sábado, 20 de octubre de 2012

¿Quién dijo que los remakes no pueden ser buenos?



    Está más que repetido aquel discurso de que a Hollywood se le están acabando las ideas y que por ello el último tiempo (¿los últimos cinco años y fracción tal vez?) se han valido de “viejas” películas para estrenar nuevos filmes, que se constituyen en actualizaciones de éstas, o sea, para hacer los bien llamados remakes (palabra anglosajona ya bien introducida en la lengua de Cervantes).  Ante esta fiebre por rehacer viejos éxitos del séptimo arte uno se pregunta hasta qué punto son válidas no sólo desde el punto de vista comercial, si no que también artístico.  En contraste, se puede entender el afán gringo de hacer su versión de cintas extranjeras y que para mi gusto por lo general han llegado a ser dignas obras y en muchos casos verdaderas joyas; dentro de esto basta con nombrar las adaptaciones usacas en plenos ochenta de Tres Hombres y un Biberón, a principios de los noventa con Sommersby (ésta y la otra basadas en películas francesas) y ya en el presente siglo de tanto filme oriental como Agua Turbia, El Aro, El Ojo, Shutter y El Grito.  No le voy a negar a los gringos su capacidad para llevar a su propio contexto estas historias con éxito, que en muchas ocasiones las hacen más digeribles para un público masivo y occidental (lo que se observa claramente con los largometrajes originados a partir del cine oriental).
   ¿Por qué razón hacer una nueva versión de una obra que en muchos casos ya tiene su buena cantidad de admiradores y ha ganado el título de clásico? Pues yo bien creo es debido a que muchas veces la intención de sus gestores, además de forrarse de dinero seguro en las taquillas a partir de una ficción que ya posee un público seguro, es la de remozar una obra y muchas veces incluso mejorarla al hacer hincapié en perfeccionar el guión original, hacerla más dinámica y incluso más artística; no en vano varias de las primeras versiones fueron de bajo presupuesto, con actores principiantes, si bien demostraron en su momento su calidad fílmica, razón por la cual una revisión de estas bien puede justificarse (dentro de esto se puede recordar en los ochenta el caso de Evil Dead II de Sam Raimi, quien hizo con este filme no una continuación de rigor de su ópera prima, si no que todo un remake ahora que pudo contar como mucho más dinero).  A su vez, nuevas generaciones han nacido desde la versión original, razón por la cual ante el remake pueden llegar a conocer una buena trama que de otro modo no habrían podido saber de su existencia (y además luego de ver este “refrito”, bien podrían llegar por sí mismas a disfrutar la película matriz).
    Recordemos en este momento cuáles han sido los últimos remakes: La saga de zombies de George Romero ha sido revisada en su trilogía original luego del remake hecho en 1990 de La Noche de los Muertos Vivientes, completándose con El Amanecer de los Muertos y El Día de los Muertos, siendo la segunda de ellas todo un hallazgo y el filme que hizo famoso a su director Zack Snyder; el director y guionista Wes Craven pareciera ser uno de los predilectos a la hora de que sus obras sean modernizadas, lo que se puede ver con La Última Casa a la Izquierda, El Despertar del Diablo y Pesadilla; asimismo todo un clásico setentero y gestor de una saga, fue nuevamente llevado a las salas con El Horror de Amityville; La Hora del Espanto (también conocida en español como Noche de Miedo) tuvo su propia versión actualizada; lo mismo sucedió con El Padrastro; no se puede dejar de lado lo que hizo Gus van Sant con Psicosis, que prácticamente resultó ser una copia descarada de la obra maestra de Alfred Hitchcock, al repetir hasta las tomas de este querido clásico; tampoco se puede olvidar lo hecho con Escupo en tu tumba, remake al que ya se le dedicó su propia crítica en este blog.  Y no se puede olvidar que se nos vienen otra Carrie y un nuevo Robocop.  Pareciera que el cine de terror y de ciencia ficción son los favoritos a la hora de adecuar al público del siglo XXI viejas leyendas del celuloide.
   Sin embargo el cine estadounidense comercial no sólo se nutre de sí mismo para acaparar ganancias, puesto que también hace uso de los grandes de la literatura para asegurarse un éxito en las taquillas y, si hay una verdadera intención artística de parte de sus responsables, lograr el beneplácito de la crítica.  De este modo clásicos como Shakespeare, Dumas, Verne, Victor Hugo, Conan Doyle, Poe y Lovecraft han sido una y otra vez fuente de “inspiración” para directores y guionistas.  Lo mismo ha sucedido con las mil y una versiones existentes del Drácula de Bram Stoker y Frankenstein de Mary Shelley.  Por lo tanto no es nuevo en el séptimo arte esto de volver a contar la misma historia; incluso se podría afirmar que el gusto por contar una y otra vez una narración quizás conocida por muchos, viene ya de la añeja tradición oral donde bardos, rapsodas, juglares y cuentacuentos fueron los primeros a la hora de hacer uso de un esquema preestablecido, pero poniendo una cuota personal de su parte para hacer más interesante el resultado (y hasta mejorarlo incluso); lo mismo lo hicieron los trágicos griegos al llevar al teatro sus mitos, que si bien conocidos al revés y al derecho por su público, cada autor les otorgaba su propia impronta.
   En el cómic de superhéroes, esto de relatar de vez en cuando la misma idea, pero haciendo los cambios de rigor, es habitual.  De este modo es que bien nos encontramos cada cierto tiempo con historias que vuelven a contar los orígenes de personajes tan emblemáticos como Superman, Batman o Spiderman.  Tan sólo el año pasado DC reinició todo su particular universo, algo que ya había hecho en 1986 y esta vez nuevamente quiso renovar su mitología, adaptándolo a los tiempos presentes.  Un experimento similar hizo Marvel al crear su universo Ultimate con versiones modernizadas de sus superhéroes, lo que realizó a partir del año 2000.   Tanto en los casos de DC como en Marvel, estos “experimentos” fueron un éxito y le insuflaron nueva vida a sus historietas. 
    Todo lo anterior, a raíz del reciente estreno del remake de un filme de 1990 y que para muchos (incluyéndome) es considerado una obra maestra del cine de ciencia ficción: Total Recall, conocido en Latinoamérica como El Vengador del Futuro, filme protagonizado por Arnold Schwarzenegger en pleno auge de su carrera y dirigida por Paul Verhoeven, quien ya antes había destacado con Robocop y luego haría otros filmes tanto elogiados como criticados, tales como Bajos Instintos, Tropas del Espacio y El Hombre sin Sombra (la verdad es que siempre su fuerte fue la ciencia ficción, bajo una mirada bastante violenta, claro).  La cinta a su vez estaba basada en un cuento del escritor del género Phillp K. Dick, siendo al parecer la primera de una cantidad considerable de obras inspiradas en sus fantasías paranoides: Podemos Recordarlo por Usted al Mayor.   El filme contó también con el histrionismo de grandes actores, que apoyaron el por lo general pobre desempeño dramático de su protagonista, destacando Sharon Stone y Michael Ironside.  Por otro lado, aparte de los increíbles efectos especiales que incluso hasta nuestros días siguen maravillando, la cinta tuvo una inolvidable banda sonora a cargo de Jerry Goldsmith, aclamado compositor que aquí hizo un tema central realmente magnífico.   El guión de la historia estuvo a cargo, entre otras personas, por los creadores de Alien: Dan O´Bannon y Ronald Shusett.  Por último, esta película ganó varios premios y fue todo un éxito de taquilla.
   Sin querer contar la historia, pero sí dar sólo unos cuantos detalles para entusiasmar a quien aún no ha tenido el gusto de verla, ésta cuenta sobre un hombre que decide usar los servicios de una empresa capaz de implantar recuerdos falsos en uno.  Es así que para hacer más interesante su monótona vida, opta por la opción en la cual le hacen creer que es un espía que vive en el planeta Marte.  Sin embargo al hacer uso de esta memoria implantada se da cuenta que su verdadera identidad es similar a la de su yo falso; por lo tanto se ve involucrado dentro de una gran confabulación por la cual su vida peligrará más de una vez.  Durante su aventura, además conocerá a unos cuantos personajes extravagantes, verdaderos mutantes que llegan a acaparar toda la atención.
   Por cierto, las premisas con la que parte esta historia, la de un hombre que se somete a un recuerdo falso donde vive extraordinarias aventuras y luego descubre que en realidad esa memoria es la real, mientras que toda su vida anterior fue una tapadera para escapar a sus enemigos, con el posterior nuevo enfrentamiento a estos, ya había sido abordado en un famoso manga y luego en su versión en animé, llamado Cobra de Buchi Terasawa.  El cómic data de 1978, mientras que su primera película y luego serie de televisión (ambas animadas) de 1982.  Ahora bien, el cuento de Phillip K. Dick fue publicado en 1966, por lo que Terasawa lo había leído y gracias a ello se inspiró para crear a su famoso y carismático personaje.  De este modo se podría considerar que estas versiones (el manga y el animé) fueron en verdad las primeras adaptaciones de la obra del escritor.
   Frente a un largometraje como éste y al saberse que se estaba haciendo un remake, para quien vio especialmente esta obra por los años en que se estrenó, repitiéndosela de vez en cuando con el devenir de los años, puede resultar muy entendible resistirse a la idea de una nueva versión.  Más de uno se habrá preguntado si un filme “perfecto” como éste ameritaba ser revisado y actualizado ¿Son 22 años tiempo suficiente para realizar una nueva versión? ¿Se podría superar la labor ya hecha y es más hacer algo mejor que lo ya conseguido?  Pues había que esperar no más a que se estrenara este remake.
     La nueva versión se estrenó tan sólo el 3 de agosto en USA y al poco tiempo después en Chile.  Su director fue Len Wiseman, responsable de la mayoría de las películas de la saga de Underworld, entre otros filmes.  En los protagónicos, está Colin Farrell, con Jessica Biel y Kate Beckinsale, entre otros.  Para la música se contó también con un destacado compositor, como en el filme original, siendo esta vez Harry Gregson-Williams el responsable de acompañar las futuristas imágenes llenas de acción desde principio a fin. Ahora bien, Colin Farrell  es mucho mejor actor y mucho más guapo que Arnold Schwarzenegger, habiendo hecho películas en casi todos los géneros posibles (quizás sólo le falta hacer una de artes marciales …y una porno, siendo este último caso algo que de seguro a más de una seguidora y un seguidor suyo le gustaría ver y tener) y ya antes había protagonizado un remake con Noche de Miedo, haciendo de vampiro; a su vez, si en el filme de 1990 Sharon Stone era la belleza femenina que se “robaba la película”, a falta de ella en este caso, acá tenemos dos.  Para ser justos con esta película, bien se podría decir que este Vengador del Futuro más que un remake de la obra anterior, es una nueva adaptación del cuento de Phillip K. Dick, ya que la versión de Wiseman brilla por sí misma.  Si el trabajo de Verhoeven y compañía ya era una delicia para los sentidos y en especial para los amantes de la ciencia ficción, ésta última cinta no deja de serlo: la película no para de entregar momentos de acción adrenalínica y la ambientación (apoyada por los efectos especiales) es tan cuidada y artística, que en realidad pareciera que estuviésemos viendo la imagen de un increíble futuro. 
    Pero lo más destacado de este largometraje, es que respecto a la película de 1990 si bien mantiene como pilar la idea central del guión, en todo el resto posee sus propias líneas argumentales, alejándose en esto bastante de la primera adaptación del cuento (como no lo he leído, ignoro cuál de los dos filmes es el que respeta más el texto original).  Es así como en este último caso la trama sucede en la Tierra y no hay vestigios de una civilización extraterrestre y mucho menos de los mutantes, lo que ya la diferencia en gran parte de la primera obra.  No obstante la película actual se permite hacerle uno que otro “homenaje” o guiño a su predecesora: Por ejemplo, resulta difícil para el espectador del filme clásico olvidar a la mujer de tres pechos…pues aquí también aparece una con esta especial anatomía y cuando lo hace afirma que para disfrutar su compañía, sería necesario tener tres manos, lo que resulta una alusión indirecta a otro personaje de la película de Schwarzenegger; a su vez el personaje de Colin Farrell para engañar a quienes van tras él, vuelve a usar un artilugio sobre su cabeza que lo hace cambiar su fisonomía, si bien en este caso corresponde a un holograma, mientras que el otro era una sofisticada máscara; la memorable escena en la que el protagonista de la película descubre gracias a una gota de sudor de su interlocutor que no está dentro de un sueño, acá se repite con sus correspondientes diferencias, pero ahora es gracias a una lágrima que Colin Farrell salva otra vez su vida; por último, como ya se ha dicho, esta obra sólo transcurre en nuestro planeta, no obstante en al menos dos ocasiones se hace referencia al llamado Planeta Rojo: primero cuando al personaje principal le ofrecen una memoria falsa de espía en Marte y luego cuando se observa una publicidad de viajes a este lugar.
   Luego de todo lo comentado y hasta cierto punto analizado, bien podemos darnos cuenta que “remake” no necesariamente tiene que ser sinónimo de “más de lo mismo” y de falta de originalidad, puesto que a la larga una nueva versión de un clásico demás que puede entregar sus propios aportes, ya que una obra de arte nunca deja de inspirar a otros para crear a su vez sus propios trabajos (si no recordemos las distintas versiones del Don Juan, desde el de Tirso de Molina, pasando a los de José Zorrilla, Moliere, Lord Byron y muchos más); además hoy en día lo que hay son variantes de los mismos tópicos, leiv motivs y temas, ya que hace rato que todo resulta ser una reinterpretación de los mismos arquetipos; por lo tanto plausible resulta ser el lograr darle a estas ideas nueva vida.   En este caso, el filme de El Vengador del Futuro de este año demás que cumple con lo afirmado en este párrafo y merece ser visto sin prejuicios de puristas.

8 comentarios:

  1. Hola, Elwin.

    'El Vengador del Futuro' ('Total Recall', en original) se llamó aquí en España 'Desafío Total', aunque la traducción exacta sería "Recuerdo Total'.

    Pero por una vez, Elwin, voy a discrepar contigo. Pienso que la nueva versión de 'Total Recall' es muy inferior a la original de Paul Verhoeven, con Schwarzenegger y Sharon Stone. La primera media hora de la nueva película no está mal, incluyendo la idea de la Cascada como una especie de metro gigantesco que atraviesa el centro de la Tierra para llevar a los trabajadores a las Antípodas. La estética mezcla elementos de otras películas claves del género, como 'Blade Runner', 'El Quinto Elemento', 'Minority Report' y 'Star Wars', aunque las dos primeras son las que están más presentes en la ambientación.

    Ahora bien, si como digo la primera media hora no está mal porque parece tomarse en serio a sí misma, a partir de aquí creo que el filme se desinfla para convertirse en una muy convencional trama hollywoodense de tiros, persecuciones, explosiones y peleas (casi) de artes marciales. De este modo termina convirtiéndose en una cáscara vacía, muy estruendosa y colorista, pero vacía.

    Sobre todo, hay dos cosas que no perdono de este remake: (1) Por supuesto, la ausencia de Marte, el misterioso y magnífico Planeta Rojo que desde nuestra niñez ha sido la materia de nuestros sueños; (2) la ausencia de la ambigüedad que caracterizaba al original, donde en ningún momento llegábamos a saber si lo que le pasaba al protagonista era real o sólo un sueño creado por los técnicos de 'Memory Call'.

    Un saludo.

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  2. Querido Juan Carlos: Como siempre encuentro muy razonable todo lo que dices y puedo entender tu frustración con este remake. No sé si leíste el cuento original, que como expliqué en mi texto, no he tenido el gusto de hacerlo. Espero haya quedado claro que para mí (y mi grupo de cercanos), el filme de Verhoeven es toda una obra de arte; sin embargo por esa razón es que me gustó tanto la nueva versión, porque se alejó de dicho filme. Es cierto, la peli original es muy mística, algo que esta versión con Colin Farrell no posee. Pero como de seguro sabrás cuál esteta, la belleza está en el ojo del observador y en mi caso me fue imposible no disfrutar del remake (y no dudes me lo compraré en blu-ray apenas pueda). Nos estamos leyendo.

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  3. Por supuesto, amigo Elwin, estás en tu derecho a disfrutar de este remake. Asumo que en el fondo no estamos en desacuerdo: al dejar claro que el filme original de Verhoeven era una obra de arte (en lo que coicidimos) darías a entender que el reciente remake no lo es. Por supuesto, también se puede disfrutar de lo que no es arte. A mí también me entretuvo mucho el remake de Farrell, aunque, en mi opinión, es al cine de calidad lo que un burger es a al arte culinario. Por supuesto, eso no quita que yo también vaya a los burgers y disfrute enormemente de una hamburguesa con ketchup, patatas fritas, cola y todo lo demás...

    Sí leí el cuento breve de Dick, y la verdad es que me gustó más la película de Verhoeven, debo decir, porque el cuento de Dick no está muy desarrollado. Dick juega con la idea interesante de que los deseos o anhelos son todos recuerdos suprimidos que quedan en el inconsciente. Así, el protagonista quiere ir a Marte y va a la empresa Rekal para que le implanten el recuerdo de haber ido a Marte (aquí la empresa no crea sueños para sus clientes, sino que les implanta falsos recuerdos, como en 'Blade Runner'). Allí descubre que sí estuvo realmente en Marte y que él es un espía a quien el gobierno borró sus recuerdos por la información peligrosa que conocía. Entonces llega a un trato con el gobierno: le borrarán todos los recuerdos de su pasado y le implantarán el recuerdo de que él fue un gran héroe que salvó a la humanidad. Pero, cuando está en Rekal, el protagonista descubre que él fue realmente un gran héroe que salvó a la humanidad, precisamente trabajando como espía para el gobierno. La moraleja pesismista es que uno no puede escapar nunca a su pasado.

    Un saludo.

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  4. Con mucho gusto leí tu ensayo acerca de los “remakes”. Tal vez de momento hay un auge de está práctica cinematográfica pero raramente toda la historia del cine fue acompañada por este fenómeno hasta en el género de horror. Tal vez ya oiste de la película “Der Student von Prag” (El estudiante de Praga). La primera versión ya fue rodada en 1913 (http://en.wikipedia.org/wiki/The_Student_of_Prague_%281913_film%29), la próxima en 1926 por Henrik Galeen (http://en.wikipedia.org/wiki/The_Student_of_Prague_%281926_film%29) y otra vez en 1935 y luego con un hueco impresionante en 2004. Otra Hueco bastante notable en el género de horror se encuentra entrra las versiones de “Nosferatu” de Friedrich Wilhelm Murnau desde 1922 (http://es.wikipedia.org/wiki/Nosferatu,_el_vampiro) robando el diseño de la figura principal de una escena de “The Parson’s Widow” (http://en.wikipedia.org/wiki/The_Parson%27s_Widow) de Carl Theodor Dreyer de 1920 (¿Cuándo comienza un remake y donde termina el plagiato? Este robo de solamente una idea particular no es mencionado en la literatura cinematográfica posiblemente ya que los géneros son demasiado diferente y los historiadores competentes por lo tanto no lo notaban) y de Werner Herzog desde 1979 (http://es.wikipedia.org/wiki/Nosferatu:_Phantom_der_Nacht). Y luego raramente hay los casos en los que (nos quedamos en el género de horror) los mismos artistos copiaron su obra propia como lo hicieron Paul Wegener y Henrik Galeen con el motivo del “Golem” en los años 1914 (http://en.wikipedia.org/wiki/The_Golem_%281915_film%29) y 1920 (http://es.wikipedia.org/wiki/Golem_%28pel%C3%ADcula%29). Y obviamente se añadieron tres versiones más. Claro entonces había (como también ahora) un desarrollo superrápido de la tecnología y esto puede ser un motivo para refundir una obra. Además entonces era muy difícil mantener el filme hecho de celuloide. Si se mira a los “huecos” segura igualmente el cambio en los conceptos artísticos puede ser una razón muy inteligible tal y como la introducción del película de color. Lo que a veces me enfada en respecto a los “remakes” hollywoodenses es que la falta obvia de respecto para otras culturas. Piensan que deben americanizar cada idea y cada obra de cine sea desde Japon (“Los siete samurai” y “Los siete magníficos”) o desde Europa (p.e. “La cage aux folles” y “The Birdcage” o “Tres solteros y un biberón”). Parece que los estadounidenses no aceptan y no aprecian lo que alcanzan los demás. Sin duda de vez en cuando saben producir una versión más a mi gusto (o tal vez sólo a lo que estoy acostumbrado a ver en el cine o la tele) o puede de mejor calidad. De verdad muy a menudo me parece que el costumbre gringo de producir una adaptación propia es una expresión de arrogancia o de la incapacidad de entender lo extranjero o de entrenerse de lo que es diferente al suyo.

    Hans-Hermann Gerke

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  5. Se da una una disyuntiva curiosa entre adaptar una película a partir de otra y adaptarla a partir de un texto original. La simple idea de la adaptación es una forma elegante de alegar que no se trata de una copia literal, sino de una transformación, en donde obviamente habrán de introducirse elementos nuevos para dar coherencia a la recreación de la historia.Como lo que comentaste con el cuento de K. Dick, cuantas versiones se han hecho? Cuantas en las que no esté expresa la fuente original? Puede llamarse a eso plagio o préstamo? Es mas que curioso pensar también frente a que podemos comparar esta nueva remake del "Vengador ...", frente a la película o al texto, o frente a todas las demás películas de ciencia ficción que se han hecho después, y cuyos estilos y técnicas, obviamente, han inspirado y ayudado a idear esta nueva versión.

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  6. Muchas gracias, Dama Blanca, por detenerte en leer y comentar mi texto. Acabo de revisar tu propio blog y lo agregaré a mi lista de enlaces recomendados. También me hice seguidor tuyo y pondré atención en las actualizaciones de tu página. Lo que afirmas respecto a las adaptaciones, es tan cierto por cuanto los artistas que se encargan de ello, siempre hacen su propia versión, después de todo nosotros mismos hacemos nuestra propia lectura de lo que leemos y vemos y a ello siempre le agregamos nuestra propia interioridad con lo que la obra de arte nunca deja de cobrar nueva vida.

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  7. El otro dia veia la primera version del vengador del futuro, no vi toda la pelicula, ya que tenia que salir y me disponia a ir al terminar a viajar a stgo para ir a ver a mi novia, y cuando estaba estrenandose esste remake, vi e el canal Axn del cable (canal que mi mamá ve la mayor parte del dia, en donde dan bueas series policiales como csi y criminal minds, entre otras.) un comercial review del vengador del futuro que estaba por estrenarse, y se notaban mucho las diferencias ero sin embargo no dejaba de ser algo llamativo.

    No he visto esta pelicula aun, me gustaria verla, un amigo dice que odia los remakes por las malas espectativas que se da por ejemplo con el remake de robocop que se vene, cosa que a mi tampoco me atrae, pero en cuanto a remakes, quiero ir a ver Carrie, y tambien quisiera ver la pelicula de Jugde Dreed.

    Atte. Fabian Ibarra.

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  8. A mí me encantan estas dos pelis, por eso las tengo en blu-ray (y originales, je, si bien la primera versión no la dejaron en FULL-HD, así que ello me decepcionó) y cada una de ellas posee sus propios atributos que deben ser apreciados por sí mismos. Ojalá pronto las puedas ver, puesto que además estos filmes retratan muy bien cómo se hacen los filmes de ciencia ficción en sus épocas respectivas.

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