domingo, 19 de agosto de 2012

Los Muchos Mundos de Imagica.


      Para mí hablar de la novela Imagica de Clive Barker, no es sólo hacer referencia a una increíble obra de la llamada “fantasía oscura” (mezcla de narrativa de fantasía, con ambientación en otros mundos donde lo sobrenatural y la magia son hechos cotidianos, sumado al elemento terrorífico y dirigido a un público adulto debido a su temática más violenta), considerada además como una de sus obras más ambiciosas, así como mejores.  Compartir con ustedes esta novela, es también hablarles de una parte importante de mi existencia, de hacer memoria de una época en que el mundo era distinto y en parte yo era otra persona…  
    Era otro siglo, otra época, cuando alrededor de 1992, mientras yo cursaba tercero medio, que coleccionaba con religiosidad la edición española de la revista especializada Fangoria y a la que hago mención en la cabecera de este blog.  Fue así como en uno de los números de ese año, que acá en todo caso llegaban desfasados con varios meses de atraso, salió una entrevista a Clive Barker que leí con avidez, haciéndome desear poseer todos esos libros suyos que se hacían mención en el texto.  Tan sólo un año atrás a ese momento, mi vida se había cruzado con este autor al ver su película Hellraiser (Puerta al Infierno) y que para una mente adolescente como la mía, se transformó desde entonces en uno de los referentes a la hora de hablar de una verdadera película de horror de calidad (la imagen de Pinhead y sus cenobitas, el cubo místico y toda esa parafernalia sobrenatural correspondiente a una imaginería como nunca antes había visto, no dejaban de quedarse en mi retina).  La entrevista había sido motivada por la última publicación de Barker, una extensa novela de carácter épico y en la cual se abordaba la figura de Cristo de una forma muy particular.  Recuerdo las imágenes de las portadas de sus libros y en especial las de la misma Imagica y donde dos bebes algo extraños (uno blanco y otro negro) se veían en una posición que simulaba el símbolo del Ying y el Yan.   En algunas ocasiones, cuando visitaba librerías donde vendían textos en inglés,  me encontraba con el libro en su edición en bolsillo, así como con algunas de las otras obras del autor, pero aunque tuviera la plata para adquirirlos, habría sido sólo para que acumularan polvo en mi biblioteca, puesto que no sabía inglés (y tampoco hoy en día lo sé).  Con el tiempo iría adquiriendo mis libros en castellano de Clive Barker, mas Imagica tardó lo suficientemente para ser traducido al español, de modo que cuando llegó por estos lares, ya hace rato que yo era un adulto (y me estoy refiriendo a lo más a unos tres años atrás que la edición hispana arribó por acá).  Sin embargo el libro en cuestión valía en las pocas librerías que lo traían, un precio que para muchos era insostenible y/o para otros una verdadera falta de respeto: alrededor de cincuenta mil pesos, siendo que además venía en dos tomos y cada uno de ellos valía la mitad; si bien las portadas era hermosas y la edición bastante cuidada, venían en tapa blanda y aunque se tratara de un libro por años deseado, tenía la esperanza de encontrarlo a un valor más razonable.    Fue recién este año para una feria del libro conmemorativa en abril por el “Mes del Libro”, que tuve la suerte y la dicha de comprar la novela en la misma edición mencionada, a tan sólo 12 lucas ¡Vieran lo feliz que me puse!  Para junio ya estaba leyendo el primer tomo.

     Un buen libro es como un amigo, o más bien como un compañero de viaje cuya presencia te es imprescindible.  El libro siempre estará contigo en tus momentos de ocio o cuando estés solo y quieras dar un paseo por los caminos de sus páginas, retrayéndote en la vida de sus personajes hasta que tu mente se llene de esas historias que logran cautivarte lo suficiente como para olvidarte por un momento de tu propia existencia y así vivir la de otros.  Puede ser que el encanto de leer ese libro haga que uno se lo devore en un dos por tres y más si es una obra de no mucha extensión; como también puede ser que uno mismo no quiera acelerar tanto el proceso de terminar el relato, puesto que finalizarlo significaría también “perder” a ese nuevo amigo que se ha conseguido y a todos esos personajes que muchas veces han logrado cautivarnos hasta convertirse en parte de uno mismo.  En mi caso concreto con Imagica, considerando que además la traducción española sobrepasa las ochocientas páginas al juntar ambos volúmenes (de letra pequeña y líneas compactas), tardé poco más de dos meses en leerme toda la novela (puesto que igual sólo leía en mis viajes y eso de lunes a viernes, ya que sábados y domingos los dedico puramente a los cómics); además hubo algo de resistencia por mi parte para terminar de leer tan prontamente las aventuras y desventuras de sus protagonistas.  A veces sólo leía unas cuantas páginas, pues igual ahora mi trabajo no me queda tan lejos de casa como antes y el viaje es breve, de a lo más media hora; pero esos breves momentos en que me adentraba en las fantásticas tierras de Imagica eran toda una deliciosa experiencia que llenaba mi mente con imágenes increíbles; me bastaba con leer unas pocas líneas, como para dejar el lugar en el que estaba y hallarme en otros sitios y en los cuales la fantasía cobraba vida con gran verosimilitud.
     Después de haber leído este mismo año dos novelas de fantasía épica, ambas ambientadas en otros mundos donde la magia y lo sobrenatural son considerados elementos que forman parte de la vida de sus personajes, a diferencia de estas dos (Juego de Tronos de George R. R. Martin y En el Nombre del Viento de Patrick Rothfuss y ya comentadas en este blog)  Imagica resulta ser una obra que eleva en un 100% el elemento maravilloso, puesto que la novela de Clive Barker está llena de hechos extraordinarios y en ella los acontecimientos de dicho carácter no dejan de darse copiosamente a lo largo de sus páginas.  Los otros dos libros ya mencionados contaban con lo sobrenatural en cuotas mucho más dosificadas y en el caso de la primera novela del ciclo de Canción de Hielo y Fuego, la magia se encontraba en un estado casi latente; no obstante con su obra Barker hace todo un despliegue de su imaginación más febril, al contarnos una historia que a diferencia de las otras posee una naturaleza cósmica e implica no sólo a un mundo, si no que a cinco e incluso a unas cuantas divinidades.
    El libro originalmente fue publicado en 1991 en un solo tomo, pero luego en 1995 los editores le pidieron al autor que lo dividiera en dos partes, supuestamente para hacer más cómodo al lector su transporte (como si no quedara claro que era no más que una triquiñuela para sacarle más dinero al público).  El primer volumen fue titulado como El Quinto Dominio, mientras que el segundo recibió el nombre de La Reconciliación, siendo que el único nuevo agregado que tuvieron estas nuevas versiones, fue una interesante introducción por parte del escritor y donde explica en parte la génesis de su novela.
    Es la historia de John “Furia” Zacharias, conocido por muchos como Cortés.  Éste es un hombre bohemio que usa su talento artístico para hacer falsificaciones de grandes pintores; a su vez Cortés es un mujeriego empedernido, poseyendo un buen número entre enamoradas y despechadas.  En un momento de su hedonista existencia, se encuentra con la actual pareja de quien al parecer fue el gran amor de su vida, Judith Odell, reunión en la cual el hombre le pide ayuda para salvar la vida de Judith, pues Charles Estabrook ha contratado a un asesino para deshacerse de ella y ahora arrepentido sólo tiene a Cortés para evitarlo.  El encargado de deshacerse de Judith es un misterioso hombre que responde al aún más misterioso nombre de Pai´ oh Pah y que posee ciertos atributos que un ser humano normal no tiene.  Cuando el protagonista se encuentra con el asesino a sueldo, algo extraño ocurre y Pai oh Pah queda impactado al verse frente a frente con el embaucador.  Sólo después se sabrá de la verdadera relación entre uno y otro, incluso donde la mujer Judith también se encuentra profundamente involucrada, todo en medio de un secreto que abarca años, décadas y hasta siglos entre estos tres y su papel en hechos que logran ir más allá de las fronteras de lo que se conoce como realidad.  A su vez a esta historia se suma un grupo secreto que maneja desde hace tiempo el destino de la magia en el planeta y en el cual Estabrook contra su voluntad se encuentra ligado, así como su siniestro hermano Oscar Godolphin.
     Para ser sinceros, esta novela es sumamente compleja y lo contado en el párrafo anterior es sólo una minúscula parte de una trama que abarca una narración de carácter épico y donde la fantasía, la aventura, el suspenso, el terror e incluso el erotismo desbordan en cada línea y página.  A la hora de hablar de este libro sin caer en el error de contar demasiado como para quitarle el sentido de maravilla a los posibles futuros lectores, pero sí motivarlos a realizar dicha tarea, no se puede dejar de lado varios hechos que ocurren acá: Por un lado está el hecho de que en Imagica estamos frente a una novela que aborda el tema de los universos paralelos, para ser exactos, nuestro mundo posee otras cuatro tierras hermanas, siendo que en estas la magia y lo extraordinario se dan de una forma mucho implícita; por lo tanto el libro transcurrirá en cada uno de estos mundos, acá llamados Dominios.  A esto, se suma el hecho de que los eventos que implican que los protagonistas intervengan en el destino de los cinco Dominios es que Hapexamendios, una divinidad poderosísima, al parecer podría provocar el fin de todo, puesto que ya se deshizo de todas las diosas de los Dominios y de gran parte del culto a estas; no obstante el mismo Cortés guarda sin saberlo una estrecha relación con el dios y ello puede representar una esperanza para los demás. 
    Analizando y comentando el libro, resulta gratificante el hecho de que éste se encuentre llenos de lagunas en la historia, verdaderos misterios que tienen que ver con el destino de sus personajes y que poco a poco van revelándose, todo de una forma tal que hace que el lector ante las verdades descubiertas no deje de asombrarse.  En Imagica no existen las casualidades y todo ocurre por algo, por una idea de destino casi inexorable o más bien por un papel que cada uno debe cumplir; frente a esto, demás está decir que la novela parte hablando del teatro y sus personajes, ideas que de algún modo se van desarrollando a lo largo de la obra; de este modo, tal como en El Gran Teatro del Mundo de Calderón de la Barca, el mundo (recuerden: acá cinco en total) es el Gran Teatro donde cada uno debe cumplir de la mejor manera su papel y la verdadera felicidad se da sólo si uno cumple con honor su rol.  Imagica es un círculo y por ello los hechos que se suceden corresponden a la idea de un tiempo cíclico y muchas veces propio del tópico del Eterno Retorno.  No obstante también hay libre albedrío, pues si bien cada uno acá posee un papel que cumplir, es sólo gracias a las decisiones que toma, que logra o no la realización personal y en muchas ocasiones la redención luego de haber cometido uno que otro error al negarse a aceptar su verdadero destino.
     La oposición entre Hapexamendios y el panteón femenino corresponden al conflicto entre las culturas patriarcal y matriarcal respectivamente y donde la primera se muestra como un orden de carácter impositivo y predispuesto a arrasar con todo aquello que se le oponga; mientras que la segunda posee una naturaleza más benigna y relativa a lo ecológico.  Por lo tanto esta problemática tan antigua como la humanidad le otorgará al libro su dimensión más universal, donde se verá involucrado el trío ya mencionado y un buen número más de personajes en medio de esta guerra.
Ilustración del artista Richard. A. Kirk
basada en Imagica.
     No hay que olvidar que se está frente a una novela de Clive Barker, un autor que desde sus primeros escritos se caracterizó por su imaginación copiosa y donde la descripción de criaturas monstruosas, como pocas veces vistas en la literatura contemporánea, ya era impresionante.  Así es como en Imagica hay tales seres, algunos tan increíbles como los nullianacs, humanoides propensos a la destrucción y cuyas apariciones a lo largo del libro corresponden a algunos de sus mejores momentos; lo mismo sucede con aquellos conocidos como anuladores (todos seres de pesadillas).  También cabe destacar a los llamados oviáceos, especie de demonios provenientes del In Ovo, un lugar tipo limbo entre los Dominios y que corresponden a numerosas razas, cada una con sus propias características; la verdad es que las criaturas fantásticas no dejan de verse a lo largo de la novela, a diferencia de los libros de George R. R. Martin y Patrick Rothfuss ya mencionados donde son escasos.  Ahora bien, no se puede olvidar que la obra de este escritor plantea también la idea de que lo monstruoso forma parte de nosotros y que esta naturaleza que implica lo extraño y macabro debe ser aceptada, pues necesariamente no implica algo malo; es así como algunos de los héroes del libro poseen esta naturaleza bizarra y aún así sus actos no dejan de ser admirables. Puesto que lo extraño tiene relación con lo distinto, con la diversidad y la autenticidad. La originalidad a la hora de crear tantas especies y seres fabulosos, se compara sólo a la de otro escritor británico: China Miéville (ya comentado en este blog).
    Antes de incursionar en la fantasía para adultos y niños, como en este libro, Barker había irrumpido en el mundo literario con obras donde le dio un nuevo carácter al terror, describiendo situaciones aún más gráficas que las de Stephen King en su violencia y truculencia y con un poder para evocar lo diabólico que muchos quisieran poseer.  Por tanto en este libro el elemento terrorífico abunda no sólo por medio de la introducción de los monstruos ya señalados, si no porque en muchas escenas del libro los personajes se ven enfrentados a momentos verdaderamente aterradores y donde sólo un lector con criterio formado (y buen estómago) logra salir bien parado.
    A su vez otro tema recurrente en la literatura de este autor es su interés por el erotismo y la presentación de temáticas de corte gay (Clive Barker es un autor homosexual declarado).  Así es como en el libro la sexualidad de los personajes se muestra sin tapujos (después de todo, el mismo protagonista es un casanova consumado) y esto tanto entre hombres como mujeres, incluso monstruos.  La narración de actos de autosatisfacción, exhibicionistas y del sexo más desenfrenado, forman parte esencial de esta novela y definen muy bien lo que es la literatura “Barkeriana”.  En parte la sexualidad tan abierta de muchos de los personajes, posee relación con su naturaleza monstruosa, si bien no como algo de carácter negativo, si en un plano relacionado con lo extraño y lo escatológico, propio de seres que aunque para algunos (o la mayoría) puedan ser monstruosos, para otros son espíritus libres; por otro lado la sexualidad de los personajes se aprecia también como una manifestación de sus apetitos más profundos y por ello los conecta con su lado animal y de ahí el nexo con los monstruoso, que corresponde a nuestro lado más salvaje. A su vez los personajes gay acá toman un rol importante, si bien no dentro de los personajes principales, sí  entre los secundarios que serán relevantes para el desarrollo de los hechos que acá se cuentan.
In nullianac según el mismo
Richard A. Kirk.
    Como detalle significativo en el libro, debido a su particular simbolismo, está el hecho de que en determinado momento, Cortés descubre que posee un poder bastante especial: de su boca es capaz de expeler una especie de energía que puede usar como arma al dispararla contra sus enemigos; a ésta le llama neuma y lo interesante es que el hecho de que sea disparada por la boca es similar a lo que representan las pistolas: ambas son extensiones de la palabra que mata, pues lo que uno dice es capaz de provocar las peores heridas; no obstante la palabra de Cortés no es mordaz, si bien la usa para matar cuando sea necesario; es más bien defensiva, protege.  En cambio uno de sus grandes enemigos, Sartori, es capaz de extraer de sus ojos un poder demoledor, aunque en este caso ataca la mente de sus víctimas; es así que dicha habilidad representa el poder destructivo de su propia visión del mundo, una que consiste es aniquilar todo aquello que vaya en contra de su forma de ver las cosas y además controlar todo lo que se le ponga en frente. De este modo Cortés y Sartori son la antítesis de sí mismos: por un lado son nuestras palabras las que pueden crear, las que nos defienden y en ocasiones pueden también lastimar; así como además es según cómo veamos lo que nos rodea, que con nuestras acciones damos forma a nuestro antojo aquello que tenemos a mano.
    Considerando la larga extensión de esta obra, luego del espectacular clímax, viene un extenso epílogo que hasta cierto punto pareciese extenderse un poco más de la cuenta.  Y es que igual el desenlace pese a la inesperada forma en cómo se da, en cierta medida se ve como demasiado rápido; esto bien podría ser un pequeño defecto en el texto, no obstante ello puede perdonarse luego de tantos momentos inolvidables a lo largo del libro.  Hay instantes en la narración en que la emotividad desborda, habiendo diálogos y situaciones de gran solemnidad, llenos de poesía en prosa; por todo esto se puede perdonar un final casi abrupto y un epílogo que a ratos parece alargarse como un chicle (si bien nada es gratis en las páginas de Imagica y todo está interconectado, poseyendo su razón de ser).
   ¿Y el nombre del libro qué significa? Pues con suerte para los hispanoparlantes el título original de éste no requiere traducción; en ambas lenguas la palabra Imagica es reminiscencia de magia e imaginación, dos ideas que abundan en sus páginas.  A su vez Imagica es como se le llama al total de los cinco Dominios.
    Para cerrar esta crítica, daré como es mi costumbre un listado de algunos de los otros personajes de esta obra, y donde no mencionaré a los ya nombrados arriba, puesto que creo que es mejor que los nuevos lectores descubran con la misma expectación que yo sus personalidades y devenires.

  • Taylor: Amigo gay de Cortés y Judith y que por años ha estado enamorado en secreto del primero.  Es VIH positivo y está por morir a consecuencia de un cáncer.  Pese a sus problemas de salud, su intervención en los acontecimientos serán necesarios para que se consiga salir bien librado de la tormenta que se avecina.
  • Clem: Pareja de años de Taylor, si bien nunca contrajo el SIDA.  También es amigo de Cortés y Judith.  Para su sorpresa, igualmente se verá involucrado en los eventos cósmicos que rodean a todos.  Es un hombre de gran espíritu solidario.
  • Dowd: Lejos uno de los mejores personajes del libro, así como uno de los más malvados y aterradores.  Es una criatura que vive en nuestro mundo, si bien llegó conjurada acá desde otro lugar.  Es un actor y como tal, su existencia es sólo simular, además de destruir.  Posee varios poderes, entre ellos es casi indestructible.  Es servidor de Godolphin.
  • Autarca: Proveniente del llamado Quinto Dominio, se exilió a otro y controla todos los demás, salvo el Primero (donde habita Hapexamendios), con mano de hierro.  Durante gran parte del primer volumen es mencionado en numerosas ocasiones, hasta que comienza a aparecer ya como personaje principal, interviniendo de forma directa en los hechos más relevantes.  Es egoísta, cruel y sólo quiere el poder absoluto.  Quiéralo o no, su destino se encuentra profundamente ligado con el de Cortés y Judith.
  • Quaisoir: La esposa del Autarca.  Desprecia a su marido, si bien antes hubo amor entre ambos.  Contra su voluntad se ha dedicado al culto a las diosas a las que éste también ha tratado de erradicar; ello le hará descubrir ciertos aspectos de su personalidad inesperados.
  • Hurra: Niña a la que Cortés y Pai conocen durante su estadía en la impresionante prisión conocida como la Cuna.  Es una muchacha que ha vivido casi toda su vida ahí y que escapa con estos dos.  De carácter misterioso en una primera instancia, resulta ser alguien dulce y se gana sin problemas el corazón de sus salvadores.
  • Atanasio: A éste también lo conocieron en la Cuna.  Es líder de un culto religioso y se cree la encarnación de Cristo.  Su cuerpo sufre numerosas llagas supuestamente de origen místico.  Es un buen hombre, pero los hechos lo hacen dudar de los propósitos de Cortés y casi los convierte en enemigos; sin embargo ambos se necesitan y por el bien común deberán dejar de lado sus diferencias.
  • Celestine: Durante décadas o siglos estuvo prisionera entre las paredes de la Tábula Rasa, la sociedad secreta que regulaba en nuestro mundo la magia.  Al parecer es una diosa de gran poder y Judith se entera de la forma más inesperada de su existencia, de modo que cuando los eventos cobran un punto sin retorno, decide liberarla para pedirle su ayuda.  El verdadero origen y propósito de esta fuerza será para todos algo que escapará a cualquier idea preconcebida.
  • Lunes: Joven vagabundo y artista callejero al que Cortés conoce luego de uno de sus viajes a los otros Dominios y que se convierte en uno de sus más fervorosos discípulos.  Este personaje aparece bien avanzado el segundo tomo, pero será de gran importancia para los hechos posteriores.

                                                     

2 comentarios:

  1. No es muy comun estar frente a una obra en donde existan mas de un mundo, en este cado llamado dominio, me recordo un poco a Mortal Kombat, puesto que aca en vez de dominion se llaman reinos, o al juego de cartas magic the gathering, que además de sus bellas ilustraciones, existen distintos mundos llamados planos.

    Además que tambien no es comun encontrarse con una historia donde el protagonista sea gay (cosa que para ser sincero no me gusta mucho, de hecho soy muy cerrado de mente cuando de hablar de diversidad sexual se trata), esto da un aire distinto como así tambien una nueva complejidad a una obra.

    Attte. Fabian Ibarra

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  2. Gracias, Fabián, por comentar. Lo de tu homofobia es algo que debes mejorar, amigo, que en primer lugar el mismísimo Clive Barker es gay y ello hoy no lo puedes ver como un atentado a la moral (menos un hombre para quien la nobleza es algo tan primordial como tú); en segundo lugar el protagonista de esta gran novela no es gay, si una pareja de amigos que tiene...¿A ti que tanto te gustan los cómics, sabías que en el actual universo DC hay una pareja de superhéroes gay bien famosos, aparte del Linterna Verde de Tierra 1, Batwoman y Question 2? En este sentido el arte refleja el mundo y la época de sus creadores y es por ello que "Imagica", como muchas obras de hoy en día poseen personajes así, puesto que ya no se puede negar esta realidad. Bueno, espero no haberme puesto latero con mi respuesta.

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