Entre septiembre del 2008 y enero del presente
año, se emitió a lo largo de gran parte del mundo una serie de ciencia ficción
con elementos de horror que rápidamente se convirtió en un clásico moderno de
la televisión: Fringe, programa co-creado por nada menos que J. J. Abrams
(responsable de series de culto como Alias y Lost, así como director
de éxitos del cine como la precuela de la serie de Star Trek, el filme de
ciencia ficción retro Super 8 y Misión Imposible III),
Alex Kurtzman y Roberto Orci (ambos guionistas de los filmes de Los
Transformers y la ya mencionada película de Star Trek, aparte de
trabajar como guionistas en la misma Alias y antes en series como Xena:
Princesa Guerrera y Hércules). A lo largo de sus cinco temporadas y 100
episodios, Fringe consiguió un montón de nominaciones y premios, aparte de
una enorme cantidad de seguidores que hoy en día lamentan su cancelación, así
como muchos de ellos manifiestan su pesar hacia la “polémica” quinta temporada
suya.
La
serie en sí trata acerca de una secreta división del FBI que investiga y
resuelve extraños casos criminales ligados a lo que hoy en día se llama ciencia fringe, o sea, la presencia de
adelantos científicos y técnicos que en apariencia parecen mágicos y/o
sobrenaturales, como lo serían mutantes, enfermedades propias de la
manipulación genética, teletransportación, habilidades psiónicas tales como telepatía,
piroquinesis y muchas más. A lo largo de
sus aventuras, el equipo llega a entrar en conocimiento de la existencia de un
universo paralelo en el cual hay unas cuantas diferencias interesantes con el
nuestro y cada uno de este lado posee su propio gemelo, a su vez como se
enteran de que unos extraños hombres calvos han estado a lo largo de la
historia siendo testigos de los eventos de mayor repercusión, llamándolos los Observadores. Considerando lo anterior, los protagonistas
intervendrán tanto en lo correspondiente al universo alternativo, como con los Observadores, de modo que no sólo
interactuarán entre sí, si no que además habrá toda una crisis con estos dos
que tendrán gran impacto en la trama del programa.
Si
bien Fringe
tiene como centro del protagonismo a un trío de personajes en los que
recae gran parte del elemento dramático, como es costumbre en las series
televisivas de este tipo, posee unos cuantos personajes secundarios que desde
un principio logran no sólo acaparar la atención del espectador, si no que
ganarse un rol mayor dentro de los capítulos y hacerse imprescindibles (esto
ocurre con al menos tres personajes más de la serie). En cuanto al papel que cumple el trío
principal de la serie (podríamos decir que los otros tres personajes serían el
“segundo” trío importante dentro del programa), la complementación entre estos
permite ver cada caso y sus consecuencias desde un diferente enfoque, lo que otorga
a los guiones un mayor atractivo al ver cómo cada uno de estos personajes asume
su individualidad, decisiones y actos en cuanto a lo que les toca vivir.
Ligado a lo anterior, es que el programa en sí haya sido considerado
como sucesor de la ya recordada serie de Los Expedientes X y de la cual los
autores de Fringe en ningún momento negaron su aprecio, como sus
influencias (es más, en un capítulo de la primera temporada se ve a los
personajes viendo un episodio de los mismos Expedientes X). Esta suerte de inspiración y homenaje de Fringe, bien
se puede observar tanto a la particularidad de sus historias que al menos hasta
la cuarta temporada corresponden al llamado “caso” de la semana (aún cuando al
igual que en Expediente X poco a poco se fue desarrollando una trama central
y unificadora, en este último caso relacionada con las propias crisis sobre el
universo alternativo y los Observadores), como también en el hecho de que sus
personajes fuesen en su mayoría agentes del FBI. A su vez tal como lo que bien sucede con la
pareja de Fox Mulder y Dana Scully en la serie de Chris Carter, en Fringe
la diferencia de personalidades, opuestas hasta cierto punto y
claramente delineadas con maestría por los guionistas, en el desarrollo de la
serie misma llega a obtener el equilibrio suficiente para darle un carácter más
intimista y sobrecogedor a las relaciones interpersonales entre estos tres. A su vez otro elemento que la une a los ya
clásicos Expedientes X, es la idea de que tras los hechos
de mayor envergadura, es decir, los casos fringe
más complejos, existen unos cuantos responsables que desde las sombras
tienen un plan secreto para hacerse con el poder (siendo en el caso de Fringe
más de un individuo y un grupo de personas).
El
piloto de la serie fue de larga duración, superando con creces la hora sin
interrupciones en su emisión.
Posteriormente el resto de la primera temporada tuvo por sobre 50
minutos por capítulo, lo que salvo en las series de canales privados como
Showtime y HBO, en la actualidad no se acostumbra hacer; no obstante a partir
del resto de las temporadas, la media de los episodios sería del mismo metraje
de lo que hoy se otorga a un programa de televisión dramático (45 minutos
aproximadamente). Esto en parte debido
a que las audiencias en USA fueron bajando de forma paulatina, a tal punto de
que en más de una ocasión la serie estuvo a punto de ser cancelada y por esa
razón desde la segunda temporada les bajaron el presupuesto, lo que en el caso
de la temporada final se evidencia aún más por ya no contar con la
espectacularidad de antaño y poseer “tan solo” 13 capítulos.
Una
de las características de Fringe bien resulta ser su breve,
pero aún así originales créditos de apertura, luego de la introducción de cada
capítulo. Cada temporada tuvo su propia
modificación de estos créditos, los que corresponden a un cambio en el color y
a los conceptos que iban mostrando a lo largo de sus emisiones. Es así cómo desde la temporada inicial iban
apareciendo en pantalla términos ligados a la ciencia fringe tales como teleportación,
materia oscura, piedra filosofal, entre otros; en las segunda y terceras temporadas
hubo sendos episodios ambientados en los ochenta y en ellos varió la música y
la secuencia de apertura para hacerlos en el estilo de la época, con música
electrónica de por medio y gráficos computacionales propios de aquellos años,
más términos que en ese tiempo eran fringe
como computadora personal e ingeniería genética; como en la tercera
temporada la mitad de los episodios estuvieron ambientados en el universo alterno
y hubo unos pocos desarrollados en un futuro posible, aquí también la
presentación poseyó su propia apariencia; por último cuando en el episodio
número 19 de la cuarta temporada y en toda la temporada final la trama se
trasladó a otro futuro apocalíptico, el color de la secuencia obtuvo tonos
fríos y presentó frases que serían de gran significancia para la temporada como
alegría, pensamiento privado y libre
albedrío. El tema musical de los ya
célebres créditos de la serie, fue creado por el propio J. J. Abrams, quien ya
en su serie Alias había participado en su música; el resto de la banda
sonora fue compuesta por el habitual colaborador musical de Abrams, Michael
Giachino, además de los trabajos de Chris Tilton y Chad Seiter.
Antes
de cada tanda comercial, en pantalla se ve una imagen llamada “glifo”, la cual
corresponde a un ícono que corresponde a un lenguaje secreto que debe ser
descifrado por los televidentes más avezados; estos glifos corresponden a una
mariposa, una rana, una mano, algo parecido a humo y otros. Este código secreto es revelado en la llamada
Fringepedia.
Cada
una de las temporadas del programa posee su propia trama central y que se va
desarrollando de forma gradual entre un caso y otro, la cual a su vez va
sumándose a las de las temporadas posteriores para finalizar con una historia de
gran extensión que abarcará los 13 episodios de su finalización.
La primera temporada corresponde obviamente a
la reunión del grupo de personajes ligados a la División Fringe, no sólo el
trío central, si no que los seis en los que recae el show. Acá también aparecen dos agentes de
importancia, de los cuales sólo se verá uno de ellos durante esta temporada
inicial y el otro hasta principios de la segunda, para luego salir como
secundario hasta la tercera temporada.
La formación de la división Fringe implicará el reencuentro entre unos cuantos personajes que
se conocían desde mucho antes de los acontecimientos del Piloto, lo que a su vez será una nueva oportunidad para que los
entuertos de antaño se superen y se conozcan de verdad. A su vez es aquí cuando los que no tenían
idea de la existencia de un universo alterno se enteran de ello y poco a poco se
vaya develando que uno de estos viene de allá (aunque no tiene idea). Por otro lado, gran parte de los actos
criminales a los que se enfrentan los protagonistas, corresponden a los de un equipo
terrorista de científicos que desean traer un tipo de Apocalipsis al planeta.
Un capítulo memorable de la temporada inicial, aparte del
soberbio Piloto que prometió desde el principio estar frente a una más que
buena serie, es el segundo de ellos, The Same Old Story,
acerca de un asesino en serie que le arranca las glándulas pituitarias a sus
víctimas para superar su rara enfermedad que lo hace envejecer prematuramente
(todo en plan Los Expedientes X y sus famosos asesinos con anomalías
extraordinarias); también están The Arrival corresponde a la primera aparición del popular
personaje del Observador llamado Septiembre, quien tanta relevancia tendrá para
la serie; a su vez In Which We Meet Mr. Jones, corresponde a la introducción del
terrorista científico David Jones, de gran importancia en esta temporada y la
cuarta; Bound muestra cómo un horrible experimento usado con fines
criminales, es capaz de hacer crecer en el estómago de las personas una especie
de babosa gigantesca; The Transformation muestra un
monstruo inolvidable en la serie, que tendrá su particular regreso en la cuarta
temporada: Ability es otro episodio con grandes dosis de horror y donde se
ven los efectos provocados por una sustancia que sella todos los orificios del
cuerpo humano y a su vez en este capítulo los protagonistas descubren más de un
secreto que tendrá gran impacto para lo que más adelante vendrá; Unleashed
trata sobre otra horrible criatura creada por la ingeniería genética,
la cual acostumbra comer personas; There's More Than One of Everything es
el potente final de temporada que implica tanto el primer verdadero viaje al
universo alterno, como el regreso a la televisión del actor de culto Leonard
Nimoy (el mítico Señor Spock de la serie clásica Star Trek); cabe recordar
que Nimoy y Abrams son amigos y ya habían trabajado juntos en la precuela para
el cine de Star Trek y por esa razón contó con la presencia del destacado
actor en más de un episodio de la serie.
La
segunda temporada, tras los impactantes sucesos del final de la anterior y que
implicaron el viaje de uno de sus personajes principales al “otro lado”, así
como un encuentro muy especial que marcó historia en la televisión, llega a ser
aún mucho más espectacular. La trama
central de este segundo año tiene relación con los efectos que en el universo
alterno tuvo la intromisión de su universo gemelo, mostrando además las
versiones alternas de los personajes principales, así como las leves, pero
interesantes diferencias con este universo alterno; a su vez aparecen una serie
de criaturas metamórficas mandadas desde el otro lado en una especie de complot
de conquista y/o venganza.

En
cuanto a la tercera temporada, la cual resulta ser aún superior a sus
predecesoras, ésta transcurre entre los dos universos, habiendo capítulos
dedicados en exclusiva al otro lado; lo anterior, puesto que luego de otro
final de temporada extraordinario, uno de los protagonistas quedó atrapado en
el universo alterno y allí le hacen creer que pertenece allá, mientras que su
contrapartida se encuentra en el otro haciéndose pasar por su “gemelo”; sin
embargo los planes se complican cuando el espía comienza a sentirse atraído por
alguien de su equipo y a su vez entra a escena una máquina que bien puede
provocar la destrucción de uno de los dos universos. La temporada termina con el inesperado
sacrificio de uno de los protagonistas.

Si bien no llega a la espectacularidad de la
temporada anterior, la cuarta no deja de ser una verdadera obra de arte
televisiva (y más si se la compara con la que le seguiría, dando una finalización
que dejó disconformes a millones de seguidores). Su desarrollo argumental es claramente una
consecuencia de lo sucedido al final de la tercera, puesto que debido al
sacrificio de uno de los de la división Fringe, el curso de los hechos cambia
para ambos universos, puesto que con su acto este mismo personaje es eliminado
de la continuidad espaciotemporal, lo que altera por completo la línea de
tiempo y creando una alternativa; de este modo, en los primeros episodios se
puede ver cómo la vida continúa, tal como si el personaje nunca hubiese
influido en la vida de los demás y a su vez ello hace que nunca se hubiese
producido una posible guerra entre ambos universos. Empero quien supuestamente desapareció entre
los dos lugares, al final vuelve gracias a la intervención de una “fuerza
superior” a los personajes, trayendo con ello sus propias repercusiones; además
a medida que avanza la temporada, se entra en conocimiento de una nueva
conspiración (y bastante original que digamos) que pone en peligro una vez más la
existencia de ambos universos. Por
último, esta temporada muestra la cooperación amistosa entre las dos realidades
en varios casos y la crisis que les toca enfrentar. En la temporada estuvo entre los protagónicos
uno de los personajes que en las anteriores fue apenas un secundario, dándosele
a éste casi al final de ella, un emocionante destino final.

En
el más que excelente episodio n° 19 de la cuarta temporada, se visitó por
primera vez el futuro en el cual la Tierra del universo principal, se hallaba
bajo el dominio de un grupo de seres que había matado a gran parte de la
humanidad, habiendo una resistencia que se oponía a sus planes; pues bien, la
quinta y última temporada de la serie se encuentra ambientada en este futuro,
de modo que acá los protagonistas forman parte de este grupo que se opone con
todas sus fuerzas a la dictadura en la que se encuentra la Tierra (si bien todo
ocurre en USA y nunca se muestra qué pasa en otras partes del planeta). Como se tuvo que cerrar la puerta entre ambos
universos, el universo alterno sólo vuelve a aparecer en los últimos capítulos,
lo cual igual fue más que decepcionante, ya que apenas le sacaron provecho a
este nuevo y final cruce. Como ya se
dijo antes en este texto, la quinta temporada no posee capítulos unitarios y
todo lo ocurrido en ella va en dirección a lo mejor que realmente posee esta
temporada tan insatisfactoria: su último capítulo donde los personajes esperan
deshacerse de una vez de sus dominadores.
Llama la atención que la trama aquí justifica sin dudarlo actos que bien
pueden ser caracterizados de “terroristas”, al tratarse de todos los recursos
que usan los protagonistas para recuperar la libertad perdida; dentro de esto,
resulta grato el guiño a la serie misma, al ocupar como arma para deshacerse de
sus enemigos, unos cuantos artefactos fringe que aparecieron en episodios ya
clásicos de sus mejores temporadas.
Ahora bien, como opinión personal, la idea planteada en esta última
temporada de una historia que cubriera todos los episodios, se podría mejor
haber condensado en unos cuantos de ellos y mantener aún así el viejo espíritu
de los capítulos autoconclusivos, quizás alternando estos con lo de la trama
central; no obstante como ya se mencionó antes, bien queda claro que esta
temporada tuvo aún mucho menos presupuesto que las otras, como también se nota en
ella el descenso en la calidad de los guiones; es así como pese a la presencia
de talentos como David Fury (quien destacó con su trabajo para capítulos de Buffy
y Angel) y J. H. Wyman (el cual ya había contribuido de forma
destacable en sus anteriores temporadas como el mismo caso de Fury), ya no
contaron con el apoyo de otros guionistas de talento como alguien del peso de
Akiva Goldsman (responsable de un montón de películas de éxito y ganador del
Oscar al mejor guión por Una Mente Brillante), quien estuvo
en el programa solo hasta la cuarta temporada.

Los personajes de la serie (y
de quienes a propósito no me quise referir en mayor medida antes) son:
- Olivia Dunham: Agente del FBI, quien desde
pequeña sufrió de los abusos de su padrastro y tras morir su madre, se fue
a vivir junto a su hermana al cuidado de Nina Sharp, una mujer muy
especial que también dentro de la serie tendría un destacado papel. Por otro lado participó en raros
experimentos que la hicieron entrar en contacto con la droga secreta
llamada Cortexiphan, con la cual
se pretendía provocar habilidades mentales sobrehumanas en los sujetos de
prueba; es así como más delante se descubre que estas sesiones sí tuvieron
los efectos esperados (y más de los que se esperaban). Olivia es una mujer muy atractiva, de
gran inteligencia, hondo sentido del deber y muy empática; posee además
una memoria fotográfica notable y es un agente muy apreciado entre los
suyos. Ana Torv, la prodigiosa
actriz que la interpretó en el programa, si bien antes de Fringe
había hecho unos cuantos papeles menores en TV y cine, logró la
fama por su carismático personaje, convirtiéndose además en un símbolo
sexual actual para muchos de sus seguidores.
- Peter Bishop: Apuesto hombre poseedor de una
inteligencia superior, heredada de su padre, a quien no vio durante quince
años y con el que debido al primer evento Fringe de la serie se
reencuentra. Durante gran parte de
su existencia le había hecho el quite a las responsabilidades, nunca
perteneciendo a algún lugar, ni creando grandes lazos afectivos; no
obstante ante la oportunidad que le da el FBI, logra convertirse en el
gran hombre que estaba destinado a ser y además tener una nueva
oportunidad para retomar su relación con su padre, la que había quedado bastante
deteriorada. Joshua Jackson, quien interpreta a Peter en la serie, ya
había saboreado la fama con varias películas para el cine y en especial
por la serie de corte juvenil Dawson's Creek, sin embargo con
Fringe
pudo demostrar una mayor versatilidad actoral y lo que llama la
atención es que a diferencia de muchos actores principales de una serie de
éxito, siempre destacó por sobre su atractivo físico, la cualidad más
humana de su personaje (en otras palabras, apenas se le mostró a torso
desnudo, salvo en la última temporada, y mucho menos en ropa interior).
- Walter Bishop: Para muchos (incluyéndome)
lejos el mejor personaje de la serie.
Walter estuvo recluido durante casi quince años en una institución
mental, pero tras lo sucedido en el Piloto, Olivia, apoyada por Peter, fue
en su búsqueda para solicitar su ayuda; tras una exitosa colaboración del
“genio loco”, Walter logró volver a la libertad, trabajando como consultor
para el FBI, llegando a ser un miembro irreemplazable de la división
Fringe. Antes de ingresar al asilo,
donde estaba al momento de recurrir Olivia a él, Walter fue un destacado
científico con conocimientos y habilidades en un montón de áreas, no
obstante su inmensa inteligencia y hasta cierto punto soberbia, lo
llevaron a cometer varios errores de los cuales con el tiempo llegaría a
arrepentirse de corazón, buscando siempre de algún modo enmendarlos. Su anterior actitud lo alejó de su único
hijo y provocó otras desgracias en su vida; pero tras años recluido, Walter
cambió para mejor y ello le permitirá ser lejos un mejor hombre de lo que
antes fue. Considerando todo lo
anterior, se puede afirmar, que Walter es un hombre complejo, quien pese a
su gran intelecto, posee una gran capacidad de asombro, el espíritu de un
niño mezclado con el de una mente superior y aún así ser alguien
extravagante y quizás de difícil manejo para algunos; dentro de su
personalidad sui generis, se encuentra su adicción a las drogas y también
está el hecho de que bien es capaz de despertar en otros dulzura, gracias
a su imagen de abuelo paternal; a su vez es un hombre de gran fragilidad y
sensibilidad. Walter guarda más de
un secreto y el hecho de que haya perdido la cordura, tiene relación con
su pasado y su deseo de enmendarse.
A su vez es un hombre de gran fe religiosa, si bien a lo largo de
la serie no se muestra devoto de una religión en especial, aunque no por
ello deja de creer con firmeza en la existencia de Dios, a quien le pide
le perdón por sus viejos pecados.
John Noble, el actor que realizó este papel, es un actor de gran
carrera cinematográfica y televisiva, aún cuando pese a sus largos años de
actuación se hizo archiconocido recién por su inolvidable papel del
irascible Denethor en la saga cinematográfica de El Señor de los Anillos;
por su desempeño en Fringe fue nominado a varios
premios.
- Phillip Broyles: Es el jefe de Olivia y de la
división Fringe. Este hombre de
color de apariencia dura, es en realidad un individuo de gran nobleza y
con un sentido del liderazgo tal, que bien es capaz de dejar de lado las
irregularidades del comportamiento de Walter y una que otra salida del
protocolo para preponderar el bienestar para todos.
- Astrid
Farnsworth: Es la asistente de Walter a quien el FBI le destina. Es una encantadora y bella muchacha de
color y de aspecto angelical, quien llega a tener con Walter una relación
tanto filial como maternal, puesto que Astrid en más de una ocasión se
siente impulsada a protegerlo. Su
papel en la división Fringe, tiene estrecha relación con sus altas dotes
intelectuales. Soporta con una gran
paciencia cada una de las locuras de su colega y amigo, quien además nunca
logra decir bien su nombre (llamándola a veces Astro, Axterix y un
montón más de combinaciones) hasta el último capítulo en el cual ambos
tienen una emotiva escena. Junto a
Walter poseen en su laboratorio una vaca de mascota y a la que quieren
bastante.
- Nina Sharp: Líder de Massive Dynamic, la poderosa empresa de investigaciones científicas y tecnológicas, quien conoce desde hace años a Walter y además fue quien acogió a Olivia y a su hermana, luego de que la madre de ambas falleciera. Como el resto de los personajes principales, es una mujer muy inteligente; al principio de la serie pareciera que oculta intenciones poco honestas, pero luego se muestra como la mujer de gran corazón que en realidad es. Producto de su labor codo a codo con Walter en el pasado, debido a un accidente perdió un brazo, el cual fue reemplazado por un avanzado aparato ortopédico que apenas parece artificial a simple vista. Olivia la quiere como a una madre y ésta como a una hija, mientras que Walter debido a sus problemas de memoria receló de ella hasta que se enteró de los verdaderos actos heroicos de esta anciana mujer.
![]() |
Los protagonistas de esta serie ya de culto. De izquierda a derecha: Astrid, Walter, Peter, Olivia, Phillip y Nina. |
No podía faltar esta entrada en el Cubil del cíclope. Una serie que probablemente la mayoría de tus amigos "ñoños"(me incluyo) disfrutó. Comparto tus opiniones sobre la ultima temporada, se nota a leguas cuanto la apuraron dejando muchos detalles de temporadas anteriores sin explicación. Aún así tiene su lado bueno.
ResponderEliminarComo alguna vez te mencioné White Tulip es uno de mis episodios favoritos, trata temas complejos como el sacrificio y la búsqueda de la redención. La escena donde dos genios "caídos" tienen una breve conversación en la cual Walter muestra a la audiencia parte de sus sentimientos más íntimos es memorable, además de la bella y trágica historia de el científico que llegó a cosas inimaginables por el bienestar de quien "fue" la persona más importante para él.
Quiero aportar con algunos datos ñoños solo por si algunos de los lectores no manejan algunos de los conceptos, esto va dirigido a los nombres de los episodios que mencionaste: Lysergic Acid Diethylamide( o dietilamida de ácido lisérgico) es el nombre químico del LSD.
Wallflower es un termino gringo comúnmente utilizado por los estudiantes de secundaria para referirse a los sujetos tímidos, que no hablan y no llaman para nada la atención.
Por último Brave new World es también el nombre de la famosa novela de Aldous Huxley conocida en países de habla hispana como Un mundo feliz, y cuyo titulo se deriva de un pequeño discurso hecho por Miranda en La Tempestad de Shakespeare:
O wonder!
How many goodly creatures are there here!
How beauteous mankind is! O brave new world,
That has such people in't.
Eso sería, Gracias Elwin por referirte a esta serie que a más de uno nos cautivó y en mi caso me mantuvo expectante episodio por episodio a lo largo de sus temporadas.
Buen Texto, Saludos.
Muchas gracias, Luciano, por tu inteligente comentario, que además eres el primero de mis amigos en hacerlo (el resto brilla por su ausencia como siempre). Respecto a lo que dice...
ResponderEliminar1- Por supuesto conozco la existencia del LSD, puesto que hace muchos años, cuando estaba en octavo, eres el siglo pasado y ni pensabas nacer, esta droga tuvo su paso por Chile y nos advirtieron de ello en el cole.
2- Lo de Mallfloqer lo desconocía, así que te agradezco mucho el dato.
3- Por supuesto que sabía el nombre en inglés de "Un Mundo Feliz", pero no tenía idea del origen de su título sacado de ese texto de Shakespeare que tanto me gusta y hasta al cual le dediqué un trabajo para el Diplomado que cursé (y el cual puedes encontrar en este blog).
Ahora a comenzar a escribir un nuevo txt para esta página, que además en unos días más cumple los dos años de existencia.
Despuès de tus ultradescriptivos comentarios no hay mucho màs que agregar. Sin embargo, es destacable la ascendiente calidad de Fringe, que segùn mi humilde parecer, no me cautivó al inicio sino que con el trnscurso de sus episodios fue atrapando mi hambre de misterio y ciencia ficción, aderezada con la brillante estrategia marca ¨ JJ Abrams´, estos es, desperdigar piezas de un enorme rompecabezas que se hace muy difícil de armar. Independientemente de la polémica de la última temporada, queda en mi retina la sensación placentera de haber recorrido un camino adornado de excelentes historias, llenas de ingenio y múltiples referencias a series de culto y mucha, pero mucha literatura de C.F. Si es así, no me importa en absoluto la calidad de la meta o los últimos episodios de la misma, porque la caminata valió 100 % cada segundo gastado en ella.
ResponderEliminarMARCELOPEZ
Muchas gracias, Marcelopez (¿Y qué pasó con el Marlo?) por darte un paseo por acá. Qué bueno saber que la serie no te haya defraudado hacia el final; la verdad es que mientras escribía este texto y repasaba sus episodios, me dio nostalgia de ella. En realidad estoy en deuda con Abrams (Lost, Fringe misma y sus pelis tan buenas, si bien su nueva línea cronológica de la serie no me terminó por convencer, pero se le perdona).
ResponderEliminarEstimado,
ResponderEliminarComo bien sabes esta es una de mis series favoritas, en donde tenemos para todos, para los que nos gustan los arcos que involucran la temporada completa y para aquellos que prefieren los capítulos individuales sin requerir seguir toda la serie para disfrutarlo.
El fin de la cuarta temporada en mi opinión prefiero verlo como un final de serie, y como tal cumple con las expectativas.
En el caso de la quinta temporada, prefiero verla como un pseudo spin off con el mismo universo y personajes, pero con una trama distinta.
Visto así me gustó mucho, lenta al principio pero muy potente al final, entregándole al fan capítulo a capítulo elementos de goce identificando elementos de la "serie" anterior.
saludos
Encuentro sumamente interesante eso que dices acerca de ver la quinta (y polémica) temporada como una especie de spin-off; si fuese así, se justifica en parte y ante ese caso, se entiende que el experimento fracasó; por eso su corta vida; en todo caso, no dejo de alabar sus mejores momentos, como el sacrificio de ya sabes quién y su excelente desenlace.
ResponderEliminarEs solo un enfoque. No se puede decir que fracase si nace muerta.
ResponderEliminarSaludos
Si "nació muerta"...Entonces podemos decir que fue algo así como un aborto, o lo que quedó de sobra de la temporada anterior.
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