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domingo, 8 de mayo de 2022

¡El mundo del cómic ya nunca volverá a ser el mismo! (I)



    El 28 de abril recién pasado nos dejó Neal Adams, a la edad de 80 años.  Les estoy hablando de un dibujante de historietas que dejó una tremenda huella en este mundo, sobreviviéndole un legado imperecedero y un montón de colegas que tuvieron el gusto de conocerlo y apreciarlo (sí, aún nos quedan unas cuantas leyendas vivientes de esos años gloriosos del noveno arte); para qué hablar de los ñoños que crecimos y/o maduramos coleccionando, disfrutando y leyendo las numerosos títulos en los que trabajó, muchos de ellos no solo entre nuestros favoritos: sino que verdaderas obras de arte, gracias  a su trazo estilizado marcado por un realismo y que a nuestros días sigue haciendo escuela, capaz de conmovernos por su capacidad para otorgarle vida a los personajes y emociones, pese a toda la fantasía de muchas de esas historias.
     A Neal Adams le debemos mucho y entre ellos que haya sido el co-creador de personajes tan emblemáticos, en especial en DC.  El superhéroe sobrenatural Deadman, uno de mis favoritos, lleno de una mitología propio que lo hace único en su tipo (1968), del cual recuerdo estupendas historias posteriores junto a Batman y como miembro de la Liga de la Justicia Oscura (que, aunque no realizadas por Adams, mucho le deben a este maestro).  De igual manera, es uno de los dos padres del Linterna Verde afroamericano John Stewart (1971), tremendo miembro de los policías espaciales, por medio del cual la comunidad de color tuvo a uno de sus primeros representantes de peso en este tipo de obras. Así como le dio forma a un personaje tan distinguido dentro de las aventuras del Cruzado Enmascarado, como lo es nada menos que Man-Bat (1970), primero villano y luego antihéroe y justiciero de vez en cuando, que solo gracias a este forma parte de la tremenda galería de recurrentes del mayor paladín de Ciudad Gótica.  Sin embargo, su mayor aporte al universo batmaniaco, viene a ser que junto al igualmente apreciado y llorado Dennis O´Neil, creó dentro de las revistas del Seños Oscuro a Thalia y al mismísimo Ra´s al Ghul (1971), un complejo villano ecoterrorista que para muchos está por sobre su desquiciada némesis del Guasón…  La verdad es que tan solo que haya estado detrás de tan carismático criminal, es como para reverenciar a Adams.  En todo caso, como bien podrán darse cuenta, sino fuera por este realizador muchas de las más divertidas y mejores historias de Batman no habrían existido (entre las que él mismo dibujó y las que realizaron quienes “adoptaron” a sus creaciones).
    No cabe duda de que fue para DC que nuestro querido caricaturista hizo sus mejores trabajos, a los ya mencionados, se deben agregar la histórica etapa de Flecha Verde y Linterna Verde y que desarrolló en los setenta junto a su mejor colaborador, el por igual desaparecido Dennis O´Neil; en ellas hicieron viajar a ambos amigos y justicieros por Estados Unidos a pie, para enfrentarse a los problemas del hombre común: Racismo, drogas y otros flagelos reales fueron abordados con dramatismo y lirismo, donde las potentes imágenes del dibujante nos dieron algunas de sus mejores portadas.  Debido a lo anterior, en un impactante final de temporada de la serie Fringe, los más frikis podemos encontrar un precioso homenaje a una de sus ilustraciones más emblemáticas para dicha pareja.  De igual manera, esa misma década hizo para la Distinguida Competencia otra obra de características épicas: Superman v/s Muhammad Ali (1978) y donde tal como dice su nombre, el Hombre de Acero peleó en el ring en contra del famoso boxeador, aunque en circunstancias muy especiales como para que ello fuera posible. 

Neal Adams de joven, siempre un guaperas talentoso al que me habría gustado conocer.

    Ya en el siglo XXI siguió trabajando hasta 2020, nada menos y dentro de ello cabe destacar Batman: Odisea (2010-2011), una miniserie sobre el personaje que le dio mayor celebridad, de 13 números y para la cual incluso hizo el guión.  Enmarcada dentro de la Edad de Plata por su estilo fantasioso y al tener a su protagonista teniendo aventuras lisérgicas tan propias de tal época, a diferencia de las más oscuras que le conocemos hoy en día.  La verdad es que argumentalmente se trata de un trabajo olvidable, pero su dibujo es lo que cuenta, entre viñetas y portadas; por otro lado, como guiño a sus fanáticos y así mismo, en esta obra aparecen personajes de su coautoría, tal cual lo son los mentados Man-Bat, Deadman y Ra´s al Ghul.
    Aunque al igual que muchos de sus colegas trabajó para compañías independientes e incluso tuvo su propia editorial de cómics (que de manera triste tuvo que cerrar), solo le conozco en persona sus aportes para Marvel.  De ese modo, tuve el gusto de leer una de las historias de nada menos que de Conan el Bárbaro, que realizó junto a Roy Thomas (¿1972?), durante la etapa clásica del cimerio en los cómics.  Suyos son también algunos de los números de los X-Men, casi al final de su primera colección (1969), antes de que los cancelaran por años.  De igual manera, fue uno de los artistas detrás de nada menos que La Guerra Kree-Skrull, (1971-1972) famosa saga donde intervenían Los Vengadores.
     La verdad es que Neal Adams hizo mucho más de lo que yo apenas esbozo, que solo menciono lo que conozco de su autoría, he leído y/o poseo en mi humilde colección.  Sin embargo, independientemente de su labor como artista de renombre, destacado por su pincel digno de estar entre los más destacados de este arte, es su apoyo a sus colegas lo que más le debemos agradecer; y es que fue uno de los impulsores en la defensa de los derechos de autor por sus personajes, cuando por décadas estos no recibían las merecidas retribuciones económicas al respecto.  Así fue como cuando estaban por estrenar la primera peli de Superman con Chistopher Reeve (1978), realizó toda una campaña para que pusieran en sus créditos de apertura a Jerry Sieguel y Joe Shuster, los creadores del Kryptoniano; de igual modo, consiguió que los chupasangres de DC les dieran una pensión de por vida (ya ancianos para entonces), luego de que por décadas hubiesen ignorado su papel en cimentar el poderoso imperio de la editorial.
    ¿Cómo no iba a adorar a Neal Adams?

Algunas de sus portadas más famosas para DC.


viernes, 12 de enero de 2018

A falta de Batman en la pantalla chica…¡Bueno es Flecha Verde!


     Tras años ya emitiéndose las series llamadas Arrow y Gotham, las que han ganado ya millones de seguidores incondicionales, así como sus respectivos premios, bien se puede afirmar que, hace rato, dejaron claro que han conseguido superar su origen como sucedáneo de las historias de Batman.  Y es que en el caso de la segunda serie mencionada, el hecho de ser una especie de precuela a las historias sobre el Murciélago, mostrando a sus famosos secundarios más jóvenes e incluso a unos adolescentes Bruce Wayne y Gatúbela, además de presentar el origen de varios villanos memorables, sin dudas que se apoya en lo que el público quisiera ver: al Caballero Oscuro en imagen real en la pantalla chica y actualizado a nuestros tiempos, como todo un producto de calidad televisivo.  Pues es obvio que esta producción sin tener al vigilante en pantalla, no deja de ser un émulo destacado del personaje del que se nutre.
     Ahora bien, en cuanto al show sobre el Arquero Esmeralda, al tener en cuenta la primera temporada y su formidable piloto, si algo conocen del Señor de la Noche, pueden darse cuenta de que las aventuras televisivas de Oliver Queen y su alter ego, no pueden ser más batmaniacas (bueno, en los cómics aparte de pertenecer ambos superhéroes al mismo universo, son indiscutidos aliados y amigos).  Y, bueno, en lo que concierne a la quinta temporada, Arrow no puede recordar más al mismísimo Batman.  Vamos por parte mejor.
     El Caballero Oscuro, tal como dice este título con el que se le menciona, está caracterizado como un sujeto atormentado, con grandes sentimientos de culpa (en especial por la muerte de sus padres) y por no haber podido salvar a toda la gente que hubiese querido, entre ello proteger a sus cercanos como consecuencia de su peligrosa existencia.  Es así que tal como queda expuesto, ya tras más de 100 episodios y en especial en lo que concierne a la quinta temporada (la que hace poco vi con gran gusto por mi parte), no quepa duda que Olie (para los más cercanos) se siente igual que su mencionado colega.   El Arquero Esmeralda, de este modo, comparte con él un espíritu más o menos amargado, incluso introvertido, que queda expuesto cada vez que usa su traje y cuya naturaleza queda demostrada a lo largo de los varios flashbacks dedicados a su pasado en Rusia (parte esencial de esta tanda de 23 episodios).  Olie es grave, duro y violento por naturaleza, provocando el temor en buena parte de los villanos; además es una criatura de la noche y su faceta de apuesto millonario filántropo (ahora alcalde), es solo la fachada de quien en realidad es.  De igual manera lleva sobre sus hombros la responsabilidad por la muerte de varios seres queridos, tanto civiles como vigilantes, a quienes ve como víctimas del camino que ha decidido seguir (de igual manera un detalle más propio de Batman).
    Otro elemento batmaniaco que toman como referencia en Arrow, viene a ser el de la Batifamila, compuesta por todos los otros vigilantes y/o superhéroes que inspirados y liderados por el Cruzado Enmascarado, lo siguen en su trabajo justiciero.  En lo que concierne al Flecha Verde televisivo, desde los inicios de la serie fueron incorporándole distintos compañeros en su labor, todos ellos interesantes variaciones de los personajes del cómic (Canario Negro I y II, Speedy, Arsenal …y, hasta cierto punto, la Cazadora).  De igual manera crearon personajes especialmente para la serie, todos ellos desarrollados con gran atractivo, en parte no solo a los guiones, sino que al compromiso de los actores a su cargo: su hermana Thea, Felicity Smoak, John Diggle y Quentin Lance.  No obstante es en la citada quinta temporada, que queda de manifiesto, con mayor intensidad, cómo el Arquero Esmeralda con su ejemplo ha conseguido (y más encima casi sin proponérselo), liderar a un grupo de justicieros.  Si Thea tomó el relevo de Speedy y Diggle decidió convertirse en otro enmascarado bajo el nombre de Spartan (creado originalmente para el show), en esta ocasión (y para regocijo de los ñoños), se unieron a su misión nada menos que 5 nuevos (super) héroes. Vamos por parte:

·         Mr. Terrific: Introducido en la temporada anterior como el (otro) genio de la computación aliado, en la figura de Curtis Holt, se convierte desde su introducción en uno de los secundarios más queridos de Arrow.  Es así que esta vez, por fin, abraza la identidad de superhéroe moderno que lleva ese nombre, versión actual de otro vigilante llamado así y proveniente de la Edad de Oro de los cómics.  Acá lo vemos con 2 hermosos trajes, pero sin dudas lo mejor de su participación como paladín, viene a ser que aparece con sus célebres T-Esferas, sofisticadas máquinas voladoras que lo ayudan en su trabajo.
·         Wild Dog: Nacido en 1987 de las manos de Max Allan Collins (guión) y Terry Beatty (dibujo) en las historietas en su propia miniserie, se trata de un personaje menor rápidamente olvidado por los responsables de DC y que inteligentemente rescataron para Arrow.  No obstante la versión que conocemos hoy en día de él, responde a los actuales lineamientos de lo “políticamente correcto” y que en este caso concreto no les salió forzado: tener un elenco multirracial.  Pues en su versión original Wild Dog, todo un verdadero vigilante (sin poderes, casi una persona común y corriente que usa solo su ingenio y fuerza de voluntad para enfrentarse en las calles a malhechores ordinarios) es el típico gringo caucásico (su nombre es Jack Wheeler), en cambio acá su identidad es la de un latino llamado René Ramirez.  Su traje evidencia su carácter de “sujeto normal”, al ser casi improvisado y aún así evidenciando su historia personal (máscara de jockey, polera de su equipo deportivo favorito, pantalones militares).  El Wild Dog que conocemos con rapidez gana el cariño del público, al ser un hombre con un pasado complicado que se sabe desea superar y una personalidad atractiva.  
·         Ragman: El único miembro del “Team-Arrow” con poderes extraordinarios y más encima de carácter místico, es Rory Regan, un joven judío que ha heredado de su padre un traje mágico que le permite hacer varias cosas asombrosas.  Surgido en 1976 de la mano de Robert Kanigher y del veterano y maestro ya fallecido Joe Kubert, en los cómics su atuendo está compuesto de trapos en los que guarda las almas condenadas de los criminales que atrapó.  En la serie este detalle más siniestro no sale, sin embargo sí es gratificante ver cómo usa sus habilidades con sus trapos, que parecen tentáculos y la imagen aterradora que provoca, siendo que en su identidad civil es un tipo más bien dulce.
·         Canario Negro III: La tercera fémina en tomar el manto de la famosa superheroína, se llama nada menos que Dinah Drake, que corresponde al de la primera vigilante en ser Canario Negro en la Edad de Oro de los cómics (y que luego fue la madre de su más célebre hija que recogió su legado).  Esta corresponde a una agente de policía especialista en trabajar de incógnito, quien debido a un accidente se vuelve metahumana, adquiriendo el poder del grito sónico.  Es reclutada por Oliver más o menos a mediados de la quinta temporada.
·         Artemisa: Bajo este nombre corresponde a un personaje de no mucha relevancia en las viñetas, que ha sido tanto villana, como superheroína, aunque siempre sin poderes; pese a ello con habilidades de atleta olímpica y excelente luchadora.  La serie toma la versión revisada (¿y mejorada?) que se vio de esta como discípula de Flecha Verde, en la recordada serie animada de Young Justice (2010-2013).  Bajo el nombre de Evelyn Sharp, es la más joven de los nuevos compañeros de Olie, siendo una chica que al igual que algunos de los otros guarda un pasando penumbroso, el que con posterioridad da más de una sorpresa a lo largo de la temporada.

Nuestros superhéroes del show: Wild Dog, Mister Terrific, Flecha Verde, Spartan, Artemis y Ragman
(solo nos falta Canario Negro III).
     Se debe destacar la única aparición de otro personaje clásico de DC, el Blanco Humano, quien  ha tenido nada menos que 2 series de TV de imagen real, siendo que en las revistas surgió en 1972, gracias a la creatividad de nada menos que de Len Wein y Carmine Infantino.  Este amo del disfraz ayuda a Flecha Verde en una (otra) peligrosa misión y es de esperar que vuelva a salir más adelante.
    Tampoco se puede dejar de lado el uso recurrente en los episodios como contrapartida del protagonista y sus compañeros, quienes no matan (ya) a los villanos, al justiciero que se hace llamar Vigilante.  Este sale en la serie como un sujeto cuya identidad se desconoce, pues usa un equipo por completo blindado, que tapa por completo su rostro, teniendo todo tipo de armas mortíferas para eliminar a los delincuentes; sus métodos drásticos lo convierten luego en un oponente de Flecha Verde y los suyos, siendo que su manera de ver las cosas, no deja de recordar al antiguo Oliver de su pasado no tan lejano.  Ahora bien, teniendo en cuenta que varios sujetos han llevado el nombre de Vigilante en las historietas de DC, el que se introduce acá, lleva una armadura que emula (hasta cierto punto) a cualquiera de los que usaron el traje visto en los ochenta y a partir del traje ideado por George Pérez en 1983, para modernizar a su primera versión de la Edad de Oro.  En lo que concierne a su participación en la quinta temporada, no se sabe quién es en realidad.
      Por otro lado, no se puede olvidar un detalle valioso para los conocedores del Multiverso DC y que bien puede ser considerado como una promesa, para que usen de una vez por toda a uno de los superhéroes más amados en la historia de sus títulos: Bicho Azul II, Ted Kord.  Es así que en varias ocasiones sale en sus episodios la empresa de tecnología de punta Kord, lo que sin dudas podría significar que sea como uno esperaría.  A ver qué pasa más adelante.
     En cuanto a los villanos, primero nos engañan haciéndonos creer que la némesis de esta temporada será un mafioso común y corriente, llamado Tobias Church, no obstante más adelante surge la verdadera pesadilla de este año en la vida de Queen y compañía: el arquero enmascarado Prometheus, quien, como otros enemigos de Flecha Verde, guarda estrecha relación con su pasado más oscuro (¡Y vaya que les complica la existencia a nuestros protagonistas!).  Debe saberse que el personaje sacó su apodo de guerra de un villano, que ha tenido 3 encarnaciones distintas en las historietas, aunque no guarda relación con sus símiles; por otro lado, el nombre de civil que aquí recibe (al menos otro alias que usa para que no se sepa su verdadera identidad) es el del segundo Vigilante que salió en las revistas: Adrian Chase (otro interesante guiño deceísta). Y en lo que concierne a los flashbacks sobre el pasado de Olie, nos encontramos con un mafioso interpretado por Dolph Lundgren, Konstantin Kovar, la mayor amenaza bajo la piel de un hombre, con quien debe habérselas Queen (cabe destacar la actuación aceptable del maduro actor de tantas películas de culto de acción de antaño, quien con los años parece haber mejorado su escaso talento histriónico y, sin embargo, ahora ya más viejo aún con habilidades físicas envidiables). Asimismo, no es algo insignificante el hecho de que por fin hace su aparición la hija más conocida de Ra´s al Ghul, Thalia, la cual en una primera instancia se ve como una de las tantas maestras del joven Oliver y luego regresa para dificultarle más las cosas.
     Este año le tocaba a Arrow emitir el prestigioso episodio N° 100 y así fue.  No obstante en vez de hacer un especial que fuese significativo por sí mismo, tomaron la mala decisión de relacionarlo con el crossover de la trilogía de Invasión, compartido con The Flash y DC´s Legends of Tomorrow (con la participación especial de Supergirl, claro).  El capítulo en sí está muy bien hecho, con la aparición de varios personajes del pasado de Oliver y en realidad es memorable; no obstante habría sido mejor para honrar este evento de los 100 capítulos emitidos, que fuese independiente del resto del Arrowverse, que no hay que olvidar que Arrow comenzó con todo esto y bien merecía algo más notable.  
     Los dos últimos episodios están llenos de tensión, con el regreso de 3 personajes emblemáticos para la serie.  Asimismo la última escena deja en suspenso a los espectadores, porque a menos que se vea el primer capítulo de la sexta temporada, se ignora cuál ha sido el destino de varios de sus protagonistas.
Vigilante.

Prometheo.

domingo, 5 de marzo de 2017

El Arrowverse se expande.


     El éxito de la serie sobre el Arquero Esmeralda de DC, Flecha Verde, titulada simplemente como Arrow, dio pie a la creación de un spin-off basado en un personaje aún más popular de la compañía: Flash.  Ni tontos ni perezosos los responsables de ambos programas, al darse cuenta de que la fórmula de estas versiones actuales en imagen real de los superhéroes deceistas estaba funcionando, decidieron aventurarse aún más allá y dar pie a un cuarto programa de este estilo: DC` Legends of Tomorrow (pues el tercero dentro de este universo expandido viene a ser nada menos que Supergirl, el cual…aún no veo).  Cabe mencionarse que a este universo compartido entre todas estas series, se le denominó Arrowverse, por haberse iniciado justamente con el título dedicado a las andanzas de Flecha Verde, Arrow.
      Estrenada a principios del año pasado, corresponde a la primera serie de imagen real que está dedicada por entero a un grupo de superhéroes del cómic, ya que otros shows basados en personajes de historietas (tanto de DC o Marvel) son acerca de justicieros solitarios.  No obstante el equipo que aquí aparece resulta ser uno “inventado” para la tele, tomando personajes de las ya consagradas Arrow y The Flash, más otro sacado de las viejas revistas.  Lo curioso de todo esto, es que además agregaron a dos populares villanos, quienes acá ofician de antihéroes, haciéndolos formar parte de este grupo que más encima debe realizar viajes temporales para salvar a la Tierra de un futuro apocalíptico.
      La mezcla del equipo formado por metahumanos (entre seres supuestamente mágicos y otros cuyos poderes funcionan en base a la ciencia), más personas comunes y corrientes que tienen acceso a tecnología muy avanzada, quienes entre todos visitan varios periodos históricos, a simple vista es todo un deleite para el espectador (y más si es fanático de las viñetas del género).  No obstante en lo que respecto a la primera temporada, los guionistas no se esmeraron mucho  que digamos y desperdiciaron un montón de posibilidades, entre ellas hacer uso del vasto panteón deceísta; es más, apenas aparecieron dos personajes clásicos invitados, Per Degaton y Jonah Hex, siendo solo este último el que más se asemeja a su versión original y que en su intervención logra dejar contentos a quienes esperaban más de sus cómics favoritos.  En cuanto a Degaton, más libre no puede ser su versión que aquí aparece, de este villano de la Edad de Oro de las novelas gráficas.
      Ante el éxito de esta serie, que en su primera temporada solo posee 16 episodios y a diferencia de los más de 20 de los programas que le preceden, uno se pregunta qué mierda pasa con los gringos, quienes fueron incapaces de darle otra oportunidad a esa verdadera joyita incomprendida que es Constantine; pues en términos artísticos el show basado en Hellblazer de la línea adulta Vértigo de DC, viene a ser sin dudas mucho más depurado que este otro…En fin, ya sabemos que los criterios usacas pueden ser de lo más arbitrarios.
      Como trama central de esta serie nos encontramos con lo siguiente: En el siglo XXII el planeta vive un régimen dictatorial gobernado por el inmortal Vándalo Salvaje, quien mata sin escrúpulos a la esposa e hijo de Rip Hunter, un Señor del Tiempo.   Hunter pertenece a una organización que vela por mantener que la línea temporal se mantenga incólume, de modo que nada ni nadie pueda alterarla y para evitar ello y la intrusión de infractores, contando con sofisticadas máquinas que les permiten saltar a su gusto en cualquier época.  Pues ante la  negativa de sus superiores y pares para evitar el desastre cometido por el tirano, el autoproclamado Capitán Rip se revela y se roba una poderosa nave que además posee una inteligencia artificial; su objetivo, reclutar a un grupo de personas que lo puedan ayudar a derrotar a Vándalo Salvaje.  De este modo el argumento de la primera temporada, gira en torno a la lucha de esta gente para conseguir que el imperio de este villano se alce y no importa que en su camino tenga que matarlo (una y otra vez).
      Teniendo en cuenta de qué trata el programa y las características de sus protagonistas, esta tiene dos detalles en los que me quiero detener:
      Primero, teniendo en cuenta lo que ya se afirmó más arriba acerca del motivo que reúne a sus protagonistas, debiendo matar una y otra vez a su gran enemigo para ver si logran deshacerse de él, nos encontramos de que a diferencia de lo estipulado en las otras series de superhéroes DC y sus cómics, estos otros SÍ matan.  Y estamos hablando de personajes más o menos icónicos en este multiverso, como lo son Hombre y Chica Halcón, además de Atom y Firestorm, que o bien sin tapujos causan la muerte “momentánea” de Vándalo Salvaje o bien no mueven un dedo para evitar que sus compañeros sí lo hagan (y sin sentimiento de culpa, que digamos).  Además no hay que olvidar a los “criminales” Capitán Frío y Onda de Calor, los dos miembros de esta sociedad que no comparten los mismos idealismos de los otros, para quienes matar no es algo tan reprobable.   Por lo tanto, queda claro que este hecho otorga a la serie un cariz más adulto, ya que hay un grado de violencia que si bien no es totalmente gráfico, sí marca un precedente que nos muestra una faceta más oscura del universo DC.  Y tampoco se puede olvidar al respecto que este programa se toma muchos más libertades que los que le preceden, respecto a los cómics que lo inspiran.
      Segundo, al tener un carácter coral en cuanto a que ningún personaje sobresale por sobre los otros, en lo que concierne a sus protagonistas, las historias están escritas de tal manera que en todos los capítulos aparece el equipo completo. Esto sucede de la siguiente manera: Las tramas de los episodios, que en todo caso poseen cierto carácter autoconclusivo, si bien con un arco argumental extenso que se desarrolla a lo largo de toda la temporada, centran la historia en dos o tres subgrupos que les toca pasar juntos un hecho en concreto.  Dichas aventuras están relacionadas entre sí con el suceso principal abordado en el capítulo y al final todo converge a un mismo punto.
      
      También se puede mencionar el detalle “ñoño” de que la nave que capitanea Rip Hunter, se llama nada menos que Waverider, lo que corresponde a un guiño a los cómics de los noventa, época en la que era popular un superhéroe con ese mismo nombre y con el poder de viajar en el tiempo. 
       De igual modo se debe mencionar la aparición de varios personajes invitados de las series Arrow y The Flash en varios episodios, destacando mayormente los del programa sobre el Arquero Esmeralda (y en ese sentido, rescatable resulta ser cuando en un futuro cercano y apocalíptico, nos encontramos con un Oliver Queen que resulta ser un claro homenaje a la versión manca de este superhéroe en una de las mejores novela gráficas de Batman: El Regreso del Caballero de la Noche de Frank Miller).   Por lo tanto es de esperarse que en la segunda temporada, hayan verdaderos crossover entre esta más reciente serie y las otras que permitieron su nacimiento.
        En cuanto al villano de este primer año, Vándalo Salvaje, si bien resulta interesante cómo está abordado y además interpretado por el actor que lo encarna, al menos para un servidor, resulta ser carente del carisma que poseen los grandes malvados que se han enfrentado a Flecha Verde y Flash en sus respectivos shows.  Pues otros como Merlyn, Deathstroke, Ra`s al Ghul o Reverso Flash en realidad llegan a simpatizar al público, porque además son presentados como personas que aunque cometen actos crueles y criminales, no dejan de poseer un componente humano muy fuerte, de tal modo que uno disfruta cada una de sus intervenciones.  En cambio este inmortal carece de elementos como el humor y la capacidad de amar, pese a que dice estar enamorado de Kendra (Chica Halcón) y que  además en esta temporada conocemos a su hija (otro personaje también sacado del cómic).
        El final de temporada, más bien el último par de minutos, resulta ser toda una promesa para quienes aún no vemos lo que le sigue… ¡Pues aparece alguien que dice ser miembro nada menos que de la Sociedad de la Justicia! Así que a ver cómo trabajarán en la segunda temporada, la existencia de este importante equipo de superhéroes deceístas.  Algo así, la introducción de más superhéroes y otros íconos de DC en los argumentos, de seguro que puede mejorar esta serie.
        De entre quienes conforman el grupo “medianamente” liderado por Rip Hunter, encontramos a:

Canario Blanco: Personaje inventado para esta serie, si bien viene a estar tomado de nada menos que de Sarah Lance/Canario Negro I de Arrow.  A mi humilde parecer uno de los mejores personajes de acá, siendo que en su mayoría los demás me parecen insulsos, salvo los dos villanos reclutados para formar este equipo.  La lucha interna de esta mujer con su oscuridad que la mantiene al filo del sadismo, la hace ser toda una heroína y alguien a quien se puede admirar.  Su personalidad compleja y de chica “difícil”, le permite sin dudas poder confraternizar fácilmente con los ex enemigos del Velocista Escarlata, que también aquí aparecen.
Atom: Ray Palmer, el superhéroe original de DC con la capacidad de hacerse microscópico en el universo DC, al igual que la anterior también llegó desde Arrow para formar parte de este otro casting.  Pues este mantiene una relación amorosa con bastantes tropiezos nada menos que con Chica Halcón, quien se supone por milenios solo ha estado destinada a otro hombre…Carter Hall, el Hombre Halcón.  Respecto a cómo abordan en la serie al personaje, sin ánimos de hacer spoiler, debo decir que me parece de lo más ridículo cuando hacen que este desarrolle una tecnología que le permite… ¡Hacerse gigante! Algo claramente copiado del Hombre Hormiga marvelita y para competir con este otros superhéroe mucho más exitoso, gracias a sus intervenciones en pantalla grande; por otro lado, debe saberse que en las historietas Atom (en ninguna de sus encarnaciones) ha tenido esta capacidad para aumentar su tamaño.
Firestorm: En este caso viene a ser la versión II del superhéroe con poderes nucleares, conformado por la fusión de dos seres humanos, el profesor Martin Stein y Jefferson Jackson.  La dicotomía entre el primero, un científico de mente racional y maduro y el otro un muchacho recién salido de la adolescencia mucho más impulsivo e inexperto, resulta ser un detalle interesante que da al programa algunos de sus más emotivos y mejores momentos.  Por cierto, este Firestorm corresponde al de apariencia afromaericana, debido a la presencia de Jax (el muchacho).  En este programa mejoraron su traje para hacerlo más parecido al de las historietas, sin embargo no sé qué manía tienen contra los cascos, que este tampoco lleva Firestorm II a diferencia de su símil comiquero (otro aspecto calcado a las cintas marvelitas, que le quitaron el famoso casco a Thor y a Ojo de Halcón).  La conformación de esta segunda fusión que da origen al justiciero, proviene del programa dedicado a Flash, en el transcurso de su segunda temporada.


Chica Halcón: Kendra Summer, quien sin duda junto a su compañero el Hombre Halcón tienen los mejores trajes superheroicos de DC` Legends of Tomorrow, no logra convencerme (quizás sea la actriz, que para mi gusto no es tan “bonita” como quisiera y nunca fue de raza negra en los cómics; aunque se puede entender hasta cierto punto este cambio, debido a que como egipcia en su origen, tal detalle  resulta verosímil).   Quizás lo más atractivo de cómo está planteado este personaje, viene a ser su dilema entre responder a su pasión por Ray Palmer, en choque con su destino con el amante suyo por eras, Carter Hall; pues la mujer se niega a tener que seguir con lo que considera un esquema preestablecido y mil veces prefiere hacer uso de su derecho al libre albedrío, que en este caso sería estar con Atom.  No obstante, la Chica Halcón animada de la ya clásica Liga de la Justicia de la década pasada (y por supuesto de su continuación Liga de la Justicia Ilimitada), me parece lejos mejor realizada (si bien esta otra corresponde a la Chica Halcón II, la alienígena thanagariana Shayera Hol).
Hombre Halcón: A diferencia de su pareja este es “blanco” y recuerda más al superhéroe de las viñetas en el que se inspira, por su personalidad retraída y el carácter bastante masculino que posee.  Debido a las circunstancias de la serie misma, en cuanto a cómo se transcurren en ella los acontecimientos más relevantes, viene a ser el personaje menos desarrollado en todo el programa; por lo tanto no se puede decir mucho de este y a ver si más adelante podemos llegar a conocerlo mejor.  Este y Chica Halcón fueron introducidos en la segunda temporada de The Flash.
Capitán Frío: Uno de los mejores y más queridos (aunque suene contraproducente) enemigos del Velocista Escarlata, viene a ser Leonard Snart y que en esta versión acaparó de inmediato la atención desde su primera aparición en la actual serie The Flash.  Retratado como un ladrón con un muy particular código ético, se trata de un hombre capaz de verdaderos actos de nobleza y lealtad, que dejan claro de que no es un villano megalomaniaco y que se regodee en hacer sufrir a los demás.  De pasado más o menos trágico que lo llevó al crimen, su cambio en esta serie a la que pasó a tener mayor protagonismo es notable.   Su único amigo fue por muchos años Onda de Calor y quien sin embargo es su opuesto no solo por usar uno el hielo y el otro el fuego como armas, hasta que su tiempo junto a los demás tripulantes de la Waverider termina por redimirlo.  Debo reconocer que este es mi favorito de toda la serie.
Onda de Calor: El hermano putativo y compañero de Snart, Mick Rory, es un pirómano que al igual que el anterior tiene una “historia triste”, que lo llevó a convertirse en lo que es; solo gracias a esta serie, por igual tal como pasa con Capitán Frío, nos es posible entenderlo mejor.  La evolución de Rory como sujeto es impactante, pues pasa de ser un tipo de pocas luces e impulsivo (casi puro instinto con el ardor de su personalidad), a alguien lejos mucho más inteligente y locuaz, luego de cierto acontecimiento crítico para él y el resto.  En lo que concierne a su papel dentro de la serie, nos da bastantes sorpresas.  Es interpretado por el guapo y versátil Dominic Purcell, en un registro dramático por completo distinto al que le dio la fama también en televisión, como el protagonista de la llorada John Doe; pues si en la primera se resaltaba su belleza angelical, acá con más masa muscular y un rostro con un rictus por lo general duro, aparte de una voz grave que da miedo escucharlo, hacen sin duda que creamos que se trata de otra persona.  Interesante resulta ser el “dato freack” de que este histrión y Wentworth Miller, su socio, habían trabajado juntos como hermanos en la también recordada Prision Breack.
      Para terminar, con respecto a Arthur Darvill, el histrión a cargo de Rip Hunter, curioso es el dato de que este se hizo famoso para el mundo ñoño como uno de los dos companion (compañero de viaje) del Undécimo Doctor en Doctor Who, de la BBC.  Pues en esta otra famosa serie de ciencia ficción británica, también era un viajero del tiempo, si bien en esta ocasión era el Doctor el Amo del Tiempo (claro que con una historia diferente de por medio) y ahora en la actualidad le toca a él serlo.


Trailer de la primera temporada con introducción y presentando a sus protagonistas.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Lo sobrenatural se posesiona de “Arrow”.


      La cuarta temporada de esta serie que cada vez está mejor, comienza de una manera muy especial: Oliver Queen junto al amor de su vida, Felicity Smoack, alejado de Star City y todo lo que implica la complicada vida de un justiciero, en una casa de ensueño, con vecinos “normales”, disfrutando por primera vez en mucho tiempo una sencillez como esa.  De hecho, en más de una ocasión el por entonces ex Arquero Esmeralda, llega a decir que por fin se siente feliz.
      Mientras la existencia idílica de Olie y Felicity transcurre sin mayores contratiempos, en su antiguo hogar las cosas no están bien.  Sus amigos y aliados que se han quedado atrás, deben hacer lo posible por mantener su ciudad en medio de las constantes amenazas que la agobian.  Pues cuando parecía que por fin podían vivir en paz, un nuevo villano llega al lugar, Damien Darhk, quien hace parecer que los anteriores eran solo una preparación para el peor de los males.   Pues este último sujeto no solo es un mafioso que tiene en jaque a medio mundo, sino que además posee poderes sobrenaturales que ellos mismos no saben cómo combatir…Así que es hora de pedir ayuda a su viejo compañero de batalla.
      Como se supone que el arquero conocido como Arrow había muerto, Queen ahora se encuentra con cierta libertad para ejercer sus habilidades, además de que llega a comprender que su gente lo necesita más que nunca, de modo que no solo decide usar un nuevo traje, sino que llevar un nuevo nombre: Green Arrow (Flecha Verde).  De este modo por fin, luego de tres años con casi setenta episodios al aire, recién viene a ser llamado con el nombre por el cual se hizo famoso el personaje.
      Una vez más Olie y su grupo obtienen una nueva base de operaciones, como es de costumbre con la mayor tecnología de punta para salvaguardar a los inocentes que protegen y enfrentarse a un sinnúmero de enemigos, entre los que se encuentra el despiadado Darhk y su criminal organización conocida como H.I.V.E (Colmena en español).
     Además de Canario Negro 2 y el apoyo logístico de Felicity, quien llega a tomar el nombre clave de Overwatch (en un momento, en un guiño muy especial a Batman, toma en consideración el apodo de Oráculo, pero luego dice que ya estaba ocupado ese título, en atención a Barbara Gordon-Batichica- cuando estaba lisiada y desde su silla de ruedas hacía de enlace para el Murciélago y otros superhéroes), Thea Queen, la hermana menor de Oliver, quien se hace llamar Speedy (como el antiguo compañero infantil/juvenil del Flecha Verde de las Edades de Oro y Plata del cómic y versiones más contemporáneas) y John Diggle, quien ahora lleva un casco para proteger su identidad, bajo el nombre clave de Spartan.
      Al igual que el detective Quentin Lance, entre los principales ayudantes de Green Arrow para enfrentar las fuerzas del mal, vuelve a aparecer Ray Palmer (Atómo), quien supuestamente estaba muerto y esta vez le toca ser rescatado por sus socios para luego irse a formar parte del casting de Legends of Tomorrow (quien por fin ha desarrollado la tecnología para miniaturizarse, que es la razón de su nombre de batalla).  Asimismo en un solo episodio, regresa Roy Harper, Arsenal, el compañero de Olie que en la anterior temporada tuvo que decir públicamente que él era Arrow y fingir su muerte para dejar tranquilo (aunque por un breve tiempo) a su amigo ante la vida pública.  Del mismo modo, solo en una ocasión nos llegamos a reencontrar con las también heroicas Shado y Katana, si bien la primera considerando que ya estaba muerta, hace de una manera muy especial su participación.

Vándalo Salvaje.
     Como era de esperarse, Flash no podía faltar en esta temporada y es así como en el transcurso de esta temporada vemos la segunda parte y final del formidable crossover entre ambos shows.  Pues en esta ocasión se resuelve el enfrentamiento con el inmortal Vándalo Salvaje y el despertar de Mujer Halcón, junto a su amante Hombre Halcón (ambos como introducción al nuevo spin-off mencionado en el párrafo anterior).  Pues sin duda este capítulo, resulta mucho más entretenido que el del Velocista Escarlata (sin menosprecio de este), ya que implica “el origen secreto” de Mujer y Hombre Halcón, más el conflicto con su némesis y hasta un viaje en el tiempo del propio Flash para evitar una espantosa catástrofe; de igual manera resulta muy emotivo cuando en este episodio Olie, descubre que tiene un familiar que desconocía y se decide a contactarlo.
      Como es costumbre en el programa desde sus inicios, no podían faltar los flashbacks sobre el pasado de Queen y que para variar esta vez lo vuelven a llevar a la significativa isla de Lian Yu, en una misión secreta “presionado” por la corazón de piedra Amanda Waller.  Esta vez debe infiltrarse en un supuesto campamento de producción de droga, que usa a la gente como esclavos a través de métodos bastante violentos.  En este sitio conoce a una valiente mujer rusa, quien se convierte en su principal aliada para desbaratar lo que en realidad es una tapadera para conseguir un antiquísimo objeto místico, que puede otorgar enormes poderes mágicos, aunque a costa de enormes sacrificios.  Como siempre estos saltos al pasado ocupan buena parte de la temporada y ayudan a definir más que nunca a nuestro protagonista (con sus sentimientos de culpa entre medio).
      Pues aparte de los nombrados Vándalo Salvaje y los justicieros alados de origen egipcio, cabe mencionarse de nuevo a Damien Darhk como representante del mundo oculto en Arrow.  Por otro lado, luego nos enteramos de que aquello que le otorga poder al nuevo líder del crimen de Star City, viene a ser el mismo objeto que Olie conoció en Lian Yu.  No obstante lo sobrenatural va mucho más allá en la serie, ya que además nos enteramos de dónde proviene el tatuaje en caracteres orientales que posee Queen y para qué sirve en realidad: ¡Pues se lo concedió como agradecimiento nada menos que John Constantine, el mismo hechicero de la llorada serie de solo una temporada del año pasado! Ello es posible gracias a que ambos se hacen amigos y luego tal como a Olie le tocó socorrerlo en la isla, este luego le devuelve la mano en Star City.  Se podría suponer que esta podría ser la ocasión para darle una segunda oportunidad al sexy mago británico (¡No confundir con Harry Potter!) en la pantalla chica, pero quién sabe.  Por otro lado, se le menciona a lo menos dos veces más, sin embargo no vuelve a aparecer.  Es de esperar que salga más en la quinta temporada y en las que le siguen (¿Sería pedir mucho que lo pusieran como uno de los protagonistas?)
      Siguiendo con el papel destacado de lo sobrenatural, nos encontramos con el hecho de que uno de los personajes principales ya muertos… ¡Resucita! Y todo ello pasa de una manera bastante dramática, lo que tiene gran repercusión dentro de la vida de los protagonistas y el mismo “universo compartido”, que ya hay entre este programa, The Flash y el más nuevo Legends of Tomorrow.
      Aparte del maligno Vándalo Salvaje, aparece otro inmortal, en este caso una mujer, quien ayuda a Olie a enfrentarse contra los poderes de Damien Darhk.  La verdad es que a este personaje ni lo conozco y más bien me parece inventado para la serie.  Teniendo en cuenta la rica gama de sujetos relacionados con la hechicería en un universo DC, bien podrían haber usado a otra fémina más famosa y atractiva para el público, como Zatanna o Madame Xanadu.  No obstante el episodio en el que sucede todo esto, no deja de ser interesante y entretenido, además de ayudar a seguir introduciendo los elementos místicos dentro de Arrow.
      Mucho más atractivo que la aparición de la inmortal recién mencionada, resulta ser la participación de una destacada superheroína afroamericana de poderes mágicos: Vixen.  Pues su debut aquí se debe a una serie de cortos animados estrenados en Internet, donde se contó su origen y se le hizo participar junto a Flecha Verde y Flash, más otros personajes de ambos programas.  Ante el éxito de este “experimento”, apareció en Arrow, interpretada por la misma actriz que le dio su voz en la animación y teniendo en cuenta los acontecimientos de la serie web.  Pues para quien conoce a esta justiciera, da gusto ver cómo su amuleto le ayuda a emular las capacidades de todo tipo de animales, cuyos tótems aparecen cuando los conjura.  Lamentablemente (y a claro juicio personal), si bien su traje se nota se encuentra basado en su actual atuendo para los cómics, resulta feo a la vista y poco sexy, pues parece una prenda deportiva cualquiera.   En todo caso ante el enorme potencial de Vixen para la pantalla chica, desde octubre podremos verla dentro de los personajes principales de la segunda temporada de Legends of Tomorrow.

Vixen.
     Otro personaje de relevancia, incluso lejos muchos más que la propia Vixen, que es introducido en esta temporada, viene a ser quien a futuro debería convertirse en el superhéroe también afroamericano Mister Terrific, si bien en esta caso sus habilidades son más orientadas hacia la ciencia ficción.  Con una destreza atlética y una inteligencia privilegiada, que lo ha hecho merecedor del tercer puesto entre los hombres más inteligentes del mundo en el universo DC, es un formidable inventor.  Ahora bien, el que aparece en el programa viene a ser Michael Holt, Mister Terrific II, si bien al menos en su debut aún ni piensa hacerse justiciero.  No obstante desde su primera aparición, el personaje se roba el corazón del público, gracias a su personalidad dulce, chispeante, sus gustos “ñoños” (tal cual el igualmente querido Cisco Ramón de The Flash) y cierta ingenuidad.  En el programa llega a entablar una muy estrecha relación fraternal con Felicity Smoack, nada menos que su jefa.  
    Un detalle bastante curioso respecto a cómo desarrollan a Holt en los guiones, es que acá le dan una orientación gay (la que no posee en los cómics en ninguna de sus versiones), incluso está casado y llegamos a conocer  a su marido.  No obstante lo que pudo ser una genial idea a la hora de darle protagonismo a la comunidad LGTB, al final no es aprovechado, por un lado y que queda en el típico estereotipo de las relaciones homoeróticas, por otro: pues si bien aparecen más de una vez juntos Holt y su pareja, ni siquiera se llegan a dar un beso (¿Tan grave sería mostrarlo en un show para adultos?), siendo que en la segunda temporada de la misma Arrow, no tuvieron problemas en escenificar de manera más gráfica la relación lésbica entre Nysaa al Ghul y Canario Negro I (una vez más el típico machismo heterosexual y su morbo, ante este tipo de escenas entre dos mujeres); asimismo el marido de Holt, resulta ser más bajo y delgado que él, incluso más femenino, lo que bien atiende al prejuicio de que en una relación entre dos hombres uno hace de “macho” y el otro de “mujer”.  Bien esto puede considerarse como una falta de respeto o a lo menos una caricaturización, que al final mantiene los mismos conceptos erróneos de la gente que no conoce de cerca el mundo gay.
      Dos personajes importantes mueren esta temporada, obviamente ello de manera inesperada, aunque uno de estos decesos se estuvo adelantando desde el principio de la temporada, si bien siempre manteniendo la incertidumbre de quién iba a ser el afectado.   Por supuesto que ambas muertes suceden de forma inesperada y lo más dramático, es que ocurren de manera poco heroica, considerando quiénes son tales personas.  El segundo deceso resulta ser lo suficientemente triste y catastrófico, como para que tanto la audiencia como los protagonistas se sientan acongojados. 
     En otro momento bastante significativo, otro de los protagonistas queda inválido, lo que sin dudas trae recuerdos de Barbara Gordon, Batichica, cuando queda relegada a una silla de ruedas, luego de que el Guasón le disparara en la columna en la famosa novela gráfica La Broma Mortal.  Pues como bien debe saber cualquier fanático deceísta, este hecho no le quita a la muchacha su deseo de servir y mantener su espíritu de lucha.   Por lo tanto, todo esto es visto en Arrow con claras reminiscencias a la mencionada superheroína.
      Un relevante hecho sacado de los cómics de Flecha Verde, al que se le dio bastante relevancia, fue la carrera política de Oliver Queen como candidato a alcalde de su ciudad.  Es así que este hecho, como era de esperar, le dio bastantes buenos momentos la temporada.
      No se puede olvidar la recuperación del singular personaje de la madre de Felicity, Donna, quien aparece varias veces en esta ocasión e incluso llega a tener un romance con uno de los personajes principales.  Ternura y humor le vuelve a dar al show, llegando a ser protagonista de uno de los capítulos más entretenidos (y llenos de referencia a la cultura friky) en el que reaparece también una antigua criminal.
      En cuanto al gran villano de esta temporada, Damien Darhk, la verdad es que su utilización como nueva némesis bien para muchos resultó sorprendente y hasta decepcionante en un principio (y me refiero a los que leemos cómics),  ya que resulta ser alguien desconocido y/o de poca monta (aparecido por primera vez en las viñetas recién en 1999).  Este efecto negativo a primera vista, luego de tener en pantalla a verdaderos íconos como Merlyn, Deathstroke y hasta el mismísimo Ras` al Ghul, menos mal fue superado gracias a una inteligente caracterización, que lo diferenció bastante de sus precursores y al trabajo destacable del versátil Neal McDonough, quien consiguió crear a un villano despiadado y elegante, pero aun así con matices.
     Tal como en The Flash, este programa se centra bastante en las relaciones interpersonales de sus protagonistas, desarrollando con esmero la psicología de estos a la hora de humanizarlos como sujetos poseedores de virtudes y defectos, pese a su calidad de extraordinarios, de modo que es justamente esta lucha interna entre lo mejor y lo peor de cada uno de ellos, lo que los termina heroizando.  Habiendo tantos caracteres diferentes y pasados que a cada uno de ellos los marca, comparten en más de un caso la culpa por varios yerros de su juventud y por eso mismo el deseo de redimirse los une, a la par de que poseen los mismos ideales de justicia.  Son almas que se han encontrado en medio de lo difícil que es ser adultos responsables, en un entorno donde el mal está a la vuelta de la esquina y aun así, pese a sus propios miedos, logran salir adelante aunque se tropiecen una y otra vez.  Dentro de todo esto, más todavía que en el caso de la serie sobre el Velocista Escarlata, el papel de la familia llega a ser de suma relevancia, pues acá vemos cómo resulta ser tanto la mayor fortaleza, como la más grande debilidad de todos los personajes, quienes en más de una ocasión por amor a los suyos realizan los actos más sublimes y en otros, cegados por su amor, cometen algunos de sus peores errores.  No obstante a la larga es su capacidad de tomar conciencia de todo esto, lo que hace de nuestros héroes personajes tan entrañables y, por qué no, admirables.

Damien Darhk siempre tan elegante...y mortífero.

jueves, 8 de septiembre de 2016

La Liga de la Justicia a través de los ojos de dos maestros.


     Entre los años 2002 y 2003 el guionista Paul Dini y el dibujante Alex Ross, terminaron su serie de novelas gráficas en edición de lujo dedicadas al universo DC, las que comenzaron en 1998 con nada menos que Superman: Paz en la Tierra y a la que le siguió en 1999 Batman: Guerra contra el Crimen.  Con posterioridad siguieron con Shazam!: El Poder de la Esperanza en 2000 y Wonder Woman: El Espíritu de la Libertad en 2001.  Pues como era de suponerse, faltaba hacer algo acerca del equipo de superhéroes más grande de todo el universo deceísta: La Liga de la Justicia.  De este modo, en 2001 apareció JLA: Orígenes Secretos y al año siguiente JLA: Justicia y Libertad.  No resulta ingrato decir que cada una de estas obras fue tan bien recibida por los lectores, como alabadas por la crítica, recibiendo más de una de ellas importantes premios, que llegaron a ser consideradas entre lo mejor de cada uno de estos personajes (tanto por la calidad emotiva de sus argumentos, bastante alejada de la típica confrontación contra villanos superpoderosos, como por la belleza perfeccionista de sus viñetas pintadas en acuarela).
       Tal como dice su nombre, JLA (Siglas en inglés de Justice League of America): Orígenes Secretos es un repaso al origen de este fabuloso grupo, pero no acerca de la amenaza que los llevó a juntarse para poder luchar contra un poder que por sí solos no habrían podido superar (ni el Starro de la Edad de Plata, ni a Darkseid en la continuidad actual).  Puesto que más bien tiene que ver con los comienzos de varios de sus miembros, que en los títulos anteriores de esta saga no habían sido considerados: Flash, Linterna Verde, Acuaman, Detective Marciano, Flecha Verde, Hawkman, Átomo y Hombre Plástico.  A cada uno de estos el tomo les torga dos páginas, que comienza en cada caso con una pequeña presentación, la que incluye el título en grandes con los caracteres antiguos del personaje en cuestión.  En algunas ocasiones, la historia de su inicio como justiciero la hace un narrador omnisciente, en otras es el mismo paladín (destacable resulta ser la presentación del siempre simpatiquísimo Hombre Plástico, tan acorde a su buen humor).
        No obstante antes de todo este repaso por la nostalgia del comiquero, emotivos puntos de vista de hombre y mujeres comunes salvados por nuestros superhéroes, le otorgan desde las viñetas iniciales una dimensión más humana a todo el relato y donde la fuerza de toda esta obra (así como las del resto de estas novelas gráficas) no radica en la espectacularidad, si no en la manera más intimista con la cual retratan a sus protagonistas (sus sueños, temores, preocupaciones y relaciones interpersonales con la humanidad que han jurado defender con su vida, aunque muchas veces no todos sepan tratarlos con justicia).  De igual manera antes de revisar los llamados “orígenes secretos”, una vez más se muestra a estos representantes del bien en distintos escenarios, siempre evitando tragedias del mundo “real”, entre catástrofes naturales y ante la maldad de personas corrientes.
        Siendo que la edición que poseo en papel de estas dos obras corresponde a la hecha por la editorial chilena Unlimited, que sacó ambos tomos con el único nombre de JLA: Libertad y Justicia, ignoro hasta qué punto un tomo termina y el otro comienza en su versión original; ya que para ser sinceros ambos empalman muy bien y al menos como quedó en la edición criolla, la gran historia comenzada en el número uno, continúa y obtiene su desenlace en el dos.  Pues luego de la crónica respectiva, la narración la toma nada menos que el Detective Marciano, considerado hasta los eventos de Flashpoint, el alma de la Liga de la Justicia en la mayoría de sus encarnaciones.   Quien es llamado J`onn J`onzz por su amigos, aprovecha de recordar (y meditar) acerca del papel de sus compañeros, a la hora de enfrentar el mal en cualquiera de sus manifestaciones, llegando a poner en evidencia lo que significan los ideales de un grupo como el suyo y lo que viene a ser la Liga de la Justicia para tanta gente: esperanza.  El cuadro se completa con unas cuantas viñetas aisladas, que homenajean algunos de los momentos claves en las revistas sobre el grupo (incluyendo la citada primera intervención de la monstruosa estrella espacial Strarro).
       Es entonces que gracias al extraterrestre verde, somos testigos de una muy particular nueva batalla de la JLA y la cual como detalle clave comienza en un humilde pueblecito africano, algo muy en el tono de los guiones realistas y de honda carga social de estos Prestige.  Pues en tal lugar los superhéroes más poderosos de la Tierra (de DC, claro), descubren un horror que bien podría acabar con la vida inteligente en el planeta.  La crisis de la que deben salir victoriosos usando todo su ingenio y valor, se complica cuando se dan cuenta que aún existe un enemigo todavía más peligroso: el propio ser humano.  Puesto que mientras hacen lo posible por revertir el peligro que tuvo su surgimiento en el Continente Negro, aparece la certeza de que el miedo y la intolerancia propios de nuestra especie, pueden ser tanto o más letales que aquello a lo que enfrentan.  Por lo tanto la trama no solo trata sobre el lado más heroico de este grupo, sino que aborda el tema de nuestra tendencia a la violencia y que bien puede convertirse en nuestro peor enemigo.  Como estamos hablando de una historia que si bien no olvida en el tapete lo peor de corazón humano, lo primordial es ensalzar las virtudes que encarnan los diversos personajes que aquí salen; por ende hacia el final solo a través de la verdad (La Verdad los hará libres, Evangelio según San Juan capítulo 8, versículo 32) y la confianza, es que por fin se logra superar la mayor tribulación de todas.
     La segunda parte de este díptico en torno a la Liga posee varios momentos preciosos, como cuando el mismo Detective Marciano se queda solo en la aldea afectada, consolando a las víctimas. Asimismo resulta memorable la pequeña aventura de Acuaman y Flash en un submarino ruso.  De igual manera la intervención de los superhéroes ya mencionados, aparte de varios más como Metamorfo, Zatanna y Canario Negro (¡Ídolas estas dos!) para repeler el caos que está ocurriendo en el mundo, debido al descontrol de los civiles, es algo que no deja de cautivar.  Por último, la reunión de los superhéroes en la ONU, dando un verdadero ejemplo a los líderes del planeta, resulta ser un llamado final al raciocinio y a actuar anteponiendo al instinto primitivo, lo más noble de cada uno de nosotros.

viernes, 12 de agosto de 2016

La inteligente apuesta de DC en la “guerra fílmica” contra Marvel (primera parte).



      Al parecer los responsables de mantener en pantalla grande el universo deceísta, en su afán de superar los logros hollywoodenses de la Casa de las Ideas, por fin le dieron en el blanco este año.  Luego de los disparejos logros de su primera cinta para este año, Batman versus Superman (lo siento, pero por mucho que me gusta esa cinta, creo que es la menos buena de todo lo que se ha estrenado este año en materia de superhéroes para la pantalla grande), lo único que le quedaba era ver cómo le iba con su otra película: El Escuadrón Suicida.  Es así que ante la decisión de jugársela por un equipo bastante inusual en materia de “metahumanos” para el cine, cuyos integrantes mayormente no corresponden a quienes podríamos llamar como justicieros, si no que se trata en su mayoría de reos trabajando de manera encubierta para el gobierno (a cambio de la permutación de sus condenas), se refrescó de alguna manera el panorama al respecto; y de paso con esta cinta “distinta”, llena de personajes tan estrafalarios, como atractivos y hasta carismáticos en su otredad, se ha logrado algo parecido a como en su momento sucedió con los por entonces desconocidos Guardianes de la Galaxia marvelitas…
      ¿Pero de dónde salieron estos casi desconocidos sujetos de malas pulgas y pasado poco heroico que ahora se la juegan por salvar al mundo?
      Pues originalmente eran un grupo de soldados gringos, “normales”, que en plena Segunda Guerra Mundial participó de varias misiones suicidas.  Hicieron su aparición en la colección antológica The Brave and the Bold, en su número 25 en 1959, no obstante su debut no tuvo gran impacto y por años permanecieron olvidados… Hasta que en la década de los ochenta el gran guionista John Ostrander se acordó de ellos…
      Tras reiniciado el universo DC luego de la famosa Crisis en las Tierras Infinitas, que ordenó su hasta cierto punto caótica continuidad (debido a la existencia de muchas versiones de la Tierra y de sus numerosos personajes, que en un momento supuestamente se les fue de las manos a los guionistas entre una historia y otra), Ostrander en el número 3 de la miniserie Legendas (enero de 1987) retomó el viejo concepto de tres décadas atrás y le dio un nuevo impulso; esta idea suya hasta el día de hoy ha convertido a dicho grupo en uno de los más llamativos de todo DC (si bien con el paso del tiempo, como bien sucede con estos equipos, ha tenido bastantes formaciones debido al carácter rotativo de sus miembros).
     De inmediato estos sujetos bastante bizarros ganaron su propia cabecera, de la mano del propio Ostrander y que tuvo más de sesenta números, editándose tal etapa entre 1988 y 1992.  Cabe mencionarse que desde esta segunda versión, todo un personaje se constituyó en uno de los más destacados miembros del Escuadrón Suicida; aunque no como uno de sus activos entre los criminales tentados para reducir su condena o los superhéroes con sus propios motivos para encontrarse en sus filas, si no como la mente y la firme mano detrás de todos estos: Amanda Waller, una mujer dura como pocas y hasta maquiavélica en su afán de luchar por sus ideales justicieros, de personalidad tan férrea como para enfrentarse sin problemas al mismísimo Batman. Por esta misma razón esta afroamericana con un pasado desgraciado, que la convirtió en toda una dama de hierro, puede lidiar con criminales de la talla de Black Manta, Bane y Killer Croc sin miedo alguno, consiguiéndose el respeto de estos y hasta el temor de tales despiadados asesinos. 

Amanda Waller a través del tiempo en los cómics, las animaciones y la imagen real.

     Dentro de las grandes ideas que incorporó Ostrander a su revisión del viejo Escuadrón Suicida, se encuentra lejos la utilización del popular personaje de Barbara Gordon, Batichica, luego de que esta quedó inválida tras ser baleada por el Guasón, en la elogiada novela gráfica La Broma Asesina (1988, escrito por Alan Moore y dibujado por Brian Bolland).  Pues gracias a esta recreación de un equipo venido a menos, se convirtió a la pelirroja en un personaje mejor de lo que era cuando llevaba el tótem del Murciélago; asimismo demostró que aún en una silla de ruedas se podía seguir siendo alguien extraordinario.  Es así como bajo el nombre clave de Oráculo, ayudando a Waller y a otros, haciendo de experta en información y comunicaciones, se transformó en una de los mejores integrantes del Universo DC, además de ser toda una fuente de inspiración para muchos minusválidos en todo el mundo.
     Dos etapas más tuvo con el correr de los años el Escuadrón Suicida, siempre capitaneado por la Waller, antes de su configuración actual en el Nuevo Universo DC (bueno, ya ni tan “nuevo”, si se considera que ya lleva cinco años desde el último reseteo).  La tercera durante la época en la que Lex Luthor fue nada menos que el Presidente de USA (un claro ejemplo de que los cómics no dejan de tener su crítica social, si se considera que en la ficción un sujeto tan corrupto como este, ostente tal alto cargo).  Otro guionista de renombre, se encargó de este relanzamiento, Keith Giffen, sin embargo solo llegó a editarse entre los años 2000 y 2001.
     John Ostrander regresó al Escuadrón Suicida, pero lamentablemente ello no logró repuntar a este por entonces alicaído equipo y la colección obtuvo no más ocho números, los que fueron publicados entre 2007 y 2008.
     Cuando llegaron los llamados Nuevos 52 en agosto de 2011, con el segundo reinicio deceísta, luego de la mencionada Crisis en las Tierras Infinitas, uno de los títulos que comenzaron a publicarse fue la actualización del Escuadrón Suicida.  Esta vez el escritor que estuvo detrás de sus aventuras fue Adam Glass, llegando a durar más de treinta números, pese a su buena llegada con el público y en especial a su inesperada incorporación de un villano tan singular y famoso como la loca (y preciosa) Harley Quinn (quien rápidamente se transformó en la verdadera estrella del equipo). Lo único que algunos no le perdonamos a tal versión remozada, es que en este nuevo Universo DC, cambiaron la fisonomía característica de Amanda Waller, de ser una mujer robusta (en el sentido de gorda) y poco agraciada, a una más joven, esbelta y a una belleza más de los cómics deceístas.  Al menos conservaron su etnia, sin embargo el hecho de su imagen original era uno de los elementos que la hacía tan especial, por cuanto su aspecto tosco acentuaba su personalidad avasallante; como lo que hicieron con la mencionada Barbara Gordon, de superheroína lisiada a devolverle el uso de sus piernas (no obstante esa es otra historia, de la que pronto me referiré). 

El Escuadrón Suicida en tres de sus etapas: la original, la ochentera de Ostrander y la primera colección de los Nuevos 52.

     Y ahora justamente esperando el estreno y éxito de su primera película para el cine y de imagen real (que ya tenían una antes, de la que les contaré en breve), se ha lanzado una nueva colección: El Nuevo Escuadrón Suicida  A ver cómo les va esta vez.
      En el terreno audiovisual el Escuadrón Suicida solo ha sido visto a partir de la década pasada, si bien en numerosas ocasiones y en muchas versiones, algunas de ellas bastante memorables la verdad.  Primero fue utilizado en uno más de esos recordados episodios de aquella maravilla de los cartoons gringos que es La Liga de la Justicia Ilimitada, realizado bajo el nombre de Task Force X  y donde la Waller envía a sus agentes a nada menos que robar un precioso objeto a… ¡Los cuarteles de la Liga de la Justicia! (debe saberse que  este es el otro nombre con el que se designa a dicho grupo).  Cabe decirse, además, que la Amanda Waller que aparece en este show es sin dudas inolvidable.
       Una serie también recordada con gran nostalgia viene a ser Smalville, centrada en la juventud de Clark Kent antes de convertirse en Superman; pues en su décima temporada apareció el Escuadrón Suicida, con algunos de sus personajes más emblemáticos, como Rick Flag (hijo de uno de los integrantes del Escuadrón suicida de la Segunda Guerra Mundial), Plastique y Deadshot, si bien su origen aquí cambió bastante del original y que para nada tenía que ver con Amanda Waller (o al menos cuando se le presenta por fin en pantalla).  No obstante ya se le había  nombrado con anterioridad.  Ahora bien, la Dama de Hierro fue vista antes en uno de los mejores episodios de esta misma serie, Justicia Absoluta, de la novena temporada y donde se introdujo al clásico equipo de superhéroes de la Sociedad de la Justicia, escrito por nada menos que Geoff Jhons (otro guionista de peso y que ha tenido entre sus trabajos más destacados sendas etapas para las historietas del Azuloso y la también llamada JSA); en esta serie fue interpretada por una actriz de la talla como Pam Grier, quien en su imponente figura resulta calcada al personaje de la etapa anterior a los Nuevos 52.
     Sin embargo ha sido en el programa Arrow, acerca de Flecha Verde, que Amanda Waller y el Escuadrón Suicida realmente han destacado en imagen real para la pantalla chica.  Pues en este caso se trata de la Waller esbelta y de gran belleza y de un equipo más cercano al de su génesis original que el anterior.  En medio de sus filas una vez más estuvo Deadshot (al parecer objeto del afán de potenciarlo frente a los medios audiovisuales, al usarlo una y otra vez en sus adaptaciones) y Tigre de Bronce (otro miembro clásico del grupo, aunque aquí se le presenta como villano y no como justiciero), además de un muy simpático guiño a nada menos que Harley Quinn.  Todo esto fue durante su segunda temporada.
     En 2014 salió el largometraje animado Batman: Asalto a Arkham, basado en un famoso videojuego y donde en esta historia el Caballero Oscuro debe vérselas con el Escuadrón Suicida, enviado justamente en una misión al infame manicomio.  Uno de los puntos interesantes de este filme, que para nada está hecho pensado en un público infantil, viene a ser que Deadshot y Harley Quinn tienen una especie de romance y, por otro lado, aparece el Guasón como el gran villano al que se enfrentan tanto el Murciélago, como también el Escuadrón Suicida, debatiéndose la loca criminal entre sus obligaciones con el Escuadrón y su amor enfermizo por el llamado Príncipe Payaso del Crimen…Pues debe saberse que estos tres elementos (Deadshot+Harley+Guasón) forman parte fundamental del guión de la primera película para el cine sobre este curioso grupo del universo DC; de igual modo, la aparición de Batman vuelve a ser fundamental para contar una historia sobre estos singulares individuos, en el filme de reciente estreno.

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