sábado, 17 de septiembre de 2022

Post Dieciochero: 23 pequeñas razones para encantarse (I)


 Introducción.
 
    En 1989 la escritora chilena Isabel Allende público su cuarto libro, Cuentos de Eva Luna.  Corresponde este volumen a la única colección de relatos suyos, en el cual queda de manifiesto más su talento para un fino arte, en el que lamentablemente no ha vuelto a incursionar (¡Y vaya que sería genial que lo hiciera!).  Su nombre es debido a que quien cuenta estos 23 cuentos, es nada menos que Eva Luna, la adorable protagonista de su obra anterior y titulada tal con su propio nombre.  Cabe mencionar, que esta mujer posee una capacidad mágica para contar historias y, de ese modo, consigue la atención total de su público; por lo mismo, entre medio de sus páginas reaparecen unos cuantos, de sus personajes, seres de ficción que se encarnan en nosotros con facilidad.
    Son cuentos que con suerte llegan a las 10 páginas, aunque son potentes, emotivos y divertidos.  Feliz les comparto mis impresiones, que ojalá les entusiasme leerlos, que tienen mucho material para disfrutar y comentar.
 
1. Dos Palabras.
 
    Un cuento por el cual siento una predilección especial y que es mi favorito de este precioso libro (el cual lo he leído con mis alumnos en clases, que les ha gustado harto).
    Una humilde muchachita tiene un don especial: sabe hablar y escribir como los dioses; de modo que, por un precio razonable, vende su arte a todas las personas que se acercan a su pequeño puesto en el mercado.  La protagonista puede hacer y deshacer muchas cosas, con tan solo enunciar su discurso, como bien veremos admirablemente.  Un día le toca trabajar para un guerrillero y a partir de entonces sus caminos se unen para siempre.
    Realismo Mágico puro, que nos abre las puertas a un montón de historias que nos acariciarán la imaginación, transportándonos a escenarios como el de este relato, tan épico en su realismo con un intenso sabor histórico y latinoamericano.
     Por otro lado, una perla de la narrativa breve actual de este lado del planeta, que pese a su sabor folclórico se hace universal; puesto que las historias de amor felices encantan a (casi) todo el mundo y la presencia de personajes como estos (una mujer empoderada y hombres de carácter heroico) no nos dejan indiferentes.
 
     “Tenía el nombre de Belisa Crepusculario, pero no por fe de bautismo o acierto de su madre, sino porque ella misma lo buscó hasta encontrarlo y se vistió con él. Su oficio era vender palabras. Recorría el país, desde las regiones más altas y frías hasta las costas calientes, instalándose en las ferias y en los mercados, donde montaba cuatro palos con un toldo de lienzo, bajo el cual se protegía del sol y de la lluvia para atender a su clientela. No necesitaba pregonar su mercadería, porque de tanto caminar por aquí y por allá, todos la conocían. Había quienes la aguardaban de un año para otro, y cuando aparecía por la aldea con su atado bajo el brazo hacían cola frente a su tenderete. Vendía a precios justos. Por cinco centavos entregaba versos de memoria, por siete mejoraba la calidad de los sueños, por nueve escribía cartas de enamorados, por doce inventaba insultos para enemigos irreconciliables. También vendía cuentos, pero no eran cuentos de fantasía, sino largas historias verdaderas que recitaba de corrido, sin saltarse nada. Así llevaba las nuevas de un pueblo a otro”.
 
2. Niña Perversa.
 
   Una muy osada historia sobre obsesiones, la pérdida de la inocencia, el despertar de la sexualidad y el deseo.
   Una chica apenas comenzando la pubertad, comienza a mirar con ojos hambrientos al mismo hombre que su propia madre pretende conquistar.  La situación llega a su impactante clímax, que implica una escena erótica bellamente descrita, pero que difícilmente veremos adaptada, tal como quisiéramos del resto de este hermoso cuento.
   El relato comienza desde el punto de vista de la muchacha, dándonos momentos inesperados de sensualidad y de fantasía carnal, con más de un pasaje de antología. Luego salta al punto de vista del varón maduro, para meterse nada menos que con el tabú de la pedofilia, que a más de uno nos hace sentir repulsión al leer tales líneas... Sin embargo, este no es un texto que pretende romantizar tal perversión, sino que desnuda, en uno y otro caso, nuestra natural inclinación hacía la oscuridad.
 
“(…) Con la destreza aprendida en tantos años de hacerse invisible, atravesó la puerta cerrada y los vio entregados al placer. La pantalla con flecos de la lámpara irradiaba una luz cálida, que revelaba a los amantes sobre la cama. Su madre se había transformado en una criatura redonda, ros. ada, gimiente, opulenta, una ondulante anémona de mar, puros tentáculos y ventosas, toda boca y manos y piernas y orificios, rodando y rodando adherida al cuerpo grande de Bernal, quien por contraste le pareció rígido, torpe, de movimientos espasmódicos, un trozo de madera sacudido por una ventolera inexplicable.”
 
3. Clarissa.
 
    Un bello texto de Realismo Mágico, que corresponde nada menos que a parte de los recuerdos de la propia Eva Luna y quien nos cuenta de otra de esas personas extraordinarias, que ha conocido en su breve e intensa vida.
    Clarissa es una bondadosa mujer que ha dedicado su existencia a los demás, pese a que ella misma no ha nacido en cuna de oro y mantiene solo con su esfuerzo a su propia familia.
   Si el cuento anterior hablaba acerca de la oscuridad que habita en nosotros, este otro- bastante conmovedor- nos regocija el alma hablándonos sobre la fe, la humildad y el amor en más de una de sus manifestaciones.
    Por cierto... ¡Uno de los simpáticos personajes del libro que antecede a este, nos vuelve a visitar en las páginas del relato!
 
     “Clarisa poseía una ¡limitada comprensión por las debilidades humanas. Una noche, cuando ya era una anciana de pelo blanco, se encontraba cosiendo en su cuarto cuando escuchó ruidos desusados en la casa. Se levantó para averiguar de qué se trataba, pero no alcanzó a salir, porque en la puerta tropezó de frente con un hombre que le puso un cuchillo en el cuello.
     -Silencio, puta, o te despacho de un solo corte -la amenazó.
      -No es aquí, hijo. Las damas de la noche están al otro lado de la calle, donde tienen la música.
      -No te burles, esto es un asalto.
      -¿Cómo dices? -sonrió incrédula Clarisa-. ¿Y qué me vas a robar a mí?
      -Siéntate en esa silla, voy a amarrarte.
      -De ninguna manera, hijo, puedo ser tu madre, no me faltes el respeto.
     - ¡Siéntate!
     -No grites, porque vas a asustar a mi marido, que está delicado de salud. Y de paso guarda el cuchillo, que puedes herir a alguien -dijo Clarisa.
    -Oiga, señora, yo vine a robar -masculló el asaltante desconcertado.”


4. Boca de Sapo.
 
   Ambientada en las gélidas extensiones de Tierra del Fuego, a las que la narradora describe como un sitio casi alienígena, nos habla de Hermelinda, al parecer la única prostituta del lugar.  Una mujer que ha convertido la llamada "más antigua profesión", en un arte como ningún otro; querida y deseada no solo por su belleza y experticia, sino por por la nobleza de su corazón y un ingenio singular.
    Hermelinda vive para dar calidez a sus clientes, que no se trata solo de sexo y acá conocemos cómo sus buenas acciones, consiguen el justo premio que se merece.
    La alegría, pese a las agrestes condiciones de los obreros, contrasta con la frialdad de espíritu de los ingleses y que solo aparecen como modelos de la necedad humana.
 
     “Hermelinda había descubierto la manera de obtener beneficios seguros sin hacer trampas. Aparte de los naipes y los dados, los hombres disponían de varios juegos y siempre el premio único era su persona. Los perdedores le entregaban su dinero y quienes ganaban también se lo daban, pero obtenían el derecho de disfrutar un rato muy breve en su compañía, sin subterfugios ni preliminares, no porque a ella le faltara buena voluntad, sino porque no disponía de tiempo para dar a todos una atención más esmerada. Los participantes en la Gallina ciega se quitaban los pantalones, pero conservaban los chalecos, los gorros y las botas forradas en piel de cordero, para defenderse del frío antártico que silbaba entre los tablones. Ella les vendaba los ojos y comenzaba la persecución. A veces se formaba tal alboroto que las risas y los jadeos cruzaban la noche más allá de las rosas y llegaban a oídos de los ingleses, quienes permanecían impasibles, fingiendo que se trataba sólo del capricho del viento en la pampa, mientras continuaban bebiendo con parsimonia su última taza de té de Ceylán antes de irse a la cama. El primero que le ponía la mano encima a Hermelinda lanzaba un cacareo exultante y bendecía su buena suerte, mientras la aprisionaba en sus brazos. El Columpio era otro de los juegos. La mujer se sentaba sobre una tabla colgada del techo por dos cuerdas. Desafiando las miradas apremiantes de los hombres, flexionaba las piernas y todos podían ver que nada llevaba bajo sus enaguas amarillas. Los jugadores ordenados en fila, tenían una sola oportunidad de embestirla y quien lograba su objetivo se veía atrapado entre los muslos de la bella, en un revuelo de enaguas, balanceado, remecido hasta los huesos y finalmente elevado al cielo. Pero muy pocos lo conseguían y la mayoría rodaba por el suelo entre las carcajadas de los demás.”
 
5. El Oro de Tomás Vargas.
 
   Otro hermoso y emotivo cuento, que nos devuelve al entrañable pueblito de Santa Clara y sus habitantes, último destino del periplo de Eva Luna.
   Vargas es un miserable hombre al que nadie quiere, mezquino y machista, quien trata a su mujer e hijos con mano dura y los mantiene en la pobreza.  Sin embargo, guarda todo su dinero enterrado, del que aparentemente nadie sabe dónde está.  La llegada de una joven embarazada por él al lugar cambia el destino de la familia para siempre.
   Un relato inolvidable que nos habla tanto de la miseria humana, como también de la compasión, la solidaridad y la hermandad, estos últimos tres valores que nos demuestran su poder para superar hasta las peores complicaciones.
 
    “Antes de que empezara la pelotera descomunal del progreso, quienes tenían algunos ahorros, los enterraban, era la única forma conocida de guardar dinero, pero más tarde la gente les tomó confianza a los bancos. Cuando hicieron la carretera y fue más fácil llegar en autobús a la ciudad, cambiaron sus monedas de oro y de plata por papeles pintados y los metieron en cajas fuertes, como si fueran tesoros. Tomás Vargas se burlaba de ellos a carcajadas, porque nunca creyó en ese sistema. El tiempo le dio la razón y cuando se acabó el gobierno del Benefactor -que duró como treinta años, según dicen los billetes no valían nada y muchos terminaron pegados de adorno en las paredes, como infame recordatorio del candor de sus dueños. Mientras todos los demás escribían cartas al nuevo Presidente y a los periódicos para quejarse de la estafa colectiva de las nuevas monedas, Tomás Vargas tenía sus morocotas de oro en un entierro seguro, aunque eso no atenuó sus hábitos de avaro y de pordiosero. Era hombre sin decencia, pedía dinero prestado sin intención de devolverlo, y mantenía a los hijos con hambre y a la mujer en harapos, mientras él usaba sombreros de pelo de guama y fumaba cigarros de caballero.”
 
6. Si me tocaras el corazón.
 
    Otra narración acerca de una pasión amorosa, y bastante tormentosa en este caso, que nos habla de una relación de sometimiento y esclavitud, exponiéndonos dos ejemplos de lo más oscuro de nosotros mismos.
    Un hombre de esos, que no nos gustaría presentarles a nuestra hermana menor, se involucra con una muchachita a la que mantiene a escondidas en condiciones miserables.  La chica acepta su destino sin vacilaciones, pues para ella el raptor es su único mundo.  El tiempo pasa para ambos amantes, demostrándonos que toda acción tiene sus consecuencias, que nada es para siempre y que la miseria tiene muchas facetas.
    Una pizca de Realismo Mágico encontramos acá y un testimonio más del talento de la autora para envolvernos con su prosa poética, cuando narra la inclusión de esos elementos sobrenaturales, como si fuese algo de lo más natural.
 
“(…) En realidad se fue convirtiendo en una criatura subterránea. En esa tumba se agudizaron sus sentidos y aprendió a ver lo invisible, la rodearon alucinantes espíritus que la conducían de la mano por otros universos. Mientras su cuerpo permanecía encogido en un rincón, ella viajaba por el espacio sideral como una partícula mensajera, viviendo en un territorio oscuro, más allá de la razón. Si hubiera tenido un espejo para mirarse se habría aterrado de su propio aspecto, pero como no podía verse no percibió su deterioro, no supo de las escamas que le brotaron en la piel, de los gusanos de seda que anidaron en su largo cabello convertido en estopa, de las nubes plomizas que le cubrieron los ojos ya muertos de tanto atisbar en la penumbra. No sintió cómo le crecían las orejas para captar los sonidos externos, aun los más tenues y lejanos, como la risa de los niños en el recreo de la escuela, la campanilla del vendedor de helados, los pájaros en vuelo, el murmullo del río. Tampoco se dio cuenta de que sus piernas antes graciosas y firmes, se torcieron para acomodarse a la necesidad de estar quieta y de arrastrarse, ni que las uñas de los pies le crecieron como pezuñas de bestia, los huesos se le transformaron en tubos de vidrio, el vientre se le hundió y le salió una joroba. Sólo las manos mantuvieron su forma y tamaño, ocupadas siempre en el ejercicio del salterio, aunque ya sus dedos no recordaban las melodías aprendidas y en cambio le arrancaban al instrumento el llanto que no le salía del pecho.”



7. Regalo para una novia.
 
    De nuevo le toca al tema de la obsesión amorosa pasar por estas páginas, aunque esta vez el resultado posee más humor y regocijo que en el caso de la historia anterior.
    Un interesante cuarentón hombre de circo, se encandila con una mujer que escapa a su prototipo de conquista.  Hasta no hace mucho era un soltero empedernido, quien solo tuvo esporádicas amantes, aunque ahora por primera vez conoce la decepción cuando con cada gesto suyo, la fémina que desea lo desprecia.  Pero dicen que la porfía es la madre de la ciencia (o algo así), así que se empecina en realizar su último acto de intento de seducción y, en verdad, que resulta maravilloso.
 
“(…) Desde pequeño se propuso ser rico, con la ingenua intención de conseguir con dinero la seguridad que no obtuvo en su familia. Multiplicó los tentáculos de la empresa comprando una cadena de estadios de boxeo en varias capitales. Del boxeo pasó naturalmente a la lucha libre y como era hombre de imaginación juguetona, transformó ese grosero deporte en un espectáculo dramático. Fueron iniciativas suyas la Momia, que se presentaba en el ring dentro de un sarcófago egipcio; Tarzán, cubriendo sus impudicias con una piel de tigre tan pequeña que a cada salto del luchador el público retenía el aliento a la espera de alguna revelación; el Ángel, que apostaba su cabellera de oro y cada noche la perdía bajo las tijeras del feroz Kuramoto -un indio mapuche disfrazado de samurai- para reaparecer al día siguiente con sus rizos intactos, prueba irrefutable de su condición divina.”
 
8. Tosca.
 
    Otro relato de romance, que empieza de forma inesperada, se desarrolla de forma que nos mantiene atentos y termina de manera emotiva, todo para darnos una moraleja acerca de los vericuetos del amor.  Todos amamos de manera diferente, por mucho que hayan buenas intenciones de parte de los involucrados y eso nos lo demuestran la protagonista y los dos hombres que pasan por su vida.
    Asimismo, la sensibilidad de los artistas y el pragmatismo de los "corazones comunes" se contrasta en esta pieza que, además, nos devuelve a esa noble gente que conocimos en el pueblito de Santa Clara.
 
     “La catástrofe fue un estudiante de medicina con quien Maurizia se tropezó en un tranvía. Para entonces había nacido el niño -una criatura tan vital como su padre, que parecía inmune a todo daño, inclusive al mal de ojo- y la madre ya había recuperado la cintura. El estudiante se sentó junto a Maurizia en el trayecto al centro de la ciudad, un joven delgado y pálido, con perfil de estatua romana. Iba leyendo la partitura de Tosca y silbando entre dientes un aria del último acto. Ella sintió que todo el sol del mediodía se le eternizaba en las mejillas y un sudor de anticipación le empapaba el corpiño. Sin poder evitarlo tarareó las palabras del infortunado Mario saludando al amanecer, antes de que el pelotón de fusilamiento acabara con sus días. Así, entre dos líneas de la partitura, comenzó el romance. El joven se llamaba Leonardo Gómez y era tan entusiasta del bel canto como Maurizia.”
 
9. Walimai.
 
   Hasta el momento, Isabel y Eva Luna nos han regalado preciosos cuentos que no desperdician y, como era de esperar, unos más entrañables que otros según cada lector... Por mi parte este, del que ahora mismo les hablaré, me resulta ser el más hermoso.
    El protagonista es miembro de la Tribu de la Luna, la misma de la que proviene el padre de la narradora (dato que solo manejamos quiénes hemos leído el libro que antecede a este).  Como el resto de su gente, es un espíritu libre y de ese modo cuando nos describe las atrocidades de los hombres civilizados, solo un desalmado atiende el tema con indiferencia.  Un día su apacible vida es interrumpida por estos forasteros, cuando entonces se encuentra con una muchachita de otra tribu, que como él se encuentra lejos del hogar.  La compasión y humanidad en general de Walimai nos emocionarán, transportándonos, además, a un ancho y hermoso mundo que, aunque esté tan lejano a nuestra situación de "civilizados", bien querríamos abrazar.
 
     “Yo crecí con mis hermanos bajo los árboles, sin ver nunca el sol. A veces caía un árbol herido y quedaba un hueco en la cúpula profunda del bosque, entonces veíamos el ojo azul del cielo. Mis padres me contaron cuentos, me cantaron canciones y me enseñaron lo que deben saber los hombres para sobrevivir sin ayuda, sólo con su arco y sus flechas. De este modo fui libre. Nosotros, los Hijos de la Luna, no podemos vivir sin libertad. Cuando nos encierran entre paredes o barrotes nos volcamos hacia adentro, nos ponemos ciegos y sordos y en pocos días el espíritu se nos despega de los huesos del pecho y nos abandona. A veces nos volvemos como animales miserables, pero casi siempre preferimos morir. Por eso nuestras casas no tienen muros, sólo un techo inclinado para detener el viento y desviar la lluvia, bajo el cual colgamos nuestras hamacas muy juntas, porque nos gusta escuchar los sueños de las mujeres y los niños y sentir el aliento de los monos, los perros y las lapas, que duermen bajo el mismo alero.”
 
10. Ester Lucero.
 
    Un médico que está en los treinta de su vida y que en su juventud participó de la guerrilla en contra del dictador de su país, se enamora nada menos que de una niña (el tema de los hombres mayores obsesionados con menores de edad en este libro, ya parece patológico y si lo hubiese escrito un hombre habría dado para sospechar de él).  Pero a diferencia de otros como él en estas páginas, no es una mala persona y en verdad le han robado el corazón.  Sin embargo, no todo puede ser fácil en esta vida y mucho menos en la ficción, de modo que cuando peligra la vida de la chiquilla, el protagonista se ve obligado a recurrir a un medio por completo diferente a sus creencias.
    Algo de Realismo Mágico y mucho humor en esta historia sobre amores imposibles y/o no correspondidos, que está entre lo menos destacable del tomo, aunque aun así nos da la satisfacción de un buen rato leyéndola.
 
     “En los años siguientes, la muchacha floreció como sucede casi siempre, pero Ángel Sánchez creyó que en su caso era una especie de prodigio y que sólo él podía ver a la beldad que maduraba escondida bajo los vestidos inocentes confeccionados por la abuela en su máquina de coser. Estaba seguro de que a su paso se alborotaban los sentidos de quien la viera, tal como ocurría con los suyos, por eso se extrañaba de no encontrar un remolino de pretendientes en torno de Ester Lucero. Vivía atormentado por sentimientos arrolladores: celos precisos de todos los hombres, una perenne melancolía -fruto de la desesperanza- y la fiebre de infierno que lo acosaba a la hora de la siesta, cuando imaginaba a la niña desnuda y húmeda, llamándolo con gestos obscenos entre las sombras del cuarto. Nadie supo nunca de sus tormentosos estados de ánimo. El control que ejercía sobre sí mismo se convirtió en una segunda naturaleza y así adquirió fama de hombre bueno.”
 
11. María la Boba.
 
    El tema (o leiv motiv) de la prostituta de buen corazón es bastante antiguo y recurrente, el cual Isabel Allende lo ha abordado ya varias veces,
al menos en la parte inicial de su carrera literaria (o sea, en todas sus obras de antes de Paula, su primer libro de memorias marcado por la dolorosa muerte de su hija) y he aquí que nos vuelve a presentar a un personaje de estas características.
     La protagonista es una mujer que se dedica a la llamada "Profesion más antigua del mundo", quien es llamada María la Boba debido a un accidente que tuvo de niña y quien por esa razón se volvió alguien de pocas luces; no obstante, no perdió su lado más amable y luego desarrolló una habilidad extraordinaria como amante (y una necesidad imperiosa por el sexo) que la llevó a convertirse en una muy requerida (y querida) meretriz.
     Nuevamente el talento para envolvernos con una narración, que en otras manos sería algo banal y/o morboso, nos hace sentir simpatía por su personaje.  Asimismo, el elemento maravilloso también lo encontramos acá y que en sus detalles le otorgan una atmósfera dulce, a unas circunstancias que bien podrían ser mucho más dramáticas.
 
     “María, la boba, creía en el amor. Eso la convirtió en una leyenda viviente. A su entierro acudieron todos los vecinos, hasta los policías y el ciego del quiosco, quien rara vez abandonaba su negocio. La calle República quedó vacía, y en señal de duelo colgaron cintas negras en los balcones y apagaron los faroles rojos de las casas. Cada persona tiene su historia y en ese barrio son casi siempre tristes, historias de pobrezas e injusticias acumuladas, de violencias padecidas, de hijos muertos antes de nacer y de amantes que se van, pero la de María era diferente, tenía un brillo elegante que echaba a volar la imaginación ajena. Se las arregló para ejercer su oficio sola, administrándose sin bulla, discretamente. Nunca tuvo la menor curiosidad por el alcohol ni por las drogas, ni siquiera le interesaban los consuelos de cinco pesos que vendían las adivinas y las profetas del vecindario. Parecía a salvo de los tormentos de la esperanza, protegida por la calidad de su amor inventado. Era una mujercita de aspecto inofensivo, de corta estatura, facciones y gestos finos, toda mansedumbre y suavidad, pero las veces que algún chulo intentó ponerle la mano encima se encontró con una fiera babeante, puras garras y colmillos, dispuesta a devolver cada golpe, así se le fuera la vida. Aprendieron a dejarla en paz. Mientras las otras mujeres pasaban su existencia escondiendo moretones bajo espesas capas de maquillaje barato, ella envejecía respetada, con un cierto aire de reina en harapos. No tenía ninguna conciencia del prestigio de su nombre ni de la leyenda que habían bordado a costa de ella. Era una prostituta vieja con alma de doncella.”

domingo, 11 de septiembre de 2022

¡Exijo la película! (o la miniserie mejorsh). SEGUNDA PARTE Y FINAL.


 4. Hay harto de King por acá.
 
    Quien no haya leído nunca antes a Owen King, pero sí a su padre, va a disfrutar de esta extensa novela que supera las 700 páginas (que en edición de bolsillo deben ser mucho más) teniendo la certeza de que hay mucho (y demasiado) del Tío Steve.  De este modo, nos encontramos, como en otras ocasiones en la bibliografía del autor, con un protagonismo coral, el que más encima sucede en unas de esas pequeñas ciudades o pueblitos ficticios que tan bien le salen a este (ojalá volvamos a saber más de Dooling, que supongo este fue su debut dentro de la literatura).  Cabe mencionar que, tal como nos tiene acostumbrado nuestro autor favorito, en sus páginas se describe con una credibilidad plausible el lugar donde transcurre la acción. 
     Los protagonistas están igualmente tan bien definidos y poseen tantos matices, que el dramatis personae nos muestra todo un abanico de personalidades, en el cual hombres, mujeres, adolescentes, niños y ancianos se nos hacen no solo creíbles, sino que entrañables.  Podemos encantarnos con muchos de ellos, identificarnos sin vacilaciones, porque la extensión del libro nos permite no solo conocer sus acciones, sino que saber de su pasado y de lo que piensan.  La humanidad de estos individuos es la que de manera habitual encontramos en la narrativa kingniana, donde la historia sea del tipo que sea, ya sea maravilloso o fantástico su tono, se vuelve un vehículo para desmenuzar el alma humana y ver cómo la gente “ordinaria” se enfrenta a lo extraordinario.
     Asimismo, hay misterios que resolver, sorpresas varias y diálogos vigorosos que nos mantienen atentos.  De igual manera, en más de una ocasión, llegaremos a sobrecogernos al leer uno que otro momento, en verdad hermoso, y que nos puede humedecer los ojos o entusiasmarnos con la potente acción que se nos narra.  Por otro lado, el elemento mágico cuando aparece es como para aplaudirlo, con uno que otro momento para no olvidar y si no hay sustos para todos, al menos encontramos una “saludable” dosis de horror gráfico, que logra contentar a los que amamos leer al Rey del Terror.
    Y no se nos puede escapar el extenso epílogo, algo típico de King padre, que siempre es grato disfrutar saber qué pasó con nuestros personajes tras el impactante desenlace (que en este caso concreto, se encuentra lleno de pasajes preciosos y dedicados tanto a principales, como a secundarios).
 
5. Personajes.
 
     Una novela de las dimensiones de esta fácilmente da para estar llena de personajes, en general todo ellos muy bien caracterizados.  La mayoría oficia en sus páginas de coprotagonista y el resto son secundarios con gran participación, quienes tendrán al menos un papel destacado en uno de los momentos claves del libro… La verdad es que están tan bien desarrollados, que se nos vuelven queribles y resulta difícil despedirse de ellos.  Ninguno de ellos es un santo o una santa, pues poseen virtudes y defectos como la gente normal, pero es en su calidad de sujetos con la capacidad de volverse mejores personas y/o de superar sus debilidades, que el lector termina encariñándose con ellos.  En todo caso, hay unos cuantos patanes por ahí, así como alguien que sin dudas puede ser considerado si no como un villano, sí como “basura blanca”.   
 
* Lila Norcross: El personaje principal femenino, una heroína muy especial y a la cual con facilidad llegamos a quererla, porque al igual que otros de los grandes coprotagonistas de esta preciosa historia, no es perfecta y por eso mismo es fácil admirarla y/o sentirnos identificada con ella. Es la sheriff de Dooling, una guapa mujer de unos cuarenta, quien posee un hondo sentido de la responsabilidad.  Líder nata, tras el incidente con el que lo extraordinario llega a la ciudad (¿o pueblo?), bajo la figura de una rara mujer, le tocará cargar con gran parte de la tarea de solucionar el entuerto, en el que no solo el bienestar de su comunidad está en juego.
 
* Clint Norcross:  El esposo de la anterior, es un psiquiatra que trabaja en exclusiva para la cárcel femenina del lugar.  De edad similar a su cónyuge, está pasando por la crisis de los cuarenta, cuestionándose varias cosas y todo se complica primero porque Lila descubre algo de su pasado, que hace tambalear su matrimonio y luego cuando al trabajar para el gobierno cuidando de las reas, el asunto de “Aurora” lo lleva a tomar partido de la manera más directa; asimismo, le tocará lidiar con el resto de los hombres, que cada uno tiene su propia manera de enfrenar los acontecimientos y no todos de la forma más cuerda.  Los eventos aquí descritos hacen que descubra al verdadero “caballero protector” que hay en él.
 
* Jared Norcross:  El hijo adolescente de Lila y Clint, es un buen chico enamorado de una compañera de curso y quien siendo tan joven, se ve involucrado en algo que hasta para los adultos resulta ser bastante dramático.  Menos mal que cuenta con sus padres y, justamente, con la compañía de la chica que le gusta, para no estar solo durante esta difícil prueba que se le viene a todo el mundo.


 
* Joanice Coates: La directora del Centro Penitenciario para Mujeres de Dooling, es una mujer que en apariencia se ve como una persona amargada o como mínimo muy seria; pero en el fondo es alguien en quien se puede confiar e incorruptible, justo lo que se espera de alguien en su cargo. 
 
* Michaela Morgan:  Hija de Joanice, con quien tiene una complicada relación, trabaja como periodista estrella de la cadena de televisión para la cual hace sus reportajes.  Hermosísima y deslenguada, solo debido a su obsesión para conseguir la exclusiva, logra mantenerse en pie.  Luego, un hecho muy especial le concede la capacidad mágica de no caer en el raro sueño de los capullos.  Por cierto, es bisexual.
 
* Frank Geary:  De esta lista, no hay ningún personaje que desperdicie y este en especial es uno de mis favoritos.  Trabaja para Lila encargado de los animales de Dooling, siendo un imponente afroamericano con problemas de control de la ira, quien adora a su hija y sufre por no poder pasar tanto con ella, tras la reciente separación con su ex esposa.  Es un excelente ejemplo de cómo una buena persona, puede meter la pata de maneras muy feas, solo por carecer del autocontrol requerido.
 
* Don Peters: El tipo rastrero que no podía faltar en esta novela, es un funcionario de la Penitenciaría al que le gusta abusar de las presas y quien luego sigue actuando de mal en peor, a medida que los hechos se van complicando.  Alguien como él, sin dudas,  que nos hace desear que el castigo le llegue de la manera más dura posible y vaya qué disfrutamos cuando esto se cumple.
 
* Tiffany Jones: Un personaje por quien resulta imposible no sentir aprecio, luego de que somos testigos del periplo interior por el cual pasa.  Marcada por la desgracia de haber creído en la persona errónea, justo cuando menos lo pensábamos, se le da la oportunidad de mejorar su vida.  A mi humilde parecer, es una de las coprotagonistas más bellamente caracterizadas del libro.
 
* Van Lampley:  Otra mujer por quien podemos llegar a sentir gran simpatía, es esta guardia de la cárcel, quien es una consumada ganadora de “gallitos”, como les decimos en Chile y que en la traducción al español le llaman “pulsos”.  Tiene un esposo lisiado al que cuida y ama admirablemente.  Uno de los momentos más emocionantes de toda esta obra, se lo debemos a esta aguerrida dama.
 
* Angel Fitzroy: Entre las presas más violentas de la cárcel, es una mujer con un pasado muy turbio, siendo que no todos sus crímenes son conocidos por la justicia.  Grosera y peligrosa, nos da varios diálogos y monólogos de antología, convirtiéndose en alguien vital para el desarrollo del argumento.  El apartado suyo en el largo epílogo es, sin dudas, precioso.
 
* Gart Flickinger:  Maduro cirujano plástico drogadicto, de quien menos esperábamos que se involucrara en profundidad en un conflicto como este.  Pese a que en un principio nos parece alguien detestable, termina hasta cayéndonos bien.
 
* Willy Burke: Activo anciano amigo de Lila, se convierte en uno de los héroes de Dooling.  Su vitalidad y valentía son virtudes que bien quisiera poseer, más llegando a su edad.
 
* Lowell y Maynard Grinner:   Dos hermanos criminales sádicos que, al momento de provocarse la crisis, estaban siendo procesados y para suerte de ellos (y mala suerte de la gente de Dooling) consiguen escapar al desatarse en caos.  Su llegada en lo peor de los acontecimientos, le otorga mayor dramatismo e interés al texto.
 
* Zorro:   Un animal que aparece en varios momentos del libro, teniendo un papel bastante decisivo en su argumento y aportando, con sus varias intervenciones como criatura inteligente, una particular dimensión sobrenatural a la trama.
 
* Evie Black: Misteriosa mujer llegada desde nadie sabe dónde, que es la única capaz de salvar al mundo de la destrucción.  Poseedora de una belleza impresionante y de poderes que en más de una ocasión nos dejarán sorprendidos, tiene además una lengua de oro, que hará de las delicias de los lectores cuando emita sus discursos.  Es uno de los personajes más “kingniano” del libro, puesto que posee tanto esa naturaleza extraordinaria de sus creaciones, como el elemento mundano habitual de sus mejores creaciones.
 
6. Después del libro.
 
    Ignoro si hay planes de adaptar audiovisualmente este título, lo que me encantaría fuese así, pues tiene todo el potencial para convertirse en una producción memorable.  Mientras tanto, ha sido llevada al cómic por IDW, importante empresa independiente del rubro (los mismos que nos regalaron esa joyita que es Locke & Key), con guión de Rio Yours (su primer trabajo para este tipo de arte) y bellísimas ilustraciones de Alison Sampson.  Corresponden a 10 números y si bien no conozco a sus encargad@s, me encantaría tener y leer esta versión de un libro que tantas satisfacciones me trajo.


viernes, 9 de septiembre de 2022

Otro King (pero en el fondo el mismo).


A la memoria de Peter Straub,
viejo amigo de Stephen King
y a quien le debemos dos preciosas fantasías
 escritas a cuatro manos.
 
I. Un título a tener en cuenta.
 
    La década de los ochenta del siglo pasado no solo fue prodigiosa en materia de cultura pop (música, cine, series de televisión, cómics y hasta moda) y hechos históricos, que gracias a los medios de comunicación masivos se propagaron por todo el mundo, sino que para los "lectores constantes" de Stephen King fueron años maravillosos, a través de los cuales nos regaló algunas de sus más populares y mejores obras. De las anteriores solo les mencionaré un trío de ellas: It, Cementerio de Animales y Misery (estas han originado celebradas adaptaciones para el cine y sus historias son conocidas, incluso, por quienes no se han leído los libros en los que se basan).
    Como hace rato ya nos tiene acostumbrados el Tío Steve, su producción es tan grande, que no todos sus textos son del dominio del público masivo y ello no debido a una menor calidad artística, sino porque al carecer de una versión audiovisual, más difícil resulta ser acaparar la atención de la audiencia no lectora.  Una de estas obras viene a ser la novela juvenil Los Ojos del Dragón, de corte juvenil. La anterior, enmarcada dentro de la fantasía y la aventura, se encuentra ambientada en el típico mundo de características medievales, tan caro a los cuentos de hada tradicionales de los que se nutre.
    En apariencia un escrito mucho más livianito que otros trabajos de su autor, esta narración posee varios elementos a destacar.
 
II. La trama.
 
    Ambientada en el reino de Delain, nos presenta a Peter, el hijo mayor (de dos) del rey Rolando el Bueno y de su adorable esposa la reina Sasha.  El protagonista debido a la nobleza de su corazón es amado por casi todos, salvo por su hermano menor Thomas, quien siento celos y envidia de él y por Flagg, el mago de la corte y verdadero villano de la historia.  Cuando se suponía que el primogénito iba a ser el próximo monarca, mucho más sabio que su padre, el destino se tuerce y el joven príncipe es condenado por un crimen que no cometió.  5 años deben pasar para que el héroe consiga la libertad, aunque esto no solo es posible gracias a su inteligencia y determinación, puesto que intervienen en ello unos cuantos personajes secundarios de interés como aliados.
 
III. Valores.
 
   Como ya quedará claro, estamos frente a una obra que aborda el consabido tema de la lucha entre el bien y el mal.  Cabe mencionar que si bien este último se encuentra personificado a través del mentado mago, quien es la esencia de este mismo y carece de todo rasgo de humanidad que nos haga sentir simpatía por él, encontramos al menos otro sujeto que nos muestra una maldad más "aterrizada", por representar la mezquindad propia de quien se deja llevar por sus impulsos más bajos; no obstante, el último sigue siendo un hombre común y corriente.
    Y por otro lado tenemos el Bien, que a diferencia del Mal acá no está encarnado por alguien que reúna en sí mismo la esencia de este principio, sino que lo podemos apreciar en más de un personaje que escoge hacer lo mejor, pese a no ser individuos perfectos y por lo mismo son sus debilidades las que los encumbran por sobre otros, al superar sus dudas y miedos para dar lo mejor de sí mismos. Por lo anterior, resulta fácil encariñarse con estos personajes, la mayoría jóvenes y de ahí buena parte del carácter juvenil de esta obra.
    Por otro lado, no hay tantos elementos mágicos dentro de estas páginas, si comparamos Los Ojos del Dragón con sus pares; de este modo, podemos afirmar que lo maravilloso está dosificado.  Pese a lo anterior, tenemos al menos un "monstruo" y un memorable pasaje donde la magia más negra actúa (obviamente, el personaje de Flagg es quien nos dará en el gusto con sus artes negras).
    Considerando los antecedentes de esta novela, el tema de la justicia está bastante presente.  Es así que nos damos cuenta de lo fácil que es engañar las frágiles leyes humanas y, por lo mismo, al tratarse de un mundo como el aquí descrito.  Por lo tanto, en cambio, termos una justicia superior a la hecha por los hombres, la que termina encargándose de enderezar aquello que ha sido torcido.
    Destacable resulta ser, nada menos, que el narrador del libro y un personaje de quien nunca sabemos su nombre, con facilidad se nos haga entrañable.  Lo anterior, gracias a su trato amistoso con el público lector, como si se tratara de alguien cercano a uno y nos estuviera contando la historia de forma presencial, en medio de un ambiente grato a nuestro alrededor (al calor de una fogata comiendo anticuchos, por ejemplo).
    Por otro lado, siendo Stephen King un autor culto y con gran conocimiento de literatura, que en más de una ocasión ha hecho claros homenajes a los clásicos de este arte, podemos encontrar al menos dos alusiones indirectas a sendos títulos de tremenda significancia: En primer lugar, a Hamlet de William Shakespeare, una historia de fantasmas sobre el remordimiento y la justicia superior, que tiene mucho que ver con esta "novelita juvenil"; luego, en segundo lugar, El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas, en relación al encarcelamiento injusto hecho a Peter y su posterior plan para acabar con su cautiverio.  Queda a los lectores futuros, comprobar cómo el Tío Steve tomó estos textos pretéritos, para reinventarlos en las páginas de Los Ojos del Dragón.
    Asimismo, debe saberse que esta novela se encuentra dentro del Multiverso propio de la narrativa kingniana, ya que ocurre en uno de los tantos "otros mundos" mellizos que se mencionan en la saga de La Torre Oscura y sus textos anexos.  Lo anterior, partiendo por el villano Flagg, quien no es nada menos que un avatar más del propio Randall Flagg de The Stand y el cual se hace llamar Richard Fanning en las novelas de la mentada serie literaria.  Por otro, Delain, donde transcurre esta obra, forma parte del llamado Mundo Interior y que se menciona/aparece en dicha serie de libros.  De igual manera, no debemos recordar que el Rey Roland, padre del protagonista, tiene el mismo nombre que el héroe principal de La Torre Oscura, el pistolero Roland Deschain; de modo que el monarca es justamente un doppelganger de este otro.
      Y se me estaba olvidando que, tal como en otras obras suyas (El Resplandor, Ryta Hayworth y la Redención de Shawshank y Fin de Guardia, entre otros títulos), el clímax sucede en pleno temporal de lluvia o nieve, escenario ideal para que las fuerzas en oposición choquen por última vez.

Ilustración que lamentablemente no está en las ediciones en español.

 
IV. Personajes.
 
Peter: El personaje principal de la historia es un chico excepcional y si bien no es perfecto, resulta fácil encariñarse con él.  Su juventud no solo es un recurso estilístico para atraer lectores infantiles y adolescentes, sino que representa la posibilidad de algo nuevo y mejor para su reino y de ahí el miedo/odio que le provoca a Flagg, su doble opuesto.
 
Flagg:  La maldad pura, un tipo egoísta, manipulador y preocupado solo de dañar a los demás.  La antítesis del héroe es este hombre viejo, poco agraciado que representa el estancamiento.  Su vileza es tan grande, que llega a ser un personaje caricaturesco.
 
Thomas:  El hermano menor de Peter, es un chico acomplejado, que vive comparándose con el primogénito de sus padres.  Es un ejemplo de cómo alguien, sin ser necesariamente una persona malvada, puede caer cada vez más bajo, si se deja llevar por lo peor de sí mismo; a su vez, nos demuestra el papel que tiene la culpa como motivante nuestro.
 
Roland:  El padre de ambos chiquillos no es un monarca sobresaliente, si bien su personalidad ambivalente es la que determinará la personalidad de sus dos vástagos y el conflicto entre ambos.  Difícil encariñarse con este, que bien se parece a mucho patriarca real con pies de barro.
 
Sasha: La joven, bella, dulce y sabia madre de Peter y Thomas, quién nos enseña cómo basta con el paso de alguien como ella en nuestras vidas, para sacar lo más optimo de uno mismo.  Si Peter es el opuesto de Flagg, en muchos sentidos la querida reina es la antítesis de Roland.
 
Ben:  El mejor amigo de Peter, representa la lealtad de la fraternidad masculina (tema recurrente en la literatura desde la época de la tradición oral).  Como campesino que es, su conexión con la naturaleza, alejado de la podredumbre de la corte, lo eleva sobre el ambiente viciado que se describe en buena parte del libro.
 
Peyna:  Mi personaje favorito del libro es un hombre mayor, cuyo propósito es de velar por la justicia en Delain y quien cree que esta es ciega.  Los hechos que se describen en la novela, le demostrarán a este severo sujeto que hay matices, por lo tanto hay que saber ser flexibles, si en verdad se desea ser justo.
 
Naomi:  El texto apenas posee personajes femeninos destacados, que bien se diría que esta muchachita es la segunda de su condición y solo aparece en la última parte del volumen.  Interviene para ayudar a Peter. Su nombre es el mismo de la única hija de King, una de las dos personas a quienes les dedicó este trabajo.
 
Dennis: Último miembro de una estirpe de mayordomos ligados a la familia real, a la cual sirven con orgullo desde hace siglos.  Tras ser manipulado por Flagg, se da cuenta de que todavía puede remediar el entuerto que provocó.  La fe y la superación al miedo caracterizan a este simpático muchacho.

domingo, 4 de septiembre de 2022

Una más que digna sucesora.



 1. Antecedentes.
 
    En 1998 apareció un nuevo equipo de superhéroes adolescentes deceístas, que haría de relevo de los recordados Jóvenes Titanes.  Les estoy hablando de Justicia Joven (Young Justice en su lengua original), liderado por las actuales versiones juveniles de un trío de justicieros ligados a tres de los más destacados de DC: Superboy, el adorable clon de Kal- El, Superman, que conocimos gracias a El Reino de los Superamanes, Robin, Tim Drake (el tercer compañero del Murciélago en usar tan famoso nombre) y el entonces actual Kid Flash, anteriormente Impulso, el nieto venido del futuro de Barry Allen (el más famoso de todos los Flash).  Estos tres ya hace rato que tenían sus propias revistas y se habían ganado el corazón de lectores de todas las edades, pero antes de eso no habían trabajo con sus pares coetáneos en un grupo como el que ahora formaban.  A los anteriores se les unió la Wonder Girl de entonces, Cassandra Sansdmark y la nueva compañera juvenil de Flecha Verde, Arrowette, Cissie King-Jones.  Asimismo, un nuevo personaje se les unió, Secreto, quien fue creado en exclusiva para las páginas de la colección.  La serie fue un éxito total y su “primer volumen” duró hasta 2003, cobrando ahora sus miembros el viejo nombre de Jóvenes Titanes, luego de los trágicos eventos de Día de Graduación.  Como era de esperar, antes de este hecho, varios otros nombres destacados se les unieron, pero esa ya es otra historia y que su humilde servidor no conoce muy bien.
 
2. La serie.
 
    En 2010, cuando ya hace rato que se había cerrado la colección del cómic homónimo, se estrenó casi a fines de año el muy divertido piloto de Justicia Joven, que más que una adaptación de las aventuras del mentado equipo, tomó de base a sus personajes centrales y modificó varias de sus personalidades para hacer su propia interpretación, a veces cambiando por completo la identidad de estos y agregando nuevos miembros a sus filas.  Realizado para Cartoon Network, el show fue un éxito, porque además les dio relevancia a varios de los mentores adultos de los muchachos, permitiendo que a la par de estos chiquillos, la mismísima Liga de la Justicia tuviera coprotagonismo.
    Cabe mencionar que mucho antes de esta producción, los títulos creados por Paul Dini y Bruce Tim, Liga de la Justicia y Liga de la Justicia Ilimitada, habían dejado la vara muy alta en materia de cartoons inspirados en sus historietas y por lo mismo la nueva propuesta animada no podía ser menos.  Si bien los realizadores (y en especial los guionistas) no eran lo mismos de sus predecesores, esta propuesta más actual consiguió con facilidad su lugar entre las preferidas de los ñoños, centrándose más en la acción y la aventura, dejando de lado el aspecto más poético y humano de los otros programas.  Eso sí, se puede decir, sin lugar a dudas que, aunque un poco más liviana en el terreno argumental (aunque nunca infantil), esta versión más moderna se volvió todo un despliegue del vasto panteón deceísta.  De igual manera, abarcó para cada una de sus dos primera temporadas, muy interesantes arcos centrales y que pese a que se iban desarrollando progresivamente a lo largo de sus episodios, permitieron darnos varias atractivas historias autoconclusivas.  Por otro lado, el carácter juvenil de sus protagonistas conseguía que la audiencia de esa edad se sintiera reflejada en estos, como también el hecho de tener varios invitados y que antes no habían sido considerados, logró que el público más veterano y conocedor de las viñetas quedara contento.  Cabe mencionar, en todo caso, que esta serie no es una secuela de Liga de la Justicia Ilimitada, de modo que transcurre en otra versión del planeta Tierra, dentro del Multiverso deceísta.
    Hay que agregar, también, que en las dos primeras temporadas gente de la talla de Peter David (guionista de las historietas originales de Justicia Joven) y Andrew R. Robinson, contribuyeron con unos cuantos capítulos.
 
3. Sus dos primeras temporadas. 
 
    Con 26 episodios la primera temporada partió muy potente: los protegidos juveniles de los superhéroes más maduros se sienten decepcionados del liderazgo de estos y por lo mismo deciden crear su propio equipo.  Pese al malestar de los chicos, sus mayores les prestan apoyo y aparte de cederles un lugar donde reunirse, los dejan al cuidado de un trío de “viejos” vigilantes muy especiales.  Luego, solo gracias a la intervención de los más jóvenes, será posible derrotar a una especie de sociedad secreta llamada La Luz, cuyos integrantes con el tiempo descubriremos quiénes son en verdad.
    Quienes aparecen de manera regular, entre principales y secundarios de esta primera temporada son:
 
* Robin: En esta “adaptación” le corresponde aparecer al primer Chico Maravilla, o sea, a Dick Grayson (el Ricardo Tapia de las antiguas traducciones al español) y quien posee la faceta alegre de sus viejos tiempos.  En el programa es el más joven del equipo, aunque su edad no le impide tener mayor experiencia que la mayoría de sus compañeros.
 
* Kid Flash: Wally West (mi Flash favorito), es el velocista adolescente de la temporada.  Extrovertido y juguetón.
 
* Superboy: Connor Kent es un clon de Superman, quien luego se entera de manera muy dramática del resto de su origen, ya que a diferencia de los cómics donde debutó, su relación con el kryptoniano no es la mejor.  Respecto a esto último, esta versión más irascible del muchacho se parece lejos (supongo) al Superboy de los llamados Nuevos 52, el reinicio de DC que en 2011 comenzó.
 
* Miss Marciana: Sobrina de nada menos que del Detective Marciano, es una adorable chica que esconde más de un secreto.  Inicia un enternecedor romance con un compañero, que será relevante para los eventos que veremos en la siguiente temporada.
 
* Aqualad: Este es el personaje “inclusivo” del programa, ya que no se trata de Garth, el “blanco” sidekick de Aquaman, sino que para este show crearon una versión morena del joven atlante y al que pusieron por nombre Kaldur´ahm.  Es lejos el más sabio del grupo, el más maduro y resultó ser un personaje muy bien caracterizado, aunque no existe como tal en las historietas y con posterioridad a su debut en la serie, Aqualad solo posee uno que otro elemento suyo.
 
* Flecha Roja: Roy Harper, Speedy, el pequeño compañero de Flecha Verde, es el humano mayor del equipo y quien está más indignado con sus adultos, al nivel de que decide independizarse y solo trabajar de vez en cuando con sus viejos amigos y camaradas.
 
* Artemisa: Quien también llega al grupo como pariente de Oliver Queen, tiene sus propios esqueletos en el armario, los que poseen gran relevancia con el conflicto relacionado con La Luz.  Esta joven arquera, tal como Kaldur¨ahm, fue diseñada en exclusiva para la tele; estupenda les quedó a los guionistas, ya que resultó ser uno de sus personajes más complejos y que mayores gratificaciones nos dará como espectadores.
 
* Zatanna: La poderosa hija del mago Zatara, es una de las últimas en unirse al grupo durante su primer año.  Interesante resulta verla en su versión adolescente, ya que en los cómics siempre ha sido una mujer hecha y derecha (y muy sexy).
 
* Rocket: La última en llegar a Justicia Joven, hizo su debut en la pantalla gracias al presente show, agradeciéndose su participación por ser uno de los geniales personajes salidos del universo Milestone (llamado Dakotaverse y del cual viene mi querido Static Shock), que bien merecen ser rescatados del olvido.  Corresponde a una preciosa afroamericana con poder para manipular campos de energía, protegida de nada menos que de Icon, una versión negra de Superman, que particularmente me gusta mucho (¡Y que aquí también sale!)
 
    Gran participación en la serie durante su primera temporada poseen Batman, Canario Negro y en especial Tornado Rojo (con un excelente desarrollo dramático, que, a menos que me equivoque, nunca antes había salido en dibujo animado alguno) y Shazam!.
 
4. Segunda temporada.
 
    Más breve que la anterior, con solo 20 episodios, transcurre 5 años después de los eventos que ya vimos.  Tras finalizar la primera temporada, un misterio queda pendiente respecto a varios integrantes de la Liga de la Justicia y solo ahora este es revelado con mucha sorpresa de por medio.  Es así que, con el subtítulo de Invasión, se recrea una saga clásica ochentera deceísta y que abarcó casi todas las colecciones de ese tiempo, poseyendo su propia miniserie central, como es habitual con los eventos anuales de DC y Marvel.  La trama principal implica la llegada de una avanzada raza extraterrestre, la que dice venir como aliada y protectora, pero que bien sabemos que no es así; por lo tanto, le toca a nuestros héroes desenmascararlos públicamente.  Por otro lado, un par de miembros de Justicia Joven deben oficiar de agentes encubiertas entre los integrantes de La Luz, por razones muy especiales, dándole un nivel de complejidad mayor a la trama que se bifurca entre varias ramas de interés.
     En cuanto a los personajes nuevos, tenemos a:
 
* Tim Drake: En los cómics es el tercer Robin, aunque en la televisión es el segundo (lo mismo sucedió en la recordada Batman: La Serie Animada) y quien reemplaza a Dick, quien ahora es Nightwing. 
 
* Batichica: La amistosa Barbara Gordon, pese a no ser tan relevante para la trama, sin dudas que se “roba la cámara” con cada una de sus intervenciones.
 
* Chico Bestia: Increíblemente lo conocimos en la primera temporada y a varios se nos fue el detalle de su identidad.  Su origen difiere radicalmente en esta serie y resulta ser el más joven del equipo.
 
* Lag´aan: Un simpático atlante con aspecto de pez, quien es ahora el interés amoroso de Miss Marciana.
 
* Bumblebee: Con el poder de hacerse pequeña, volar y lanzar picaduras de energía, es la copia de DC de la Avispa marvelita. 
 
* Wonder Girl: Por fin hizo su aparición en el show la protegida de Wonder Woman, Cassandra Sandsmark, quien formara el equipo en su versión original comiquera.
 
* Impulso: El inquieto nieto del primer Flash, viene del futuro para revertir la desgracia que se le vendrá al planeta y al final se ve obligado a unirse al grupo, ganándose lejos su lugar.
 
* Blue Beetle: Este resulta ser Jaime Reyes, el superhéroe latino más interesante de DC y quien es el tercer Bicho Azul.  De todos los personajes de la temporada que no están involucrados con la misión de espionaje, es lejos el más profundizado en los guiones, ya que cumple un papel fundamental en todo lo que concierne a la invasión extraterrestre y a la derrota de esta.
 
* Arsenal: Muy interesante personaje, que corresponde a una ingeniosa interpretación del mismo justiciero, quien es mejor conocerlo por cuenta de uno y sin saber su verdadera identidad hasta haber visto el show.
 
* Static: El célebre superhéroe juvenil de Milestone, tiene acá su propia versión y que es un ejemplo más de lo inteligente que fueron los guionistas para usar lo mejor de DC (Milestone terminó siendo “absorbida” por esta otra empresa, como muchas otras que le antecedieron) y realizar sus propias interpretaciones bastante válidas.
 
* Mal Duncan: Un guapo morenazo encargado, en primera instancia, de manejar las redes computacionales y otras máquinas del cuartel del equipo.  Es el novio de Bublebee.  En determinado momento comienza a usar el equipo de Guardián, quien ha dejado la vida de justiciero y es de acá de donde sacaron la idea de que este superhéroe fuese negro, tal como luego veríamos en Supergirl.  Es otro personaje creado para la serie, si bien no es tan desarrollado como otros en las mismas condiciones.



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