jueves, 28 de noviembre de 2019

Conozcamos a otro precursor de la ciencia ficción chilena: Antoine Montag.


1- El autor.

    Nacido como Antonio Montero Abt (1921- 2013), es considerado junto a Hugo Correa y Elena Aldunate, parte de la llamada Trinidad de la Edad de la Ciencia Ficción Chilena (¿O será más bien este concepto, con su nombre rimbombante, algo que recién se me ha ocurrido?).  Ingeniero de profesión, corresponde a ese tipo de autores del género de fuerte raigambre positivista, en contraposición a sus colegas recién mencionados, más bien del tipo humanistas y ligados con las ciencias sociales, lo que bien se puede evidenciar en su narrativa del género.
    Tuvo en sus manos la dirección de la única revista profesional dedicada a la también llamada fantasía científica, Espacio-Tiempo y que lamentablemente solo sacó un par de números en 1965.  Hasta donde he llegado a averiguar, publicó en varias revistas, entre ellas unas cuantas internacionales ¿Fue traducido a otras lenguas? Lo ignoro, que nada he pillado al respecto.  
    Irrumpió en el panorama literario chileno, en el cual con mayor razón en aquellos años sobrevaloraba la narrativa realista y tenía en un podio aún más alto la lírica, con la novela Los Superhomos en 1963 y luego le siguieron dos publicaciones más de este talante: Acá del Tiempo (1969) y la colección de cuentos No Morir (1971).  A la hora de editar títulos del género lo hacía con pseudónimo, queda claro bastante afrancesado, que al menos en sus dos novelas de ciencia ficción demostraba un interés hacia la tradición cientificista de Julio Verne; en cambio con sus otras creaciones de tipo más realista lo hacía con su nombre real.   Dos novelas y dos antologías de relatos bajo su nombre real alcanzó a sacar, que según sus más cercanos y/o conocedores de su trabajo, llegó a renegar de su faceta como escritor de este tipo de historias y tal vez sus buenas razones tenía para ello, tal vez desmotivado de la poca atención en el país a dichas ficciones.  
    El mismo año de su fallecimiento, la editorial porteña independiente Puerto de Escape, chilena, claro, logró sacar su última novela y que en este caso corresponde al género de la fantasía.  Titulada como El Cáliz, Thule y los Dioses indaga en los orígenes de la civilización humana, supuestamente influenciada por inteligencias extraterrestres.  Lamentablemente el escritor no la vio publicada, de modo que esta viene a ser su obra póstuma (¿Quedarán otros escritos suyos aún inéditos?).
    No existen reediciones de sus libros, que al parecer no fueron publicados en el extranjero y menos llevados a otras lenguas, así que si uno llega a tener sus libros se viene a tratar de primeras ediciones (como este servidor…que compró hace años, en los noventa y a muy bajo costo Los Superhomos y Acá del Tiempo, que es esta segunda novela es la que hoy nos reúne).  Pero al parecer los mismos de Puerto de Escape tienen intención de reeditar sus textos de ciencia ficción, que ojalá sea así (pero espero lo hagan con mejores portadas, que bien fea la que poseen sus viejas ediciones y su novela póstuma).

El autor el mismo año en que falleció.
2- Acá del Tiempo.

     Un grupo de científicos de distintas ramas “duras”, realiza una expedición al Amazonas y allí en unas cuevas muy profundas se encuentra con nada menos que pruebas de la existencia de una civilización avanzada prehistórica.  Pero no solo se trata de una antiquísima cultura hasta antes desconocida, sino que de una especie inteligente no humanoide y que ha dejado tras su desaparición una entidad artificial que los contacta para legarles los adelantos de la cultura que esta representa.  Los personajes toman esto primero con recelo, hasta que terminan por verlo como una oportunidad para mejorar las condiciones de la humanidad.
    Los contactos con la inteligencia artificial son realizados en el más absoluto secreto por parte del equipo de investigadores, puesto que no confían en sus líderes, quienes llevan un control bastante riguroso de sus trabajos; pero el verdadero enemigo es otro y ello será revelado cerca del clímax de esta historia.
    Los anteriores párrafos sintetizan lo más brevemente la trama de este libro, que la verdad que no se trata de una novela muy elaborada desde el punto de vista argumental, ya que en general no es una obra muy compleja y ello también se puede apreciar en sus personajes, que en general son planos y entre los científicos se parecen bastante entre sí; solo un verdadero gran giro tienen los acontecimientos, ya casi en el último tercio de su extensión, logrando llamar la atención del lector y sorprenderlo.  
     La novela está narrada en primera persona por parte de su protagonista, el líder del equipo, bastante elitista, que se encuentra con los vestigios de los llamados Cibernos.  Este al comienzo de los capítulos a veces se dedica a describir el mundo en el que vive y entre medio nos cuenta sobre su relación amorosa y su familia.  Es una persona, que tal como el resto de sus colegas y amigos íntimos, se muestra como un hombre de moral irreprochable, quien aparece como un personaje que en su calidad de científico no solo es alguien de inteligencia extraordinaria, sino que también viene a ser un ejemplar típico del sujeto de su comunidad: racional y noble.  La noción del científico como líder y modelo para su comunidad (de ahí parte del carácter verniano de esta narración), es evidente; no obstante, cuando creemos que absolutamente el autor valora por sobre todo lo racional, se produce uno de los mejores diálogos, al hacer que uno de los secundarios le dé una lección para toda la vida a este supuesto hombre superior, demostrándole que lo emocional también es primordial en nuestra existencia.
      Temas propios de la ciencia ficción que podemos encontrar en este libro son:

* El gobierno mundial: Muy relacionado con una utopía (un mundo perfecto), se nos muestra un planeta Tierra en el cual tras una crisis política, que llevó a la humanidad casi a la destrucción, no solo nacieron nuevos países y/o comunidades, sino que se llegó a un acuerdo para proteger el bienestar de la sociedad; y esto se consigue escogiendo entre los líderes a lo mejor de lo mejor (otra idea propia de la mencionada utopía).  Más encima, se habla una lengua común, nada menos que el esperanto, un idioma real artificial que en su momento estuvo muy en boga entre los intelectuales de finales del siglo XIX y parte del XX.

* Una civilización terrestre anterior a la humanidad: Los llamados Cibernos corresponden a este pueblo no humanoide, millones de años anteriores a la Humanidad, que cumplen un papel fundamental dentro de la trama de esta obra.  Además, es debido a esta cultura que el libro toma su nombre, en referencia al pasado remoto de cuando vivieron.

* Las extinciones masivas: La visión apocalíptica de la historia (real en todo caso), como un mundo en el cual grandes catástrofes naturales provocaron, por ejemplo, la desaparición de los dinosaurios, le otorga una carácter más cósmico a este texto (aun cuando transcurra en la Tierra) y ligado con el tema de la búsqueda de la trascendencia de los pueblos, de dejar su huella a lo largo de las eras.  La descripción de la extinción de los Cibernos resulta dramática y creíble.

* Inteligencia artificial: Tras exterminarse la especie y la cultura de los Cibernos, estos dejan para que les sobreviva y como un medio de testimonio de su existencia, una especie de entidad cibernática superavanzada; ella es la que le otorga verdadero interés a una narración como esta.

* El viaje espacial: El protagonista ha desarrollado la tecnología ideal para poder viajar fuera del planeta y de manera más rápida.  No obstante, de manera muy simbólica los verdaderos grandes viajes extraordinarios que realizan los personajes son bajo tierra (otro tema recurrente en la ciencia ficción y que puede ser otro homenaje hasta cierto punto del escritor galo tan querido por Montag y su Viaje al Centro de la Tierra) y a través del tiempo (que no físicamente, aunque sí gracias a la sofisticada tecnología de la IA de los Cibernos, para mostrarles imágenes realistas de cómo era su mundo).

* Colonización de otros mundos: Hacia el final del libro, por fin los personajes se desplazan hasta otros planetas y ello específicamente a buena parte del sistema solar (que en todo caso, para cuando comienza la narración, la humanidad ha comenzado la terraformación de dichos lugares).


3- Conclusiones personales:

    El libro puede resultar tedioso (que personalmente tuve ganas de dejar su lectura varias veces y solo mi autodeterminación me contuvo) y a veces suceden hechos importantes tan rápido, que rompen el ritmo de la narración y parecen insertados dentro de la historia de forma muy forzada, que uno queda admirado más de la cuenta cuando ellos suceden (como cuando a uno de los personajes le da un ataque de histeria).  Por otro lado, el afrancesamiento de la ambientación, que buena parte de la novela ocurre en Francia y los personajes pertenecen en su mayoría a este país, a ojos de quien escribe resulta cursi, que de Chile solo se menciona en dos ocasiones a uno de sus ciudadanos y al final nunca interviene dentro de sus páginas.  Respecto a esto último, uno puede llegar a preguntarse por qué razón el autor prescindió por completo de sus raíces, a diferencia de alguien como su compatriota Hugo Correa, que ya en Los Altísimos hace que su protagonista sea chileno.
     Como ya dije más arriba de otra forma, los personajes son empaquetados y no hay desarrollo psicológico en ellos, de modo que para nada se puede simpatizar con ellos, ya que no son entrañables.   Si bien el protagonista que hace de narrador pasa por sus propias alegrías y penas, al punto de que llegamos a conocer a su familia, amigos y novia, solo en el desenlace de la historia demuestra ser alguien de actitudes heroicas, que más encima nos puede llegar a sorprender por actuar de forma más emocional, que racional, gracias a la decisión final que toma para su vida.
     Por cierto, teniendo en cuenta el afrancesamiento a lo Verne de la narrativa de esta obra, el libro pretende ser un ejemplo de la llamada corriente “dura” de la ciencia ficción; o sea, en sus páginas encontramos varias fórmulas y diálogos de tipo técnico, científico o pseudocientífico, con los que el autor pretende darle verosimilitud a su mundo ficticio (que en este caso, aportan más momentos “lentos” en un libro como este y que puede llegar a superar al lector ávido de sencillo divertimento).
     Pese a todos los aspectos  negativos que llega a tener la novela que hoy nos reúne, hay unos cuantos pasajes suyos, que al menos en mi caso lograron cautivarme: La lección de humildad que le dan los supuestos villanos humanos al personaje principal, la historia sobre la civilización Ciberna (origen, auge y caída) y el enfrentamiento contra el verdadero enemigo que comienza a devastar al planeta.
     Un detalle que puede llamar a algunos, en lo que concierne al lenguaje utilizado en esta obra y que bien recordemos que, en la manera de cómo se expresa un autor, se pueden apreciar varios aspectos sobre su persona y el mundo en el que este se desenvuelve (lo que en términos especializados se llama “contexto de producción”)…Pues, considerando el carácter de “ciencia ficción dura” de este título, nos encontramos con conceptos o términos que en nuestra lengua cayeron en desuso o que tienen que ver con conocimientos científicos y/o técnicos que han sido superados.  Esto, porque en sus páginas se habla de emulsiones cuando se refieren a grabaciones de video y/o fotografías, algo que hace rato tiene otros términos.
     Hay mucha gente a la que le gusta este escritor y que recomienda esta novela, así como el resto de sus textos del género.  Particularmente me interesa leer su colección de cuentos No Morir, que tal vez de esa manera logre convencerme sobre su talento, puesto que si bien no me gustaron  mucho y me aburrieron en demasía este texto y Los Superhomos, puede ser que todo se trate de gustos.  Al menos le celebro a Antoine Montagne (o Antonio Montero Ab) que haya sido uno de los primeros escritores nacionales en interesarse de forma profesional por dedicarse a un subgénero que tanto amo.

6 comentarios:

  1. Autor totalmente desconocido para mí, pero por suerte pude encontrar un título suyo en digital, asi que pronto lo disfrutaré. Me gusta mucho la ci-fi latina.

    Saludos
    RICARDO

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    Respuestas
    1. ¿Y qué libro conseguiste de él? Que tiene otros, pero son realistas. Yo en ciencia ficción chilena quiero leer a tu compatriota, Angélica Gorodisher ¿La ubicas?

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    2. El que conseguí es Los Superhomos. Si, por supuesto que conozco a Gorodisher. He leído varios cuentos y la novela Kalpa Imperial. ¡Excelentes!

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    3. ¡Ese lo tengo y lo leí cuando estaba en la universidad, o sea, durante los años noventa! Espero pronto me puedas dar tu opinión al respecto.

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  2. Leí superhomos y me gusto mucho, y acabo de conseguir acá del tiempo, veré qué tal..súper buena tu reseña

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    1. Me alegra mucho saber que alguien disfrutó de este texto, el cual se siga leyendo aun tiempo después de haberlo escrito. Gracias por pasarte por acá y quedas invitado a hacerlo cuando quieras.

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