viernes, 14 de julio de 2017

Los blogueros que admiro. Tercera parte: Entrevista a Mauro Vargas de “Léase a Plena Noche”.


     Quienes me conocen bien saben que a la hora de escoger una buena historia, lejos mis favoritas son las de terror (incluso más que las de superhéroes).  Sin embargo como me he vuelto “exquisito” con el pasar de los años, ya no veo y leo tantas de este tipo como antes, pues me acostumbré a solo dar mi tiempo a los mejores.  Muchas horas y demasiados recuerdos valiosos para mí les debo a todos esos autores y títulos, que se han quedado prendado en mi corazón: Edgar Allan Poe, Lovecraft, Stephen King, Anne Rice, Robert Mc Cammon, Fredy Kruegger, John Carpenter, Stuart Gordon y un largo etcétera han tenido en más de una ocasión un lugar en mi blog. 
      Fue justamente debido a esta pasión que desde niño albergo por las narraciones espeluznantes, que tuve la dicha y el honor de que Mauro Vargas se fijara en mi página, algo muy valioso para mí, ya que en materia de “sustos”, mi colega colombiano lejos sabe mucho más que yo.  Adentrarse en su página es profundizar como en ninguna otra parte que conozco de la blogósfera, en la opinión de un experto sobre estas ficciones y a veces acerca del horror real que se haya a la vuelta de la esquina.  Además Mauro escribe con una perfecta mezcla de sencillez y erudición, propia de alguien culto y humilde, que vez que me paso por su “casa” es difícil no tentarme con todo el material que posee; sus recomendaciones son ley para mí.
      Un detalle muy significativo para mí, viene a ser el hecho de que a ambos, en distintas partes del planeta, nos marcó la revista Fangoria, de la cual saqué el nombre de mi blog (de una de sus secciones durante su primera etapa en español).  Solo gracias a esta entrevista he llegado a saber tan delicioso punto en común más.
      Por cierto, espero tener pronto en mis manos los números de su genial revista, que me encantaría y para mostrarles a mis ami@s mis humildes colaboraciones en ella.

Mauro y su compañero de oficina ¿Quién es quién?

 
1- Preséntate en no más de 200 palabras

Nací en Cali, Colombia, en el 92, y resido en Bogotá desde hace catorce años. Fanático de las historias de terror. Colecciono a los autores de la segunda mitad del siglo XX y a veces tengo el descaro de despreciar algunos clásicos. Doy la vida por la salsa y demás géneros tropicales. La música es mi gran pasión. Los libros, un fetiche, un vicio irremediable. La escritura, un gusto adquirido que me quita el sueño.

2- Cuéntanos acerca del origen de tu página

La primera reseña que publiqué en internet fue en el blog de la librería de un amigo. Escribí algunas más y las compartí en redes. Pronto otro amigo, gran coleccionista de Stephen King que para ese momento ya tenía su blog, me invitó a crear el mío. Y así lo hice. La idea de abrir un espacio y diseñarlo me parecía divertida. Primero se llamó Pulp Terror y publicaba textos sobre cine y literatura muy variada. Luego me di cuenta de que necesitaba enfocarlo dado el título, así que eliminé la sección de cine y me dediqué de lleno a los libros de terror. Pero entonces advertí que no toda la literatura que allí reseñaba era pulp, así que me senté a pensar. Rebauticé el blog como Friki Mortis (Nótese mi poca habilidad con los títulos) y seguí adelante, más cómodo con el aspecto de sitio, escribiendo sobre literatura de horror.
Estaba estudiando literatura en la universidad y pese a que mi rama era la creación, la edición me llamaba poderosamente la atención. En ese momento tenía gran interés en las publicaciones de comienzos de siglo, revistas como Weird Tales, Amazing Stories y los cómics de Creepy y Tales from the Crypt. Y sumado a esto, adquirí en la librería siete revistas Fangoria de números variados que iban de los ochenta a los noventa. Fue una de las mejores compras de mi vida. La diagramación, los colores, las fotografías, la seriedad con la que se abordaba la escena del cine y la literatura del género, los artículos. Todo eso me fascinó y me llenó de muchas ideas porque combinaba lo que yo quería escribir en el blog con el formato impreso.
Por esos años, junto con dos amigos de la universidad, nos lanzamos a publicar una revista de cuentos de géneros populares llamada El tintazo, un intento de emular a las revistas anteriormente mencionadas. El proyecto solo llegó a dos números impresos y a un tercero inexistente que iba a ser un especial zombi. La cosa no funcionó, pero con ella maté mis demonios: esa revista me enseñó a qué hacer y qué no hacer, a tener criterio, a tomar malas decisiones y saber evadirlas, y aprendí aspectos editoriales a punta de equivocaciones y sentido común. El proyecto fue valioso, una gran escuela, pero no había podido hacer lo que en verdad quería: una Fangoria propia, un espacio que hablara sobre el horror en todos sus ámbitos.
Con el pasar de los días decidí volver a renovar el blog. El título que tenía ya no me gustaba, no lo sentía acorde a la temática, así que comencé a pensar de nuevo. Una noche, de regreso a casa en el bus, encontré la clave. Sería un homenaje a una de las antologías de Hitchcock que más me había gustado, Historias para leer a plena luz. Comencé a jugar con el título y llegué al nombre actual: Léase a plena noche, un nombre que representaba todo lo que siempre quise transmitir.
Y como estaba dispuesto a satisfacer mi sueño de crear mi propia Fangoria, adquirí el dominio, me puse a experimentar con diferentes plantillas y códigos HTML, y sumé a las reseñas de libros otras de cine y algunos artículos. Luego decidí volver al campo de la edición imprimiendo la revista que lleva el mismo nombre y que ha tenido gran aceptación entre los lectores. Y los proyectos que tengo en mente no dejan de crecer, así que continúo explorando y renovando. El blog ha sido un camino hacia un sueño que se sigue construyendo.

¡Armando el nuevo número de la revista!

3- ¿De qué trata tu blog?

Es un espacio en el que comparto puntos de vista sobre el horror en general a través de artículos y reseñas. Lo que me motiva es hablar de obras que han sido olvidadas o poco comentadas, especialmente de la era pop del género. No me gusta hablar de los clásicos porque ellos ya están por encima del bien y del mal. ¿Para qué otro artículo u otra reseña sobre Edgar Allan Poe intentando resaltar una genialidad de la que toda la humanidad es consciente? Prefiero, y me parece más valioso, hablar de la novela que inspiró la película de Wes Craven Deadly Friend, escrita por una desconocida Diane Henstell.
Cuando escribo, no me gusta hacerlo en clave de recomendaciones, porque no soy nadie para decir qué vale la pena y qué no. En realidad, creo que pretender hacerlo es un atrevimiento. Así que trato de mantenerme en la subjetividad total, sin querer buscar verdades absolutas, inexistentes en cualquier ámbito artístico. Cuento, además, con escritos de amigos tanto de mi país como del exterior. Elwin ha tenido la amabilidad de compartir un par de sus textos, no solo para la revista impresa sino para la página. Justo ahora, la página funciona como complemento de la revista. Quisiera poder abrirle más campo a la literatura y cine de terror latinoamericanos, entrevistar autores, directores, tener algunas primicias, convertir el proyecto en esa Fangoria latinoamericana que tanto deseo.
Algunos habrán visto que he cambiado de diseño muchas veces; se debe a que el proyecto ha sido desde su inicio una constante búsqueda de algo que ya parece ver su forma definitiva. Ahora lleva el nombre de LA PLENA NOCHE, el sello bajo el que se cobijarán los actuales y nuevos proyectos que tengo planeados. Pero es un proceso largo que comenzó sin querer hace cinco años y que ha ido trazando su propio camino. Alcanzar la meta con este proyecto requiere inversión de tiempo y económica y debe hacerse despacio, dejándolo crecer al ritmo adecuado.

 4- ¿Qué satisfacciones te ha traído lo que haces?

El blog ha sido un caballito de batalla. Me mantiene activo con la escritura y con el aprendizaje sobre estos géneros. Me exige una disciplina necesaria para no fracasar en este oficio de la creación. Me invita a investigar, a tener los oídos y ojos siempre atentos.  Ha sido una gran escuela no solo en el desarrollo de un estilo para organizar y transmitir ideas, sino que me ha llevado a asumir el desafío del trabajo editorial con seriedad y proponérmelo como un compromiso vital. Me ha llevado a intentar, fracasar, aprender y volver a intentarlo, y me demuestra que el potencial de este proyecto sigue latente, pues en lugar de estancarse sigue evolucionando y evocando ideas muy atractivas para materializar. No puedo estar más agradecido con el blog.

 5- ¿Cuál es la cercanía de tu gente (pareja, familia, amigos…) con tu labor en el blog que posees?

En esta ciudad en la que llevo catorce años he estado siempre al lado de mis padres. Sin mucho escándalo me han apoyado siempre con mis proyectos. Ahora que el blog ha entrado en una etapa productiva que requiere más esfuerzo —seleccionar textos, escribir más, editar, diagramar, imprimir, distribuir— ellos siempre han estado allí, creyendo en lo que hago. A veces pienso que su fe en el éxito de estos proyectos excede a la mía.
Su amigo Alejandro Torres leyendo su propio texto.
     Mis amigos han sido invaluables también. Debo agradecer, especialmente, a toda esa familia tan variopinta que se ha construido en «Árbol de tinta», mi librería de cabecera. Su dueño, Alejandro Torres —otro entusiasta del horror—, además de ser el primero en invitarme a escribir una reseña para su blog, ha estado enterado siempre de mis proyectos, me ha animado a seguir adelante, me abrió un espacio en sus anaqueles para los primeros y pocos ejemplares de la revista que salieron a la venta hace dos años, me dio su opinión sincera sobre el resultado de cada ejemplar y me ha regalado sus textos para incluirlos en cada número. Debo a gradecer también al resto de clientes que nos hemos vuelto familia alrededor de ese pequeño e invaluable espacio en el centro de la ciudad. Todos han tenido que ver con la revista, muchos de ellos publican también allí, y me empujan siempre a continuar creciendo con el proyecto.
No podría estar mejor respaldado.

6- ¿Cómo es el proceso que tienes por lo general para escribir tus entradas?

Yo soy un procrastinador confeso. Escribir todo de una sola sentada me ha funcionado siempre. Cada trabajo de la universidad lo hice a última hora y siempre salí bien librado. No puedo dosificar el trabajo. Si comienzo algo no puedo parar hasta terminarlo. Cada ejemplar de la revista lo diagramo en dos jornadas extensas que me obligan a estar despierto hasta el amanecer, pero ya no tengo remedio. Pero el blog, así como la escritura de ficción, me han obligado a dejar esos vicios cuando se requiere.
Cuando termino de leer un libro, dejo pasar un par de días antes de sentarme a escribir. De igual manera hago con las películas, aunque siempre hay ocasiones en que una obra me deja tan satisfecho y entusiasmado que la escritura no da espera. Para los artículos, justo cuando descubro un tema interesante para escribir, dejo que se macere en mi cabeza varios días. Solo me siento a escribir cuando creo que todos los elementos están dispuestos y tengo entre manos una primera oración suficientemente atractiva para comenzar a redactar. Odio sentarme a pensar frente a la pantalla.

 7- ¿Cómo equilibras el resto de tu vida y tu tiempo con tu trabajo en la página?

Siempre trabajo en las noches. Y como si de una obra de Coelho se tratara, el universo ha conspirado para poder funcionar cómodamente en esas jornadas vampíricas. Desde que escribí mi tesis —hace dos años— me levanto al mediodía y me acuesto al amanecer. Ahora estoy haciendo una especialización en escritura para productos audiovisuales en la noche. Aquello no pudo ser mejor regalo, pues al llegar a casa me puedo permitir trabajar hasta las tres o cuatro de la madrugada sin problemas. Mi jornada nocturna sigue siendo esencial.
Ahora estoy haciendo lecturas múltiples. Por la tarde antes de ir a clase y en la madrugada, leo novela. En el transporte público leo cuentos. Y trato de mantener el ritmo para escribir en el blog y actualizarlo con frecuencia (el manejo de las redes sociales me vuelve loco. Soy muy olvidadizo). Veo cine cuando me queda algún tiempo libre, a veces en rachas de una película diaria, o en dosis de dos o tres los fines de semana, sin mencionar los descubrimientos televisivos haciendo zapping en las madrugadas.

8- ¿Qué autores lees? Expláyate lo que quieras.

Mi escritor de cabecera es Stephen King. Es el único autor que leo con pasión, al que sigo fielmente con cada obra que publica. De resto, acepto en mi biblioteca a cualquier autor de terror del siglo XX. Me gusta mucho Dean Koontz —del que estoy comprando cada libro que encuentro—, John Saul, Ray Bradbury y Robet McCammon. Admiro mucho también a Mario Mendoza, autor colombiano de novela urbana, una rareza de la literatura popular en un país que ha sido tan godo con sus escritores (no, Gabo no es santo de mi devoción). En un ejercicio ocioso que estoy haciendo en aras de rescatar del olvido a best Sellers de antaño (tengo en mente un blog dedicado a estas grandes SOBRAS de la literatura universal), he descubierto la increíble capacidad de contar historias de Irving Wallace. De resto, leo cualquier cosa que merezca la pena leer. Creo que, con el tiempo, cuando uno se descubre «lector», se pierde la disposición a aventurarse y sorprenderse. Comienzas a seguir a ciertos autores o géneros y los compras a ciegas, sin detenerte ya en la sinopsis y decidir si vale la pena o no leer cada historia. Te pierdes de un universo rico de historias que están fuera de tu zona de confort. Así que intento no perder eso, dejándome seducir por historias atractivas que me inviten a leerlas, sin importar quién las escribe, si es o no un clásico, a qué género pertenecen o si son avaladas o despreciadas por la crítica.

 9- ¿Qué películas y/o series recomiendas? Danos tus razones.

Quisiera ser más cinéfilo de lo que soy, pero me cuesta. No hablaré de los clásicos, porque esos ya son buenos por sí solos.
Si he de recomendar cine, nombraré a Brian de Palma, uno de mis directores favoritos. Pese a que es famoso por su tríptico del crimen —Los intocables, Carlito’s Way y Scarface—, yo prefiero exhortar a que les den un vistazo a dos películas fantásticas, dos thrillers soberbios: Vestida para matar y Doble cuerpo.
Recomiendo el cine de Paul Verhoven, especialmente Total Recall —una de mis obsesiones cinematográficas—, por la precisa combinación de acción, gore y una ciencia ficción mesurada, sin tanta grandilocuencia (detesto la ciencia ficción estilo Star Wars o Star Trek).
El cine de acción de John McTiernan con Depredador y Duro de matar (y su segunda parte), uno de esos cineastas que capturaron todo el espíritu de su década, redefiniendo varios de los lugares comunes de este género.
Como películas individuales, la inmortal Matilda de Danny de Vito, un alegato a la adultez y la pérdida de la inocencia a la que conlleva. Una oda al delicioso privilegio de la lectura.
Breakdown, con Kurt Rusell, un thriller explosivo, desbordante de suspenso, injustamente olvidado.
Killer Joe, un drama y thriller dirigido por William Friedkin, para gozar de la dirección de este realizador eternamente conocido por El exorcista. Desasosegante, sucio, violento, con un fantástico Matthew McConaughey haciendo de policía corrupto.
Los niños invisibles, de Lisandro Duque Naranjo, una película colombiana que de alguna manera define cómo debería manejarse la fantasía en Latinoamérica (está gratis en YouTube).
Misery y Buscando a Forrester, dos títulos preciosos sobre el acto de escribir.
Deep Rising y las dos primeras partes de The Mummy de Stephen Sommers, uno de los pocos que sabe combinar el horror con la acción sin que se vuelva una parodia.

En materia se series soy un tipo muy descuidado. Me puede gustar The X-Files de la misma manera como me gusta ¿Quién da más? O El precio de la historia. Si es televisivo, lo veo todo con el mismo encanto. Pero intentaré disparar algunos recomendados:
Escalofríos y ¿Le temes a la oscuridad?, porque son los culpables de que la generación de los noventa seamos adictos al terror. Dos series inmortales, con un legado importantísimo para el género.
American Crime Story: nunca me gustó la propuesta de terror de sus creadores (American Horror Story y Scream Queens), pero este retrato criminal sobre el caso de O. J. Simpson es simplemente asombroso. Está filmado con una precisión milimétrica que evoca la década de los noventa a la perfección, además de poseer fantásticas interpretaciones de aquel elenco de primera línea (destaco especialmente el soberbio papel de Sara Paulson).
Tres comedias perfectas: Seindfeld, Mad About You y Will and Grace, porque sus guiones son obras maestras de la escritura televisiva.

 10- ¿Algún post favorito que poseas? ¿Por qué?

Ninguno en particular. Trato de que el próximo sea mejor que el anterior.

11- Cuéntanos acerca de la revista en papel que diriges.

Yo deseaba saciar las ganas de hacer una revista estilo FANGORIA y desde junio hasta octubre de 2015 imprimí los cinco primeros números. Fueron muy variados: incluí entrevistas, artículos, reseñas, cuentos e ilustraciones. Decidí comenzarla con un tiraje pequeño, pero mes a mes se agotaban más rápido, así que tuve que comprar una impresora exclusiva para el proyecto y pasar de imprimir veinte o treinta a cincuenta. Hicimos lanzamiento en una de las librerías y cada número se vendió. Me sorprendió la aceptación que tuvo.
Es difícil comenzar un proyecto así, porque si haces convocatoria puede que no lleguen suficientes textos, o que los que lleguen no valgan la pena. Quisiera pagarle a quienes han escrito, pero el dinero te alcanza para financiar el mismo proyecto. Por eso me di a la tarea de cazarlos y reunirlos, contando siempre con la buena voluntad de los colaboradores. Varios amigos participaron de cada número. Sin embargo, el tiempo es implacable. Cuando imprimes mensualmente, no has terminado de distribuir una y ya necesitas tener lista la siguiente. Para el sexto número ya no tenía material.
El proyecto estuvo detenido hasta junio de 2016. Decidimos retomar la revista lanzando un especial sobre El Diablo. Junto con Alejandro, mi amigo librero, planeamos replantear el enfoque de la revista, sacando números monotemáticos y solo cuando hubiera material que valiera la pena publicar, sin someternos a una periodicidad. Las portadas comenzaron a salir a color y poco a poco la revista fue adquiriendo su propia identidad. Queríamos que cuando la gente la viera, supiera que se trataba de Léase a plena noche. Tiene una estética que recuerda a las publicaciones pulp, a dos columnas y una diagramación clásica que combina texto e imagen, toda en blanco y negro. La revista ha ido creciendo mucho más. Los lectores se han multiplicado y la están coleccionando. Esos primeros ejemplares, ahora descatalogados, se han vuelto blancos de los coleccionistas. Cada vez debo imprimir más ejemplares. El número más reciente es el nueve, dedicado a los asesinos que fabricaban objetos con sus víctimas, y estamos en un momento crucial no solo preparando el décimo número, sino mirando cómo ampliar la distribución, llegar a otras ciudades del país y, por qué no, a otros territorios del continente. Hay mucho trabajo por hacer.

La revista...En el tomo dedicado a "It" hay un texto mío ;-)

 
12- ¿Por qué el terror y no otro tipo de historias?

Es una pregunta que me hago a veces y no logro sistematizar los caminos que me llevaron al género. Sencillamente había algo atractivo en el misterio y el miedo. La televisión es la gran culpable de esa seducción. Series como Scooby Doo dónde estás, Coraje, el perro cobarde y Escalofríos (al igual que los libros en los que se basa), así como las películas enlatadas que pasaban en canales locales como IT, Leprechaun y Payasos asesinos del espacio exterior, al igual que las de más tarde en la noche y que intentaba ver luchando contra el sueño, despertaron gran interés en mí. Y no es por la necesidad de pasar miedo. Disfruto el horror en otros planos estéticos: las atmósferas, las historias que yacen bajo los sustos, los personajes. Me gustan los universos donde habita el miedo. Me parecen atractivos. Y ahora, cuando soy más consciente de este gusto particular, descubro que el horror es necesario para poder convivir con las preguntas que no podemos responder. Es un escape a la detestable realidad en la que vivimos, pero también un distanciamiento que nos permite examinarla desde otro ángulo y nos invita a explorar los sentimientos oscuros del espíritu, porque es allí donde se originan los males de nuestra especie. Solo en el horror podemos exaltarlos y examinarlos y quizás comprenderlos. Además, nos hace conscientes de que el mal no se puede evitar ni remediar, sino que debemos aprender a combatirlo y convivir con él, porque hacen parte de nuestra naturaleza. Siempre estará entre nosotros.

13- Para finalizar… ¿Qué le dirías a tus futuros lectores para animarlos a adentrarse en tu espacio en la blogósfera?

Como le dijo Drácula a Jonathan Harker: bienvenidos a mi morada. Entren libremente, bajo su propia voluntad, dejen un poco de la felicidad que poseen.

Con sus amigos de Árbol de Tinta.

4 comentarios:

  1. Es un placer y un honor participar de este espacio que has creado. Me alegra que encuentres algo valioso en mi rincón del horror. Trato de hacerlo lo mejor posible.
    Gracias por la oportunidad. Un abrazo, Elwin.

    - Mauro Vargas.

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    1. Los agradecimientos te los debo yo, por todo lo que significa tu página y por darte el tiempo de participar en esta iniciativa mía.

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  2. Muchas gracias Elwin por darnos a conocer a otro gran bloguero, saber un poco más de sus motivos para escribir y que nos comparta algo de su experiencia.

    Un gran saludo a Lease a plena noche, un placer conocerlo.

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    1. Es increíble cómo el tiempo pasa tan rápido y ya llevo 3 entregas de esta serie de posts, que comencé contigo. Se vienen al menos 3 más. Otra vez te doy gracias por dedicarle tu tiempo a lo que hago.

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