lunes, 17 de julio de 2017

El primer Spider-Man (segunda parte).

La misma colección que estoy comentando, pero esta editada por Forum (Planeta de Agostini).
I- “El Hombre”.

     Antes de comentar el primer volumen, historia por historia, de la edición en 3 tomos de Panini en su colección Best of Marvel Essentials para la etapa original de Spidey, aprovecho de contarles acerca de uno de sus cocreadores: el simpar Stan Lee.
     Nacido el 28 de diciembre de 1922 en USA (¡Es admirable la vitalidad de este hombre!), aún hoy a los 94 años lleva activo en la vida pública y artística, tras comenzar bastante joven en el mundo editorial comiquero.  Su nombre original corresponde a Stanley Martin Lieber, pero tras hacerse conocido internacionalmente gracias a su pseudónimo decidió por oficializarlo de manera legal. 
     Cercano a los 18 años, recién salido del colegio (de la secundaria como le llaman en algunos lados), llegó a trabajar a la empresa que por entonces se llamaba Timely, la que luego sería rebautizada como Marvel.  En aquel entonces el aún muchacho Stan apenas era un humilde ayudante, oficiando en lo que se le necesitaba, hasta que un par de años después de ingresar a esta editorial, se le permitió escribir un breve relato de dos páginas de nada menos que del Capitán América y al que luego ya convertido en el guionista estrella, él mismo años después “resucitaría” del olvido a principios de los sesenta, con el surgimiento de la llamada Era Marvel de los Cómics.
     Una vez convertido en guionista de la por entonces Timely Comics, trabajó realizando todo tipo de historias que por aquel entonces eran populares: westerns, de ciencia ficción (en especial las de mad doctors y monstruos, que tanta influencia tendrían en el subgénero superheroico), humorísticas, de aventuras adolescentes y hasta románticas.  Todas estas temáticas mezcladas y otras más, en la que bien se curtió en su juventud y demostró con ello además su versatilidad, para crear verdaderas narraciones de calidad literaria, llenas de elementos propios de los grandes clásicos, en sus posteriores invenciones y de las que justamente su serie del Hombre-Araña resulta un gran ejemplo.
      Según cuenta la leyenda (o lo dijo el mismo Stan), ya estaba cansado de los argumentos por encargo que le hacían sus jefes y deseaba alejarse por completo del mundo editorial comiquero, cuando su esposa (que en paz descanse, ya que nos dejó tan solo el pasado 6 de julio) le dio la formidable idea de que antes de tomar dicha decisión se diera un gusto y realizara el tipo de historieta que en verdad lo entusiasmara.  Fue así que nacieron nada menos que los 4 Fantásticos, apoyado en el dibujo por otro grande como lo es Jack Kirby; tuvieron su debut en 1961 y a partir de ese momento su carrera artística despegó, moviendo por completo los cimientos de la industria de los cómics y causando tal impacto en la cultura popular, que hoy en día su legado ha pasado a otras áreas y el mismo Stan Lee es reconocido hasta por quienes no leen este tipo de arte.
Stan Lee ahora como el abuelito que tantos adoramos.
       La lista de personajes creados por Stan Lee supera los 300, varios de ellos están entre los superhéroes más famosos.  Aparte de los mencionados se pueden nombrar a Hulk, los X-Men (Profesor X, Jean Grey, Ángel, Cíclope, Bestia y Hombre de Hielo, los mutantes originales), Hombre-Hormiga, Avispa, Ironman, Silver Surfer, Daredevil, Pantera Negra (el primer superhéroe de raza negra), Doctor Strange, Nick Fury y muchos, muchos más. No se puede olvidar sus formidables reinterpretaciones a tono para estas historias, de los héroes mitológicos de Thor y Hércules.
        Su labor en Marvel ha pasado por ser redactor jefe, hasta convertirse en uno de sus figuras esenciales, al punto de que si bien ahora solo escribe ocasionalmente, casi no hay cómics marvelitas que no lleven el texto que dice Stan Lee presenta.  También ha oficiado de productor de gran parte de las adaptaciones audiovisuales que se han hecho de obras de la compañía, tanto de los personajes que salieron de su imaginación, como de otros autores.  Asimismo inolvidables son sus cameos y pequeños papeles en varias de estas producciones, entre cartoons, series y filmes de imagen real.
      A la hora de analizar las características de su trabajo al ser el responsable de que despegara la llamada Edad de Plata (si bien algunos sostienen que esta comenzó en los cincuenta) o que iniciara la ya citada Era Marvel, viene a ser el hecho de que tal vez por primera vez en los cómics de superhéroes, gracias a Stan Lee estos dejaron de ser los seres perfectos que hasta el momento se habían visto y que de ese modo a través de sus por entonces “nuevos” justicieros estos comenzaron a poseer defectos.  En otras palabras, Lee veló por hacerlos más humanos y gracias a ello pudo abordar no solo la aventura como eje de las tramas de sus historias, sino que además desarrolló temáticas sociales y el impacto emocional de su cruzada en la vida de estos vigilantes (siendo en este sentido, Peter Parker, nuestro queridísimo Spidey, un gran ejemplo de ello).  De igual manera destacable es su uso del humor que en más de una ocasión es capaz de sacarle risas a los lectores, a la par del melodrama habitual de sus argumentos, muchas veces al nivel de algunas piezas teatrales que bien hacer recordar a autores como Shakespeare (guardando las proporciones, claro); en este último sentido, el uso de un lenguaje grandilocuente, a veces en los diálogos, otras en los cartuchos narrativos, que en varias ocasiones incluyen lenguaje informal o alusiones a la cultura popular de la época (como cantantes, actores de cine, etc.).
      Si bien toda su vida artística ha estado ligado a Marvel, debe destacarse su pequeño “flirteo” con DC (a la que muy irónicamente puso en su momento Distinguida Competencia).  Es así que en 2001 participó del “rupturista” proyecto llamado Just Imagine Stan Lee…, a través del cual realizó nada menos que 13 one-shots, en los que reinterpretó el origen de varios de sus superhéroes más famosos, tramas que luego desencadenaron en una muy particular visión de la Liga de la Justicia.  Para esta labor fue acompañado de artistas tan consagrados como él, entre ellos Jim Lee, Joe Kuberth, John Buscema, Dave Gibbons, John Byrne y Jerry Ordway, entre otros.  Entre su visiones para estos otros clásicos (bastante rupturistas todas ellas, por cierto, ya que además no mantuvo el nombre de los personajes originales) encontramos a Superman, Batman, Wonder Woman, Robin, Acuaman y Linterna Verde, entre otros.

Spider-Man y sus papis.

II- Las historias.

      Antes de ir de lleno al primer tomo de la etapa de Spider-Man, debe saberse que a manera de “regalo” este compilatorio que sobrepasa las 300 páginas, incluye unas breves historias dibujadas por ese otro maestro que es Jack Kirby.  Por lo tanto a lo largo de este repaso también mencionaré dichos agregados, que todo coleccionista de seguro atesoraría.  En total son 16 relatos, que abarcan más de un año entre agosto de 1962 y mayo de 1964.
      Es así que aquí nos encontramos con:

1- Amazing Fantasy Nº 15 (agosto de 1962): El debut de Spidey tantas veces revisitado, en el cual se narran sus “orígenes secretos”, de cuando Peter Parker adquiere sus poderes y tras sentirse responsable por la muerte de su querido tío Ben, asume como lema suyo esas hoy archiconocidas palabras de Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad.  La potencia de esta obra genérica solo posee 11 páginas de extensión.

2-The Amazing Spider-Man Nº 1 (marzo de 1963): Dividida en tres partes, muestra la aparición de su primer villano clásico, el Camaleón y el cual responde a los típicos estereotipos de las historias de espías, en plena Guerra Fría, debido a la capacidad de este para disfrazarse y ser además de nacionalidad rusa.  Aquí el antisocial se hace pasar por el Trepamuros, cometiendo fechorías al falsear su identidad, lo que inicia toda la mala fama que luego consigue nuestro Amistoso Vecino entre buena parte de la opinión pública.  Sin embargo al embuste del Camaleón se suma la presencia de un secundario tan importante dentro de las historias del superhéroe, como lo es J. Jonah Jameson, el editor de Daily Bugle, el diario al que después se va a trabajar Parker como fotógrafo freelance; debe recordarse que Jameson se declara desde un principio enemigo jurado del Cabeza de Red, por desconfiar de quien anda enmascarado (prejuicios que sin embargo no tiene con otros justicieros), razón por la cual aprovecha cualquier instancia para basurearlo a través de su periódico.  A este divertido primer número de su revista, se suma la visita inesperada de Spidey al Edificio Baxter, donde tienen sus oficinas los 4 Fantásticos con la intención de unírseles para ver si puede conseguir alguna remuneración trabajando con ellos; este encuentro inicial entre todos ellos, da pie a varias situaciones jocosas y no sale bien que digamos, aun cuando se convierte en la semilla de la posterior gran amistad entre el Arácnido y la Antorcha Humana.



Selección de infaltables cameos de Stan Lee.

3-The Amazing Spider-Man Nº 2 (mayo de 1963): Contiene dos historias, siendo la primera de ellas nada menos que la aparición original del Buitre, otro de los villanos clásicos del protagonista, si bien no tan poderoso si se le compara con otros de su calaña.  A través del primer encuentro del adolescente justiciero con este esperpéntico criminal, queda de manifiesto uno de los leiv motivs más brillantes de sus cómics y que corresponde a que no siempre gana este sus batallas; no obstante una de sus mayores fortalezas viene a ser que el joven (y todavía inexperto) Parker se levanta de su propia derrota, para con todo su ingenio lograr capturar al antisocial.  En cuanto a la segunda historia, introduce al Chapucero, inventor de sofisticados aparatos que usa con fines malignos, siendo que luego este sujeto no vuelve a aparecer en las viñetas del Hombre-Araña por todo el resto de su etapa de Lee y Kirby; por otro lado, esta segunda aventura del tomo es la primera y única vez en la época de esta dupla en la que aparecen… ¡Extraterrestres!

4-The Amazing Spider-Man Nº 3 (julio de 1963): Número dedicado en exclusiva al surgimiento del que sería quizás (aparte de Venom, según algunos) el más importante rival de Spidey, Otto Octavius, más conocido como Doctor Octopus y Doc Ock.  A diferencia del número anterior y lo sucedido con el Buitre, aquí sí que se cuenta el origen de la maldad del brillante científico, dejando de manifiesto esa vieja sentencia que dice que el poder corrompe.  En las páginas de esta entrega, además, vuelve a aparecer la Antorcha Humana, con lo que se va perfilando más la futura fraternidad entre ambos adolescentes superpoderosos, que antes de que madure, da para varias desavenencias entre los dos.

5-The Amazing Spider-Man Nº 4 (septiembre de 1963): El estreno en sociedad del Hombre de Arena, villano que como el anterior por tantas evoluciones pasará a lo largo de las historias del Cabeza de Red (incluyendo el hecho de convertirse en un valioso aliado y/o superhéroe en proceso de redención).  De seguro la portada de este número, que reproduce en cuatro viñetas el primer enfrentamiento con el criminal, debe ser una de las más famosas de la colección. 

6-The Amazing Spider-Man Nº 5 (octubre de 1963): En lo que va de las aventuras de nuestro Amistoso Vecino, se podría considerar que esta es hasta el momento la más entretenida de las que han realizado sus autores.  La afirmación radica en la suma de los elementos que componen sus argumento, como que en primer lugar en esta ocasión a su protagonista le toca enfrentarse a un verdadero villano de los grandes, puesto que hasta el momento todos los que han salido y seguirán apareciendo durante un buen tiempo son principiantes como él: nada menos que el Doctor Doom.  A ello se le suma la comedia que tan bien le sale a Stan Lee, cuando el bravucón de corazón dulce de Flash Tompson (quien desprecia a Parker, pero admira con amor incondicional a Spidey, sin saber la verdad acerca de su identidad), se hace pasar por él, lo que provoca unos cuantos enredos graciosos.  Y a lo anterior se le agrega la segunda aparición de los 4 Fantásticos, cuyo enemigo acérrimo viene a ser el mismo Doctor Doom.  Sin duda toda una delicia para leer. 

7- Strange Tales Annual Nº 2 (1963): El primer gran trabajo en conjunto, también llamado en el mundo de los cómics como team-up, entre los dos superhéroes adolescentes marvelitas favoritos de aquel entonces: Spider-Man y la Antorcha Humana.  Pues en esta ocasión deben vérselas entre los dos contra una banda de ladrones de poca monta, que para tipos con sus habilidades pocas dificultades les presentan, solo que antes deben superar sus diferencias de ego, lo que en chicos inmaduros como ambos es un buen obstáculo que sortear.

8-The Amazing Spider-Man Nº 6 (noviembre de 1963): Otro nuevo rival de peso para el Arácnido, siendo este el primer “monstruo” al que se enfrenta, pues se trata de nada menos que del Lagarto.   Interesante resulta ser la reinterpretación que hace Stan Lee del clásico literario de El Extraño Caso del Doctor Jeckyll y Mister Hyde de Robert Louise Stevenson, pues es un drama similar de un genio científico cuyos experimentos se van fuera de control.  Si bien algo similar pasó antes con el Doctor Octopus, acá resulta todo más trágico por tratarse de un sujeto que en su faceta “normal” es alguien dulce y amable, que nunca buscó transformarse en la bestia que viene a ser tamaño reptil humanoide.

9-The Amazing Spider-Man Nº 7 (diciembre de 1963): El esperado regreso del Buitre, quien va perfilándose como un villano de temer, pese a que su apariencia cercana a la ancianidad engaña haciéndolo ver como un criminal de segunda.  Es justamente esta gran diferencia de edad entre ambos contrincantes, uno maduro y amargado, mientras que el otro en la flor de la vida y en muchos aspectos inexperto, aunque también feliz, que se desarrolla una interesante oposición entre estos dos.  De igual manera se debe destacar el hecho de que es en esta historia, que surge el muy especial romance entre Peter Parker y Betty Brand, la secretaria del irascible Jameson.

10-The Amazing Spider-Man Nº 8 (enero de 1964): Un número muy singular en el que el Trepamuros no se enfrenta a ningún maleante y que sin embargo está lleno de humor y situaciones memorables.  Acá vemos cómo un duelo entre “machos” perpetrado por Flash Tompson para burlarse una vez más de Parker, lo hace quedar en ridículo, pues por supuesto que su contrincante lejos logra superarlo; sin embargo alguien noble como Peter, logra contenerse una vez más y es en dicho detalle que radica buena parte de sus virtudes.  A todo esto se agrega la presencia de un robot que se descontrola; por cierto, llama la atención su burda imagen, que responde mucho a la estética que se daba en los tiempos en los que se publicó esta historia a dichas máquinas (tan de portada de pulp).A todo esto se le agrega una pequeña pieza narrativa, de otra simpática disputa entre la Antorcha Humana y Spidey, quienes pese a todo su poder y bondadosas personalidades, no pueden ser más infantiles en sus rivalidades y que llevan a otro nivel las mismas disputas que hay entre Flash y Peter.
                                                           
11-The Amazing Spider-Man Nº 9 (febrero de 1964): La introducción de Electro, enemigo de respeto y poseedor de un llamativo disfraz que luego en su versión Ultimate cambiaría tanto.  Por otro lado, no se puede obviar la parte más dramática de este número, que tiene relación con los problemas de salud de la anciana y dulce tía May, que tantas preocupaciones le provocan a su atribulado sobrino, dando pie a varios episodios como este y memorables a lo largo de la cronología de Spider-Man.

12-The Amazing Spider-Man Nº 10 (marzo de 1964): Los villanos tipo gánster poseen un papel bastante significativo dentro de las historietas del Arácnido, siendo este un justiciero que por sobre todo es un paladín urbano, de modo que una de sus mayores inquietudes es impedir que las calles de su amada ciudad sean asoladas por el crimen organizado.  Es así que entre sus viñetas destacan sujetos tales como Kingpin y Cabeza de Martillo, grandes representaciones comiqueras de los mafiosos que tan fuerte raigambre poseen en la tradición ficticia (y real) de USA.  Sin embargo antes de estos dos surgieron en sus páginas el curioso trío compuesto por los Forzadores, cada uno con su particular aspecto y habilidad para el crimen y que a diferencia de otros villanos del género, no poseen superpoderes y no obstante no dejan de ser atractivos gracias a la configuración que les dieron sus creadores.  A todo esto, se suma el importante debut de un secundario tan destacado en las historias de Spidey, como lo viene a ser el periodista del Daily Bugle Frederick Foswell, un hombre que se mueve de una manera muy especial en los colores grises del mundo.

13-The Amazing Spider-Man Nº 11 (abril de 1964): Sin dudas que esta corresponde a la narración más dramática de todo el tomo, demostrando que en aquellos “tempranos tiempos” en la que fue realizada, el impactante giro tomado por sus acontecimientos. resulta plausible por escapar de los recursos infantiloides para otorgarle a todo un cariz más grave…Y es que en este número muere un personaje, lo que trae serias consecuencias para el futuro de Spidey y algunos de los suyos (consecuencias que en todo caso se irán dando de manera gradual, a gusto de los guionistas que se irán sucediendo en la colección y con lo que queda clara la genialidad de estos al no olvidar las historias más antiguas, para ir conectándolas a las más recientes).  Pues todo esto pasa gracias a la reaparición de Doc Ock, quien debido a esta intervención suya queda sin dudas consignado como uno de los tres mayores enemigos del Cabeza de Red.  El maleante rapta a Betty Brand, de modo que al más rancio estilo de los clásicos,  el (super) héroe debe ir en pos de la inocente y desprotegida mujer a la que ama.


14-The Amazing Spider-Man Nº 12 (mayo de 1964): Continuación directa de la trama anterior, que implica un espectacular enfrentamiento digno de las mejores historias de acción, entre los dos oponentes en un parque de atracciones.  El título de esta obra no puede ser más sugerente: Desenmascarado por el Doctor Octopus.  Sus páginas poseen una de las imágenes más célebres en tantos años de historietas de Spidey (¡Adivinen qué muestra esta ilustración bellamente realizada por Steve Ditko!).   Por otro lado, tras el combate púgil entre Flash Tompson y Peter Parker en el número 8 de la serie, vemos las secuelas de la vergonzosa derrota del guapo atleta a manos de quien consideraba un alfeñique, lo que provoca que otro gran secundario de estas historias, la hermosa rubia platinada Liz Allen, comience a ver con otros ojos a quien antes ninguneaba y con ello se arme una especie de triángulo amoroso (con muchos celos por parte de Thompson) entre los tres compañeros de instituto (Liz, Flash y Peter).

15-The Amazing Spider-Man Annual Nº 1 (1964): Complemento a la inolvidable historia contenida en el primer anual de Spidey, que contiene el segundo volumen de esta colección dedicada a la etapa original del superhéroe.  El nombre de este agregado lo dice todo y corresponde a Cómo Stan Lee y Steve Ditko crearon a Spider-Man.  En solo 3 páginas y de manera muy divertida, los autores nos cuentan cómo surgió tan destacado personaje, usándose a ellos mismos de protagonistas para demostrarlo (hay que averiguar qué grado de verdad hay en la manera humorística en la que nos presentan todo esto).

16-The Fantastic Four Annual Nº 1 (1963): Otro complemento a un anual, en este caso al primero de los 4 Fantásticos.  Esta vez se cuenta de manera más compleja el primer encuentro entre nuestro Amistoso Vecino y la familia marvelita por excelencia.  Dibujada por Jack Kirby, quien por entonces llevaba los pinceles de la revista de este grupo, se encuentra llena de diversión que deja claro que pese al talento de los 4 Fantásticos, un principiante solitario como Spidey no deja de sorprender por su ingenio y capacidad para sortear los lastres que se le ponen en el camino.


viernes, 14 de julio de 2017

Los blogueros que admiro. Tercera parte: Entrevista a Mauro Vargas de “Léase a Plena Noche”.


     Quienes me conocen bien saben que a la hora de escoger una buena historia, lejos mis favoritas son las de terror (incluso más que las de superhéroes).  Sin embargo como me he vuelto “exquisito” con el pasar de los años, ya no veo y leo tantas de este tipo como antes, pues me acostumbré a solo dar mi tiempo a los mejores.  Muchas horas y demasiados recuerdos valiosos para mí les debo a todos esos autores y títulos, que se han quedado prendado en mi corazón: Edgar Allan Poe, Lovecraft, Stephen King, Anne Rice, Robert Mc Cammon, Fredy Kruegger, John Carpenter, Stuart Gordon y un largo etcétera han tenido en más de una ocasión un lugar en mi blog. 
      Fue justamente debido a esta pasión que desde niño albergo por las narraciones espeluznantes, que tuve la dicha y el honor de que Mauro Vargas se fijara en mi página, algo muy valioso para mí, ya que en materia de “sustos”, mi colega colombiano lejos sabe mucho más que yo.  Adentrarse en su página es profundizar como en ninguna otra parte que conozco de la blogósfera, en la opinión de un experto sobre estas ficciones y a veces acerca del horror real que se haya a la vuelta de la esquina.  Además Mauro escribe con una perfecta mezcla de sencillez y erudición, propia de alguien culto y humilde, que vez que me paso por su “casa” es difícil no tentarme con todo el material que posee; sus recomendaciones son ley para mí.
      Un detalle muy significativo para mí, viene a ser el hecho de que a ambos, en distintas partes del planeta, nos marcó la revista Fangoria, de la cual saqué el nombre de mi blog (de una de sus secciones durante su primera etapa en español).  Solo gracias a esta entrevista he llegado a saber tan delicioso punto en común más.
      Por cierto, espero tener pronto en mis manos los números de su genial revista, que me encantaría y para mostrarles a mis ami@s mis humildes colaboraciones en ella.

Mauro y su compañero de oficina ¿Quién es quién?

 
1- Preséntate en no más de 200 palabras

Nací en Cali, Colombia, en el 92, y resido en Bogotá desde hace catorce años. Fanático de las historias de terror. Colecciono a los autores de la segunda mitad del siglo XX y a veces tengo el descaro de despreciar algunos clásicos. Doy la vida por la salsa y demás géneros tropicales. La música es mi gran pasión. Los libros, un fetiche, un vicio irremediable. La escritura, un gusto adquirido que me quita el sueño.

2- Cuéntanos acerca del origen de tu página

La primera reseña que publiqué en internet fue en el blog de la librería de un amigo. Escribí algunas más y las compartí en redes. Pronto otro amigo, gran coleccionista de Stephen King que para ese momento ya tenía su blog, me invitó a crear el mío. Y así lo hice. La idea de abrir un espacio y diseñarlo me parecía divertida. Primero se llamó Pulp Terror y publicaba textos sobre cine y literatura muy variada. Luego me di cuenta de que necesitaba enfocarlo dado el título, así que eliminé la sección de cine y me dediqué de lleno a los libros de terror. Pero entonces advertí que no toda la literatura que allí reseñaba era pulp, así que me senté a pensar. Rebauticé el blog como Friki Mortis (Nótese mi poca habilidad con los títulos) y seguí adelante, más cómodo con el aspecto de sitio, escribiendo sobre literatura de horror.
Estaba estudiando literatura en la universidad y pese a que mi rama era la creación, la edición me llamaba poderosamente la atención. En ese momento tenía gran interés en las publicaciones de comienzos de siglo, revistas como Weird Tales, Amazing Stories y los cómics de Creepy y Tales from the Crypt. Y sumado a esto, adquirí en la librería siete revistas Fangoria de números variados que iban de los ochenta a los noventa. Fue una de las mejores compras de mi vida. La diagramación, los colores, las fotografías, la seriedad con la que se abordaba la escena del cine y la literatura del género, los artículos. Todo eso me fascinó y me llenó de muchas ideas porque combinaba lo que yo quería escribir en el blog con el formato impreso.
Por esos años, junto con dos amigos de la universidad, nos lanzamos a publicar una revista de cuentos de géneros populares llamada El tintazo, un intento de emular a las revistas anteriormente mencionadas. El proyecto solo llegó a dos números impresos y a un tercero inexistente que iba a ser un especial zombi. La cosa no funcionó, pero con ella maté mis demonios: esa revista me enseñó a qué hacer y qué no hacer, a tener criterio, a tomar malas decisiones y saber evadirlas, y aprendí aspectos editoriales a punta de equivocaciones y sentido común. El proyecto fue valioso, una gran escuela, pero no había podido hacer lo que en verdad quería: una Fangoria propia, un espacio que hablara sobre el horror en todos sus ámbitos.
Con el pasar de los días decidí volver a renovar el blog. El título que tenía ya no me gustaba, no lo sentía acorde a la temática, así que comencé a pensar de nuevo. Una noche, de regreso a casa en el bus, encontré la clave. Sería un homenaje a una de las antologías de Hitchcock que más me había gustado, Historias para leer a plena luz. Comencé a jugar con el título y llegué al nombre actual: Léase a plena noche, un nombre que representaba todo lo que siempre quise transmitir.
Y como estaba dispuesto a satisfacer mi sueño de crear mi propia Fangoria, adquirí el dominio, me puse a experimentar con diferentes plantillas y códigos HTML, y sumé a las reseñas de libros otras de cine y algunos artículos. Luego decidí volver al campo de la edición imprimiendo la revista que lleva el mismo nombre y que ha tenido gran aceptación entre los lectores. Y los proyectos que tengo en mente no dejan de crecer, así que continúo explorando y renovando. El blog ha sido un camino hacia un sueño que se sigue construyendo.

¡Armando el nuevo número de la revista!

3- ¿De qué trata tu blog?

Es un espacio en el que comparto puntos de vista sobre el horror en general a través de artículos y reseñas. Lo que me motiva es hablar de obras que han sido olvidadas o poco comentadas, especialmente de la era pop del género. No me gusta hablar de los clásicos porque ellos ya están por encima del bien y del mal. ¿Para qué otro artículo u otra reseña sobre Edgar Allan Poe intentando resaltar una genialidad de la que toda la humanidad es consciente? Prefiero, y me parece más valioso, hablar de la novela que inspiró la película de Wes Craven Deadly Friend, escrita por una desconocida Diane Henstell.
Cuando escribo, no me gusta hacerlo en clave de recomendaciones, porque no soy nadie para decir qué vale la pena y qué no. En realidad, creo que pretender hacerlo es un atrevimiento. Así que trato de mantenerme en la subjetividad total, sin querer buscar verdades absolutas, inexistentes en cualquier ámbito artístico. Cuento, además, con escritos de amigos tanto de mi país como del exterior. Elwin ha tenido la amabilidad de compartir un par de sus textos, no solo para la revista impresa sino para la página. Justo ahora, la página funciona como complemento de la revista. Quisiera poder abrirle más campo a la literatura y cine de terror latinoamericanos, entrevistar autores, directores, tener algunas primicias, convertir el proyecto en esa Fangoria latinoamericana que tanto deseo.
Algunos habrán visto que he cambiado de diseño muchas veces; se debe a que el proyecto ha sido desde su inicio una constante búsqueda de algo que ya parece ver su forma definitiva. Ahora lleva el nombre de LA PLENA NOCHE, el sello bajo el que se cobijarán los actuales y nuevos proyectos que tengo planeados. Pero es un proceso largo que comenzó sin querer hace cinco años y que ha ido trazando su propio camino. Alcanzar la meta con este proyecto requiere inversión de tiempo y económica y debe hacerse despacio, dejándolo crecer al ritmo adecuado.

 4- ¿Qué satisfacciones te ha traído lo que haces?

El blog ha sido un caballito de batalla. Me mantiene activo con la escritura y con el aprendizaje sobre estos géneros. Me exige una disciplina necesaria para no fracasar en este oficio de la creación. Me invita a investigar, a tener los oídos y ojos siempre atentos.  Ha sido una gran escuela no solo en el desarrollo de un estilo para organizar y transmitir ideas, sino que me ha llevado a asumir el desafío del trabajo editorial con seriedad y proponérmelo como un compromiso vital. Me ha llevado a intentar, fracasar, aprender y volver a intentarlo, y me demuestra que el potencial de este proyecto sigue latente, pues en lugar de estancarse sigue evolucionando y evocando ideas muy atractivas para materializar. No puedo estar más agradecido con el blog.

 5- ¿Cuál es la cercanía de tu gente (pareja, familia, amigos…) con tu labor en el blog que posees?

En esta ciudad en la que llevo catorce años he estado siempre al lado de mis padres. Sin mucho escándalo me han apoyado siempre con mis proyectos. Ahora que el blog ha entrado en una etapa productiva que requiere más esfuerzo —seleccionar textos, escribir más, editar, diagramar, imprimir, distribuir— ellos siempre han estado allí, creyendo en lo que hago. A veces pienso que su fe en el éxito de estos proyectos excede a la mía.
Su amigo Alejandro Torres leyendo su propio texto.
     Mis amigos han sido invaluables también. Debo agradecer, especialmente, a toda esa familia tan variopinta que se ha construido en «Árbol de tinta», mi librería de cabecera. Su dueño, Alejandro Torres —otro entusiasta del horror—, además de ser el primero en invitarme a escribir una reseña para su blog, ha estado enterado siempre de mis proyectos, me ha animado a seguir adelante, me abrió un espacio en sus anaqueles para los primeros y pocos ejemplares de la revista que salieron a la venta hace dos años, me dio su opinión sincera sobre el resultado de cada ejemplar y me ha regalado sus textos para incluirlos en cada número. Debo a gradecer también al resto de clientes que nos hemos vuelto familia alrededor de ese pequeño e invaluable espacio en el centro de la ciudad. Todos han tenido que ver con la revista, muchos de ellos publican también allí, y me empujan siempre a continuar creciendo con el proyecto.
No podría estar mejor respaldado.

6- ¿Cómo es el proceso que tienes por lo general para escribir tus entradas?

Yo soy un procrastinador confeso. Escribir todo de una sola sentada me ha funcionado siempre. Cada trabajo de la universidad lo hice a última hora y siempre salí bien librado. No puedo dosificar el trabajo. Si comienzo algo no puedo parar hasta terminarlo. Cada ejemplar de la revista lo diagramo en dos jornadas extensas que me obligan a estar despierto hasta el amanecer, pero ya no tengo remedio. Pero el blog, así como la escritura de ficción, me han obligado a dejar esos vicios cuando se requiere.
Cuando termino de leer un libro, dejo pasar un par de días antes de sentarme a escribir. De igual manera hago con las películas, aunque siempre hay ocasiones en que una obra me deja tan satisfecho y entusiasmado que la escritura no da espera. Para los artículos, justo cuando descubro un tema interesante para escribir, dejo que se macere en mi cabeza varios días. Solo me siento a escribir cuando creo que todos los elementos están dispuestos y tengo entre manos una primera oración suficientemente atractiva para comenzar a redactar. Odio sentarme a pensar frente a la pantalla.

 7- ¿Cómo equilibras el resto de tu vida y tu tiempo con tu trabajo en la página?

Siempre trabajo en las noches. Y como si de una obra de Coelho se tratara, el universo ha conspirado para poder funcionar cómodamente en esas jornadas vampíricas. Desde que escribí mi tesis —hace dos años— me levanto al mediodía y me acuesto al amanecer. Ahora estoy haciendo una especialización en escritura para productos audiovisuales en la noche. Aquello no pudo ser mejor regalo, pues al llegar a casa me puedo permitir trabajar hasta las tres o cuatro de la madrugada sin problemas. Mi jornada nocturna sigue siendo esencial.
Ahora estoy haciendo lecturas múltiples. Por la tarde antes de ir a clase y en la madrugada, leo novela. En el transporte público leo cuentos. Y trato de mantener el ritmo para escribir en el blog y actualizarlo con frecuencia (el manejo de las redes sociales me vuelve loco. Soy muy olvidadizo). Veo cine cuando me queda algún tiempo libre, a veces en rachas de una película diaria, o en dosis de dos o tres los fines de semana, sin mencionar los descubrimientos televisivos haciendo zapping en las madrugadas.

8- ¿Qué autores lees? Expláyate lo que quieras.

Mi escritor de cabecera es Stephen King. Es el único autor que leo con pasión, al que sigo fielmente con cada obra que publica. De resto, acepto en mi biblioteca a cualquier autor de terror del siglo XX. Me gusta mucho Dean Koontz —del que estoy comprando cada libro que encuentro—, John Saul, Ray Bradbury y Robet McCammon. Admiro mucho también a Mario Mendoza, autor colombiano de novela urbana, una rareza de la literatura popular en un país que ha sido tan godo con sus escritores (no, Gabo no es santo de mi devoción). En un ejercicio ocioso que estoy haciendo en aras de rescatar del olvido a best Sellers de antaño (tengo en mente un blog dedicado a estas grandes SOBRAS de la literatura universal), he descubierto la increíble capacidad de contar historias de Irving Wallace. De resto, leo cualquier cosa que merezca la pena leer. Creo que, con el tiempo, cuando uno se descubre «lector», se pierde la disposición a aventurarse y sorprenderse. Comienzas a seguir a ciertos autores o géneros y los compras a ciegas, sin detenerte ya en la sinopsis y decidir si vale la pena o no leer cada historia. Te pierdes de un universo rico de historias que están fuera de tu zona de confort. Así que intento no perder eso, dejándome seducir por historias atractivas que me inviten a leerlas, sin importar quién las escribe, si es o no un clásico, a qué género pertenecen o si son avaladas o despreciadas por la crítica.

 9- ¿Qué películas y/o series recomiendas? Danos tus razones.

Quisiera ser más cinéfilo de lo que soy, pero me cuesta. No hablaré de los clásicos, porque esos ya son buenos por sí solos.
Si he de recomendar cine, nombraré a Brian de Palma, uno de mis directores favoritos. Pese a que es famoso por su tríptico del crimen —Los intocables, Carlito’s Way y Scarface—, yo prefiero exhortar a que les den un vistazo a dos películas fantásticas, dos thrillers soberbios: Vestida para matar y Doble cuerpo.
Recomiendo el cine de Paul Verhoven, especialmente Total Recall —una de mis obsesiones cinematográficas—, por la precisa combinación de acción, gore y una ciencia ficción mesurada, sin tanta grandilocuencia (detesto la ciencia ficción estilo Star Wars o Star Trek).
El cine de acción de John McTiernan con Depredador y Duro de matar (y su segunda parte), uno de esos cineastas que capturaron todo el espíritu de su década, redefiniendo varios de los lugares comunes de este género.
Como películas individuales, la inmortal Matilda de Danny de Vito, un alegato a la adultez y la pérdida de la inocencia a la que conlleva. Una oda al delicioso privilegio de la lectura.
Breakdown, con Kurt Rusell, un thriller explosivo, desbordante de suspenso, injustamente olvidado.
Killer Joe, un drama y thriller dirigido por William Friedkin, para gozar de la dirección de este realizador eternamente conocido por El exorcista. Desasosegante, sucio, violento, con un fantástico Matthew McConaughey haciendo de policía corrupto.
Los niños invisibles, de Lisandro Duque Naranjo, una película colombiana que de alguna manera define cómo debería manejarse la fantasía en Latinoamérica (está gratis en YouTube).
Misery y Buscando a Forrester, dos títulos preciosos sobre el acto de escribir.
Deep Rising y las dos primeras partes de The Mummy de Stephen Sommers, uno de los pocos que sabe combinar el horror con la acción sin que se vuelva una parodia.

En materia se series soy un tipo muy descuidado. Me puede gustar The X-Files de la misma manera como me gusta ¿Quién da más? O El precio de la historia. Si es televisivo, lo veo todo con el mismo encanto. Pero intentaré disparar algunos recomendados:
Escalofríos y ¿Le temes a la oscuridad?, porque son los culpables de que la generación de los noventa seamos adictos al terror. Dos series inmortales, con un legado importantísimo para el género.
American Crime Story: nunca me gustó la propuesta de terror de sus creadores (American Horror Story y Scream Queens), pero este retrato criminal sobre el caso de O. J. Simpson es simplemente asombroso. Está filmado con una precisión milimétrica que evoca la década de los noventa a la perfección, además de poseer fantásticas interpretaciones de aquel elenco de primera línea (destaco especialmente el soberbio papel de Sara Paulson).
Tres comedias perfectas: Seindfeld, Mad About You y Will and Grace, porque sus guiones son obras maestras de la escritura televisiva.

 10- ¿Algún post favorito que poseas? ¿Por qué?

Ninguno en particular. Trato de que el próximo sea mejor que el anterior.

11- Cuéntanos acerca de la revista en papel que diriges.

Yo deseaba saciar las ganas de hacer una revista estilo FANGORIA y desde junio hasta octubre de 2015 imprimí los cinco primeros números. Fueron muy variados: incluí entrevistas, artículos, reseñas, cuentos e ilustraciones. Decidí comenzarla con un tiraje pequeño, pero mes a mes se agotaban más rápido, así que tuve que comprar una impresora exclusiva para el proyecto y pasar de imprimir veinte o treinta a cincuenta. Hicimos lanzamiento en una de las librerías y cada número se vendió. Me sorprendió la aceptación que tuvo.
Es difícil comenzar un proyecto así, porque si haces convocatoria puede que no lleguen suficientes textos, o que los que lleguen no valgan la pena. Quisiera pagarle a quienes han escrito, pero el dinero te alcanza para financiar el mismo proyecto. Por eso me di a la tarea de cazarlos y reunirlos, contando siempre con la buena voluntad de los colaboradores. Varios amigos participaron de cada número. Sin embargo, el tiempo es implacable. Cuando imprimes mensualmente, no has terminado de distribuir una y ya necesitas tener lista la siguiente. Para el sexto número ya no tenía material.
El proyecto estuvo detenido hasta junio de 2016. Decidimos retomar la revista lanzando un especial sobre El Diablo. Junto con Alejandro, mi amigo librero, planeamos replantear el enfoque de la revista, sacando números monotemáticos y solo cuando hubiera material que valiera la pena publicar, sin someternos a una periodicidad. Las portadas comenzaron a salir a color y poco a poco la revista fue adquiriendo su propia identidad. Queríamos que cuando la gente la viera, supiera que se trataba de Léase a plena noche. Tiene una estética que recuerda a las publicaciones pulp, a dos columnas y una diagramación clásica que combina texto e imagen, toda en blanco y negro. La revista ha ido creciendo mucho más. Los lectores se han multiplicado y la están coleccionando. Esos primeros ejemplares, ahora descatalogados, se han vuelto blancos de los coleccionistas. Cada vez debo imprimir más ejemplares. El número más reciente es el nueve, dedicado a los asesinos que fabricaban objetos con sus víctimas, y estamos en un momento crucial no solo preparando el décimo número, sino mirando cómo ampliar la distribución, llegar a otras ciudades del país y, por qué no, a otros territorios del continente. Hay mucho trabajo por hacer.

La revista...En el tomo dedicado a "It" hay un texto mío ;-)

 
12- ¿Por qué el terror y no otro tipo de historias?

Es una pregunta que me hago a veces y no logro sistematizar los caminos que me llevaron al género. Sencillamente había algo atractivo en el misterio y el miedo. La televisión es la gran culpable de esa seducción. Series como Scooby Doo dónde estás, Coraje, el perro cobarde y Escalofríos (al igual que los libros en los que se basa), así como las películas enlatadas que pasaban en canales locales como IT, Leprechaun y Payasos asesinos del espacio exterior, al igual que las de más tarde en la noche y que intentaba ver luchando contra el sueño, despertaron gran interés en mí. Y no es por la necesidad de pasar miedo. Disfruto el horror en otros planos estéticos: las atmósferas, las historias que yacen bajo los sustos, los personajes. Me gustan los universos donde habita el miedo. Me parecen atractivos. Y ahora, cuando soy más consciente de este gusto particular, descubro que el horror es necesario para poder convivir con las preguntas que no podemos responder. Es un escape a la detestable realidad en la que vivimos, pero también un distanciamiento que nos permite examinarla desde otro ángulo y nos invita a explorar los sentimientos oscuros del espíritu, porque es allí donde se originan los males de nuestra especie. Solo en el horror podemos exaltarlos y examinarlos y quizás comprenderlos. Además, nos hace conscientes de que el mal no se puede evitar ni remediar, sino que debemos aprender a combatirlo y convivir con él, porque hacen parte de nuestra naturaleza. Siempre estará entre nosotros.

13- Para finalizar… ¿Qué le dirías a tus futuros lectores para animarlos a adentrarse en tu espacio en la blogósfera?

Como le dijo Drácula a Jonathan Harker: bienvenidos a mi morada. Entren libremente, bajo su propia voluntad, dejen un poco de la felicidad que poseen.

Con sus amigos de Árbol de Tinta.

miércoles, 12 de julio de 2017

Los Vengadores animados al estilo de las películas.


     Tras el éxito de la anterior serie basada en los populares cómics de los Vengadores de Marvel, los responsables de producir estos cartoons tuvieron la “ingeniosa” idea de cancelar Los Héroes más Poderosos del Planeta luego de dos elogiadas temporadas y 52 episodios en total.  Es así que tras crear un programa que incluso llegó a adaptar a un nivel pocas veces visto en estas series marvelitas, con una seriedad y gran respeto al material original varias obras clásicas del cómic tales como La Canción de Beta Rayos Bill (de la etapa de Thor hecha por Walter Simonson) y El Soldado de Invierno (sobre la novela gráfica de Ed Brubaker para su etapa dedicada al Capitán América), entre otras, decidieron estrenar el mismo año de su cancelación Vengadores Unidos.  Olvidando casi por completo la continuidad anterior, se optó por una alineación de justicieros que respondiera a lo visto en los filmes del llamado Universo Cinemático Marvel, siguiendo en parte sus premisas y su estética.  Es así que, por ejemplo, en esta actual versión de las historietas para la pantalla chica, Ojo de Halcón ya no lleva su acostumbrada máscara, Ultron fue creado por Tony Stark (Iron Man) y no por Hank Pym y el actual Hombre-Hormiga es Scott Lang y no el recién mencionado Pym.  Por supuesto que se supone que estas decisiones argumentales ayudaban a aprovechar las franquicias cinematográficas, quizás permitiendo que los menores de edad se quedaran con la imagen más nítida de lo visto en dichas cintas (puesto que la primera temporada, bastante deficiente y con guiones muy pobres en comparación con su antecesora, sin duda que es de corte infantil…algo que menos mal mejoraron a partir de la segunda temporada).
     La alineación principal de los Vengadores en este show está claramente sacada de las películas: el Capitán América, Hulk, Thor, Iron Man, Falcon y la Viuda Negra.  Una libertad que se tomaron eso sí, fue hacer que el Falcon de esta versión en vez de estar ligado al Capi, fuese una especie de discípulo de Iron Man, en especial al convertirlo en un superhéroe principiante, con interés por la tecnología.
      Tal como se dijo más arriba, la primera temporada resulta bastante deplorable, en parte por sus guiones que apenas toman en cuenta la rica mitología de la Casa de las Ideas, optando por los recursos fáciles de la sucesión de batallas contra los enemigos (que en general son los mismos de siempre, un grupo liderado o al menos organizado por Cráneo Rojo) y el humor menos sutil apoyado en la idiotez infantil de estas representaciones de Thor, Hulk y Ojo de Halcon, quienes se la pasan haciéndose bromas entre sí o compitiendo en una especie de jueguitos por saber quién es más macho.  Esto queda más que claro por el significativo detalle de que la única mujer del grupo no aparece siempre (lamentablemente) y salvo el Capi, es la única que demuestra poseer la madurez que le falta al resto.
       La trama general de esta temporada inicial aborda el enfrentamiento contra la Camarilla, el grupo de villanos reunidos por la némesis del Guardián de la Libertad, en la que se encuentran: Attuma (un poco carismático atlante enemigo acérrimo de Namor), M.O.D.O.K. (la inteligencia artificial cabezona creada por los tecnoterroristas de I.M.A.), Hyperion  (el guapo alienígena de un universo alternativo, que viene a ser la contrapartida en plan maligno de nada menos que de Superman) y nada menos que Drácula (¿Quién no lo conoce?).  Sin embargo los egos entre todos estos criminales, incapaces de ceder entre sí, que responden a varios estereotipos argumentales (mitología y civilizaciones “perdidas”, monstruos tecnológicos, extraterrestres malvados y monstruosidades sobrenaturales respectivamente), tal como queda demostrado en los episodios les impide superar a los paladines, quienes sí son capaces de trabajar en equipo e incluso dejando de lado (cuando la ocasión lo amerita) sus diferencias.  Tanto entrometimiento de la Camarilla, que se hace repetitivo, hace echar de menos otros grandes villanos marvelitas, que al menos durante este primer año estuvieron desaprovechados.
       En cuanto a la segunda temporada, menos mal que los escritores se esmeraron por hacer algo mucho mejor.   Esto es posible por varias razones, entre ellas por la introducción de un villano de características cósmicas como lo es Thanos, quien sale como una amenaza tan grande, que los mismos Vengadores deben sacar a relucir lo mejor de sí (en especial su inteligencia, dejando de lado sus anteriores estupideces) para lograr derrotarlo.  Además surge nada menos que el peligro de Ultron, otro tipo de mal, lo que va acentuando la mayor carga dramática del programa.  Asimismo frente a todas estas encrucijadas, se invita nada menos que al Hombre-Hormiga a formar parte del equipo, incorporación que le otorga aires frescos a la serie, donde gracias a su simpática personalidad ahora sí que logran aprovechar bien el humor en los argumentos, en especial debido a sus conflictos con el infantil Ojo de Halcón.  Sin embargo lo momentos en los que radica uno de los puntos más altos de la trama, viene a ser cuando se produce una escisión debido a fuertes desavenencias en el grupo y se dividen, una rama de ellos trabajando a las órdenes de Nick Fury en S.H.I.E.L.D.  En todo caso, lo que para un servidor viene a ser el momento de mayor gloria y más divertido de toda la temporada, corresponde a cuando unas vez reunidos otra vez nuestros superhéroes, deben vérselas contra el llamado Escuadrón Supremo: los compañeros de Hyperion, quienes vienen del mismo universo que él, siendo en su totalidad una versión maligna de…¡La Liga de la Justicia! (por su parte DC también ha hecho este  tipo de “homenajes” a su competencia).
     
Un adelanto de lo que se viene en la cuarta temporada.
     Si la segunda temporada logró superar al paupérrimo debut de esta serie, la tercera sin dudas que se supera a sí misma, en parte porque sus acontecimientos y los personajes que aparecen recuerdan a lo visto (y gozado) con Los Vengadores: Los Héroes más Poderosos del Planeta.  Con el subtítulo de La Revolución de Ultron, no solo aborda el regreso de esta entidad artificial malvada, sino que también agrega la presencia de otros clásicos villanos como lo son el Baron Zemo y Kang el Conquistador.  El cuadro se completa cuando surgen los Amos del Mal, entre otros delincuentes superpoderosos.  De igual manera destaca la versión de varios momentos icónicos marvelitas, tales como el surgimiento de los Thunderbolts, un grupo de vigilantes con un pasado muy especial y las sagas de Planeta Hulk (que en realidad de los cómics solo tiene el nombre) y de la Guerra Civil (sin dudas memorable).  Destacables son la aparición de la Capitana Marvel, Pantera Negra, Visión y de los Inhumanos, siendo que estos últimos dan pie a una serie de eventos muy atractivos.  Otro aspecto a considerar para la evaluación positiva de esta tercera temporada, viene a ser el desarrollo dado a nada menos que Hulk, quien ahora ha evolucionado lo suficiente como para convertirse en todo un parlanchín, manteniendo en la práctica la inteligencia de Bruce Banner, el científico que se convierte en él; de hecho, por primera vez en esta seguidilla de adaptaciones de Marvel/Disney comenzadas con Ultimate Spider-Man  el físico aparece más de una vez tomando vital importancia para la trama.
     En la actualidad este show se encuentra en su cuarta temporada, comenzada tan solo el mes pasado. 


A falta de intro para esta serie (¡Hijos de puta!), recordemos 
la que bellamente posee su predecesora (en español latino, como a mí me gusta).

lunes, 10 de julio de 2017

Cómo echar a perder buenas ideas.


     Tras los éxitos de público y crítica que han sido las producciones de Netflix basadas en personajes marvelitas (las dos temporadas de Daredevil, como también las hasta el momento sendas únicas temporadas de Jessica Jones y Lucke Cage), la gente y en especial los más ñoños de la casa esperábamos con ansias la nueva entrega de estas grandes producciones: Iron Fist (Puño de Hierro).  En marzo de este año llegó el momento tan anhelado y con dolor la mayoría (incluyendo a un servidor) ha tenido que bajar los pulgares para afirmar que este título es decepcionante.  Es más, muchos lo catalogan de francamente malo, yo en cambio prefiero decir que supongo (y espero) que a lo mejor mientras se esmeraban en hacer de Los Defensores (que va a reunir a todos estos personajes en una pronto a estrenar serie), se descuidaron con este último programa en materia de guión y en especial a la hora de otorgarle la espectacularidad que tienen sus predecesoras.
      El superhéroe tuvo su debut en 1974. Creado justamente para aprovechar la popularidad de los filmes de artes marciales, de la mano de estrellas tales como Bruce Lee, tuvo como artífices a dos artistas de renombre, tal como lo son Roy Thomas en el guión y Gil Kane en el dibujo.  En pocas palabras su historia es la del único heredero de un poderoso consorcio comercial, quien tras morir sus padres llegó hasta la ciudad extradimensional de K`un-Lun y en la cual se convirtió luego de un rígido entrenamiento en un arma viviente, al aprender a dominar artes marciales místicas.   De regreso a nuestro mundo se vuelve todo un justiciero, sin dejar de recuperar los privilegios legales que le arrebató el hombre culpable de la muerte de su familia, un antiguo socio de su progenitor.  Luego de una carrera en solitario defendiendo el bien y protegiendo a los desamparados, se une nada menos que a Luke Cage, quien se convierte en su mejor amigo, formando primero la pareja conocida como Héroes de Alquiler y ofreciendo sus servicios solo para acciones honestas.  Aparte de estar presente en más de una formación de estos inusuales mercenarios de “corazón bondadoso”, ha estado dentro de nada menos que de los Nuevos Vengadores (una vez más junto a su compinche) y también ha trabajado con S.H.I.E.L.D.
Hermosa portada del número 1 de su colección.
     Pero antes de ir desmenuzando la paupérrima adaptación televisiva de las aventuras de Danny Rand, es mejor referirse un poco a sus cómics y su paso previo por la televisión.  Pues debe saberse que pese a la fama del justiciero y su largo tiempo en las historietas, solo recién en 2009 tuvo su debut en un cartoon y ello gracias a la serie humorística de corte infantil Escuadrón de Superhéroes.  Un año después recién pudo aparecer en la pantalla chica una adaptación más cercana a la de las revistas, gracias a ese otro recordado con nostalgia programa conocido como Los Vengadores: Los Héroes más Poderosos del Planeta.  En ambas ocasiones salió junto a Luke Cage.  Sin embargo donde más ha destacado este un programa  animado, ha sido en Ultimate Spider-Man, donde hasta la segunda temporada fue uno de los personajes constantes de sus guiones, una vez más en compañía de Power Man (como también se conoce al superhéroe afroamericano).  En este último título tal como el resto de los compañeros de Spidey, sale con apariencia adolescente, si bien manteniendo pese a su juventud la típica sabiduría de su formato original.
      En cuanto al show que motivó este post, pues como es habitual en las entregas marvelitas de Netflix, posee 13 episodios de alrededor de 50 minutos cada uno y con su respectiva presentación de créditos de apertura, que tampoco es muy llamativa que digamos;  sin embargo su tema musical resulta sobresaliente, poseyendo ciertos acordes místicos que van muy en la línea que se suponía debía poseer esta obra (a mi humilde parecer lo mejor al respecto corresponde al dedicado al “Diablo” de Hell`s Kitchen).
      Pues tal como en el cómic, acá se muestra a Danny ya un veinteañero regresando a su primer hogar, tras un largo periodo en Kun`-Lun, deseoso de retomar en parte su antigua vida.  Quien en apariencia parece un vagabundo, ya que ni siquiera lleva zapatos y su barba está descuidada, además de usar ropa bastante desastrosa, llega con toda la mejor disposición del mundo al enorme edificio del que antes era dueño su padre; en tal lugar se  reencuentra con sus dos viejos amigos de infancia, ahora adultos como él y esperando que lo acojan como si nada.  Sin embargo en un mundo como el nuestro esto no puede ser tan sencillo, pues tras suponer que estaba muerto, no es llegar y que con facilidad acepten su versión de los hechos.  Bastantes cosas tendrán que pasar como para que por fin Rand pueda tomar posesión del lugar que le pertenece, si bien tendrá que vérselas con varios enemigos de toda calaña, algunos de ellos gente en la que se suponía podía confiar.
Este primer afiche de Netflix promete
mucho más que lo que nos dio.
     Y por supuesto que Danny llega con unos poderes increíbles, que tienen que ver con su título de Puño de Hierro, lo que lo convierte en el foco de atención de quienes desean sacar provecho de ello o lo consideran un peligro para sus viles propósitos.  4 son los villanos a los que se enfrenta Rand, siendo el primero que aparece el que en realidad menos importancia posee, pues los otros 3 sí que son de temer, siendo que además el otro termina por convertirse en una especie de aliado (tal y como sucede con este tipo de historias).  Lo más llamativo en lo que corresponde a los malhechores a los que se enfrenta Puño de Hierro, radica en el hecho de que hayan rescatado al personaje de Madame Gao, quien apareció en la primera temporada de Daredevil, pero que aquí es desarrollada de tal manera que se convierte en uno de los mejores personajes de esta decepcionante serie (además de que la actuación de la actriz a cargo de esta sobresale bastante).
      En materia de los “malos” de la trama, se debe destacar el regreso de la importante organización criminal conocida como La Mano, la que posee un rol destacado en el universo de la Casa de las Ideas y que en el mismo programa de Daredevil cobra vital relevancia.  Esta vez también se adentra en los retorcidos vericuetos de tal agrupación, haciéndonos saber que posee varios jefes y que entre ellos hay distintas maneras de ver cómo asumir su poder, provocando disputas entre ellos.
      Por muy paupérrimo que sea en materia argumental esta adaptación del cómic en cuestión, no podía faltar un personaje como Colleng Wing, gran aliada de Puño de Hierro y su pareja romántica.  Asimismo como era de suponer esta temporada (¿Tal vez la única?), muestra los inicios de su relación, con una génesis muy particular, la que pasa por varios momentos de tensión y en especial cuando se descubre el verdadero papel que cumple la hermosa asiática dentro de todo esto.
      Puntos a favor de la serie vienen a ser el regreso de dos carismáticos personajes en esta entrega televisiva del llamado Universo Cinemático Marvel: la abogada con rostro de piedra (y que ahora nos queda claro que su corazón no es de este material) Jeri Hogarth, a quien conocimos gracias a lo visto en Jessica Jones.  Es así que en esta ocasión conocemos lo mejor de esta mujer, que hasta el momento había sido representada como la caricatura de la chupasangre de su profesión (si bien tampoco llega al extremo de ser alguien con quien uno quisiera salir de vacaciones).  Luego tenemos a la enfermera Claire Temple, el único personaje que se ha repetido a lo largo de todas estas producciones televisivas.  Pues una vez más esta fémina se vuelve a robar el corazón del público, auxiliando a los héroes de turno y mostrándonos con ello cómo las personas de la “vida real”, sin poderes y teniendo solo su inteligencia, valentía y buenas intenciones (en todo caso, ello para nada algo insignificante), pueden sortear positivamente los enormes baches de la vida cotidiana.

¡Así queremos ver a Puño de Hierro en Los Defensores!
     A todo esto, el protagonista es interpretado por Finn Jones, a quien lo pudimos ver hace pocos años atrás en el papel del andrógeno caballero Loras Tyrell de Juego de Tronos y ahora en un papel por completo distinto.  Si bien acá mucho más masculino que el otro rol que le dio la fama, destaca cierta inocencia con la que se retrata a esta encarnación de Puño de Hierro, puesto que pese a todo a lo que ha vivido mantiene un aire de niño confiado, aun cuando guarda dentro de sí capacidades extraordinarias.  Esta vez su bello rostro lleva en todos los episodios barba, algo que para nada usa el superhéroe en las viñetas.  Por otro lado, llama la atención su delgadez, si bien con una musculatura tonificada, lo que contrasta con el paladín de las historietas (ellos siempre poseedores de un cuerpo atlético que da gusto).  Lo peor en todo caso en cuanto a esta versión del justiciero, es que en ningún momento se pone su traje característico, lo que todo fanático de los cómics habría querido ver tal como ya pasó con el citado Daredevil,  quien por fin en el penúltimo episodio de la primera temporada llevó su atuendo de superhéroe (aunque en una variante algo lejana a la de las revistas).  Esta lejanía con el Danny Rand que uno conoce y que le quita elementos propios del género en el que se enmarca la serie, es algo que no se puede dejar de lado, si en verdad se quiere ser fiel al material del que se nutre una serie como esta (y más todavía si se desea contentar al espectador, que espera una traslación más respetuosa de los cómics de su gusto).
      Pese a todos los elementos ya descritos y que bien podrían haber sido aprovechados al máximo, tal como se dijo más arriba Puño de Hierro defrauda.  Por ejemplo, no se puede dejar de lado a la hora de evaluarla, que pese a todo lo que se cuenta del mítico lugar de Kun`-Lun, apenas se muestra este sitio y los escasos flashbacks que abordan la permanencia de Danny en sus tierras, no profundizan al respecto.  De igual manera si bien hay varios momentos donde las artes marciales son usadas con mucha satisfacción, faltan escenas de verdadera espectacularidad, que tengan que ver con el enorme poder que posee el personaje principal (lo mismo sus villanos); salvo dos ocasiones (si la memoria no me falla), en ningún otro momento Puño de Hierro brilla como quién es realmente.
        Es de esperar que todo esto mejore con Los Defensores


Créditos de apertura.
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