viernes, 27 de julio de 2018

El peso de la responsabilidad.


     Justo cuando estaba terminando el primer semestre de este año, se estrenó completa la segunda temporada de Luke Cage en Netflix, para contento de sus seguidores y que esperábamos algo tan bueno, como el resto de su intervención en la pantalla chica hasta ahora.  Considerando que  la primera temporada fue sin dudas soberbia, la siguiente no podía quedarse atrás y por ello sus responsables la tenían difícil.  Para ser sinceros su regreso como protagónico (recordemos que en Los Defensores compartió la pantalla con otros personajes marvelitas y al mismo nivel de importancia dentro de su argumento) no fue tan maravilloso como se habría querido, aunque ello no significa que el show hubiese perdido calidad, dramatismo y entretención: que en esta segunda entrega igual hay varios detalles valiosos, así como momentos inolvidables, sin olvidar que su desenlace fue increíble y digno de las mejores historietas de la Casa de las Ideas (polémico, incluso, se podría decir).
    Esta historia comienza con nuestro justiciero urbano, convertido en el símbolo por excelencia de lo mejor de su orgullosa y esforzada comunidad, como su protector.  Uno de los suyos, salido de su gente y que los entiende como nadie, porque él mismo pasó por muchas de las cuitas que le toca corregir.  Las amenazas que le competen no son extraterrestres, monstruos, ni frutos de la magia más sorprendente, sino que se trata de mafiosos y sujetos que aunque puedan poseer como él algo de extraordinarios, no por ello dejan de tener características realistas y por eso mismo representan toda la violencia y corrupción que podemos hallar en el mundo real. De este modo la identidad con su gente, viene a ser uno de sus mayores logros, aunque también una de sus más grandes debilidades, tal como quedará claro en esta segunda temporada. Por lo mismo Luke Cage se nos hace tan entrañable, que más encima perfecto no es, razón por la cual su heroísmo resulta ser verosímil y admirable, al tener que luchar contra sus mismas inseguridades.
    Una vez presentada esta consolidación del vigilante afroamericano, como hijo ilustre de Harlem, vemos que todo esto ha incidido en  sus propias relaciones personales, específicamente en su vida amorosa con la muy agradable de Claire (¡Un gusto volver a ver a la valiente enfermera, tras su ausencia en la primera temporada de El Castigador y la segunda de Jessica Jones!)  Luego tras la crisis íntima entre los dos, comienzan a gestarse las nuevas dudas de Luke y que tienen que ver con la interrogante sobre cuál es su verdadero papel como protector de su gente y cuánto le compete hacer para no sobrepasar los límites, sin perder su propia identidad, que su labor salvadora ya le ha costado harto. 

Luke y Danny, los dos amigos del alma.

    La vida de un justiciero como “Power Man” (que recordemos así se llamaba antes en las historietas) sería de lo más fácil, si solo se tratara de delincuentes de poca monta.  No estaríamos hablando de una obra del género, si no tuviera su némesis y su propia galería de villanos.  Es aquí cuando nos detenemos, primero, en un personaje tan potente como la jefa de la mafia negra de Harlem, Maria Dillard, una rival tan potente en su caracterización, complejidad e interpretación a manos de la veterana Alfred Woodard (¡Ídola!), solo comparable al Kingpin personificado por el camaleónico Vincent D´Onofrio en Daredevil.  Cabe recordar que aquí estamos hablando de una mujer con aires mesiánicos, en cierto nivel de su personalidad;  una de esos mafiosos que se muestran a la sociedad como pilares de esta, pero para los cuales esto es solo una careta, para esconder a un depredador que no pretende otra cosa que poder.  Es así que luego de su descenso al mundo de la criminalidad, durante la primera temporada, ahora la vemos convertida en toda una reina del hampa y pese a la aparición de otros 2 grandes malacatosos, su presencia en la vida de Luke Cage lo define como nadie.  Sin dudas que algunos de los mejores momentos de la temporada se los debemos a esta arpía.
    Luego tenemos el regreso de otro estupendo personaje de alma rastrera, Shades, el gánster de origen latino al que también nos habían presentado antes y que ahora mantiene una relación muy estrecha con la mencionada Mariah.  Interesante resulta ser que tal como su compañera, este ha evolucionado a tal punto, que tras ser opacado por quién él mismo sacó a flote su lado oscuro, ahora ha frenado hasta cierto punto sus impulsos; de igual manera su fraternidad con Comanche, un antiguo socio suyo desde la época de su infancia, nos lo humaniza, demostrándonos que el amor puede existir incluso entre los más viles.
     Y es acá cuando nos encontramos con el nuevo supervillano de este año: Bushmaster.  Si los dos anteriores representan la maldad que puede habitar en cualquier hombre o mujer “corriente”, una vez que ha optado por renunciar a la nobleza en pos de sus deseos egoístas, este otro viene a ser lo que un sujeto extraordinario como el propio Luke Cage sería, si usara sus poderes para la venganza y el beneficio propio; pues posee poderes idénticos a los de Power Man, correspondientes a super fuerza e invulnerabilidad, si bien su origen se debe a uno distinto de lo que pasó con nuestro superhéroe.  Líder de una pandilla de jamaicanos, a diferencia de los otros villanos mencionados, posee cierto código de honor que le da una nobleza que los otros no tienen; quizás en esto último se pueda encontrar presente la presencia de un sabio tío suyo que le sirve de conciencia y freno (llamado más encima Anansi, como el dios africano de las arañas y que conocimos gracias a Neil Gaiman en Dioses Americanos), lo que lo acerca a su rival, quien primero contó con el apoyo del llorado Pop y luego tuvo al igualmente entrañable Boby Fish, para ayudarle a ser una mejor persona.
¡Grande Misty!
     Para satisfacción de quienes también pudimos conocer en la primera temporada a la valiente policía Misty Knigth, quien ahora es una de las mayores aliadas que tiene Luke, acá la vemos lucirse como nunca.  Cabe recordar que tras los eventos de Los Defensores, esta aparece en los primeros episodios lisiada, que perdió un brazo cumpliendo su rol de justiciera y que luego, tal como en los cómics originales donde surgió el personaje, consigue un brazo artificial que le otorga destrezas sobresalientes.  Misty es sin dudas uno de los 4 personajes femeninos más destacados en la serie, al punto de que hay todo un subarco argumental dedicado a ella, que la convierte más o menos en la coprotagonista del show.  Por otro lado, además aquí se aborda su amistad con Coleen Wing, la pareja de Puño de Hierro, quien sale como invitada en un episodio.
     Y en lo que concierne a otros personajes Marvel ya vistos gracias a Netflix, de igual manera tenemos el gusto de reencontrarnos en dos episodios con Foggy Nelson, el mejor amigo de Matt Murdock, Daredevil…No obstante es en la aparición del mismísimo Puño de Hierro, que da gusto ver cómo esta serie de programas marvelitas de Netflix están tan bien conectados, al igual que las películas producidas por Disney, sobre historietas de la Casa de las Ideas. Luego, al contar con la colaboración de este maestro de las artes marciales místicas, se continua con el desarrollo de la férrea amistad entre estos dos “machos” de la historieta y que de seguro tendrá mayores frutos más adelante, así como en la segunda temporada de la serie sobre Puño de Hierro que se avecina (¿Quién lo iba a creer, considerando lo decepcionante que fue su debut el año pasado?).  Por otro lado, desde comienzos de esta segunda tanda de capítulos sobre Luke Cage, comenzó a “jugarse” con la idea de que este cobrara por sus servicios como superhéroe, así que muy bien en un momento podrían llegar a la noción de Héroes de Alquiler, que es como luego se hicieron llamar ambos justicieros al trabajar juntos.
     En lo que concierne a los “grandes temas de la vida”, abordados en esta segunda temporada, cabe destacar el igualmente emotivo hincapié que le hicieron a la noción de la familia, algo que ya en la segunda temporada de Jessica Jones estuvo trabajado de una manera sublime.  Pues en el caso del programa sobre nuestro guardián de Harlem, vemos por un lado cómo la familia puede marcar de forma nociva a alguien, llenándolo de odio y castrándolo para el amor, como pasa con la malvada Mariah; asimismo, al conocer ahora a la única hija de lacriminal, podemos darnos cuenta una vez más de lo complicadas que son las relaciones familiares.  Por otro lado, el tema de la venganza, al más puro estilo shakespereano que abunda en las historias marvelitas, se presenta en el caso de Bushmaster, con respecto a cómo el dolor provocado a su familia lo lleva a convertirse en un paria.  Luego tenemos a nuestro querido Luke Cage, al que primero vimos separado de su núcleo familiar y que en esta ocasión logra acercarse a su padre, de una manera muy singular; es así que su nuevo trato con este, a quien además llegamos a conocer en profundidad esta vez, le otorga otro transfondo humano al programa.  
     El hecho de que el progenitor de Luke sea un pastor evangélico, permite además adentrarnos dentro de otro aspecto importante y que lamentablemente este tipo de obras rehúyen: la religiosidad.  Pues el mismo Cage es un creyente y se agradece que tal como Daredevil es católico, este otro sea por igual un cristiano, quien pese a su poder sobrehumano llega a asumir lo que tiene como una misión y/o una bendición (o al menos eso le es planteado por su padre).  Con todo esto, difícil resulta no ver cómo la noción del libre albedrío se presenta, que una vez que el reverendo Lucas le dice lo anterior a su hijo, este se da cuenta con mayor medida que la vida está llena de decisiones y que si bien Dios tiene un plan para nosotros, es cada uno quien escoge cómo dirigir sus propios pasos.


                                                    La intro de la serie...¡Tan retro!

2 comentarios:

  1. Que bueno que ha podido continuar esta serie, apenas llevo visto algunos capítulos de la primer temporada, ahora tendré material para rato, se ve que se mantiene interesante. Aunque no se cuando la pueda continuar, de momento comencé a ver Altered Carbon, llevo 3 capítulos y creo que terminaré de verla antes de ver cualquier otra cosa.

    Saludos Elwin.

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    Respuestas
    1. Pues Netflix/Marvel ha lanzado este año tremendas temporadas y es de esperar que las que vienen sigan con la misma calidad. Tengo fe que "Iron Fist" va a mejorar, porque si no van a mejorar al personaje. Nota: Me cae bien Luke Cage.

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