Dentro de la mitología nórdica, el
Ragnarok corresponde a la “muerte de sus dioses”, un muy singular apocalipsis
en el que seres tan poderosos como estos, demuestran a su manera que lo que
científicamente se llama como entropía, también se aplica a ellos…Pues “todas
las cosas buenas, deben acabar”. Con
una premisa tan interesante como esta, era obvio que en algún momento de los
cómics de Thor, en los que Stan Lee, Jack Kirby y compañía tuvieron la
inteligencia de hacer su reinterpretación de tales historias, para
incorporarlas con maestría al universo marvelita, en al menos una ocasión se
abordaría dicha idea. La verdad es que
como no he leído mucho acerca del Dios del Rayo, ignoro muchos detalles sobre
su cronología, si bien sé que la década pasada otro maestro como los es J.Michael Straczynski, se encargó a finales de la década pasada de resucitar al
asgardiano y a sus congéneres, luego de la hecatombe que hizo desaparecerlos
tras el mencionado Ragnarok (y sin duda una de las etapas más memorables de
“Ricitos de Oro”).
Desde Los Vengadores: La Era de Ultron (2015)
y la genial escena de postcréditos de Doctor Strange (2016), se nos venía
adelantando de que algo muy malo se estaba cocinando en la ciudad celestial al
final del arco iris. Es así, que por fin
a finales del mes pasado se estrenó una cinta de esta hoy exitosa saga
cinematográfica, esperada como pocas, teniendo en cuenta los formidables
trailers, que nos estuvieron entregando de manera dosificada a lo largo de los
últimos meses…Y la verdad es que ha valido la pena armarse de paciencia, que si
bien la anterior entrega dedicada al hijo predilecto de Odín había dejado la
vara demasiado alta, en esta ocasión la presente cinta la supera con creces ¿Se
podría decir sin problemas que es uno de los mejores filmes del llamado
Universo Cinemático Marvel? Al menos a mí me cuesta decidirme, tras toda una
seguidilla de grandes éxitos de taquilla y crítica; pero de que es un grato
respiro luego de esa decepción que es Spider-Man: Regreso a Casa, lo es,
que se agradece no hayan caído en los errores infantiloides de este otro filme.
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| La mayor parte de los personajes de esta cinta: Thor, Heimdall, Odín, Loki, Hulk, Valquiria, Gran Maestro y Hela. |
Dirigida por el neozelandés Taika
Waititi, quien además de trabajar bajo las cámaras es actor y guionista (siendo
que esta película no fue su primer acercamiento al mundo de los superhéroes, ya
que tuvo un papel en la lamentablemente olvidada versión para el cine de Linterna
Verde, de 2011), rescata algunos de los otros ya queribles personajes de
la ahora trilogía de Thor y a unos cuantos del resto de los largometrajes de la
Casa de las Ideas producidos por Disney (uno
de ellos confirmado por medio de los citados adelantos y otros dos a manera de
sorpresa para su fiel público ñoño). Por
otro lado, Waititi se permitió interpretar el papel del alienígena Korg, hombre
de roca que apareció por primera vez en las historias junto a Thor, en su mismo
debut en las viñetas allá en el lejano 1962 (y recordemos que este mismo
extraterrestre, posee un papel destacado en los eventos de Planeta Hulk y su secuela
Guerra Mundial Hulk); no obstante el buen mozo director/guionista/actor está
irreconocible en su rol, que de seguro se usó GGI para la creación de su imagen
en las escenas en las que aparecía.
La trama de Thor: Ragnarok corresponde
a una obra de proporciones cósmicas, que para nada (a diferencia de las
anteriores películas del ciclo) transcurre en la Tierra, si no que sucede en
unos cuantos mundos extraordinarios y que en lo que concierne a la dirección de
arte, hacen más todavía que sea un gusto ver con la mejor calidad posible (y
más si es en 3D) este título. Todo
comienza con el Dios del Rayo luchando contra uno de sus grandes enemigos (me
voy a guardar su identidad, para no caer en los spoilers y para que quienes saben de sus historietas disfruten aún
más la aparición de este “villano”), puesto que ya no quepa duda de que algo
malo está pasando en Asgard. Una vez
derrotado su rival, Thor se ve obligado a solicitar la ayuda de otro gran
superhéroe (un agregado inesperado a la trama y que a más de un fanático
marvelita lo regocijará), quien lo envía hasta un lejano planeta en el cual se
efectúa una especie de torneo de gladiadores y es obligado a luchar en la
arena, contra su viejo compañero de los Vengadores Hulk. Es así que nuestro justiciero, apoyado por el
Goliat Esmeralda, quien más encima lleva tiempo sin volver a su faceta humana
como Bruce Banner, más otra poderosa aliada con la que se encuentra el
protagonista, realiza su nueva misión salvadora. Por otro lado, Asgard ha caído bajo el
control de una fuerza maligna, que hace ver a Loki como un villano de
pacotilla, siendo que el mismo Dios de las Mentiras debe unirse a Odín y a los
otros para salvar a su hogar del desastre.
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Hermosa ilustración publicitaria
a manera de viñeta.
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Tras hacer esta rápida revisión al argumento
de esta película, cabe detenerse en varios aspectos interesantes que se pueden
apreciar en ella:
En primer lugar está la presencia de uno
de mis favoritos…El ya nombrado Hulk, quien por primera vez desde que comenzaron
a hacerse estos modernos filmes Marvel, desde su primera cinta en solitario (Hulk,
2003), por fin tiene diálogos largos y participación como un sujeto inteligente;
es así que vez en que interviene en la acción, no deja de “robarse la película”
y otorgar algunos de sus momentos más graciosos. Por otro lado, su rol dentro del guión
corresponde a un guiño a su ya mencionada famosa saga de Planeta Hulk, apareciendo
con una armadura similar (¿o tal vez la misma) al de tal obra (y tampoco se
puede olvidar que aparte de algunos detalles más, que salga Korg corresponde a
otro elemento sacado de esta saga). Con
posterioridad, bastante avanzada la trama, Bruce Banner aparece, bajo la figura
de Mark Ruffalo y quien pareciera competir como sexy simbol contra el actor
principal, Chris Hemsworth. Por otro lado,
sin dudas que nos demuestra aquí su talento para la comedia y ello apoyado por
sus diálogos con el citado Hemsworth
(si no, basta con detenerse a los momentos en que Thor trata de calmarlo). Teniendo
en cuenta el coprotagonismo de
Hulk/Bruce Banner, resulta fácil desear con fervor que hagan de una vez por
todas una nueva película dedicada al Monstruo Gamma, por supuesto con el guapo
de Ruffalo en tales papeles.
Luego está la identidad de la misma
villana de turno, bueno la principal, correspondiente a otro de los grandes
personajes de este tipo, que encontramos en los cómics de La Casa de las Ideas:
la diosa de la muerte y del Inframundo vikingo, Hela. Pues en las historietas, tal como en los
mitos primigenios, esta entidad infernal es nada menos que hija de Loki; sin
embargo en esta cinta Hela tiene como a padre a Odín, si bien tal como se
revela dentro de su guión fue su primogénita y debido a su enorme maldad fue
condenada por su progenitor al olvido…hasta que regresa para vengarse y tomar
el control de Asgard. Este cambio sobre
su identidad no se resiente a la hora de disfrutar de tan bien armada historia,
pues sin dudas que el trabajo realizado por la camaleónica Cate Blanchett, se
encuentra dentro de las mejores virtudes de la película. De igual manera, da gusto verla con su traje
(incluyendo esa especie suya de corona, que recuerda las patas de una araña o
un cangrejo), que no deja de honrar a las viñetas en las que aparece.
Tras el acertado desarrollo de Loki en
la primera de las cintas de Thor y sus posteriores intervenciones en otras
producciones Marvel, pareciera que no podría haber una nueva entrega de la saga
cinematográfica sobre el Dios del Trueno, sin que salga su hermano adoptivo. Esto se debe tanto a lo inteligente de los
guiones, como también al desempeño histriónico de Tom Hiddleston (a la fecha,
lejos una mayor estrella que el propio Thor cinematográfico), que en su
conjunto consigue convertir de un villano artero como el Dios de las Mentiras,
en alguien que puede caer simpático, ya que en las adaptaciones fílmicas
aparece como alguien que pese a su deseo de poder, es capaz de amar, bromear y
que en otras palabras no es por completo desalmado. De igual manera, la dupla hecha por estos dos
dioses asgardianos, en cuanto a la relación de amor/odio que hay entre ellos, logra
ser uno de los ejes dramáticos de la (hasta el momento) trilogía, ya que no
dejan de aparecer juntos.
Tampoco se puede dejar de lado la
intervención de sir Anthony Hopkins, quien como Odin enaltece sin duda la
película, al mostrarnos al llamado Padre de Todo como alguien que no deja de
contrastar con el resto de los asgardianos por su sabiduría y sublimidad. Lamentablemente el personaje y el actor nos
dejan con gusto a poco, pues su participación no es tanta como se quisiera.
Otro viejo conocido de las aventuras
hollywoodenses de Thor que regresa, viene a ser la versión “políticamente
correcta” de Heimdall de piel negra (por no decir “raza”), el cual una vez más
está a cargo del igualmente talentoso Idris Elba. Su papel en esta entrega quizás parezca
forzado, ya que como nunca se le dan sus momentos de heroísmo en esta tercera
parte, algo que teniendo en cuenta los cómics, hubiese sido mejor habérselo
dado a los llamados Tres Guerreros, los amigos del Dios del Trueno (que si bien
salen en esta ocasión, apenas es por unos minutos, a diferencia del valor que
se le da en la historia a guardián del portal de Bifrost, la entrada a Asgard y
el puente con otros mundos). Quizás esta
mayor preponderancia al dios de los ojos más poderosos de todos (quien puede
ver lo que para el resto está velado por su lejanía), se deba en parte a la
misma destacada carrera que ha tenido Elba en el cine últimamente (incluso con
esa verdadera decepción que es La Torre Oscura); sin embargo, sin
querer parecer racista (que para nada lo soy), me parece totalmente “tomado de
las mechas” eso de que salgan en esta cinta y más que en las otras dos,
asgardianos morenos…¿Acaso el año que viene cuando estrenen Pantera
Negra, en el poderoso país africano de Wakanda, habrán autóctonos
caucásicos? Por cierto, este Heimdall
“alternativo” aparece con un nuevo loock,
viéndose casi irreconocible y tal como el propio Thor, ahora con el cabello
corto, se ve por completo distinto a lo que nos tenían acostumbrados.
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| "Exótico" afiche japonés. |
Luego está el muy gracioso, sexy y dubitativo
Skurge, también conocido como Ejecutor o Verdugo en las historietas. Este tuvo un papel destacado como villano en
los cómics, hasta su heroica muerte, que terminó por redimirlo de todos sus
crímenes, durante la etapa de Walter Simonson a cargo de la colección de
“Ricitos de Oro”. Con varias apariciones
en cartoons de la Casa de las Ideas,
como Escuadrón
de Superhéroes y Ultimate Spider-Man, en la versión
de imagen real se encuentra encarnado por el guapo de Karl Urban (quien se ha
hecho una carrera de prestigio en el cine de ciencia ficción y fantasía, desde
que se hizo conocido mundialmente en la trilogía de El Señor de los Anillos de
Peter Jackson, como Eomer). Ahora bien,
el Skurge que vemos resulta lejos mucho más agradable que el de las viñetas y en
este caso también posee un carácter cómico.
Tras revisar a todos los asgardianos
célebres que pueden ser apreciados en esta película, uno se pregunta si a
futuro podremos tener en pantalla a la Encantadora (una gran villana) y a los
heroicos Balder y Bill Rayos Beta. Ojalá haya Thor fílmico
para rato, con tan buenos actores, como para que podamos darnos este gusto.
Y no se puede olvidar el rol realizado
por otro gran actor con una larga filmografía a cuestas, en filmes de este tipo,
Jeff Goldblum y quien hace más que de un tercer villano, de un muy singular
antagonista: el amoral Gran
Maestro. Para alguien que se ha visto
varias de las cintas de culto en las que ha trabajado, como La
Mosca y Jurassic Park, sin dudas que reencontrarse con este artista, es
otro gusto que enaltece esta obra.
Para terminar, tal como en las otras dos
cintas de Thor, la banda sonora resulta ser grandiosa y una vez más no se
repite el plato un compositor que ya haya trabajado para esta saga. Si antes
estuvieron los ya veteranos Patrick Doyle y Brian Tyler, en esta ocasión
tenemos a Mark Mothersbaugh, quien logra estar a la altura de sus predecesores.
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¡Solo yo soy digno de levantar también el poderoso martillo Mjolnir!
Trailer N° 1.
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