Y aquí termino, feliz, mi revisión personal de la duodécima temporada de Doctor Who.
7. ¿Puedes oírme?
Un par de presencias aterradoras han estado manifestándose, una de ellas un monstruo (en el pasado lejano) y otra un hombre calvo de modus operandi bastante pesadillesco (en el presente). Por otro lado, el buen Graham ha tenido visiones de una mujer atrapada, otro misterio que resolver. Asimismo, cada uno de los actuales companions de la Doctora se dedica a estar en compañía de otros seres queridos, reencuentros muy significativos para ellos, mientras que nuestra Señora del Tiempo hace un viaje a solas, que la llevará a encaminarse hacia lo que está pasando, una nueva amenaza para la humanidad; debido a lo anterior, es que una vez más se une este grupo, que algunos de sus entorno se han visto expuestos al mal que se ha manifestado.
Sorprendentes revelaciones acerca de la identidad de la mujer de las visiones de Graham y el pasado de Yaz, sumado a emotivas reflexiones acerca de cómo enfrentar nuestros miedos, la soledad y la certeza de que nunca estamos solos; sazonadas con una bella animación, recurso no antes agregada a un capítulo de live action.
Por último, se vuelve a hacer mención a cierto niño, al que parece la Doctora le tiene miedo.
8. La Pesadilla de Villa Diodati
La célebre reunión y tertulia literaria que unió a maestros ya consagrados del romanticismo inglés, como Lord Byron y Percyball Shelley, junto a otros personajes reales que luego cobrarían relevancia cultural como John Polydori y, en especial, Mary Shelley, cobra su particular interpretación en Doctor Who. Semilla de tantos cuentos, novelas y películas, este suceso lleva a la Doctora y a su "familia" a hacerles una visita. Allí se enteran de que hay una verdadera presencia aterradora entre ellos, la que resulta estar conectada con la advertencia hecha por el viajero amigo de la Doctora, hace unos capítulos atrás, a sus companions.
Preciosa ambientación, con una caracterización muy llamativa de tan queridos personajes históricos, además de una ingeniosa manera de jugar con los hechos que llevaron a la creación de un libro capitular como lo es Frankenstein.
No olvidar el esperado regreso de uno de los mejores villanos del show.
¡Grandes nuevos villanos para esta temporada!
9. Ascensión de los Cybermen:
Tras los eventos en Villa Diodati, la Doctora y su familia viajan al futuro distante (que supongo no es la Tierra, por las condiciones en las que se encuentra), cuando la guerra entre humanos y Cybernen ha causado tales bajas que, supuestamente, solo quedan 7 personas vivas (quienes, al menos, están reunidos entre sí apoyándose). Juntos deben defenderse en contra de Cybernen que conocieron en el pasado, el cual está acompañado por un par de los suyos. Es así que terminan separándose en dos grupos, unos llegando a un planeta que podría ser la salvación para la humanidad y otros transportados al espacio; en ambos casos, grandes revelaciones les esperan.
Paralelo a lo anterior, conocemos la historia de alguien cuya identidad nos tendrá en vilo, desde bebé hasta su ancianidad, transcurrida en el siglo XX, y quien de seguro tendrá que ver con todo lo que estamos viendo.
Cómo plus, sofisticadas naves espaciales del enemigo y el regreso de otro importante personaje recurrente del programa.
10. Los Niños Atemporales (o mejor traducido como Los Niños fuera del Tiempo):
Cierre impresionante de una temporada maravillosa y, tal vez, superior a la que le precedió.
Tras la última batalla con los Cybermen, en un escenario en el cual supuestamente apenas quedan humanos, la Doctora se reencuentra con su verdadero peor enemigo. El anterior ha llegado a su mayor expresión de locura y maldad, provocando un verdadero genocidio; más encima, ha decido colaborar con los mismísimos Cybermen. Las cosas están muy complicadas.
Un tremendo final de temporada con sendas revelaciones acerca del origen de los poderes de los Señores del Tiempo y el pasado de nuestra Doctora... ¡Algo que nunca olvidaremos!
Luego de un cierre como este y la Doctora tan simpática y heroica, junto a su querida "familia", que desde un principio funcionaron estupendamente juntos, saber que estamos ad portas de que se separen, es algo para lamentar (aunque no niego que Ryan, de los 3 companions, es lejos el menos desarrollado como personaje).
* Especial de Año Nuevo 2020: La Revolución de los Daleks:
Para algunos puede ser considerado como el capítulo 0 de la trigésimo temporada, pero yo más bien lo veo como el verdadero cierre de la duodécima ¿Por qué? Pues debido a que en esta muy divertida historia, nos despedimos de dos de los actuales companions de la Doctora, parte importante de la "familia" que ha logrado formar: Los buenos de Graham y Ryan... ¡Y obviamente ya saben a quién echaré más de menos!
Conectando con episodios anteriores de la era de esta Doctora, la trama se centra en las consecuencias de lo que vimos en el especial de Año Nuevo previo a este y que significó el regreso de los mismísimos Daleks (claro que para dicha ocasión, el enfrentamiento solo implicó a uno de estos, si bien basta con un puro miembro de la especie para provocar grandes desastres). Es así que nuevamente por "error humano" (o digamos, mejor, por soberbia), se libera sobre el planeta otra vez dicha plaga, aunque ello significa encontrarnos a un distinto nivel a tan infames rivales.
Esta producción, además, nos regala el reencuentro prometido del personaje principal con un queridísimo amigo y un aliado de tremendo valor; asimismo, representa la vuelta de cierto millonario de conductas deplorables, aunque encantador a su manera (quizás por lo guapo y varonil, je), al cual conocimos en la duodécima temporada.
Este episodio es un verdadero regalo para los amantes del gótico.
Hace rato ya que falleció Roger
Corman, el 8 de mayo del año pasado, a la longeva edad de 98 años.Hace rato que estaba fuera de la vida
pública, pero gente como yo lo recuerda con cariño y agradecimiento, que su
producción fue grande e importante.Por
lo tanto, no podía dejar de homenajearlo con esta serie de recuerdos.A ver qué les puedo decir de él... Corman fue un importante director
de cine y productor, con un montón de títulos a su haber y dedicado al cine de
terror como realizador.Pero también es
importante su labor como productor de filmes de clase B, o sea de bajo
presupuesto, a través de los cuales le dio la oportunidad a importantes
artistas para comenzar su carrera en el Séptimo Arte; filmes "de
género", en general, y algunos verdaderas joyas como Piraña
(Joe Dante, 1978) o clásicos "menores" tales como Batalla más
allá de las Estrellas (1980) y Galaxia del Terror (1981,
en la cual le dio trabajo a James Cameron para encargarse de los efectos
especiales y a quien luego lo llamó al año siguiente para hacer Pirañas 2,
su primera peli como director).Claro
que estos datos tendemos a manejarlos más los frikis como yo, los cuales son un
valor agregado a la hora de evaluar el aporte de Roger Corman al mundo y los
que yo encantado comparto con ustedes ahora. A Roger Corman le gustaban las
piezas de época y los clásicos de la literatura; dentro de esto último nada
menos que al gran Edgar Allan Poe.Por
eso realizó varias adaptaciones de sus obras en los años sesenta, potentes,
hermosas y hechas con un gran cariño hacia su maestro; joyitas que hoy en día
siguen siendo muy apreciadas y se ven con gusto.Les estoy hablando de títulos como La
Caída de la Casa de Usher (1960), El Pozo y el Péndulo
(1961), Cuentos de Terror (1962, de carácter
"antológico" y dedicado a tres relatos del mismísimo Poe), El
Cuervo (1963), La Tumba de Ligeia (1964) y La
Máscara de la Muerte Roja (1964).En todas ellas trabajó con su actor fetiche, el gran Vincent Price,
dando paso a un gran triunvirato cinematográfico: Poe-Corman-Price. De seguro vi varias de las cintas
mencionadas de niño, aunque no las recuerdo y solo tengo un atisbo de El
Cuervo, que me llamó la atención su uso del humor y personajes bizarros
(más encima se trata de una obra inspirada en un poema de Poe, narrativo,
claro, aunque estrujando al máximo la pluma del genio literario). Más fuerte, en cambio, es la
memoria que poseo de El Pozo y el Péndulo, película suya que
contemplé en mi adolescencia un domingo al anochecer, acostadito en mi cama y
mientras llovía; la cual pedí prestada del videoclub que había entonces en mi
casa y que atendía una hermana mía.Aquella
vez llovía (¿O ese es un detalle falso que se agrega a mi recuerdo, para
ambientar mejor este momento?), así que estaban las condiciones aptas para disfrutar
a concho un filme como este.Nunca me he
repetido esta adaptación, que la tengo en mi colección digital; sin embargo, le
tengo un gran cariño.
Tráiler de El Pozo y el Péndulo
En cambio el año pasado, cuando
me enteré del fallecimiento de Roger, me propuse hacerme una retrospectiva de
su labor y comencé con La Caída de la Casa de Usher (aprovechando
que tenía fresco el placer de la bella miniserie de Mike Flanagan de 2023, que
homenajeaba a Poe) y fue un reencuentro muy satisfactorio.En verdad como adulto, más preocupado ahora
de los detalles estéticos, gocé mucho de esta perlita vintage.Además que ver a un Vincent Price más joven,
quien para mí siempre ha sido "viejo", fue impactante igual.Lamentablemente no seguí con mi propósito y a
la fecha sigo sin dedicarme a tal proyecto.Discúlpame, Roger. La película que más amo del
director, al cual por fin le rindo el homenaje que se merece (luego le toca a
David Lynch y esta vez sí que no tardaré meses en hacerlo) viene a ser El
Hombre de los Ojos de Rayos-X (1963).Corresponde a uno de los tantos largometrajes que vi de niño junto a mis
padres, en mi añorada década de los ochenta (por la cual siento predilección,
agradeciendo a mis padres la bella infancia que tuve, aunque teniendo claro que
fueron años duros para muchos compatriotas, debido a los crímenes de la
dictadura militar de Pinochet); en esa época, ya al finalizar la jornada,
contemplábamos obras como la mencionada, reunidos en el negocio que tenía la
familia ¿Les he contado que de chico me sentaba arriba de un mueble, que usaba
mi papá como vitrina (pues era hueco, pero de madera sólida y dentro suyo se
exhibían algunos de los productos que vendía)?; frente a mi, a menos de
cincuenta centímetros de distancia, estaba la tele y fue en una noche de esas
cuando me encontré con esa pieza que tanto aprecio.Entraba gente de vez en cuando a comprar
algo, sin embargo, yo ni me inmutaba con el "ruido".La pasé muy bien con la historia, aunque más
tarde tuve pesadillas, pues para la mente de un pequeño inocente, como era yo
en aquel entonces, su final era demasiado fuerte (desenlace que no contaré para
no caer en el spoiler, aunque sí diré que circula una leyenda urbana, que dice
que tenía una conclusión aún peor y que Corman tuvo que cambiarla por una más
"suave”) ... ¡Todavía no les he dicho de qué
trata este tremendo filme de horror y ciencia ficción! Un científico
(interpretado por un actor famoso, que creo no acostumbraba participar en
producciones de este tipo), desarrolla una fórmula que le permite mejorar su
vista; el proceso es gradual y poco a poco comienza a ver primero bajo la ropa
(lo que resulta gracioso y erótico), luego bajo la carne y asi sucesivamente,
hasta llegar a extremos aterradores; su descenso a la desesperación, para
alguien que como muchos osó superar a sus iguales y asemejarse a los dioses,
está abordado de manera muy dramática ¿Ahora entienden cómo la culminación de
todo esto me perturbó tanto? Por años y décadas recordaba El
Hombre con los Ojos de Rayos-X con añoranza, pues nunca más se había
vuelto a cruzar en mi vida ¿Por qué nunca la descargué, cuando ya había
comenzado a hacerme mi colección digital? La respuesta es sencilla: Volvía a mi
memoria en charlas con mis amigos ñoños y luego, en la soledad de mis
aposentos, ya se me había ido de la cabeza.Así fue hasta que un día que andaba solo por el Persa Bío-Bío, en un
local dedicado a la venta de juguetes antiguos y figuritas de colección, tenían
unas cuantas pelis en DVD clonadas y a muy buen precio; así que esa vez me
llevé Plan 9 del Espacio Sideral (1959) y ya saben cuál era mi
otra adquisición.Volví a casa muy feliz
con mis compras y me dispuse a reencontrarme con uno de mis miedos
infantiles.La peli no había envejecido
y si bien ya no me aterraba, ahora no solo me divertía, sino que podía
apreciarla de manera más madura y reconocer sus numerosas virtudes.Esto último habrá sido hace casi 20 años
atrás.
Tráiler de El Hombre con los Ojos de Rayos-X
Por cierto, gran amante de la
literatura de terror, Corman se atrevió a realizar la que sería tal vez la
primera adaptación de Lovecraft al celuloide (y tal vez de cualquier tipo de
producción audiovisual sobre su obra); lo anterior fue posible gracias a The
Haunted Palace (1963), una versión libre de la novelette El Caso
de Charles Dexter Ward escrita por el Soñador de Providence.Cabe mencionar unos cuantos detalles valiosos
importantes sobre esta producción:El
guión estuvo a cargo del importante escritor Charles Beaumont, uno de los
responsables de varios de los mejores episodios de La Dimensión
Desconocidaoriginal y de un joven Francis Ford Coppola; asimismo, el
filme supuestamente era otra entrega de sus adaptaciones de Poe, lo que era una
tetra engañosa para conseguir la atención del público, que conocía lejos más a
Poe que a Lovecraft ille tempore; y, por último, debido a lo anterior, Vincent
Price se repitió el plato con el cineasta, creo que hasta recitando unos versos
de Poe en una de sus escenas. Otra pieza que tengo en deuda con
el realizador al cual hoy rendimos tributo, corresponde a la versión original
de La Pequeña Tiendita del Horror.Yo adoro el remake ochentero, tan
maravilloso; si bien nunca le he dado la oportunidad a los orígenes de esta
historia, hecha por Corman, y que tiene en el protagónico a un joven Jack
Nicholson.De seguro vale la pena, que
por algo uno de mis amigos cinéfilos se la compró en DVD original, a principios
de siglo, je. La última vez que un ya veterano
Roger Corman, se puso detrás de las cámaras, fue para hacer su maravillosa
interpretación de Frankenstein Desencadenado(1990), sobre la
novela de Brian Aldiss y que tributa con tanto amor el clásico de Mary Shelley.Fue una gran forma de otorgarnos
su despedida como director, trabajando con artistas de la talla de Raúl Julia y
John Hurt, otras estrellas que nos dejaron, más la preciosa Bridget Fonda.Recuerdo que de adolescente el potente afiche
me alucinaba, pero solo pude darme en el gusto con esta joyita ya de adulto,
una vez que la dieron en la televisión abierta (de seguro cortada).Recuerdo que me impactó el diseño de la
Criatura, muy bello a mis ojos y que siempre han adorado a los
"mostros".Muchos años
después, ya habiendo leído y gozado el libro que inspiró este largometraje, me
la conseguí en digital en calidad 1080p y vaya que la disfruté.
Tráiler de Frankenstein Desencadenado
Por cierto, tan solo con
considerar el listado de piezas que he mencionado, una minúscula parte de su
trayectoria como director, uno no solo evidencia lo prolífico que era, si no
que también se puede sorprender cómo podía hacer tantos filmes en tan poco tiempo
entre un caso y otro (a veces dos grandes producciones en un mismo año).Eran otros tiempos, claro y la economía
funcionaba diferente, algo impensable hoy en día para hacer productos de
calidad como muchos de los suyos.
Ya por terminar y sabiendo que se
nos viene por fin un nuevo reboot de Los 4 Fantásticos en el cine, que
esta vez parece que SÍ le dieron en el clavo, deben saber que Corman estuvo
detrás de la primera versión en live action de la llamada Primera
Familia de Marvel (como productor, claro, en 1994): Un bodrio que hizo historia
y que nunca se estrenó, de factura precaria y resultados desastrosos y que, no
obstante, se volvió una peli casi de culto.
Por último, Hollywood supo
reconocer los aportes de Roger Corman al Séptimo Arte y a su industria,
otorgándole en 2009 un Oscar honorífico bien recibido.No estuve físicamente presente para
ovacionarlo de pie; no obstante, si desde mi casa me alegré mucho, cuando
gracias a la magia de la tele pude contemplar tan bello momento.
Escenas de los filmes de Roger Corman sobre obras de Poe
La historia que les voy a contar ahora
ya la conocen en parte, pues me referí a ella cuando hice mi propio homenaje a
Ursula K. Le Guin, al fallecer esta en enero del presente año. Pero ahora daré
más detalles al respecto.En una
sucursal de una cadena de librerías que, gracias a Dios ha prosperado, de nombre
TXT y en las que venden también música, películas y series (y hasta cafeterías
tienen), hace más de 10 años que pillé entre sus ofertas la novela corta El
Nombre del Mundo es Bosque; obra de ciencia ficción de la autora
mencionada y no solo considerada una de sus mejores creaciones, sino que
también ha sido alabada por los críticos
y los lectores, entre las grandes maravillas del género.
En aquel tiempo yo estaba cursando un
diplomado en Literatura y en uno de mis paseos por dicha tienda me encontré con
ese título y con Frankenstein Desencadenado de Brian Aldiss (quien nos dejó el
año pasado no más).La novela homenaje a
la creación de Mary Shelley, calzaba justo con un trabajo que debía hacer sobre
literatura gótica, así que no dudé con comprarla apenas tuve plata.
Me acuerdo que fue un viernes lluvioso de
octubre, en el que corría el agua torrencialmente y aquella ocasión en el
trabajo me dieron la tarde libre, pues era el Día del Profesor.Contento me fui al Centro de Santiago, que
luego de mi compra me pasaría al gimnasio, para después llegar más temprano que
de costumbre a mi casa y descansar como bien me merecía. Una vez dentro del local saqué de inmediato un
ejemplar del texto que necesitaba y que deseaba leerlo desde que era un
adolescente.La verdad es que no
recuerdo, si ya sabía de antes que también se encontraba la citada y
galardonada narración de la Le Guin, pero sí tengo muy claro que cuando tuve en
mis manos el otro libro, mis ojos se fueron hacia El Nombre del Mundo es Bosque,
que me llamaba a poca distancia de donde había sacado Frankenstein Desencadenado.El precio era el mismo en ambos casos, no obstante
la narración de la escritora no era en tapa dura como la otra y además la
encontraba tan cortita, que me “dolía” gastarme la plata en ella…Aún me remuerde
la conciencia esta afrenta, a quien hoy en día es una de mis autoras favoritas,
pues además no he tenido la suerte de volver a encontrarla.
En
2017 por fin me leí El Exorcistade William Peter Blatty, relato que superó por
completo mis expectativas, siendo de que se trataba de un drama que desde mi
infancia había acaparado mi atención. Tuve el gusto de ir a ver al cine, en uno
de esos programas dobles de antaño, El Exorcista III y que dirigió el
mismo Blatty, adaptando su propia novela.Era principios de los noventa y yo aún estaba en el colegio.El filme original, el mejor de la trilogía
(cuando ni se pensaba hacer todavía las dos precuelas) me gustó mucho, que
gracias a la revista Fangoria y sus excelentes reportajes,
me encontraba entusiasmado con dicho filme.La verdad es que no recordaba mucho las pelis anteriores, que vi de niño
ambas cortadas en la tele.
Era la segunda mitad de los noventa,
cuando ya era un universitario, cuando a la Librería Chilena y donde compro
desde adolescente, debido a sus tremendos descuentos, le llegó por entonces la
edición de Emecé de Legión, que así se llamaba la novela secuela directa del libro
original y sobre el cual se hizo la citada cinta.La verdad es que la menosprecié, que aunque
disfruté harto el largometraje, no me pareció que valiera la pena tenerla.Hoy en día daría mi reino por leer algo más
de tremendo escritor.
Superman
sin dudas que es uno de mis superhéroes favoritos.No solo tengo en blu-ray todas sus películas
(y originales más encima), desde la época del recordado Christopher Reeve, sino
que también cuento con la bella serie animada de los noventa y todas sus pelis animadas
que ha hecho DC a lo largo de los años...Para qué hablar de todos los cómics
suyos que poseo, una verdadera colección que muchos me envidiarían (y les voy a
confesar algo: Me dejo el rulo en la frente, o bien tratando de emular al
kryptoniano o bien a su alter ego humano Clark Kent, je).
Gracias a varias de las obras del
Hombre de Acero que atesoro, conocí a Roger Stern, destacado guionista de
historietas.Pues resulta que también
hace años ya, más o menos por el año 2000, tuve en mis manos una edición de bolsillo
de una novela llamada Muerte y Vida de Superman.Recuerdo su simple portada, con el escudo del
Azuloso sangrante, como bien se popularizó con la famosa novela gráfica, en la
que se enfrentaba a Doomsday por primera vez y en la cual moría al final de su
épica batalla con él; además estaba tan barata, que no podía alegar que dinero
no tuviera para adquirirla.Muchas veces
estuve a punto de llevármela y no lo hice, pese a que en los mismos noventa me
compré el tomo compilatorio que sacaron los mexicanos de VID, de la saga de Dan
Jurgens, una de las primeras historietas del género que tuve y disfruté
enormemente.Años después y no hace
mucho, teniendo en cuenta cuando ahora mismo estoy escribiendo estas palabras,
me encontré con la misma obra, aunque esta vez en tapa dura, que tampoco estaba
tan cara que digamos; cuando esto último pasó, yo ya era un consagrado fanático
del personaje y harto sabía de sus aventuras, que la ignorancia no podía ser
ahora mi justificación como para desaprovechar esa oportunidad.Cuando ahora me doy cuenta de mi error, me
armo de esperanzas y pienso que tal vez podría conseguirme ese libro, que tal
vez el librero que lo tenía (un señor muy pesado para atender) todavía lo podría
mantener en su inventario.
Justo por las fechas en las que desprecié
el libro arriba mencionado, entre la enorme cantidad de títulos que llegaron a
estos lares de Ediciones B y a costo muy económico, se encontraba Majestic
de Whitley Strieber.Yo ya sabía quién
era este señor, que como conté en el primer post que le dediqué, cuando me leí
de él Comunión me horroricé a tal punto, que me daba miedo apagar la
luz de mi cuarto para dormir (bueno, tenía 18 años en aquel entonces y era
mucho más impresionable que ahora, je).Sabía
que la premisa de esta novela suya era muy interesante para mi gusto, pues
jugaba con una leyenda urbana que me atrae harto: la supuesta existencia de una
agencia secreta de EE.UU., que oculta la información de su gobierno sobre
extraterrestres y ovnis (los llamados Hombres de Negro). Como todavía no me leía El Ansia, ni Gato Mágico (que me fascinaron ambos), solo me quedaban mis recuerdos de sus
supuestas memorias, sobre las abducciones que sufrió en reiteradas ocasiones,
para entusiasmarme a comprarme esta otra obra suya.La verdad es que sabía que valía la pena solo
desembolsar “luquita”, como decimos acá los chilenos (para que mis compatriotas
vean lo barato que estaba) y, sin embargo, de todas las veces en que estuve a
punto de llevármelo conmigo, al final nunca lo hice.En la actualidad solo 2012 he podido conseguir
de Strieber, que más encima aún no leo; pues en la práctica no es un autor del
que llegue mucho, que digamos, a estos confines del mundo.
Como bien pasó con la historia de la niña
poseída por el demonio, la historia de Los Usurpadores de Cuerpos,sobre
unos alienígenas que copiaban a personas para hacerse pasar por ellas, desde
chico que me tenía muy interesado.La
culpa la tuvo un especial de televisión que vi de niño en los ochenta, llamado Los
Amigos de E.T. y que me repetí todas las veces en que lo emitieron por
acá, en una época en las que apenas iba al cine y el tevecable ni siquiera era
una promesa propia de la ciencia ficción.Y, sin embargo, nunca me he visto el primer filme que se hizo sobre la
novela de Jack Finney; no obstante, sí he gozado en varias ocasiones la
adaptación de Abel Ferrara que realizó en los noventa; mientras que las películas
de los setenta y la década pasada, solo 1 vez las he contemplado (que la que
tiene a Leonard Nimoy y Donald Sutherland de protagonistas, sí que es una joya,
mientras que la otra…su final dulzón no puede ser más decepcionante).
Fue justamente gracias a la mentada revista
Fangoria,
a la que tanto le debo, que logré enterarme de que tan terrorífica ficción
provenía de un libro.Me dispuse a
comprármelo, apenas lo hallara por ahí, pero pasaron al menos 2 décadas como para
que ello fuese posible (…y bien deben saber que no leo literatura, ni cómics,
en formato digital).El profesor que
hizo el curso electivo de ciencia ficción, que tomé en la universidad, en una
de nuestras conversaciones me dijo que Finney era un autor menor, lo que no
dejó de impactarme; pues si ya a la fecha se habían hecho 3 versiones del libro,
debía ser por algo más que casualidad, supuse; me guardé para mí descontento
con la opinión de mi maestro, Juan Espinoza, al que admiraba y quería mucho.
El año pasado estaba de visita en una de
las dos sucursales de mi tienda de libros favorita, la Librería Chilena y en la
que compro desde mi época de escolar (¿Ya les he contado al respecto, no?) y
entonces se cumplió mi sueño largamente aplazado…Mas no lo compré ¿Por qué me
dirán? La respuesta fue que aquella vez, me dije que como tenía tantos libros,
para qué iba a gastar más plata y acumulando otro volumen para mi ya gargantuesca
colección.Cuando me arrepentí de mi
estupidez, que al final no dejo de agregar un título tras otro a mi biblioteca
(por no hablar de los cómics que sigo adquiriendo) y volví unos meses después
al mismo local, ya no estaba ¡Imagínense cómo me reté, a mí mismo, por tan mala
decisión!
Al peso de mi culpa se sumó, que tras
leer el formidable ensayo de Stephen King, Danza Macabra, entre febrero y marzo
de este año, me tropecé con un apartado en dicho libro dedicado a la novela de
Jack Finney; pues resulta que mi escritor favorito adora dicho texto y lo quiso
poner como ejemplo, en su estudio dentro de lo más recomendable de la
literatura de terror contemporánea.King
no podía estar equivocado.
El viernes pasado, no más, estaba en la
misma sucursal de la Chilena con mi amigo Marcelo López y le conté de mi pesar
sobre Los Usurpadores de Cuerpos.“Marlo” me animó a preguntar si les quedaba algún ejemplar, que ya antes
lo había hecho con tristes resultados.No obstante, en esta ocasión el vendedor que nos atendió, se tomó la
molestia de revisar el listado de existencias en el computador de la tienda y
me dijo que sí quedaban tomos; se puso a buscar en las estanterías y nada
encontró, que los 2 compradores compulsivos igual intentamos ayudarle (o más
bien, ayudarnos a lo que ambos
queríamos).Cuando la pesquisa se hizo
infructuosa, decidimos abandonar el lugar con la cabeza gacha y eso que nos
llevábamos con nosotros otros libros que no dejamos de adquirir.Y entonces, con un verdadero grito, nuestro
héroe nos dijo “¡Los encontré!” (o algo parecido).Por supuesto que los dos amantes de la
ciencia ficción y del terror (bueno, en este último subgéner, yo soy lejos más
lector que la pareja de mi comadrita Ledda), sacamos nuestras billeteras de
nuevo y ahora sí que salimos a la aventura del último día de Vacaciones de
Fiestas Patrias, con sendas sonrisas en nuestros rostros de querubines.
Como ya se habrán dado cuenta, ya me resarcí
de mi pecado de omisión con Los
Usurpadores de Cuerpos, así que nunca hay que perder las
esperanzas.Además, por si no se han
enterado leyendo las actualizaciones de mi blog, de igual manera me redimí con
Robert McCammon, que me compré gracias a la magia de Internet Baaly
Huida
al Sur, que al primero ya le dediqué un post, mientras que el segundo
libro todavía lo estoy disfrutando.Es
solo cosa de armarse de paciencia, que el que la busca la consigue.
Entre el 19 y el 26 de agosto recién
pasado el mundo del arte tuvo que hacerse a la idea de no tener más entre
nosotros a más de una importante personalidad del siglo XX y que aún podíamos
tener por acá hasta bien entrado el actual milenio. A una avanzada edad y con una carrera que se
extendió por décadas, fallecieron Brian Aldiss, Tobe Hooper y Jerry Lewis en
ese orden, artistas que en mi caso forman parte de mis recuerdos y a los que
ahora mismo deseo homenajear con estas palabras. Si bien en su vida estuvieron ligados a
diferentes tipos de ficciones (el primero de ellos la ciencia ficción, el
segundo el terror- aun cuando también incursionó en el otro género mencionado-
y el último en las comedias), de algún modo todos ellos formaron parte de la
historia del cine. Pero mejor vamos por
parte, que con cada uno de estos genios tengo una deuda.
Originalmente esto iba a ser un post para
subirlo todo de seguido, no obstante me quedó mucho más extenso y decidí
dividirlo en dos, pues al final tenía mucho que contarles sobre mis
remembranzas sobre estos tres artistas.
Pero del tercero de ellos, tengo mucho más que hablar, así que lo dejaré
para dentro de un par de días.
I-
Brian Aldiss (18 de agosto de 1925-10 de agosto de 2017).
Se trata de un importante escritor
británico que en su juventud perteneció a la llamada Nueva Ola (New
Wave), de la también conocida como fantasía
científica, que en la década de los sesenta irrumpió con fuerza en el mundo
literario con un novedoso estilo de narraciones, que alejadas de la ciencia
ficción “dura” (la de tipo más científico como las hechas por gente como Isaac Asimov y Arthur C. Clarke), veló por abordar temas de tipo social y ciencias
como la psicología y las socioantropología.
Con más de 20 novelas y casi una decena de
antologías de sus cuentos, más otros libros de su autoría, en realidad no me he
dado el tiempo de leerlo tanto como a algunos de sus colegas y eso que desde
hace años que tengo de él su colección de relatos La Estrella Imposible y
sus dos primeros libros de la trilogía de Heliconia (estos dos últimos en dos
preciosas ediciones en tapa dura e inmensos volúmenes), todos ellos aún sin
sacarlos de mi biblioteca para pasar el tiempo con ellos.
Sin embargo sí no dudé en devorarme con
avidez otros dos de sus trabajos: Frankenstein Desencadenadoy Los
Superjuguetes duran todo el verano.
Leí primero el segundo que menciono en esta corta lista, pero supe de su
homenaje a la obra magna de Mary Shelley siendo un adolescente, aún sin conocer
el nombre del autor de esta novela, gracias a la preciosa adaptación que hizo a
principios de los noventa Roger Corman. Estaba en el colegio cuando en una
función nocturna de la TV chilena, tuve el gusto de por fin verme esta cinta;
no obstante ya era un adulto cuando recién me conseguí el libro, en otra
maravillosa edición en tapa dura de la editorial especializada Minotauro (no
puedo olvidar la alegría que me embargó aquella ocasión, un viernes con una
lluvia tormentosa, justo para el Día del Profesor). Mi compra coincidió justo para un trabajo que
estaba haciendo para mi Diplomado en Literatura, para el cual decidí analizar
el impacto de la tragedia sobre Victor Frankenstein y su Criatura en la moderna
literatura.
¿Y de qué trata esta historia? Pues en
pocas palabras nos cuenta sobre un
científico del futuro, quien crea una máquina a la que considerada su máxima
contribución a la Humanidad; no obstante dicho aparato se le va de las manos y
provoca un agujero en el espacio-tiempo (o en la realidad), transportándolo a
finales el siglo XVIII, a la ciudad de Ginebra, en Suiza, precisamente. En el viaje conoce a gente como Mary Shelley
y lord Byron y se entera de que los acontecimientos en torno a Frankenstein y
su Monstruo son verdad. Aldiss fue tal
vez el primer especialista en este tipo de literatura, en defender la idea de
que el texto de la Shelley viene a ser la obra seminal del género de la ciencia
ficción misma; de este modo a través de este tributo suyo, a tan destacado
título, presentó su mejor argumento para defender tal postura. Tan solo a principios de este año me
reencontré con la versión fílmica de la novela y esta vez la encontré mejor que
nunca, gozando las actuaciones de sus intérpretes como John Hurt (quien
desgraciadamente falleció ese mismo mes de enero) y Raúl Julia, entre otros.
Mi
historia con el otro libro suyo de los dos que le he leído es distinta. Desde niño me he sido un admirador del cine
de Steven Spielberg, a quien generaciones le debemos algunas de las fantasías
cinematográficas y televisivas más recordadas desde los ochenta (incluyendo Encuentros
cercanos del Tercer Tipo, que es de finales de los setenta). Inteligencia Artificial (2001) fue
su regreso al cine que lo hizo famoso en todo el mundo, luego de dos cintas de
carácter histórico y realista, si bien para esta ocasión optó por dirigirse a
un público más adulto, pese a tratarse de una especie de nueva versión del
clásico de Pinocho. Cuando vi por
primera vez este filme no dejé de emocionarme (mi llorómetro subió harto esa vez y todavía hoy en día sigue activándose
cada ocasión en que me la repito), pero más me entusiasmé cuando me enteré de
que estaba basada en un cuento de Aldiss, quien ya no me era un extraño. Saber, además, que un perfeccionista como
Stanley Kubrick se había interesado en llevar a la pantalla grande el relato de
su compatriota y que hasta hizo un guión, material que luego fue utilizado por
Spielberg y su gente, me motivó más que nunca a conseguirme el dichoso escrito.
De igual manera, que se llamara Los Superjuguetes duran todo el verano,
no podía ser más atrayente para mí, así que apenas tuve la suerte de
encontrarlo en oferta (en la Librería Chilena, en cuyas dos sucursales compro
desde el siglo pasado a precios en realidad sorprendentes), me lo conseguí
junto a otras narraciones breves de su mismo autor. No puedo dejar de mencionar que la edición
que poseo es feísima, con cero preocupación por hacer una portada atrayente y/o
artística; no obstante en ella sale destacado en letras negras que contiene el
cuento que inspiró a Spielberg y a Kubrick en su momento…Pero como dice el
dicho “No juzgues un libro por su tapa”. Por último, esta misma edición posee dos
cuentos más relacionados con la historia que dio pie a Inteligencia Artificial.
Trailer internacional de Inteligencia Artificial.
2- Jerry Lewis (16
de marzo de 1926-20 de agosto de 2017).
Era
un niño en la década de los ochenta, cuando junto a mis papás me vi gracias a
la televisión un montón de cintas de este llorado comedianteen
varias sesiones seguidas (¿a razón de una por semana?), en el negocio que en
aquel entonces tenían en lo que ahora es el living. Las gozábamos en familia y luego las
comentábamos (dentro de lo posible y considerando las posibilidades de mis
propios padres, claro, que tampoco eran muy dados a la charla intelectual; no
obstante gracias a ellos me transformé en quien soy).
Los canales en ese periodo daban casi
puras cintas “antiguas” y solo las noches dominicales estrenaban algo más
reciente, por lo general muy cortado y tampoco estamos hablando de
largometrajes que hayan sido producidos ese mismo año o el anterior. En mi inocencia ignoraba de qué se trataban de
obras que ya tenían su buena cantidad de años; no obstante para mí eran la
novedad misma y no paraba de pasarla bien con ellas.
Vi un montón de las que hizo junto a
Dean Martin, a tal punto que en determinado momento cuando comenzaron a exhibir
las que luego Lewis realizó en solitario, me resistí un poco ¿Y dónde está el
guapo Dean me pregunté? La verdad es que pese a que me entretenían mucho las
películas de esta pareja, me molestaba que siempre Dean fuese el galán, inteligente
más encima o avispado de los dos, mientras que Jerry Lewis hiciese no solo del
gracioso, si no que de alguien idiota.
Tenía sentimientos encontrados con Lewis,
pues para ser sinceros no encontraba gracioso eso de que se hiciera pasar por
bizco (lo que en mi país llamamos turnio),
pues yo mismo sufría de estrabismo en mi ojo izquierdo y bastante que sufría
(no tanto por las burlas, sino por lo mal que me hacía sentirme cuando me
pasaba esto, por lo general cuando me ponía nervioso o estaba muy agotado), de
modo que para nada me parecía cómico este estado. Además algunos de mis parientes más cercanos
y conocidos me decían Jerry Lewis, ya
sea por afecto o para molestarme y ello por supuesto que no me agradaba; de tal
modo que paralelamente a la diversión que me provocaba este artista, también
tenía un aspecto negativo para mí. Tuvo
que pasar un buen tiempo, ya llegado a la adultez para que me quitara este
estigma, gracias a que por un lado me operaron de la vista y, por otro,
desarrollé cierta personalidad (¿Y tal vez cierta “presencia física”?) para que
se olvidaran de mi apodo.
Siempre he dicho que mi memoria es
frágil, pues olvido por lo general las historias (o sus detalles) muy rápido;
lo que la verdad considero más bien una bendición, de modo que puedo volver a
disfrutarlas como si fuera la primera vez.
Por lo tanto, solo recuerdo de todas estas películas de Jerry Lewis
apreciadas en mi infancia a la llamada El Circo de 3 Pistas (1954), que vez
que la pasaban en la tele me la repetía contento. Me acuerdo de que no solo me hacía reír, sino
que también llorar. Y es que tenía una
escena que para la edad que tenía y con mi corazoncito sensible, era muy
dolorosa: un payaso borracho, celoso por el éxito del cándido artista
interpretado por Lewis, lo humilla frente al público, golpeándolo una y otra
vez... ¿Se acuerdan de esa poderosa imagen? Aunque nunca más he vuelto a ver
esa cinta, todavía la tengo presente.
De chico veía el show animado de Jerry
Lewis, que ahora que lo traigo a la memoria puedo afirmar que era bastante
surrealista, por no decir “lisérgico”. En
este cartoon Lewis era el
protagonista y vivía rodeado de su familia, que estaba conformada por tipos tan
raros como esta versión suya animada, cada uno de sus integrantes feos y
caricaturescos, que en la práctica eran clones suyos. De estos verdaderos freaks solo recuerdo a su tío inventor, que una vez hasta una
máquina del tiempo hizo y lo llevó a la época de los dinosaurios. Con mis hermanas gozábamos bastante de esta
serie.
Solo una de sus muchas películas tuve el
gusto de ver en pantalla grande, Sueños en Arizona (1993), del
director de “culto” Emir Kusturica, en plena época universitaria mía. En tal época veía mucho “cine arte” e iba
solo o con mis amigos de aquel entonces al cine Normandie, una sala fea que
solo daba reestrenos, pero a la que le tengo mucho cariño. Si bien esta obra posee un humor muy
especial, fue todo un reencuentro para mí con este actor, pues su papel era más
bien de tipo dramático, aunque quedaba de manifiesto en su guión que por parte
de Kusturica estaba la intención de hacerle un tributo en vivo a tal leyenda
viviente. Esta preciosa obra estuvo
entre las más apreciadas y comentadas por los circuitos intelectuales en
aquellos años y me alegro de haber participado de la apreciación que se le hizo
en su momento.
Terminaré contando que Jerry Lewis sirvió
de inspiración para la Teletón, importante iniciativa benéfica que desde 1978
vela por rehabilitar a niños y adolescentes en todo el territorio chileno, que
tengan algún tipo de discapacidad física.
Pues fue en su país, USA, que el actor apoyó esta cruzada desde la
década de los cincuenta, motivando a alguien como Mario Kreutzberger, más
conocido como don Francisco, a fundarla y mantenerla gracias a las campañas que
se hacen en el país casi todos los años.
De este modo para quienes sabemos de este activismo suyo social, difícil
resulta no relacionarlo con esta organización, que en persona he aprendido a
valorarla más que nunca, porque ha atendido gratuitamente a dos de mis sobrinos
(uno de ellos a mi amado Brunito).
El genial opening de la serie de la que les he contado.
El tener este título entre mis películas
favoritas sobre fantasmas, me permite por fin referirme a uno de mis directores
favoritos, Tim Burton, considerado entre los mejores cineastas de hoy en día
(si bien para algunos hace rato que ya pasó su mejor etapa creativa).
Nacido en 1958, oficia no solo de
director, sino que también como diseñador, guionista y productor tanto de sus
propias películas, como de otros realizadores y a los que no duda en respaldar
con su nombre hoy en día famoso y sinónimo de calidad. Su filmografía destaca por el interés hacia
lo fantástico, que incluye una estética cuidada que limita entre lo claramente
gótico y lo surrealista, de modo que en general sus títulos resultan ser un
verdadero bocado para los amantes de este tipo de cine. No obstante dichos detalles no hacen que los
argumentos de sus obra pequen de escapistas, pues bien encontramos en ellas
retratados los grandes interesantes de la humanidad, tal como nuestro papel en
el mundo, la fraternidad, la vocación personal, la confrontación entre los
sueños y la realidad…
En sus muchas cintas abundan los
personajes estrafalarios (y bastante llamativos) y el humor, destacando en el
primer caso los primeros, que en muchos casos se han convertido en algunos de
los más famosos en la historia del cine: tales como el fantasma Beetlejuice, el
“hombre artificial” Edward Manos de Tijera, el amo del País de Halloween Jack
Skeleton y su versión del famoso personaje del Sombrero Loco, salido de la obra
literaria de Lewis Carroll.
Ha hecho tanto cine de imagen real
(lleno de efectos especiales la mayoría de las veces), como de animación tipo
stop-motion (su cortometraje Vincent, la película The
Nigthmore Before Christmas que escribió, produjo y diseñó, pero no
dirigió, además de El Cadáver de la Novia y el remake de su propio corto Frankenweenie),
siendo esta una técnica que desde pequeño admiró. De igual manera siguiendo sus pasiones desde
la infancia, ha filmado en más de una ocasión en blanco y negro, tratándose de
su enorme gesto de amor al cine de antaño que lo inspiró.
Asimismo acostumbra trabajar con actores
recurrentes, siendo que en muchos casos ha logrado convocar gracias a su
reputación a algunos de los mejores actores en la historia del cine. Es así que quienes han estado en la mayoría
de sus cintas, son su esposa Helena Bonham Carter y su amigo Johnny Deep; quienes
a lo largo de su carrera juntos, han demostrado su versatilidad para
interpretar los más diversos y distintos personajes. Otros actores de primer nivel, con enormes
trayectorias y premiados desde mucho antes de filmar junto a él, son los
llorados Vincent Price, Christopher Lee y Alan Rickman, también Danny De Vito,
Jack Nicholson, Michelle Pfeiffer y Winona Ryder, entre muchos más.
De igual manera se debe destacar su
labor junto al compositor Danny Elfman, gran amigo suyo y destacado músico,
compositor de una inmensa gama de cintas, que ha hecho la banda sonora para
todos sus trabajos, salvo tres (Ed Wood, Sweeney Tood y Miss
Peregrine y los Niños Peculiares).
Cabe mencionarse que algunos de los temas que ha hecho Elfman para el
cine de Burton, hoy en día son también verdaderos clásicos, tales como sus
temas para La Gran Aventura de Pee-Wee Herman, Batman y El
Joven Manos de Tijera.
En la actualidad tiene casi una veintena
de filmes a su haber, sin contar todos los otros títulos que él mismo ha
producido, siempre apoyando las producciones de tipo fantástico y hasta
experimental. Un repaso rápido por su
impresionante carrera como director comprende los siguientes títulos (usaré los
nombres con los cuales fueron conocidos en mi país):
Tim Burton.
·La Gran Aventura
de Pee-Wee Herman (1985): Basada en un popular personaje de la televisión
humorística gringa, es la historia de un hombre adulto que actúa como un
verdadero niño (leiv motiv recurrente en su filmografía), quien inicia un muy
particular viaje y en el que pasa por las más disparatadas experiencias. Sencillamente deliciosa, con su debut para la
pantalla grandede inmediato sentó
las bases de su universo cinemático (antes había hecho dos cortometrajes para
Disney, Vincent y Frankenweenie, que no dejaron de
llamar la atención y muy recomendables).
·Batman (1989): Su segunda
colaboración con Michael Keaton y la primera con Jack Nicholson, fue el sueño
hecho realidad de millones de fanáticos del popular personaje de DC, de hacer
una versión de imagen real con presupuesto millonario sobre sus andanzas. Gracias al éxito de esta película los
superhéroes tuvieron una nueva oportunidad en el cine, luego de la desastrosa
última entrega de Superman con Cristopher Reeve, siendo que además impulsó a la
creación de uno de los mejores cartoons jamás
hechos: Batman: La Serie Animada.
El Guasón interpretado por Nicholson sin dudas que se “robó la película”
en esta oscura y lúdica adaptación de las historietas sobre el Murciélago.
·El Joven Manos de
Tijera (1990): Valorada
entre sus mejores cintas, corresponde a su poética, hermosa y entrañable
versión de los cuentos de hadas. Sin
embargo no se trata de una historia para adultos, debido a su dosis de
violencia; pues aunque pequeña en comparación con otras obras, resulta
significativa dentro del contexto de este filme, acerca de un amor imposible,
la inocencia y la maldad inherente en el corazón humano (en especial dentro de
nuestra propia sociedad tan moderna y prejuiciosa). Además, posee algunas de
las escenas más memorables de la cinematografía de Burton, como la llamada “danza
de la nieve” de la coprotagonista e interpretada por una entonces hermosa
Winona Ryder.
·Batman Vuelve (1992):
La
esperada secuela de su primer blockbuster, es sin dudas lejos superior a esta
otra película, lo que se debe en parte a una mejor y más divertida trama, como
también al añadido en esta ocasión de nada menos que otros dos famosos
personajes de DC (el villano Pingüino y la antiheroína Gatúbela). La participación de los actores a cargo de
los nuevos protagonistas, interpretados por Dany De Vito, Michelle Pfeiffer y
Christopher Walken, una vez más logró opacar el desempeño de Keaton como
Batman/Bruce Wayne, pese al buen trabajo de este último.
·Ed Wood (1994): Su primer
largometraje más o menos de corte intimista hasta la fecha, corresponde a la biografía
de Ed Wood Jr., cineasta considerado como el peor de todo Hollywood. Que un director tan prestigioso como este,
fuese capaz de usar con credibilidad a este colega suyo y bastante despreciado
por los grupos más elitistas del medio, se convirtió sin dudas en una defensa
al espíritu creativo; de igual manera, este filme viene a ser uno de sus
mayores legados cinematográficos. Por
otro lado, su recreación de los sets y escenas de las cintas clase Z de Ed Wood
y la genial caracterización de los actores bizarros con los que trabajó este,
evidencian como nunca el talento de Tim Burton para jugar con la realidad y la
fantasía. Asimismo, la labor de Marin
Landau haciendo de un crepuscular Bela Lugosi (el recordado Drácula de los
filmes de los años treinta de la Universal), otorgó al séptimo arte algunos de
sus momentos más gloriosos.
·¡Marcianos al
Ataque! (1996):
Infravalorada por muchos intelectualoides y amada por montones que la
consideran una verdadera obra de culto, corresponde a una comedia de ciencia ficción
y que realizó Burton con el propósito de homenajear los filmes de barata
factoría del género, de entre los cincuenta y los sesenta, más las películas de
desastres de los setenta. Para llevar a cabo esta empresa, acerca de una muy
irrisoria invasión de cabezones, flacuchentos y enanos extraterrestres provenientes
del llamado Planeta Rojo, contó con el mayor reparto estelar en toda su
trayectoria. La idea genial de esta
obra, le nació de su amor por una serie de tarjetas con el mismo nombre de su
cinta, que se vendían antiguamente y que él las coleccionaba de pequeño. Las situaciones absurdas y jocosas se suceden
una y otra vez en este título.
LaLeyenda del
Jinete sin Cabeza (1999): Su primera película de terror, si bien no exenta de su
habitual humor, viene a ser su tributo a las producciones de la factoría inglesa
Hammer, que en el pasado dio tantos clásicos a los amantes del género; esta
pasión suya por tales obras, se vio aún más potenciada por el hecho de poder trabajar
por primera vez con Christopher Lee, actor de renombre de muchas de estas
cintas y quien gracias al propio Burton, regresó al cine tras años de
retiro. Basada ligeramente en un famoso
cuento de Washington Irvin, La Leyenda de Sleepy Hollow, es sin
dudas uno de sus trabajos más gore.
·El Planeta de los
Simios (2001): Considerada
por un montón de gente como una película por encargo, debido a lo distinta que
resulta ser en su estética (respecto al resto de sus trabajos), vino a ser un
intento de actualizar la famosa serie de películas de ciencia ficción de los
sesenta y setenta, que tantas divisas le dio a Hollywood en su momento. Su reinterpretación de este planeta Tierra
gobernado por primates inteligentes, que tienen a su merced a los humanos y
quienes son nada menos que esclavos de los primeros, resulta ser bastante
impecable; destaca, por otro lado, en especial el maquillaje usado acá y que
difirió bastante de las cintas de la saga original. No obstante pese a sus aciertos, es tenida en
cuenta como un capítulo menor en su carrera.
·El Gran Pez
(2003):
Para muchos nada menos que su mejor filme, bastante personal e intimista. Trata acerca del reencuentro entre un hombre
joven con su anciano padre, un hombre acostumbrado a otorgarle a los relatos
sobre su vida personal, varios elementos maravillosos. Con muchas escenas inolvidables, cargadas de
momentos llenos de magia y emotividad, le concedió varias nominaciones a
distintos premios.
·Charlie y la
Fábrica de Chocolates (2005): La segunda versión de la famosa novela
infantil de Roal Dhal, es nada menos que su regreso al cine infantil, tras su
recordado debut en la pantalla grande (obviando El Extraño Mundo de Jack,
que no dirigió). Sus coreografías,
canciones, inolvidables personajes y graciosas escenas, que retratan esta
visita a la fabulosa fábrica del estrafalario Willy Wonka, otorga al espectador
tanto pequeño como adulto un montón de diversión. La interpretación de Johnny Deep como el
dueño de la empresa de golosinas, corresponde, además, a una de las actuaciones
más elogiadas de este camaleónico artista.
·El Cadáver de la
Novia (2005):
Por primera vez hasta la fecha, estrenó dos películas el mismo año, siendo
también un nuevo musical de carácter familiar.
Se trata de otra muy particular historia de amor, que en esta ocasión
trata acerca del encuentro entre el mundo de los vivos y el de los
muertos. La manera alegre de retratar el
Más Allá, que lejos contrasta con el oscuro y pesimista mundo de los vivos,
resulta ser uno de los puntos más altos de esta comedia que significó su
regreso al stop-motion.
·Sweeney Todd
(2007): Basada
en un popular musical de Broadway, es sin dudas su largometraje más sangriento. Trata acerca de dos asesinos en serie, un
barbero que mata a sus clientes y una mujer que con los cadáveres, cocina
pasteles de carne que venden a sus incautos clientes. El negocio de ambos prospera, hasta que poco
a poco sus atrocidades van enredando todo.
·Alicia en el País
de las Maravillas (2010): Su reinterpretación del clásico literario de Lewis
Carroll, es nada menos que una muy especial continuación de la novela de este
inglés, llevando a una ahora adulta Alicia de vuelta a dicho mágico lugar. Esta película en la que Burton retoma el cine
de tipo familiar, se encuentra también llena de momentos inolvidables y de
personajes sobresalientes, entre los que destacan el ya mencionado Sombrerero
Loco, la Reina de Corazones y la Reina Blanca.
Pese al carácter supuestamente infantil de su argumento, el realizador
supo insuflarle del verdadero sentido crítico y satírico, bajo el que Carroll
escribió su obra, al abordar una vez más (y de una forma muy lírica) la figura
del artista y el choque de estos con la gente de mentalidad estrecha. Por otro lado, con esta cinta, el director se
permitió aprovechar la nueva tecnología en 3D; de tal modo, dicho título es una
de las pocas películas que en realidad vale la pena ver en este formato.
·Sombras Tenebrosas
(2012):
Una vez más gracias a esta cinta, Tim Burton llevó a cabo su personal visión de
algunos de los hitos audiovisuales, que desde joven adoraba: en esta ocasión la
longeva serie de televisión homónima de los setenta y que trataba de uno de los
vampiros más famosos de la pantalla, Barnabas Collins. No obstante esta vez volvió
a decantarse por la comedia negra, obviando el estilo más dramático del
programa, aunque procurando hacer una impecable ambientación setentera y que
abogara por la nostalgia hacia esta época.
Pese a todo su esfuerzo, no consiguió ser muy del gusto del público y la
crítica.
·Frankenweenie
(2012):
Extendiendo la historia central, de uno de los dos cortometrajes que le
permitieron iniciar su carrera, es la muy singular historia del amor de un ingenioso
niño por su perro; además lleva a una nueva dirección la joya literaria de Mary Shelley, sobre el científico Victor Frankenstein y su Monstruo. Llena de homenajes al cine de terror, que
incluso llega a las cintas niponas de estilo kaiju (específicamente las de Gamera), resulta ser toda una joya y
en especial para los amantes del cine que inspiró esta obra. Fue realizada en stop-motion y en un impecable blanco y negro.
·Ojos Grandes
(2015):
Su segunda película de carácter biográfico, tras la inolvidable Ed
Wood, aborda nuevamente el proceso creativo de los artistas y la manera
singular de cómo estos perciben el mundo.
En esta ocasión trata acerca de un matrimonio, que se dedicaba a pintar
extraños cuadros, de niños con ojos de mayor tamaño a la realidad. Como es la única cinta de Burton que aún no
veo, pues nunca se estrenó en mi país, no me aventuro a hablar más de ella para
no “autoespoilearme” (ahora mismo la estoy descargando, para disfrutarla en lo
posible esta semana, je)
·Miss Peregrine y
los Niños Peculiares (2016): Sobre una famosa serie de novelas de
terror sobrenatural góticas para niños (¡Qué interesante mezcla!), es la
historia de la dama del mismo nombre, quien alberga a un grupo de chicos con
habilidades extraordinarios en su hogar; la casa en que habitan es una especie
de santuario, inubicable para el resto de los mortales y en especial para un
grupo de criaturas malignas que se alimentan de esta gente. Algo que puede sorprender de esta película,
puede ser que siendo una obra “familiar”, posee varias escenas espantosas,
debido en especial a los monstruos que en ella aparecen.
La Película.
De entre todas las cintas de fantasmas a
las que me he referido hasta ahora en esta serie de post, es la primera que en
realidad no es de miedo; puesto que en realidad se trata de una comedia
bastante hilarante, si bien de humor negro y que juega con los estereotipos del
género, entre ellos los mismos fantasmas, monstruos y la vida después de la
muerte.
Estrenada en 1988, siendo la segunda
incursión para el cine de Tim Burton, corresponde además a la primera ocasión en
la que trabajó junto a Michael Keaton, por entonces dedicado solo al humor y lo
que bien demuestra en esta obra, al lograr sacar bastante risas con la interpretación
suya de este “espíritu burlón” (en la práctica todo un poltergeist).
Su
trama comienza con un joven e idílico matrimonio (Gena Davis y Alec Baldwin en los
por entonces promisorios comienzos de sus respectivas carreras), quienes tan
solo apenas inicia el filme mueren en un muy tonto (y gracioso) accidente. Como es habitual en este tipo de historias
acerca de fantasmas, regresan a su hogar sin haberse dado cuenta de que habían pasado
a mejor vida. No obstante como estamos además
frente a un muy buen ejemplo del cine fantástico, nos encontramos con que el
Más Allá cuenta con una especie de oficina para asesorar a los nuevos muertos,
de modo que puedan gozar en plenitud su nuevo estado (ingenioso, por ejemplo,
resulta ser la idea de que haya incluso una guía para los muertos, con la que se
encuentra este matrimonio tras volver de su “trágico” viaje en auto). Como el
tiempo pasa distinto en el mundo de los vivos, deben sufrir el que una nueva
familia haya tomado posesión de su bella casa; los nuevos inquilinos resultan
ser por completo distintos a ellos. La consultora que los atiende (interpretada nada menos que por la veterana
Bette Davis, en su último papel completo en una película), les recomienda que
tengan fe en sus propias capacidades para espantar a los “intrusos”; no sin
antes advertirles que para nada se les ocurra solicitar los servicios de
Beeteljuice, quien se hace llamar “bioexorcista” y asegura con su rara
publicidad que puede deshacerse de sus molestias.
En la sala de espera de los nuevos muertos.
Como era de suponerse, los Maitland
resultan ser incapaces para lograr asustar a los Deetz y a sus desagradables amigos
(su desastroso intento, otorga una verdadera escena de antología y por supuesto
que uno de los mejores momentos de este filme), razón por la cual no dudan en
pedirle a Beeteljuice que les eche una mano.
La intervención del fantasma, les causa a todo el mundo más de un problema,
entre vivos y muertos; de tal modo que no les queda otra a los Maitland, que
asumir su responsabilidad con lo que está ocurriendo.
Interesante resulta ser la contraposición
entre las dos familias que aquí aparecen, pues mientras los primeros resultan
ser una pareja perfecta, en cuanto al amor que se tienen, de gustos sencillos y
dulces, el otro matrimonio (años mayores que ellos), son presentados a primera
vista como gente cínica, materialista y para nada románticos. El marido posee una hija de su primer
matrimonio, puesto que enviudó, la que es una adolescente depresiva y gótica,
si bien la personalidad de la chica es abordada de manera cómica, siguiendo la
temática de esta película (interpretada además por Winona Ryder, antes de sus
grandes éxitos y posterior caída en la ignominia). Es respecto a esta última y los dos fantasmas
benignos, que resalta el hecho de que la chiquilla, logra llenar sus propios vacíos
afectivos con su ayuda.
El humor y las varias situaciones
extraordinarias que suceden frente a la pantalla, están enfocados de tal manera,
que recuerda mucho al de los cartoons cómicos
y clásicos de la misma Warner Brothers, la empresa que produjo esta cinta (con
sus shows de Bugs Bunny, el Pato Lucas, Porky y compañía); puesto que al
presentarnos un Más Allá, distinto a la imagen común que se le otorga a este
lugar (si no sublime, sí terrorífico), todo es posible y de tal modo lo
caricaturesco abunda a cada momento. Las
criaturas y paisajes que aquí aparecen son sin dudas alucinantes, llenas de
colorido y las formas más increíbles, en lo que viene a ser el verdadero
comienzo del universo de fantasía de Tim Burton.
No se puede olvidar al propio
Beetlejuice, un diablillo que en realidad no es malvado, aunque sí lujurioso
(abundan los chistes de carácter sexual en esta obra) y por completo
impredecible en su extravagancia. Cada
vez que surge a escena, es un momento para gozar, pues las risas no faltarán.
El éxito de este largometraje y su
impecable factura artística y técnica, le concedió varias nominaciones a
distintos certámenes; en especial por su maquillaje y efectos especiales que
para la época en la que fueron concebidos, eran bastante novedosos. Por otro lado, no se puede olvidar que a
partir de esta película, se realizó una tal vez aún más exitosa serie animada. Centrada en las aventuras de Beetlejuice
junto a Lydia, la chica de los Deetz y que acá es su fiel amiga, duró 4
temporadas, con 83 episodios y ganando varios premios. El programa se convirtió en una pieza de
culto, debido a su humor y que siguió sin dudas con el estilo de Tim Burton; a
sus virtudes se le suma una cuidada estética, que además incorporó los primeros
segmentos de GGI, en una serie animada para la televisión. No se puede dejar de lado, al respecto, que
su tema central musical fue compuesto por el mismo Danny Elfman, arreglando el
que hizo para la película original.