domingo, 11 de septiembre de 2016

Seamos justos con la versión cinematográfica de “Cell”.


       Luego de casi dos seguidas grandes decepciones en materias de adaptaciones audiovisuales, de algunos de mis universos ficcionales favoritos (de Marvel con la serie televisiva Agente Carter y la semana pasada no más con Star Trek: Sin Límites), preferí no hacerme muchas expectativas con la película estrenada este año sobre la novela Cell de Stephen King.  Teniendo presente que para su pesar ha recibido en general bastante malas críticas, he decidido mantener mi poca fe a lo que dicen aquellos que ni conozco y más si les pagan por ello; de tal modo que  preferí hacerme mi propia opinión, sobre esta más reciente versión de una obra de mi querido escritor preferido.
      Hace mucho que leí el libro, el cual fue publicado en enero de 2006 y de seguro lo hice en julio de ese año o al siguiente, luego de que me lo regaló mi comadrita Ledda para mi cumpleaños.  Como mi memoria es tan frágil, la verdad es que poco recuerdo de él, si bien se quedaron en mi cabeza algunos de sus mejores momentos o detalles.  En todo caso me atrevo a decir que para nada esta novela la encuentro entre las mejores de su autor, pero no le voy a negar que tiene varios puntos interesantes.  Entre ellas, que viene a ser el gran gusto que se dio King de escribir un libro sobre zombies, algo que antes solo había hecho a través de su cuento Parto en Casa; pues este es fiel devoto del subgénero; de igual manera adora La Noche de los Muertos Vivientes de George Romero, a quien le dedicó su libro Christine y de quien se hizo amigo, siendo que además el director se encargó de realizar dos de las mejores cintas en base a su trabajo literario (Creepshow y La Mitad Siniestra).  
       No obstante estamos hablando del “Rey del Terror”, de modo que sus zombies tenían que poseer su sello característico, lo bizarro y la originalidad, de modo que su origen en Cell resulta ser algo por completo distinto: son el producto de una señal de origen desconocida, que al llegar por celular a todos quienes en un mismo momento usaron tal aparato, sufrieron una especie de formateo de su cerebro que los convirtió en criaturas violentas y sin raciocinio.  Con posterioridad estos seres, en medio de un paisaje devastado tras todos los accidentes provocados el día de la catástrofe, comienzan a dar señales de comenzar a evolucionar como miembros de una mente colmena.
       Debe saberse que Stephen King en más de una ocasión ha admitido no poseer teléfono móvil o celular, porque según él no le gustan estos aparatos.  Por otro lado, al ser tales artefactos los  responsables de este singular apocalipsis de la sociedad humana, bien es posible hallarnos con una crítica a esta dependencia por la tecnología, al transformarla en una necesidad de primer nivel cuando no hasta hace mucho los celulares eran solo propios de las historias de ciencia ficción.
       El filme dirigido por Todd Williams, volvió a reunir a dos grandes actores dentro de los papeles protagónicos, John Cusack y Samuel L. Jackson, quienes ya antes habían trabajado juntos en otra adaptación de un texto de Stephen King (1408 de 2007).  Por otro lado, curioso puede ser tener conocimiento de que John en su juventud hizo un breve papel en la alabada Cuenta Conmigo (1986), considerada entre las mejores realizaciones cinematográficas inspiradas en una narración de King.
      En esta ocasión Cusack es un dibujantes de cómics, quien tras el evento con los celulares, realiza todo un periplo con la intención de hacer lo posible de reencontrarse con su único hijo, un pequeño de entre siete y diez años de edad, el cual se encontraba a kilómetros de distancia suya cuando sucedió la tragedia.  En su trayecto, que también significa escapar de las hordas descerebradas, conoce al conductor de ferrocarriles eléctricos interpretado por Jackson, quien se convertirá en su amigo y principal aliado para enfrentar los nuevos peligros de este mundo puesto patas arribas.   Estos dos conocen a otros sobrevivientes con los que llegan a cruzarse, entre los que destacan una muchacha cercana a los veinte años y un chico de extrema inteligencia, con los que los adultos llegan a encariñarse. 
      Si bien nunca llega a saberse el verdadero origen del pulso que ha causado todo,  la trama podría considerarse dentro de los terrenos de la ciencia ficción, hasta que comienza a aparecer la siniestra y muda figura de una especie de demonio con aspecto de joven “normal”, si bien demacrado, con quien sueñan todos los sobrevivientes.  Debe saberse que esta criatura se encuentra ligada al artista y además todo deja en evidencia que los mismos “locos del celular”, lo requieren a él, así como saben del paradero de su hijo.
       Teniendo a tan destacados actores en el casting, no habría porque prejuiciarse respecto a la supuesta mala factoría de este largometraje.  Se ha dicho que las actuaciones son malas ¿Cuáles? ¿Alguien osa decir que tanto Cusack como Jackson acá han hecho mal su labor? Pues para nada, incluso el histrión afroamericano nos regala uno de sus esperados monólogos, uno de hondo contenido religioso más encima, que denota el transfondo religioso de gran parte de la narrativa de S.K.   Además sumados a estos personajes de renombre, se encuentra el también veterano Stacy Keach, quien acá toma el rol de un anciano y sabio director de escuela privada, por un breve tiempo el único de los paraderos donde los viajeros encuentran algo de normalidad; es así que su papel ensalza aún más esta vapuleada película injustificadamente.  En cuanto a los personajes más jóvenes, la muchacha y el chico que en este caso toman gran relevancia, se encuentran tan bien realizados, que más de una vez llegan a emocionar sus intervenciones ante los acontecimientos dramáticos que se suceden, una y otra vez.  El resto de los secundarios tampoco queda mal, por muy escasa que haya sido su intervención en el metraje.
      Quien haya leído Cell, no puede olvidar su potente comienzo que corresponde a uno de los episodios más gores y espeluznantes salidos de la febril mente de su creador.  Puesto que el guión corrió en parte del propio Stephen King, no se le quita el cuerpo a tan potentes páginas y la masacre con la que empieza todo es escenificada con esmero.  ¡Incluso llegamos a ver al “loco del celular” que se echa sobre un perro para comérselo vivo! También aparece el cocinero loco que a diestra y a siniestra da tajos a todos con su gran cuchillo carnicero.  Gente cayendo desde las escaleras y hasta aviones estrellándose son parte de la pesadilla a la que nos invita esta película.  Por otro lado, al ser un filme de zombies (si bien sui generis) y conociendo el amor del escritor por el trabajo de George Romero, no podía faltar su homenaje a la famosa escena de desmembramiento y/o ataque grupal correspondiente a El Amanecer de los Muertos Vivos.
       Si director, productores y demás responsables hubiesen querido recurrir a recursos facilistas, sin esmerarse en hacer algo artístico y que le quitara su dimensión más épica a la historia original, habrían filmado todo en estudios.  No obstante varias veces se nos ofrecen diversos exteriores, ya sean de las calles desoladas producto de lo que ha ocurrido, como de preciosos paisajes naturales filmados con una cuidada fotografía, que son testimonio del viaje de los personajes hacia su destino.  Asimismo, las muchedumbres zombies llegan a tomar un carácter de inmensas proporciones, ya que no estamos hablando de entes aislados o grupos pequeños, sino que nos hacen ver que estos actúan en manada y a veces llegando a ser miles reunidos entre sí.
     Hay varios momentos que pueden ser considerados como los mejores logros de esta adaptación de Cell.  Ya se ha mencionado el principio, no obstante a este se debe agregar cuando se rebela el estadio, en el que yacen por la noche en un extraño letargo las monstruosidades humanas y lo que luego sucede con estos, así como con nuestros protagonistas cuando deciden deshacerse de sus enemigos.  De igual manera el segundo descubrimiento, de la evolución por la que está pasando esta nueva especie es aterrador, llevado a cabo con efectividad por Williams y compañía, lo que termina con una emotiva escena de despedida.  Cuando el personaje de Cusack logra llegar hasta su meta, resulta difícil no impresionarse ante la inmensa muchedumbre de zombies que aparecen, actuando tal cual lo que estos representan como símbolo de lo que podemos llegar a ser: prisioneros de nuestros instintos, del amor al materialismo y que en masas actuamos como bestias y sin sentido (tal cual las “barras bravas” del fútbol o los seguidores fanáticos de ideologías).
       Se trata de un filme que se torna bastante en serio todo, partiendo por su falta de humor y en especial ante la encrucijada por la que pasa el padre protagonista, quien carga con la culpa de no haber disfrutado a su hijo como correspondía, ni a su esposa; no habiendo estado además con ambos cuando se desató el Infierno en la Tierra.  De igual manera, la soledad y hasta orfandad de los personajes más jóvenes, incluyendo al rol del maquinista, los humaniza por cuanto no solo las extraordinarias circunstancias los unen, sino que mientras llegan a estar juntos se transforman en una verdadera familia.
     Quizás el único defecto que le veo a esta película (y el cual se lo perdono en todo caso), viene a ser su final ambiguo, que no deja claro qué pasó en realidad con el personaje de Joan Cusack.   No obstante no haré spoilers y dejaré que cada uno haga interpretaciones sobre qué le pasó en realidad.  Después de todo, si nadie es perfecto, una peli tampoco debe serlo para conseguir entretenernos ¿No?

2 comentarios:

  1. Elwin: Esta vez coincido con vos, Cell tuvo problemas de guión, de distribución, de presupuesto, etc. Es lógico que esos problemas afecten al producto final en algunos aspectos (montaje, falta de presupuesto, algunos efectos regulares), pero tampoco es tan mala como han querido pintarla. Está lleno de películas malas todas las semanas, muchas de ellas millionarias. Y, asi y todo, con sus fallas, Cell aprueba con lo justo, pero aprueba. La volvería a ver y la pondrìa dentro de las adaptaciones buenas, y no de las malas.

    Saludos
    RICARDO

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    Respuestas
    1. Me alegra saber que no soy el único en considerar valiosa esta película. En realidad no me aburrió para nada y creo tiene mucha atmósfera. Da rabia cuando hacen esta especie de boicot contra una película, tal como sucedió con la de "El Escuadrón Suicida", que en realidad es tan buena y menos mal le ha ido bien en taquilla.

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