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jueves, 30 de abril de 2026

Asombrosa televisión gringa ochentera


 
1. Parte de nuestras vidas.
 
   Entre 1985 y 1987 se exhibió por primera vez en la pantalla chica Amazing Stories (Cuentos Asombrosos por estos lares), una producción de tipo antológica, con distintas historias autoconclusivas y sin conexión entre sí, al más puro estilo de La Dimensión Desconocida.  Y es que este show, que debe su nombre a una revista pulp del mismo nombre, en la que publicaron varios escritores de renombre entre las décadas del treinta y del cuarenta del siglo pasado, nos mostró tremendas producciones de menos de media hora (salvo dos muy especiales de más de 40 minutos) de carácter fantástico, de ciencia ficción y/o de terror.
    Respaldado por Steven Spielberg, quien dirigió dos de sus episodios (ambos en la primera temporada, el mismísimo con el cual debutó el show y otro muy especial, del cual ya les hablaré más adelante) y, además, escribió varios de ellos, contó con la colaboración de otros connotados cineastas.  Ahora, bien, cabe mencionar que este título fue el primer "regalo" que nos dio el ya famoso artista, a manera de "devolverle la mano" a este medio, puesto que gracias a él comenzó su carrera tras las cámaras, luego de sus "humildes" comienzos con el inolvidable piloto de Galería Nocturna y el telefilme Duelo (verdaderas joyitas que de corazón recomiendo ver y disfrutar).
    Ciertamente, nos encontramos con mucho "filete" a lo largo de sus 45 entregas y es que detrás de varias de estas piezas hay directores de la talla de Clint Eastwood (con una preciosa narración de tono nostálgico, sumado a la presencia de un "joven" y bellamente varonil Harvey Keitel), Martín Scorcesse (un manjar de horror psicológico), Robert Zemeckis (una comedia de horror inolvidable y con su actor fetiche, este siempre un verdadero camaleón), Joe Dante (sobre unos enternecedores fantasmas), Danny DeVito (junto a su simpática esposa, Rea Perlman, con quien también actuó en una muy divertida historia sobre posesión), Phil Joanu (un dulzón y muy "Spielbergiano" capítulo de Navidad), Peter Hyams (una inolvidable trama acerca de un psíquico acosado por un psicópata), Irving Keshner (acerca de una peluca... ¡Asesina! y el cual fue graciosamente parodiado en Los Simpsons), Tom Holland (acerca de un joven obsesionado con tener una pareja y las consecuencias monstruosas de ello), Tobe Hooper (sobre un concurso tipo Miss Universo y que, tal como dice su nombre, no incluye solo a las mujeres de la Tierra).
    Actores famosos, aparte del mencionado DeVito, se pusieron detrás de las cámaras en este show y es así que podemos mencionar a Timothy Hutton (con una pieza cargada de mucha sensibilidad, acerca del amor familiar... Sinceramente de lo más sublime de este show), Burt Reynolds (con una muy divertida historia de amor, entre entidades superiores ligadas a la humanidad).
   Asimismo, otros histriones, ya consagrados y/o al comienzo de su carrera (a punto de conseguir el estrellato), participaron en este show: Gente como Kevin Costner, Kiefer Sutherland, Gregory Hines, Charlie Sheen, Mark Hamill, Tim Robbins, John Lithgow, Andrew McCarthy, Christina Applegate, Patrick Swayze, Christopher Loyd, David Carradine y Jefrey Jones (bueno, algunos con mucha más fama que el resto, pero todos con una gran filmografía hoy en día).


2. Curiosidades
 
    Loable resulta ser que este fue, si no el primero, uno se los precursores espectáculos de la televisión en poseer unos créditos de apertura en usar CGI.  Es cierto que esta tecnología estaba casi en pañales por aquel entonces, y que sus efectos han "envejecido" claramente, pued se notan muy de videojuego ochentero; no obstante, para los más viejos y quienes crecimos con este estilo, resulta difícil no regocijarse ante un fragmento de parte de nuestra historia y que, más encima, tanta dicha nos dio (sin olvidar el bello reencuentro que significa, hoy en día, ver algo como esto).  Por otro lado, esta misma secuencia de apertura es un cortometraje en sí mismo, uno que nos cuenta una historia acerca del poder de las narraciones, comenzando por los tiempos de las cavernas, hasta terminar en el futuro, todo a través de imágenes muy significativas.  Y a lo anterior se le debe sumar el precioso tema de los créditos de apertura, salido del mismo talento de John Williams, asiduo colaborador de Spielberg.
    Aparte del mencionado Williams, en el apartado musical contó con partituras de otros maestros, tales como James Horner, Brad Fiedel, Danny Elfman, Jerry Goldsmith y Alan Silvestri.  Al respecto, hay 3 álbumes que recopilan su banda sonora, de dos discos cada uno.
    Ente los datos curiosos de este programa, se puede mencionar que fue este el medio, a través del cual Mick Garris comenzó su carrera: En la primera temporada escribió uno de sus mejores episodios, por el cual ganó un premio (justamente el del mentalista que se involucra, sin quererlo, con un asesino serial) y en la segunda, dirigiendo otro, tanto o más potente que el anterior, sobre un sentenciado a muerte en la cárcel, quien posee la habilidad de sanar a la gente de los peores males físicos... Lo interesante, respecto a esta última contribución, es que algunos dicen que Stephen King plagió dicha historia para su novela La Milla Verde (y, no podemos olvidar, que Garris y el Tío Steve son grandes amigos y colaboradores asiduos; razón por la cual acusarlo, resulta de lo más absurdo, puesto que ni siquiera el propio autor de esa historia le inculpó por tal cosa).
    También es interesante que la segunda temporada tuvo un capítulo animado acerca de un perro, cuyos dueños eran de lo más detestables (llamado Perro de Familia).  La trama en sí era algo adelantada a su época, puesto que no se trataba de una historia dirigida a un público infantil (por aquel entonces los cartoons gringos de humor se centraban en los más pequeños, a diferencia de esta "ave raris" que difícilmente un chico lograría apreciar en toda su magnitud) y debido a ello gente como Tim Burton y el propio Steven Spielberg se unieron para revitalizar este ya clásico episodio con su propio show… Pero su propuesta fue un tremendo desastre y solo tuvo una temporada de 10 capítulos, supuestamente debido a lo insoportables que eran sus personajes humanos (que la mascota que le daba nombre se la sufría toda por culpa de ellos).
    Asimismo, debe mencionarse que se estrenó en cines, al menos en Chile y en otros países tercermundistas, así como en algunos de Europa (tal cual la costumbre de antaño), un conjunto de tres segmentos unidos para dar pie a un largometraje que justificara su emisión en teatros.  El anterior compilado incluyó Papá Momia, La Misión (la famosa historia dirigida por el propio Spielberg) y Ve al Frente de la Clase (realizada por Robert Zemeckis).   Una tremenda mezcla que recibió excelentes críticas en general y que fue todo un éxito en Chilito.  Cabe mencionar que el segmento de Zemeckis se emitió originalmente recién en su segunda temporada, mientras que los otros dos justo al comienzo de su período inicial en televisión.
   Por último, dentro de los guionistas que trabajaron para esta producción, estuvo gente del calibre de Richard Matheson, su hijo Richard Christian Matheson y Rockne S. O' Bannon.

 
3. Recuerdos personales
 
    De niño alucinaba con la publicidad de la versión para el cine de Amazing Stories, que acá duró harto en cartelera y consiguió excelente crítica (bueno, es que ese montaje que hicieron les salió muy bueno). No obstante, como me pasó en más de casi un 100% de las veces, me quedé con las ganas de ir a verla al cine.   Claro que ignoraba, como muchos compatriotas, que se trataba de material hecho para la tele, aunque con calidad cinematográfica.
   Debió ser por 1990, más o menos, cuando por fin la pude arrendar en VHS y vaya que quedé contento.  Con posterioridad, aparecieron directos para consumo casero otras cintas con capítulos recopilados.  Recuerdo haber visto El Tren Fantasma, el que inició este programa y el primero de los dos que dirigió Spielberg y ese otro de la planta inteligente.
   Pasó un buen tiempo para que recién estrenaran, ya avanzados los noventa y con harto retraso, el programa en un canal nacional.  Creo lo daban los sábados en la noche y yo lo seguía con dedicación, que, además, le pusieron mucha publicidad.  El éxito fue tan grande, que cuando se les acabaron los capítulos, los de Megavisión no tuvieron vergüenza en mantener a su audiencia engañándola, ahora con episodios de El Teatro de Ray Bradbury (bastante buena también) y a los que le anteponían la presentación de Cuentos Asombrosos.
   Con posterioridad, ya en mis treinta me reencontré con este espectáculo cuando llegó a Chile en DVD la primera temporada, la cual arrendé y copié encantado (la segunda temporada nunca la pillé por estos lares en ese formato).  No obstante, solo cuando la descargué en digital hace años atrás, si bien recién me la vi estos últimos meses, comprobé ya maduro lo magnífica que era.  De hecho, le mostré unos capítulos a una amiga y quedó fascinada (gracias, Internet, por tu magia y es que no creo esté en streaming y menos si la han sacado en blu-ray).


                                                                       Opening titles

domingo, 13 de septiembre de 2020

Pecados de Omisión. DÉCIMA PARTE.


1. Novela de Mars Attacks.

      Una de mis películas favoritas de Tim Burton es Mars Attacks, filme que vi solito allá en los noventa en uno de esos cines que desapareció ya hace tiempo, tal como escribí al comienzo de este mes.  Les estoy hablando de cuando el director estaba en pleno apogeo de su carrera y se le ocurrió hacer esta graciosa cinta en homenaje a las láminas homónimas que coleccionaba de chico y a todas esas cintas bizarras de ciencia ficción desechable que se hacían más o menos en esa misma época o antes (cincuenta y sesenta del siglo pasado).
     La idea de los extraterrestres cabezones, verdes y flacuchentos malosos "desde adentro", ya llevaba un largo tiempo en la cultura popular gracias a esa paranoia transmitida por el Hollywood de esos años; así que no era difícil sintonizar con esa comedia del director, a la que además llenó de estrellas y de un humor corrosivo que hace de las delicias del adulto sediento de parodia y sátira.
    No recuerdo si fue a finales de los noventa o a principios de este siglo (¡Qué rápido se pasa el tiempo!), pero a veces cuando recorría los kioscos de libros y revistas que antes habían alrededor del terminal de buses Alameda, varias veces me encontré con un bello tomo de portada bien colorinche, tal como las estampitas a las que quiso homenajear Burton con su filme. Se trataba claramente de una novela sobre esos "adorables" hombrecitos verdes, que más encima salía barata y estaba nueva (que en esos lugares vendían usados en su mayoría).  El nombre del texto y el de su autor no los recuerdo para nada y lo más probable es que en su momento nunca me fijé en aquellos detalles, así que tendré que googlear para averiguar más (que seguro hay más de un libro al respecto).
     Tuve dicho volumen en mis manos más de una vez y nunca me la llevé de puro tonto que soy.  Desde que le mostré la peli a mi sobrinito Amilcar, que le gustó harto como muchas de las de Burton que ha visto (dentro de las que puede contemplar a su edad), me arrepiento con más ganas de no haberla adquirido y es que tal vez cuándo la leería; no obstante, al menos la tendría dentro de mis curiosidades literarias ñoñas, tal como las novelas de Star Trek, de The X-Files, de Smalville, la novelización hecha por Chris Claremont de la tercera peli de los X-Men y las realizadas por Alan Dean Foster de Star Trek: The Motion Picture y Star Wars.


2. El Imperio del Sol de J. G. Ballard.

    Ballard es uno de los escritores británicos de ciencia ficción más amados y valorados entre la crítica y los lectores.  Para mis amigos fanáticos de la ciencia ficción si es que está entre sus favoritos, al menos se encuentra junto a los que más respetan; lo último, quizás, debido a sus novelas sesudas y de fuerte crítica social, que por mi parte no me interesa mucho leer (y ello marcado por mi único acercamiento a su narrativa, cuando entusiasmado me conseguí un libro de cuentos suyos cuando yo era aún un universitario y no pude terminar de leerlo, debido al tedio que me provocó su pluma).
    Sin embargo, la historia suya que sí acapara por completo mi atención, viene a ser su autobiografía sobre sus años de infancia en un campo de concentración japonés, durante la Segunda Guerra Mundial. 
     Filmada con gran sensibilidad por parte de Steven Spielberg durante los ochenta, la versión cinematográfica de El Imperio del Sol la aprecié a muy temprana edad (en VHS, que ojalá hubiese sido en el cine) y desde el primer instante me sobrecogió, sacándome un montón de lágrimas, efecto que se ha repetido todas las otras veces en que la he revisitado.  Fue así, que al saber de que se trataba de un libro y luego ya mayor me enteré que su autor era un connotado escritor de fantasía científica, que me hice la idea de comprarme el libro... Y entonces llegó un día durante la década pasada, en el que me encontraba en mi tienda favorita del rubro, la Librería Chilena y de la que ya les he contado harto en estas series de memorias (¡Como extraño ir para allá, que supe que hace poco volvió a abrir, ahora que levantaron- para bien o para mal- la cuarentena en el lugar donde están ubicadas sus dos sucursales!).  Aquella vez les había llegado todo un cargamento de títulos de la editorial especializada Minotauro, en tapa dura y blanda, a precios muy económicos.  Ese día me llevé varios títulos y entre los que tomé para llevarme conmigo, estaba la edición en tapa dura y con portada de la película más encima, de El Imperio del Sol; fue entonces que me acordé de mi desastroso primer encuentro con el Ballard literario y al final dejé en el mesón el ejemplar que había agarrado.  Cuando me arrepentí de mi error, pocos días después, ya se había agotado dicho título.


3. El Noveno Clon de Wes Craven.

    El "papá" de Freddy Krueguer es uno de los directores y guionistas de terror que más respeto y por quien más cariño siento; lo anterior, puesto que viene a ser para mí uno de los realizadores del género, que en mi adolescencia me concedió algunos de mis mejores momentos contemplando filmes de miedo, tripas y monstruosidades varias.
   En una época que no tengo clara con precisión (si en los noventa o en el transcurso del presente siglo), ediciones B publicó en español su novela El Noveno Clon, que solo gracias a Google vengo a saber sacó otros libros.
A estos lares llegó tanto en tapa dura y con sobrecubierta, como también en bolsillo; muchas veces me la encontré en ambas versiones, siempre barata más encima.  Años ya han pasado desde que nos dejó este artista y de vez en cuando pienso, como ahora, que sería genial (como orgulloso admirador suyo) tener en mi colección dicho libro, pese a que no tengo idea de qué trata.

4. La Noche de los Trekkies Vivientes.

   Desde niño que soy un trekker de corazón, ello gracias en especial a la serie animada que me veía una y otra vez cada ocasión que la pasaban en la tele.  Así que sigo con gusto todas las series y películas que salen de la franquicia y además de adquirir de vez en cuando, una que otra cosita que puedo conseguir dentro de todo el merchandising que hay por ahí.
    El año pasado estaba haciendo mi visita de rigor a la ya mencionada Librería Chilena, cuando me encontré en unos de sus estantes-mostradores el curioso libro del cual les cuento ahora.  Con un nombre como el suyo, más la portada que mostraba a un Spock zombificado, era imposible que no me llamara la atención...Por otro lado, ese tipo de productos no llega mucho por acá y en especial traducidos a nuestra lengua, así que se trataba de la oportunidad ideal para un trekkie amante de la lectura adquiriese (o trekker, que uso más bien esa palabra).
    La novela está coescrita por Kevin J. Anderson, lo que llamo un novelista "mercenario", ya que trabaja prácticamente por encargo y ello lo ha llevado a firmar novelas de Star Wars, de The X-Files y recientemente continuar la saga de Dune de Frank Herbert, junto al hijo de este, Brian Herbert.  La verdad es que tengo prejuicios con este narrador, que ignoro qué tanto habrá escrito por su cuenta y sin tratarse de solo hacer negocios con su talento; solo ahora en que investigaba para referirme a esta novela, me he enterado de que ha ganado importantes premios. He aquí la verdadera razón de por qué no compré esta parodia.
     Durante estos meses de pandemia y cuarentena, en los cuales solo el guasap y las videoconferencias me permiten mantener contacto con mis amigos, uno de ellos y con los que formé parte en los noventa de un fan club de Star Trek, habló estupendamente de dicha obra; hasta la compartió con el grupo en PDF (por cierto, yo no leo en digital) y así fue cómo me llegó el remordimiento por este pecado de omisión, con la cual termino esta entrega de mis recuerdos al respecto. Quién sabe, quizás la próxima vez que vaya a la Chilena (a estas alturas el 2021, que fe no me falta), aún queden existencias y pueda redimirme al respecto.

miércoles, 1 de julio de 2020

Mis películas favoritas sobre fantasmas. Octava parte: Ecos Mortales.


1. El director: David Koepp.

   Este viene a ser un connotado guionista y director estadounidense con varios títulos a cuestas, quien ha estado detrás de varios títulos hollywoodenses considerados verdaderos bloockbusters (o sea, filmes millonarios de gran éxito comercial y con estrellas en su reparto). Además, realizó el libreto de más de un éxito de Steven Spielberg en el terreno de la ciencia ficción y bien podría decirse que su orientación a la hora de escribir historias, tiene relación en general con los terrenos de la fantasía científica, lo fantástico, el suspenso y la aventura (así que no me lo imagino detrás de una trama romántica).
    Nacido el 9 de junio de 1963, en su labor como guionista para Spielberg trabajó en las dos primeras entregas de Jurasic Park, su versión de La Guerra de los Mundos y la última película (hasta el momento) de Indiana Jones.
     Ligado a grandes directores, entre sus créditos está su asociación con Robert Zemeckis (Death Becomes Her y que acá conocemos como La Muerte le Sienta Bien, una genial comedia negra con elementos sobrenaturales), Brian de Palma (Carlito's Way, para nosotros Atrapado por su Pasado, Mission: Impossible y Snake Eyes, o sea, Ojos de Serpiente), Ron Howard (The Paper, El Periódico en estas tierras, Angels y Demons, como también Inferno, sobre las novelas de Dan Brown), entre otros.        
      En el campo más "ñoño" del séptimo arte, adaptó para la pantalla grande a nuestro Amistoso Vecino en la primera Spider-Man de Sam Raimi y al justiciero pulp The Shadow.
     Su carrera como director, donde por supuesto también escribió los guiones de estos trabajos suyos, se orienta hacia el suspenso y entre 1994 y 2015 incluye 8 producciones, muchas de ellas con histriones famosos como Joseph Gordon-Levitt y Jhonny Deep (este en dos ocasiones bajo sus órdenes). Sin embargo, son en general cintas más intimistas, pese a sus artistas, si se les compara con los títulos antes mencionados de enormes presupuestos.
    Cabe mencionar que fue quien realizó la adaptación de la novela corta de Stephen King Ventana Secreta, Jardín Secreto y que es el único trabajo suyo detrás de las cámaras que este servidor le ha visto, aparte de la cinta que hoy nos reúne; un filme que claramente les recomiendo, si bien me gusta más lo que hizo con Ecos Mortales.

David Koepp.
2. La película.

   Estrenada en 1999 y con el título original de A Stir of Echoes, corresponde a la adaptación de la novela homónima del maestro del terror Richard Matheson (uno de los ídolos del mismo Stephen King).  
     La historia trata sobre un padre de familia de mente más o menos estrecha, a quien un día su cuñada (fiel creyente del mundo detrás de las leyes físicas) lo hipnotiza y despierta en él su tercer ojo latente.  Es cuando ve a un fantasma que lo empieza a perseguir, puesto que le exige resolver el misterio de su desaparición, aunque ello signifique verse involucrado no solo en verdaderos momentos de horror (y que en más de una ocasión, pueden sacar un susto al espectador), sino que también darse cuenta de que su hijo de 5 años posee un mayor poder que él, para ver lo velado a los comunes mortales, hacer peligrar su matrimonio y cordura, incluyendo la puesta en peligro de su propia vida y familia.
    El personaje principal corrió a cargo de Kevin Bacon, destacado artista con un sinnúmero de largometrajes a cuestas, en distintos géneros y demostrándonos una vez más su versatilidad, que no se trata solamente de una cara bonita.
     La música la realizó James Newton Howard, por igual un artista de larga trayectoria, quien por esos años se encargó de componer los acordes de otro filme sobre fantasmas, Sexto Sentido, de modo que a lo mejor haberlo tenido para esta producción no fue mera coincidencia (que entre una película y otra, ambas comparten varios elementos entre sí).

 

3. Impresiones personales.

   Cuando uno ha visto las anteriores cintas en las que trabajó Koepp como guionista y ahora se encuentra con esta otra faceta suya, no deja de admirarse gratamente por su talento para llevar a cabo una obra con tan buen resultado y ahora cumpliendo una labor más compleja, que crear una buena historia (ya sea original o adaptando una previa a su realización audiovisual)...Y es que en verdad hay que sacarse el sombrero con lo que logró en esta ocasión ¿Por qué? Bueno, vamos por parte.

3.1. La verdad es que no he tenido la suerte de leer la novela en la que se basa esta obra (que bien quisiera tener un ejemplar en físico y sé que la llorada editorial La Factoría la publicó en nuestra lengua, como por igual otros títulos de Richard Matheson y que se haya bajo el nombre de El Último Escalón), así que ignoro que tanto del producto final se debe al material original del escritor o está metida  mucho la mano de Koepp al realizar su adaptación; en todo caso, estaba en su derecho, que sin dudas consiguió plasmar las atmósferas malsanas de las historias de horror de Matheson, llevando a la perfección el impacto de sus líneas con imágenes impactantes, muchas de ellas de gran belleza visual, capaces tanto de asombrar (como la preciosa representación de la mente del protagonista, como si esta fuese una sala de cine), emotivas (por lo general ligadas al hijo del anterior y el final para el espíritu en pena) y otras bastante aterradoras (las mismas apariciones del fantasma).

3.2. Se observa un claro amor hacia el género del terror y en especial hacia Richad Matheson, que en una escena vemos a un personaje leyendo su por igual genial novela de ciencia ficción El Increíble Hombre Menguante.  Por otro lado, en otro momento de la película, el dulce niño de esta cinta y que posee un papel destacado en el argumento, se dedica a ver antiguos largometrajes de miedo y uno de ellos resulta ser nada menos que... ¡La Noche de los Muertos Vivientes de George Romero!

3.3. Sabido es la admiración de Stephen King por Richard Matheson, a quien le ha hecho numerosos homenajes y entre ellos su reescritura de la novela La Casa Infernal, con el guión que realizó para Rose Red. Pues considerando lo anterior y que luego David Koepp adaptó para el cine al "Tío Steve", podemos evidenciar el nexo que hace el director entre esta película y una de las obras más emblemáticas del llamado Rey de Terror...Y es que acá nos encontramos con un pequeño que posee un poder notable de percepción extrasensorial, algo a lo que un personaje adulto, afroamericano más encima y también con dicho talento, reconoce y lo llama con cierto nombre que no recuerdo; donde además el padre del infante comparte esta habilidad, pero no sabe cómo usarla; por lo tanto ¿A qué nos puede recordar todo esto? Claramente que a El Resplandor, algo más que un guiño y relación dentro de esta cinta, que ambos autores sin dudas que apreciados el cineasta.

3.4. La manera de cómo se aborda el tema de la naturaleza del mal, está planteada con una enorme sensibilidad y, por lo mismo, humanidad; como dice el dicho y bien ya lo vimos en otra cinta de fantasmas, que revisamos juntos en esta serie de post que hoy vuelve a este blog y luego de casi dos años interrumpida, El Espinazo del Diablo: “No es a los muertos a quienes debemos temerles, sino que a los vivos”.  En todo caso, acá el mal se aprecia no como algo que se abrace por amor a este mismo, sino como un camino tortuoso por quienes yerran y en vez de reconocer su error, continúan en el descenso a la perdición hasta perder todo lo bueno que pudo haber en ello (o al menos casi todo); pero siempre existe la oportunidad de redimirse, tal como nos lo demuestra el sorprendente clímax de este título que no pueden perderse y donde la culpa cumple un rol muy importante (sumado esto último, a ciertos detalles relacionados con el catolicismo y que a más de uno se les puede escapar o quizás prefiera ignorar).


                                                                                    Trailer.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Las historias pendientes (para mí) del tío Steve. SEGUNDA PARTE


3.1. De qué va todo en pocas.

     La segunda historia que forma parte de la colección de novelas cortas de Stephen King Cuatro después de Medianoche, corresponde a Ventana Secreta, Jardín Secreto.  Esta obra “marca las dos”, siguiendo el horario de madrugada que le dio su autor a todos los textos que componen este volumen, a manera de relatos ideales para ser contados y/o leídos en una jornada nocturna.  Además, en la versión dividida en 2 tomos de la antología, forma parte del primer libro titulado justamente Dos después de Medianoche
     Poco más breve que su predecesora, se trata de una novelette en tono más de triller y en una primera instancia mucho más realista que Los Langolieros (y que las otras que le siguen, puesto que implica un acoso, una serie de asesinatos, una investigación más o menos policial), aunque luego el autor nos sorprende en el largo epílogo con un giro inesperado, que lleva a la dimensión sobrenatural la obra.
     El argumento gira en torno a un (otro) escritor que es acusado por un misterioso hombre de plagio.  Quien lleva a efecto la acusación, solo la realiza cuando él y el supuesto “ladrón” se encuentran sin nadie más, lo que complica más al escritor, un novelista exitoso; de tal modo, vez que este se le aparece, el protagonista no puede estar más expuesto a su merced.  No obstante, el demandante solo quiere que su entuerto quede entre los dos y por esa misma razón el artista cree que podrá sacarla fácil, sin tener que involucrar a nadie.  No obstante esto es para peor, puesto que el hombre resulta ser un verdadero psicópata y la vida de quienes lo rodean se encuentra en peligro.  Los intentos de remediar el asunto parecen ser fútiles, frente a la verdadera fuerza que viene a ser el extraño hombre.
     Por cierto, el protagonista antes de dar término a su matrimonio, vivía en Derry, nada menos que la misma ciudad en la que transcurren los acontecimientos de It; como en algunos momentos este debe regresar a su antiguo hogar, parte de la narración se traslada a dicho lugar para regocijo de los lectores contantes del “tío Steve”.

3.2. Conócete a ti mismo.

    Mientras el protagonista se ve metido en sus intentos de deshacerse del acosador, quien supuestamente tiene razones de peso para no dejarlo en paz, va envolviendo a quienes lo rodean en su crisis, entre gente de su pasado y otras con las que comparte en la actualidad, cada una de ellas con un lugar determinado dentro de su existencia.  Todo esto hace que el escritor comience a revisar su propia existencia, en lo que concierne a su divorcio y su carrera profesional: vida privada y vida pública se encuentran unidas y el tipo se va dando cuenta de que ambas están interconectadas, puesto que éxitos y fracasos son frutos de la misma persona.  De este modo, nos encontramos con un viaje interior de autoconocimiento y el cual, en todo caso, no se da con el carácter positivo propio de este tipo de circunstancias, puesto que el personaje no llega a crecer espiritualmente como se acostumbra en estos casos, sino que va cayendo en una espirar de perdición.
     Mort Rainey, el protagonista, es un hombre que no ganaría una competencia de simpatía, la verdad.  Tiene demasiados esqueletos en el armario, algunos de ellos los ha bloqueado por completo y por esa misma razón el nuevo problema en el que se encuentra, lo lleva a descubrir cosas de él que ignoraba.  No obstante, en contra de la idea de que “la verdad nos hará libres”, lo que descubre Mort no se convierte en algo positivo para él, sino que viene a ser más bien una Caja de Pandora, que termina por condenarlo.  Queda claro, entonces, lo cierto del dicho que afirma que “ojos que no ven, corazón que no siente”.

     Si otros personajes kingnianos han sido caracterizados como verdaderos héroes (unos más épicos que otros) o al menos como antihéroes, con los cuales uno incluso podría llegar a identificarse, en este caso la personalidad del protagonista puede hace que uno sienta rechazo por él; puesto que a medida que lo vamos conociendo, vamos descubriendo con él la oscuridad que yace dentro de su corazón y de sus recuerdos reprimidos.  Empero, alguien como Mort se justifica en una historia que justamente aborda el desequilibrio emocional y el cual tiene su repercusión en la vida del afectado, mancillando justamente a todos aquellos de su círculo más próximo. 

    Por todo lo anterior, el nombre del cuento que supuestamente plagió Mort, así como de esta misma novela corta (y que más encima tiene relación con un episodio de su vida), tiene relación con aquello que conscientemente o no, escondemos de nosotros mismos y de los demás.  Los secretos que (nos) guardamos, aquellos que pueden destruirnos si son revelados están presentes en esta obra, donde la “ventana” es el medio por el cual miramos el pasado que intentamos ocultar y el “jardín” nuestra interioridad, que bien cuidamos o bien descuidamos para que la maleza lo afee.

3.3. El escritor una vez más como personaje simbólico y recurrente.

     Autores como King escriben sobre lo que conocen y qué mejor dominio al respecto, por parte de suya, que su propia experiencia como autor y con sus colegas.  Es así que  muchos de estos últimos abundan en varias de sus ficciones, desde sus primeras novelas publicadas (El Resplandor y Salem´s Lot).  Por otro lado, estamos viendo al artista como a un sujeto sensible por naturaleza, con un tremendo mundo interior, que le sirve para representar varios aspectos interesantes de nuestra humanidad: Detrás de toda persona dedicada a crear belleza y/o diversión, existe un mundo de posibilidades que tienen que ver con nuestros propios sueños y pesadillas; con los demás también sucede lo mismo, pero quien se dedica al arte permite a gente como King para demostrar la fragilidad humana, con todas sus alegrías y miserias, que como personas sensibles pueden dar pie un sinnúmero de posibilidades.
     En cuanto al protagonista de esta “novela corta”, se trata de un sujeto errático y lleno de taras.  Por lo tant,o no estamos frente al artista como un ser luminoso y con más virtudes que defectos (a diferencia de otros personajes suyos), sino que de alguien que a lo largo de esta historia, se muestra como alguien solo preocupado de sí mismo, sin mayores lazos afectivos con los demás y con la personalidad histérica o narcisista que abunda en muchos autores y personas de considerable inteligencia (que emocional no).  Con posterioridad, vemos que mucho de lo que le sucede a Mort, es fruto de sus propias decisiones y acciones; por esto mismo, la responsabilidad e irresponsabilidad, se suman al peso de la culpa para llevar a Mort hasta su fracaso como individuo.  

3.4. El poder de la literatura.

     Habitual en la narrativa de nuestro autor es la el tema de la obra literaria, como pieza fundamental en la vida de los seres humanos, tanto como medio sano de entretención, como recurso de inspiración y de belleza para quienes saben gozar con ella (recordemos, tal como se puede observar más arriba, que por algo hayamos tantos escritores en sus títulos).  Basta tan solo con recordar novelas suyas como Misery o su cuento Ur para dar cuenta de ello.
     Se puede afirmar que lo único que tiene Mort, realmente valioso de sí mismo, viene a ser su capacidad para crear historias; la misma gente que lo aprecia es debido esta capacidad suya, puesto que amigos no tiene.  Por otro lado, solo sus narraciones podrían llegar a sobrevivirlo, que tampoco tiene hijos.  
    Como gran homenaje a las historias que solo pretenden divertir a la gente (algo para nada deleznable), Mort publicó uno de sus cuentos en la popular y tradicional revista policial de Ellery Queen.  A través de ello el amante de la literatura que es el mismo Stephen King (por cierto, alguien con un gran conocimiento al respecto), le otorga a la trama de esta obra uno de sus aspectos más interesantes, cuando se va desenvolviendo el origen del texto por el cual se culpa a Mort de “ladrón” y es cuando esta misma revista, toma un protagonismo especial dentro de sus acontecimientos.
    De igual manera, la especial naturaleza del acosador de Mort, se encuentra profundamente ligada al papel de la fabulación en nuestras vidas: lo que sucede cuando creemos con todo nuestro corazón, que este arte es lejos mucho más que meras ficciones.

3.5. El epílogo.

    Como es habitual en las novelas de Stephen King, luego de sus impactantes desenlaces viene un largo epílogo y en el cual no falta la interesante información sobre qué pasó luego de que el protagonista (o los protagonistas), ha tenido su último enfrentamiento a la fuerza rival (unas veces venciéndola…otras siendo derrotado).
    Este epílogo sirve para hacer una inesperada revelación sobre Mort y su enemigo ¿Quién es este en realidad? Mejor que uno lo descubra por sí mismo.  Credulidad y verosimilitud deben ir de la mano, para que un lector pueda aceptar razones como la que aquí se exponen, que por algo estamos hablando de una obra del llamado “Rey del Terror” (que para hechos por completo realistas, mejor leerse o ver las noticias ¿No?).


 3.6. La película.

    Estrenada en el año 2004, fue dirigida por David Koepp, siendo esta su tercera incursión detrás de las cámaras, tras su destacada carrera como guionista (responsable del libreto de varios filmes de Steven Spielberg, como Jurasick Park y La Guerra de los Mundos y del bello trabajo realizado para la primera entrega de la trilogía de Spider-Man de Sam Raimi).  En esta ocasión el artista volvió a encargarse de adaptar una obra literaria, tal como lo hizo con Stir of Echoes, sobre un libro de Richard Matheson.  No está de más decir que Koepp una vez más demostró su talento, realizando un filme envolvente, que dejó contento a todo el mundo, pese a lo breve de su duración (poca más de una hora y media).
    En cierto sentido, el responsable sintetizó varios elementos de la obra original, así como hizo varios cambios en el argumento, cambiando el final y modificando unos cuantos personajes; entre ellos agregando un simpático investigador privado, que contrata Mort para resolver su problema.  
    La cinta pasó a llamarse simplemente Ventana Secreta y contó con la actuación de una estrella de primer nivel como el escritor, nada menos que Johnny Depp, quien nos dio a un Mort aún más desaliñado y al borde del colapso, hasta el descubrimiento de su enfermiza personalidad (a diferencia del texto de King) y que logra justificar los horrores de esta historia.
     Junto al actor de arriba, estuvieron otros 4 muy destacados, 2 de ellos histriones relacionados con otras adaptaciones de relatos kingnianos: María Bello como la ex esposa del escritor y quien más adelante sería la protagonista de la estupenda adaptación televisiva de Camionero Grande y Timothy Hutton, al cual tuvimos el gusto de verlo en la por igual soberbia versión cinematográfica de La Mitad Oscura, realizada por el desaparecido George Romero (amigo personal de Stephen King); llama la atención que Hutton se ve mucho más avejentado que el camaleónico Depp, siendo que el primero solo tiene 3 años más que su colega.  De igual manera, estuvieron en este recomendable largometraje John Turturro (como el siniestro John Shooter) y Charles S. Dutton.
    El clima de misterio fue potenciado, sin dudas, por unas estupendas fotografía y dirección de arte, en lo que concierne a la cabaña en el bosque a la que se va a vivir (o sobrevivir) Mort; un lugar solitario, que pese a su aparente belleza a la luz del día, se ve lúgubre en las noches e incitador al peligro y la muerte.  
    Por último, la música estuvo a cargo de alguien tan magnífico como Philip Glass, tremendo compositor, pero lamentablemente sus composiciones apenas se lograron hacer oír en esta ocasión.


domingo, 1 de abril de 2018

Spielberg regresa a la ciencia ficción…y nos trae a Ernest Cline con él.



      Quien adora los grandes clásicos de la ciencia ficción y la fantasía  hollywoodenses, desde las décadas de los setenta hasta comienzos del presente siglo, no puede obviar en su propia lista de imprescindibles la contribución de Steven Spielberg, ya sea como director, guionista o productor.  Tan solo con mencionar cintas suyas como Encuentros del Tercer Tipo, E.T.E.,  la tetralogía de Indiana Jones, las dos primeras cintas de Jurassic Park o su hermosa versión de un cuento de Brian Aldiss con Inteligencia Artificial, nos faltan varios títulos suyos más (y eso que estamos dejando de lado su cine más emotivo y de carácter realista).  Pues durante años este veterano cineasta que ya supera los setentena (y que aún mantiene esa alma de niño que tanto adoramos), se había alejado de los géneros que le dieron fama entre los más ñoños, hasta que en 2016 regresó a las obras de carácter infantil, a través de la adaptación de una de las novelas de Roald Dahl con El Buen Amigo Gigante.  No obstante solo este año y a pocos días de haberse estrenado mundialmente, su versión de la novela Ready Player One de Ernest Cline, viene a ser sin dudas su verdadera vuelta al tipo de cine que más echábamos de menos de él.
      El libro que hoy en día hemos visto llevado a la pantalla en una multimillonaria producción, cuyos responsables bien han sabido sacarle el provecho suficiente, mucho le debe justamente a lo realizado por Spielberg en aquel tiempo…Especialmente en los nostálgicos años ochenta, razón por la cual este era uno de los candidatos ideales  para llevarla al formato audiovisual.  Y es que esta obra de ciencia ficción, que toma además muchos elementos del ciberpunk, se trata de un increíble homenaje a la cultura popular de aquellos años, como igual al de otras épocas, a través de títulos y figuras icónicas salidos del cine, las series de televisión, los cómics, los viejojuegos y la música popular.  
     La trama de esta obra gira en torno al adolescente Wade Watts, quien bajo su avatar cibernético de Parzival anda detrás del llamado Huevo de Pascua, que le permitirá ser el dueño de la empresa más poderosa en su casi devastado mundo: OASIS, una industria que ha desarrollado una tecnología de realidad virtual tal, que en ella todo es posible y en la práctica toda la gente depende de ella como usuario.  Es así que dentro de la red, que implica un montón de mundos temáticos de todo tipo, debe superar junto a otros millones de participantes las pruebas para conseguir su objetivo, las que implican conocer y dominar las obsesiones del mismo creador de OASIS.  Entre medio se encuentran sus amigos, jugadores expertos como él y más o menos de su misma edad, además de una chica de la que termina por enamorarse y quien también le corresponde.  El cuadro no podría completarse sin la presencia de villanos, en este caso liderados por Nolan Sorrento, el mandamás de una organización tecnológica que busca conseguir el control de todo, a través OASIS misma.
     Ya en su momento me referí más o menos en profundidad al libro, que disfruté como pocos y cuyo post fue nada menos que mi entrada número 400; así que no ahondaré más en detalles acerca de esta tremenda historia y las virtudes de sus personajes.  Pero sí haré mis observaciones de rigor a esta adaptación, que me gustó bastante y que ahora me mueve a escribir estas líneas.
      En casi dos horas y media se nos presenta lo que hace unos años atrás Cline imaginó, como fanático de esos cientos o miles de referencias que son tan caras a muchos de nosotros.  Pues su opera prima no solo es una novela de ciencia ficción, que logra acaparar la atención de los amantes del género en su variante literaria, sino que es mucho más disfrutada por aquellos que adoramos estas mencionadas manifestaciones populares.  En el guión adaptado estuvo el propio autor, quien junto a dos compañeros en dicha labor, ayudó a mantener varios de los mejores elementos de su libro.  Redacto esta crítica como admirador de la novela en sí, quien como ya dije más arriba quedó muy contento con el largometraje a cargo de Spielberg, razón por la cual me es casi imposible no tener en cuenta las similitudes y diferencias entre texto y filme…Pero démosle mejor.
      En esta ocasión se redujo la edad de varios de los protagonistas del libro, esto es desde su protagonista hasta sus compañeros jugadores, quizás con ellos queriendo abarcar mayor cantidad de espectadores, al querer provocar la típica identificación con los personajes en cuanto a intereses.  De igual manera se suavizaron varios elementos del libro, entre ellos el del lesbianismo de uno de los personajes secundarios, optándose por darle una imagen andrógina.  No obstante a través de todo esto se convierte, sin dudas, a los más jóvenes en los héroes absolutos de la trama, quienes vienen a ser la esperanza como una generación llena de ideales, en medio de un mundo donde los adultos son los responsables de llevar al planeta casi a la perdición.  De este modo muchos de los mayores o bien son presentados como amenazantes o como personas preocupadas solo de su propio placer, mientras que son los menores quienes logran en realidad entender al siempre niño James Halliday, al darse cuenta de que hay un enemigo en común y que la lucha por conseguir el preciado Huevo de Pascua, en realidad consiste en obtener un mundo mejor para todos.
      Siguiendo con esta nueva oportunidad que representan los jóvenes, que no liderados, pero sí que acompañan a Wade en sus hazañas, esta adaptación hace hincapié en  la necesidad de trabajar unidos para conseguir un bien común.  Es así que Samantha Cook/Art3mis acá, a diferencia del libro, comanda todo un equipo que con ella busca derrotar a los malvados de IOI, quien luego decide aunar fuerzas con Wade y otros más para lograr todo esto.  En cambio los de la nombrada organización, ni con todos sus millones y empleados, pueden tener triunfos de peso, porque es solo considerando al otro como a un par que las victorias valen la pena.  De este modo, la cinta, mucho más que el libro, dentro de las virtudes que ensalza se encuentra la amistad, que junto a la solidaridad, el honor y la lealtad son los pilares para conseguir una vida plena, en medio de una sociedad corrompida por la apatía y la desesperanza.
      Fui a ver esta película junta a tres queridos amigos, Marlo, Luciano y Moncho.  Los dos últimos leyeron y gozaron la novela como yo y si bien nos dimos cuenta de los cambios que hicieron en el traslado a la pantalla grande de sus páginas, quedamos más que satisfechos; puesto que había mucho de ellas y entre los nuevos agregados, todo iba en consonancia con el sentido del texto mismo.  Aparecen un montón de personajes ficticios y obras tributadas por Ernest Cline.  No obstante prefiero darle la oportunidad a cada uno de descubrir cuáles aparecen en el filme, siendo que de seguro habrá que volver a verla y repetírsela, para encontrar otros caracteres que en un principio se le escaparon a uno.



                                         Reconozcan los afiches famosos que tributan estos otros.

     Hace rato que dejé de ser un fan de los videojuegos, pero reconocí varios dentro de los que salen en Ready Player One, que hasta mis primeros años de universidad ocupé muchas horas obsesionado, hasta altas horas de la noche frente a una consola...Eso sí, sigo amando al séptimo arte y por esa misma razón cuando los protagonistas entraron a la reproducción de una de mis cintas favoritas, fue cuando creí volverme loco de alegría ¿De qué título estamos hablando? Pues de nada menos que de El Resplandor, la adaptación de la novela homónima de Stephen King, que Stanley Kubrick hizo a principios de los ochenta y que tanto ha dado para hablar entre sus incondicionales, ya sea de esta obra misma, como de los de Kubrick, los de King y los cinéfilos en general.  En el libro esto sucede con otra película de esa época, aunque la elección en el cambio fue más que ingeniosa, gracias a toda la adrenalina que implicó la recreación de los horrores del malogrado Hotel Overlook.  Asimismo, hay una carga de terror entre medio, mezclada con el humor bastante presente en Ready Player One, que por mi parte me ha llevado a preguntarme si llevo al cine o no a mi sobrinito Amilcar a verla o espero un tiempo más (cuando le salga pelo en el pecho como bien me gusta decirle).
     Ver el largometraje que hoy nos reúne es toda una delicia para los sentidos, en especial con sus cuidados diseños, entre los avatares que usan sus protagonistas y que sin dudas representan cómo son en la vida real; también por el uso de “marcas registradas” y los distintos mundos y escenarios que aparecen.  Las escenas de persecución en la realidad virtual y en el mundo real, también ayudan harto a sumirse dentro de todo esto, que las pruebas por las que deben pasar los personajes son dignas de las grandes historias, que encontramos en los clásicos antiguos y modernos. Y con todo esto en el menú para degustar sin culpa, como todo un ñoño de corazón, se encuentra la importante presencia de un acompañamiento musical adecuado.  Es cierto que acá hay varias canciones ochenteras y de otros periodos, bastante famosas, pero un filme como este no puede dejar de tener una banda sonora incidental adecuada.  Al respecto, quienes manejamos el cine de Steven Spielberg, sabemos desde hace rato que en materia de “música para películas”, este ha trabajado en más del 90% de su filmografía con John Williams y sin embargo Ready Player One es una de las excepciones en la carrera de ambos.  La verdad es que considero que haya sido Alan Silvestri el encargado de llevar a cabo esta labor y no su colega, algo mucho más aceptable para este caso, ya que no solo está el destacado detalle de que fue este quien realizó el soundtrack de la recordada trilogía de Volver al Futuro, homenajeada por el auto que usa Wade como Parzival en OASIS, el mismísimo DeLorean, así como la escena del llamado “Cubo Zemeckis” y el uso de parte de la misma banda sonora de Silvestri para la primera de estas cintas; pues el músico también fue el responsable de muchas de las películas, que forman parte del ideario pop del cine ochentero.
     Esta película puede ser disfrutada por toda la familia y posee un público diverso, que como ya habrá quedado claro, llega a la gente teniendo en cuenta sus diversos intereses.  Es digna de verla más de una vez, que de seguro más de un detalle se nos escapa en una primera impresión; así que con tanta repetición y recomendaciones ya es todo un éxito, como también un futuro clásico del cine de ciencia ficción, que no deja de abordar los grandes temas de la vida.

                                                        
                                                                 Uno de los trailers.
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