domingo, 4 de septiembre de 2016

Con gusto a poco.


     Luego del éxito de la segunda parte de la ahora trilogía del reboot cinematográfico de Star Trek, en 2013 con Star Trek: En la Oscuridad, las ganas de ver más acerca de esta actualización de la franquicia se hizo mayor (y en especial por los fanáticos de la saga, que quedaron -quedamos- fascinados con la gran cantidad de sorpresas y guiños a las clásicas intervenciones de su anterior etapa).  Pues la vara había quedado bastante alta con los dos estrenos en plan precuela sobre el Enterprise y su heroica tripulación liderada por el Capitán Kirk, junto a sus inseparables amigos el Señor Spock y el doctor “Huesos” McCoy, sin duda uno de los mejores tríos en la crónica del cine y la televisión y quienes junto al resto de los emblemáticos personajes de estas historias, han llegado a conseguir gran popularidad desde que hace medio siglo nacieron de la imaginación de Gene Rodenberry.  Pues todo iba bien gracias al virtuoso trabajo del hoy nuevo Rey Midas de Hollywood, J. J. Abrams, quien se encargó de dirigir las dos primeras cintas, apoyado tanto por jóvenes actores que lograron emular a sus predecesores, como gracias a guiones convincentes en los cuales lejos se podía apreciar un claro conocimiento de las reglas de la ciencia ficción (bajo la mano de Roberto Orci y Alex Kurtzman, viejos colaboradores del cineasta, quienes como este sin duda dejaron claro su amor hacia Star Trek y este tipo de ficciones).  Por lo tanto todo el mundo esperaba más de este equipo, hasta que Abrams nos “traicionó” y se fue nada menos que al otro bando, a relanzar Star Wars, dejando un precedente inesperado tras pasar de una ficción más sofisticada a otra propia de la matinee y la space opera, a sabiendas de la ya vieja confrontación entre seguidores de una saga y otra (con irregulares resultados en todo caso, puesto que nadie puede negar que su Episodio VII, resulta ser una copia descarada del Episodio IV de George Lucas).
     Es así que ante el éxodo del director, que también implicó la pérdida de tan valiosos escritores en el guión, lo más inteligente habría sido contratar a un director especializado en la ciencia ficción “de la buena” y no a alguien como Justin Lin, quien si bien ha incursionado tanto en bloockbusters como en cine independiente, no resulta ser el ideal para mantener la calidad vista hasta antes de su Star Trek: Sin Límites.  Ahora bien, hay que ser justos con Lin y este sin duda dio lo mejor de sí, puesto que no es su culpa que el argumento de su “trabajo hecho por encargo” se constituyera en la cinta más débil de esta trilogía.  Lo anterior, debido a otra pésima decisión por parte de los productores y entre los que se encuentra el “renegado” Abrams: aprovechar la experiencia del actor Simon Pegg como guionista de sus propias películas, quien junto a otro artista coescribió el libreto para esta obra.  Debe saberse que Pegg es el encargado de interpretar con mucho talento y simpatía al jefe de ingeniería del Enterprise, Montgomery Scott, siendo además un destacado comediante…Y justamente sus guiones previos corresponden a COMEDIAS, de modo que su aporte para la trama de este último largometraje de Star Trek, aporta mucho humor y nada de peso dramático y “ñoño” o al menos muy poco al respecto (de seguro el tono más serio corresponde a su compañero de labor, Doug Jung, sin embargo este tampoco consiguió mucho que digamos).
     No obstante el filme en cuestión tampoco es malo, solo que viene a ser algo livianito, que a veces pretende ponerse en el tono más profundo de los títulos que le precedieron, aunque al final solo prima en él la espectacularidad propia de un producto con presupuesto multimillonario, que solo quiero divertir y ganar mucho, mucho dinero (y sin dudas que consigue todo esto, pero vuelvo a recalcar, esta tercera entrega no es nada del otro mundo y es hasta olvidable).  Incluso podría afirmar que si cambiáramos los nombres de sus protagonistas, bien podría quedar como una película autónoma hecha por simples estándares hollywoodenses.
     Veamos de qué trata esta película.  Lo que haré de la manera más breve posible, para no caer en los despreciados spoilers.
      El Enterprise rescata a una alienígena de una raza desconocida, quien resulta ser la única de su equipo que ha logrado escapar de un malhechor, el que se ha hecho con los sobrevivientes de su nave.  Siendo que son los únicos de la Federación en estar cerca de todo esto, no les queda otra que ir en rescate de las víctimas.  Lo que no tienen idea los del Enterprise, es que quien está detrás de todo esto, posee una tecnología de ataque que en muchos aspectos los supera, llegando a condenar a la tripulación a quedar varados en un planeta inhóspito y a estar a merced de su nuevo enemigo.  Es así que nuestros héroes deben luchar ahora en otros términos con este genio criminal, quien anda detrás de una antigua arma genocida y que desea usarla nada menos que en contra de la Federación.  Para conseguir sus objetivos, Kirk y compañía encuentran a una singular aliada, la cual es la única con los medios y los conocimientos para enfrentar a los villanos.
       La verdad es que esta cinta comienza de manera prometedora: con Kirk haciendo de embajador ante una curiosa especie extraterrestre, empresa que termina de forma bastante hilarante (y he aquí que desde los primeros minutos del metraje, se establece esta faceta más “cómica” de la película, más ligera).  Luego una narración en off de la propia bitácora de Kirk, agrega el primer elemento realmente emotivo de Star Trek: Sin Límites, al hacer referencia en primera persona a lo que significa para el Capitán y los suyos, encontrarse en medio de la ya legendaria misión de cinco años, como nave exploradora de la Federación (quizás un genial detalle que nunca antes había sido abordado en la saga, ni en sus programas televisivos, ni en sus largometrajes; por otro lado, de seguro algo hecho en especial para el llamado trekker, teniendo en cuenta lo que este periodo significa tanto para los seguidores, como para los personajes de la serie clásica de los sesenta).  A esto le sigue la sin dudas espectacular construcción espacial, en la que transcurre buena parte del argumento, una gigantesca estación espacial que desde que aparece en escena, no deja de maravillar al espectador (cabe mencionarse que tal escenario, bien pareciera una mención a la recordada “Esfera Dyson” aparecida en uno de los mejores capítulos de Star Trek: La Nueva Generación, titulado Reliquias y donde nada menos que el Scotty de la serie original intervino).
    
     Como era de esperarse, buena parte de la trama gira en torno a Kirk, Spock y McCoy, tal cual pasaba en el programa sesentero y las primeras películas (las del primera tripulación y las dos filmadas por el apóstata Abrams), desarrollando de forma muy entretenida la amistad de estos tres hombres tan distintos entre sí y que debido justamente a tal hecho, logran complementarse tan bien (y a quererse).  El resto de los personajes famosos de la nave insignia de la Federación, corre un dispar destino en cuanto a su desarrollo dentro de la trama: es así que una vez más Sulu vuelve a quedar relegado y apenas tiene diálogos; asimismo Uhura en esta ocasión comparte con el japonés, la falta de escenas y relevancia.  Por otro lado, considerando que Simon Pegg, el actual Scotty se encargó del guión, viene a ser uno de los secundarios más destacados de esta historia.  Mención aparte merece el juvenil Chekov, siendo la última participación del llorado Anton Yeltchin, fallecido hace pocos meses atrás en un bizarro accidente en su propio hogar; pues este logró filmar todas sus escenas, que son bastantes y las que lo ponen en medio de algunos de los momentos más destacados de la película.
      Y en lo que concierne a actores que hayan trabajo en este relanzamiento trekkie, no podía faltar el homenaje a Leonard Nimoy, el Spock más famoso de todos y quien estuvo en las dos primeras entregas, dándonos a los seguidores de esta franquicia, algunas de las escenas más conmovedoras  de todo Star Trek.  Dos son los instantes en que tanto actor como su personaje son recordados con honores y ello bien puede tomarse en cuenta como dentro de lo mejor de la película.  Tras los créditos finales, una vez más se le hacen los tributos respectivos, en los cuales como era de suponer, también se agregó al ya mencionado Yeltchin.
      Dentro de los personajes debutantes en este título, al menos en los que vienen a ser relevantes para el desarrollo del argumento, se encuentra la exótica y, por qué no, hermosa y sexy alienígena, que ayuda a los del Enterprise a superar la amenaza de “malo” de esta ocasión.  Jaylah, una mujer supuestamente joven y de aspecto élfico, quien sin dudas posee una personalidad encantadora, gracias a su inteligencia, espontaneidad, heroísmo, destacadas habilidades de guerrera y humor, detalles encontrados en gran parte de los protagonistas de la franquicia (incluyendo sus series).
     En cuanto al villano de esta película,  una vez más estuvo a cargo de un destacado actor, alabado por su desempeño en distintos tipos de producciones: el guapo afroamericano Idris Elba (y a quien pronto veremos como Rolando de Gilead, en la esperada y aplazada adaptación cinematográfica de La Torre Oscura sobre las novelas de Stephen King), quien acá encarna a Krall, el que sin duda queda en desventaja respecto a los malvados de las dos cintas anteriores y las de la continuidad clásica, como también aquella de La Nueva Generación.  Afirmo esto no debido a la actuación de Elba, quien está irreconocible y realiza un trabajo respetable, sino porque las motivaciones de su rol resultan exageradas y poco verosímiles, una vez que se rebela por qué razón tanto odio contra la Federación; por otro lado… ¿No se les ocurre otra cosa que el móvil de la venganza, como fuerza detonante del criminal de turno?
     Por cierto, hubo una polémica en torno al personaje de Sulu, ya que según se decía acá se ponía en tapete su homosexualidad, lo que no le gustó a George Takei, el actor que lo interpretó en la serie original y sus películas; esto porque en la vida real Takei es gay y considerando la época en la que le tocó vivir su juventud, harto le costó asumir de manera pública su opción sexual.  Ahora bien, entendible resulta que a este le haya molestado tal referencia directa (¿o indirecta?) a su persona, puesto que si ya era hora de tener en la tripulación a un personaje LGTB… ¿Por qué mejor no hacer que otro lo fuese o mejor aún, inventar uno nuevo para ello, aunque con cierto peso en la trama? Por otro lado, siendo sinceros, el Sulu de esta versión no es gay, sino bisexual y lo que más llama la atención al respecto, es que sus gustos son solo orientados a orientales como él (ya sea hombres o mujeres), lo que de por sí, en el caso de ponernos a “hilar fino” o “buscarle las cuatro patas al gato”, viene a ser racista o estereotipado.
      Si de desaprovechamientos vamos a hablar en lo que viene a ser Star Trek: Sin Límites, muchos nos quedamos esperando el regreso de la preciosa Doctora Carol Markus, quien tras el final de Star Trek: En la Oscuridad, quedó señalada como miembro de la tripulación durante esta misión de cinco años… ¡Pues se olvidaron por completo de ella y nunca, pero nunca la mencionan al menos! Debe saberse que los conocedores de la “mitología” de esta saga, bien sabemos que ella llega a ser la madre del único hijo de Kirk, gracias al romance esporádico de ambos; de este modo se perdió al menos para esta película, todo un interesante arco argumental, sobre dicha relación y que en la continuidad anterior apenas se esbozó (la que bien amerita hoy en día tener mayor relevancia).
      Luego del repaso de rigor de este reciente estreno, queda esperar que la siguiente secuela recupere el cauce perdido de la franquicia, que al menos como le ha ido bien taquilla, nos permite hacernos la idea de que pueden mejorar tan paupérrimo presente.

Este afiche está claramente inspirado u homenajea
al de la primera cinta para la pantalla grande con el reparto original. 

18 comentarios:

  1. Hola. Tiene gracia porque esta es la primera película que realmente comienza a acercarse a Star Trek, sin perder la espectacularidad que la taquilla parece que exige. Es cierto que el villano es lo más flojo ya que representar la locura por la que pueda haber pasado alguien abandonado en un planeta es complicado, aún así, la amenaza que supone el enjambre descentralizado de naves me parece una buena forma de poner al Enterprise frente a "lo inesperado". También, poner frente a sí misma a la Federación y a su filosofía hacía falta en esta saga. Ya que Star Trek es eso, y sí no gusta, pues bueno, siempre queda Star Wars :-D
    En cuanto a la aparición de Carol Marcus me parece completamente prescindible. De folletines familiares una vez más, ya tenemos bastante con la Space Opera mencionada.
    ¡Saludos!

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    1. Fíjate que eres el segundo amigo bloguero, amante de la ciencia ficción y más encima español, que sé le gustó la película. Teniendo en cuenta el profundo conocimiento de Alejandro Caveda y tú al respecto, no me queda otra que respetar los argumentos de ambos y no dejar de sorprenderme sobre cómo pueden diferir las apreciaciones estéticas entre una y otra persona.

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    2. Estimado Elwin, eres muy considerado, pero las lagunas de guión de la anterior entrega no son una cuestión de mera estética. Que aquella fuera atrayente como producto de consumo rápido no lo dudo, pero de nuevo, Star Trek es más que una mera fachada (o debería). En realidad, no hablo de cuestiones estéticas, sino del planteamiento. Si a esta franquicia le quitas un mínimo de cuestionamiento filosófico pierde su principal factor diferenciador, que es precisamente de lo que carecían las anteriores. En "Beyond" plantean algunos fundamentos sobre lo que nos motiva y qué nos hace buscar nuevas metas, aunque no profundizan precisamente para no ser excesivamente pesado, pero es precisamente en esta cuando por primera vez desde el reinicio que la franquicia comienza a coger el rumbo. Al final es cierto que como dices en el título que "sabe a poco". Cuando algo ves que comienza a coger el tono y se queda a medias te quedas con ganas de más.

      A mi lo que me sorprende es que la anterior entrega estuviera repleta de fallos de guión y sea en esta cuando se fija en el único detalle que ni tan siquiera es un fallo en si, sino una falta de desarrollo, pero precisamente para hacerla más liviana. ¡Que razón tiene el Sr. Spock cuando dice que los humanos no somos lógicos!!
      :-)

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    3. Por cierto Elwin, no somos sólo Alejandro y yo, me temo que hay un buen número de fans (incluso su director que puso al guionista de LOST, uno de los mayores fiascos por el final que le dieron) que no sólo no gusta la anterior entrega sino que la consideran la peor de todas las que se han hecho jamás de la saga. No obstante te digo que no suelo estar de acuerdo con la mayoría, pero bueno, que no somos un caso aislado. ;-)

      Es cierto que entonces aún no se había estrenado esta, pero de momento, está siendo recibida con normalidad y con un ligero éxito en taquilla.

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    4. ¿¡Me vas a creer que a mí y a mis amigos ñoños nos encanta esa peli? Teniendo en cuenta lo del planteamiento propio de esta saga, fíjate que no encuentro ninguno en esta última cinta ¿Tal vez cómo el odio nos puede consumir? (y si es así este es un tópico demasiado trillado).

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    5. Elwin, tal vez el problema es que lo han fusionado tan bien para no "estorbar" con temas "sesudos" y mantener la cinta en un perfil aparente de "cine palomitas" que queda ubicuo y transparente. No sólo han recuperado el humor y han generado una relación entre los personajes con una gran química, sino que plantean todo el significado y coherencia del universo de Star trek. Las cuestiones que se plantean son ¿hasta que punto es posible una utopía como la de Star Trek? ¿podemos vivir los seres humanos sin guerras? ¿acaso las luchas tribales no nos definen como especie? ¿no somos nosotros mismos, nuestro peor enemigo? En la película vemos a un grupo de humanos educados en una sociedad que tiene de todo, pero aún así sale a descubrir nuevos retos, vemos como se enfrenta a una amenaza desconocida, ese gran dialogo entre Spok y McCoy "no tiene lógica temer a la muerte, pero este temor es lo que nos hace desear vivir". Krall es lo que la federación podría haber sido si no superan esa tendencia a repetir las mismas guerras una y otra vez. Star Trek sin límites representa una humanidad inédita en la que por fin se han superado las guerras, de la misma manera que se superó el feudalismo, ya que de otra manera desapareceremos en una de tantas distopías imaginadas. Espero que sigan en esta línea y veremos a que nuevos retos ha de enfrentarse la humanidad, en lugares, a lo que nadie ha llegado antes (lo siento, no he podido evitarlo)

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    6. Fíjate que encuentro muy interesante lo que mencionas, pero si está presente es de forma muy superficial (en cambio otras pelis de la saga, si bien de la continuidad anterior, lo presentan mucho mejor como "El País Desconocido" e "Insurrección".

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    7. Cierto Elwin, no profundizan, solo plantean, pero son las preguntas adecuadas. Fíjate que creo que el villano tiene capas y matices mucho más interesantes si a posteriori, te dedicas a pensar sobre ello (cosa que con "Into Darkness" ocurre exactamente al contrario): Krall representa a la humanidad del pasado, la que no sabe vivir sin conflictos, la que piensa que hace falta el enfrentamiento para que haya equilibrio. En esta película han buscado un equilibro entre entretenimiento y preguntas de calado significativas y de contenido filosófico, pero no han dejado que se entremezclen en la trama para hacer que llegue a un publico más amplio. Sin embargo, las han dejado ahí planteadas para que todo aficionado que desee, pueda encontrarlas si las busca. Las películas de ciencia-ficción no han de buscar respuestas, no pueden llegar a tanto, pero si que han de saber plantear las cuestiones importantes para que meditemos sobre ellas.

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    8. Encuentro muy hermoso y verosímil tu caracterización del villano, por lo que a la luz de tus palabras le da otra dimensión a su papel en el filme. Como derechamente esta cinta no cuajó conmigo, es obvio que no he sido capaz de reconocer este y otros elementos más. Gracias por hacerme ver con otros ojos la película, que en todo caso no creo me la vuelva a ver.

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  2. Elwin:
    No me queda claro por qué realmente no te gustó.
    Aduces que el director es un traidor (Yaaa! y cuáles son las debilidades de éste?).
    Señalas que el villano es poco creíble, puesto que lo mueve la venzanza (recuerda que el villano romulano estaba movido nada más ni nada menos que por la venganza, lo mismo que Khan;).
    Y añades que no te gustó Simon Pegg, porque su especialidad es la comedia y el guión debería haber tenido a un especialista en sf (Las entregas anteriores están plagadas de escenas hilarantes y de problemas de guión).
    Disculpa, amigo, pero me falta más análisis para entender tu postura.
    Cariños

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    1. Querida Mery, respecto a las ideas que me planteas, voy por parte:
      1- Obviamente cuando trato a Abrams de traidor (me conoces tan bien que sabes cuán visceral soy) , es una exageración, aunque que de seguro no soy el único trekker en pensar así.
      2- Las debilidades de este otro director, partiendo porque se nota que no se maneja en la dirección de obras de ciencia ficción, si bien en las que son pura acción (como la saga "Rápido y Furioso"), corresponden a su clara preferencia por las escenas trepidantes, en vez de las más artísticas (o que al menos a mí, lo que aquí nos muestra no me despierta mucha emotividad que digamos).
      3- Que haya comedia en la cinta, eso es de los tiempos de TOS y no me desagrada, pero es una risa fácil y por eso le falta más peso argumental a la peli.

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  3. Elwin:

    Esta vez, al igual que muchos otros contertulios, no estoy de acuerdo con tu apreciación del film. La acabo de ver anoche y realmente me pareció la mejor de la trilogía nueva, la que mejor ha capturado la esencia de la serie original (incluso cayendo en tópicos como aliens con formas de bicho, soluciones técnicas traídas de los pelos y un villano muchas veces demasiado estereotipado; todas cosas presentas en la serie original). La película necesita acción y espectacularidad porque asi lo dictan los tiempos modernos, pero creo que ha mantenido un equilibro muy interesante. El elenco creo que está totalmente compenetrado en su papel, y el personaje de Sofia Boutella será recurrente por lo bien que encaja en el grupo.
    Podrá gustarnos o no Abrams, pero sin su trilogìa, Star Trek seguiría muerta luego del final de la serie Enterprise y de los últimos films de TNG, que pasaron sin pena ni gloria. Abrams volvió a poner a nuestra querida saga de pie, y creo que eso nomás merece mi mayor respeto.
    Esta película recupera ese espíritu de aventura y fantasía que no debe faltar nunca en Star Trek. Star Trek es una saga que siempre funcionó mejor como serie, debido a la posibilidad de la continuidad, que permite mejor evolución de personajes. Pero como entretenimientos cinematográficos, los films han tenido siempre su encanto. En este caso, a mi criterio y el de muchos, les salió redondo.

    Un abrazo

    RICARDO
    www.stephenking.com.ar

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    1. Tenía la esperanza que tú, un trekkie de la vieja guardia, leyera este post para así saber tu opinión al respecto. Tal como lo dicho por Lino, también encuentro convincentes tus palabras, pero no hay manera que esta cinta encaje conmigo. Definitivamente...¡Quiero-otros-guionistas-y-otro-director! (a ver si mis sueños se ven cumplidos)

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    2. Elwin, creo que estas en clara desventaja y lamentablemente creo que tendrás que revisar tu concepto de lo que es ser trekkie y lo que no, ja, ja, ja (risa malvada)

      Bueno, en serio, centras todo tu descontento en el único punto débil de la cinta que es el villano de turno, y creo que exageras. Dices que: "las motivaciones de su rol resultan exageradas y poco verosímiles, una vez que se rebela por qué razón tanto odio contra la Federación; por otro lado… ¿No se les ocurre otra cosa que el móvil de la venganza, como fuerza detonante del criminal de turno?"

      Entiende la frustración por la que tiene que pasar un capitán que además de apartarle de su vocación que es la de la guerra, se ve abandonado en un planeta solitario por los mismos culpables. Puede pasarse por alto todo ese proceso aunque en tu caso parece que necesitas algo más. Voy a intentar proporcionartelo: un capitán acostumbrado a la vida militar que se ve relegado a lo que para el es denigrante. No entiende los cambios que la humanidad comienza a experimentar superando atávicos vicios bélicos y tribales. Es un fósil cultural. En este contexto que tal vez no explican lo suficiente en la película por los motivos que comentaba, tiene la desgracia que queda atrapado en un planeta solitario y nadie sabe de su paradero. Su odio va en aumento y se dedica a someter y a conquistar a todo el que puede, dando rienda suelta a su deseo de venganza. Y sí ¿puede haber mejor motivo que el de la venganza? tal vez poco original, pero es que la película no va del malo, sino que este es la excusa para explicarnos cosas sobre el universo de Star Trek, lo más importante y lo que justifica al completo la saga: los cambios necesarios por lo que hemos de pasar como humanidad para llegar a ese estado. No se trata de no admitir los defectos, sino de oberver las virtudes que también tiene, y que son relevantes.

      No me importa que se cambie de director ni de guionistas, pero aunque hay apartados en los que se puede profundizar, este es claramente el camino si de lo que se trata es de volver al espíritu trekkie original, que es el que marcó la diferencia. Respecto a Abrams, está claro que las dos cintas anteriores son únicamente para relanzar la franquicia, re-definir y presentar a los personajes de esta línea temporal nueva que se han inventado para reiniciar la saga.

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  4. Pues yo debo de ser de los pocos a los que le ha gustado pero, tal y como apuntaba en mi blog, con sus más y sus menos, no me parece un mal filme: equilibrado, emocionante, divertido a ratos y a otros nostálgico... Evidentemente no es perfecto. Le falta un villano con más carisma y pulir algunos agujeros del guión que no voy a comentar aquí por eso de no hacer spoilers, pero así y todo me parece una buena película para cumplir con el 50 aniversario de la saga. Ahora, sólo resta esperar por Star Trek 4, y no me importaría que Justin Lin repitiera tras las cámaras, después de ver el pedazo homenaje al Mundo Anillo que se ha marcado aquí :)

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    1. Más bien, creo que eres de los muchos que le ha gustado, que salvo los dos amigos con los que la vi, aparte de ellos no he conocido otras personas a quienes este filme los haya decepcionado (incluso a un matrimonio amigo les fascinó). Yo no encuentro malo este filme, solo que debido a los puntos mencionados, simplemente no encajó conmigo.
      La verdad dudo que Lin haya querido homenajear ese libro de Larry Niven que mencionas, incluso de que lo haya leído o al menos lo conociera; yo creo que eso debió venir del guionista Doug Jung.

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  5. Ya que en la Guillermocracia el sr. Alvarez Fuentes me preguntó mi opinión sobre la película, y notando que no le gustó demasiado, voy a romper una lanza por Star Trek sin límites, y ya que es la película 13 de la franquicia, voy a dar trece razones por las que me gustó. No es perfecta, tiene sus defectos, a ratos es demasiado palomitera para su propio bien, pero tiene sus puntos fuertes tanto para los trekkies como para el público en general, creo yo.

    Con spoilers, por supuesto.

    1.- Trajo de regreso la reflexión filosófica propia de la franquicia, que en Star Trek y Star Trek en la oscuridad brillaron por su ausencia. Y dejó de lado muchos de los absurdos de guión de las dos entregas previas: no hay ecuaciones mágicas para teletransportarse, ni sangre mágica que lo cura todo.

    2.- La película acredita de manera muy inteligente lo que podríamos llamar el lado B de la exploración espacial: el tedio y aburrimiento cuando no pasa nada, tedio que puede alienar a Kirk, o volver loco a Krall.

    3.- Recuperamos el argumento clásico de que la tripulación vive su aventura en un planeta alienígena con misterios, tópico trekkie que no veíamos desde la nefasta Insurrección, pero que bien tratado nos ha dado muy buenos capítulos.

    4.- Krall es uno de los villanos más fríos y despiadados que han pasado por la franquicia. El ataque que destruye al Enterprise es una escalofriante pieza maestra de planificación y ejecución militar. Krall tiene además una cualidad vampírica similar al villano de Némesis, pero ahora bien ejecutado.

    5.- El trasfondo de Krall pone de manifiesto que el futuro utópico de la Federación ha tenido enormes costos humanos para los involucrados, y lo difícil que resulta para el ser humano adaptarse a los cambios, repitiendo muy bien los planteamientos que habíamos visto en La tierra desconocida.

    6.- El Capitán Kirk ya no es un patán arrogante que anda por ahí, sino que lo vemos más maduro y responsable, y más cercano a la serie clásica.

    7.- Por fin vemos al Doctor McCoy en su faceta humana, algo que el reboot había dejado de lado, y vemos impagables escenas de amistad y camaradería entre Spock y él.

    8.- Scotty agarra chica. Por supuesto, el actor escribió el guión, pero por una vez es Scotty quien tiene el argumento romántico, aunque sea platónico, en vez de Kirk, Spock y Uhura. Además, la chica en cuestión resulta muy carismática, y por mí, que siga apareciendo en nuevas películas trekkies.

    9.- NO APARECE Carol Marcus. Podrían haber dicho qué pasó con ella, pero en términos mitológicos, su desaparición significa que quizás ya podría estar trabajando en Génesis, por lo que quizás veamos el Proyecto en una o dos películas más.

    10.- Vemos POR FIN que uno de los personajes del elenco principal es abiertamente gay, saldando así la deuda histórica que Star Trek tenía con el colectivo homosexual. Es testimonial, casi un saludo a la bandera, pero está ahí y se agradece.

    11.- Trajo de vuelta el humor a la franquicia. El reboot a la fecha venía pecando de demasiada seriedad y solemnidad, quizás por el efecto Dark Knight, pero el humor bien medido ha sido siempre una parte importante de la franquicia.

    12.- ¿Destruir un enjambre entero de drones con Sabotage de los Beastie Boys? Podía haber sido un momento cumbre de ridículo, pero es una escena tan desaforada, que termina resultando muy épica.

    13.- Los que hemos seguido la franquicia por años, díganme si no se les cayó una lagrimita con la escena en que a Spock le comunican la muerte del Spock de Nimoy. O cuando al final, después de dedicarle la película a Leonard Nimoy, añaden un "for Anton".

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    1. Sumamente razonables tus trece argumentos, amigo Guillermo. Si bien vuelvo a recalcar, Sulu no es gay, sino bisexual. Lo que me dices, sumado a las palabras de otros contertulios, casi me hace darle una nueva oportunidad a este filme, pero eso lo dejo para un futuro improbable, pues la verdad tengo mi mente dirigida en otros títulos que me acaparan la atención. Gracias por atender a mi llamado y compartir una vez más tu siempre interesante punto de vista conmigo.

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