domingo, 17 de noviembre de 2019

¡Noooooo!



1- En el principio.

      Eso fue lo primero que dije cuando me enteré de que los ejecutivos de Netflix, habían decidido no darle a su show de ciencia ficción The OA una tercera temporada, dejando de esa forma abierto y/o inconcluso su final.
      El programa de ciencia ficción producido por Brad Pitt, creado, escrito y protagonizado por la bella Brit Marling, debutó en las pantallas a finales de 2016 y acaparó la atención de millones de personas a lo largo del mundo ¿Las razones? Su historia, bastante original por cierto, sumada a unas actuaciones de primera que en solo 8 episodios, dejó a sus seguidores con un alma en un hilo tras el emotivo desenlace de su primera temporada.  El tiempo fue pasando y la continuación no llegaba nunca, al punto que todos habíamos dado por supuesto que la habían cancelado, quedando en el limbo de muchos otros grandes programas que por una u otra razón solo llegaron a estar un año en pantalla (como el spin-off de Babylon 5 Crusade, la segunda serie de ciencia ficción de Josh Whedon Firefly y John Doe); más encima uno de sus protagonistas, Jason Isaacs y quien hacía del villano de este show, firmó para uno de los personajes principales de StarTrek: Discovery, de modo que menos posibilidades habían supuestamente para su regreso…Hasta que el 22 de marzo de este año, la plataforma nos sorprendió con el estreno de su segunda temporada, justamente dos años y medio después de su debut.
    Fueron solo 8 capítulos otra vez, pero esta vez nos volvieron a sorprender, puesto que no solo regresaron la mayoría de sus personajes, sino que la trama dio tal giro, que con facilidad el espectador se sorprende de cómo evolucionó esta y aun así se mantuvo el lazo unificador entre una temporada y otra.

Otro momento increíble de esta gran segunda temporada.
2- La segunda temporada.

    Antes de repasar de qué va este regreso tan esperado, me voy a permitir un pequeño resumen sobre de qué pasó durante su primera temporada.
    Prairie Jhonson es una veinteañera que tras haber desaparecido alrededor de 5 años y dada por muerta, es encontrada deambulando en la vía pública.  Amada hija adoptiva de padres ancianos, vuelve a su hogar y es considerada un milagro en persona, puesto que antes de su incidente era ciega y ahora puede ver sin problemas.  Como era de esperarse, a la muchacha le cuesta adaptarse, que tampoco desea contarle a su familia qué le pasó en realidad y mucho menos al FBI.  En cambio Prairie contacta a un grupo de 5 personas muy distintas entre sí, 4 adolescentes y una mujer mayor, unidos por poseer una existencia llena de pesares y asistir al mismo colegio, ya que todos son vecinos de la chica; es así que les cuenta lo que le pasó en realidad y les pide ayuda para volver a rescatar a quienes estuvieron con ella en el mismo cautiverio. Para ello les enseña 5 movimientos mágicos, que supuestamente pueden abrir portarles interdimensionales.
    En la segunda temporada vemos que Prairie ha logrado en parte su cometido, puesto que ahora vive en otra dimensión, muy parecida a la nuestra, solo que aquí se llama Nina Azarova, que era su nombre de cuando vivía en Rusia durante su infancia en el mundo donde comenzó su historia.  La protagonista está consciente de lo que le pasó, de que su mente se ha trasladado al cuerpo de su doble y todo el mundo la confunde con esta otra.  En su nuevo hogar se encuentra con sus compañeros de reclusión en no muy afortunados destinos y a aquel que era el hombre al que amaba, ahora supuestamente tiene una amnesia que le hace creer que es otra persona (tristemente ahora en que ambos no están encerrados, no puede concretar su amor hacia este, puesto que la jaula de cristal se ha cambiado por otro tipo de impedimento).  De igual modo se encuentra con el culpable de todas sus cuitas, quien se ha adaptado de lo mejor a esta otra existencia y continua con sus siniestros experimentos, atormentando todavía a sus viejas víctimas; por lo tanto OA, Original Angel (como Praire se hace llamar), debe rescatarlos y de paso terminar de una vez con la amenaza que significa su rival.
     Por otro lado, en la dimensión donde conocimos a la mayoría de los protagonistas, los amigos de Prairie se niegan a aceptar que esta murió y por ello se han empecinado en viajar como ella para ir a buscarla o hacerla regresar.  Así que estos deben encontrar la forma correcta de abrir un portar interdimensional, si bien no todos comparten la misma fe de que pueden conseguirlo.  Hay 2 o 3 capítulos dedicados a este, en verdad simpático, grupo y donde ellos son los absolutos protagonistas de dicha historia.
     A su vez, en la dimensión en la que ahora vive OA, un guapísimo detective de origen árabe se encuentra en una investigación para encontrar a una muchacha vietnamita desaparecida; su labor lo hace encontrarse con un extraño culto, que implica un juego adictivo y solo para mentes muy vivaces, el que tiene que ver con una tecnología secreta y que la lleva a conocer a nuestra heroína.  De este modo, ambos se embarcan en el mismo camino de desentrañar los enigmas de quienes están detrás de todo esto y que sirven a los intereses de ambos.
     En algún momento (o varios de ellos) los caminos de cada uno de ellos deben cruzarse ¿No?

El guapo Karim.
3- Impresiones personales.

    Cuando uno comienza a ver esta esperada (y atrasada) segunda temporada y tiene frescos los eventos de la primera (que yo tuve que repasarme la también llamada Parte I, que no recordaba mucho de qué iba la historia), uno se pregunta si la Marling y los otros responsables del guión, siempre pensaron darle ese giro a la trama o este vuelco tan radical fue producto del largo tiempo en que se concretizó su regreso…¡Y es que suceden tantas cosas en esta otra tanda de 8 episodios, que uno queda con la boca abierta y eso ya desde el primero de ellos! En primer lugar, la vida de la protagonista en este otro universo difiere mucho de cómo la conocimos en el pasado, lo mismo que la de sus compañeros que viajaron a tal lugar, en especial las del dulce Homero y la del villano “Cazador de Ángeles”; cabe decir que la heroína se ve por completo diferente y cuando asuma su rol de Nina Azarova, no dejará de sorprendernos cuán distinta es una de la otra.
    Razones para creer que el desarrollo de la serie se reescribió o se planeó casi improvisando, vienen a ser que el personaje angelical de Khatun no volvió a aparecer en esta ocasión y su verdadera identidad quedó por completo en el misterio (más encima, la misma protagonista ni da evidencias de que la recuerda); mayor es el caso de los padres adoptivos de esta, si bien los vemos a ambos durante unos cuantos minutos por separado: primero a Nancy, que aparece solo como su versión de este otro universo y quien nunca habría adoptado acá a Praire; mientras que Abel sale en su versión del universo donde comenzó todo y queda la duda de si usaron imágenes de archivo, un doble o lo recrearon por GGI, ya que el actor que lo interpretaba originalmente falleció antes de producirse y/o emitirse esta segunda temporada.
   El grupo de amigos que hizo OA una vez que regresó a su hogar, se convirtió lejos en uno de los puntos más altos de la serie, considerando la heterogeneidad de sus componentes y los dramas detrás de cada uno de sus integrantes.  Personas que descubrimos están tocadas por el dolor y la soledad, cada uno enfrentando y escapando a su modo de sus tragedias personales.  Solo gracias a la llegada de la muchacha a sus vidas, comienzan a descubrir lo mejor de sí mismos y si bien se conocían de antes entre sí, ahora gracias a los momentos que comienzan a vivir juntos, nace una estrecha amistad entre todos ellos.  Por lo tanto, en la tercera temporada somos testigos de la huella que ha dejado Praire en ellos y del verdadero amor que ha llegado a nacer entre esta pequeña comunidad.  Destaca la maternidad largamente aplazada que en parte ha logrado dar rienda suelta la madura Betty (BBA para sus discípulos y compañeros), como también la dulzura que ha despertado en Steve, antes todo un rebelde, pero en especial lo que pasa con Jesse y al que antes no se le había dado tanta relevancia dentro del programa.
    El personaje de Karim sin dudas que realza bastante la trama, convirtiéndose casi en un coprotagónico junto a Praire.  De igual manera destacable es que hayan rescatado al personaje de la novia de Steve, otra persona que antes era alguien conflictivo y ahora aparece como alguien lejos más equilibrado y feliz.
    Dentro de todo lo que pasa en estos solo 8 capítulos, cabe mencionar el ambiente más esotérico, fantástico y cósmico que se le da a todo lo relacionado con los viajes a otras dimensiones, incluyendo nada menos que la existencia de inteligencias superiores no humanoides.  De igual modo, plausible viene a ser que acá nos enteramos que uno de los secundarios es gay, pero como pocas veces en este tipo de producciones, por fin lo muestran dejando de lado ciertos estereotipos o convenciones, ya que siendo un tipo masculino aparece junto a otro hombre como él y no a alguien más del tipo femenino (algo solo antes visto en Sense8). Por cierto, si bien hay desnudos femeninos completos, llama la atención que la serie lejos destaca más la belleza del cuerpo masculino, y en varios personajes más encima, que tal vez ello sea por la mirada femenina de su creadora y principal actriz.

¡Me da penita Homer!
4- Lo que podría pasar.

    Hay gente a la que le gustó el final de esta segunda temporada (entre estos su servidor) y a otros que no.  Hasta el momento, por lo que yo sé, no siquiera se realizará un telefime o  miniserie para cerrar esta historia.  Quedan muchas interrogantes y en mi caso me puse a ver la serie sabiendo que iba a quedarme con las ganas, pero valió la pena, que fue lindo reencontrarme con sus personajes. Hay que armarse de esperanza a ver qué logran sus seguidores con sus campañas para resucitarla, en especial en Gringolandia, que de seguro la talentosa Brit Marling a futuro nos dará otras joyitas como esta…¿Y si continuaran la trama de manera oficial por medio de novelas y/o cómics como ya pasó con Buffy y Angel.

Uno de sus momentos más emotivos.


martes, 12 de noviembre de 2019

En deuda con Hugo Correa. SEGUNDA PARTE.


3- Los Altísimos.

    El libro nos cuenta en primera persona las vicisitudes de su protagonista, el joven veinteañero Hernán Varela y quien como si hubiese salido de un relato kafkiano,  despierta en el aséptico dormitorio de una clínica, sin tener claro cómo llegó allí (los lectores "cultos", luego podrán darse cuenta que en efecto pareciera que el autor rinde homenaje a Kafka, al hacer que sus personajes lleven de nombre una letra, tal como en su famosa novela El Proceso).
    La vida de Hernán ha sido sencilla hasta el momento y solo en las últimas semanas, más o menos, pareciera que la fortuna lo ha tocado...Hasta que va enterándose que el supuesto nuevo mejor amigo, que llegó hace poco a su vida, lo metió en un problema de proporciones cósmicas y que su existencia ya no será la misma; pues a medida que se van descubriendo los secretos detrás de los secretos que se le confían, tanto  él como al lector, se va desplegando un mundo o un universo cada vez más vasto, puesto que la verdad de todo asemeja a una caja china o a una muñeca rusa.
    Varela se ve trasplantado no solo en una nueva sociedad, por completo diferente a la suya, sino que ahora vive en otro lugar y cada vez se aleja más de su tierra, que por cierto es Chile, si bien no hay mayores menciones de la geografía, historia e idiosincrasia de este país y de modo que bien este podría ser ciudadano de cualquier otra nación indistintamente (tal vez un recurso por parte del autor, para volver más “universal” su trabajo y de ese modo no volverlo tan localista, ante la posibilidad de conseguir público en el extranjero), puesto que ahora le toca hacerse pasar por otro; más encima, se ve obligado a suplantar a otro hombre, razón por la cual no le queda otra que ir adaptándose a las maravillas (y horrores) de su nuevo hogar: Cronn.
    De entre tantas cosas que pasan a lo largo de sus casi 300 páginas (en la primera edición que tengo yo de la versión revisada, de 1959 y de la Editorial Pacífico), solo casi al final de la trama nos enteramos la razón del nombre del texto y qué papel cumplen quienes son llamados así, con verdadera naturaleza ominosa por parte de ellos.
    Sin querer mencionar mayores detalles de su trama, al dedicarle nuestro tiempo a esta obra, y que claramente recomiendo, viajamos junto a su antihéroe a través de un escenario impresionante y que aun así no deja de parecerse en muchos aspectos al nuestro.

4- Personajes.

     Al protagonista no lo llegan a acompañar muchos personajes, todos ellos secundarios, puesto que más que tratarse de una novela centrada en ellos, es una historia sobre los grandes temas de la ciencia ficción; ya que la narración se dedica mayoritariamente a mostrarnos ese increíble escenario, que bien puede codearse con los títulos más reconocidos de la ciencia ficción.

* L: La primera persona con la que se encuentra Hernán Varela, de ahora en adelante llamado X, es un hombre serio que viene a ser su mayor lazo con Cronn y el único que sabe realmente cuáles fueron las condiciones que lo llevaron a ser raptado.  Maneja tan bien la información, que envuelve con sus mentiras a su protegido; sin embargo, este comienza a recelar de él desde el principio y a medida que la inteligencia del nuevo X le hacer ver que las cosas no son como le han querido hacer creer, no le queda otra que ceder con más datos.  Manipulador, sin ser alguien de malas intenciones, hacia el clímax de esta novela solo recién nos abre su corazón para conocerlo como la persona que en realidad es.

* A: La primera mujer con la que se encuentra el ahora llamado X, o más bien la primera con la que llega a tener algún tipo de intimidad, es una apuesta fémina e inteligente (como el resto de sus congéneres) que se da cuenta apenas lo conoce que este viene de otro lugar.  Pero algo de especial hay en ella, así como en el sujeto que ha optado por ayudar a escapar de la vigilancia, cuando este queda desamparado en medio de su mundo.  Destacable es que posee una personalidad independiente, siendo además capaz de sobrepasar las tendencias de su pueblo al socorrer al protagonista; de este modo, aún no tener tanta participación en el libro, resulta ser un personaje femenino muy bien delineado y sin caer en estereotipos.

* I: A diferencia de la anterior, es la típica mujer que se supone caracteriza a su género en Cronn.  De una sexualidad desinhibida, comienza a acosar a X cuando este no responde a los requerimientos y que se supone son habituales en su sociedad entre personas de diferente sexo.  Tampoco es que se trate de alguien malvado, pero esta otra no posee la actitud más rupturista de sus compatriotas L y A…e incluso que del verdadero X.


5- Temas de la ciencia ficción que podemos encontrar en esta novela. 

* En primer lugar nos encontramos con la idea de la Tierra Hueca, mito que ha originado un montón de ficciones desde los orígenes de la ciencia ficción y tal como lo podemos encontrar en clásicos literarios como lo es la archiconocida novela Viaje al Centro de la Tierra de Julio Verne.  Es así que acá además aparece una civilización sumamente avanzada y que supuestamente vive escondida del exterior, en condiciones que hacen ver al resto de la humanidad como una sociedad por completo retrasada, que pese a sus adelantos casi nada sabe de los misterios de la ciencia y la tecnología.

* La noción de la Antiutopía, también llamada Distopía o Contrautopía, correspondiente a una supuesta comunidad perfecta, la de Cronn, donde todas las necesidades de sus miembros están satisfechas; no obstante, luego nos damos cuenta de que las supuestas bondades con las que cuentan los ciudadanos, son solo una manera de satisfacer a un pueblo que no tiene la libertad total para hacer lo que quiere, puesto que otros los controlan; más encima, no hay espacio para el amor, la familia, el arte e incluso los niños.  En algunos momentos este mundo nos puede recordar a la terrible realidad de Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, en especial por el cuidado control genético al que están sometidos los cronios.  Por otro lado, la sociedad de tipo socialista o marxista, en la que transcurre este título, viene a ser una especie de crítica a la política del comunismo, en especial de tipo soviético; que cuando se realizó esta historia, el enemigo del “mundo capitalista” eran los ideales promovidos detrás de la llamada “Cortina de Hierro” (tanto en China, como en Cuba), que al otro lado del orbe atentaban contra la visión de libertad que aquí se tenía (o se mantiene todavía) ante sus supuestos ideales humanistas; de ese modo, al principio del libro Varela llega a creer que está en el “rojo” país de Polonia.

* Los inventos fabulosos.  Cuando llega a su nuevo y forzado hogar, el protagonista comienza a conocer un montón de aparatos extraordinarios, entre ellos algunos que aún no existen entre nosotros y otros que ya es posible contar con ellos (demostrando con esto último, la capacidad de la ciencia ficción para especular de forma certera acerca del desarrollo efectivo que pueden llegar a tener la ciencia y la tecnología).  De este modo, en el primer caso, aparece una máquina para aprender de forma automática otros idiomas y en el segundo hallamos telepantallas para hacer videoconferencias, entre muchos más interesantes inventos.

* La manipulación genética y en especial la eugenesia.  El ideal (o la obsesión) de crear una supuesta raza superior, por medio de la selección de los genes adecuados, puede tener más de un propósito.  Toda la gente en Cronn es hermosa, sana y llega a vivir los 100 años; incluso hay entre ellos una casta o elite, los Técnicos, unos sujetos por completo alejados de las emociones y los únicos capaces de controlar la majestuosa maquinaria que permite que su mundo funcione.

* Los mundos errantes.  El concepto de un planeta o una civilización que vive en una “nave generacional”, sin estar en un lugar fijo por mucho tiempo y deambulando por el universo, es lejos uno de los tópicos más atractivos que podemos encontrar en el género.  Más encima, en esta novela ni siquiera se habla de una inmensa nave espacial gigantesca, con su propio ecosistema donde viven sus tripulantes, ni de un cuerpo celeste errabundo, sino que de todo un sistema compuesto por numerosos planetas y que acá es el que recibe el nombre de Cronn.

* Las civilizaciones extraterrestres.  A lo largo de su , el antiquísimo mundo donde transcurre esta obra, lejos mucho antiguo que el nuestro, se ha encontrado con un montón de razas inteligentes de otros lugares del cosmos y entre ellas están aquellas de tipo humanoide, en la práctica parecidos por completo a los terrícolas (según se dice en las páginas del libro) y otras tan distintas y extrañas, como una especie de arañas gigantes malévolas y algunas del tipo silicio, llamados acá metalíferos (que en la ciencia ficción y dentro de las teorías científicas actuales, se supone que la vida también puede evolucionar lejos de la materia relacionada con el carbono y en este caso gracias a la mencionada sustancia, como ciertos organismos marinos).

Hugo Correa en el extranjero.

6- Otras observaciones sobre el libro.

    Habiendo leído esta maravillosa novela por tercera vez y que tantas satisfacciones me ha dado, que es atrapante desde el principio, ahora con mayor capacidad de análisis por mi parte (espero…o al menos ya no tan idiota/ignorante como antes) puedo observar que desde el punto de vista de Hernán Varela y todo lo que le toca pasar, el texto aborda el tema del destino y/o papel que uno cumple en la vida.  Y es que el protagonista desde antes de verse insertado en el mundo de Cronn, era un tipo común y corriente, para nada sobresaliente, quien solo cuando se convierte en X viene a tener un propósito: primero el que le obligan a tener y luego el que consiste en su deseo de volver a casa, hasta que este último se vuelve la necesidad de adaptarse a las circunstancias y sobrevivir.  De igual manera, los cronnios también tienen una razón de ser como pueblo, si bien están obligados bajo so pena de muerte o martirio en caso de no cumplirla.  Y a todo esto, nos encontramos con el valor de la libertad para escoger lo que más nos gusta, que tanto X (en sus dos “versiones”), como la gente de Cronn, se encuentra en dicha encrucijada.
    Habiendo escrito en su primera edición Correa el libro en 1951, se podría decir que fue osado también en lo que a Chile concierne, por aquellos años, al abordar el tema de una sexualidad tan abierta y como la que muestran los cronnios.  Es así que el relato presenta al respecto, unos cuantos episodios de cierto erotismo, que el protagonista no deja de sorprenderse frente a esta faceta de sus anfitriones.
     La caracterización de los llamados Altísimos es soberbia.  La idea de fuerzas superiores a nosotros, que conducen nuestras vidas y apenas podemos abarcar dentro de nuestra pequeñísima capacidad para conocer la vastedad del universo, es algo relacionado con las religiones y el temor a dioses malignos.  Empero, el escritor no los describe en plano teológico, sino que más bien los caracteriza siguiendo conceptos propios de la ciencia ficción, como entidades pertenecientes a un macrocosmos o un Multiverso.  Asimismo, la amenaza que vienen a ser los Altísimos para Cronn y para la misma humanidad, atiende a uno de los temas más antiguos de la narrativa y no solo escrita, sino que oral, que viene a ser el del castigo por la soberbia: que así como el pueblo de Cronn si quisiera podría destruir a la sociedad de la Tierra y sin dificultades, estos deben servir sin chistar a los Altísimos…Por lo tanto, el poder y la autonomía absolutos nunca es posible conseguirlos (que nuestra misma mortalidad es un ejemplo de ello).

7- Hugo Correa hoy en día.

    En la actualidad la poderosa editorial Alfaguara está reeditando a mi compatriota, lo que me pone muy contento, si bien la editorial chilena Universidad Católica de Valparaíso llevaba hace rato sacando nuevas tiradas de Los Altísimos.  Así que hay que agradecer a la gente de la empresa española, por llevar al extranjero y a otros lectores de habla hispana el legado de mi compatriota, que en España, por ejemplo, lo están redescubriendo por igual, tal como lo puede evidenciar a través de esta reseña de mi colega bloguero Tomás Rivera.
    Por lo menos me he encontrado con 4 libros de estas nuevas ediciones: que primero sacaron justamente Los Altísimos, sus llamados Cuentos Reunidos (que incorpora sus colecciones Cuando Pilatos se Opuso y Los Títeres, más la novela corta Alguien Mora en el Viento), Narrativa Reunida (donde se incluyen sus novelas El que Merodea en la Lluvia y Los Ojos del Diablo) y su novela póstuma El Valle de Luzbel.  Es de esperar que a futuro saquen otros títulos suyos, hace rato discontinuados.
     Creo que ya es hora que los productores se interesen en su obra, que una película para el cine, la televisión, una miniserie o serie estarían muy bien para las pantallas; que es hora ya abarquen otros géneros y no hagan siempre lo mismo (que por acá salvo excepciones, solo saben hacer dramas y comedias).  Y soñar no cuesta nada, que hasta los extranjeros podrían interesase en su obra. Lo mismo digo en materia de cómics, que un proyecto de adaptar a la historieta a Hugo Correa, aparte de lo que hizo la revista Oxígeno y su propio hijo en los ochenta, sería estupendo ¿No?
     Ojalá las nuevas generaciones, tanto en nuestro territorio como en el exterior, puedan conocer y apreciar a este tremendo autor.  Por mi parte, pretendo darlo a leer a mis estudiantes a partir del año que viene.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Segunda temporada de “The Orville” capítulo a capítulo. SEGUNDA PARTE.


8- Identity, Part. 1 (Identidad, parte 1): Comienzo del díptico de esta temporada, con el cual más encima se inicia la tendencia de historias dobles o contadas en dos episodios seguidos; más encima, es acá cuando por fin logramos conocer el planeta de Isaac y las verdaderas intenciones de su pueblo, a la hora de enviarlo a una nave de la Alianza como el único representante de su especie entre los “orgánicos”.
    La trama comienza mostrándonos lo que se ha vuelto la vida cotidiana del androide con su “amada”, la doctora Finn, donde además importante viene a ser su propia relación con los niños de esta.  Todo va bien hasta que el oficial científico se ve obligado a volver a su planeta natal, razón por la cual lo acompañan sus compañeros, de modo que además esta es la primera vez en que reciben visitas.  Cuando todo pareciera desarrollarse de forma más o menos diplomática, si bien el resto de la población autóctona se sigue mostrando demasiado reservada, se descubre por accidente la agenda oculta de los anfitriones; les queda a nuestros héroes, ser los únicos capaces de advertir a su gente de la nueva amenaza que pende sobre sus cabezas.
     La preocupación por realizar una producción atractiva, visualmente para los espectadores, se nota sin reservas en esta historia que nos muestra un mundo alienígena tan extraño como lo es la patria de Isaac, Kaylon-1, una tierra que es pura tecnología y nada de sentimientos.  Por cierto, destacan las naves de los androides, que no dejan de recordar en parte los Borg de Star Trek (de seguro, su parecido vendría a ser mucho más que una coincidencia).
    Cabe mencionar que los protagonistas no solo luchan acá por sus vidas y las del resto de los mundos, sino que esta vez los vemos frente a un dilema: defender el derecho a la individualidad de Isaac, que se ha ganado tras haber pasado tiempo con ellos y todo en contra de una sociedad que niega las emociones y la diversidad.  Lo anterior corresponde a todo un dilema caro al género de la ciencia ficción, cuando a través de sus ficciones se aborda  el derecho a la libertad ante un totalitarismo y que en este caso serían los de Kaylon.

Ahora ya sabemos qué hay debajo del rostro de Isaac.

9- Identity, Part. 2 (Identidad, parte 2):   Los Kaylon son más que una preocupación para  la Orville, que solo por medio de soluciones ingeniosas se podrá evitar el desastre o al menos evitar una confrontación mayor por el momento.  Lo mejor de todo el capítulo es la situación en la que se encuentran los protagonistas, con su nave tomada por el enemigo, que tal hecho da para varias situaciones interesantes.
    Por otro lado, está la duda de qué hacer con Isaac, quien hace rato se convirtió en un miembro valioso de dicha familia; igual dentro de todo ello, estamos frente al tema de la confianza y lo que pasa cuando esta ha quedado mellada…Pero existen las nuevas oportunidades y el perdón, virtudes que una serie como esta, que valora lo mejor del ser humano y mira con actitud positiva el futuro, no puede dejar de tener en cuenta.
     A partir de estos eventos el enemigo es otro y ello será reforzado hasta el potente final de temporada.

10- Blood of Patriots (La Sangre de los Patriotas):   Una lanzadera escapa de los Krill y estos exigen que sus tripulantes les sean devueltos para enjuiciarlos, puesto que tras su ayuda en el primer conflicto con los Kaylon, ahora están en conversaciones con la Alianza; de modo que no dudan en hacer valer lo que consideran sus derechos.  Y es así que como en la misma Orville, llegará una delegación diplomática para acordar la paz, por otro lado se debe solucionar el caso de los dos asilados en sus dependencias, que vienen a ser los mismos que escaparon de los futuros aliados. 
    Resulta que hombre que llegó a la nave venía de un campo de detenidos Krill, así que sin dudas se trata de una víctima de la anterior guerra con esta especie, quien trae consigo a su hija; más encima, se trata de un viejo amigo de Mallo y con el cual tiene toda una historia personal de años.
     La trama nos lleva a reflexionar acerca de cuánto podemos llegar a cambiar, cuando nos ha tocado el dolor y este se transforma en odio; asimismo, aborda el valor de la amistad y la lealtad, en especial cuando se debe decidir a quién o qué entregarse a la hora de tomar decisiones difíciles: ¿A los amigos o a las instituciones a las que servimos?
    Scott Grimes, el actor que personifica al siempre alegre Gordon Malloy, nos da acá su mejor desempeño histriónico hasta el momento (que esperen lo que le sigue…).


Un meme que me causó mucha gracia.
11- Lasting Impressions (Últimas Impresiones): Un especialista en el siglo XXI de la Tierra, llega a la Orville y este es personificado nada menos que por Tim Russ, el recordado vulcano negro Tuvok de Star Trek: Voyager, trayendo consigo un cargamento de objetos de este periodo y encontrado en una “cápsula del tiempo”; varias son las cosas con las que se encuentran y entre ellas destacan dos: primero un paquete de cigarrillos y otro un celular.  La primera de ellas provoca un interés insospechado en Bortus y en su marido, con lo que se produce un interesante arco argumental que entre chiste y chiste, permite volver a tratar el tema de los vicios y la dependencia (que en todo caso, recordemos que al principio de esta temporada, el mocliano había demostrado poseer este tipo de debilidades).  El segundo caso viene a ser la parte central del episodio y bastante nostálgico como romántico, por cierto, cuando Grimes se interesa en una bella mujer que deja un mensaje para la posteridad en su celular (el mismo que ahora ha llegado hasta ellos) y termina por enamorarse de la ilusión, que significa recrear su vida a través de la tecnología de hologramas y pasar tiempo dentro de estas simulaciones.
     Si antes habíamos visto al pelirrojo oficial interesado en flirtear, esta vez sus intenciones son mucho más serias y denota la soledad del personaje, que como pasa con mucha gente en la vida real, detrás del buen humor y la actitud hedonista se encuentra escondida una faceta más sensible en la gente.  Por otro lado, destacable es el contraste entre el mundo futurista de la misma nave y la realidad propia del siglo XXI, que se convierte en la propia obsesión del personaje. 
     Cabe mencionar que entre el contenido de la cápsula del tiempo, se encuentra nada menos que un ejemplar del libro… ¡Cincuenta Sombras de Grey! ¿Un chiste más o un gesto para demostrarnos del impacto en la sociedad de obras literarias como esta? (que si vamos a hablar de un libro popular de mayor peso estético, mejor hubiesen utilizado uno de Harry Potter o algo de Stephen King).

12- Sanctuary (Santuario): Volvemos a lo que le llamo respetuosamente “La saga mocliana”, que cada entrega suya viene a estar entre lo mejor del programa. Una pareja de esta especie llega a la Orville, haciéndonos creer primero que tienen malas intenciones, hasta que nos enteramos de que lo que guardan celosamente es a su bebé de sexo femenino y es que cabe recordar que entre su raza este género es considerado una aberración que debe ser corregida; como es Bortus quien descubre este secreto y en atención a su propia historia con la costumbre de su gente, no vacila en ayudar a estos “rebeldes”, pero lamentablemente se llega a saber la verdad entre los de Moclus.   La pareja escapa y cuando nuestros amigos van tras ellos, descubren que lo han hecho a un planeta oculto lleno de… ¡Mujeres moclianas! Allí se reencuentran con una vieja amiga y se rebela toda una sociedad de féminas, que durante largo tiempo ha logrado mantener su independencia; pero ahora en que la amenaza de la misogenia de su patria natal es peor que nunca, solicitan a la Alianza que los reconozcan como un estado soberano y de ese modo puedan contar con su protección.
     Una vez más nos encontramos con dilemas de gran calibre moral, defendiéndose el derecho natural a la libertad y al respeto hacia la diversidad.  Por otro lado, nos damos cuenta que la supuesta utopía que es esta confederación de planetas no es tal, que algo así es difícil cuando los intereses egoístas y el miedo priman sobre la vida de la minoría.
    El capítulo, por otro lado, vuelve a resaltar la estrechez de mente del esposo de Bortus y de seguro en temporadas posteriores será imposible la convivencia entre ambos, a menos que Klyden cambie por completo.
    Encontramos verdaderos momentos de sublimidad en esta historia, independientemente de los momentos de humor y uno de ellos tiene que ver nada menos que con una canción de la cantante country Dolly Parton.
    Y, por cierto, hace un pequeño papel otra estrella querida de Star Trek: Marina Sirtis, la recordada consejera Deanna Troi.

Marina Sirtis regia y estupenda siempre.


13- Tomorrow and tomorrow and tomorrow (Mañana y mañana y mañana): Un incidente provoca que una versión más joven de la comandante Kelly aparezca en la Orville, de justo cuando había conocido recién a Mercer.  Es así que el encuentro entre ambas Kelly, provoca una serie de eventos bastante interesantes, por no mencionar con algunos de la tripulación y entre ellos mismos el propio capitán de la nave.
    El contraste entre las dos Grayson, ayuda a abordar el valor del crecimiento personal gracias al paso de los años y las experiencias acumuladas, que la actitud más extrovertida de la visitante nos hace ver cómo su versión mayor ha conseguido madurar y convertirse en alguien mejor; pero aunque la Grayson del pasado se percibe como alguien irresponsable, en el fondo esta y la otra son la misma persona, que tal como podemos darnos cuenta en este caso las personas en el fondo resultan ser mucho más de lo que aparentan y nos pueden dar gratas sorpresas.

14- The road no taken (El camino no tomado): El maravilloso final de temporada se afirma del capítulo anterior y retoma además la idea de la amenaza Kaylon.  Y es que comienza mostrándonos otra realidad, una en la cual de la Alianza queda bien poco, puesto que los androides han diezmado a los orgánicos y de ese modo solo unos grupos dispersos y en muy malas condiciones logran mantenerse en pie.  De este modo, nos encontramos con  nuestros héroes como miembros de esta resistencia, desperdigados cada uno por su lado y luego reunidos para enfrentarse al enemigo.
    El escenario apocalíptico permite tratar otros tópicos del género de la ciencia ficción, no abordados por la serie hasta el momento y que era de esperar que una serie como esta, que se nutre tanto de su show inspirador (Star Trek), para llevar a nuevas fronteras su continuidad.
    La trama ayuda también a mostrarnos cómo nuestras  decisiones tienen repercusiones no solo para uno, sino para el de quienes nos rodean, de modo que la trama nos invita a tomar con responsabilidad nuestros actos y no dejarnos llevar por impulsos tan a la ligera; de igual modo, queda en evidencia cómo las personas que llegamos a conocer nos pueden marcar tanto.
    Varias sorpresas nos depara este capítulo, entre ellos un gracioso homenaje a Star Wars (específicamente a El Regreso del Jedi) y el reencuentro con un querido personaje al que ya no veíamos desde hace rato.  

¿Todo tiempo pasado fue mejor?

lunes, 4 de noviembre de 2019

En deuda con Hugo Correa. PRIMERA PARTE.


1- ¿Quién fue Hugo Correa?

    Pues se trata del verdadero precursor de la ciencia ficción chilena, ello desde el punto de vista literario, mucho antes de que el oportunista Jorge Baradit acapara la atención de los medios públicos en nuestro país; y es que les estoy hablando de un autor que irrumpió en medio de la tradición narrativa chilena realista, nada menos que en 1951, con una novela que está considerada justamente entre lo mejorcito del género escrito por algún autor latinoamericano y por algo obtuvo el apoyo de una figura internacional como lo es Ray Bradbury, además de ser el único escritor de este sector del mundo en ser incorporado en la prestigiosa The Encyclopedia of Science Fiction.  En todo caso, también escribió fantasía, si bien una más bien relacionada con el folclor y no aquella de tipo épica.
     Nacido en 1926 en la localidad rural de Curepto y fallecido en 2008 en Santiago, ejerció como destacado periodista en una época en la que era el talento natural y no un título universitario el mérito para trabajar en diarios y revistas tan célebres como El Mercurio y Ercilla respectivamente.
     Su ópera prima Los Altísimos, el título que hoy nos reúne, tuvo una segunda edición aumentada y corregida en 1959 (recién me fijo: el mismo año en el que comenzó a emitirse esa joyita que es La Dimensión Desconocida, que si mi compatriota hubiera sido gringo, habría podido ser adaptado por el también grande Rod Serling).  A esta verdadera joyita de las letras criollas, que espero hacerla conocida por quienes nunca han escuchado hablar de ella, entre compatriotas y extranjeros, le siguieron los siguientes libros:

1- El que Merodea en la Lluvia (1962): Sobre una alienígena de raro aspecto atrapado o varado en medio del campo chileno, que es confundido por un demonio entre los ignorantes autóctonos del lugar.

2- Alguien Mora en el Viento (1966): Novela Corta (o cuento largo, según se mire) sobre dos astronautas atrapados en medio del exótico ecosistema de Venus...Cuando aún se creía que este planeta era un sitio de aspecto tropical.

3- Los Títeres (1969): Primer volumen de narraciones cortas suyas, aunque en esta ocasión tuvo la idea de relacionar los textos incluidos en sus páginas bajo un mismo tema denominador: la existencia de sofisticados androides que reemplazan a los seres de carne y hueso, quienes prefieren la seguridad de su casa, en vez de "arriesgarse" en la vida pública.  Con esta idea, se adelantó décadas a películas como Surrogates (2009) con Bruce Willis de protagonista y a un montón de obras literarias posteriores que de seguro deben haber por ahí.


5- Cuando Pilatos se Opuso (1971): Su segunda colección de cuentos, de ciencia ficción también, con la que demostró su enorme capacidad para contar historias bajo el formato breve y abarcando distintas temáticas del género, sin dejar de lado la justa proporción entre el puro divertimento y la crítica social (elementos primordiales dentro de la igualmente llamada "fantasía científica").
    Cabe mencionar que su relato Meccano, incluido en este tomo, tuvo una adaptación al cómic en el número 2 de la revista nacional Oxígeno en 1985 y gracias a la labor de su propio hijo Francisco Correa, bajo el pseudónimo de Fran Solo, tanto en el dibujo como en el guión.

6- Los Ojos del Diablo (1972): Enmarcada más en la narrativa de terror sobrenatural, toma elementos del folclor campesino chileno.

7- El Nido de las Furias (1981): Donde entra de lleno en la ficción de corte político y con la cual recrea a través de un país latinoamericano inexistente, las atrocidades de las dictaduras militares del continente; todo ello bajo las convenciones de la narrativa fantástica.

8- Donde Acecha la Serpiente (1988): Sobre un hombre casado que lleva una vida insatisfactoria, hasta que conoce a una atractiva mujer de connotaciones demoníacas, la que por supuesto se vuelve una tentación para él.

9- La Corriente Sumergida (1993): Su única obra de tipo realista.

10- El Valle de Luzbel (2015): Novela póstuma sobre una civilización en la Tierra anterior a la humanidad o, más bien, pre-adanita.

    Este artista por igual incursionó en el teatro y lo hizo con tres obras: El diablo en la cabaña, La señora Laura no vive aquí y La trampa en el jardín, que ignoro la verdad si fueron llevadas a las tablas y que al manos por su título pareciera que la primera de ellas se relaciona con su producción de tipo fantástica.
    A lo largo de su carrera obtuvo la distinción de sus pares y en el medio mayormente fuera de nuestras fronteras, que como dice bien el dicho bíblico "nadie es profeta en su tierra".  Fue así que en lo que concierne a nuestra lengua, la hoy recordada (por los más veteranos) revista española Nueva Dimensión, le dedicó un especial en su número 33 y en Estados Unidos fue publicado, traducido a la lengua de Shakespeare, en la aún más famosa publicación The Magazine of Fantasy and Science Fiction (que tengo entendido que fue su relato Alter Ego, parte de la colección Los Títeres, el que apareció en sus páginas).  Su trabajo por igual se conoció en otros idiomas y apareció en otros lares.


2- ¿Quién es Hugo Correa para mí?

     La historia que les voy a contar, ya la mencioné hace tiempo en un texto dedicado a mi papá; como de seguro muchos de mis lectores no lo habrán leído, vuelvo a relatarlo para hacer mención a mi primer encuentro con el autor al que hoy quiero honrar.
     Comenzaba ya mi tercer año de Enseñanza Media, cuando mi profesora de Castellano (Pabla Ibaceta, amiga a la que espero ver prontamente, pues a ella le debo mi primer encuentro con Correa y muchos más episodios significativos de mi vida), nos dijo que la primera lectura de ese año iba a ser Los Altísimos.  El nombre del libro de inmediato me llamó la atención y más todavía el de su autor, de clara ascendencia española ¿De qué nacionalidad es? Pregunté curioso y así supe que era chileno.  Que yo recuerde, Pabla (a quien yo ya tuteaba, aunque no frente a mis compañeros, ni menos en la sala de clases) no nos dio mayores antecedentes.  Pero apenas llegué a casa les dije a mis padres que debían comprarme ese texto lo más pronto posible, que estaba entusiasmado y en aquel tiempo una de las pocas maneras de aumentar mi entonces pobre biblioteca, era gracias a los títulos que me daban a leer en el cole y que mis progenitores no dudaban en conseguírmelos (algo que se los agradeceré toda la vida).
    Creo que no pasaron muchos días como para que fuera de compras con mi papá a la calle San Diego, sagrado lugar lleno de librerías y kioscos dedicados a la venta de libros y revistas, en busca del tesoro que pensaba anexar a mi colección. 
      Pues resulta que supuestamente el volumen estaba discontinuado y no quedaban ejemplares, así que nos costó llegar a él.  Hasta que lo pillamos en una "librería de viejos" como le llaman por ahí y solo quedaba uno; no estaba caro, pero no me gustaba la idea de tener una antigua y usada edición, que más encima la portada era horrible.  Prácticamente en contra de mi voluntad (yo, un pobre pendejo que me las daba de exigente más de la cuenta con mi papás, que harto hacían para darme lo mejor y lo hacían con todo el amor del mundo) me devolví a mi casa con la nueva adquisición...¡Y enojado más encima! En casa mi estupidez llegó a su cénit y allí me puse a discutir con mi pobre papá, que me había comprado una basura de libro (que yo claramente no razonaba...y ello aún me sigue dando vergüenza a mis actuales 44 años) y así fue que estando en la misma parte de la casa frontal, dedicada al bazar que tenían mis padres para ganarse el pan de cada día, en un verdadero arrebato de cabrochico egoísta, terminé por tirarle el libro por la cabeza a mi taita.  
     Mi papá tenía especial buena voluntad conmigo, que era su único hijo que le tenía gusto al estudio y eso lo llenaba de orgullo, así que esperó a que se me pasara la estupidez.  Luego de que me calmé, no sé si fue ese mismo día o al siguiente, "derrotado" le pedí el libro y me lo entregó arreglado, que yo en mi ofuscación había rasgado la tapa, así que él le había puesto una cinta de embalar y la verdad es que su manutención le había quedado bonita (por años trabajó en una imprenta, así que algo se manejaba en el rubro).
     En la práctica me devoré la novela en unos pocos días, que si bien para cuando lo leí aún me quedaba mucho para ser un lector habitual del género (solo había leído un par de libros de Asimov y algo de Ray Bradbury), a medida que iba profundizando en sus páginas no dejaba de sentirme honrado por saber que ese texto había salido de la mente de un compatriota mío; pues si bien, como dije mi experiencia con la ciencia ficción literaria no era mucha, al menos sí había visto ya muchas buenas películas de este tipo, como por igual varias series y en especial en lo que concierne a animación japonesa.
     Aquella vez le presté mi libro a dos amigas del curso, ambas llamadas Marta (González una, Andrade la otra), que como ya conté era muy difícil hallar el libro. Igual el resto del curso no era en general muy dado al hábito lector, así que fuimos pocos los que salimos bien de la evaluación.  Por cierto, en aquellos años las pruebas eran puras preguntas abiertas, que solo en los exámenes de fin de semestre y fin de año nos hacían ítems de selección y otros; no obstante, hubo una excepción esta vez en dicho instrumento y es que la profe nos pidió como última pregunta, o mejor dicho como actividad, que dibujáramos el lugar donde transcurre la historia (que ya les hablaré al respecto cuando profundice en la novela misma)…Así que de ese modo tuve el gusto de dar rienda suelta a mi imaginación, apoyado de las descripciones del libro que tanto me habían fascinado.



     Tres veces he leído Los Altísimos, que la segunda ocasión fue para un trabajo de la universidad y donde debía dar una pequeña disertación sobre un autor chileno.  Me fue bien, que estaba entusiasmado con la idea de dar a conocer al escritor que ya tanto admiraba y quería; eso sí, recuerdo el comentario sarcástico del profesor (que en todo caso me caía bien y luego fue quien revisó mi memoria, también en base a la ciencia ficción, por la cual me felicitó y puso la nota máxima) que cuando hablé del libro que había terminado hace poco su autor y del cual esperaba algún editor interesado, me dijo “¡Publícalo tú!”.
    Mi segunda relectura la realicé en lo que respecta a estas últimas semanas, para seguir con lo de mi autoreto de leer solo a autores nacionales este segundo semestre; hace años que deseaba reencontrarme con Hugo Correa y ahora tenía la excusa perfecta.  Pues cuando tomé el libro de mi biblioteca y lo abrí, recordando como siempre la anécdota de mi papá ya mencionada, me encontré con una bella sorpresa sobre un detalle que se me había escapado o lo había olvidado desde la última vez en que tuve en mis manos tal texto: Mi papito había escrito de su puño y letra mi nombre y mis apellidos en el borde superior de una de las primeras hojas; creo que es uno de los pocos registros que tengo de su bella letra. Más encima, luego me di cuenta que el propio Correa le dedicó este obra a su mismísimo padre… ¡Y yo no creo en las coincidencias!
    Por cierto, para cuando conté por primera vez la historia de Los Altísimos y mi papá, pensé que lo que tenía era la primera edición en su versión original, pero ahora ya sé que la que poseo es la primera edición de la versión corregida y aumentada.


    Aún era un estudiante de liceo, creo que ese mismo año de 1992, cuando un día revisando la entonces humilde biblioteca del colegio (que abarcaba un muy pequeño cuarto y que apenas era visitado por otros estudiantes, por no mencionar los profesores) me encontré con nada menos que la colección de cuentos Cuando Pilatos se Opuso.  De inmediato solicité que me lo prestaran y como la biblioteca aún funcionaba de manera muy informal, además de que ya tenía mi prestigio ganado, me la pasaron sin mucho trámite.  Más adelante en el tiempo, ese año o al siguiente, estaba en casa de unos amigos y vi que en su propia biblioteca había un ejemplar de este libro; sin tapujos les pedí me lo regalaran (que ya sabía que en su hogar no habían lectores asiduos) y fue de este modo que logré adueñarme de esta primera edición de dicha colección de cuentos.
     Luego en la universidad, cuando estaba en mi segundo año allá, si bien me encontraba en el primer año de Pedagogía en Castellano, porque me había cambiado de carrera, tuve la enorme satisfacción de tomar el curso electivo de ciencia ficción que comenzó a dictar un profesor de Física; ello en el primer semestre en que comenzó a darse y luego al siguiente ya era Alumno Ayudante, que lo había aprobado con nota máxima.  Fue así que un día leímos uno de los cuentos de Hugo Correa y el profesor Juan Espinoza (otro docente al que le estoy muy agradecido y me encantaría volver a ver) llevó a la clase nada menos que el especial de la revista Nueva Dimensión que le dedicaron, que solo entonces me enteré de dicho tributo.  Con posterioridad mi maestro me prestó sus primeras ediciones de Los Títeres y de Alguien Mora en el Viento, para preparar mi trabajo del cual les hablé más arriba.
     Por esos mismos años me metí a un taller literario de ciencia ficción hecho por Luis Saavedra (Tío Lucho como luego le puse), quien luego se convirtió en un destacado autor y especialista del género en estas latitudes.  Así fue como leímos en conjunto otro relato de nuestro escritor, creo que fue el ya citado Alter Ego; pues aparte del gozo de comentar y compartir nuestras impresiones con demás ñoños amantes del género, lo mejor fue tener en nuestras manos la edición en inglés del número de la F & SF que traía el mismo cuento revisado.
    Aún estaba en la universidad, cuando los mismos Ficcionautas Asociados, el elitista grupo al que pertenecía el llamado “Tío Lucho” (y los llamo elitista, porque estaba conformado por alrededor de unas 5 personas y cada una aportaba con una especialidad dentro del amor a la ciencia ficción, que aparte de Luis que se dedicaba a la literatura, estaba Gabriel Huamán y cuya orientación era el maquetismo, Roberto Alfaro, versado en los cómics y no recuerdo quiénes más…que no aceptaban más personas en sus filas, si bien organizaban eventos de entrada liberada) hizo una actividad masiva en el Centro Cultural de España; fue así que uno de los días en los que se celebró dicho evento, invitaron a Hugo Correa, se le hizo un homenaje y le fue concedido un galvano como agradecimiento por su aporte a la literatura nacional, al promover la narrativa del género dentro de nuestras letras.  Pues ahí estaba yo frente a nuestro verdadero prócer de la ciencia ficción nacional, quien en la práctica se veía como un viejito dulce, recuerdo que cojito además.  La verdad es que ante mi falta de “roce social” de aquellos años, no supe cómo reaccionar y a lo más atiné a mirarlo con respeto y a aplaudirlo, que ahora pienso que fui un tonto (otra vez) y debería haberme acercado a él para hablarle y decirle cuán feliz estaba de verlo, además de darle las gracias por las horas de felicidad que me dio con sus ficciones; también me habría gustado tener una foto con él (bueno, en aquellos tiempos la tecnología del celular y sus beneficios era algo propio de las narraciones de Correa y de sus colegas).  Por cierto, no recuerdo si dio un discurso, aunque sí tengo claro que yo de antemano sabía de su visita y pese a ello no tuve la ocurrencia de llevar uno de los dos libros suyos que tenía en aquel momento (en la actualidad poseo 3 y ediciones antiguas suyas…un orgullo para mí) para que me los autografiara.
    Ayer 3 de noviembre no más cometí un nuevo “pecado de omisión”, como bien me gusta llamar a aquellos casos en que por una razón u otra no he comprado algún libro y por lo cual luego me he arrepentido (que he escrito varios posts al respecto).  Resulta que andaba en el Persa Bío-Bío (lugar de “culto” donde venden de todo y uno puede encontrar las ofertas y artículos más extraordinarios a muy buen precio, razón por lo cual es uno de mis sitios favoritos) con mi sobrinito Amilcar y cuando pasé a ver a uno de mis caseros favoritos (nombre dado a los vendedores y/o compradores en el llamado “comercio informal”, como una manera afectiva de llamar al otro) de entre aquellos a los que les compro libros o cómics, tenía nada menos que la primera edición de El que Merodea en la Lluvia a un valor muy accesible…¡Y no lo compré! La verdad es que más que una coincidencia, podría decirse que se trataba de otro caso de sincronicidad (como por igual lo es para mí el recuerdo de mi padre y la dedicatoria de Los Altísimos), por cuanto este hecho y que yo no dejaba de pensar en Hugo Correa, de quien estaba por comenzar este homenaje, lograron unirse sin tener que ver con el fenómeno de la causalidad ¿Me entienden? Ahora ya sé que apenas llegue el finde, me iré para allá de nuevo a corregir mi error.



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