a ayudante de esta y ahora lejos con un mejor pasar, nos muestra cómo el poder (real) y las malas influencias pueden hacernos perder el norte; sin embargo, estamos hablando de alguien con corazón noble (algo que le falta a su jefa), de modo que dicho hombre, al menos, nos demuestra que si estamos dispuestos a corregir nuestros yerros, es posible retomar el buen camino.
    Si en la segunda temporada Jessica tuvo un romance con un interesante artista de origen latino (otro personaje en la serie de pasado más o menos "turbio" y que nos sirve para abordar los temas de la resiliencia y la redención), justo cuando pensábamos que este amorío (más sexual que afectivo, en todo caso), vemos a través de un flashback bien avanzada la serie que ha terminado...Y es que en esta ocasión la Jones conoce a otro hombre guapo, quien posee un poder muy especial y el será relevante dentro de los acontecimientos de la temporada.


3. Un magnífico cierre.

     Cada capítulo está lleno de sorpresas y tras terminar solo nos hacer querer seguir enganchado a la historia.  Hay bastante violencia, como bien ya sabemos que poseen estos programas, que los cómics en los que se inspiran hace rato que dejaron de ser los "productos infantiloides", que fueron hace tiempo ya.  Por igual, no falta su cuota de humor, no tanta como en las películas del UCM, aunque sí gratas para bajar un poco la tensión luego de tanto drama.
     Tras 3 temporadas y los eventos de Los Defensores, bien podemos reconocer el heroísmo detrás de esa mujer solitaria y dura que es Jessica Jones.  Difícil la ha tenido la ex superheroína y ahora detective, quien pese a todas sus cuitas no duda en seguir con su lucha contra los criminales, defendiendo a los inocentes y víctimas de los delincuentes; vale mencionar que los mayores trabajos que ha realizado, a costo de su propia vida, han sido sin retribución económica, como cuando en esta última ocasión se involucra con el asesino serial ya mencionado.  La actitud que toma con todo esto y otros aspectos de su vida, entre ellos su relación con Trish y otros de su círculo más cercano, la vuelve alguien por quien podemos ahora con mayor razón sentir aprecio…y es que su heroísmo radica en cómo esta, es capaz de pensar en el resto, pese a que la vida la ha tratado tan mal; puede ser que no sea el alma de la fiesta, que sea una amargada, que tampoco se trate de la “mujer espectacular” que esperaríamos de alguien con sus habilidades extraordinarias, pero bien podemos confiar en el talante de su corazón, que hay una tremenda nobleza detrás de esa fémina desaliñada y alcohólica (que en todo caso, debido a sus poderes no se emborracha…como Wolverine).
      Esta temporada también está de vuelta Dorothy Walker, la madre de Trish y madre adoptiva de Jessica.  Complejo personaje que debido a su personalidad materialista y manipuladora, está más cerca de la abogada Jeri, que de sus hijas; no obstante, es capaz de sacarnos una risa de vez en cuando e incluso de despertarnos algún tipo de simpatía...Pues en esta ocasión, al menos dos veces, logra sobrecogernos, que no todo es blanco y negro en este tipo de ficciones, tal como bien sucede en la realidad.  Su complicada relación con "Patsy", se muestra maravillosamente en un capítulo que retrata los inicios de la carrera artística de su retoño, flashback que llegar a estar dramatizado de forma soberbia, como nos tiene acostumbrados esta serie y el resto de sus títulos hermanos.
     Y en cuanto a la propia Trish, el giro que por fin ha tomado el personaje, reinterpreta una vez más de forma realista el tema de los superhéroes (aunque si a mí me preguntaran, me habría gustado verla al menos un ratito con su traje de Gata Infernal... ¿Pues qué mal le hace al show y a los espectadores más ñoños tal hecho).
     Asimismo, regresa el agente Costa, quizás con mayor relevancia que en el pasado, quedando designado como uno de los mayores aliados de Jessica.  
     Por otro lado, si desde el principio tuvimos personajes LGTB en el programa, específicamente uno de los secundarios de importancia (quien tuvo más de una pareja a lo largo de estas 3 temporadas), esta vez nos sorprenden haciendo que de un viejo conocido, varón, se sepa de su homosexualidad...Bien por ello, aunque hasta cierto punto, puesto que una vez más caen en el estereotipo de la pareja compuesta por un hombre masculino y otro más bien femenino, realidad que solo cubre a un porcentaje de la comunidad gay; si en verdad se desea tratar la diversidad sexual y el respeto hacia otras opciones de vida, ya es hora que dejen de lado estas caracterizaciones que son reduccionistas y hasta cierto punto caricaturescas (que en otros shows basados en cómics, como The Flash y Arrow, también tenemos parejas gays de este tipo).  Por otro lado, en ningún momento vemos a este personaje y a su compañero besándose, algo que sí sobra entre las lesbianas de este título.
     Por otro lado, el empoderamiento femenino sigue tomándose la pantalla de Jessica Jones, que da gusto, a través de personajes de este género fuertes y carismáticos: representantes de la ley y el orden, artistas, empleadas, etc.  Dentro de estas cabe destacar, nada menos, que a una secretaria latina que ha contratado Jessica, una fémina de espíritu recio como ella y con quien no se lleva bien; aunque se nota como su jefa posee un corazón de oro...Lástima que en ningún momento llegamos a saber cómo se conocieron y si la serie no tiene futuro, este misterio quedará sin resolver.
      ¿Me equivoco o el villano de esta temporada es una especie de homenaje retorcido a nuestro psicópata favorito, para muchos, Dexter Morgan del recordado show Dexter), pues harto se parece el actor que lo interpreta, si bien en una versión menos guapa y más rechoncho que la del que llegamos a querer al ser personificado por Michael C. Hall.
      A lo largo de esta temporada, muere de forma muy dramática uno de los personajes secundarios, así como también nos volvemos a encontrar con uno de los viejos compañeros de andanzas justiciera de Jessica (el último guiño al mundo compartido entre esta producción y el resto de aquellas que, desgraciadamente, abandonan a Netflix).  
      La serie termina con un tremendo final, resolviéndose una de las preocupaciones de la protagonista y teniendo un triste desenlace alguien de los coprotagonistas.  Si hubieran confirmados nuevos capítulos, quizás podríamos salir de dudas sobre ese impactante destino; no obstante, solo nos queda rezar a ver si nuestro sueño se hace realidad.
      Hasta pronto, Jessica Jones, que solo te conocí gracias a tu versión televisiva; si no hay más de ti en esta adaptación, al menos me quedan los cómics ¿No?


sábado, 6 de julio de 2019

Sorpresas y sorpresas.

1- De qué va.

    Lo anterior es una de las primeras cosas que se me ocurre cuando pienso en qué título ponerle, a mi crítica literaria sobre el libro que nos reúne hoy; una obra que no puede deparar más emociones a sus seguidores, con situaciones inesperadas vividas por sus personajes, todos ellos ya encarnados dentro del corazón de su público: el séptimo tomo de la saga Artemis Fowl de Eoin Colfer.  Bajo el nombre de Artemis Fowl: La Hora de la Verdad, fue publicada en 2011 con el título en inglés de Artemis Fowl and the Atlantis Complex (o sea, en la lengua de Cervantes, Artemis Fowl y el Complejo de Atlantis, de modo que, una vez más, los editores hispanos cambiaron algo su nombre, aunque siempre manteniendo el sentido de la historia).
      El libro sigue con las aventuras del grupo de personajes que ya a estas alturas conocemos bien: el ex "delincuente de guante blanco", su fiel guardaespaldas Mayordomo y sus amigos del mundo de las criaturas mágicas, Holly Canija, Mantillo Mandíbulas y Potrillo.  En esta ocasión, todo parte cuando el pequeño "Fangosillo" ha invitado a una delegación de sus compañeros y aliados, para una demostración de su última invención, con la cual pretende contrarrestar el efecto invernadero en el planeta; todo va bien hasta que aparece una nave de improviso, que los ataca provocando un verdadero desastre.  Y es que detrás del incidente se encuentra un nuevo enemigo del genio irlandés, aunque como luego nos vamos enterando, también del resto de sus compañeros y quienes lo conocían  desde antes debido a sus fechorías.
     Sumado a lo anterior, está el hecho de que el mismo protagonista no solo ha cambiado en su parte valórica (convirtiéndose en mejor persona de lo que era cuando comenzó la saga), sino que  ha desarrollado un desorden de personalidad producto de sus coqueteos con la magia, que también lo está afectando considerablemente a él y a los suyos.
     Así que deben resolverse ambos dilemas que, como no, se conjugan para darle nuevos quebraderos de cabeza a nuestros héroes y antihéroes. 


2- Genialidades del libro.

     Hace rato que se mencionaba la mítica ciudad de Atlantis dentro de estas novelas, pero hasta ahora no se había profundizado en sus detalles; es así que ahora, como bien su nombre en inglés lo indica, por fin podemos llegar a saber bastante de la recreación que hace el autor de tal lugar…de su historia, costumbres, cultura y habitantes.  Colfer una vez más nos seduce con los datos que nos entrega, haciendo tan verosímil e interesante su versión del famoso reino submarino, donde transcurre buena parte de la trama, que el ancho mundo de las criaturas mágicas cada vez más se va llenando de ricos detalles.  
     El síndrome psiquiátrico y/o neurológico por el que pasa el muchacho, lo lleva a pasar por uno de los cambios más drásticos que le hemos visto hasta el momento y a través de cuyas manías nos queda claro, la maestría del escritor para narrar todo esto en una mezcla de drama, intriga y humor, que hacen de la lectura una verdadera delicia.  A ello se le suma una segunda fase de esta enfermedad, justamente llamada Complejo de Atlantis, que nos da dos de los mejores momentos del libro; asimismo, esta evolución de la enfermedad de Artemis, permite que se juegue con un escenario más de tipo surrealista, llevando el argumento a otro tipo de ambientación (la misma mente de este); algo inesperado para el público lector, si se considera la supuesta simpleza con la que partió toda esta saga.  Luego tenemos al chico actuando como nunca antes, lo que da paso a momentos tan hilarantes, que se echaban de menos cuando las últimas entregas fueron poniéndose más serias.  
     Hay que destacar los entretenidísimos capítulos dedicados a Mayordomo, quien hace un viaje nada menos que a México y a solas para ir en busca de su hermana.  De este modo, por fin nos volvemos a reencontrar con Juliet, de quien no sabíamos desde el tercer tomo de la serie, El Cubo B (narración que nos la hizo entrañable, lejos mucho más que su debut en el primer libro).  En dicho país ambos viven una experiencia muy particular, a través de la cual también se nos permite adentrarnos en el fantástico mundo real de la lucha libre azteca.  Que la narración se haya detenido en este par de hermanos, nos deja claro el peso que han conseguido ambos dentro de estos libros, incluso cuando Juliete no había aparecido tanto como su hermano mayor. 
     El libro no ha perdido la dimensión más madura que se consiguió con el tiempo, que no deja el autor de plantear temas como la responsabilidad, la culpa, la lealtad y la fraternidad, así como la misma redención a través de las nuevas oportunidades y la humanización que provoca el amor…Por no dejar de olvidar la, igualmente siempre presente, problemática de la ecología…No obstante, con cada libro se va armando a manera de puzle una ficción que toma elementos de nuestra cotidianeidad y del mundo actual, entre ello locaciones reales a lo largo del planeta y la rancia tradición folclórica europea de los cuentos de hadas, como también de su mitología, haciendo que cada nuevo trabajo suyo sea por lo general mucho más completo y grato que el anterior.  Y es que no solo hemos ido viendo crecer a Artemis (que en todo caso no pasa tanto tiempo cronológico entre una odisea y otra), sino que también al resto de los protagonistas (en especial Holly y Mayordomo) han ido cobrando una mayor identidad; incluso la dulce madre del chico millonario, se ha ido volviendo alguien muy interesante (quien, por cierto, acá posee un par de intervenciones bastante atractivas).
     Nuestros queridos enano Mantillo Mandíbulas y centauro Potrillo, no podían dejar de estar presente en esta pieza.  Cada uno de ellos tiene sus momentos de gloria, siendo para mí lejos mucho más divertido y gracioso, todo lo que tiene que ver con el ex delincuente y quien como Artemis, ha dejado su vida solitaria para llegar a demostrarnos que cualquiera pueda albergar algo de heroísmo en su corazón e incluso tomarle el gusto al compañerismo.  Cuando estos dos están juntos y se les suma el resto de los personajes ya habituales, imposible no estar a la espera de momentos fabulosos, entre los apuros en los que se meten y lo que provoca sus diferencias entre sí, pese al aprecio apenas verbalizado que han llegado a consolidar entre sí.

3- El nuevo villano.

    Queda claro desde hace rato, que el archienemigo de Artemis, Holly y compañía es la nefasta Opal Kovoi, quien es mencionada en más de una ocasión a lo largo de las páginas de este texto…No obstante, un nuevo malacatoso aparece dentro de la historia, alguien que bien podría decirse que es capaz de pisarle los talones a la megalomaniaca duendecilla.  Su nombre es Turnball Remo, quien es nada menos que el hermano mayor del heroico Julius Remo.   Como otros villanos de la saga, está tan bien caracterizado, que no deja de “robarse la película” vez que aparece y al punto de que posee sus propios capítulos en los que toma por completo protagonismo.
    Este sujeto aparece como alguien adicto a la violencia, lleno de triquiñuelas, valiéndose de su alto cargo en la PES para profitar de la confianza que han depositado en él e inmiscuyéndose en los bajos fondos, a los que puede acceder gracias a posición.  Inteligente y manipulador, a diferencia de otros de su calaña sabe ganarse el apoyo de sus pares, a los que lidera con mano de hierro y pese a ello ganándose su absoluta lealtad.  Interesante con respecto a él, resulta ser que a lo largo de la novela se van narrando antiguas fechorías suyas y en las cuales si bien no se profundiza, al menos nos dejan intrigados por darnos cuenta de que hay todo un arco argumental en potencia, sobre sus anteriores encuentros con los protagonistas.  Por otro lado, pese a su personalidad tan cara a los grandes mafiosos y jefes del hampa, este posee un punto flaco que termina por humanizarlo como a ninguno de los rivales que le precedieron: Que ama a una mujer y tal resulta ser nada menos que una humana.  Cabe mencionar que lo que parece una mera obsesión, en alguien acostumbrado a tener todo lo que quiere, pasando a llevar a quien se le cruce en el camino para ello, al final posee un tono de tragedia romántica inesperado, algo antes no apreciado en la saga.

4- Para finalizar.

     Este es el primer libro en lo que va de la serie que no es más largo que el anterior, puesto que la edición en español no alcanza las 400 páginas, cantidad a la que sí llega el tomo que le antecedió.  Así que considerando su corta extensión, respecto a otras narraciones de este estilo, como ya se dijo al comienzo de esta crítica, se trata de un libro tan atrapante y con un comienzo tan formidable que aunque todo queda tan bien anudado una vez que se resuelve el conflicto principal y las distintas subtramas, resulta fácil no quedar con gusto a poco o deseoso de más.  
     Luego de este libro, le sigue otro, de nombre Artemis Fowl: El Último Guardián, publicado en 2012…Desde esa fecha que su autor no ha vuelto a publicar nada de su serie más famosa.  Quien aquí escribe no tiene aún dicho título, aunque espero que me llegue en mi próximo cumpleaños tal libro para poder disfrutarlo, que luego de cómo termina el volumen 7, solo deseo saber cómo será la vida de Artemis tras las aventuras pasadas en el tomo que hoy nos ha reunido.  Según un amigo que lo leyó, Iván Sanhueza y el mismo que me presentó la saga al regalarme durante 3 años consecutivos sus primeras entregas, no es muy bueno; no obstante, prefiero hacerme mi propia idea al respecto.
    También es de esperar que la adaptación cinematográfica que hizo por encargo a Kenneth Branagh par Disney, a estrenarse en agosto de este año, le haga honor al libro y le vaya bien, de modo que ojalá cada uno de sus títulos posea su propia versión cinematográfica.  Así que a esperar qué tal sale y que  me llegue el libro que pedí, que espero sea de mi agrado y ambos casos no me decepcionen.


domingo, 30 de junio de 2019

A mí me gustó… ¿Y qué?


I- Antecedentes.

     La saga de Fénix Oscura es una de las novelas gráficas o series de X-Men más famosas, al punto de que es recordada con mucho cariño por los comiqueros marvelitas, puesto que sus eventos fueron fundamentales para la continuidad de las aventuras de sus protagonistas.  Aparecida en 1980, fue orquestada por dos de los artistas más relevantes en la colección de la también llamada Patrulla-X (bueno, en España especialmente), el guionista Chris Claremont y el dibujante (como luego también destacado escritor) John Byrne… ¡Sí, la misma dupla que luego nos regaló esa hermosa historia que es Días del Pasado Futuro.  
     Como primera adaptación audiovisual de este relato, encontramos lo realizado en la hoy de culto serie animada de los X-Men, allá por los noventa; siendo bastante fiel respecto a la historieta en la que se basó.  Con posterioridad, el cierre de la trilogía original cinematográfica de estos personajes, X-Men: The Last Stand (2006) hizo su versión libre de este dicho argumental, que a los más fanáticos (o ñoños) puristas de las viñetas no gustó, considerándose esta cinta como la de menor calidad de tal ciclo.
     Luego de los eventos del filme sobre la mencionada Días del Futuro Pasado, que supuestamente cambió algunos aspectos de la primera línea temporal, correspondiente a la trilogía original, se dio paso a una nueva adaptación ahora con el elenco “más joven”, continuación directa de X-Men: Apocalipsis.  Con la mayor parte del elenco que ya llevaba tres cintas juntos y, como no, incorporando unos cuantos nuevos dentro del argumento, fue dirigida por Simon Kinberg, guionista y productor de varios títulos de la Casa de las Ideas para Hollywood, entre ellas unas cuantas de los largometrajes previos a este.  Las comparaciones con The Last Stand y con el resto de las producciones sobre los también llamados “Hijos del Átomo”, no se hicieron esperar…Las que lamentablemente no han sido muy positivas que digamos.
     Pero acá está su servidor para reivindicar esta película, que si bien no es la mejor del conjunto, tampoco podemos decir que es mala.

II- La trama.

     Tras los eventos mostrados en X-Men: Apocalipsis, donde quedó demostrado para todo el mundo cómo los “Hijos del Átomo” los salvaba, de la amenaza del primer mutante de la historia (dato ñoño que solo pueden manejar marvelitas como yo), estos por fin fueron considerados héroes para la opinión pública.  Es así que ahora Xavier cuenta con una línea directa con el Presidente de USA y accede a sus peticiones ante cualquier eventualidad que el resto de las fuerzas del país no puedan controlar.  Debido a todo esto, los viejos alumnos del llamado Profesor X, deben hacer un viaje al espacio y allí un fenómeno cósmico ataca a Jane Gray, quien supuestamente sale inmune de ello; no obstante, de vuelta comienza a tener trastornos en su temperamento, los que al final resultan ser un peligro para los suyos y el resto de quienes la rodean. Cabe mencionar que lo que está pasando con la pelirroja, comienza a preocupar más de la cuenta al gobierno, de modo que aquello ganado con tanto esfuerzo se encuentra pendiendo de un hilo (y esto último no puede dejar de ser una crítica al oportunismo y “mala memoria” de los políticos y el Estado, que utilizan como carne de cañón a sus soldados y fuerzas de seguridad, para muchas veces abandonarlos cuando los conviene; así como por igual vuelve a presentar el problema de la intolerancia pública y el populismo).
     Por otro lado, una crisis se está gestando entre los líderes de los X-Men, que ahora se puede decir que este es compartido por los únicos de los mutantes originales que quedan, de aquellos que conocimos por primera vez en su versión más joven gracias a Firts Class; pues junto al telépata más poderoso de la Tierra, se encuentran Raven (Mística) y Bestia. Y es que a la cambiaformas no le gusta cómo ha cambiado su viejo amigo, algo de lo que también se ha dado cuenta el buen Henry McCoy. 
    Una tercera fuerza en pugna entra en la trama: la de una raza extraterrestre, que desea hacerse con la entidad que se ha apoderado de Jane Gray, quienes están dispuesto a todo para ello.  Se trata de seres poderosos con sus propios planes y los primeros de su naturaleza alienígena, en salir dentro de uno de los filmes de la saga mutante. 


   Una maravilla ñoña: las voces originales del tráiler con imágenes de la mítica serie animada.

III-Para tener en cuenta.

a) Lo que me gustó.

    Podría decirse sin tapujos que esta película pretende no solo contar otra vez los acontecimientos de la mentada saga Fénix, si no que a su modo es un homenaje a The Last Stand y ello se puede ver por el atuendo que usa Jane Gray cuando pierde la cordura, por los actos heroicos de Cíclope hacia el clímax y que rememoran los de Wolverine en esa otra cinta, como a sí mismo la partida de ajedrez entre los viejos amigos/rivales Charles Xavier y Erik Lensherr, entre otros detalles que en estos momentos se me escapan.  
     Da gusto reencontrarse con alguien tan simpático como el velocista mutante Peter Maximoff (quien nunca es llamado acá como Quicksilver, su nombre de guerra, desde que tuvo su entrada dentro de estos largometrajes), pero su participación es bastante escasa en comparación con lo que vimos de él anteriormente…y tampoco es tan graciosa como nos tenía acostumbrados.  En cuanto a los personajes reintroducidos en la entrega que antecedió a esta, como era de esperarse salieran los jóvenes Tormenta y Nightcrawler (o Rondador Nocturno, si quieren llamarlo bajo su título en español), que el último tiene mayor participación. Eso sí, se extrañó a la adorable Jubilo en escena, que habría sido genial tenerla de nuevo por acá y ahora con más diálogos.  Por otro lado, el inesperado cameo de Dazzler, una mutante que fue muy popular cuando la música disco estaba en su cenit (de hecho, fue creada para aprovechar dicho éxito), viene a ser un agradable guiño para quienes conocemos algo del resto de los personajes que pululan entre estas viñetas.  
     Y si de personajes carismáticos estamos hablando, más si se trata de los principales de tal serie de cintas, no podía faltar otra vez la mención a Raven.  Cabe recordar que la versión que aparece en la tetralogía, interpretada por la talentosa Jennifer Lawrence (ganadora de un premio Oscar…y una de las mujeres que más me ha hecho llorar en la vida, je), viene a estar bastante alejada de aquella que sale en los cómics. Hacia la Mística de estas otras películas, es casi imposible no sentir aprecio e incluso admiración, en comparación a la asesina cruel, xenófoba y resentida que es en realidad dentro de las viñetas; puesto que a lo largo de los años, la hemos visto evolucionar y crecer como persona, al punto de pasar de antiheroína a cuasi villana y, por último, a superheroína por derecho propio, quien más encima se ha vuelto una inspiración para muchos…entre mutantes y humanos corrientes.  Por cierto, en los tráilers juraba que esta ya no aparecía interpretaba por la mencionada Lawrence, puesto que se ve bastante distinta respecto a las anteriores entregas…Supongo que será porque ahora está más mujer y cuando filmó Fist Class tenía solo 20 años.
      Y no podía dejarme en el tintero a su versión de Magneto, lejos mucho más humanizado que el de los cómics (si se le considera sus etapas más nefastas, como la de Grant Morrison), quien si bien aparece recién bastante avanzado el metraje, no deja de robarse la cámara y sacarle suspiros a más de un (a) espectador (a).  Da gusto ver también cómo Erick ha logrado su propia paz interior, luego de tanto odio y pena dentro de su corazón, que esta vez por fin lo vemos actuar con todo su poder, ya no motivado por esos sentimientos, sino que como alguien defendiendo a otros.  No hay manera de comparar el crecimiento espiritual que han tenido el Amo del Magnetismo y la chica azul, con la pérdida de su anterior equilibrio por parte de Charles Xavier…Sin dudas una interesante vuelta de tuerca.
     Para aumentar la carga dramática de esta película, quizás la última con tal elenco y que mantenga la continuidad que hemos seguido a lo largo de casi una década, muere uno de los personajes principales.  No diré de quién se trata, pero vayan preparándose.
    A todo esto, la banda sonora fue compuesta nada menos que por el connotado Hans Zimmer, así que bien se podría decir que posee si no la mejor de todas estas producciones (incluyendo las dedicadas a Wolverine), sí una de las más sobresalientes (y que es la que ahora mismo escucho, mientras escribo en estos momentos).  Épica y sinfónica, se suma a otras composiciones realizadas por el músico alemán sobre adaptaciones hollywoodenses, de cómics famosos, algo solo repetido en distintos casos por gente como Danny Elfman, Tyler Bates, Bryan Tyler y Cristopher Young (pues recordemos que Zimmer realizó la banda sonora para El Hombre de Acero, Batman versus Superman y El Sorprendente Hombre-Araña 2).


b) Lo que podría haber sido mejor.

     Dentro del Universo Marvel, los mutantes o bien son una evolución de la especie humana o corresponden a una especie paralela a la de los homo sapiens; se puede entender que con todos los poderes que tienen, envejezcan más lento, pero puede resultar algo inverosímil, que algunos de ellos se mantengan casi iguales a como los conocimos en los sesenta en Fist Class (en especial los cuatro personajes que provienen de esta cinta, entre los que se incluye Magneto).  Bien sabemos que Wolverine envejece más lento (quien, por cierto, no aparece en este filme, puesto que se supone que al menos Hugh Jackman nunca más volverá a interpretarlo) y se supone que Magneto e incluso Mística/Raven también poseen cierta juventud extendida…¿Pero el Profesor X? Y es que salvo que acá sale calvo, como en los cómics (cambio suyo que se explicó de forma muy original hacia el final de Apocalipsis), se ve en la práctica igual a como estaba, cuando lo vimos por primera vez bajo dicha encarnación.  
     Cada entrega de esta segunda continuidad (si se considera como primera, la de la trilogía con la que comenzó todo) transcurre en una década diferente: sesenta, setenta, ochenta y noventa… ¡Pero esta, a diferencia de Capitana Marvel y que también está ambientada en dicho decenio, no se nota mucho que suceda durante esos años! Y es que no se ve mucha tecnología y moda de tal era, que digamos.
      No he leído mucho de las aventuras de estos incomprendidos superhéroes, ni tampoco conozco tanto el lado más cósmico de las historietas marvelitas, pero al menos sí tengo claro que a la hora de hablar de “marcianitos” relacionados con la saga Fénix, es el Imperio Shi’Ar el que acá posee tremendo protagonismo.  Por lo que acabo de ver en Wikipedia, sí salen de forma parcial los D’Bari, aunque no son relevantes dentro de la cronología de la Casa de las Ideas.  Ahora bien, entiendo que hayan usado a estos como los malos de la trama, por una cuestión de economía, que ver a Lilandra y compañía habría sido muy costoso…Aunque soñar no cuesta nada ¿No?


                                               Tráiler 3 de la película que hoy nos reúne.

domingo, 23 de junio de 2019

Creo que lo mejor es "echarse" a los malos...¿No?


1. La trama.

     La primera temporada de El Castigador terminó con la vara muy alta, que no solo se trataba de la producción Marvel-Disney-Netflix más dura y violenta, sino que estaba llena de emoción y entre ello hasta una lágrima podía sacarte. Era de esperar que Frank Castle volviera a la pantalla chica, para continuar su guerra personal (y justificada) contra el crimen.
     El antihéroe de la calavera, interpretado en tercera ocasión por John Bernthal (si se considera la primera de ellas, su introducción en la segunda temporada de Darevil), retorna a la pantalla chica poco más de un año después, del estreno de su propia serie. Es así que luego de profundizar en su pasado y sus razones para no perdonar a los criminales, en esta nueva ocasión lo vemos en una faceta más heroica que nunca (que no todo se trata de venganza).
      El azar o el destino, lleva a nuestro protagonista a cruzarse con una muchacha que viene escapando de unos tipos que la quieren matar. Solo un experto como él podría ver y decodificar, las señales que indicaban que algo nefasto se estaba cocinando; de ese modo, el veterano se ve involucrado en una batalla que lo hará llegar hasta las triquiñuelas políticas, que tan bien se dan entre los poderosos y corruptos de Gringolandia.
      Recordemos que antes de iniciar su cruzada, Castle era un esposo y padre devoto; de modo que toda esa pasión se convirtió en odio intenso, en contra de los malvados acostumbrados a oprimir a los inocentes. Si antes estuvo dispuesto en ayudar a Micro a recuperar su antigua vida, incluyendo a su familia (para que este no la perdiera y no sufriera su propio calvario), la llegada de esta chica a su vida, despierta en él al padre protector que apenas habíamos logrado vislumbrar. Por lo tanto, el arco argumental en torno a la relación entre el hombre y la muchacha, viene a ser uno de los grandes atractivos de la temporada (que, como no, las actuaciones de sus actores se encuentran a la altura de tan sólidos guiones). Además, la chiquilla para nada resulta ser un personaje estereotipado, el típico niño o adolescente detestable por tratarse de alguien demasiado perfecto u odioso; al contrario, se vuelve todo un complemento para el protagonista y quien no solo ve en ella a una víctima a la que defender, sino que a una oportunidad para plasmar su paternidad frustrada. De este modo, la relación entre ambos lleva a Castle a mostrar una humanidad, que roza en la ternura y que nos muestra su verdadera debilidad: el amor hacia la familia y en especial hacia los hijos y niños (de hecho, en al menos dos ocasiones diferentes, nuestro Castigador demuestra piedad y flexibilidad, con criminales que logran demostrar este tipo de sentimiento).
      La muchacha misma que despierta en el vigilante todo lo de arriba, se vuelve una de las protagonistas de la temporada. Su carácter fuerte, pese a su juventud y a su falta de experiencias (que, en todo caso, igual le ha tocado vivir terribles sucesos que pocos adultos han pasado), la ubica entre los personajes sólidos del show. Valiente, voluntariosa e inteligente, no se queda corta al lado de sus compañeros de aventura.


2. Viejos conocidos.

      Por otro lado, si se nos va revelando a un protagonista capaz de sacrificarse por una menor que le recuerda a su hija, estableciendo con ella luego una relación de tipo paterno-filial, en esta ocasión también se profundiza en la lealtad con sus pares: o sea, la fraternidad. Es así que regresa a la serie su antiguo compañero del ejército, el moreno dedicado a ser consejero de ex veteranos y quien ahora toma mayor relevancia en esta temporada. La incondicionalidad entre los dos, al punto de arriesgar el todo por el todo hacia el colega en apuros, nos retrata muy bien el viejo tema de la amistad entre hombres. Cabe mencionar que, por lo tanto, Curtis en esta segunda temporada se convierte en uno de los personajes principales de la historia (por otro lado, que tenga una pierna amputada, utilizando una extremidad ortopédica a manera de reemplazo, resulta ser una celebración a la inclusión; puesto que este nos demuestra, que solo la voluntad para vivir con dignidad nos permite realizarnos, por sobre nuestras vicisitudes).
      Y si de amistad estamos hablando, no podemos olvidar lo que viene a ser este lazo entre un hombre y una mujer, ya que vuelve por un capítulo la querida Karen Page, la ex pareja de Daredevil. Solo ahora que ya conocemos mejor a esta fémina, con su pasado oscuro (gracias a la tercera temporada, del programa dedicado al Hombre Sin Miedo), podemos comprender cómo ella puede sentirse tan cercana a un hombre como Frank; y es que independientemente de sus diferencias, ambos reconocen en el otro a una persona que lucha por un mundo mejor y que ha tenido que levantarse de sus cenizas para seguir viviendo. Por cierto, tras la cancelación del título sobre el Diablo Guardián y otros de Netflix/Marvel/Disney, esta es la primera y tal vez última vez en que vemos a un personaje de una de estas series, como invitado en alguna serie hermana.
      Otro tremendo personaje femenino con el cual nos reencontramos, es con la agente Madani y quien no deja de estar entre los protagonistas. Es así que tras los acontecimientos pasados, su trato con el antihéroe ha llegado a un punto en el existe un respeto mutuo y a través del cual esta servidora del Gobierno, se ha dado cuenta que un hombre como Castle más que alguien fuera de la ley, es alguien necesario para acabar con amenazas como las que él extermina. A sus ojos y a los de muchos (que el público real también puede asumir esta certeza), no queda otra que aplicar todo el rigor a los criminales violentos...Algo que en USA más de una vez lo han tenido en cuenta, a lo largo de su historia. Queda decir que Dinah y Frank más de una vez trabajarán juntos a lo largo de esta temporada.
       No solo los "buenos' de la historia regresaron este año, que por igual reaparece el ex mejor amigo de Castle, Billy Russo y ahora villano, conocido en los cómics como Puzle. La última vez lo vimos en coma, tras la paliza que le dio el Castigador a manera de castigo por sus crímenes, para que viviera el resto de sus días llevando marcado en lo que fue su otrora bello rostro, la evidencia de la monstruosidad de su corazón. Ahora bien, en los cómics este es en verdad espantoso, que en la serie optaron por dejarle solo unas cuantas cicatrices en la cara, quizás para no afear tanto al actor a cargo suyo. No obstante, está mucho más demacrado y delgado que en el pasado, manteniendo esa postura suya peligrosa. Igual destacable viene a ser que este en la presente adaptación, tiene problemas de memoria, lo que se condice con su nueva imagen como alguien roto e incompleto, un puzle humano; asimismo, no es un "malo de pacotilla", que los guiones le otorgan cierta nobleza que no esperábamos en él. Su destino es cruzarse otra vez con el compañero al que traicionó, así como con la mujer que confió en él y a la que también desechó de su vida. En todo caso, si uno quiere verlo en pantalla y en carne y hueso, tan horripilante como el de las historietas, recomendable es la película The Punisher: War Zone, para nada mala.

3. Renovación de personajes.

     Nuevos personajes salen, entre ellos un agente del FBI afroamericano, fiel creyente en la ley y el orden, de modo que ve a Castle y a Madani como individuos reprochables; sin embargo, debe tocarle en algún momento darse cuenta de que las cosas no son blanco y negro, puesto que la vida está llena de matices. Además aparece una psiquiatra, especialista en tratar a pacientes violentos, y quien se involucra más de la cuenta en las rencillas entre Frank, Dinah y (otro tremendo personaje complejo, que en su caso nos comprueba que, al parecer, buena parte de sus colegas están más perturbados que la gente a la que atienden).
    No obstante, quien sobresale por sobre los dos de arriba, viene a ser Pilgrim. Se trata de un amoroso padre de familia, que pertenece a una comunidad muy religiosa y el cual hace el trabajo sucio para sus líderes, quienes se esconden bajo su supuesta bondad. Este, tal como la mayoría de los protagonistas del programa, esconde un pasado violento, del cual escapa y que en algún momento regresará a su vida. Cabe decir que se trata de implacable asesino nato, como el mismo Castle, que viene a ser la otra espina en el costado de Frank y compañía. Su personalidad cansina, de vestir propio de un pastor evangélico, más su regia estampa varonil, le otorgan un carisma especial y convertirse en alguien que puede ser tanto o más peligroso que Puzle.

4. Evaluación final.

     El programa es tan violento como lo recordábamos, pero no cuesta aplaudir cuando el Castigador se "echa" a los villanos sin dudarlo (que incluso esta vez hasta mujeres malvadas y despiadadas hay, entre ellas una interpretada por la siempre solvente Annete O Toole, la recordada Martha Kent de Smalville). Igual hay uno que otro toque de humor, que se agradece tras tanto gore.
    El varonil John Bernthal sigue dando la estampa como el Castigador, de rostro impertérrito y presencia amenazadora (bueno, para los villanos, claro). Esta vez lo vemos más usar su símbolo, la calavera y en los últimos segundos del final de temporada (probablemente el fin de la serie, a menos que Disney la rescate cuando de una vez estrené su nueva plataforma de streamming), recién se nos da en el gusto a los seguidores, y a los más ñoños de los cómics, haciendo que use un atuendo calcado al de los varios que ha usado dentro de las viñetas.
    Por cierto, me habría gustado haberlo visto como miembro de Los Defensores, en el caso de que les hubieran hecho una segunda temporada.
     En los créditos aún sale Stan Lee como productor ¿Será acaso que cuando estaban produciendo este título aún seguía vivo? Lo más probable.  Y tras finalizar con broche de oro esta historia, sus responsables no dudaron en dedicarle a su memoria tan formidable temporada, que en todo caso este personaje no fue creado por "El Hombre", pero bien sabemos que fue gracias a él que los herederos de su legado pudieron seguir incrementando el panteón marvelita, con tan grandes personajes e historias.

John Pilgrim.

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