sábado, 15 de agosto de 2020

Parece que a Stephen King le quedó gustando el policial ¿No? (II)


5. El retorno de Holly.

    Al principio de este texto hice mención al regreso de Holly Gibney, un ya “viejo” personaje de King y a estas alturas bastante popular.  Pues por parte de quienes hemos tenido el gusto de conocerla, gracias a la citada Trilogía de Bill Hodges, ver cómo esta ha ido evolucionando y reencontrarnos con ella, considerando la importancia que tiene para esta otra novela, es todo un placer; más encima, tan singular mujer ha cambiado tanto desde la primera vez en que la “vimos”, como alguien llena de complejos, que comprobar su propio camino hacia la independencia, saliendo adelante detrás de tantas taras personales, viene a ser un aliciente para que uno mismo se haga un autoanálisis y se inspire a mejorar tanto como lo ha hecho la propia Holly.  Sin dudas que la Gibney es una heroína particular, pero una realista y no alguien con superpoderes, sino que un personaje con quien nos podemos identificar e inspirar al tomarlo como modelo y ejemplo de aquello a lo que podemos aspirar sin ser perfectos, pero sí perfectibles.
    Muchas peripecias pasa la cada vez más emancipada Holly a lo largo de este libro, siendo que solo ingresa a “escena” en la página 302 de las 586 que posee la edición de bolsillo que yo tengo; sin embargo, pese a que pasa bastante antes de su aparición, de inmediato se “roba la película” y no solo se convierte en el mejor personaje femenino del texto, sino que bien viene a convertirse en la verdadera coprotagonista de esta obra.   Lo que dice, cómo piensa y las acciones que realiza hacen imposible que uno no se encariñe con ella, dándonos algunos de los diálogos y momentos más sublimes de The Outsider.
    Por otro lado, Holly se convierte en el pilar de lo que concierne a tener una mente abierta, con respecto a la existencia de fuerzas sobrenaturales, ya que es ella quién se da cuenta de que los crímenes tienen un cariz distinto a lo asumido en una primera instancia y luego usando toda su inteligencia, es quien consigue que un grupo de hombres racionales reconozca la existencia de ese mundo invisible detrás de lo que llamamos realidad (por su puesto que la actitud más inteligente de esta, se debe a sus experiencias ya contadas en Fin de Guardia, el excelente final de la trilogía policial de King y que se las recomiendo con creces).

6. El resto de los personajes.

Terry Maitland: El hombre del que casi todo el mundo sospecha y cuya vida de ensueño se desmorona cuando es arrestado de una forma impresionante (nosotros mismos sospechamos de él hasta que…).  En un principio lo conocemos gracias al punto de vista de los demás personajes, comenzando por los numerosos testigos que lo vieron antes y después de cometer el atroz crimen que le imputan y luego gracias al contacto que tienen con él los policías; solo mucho después, llegamos al único pasaje del libro que cubre sus propios pensamientos, páginas reveladoras y que aún así, no dejan de darnos más interrogantes sobre su papel respecto a todo esto.

Detective Ralph Anderson: Bien se podría decir que junto a Holly toma el rol de coprotagonista.  Casado y con un hijo preadolescente, el cual también fue entrenado por Terry, conoce a este último desde hace años, puesto que son amigos y vecinos; por esto, cuando es hallado el cuerpo del niño y Terry se convierte en más que un mero sospechoso, se toma a pecho la labor de atraparlo y condenarlo.  Como ya está dicho más arriba, una vez que comienzan a salir datos que demuestran que el caso no es tan sencillo como parece, se siente obligado a resarcirse de sus acciones cometidas tan ligeramente.

Howie Gold: Uno de los mejores amigos de Terry y también viejo compañero de Ralph, es un destacado abogado defensor que toma el caso; con posterioridad su rol será no solo el de abogar por la libertad de Terry, llegando a formar parte del grupo que parte a buscar al verdadero culpable.

Alec Pelley: Ex policía que trabaja para Howie ayudándolo a reunir pruebas.  Es un tipo agradable como los anteriores y también se involucra bastante en todo esto; más encima, conocía desde hace años al difunto Bill Hodgess y por eso al tratar de contactarlo para solicitarle sus servicios, termina por contratar a la buena Holly, cuando se entera de que este ha muerto y que la Gibney investiga por su cuenta como antigua socia del difunto.

William Samuels: Abogado que trabaja para la ciudad de Flint, el lugar ficticio donde transcurre esta novela (es lo que le llaman los gringos “Fiscal”, un cargo de corte político y muy importante, tal como lo he podido aprender gracias a los cómics de Batman, je).  Es quien toma el caso de Maitland representando a la comunidad y está dispuesto contra todo a que le den pena máxima de muerte.  De personalidad irascible y no muy agradable, es el más estrecho de mente de quienes deben asumir que las contradicciones entre las pistas  del caso, atienden a algo que no es “normal”.

Yune Sablo: Amistoso agente de origen mexicano y de presencia impresionante gracias a su musculatura, que debido a sus raíces más cercanas al mundo sobrenatural, es el único de todo el grupo en aceptar sin mayores opciones menos convencionales. También resulta ser un personaje por el cual con facilidad sentimos aprecio.

Marcy Maitland: La esposa de Terry es una mujer cuya idílica vida se viene abajo, cuando su marido es culpado por el crimen del pequeño Frank Petersen.  Pese a las evidencias, no duda de la inocencia del padre de sus hijas, siendo una de las dos esposas de la novela en aparecer como féminas de gran carácter y como las parejas que cualquier buen hombre quisiera tener.

Jack Hoskins: Policía alcohólico y drogadicto que no le tiene mucha simpatía a Anderson.  Es un tipo desgraciado y débil, que sin ser malvado tiene la mala suerte de convertirse en otro tipo de víctima de la monstruosidad, que se está aprovechando de la ocasión. El personaje es otra de las referencias de King a ese gran clásico de la literatura del género, que es Drácula de Bram Stoker y que en numerosas ocasiones no ha dejado de honrar con sus propias narraciones.

Claude Bolton: Ex presidiario y drogadicto que trabaja de guardia en un bar toples.  En un principio aparece como un personaje casi incidental, uno de los tantos testigos que estaban seguros de la culpabilidad de Terry; sin embargo, luego se transforma en un muy entrañable secundario, cuando los otros personajes se dan cuenta de que también podría ser inculpado de crímenes que no ha cometido.  Pese a su pasado algo descarriado, es un buen hombre que adora a su madre anciana y es de trato fácil, poniendo su grano de arena para resolver el misterio de todo.


Seale Bolton: La madre de Claude, es una independiente mujer que anda en una silla de ruedas con una botella de oxígeno, debido a sus problemas de salud y aun así fumadora empedernida y muy activa.  Amistosa y locuaz, junto a su único retoño logra simpatizar a todo el mundo entre quienes llegan a conocerla (en especial Holly) y nosotros mismos que solo deseamos que nada malo le pase.



7. Impresiones finales.           

    No está de más decir de que se trata de otro libro de King que atrapa desde el principio, más encima su autor lo comienza por medio de informes policiales, textos que nos ayudan a crear el ambiente adecuado para entrar de lleno en esta historia, que comienza como una investigación policial y que poco a poco va tiñéndose con los elementos sobrenaturales que nos recuerdan algunas de nuestras peores pesadillas infantiles.  Cabe mencionar que desde su primera novela publicada, Carrie, el “Tío Steve” usó este formato de simular documentos oficiales y no literarios como noticias del diario, de modo que sus llamados “Lectores Constantes” encontraremos en muchas de sus obras este tipo de recursos.
     Tal como  lo mencionado más arriba, buena parte del libro transcurre en la ciudad ficticia de Flint, ubicada en el estado de Oklahoma, por lo general urbes pequeñas donde (casi) todos se conocen o al menos los sucesos transcurren en uno de sus barrios con una comunidad muy estrecha.  Estos sitios y sus habitantes son claras ilustraciones de cómo funciona Estados Unidos, con sus costumbres y personajes típicos, pero no por ello dejan de ser representativos del funcionamiento de cualquier emplazamiento del mundo moderno, donde hayamos todo lo bueno y en especial lo malo que habita en nuestros corazones ¿Y qué pasa cuando juntamos un montón de gente que convive entre sí día a día? Pues sucede que nos encontramos frente a dramas como el que nos cuenta The Outsider, que si bien lo fantástico hay que obviarlo, a la larga los sueños y las pesadillas de nuestra sociedad cohabitan entre nosotros.  Quizás volvamos a saber de Flint City a futuro, que bien sabemos al Rey del Terror le gusta volver a visitar esos lugares imaginarios, que crea con tanta verosimilitud y que con tanta nostalgia recordamos, incluso sitios que se han vuelto parte de la cultura popular como Gilead, Derry, Castle Rock, Haven y la isla de Litle Tall.
    Cabe mencionar que muchas de las obras de Stephen King, transcurren si no en la misma versión de nuestro mundo, al menos si en el mismo Multiverso.  Al respecto cuando llegamos al impresionante clímax de la novela (otra razón de más para amar a Holly), el verdadero villano le pregunta a la detective:

“¿Has visto a otros como yo en algún sitio?”

     Y para redondear todo lo anterior, en determinado momento se menciona el Ka, la idea de destino cara a las entregas de La Torre Oscura y las historias anexas a esta saga.
     Por supuesto, cuando conocemos mejor la naturaleza “antinatural” de la criatura, que está detrás de todas las desgracias que han ocurrido a lo largo del libro, quienes hemos pasado años de nuestra vida leyendo a King, podemos darnos cuenta de su semejanza con otras aberraciones de su ficción, tales como el muy famosos Pennywise de It, Ardelia de El Policía de la Biblioteca y Tak de Desesperación (de seguro hay otros como para incluir a esta lista, no obstante por ahora no los recuerdo).
     Por otro lado, no podemos olvidar el detalle de que otro de los temas que aborda este título, tiene que ver con uno de los tópicos caros a la literatura fantástica: la existencia del doble, el también llamado doppelgänger de la tradición folclórica alemana, que corresponde a una entidad maligna igual a uno mismo.  Pues King ya había trabajado al respecto, en esa aún más violenta novela suya llamada La Mitad Siniestra y ahora retomó el concepto aunque llevándolo a otros linderos.  Cabe mencionar que al respecto, el escritor nunca ha dejado de homenajear a los artistas que desde pequeño ha admirado, entre ellos a Edgar Allan Poe, haciendo referencia a su cuento William Wilson, que fue una de las primeras manifestaciones literarias escritas en abordar este tema.
     Otro detalle interesante, corresponde al compromiso político de izquierda de King y que si bien no es tan directo en sus obras, lo podemos encontrar en unos cuantos detalles velados en muchos de sus trabajos.  Es así que en los tiempos actuales, conocido es su malestar hacia la figura de Donald Trump, siendo una de las figuras públicas gringas que más lo ha desaprobado en los medios, desde que este comenzó su mandato. Luego, en al menos dos partes del libro que hoy nos reúne, aprovecha de expresar su desprecio por el polémico mandatario.  De igual manera, nos encontramos con un diálogo que nos recuerda su malestar con Stanley Kubrick y su adaptación de El Resplandor, estupendo filme que pese a ello no fue del agrado del Tío Steve.






     Y no olvidemos otra característica de la pluma del escritor, quien entre medio de sus textos e incluso en los más macabros, no deja de agregar uno que otro momento de alegre compañerismo y en el que los protagonistas gozan de una reunión para disfrutar de una rica comida, una buena charla y la tranquilidad suficiente para recobrar las fuerzas antes de su enfrentamiento final contra el mal que los acecha. En este caso, lo podemos apreciar cuando Andersor, Holly y compañía hacen su visita a Texas para ir a charlar con Claude y su simpática madre, dejándonos claro de que pese a la maldad que hay en el mundo, la bondad en el corazón humano abunda mucho más y que la unión efectivamente hace la fuerza (si quieren más ejemplos de esto, recuerden las reuniones del “Club de los Perdedores” en It, la bienvenida de la Madre Abigail a los sobrevivientes en Apocalipsis y la fiesta campestre a la que asisten Rolando y su Ka-Tet en Calla Bryn Sturgis durante los eventos de La Torre Oscura V, por solo mencionar unos pocos casos).
     También se puede destacar la autoreferencia del autor a sus mismas obras y a veces a él mismo, algo que encontramos desde su novela La Zona Muerta y cuando unos personajes mencionan la película de Carrie…Pues en esta ocasión, unos tipos están viendo el popular concurso televisivo gringo de Jeopardy y cuando toca preguntar por villanos literarios el conductor dice:

“Esta enfermera es malvada”

     Un verdadero seguidor incondicional de S.K. sabe la respuesta sin dudarlo.

8. La miniserie que se volvió serie.

    El año pasado la importante cadena de televisión por cable HBO, estrenó su adaptación de The Outsider.  En 10 episodios llevó a la pantalla chica con excelente crítica el libro, al punto que gracias al éxito suyo decidieron convertirla en serie y a ver cómo se las ingenian para contar nuevas historias de sus personajes, sin dejar de hacerle mérito al libro de donde provienen y a la narrativa de Stephen King.  Uno de sus actores es el guapo y talentoso Jason Bateman, quien también trabajó en la serie Ozark…Lo gracioso es que en la novela se cuenta que el malogrado Terry Maitland, a quien personificó Bateman en la versión televisiva, veía este mismo show.



martes, 11 de agosto de 2020

Nuevas oportunidades para todos (II).


Nota: Segunda parte y final de mi revisión personal de la primera temporada de Star Trek: Picard.

4. Valores.

    Importante resulta ser que es la primera vez en toda la historia de las series trekkers, en la cual un programa gira en torno a civiles, si bien cabe mencionar que muchos de sus protagonistas antes fueron miembros de la Flota Estelar (partiendo por el propio Picard) y tras desafortunados incidentes ya no forman parte de ella…Así que se han unido trabajando al alero de dicha institución y de la misma Federación, quienes les han dado la espalda y en determinado momento hasta los consideran fugitivos por ir en contra de sus designios.  Por lo tanto la visión que tenemos de este futuro, donde siempre esta especie de Naciones Unidas interplanetarias fue mostrada como algo ideal para sus conciudadanos, ya no es lo que era antes y solo a unas décadas después de la película Star Trek: Némesis, la última producción ambientada en el siglo XXIV; solo bien avanzada la primera y breve temporada, nos enteramos por qué razón han llegado la intolerancia y el miedo a una sociedad antes tan “perfecta”. 
     Teniendo en cuenta lo anterior, es importante detenerse  a observar a la mayoría de los tripulantes de La Sirena, cada uno de ellos incompleto y con culpas que cargar y en ese sentido solo el romulano Elnor se aprecia como alguien por completo centrado y si bien la preciosa Siete de Nueve no vacila en su camino, su vendetta personal es un importante detalle que antes no habríamos apreciado en algún héroe de la franquicia (incluyendo algunas de sus acciones más “emocionales”.
     En todo caso, el compañerismo, la confianza y la lealtad siguen siendo baluartes dentro de este show, puesto que si bien son circunstancias muy especiales las que unen a los personajes, al final las peripecias juntos los integrarán mejor entre sí y hasta que en el emotivo capítulo final no nos quede duda de que ahora ya son una familia  (algo antes solo visto, en parte, con la tripulación del Voyager cuando se tuvieron que unir Federacionistas y Maquis, debido a su salto accidental al desconocido Cuadrante Delta); por otro lado, también es posible darse cuenta con el tiempo, de que cada uno estos viajeros por fin han conseguido recuperar el centro que habían perdido.
     Cabe mencionar que en esta temporada debut. el viaje a lo desconocido y el contacto con nuevas civilizaciones no es un tema primordial; en cambio, ahora, tenemos una gran trama que abarca todos los capítulos y como ya es habitual en la mayoría de las series (¡Pucha que echo de menos el antiguo formato y donde los mismos shows de Star Trek brillaban!), que en esta ocasión por mucho que los protagonistas vayan de un lado para otro a escenarios increíbles, lo más importante resulta ser el viaje interior que les permitirá madurar. Ahora bien, hay gran espectacularidad en lo que encontramos en medio de esto, gracias al presupuesto, los guiones y los avances de hoy en día, pero esta vez el propósito en completamente distinto: desentrañar el misterio detrás de la prohibición de los “sintéticos” y todo lo que concierne a ello, que poco a poco se nos van rebelando inquietantes detalles al respecto.


5. Regalos para los trekkers de corazón.

     Tener de regreso al buen y amado Jean-Luc, más encima interpretado por Patrick Stewart, por supuesto que es una manera de enganchar al trekker de años ya, de modo que la nostalgia viene a ser uno de los principales plus a la hora de ver este título (si bien igual lo pueden apreciar los televidentes que nunca se vieron TNG y/o Voyager).  Es así que a lo largo de toda la temporada y es de esperar en aquellas que le sigan, podemos encontrar numerosas referencias directas e indirectas a estas series.  A ver, vamos por parte dentro de lo que puedo recordar y pude identificar durante mi (re) encuentro con Picard.
     En primer lugar ver a uno de nuestros héroes favoritos, el almirante y ya anciano Picard, resulta impactante para uno.  Su vida no es lo que habríamos querido para él, aunque he ahí parte de las sorpresas que contiene esta propuesta para los seguidores de toda la vida de Star Trek; es cierto que el antiguo capitán del Enterprise no se haya en su mejor momento, pero poco a poco nos demostrará que siempre hay razones para querer estar vivos y volver a la acción (ahora bien, ojalá pudiésemos envejecer como él, que conozco otros  cuarentones  cuyo mayor ejercicio es solo usar el control remoto, je).
     Sabemos ya que el otro gran personaje conocido, que tendrá una vital importancia dentro de la trama, corresponde a la “Borg” Siete de Nueve.  Su vida durante los últimos años no ha estado exenta de emociones y de peligro, que ahora madura (¡Y vaya que se ve estupenda la actriz, a sus más de 50 años de edad!) y si bien no sabemos qué pasó con su relación amorosa con Chakotay, la última vez que la vimos tras el final de Voyager, nos enteramos de que en un momento del pasado su camino se cruzó con el de Jean-Luc y por eso mismo no duda en unírsele. 
     Si la fémina de armas de tomar, es uno de los principales motivos para ver la serie que estamos revisando hoy, es claro que los Borg (una de las razas enemigas más atractivas de Star Trek) van a tener un papel bastante especial dentro de al menos esta primera temporada.  En todo caso Siete no es la primera de su gente o de los “recuperados” humanoides, anteriormente asimilados por los Borg, en salir en pantalla.  Y es que un rol destacado en el argumento posee nada menos que un Cubo Borg, es decir, una de esas gigantescas naves con forma de cubo que ya antes habíamos visto varias veces, el cual se convierte en el escenario de varios momentos de la temporada; allí vemos a un montón de anteriores víctimas de estos seres, en proceso de encontrar su humanidad y es en ese lugar donde nos reencontramos con otro querido personaje relacionado con esta raza: Hugh, el primer borg en ser recuperado y que apareció por primera vez en uno de los episodios más hermosos de TNG.  Nuevamente interpretado por Jonathan del Arco, es ahora un hombre maduro al que le han sacado casi todos los implantes cibernéticos externos y en este cubo cumple con un cargo destacado como representante de la Federación, que por supuesto él sabe mejor que nadie (aparte de la mencionada Siete de Nueve) cómo conseguir la humanidad perdida.   Volver a tener a este igualmente entrañable personaje, al que solo vimos en 3 viejos capítulos, resulta ser otra caricia para uno, quien esta vez participa bastante y entre todo lo que vemos de él, placentero nos resulta su reunión con Picard.
     De la preciosa nave Voyager también aparece, aunque por un par de minutos, otro ex Borg: Icheb. Querido por Siete como si este fuese su hijo, tuvo bastante participación en la serie donde los introdujeron a ambos y si bien su desempeño en Picard fue bastante breve, sin dudas que volver a verlo fue para muchos trekkers un regalo más (por mi parte, no me acordaba del personaje, je).
     En el primer episodio del show, salió Data, claramente uno de los roles más populares de Star Trek; como no, volvió a ser caracterizado por Brent Spinner, un actor tan fantástico que uno se pregunta por qué no hemos vuelto a verlo en otros papeles.  Ahora bien, el actor en TNG y en Némesis hizo más de un rol, dándonos clases de versatilidad en su arte y por eso mismo durante la primera temporada de Picard también hace de otro personaje, cuya identidad es mejor que los trekkers que aún no la han visto, descubran por su cuenta…Y en cuanto a Data, un personaje como él por supuesto que sería revisitado lo más posible; que solo diré al respecto, para quienes han aprendido a amarlo, que tendrán que hacerse la idea de derramar nuevas lágrimas por él.
     También del pasado, vuelve Bruce Madoxx, un experto en inteligencia artificial que fue introducido en uno de los mejores capítulos de no solo TNG, sino que de toda la franquicia: The Measure of a Man (La Medida de un Hombre) de la segunda temporada.  Este solo fue mencionado en Data´s Day (El Día de Data) de la cuarta temporada y para regocijo nuestro fue rescatado del olvido, teniendo en esta ocasión una tremenda importancia dentro de los sucesos que podemos apreciar en la temporada inicial.
      Tanto o más emotivo como otros reencuentros de los que seremos testigos, corresponde la reunión con otros dos ex miembros del Enterprise: el matrimonio conformado por Deanna Troi y William Riker.  Confesaré sin tapujos, que mis lágrimas me salieron cuando volvió a salir la bella Marina Sirtis, como la dulce fémina que le otorgó la fama (la que obviamente ella ayudó a caracterizar tan bien) y el capítulo en sí donde Picard vuelve a estar junto a sus viejos amigos, me gustó bastante (en contra de las opiniones de amigos míos trekkers, que difieren bastante de mí en sus apreciaciones de estas nuevas producciones).  Más encima, acá llegamos a conocer a la adorable hija adolescente de ambos y nos enteramos acerca de la triste historia de su primer hijo.  En cuanto a Riker mismo, vuelve a salir en un momento que dan puras ganas de aplaudirlo y donde nos enseña que la lealtad es algo que nunca debemos dejar de lado.
     Por cierto, en un diálogo se menciona nada menos que al Señor…Quark ¡Ojalá salga más adelante y lo mismo que otros extrañados personajes de las series que antecedieron a Picard!


6. Otras apreciaciones personales.

    Hay varios detalles que cabe destacar en la primera temporada de Picard, por lo general ñoñerías en los que un trekker como uno se fijaría. En primer lugar, nos encontramos con la avanzadísima tecnología que usa la Federación, que solo se vio en Discovery y que corresponde al uso de hologramas en las consolas, videoconferencias y todo eso; pues ello nunca apareció en las otras series ambientadas en el siglo XXIV y que era obvio, porque no existían en aquellos tiempos los medios y el presupuesto para llevarlo a cabo en un programa para la televisión.  Mucha gente alegó, los fanáticos más “dogmáticos, que cómo era posible solo en el siglo XXIII la usaran, tal como era visto en la mencionada Discovery y luego ya no; pues a menos que me equivoque, al final de la segunda temporada de dicho programa, dan una explicación sobre por qué nunca más se volvió a usar dicha tecnología.  Motivo de discusión entre frikis tales discrepancias en la continuidad, empero queda claro que el aspecto visual del programa es increíble, rivalizando con cualquier superproducción para el cine hollywoodense del género.
     Por otro lado, los klingons desde la incorporación del igualmente adorable Worf a TNG, se han convertido en una raza tanto o más popular que la de los vulcanos y cuando cambiaron su fisonomía en Discovery, haciéndolos más alienígenas que nunca, al punto de modificar también buena parte de su cultura, los viejos trekkers nos encontramos con todo un dilema y un nuevo punto de discusión acerca de la fidelidad de esta precuela al resto de la cronología de la franquicia…Pues teniendo en cuenta que el recién mencionado show, transcurre en el siglo XXIII y TNG, como Deep Space Nine y Voyager transcurren en el XIX, uno se pregunta cómo saldrían los Klingon en Picard; sin embargo, nos dejaron con la duda, que en ningún momento los pudimos ver, ni siquiera de pasada.
    Y si de viejas razas vamos a hablar, pero que sí aparecen en la serie que ahora acapara nuestra atención, aparte de los ya nombrados Borg, encontramos a los Romulanos, quienes están a la par de los ex enemigos de la Federación, los Klingon y siempre han sido unos rivales artificiosos y elegantes.  Pues acá tienen gran relevancia, apareciendo al menos tres de ellos como personajes principales y otros dos más, en al menos los dos primeros episodios (a menos que se consideren a sus dos villanos principales solo “recurrentes”).  Interesante respecto a esta cultura, tal como sale en Picard, es que por primera vez en todo Star Trek se profundiza en el punto de vista de los civiles y no de los militares y políticos; asimismo, llegamos a conocer bastante sobre su religión y mitología.  Cabe mencionar que, además, explicaron por qué razón los Romulanos de la primera película, del reinicio para el cine de la saga, se ven algo distinto, (sin dudas, una ingeniosa referencia a esa película tan divertida y que supo rendir honores a la gran creación de Gene Rodenberry).
     Por cierto, llama la atención los tan distintos créditos de apertura del show, bastante artísticos, si bien muy alejados del carácter épico de lo que vimos en otras entregas de la franquicia.  Y no hay que olvidar que la música está compuesta por Jeff Russo, el mismo artista detrás de la banda sonora de Discovery y quien creó como tema principal, algo aún más diferente a lo que habríamos esperado para un título como este y que para nada usaríamos de rington en nuestro celular, debido a su poco wagnerianos acordes (que no es horrible, aunque no es lo que me gusta para una historia de estas características).
   
7. Palabras finales.

    La primera temporada de Picard no contentó a todos los trekkers, quienes la encuentran llena de imperfecciones en tales casos, puesto que entre otras cosas la consideran demasiado condescendiente, muy fan service y por lo mismo con abuso de escenas y diálogos hechos a propósito para apelar a la nostalgia.  De igual manera, hay gente que considera que perdió la llamada “tecnojerga”, al poner demasiada tecnología extraordinaria sin explicarla, muchas veces cumpliendo un rol de deus ex machina.  Puede que tengan razón, pero en mi caso no me molesta (me gusta la “cebollita picada” y no necesito que me expliquen todo, que la llamada ciencia ficción dura tiende a aburrirme). Y otra cosa, un detalle que de seguro a muchos televidentes se les escapó, en la última escena de la temporada, les pareció a algunos demasiado forzado, sin trabajo dramático y/o argumental previo, respecto a la relación entre dos de los protagonistas; no entraré en mayores detalles al respecto, que es mejor quien no ha visto aún la serie se lleve la sorpresa por su cuenta y haga sus impresiones sin contaminación alguna; por mi parte a mí me gustó y ansío ver cómo se desarrolla el tema más adelante.
    Cuando escribo estas líneas, a casi una semana de que me terminé de ver estos episodios y a razón de uno por día durante las vacaciones de invierno, es noticia que tal vez Patrick Stewart no vuelva en la segunda temporada…¿Y si es así, de qué sirve continuar la serie si no se encuentra en ella su actor y personaje principal, quien más encima le da su nombre? Pues considero que hay una manera de continuar el programa, una que igual ya se había esbozado en el último episodio, con su propia lógica y sin perder al personaje, aunque sí a la estrella que por tantos años lo interpretó.  Y es que esta posibilidad de que no regrese Stewart, no se debe a problemas de salud del histrión, sino que según especulan por ahí, este no quedó a gusto con los resultados.  Habrá que esperar no más, respecto a qué nos depara el futuro y ojalá cercano, que con esto de la pandemia el tema también se complica.  


                                                                     Créditos de apertura.

sábado, 8 de agosto de 2020

Reencuentro con Zafiro. SEGUNDA PARTE.


4. Los personajes.

Nota preliminar: Los nombres que uso en el siguiente listado, corresponden a los de la edición española de Planeta, los que varían en algunos detalles a aquellos por los que conocimos a los personajes hace años atrás, gracias al animé doblado (ya sea en España o Argentina, en este último caso para los latinoamericanos).  Glénat sacó una preciosa edición de bolsillo, en tres fascículos de este título, pero ignoro si conservaban los mismos nombres que acá menciono.

* Zafiro: La valiente y voluntariosa protagonista, alterna muy bien el equilibrio entre los elementos femeninos y masculinos que forman parte de nuestra vida; no obstante, en ocasiones los acontecimientos extraordinarios que en este título se suceden, la harán pasar de una faceta a otra de manera drástica y dándose situaciones muy divertidas a lo largo de su desarrollo.  Llena de virtudes, es la heroína arquetípica en muchos sentidos, pese a que sufre por no poder dar rienda suelta a su femineidad como quisiera, poniendo por sobre sus intereses el amor que tiene a sus padres; pero igual la veremos evolucionar, al ser capaz de sacar provecho de su dualidad con ingenio y por eso mismo va ganando valiosos aliados que la ayudarán a sortear bien las distintas pruebas a las que se enfrenta.

* Tink: El ángel revoltoso que provoca el incidente que le concedió su especial naturaleza a Zafiro.  Como castigo de su jugarreta, es enviado a la Tierra a quitarle el corazón que supuestamente no le corresponde; luego de intentar salir victorioso de su misión, termina por encariñarse con la "princesa caballero" y la ayuda una y otra vez en sus vicisitudes, incluso oponiéndose al Cielo para ello.

* Príncipe Franz Charming: Conoce a Zafiro en circunstancias muy especiales, que tienen que ver justamente con la dualidad a la que se enfrenta la chiquilla; ambos se enamoran entre sí, aunque mucho pasó entre medio para que el también noble heredero del país vecino, se enterara por fin de que la jovencita a la que anduvo buscando por un buen tiempo y Zafiro (en su identidad como hombre y mujer) son la misma persona. Cabe mencionar que el propio Franz pasa varios peligros, que solo ayudan a dar testimonio de la calidad de su corazón.

* Gran Duque Duralmin: Uno de los dos villanos detrás de los complots para quitarle su puesto a Zafiro, solo quiere que su tonto hijo gobierne para así ser él quien mande desde las sombras.  Interesante en su caracterización visual por parte del Dios del Manga, corresponde a su cabellera que asemeja las orejas de un ratón, para representar su personalidad rastrera (pese a que en el transcurso de la historia aparecen unos adorables ratoncitos que ayudan a Zafiro) y su cuerpo resulta ser propio de un hombre de apetitos insaciables, o sea, gordo.

* Sir Nylon: El socio del anterior es al parecer más joven que este y es quien lo aconseja para conseguir sus funestos deseos.  Mucho más despreciable que Duralmin, es un tipo brillante y cobarde cuya imagen física está representada por una gran nariz como símbolo de su monstruosidad interior.  De todos los villanos del manga, es el único que se mantiene casi hasta el final de la trama.  Al ser delgado, complementa la típica imagen unido a su cómplice del “gordo y el flaco”.


* Plastic: El infantil y estúpido (¿o limítrofe?) hijo de Duralmin, debido a un inesperado evento que sucede bien avanzados los acontecimientos, tiene uno de los desarrollos más interesantes de este cómic y demostrando que pese a su aparente simpleza, pueden haber grandes giros argumentales demostrativos del talento de su autor y que igual son propios del manga.

* Gama: El carcelero de la torre donde mandan prisioneras a Zafiro junto a su madre, es un jorobado que en primera instancia se ve servil, pero luego cuando se queda solo junto a las cautivas, comienza a abusar de ellas de manera espantosa (el buen Tesuka, pese a que se trata de una historia infantil, no le quita el cuerpo en representar en su obra la misoginia y la violencia explícita, física, verbal y psicológicamente en contra de las mujeres); sin embargo, luego lo vemos cambiar de conducta, quizás como el primer ejemplo en el manga del "villano redimido transformado en aliado de los héroes".

* Madame Hell: La primera villana sobrenatural de este clásico, es tanto una bruja como un demonio.  Desea hacerse con el corazón femenino de la heroína, para dárselo a su hija y que de ese modo su unigénita pueda convertirse en una persona más femenina y hermosa. Sin embargo, ni con todo su poder, que en otras circunstancias le permitiría conseguir su propósito en un dos por tres, es capaz de vencer a Zafiro; puesto que tal como queda demostrado en el argumento, los malvados terminan por ser derrotados debido a su propia ignorancia del verdadero valor de un corazón noble y a su misma incapacidad para amar en realidad que los ciega ante lo evidente.

* Hécate: El único retoño de la malvada Madame Hell, en un principio se ve como una chica caprichosa y odiosa, no obstante luego nos damos cuenta de que en verdad es alguien muy interesante, ya que solo desea que la dejen en paz con su manera de ser (el tema de la autenticidad en esta obra, a través de su figura está muy bien trabajado, lo que en todo caso también es posible reconocerlo en otros personajes).  Bastante poderosa, además, le gusta cambiar de aspecto y al final termina ayudando a Zafiro y a Franz.

* Rey Satán: El Demonio con mayúscula y quien aparece como una especie de brujo supremo.  Interviene cuando Madame Hell necesita que la asistan en sus propósitos.  El autor lo diseñó imponente y con los rasgos característicos del Diablo propio de la tradición europea y que nos recuerda al mismo Mefistófeles.

* Capitán Blood: Un guapo capitán pirata que conoce en medio del mar a Zafiro y se enamora de ella, prestándole su apoyo pese a que esta no le corresponde.  Detrás de su figura como forajido de la ley, se encuentra alguien con un origen muy especial, si bien la revelación sobre su verdadera identidad es habitual en las historias románticas.

* Venus: Tal como dice su nombre, se trata de la diosa del amor, la cual en un principio debía ser quien socorriera a Franz para poder estar con su amada; empero se encapricha con el príncipe y se convierte en la última villana a la que se enfrentan los héroes.  Posee un jardín con distintos tipos de flores mágicas, las que usa con diversos propósitos.  Pareciera que en determinado momento se le acabó la inspiración al maestro, cuando tenía que dibujarla, puesto que es igualita a la ya mencionada Hécate.

* Eros: El caballo parlante de Venus, que se ve obligado en contra de su voluntad a prestarle servicios en sus fechorías, si bien está de parte de Franz.

* Marqués de Ulon: Aparece prácticamente en los últimos capítulos de la serie y resulta ser toda una sorpresa, ya que quien nos hace creer de que se trata de otro noble de poco seso, en realidad corresponde a alguien que recalca una de las ideas fundamentales de La Princesa Caballero: No hay que dejarse llevar por las apariencias.

* Friebe: Una espadachina que participa en el mismo último torneo al que se une Zafiro y quien entra a participar con un objetivo muy concreto y que no es ganar. Tiene muchos puntos en común con la protagonista.

Nota: Hay otros personajes que he obviado de esta lista, puesto que a mi parecer no son tan primordiales dentro de la historia o no poseen mayor interés para mí; por ejemplo, están los papás de Zafiro, que intervienen poco y solo ayudan a caracterizar la temática "medieval" de este obra, como las circunstancias que vive la protagonista.

5. La edición de Planeta.

    Se supone que esta rescata el material de la versión gringa, licenciada por Dark Horse.  Pues el tomo que tengo el gusto de poseer y haber leído con mucho placer, corresponde a un volumen de tapa dura de unos aproximadamente 16 centímetros de ancho por 24 de largo (lo acabo de medir).  En sus casi 700 páginas, que obedecen al sistema oriental de lectura (de derecha a izquierda), no posee ningún agregado y ni siquiera las reproducciones de las portadas originales. Solo en la última página viene un "bonus", consistente tal en las palabras del propio Dios Tesuka, sobre su manga La Princesa Caballero; es una lástima que esta editorial saque integrales tan básicos, tanto como sucede con muchos de los tomos sobre el Conan clásico que poseo de la misma empresa (supongo que por eso son mucho más económicos, puesto que tampoco usan papel couche, a diferencia de las joyitas sacadas por Panini o ECC, cuando la última se esmera en editar como Dios manda).

La edición de Glénat.

jueves, 6 de agosto de 2020

Parece que a Stephen King le quedó gustando el policial ¿No? (I)


    Luego de su trilogía de Bill Hodges, bien podría decirse que nuestro autor se entusiasmó con el género, si bien en la tercera y última entrega no se aguantó las ganas e incorporó elementos lejanos al realismo que antes había usado y que bien tienen relación con aquellos temas que lo han hecho famoso (y en los que se maneja muy bien, por cierto): lo sobrenatural y la ciencia ficción.  Es así que en 2018 volvió a juguetear con todo ello y más encima lo hizo “rescatando” a uno de sus mejores personajes y alguien bastante querida por los lectores: La sin par Holly Gibney.  El libro en cuestión se llama The Outsider (traducido en español como El Visitante) y en este caso el policial se mezcla con el horror sobrenatural, en una obra donde hace una muy interesante variación de la tradición oral de miedo y uno de sus monstruos más populares: el hombre del saco o cuco.

* La Trama en pocas palabras.

    Se comete un espantoso asesinato en el que la víctima es un pequeño de 11 años, más encima el pobre fue abusado sexualmente de manera aún más atroz y cuando los agentes de la ley comienzan a investigar sobre el culpable, descubren con impacto la identidad del culpable: un profesor, esposo y padre de dos hijas, muy amado por la comunidad debido a su trabajo en numerosas actividades sociales.  Debido a las pruebas con las que cuentan, no dudan en ajusticiar al culpable y por tomar una serie de decisiones apresuradas, todo termina aún peor de lo esperado, en lo que la responsabilidad, la culpa y el deseo de hacer justicia por sobre todo se juntan para darnos una novela en verdad memorable.  El libro nos mostrará el resultado de una ardua investigación, que revela detalles asombrosos, razón por la cual los protagonistas tendrán que hacer mucho más que interrogar, acusar y defender a diferencia de lo que pasaría en un caso “normal”.   

* Temas.

1. La naturaleza del mal: La literatura de terror no es solo sustos y criaturas espantosas, que eso igual abunda en la obra que hoy acapara nuestra atención, sino que por igual ahonda en desnudar el alma humana en cuanto a aquello que nos hace ser lo que somos, ya sea como especie o como individuos particulares. 
      Al respecto y considerando de qué va la trama de este título, queda claro que por un lado trata la incertidumbre acerca de dónde proviene nuestra tendencia al mal, si este es fruto de una mente desquiciada o enferma, incapaz de sintonizar con los demás o nace del deseo racionalizado por cometer atrocidades y teniendo claro todos sus efectos desde un principio; lo anterior se encuentra en toda narración del género policial, cuando trata sobre asesinatos y otros actos que atenten contra las demás personas…¿Pero qué pasa cuando le agregamos a todo esto la presencia de entidades malignas? Pues frente a ello, obviamente hay un componente religioso o ideológico que considera la posibilidad de la existencia de un mundo oculto a los ojos de la mayoría, donde así como existe el bien a un nivel superior a nuestra humanidad, también encontramos fuerzas malignas que buscarán dañarnos y/o corrompernos (algo de lo que Stephen King, sus predecesores y colegas saben muy bien cómo abordarlo). 
      Teniendo en cuenta estas palabras, The Ousider es una gran ejemplo acerca de estos planteamientos que se alejan de la mirada racional, para poner a prueba nuestra fe y visión de mundo, ante la idea de que no estamos solos y esos vecinos justamente no son la compañía que quisiéramos tener a nuestro lado.

2. La justicia:  En la novela encontramos policías, detectives uniformados y civiles, como también abogados involucrados en la historia, cada uno con su propio papel que cumplir, algunos rivales entre sí pese a que se conocían de hace tiempo y eran incluso amigos, cuando los eventos los hacen estar en bandos opuestos…Pero luego la búsqueda de la verdad que se alza sobre cualquier rencilla los une otra vez.  Asimismo, tenemos a un supuesto criminal, bueno, más bien a más de uno, quien es acusado de actos propios de un monstruo. 
      Todo esto tiene que ver con los engranajes de la justicia humana, la que por mucho que tenga un propósito de servir a la comunidad posee debilidades y estas corresponden a los mismos seres humanos que trabajan dentro de sus filas (tal como queda demostrado en este libro y en otros, así como en la vida real).  La justicia se ve en esta novela como una acción o sistema de normas que permiten tanto proteger a los demás, de que ocurran otros atropellos en contra de los inocentes, como una manera de restablecer el orden perdido al ejercer poder sobre los infractores a la ley. 
      Interesante viene a ser que la primera vez en que se intenta llevar a cabo todo esto de la manera convencional, no se consigue; puesto que no debemos olvidar que estamos frente a una obra, que también es una novela de terror sobrenatural, razón por la cual la ley humana tal como la entendemos no es la adecuada para subyugar al verdadero culpable.  Debido a lo anterior, esta cruzada para cazar al monstruo detrás de tantas acciones tan violentas, viene a tomar ribetes cercanos a una justicia que no atiende a las normativas “civilizadas”, sino que remiten a otras estructuras sociales más antiguas y donde el castigo absoluto se sobrepone a la misericordia y/o a la reforma de los criminales: en otras palabras, la muerte sin escrúpulos del infractor y que muchas veces relacionamos con la venganza.

3. La culpa y la responsabilidad: Tal como hice referencia en la breve síntesis del libro, sin dar mayores detalles para no caer en el spoiler, apenas se descubre el homicidio que da paso a todo el resto del argumento, los sabuesos de la ley actúan de inmediato; sin embargo las cosas no son como parece y la verdad resulta ser mucho más macabra de lo esperado. 
      Es así que tenemos a unos cuantos personajes, buenos hombres sin dudarlo, que se dejan llevar por sus impulsos y ante ello los acontecimientos se complican más debido a sus acciones demasiado apresuradas; de este modo la tragedia se va agrandando más a cada paso, hasta que el autor nos llega a regalar una de las escenas más impactantes de su dilatada carrera en lo que podríamos llamar la primera parte del libro. 
      Cuando por fin la duda se hace presente en quienes deberían haber tenido un accionar más cuerdo, sin dejarse llevar tanto por sus emociones, en su calidad de sujetos nobles nos les queda otra que enmendar sus errores; puesto que la culpa en sujetos nobles como estos es inherente y al estar hablando de personas maduras, es evidente la noción de responsabilidad que luego dará paso a la segunda parte de este libro: la búsqueda del verdadero culpable detrás de todo esto.

4. Fe y mente abierta: Los personajes que conocemos al principio de esta historia, digamos que en más del 50 % de ella, y que representan las instituciones de la ley y el orden mencionadas, salvo uno de ellos son hombres racionales y aun así cuando no correspondía actuaron motivados más por sus emociones que por su cerebro; y, no obstante, este mismo desliz visceral fue resultado de su mentalidad propia de personas que obedecen a lo que sus sentidos les indica, puesto que fueron las mismas pruebas empíricas que manejaban, las que los llevaron a actuar tan equivocadamente.  Me estoy refiriendo a hombres y mujeres que creen con firmeza en la verdad absoluta de la ciencia y se niegan a otras posibilidades que respondan a un mundo invisible.
    Por otro lado, nos encontramos con el importante detalle de que la investigación policial toma un inesperado giro, cuando entra lo realmente extraordinario a remecer el status quo de los personajes y estos poco a poco debe comenzar a asumir que el mundo es mucho más vasto, raro e inesperado de lo que ellos creen.  Es cuando debemos hacer un acto de fe y aceptar la idea de que nuestros rigurosos esquemas no son los adecuados para explicar lo que va más allá de la ciencia y la razón. 
    La literatura de terror desde su más rancia tradición, partiendo con clásicos de innegable calidad literaria como Drácula de Bram Stoker, posee un elemento bastante religioso y ello es algo evidente en la narrativa de Stephen King.  Ahora bien, pese a que en el caso concreto de The Outsider la religión como institución y sus dogmas no estén presentes de manera directa, a diferencia de otros libros suyos como Salem´s Lot Revival, el hecho de hacer que los personajes incrédulos reconozcan la existencia de lo sobrenatural y tengan una mente abierta, viene a ser otra manera de abrazar la fe hacia lo invisible. Más encima, nos encontramos con que uno de los protagonistas principales (que podríamos decir que son tres aquellos en los que está mayormente recae el peso del drama), pasa por una verdadera crisis de fe cuando comienza a darse cuenta de que no solo cometió un gran error de juicio, sino que a ello se le suma su lucha por aceptar o no la nueva evidencia, que le dice que hay cosas que están más allá de lo evidente. 

domingo, 2 de agosto de 2020

Nuevas oportunidades para todos (I).


1. Antecedentes.

      Años habían pasado ya desde la última vez en la que vimos a Jean-Luc Picard y compañía en pantalla, puesto que la última aventura del Enterprise-E data de 2002 (Star Trek: Némesis) y sus actores y personajes, ya bastante amados y queridos por sus seguidores, solo habían vuelto a escena en producciones de la franquicia encarnando otros papeles (como Brent Spinner, Data, en Star Trek: Enterprise) o dirigiendo para sus otras series (Levar Burton, Geordi LaForge, en Star Trek: Enterprise y Jonnathan Frakes, William Riker, en Star Trek: Discovery).  Pese a los deseos de los fanáticos, se veía difícil volver a ver la tripulación reunida, al menos a unos cuantos de ellos en nuevas aventuras y en el caso del más consagrado de todos, Patrick Stewart, el buen capitán Picard, ya el actor había asegurado que nunca más interpretaría al personaje que lo hizo famoso…Pero como dice el dicho “Nunca digas nunca jamás”.
     En el transcurso del año pasado (¿o fue el anterior?) llegó la sorpresa de que se haría un nuevo spin-off de Star Trek  y que ello significaría justamente el retorno de Stewart, a los 80 años, como el ¿mejor? capitán de estas historias, ahora convertido en almirante; más encima, él sería el protagonista principal, llamándose este show nada menos que Star Trek: Picard.
     Como creadores del título que hoy nos reúne, encontramos a nombres ya conocidos y respetados, gente como Alex Kutzman y Akiva Goldsman, quienes son también responsables de la vuelta de la franquicia a la televisión, cuando nos trajeron la mencionada Star Trek: Discovery; sin embargo, una de las mayores maravillas detrás del origen de este más reciente programa, corresponde a Michael Chabon, escritor ganador del Premio Pulitzer en lo que vendría a ser su debut como guionista (y es que se encargó del libreto en co-autoría o él solo de 8 de los 10 capítulos que conforman la primera temporada).
    Cabe mencionar que luego de casi 20 años de Star Trek en la TV, esta es la primera vez en que una serie o película nos muestra qué pasó luego de los eventos de la última cinta ambientada en el siglo XXIV, que los dos pasados programas corresponden a precuelas…Así que razones de más había para esperar con ansias su estreno y ver qué había pasado con la Federación a partir de entonces.


2. La historia.

    Picard está retirado desde hace más de una década y vive en las tierras de su familia que por siglos han pertenecido a ella (la que conocimos en el precioso episodio Family, de principios de la cuarta temporada de TNG).  Su alejamiento de la vida pública y de su importante rol para la Federación y la Flota Estelar, se debe a la última misión en la que se involucró como tal, que no solo terminó pésimo para él, sino que para millones de personas: Una nova se produjo en el sol madre del Imperio Romulano y él, como todo un humanista, impulsó la evacuación y refugio de los antiguos enemigos de la Federación, cruzada en la que no contó con la ayuda de quienes esperaba y por eso optó por el ostracismo; más encima por aquella época, lo que supuestamente justificaría el poco interés de los federacionistas en ayudar a los romulanos, hubo un espantoso atentado terrorista perpetrado nada menos que por los ahora llamados “sintéticos”, androides creados tratando de seguir los estudios del doctor Noonien Soong (el creador de Data), lo que los llevó a tomar la, en verdad, increíble decisión de prohibir su existencia dentro de los límites de la Federación y/o desactivarlos.  Es así que dentro de este marco tan poco halagüeño, en el cual la institución que conocimos como todo un monumento a la co fraternidad y a todo lo mejor que puede haber en las personas, Picard y su gente no se encuentran en el mejor momento de sus vidas.
     Jean-Luc comienza a tener sueños en los que justamente aparece Data y un día llega hasta su casa una joven a la que no conoce; es así que cuando decide ayudarla, se da cuenta de que es víctima de un complot en el que están involucrados los mismos romulanos y hasta la Federación (¡aunque cueste creerlo!), donde más encima los ya desaparecidos “sintéticos” tienen mucho que ver.  Intrigado con lo que en verdad está pasando, decide regresar al espacio para ver qué se puede hacer, si bien no cuenta con el apoyo de los mandamases federacionistas, de modo que recurre a una vieja amiga también olvidada por los militares.  Considerando todo lo anterior, por primera vez en la historia de estas ficciones, nos encontramos con la primera nave y tripulación de protagonistas de un show trekker, compuestos por civiles independientes de la Flota Estelar.

3. Los personajes.

* Jean-Luc Picard: ¿Quién no lo conoce a estas alturas? Casi tan famoso como los personajes de la Serie Original, es uno de los mayores héroes de la Federación y siendo que este mismo fue creado por el propio Gene Rodenberry, cuando en 1987 se estrenó lo que sería el primer spin-off de su más famoso show televisivo. Mucho ya se ha escrito sobre este y yo mismo lo he hecho; solo me referiré a cómo lo vemos llegados a este punto, que cuando nos reencontramos con él no lo encontramos como bien quisiéramos, feliz y satisfecho de su carrera y es que la derrota pesa sobre sus hombros; solo cuando se da cuenta de que algo malo se está cocinando (y desde hace rato), recupera la vitalidad latente aún a su edad…¡Que las aventuras solo acaban cuando hemos perdido la fe sobre nuestro papel en el universo!

* Soji Asha: Una ingeniera que trabaja en un cubo Borg que se ha desconectado de la Colectividad y está bajo el control de los romulanos.  Es hermana gemela de la chica que fue a casa de Picard a pedirle ayuda.  Comienza a tener dudas de su verdadera identidad y solo Picard junto a su improvisada nueva tripulación puede ayudarla a encontrar las respuestas sobre quién es realmente y cuál es su lugar en la vida misma.


* Cristóbal Ríos: El capitán de la nave que contrata Picard, La Sirena, un solitario hombre que dejó la Flota Estelar tras un triste incidente que lo hizo perderle la fe y comenzar a cuestionarse un montón de cosas, llevándolo a leer textos existenciales (en papel más encima, que posee una buena biblioteca de libros en “formato antiguo”).  Hasta la llegada de Jean-Luc a su vida y quienes más se le unen, solo es asistido en su nave por una serie de hologramas inteligentes que tienen su aspecto.  Este es interpretado por el chileno Santiago Cabrera, de modo que los chilenos podemos decir con orgullo que tenemos a compatriotas en los actuales shows televisivos de las dos mayores franquicias de ciencia ficción, luego de Pedro Pascal, el protagonista de The Mandalorian del universo de Star Trek.  Al parecer su personaje es chileno, pues recordada es la escena por mis compatriotas cuando dice el popular garabato chesumadre.


*  Raffaella "Raffi" Musiker: Vieja amiga de Picard que cayó en desgracia junto a este, cuando lo ayudó a promover la asistencia de los romulanos tras el desastre con su sol, razón por la cual fue dado de baja por los militares.  Es a quien recurre Jean-Luc para conseguir una nave, luego de que la Flota Estelar se la negó y al final decide unirse a su viaje, pese a que no se veían desde la época en la que ambos fueron ignorados por su gente; por esto mismo tiene rencillas con su compañero, a quien llama JL, hasta que vuelve a nacer la confianza entre ambos.  Cuando comienza esta nueva aventura juntos, la pobre Raffi se ha convertido en una alcohólica y drogadicta, otro tema que debe ir solucionando a medida que transcurre la serie.

* Elnor: De niño debido a su condición de huérfano fue criado por una orden religiosa-guerrera romulana de puras mujeres, en un planeta de refugiados de su raza tras el desastre de la supernova que arrasó con el imperio; allí conoció a Picard a quien le tomó un cariño cercano al filial, hasta que no lo volvió a ver durante más de una década, cuando este lo va a buscar ahora que es un adulto y para solicitarle que forme parte de su búsqueda de la verdad, detrás del complot que ha descubierto.  Sus orejas puntiagudas, pelo largo, vestimenta y manejo con la espada, agregado a su mismo nombre, lo hacen parecer un elfo y no hay que olvidar su personalidad honorable y heroica que, al menos para mí. lo convierte en mi segundo personaje nuevo favorito de la serie (luego de mi compatriota, je).

* Doctora Agnes Jurati: Una algo tímida especialista en humanoides sintéticos, que en un principio se une al grupo de Picard cuando se da cuenta de que por fin podrá conocer aquello que solo ubicaba de forma teórica; sin embargo, detrás de su primer propósito se encuentra un secreto terrible que la atormenta y que luego la llevará a tomar más de una difícil decisión.

* Siete de Nueve: Junto con el mismo Picard, el otro personaje antiguo, conocido y amado por los trekkers gracias a su participación en una serie previa de la franquicia (en su caso: Voyager).  Es una hermosa (y sensual) mujer de grandes dotes de todo tipo (¿parece que se nota que la adoro, no?) que fue abducida por los Borg de niña y luego fue rescatada por la tripulación de la capitana Jenaway.  Habiendo conocido al buen Jean-Luc en circunstancias que aún no se nos han aclarado, llega a La Sirena primero para realizar una labor de venganza y luego regresa con este y el resto para quedarse como personaje estable.  Cabe mencionar que su retorno a Star Trek fue tanto o más celebrado que el de Patrick Stewart.

* Narek: Un espía romulano que hace contacto con la hasta entonces inocente Soji, con la cual entabla una relación muy estrecha.  Los hechos no son tan sencillos si nos detenemos a evaluar su conducta de inmediato, puesto que detrás de sus planes no solo hay intereses egoístas que lo lleven a actuar de manera traicionera y manipuladora; puede ser que aquello que creemos es “malo” o “bueno” no sea tan cierto y haya matices de gris a los que tener en cuenta para sobrevivir.  Este personaje que se hace despreciable con facilidad, es interpretado por Harry Treadaway, quien pareciera orientar su carrera a papeles de sujetos llenos de oscuridad y ciertamente acá se ve bastante irreconocible, puesto que por mi parte lo conocí haciendo del joven Victor Frankenstein en Penny Dreadfull y luego del despreciable psicópata Brady Hartsfield en Mr. Mercedes.

* Narissa/teniente Rizzo: Oficial de la Federación que está involucrada en el complot que Picard se ha decidido en desenmascarar, razón por la cual se convierte en una muy especial enemiga de este y los demás, puesto que es una fémina peligrosa que está dispuesta a hacer cualquier cosa para cumplir su cometido.  Dentro de los secretos que guarda, se encuentra su verdadero parentezco con Narek.

* Comodoro Oh: Una vulcana que está a cargo de la seguridad de la Flota Estelar y que es una de las principales oponentes en la Federación a los planes de Picard.  Poco amistosa, posee una agenda oculta para estar en desacuerdo con el almirante y por eso mismo será otra piedra en su zapato (y bastante grande) para que este pueda conseguir sus objetivos.


                                     Los "güenos" chilenismos del capitán Ríos en Star Trek: Picard
                                        
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