domingo, 20 de mayo de 2018

Mi segunda vez en la Comic Con.



     La semana pasada no más se celebró otra vez esta importante actividad en la que ñoños de todas las edades y tendencias, nos reunimos para compartir nuestras pasiones en torno a  variadas manifestaciones artísticas populares, tales como el cine, las series de televisión, videojuegos, cómics, juegos de cartas, etc.  Fueron 3 días en los que mucha gente invirtió su tiempo (y su dinero) para asistir a esta verdadera celebración del freak power, participando en concursos, visitando stands de ventas (unos con más descuentos que otros), vistiendo los coloridos trajes y maquillajes de sus personajes favoritos y conociendo a algunas de las estrellas invitadas a esta actividad, quienes dieron charlas, firmaron autógrafos y permitieron sacarse fotos con ellos.  Más encima este año (a menos que me equivoque) las entrevistas y/o charlas con los famosos se hicieron en el escenario central, que antes cobraban aparte para asistir a ellas, así que fue un atractivo agregado en esta ocasión (ignoro si para las firmas había que desembolsar dinero extra).
     Al igual que el año pasado volví a comprar las entradas con anticipación, para aprovechar la valiosa rebaja en su precio.  No dudé en adquirir otra vez 4 entradas, 2 para el día sábado de modo de ir con mi sobrinito Amilcar y las otras 2 para asistir el domingo, una vez más con mi amigo Luciano (quien además fue la persona que se consiguió gracias a su trabajo los descuentos).  Como me había adelantado un mes más o menos en mi compra, me puse de inmediato a contar los días hasta que llegara la fecha anhelada, ya que tras mis excelentes experiencias del año pasado, las expectativas eran más altas, pues además me había decidido a asistir ahora al menos un día haciendo cosplay.  Por lo tanto, el entusiasmo fue mayor.
     Se dio la casualidad de que este abril recién pasado, el cumple de mi amiga Angélica Valencia fue con disfraces, algo que me atrae sobremanera.  Fue así que la festejada y su marido Rodrigo Sanhueza se mandaron a hacer unos trajes preciosos, que a todos los asistentes nos gustaron bastante, siendo que la cumpleañera andubo de Arwen y “Sangüe” de Aragorn, la famosa pareja de El Señor de los Anillos.  Cuando les preguntamos cómo se consiguieron tan hermosos atuendos, supimos que los habían mandado a hacer a una señora que más encima no cobraba mucho por ellos (solo 20 luquitas), así que me animé con más razón a asistir a la Comic Con de esa manera.  Por otro lado, no dudé en pedirle a mi amigo que me prestara su traje, claro que a él le quedaba lejos mejor que a mí, que es más guapo y tiene barba (¡que yo soy lampiño, snif!)…Pero ir vestido del heredero de Gondor, no había que dudarlo.
      Me decidí usar el traje que me facilitó mi amigo, el día sábado de mi asistencia a la Comic Con, que para el domingo preferí hacerlo con otra vestimenta, la que mandaría a hacer a la misma modista recomendada por los Sanhueza-Valencia.  En un principio decidí pedir que me hicieran los atuendos de Superman, aunque luego llegué a la idea de que de seguro me iba a encontrar con más de un Kal-El en el evento, así que mejor era escoger a un personaje que ojalá no se repitiera, alguien no tan “común”, aunque siempre salido de los cómics de superhéroes que tanto me gustan.  Tras mucho deliberar llegué a una terna: el Linterna Verde de la Tierra Guy Gardner, Bicho Azul II Ted Kord y el villano/superhéroe Hyperion.  Al final me quedé por la versión maligna de Superman marvelita, que siempre me ha atraído ese retorcido pastiche del kriptoniano (además de que me gusta mucho su traje...y lo encuentro sexy).
     A mi regalón estuve a punto de mandarle a hacer un traje, pero ya le he comprado tantos, que al final le quedan chicos poco tiempo después, por lo que decidí conseguirle uno de una forma más económica y de ese modo en una visita a la feria (para quienes no conocen el significado de este concepto tan chileno, se trata de un mercado que se hace al aire libre, en el que se vende de todo y que por lo general se instala en la calle los fines de semana) le conseguí un traje que fue de su agrado: de Power Ranger rojo.  Mi niño quedó bastante contento y mi bolsillo pudo ahorrar, que esta vez pensaba comprar unas cuantas cosas en la Comic Con, además de que en mayo mismo tengo un montón de compromisos (como cumples y el mismo Día de la Madre).
     Por medio de Facebook mi primo Rafael Castro, cuando se enteró de que ya tenía mis entradas, me preguntó  qué días iba, de modo de asistir juntos, que ya hace años que no nos veíamos y eso que tenemos harto en común (además de haber compartido bastante de niños y adolescentes).  En la adultez no nos hemos juntado tanto, sin embargo siempre queda el afecto entre medio, que supera las distancias y el tiempo.  Así fue cómo quedó acordado reunirnos el día sábado, ocasión en la que además irían con nosotros su hijo mayor Nico (un chico muy adorable que sacó lo mejor de sus padres: lo dulce de su bella madre y lo “canchero” del padre) y dos amigos de este.  Fue el viernes de la semana pasada cuando estando yo aún en el trabajo, le pregunté cómo estaba para la Comic Con, que la esperaba con tantas ansias como ya sabrán.  Fue entonces que de inmediato me respondió “Bien.  Mañana te paso a buscar a las 11 de la mañana”.  Ante esas palabras salté como si me hubiesen dado una descarga de electricidad, pues yo estaba seguro de que era a la semana siguiente, justo cuando se venía un día feriado que alargaba el tiempo de descanso…Además…¿A quién se le ocurriría hacerlo calzar justo con el Día de la Madre? Tuve un interesante debate con Nino (así le llamamos a mi colorinche primo) sobre quién estaba equivocado, hasta que al ver en la página de la Comic Con comprobé que el errado era yo.  Por lo tanto tuve que cambiar mis planes y asumir no más que la actividad se nos venía encima.

Con mi primo y la nueva generación ñoña.

     Para rematar mi amigo Luciano también creía que todo era a la semana siguiente, siendo que en su caso era imposible ir en esta otra fecha, de modo que me quedé con su entrada disponible.  Se la ofrecí a varios otros amigos (como invitados, no vendiéndoselas), pero ninguno de ellos se animó o podía.  Si nadie accedía sería Amilcar mi compañero en ambas veladas, no obstante para mi mala suerte se enfermó de amigdalitis y todo dependía de cómo estaría para el domingo, que el sábado aún estaba en etapa de recuperación.  
     Nino llegó casi con dos horas de atraso a nuestra cita acordada, que igual fue mejor para mí, pues necesitaba descansar luego de una semana intensa de trabajo.  Me quedaba una entrada para vender, que pensaba hacerlo a las afueras del lugar donde se llevaba a cabo esta “convención de ñoños” y como hijo de comerciante que soy, estaba seguro de que iba a recuperar el dinero y ganar algo además; empero no hubo interesados y la verdad es que no insistí tanto, que lo único que queríamos era entrar a la Comic Con misma.
     Yo iba muy dichoso embutido en los ropajes de Aragorn, que estaba seguro esta vez sería yo a quien le pedirían sacarse fotos con los solicitantes…Por supuesto que me saqué un montón de ellas, pero fueron las que me concedieron los otros cosplayers, que nadie logró reconocer mi traje y más de una persona me preguntó “¿Y tú quién eres? ¡Mejor hubiese ido de mí mismo! No importa, ya que de que la pasé genial, eso es cierto en un 100%, puesto que además con quienes estaba eran excelentes compañeros y con mi primo siempre me divierto harto, quien además es muy dadivoso (más encima me regaló el blue-ray de Thor: Ragnarok… ¡Qué buenito es él!).  Por cierto, como este otoño ha sido bastante irregular en materia de temperaturas, que ni ha llovido y todavía nos han tocado días con más de 20° C, pese a que las mañanas están muy heladas, en determinado momento de la tarde me morí de calor, que sudaba como cerdo (el costo del fanatismo ¿No?).  Más encima ya de vuelta en casa, me di cuenta de que se me había olvidado ponerme el cinturón, así que mi atuendo estaba incompleto (quizás ese detalle, "menos acinturado", me restó puntos para verme mejor, je).
    Como en mi personificación de Aragorn (¿O más bien de Trancos?) llevaba peluca de pelo largo, me veía bien alternativo y lo más gracioso fue cuando me fui a sacar una foto en la reproducción de la cabina del Halcón Milenario, que “Han Solo” me preguntó si ese era mi pelo real.  Luego, el lunes de esta semana que ya acaba, un colega amigo en la pega tras ver las primeras fotos del sábado me dijo que bien podría llevar mi cabello largo y a lo que le respondí que para nada me gustaba tener una apariencia así… ¿Qué piensas ustedes? Yo que hasta me he rapado en más de una ocasión, encuentro mucho más varonil el pelo bien cortito.
     Por cierto, lo más enternecedor del sábado fue ver a un niñito que no tendría más de 4 años vestido de Deadpool (¡Esa madre está creando a un adorable monstruito!).  El pequeño se veía tan dulce así chiquitito, todo sumido en su papel y tan real, que todos quedábamos maravillados al pasar por su lado.  El impacto visual de todo ello me hizo hasta creer de que era un muñeco, pues el traje era soberbio y el pequeño modelo en realidad era para aplaudirlo y adorarlo.  No dudé en fotografiarme con él, previo permiso de la orgullosa progenitora.  Al día siguiente un efecto casi parecido lo produjo otro chiquitín, esta vez vestido de mago de Hogwarths.

¡Qué cosita más rica! (el niño...Bueno, yo también).

      El domingo amaneció mucho más otoñal y gris, así que esta vez no me morí de calor (tampoco de frío, que bajo mi traje andaba lo suficientemente abrigado).  Amilcar ya estaba mucho mejor, así que pudo ir conmigo. Cuando nos estábamos subiendo al auto de mi cuñado Pato, el papá de mis niños, una vecina desde el frente (ella no muy “culta” que digamos) me gritó “¡Superman!”.
     Vestido de Hyperion y con mi Power Ranger Rojo a mi lado, estaba seguro de que ahora acapararía la atención del resto de la gente, que además el traje me quedaba ceñido y poseía colores más vistosos que el tipo “carmelita” del día anterior; eso sí, me arrepentí de pedirle a la modista (la muy amorosa señora Geno) le dejara mangas largas, que el traje original del villano no es así, de modo que me quedé con las ganas de exhibir mis “poderosos” brazos, je.  Esta vez sí que me pidieron varias personas posar junto a ellas, no obstante fue a Amilcar quien hizo primero de modelo, cuando un señor en el stand de Harry Potter le preguntó si podía concederle tal honor; mi niño no dudó en ponerse en actitud de superhéroe, que ya la había usado el año pasado cuando fue de Spider-Man negro.  Lo más cómico de llevar puesto la indumentaria de Hyperion, fue que mucha gente me confundió nada menos que con el Hombre Radiactivo, el superhéroe que sale en Los Simpsons (sin embargo fui reconocido por todo un experto en Marvel, quien tenía un puesto dedicado a figuritas de acción de la Casa de las Ideas y que permitía que la gente se sacara fotos con su reproducción del Guantelete del Infinito, quien me pidió que como Hyperion posara junto a su colección).  Ya había llegado el atardecer cuando me encontré con el verdadero Hombre Radiactivo, a quien me acerqué para fotografiarme junto a él y este mismo cuando supo mi historia, también quiso tener sus propias fotos de los dos; por otro lado, un par de visitantes nos pidieron que posáramos para ellos.  Por lo tanto, fui de igual manera todo un modelo ese día.

¿En serio nos parecemos?

    No llevábamos mucho con Amilcar dentro, cuando vimos a unos muchachos vestidos de los Jóvenes Titanes (¿O de Justicia Joven?).  No dudé en acercarme a ellos para solicitarles unas fotitos y entonces la chica disfrazada de Raven (este año me encontré con 3 de ellas en la Comic Con, aunque lejos la más tributada fue Harley Queen) me dijo toda contenta “¡Profe Elwin!”.  Resultó que eran ex alumnos míos, de cuando trabajaba en Recoleta.  Fue un gusto este reencuentro.
    El sábado me enteré de que estaba firmando sus trabajos el destacado artista argentino Eduardo Risso, a quien en diciembre del año pasado de puro tonto me perdí conocerlo cuando vino a la Mini Con.  Así que esta vez fuí  preparado el domingo y me llevé conmigo los dos números que tengo de Antes de Watchmen: Moloch, en los que realizó el arte gráfico.  Fue así que con Amilcar nos acercamos hasta su puesto, pagué por nada menos que 3 reproducciones en grande de sus dibujos, charlé con él y aproveché de sacarme fotos con él, incluyendo una con Amilcar, a la par de que conseguí varios autógrafos suyos.  Me sorprendió su cordialidad, para nada divo considerando sus importantes trabajos para DC, Marvel y otras compañías.  Obviamente le conté que había escrito sobre él en mi blog y como fan suyo le dije que era lejos lo mejor de la Comic Con.

Con el maestro Eduardo Risso.

      El sábado mientras los veteranos Nino y yo paseábamos solos, que los más jóvenes se fueron por su lado, pillamos una "Zona Vip para cosplayers", que si andabas disfrazado te daban un bolsito de regalo, una Kem Xtreme (la marca auspiciadora del evento) y otras cosillas.  Podías subir a una torre que quedaba a una altura considerable, con muy buena vista, además de poder usar unos cómodos sillones, siendo atendido por unas bellas damas que te servían gratis varias variedades de Kem Xtreme.   Por más que intentamos convencer a la chica que nos atendió, de que Nino era mi "fotógrafo oficial", no lo dejaron entrar a dicho lugar por andar de paisano; así que me tuve que esperar hasta el otro día, en que sí accedí a esos privilegios y ahora con mi Power Ranger Rojo (pero lo mejor de esa vez, fueron las fotos que nos sacamos con los demás cosplayers).
     Creo que este año por primera vez la Comic Con contó nada menos que con un cuadrilátero de lucha libre, gracias a la presencia de una especie de federación chilena que está cobrando fuerza y que dio varios espectáculos, que daba gusto verlos.  El ring estaba lleno de gente que gozaba, aplaudía y vitoreaba la pelea de los contrincantes, varios de ellos con atuendos llamativos (que hasta un huaso había, o sea, un campesino de nuestras tierras chilenas).  En el pasado gran pasión sentí por este deporte "teatrero", así que tanto el sábado como el domingo, le dediqué mi tiempo a la contemplación de esta maravilla.
    Por cierto…Había lejos menos gente el domingo que el sábado, pues… ¿A quién se le ocurre celebrarla justo el día en que en Chile festejamos a nuestras madres? (todavía le debo una invitación a mi mamá por haber no estado con ella ese día ¡Y yo que hablo pestes de los fanáticos del fútbol (y más sin son futboleros pasivos, je)!


¿Qué tipo de profesores tuvieron estos chicos en el colegio?

4 comentarios:

  1. Vaya, interesante aventura la que viviste, que bueno que te la pasaste bien, igual tu aventura de cosplayer. Esas experiencias se le quedarán muy grabadas a tu sobrinito, y a ti también.

    Saludos y gracias por compartir tus experiencias.

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    1. Gracias, amigo, por pasarte por acá, que como padre de dos niñas pequeñas, bien me entiendes en mi dicha de compartir así con mi regalón.

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  2. Saludos Elwin, aquí murinus2009.

    Divertido todo lo que narras en esta segunda visita a al Comic Con.

    Yo también me pregunte ¿de quien esta disfrazado Elwin? con tu caracterización de Aragorn.
    Definitivamente yo prefiero el pelo corto, hace 25 años me lo trate de dejar largo, pero no me gusto la experiencia; estorbaba, requería mucho cuidado, me confundían con mujer, así que desde entonces lo pido: casquete regular.

    Tu segundo traje pensé que era del Capitan Marvel nunca he visto a Hyperion de hecho fuiste tu Elwin, de quien escuche mencionar por primera vez a este personaje.

    Que bien que uno de tus primos amigo de infancia y adolescencia aun se interesa en estos temas, todos los primos con los que yo alguna vez compartía estos gustos ya se volvieron gente decente solo: tuvieron hijos, trabajan duermen, trabajan duermen... si hablas con ellos solo puede ser de trabajo.

    Medio recuerdo que la vez pasada planeabas ir junto con con Amilcar de Batman, los 2, supongo que ya no alcanzo el tiempo.

    Saludos a Cidroq, por cierto la vez pasada hable de como creció una pequeña convención de cómics en Cd. de México, (se recorría en 10 minutos), hasta ser la mas grande de aquí, se llama La Mole, Cidroq mencionó que le vio la coletilla: Con, este año me fije y si, La Mole, es:
    La Mole Comic Con,
    Fue en Marzo y no me dio tiempo ni de ir a ver los precios o los cosplayers que están afuera, solo vi los anuncios del metro.

    Gracias por esta Entrada Elwin.

    Hasta pronto.

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    1. Hola, amigo. Solo mis dos cuates mexicanos se ha interesado verdaderamente por mis últimas andanzas en la Comic Con, así que tendré que ponerles un altar. En verdad la pasé muy bien y ya recuerdo con nostalgia esos dos días.
      En diciembre viene otra convención y gratis, más pequeña, pero igual bien buena. Iré por tercera vez y estoy pensando ir disfrazado con otro traje que me mandaré a hacer para la ocasión.

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