1. La trama
El
Metal Perdido (2022) es el nombre de la cuarta y última novela de la
segunda saga de Nacidos de la Bruma, también conocida como Segunda
Época o Ciclo de Wax & Wayne (que este subtitulo lo
encuentro injusto, puesto que me parece machista, ya que ignora a su heroína
Marassi e incluso a Steris, quien también merece ser considerada como tal o al
menos como coprotagonista, al menos a partir del segundo volumen de esta
serie).
A diferencia de los otros libros de la colección, entre el anterior y el que hoy nos reúne, cuenta con una cantidad considerable de años en lo que se refiere a su propia cronología, puesto que han pasado seis años en la vida de sus personajes... Cabe mencionar que, en esa cantidad de tiempo, mucho ha pasado en la vida de todos ellos, en especial para Wax y Masai, quienes por fin se han casado y, más encima, son felices padres de un niño y de una bebé. Por otro lado, el vigilante ahora cumple un papel más importante dentro de la política de la ciudad y prácticamente está alejado de su vida como justiciero. Por otro lado, tras los incidentes narrados en Brazales de Duelo, la situación en la ciudad y la llamada Cuenca se ha vuelto tensa; de modo que nuestro aristócrata ahora lídea en otro tipo de campo de batalla, puesto que aparte de los corruptos a los que debe enfrentar, sigue enfrentándose a gente de la peor calaña: el Grupo y cuyo plan es tan espantoso, que aparte de la ayuda de sus aliados, entre ellos su inteligente cónyuge y los amigos de siempre, será necesario que unos forasteros muy especiales intervengan para que la victoria sea posible.
Por lo tanto, en esta novela que cierra con broche de oro la historia de sus personajes, se realiza el enfrentamiento final entre los héroes y sus enemigos, lo que implica seguir siendo dueños de sus destinos (en caso de ganar los protagonistas) o sufrir el dominio del planeta, implicando esto la destrucción de Elendel e incluso nada menos que una invasión venida de otro mundo.
Si en Brazales de Duelo nos enteramos de que existen otros continentes más allá del mar, incluyendo diferentes países y culturas, en esta ocasión la revelación es mucho más mayor: En el espacio exterior hay otros planetas, poblados por gentes civilizadas y algunos de sus habitantes se encuentran de incógnito en Scadrial.
2. Valores
En primer
lugar, Brandon Sanderson parte esta obra con unos Agradecimientos
muy valiosos, puesto que en él nos cuenta algo de la génesis de esta segunda
saga y de lo que nos espera a futuro con siguientes entregas, ambientadas en
épocas posteriores del planeta. El autor
aprovecha de darles las gracias a quienes lo ayudaron en este proyecto,
destacando los responsables de sus ilustraciones. Como bien sucede con estos apartados, en los
que el escritor aprovecha de hablar de su obra, del contexto en el que se llevó
a cabo, el asiduo lector obtiene un material valioso y que se debe atesorar,
porque no siempre logramos contar con las palabras del propio escritor, acerca
de los "misterios" de sus trabajos.
Dentro de los aspectos a destacar de este número final, podemos mencionar el Prólogo, que esta vez no está dedicado a Wax, sino que a Wayne. Lo anterior contándonos de un conmovedor pasaje de su infancia junto a su madre, esta última alguien que, con solo unas páginas a cuestas, logra hacérsenos entrañable; por otro lado, nos lleva a entender varios aspectos de la personalidad del hombre, así como promueve la idea de cómo el amor y la presencia de alguien en nuestras vidas, más a tan temprana edad, además de tratarse de nada menos que la madre de uno, puede marcarnos lo suficiente como para condicionarnos hacia el bien. Asimismo, este precioso pasaje aborda la importancia de las historias de ficción, sobre cómo estas nos inspiran, algo abordado en todos los libros de la segunda saga; sosteniendo, incluso, que los hechos reales antiguos, tras volverse leyendas, así como los acontecimientos de carácter más valioso para mucha gente, moldean el mundo (esto último, creando, incluso, religiones que le dan sentido a la vida de millones de personas).
El presente libro que hoy nos reúne es, en muchos sentidos, superior a los demás y un maravilloso cierre de las aventuras que comenzaron con Aleación de Ley. Sumado a la aventura y al humor de esta pieza, podemos gozar de momentos de gran emotividad y heroísmo; que, más encima, al abrirse las posibilidades con la revelación a la cual ya hice referencia (que existen otros mundos), las posibilidades para otorgarle sentido épico al texto, aumentaron considerablemente: Es así que no solo conoceremos nuevos personajes extraordinarios, sino que nos deleitaremos con sus poderes y proezas, así como con batallas muy atractivas. Asimismo, cabe destacar la intervención de más de un dios en sus páginas (momentos formidables y con tremendos diálogos), aparte del descubrimiento sobre qué fue de los raptados del primer libro (a mi humilde parecer, uno de los mejores paisajes del tomo).
Por cierto, tras leerme esta novela y no con tanto tiempo entre un volumen y otro, me he dado cuenta de que todos los animales que se mencionan en su interior, existen en nuestro propio mundo y lo que resulta raro, a la luz de que corresponde a otro planeta ¿Un desliz de Sanderson o corresponde a un detalle de simplismo a propósito suyo?
Se me estaba olvidando: Muy emotivos los distintos epílogos que le concede el escritor a sus personajes, uno para cada uno; así como muy interesante saber que en Scadrial no hay luna.
A diferencia de los otros libros de la colección, entre el anterior y el que hoy nos reúne, cuenta con una cantidad considerable de años en lo que se refiere a su propia cronología, puesto que han pasado seis años en la vida de sus personajes... Cabe mencionar que, en esa cantidad de tiempo, mucho ha pasado en la vida de todos ellos, en especial para Wax y Masai, quienes por fin se han casado y, más encima, son felices padres de un niño y de una bebé. Por otro lado, el vigilante ahora cumple un papel más importante dentro de la política de la ciudad y prácticamente está alejado de su vida como justiciero. Por otro lado, tras los incidentes narrados en Brazales de Duelo, la situación en la ciudad y la llamada Cuenca se ha vuelto tensa; de modo que nuestro aristócrata ahora lídea en otro tipo de campo de batalla, puesto que aparte de los corruptos a los que debe enfrentar, sigue enfrentándose a gente de la peor calaña: el Grupo y cuyo plan es tan espantoso, que aparte de la ayuda de sus aliados, entre ellos su inteligente cónyuge y los amigos de siempre, será necesario que unos forasteros muy especiales intervengan para que la victoria sea posible.
Por lo tanto, en esta novela que cierra con broche de oro la historia de sus personajes, se realiza el enfrentamiento final entre los héroes y sus enemigos, lo que implica seguir siendo dueños de sus destinos (en caso de ganar los protagonistas) o sufrir el dominio del planeta, implicando esto la destrucción de Elendel e incluso nada menos que una invasión venida de otro mundo.
Si en Brazales de Duelo nos enteramos de que existen otros continentes más allá del mar, incluyendo diferentes países y culturas, en esta ocasión la revelación es mucho más mayor: En el espacio exterior hay otros planetas, poblados por gentes civilizadas y algunos de sus habitantes se encuentran de incógnito en Scadrial.
Dentro de los aspectos a destacar de este número final, podemos mencionar el Prólogo, que esta vez no está dedicado a Wax, sino que a Wayne. Lo anterior contándonos de un conmovedor pasaje de su infancia junto a su madre, esta última alguien que, con solo unas páginas a cuestas, logra hacérsenos entrañable; por otro lado, nos lleva a entender varios aspectos de la personalidad del hombre, así como promueve la idea de cómo el amor y la presencia de alguien en nuestras vidas, más a tan temprana edad, además de tratarse de nada menos que la madre de uno, puede marcarnos lo suficiente como para condicionarnos hacia el bien. Asimismo, este precioso pasaje aborda la importancia de las historias de ficción, sobre cómo estas nos inspiran, algo abordado en todos los libros de la segunda saga; sosteniendo, incluso, que los hechos reales antiguos, tras volverse leyendas, así como los acontecimientos de carácter más valioso para mucha gente, moldean el mundo (esto último, creando, incluso, religiones que le dan sentido a la vida de millones de personas).
El presente libro que hoy nos reúne es, en muchos sentidos, superior a los demás y un maravilloso cierre de las aventuras que comenzaron con Aleación de Ley. Sumado a la aventura y al humor de esta pieza, podemos gozar de momentos de gran emotividad y heroísmo; que, más encima, al abrirse las posibilidades con la revelación a la cual ya hice referencia (que existen otros mundos), las posibilidades para otorgarle sentido épico al texto, aumentaron considerablemente: Es así que no solo conoceremos nuevos personajes extraordinarios, sino que nos deleitaremos con sus poderes y proezas, así como con batallas muy atractivas. Asimismo, cabe destacar la intervención de más de un dios en sus páginas (momentos formidables y con tremendos diálogos), aparte del descubrimiento sobre qué fue de los raptados del primer libro (a mi humilde parecer, uno de los mejores paisajes del tomo).
Por cierto, tras leerme esta novela y no con tanto tiempo entre un volumen y otro, me he dado cuenta de que todos los animales que se mencionan en su interior, existen en nuestro propio mundo y lo que resulta raro, a la luz de que corresponde a otro planeta ¿Un desliz de Sanderson o corresponde a un detalle de simplismo a propósito suyo?
Se me estaba olvidando: Muy emotivos los distintos epílogos que le concede el escritor a sus personajes, uno para cada uno; así como muy interesante saber que en Scadrial no hay luna.
Se me estaba olvidando que cuando se narran estas aventuras, si edad corresponde a la de 50 años, justo la que tenía yo cuando comencé a leer este volumen (que igual me demoré un buen resto en acabármelo, je, porque tampoco deseaba despedirme de sus queridos personajes, así que lo acabé ya con 51 cumplidos).
No creo que regrese a la narrativa de Sanderson por un tiempo, al menos durante esta temporada; sin embargo, sí estoy seguro que mi reencuentro con el autor ha sido magnífico y se agradece.
Espero con ansias las adaptaciones de Nacidos de la Bruma, que parece no serán en el formato de serie de televisión, sino de películas.
Este lunes por fin comienzo nuevo libro y será otro pendiente hace un rato ya, algo de mi autor favorito.



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