jueves, 12 de diciembre de 2019

Pecados de Omisión. OCTAVA PARTE.


    Última entrega, quizás hasta cuándo, de mi serie dedicada a todos aquellos libros que nunca me compré y me quedé con sentimientos de culpa.  Próximo año dedicaré estos escritos a los cómics con los que quedé pendiente (de puro tonto).

1- Cuentos de Guy de Maupassant.

     ¡Tanto que me gusta este autor francés (y ello se lo debo a mi amiga Karla Carrizo, quien me regaló una hermosa edición de varios de sus relatos) y de puro “apretado” no me compré una bella edición de sus cuentos!
     Fue este año o el pasado y andaba para variar en el famoso Persa Bío-Bío, del cual ya les he contado, cuando me pasé a donde los “caseritos” a los que les compro libros y cómics.  Así fue como me encontré con un precioso tomo de esos que hacían antes, con encuadernación en cuero y papel de Biblia.  Eran más de mil páginas y de seguro habían tantos cuentos (que incluso creo se incluían unas novelas entremedio), que si me hubiese decidido a llevarme conmigo este tomo, habría leído más historias suyas que las que ya disfruté en su momento.
    ¿Por qué no lo compré? Bueno, en ese momento me pregunté cuándo lo leería, que como ya deben tener claro tengo hartos textos que aún no repaso.  Lo peor de mi error es que esta colección estaba bien barata como para habérmela llevado, que igual estuve dudando un par de minutos.  Como ya me ha pasado en otras ocasiones, cuando volví a ir para allá y ya tenía la certeza de comprarla de una vez, ya no estaba. 


2- Contacto.

     Hace años ya que escribí sobre la película que hizo Robert Zemeckis, basada en la única novela del famoso divulgador científico Carl Sagan.  El libro lo he tenido muchas veces en mis manos, en una humilde versión de bolsillo allá por los noventa, que para variar estaba en la Librería Chilena a un precio muy barato; pero al final siempre acababa gastándome la plata en otros títulos.
     El 2018 andaba en una de mis tantas incursiones en el Persa Bío-Bío y me pasé de nuevo donde mis caseritos de los libros, cuando entonces uno de ellos tenía una preciosa edición en tapa dura y grande de esta novela de ciencia ficción sobre primeros contactos con una avanzada raza alienígena.  La verdad es que se trataba de una verdadera oferta, pero en aquel entonces me dije “Ya lo encontraré más barato” y todavía no se ha cumplido dicho deseo.


3- Fuego.

     Vuelvo a contar otro Pecado de Omisión relacionado con Joe Hill, en este caso con su cuarta novela, Fuego (The Fireman en su lengua original).  La edición en español respeta bastante la versión gringa, siendo lo mejor de ella de que se trata de una hermosa reproducción en tapa dura con sobrecubierta y colores brillantes.  
     No llevaba mucho tiempo de haber salido en el idioma de Cervantes, cuando me la encontré en la FILSA (Feria Internacional de Libro de Santiago); solo un stand la tenía, pero costaba algo cara, aunque luego de mi impase con su citada primera colección de cuentos yo bien claro tenía que difícilmente me volvería a encontrar con este títulos y otros más del escritor (que su tercera novela, NOS4A2, una historia de vampiros más encima, nunca la he pillado por acá).  Solo dos veces me he vuelto a encontrar con esta obra y siempre a precios exorbitantes (lo admito, he gastado más plata de lo que me pedían en esas ocasiones para cómics en formatos ómnibus, pero me duele gastar tal dinero en una novela).   
     Ahora recién he mirado las ofertas de Buscalibre.com y me he encontrado con el mejor precio para Fuego y he estado muy tentado de comprarlo…No obstante… ¡Tengo tanto pendiente! Que hago lo posible por no gastar más de la cuenta.


4- El Niño con Pijama de Rayas.

    Hace tiempo que me vi la película, que me emocionó mucho y me llevó a escribir uno de los primeros posts para mi blog (y que pueden leer pinchando aquí).  Me había prometido leerme el libro apenas pudiera, que más encima me lo habían recomendado harto.  
    Una vez estaba en la feria (¿Qué es una feria se preguntarán ustedes? Pues es un mercado que se hace al aire libre, con o sin permiso de las autoridades y donde se vende de todo, pero en especial alimentos entre frutas, verduras y elaborados, si bien igual hay comerciantes que se dedican en exclusiva a los artículos de aseo personal o para la casa, ropa y numerosos artículos…siempre todo más barato que en el comercio “formal”), cuando vi en un puestecito que era solo una lona sobre el piso y unas cuantas chucherías desperdigadas en su superficie, un ejemplar de esta obra.  Ahora bien, en estos lugares es habitual encontrar literatura, pero por lo general se trata de ediciones piratas, que si bien salen mucho más económicas, vienen con todo tipo de fallas (como colores deslavados para las portadas, fotocopiado y encuadernación en malas condiciones, páginas repetidas o faltantes, etc.); sin embargo, como “pirata consumado” que soy desde niño y amante de los libros, de inmediato reconozco una edición original de una de este tipo…¡Pues el libro era original, estaba en buenas condiciones- se veía hasta nuevo- y cobraban poco por él!
      Me quedé un rato detenido frente al caserito y hasta tomé la novela para echarle un vistazo; pero ya habían pasado hartos años desde que el deseo por adquirirla fue grande, así que seguí mi camino a casa, aunque hasta ahora aún pienso en esa obra que como otras no me la llevé conmigo.


5- Novelas Escogidas de Ellery Queen.

     Tuve un amigo que me habló primero de las divertidas historias policiales de este señor, pero solo con el tiempo gracias a una antología de cuentos policiales muy buena que tuve que leer, para realizar un control de lectura a mis alumnos, me enteré de que en realidad se trataba de dos escritores amigos que escribían juntos usando este nombre como pseudónimo (y, por cierto, el texto que leí de estos señores era en verdad muy gratificante).  Luego cuando vi la película basada en la novela corta Ventana Secreta, Jardín Secreto de Stephen King, me enteré de que hasta había una revista en honor a estos señores.
      Pues tuve la oportunidad de llevarme nada menos que 3 volúmenes (¿o eran 2?) en edición de bolsillo de sus obras, de esos tan elegantes que la Editorial Aguilar sacaba en papel biblia y con tapa roja de imitación de cuero.  Entre todos estos libritos hacían más de 3000 páginas de narraciones llenas de misterios y crímenes.  Fue justamente en el citado Persa Bío-Bío y en el local de uno de mis caseritos que pude comprármelos en oferta.  Como siempre lo dudé…“¿Pero cuándo me los leeré?” Me dije.  Y así fue cómo agregué a esta larga lista dichos títulos.


lunes, 9 de diciembre de 2019

Los trekkers volvemos a estar de duelo.


     Apenas llevábamos poco tiempo llorando la demasiado pronta partida de Aron Eisenberg (Nog), cuando ayer se nos dio la triste noticia de que Rene Auberjonois falleció a la edad de 79 años.  Su muerte no solo se trata de la pérdida de otro de esos actores que tantas satisfacciones nos dieron en los shows de Star Trek, sino que en especial para los seguidores de Deep Space Nine (DS9), corresponde a un mayor dolor porque se nos fue uno de sus actores principales y quien más encima personificó durante sus 7 temporadas a uno de sus mejores personajes: el Fundador Odo, Jefe de Seguridad de la estación espacial alienígena, que da el nombre al tercer spin-off de la franquicia.
    Todo un veterano de la actuación, que incluyendo tanto teatro, como cine y televisión, Auberjonois contó con varias destacadas producciones a su haber.  Incursionó en varios géneros, entre la comedia, los grandes clásicos de la literatura y de las tablas (era un histrión shakespereano, más encima), el policial y, como no, la ciencia ficción.  Sin embargo, pese a su disipada carrera, salvo un par de papeles, solo se hizo conocido y querido por mí, gracias al rol que le dio la fama entre los más ñoños de la casa.
    Como muchos de los artistas que fueron llamados a las filas para trabajar en el mundo de Viaje a las Estrellas, antes de obtener su contrato para DS9, tuvo un pequeño papel en una de las mejores cintas para el cine de la serie clásica: Star Trek VI: The Undiscovered Country (1991), donde interpretó a un oficial de la Federación, si bien apenas tuvo diálogos.
     Entre 1993 y 1999 fue su desempeño en el citado programa, donde desde el capítulo piloto (Emisario, una realmente bella manera de cómo comenzar una serie que hizo historia) llamó la atención por su raro aspecto y personalidad, que con el tiempo se fue desarrollando al punto de tener uno de los arcos argumentales más atractivos de este título.  El show parte mostrándonos a este sujeto como supuestamente el único de su especie, un cambiaformas que corresponde a una forma de vida por completo distinta a la de quienes lo rodean, ya que la base de su existencia no es en base al carbono (como ocurre en más del 90%  en el planeta Tierra), sino que del silicio (que en la ciencia ficción habitual es mostrarnos especies tan exóticas como esta, si bien en este caso es real, que en efecto hay unas cuantas algas y pequeñas especies marinas con dicha cualidad). Toda una novedad fue en su momento que, debido a las particularidades de este para transformarse en objetos y otras criaturas, siendo una de las primeras producciones televisivas en usar el efecto especial llamado como morphing, creado para exitazos hollywoodenses como Terminator 2, consistente en hacer que una imagen vaya cambiando gracias al uso de la tecnología computacional, se usara de forma frecuente en pantalla el mencionado proceso.

Odo y Quark en uno de sus mejores momentos: en el capítulo The Ascent de la quinta temporada.
     En las dos primeras temporadas está el misterio sobre su origen, el que solo es dilucidado al principio de la tercera.  Su amor por la bella bajoriana Kira Neris, por quien hace lo posible por ganarse su corazón y su singular amistad con el ferengi Quark, la cual parte supuestamente como una enemistad y es que ambos personajes son muy distintos entre sí, corresponden a dos elementos fundamentales de su biografía ficticia y que tantas satisfacciones nos dio.
    El talento de Auberjonois destacó en Abismo Espacial 9 (nombre con el que se conoce en Latinoamérica hispanoparlante) al tener que darle tantos matices emocionales a su rol y que en más de una ocasión sacó risas y lágrimas a los espectadores.  Personalmente su Odo fue junto a Quark uno de mis dos personajes favoritos de la serie y siendo la relación entre ambos algo que disfrutaba mucho, cuando los capítulos se centraban en dicha fraternidad que nunca era verbalizada por ambos.
    Sus seguidores tuvimos el gusto de reencontrarnos con él en Star Trek: Enterprise, gracias al episodio número 20 de la primera temporada.  Es así que en Oasis aparece casi sin maquillaje, como el líder de una especie inteligente humanoide muy avanzada.  Igualmente ya en el bello capítulo Far Beyond the Stars, de la sexta temporada de DS9, se nos concedió la oportunidad para verlo con su rostro real.
    Tal como pasó con el citado Aaron Eisenberg y su Nog, tenía la ilusión de volver a verlo en Star Trek: Picard, de eminente estreno y gracias a ello saber qué fue de su raza, los Fundadores, grandes rivales de la Federación y de sus aliados, tras su derrota al final de DS9.  Bueno, podrían ocupar a otro actor para que lo personifique, pero ya no será lo mismo al no contar con el veterano artista.
    Nada más puedo decirles de este tremendo actor, salvo que agradezco haber tenido la oportunidad de haber conocido su trabajo y disfrutado tanto de la labor que realizó para uno de mis programas predilectos (lejos, el que más me gusta de toda la franquicia).  Ya habrá tiempo de volver a gozar de las andanzas de Odo cuando, ojalá, salga en blu-ray el programa y pueda verlo en HD como Dios manda.


                          Odo despidiéndose de su amor Nerys en el último episodio de la serie.

domingo, 8 de diciembre de 2019

Otra mirada a la narrativa de Elena Aldunate.



I- Profundizando en la obra de nuestra “Dama de la Ciencia Ficción”.

     Tras haberme leído y disfrutado la colección de cuentos Angélica y el Delfín, de mi compatriota Elena Aldunate, hace más de dos años, me hice la promesa de visitar de nuevo a la autora que sin dudas se ganó mis respetos con creces (pese a que no todas las historias del tomo fueron de mi agrado, que no por falta de talento de la escritora, sino que simplemente me faltó cercanía personal con esos otros textos suyos).
     Cuando supe que la editorial nacional Cuarto Propio había sacado una hermosa reedición de algunos de sus trabajos, me propuse adquirirla apenas pudiera; por eso mismo grande fue mi sorpresa cuando, como si fuese algo mágico o una intervención divina, que poco después de acabar el mencionado libro me encontrase con una oferta de este otro volumen, así que no dudé en llevármelo conmigo.
     Es así que para cerrar la trilogía de mis revisiones, sobre los tres grandes autores chilenos clásicos de la ciencia ficción, que me dispuse a leer de una vez esta obra y de la cual ahora profundizaré en la medida que me sea posible.

II- Cuentos de Elena Aldunate: La Dama de la Ciencia Ficción.

     Cuarto Propio es un muy respetable proyecto editorial chileno, que debe su bello nombre a un valioso ensayo de la escritora feminista gringa Virginia Wolf. Este apoyó a dos académicas estudiosas de la literatura para volver a publicar a Elena Aldunate (Macarena Cortés y Javiera Jaque respectivamente), valiosa autora nacional que llevaban tiempo sin reeditarse sus obras, salvo, tal vez, su serie infantil de Ur por intermedio de Editorial Universitaria (sello perteneciente a la Universidad de Chile). 
     Las responsables de este redescubrimiento de la narrativa de la Aldunate, de modo de hacerla conocida a las nuevas generaciones y permitir que aquellos que ya sabíamos de ella pudiésemos acceder a su literatura hace rato descatalogada, postularon a un concurso del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, del Gobierno de Chile y felizmente lo ganaron. Esto permitió sacar un precioso libro que reúne sus dos series de relatos, correspondientes a El Señor de las Mariposas (1967) y la mencionada Angélica y el Delfin (1976).
     Para realizar su labor, que no solo se limitó a sacar los cuentos a un formato más moderno, se contactaron con sus familiares para reunir información y material exclusivo sobre la artista, incluyendo datos biográficos apenas conocidos, tener acceso a sus originales y archivos personales, entre ellos sus fotografías.
     De este modo, gracias a todo lo anterior, quien tiene en sus manos esta edición no solo llega a conocer a una valiosa narradora criolla; sino que además accede a tres presentaciones y/o análisis de su obra, incluyendo la del especialista chileno en ciencia ficción Marcelo Novoa (mucho más fácil de digerir y/o comprender que otro ensayo que le antecede…demasiado complejo para mi gusto), sino que tras leer sus textos por igual puede contemplar bellas reproducciones de viejas portadas de su bibliografía y fotos personales.

III- Los cuentos.

     En primer lugar debo decir que como ya me leí lo correspondiente a Angélica y el Delfin, habiendo escrito al respecto para este blog, me salté sus historias para dedicarme a los relatos que forman parte de El Señor de las Mariposas; por lo tanto, solo me limitaré a dar mi opinión sobre esta parte del libro.
     Considerando que la autora primero escribió y público el volumen de El Señor de las Mariposas, casi una década antes que Angélica y el Delfín, uno puede darse cuenta que sus narraciones consiguieron mayor valor estético luego de un buen tiempo escribiendo; con esto, quiero decir en pocas palabras que la Aldunate mejoró mucho como escritora entre un libro y otra, en lo que concierne al fino arte de los textos breves y por eso mismo sus títulos que comprenden su primera colección no están tan acabados como los de aquella que le siguió ¿Por qué razón digo esto? Pues, debido a que dichas obras más parecen en su mayoría bocetos, que cuentos acabados y revisados, siendo la mayoría demasiado cortos como para tratar una historia completa y clara; de este modo, el lector puede quedar anonadado, porque cuando espera que todo se desarrolle luego de motivarnos con su comienzo, la trama acaba antes de conseguir un clímax. Incluso, de entre todos los títulos que comprenden esta parte del tomo, solo 4 de ellos corresponden a la ciencia ficción (El Mecano Verde, Juana y la Cibernética, Golo y Número 50004), género con el que se relaciona la Aldunate; asimismo, hay un relato en la práctica inclasificable, que podría interpretarse como si perteneciera a la fantasía científica ("experimental" le llamó mi amigo Marcelo López, cuando lo releyó para ayudarme a entenderlo, que pese a su interpretación tan inteligente, aun cuando lo repasé por segunda vez, apenas pude entenderlo y encontrarle algo de pies y cabeza).
     Muchos de estos relatos se mueven en el mundo de la ambigüedad, no sé si a propósito o no, que incluso el mejor trabajo de esta colección, Juana y la Cibernética, bien podría considerarse por las alucinaciones de una mujer sola y desesperada; lo mismo ocurre con el mismo cuento El Señor de las Mariposas, sobre las fantasías infantiles y no acerca de efectivamente una amistad entre una menor de edad y una entidad más o menos sobrenatural; por último, el relato que cierra el libro, Candia, no deja de pertenecer a las frágiles fronteras entre la realidad, lo onírico y la fantasía.
      Pese a las debilidades que uno puede encontrar en la última parte, de esta reunión de narrativa breve de nuestra autora, su prosa poética agarra fuerte, que en verdad escribía de maravillas y con una enorme capacidad para darle a la palabra un sentido mágico que hace placentera la lectura (aun cuando el sentido de la historia poco se entienda).
     En todo caso, las recopiladoras fueron inteligentes, también, al decidir incluir primero los mejores cuentos correspondientes a la plenitud creadora de Elena Aldunate, o sea, las obras pertenecientes a Angélica y el Delfin; puesto que de esa modo consiguen entusiasmar más al lector, demostrando de inmediato y con creces las virtudes de la artista que han querido realzar. Debe quedar claro, eso sí, que los cuentos que forman parte de El Señor de las Mariposas para nada son malos, pero si tuviésemos que hacer un verdadero compilado de lo más sustancioso de su creadora y tratando de ser justos, solo unos 3 podríamos agregar a ello, si es que no 2; lo mismo, si es que quisiéramos recomendar la lectura de textos de esta escritora, ya sea a nivel nacional, como internacional; de igual manera si quisiéramos considerarla como exponente de la ciencia ficción chilena y/o latinoamericana: la mayor parte de esta producción no nos sirve, como quedará claro al repasar, mejor, cada uno de los cuentos.

IV- Sumergiéndonos en sus cuentos.

1. El Mecano Verde: En plena calle y a la luz del dia, una mujer entra en contacto con una entidad extraterrestre. El ser es benigno y en la práctica su comunión con la terrestre es casi o por completo sexual, puesto que se comunica con ella como si la penetrara (o la "iluminara", como esas santas del medievo y que en los dibujos de aquella época se veían con rostros propios de alguien llegando al éxtasis erótico). Cabe mencionar que posteriormente en Juana y la Cibernética (sin dudas, el mejor cuento de este grupo), sucederá algo parecido entre una mujer y un ser no humano; asimismo, el estupendo relato El Rayo de Sol, que va incluido en la primera parte del libro que hoy nos reúne, trata de otra de estas experiencias cuasi místicas y/o carnales.

2. El Señor de las Mariposas: Una niña escapa a la infelicidad por medio de su visita a una casa muy especial. Increíblemente esta pequeña y otro infante de esta colección, compartirán con las mujeres adultas del resto del tomo, una vida solitaria y un sentido de la desgracia que buscan evadir o superar por medio algún recurso fantasioso y/o ilusión que los acerca más que nunca al mundo de la infancia.
     Puede llamar la atención, y tal vez desilusionar la imagen virtuosa que uno puede tener de la autora, que en un momento el narrador mencione que es fea y tiene rasgos indígenas.
     Sin embargo, esta escritora de "rancia alcurnia" en realidad no es la mujer despreciativa que nos podría parecer, como bien lo atestiguan otros relatos que muestran tremenda empatía hacia la pobreza y, por extensión, hacia sus semejantes, que no han nacido en el seno de una familia de clase alta como ella.

3. "A imagen de Dios los creó, varón y mujer los creó": El texto más raro de entre todos los que aquí podemos leer, nos describe una casa y a sus habitantes, supuestamente, quienes viven rodeados de lo que parece una flora y fauna exuberantes. Las relaciones entre los personajes son extrañas y en verdad esta familia parece de lo más errática. Como fuí incapaz de captar el sentido de todo, les dejo la inteligente interpretación que le dio al relato mi mencionado amigo Marcelo López:

      "Me gusta el cuento. 
      Esos pasillos con miles de puertas e igual cantidad de personas tras de ellas como si fueran copias de un molde femenino y masculino, con sus respectivas tradiciones y machismos que parece inalterables al igual que el curso de la naturaleza. 
     Sin embargo, la niña se cuestiona, pregunta, duda, contradice. Y en ese proceso ella crece y es fecundada para dar a luz a un nuevo ser humano.
      Podría ser la rebelión de una clon que se convierte en mujer liberada, origen de un " super hombre- mujer"
     Es feminista por todos lados.
     Una mujer que rompe los esquemas que se supone son inalterables. De ahí que haga comparaciones con los insectos y plantas que repiten esquemas, aunque da paso a mutaciones.
     La niña va mutando, va creciendo, madura, se hace mujer y logra evolucionar."

     ¿Qué me dicen ustedes de este extraño relato?

4. Juana y la Cibernética: El mejor cuento no solo de esta segunda (o primera, si se considera cronológicamente el asunto) colección, es una obra por la cual su creadora puede sentirse orgullosa y nosotros podemos valorarla entre lo más sobresaliente de la narrativa nacional de ciencia ficción.
      Una obrera de una fábrica, se queda encerrada por accidente en su lugar de trabajo durante un fin de semana largo, en vísperas de Año Nuevo. Sola, sin nada que comer, ni con qué entretenerse, convierte a la máquina que usa en su confidente; luego termina dándole una impronta que, por un lado, representa la estrecha relación de dependencia que llegan a tener los seres humanos con este tipo de objetos y en especial aquellos que les son imprescindibles para el día a día (cabe mencionar que el famoso escritor inglés, también maestro de la ciencia ficción, J. G. Ballard, trató esta erotización de la máquina con su novela Crash, llevada al cine por otro genio: David Cronenberg. De modo que siendo anterior el cuento de la Aldunate, plausible resulta ser su capacidad para abordar temas tan escabrosos en su época y que de seguro más de una polémica produjo).
      La protagonista, alguien por quien llegamos a sentir lástima y que nos puede llevar a sentirnos identificados con su circunstancia vital, llega a tener una de esas conexiones eróticas a la que hice mención más arriba. El desamparo de esta fémina es tan vivido y más la atmósfera enrarecida en la que ocurre todo, que el lector siente lo que le sucede, entre ello el calor y el hambre por los que pasa, por no mencionar su honda soledad. 
      Tal como se afirmó más arriba, se puede llegar a dudar sobre si lo que sucede, una vez que la "normalidad se quiebra", ocurre en efecto o la mujer solo alucina producto de su sufrimiento.

5. El Hula-Hoop: En la práctica ni siquiera un cuento, que si un micro cuento, porque no alcanza el par de páginas de extensión. Una mujer se entretiene jugando sola con el objeto que menciona el título (un anillo de plástico, que se hace girar alrededor de la cintura u otra parte del cuerpo). Mientras hace esto, la protagonista comienza a pensar en su antiguo amante, que su relación con este se encuentra en una crisis en paréntesis. No hay mayor historia, pero, tal vez, el casi despreocupado juego en el que su sume el personaje, se podría ver como la típica evasión ante una situación como esta.

6. Los ojos: Un texto que si lo hubiese desarrollado más la autora, podría haberle quedado "redondo". Una mujer va caminando por la calle y se detiene a mirar a un hombre que está realizando un trabajo en plena vía pública. Al contrario de lo que pasaría en un relato tradicional, escrito por un hombre, es esta "viajera" quien detiene su mirada en el desconocido y lo hace deteniéndose en su atractivo físico. Cabe mencionar que su encuentro en el que el obrero solo participa como objeto de atención (¿y de deseo también?), lleva a la dama a recordar un extraño incidente de su pasado, que al menos para este servidor queda una vez más inserto en el terreno de la ambigüedad, tan recurrente en las narraciones que hoy revisamos.
      El nombre de este texto, igualmente breve, no solo hace referencia a los ojos del joven observado (descritos como hermosos), sino que al papel que cumple el acto de mirar aquello que nos rodea en nuestras vidas, deteniéndonos en los detalles y dándole sentido. En todo caso, acá estamos otra vez frente a una pequeña pieza literaria de la Aldunate que más promete, que lo que ofrece en realidad; de modo que no se puede sacar mucho de ello, a la hora de querer entenderla y analizarla.

7. La otra: Un muy interesante cuento de carácter psicologista, que en pocas páginas aborda el conflicto interior propio de alguien que no ha logrado armonizar sus impulsos. 
     "La otra" es como muchas historias que tratan sobre un triángulo amoroso, la amante, la intrusa, la ladrona del hombre para su "pareja oficial"; no obstante, en este caso nos enteramos que esa otra es más bien una faceta de alguien que no quiere aceptar su yo más animal y/o sensual.
     Bueno...Así es como al menos yo entendí esta obra.

8. Golo: ¡Por fin volvemos a la ciencia ficción! A la satisfacción con la que comienza este comentario, cabe mencionar que se trata de otro relato corto o microcuento, pero que aún así por sus descripciones y muy especial final (como sorpresivo y emotivo), me parece precioso.
     Una criatura rara y más o menos humanoide, de esas "tipicas" que aparecen dentro de este género, debe rescatar a otro ser extraño que solo en las últimas líneas descubrimos qué es en realidad.
     Estamos frente a una preciosa perla que trata acerca del amor, en sus más sorprendentes formas.

9. Navidad: Un niño de la calle vive a su manera esta fecha.
     La humanidad con la que la autora retrata el desamparo del pequeño y aún así su ilusión para seguir viendo la vida con optimismo, es sobrecogedora. Queda claro con todo esto, que aunque la escritora pertenezca a la "clase alta", a diferencia de muchos en mi país, no está ciega a los pesares de los desamparados y los más pobres, tal como ya lo hizo muy bien con su estupendo cuento que es Juana y la Cibernética.
      Siendo que en Chile vivimos "Navidades calurosas", ya que en esta zona del mundo dicha fecha transcurre durante el verano, se puede observar que lo hecho por la Aldunate, fue tomar a su manera la rancia tradición de contar historias navideñas y que son tan preciadas en el mundo anglosajón; si bien adaptándola a nuestra idiosincrasia, pero con un guiño que nos hace recordar al famoso clásico de Charles Dickens: Un Cuento de Navidad.

10. Número 5004: A mi parecer, lejos el segundo cuento más sobresaliente.
     Una mujer realiza un viaje muy especial, que la hará salir de su cómodo hogar y mundo cotidiano, hacia lo desconocido para tener ante sí la posibilidad de encontrar una nueva vida.
      El lenguaje usado y el carácter intimista, se mezclan en este texto que nos muestra el contraste entre lo rural y lo cosmopolita, con algunas de las mejores descripciones poéticas de su autora.
Hacia el final de la trama, podría darse una interpretación más realista al periplo de la protagonista, que otra vez es algo ambivalente el sentido de esta narración.

11. Candia: Corresponde a la única historia donde el protagonismo es compartido y no solo entre 2 personajes, sino que entre 3: Una mujer joven (quien le da el nombre al cuento), un pintor enamorado en secreto de la muchacha y el gato de esta. Es así que el argumento se cuenta desde el punto de vista de todos ellos.
     La vida de estos tres no es la mejor: la chiquilla es una criatura tan solitaria, como su admirador secreto y su mascota, silenciosa al punto de que apenas se hace notar en la pensión donde vive; el artista tiene sus propias cuitas y el felino no es muy grato a la vista...Queda claro que la vida de todos ellos están conectadas de una forma u otra. 
     El final, otra vez, nos deja con la incertidumbre sobre qué pasó en realidad.

V- Terminando mi revisión personal de los grandes de la ciencia ficción chilena.

     Cerca de un par de meses, desde que comencé a leer estos libros y luego a escribir y publicar mis observaciones al respecto, he dedicado a tres libros de diferentes autores nacionales y ligados a la ciencia ficción: Hugo Correa, Antoine Montagne (o Antonio Montero en su nombre original) y Elena Aldunate.
     Lo hice originalmente para seguir con mi autoreto de dedicarme este semestre solo a escritores chilenos; sin embargo, luego me di cuenta que, además, podía darle un repaso a esta trinidad de los autores más destacados de la ciencia ficción en Chile; en lo que vendría a ser algo así como una Edad de Oro para el género en nuestro país, abarcando las décadas de los sesenta a los setenta. Grato ha sido para mí esta última labor, aunque debo admitir que de entre los tres autores mencionados, no solo a nivel personal, sino que como producción de la mayor calidad literaria en muchos sentidos, me parece que es lejos Hugo Correa el más sobresaliente entre sus compañeros. Quienes lean a estos autores en su conjunto, pueden hacer sus propias observaciones al respecto.
     Espero con humildad haber contribuido a hacer conocidos a mis compatriotas fuera de nuestras fronteras y entusiasmar a futuros lectores, entre chilenos y extranjeros, para leerlos.
     En cuanto a Elena Aldunate, con quien termino esta etapa, ojalá que el acercamiento a sus tesoros gracias al apoyo de sus herederos, haga que salga alguna obra inédita y si es de ciencia ficción, mejor para los más ñoños de la casa.    

martes, 3 de diciembre de 2019

Adentrándose en los primeros años del éxito marvelita.

1. Un tomo para saltar de gusto.

    La Era Marvel de los Cómics es un precioso (y lujoso) trabajo editado nada menos que por la prestigiosa editorial Tashen, dedicada a los libros de arte, que en alrededor de 400 páginas aborda los primeros años de la empresa conocida también como la Casa de las Ideas.  El texto aborda los años comprendidos entre 1961 y 1978, época en la cual vendría a configurarse el universo Marvel tal y como lo conocemos, al punto de llegar a convertir a esta empresa en uno de los mayores hitos comerciales y de impacto en la cultura popular (al nivel de su Distinguida Competencia, DC y Disney).
      En una presentación de gran tamaño, con sobrecubierta y papel de la mejor calidad para resaltar los colores de las imágenes que incorpora (entre portadas, viñetas, afiches, ilustraciones, fotografías a color y en blanco y negro, entre otros), considera a diferencia de otros libros de este tipo, el momento justo en el cual comenzó todo una vez que Stan Lee junto a Jack Kirby, cuando en 1961 lanzaron el N° 1 de Los 4 Fantásticos.  Por lo tanto, tal como queda demostrado muy bien en este documento, recomendado para los más ñoños y marvelitas, a partir de entonces fue en ascenso la compañía, que si bien llevaba décadas editando historietas, solo entonces gracias a la presencia de artistas como los mencionados se convirtió el verdadero rival del sello de Superman y compañía.  
    Al interior entre las tapas encontramos una cronología que abarca los años tratados en sus páginas, incluyendo algunos de los grandes momentos de sus colecciones, considerando debuts de sus personajes más destacados, historias relevantes y hechos del mundo real que concordaron justo con estas publicaciones; a ello se le agregan pequeñas imágenes ilustradoras de ello.  Ahora bien, este último detalle no es algo exclusivo del texto que hoy nos reúne, que les puedo nombrar otros casos que hacen esto como lo son Crónica Marvel y DC Comics- Crónica Visual Definitiva; pero siempre es un gusto informarse de datos interesantes como estos y ver cuánta relación puede existir entre el mundo de la fantasía y el real.
    El resto del libro nos adentra en la magia detrás de Marvel, desde la presentación de sus artífices, el llamado Bullpen que incluía a sus directivos y artistas, que más encima quienes comenzaron  con los cargos más humildes y a edad muy temprana (en buena parte de ellos), luego fueron ascendiendo hasta convertirse en algunos de sus nombres destacados.  Así que muchos grandes personajes reales, hoy considerados desde hace rato entre los mejores de su rubro, desfilan a lo largo de toda su extensión.  De igual modo, a los textos escritos se agregan reproducciones de muchas de las primeras ediciones de estos cómics, entre bocetos, dibujos originales, publicidad de la época y otros, algo que al menos no se veía en otros títulos dedicados a Marvel o DC.   


2. El autor.

   El libro en cuestión no fue escrito por cualquier persona, que no se trata de un mero estudioso y erudito de estos temas, sino que corresponde nada menos que a Roy Thomas (22 de noviembre de 1942, USA). ¿Y quién es este señor? dirán ustedes. Pues alguien que  a uno de los principales protagonistas de la llamada Era Marvel, incluyendo los siguientes capítulos en este ascenso de la Casa de las Ideas.
    Como muchos de los integrantes del mismísimo Bullpen, comenzó de muy joven a trabajar para la empresa, si bien ya era profesor de Literatura titulado cuando a los 25 años fue contratado como guionista (a diferencia de algunos colegas suyos tal cual Jim Shooter,  que eran aún adolescentes cuando ingresaron a las mismas filas).  Allí rápidamente consiguió su prestigio por méritos propios, llegando a ser nada menos que el primer sucesor que de Stan Lee como Redactor Jefe.
    Tras comenzar con unas pocas intervenciones en las seriales dedicadas a personajes cono Doctor Strange, su oportunidad de oro estuvo cuando le entregaron el relevo en los guiones de Los Vengadores, la segunda etapa de los igualmente llamados "Héroes más poderosos de la Tierra", luego de la escrita por el propio Stan Lee e incorporando a personajes de la talla de Ultron y Visión; más encima, fue uno de los gestores de la recordada saga de la Guerra Kree-Skrull, uno de los momentos claves en la cronología marvelita y además, a menos que me equivoque, el primero de los grandes arcos argumentales de estas historias.
   En los setenta, Roy Thomas fue el responsable de llevar a las viñetas a ese inmenso personaje literario salido de la fértil pluma de Robert Howard, Conan el Bárbaro.  Fue así que por más de una década estuvo escribiendo para La Espada Salvaje de Conan, adaptando no solo los textos de Howard sobre este guerrero, sino que reescribiendo otros cuentos suyos para aumentar las aventuras del Cimmerio; por no mencionar sus guiones originales.  Además introdujo a la Era Hiboria, la prehistórica época en la que vivió Conan, a Sonia la Roja, otra creación del texano y a la que insufló de una nueva vida.
     Siguiendo con su paso por Marvel, gracias a él esta industria obtuvo la licencia de Star Wars, escribiendo las primeras adaptaciones de la obra maestra de George Lucas, incluso de antes del estreno del filme y realizando las secuelas originales que incluso antecedieron por años a El Imperio Contraataca.
     Su paso por DC voy a omitirlo, si bien estoy bastante tentado por contarles de sus otras grandes colaboraciones, lo mismo que en otros sellos editoriales. No obstante, este post trata acerca de Marvel, universo que en el presente me es más grato que DC mismo.

3. Palabras finales.

     Compré el libro en cuestión de pura casualidad y en oferta, si bien debo reconocer que se trataba de una suma que no cualquiera estaría dispuesto a desembolsar.  Estuve leyéndolo durante más de un mes, de forma graduada y fue en realidad un verdadero placer enterarse de tantos datos sabrosos acerca de esos años tan relevantes para Marvel.  Por otro lado, uno también logra conocer desde puntos de vista más humanos al Bullpen, que en otros volúmenes, como es el caso de Marvel Comics: 75 Años de Historia Gráfica, solo se preocupan de los aspectos más artísticos de sus producciones.
     Así es que quienes puedan acceder a este trabajo, ya sea adquiriéndolo, pidiéndolo prestado a alguien de confianza o sacándolo de alguna biblioteca, no duden en conseguírselo, que no se van a arrepentir y tal vez se lo acaben mucho antes que yo.

Feliz con mi compra.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Una temporada irresistible.


     Tras dos temporadas realmente impactantes y que sin dudas “dejaron la vara muy alta” para sus seguidores, la siguiente de El Cuento de la Criada se viene a convertir no solo en su digna sucesora, sino que en otro verdadero motivo para que esta serie quede consignada como dentro de lo mejor que ha producido la TV (y sea, sin dudas, una de las favoritas para el público).
      June llega a un nuevo destino como criada, luego de que logró desestabilizar por completo a la familia de sus anteriores dueños.  Pero no se trata de cualquier mandamás, sino que quien la ha solicitado es nada menos que el Comandante Joseph Lawrence; gracias a esto, logramos conocer a ese hasta el momento hermético gran personaje, que buenas sorpresas nos dio la temporada anterior y a su esposa, una mujer frágil y dulce por quien llegamos a simpatizar.  En esta misma casa, una June ya asumida en su papel de convertirse en una verdadera rebelde contra Gilead, se dedica a mover los hilos necesarios para conseguir sus proopósitos; y es que luego de la última decisión más difícil que hizo hasta el momento, ya nada lo puede detener.  Por otro lado, ya famosa entre el resto de las mujeres que sufren el dominio de los poderosos, entra en contacto con la organización conocida como May Day, la red secreta de las Martas para salvar gente de las garras de sus enemigos; detalle, que también se convierte en una línea argumental relevante para esta tremenda temporada.
     Por otro lado, asistimos al propio drama de Serena Joy y su marido, quienes deben levantarse de las cenizas luego de perder su otrora poder entre los suyos.  La escena final del primer episodio no solo es memorable, en relación a lo que está pasando en el corazón de la Esposa; sino que también resulta tan emotivo, que nos saca las primeras lágrimas de muchas que nos esperan este año.  La villana se nos humaniza más que nunca, que ella también es una víctima del sistema, así como el resto de sus pares; de este modo, su relación con June se hace más estrecha que nunca y tomará caminos insospechados, al punto que hay que estar preparado para muchas sorpresas más.
    Asimismo, el Comandante Fred Waterford no puede ser más rastrero y comienza a orquestar un plan para recuperar su prestigio, en el cual lamentablemente tiene como pieza central a nuestra heroína.  Por esto mismo, junto a Serena viajan a la sede del poder político de su enferma nación y allí recibe el apoyo de uno de los principales líderes; este nuevo persona está interpretado por el siempre regio e imponente Christopher Meloni,  quien por su parte tiene planes más personales con su nuevo protegido (y una verdadera lástima que no hayan profundizado en ello, para morbo de much@s seguidores).  La antigua capital de lo que otrora fue la orgullosa nación de Estados Unidos, es donde se respetan más que nunca los designios de las leyes, del país totalitarista que ahora gobierna en buena parte de su antiguo territorio; una nueva espantosa decisión se ha tomado con las Criadas, de modo que cuando June ve ello con sus propios ojos, obtiene una nueva razón para acabar con este misógino país.

June: Un ángel vengador de las mujeres oprimidas.
      Siguiendo con Gilead, es Tía Lydia uno de los personajes que comienza a desarrollarse bastante, para regocijo de quienes hemos llegado a sentir algo de empatía por esta mujer, que en verdad cree estar realizando los mandatos de Dios. Ann Dowd, la actriz que la personifica, está a la altura de sus compañeras de actuación y en realidad es para aplaudirla. Para potenciar aún más a esta “secundaria”, nos regalan por fin un capítulo centrado en su pasado anterior a la guerra civil y al desastre que provocó el ascenso de Gilead, dándonos luces acerca de su posterior comportamiento.
     Otro muy buen personaje femenino debuta en esta temporada, la Criada Dematthew, la nueva compañera de compras de June.  Se trata de una mujer que increíblemente ha llegado a abrazar su rol de esclava sexual, de modo que su “beatitud” provoca que la protagonista no simpatice con ella.  El arco argumental dedicado a la relación de ambas, ofrece varias escenas inolvidables.
    En cuanto a Nick, a lo más sale en un par de los trece episodios que comprenden esta tercera temporada.  Este, luego de lo ocurrido al final de la temporada anterior, ha subido su estatus y se le da una misión que se espera en el futuro lo haga volver con mayor importancia para la trama.  Eso sí, pese a lo poco que lo vemos, al menos llegamos a saber un terrible secreto sobre su pasado (que puede ser sea falso, en todo caso). 
    Mientras tanto en Canadá, país vecino que ha acogido a los refugiados estadounidenses y donde viven ahora el marido de June y su mejor amiga, quienes han pasado por las penurias de los abusos de Gilead deben seguir con su existencia; pero “sin perdón, ni olvido”, que la parte más política de esta serie se centra en su lucha para denunciar las crueldades de Gilead y recuperar a sus semejantes.  Por un lado tenemos a la recién liberada Emily, que debe adaptarse a recuperar parte de la normalidad, pues se nota en ella el trauma que aún la acosa, si bien ahora tiene la oportunidad para volver a los brazos de su esposa e hijo (el proceso para ello, muy emotivo, no deja de recordarnos al de personas que en la vida real como ella, deben pasar por situaciones semejantes tras sufrir de vejámenes parecidos); por otro, Luke, el marido de June, se encuentra con una nueva responsabilidad dada por esta y, además, conoce por fin a los antiguos mortificadores de la mujer a la que ama (en uno de los giros argumentales más impactantes de la temporada).
     Luego del precioso final de temporada, que volvió a hacerme llorar como quinceañera, es solo esperar su cuarta temporada y que ignoro para cuándo volverá en el transcurso del año que viene.  Se supone que las últimas temporadas estarán basadas en Los Testamentos, la novela secuela que por fin publicó este 2019 Margareth Atwood y que suceden 15 años luego de los acontecimientos del primer libro, centrándose, además, en Tía Lydia y el papel que cumplen otras Tías.  A ver cómo resulta todo y ojalá que el programa que hoy nos reúne siga manteniendo la misma calidad, que lo hecho ganarse nuestro corazón.

La Tía Lydia del pasado podía reír sin mayores problemas, pero en muchos sentidos se parece a la otra Tía Lydia que conocemos.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Conozcamos a otro precursor de la ciencia ficción chilena: Antoine Montag.


1- El autor.

    Nacido como Antonio Montero Abt (1921- 2013), es considerado junto a Hugo Correa y Elena Aldunate, parte de la llamada Trinidad de la Edad de la Ciencia Ficción Chilena (¿O será más bien este concepto, con su nombre rimbombante, algo que recién se me ha ocurrido?).  Ingeniero de profesión, corresponde a ese tipo de autores del género de fuerte raigambre positivista, en contraposición a sus colegas recién mencionados, más bien del tipo humanistas y ligados con las ciencias sociales, lo que bien se puede evidenciar en su narrativa del género.
    Tuvo en sus manos la dirección de la única revista profesional dedicada a la también llamada fantasía científica, Espacio-Tiempo y que lamentablemente solo sacó un par de números en 1965.  Hasta donde he llegado a averiguar, publicó en varias revistas, entre ellas unas cuantas internacionales ¿Fue traducido a otras lenguas? Lo ignoro, que nada he pillado al respecto.  
    Irrumpió en el panorama literario chileno, en el cual con mayor razón en aquellos años sobrevaloraba la narrativa realista y tenía en un podio aún más alto la lírica, con la novela Los Superhomos en 1963 y luego le siguieron dos publicaciones más de este talante: Acá del Tiempo (1969) y la colección de cuentos No Morir (1971).  A la hora de editar títulos del género lo hacía con pseudónimo, queda claro bastante afrancesado, que al menos en sus dos novelas de ciencia ficción demostraba un interés hacia la tradición cientificista de Julio Verne; en cambio con sus otras creaciones de tipo más realista lo hacía con su nombre real.   Dos novelas y dos antologías de relatos bajo su nombre real alcanzó a sacar, que según sus más cercanos y/o conocedores de su trabajo, llegó a renegar de su faceta como escritor de este tipo de historias y tal vez sus buenas razones tenía para ello, tal vez desmotivado de la poca atención en el país a dichas ficciones.  
    El mismo año de su fallecimiento, la editorial porteña independiente Puerto de Escape, chilena, claro, logró sacar su última novela y que en este caso corresponde al género de la fantasía.  Titulada como El Cáliz, Thule y los Dioses indaga en los orígenes de la civilización humana, supuestamente influenciada por inteligencias extraterrestres.  Lamentablemente el escritor no la vio publicada, de modo que esta viene a ser su obra póstuma (¿Quedarán otros escritos suyos aún inéditos?).
    No existen reediciones de sus libros, que al parecer no fueron publicados en el extranjero y menos llevados a otras lenguas, así que si uno llega a tener sus libros se viene a tratar de primeras ediciones (como este servidor…que compró hace años, en los noventa y a muy bajo costo Los Superhomos y Acá del Tiempo, que es esta segunda novela es la que hoy nos reúne).  Pero al parecer los mismos de Puerto de Escape tienen intención de reeditar sus textos de ciencia ficción, que ojalá sea así (pero espero lo hagan con mejores portadas, que bien fea la que poseen sus viejas ediciones y su novela póstuma).

El autor el mismo año en que falleció.
2- Acá del Tiempo.

     Un grupo de científicos de distintas ramas “duras”, realiza una expedición al Amazonas y allí en unas cuevas muy profundas se encuentra con nada menos que pruebas de la existencia de una civilización avanzada prehistórica.  Pero no solo se trata de una antiquísima cultura hasta antes desconocida, sino que de una especie inteligente no humanoide y que ha dejado tras su desaparición una entidad artificial que los contacta para legarles los adelantos de la cultura que esta representa.  Los personajes toman esto primero con recelo, hasta que terminan por verlo como una oportunidad para mejorar las condiciones de la humanidad.
    Los contactos con la inteligencia artificial son realizados en el más absoluto secreto por parte del equipo de investigadores, puesto que no confían en sus líderes, quienes llevan un control bastante riguroso de sus trabajos; pero el verdadero enemigo es otro y ello será revelado cerca del clímax de esta historia.
    Los anteriores párrafos sintetizan lo más brevemente la trama de este libro, que la verdad que no se trata de una novela muy elaborada desde el punto de vista argumental, ya que en general no es una obra muy compleja y ello también se puede apreciar en sus personajes, que en general son planos y entre los científicos se parecen bastante entre sí; solo un verdadero gran giro tienen los acontecimientos, ya casi en el último tercio de su extensión, logrando llamar la atención del lector y sorprenderlo.  
     La novela está narrada en primera persona por parte de su protagonista, el líder del equipo, bastante elitista, que se encuentra con los vestigios de los llamados Cibernos.  Este al comienzo de los capítulos a veces se dedica a describir el mundo en el que vive y entre medio nos cuenta sobre su relación amorosa y su familia.  Es una persona, que tal como el resto de sus colegas y amigos íntimos, se muestra como un hombre de moral irreprochable, quien aparece como un personaje que en su calidad de científico no solo es alguien de inteligencia extraordinaria, sino que también viene a ser un ejemplar típico del sujeto de su comunidad: racional y noble.  La noción del científico como líder y modelo para su comunidad (de ahí parte del carácter verniano de esta narración), es evidente; no obstante, cuando creemos que absolutamente el autor valora por sobre todo lo racional, se produce uno de los mejores diálogos, al hacer que uno de los secundarios le dé una lección para toda la vida a este supuesto hombre superior, demostrándole que lo emocional también es primordial en nuestra existencia.
      Temas propios de la ciencia ficción que podemos encontrar en este libro son:

* El gobierno mundial: Muy relacionado con una utopía (un mundo perfecto), se nos muestra un planeta Tierra en el cual tras una crisis política, que llevó a la humanidad casi a la destrucción, no solo nacieron nuevos países y/o comunidades, sino que se llegó a un acuerdo para proteger el bienestar de la sociedad; y esto se consigue escogiendo entre los líderes a lo mejor de lo mejor (otra idea propia de la mencionada utopía).  Más encima, se habla una lengua común, nada menos que el esperanto, un idioma real artificial que en su momento estuvo muy en boga entre los intelectuales de finales del siglo XIX y parte del XX.

* Una civilización terrestre anterior a la humanidad: Los llamados Cibernos corresponden a este pueblo no humanoide, millones de años anteriores a la Humanidad, que cumplen un papel fundamental dentro de la trama de esta obra.  Además, es debido a esta cultura que el libro toma su nombre, en referencia al pasado remoto de cuando vivieron.

* Las extinciones masivas: La visión apocalíptica de la historia (real en todo caso), como un mundo en el cual grandes catástrofes naturales provocaron, por ejemplo, la desaparición de los dinosaurios, le otorga una carácter más cósmico a este texto (aun cuando transcurra en la Tierra) y ligado con el tema de la búsqueda de la trascendencia de los pueblos, de dejar su huella a lo largo de las eras.  La descripción de la extinción de los Cibernos resulta dramática y creíble.

* Inteligencia artificial: Tras exterminarse la especie y la cultura de los Cibernos, estos dejan para que les sobreviva y como un medio de testimonio de su existencia, una especie de entidad cibernática superavanzada; ella es la que le otorga verdadero interés a una narración como esta.

* El viaje espacial: El protagonista ha desarrollado la tecnología ideal para poder viajar fuera del planeta y de manera más rápida.  No obstante, de manera muy simbólica los verdaderos grandes viajes extraordinarios que realizan los personajes son bajo tierra (otro tema recurrente en la ciencia ficción y que puede ser otro homenaje hasta cierto punto del escritor galo tan querido por Montag y su Viaje al Centro de la Tierra) y a través del tiempo (que no físicamente, aunque sí gracias a la sofisticada tecnología de la IA de los Cibernos, para mostrarles imágenes realistas de cómo era su mundo).

* Colonización de otros mundos: Hacia el final del libro, por fin los personajes se desplazan hasta otros planetas y ello específicamente a buena parte del sistema solar (que en todo caso, para cuando comienza la narración, la humanidad ha comenzado la terraformación de dichos lugares).


3- Conclusiones personales:

    El libro puede resultar tedioso (que personalmente tuve ganas de dejar su lectura varias veces y solo mi autodeterminación me contuvo) y a veces suceden hechos importantes tan rápido, que rompen el ritmo de la narración y parecen insertados dentro de la historia de forma muy forzada, que uno queda admirado más de la cuenta cuando ellos suceden (como cuando a uno de los personajes le da un ataque de histeria).  Por otro lado, el afrancesamiento de la ambientación, que buena parte de la novela ocurre en Francia y los personajes pertenecen en su mayoría a este país, a ojos de quien escribe resulta cursi, que de Chile solo se menciona en dos ocasiones a uno de sus ciudadanos y al final nunca interviene dentro de sus páginas.  Respecto a esto último, uno puede llegar a preguntarse por qué razón el autor prescindió por completo de sus raíces, a diferencia de alguien como su compatriota Hugo Correa, que ya en Los Altísimos hace que su protagonista sea chileno.
     Como ya dije más arriba de otra forma, los personajes son empaquetados y no hay desarrollo psicológico en ellos, de modo que para nada se puede simpatizar con ellos, ya que no son entrañables.   Si bien el protagonista que hace de narrador pasa por sus propias alegrías y penas, al punto de que llegamos a conocer a su familia, amigos y novia, solo en el desenlace de la historia demuestra ser alguien de actitudes heroicas, que más encima nos puede llegar a sorprender por actuar de forma más emocional, que racional, gracias a la decisión final que toma para su vida.
     Por cierto, teniendo en cuenta el afrancesamiento a lo Verne de la narrativa de esta obra, el libro pretende ser un ejemplo de la llamada corriente “dura” de la ciencia ficción; o sea, en sus páginas encontramos varias fórmulas y diálogos de tipo técnico, científico o pseudocientífico, con los que el autor pretende darle verosimilitud a su mundo ficticio (que en este caso, aportan más momentos “lentos” en un libro como este y que puede llegar a superar al lector ávido de sencillo divertimento).
     Pese a todos los aspectos  negativos que llega a tener la novela que hoy nos reúne, hay unos cuantos pasajes suyos, que al menos en mi caso lograron cautivarme: La lección de humildad que le dan los supuestos villanos humanos al personaje principal, la historia sobre la civilización Ciberna (origen, auge y caída) y el enfrentamiento contra el verdadero enemigo que comienza a devastar al planeta.
     Un detalle que puede llamar a algunos, en lo que concierne al lenguaje utilizado en esta obra y que bien recordemos que, en la manera de cómo se expresa un autor, se pueden apreciar varios aspectos sobre su persona y el mundo en el que este se desenvuelve (lo que en términos especializados se llama “contexto de producción”)…Pues, considerando el carácter de “ciencia ficción dura” de este título, nos encontramos con conceptos o términos que en nuestra lengua cayeron en desuso o que tienen que ver con conocimientos científicos y/o técnicos que han sido superados.  Esto, porque en sus páginas se habla de emulsiones cuando se refieren a grabaciones de video y/o fotografías, algo que hace rato tiene otros términos.
     Hay mucha gente a la que le gusta este escritor y que recomienda esta novela, así como el resto de sus textos del género.  Particularmente me interesa leer su colección de cuentos No Morir, que tal vez de esa manera logre convencerme sobre su talento, puesto que si bien no me gustaron  mucho y me aburrieron en demasía este texto y Los Superhomos, puede ser que todo se trate de gustos.  Al menos le celebro a Antoine Montagne (o Antonio Montero Ab) que haya sido uno de los primeros escritores nacionales en interesarse de forma profesional por dedicarse a un subgénero que tanto amo.

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