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sábado, 13 de mayo de 2017

Ultimate Spider-Man en la pantalla chica.



     El superhéroe más popular del universo marvelita no puede faltar en la TV, con nuevos shows animados cada cierto tiempo, a través de los cuales sus productores actualizan sus aventuras y de paso consiguen motivar a las nuevas generaciones con tan singular paladín. Es así que sin dudas de todos los personajes marvelitas, es lejos el que posee a la fecha más cartoons, carrera que comenzó con el ya mítico programa del 67 y que duró hasta el año 70 (con su famoso tema cantado en los créditos de apertura, hoy conocido por todo el mundo).  A este mismo le siguieron nada menos que 6 otras series, antes de estrenar la última realizada hasta la fecha, Ultimate Spider-Man y que con sus 4 temporadas superó en cantidad de episodios a la que más duración había tenido hasta antes de ella: Spider-Man, la Serie Animada (con 65 episodios a su haber).
       Sin llegar a los niveles de calidad dramática de la que es considerada por muchos fanáticos y la crítica como la mejor adaptación para la televisión del personaje, correspondiente al recién mencionado título de los noventa, esta versión más reciente posee sus buenas virtudes y un montón de seguidores.  Es así que debido a su éxito, muchos lamentamos que la hayan cancelado para dar paso a un nuevo programa de este estilo y que se supone vaya más acorde con el próximo filme de imagen real a estrenar en los próximos meses: Spider-Man: Regreso a Casa.   Debe saberse que el impacto mediático de este hace poco finalizado show, ha sido tal, que originó otras series dentro del mismo universo ficcional y en las que se incluyen Vengadores Unidos y Hulk y los Agentes de S.M.A.S.H. Por otro lado, la creación de merchandasing relacionado, en especial ropa para niños con el logotipo del programa, ha sido lejos el mayor conseguido por alguno de los diferentes títulos del Arácnido.
        Debe saberse que se encuentra basada ligeramente en los cómics que iniciaron el llamado Universo Ultimate de Marvel, en el año 2000, creado por el guionista top de la editorial Brian Michael Bendis (el mismo de Alias e Invasión Secreta).  Esta iniciativa tuvo como intención renovar para las nuevas generaciones a los personajes más emblemáticos de la Casa de las Ideas, lo que por supuesto consiguió con creces.  El “experimento” partió con el Cabeza de Red y debido a su afortunado destino se extendió a buena parte de sus colecciones más clásicas, desarrollándose sus argumentos en un universo paralelo, que permitiera dejar de lado la continuidad de años de sus historias y que a los potenciales lectores más jóvenes podía alejar de comprarlas.
        Para hacer más atractiva esta otra incursión de nuestro Amistoso Vecino y asegurarse de cierto nivel artístico por sobre la espectacularidad técnica, se trajo por primera vez a Marvel a un artista consagrado en los cartoons de superhéroes: Paul Dini (imposible olvidar lo que hizo para DC con Batman: La Serie Animada en los noventa del siglo pasado y el resto de los programas que le siguieron con posterioridad).  El escritor se encargó de escribir el episodio piloto emitido en dos partes, con el cual sentó las bases de esta reinterpretación del adolescente justiciero; de igual manera hizo el guión de varios episodios más, al menos en las dos primeras temporadas, por lo general en los de carácter más cómico.

        Estrenada en abril de 2012 y finalizada en enero de este año, Ultimate Spider-Man se diferencia inmediatamente de sus predecesoras porque, primero, no se detuvo en volver a mostrar el archiconocido origen de los poderes de Peter Parker y de cómo fue que decidió dedicarse a su carrera defendiendo el bien; segundo, todos sus capítulos están hechos en base a team-ups, o sea, tratan acerca de misiones de su protagonista junto a otros superhéroes y nunca en solitario, de modo que a lo largo de su permanencia en pantalla aparecieron un montón de estos, entre ellos algunos que nunca antes habían salido en una serie animada marvelita hasta entonces (como Zumbador o el Caballero Luna).  Esta última tendencia en los guiones, tal como sucedió en su momento con la también recordada  Batman el Valiente, sin dudas que permitió dejar más claro que nunca en la retina de grandes y chicos la preeminencia del mismo Spider-Man, dentro de su respectivo panteón (ya sea al codearse con superhéroes más maduros y experimentados que él mismo, demostrando lo valioso de su persona pese a su misma inmadurez, como al convertirse en la fuente de inspiración de otros justicieros jóvenes y más novatos que él mismo).
       La premisa en general del programa es la siguiente: debido a su enorme potencial, pero también falta de disciplina para enfrentar a los villanos (lo que causa en ocasiones más destrozos públicos, de lo que se espera durante sus enfrentamientos), nada menos que Nick Fury lo recluta para trabajar con él en la agencia internacional de seguridad conocida como S.H.I.E.L.D.  La idea es la de educarlo en el uso de sus habilidades y qué otra cosa mejor para sacar lo mejor de su persona, que darle mayores responsabilidades.  Es así que el superespía (en su versión Ultimate, o sea calvo y afroamericano, tal cual el interpretado por ese maestro de la actuación que es Samuel L. Jackson, en los filmes del Universo Cinemático Marvel), le da la tarea de liderar a un pequeño grupo de superhéroes juveniles como él: Luke Cage, también conocido como Power Man, un muchacho con fuerza incrementada y cuerpo invulnerable producto de un experimento; Puño de Hierro, artista de las artes marciales místicas; Nova, quien posee poderes cósmicos; y White Tiger, la única mujer del grupo, con poderes animales concedidos por su tótem mágico.  Cada uno de estos nuevos compañeros, con los cuales llega a entablar una entrañable amistad, como es de suponer en este tipo de equipos, posee su propia personalidad que más que roce entre ellos, crea varias situaciones muy hilarantes y divertidas a lo largo de su desarrollo.

Spider-Man y su equipo original de S.H.I.E.L.D.: Luke Cage, White Tiger, Puño de Hierro y Nova.
        
      Para ayudar más a estos chicos a desarrollar sus capacidades (como también para vigilarlos), se les destina nada menos que al agente Coulson (el mismo popular personaje creado para las primeras cintas de imagen real del citado UCM y que luego se convirtió en el protagonista de la serie Agentes de S.H.I.E.L.D.) para apoyarlos en el papel de director del colegio donde todos estos estudian.   Coulson le otorga a los capítulos algunos de sus momentos más graciosos. Lamentablemente este fue discontinuado a partir de la tercera temporada.
         Tampoco se puede olvidar la presencia de nada menos que Stan Lee dentro de los personajes de apoyo, quien aquí hace del conserje del colegio de Midtown.  Pues su papel es lejos mucho mayor, que los esperados cameos que realiza en los filmes para el cine, ya que tiene mayores diálogos y participación.  Con posterioridad al final de la segunda temporada, es revelada la verdadera razón de por qué está en el mismo colegio donde van nuestros superhéroes.  Luego, en la cuarta temporada es “ascendido” en su cargo.  En el audio original la voz de este la pone el mismo Stan Lee, todo un lujo para el programa. 
        En la segunda temporada el grupo liderado por Spider-Man, se va nada menos que a vivir junto a este a su casa con tía May, lo que da para nuevas instancias de mucha comedia.  Por cierto, esta May no es para nada la viejita demasiado mayor a la que nos tienen acostumbrados, si no que es representada como una hermosa mujer (incluso sexy), de unos cuarenta años y muy activa.  Al ser un importante personaje de apoyo dentro de la mitología del Trepamuros, participa bastante dentro de los eventos de esta serie (quizás más que en cualquier otra dedicada al superhéroe).
         Otro personaje clásico de los cómics de nuestro justiciero, que posee bastante relevancia dentro de los guiones, viene a ser el bravucón, deportista, guapo y de pocas luces Flash Thompson, quien sin duda debe ser uno de los compañeros de aventuras del protagonista, que más han evolucionado a lo largo de este más de medio siglo de existencia (pues Thompson debutó en la misma primera historia que dio a conocer a Spider-Man).  Es así que a lo largo de estas cuatro temporadas, pasa por varias etapas, llegando incluso a convertirse en nada menos que el Agente Venom (otro que tiene su debut en la pantalla chica gracias a esta versión Ultimate).  Además termina convirtiéndose en uno de los mejores amigos de Peter Parker.  Respecto a la relación entre ambos, en un principio se ve cómo Flash hace bullying a su compañero de colegio y sin embargo admira al Trepamuros, a quien considera su ídolo, sin saber la verdadera identidad del enmascarado  (tal como ocurría en las historietas, en todo caso).
         Este Spider-Man no trabaja de fotógrafo para el Daily Buggle, sin embargo sí aparece de una manera muy especial su irascible dueño y editor J. J. Jameson: a través de inmensos paneles electrónicos dispuestos en los edificios de  Nueva York, desde los que este hombre cada cierto tiempo habla mal contra Spidey.  La voz en su versión en inglés original corre por parte de J. K. Simmons, quien hiciera tan bien de este mismo personaje en la recordada trilogía de Sam Raimi, con Tobey Maguire como Peter Parker/Spider-Man.
         Tampoco podía faltar el mayor amigo del protagonista: Harry Osborn.  Si aparece este mismo, no podía faltar su padre, Norman Osborn, el primer y más mortal Duende Verde.  El programa aborda la conflictiva amistad entre los dos jóvenes, pero en especial detalla muy bien el forzado parentesco entre padre e hijo.  Llama la atención, además, la manera de que a diferencia del cómic clásico, este Ultimate Harry Osborn no toma la identidad del Duende Verde II, sino que su faceta de criminal lo hace a través de otro icónico villano de las historietas; es así que a través de ello, Harry devenido en malhechor, las implicancias de su padre en su afán de destruir a su mayor rival, tampoco son obviadas en este título más ligero.  Si bien el patriarca  continua influenciando negativamente a su vástago, luego una trama mucho menos melodramática que la de las revistas, permite que ambos Osborn consigan su propia redención y puedan vivir en paz como familia.  
         La tercera temporada se constituye en un punto culminante dentro de esta serie, pues se dejan de lado las historias que tienen relación con el colegio.  Es así que a partir de este momento, se crea una especie de academia para superhéroes adolescentes en el Tricarrier de S.H.I.E.L.D. (la inmensa fortaleza o nave flotante de esta agencia) y que tiene como líder a ya saben quién.  Gracias a este arco argumental, llegamos a tener el gusto de ver por primera vez a otros personajes destacados del universo Marvel, como nada menos que a la singular Chica Ardilla (inverosímil superheroína, de una de las colecciones cómicas más hilarantes de los últimos años de Marvel y con su propia revista) y, más encima, a varias variantes del mismísimo Spider-Man, como Iron Spider (acá manejado por Amadeus Cho, si bien en un principio esta armadura hecha por Tony Stark fue regalada a Parker, tal como se vio en la primera temporada), Araña Escarlata y varios otros Spider-Man de universos alternativos: Medieval Spider-Man, Spider-Man 2099, Spider Pig (sí, la versión tierna y cómica en forma de cerdito), Miles Morales (el segundo Spider-Man Ultimate de los cómics, afroamericano y que sucedió a Peter Parker cuando este fue asesinado por los 6 Siniestros de ese universo) y Spider-Man Noir.   Debido a todo esto, la tercera temporada recibe el nombre genérico de Webs Warriors (traducido en castellano como Red de Guerreros).
      La cuarta temporada recibe el subtítulo de Versus Los 6 Siniestros, en atención al clásico equipo conformado por 6 de los más antiguos villanos de Spider-Man.   Pues el gran enemigo de Spidey, que aquí no es el Duende Verde, sino que nada menos que el igualmente archiconocido Doctor Octopus, decide buscar a los secuaces ideales que le ayuden a derrotar de una vez por todas  su némesis.  Si la apariencia de Doc Ock en la serie resulta acá por completo distinta y novedosa a la que nos tienen acostumbrados, siendo además lejos uno de los personajes mejor desarrollados en ella, al principio de esta temporada su imagen de freak total cambia por completo, hasta transformarse en un sujeto aún más repulsivo; por último, vuelve a transformarse para volverse un sujeto más parecido al de su estereotipo de las revistas (aunque en una versión “mejorada”) y luego durante un breve tiempo, muta a una especie de Cthulhu de los mitos lovecrafnianos.   Pese al aire ligero del programa que se decanta bastante por la comedia de enredos, si bien aprovechando al máximo la vastedad de la galería de personajes de Marvel, hacia el final de la serie que se da en esta misma temporada, sucede un impactante hecho entre Doc Ock y Spider-Man, que sube los niveles de dramatismo a un punto impactante; a partir de este acontecimiento, el emotivo final va en progreso, hasta el memorable cierre de esta etapa del superhéroe en la televisión.
      Varios otros villanos tienen en la serie apariencias muy llamativas, tales como Mesmero, Rhino, el Buitre, por supuesto el Duende Verde (en dos versiones, una de ellas de otro universo), el Supervisor, Armin Zola y muchos más.  En este sentido, los diseños realizados para los personajes en general, entre malvados y buenos resultan ser muy esmerados. 
       Quizás la marca más propia de Ultimate Spider-Man, sean los monólogos de su protagonista con el público, en lo que se llama “romper la cuarta pared”.  De tal modo, desde el primer episodio, Spidey se detiene para explicarnos varias cosas y todo de una manera tanto caricaturesca, como ingeniosa.  A este carácter que bien podría hasta llamarse surrealista, se agregan dos versiones SD (super deformed en inglés) de Spidey, que hacen de su conciencia a manera del angelito y diablito de los cartoons de antaño y que dialogan con él para convencerlo según sus propias naturalezas “buena” y “mala”; lo más cómico respecto a estos dos, viene a ser cuando ambas personalidades suyas pelean entre sí.
        Lo único que no les perdono a los productores de este show, del cual con tristeza vi su último episodio, es que debido a su “influencia” los demás títulos que comprenden este universo compartido (ya mencionados en el segundo párrafo), no posean créditos de apertura.  Pues si hacemos memoria, los anteriores programas sobre Spider-Man, en su mayoría tenían temas musicales bastante destacables.


Un genial video a manera de aperitivo de esta recomendable serie.

domingo, 19 de marzo de 2017

¡Pura mala suerte para los fanáticos de Josh Whedon!


     Pese al talento del guionista y director Josh Whedon, creador de la ya mítica serie Buffy la Cazavampiros, el resto de los programas salidos de su imaginación, de los que  no se puede negar la calidad de sus historias y aspectos artísticos, no han tenido tanta suerte.  Es así que ninguna de sus otras creaciones ha conseguido acabar su periodo en pantalla, tal como su creador lo tenía presupuestado originalmente; tan solo esto fue posible en el caso del mismo show que le dio la fama y que luego de 150 episodios repartidos en 7 temporadas, cerró de manera magnífica, escribiendo y dirigiendo él mismo su final.  Angel, el spin-off de la serie acerca de la “Cazadora” iba en lo mejor y ya había superado el centenar de capítulos, cuando se la cancelaron y nos dejaron a sus seguidores con la interrogante acerca del destino de sus queridos protagonistas.  Peor suerte tuvo su western espacial y futurista Firefly que no consiguió más de una temporada, siendo que sus 3 últimos episodios no se emitieron de inmediato en USA  y si no fuera gracias al apoyo de sus incondicionales, habría sido imposible efectuar la película para el cine que ayudó a acabar el ciclo de manera memorable.  En cuanto a Agentes de S.H.I.E.L.D., aún exhibiéndose, en realidad corresponde a un producto cocreado por él (debido a que fue el responsable de la cinta que permitió su nacimiento: Los Vengadores), pero que en su desarrollo poco feliz (o más bien simplón) a medida que el tiempo ha transcurrido, se nota que no posee la mano de este.   Y es cuando llegamos a Dollhouse
     Emitida entre 2009 y 2010, Dollhouse contó con 2 temporadas de 13 capítulos cada una. En el papel principal llamó a la bella Elisa Dushku, con quien trabajó en Buffy y Angel, quien hizo en estos otros dos dramas el rol de Faith, la otra Cazadora que pasó de antiheroína, a villana y por último a heroína, como uno de los personajes más queridos en el universo compartido de ambas producciones.  Cabe mencionar que el papel de la Dushku le calzó a medida para lucirse, quien ya era famosa en el medio cuando hizo este por entonces nuevo título (no hace mucho había protagonizado también lo llorada Tru Calling, la que por igual fue interrumpida en su segundo año).  No obstante pese a la simpatía de esta y todo lo que le tocó hacer en esta otra obra, que le exigía más que nunca un despliegue escénico que muchas veces variaba demasiado de una semana a otra, bien quedó disminuida ante el mayor talento de sus compañeros de actuación, como ya se explicará.
     No solo con la mencionada colaboradora de sus anteriores creaciones, contó Whedon en esta ocasión, si no que en total tuvo a otros 4 ya conocidos en Dollhouse (lo que evidencia sin dudas su lealtad con los histriones, puesto que no fue la primera vez en que hizo tal cosa y luego algo parecido pasó con algunas incorporaciones en Agentes de S.H.I.E.L.D.).  De este modo entre los secundarios, nos volvemos a encontrar con Amy Acker (Winifred Burkle / Illyria en Angel y quien sin duda ha dado su mejor trabajo como la ex mercenaria genio de la computación Samantha Groves "Root" en Person of Interest), Summer Glau (River Tam en Firefly), Alexis Denisof (Wesley Wyndam-Pryce en Buffy y Angel) y el guapo como también todo un camaleón de la actuación Alan Tudyck (Hoban "Wash" Washburne en Firefly).  Tan solo estos cuatro, en especial el último, lejos superan en su actuación a la actriz principal.
     
Elisa Dushku como dominatrix...
¡La fantasía de much@s!
La historia trata acerca de una agencia con intereses comerciales y políticos propios, que posee un servicio muy exclusivo y que solo algunos pocos (los más adinerados y con mejores contactos entre los poderosos) pueden acceder: contar con los llamados “Muñecos (a)s”, que son personas programadas para que calcen perfectamente con sus deseos, durante el tiempo en el que dura el contrato con Dollhouse (Casa de Muñecas en español).  Esta gente “hecha a medida”  corresponde a individuos que durante 5 años trabajan para la empresa prestando sus cuerpos, de modo que sus personalidades y recuerdes se guarden en disco duros externos y en cambio se puedan instalar en sus redes neurales las personalidades requeridas por los clientes o lo que en su momento necesita la misma Dollhouse; a ello se le suman también las más inesperadas habilidades que entre un trabajo y otro varían bastante, entre hablar distintos idiomas, ser expertos en un área especializada de algún sofisticado conocimiento, lo que en suma los convierte entre un capítulo y otro en una persona por completo nueva.  Cuando no están laburando, permanecen en un estado parecido a la infancia, dóciles y sin instintos sexuales y supuestamente sin recuerdos de tareas realizadas.  Quienes toman estos compromisos con la agencia, son por lo general personas que desean escapar de sus problemas, olvidándose durante el periodo mencionado de ellos, para luego de cumplido el plazo de sus servicios, cobrar una suma millonaria que les permita vivir el resto de sus días holgadamente; eso sí, siempre son sujetos jóvenes de entre los veinte y treinta años, siempre hermosos.
     La premisa de esta serie de ciencia ficción ambientada en el presente y que luego nos depara un tremendo sobresalto, al mostrarnos nada menos que un futuro postapocalíptico cercano y en el que la misma Dollhouse es la responsable, da para abordar varios temas de interés: entre estos el más importante, viene a ser el que concierne a la definición que le damos a la personalidad y por ende a lo que llamamos ser humano ¿Somos acaso la suma de nuestras experiencias o las elecciones que hacemos en nuestro paso por la vida? En este sentido, los argumentos que aparte de ser muy entretenidos y estar llenos de emociones entre las que se encuentran los misterios de rigor, la aventura, el humor y también varios momentos de mucha intensidad dramática y belleza, ahondan en la naturaleza de nuestra humanidad.  No obstante la idea más bien metafísica y/o religiosa, sobre nuestra identidad como individuos en particular y especie en general, no es el tono de este programa; aunque se podría decir que tal como está representando en la trama central de Dollhouse, es más bien el principio de la conciencia como característica intrínseca de nuestra humanidad, la que aquí se defiende, en vez de la noción del espíritu o el alma.  Y en todo esto, vienen a ser nada menos que nuestras decisiones las que nos definen, algo que queda demostrado en los personajes que aquí aparecen, tanto los que son “Muñecos (a)s”, como el resto que los rodea y que también trabaja para la firma.
      Ante el concepto de contratar de una manera tan increíble, a gente para que haga del objeto del deseo más íntimo de uno, hay por supuesto un fuerte elemento de fantasía sexual.  No obstante los guiones van más allá de este recurso, que podría ser un facilismo morboso y debido a esto en ocasiones los personajes son solicitados como amigos, profesionales y hasta como madres (que no todo se trata de sexo en esta vida, ejem).  Y es en este enorme abanico de posibilidades, que los artistas detrás de todo esto, demuestran de una manera muy divertida su capacidad para transformarse en alguien distinto cada vez.  Al respecto, las sorpresas son grandes, pues queda en evidencia el talento que poseen actores y actrices, quienes impactan a su público con un trabajo de estas características.  Por esto mismo, Elisa Dushku (y debo confesar que desde mi etapa de universitario es una de las dueñas de mi corazón) queda algo opacada por sus colegas, quienes en realidad “se roban la película”; no obstante la actriz hace lo mejor de sí y logra darle a la protagonista un gran carisma, a través de una identidad propia y que se convierte en uno de los mejores puntos de la serie.
      Desde el primer capítulo notamos que hay un gran arco argumental, que se va desarrollando de manera paulatina en el programa, el cual luego debido a la eminencia de su cancelación fue apurado y al menos fue cerrado en su conjunto de manera óptima hacia su desenlace.  Entre medio hay varios capítulos autoconclusivos, que por un lado exhiben lo que le toca pasar a Echo (la muñeca a cargo de la Dushku) y por otro a los demás personajes, que muchas veces poseen por su cuenta sus propias aventuras; en este último caso, dichos arcos narrativos o bien tienen que ver con la trama principal o bien sirven para definirlos mejor como entes autónomos y con sus propias motivaciones.
      Josh Whedon dirigió y escribió varios episodios de la primera temporada, sentando las bases para la rica mitología de la serie.  No obstante en su segunda temporada solo se encargó del primer capítulo, dejando como siempre la responsabilidad a otros escritores y directores el resto del programa.  Sus sucesores hicieron una estupenda labor, en especial en lo que tiene que ver con el cierre de los destinos de sus personajes y las repercusiones de la increíble tecnología de Dollhouse en el mundo; no obstante ante la ausencia de Whedon y la reducción de los mínimos 5 años que se suponía iba a durar todo, uno se pregunta cómo habría sido todo, si este no se hubiese desentendido del proyecto.

Luego de leer el listado de más abajo, adivinen quién es quién.

      Los protagonistas son:
Echo: El rol de Elisa Dushku es la más solicitada de todas las muñecas, quien llegó a Dollhouse como Caroline Farrell, una universitaria de fuertes intereses ideológicos, que se tropieza con las maquinaciones de Dollhouse y al querer descubrirla frente a la comunidad se ve envuelta en sus redes.  Como Echo, quizás debido tanto a su gran inteligencia como su fuerte personalidad, al poco tiempo después de firmar su contrato desarrolla una evolución, que la hace convertirse en una amalgama de todas las personalidades que han grabado en ella; de este modo, al saber como Caroline que la institución es mucho más de lo que aparenta y que sus propósitos son bastante siniestros en realidad, comienza a ayudar a que la verdad poco a poco vaya sabiéndose, influyendo con sus intervenciones en los que la rodean.
Sierra: Mi personaje favorito, además de que la exótica actriz de rasgos orientales que la interpreta (Dichen Lachman), de igual manera terminó por conquistarme, al regalarnos ambas algunos de los momentos más notables de todo el show.  Su pasado antes de convertirse de entrar a la compañía, viene a ser el más triste de todos.  En contra de lo previsto, en su calidad de “muñeca” llega a entablar un muy emotivo romance con uno de sus compañeros y el que luego a ambos termina por redimirlos, después de tantas penurias. A la Lachman la pudimos ver con posterioridad haciendo de villana en la segunda temporada de Agentes de S.H.I.E.L.D.
Victor: El muñeco pareja de Sierra, es un apuesto hombre que tan solo en el episodio 3 se descubre su identidad como tal, ya que antes estuvo en una misión programado por la propia Dollhouse, para sus fines particulares.  Interpretado por Enver Gjokaj, luego coprotagonista de Agente Carter, se vuelve uno de los amigos más cercanos de Echo/Caroline.  Su pasado, tal como el de Sierra, solo es revelado en la segunda temporada.
Adelle DeWitt: De nacionalidad británica, es quien está a cargo de la filial de Dollhouse gringa en la que transcurre la mayor parte de la historia (hay otra sede en Washington D.C.).  Fría en apariencia y desinteresada en mantener relaciones interpersonales, que no sean del tipo profesional, en realidad es una mujer que alberga su grado de dulzura, quien se preocupa por sus empleados y entre los que se encuentran los mismos muñecos.  Eficiente como ella sola, cuando se trata de dejar claro quién manda, se vuelve alguien de temer.
Paul Ballard: El masculino agente del FBI y luego empleado de Dollhouse, llegó a verse dentro de los vericuetos de esta empresa, cuando se obsesionó con averiguar acerca del paradero de Caroline Farrell.  De personalidad heroica y apasionada, su papel dentro de una temporada y otra varía bastante, aunque siempre dejando claro la nobleza de su corazón. Tahmoh Penikett, el actor que lo encarna, trabajó antes en un emotivo episodio junto a Elisa Dushku en Tru Calling.
Topher Brink: Genio de la tecnología, que con sus diseños e ideas revolucionó por completo los métodos de Dollhouse, es el predilecto de la DeWitt, quien siente por él un afecto mayor que por el resto y que los dignifica bastante (nada romántico, ni sexual en todo caso).  De gustos “ñoños”, supuestamente solo se interesa en él mismo y ve a lo(a)s “muñeco(a)s” como objetos; no obstante tal como pasa con el resto de los personajes, esconde a alguien sensible y gentil, quien en su reclusión subterránea en Dollhouse se siento solitario y por eso mismo ha llegado a sentir afecto por la gente con la que trabaja.
Boyd Langton: Hombre maduro de origen afroamericano, que llega a trabajar a Dollhouse en el episodio piloto, siendo primero el agente encargado de cuidar de Echo y luego el nuevo jefe de seguridad de Dollhouse.  En un principio desprecia  a Echo y a los que son como ella, hasta que se encariña con la “muñeca” y la protege más allá de lo previsto.  Hacia el final de la serie, se revela un gran secreto acerca de sus verdaderas intenciones.
     Los secundarios y recurrentes que hacen de esta serie algo más atractivo aún son:
Alpha: Uno de los primeros muñecos de Dollhouse, debido a varios elementos inesperados se convirtió en un psicópata y asesino serial, quien causó estragos de importancia en la institución y que luego en más de una ocasión vuelve a asolar a su gente.  Echo es más encima la principal fuente de sus obsesiones, ya que tiene un pasado con ella.  Es el personaje interpretado por Alan Tudyk.  
Dra. Claire Saunders: El rol de Amy Acker, es la única víctima que dejó viva Alpha, aunque con serias cicatrices físicas y psicológicas a cambio de su vida.  En Dollhouse debe velar por la salud de lo(a)s muñeco(a)s.  En su pasado también hay grandes sorpresas, lo mismo que en su futuro.
Mellie: La dulce vecina de Ballard, que tiene intereses románticos por este, cuando aún estaba investigando a Dollhouse, también nos depara un gran secreto acerca de su rol dentro de todo esto. 
Bennett Halverson: Es la programadora jefe de la subsidiaria en Washington D.C. de Dollhouse, quien conoció a Echo cuando era Caroline y alberga por ella sentimientos de venganza.  Cuando conoce a Topher, se sienten atraídos entre sí.  Aparece recién en la segunda temporada y es el papel que tuvo acá Summer Glau.
Senador Daniel Perrin: Introducido también en el transcurso de la segunda temporada, es un político que desea revelar al mundo las triquiñuelas de Dollhouse; no obstante en su camino se encuentra con terribles revelaciones, en la más increíble línea  de las teorías de la confabulación.  Está encarnado por Alexis Denisof.


Preciosos créditos de apertura de la primera temporada.

domingo, 12 de marzo de 2017

Mi pésame por Bill Paxton.

Bill Paxton en 2014, un hombre ya maduro sin perder su glamour.
      El 27 de febrero del presente año me encontraba a un día de terminar mis vacaciones de verano (de dos meses completos de duración), cuando murió otro de esos artistas con los que uno se ha criado a lo largo de su vida como cinéfilo: Bill Paxton.  Como no veo televisión (menos noticias que son para puro llenarse de malas vibras), ni escucho radio y menos leo el diario, me vine a enterar de su deceso gracias a los “guasaps” que me mandaron dos amigos, Cecilia Navia y Miguel Acevedo (el mismo que siempre me avisa de este tipo de acontecimientos, el muy Cuervo de la Tormenta)…¡Y pensar que tan solo a principios de enero, durante mi estadía en la playa, me había vuelto a ver de nuevo por fin, ahora como adulto, Near Dark (1987) donde Paxton aparece! Solo tenía 61 años cuando le llegó la muerte, y bastante bien que se veía cuando intervino hace pocos años atrás haciendo de villano en la primera temporada de Agentes de S.H.I.E.L.D. en el 2014; todavía bastante regio a esa edad, parecía imposible que nos dejara tan pronto.
       El comienzo del nuevo año escolar y otros compromisos, me mantuvieron alejado de este homenaje mío a quien tantas satisfacciones nos dio y tan solo ahora puedo permitirme escribirle unas líneas.
       No me voy a referir a su filmografía completa, que es bastante extensa y que por supuesto no la conozco al revés y al derecho; pues hizo bastantes filmes para la pantalla grande, como con su incursión en la televisión, que conozco aún menos.  En todo caso alguien como él era obvio que iba a acaparar mi atención a tan temprana edad, ya que bien se podría decir que tuvo preferencia por los filmes de género (ciencia ficción, terror y fantasía), participando en varios títulos de renombre, como también en otros que si bien eran de temática más “realista”, no dejaban de ser de mi gusto (como Titanic por ejemplo).
       De presencia masculina y un cuerpo de 1.80 metros que lo hacía verse imponente, además de un rostro agraciado (aunque no en el sentido de “carilindo” como un Tom Cruise o un Brad Pitt), Bill Paxton poseía una presencia que sin dudas la habría querido para mí.  Pero mucho más allá de su varonil presencia, estaba su talento histriónico que le permitió realizar distintos papeles, sorteando con soltura las varias temáticas que abordó entre los papeles más dramáticos y los que le requirieron que sacara a flote su lado más cómico; como héroe, galán, villano y héroe de acción, siempre se desempeñó con soltura.  Ante su facilidad para realizar todo tipo de roles con verosimilitud, fue nominado a varios premios, algunos de los que ganó.
        La verdad es que me es imposible traer a la memoria tantos títulos suyos, que muy bien sé que estuvo en filmes famosos y que en su momento vi con muchas ganas, pero que luego nunca me los repetí o si lo hice fue hace demasiado tiempo atrás, como para que me haya quedado fija en la mente su participación: Comando (1985), Depredador 2 (1990), Boxing Helena (1993), Tombstone (1993), Mentiras Verdaderas (1994), Apollo 13 (1995), Tornado (1996) y Al Filo del Mañana (2014).  Como ya dije, su carrera fue bastante prodigiosa y no sé tanto de ella como quisiera, no obstante hay unos cuantos de sus trabajos que para mí son muy queridos y a los que me referiré a continuación.
        No tenía ni siquiera mi primera década de vida, cuando supe de Alien (1979), el seminal filme de Ridley Scott que ha dado para una soberbia saga cinematográfica, la cual está pronto a estrenar una nueva entrega (¡Por fin!) de la mano de su mismo director original.  Cuando por fin pude ver esta cinta en la tele, un domingo en la noche como se acostumbraba a hacer en los ochenta, con estos estrenos bastante atrasados y además cortados un montón,  quedé eufórico. Tiempo después (ignoro cuánto habrá pasado), le tocó a Aliens (1986) ser exhibida en la pantalla chica chilena…Y uno de sus llamativos personajes fue justamente encarnado por Paxton, quien acá hizo de un militar y/o mercenario de pocas luces aunque valiente y simpático, que se enfrentaba a estos monstruos espaciales.  Como fanático de esta serie de cintas, me la he repetido un montón de veces, más todavía cuando su realizador James Carmeron lanzó su “Corte del Director”, que incluye media hora de metraje no visto hasta entonces.  Convertido ya en un “veterano en este mundo”, reconocer al Bill Paxton como ese guerrero musculoso y lleno de adrenalina (quien incluso resulta ser alguien heroico), siempre me fue satisfactorio una vez que me encariñé con el actor.
      A veces uno, en especial de niño, de adolescente o en su juventud, hace amigos que cree que estarán contigo por el resto de tus días; no obstante esto no es así y solo se trata de compañeros de viaje con los cuales por solo un tiempo, recorrimos parte de este camino que es la vida misma.   Entre estos en mi existencia se encuentran los hermanos Jonathan y Cristofer Torres (ignoro si con esa misma grafía se escriben en realidad sus nombres), con quienes por años compartí mis gustos más ñoños y fueron los único amigos de este tipo que tuve.  Pues con ellos me vi en VHS en su casa Near Dark (conocida por estos lares como Los Viajeros de la Noche), que era todo un rito entre nosotros, vernos todas las joyitas del género que llegaban a nuestras manos.  El filme dirigido por Kathryn Bigelow, quien por entonces era esposa del mismísimo James Cameron, es nada menos que una historia de vampiros que solo ahora en que me la volví a ver ya como adulto, pude apreciar a cabalidad su genialidad; en ella Paxton hizo del miembro de una pandilla de no muertos que andan deambulando por las carreteras, transportándose en automóviles con lo que viene a ser una road movie sobrenatural y de culto.  Severen, el chupasangre a cargo de este artista, viene a ser quizás el que más actúa como una criatura instintiva y por ende salvaje, de toda su comunidad… ¡Y sinceramente Bill estuvo magnífico en su confrontación final con el protagonista de esta obra!
       Otro rol suyo del que sí me acuerdo, fue el que desempeñó en la taquillera Titanic (1997), una vez más trabajando a las órdenes de su amigo James Cameron, quien cuando podía lo llamaba para actuar en sus cintas.  En esta ocasión lo vimos rubio y más atractivo que nunca, haciendo del capitán del barco que se topa con las ruinas del famoso siniestrado y a quien le toca abrir y cerrar este filme durante sus escenas ambientadas en el presente.  Es así que a lo largo de su carrera, tuvo varios papeles como secundario, tal como aquí sucede; no obstante ello no impidió que demostrara su capacidad para convertirse entre un título y otro, en alguien por completo diferente.
      Volviendo atrás en el tiempo, una vez que ya lo identifiqué entre tanto colega suyo y me prendí de su imagen, pude apreciarlo en el breve papel suyo como punk callejero en la igualmente célebre The Terminator (1984), en su primera colaboración junto al ya mencionado Cameron.  Al ser entonces este largometraje uno de mis predilectos y por ello repetido hasta la saciedad desde que era un muchacho, contemplarlo bajo esa imagen rebelde y juvenil, me parece cómica y curiosa a la vez.
       No obstante la caracterización suya que más notable encuentro y donde sin dudas se ganó mis respetos y corazón, resulta ser en un Plan Simple (1998) del realizador Sam Raimi, en una de las pocas películas de este último, en las que se alejó de su sello relacionado con la fantasía y el terror.  En esta maravillosa cinta dramática, en la cual una familia se encuentra millones de dólares en una avioneta caída, se convierte en todo un prisionero de sus bajas pasiones, al ser controlado por su inescrupulosa mujer, quien lo convence para quedarse con la fortuna; la tragedia en la que desemboca todo esto, recuerda en parte la historia clásica de Shakespeare Macbeth, debido a cómo la ambición de un hombre al ser controlado por su aún más avarienta y manipuladora señora, lo lleva a perder la dignidad que antes poseía.  Verlo tan grandote y viril con este protagónico, aunque convertido en un monigote por su preciosa, bajita  y supuestamente delicada mujer (nada menos que Bridget Fonda), no deja de impresionar.
         Hace casi un par de años atrás me lo reencontré por sorpresa en la decepcionante serie Agentes de S.H.I.E.L.D, hacia el final de su primera temporada y lo que bien ayudó a levantar en los capítulos que duró su aparición, el alicaído desarrollo de este show.  El engaño al que nos sometió como el supuesto honorable mentor de uno de los protagonistas, viene a ser toda una confirmación de su talento dramático.   No obstante en lo que se refiere a su paso por la televisión, toda una deuda viene a ser para mí disfrutar de uno de sus mejores intervenciones, como el patriarca de un matrimonio mormón polígamo, en Big Love, donde Paxton tiene nada menos que tres esposas; su desempeño en esta producción de HBO que duró nada menos que cinco años, le valió más que un elogio.
         Por ahora solo nos queda esperar al estreno de la versión en imagen real de La Bella y la Bestia, en lo que viene a ser su legado póstumo al prestar su voz como narrador, aunque ello bien solo podrá ser apreciado al verla en su audio original en inglés.  


Bill Paxton en tres de sus papeles al alero de la ciencia ficción.

viernes, 19 de agosto de 2016

Mi gran decepción marvelita.


     Inevitablemente debo comenzar este texto que hasta dudé de si escribirlo o no, “pelando” a mi querido amigo de años Mauricio Tapia (autor de los blogs Escritos al Lotijuai y La Quinta Anormal, que se los recomiendo harto, si bien no los actualiza con la regularidad que yo quisiera), quien en parte con sus palabras me creó mayores expectativas sobre la serie de la cual me referiré a continuación: Agente Carter, programa cancelado hace poco tras dos temporadas y solo dieciocho episodios (que no dio para más) y ambientado en el popular Universo Cinemático Marvel, o sea, programas para la TV de imagen real y películas basadas en sus cómics…
     Todo comenzó en una de nuestras reuniones “ñoñas”, en las que entre varias cosas junto a otras amistades compartimos nuestro amor por la literatura (de “género” en gran parte: ciencia ficción, fantasía, terror, policial, histórica…), las series, el cine, los cómics, los personajes y las ficciones que nos llegan a estremecer.   Pues un día me encontraba alabando esa joyita que es Daredevil y entonces Mauricio dijo con toda la convicción del mundo que lejos mucho mejor era Agente Carter “¿Así?” respondí intrigado, pues si tenía su voto  razones de peso debía tener.  Pasó más de un año para que comprobara por mí mismo el peso de su afirmación.
     Peggy Carter es un viejo personaje de la Casa de las Ideas creado por los grandes Stan Lee y Jack Kirby en 1966, como amorío del Capitán América durante la Segunda Guerra Mundial.  Tras quedar congelado el Capi y despertar en la “actualidad”, dentro de las historietas esta hábil agente tuvo su propio desarrollo argumental en varias otras publicaciones.  Tras el exitoso estreno de la primera película del Supersoldado y su participación como uno de los coprotagonistas de peso, se le volvió a ver en una emotiva escena de Los Vengadores, en la cual los dos viejos amantes se reencuentran, ella ya anciana al borde de la muerte en un hospital y él aún joven y aguerrido.
     Asimismo llegó a ser el personaje principal de su propio corto en 2013 y que sirvió como inspiración para la posterior creación del show catódico ya mencionado.  Recordados ya con nostalgia resultan ser estos llamados genéricamente Marvel One-Shot, correspondientes a minipelículas dedicadas a los secundarios de los filmes de la compañía y que acompañaban a la edición casera en blu-ray de sus cintas (y que para pesar nuestro han dejado de realizar los productores, desde hace ya dos años más o menos).  Pues en este cortometraje nos enteramos de manera muy divertida, de cómo Peggy se llega a convertir en la primera directora de nada menos que de S.H.I.E.L.D.  Fue así que ante la buena crítica y llegada de esta pequeña obra y, por supuesto, gracias al carisma de la fémina y la actriz a cargo de ella (Hayley Atwell), los “peces gordos” aprovecharon de dar el visto bueno para continuar sus aventuras en la pantalla chica.
          De este modo, a principios de 2015 se estrenó la esperada primera temporada de lo que prometía ser una fascinante propuesta ambientada en plena “Edad de Oro” de los cómics y, por supuesto,  de Marvel, si bien luego de los eventos mostrados en Capitán América: El Primer Vengador.  Quizás considerando que no todo el mundo había visto el mencionado corto, prescindieron de este y volvieron a comenzar desde cero a contar la historia de Peggy, una inglesa, trabajando para el gobierno de los Estados Unidos en su agencia de espionaje…aunque ignorada por sus jefes y colegas ante el prejuicio de la época por el simple hecho de ser mujer (y pese a sus notables capacidades y experiencia, nada menos que junto al Capi y otros notables militares durante la Segunda Guerra Mundial).  Es así que tanto esta primera temporada y la siguiente de ocho y diez episodios respectivamente, muestra cómo la eficaz heroína se enfrenta al machismo que la rodea, a la par que hace nuevos aliados y se enfrenta a una amenaza diferente por temporada, de esas que solo gente adelantada como ella puede anular.  En este sentido viene a ser este discurso que presenta la lucha de los ignorados en una sociedad típica como la gringa, tan llena de injusticias sociales pese a su poder económico y tecnológico, que se encuentra uno de los pocos puntos en verdad destacables de tan irregular programa (pues no solo las mujeres se presentan como objetos de tales desprecios, sino que también los negros y hasta los lisiados, como se puede ver en otros dos personajes importantes de la serie).
      Siendo un título de época, al menos en lo que concierne a la ambientación, los responsables se esmeraron en hacer algo que en este detalle estuviese correcto.  Sin embargo, tal como ya se dijo, pensando que los guiones transcurren en la década de los cuarenta, el conocedor del universo marvelita hubiese esperado que se aprovechase toda su rica gama de personajes que ya había en tales años, incluyendo varios superhéroes y villanos.  No obstante todo se queda en argumentos donde la espectacularidad de estas historietas se pierde y salvo uno que otro elemento mínimo, pareciera que se tratara de un drama cualquiera con pobres elementos de ciencia ficción y que apenas tuviese que ver con nuestras ficciones predilectas.  De hecho, cuando en la primera temporada por fin se pudo ver a algunos de los Comandos Aulladores (de los que venía Nick Fury y quienes trabajaron con el Capi, tal como quedó demostrado en el citado primer filme sobre este justiciero), solo salieron en uno o dos episodios y de ahí nunca más.  Por otro lado, en el último episodio se ve a un famoso criminal marvelita por unos segundos y cuando se le esperaba su regreso en la segunda temporada… ¡Ni siquiera se le nombró! Así que olvídense de Hydra, de la primera Antorcha Humana, con mayor razón de Namor, del malhechor Garra Roja y otros más que muy bien podrían haber aparecido en este ya fenecido título.
      Lo más “marvelita” que aquí podemos encontrar, es al padre de Tony Stark, Ironman, Howard, quien en su personalidad nos recuerda mucho al Vengador, no solo por su genialidad, si no por su “amor” por las bellas mujeres (y quien para pesar de los fanáticos solo intervino de vez en cuando en la trama).  Sin embargo la mejor contribución salida de las páginas de los cómics, viene a ser nada menos que Edwin Jarvis, el carismático mayordomo de Stark y quien luego inspiraría a Tony a crear a su inteligencia artificial Jarvis (debe saberse que en las viñetas, el inglés Edwin estuvo al cuidado del cuartel de los Vengadores).  Pues las apariciones constantes de Jarvis, quien sin duda viene a ser el verdadero coprotagonista de este programa, da algunos de los mejores momentos de Agente Carter, gracia a sus múltiples talentos y corazón noble, aparte de ayudar a dar mayores dosis de humor a una historia que muchas veces se hace tediosa y falta de maravilla.
     La primera temporada abordó la lucha contra la agencia terrorista de Leviatán, la que en uno de sus aspectos más interesantes (al menos tal como fue trabajada en esta serie), recuerda mucho a lo que se revela en los cómics y Los Vengadores: La Era de Ultron acerca del pasado de nada menos que de Viuda Negra, cuando esta era pequeña y vivía en Rusia (tema del que solo puede darse cuenta un lector friki como un servidor, que este nexo entre la siniestra organización y la preciosa Natasha Romanov ni siquiera es mencionado en sus capítulos).  En cambio la segunda temporada tuvo por fin a un enemigo con superpoderes, haciéndole pasar penurias a nuestros héroes, si bien al parecer para nada salido de las revistas, si no que por completo original para este programa.
       Otro aspecto que sí se puede rescatar de Agente Carter, es que estando centrada en la susodicha dama, la escasa galería de villanos que tuvo estaba centrada justamente en mujeres, una nueva por cada temporada; de tal modo, gracias a ello, se pudo hacer las comparaciones de rigor, acerca de cómo son las decisiones las que otorgan a alguien extraordinario el camino que al final recorre (en este sentido quizás el mejor capítulo de la segunda temporada, puede ser aquel que revela en paralelo la juventud de la Carter y el de la villana de turno, cada una de ellas tan distinta en sus objetivos para la vida).
       Y como punto final a este texto que escribí por el puro deseo de explayarme respecto a mi “malestar” (que ya la cadena ABC me defraudó lo suficiente con lo que hicieron sobre Agentes de S.H.I.E.L.D., razón por la cual deberían aprender de Netflix y que lejos ha sabido sacar mucho mejor partido de sus propias series Marvel, como la ya mencionada Daredevil y la igualmente emocionante y adulta Jessica Jones, mientras esperamos para dentro de poco su anunciada Luke Cage), debo decir que hasta de una presentación digna carece Agente Carter, siendo unas paupérrimas letras en grande sobre un fondo negro lo que anunciaba sus capítulos.  Por otro lado, no hay mayor trascendencia, ni otros grandes temas o actos heroicos emotivos en este programa, que solo se detuvo en cierta dosis de aventura e intriga (y el típico romance propio del pulp de la época en la que transcurre), que uno esperaría en cualquier programa de esos del montón que producen en USA.
      Así que, Agente Carter, nadie te echará de menos (bueno, tal vez ya saben quién).

Nota: Se me estaba quedando en el tintero, la inesperada intervención de nada menos que de Stan Lee en uno de sus habituales cameos…Sin duda la mejor sorpresa de la primera temporada.

Peggy y mi casi tocayo Edwin Jarvis.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Una mirada distinta al género superheroico.


      Jessica Jones es un personaje de Marvel Comics que tuvo su debut en noviembre de 2001, en una colección protagonizada por ella misma y titulada Alias.  Desde un principio se la situó como un personaje cuyas historias estuviesen más bien orientadas a un público adulto, ya que su serie regular estaba dentro del sello Max de la llamada Casa de la Ideas, caracterizado por novelas gráficas marcadas por temáticas mucho más violentas, que las correspondientes a sus revistas de tipo tradicional y/o familiar.  Esta mujer con poderes que incluyen fuerza superior, resistencia física y capacidad de sanación mayor a la de los humanos normales, además de la habilidad de volar, en las viñetas ha tenido una carrera irregular como superheroína; esto último por varias razones, que implican unos cuantos conflictos personales en su carrera de justiciera, que la han mantenido alejada de su papel como Safira, Knightress, Power Woman (sus tres alter egos), como también por su vida de casada con uno de los superhéroes clásicos de Marvel: Luke Cage (con quien tuvo una hija). No obstante su labor al servicio de la comunidad, si bien remunerada, ha tenido varios éxitos trabajando de investigadora privada, oficio en la que es una destacada detective.
    Fue creada por Brian Michael Brendis, guionista que es hoy en día uno de los pesos pesados de Marvel, escribiendo para varios de sus personajes emblemáticos como Spiderman (de hecho es el responsable de su famosa versión Ultimate, con la cual se lanzó esta línea alternativa y remozada del universo marvelita), los Vengadores, Daredevil, Guardianes de la Galaxia y muchos más; por otro lado, ha estado detrás de varios eventos de gran magnitud para todo el panteón de esta empresa, como Dinastía de M, Guerra Secreta y La Era de Ultron, entre otras, todas ellas miniseries que contaron con sus propias implicancias en las colecciones de cada uno de los personajes de Marvel (esto es lo conocido como ti-ens).  Mientras tanto en el dibujo el “padre” de Jessica Jones, corrió a cargo de Michael Gaydos, quien a su haber tiene una gran cantidad de títulos que van desde los cómics basados en la popular serie de televisión 24, Witchblade, Batman, El Cuervo y muchos más en varias editoriales (a diferencia de Bendis, quien ha hecho casi toda su carrera en Marvel).
     Pues cuando Netflix comenzó a realizar sus propias producciones de imagen real, caracterizadas por su gran calidad artística y técnica (las que no han dejado de darle grandes retribuciones económicas, así como múltiples premios), sus productores se interesaron en Jessica Jones como una alternativa diferente a la hora de continuar con sus programas basados en los cómics marvelitas.   Luego del éxito de Daredevil (para muchos lo mejor que se ha hecho sobre el género para la pantalla chica, que no fuese dibujos animados), había que seguir armando este corpus televisivo basado en las franquicias comiqueras…No obstante los responsable fueron lo suficientemente inteligentes, como para hacer algo por completo distinto, a lo visto con el llamado Hombre sin Miedo y así fue cómo llevaron a la tele a este especial personaje.
     En primer lugar debería decirse que el programa de Jessica Jones (al menos en lo que se pudo ver durante su primera temporada) es un show basado en cómics de superhéroes… ¡Pero sin superhéroes! Pues en esta adaptación Jessica Jones nunca fue vista con un traje al respecto, ni menos usó alguno de sus otros nombres; tampoco se pudo ver a algunos de sus colegas (para pesar de quienes estábamos esperando al menos un cameo de Daredevil), si bien posee gran importancia quien más adelante tendría que ser su esposo, Luke Cage (el que en todo caso en las viñetas no acostumbra a usar algún tipo de atuendo caracterizador, como acostumbra suceder con sus pares).  Sin embargo, en el último episodio se cuenta indirectamente de “cierto diablillo carmesí” y antes de ello se habla del “Grandote Verde” y su equipo (en clara referencia a Hulk y Los Vengadores), como también aparece un niño pequeño disfrazado del Capitán América, además de mencionarse una tal “invasión alienígena” a Nueva York.  Estos últimos detalles pueden llamar la atención del espectador conocedor de las historietas y otros programas, puesto que resulta toda una sorpresa que hayan optado por relacionar los filmes de Marvel Studios, con sus propias producciones (lo que en un principio solo iba a ser con lo visto en Agentes de S.H.I.E.L.D. y Agente Carter, ambos pertenecientes a otra empresa).  Habrá que ver qué nos depara el futuro al respecto.
     El argumento de esta versión de Alias, titulado nada menos que Jessica Jones, es el siguiente: Su protagonista luego de varios intentos de ganarse la vida, ha decidido abrir una pequeña agencia de investigaciones, en la que solo trabaja ella misma.  Recuerdos que la abruman carga sobre sus hombros, lo que la ha llevado a una vida solitaria, en la cual solo mantiene una amiga y de quien en un principio hace lo posible por alejarse para no dañarla.  Pues Jessica se siente culpable y avergonzada, por lo que realizó durante el tiempo en que fue controlada mentalmente por Killgrave, el Hombre Púrpura, capaz de manejar a la gente a su antojo y con quien estuvo viviendo mientras duró el poder de Killgrave sobre ella.  Pues cuando ya había creído que nunca más lo volvería a ver, su némesis reaparece y esta vez lo hace como todo un acosador sexual, ya que el tipo ha llegado a obsesionarse con su persona.  Por lo tanto, ahora es cuando Jessica Jones debe acabar de una vez con su amenaza y que también implica a quienes la rodean.
      Considerando lo contado de la manera más breve posible, para no caer en los desagradables spoilers, la figura de Jessica Jones humaniza como nunca al prototipo del superhéroe o más bien al sujeto extraordinario, de las historias tradicionales mitológicas y legendarias y que han servido de fuente de inspiración para muchas historietas.   Pues siendo esta mujer alguien que al contar con sus poderes podría tener lo que quisiera, si le sacara real provecho o pudiendo tener algún verdadero ideal de justicia como otros, en la serie (en especial en sus primeros episodios) se la presenta como una persona derrotada y que vive el día a día sin esperanzas; asimismo ahoga sus penurias en el alcohol (lo que al parecer no le hace efecto),  Por otro lado, a diferencia de otros como ella, en realidad teme a su enemigo, hasta que una importante revelación acerca de la naturaleza del hombre que abusó de ella, le da albricias suficientes como para no detenerse en su afán de derrotar de una vez por todas al psicópata. No obstante, pese a los días más oscuros de la independencia de Jessica tras su vida al lado de Killgrave (e incluso mucho antes de ello), su espíritu noble siempre quedó expuesto, de modo que su destino era convertirse en una persona grandiosa.
    Dentro de la misma caracterización que posee Jessica Jones y su alejamiento de las convenciones del género, destaca su presencia física, puesto que a diferencia de otras heroínas, no llama la atención por su belleza y poseer el cuerpo de una diosa (en otras palabras, no es ninguna Viuda Negra, ni una Gatúbela).  No es fea, pero sí tiene un rostro común y corriente, además de ser delgada y para nada musculosa. Por estas mismas razones carece de toda sensualidad, casi siempre anda desaliñada y con un rictus de amargura (en cambio dos personajes masculinos, sí son dueños toda la sensualidad de la que ella carece, viéndoselos en poses bastante provocadoras, aunque sin perder su virilidad).  
     Importantes en el programa resultan ser los numerosos flashbacks dedicados al pasado de la protagonista, aquellos sobre sus “orígenes secretos” (o sea, cuando despertaron sus poderes, en plena adolescencia) y su mayor relación afectiva con quien resulta ser su única amiga; lo mismo sucede con todo lo concerniente a su pasado con el Hombre Púrpura, escenas que muestran sin duda un laborioso trabajo de montaje y por parte de los guionistas, para armar todo el argumento de la manera más óptima posible.
     Desde la época de la clásica serie de televisión setentera de la Mujer Maravilla (con la espectacular Linda Carter, haciendo de nada menos que de Diana de Temiscyra), que no se hacía una serie sobre un personaje de cómics femenino superheroico, que tuviera real éxito (bueno, obviando la única temporada de Witchblade en los noventa y Birds of Prey en la década pasada y ambientada en el universo batmaniano, que lamentablemente fueron canceladas demasiado pronto) y si bien este show sobre la amazona ícono del feminismo, destacaba por razones obvias la figura de la mujer en el mundo moderno, Jessica Jones como serie actual no deja de mostrar el verdadero poder que tienen hoy en día las féminas (bueno, también se encuentra emitiéndose Agente Carter, pero ello podría considerarse como un caso aparte).  Pues la visión que existe de las damas en esta obra más actual, bien se aleja de los rígidos patrones sexistas de antaño, igualando a hombres y mujeres tal como corresponde, pues héroes y villanos en la vida real y la ficción, hay de ambos sexos.  Respecto al tono femenino (ojo, no feminista) de este programa, se puede mencionar el hecho de que haya sido creado por una dama, Melissa Rosenberg, quien escribió el piloto, además del último capítulo, y estuvo supervisando el resto de los episodios.  Por otro lado, los secundarios que realmente destacan en este programa (dejando de lado al antagonista, claro), vienen a ser mujeres, cada una de ellas respondiendo a distintos tipos de féminas y que para bien o para mal cumplen un rol destacado en la vida de la protagonista (entre gente de confianza, aliadas, “clientes” y una que otra relación complicada).   En lo que concierne al papel de la mujer en esta serie, puede llamar la atención el hecho de que en un determinado momento Jessica Jones, no duda en apoyar a otro personaje a abortar (de lo que otra mujer de la serie tampoco se escandaliza ante tal acto); idea compartida por mucha gente y que a la luz de una serie como esta, se convierte en una declaración bastante liberal de la autonomía femenina, que postula que solo quien está embarazada es responsable de llevar a cabo o no la gestación (las implicancias morales de esto ni se mencionan en el episodio respectivo, pero queda de antemano la discusión abierta y en especial por parte de los antiabortistas como quien aquí escribe).  Por otro lado, se puede mencionar la inclusión de personajes gays en la serie, más bien lésbicos, los que son abordados con naturalidad, sin llegar al proselitismo y siempre como muestrario de las complejas relaciones entre mujeres.

Viñetas del cómic.
      A diferencia de Daredevil se trata de un programa mucho más intimista, puesto que no posee la acción, ni las grandes confrontaciones cuerpo a cuerpo de la serie dedicada a Matt Murdock (si bien igual tiene sus cuantas peleas en las que interviene su protagonista).  De hecho, en esta serie la protagonista no vuela, solo da saltos que cualquier mortal normal no podría dar (sin embargo, nunca se muestra ello en su totalidad, puesto que en escena por lo general se ve a Jessica cuando ya ha vuelto a pisar tierra).  Con el personaje del Hombre Púrpura también ahorraron dinero u optaron por un tono más realista, ya que salvo unas pocas veces en las que se le hacer usar en sus trajes el color que lo identifica, su pigmentación la hicieron normal, a diferencia de su versión de los cómics. Tampoco es tan violenta y/o sangrienta, careciendo casi por completo de la leve cuota de humor que se agradecía en la serie que le antecedió.  Pues es un show que mantiene un tono grave mucho mayor al anterior, con un personaje principal que a diferencia del Hombre sin Miedo, aún no tiene claro cuál es su papel en el mundo y que no está cómoda con sus poderes (los que le parecen más una maldición que una bendición); en este sentido a Jessica Jones lo que le falta como sujeto es la convicción religiosa y moral, que hace a Matt Murdock alguien tan admirable; no obstante justamente es en dicha dimensión más frágil de la Jones, que esta se convierte en alguien de carne y hueso, por no decir más verosímil.  Por todo esto (y más) su programa resulta ser 100% novedoso y original.
     Si Daredevil contó con un actor de la talla de Vincent D`Onofrio, haciendo del gran villano, este nuevo show de Netflix marvelita tuvo a dos actores veteranos y de prestigio.  Por un lado gracias a este nuevo programa fue posible reencontrarse con Carrie-Anne Moss, quien se hiciera famosa por su papel de Trinity en la trilogía de Matrix.  Pues en esta serie, es posible verla en un papel por completo diferente al recién mencionado, por no mencionar otros que ha hecho para el cine.  Y en cuento al principal enemigo de Jessica Jones, Killgrave, fue alguien como David Tennant, el encargado de interpretarlo, labor que realizó creando a un malvado con matices por completo distintos al del Kingpin, del programa sobre Matt Murdock; a su vez, Tennant fue capaz de hacernos olvidar al papel que le dio celebridad, el del décimo Doctor Who, desde que se relanzó al personaje en el año 2005, siendo sin duda el más querido de todas las versiones que ha tenido desde su relanzamiento.
     Aparte de los dos personajes principales, heroína y villano respectivos, en la serie destacan los siguientes dentro de los secundarios:

·             Luke Cage: Posee una piel que lo hace en la práctica indestructible y una fuerza incluso superior a la de Jessica.  Es un atractivo hombre afroamericano, que no deja de llamar la atención por su enorme físico, quien para cuando es introducido en la serie, hace lo posible por mantenerse al margen de la vida pública, regentando su bar, hasta que la protagonista se cruza en su camino y a partir de entonces su existencia se complica.  Su intervención en la serie, antecede a su propio programa que vendrá después en Netflix y se estaría estrenando en el transcurso del año que viene.
·                Patricia “Trish” Walker: La única amiga de Jessica en la serie y la única persona en la que confía en un 100%, es sin dudas la mujer más hermosa y sexy de todo el programa, por no mencionar uno de sus personajes más carismáticos.  De niña fue una actriz muy popular que tenía un show a su nombre, siendo manejada por su abusiva madre, de quien al final se alejó tras tantas penurias junto a ella.  En la actualidad, trabaja como exitosa conductora de un programa radial de conversación.  Su historia con Jessica resulta muy interesante en su génesis, puesto que la relación entre ambas comenzó como algo forzado, justamente debido a la intervención manipuladora de la madre de Trish, hasta que el dolor mismo las llegó a unir.
·         Jeryn Hogarth: Corresponde a una poderosa abogada con contratos millonarios, quien acostumbra trabajar con Jessica y con la cual mantiene más bien una relación utilitaria, ya que solo se ayudan para sacar provecho de las habilidades de la otra.  Es una mujer dura y sin escrúpulos, hasta cierto punto un estereotipo usado a conciencia en el programa del “chupasangre leguleyo”. 
·                 Malcolm: Vecino de Jessica Jones, se convierte en otra víctima de Killgrave, hasta que Jessica descubre el nexo entre estos dos y se decide a rescatarlo de sus garras.  Es un hombre joven compasivo, cuya existencia estaba colapsando hasta que fue salvado; en agradecimiento y como muestra de su enorme corazón, se convierte en un importante aliado de la protagonista y en un seguro buen amigo.
·            Will Simpson: Guapísimo oficial de policía que en una primera instancia, también es controlado por el villano de la historia.  Era de suponer que debido a esto su camino se uniera al de Jessica y en especial con el de Trish.  Este hombre esconde más de un secreto, pues es mucho más de lo que aparenta, lo que lo convierte en uno de los personajes más complejos del show.

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