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miércoles, 4 de enero de 2023

Saboreando de nuevo viejas pesadillas (II)


      Y acá mi revisión del tercer y último tomo de Visiones Peligrosas.  Les cuento que la edición que poseo incluye, tal como en el volumen dos, una nueva introducción de Ellison, la que en este caso adelanta la pronta publicación de Nuevas Visiones Peligrosas, un tomo mayor (pues tiene más autores) que el que le precedió.  A estas alturas, no sé si gastaría plata en esta otra selección, que tras releerme el fascículo que hoy nos reúne, la imagen positiva que tenía de la colección ha quedado mancillada más que con las dos anteriores entregas... Supongo que los gustos cambian, pues uno mismo cambia y sé que eso ha pasado conmigo a lo largo del recorrido de mi vida.  Bueno, ya conocerán mis impresiones cuando lean mis impresiones.  Por último, cabe mencionar que este es el volumen que más cuentos posee, porque, en parte, muchos de ellos son bastante cortos.
 
1. Si todos los hombres fuesen hermanos ¿Dejarías que alguno se casara con tu hermana? (Theodore Sturgeon).
 
    Con unas 47 páginas de extensión, se trata del segundo cuento más extenso de la antología, luego del de Farmer en el primer tomo.
    Un hombre llega a una especie de oficina burocrática, para contar de sus problemas al tratar de llegar a uno de los tantos planetas colonizados por los humanos.  El tipo está obsesionado con el lugar, que posee ciertas exportaciones propias y escasas que son de su gusto y se ha dado cuenta que de adrede le impiden acceder a dicho planeta. Resulta que hay una razón de peso para impedirle su libre acceso.
    La historia parte muy bien, incluso divertida, con mucho humor; pero luego se pone tediosa, cuando el protagonista relata su encuentro con lugareños de su objeto de deseo; empeora con la larga explicación científica/filosófica de otro personaje, para justificar la sociedad de su pueblo.
    Sturgeon es tremendo autor por el cual siento un hondo respeto, no obstante, se nota que no estaba completamente bien cuando escribió esta obra- tal como lo dice en sus notas al relato- puesto que incluso esta parte, que debía ser un poco más ligera o aclaratoria, es aburrida.  En todo caso, el texto en sí es bastante osado, puesto que aborda de forma explícita un tema tabú y que de seguro no podría haber planteado tan explícitamente en aquellos años: el incesto.
 
2. ¿Qué le ocurrió a Aguste Clarot? (Larry Eisenberg).
 
    Avanzo en esta legendaria antología, de la cual tenía maravillosos recuerdos de juventud, y ahora que ha pasado tanto tiempo no dejo de encontrarla irregular.  Ya varios de sus cuentos no han sido de mi gusto, aunque en este caso, francamente, no puedo encontrarle la más mínima virtud a esta obra y no dudo en considerarla una soberana mierda.
    Se trata de un cuento breve que se presupone humorístico, cuyo elemento de ciencia ficción es absurdo y del cual su argumento es nulo, pese a una minúscula premisa: un hombre que busca el paradero de un desaparecido científico.
     No creo que sean la época y cultura, de la que viene esta bazofia, las razones de que me parezca tan fuera de lugar esta supuesta "visión peligrosa"; al contrario, creo corresponde a una metedura de pata del propio Ellison, quien le dio cobertura a esta basura desechable.
 
3. Ersatz (Henry Slezar).
 
    Con solo 3 páginas, y de otro autor del que nada sé, los elogios de Ellison en la presentación del cuento sí que se justifican.
    La guerra ha devastado el mundo o al menos el país en el que vive el protagonista, un soldado solitario que deambula en medio de un paisaje decrépito, sin mayor razón que sobrevivir, hasta que encuentra un inesperado confort.  Cuando parece que todo va mejor, descubre con horror la verdadera identidad de una de sus anfitriones.
     La aparición de un personaje "fuera de lugar" está muy bien lograda, lo que provoca expectación con facilidad.  Por otro lado, ciertas palabras del compilador, antes del relato mismo, así como tras leer la gran sorpresa del desenlace, hacen que uno se pregunte si hay una cuota de homofobia en ambos escritores. Nota: Tras haberme releído todo el tomo y debido a otros comentarios suyos, creo que ciertamente tenía conflictos con su identidad sexual.

 
4. Corre, corre, corre, dijo el pájaro (Sonya Doorman).
 
    Una mujer corre para salvar su vida y mientras se nos relata su fuga, vamos conociendo parte de su pasado.  La ambientación de los flashbacks nos recuerda a la prehistoria.
   Una historia dura y muy atractiva, también breve, que creo es la única en lo que va de la antología en poseer una protagonista femenina.
 
5. La raza feliz (John T. Sladeck).
 
    Tras acabar este cuento, que me gustó bastante, me doy cuenta de que- a menos que me equivoque- esta es la única antiutopía de la antología... Algo raro, considerando lo que debería ser una “Visión Peligrosa” (ya he dejado claro, antes, que algunos relatos de esta colección nada tienen que ver con la premisa, que estableció para su selección el propio Harlan Ellison).
    El argumento nos cuenta de cómo los humanos, "por fin", consiguieron desarrollar máquinas capaces de atender todas las necesidades médicas de la gente.  Ante la comodidad que ello significa, primero se entregan feliz y por la misma razón el orden de la sociedad comienza a cambiar, puesto que, tal como dice su título, el propósito de todo era obtener una felicidad permanente; no obstante, considerando el viejo adagio: ten cuidado con lo que deseas, puesto que poco a poco las personas comienzan a ser controladas completamente por las máquinas.
    Una historia aterradora e ingeniosa, que exhibe cómo fácilmente entregamos nuestro libre albedrío a la comodidad.  Por otro lado, encontramos acá el tan antiguo miedo/tópico de que nuestras creaciones se nos vayan de las manos y se conviertan en nuestra perdición (tantos ejemplos hay de ello desde los tiempos de la mitología, pasando por las leyendas, hasta la ciencia ficción más clásica que redefinió estas ideas, tan como lo apreciamos en este caso).
 
6. Encuentro con un rústico (Jonathan Brand).
 
    Otro cuento muy breve, aburrido, olvidable y de un autor que "nadie conoce" (lo busqué en Google y nada me aparece de él), acá solo de relleno y por "amiguismo".
    La historia pretende ser humorística y, aunque en su corta extensión, aborda ideas interesantes del género como la "terraformación", más el planteamiento del origen de la vida, ya sea por intervención divina, azar o manipulación de una tecnología avanzada.  Todo lo anterior, se ve debido a una conversación entre un tipo engreído (el narrador) y un anciano científico creyente en Dios.
 
7. Desde la imprenta oficial del gobierno (Kris Neville).
 
    Otro cuento breve, de un autor por completo desconocido para mí y que he encontrado latoso (tan buenos recuerdos que tenía de esta antología y ya son varias las decepciones que me ha provocado en esta segunda lectura).
     El narrador es supuestamente un niño de 3 años y medio, pero razona como un superdotado, pese a su inocencia.  El chico nos cuenta del impersonal trato que tienen sus padres con él y que tiene relación con el método de educación que siguen.
    Una obra pretenciosa, que por lo menos para mí se queda en puras luces.
 
8. La región de los grandes caballos (R. A. Lafferty).
 
   Una historia que comienza muy interesante, luego salta a varios escenarios más de forma breve y sin relación alguna, para retomar su atractivo y hasta terminar de la manera más decepcionante posible (con un humor ridículo y/o surrealista).
     Mucha gente comienza a abandonar su hogar por razones extrañas, para reunirse entre ellos, luego de un extraño fenómeno... ¿La razón? Lo más ingenioso del relato, pero mejor que lo descubran ustedes por su cuenta.
    Por último... ¿Qué tiene de peligrosa esta visión?


 
9. El Reconocimiento (J. G. Ballard).
 
    Algo de lo más raro, tal como lo dice el propio Ellison en su presentación, que obviamente no pertenece a la ciencia ficción y más se encuentra en el camino de la literatura alegórica.
    Un hombre ¿O un niño? Ve llegar al lugar donde vive dos circos al mismo tiempo: Uno grande y con diversos espectáculos y otro tan pequeño y pobre, que solo tiene dos integrantes, un enano y una mujer de edad "cambiante".  Es este último espectáculo, penoso e intrigante, el que acaparará la atención del narrador.
    El cuento logra atraparnos desde un principio, esperando llegue lo extraordinario y eso mismo pasa, aunque de una manera por completo inesperada.  Pese a su mensaje ultra simbólico, acerca de nuestra propensión a la bestialidad, tampoco me parece una verdadera "visión peligrosa"; no obstante, me agradó lo suficiente esta historia, como para no sentirme estafado (y bien me recordó a mi queridísimo Ray Bradbury).
 
10. Judas (John Brunner).
 
    Un hombre llega a una iglesia durante el culto y sus intenciones no son religiosas.
   El clásico tema del temor por el descontrol de nuestras creaciones tecnológicas cobra una muy interesante y divertida variante, en este texto que me parece está entre lo mejor de este tomo y que tan poco me ha gustado.
 
11. Prueba para la destrucción (Keith Laumer).
 
      El líder de un grupo opositor a un régimen totalitarista es capturado por sus enemigos y justo cuando estos se encuentran oprimiéndolo, entra en juego una tercera fuerza, lejos más poderosa que las otras dos anteriores.
     Al ser algo más extenso que los otros, el autor permite darle mayor complejidad a esta historia, al dividirla en capítulos y contarla desde 3 puntos de vista.
     Por otro lado, el texto consigue abordar varios temas y conceptos ricos al género, como lo son la extrapolación política, la vida extraterrestre, las mutaciones y los poderes psiónicos.
    El relato parte muy interesante, luego se pone algo tedioso con los saltos entre un punto de vista y otro, que al ocupar tan pocos párrafos (a lo más una página) "marean"; sin embargo, su impactante final amerita todo.
 
12. Ángeles del Carcinoma (Norman Spinrad).
 
   Uno de mis cuentos favoritos de la antología y uno de los únicos 3, que recordaba nebulosamente desde los tiempos de mi juventud (adivinen cuáles son los otros 2).  Una historia increíble, contada con el humor negro, que caracteriza a buena parte de las obras más famosas de su autor.
    Un hombre de solo 40 años ha llegado a sobresalir como pocos, pues no solo se ha hecho millonario de una manera impresionante, si no que ha hecho de todo, entre creado inventos fabulosos y obras de arte magníficas.  Un día, cuando ya se le han acabado metas que cumplir y está en la cima sobre los demás, se entera de que va a morir. La segunda y última parte del relato, de forma tan entretenida como el resto del cuento, se refiere a su lucha en contra de su propia mortalidad.
     Pese a sus elementos de ciencia ficción, este es un cuento en la práctica de fantasía, el cual nos lleva a reflexionar acerca de la fragilidad humana, nuestra soberbia y empecinamiento en lo que hacemos.
 
13. Auto-da-fe (Roger Zelazny).
 
    Si mi memoria no me falla, es el único o uno de los pocos (¿dos tal vez?), cuentos narrados en primera persona de esta colección, si bien se trata de un narrador testigo, no de uno protagonista.
    La pasión y obsesión por los automóviles, tan propias de la cultura gringa (posteriormente abordadas hasta sus últimas consecuencias en Crush de J. G. Ballard y Christine de Stephen King, que los ejemplos deben sobrar en la literatura de "género"), se observan en esta extrapolación y en la cual osados hombres, en vez de enfrentarse a toros, lo hacen teniendo a autos frente al público.
    Narrado de forma exquisita y copiando el lenguaje de la tauromaquia, es- menos mal- otro cuento breve que no decepciona.
 
14. Por siempre y Gomorra (Samuel R. Delany).
 
    Uno de los pocos cuentos de la antología, que se presupone tan "polémica", en abordar de forma directa el tema de la sexualidad, si bien tampoco lo hace por medio de descripciones explícitas, como bien sería en nuestros días.
    Ocupando el carácter extrapolativo de la ciencia ficción, esta historia nos habla de las supuestas "desviaciones" sexuales, vistas como verdaderas aberraciones entre la comunidad más conservadora y desinformada de los sesenta.  Todo esto, abordado en el lenguaje del género por medio de la existencia de los espacianos, humanos modificados para trabajar y sobrevivir en el espacio, a quienes se les han quitado sus gónadas y, por lo mismo, han tomado un aspecto andrógeno.  Necesarios por su condición y a la vez despreciados debido a su otredad, se han convertido en el deseo sexual de un montón de gente, cuyos apetitos son considerados anormales.
   Incluso poética, esta obra podría defraudar a más de alguien, puesto que su clímax va a una dirección por completa distinta, a la del morbo de alguien de hoy en día.



jueves, 22 de diciembre de 2022

Conociendo, por fin, viejas pesadillas.


   El segundo tomo de Visiones Peligrosas, al menos en la edición que poseo, incluye una nueva introducción de Harlan Ellison.  Escrita pocos años después de la publicación original de la antología, nos revela datos interesantes sobre el impacto que han provocado sus cuentos entre los lectores; es así que nos comparte dos cartas, de las tantas que le han llegado al respecto, una de ellas alabando/agradeciendo esta colección y su osadía, la otra (y más interesante) acusando de falta a la moral al compilador y a su libro... ¡Obviamente esta colección hizo historia y no dejó indiferente a su público!
    Cabe mencionar que buscando información e Internet, en especial viendo imágenes de distintas ediciones extranjeras, he podido comprobar que en efecto esta obra se publicó originalmente en un solo tomo, pero luego fue dividido en 3 libros, de modo que lo que yo poseo no es simple capricho de los españoles.
 
1. El Hombre que fue a la Luna...dos veces (Howard Rodman).
 
    De la mano de un autor que en realidad no era un especialista en ciencia ficción, sino que un connotado guionista de televisión y dramaturgo de historias "realistas" (del que nada sabía hasta ahora y por el cual se nota el aprecio que le tenía Ellison, que parece era un hombre que amaba a sus amigos), llega esta emotiva narración que por su intimismo tono nos recuerda a Ray Bradbury.
    Un chico a los 9 años de edad es transportado al satélite natural de nuestro planeta, aunque no por vías tecnológicas, sino por medios maravillosos.  No mucho llegamos a saber de su periplo, salvo que fue hermoso y a su llegada se vuelve el centro de atención de mucha gente.  Pasan los años y ya anciano, vuelve a viajar al mismo lugar, si bien a su vuelta los efectos entre los demás no son lo mismo.
    Un nostálgico texto, que más bien pertenece al reino de la fantasía y que tal como dice el propio compilador, no tiene tanto de "visión peligrosa".  No obstante, es una bella advertencia para que no perdamos el sentido de asombro, en especial ante los avances científicos, algo que gente como yo- que ha visto con el paso del tiempo, cómo el mundo de la ciencia ficción se ha ido cumpliendo- sí mantiene; no obstante, en el caso de las nuevas generaciones, ya no está presente y ello por haber nacidos dentro de un mundo, para el cual todo ya está dado.
 
2. La fe de nuestros padres (Phillip K. Dick).
 
    Dentro de los cuentos más extensos y potentes en lo que va de la antología.  De la mano de uno de los autores más destacados, de la nueva camada de escritores a los que ha querido presentar desde un principio Ellison, con su proyecto literario, nos encontramos con un cuento que desarrolla un mundo por completo configurado- y bastante aterrador, por cierto- respondiendo muy bien a las obsesiones de su creador y las que definen buena parte de su obra: No estamos seguros y nuestro libre albedrío no nos sirve, para ganarle a las fuerzas superiores que controlan nuestras vidas.
    Como parte de la mejor ciencia ficción de crítica social, que proyecta en sus ficciones las preocupaciones de su tiempo y va más allá del sentido de la aventura, este relato nos habla directa e indirectamente de la Guerra de Vietnam (el mayor fracaso del orgulloso imperio gringo) y de la Guerra Fría, con su confrontación ideológica.
   Los comunistas chinos han ganado la confrontación y occidente se ha sometido finalmente, en especial la caucásica.  Un funcionario oriental del gobierno de poca monta, se ve involucrado en una serie de eventos y que al parecer implican un complot para descubrir la verdad, sobre la verdadera identidad del líder de este mundo.  El protagonista apenas está seguro de qué es la cierto y nosotros como lectores también, nos mantenemos en la incertidumbre de lo que pasará.
    Los sentidos naturales no bastan para abarcar la realidad y es acá cuando este relato se vuelve aún más escabroso y osado, al referirse de forma explícita al uso de drogas para poseer un conocimiento cabal de las cosas.
    Lleno de momentos magníficos, este texto nos mantiene expectantes y se lee con gran satisfacción.
 
3. El Rompecabezas Humano (Larry Niven).
 
     Un hombre- relativamente joven- está prisionero y condenado a muerte, cuyo crimen solo al final del cuento llegamos a saber cuál fue.  Cabe mencionar que, en su mundo, usan los órganos de los sentenciados para trasplantes.
    La sociedad ha adaptado sus leyes, para darle una supuesta verdadera utilidad a los condenados; por medio de lo anterior, se nos muestra otro escenario del horror, al representar cómo los valores morales pueden ser trastocados y vueltos otra cosa.
    Acción e intriga en este relato que retoma (tal vez fue uno de los primeros en su tipo), el divertido tema de los intentos de fuga de cárceles del futuro.
 
4. Voy a probar suerte (Fritz Leiber).
 
     Un hombre que vive con su esposa, madre y perro en condiciones poco felices (el escenario incluye violencia intrafamiliar), decide abandonar en plena noche su hogar para irse a jugar; de ese modo llega a una especie de centro de recreo.  Allí se envalentona y se pone disposición de un grupo de sujetos peores que él, especie de mafiosos adinerados, a los que va venciendo gracias a ciertas habilidades suyas o a la suerte, hasta que se encuentra con un adversario de verdadero cuidado.
    El protagonista es un verdadero patán, un machista avaricioso y troglodita, de modo que el antro al que llega parece ser el sitio ideal para él (el narrador de forma irónica, en más de una ocasión, lo llama héroe).  El cuento mismo describe a las mujeres que trabajan en el sitio, de manera tal que a una feminista o a alguien grave le provocaría mínimo malestares, lo mismo sucede cuando se refieren a la gente negra; pero tales atrocidades, sirven solo para crear el ambiente adecuado que apoya las miserias del personaje central.
     Solo la mención a los viajes espaciales y a la existencia de vida extraterrestre (y de manera bastante somera) nos dan la idea de que este es un cuento de ciencia ficción, si bien su desenlace no me parece propio de lo que sería una verdadera Visión Peligrosa (bueno, el primer cuento de este tomo tampoco, aunque me gustó lejos mucho más que este otro); por lo mismo, parece más un relato de horror, que algo de carácter "anticipativo".
      El autor me es muy apreciado desde que lo conocí en mi adolescencia y es uno entre los grandes, no obstante, este texto suyo se me hizo enredoso y me decepcionó (siendo que por décadas le tenía ganas a este cuento).


 
5. El Señor Randy, mi hijo (Joe L. Hensley).
 
    En una antología el lector puede encontrarse con una variada gama de autores y lo mismo con la calidad de sus textos, que siempre habrán unos mejores que otros y lo mismo sucede con el placer que pueda tenerse al leerlos, que no todos serán del gusto de uno y podrá haber al menos alguno que encontremos fome y/o inentendible (como me pasó con el de Phillip José Farmer y el que, en todo caso, no me atrevo a decir que es "malo", solo que me superó su lenguaje tan visceral), por no olvidar los que francamente encontremos de escaso valor literario.
    Al autor de este texto para nada lo ubico, aunque me he enterado tuvo una carrera prolífica.  Teniendo en cuenta las alabanzas de Ellison, que le hace en su presentación, me pareciera que la elección de agregarlo a la colección estuvo más motivada por la fraternidad, que por el nivel artístico de este relato y que no está a la altura de la mayoría de las joyitas que aquí encontramos.
    ¿De qué se trata? Solo puedo decir que cuenta de un hombre adulto con cáncer y también de un chico que creo posee ciertos problemas neurológicos (¿Tal vez tenga Espectro Autista?) y de un perro.
   ¡Feliz si alguien me explica esta historia!
 
6. Eutopia (Poul Anderson).
 
    Un hombre es enviado como espía o investigador, a un reino bastante menos civilizado que el suyo y allí se encuentra con varias costumbres a las que desprecia, pues se supone superior; sin embargo, la nobleza también existe entre quienes bien lo han acogido.
    La historia partió muy bien para mi gusto, luego debido a su lenguaje barroco se me hizo confusa, como otras de esta colección (¿Estaré perdiendo mi nivel de concentración o, tal vez, mis preferencias han ido cambiando con el tiempo?).
    El cuento, por otro lado, aborda un concepto caro al de su autor (un escritor que en general me agrada bastante): el de una organización avanzada con tecnología superior y que supervisa y\o investiga otras realidades, épocas o dimensiones (como bien sucede con su célebre saga de Guardianes del tiempo).
    La mayor genialidad de este relato, me parece que estriba en cómo jueja con varios elementos étnicos, al describir posibles evoluciones de diversas culturas reales preexistentes de origen europeo, americano, etc.
    La verdad es que el tono de este relato para nada es pesimista y no me parece propio de una Visión Peligrosa.
 
7. Incidente en Moderan (David R. Bunch).
 
    Primero de dos cuentos en total de este autor, por completo desconocido para mí, el único de la antología en repetirse el plato y al que como al resto de sus colegas Ellison no deja de elogiar... ¡Por lo que me gustó el texto, tan sugerente, creo hasta el momento que se merece esta única atención!
    Moderan es una nación- o algo así- gobernada por ciborgs que viven solo para hacer la guerra.  Uno de los señores de las fortalezas, usadas para competir bélicamente contra el enemigo, durante un obligado cese al fuego se encuentra con una "persona normal" y tiene con esta un muy interesante diálogo.
    Muy entretenido y triste a la vez, este cuento nos lleva a meditar hacia el sinsentido de la violencia que nos consume, por medio del cual el odio y la guerra terminan por devastar todo lo hermoso que podría haber.  Por otro lado, la humanidad del hombre que llega hasta el ciborg y la casi absoluta falta de valores de este último, son sobrecogedoras.
 
8. La Torre (David R. Bunch).
 
    Mejor se hubiesen quedado solo con el cuento anterior no más, que este otro me parece no tiene pies, ni cabeza.
   Un tipo se encuentra recluido en un sitio por razones desconocidas y dentro de sus inmediaciones comienza a divagar... ¡Más no les puedo decir de este texto tan breve, que a mi parecer apenas tiene historia!
 

9. La Casa de Muñecas (James Cross).
 
    Un hombre trata de llevar una vida de apariencias, junto a su esposa que solo le pide lujos, mientras él lleva la pantalla de esposo ideal y hombre de negocios triunfador que provee a una mujer que no le trabaja un peso a nadie.  Habitan una casa en un barrio que apenas pueden costear y se dan privilegios junto a sus hijos que lo tienen al borde de la bancarrota.  Un día le ofrecen de regalo un objeto mágico, que podría aliviar sus preocupaciones, si bien el remedio puede ser peor que la enfermedad.
    Acá nos encontramos frente a toda una reflexión acerca del materialismo y la avaricia, apetitos que si no los controlamos nos pueden destruir.
    Una de las historias que más me han gustado de esta antología, más considerando que este segundo tomo lo he encontrado muy irregular; sin embargo, no es una obra de ciencia ficción, sino de fantasía y hasta se podría decir que de horror sobrenatural.  No obstante, cuando esperaba un final a la altura del resto del cuento, este me ha parecido decepcionante y/o ambiguo.
 
10. El sexo y/o el Señor Morrison (Carol Emshwiller).
 
    Avanzo en esta antología y a punto de acabar el segundo tomo (lejos más flojo que el primero) y me voy convenciendo más y más que Ellison escogió a la mayoría de estos autores por "amiguismo"; algunos de ellos- la mayoría menos mal- talentosos escritores de ciencia ficción ya consagrados y otros como esta señora, de la que nada sabía antes de leerla aquí- y no me interesa volver a encontrármela en parte alguna- que generalmente escribían mainstream y por alguna oscura razón pretendieron- alentados por ya saben quién- participar de este proyecto; al final a estos les salió algo "raro", en el mejor de los casos un texto bello - como el que encabeza este volumen- y en el peor de los casos- como sucede con este que ahora comento- algo producto de no sé qué drogas y/o mente febril.
    La historia- si es que hay algo que se puede llamar así en este texto, que definitivamente me desagradó- trata de un ser femenino- a veces pensaba que era una rata- obsesionado con un hombre grande y/o gordo, en especial con su cuerpo.  La criatura lo observa y se hace todo un "caldo mental" con el objeto de su deseo.
    ¡Ah, por cierto! Si esta es una visión peligrosa, lo será, tal vez, por lo polémica que pudo ser en su tiempo y hoy para nada censurable.
 
11. ¿Cantará el polvo tus alabanzas? (Damon Knight).
 
    Casi un microcuento (3 páginas), este breve texto logra conmoverme mucho, más que varias de las rarezas que aquí encontramos.
    En un futuro indeterminado, se declara el Apocalipsis bíblico. Dios desciende a la Tierra, junto a sus ángeles para emitir el Juicio Final; empero, todos estos se encuentran con un lamentable escenario, que hasta el mismo Creador queda perplejo.
    Un sentido llamado de atención, acerca del curso que lleva la política internacional y los conflictos bélicos (cuando se escribió este relato, la Guerra Fría estaba en su apogeo y, creo, se encontraba en desarrollo la Guerra de Vietnam; mientras que ahora sigue la disputa de Rusia-Ucrania) y el papel que cumple Dios en nuestras vidas.

viernes, 9 de diciembre de 2022

Saboreando de nuevo viejas pesadillas (I)

Presentación.
 
     En plena década de los sesenta, época tumultuosa llena de revoluciones y que hasta hoy en día vemos sus repercusiones, incluso la ciencia ficción tuvo su propio remezón e invitación al cambio para adaptarse a nuevas ideas, que rompieron con viejos paradigmas. Esto es lo que se llamó New Wave (Nueva Ola en nuestra lengua), en la que tuvo un papel predominante un viejo conocido de este blog, Michael Moorcock, quien por medio de una revista especializada en el tema impulsó otro tipo de historias, ahora más centradas en el llamado "espacio interior", promoviendo las ciencias sociales como la psicología y la sociología, en vez de las narraciones más positivistas ambientadas en el llamado "espacio exterior".  Todo esto empezó en Inglaterra y a ello se agregaron, cómo no, los escritores gringos.
     El interés por este tipo de ciencia ficción, cobró fuerza en Estados Unidos y fue así que un "joven" autor norteamericano llamado Harlan Ellison (comenzando para entonces la treintena de su vida), ideó algo que hasta entonces no se había hecho: crear una antología de cuentos originales, hechos en exclusiva para dicha colección, de parte de lo más graneado del género.  El libro en cuestión se llamó Visiones Peligrosas, siendo publicado por primera vez en 1967 y teniendo a más de 40 autores y cuentos a su haber.  El nombre de la colección se debe a que nos muestra distintos tipos de futuros catastróficos, unos más que otros, muchos de ellos bastante polémicos para su época, en especial al abordar de forma explícita los temas del sexo y la drogadicción.
    La mayoría de los escritores que hicieron su aporte para este volumen, pertenecían a la nueva camada de la ciencia ficción, de modo que por lo mismo Visiones Peligrosas se volvió uno de los mayores referentes de la mentada New Wave.  También encontramos en sus páginas a artistas más veteranos, quienes bien se adaptaron al más actual estilo y lo sugerido por Ellison; entre estos últimos cabe destacar nada menos que el "Buen Doctor", Isaac Asimov, quien prefirió contribuir con una introducción (tan divertida como el resto de sus trabajos del mismo estilo).
     Harlan Ellison presenta a cada colega, dando algunos sabrosos datos sobre sus biografías y bibliografías, sin limitarse en elogiarlos.  Por otro lado, le pidió a estos que al final de cada cuento, agregaran algunas palabras a manera de comentario/explicación de su propia obra.
     El libro incluye unas ilustraciones para cada relato, que imitan en algo la estética de los murales latinoamericanos, pero que en estos casos encuentro bastante horribles.
    Para la versión en español, la antología se editó en 3 tomos y de ese modo iré compartiéndoles mis impresiones a medida que vaya acabando cada uno de ellos.
    Esta famosa colección me la leí en mi juventud, en los años noventa, aunque solo los tomos I y III, pues el del medio solo tiempo después conseguí.  Bien poco recordaba de tales lecturas, aunque me había quedado con una gran idea al respecto.  Ahora, ya menos ignorante, me he hecho nuevas impresiones, que feliz las expongo a ver si alguien se entusiasma en leerlas por su cuenta.  Ojalá se me retribuya con algún comentario al menos, que bien fome es sentir que uno escribe para nadie.
 
1. El Canto del Crepúsculo (Lester del Rey)
 
    Una poderosa entidad cósmica escapa de sus captores, que por largo tiempo le han hecho la vida imposible.  Cuando cree llegar a un planeta donde supuestamente podría estar a salvo, se da cuenta de su error demasiado tarde.
    El trasfondo moral de esta breve historia (unas 5 páginas), nos invita a reflexionar acerca del valor que le damos a nuestra tradición y todo lo que fue sagrado alguna vez ¿Avance es sinónimo de la pérdida de toda inocencia?
 
2. Moscas (Robert Silvenberg).
 
   Un astronauta se convierte en el único sobreviviente de un accidente en el espacio y por lo mismo es rescatado por unos alienígenas avanzadísimos, los cuales lo intervienen quirúrgicamente para salvarlo, haciendo ciertas intervenciones en su cuerpo con un propósito bastante siniestro; es así que el hombre, ahora "mejorado", regresa a la Tierra para cumplir su nueva misión.
   Una historia que comienza engañosa, como si se tratara de una visión positiva de las inteligencias extraterrestres, que luego se vuelve un relato despiadado (aunque no de manera explícita), para indagar en la moralidad acerca de la empatía, la falta de esta y la curiosidad como una faceta de la monstruosidad, que puede habitar en quien tiene hambre de conocimientos y nuevas experiencias, careciendo por completo de límites morales para conseguir sus propósitos.


 
3. El Día siguiente a la llegada de los Marcianos (Frederick Pohl).
 
    Los marcianos han arribado a la Tierra (y supuestamente solo a Gringolandia), lo que provoca la expectación de todo el mundo.  Son extraños y eso provoca hasta chistes de muy mal gusto.
    Lo que comienza de forma interesante, termina decepcionando (al menos en mi caso), puesto que cuando se espera suceda algo impactante (como una gran revelación sobre esta especial visita a nuestro planeta), todo termina de forma abrupta.
    Detrás de esta narración aparentemente anodina, encontramos una crítica a la intolerancia y en especial a la de los yanquis, con su racismo explícito o escondido según sea el caso.  La idea de la otredad, donde los emigrantes acomplejan a muchos "autóctonos", se proyecta en este relato de humor negro.
 
4. Jinetes del Salario Púrpura (Phillip José Farmer).
 
    ¡Tantas flores que le tira Harlan Ellison al autor y su cuento en la introducción y yo tan entusiasmado de releerme esta historia! No recuerdo qué impresiones me provocó este texto en mi juventud y el cual es, más encima, el de mayor extensión de la antología (¡Cerca de 80 páginas!); no obstante, esta vez con suerte llegué a pasar las primeras 10 páginas.  Con un lenguaje bastante "osado" para la época, nos cuenta algo que, al menos para mí, no tiene pies, ni cabeza.  Así que nunca supe para dónde iba la supuesta historia de este no-cuento.
 
5. El Sistema Malley (Miriam Allen deFord).
 
    Primero partimos con varios relatos pequeños, que supuestamente nada tienen que ver entre sí, salvo el hecho de que sus protagonistas son criminales violentos de todo tipo y bastantes deplorables tales como pedofilia, xenofobia con asesinato por odio, rapto y canibalismo.  Luego nos enteramos de que todas estas personas, son procesadas por un sistema judicial que implica hacerlos recordar una y otra vez sus pecados.
     Una intensa reflexión acerca de la propensión humana a la oscuridad y la naturaleza de la justicia, en cuanto a cuán correcta es esta y si su ejecución se equipara o no a lo correcto como castigo y posibilidad de rehabilitación
 
6. Un Juguete para Juliette (Robert Bloch).
 
     A petición del propio Harlan Ellison, el autor de Psicosis (Psycho en inglés) retomó al famoso asesino serial victoriano Jack el Destripador, para transportarlo al futuro.  Cabe mencionar que años antes de escribir esta historia, para Visiones Peligrosas, Bloch había realizado un famoso relato de horror y en el que convertía al asesino de prostitutas, en un sujeto de carácter sobrenatural, el cual seguía joven y vivo en el presente de cuando realizó tal obra (de 1988 y los años cincuenta del siglo pasado).  Sin embargo, en esta ocasión prescinde del elemento fantástico, para crear una obra de ciencia ficción.
    Jack el Destripador es abducido y transportado a una ciudad terrestre del futuro lejano.  Allí es llevado con la intención de convertirlo en un juguete sexual y luego deshacerse de él.
     Una historia bastante osada para la época, violenta y muy erótica, en la cual incluso se sugiere la bisexualidad de uno de los personajes.
    De gran intensidad, pese a no ser un texto muy extenso, nos presenta distintos niveles de maldad y deshumanización, demostrándonos la podredumbre que puede llegar a habitar dentro de nosotros y que se hace inaceptable.



7. El Merodeador en la Ciudad al borde del Mundo (Harlan Ellison).
 
     El compilador y artífice de la importante antología, que hoy nos ha comenzado a reunir, le pidió permiso a su amigo Robert Bloch para continuar el cuento anterior.  Es así que este relato, mucho más extenso e incluso superior al que le precedió, sigue las andanzas del psicópata victoriano por una urbe futurística y en medio de una comunidad tanto o más desquiciada que él.
    Ellison se da el tiempo de ahondar en el pasado del personaje, revelándonos las motivaciones de sus actos y de ese modo entregándonos a un sujeto complejo, con un código ético inesperado que le otorga cierta humanidad, pues sus asesinatos al menos en esta versión no son impulsados por la crueldad.
    Las descripciones y técnicas literarias de esta pieza, hacen que leerla sea un placer, si bien hay que advertir que el texto no da concesiones a sus destinatarios y es bastante gráfico.  Por otro lado, el loco mundo en el que se mueve el protagonista, pese a su rareza, se siente tan real e impactante, que la capacidad del autor para darle verosimilitud es increíble.
     Muchos años después, en plena década de los noventa, J. Michael Stracinsky le haría un precioso homenaje a su maestro Harlan Ellison- consultor especializado de la serie de televisión Babylon 5, creada por Stracinsky- en el episodio El Regreso del Inquisidor, de la segunda temporada, al darnos una versión aún mucho más humanizada de Jack el Destripador, claramente inspirada en el citado cuento.
 
8. La noche en que todo el tiempo escapó (Brian Aldiss)
 
    La humanidad ha conseguido controlar el tiempo (ojo, no me refiero al clima), aunque no lo hace con propósitos investigativos y/o para mejorar su calidad de vida, sino como un medio para satisfacer su hedonismo.
    El cuento no solo nos muestra el egoísmo y la ceguera, por el uso descarado de los recursos naturales; sino que, por igual, es una reflexión sobre los desastres provocados, por la manipulación incorrecta del medio ambiente.
    Con algo de humor y un lenguaje a medias entre el técnico y la prosa poética, su final sugerente, aunque claro, nos invita a disfrutar del presente y que muchas veces no sabemos apreciar, pegados con la idea de que "todo tiempo pasado fue mejor".

Esta es la humilde edición que poseo yo, aunque en peor estado.


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