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domingo, 10 de mayo de 2026

Joyita adelantada a su época


 
     El título de arriba es lo que pienso cuando pienso en Silver Surfer, la serie de animación infantil que hizo Marvel y asociados sobre el dicho personaje y que se estrenó en 1988 en Fox Kids.  Y es que este programa, que solo llegó a tener una temporada, de apenas 13 capítulos, era demasiado "adulta", cerebral y sofisticada para el público que originalmente se realizó; de modo que el éxito le fue esquivo y ello le provocó una muerte prematura... Ahora bien, era obvio que el público más grande y, en especial seguidor de estas historietas, engancharía sin problemas con este cartón.  Sin embargo, como ya dije más arriba, este programa fue realizada pensando en los más pequeños (pese a su carácter más dramático) y, debido a ello, no se le dio otra oportunidad; que, si se hubiese querido, podrían haberlo puesto en otro horario y/o en alguna señal diferente (como el canal adulto de la compañía).  Pero eran otros tiempos y los gringos aún no tenían asumido por completo, que los dibujos animados son un medio en sí mismo, para contar las historias que uno quiera, sin límite de edad y de imaginación (y eso que, años antes, HBO se envalentonó e hizo Spawn: The Animated Series, una perla del medio hecha exclusivamente para los más grandecitos).  También es cierto que ya existían casos como el de Batman: The Animated Series, con argumentos más elaborados que lo acostumbrado, cuando se trataba de adaptar superhéroes a este recurso; pero al menos Batsi ya poseía enorme popularidad entre los pequeños y sus villanos siempre han sido muy llamativos, algo que no sucedía con el "Surfista de Plata" lamentablemente.
    Este espectáculo se hizo en el formato popular de aquel entonces, contando aventuras autoconclusivas, si bien poseía una trama mayor que se iba desenvolviendo a lo largo de su desarrollo; por otro lado, muchos de los eventos ocurridos en sus capítulos, poseen repercusiones en los siguientes y lo que le da justamente ese cariz de algo más complejo, que la típica historia sin repercusiones mayores "de la semana" (como bien se podía apreciar otras propuestas animadas gringos televisivas, que requerían seguir una cronología progresiva y no exigían más de parte del televidente: solo entretenerlo).
    El programa, como era de suponer, se centra en Silver Surfer (Estela Plateada le llaman los españoles, que, no olvidemos, para ellos Wolverine es Lobezno y, peor aún, a Deadpool le dicen Masacre).  De este modo nos enteramos cómo un sujeto pacífico, aunque de espíritu inquieto, se vuelve el "heraldo" de Galactus, una entidad cósmica gigantesca y humanoide devoradora de mundos; y a la que se une en un acto de lo más heroico (al más puro estilo trágico-shakespereanos, al que nos tenía acostumbrados el llorado Stan Lee).  Luego, tras terminar su etapa junto a su señor, todo de manera muy dramática, el super ser (pues con una pizca del poder de la otra entidad, se ha vuelto alguien de naturaleza extraordinaria), comienza un periplo muy personal y en el que se encontrará con un montón de personajes de lo más diversos, pertenecientes a las revistas de índole más espaciales de la Casa de las Ideas.
    Cabe mencionar que el origen de Silver Surfer fue modificado para esta adaptación, puesto que se prescindió de su encuentro con los 4 Fantásticos, famosa historia sesentera que lo introdujo dentro de dichas ficciones.  Algo similar sucede con el resto de los personajes, grandes secundarios dentro de esta pieza, que veremos a lo largo de su única (y gran) temporada: Gamora, Billy Rayos Beta, Adam Warlock, Drax el Destructor, el Vigilante y Eggo el Planeta Viviente.
    Junto a los anteriores, se debe agregar la presencia de Thanos, el gran villano de esta pieza, quien tendrá rencillas cuasi personales con el justiciero (quien, en todo caso, acá más bien posee un carácter de antihéroe) y el cual logra impactar desde la primera vez en que aparece, porque su maldad difiere de todo lo visto hasta el momento en títulos como este.  De igual manera, la presencia de entidades como Eternidad y Tiempo, le otorgan un mayor realce adulto, de sofisticación y hasta de maravilla al show.
   Terminando ya esta revisión personal de un espectáculo, que me lo volví a ver por segunda vez, luego de casi 20 años, ahora apreciándolo más que nunca, me queda claro que se trata de lo mejorcito de Marvel animado hasta la fecha.  Habría sido genial que hubiera durado más, en especial teniendo en cuenta el último capítulo que quedó en suspenso y con la promesa del inicio de una saga, que nos habría dado muchas satisfacciones.   Pero, como ya dije, la necia idea de presentarlo como un producto infantil y no jugársela admitiendo que se trataba de algo para los más grandecitos, fue su tumba. Y es que, más encima, en Silver Surfer no aparecían los superhéroes típicos, los mismos ya conocidos desde los años sesenta; y, más encima, sus diálogos eran bastante "elevados", incluyendo monólogos filosóficos de parte de su protagonista (que, no puedo olvidar, incluso posee un episodio escrito por el gran Harlan Ellison, uno de los mejores escritores de ciencia ficción y terror, que se aventuró en el mundo de los cómics).  Además, casi carece de humor y el dibujo usado para la animación es bastante diferente, a los trazos que podíamos hallar en otras animaciones gringas de la época y es que emula bastante la estética algo "tosca" de Jack Kirby, el cocreador del personaje.
   Ahora bien, no puedo dejar de mencionar el uso de elementos de CGI, incorporados a la animación tradicional; algo que embellece aún más esta adaptación y que le da mayor realce a una serie, que merece ser rescatada y compartida. Por todo esto, y más, se agradece su remasterización, hecha para gozarse junto a otras producciones marvelitas en Disney+


                                                                            Créditos

domingo, 13 de diciembre de 2020

Iron Man animado noventero para los regalones.


 
     Dentro de los personajes favoritos y más conocidos de Marvel Comics, sin dudas que está Iron Man, no en vano fue por medio suyo que comenzó el exitoso Universo Cinemático Marvel, destacando la figura de este personaje en los acontecimientos de tales adaptaciones y apareciendo no solo en la trilogía de sus filmes, sino que en la última entrega del Capitán América (Guerra Civil) y en el primer filme exclusivo del actual Spider-Man (Regreso a Casa), además de en los cuatro filmes sobre los Vengadores.  Es así que cuando la empresa decidió aventurarse con el formato audiovisual, allá por el lejano año de 1966, no hubo duda de que sería uno de los elegidos para llegar a la pantalla chica y a través de una de las recordadas animaciones tipo motion comic que se hicieron en aquel tiempo; fue así que usando material directo de las viñetas, se realizó una serie de 13 episodios que se quedó en la retina y la memoria de millones de niños (y no tan niños), con un tema de entrada memorable que hasta un artista de la talla de Michael Bublé no dudó en hacerle un cover (y quien también tributó el famoso tema central del cartoon de Spider-Man del 67).
    Solo mucho tiempo después, recién en 1994, el justiciero volvería a la TV con un nuevo show animado, el cual se emitió hasta 1996 y consiguiendo dos temporadas de 13 episodios cada una, así que en total estamos hablando de 26 para poder gozar por parte de sus seguidores. Cabe mencionar que este título acompañaba a otra producción del mismo estilo y también basada en los cómics marvelitas: la por entonces nueva versión de los 4 Fantásticos para la televisión (siendo esta el tercer show animado dedicado a la Primera Familia Marvel). No hay que olvidar que durante esa década se hicieron otros cartoons basados en historietas de la Casa de las Ideas, en general bastante memorables, así que este título que hoy nos reúne aparte de su compañero ya mencionado, debe considerarse junto a los aún más recordados Spider-Man: La Serie Animada y X-Men: La Serie Animada (la verdad lejos mejores que el caso que hoy nos reúne) y los aún más memorables Las Nuevas Aventuras de Spider-Man, la tercera serie de El Increíble Hulk y en especial la más espectacular de todas estas producciones noventeras: Silver Surfer (que lamentablemente solo tuvo una temporada de 13 episodios, por lo que si no la han visto háganlo apenas lean este post).

                                                                             
                                                                                Intro 1.


    La verdad es que esta versión de Iron Man parte bastante infantil para nuestros actuales estándares, como mucho humor fácil y poco desarrollo de personajes; bien se podría decir que su primera temporada resulta débil y en muchos casos aburrida, aunque no por ello tiene buenos momentos y al menos uno de sus episodios cuenta con el guión nada menos que de un artista de la talla de Len Wein.  Ahora bien, quizás esta faceta más ligera del personaje y que ni se compara al tratamiento más serio de la mentada animación que tuvo en los sesenta (en la práctica sacada de sus mismas revistas), era para acaparar de inmediato la atención de los niños, ya que desde un principio en sus créditos de apertura salían un montón de personajes y con sus nombres más encima, si bien la mayoría de los destacados eran los villanos (consiguiendo así que la pequeña audiencia, quisiera comprar los muñequitos que por entonces salieron a la venta). 
       Al menos tuvieron la genial ocurrencia de que el gran villano al que se enfrenta Tony Stark, sea nada menos que su némesis, el Mandarín, si bien su caracterización resulta  bastante estereotipada como megalómano sin otra motivación que dominar el mundo y deshacerse de sus rivales, manejando a su antojo a la panda de delincuentes superpoderosos que trabajan para él, aunque en general más por temor que por considerarlo su maestro o ganar dinero con sus servicios.  Varios otros clásicos rivales del vengador, unos más conocidos que otros, integran a los chicos del aspirante al control del planeta: Látigo Negro, Láser Viviente, Ventisca, Torbellino, Caballero del Terror (personalmente a este ni lo ubicaba) y la única mujer del grupo, Hypnotia (por igual desconocida para mí), todos ellos meras comparsas.  Mención aparte merecen Justin Hammer, la contrapartida del millonario dedicado a la creación y venta de armas del propio Tony Stark, un “malo” de traje y corbata que no tiene poderes, aunque usando su fachada de hombre de negocios también trabaja para el Mandarín; lo mismo sucede con M.O.D.O.K., sin dudas el mejor tratado en esta primera temporada entre los villanos, puesto que es el único de todos en ser tratado desde un punto de vista más complejo, al punto de tener incluso un capítulo sobre su origen (bueno, su “señor” también posee uno, aunque no logra simpatizarnos como el atormentado y deforme hombrecito cabezón).
      Por cierto, todos los episodios de la primera temporada tratan sobre la misión de desbaratar los planes del Mandarín y su gente o de los planes de estos para deshacerse de Iron Man y su propio equipo.  Y entre medio, se encuentra nada menos que el gigantesco dragón Fing Fang Fum, un personaje marvelita aún mucho más antiguo que todos estos, cuyo verdadero origen al menos aparece acá y algo que solo en esta producción es tomado en cuenta dentro de todas las apariciones del monstruo en otras series animadas marvelitas.
      Cabe mencionar que esta versión de Iron Man, que se aleja bastante de las historietas, tampoco está solo y junto a él se encuentran nada menos que su amigo James Rodhes/Máquina de Guerra (personaje habitual dentro de los cómics del mismo Iron Man), Ojo de Halcón y Century, un justiciero bastante olvidado hoy en día y que viene a representar los poderes de tipo mágico, en contraposición a la tecnología de Tony y la de James, así como a las habilidades gimnásticas de Clint Barton. Y junto a estos se encuentran dos damas bastante famosas dentro de las historias de la compañía: por un lado, nada menos que la Bruja Escarlata y quien sale con una imagen para nada parecida a la de las viñetas, mientras que por el otro se encuentra la segunda Mujer Araña, Julia Carpenter; ahora bien, ambas se disputan el amor de Tony Stark, por lo que se producen unos a veces graciosos y otros ridículos desencuentros entre ambas.  Por otro lado, entre los justicieros encontramos personajes más elaborados o que al menos se parecen mucho más al de sus versiones originales; es así que el propio Tony Stark no deja de mantener su personalidad de playboy y/o sujeto hedonista y con cierta vanidad, el morenazo Rhodes sale como un sujeto centrado y que en ocasiones hace de la conciencia de su compañero y el siempre atractivo Barton mantiene su actitud voluntariosa.
     Respecto a la primera temporada, quizás uno de sus aciertos corresponde a la variación que hacen sobre el origen del propio superhéroe y en especial de su dolencia que lo lleva a depender de su tecnología.  También se puede mencionar la hoy poco atractiva secuencia en rústicos GGI, que se repetía en todos los capítulos cuando Tony Stark se ponía su armadura, lo que la verdad estaba de más y que menos mal fue obviada en la siguiente segunda temporada.
     La segunda temporada, tal como ya se dijo más arriba, mejora bastante y por lo mismo es para lamentar que justo cuando se puso todo mejor y quizás qué maravillas nos habría deparado el show, fuese cancelado (¡Así de idiotas pueden ponerse los gringos al comerse las gallinas de oro, que ejemplos al respecto tenemos un montón!).  En primer lugar cambiaron casi todo, desde los créditos de apertura lejos mucho más artísticos que los anteriores y el estatus quo del grupo liderado por Iron Man, puesto que en el primer episodio somos testigos de la ruptura de este equipo; así que esta vez en la mayoría de sus aventuras el superhéroe estará solo o lo acompañarán su viejo amigo Rhodes, quien ahora pasa por una interesante crisis y además nos revela una fobia que le complica aún más la vida, como también la guapa Julia Carpenter.  Asimismo, el grupo manejado por el Mandarín ya no está, no obstante al final de todos los episodios iremos viendo qué es del otrora poderoso villano y cómo este va acercándose poco a poco a recuperar sus poderes (en verdad, muy divertidos epílogos).
     Los diseños de los personajes también fueron remozados que da gusto y acompañando a Tony Stark aparece una simpática Inteligencia Artificial creada por este y de nombre Homero. Por igual, el universo marvelita por fin se aprovecha en los guiones y aparecen nuevos personajes entre héroes y villanos, destacando nada menos que Nick Fury y desarrollándose de ese modo una relación estrecha con S.H.I.E.L.D., que como bien sabemos es relevante en la cronología del vengador; y al respecto, también sale el simpático Dum Dum Dugan.  Destacan entre el resto de los invitados de la temporada, nada menos que Hulk, en lo que tal vez sea el episodio más sobresaliente de la serie (el que incluye a su archienemigo el Líder) y la shakespereana villana Madame Mask.  Memorable resulta ser la adaptación de una de las sagas más celebradas de Iron Man, La Guerra de las Armaduras, donde aparece el aterrador Fantasma. No podemos olvidar la visita de otros grandes maleantes de las aventuras de nuestro superhéroe como Hombre de Titanio y Dínamo Carmesí. 
     El final de todo es inolvidable y considerando las características de las series animadas infantiles de la época, loable es lo que sucede con la némesis de nuestro protagonista, en verdad sucesos mucho más crudos de lo esperado.


                                                                             Intro 2.

martes, 26 de septiembre de 2017

Y ahora, por fin, los Defensores ya están con nosotros.

     
     Un grupo de superhéroes marvelita clásico y bastante singular, sin duda que vienen a ser los llamados Defensores.  Aparecidos a principios de la década de los setenta, justo después de la llamada explosión de la Era Marvel en el decenio anterior, se encuentran entre sus creaciones más clásicas y que incluyen a nada menos que los 4 Fantásticos, los Vengadores y los X-Men.  No obstante debido a la singularidad de su formación y miembros, como también por el ir y venir de sus integrantes, además de una colección irregular, no es tan conocida por todo el mundo como pasa con los equipos recién mencionados. 
      Su formación original incluye a tres personajes con carácter muy distinto entre sí: Namor, el Submarinero y príncipe mestizo de la Atlántida, el increíble Hulk y al Hechicero Supremo de Doctor Strange.  Con posterioridad nada menos que el Surfista de Plata reemplazó al maestro de las artes místicas, hasta que luego volvió el dueño del Ojo de Agamoto y el alienígena de poderes cósmicos continuó con sus aventuras en solitario.  Interesante resulta ser que tanto Namor, como Hulk y el Surfista de Plata en más de una ocasión han sido considerados amenazas para la humanidad, si bien el último de este triunvirato mucho más rápido que sus compañeros consiguió mejor reputación.  Creados por un genio de los cómics como lo es Roy Thomas, en el caso anterior representaban sin dudas la unión de los tres elementos, de agua, tierra y aire.  El regreso de Stephen Strange, con su personalidad menos irascible, se supone que ayudaba a mitigar los conflictos entre sus socios.  Con posterioridad el grupo estuvo en constante movilización, entrando y saliendo superhéroes y antihéroes de él, puesto que la verdad nunca tuvo la cohesión, ni el nivel de fraternidad y lealtad de otros equipos justicieros. 
      Pues cuando Netfix comenzó hace más de dos años atrás su exitosa (y en general elogiada) serie de producciones exclusivas de imagen real sobre personajes Marvel, con la primera temporada de Daredevil (sin dudas toda una joya de la pantalla chica) y luego fue agregando otros personajes a la parrilla programática con Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist, nos prometió que agruparía a todos estos superhéroes en una miniserie (o serie, según se le mire) titulada nada menos que Los Defensores.  Es así que el show estrenado tan solo este mes, de solo 8 episodios, aunque muy divertidos, viene a ser su propia versión (y bastante libre) de la agrupación mencionada más arriba…Pues esta formación nunca antes existió en los cómics y salvo el Diablo de Hell`s Kitchen, ninguno de los otros estuvo en sus filas.  De hecho, en ningún momento a lo largo del programa los personajes, al unirse por primera vez para enfrentar un mal común (y que por sí solos serán incapaces de superar, tal como es el punto de partida de todos estos supergrupos) se hacen llamar los Defensores; de modo que el nombre genérico, si es que se vuelve a usar para una segunda entrega (que ojalá sea así), es solo para darle un título atractivo al evento.  En todo caso debe saberse que la Casa de las Ideas, ni corta ni perezosa, aprovechando todo esto sacó hace poco un nuevo cómic de Los Defensores teniendo a estos cuatro en sus filas.


       Desde los primeros minutos llama la atención el detalle de que todo parta con Danny Rand, Iron Fist, quien justamente no tuvo un muy buen comienzo en la tele, debido a lo decepcionante de su primera temporada, a diferencia de sus compañeros, los cuales sí contaron con mejores producciones.  La verdad es que ignoro si esto ya estaba considerado en el guión o una vez que supieron de los malos resultados de esta otra serie, decidieron potenciarlo para conseguir el interés del público hacia el heredero de K`un-Lun y la verdad es que me alegra que hayan conseguido lograr su propósito.  Es así que los villanos de esta historia…nuevamente son los criminales de las artes marciales místicas conocidos como La Mano y quienes en esta ocasión andan detrás de suyo para sus siniestros propósitos.  Por otro lado, esta vez nos encontramos con un Danny mucho más maduro y sabio que el de hace unos meses atrás, quien realiza con más seguridad su cruzada y sabe mejor que nunca aprovechar su poder económico, como también sus habilidades extraordinarias, a la hora de llevar a cabo su labor.  De igual manera acá nos queda claro que su relación con la simpática y preciosa de Coleeng Wing va viento en popa, con quien justamente aparece en la primera escena de Los Defensores.  Sin embargo… ¿Cuándo diablos le pondrán su genial disfraz? (si Daredevil lleva su traje, bien se merece el suyo Iron Fist).
       Para quienes hemos ido siguiendo desde el año antepasado estos geniales programas de Netflix, que más encima están dentro de la continuidad del llamado Universo Cinemático Marvel (en efecto, están relacionados con los filmes para el cine hechos por Disney y se supone que también con esas fomedades que son Agentes de S.H.I.E.L.D. y Agente Carter, más con Los Inhumanos, pronto a estrenar), reencontrarse con el resto de los ahora asociados de Iron Fist (o Puño de Hierro como otras veces me gusta llamarlo) viene a ser todo un gusto.  Puesto que desde hace un tiempo ya que nada sabíamos del mismo Daredevil, como de los también ya nombrados Jessica Jones y Luke Cage.  Pues al compartir todos estos el protagonismo, todos logran un similar desarrollo a lo largo del programa y destacando cada uno en su momento.  Los guionistas los hacen brillar en su regreso a la pantalla, primero por separado, como también en uno que otro team-up (trabajo entre dos) y  por supuesto que apareciendo todos juntos.  En cualquiera de los casos mencionados, uno a uno van haciéndose más entrañables para sus seguidores y sus momentos de gloria por separado o compartidos abundan (bueno, siempre tendremos nuestro favorito o favoritos dentro de estos cuatro ¿No?... ¡Adivinen cuál es el mío y quién le sigue!).
       De igual manera todos los secundarios que aparecieron en los respectivos títulos de estos “Defensores”, poseen acá su papel (dentro de los que quedaron vivos, claro).  Bien podría decirse que todos estos seres humanos “normales” y la amistad que le otorgan a nuestros superhéroes, les permite tener a estos últimos un primordial eje moral que les permite equilibrar sus azarosas vidas.  Mención aparte merecen Claire Temple (quizás hoy en día la enfermera predilecta ficticia de muchos de nosotros), a quien hemos tenido el gusto de ver en todos estos títulos de Netflix y quien continúa con su relación amorosa junto a Power Man.  Sin embargo el regreso inesperado y que tal vez más grato resulte a los ñoños, viene a ser el de Stick, tan soberbiamente interpretado por Scott Glen y quien sin dudas se “roba la cámara” en cada una de sus intervenciones.
        
     Asimismo al ser otra vez los malos de la trama la gente de La Mano, de igual manera regresan villanos que ya conocemos, tales como Madame Chao y Bakuto, ambos socios en el mal y tan distintos entre sí, al igual que el resto de cada uno de los 5 Dedos de la Mano, diversidad que hace muy interesante a este grupo criminal.  Por otro lado, relacionada con estos también reaparece nada menos que Elektra, importante personaje marvelita y primer amor maldito del Hombre sin Miedo.  Ahora bien, las condiciones en las que vuelve esta femme fatale recuerda mucho a lo visto en los cómics, de modo que a través de su figura y su relación con La Mano, se da un curioso guiño que desea homenajear a los mismos cómics de los que se nutre el programa.
         A la hora de referirse a los villanos de esta serie (¿o miniserie?), es importante destacar a Alexandra, quien es nada menos que la lideresa de La Mano.  Pues este muy singular personaje es interpretado por una actriz de la talla de Sigourney Weaver, multipremiada actriz con un largo currículo en filmes hollywoodenses, de todo tipo y en especial con varias cintas de ciencia ficción (entre ellas la tetralogía original de Alien).  Por supuesto que contar con ella en el elenco, realza bastante este título, quien además encarna a una malvada que escapa a la idea de los criminales típicos, al mostrarse como una mujer sensible y culta.  Pese a su faceta negativa, como persona maquiavélica, en determinados momentos resulta imposible no empatizar con ella o incluso que hasta resulte simpática.
         Resulta interesante tener en cuenta el carácter que se le da a esta versión de los Defensores, que contrasta bastante con, por ejemplo, los mismísimos Vengadores.   Es así, que tal como había quedado ya expresado en cada uno de los programas dedicados a sus integrantes por separado, estos resultan ser superhéroes más bien urbanos y por ello más cercanos al hombre corriente.  De este modo, sus intervenciones transcurren dentro de la comunidad en la que pasan su vida diaria, enfrentándose a delincuentes de tipo más “común”, como mafiosos y sociópatas.  Por esta misma razón se vuelven aún más interesantes y cercanos a quienes defienden, ya que pese a sus poderes, en ningún momento pierden su calidad de sujetos “de la calle”…Y por mucho que a uno le fascinen los Vengadores, estos son tan sofisticados y diferentes al resto, que no provocan el mismo nivel de identificación con quienes protegen.  Además los Vengadores y otro supergrupos luchan contra males superiores, tales como el dios asgardiano Loki y la inteligencia artificial Ultron; mientras que estos Defensores van detrás de otro tipo de malhechores, tal como ya quedó demostrado, lo que claramente tiene que ver con su naturaleza como grupo y sus tendencias como individuos y justicieros.
         Destacable dentro del argumento de este programa, también, viene a ser el hecho de la manera de cómo abordan el comienzo de la amistad entre Luke Cage y Iron Fist, siendo esta una de las relaciones fraternales entre hombres más famosas de los cómics del género.  Y es que considerando lo que aquí pasa, no comienza todo de la manera más sencilla, habiendo rencillas al principio entre estos dos "machos", que mucho tiene que ver con los prejuicios y los malentendidos, entre dos sujetos con historias privadas tan distintas entre sí.  No obstante tal como queda claro, a la larga más valiosos son los temas en común: que tanto para el uno como para el otro, no han sido fáciles las cosas y al final son los valores compartidos, los que terminan por unirlos y hacer que les de gusto la compañía mutua. 
        En la cultura popular expresada a través de manifestaciones artísticas como esta, ya sea en televisión, como en el cine y los cómics, el tema de la fe religiosa, relacionado con religiones “reales” y en especial judeocristianas, es poco abordado; de igual manera pasa con el islam, otra importante religión y que como las otras ha sido por lo general ignorada en este tipo de ficciones… ¿Las razones? Quizás para no pecar de proselitistas y conseguir la mayor cantidad de público al no (supuestamente) tomar partido por alguna de ellas.  A mi parecer esto es un serio error por parte de sus responsables, quienes muchas veces en la ciencia ficción prefieren inventarse exóticas religiones extraterrestres, olvidando las que sí existen y que esta dimensión es tan importante para millones de personas en el mundo (como bien pasa con Star Trek,  en cada una de su series, salvo en un hermoso episodio de Star Trek: Abismo Espacial 9).  Solo puedo recordar casos como Babilonia 5 y Los Expedientes-X, en los que sí se le da espacio a estas temáticas.  Pues en lo que a historietas de superhéroes y derivados, solo a través de los personajes del ángel Zauriel, de la etapa de la Liga de la Justicia escrita por Grant Morrison, el Fantasma Errante, la saga de Hacia el Mañana de Superman, de la dupla de Brian Azzarello y Jim Lee, más algunas novelas gráficas de Sandman y Constantine, puedo mencionar que se haya velado por todo esto (sin olvidar ese hermoso episodio de final de la segunda temporada de Liga de la Justicia Ilimitada, titulado Epílogo)…Y resulta que desde que comenzaron estas producciones Marvel/Disney/Netflix, el tema de la religión ha sido de vital importancia, idea que se recoge de manera muy emotiva en Los Defensores.  Pues acá tenemos a Matt Murdock, un ferviente católico y, por otro lado, a Luke Cage, el hijo de un pastor evangélico.  Luego ambos, en más de una ocasión, hacen alusión directa a sus creencias, el primero yendo a confesarse con el sacerdote amigo que sabe su secreto y pidiéndole consejo; mientras que el segundo reconoce públicamente creer en el poder de la oración.  Por otro lado, estos dos son hombre piadosos, sin lugar a dudas temerosos de Dios y quienes ven su labor como superhéroes como un deber sagrado.  Con posterioridad, en lo último minutos de esta primera temporada (ojalá que vuelvan), en una significativa escena vemos a los dos mejores amigos de Daredevil, Karen Page y Foggy Nelson en una iglesia católica…Para un creyente como yo, estos detalles son algo para agradecer, que más encima tratan esto con respeto y verosimilitud.
        Ahora solo nos queda esperar lo que sucederá con estos justicieros tan humanos, en especial con el Diablo de Hell`s Kitchen, quien promete más que sus compañeros un regreso magistral y que esperamos se concrete a la brevedad.   


Intro de la serie.

viernes, 13 de enero de 2017

Una de las (otras) mejores historias de Hulk.


     En el universo Marvel mientras en el planeta Tierra, específicamente en USA, se estaba desarrollando la famosa Guerra Civil que tenía separados en dos bandos a viejos amigos y aliados entre los superhéroes (incluyendo también a los villanos), Hulk se encontraba en su propia gran aventura: Planeta Hulk.  Pues tal como dice su nombre, sucede en otro mundo, en un ambiente extraterrestre, lleno de monstruos y al que llega en muy especiales circunstancias el llamado Goliat Esmeralda.  Lo sucedido durante ese año en el que estuvo fuera, sin dudas viene a ser uno de los momentos claves en su cronología e incluso llegó a tener serias repercusiones para otros títulos marvelitas.
     Este tremendo arco argumental fue publicado entre abril de 2006 y junio de 2007, siendo escrito por  Greg Pak y dibujado por Carlo Pagulayan.   El primero tiene a su haber ser director de unas cuantas películas independientes, pasándose luego a la creación de guiones para cómics, tanto de Marvel como de DC y otras compañías; pues ha trabajado con varios personajes emblemáticos, aparte del mismo Hulk y quizás tal como se puede apreciar en la lectura de esta saga, su experiencia en el campo cinematográfico le ha dado una muy buena habilidad para armar sus argumentos de forma dinámica y manteniendo en todo momento expectante a sus lectores.  En cuanto a Pagulayan, pues este artista de origen filipino podría considerarse el sucesor de varios compatriotas suyos que han destacado en el noveno arte, trabajando para los gringos tales como Alfredo Alcalá y Leinil Francis Yu; con un trazo preciosista, en el caso de esta novela gráfica demuestra su gran capacidad para realizar todo tipo de monstruos y extraterrestres, quien además nos trae además a un Hulk como quizás antes nunca se había visto en las viñetas (con armadura de gladiador…y como rey).  Por otro lado, no se puede menospreciar el trabajo del portadista  José Omar Ladrönn, quien realizó para la colección verdaderas obras de arte, en la práctica pinturas que sintetizan poderosamente esta inolvidable etapa en la existencia del Hombre Increíble.
        La historia se encuentra dividida en varias partes, las que tienen relación con el desarrollo de los acontecimientos que van en crescendo hasta su espectacular final y el cual enlaza de inmediato con su aún más apoteósica continuación, titulada como Guerra Mundial Hulk.     Comienza con Exilio, en el cual nos enteramos que Hulk ha sido engañado por quienes había considerado sus amigos, el Doctor Extraño y los otros tres miembros del exclusivo grupo de los Illuminati (compuesto por los hombres más inteligentes de la Tierra, supuestamente), quienes lo han mandado al espacio para deshacerse de él por creerlo demasiado peligroso para la humanidad.  Es entonces que el monstruo de gamma en vez de llegar al lugar que le tenían destinado, cae en el planeta Sakar, un lugar que nunca más volverá a ser el mismo gracias a su presencia.
       Sakaar es gobernado por el llamado Rey Rojo (¿Una alusión tal vez a La Torre Oscura de Stephen King?), quien en realidad es el dictador proveniente de una raza invasora, que tiene sometido a su propia gente y a la raza autóctona del lugar, así como a otras especies.  Este es el verdadero y único villano de toda la historia, pues como luego quedará demostrado a lo largo de esta trama, no es el aspecto (monstruoso) el que define a la persona, sino que sus acciones y decisiones.  Es entonces que al más puro estilo de los emperadores romanos, para controlar al pueblo y darle una vía de escape a su descontento, mantiene una especie de juego de gladiadores a muerte, en el cual obliga a participar a sus enemigos políticos y a los esclavos.  Por lo tanto una vez que Hulk es capturado, se ve en medio de todo esto y es cuando la gente que tiene a su alrededor, se da cuenta de que no la tienen fácil con el recién llegado. 
        Anarquía es la segunda parte de esta obra y que tiene relación con el impacto en la sociedad que ha tenido el Gigante Esmeralda, tras negarse a rendir pleitesía al tirano.  A su lado se han reunido los gladiadores sobrevivientes del coliseo en el que le tocó luchar a este, con quienes poco a poco va creando un lazo de confianza y amistad, en contra de lo que en un principio había declarado Hulk, de no desear compañía tras haber sido traicionado por los “débiles humanos”; no obstante la verdadera naturaleza del héroe es la de ir tras la senda del bien y de proteger a los débiles, razón por la cual su misma figura también comienza a influenciar a las multitudes descontentas con su gobernante, por lo que se está gestando toda una revolución en el planeta.
        Luego de que el Rey Rojo ha perdido gran parte de sus partidarios y a cada momento la confrontación entre los dos bandos va llegando a su cenit, viene Lealtad y que se centra en el lazo que se ha formado entre los guerreros que acompañan al terrícola, quien por fin ha encontrado a verdaderos pares con los cuales sentirse a gusto, tras años de sentirse un “extraño en el mundo”, un paria e incomprendido en la Tierra.  Ahora Hulk más que temido es amado y apreciado, por quienes lo consideran su libertador y mayor héroe; es más, una vieja profecía lo relaciona con una figura mesiánica para el pueblo de Sakar y pese a que el Gigante Esmeralda se resiste a tomar para sí el título, ahora su vida tiene un mayor sentido que no sea escapar y que va más allá de enfrentarse a su enemigo para demostrar que él es el más fuerte.
       Luego de haber conseguido derrocar al Rey Rojo en una muy emocionante confrontación final, Hulk se convierte apoyado por la comunidad en el nuevo soberano.  Todo parece ir demasiado bien, pues hay de parte de los involucrados el deseo de mejorar las condiciones de vida para cada uno de los habitantes.  Es cuando llegamos al triste desenlace de todo, como si se tratara de la maldición de Hulk que nunca le permite mantener un estado de plenitud, llamado justamente Armageddon y en el cual el futuro lector de esta saga, debe descubrir cómo se derrumba la utopía que estuvo a punto de fundar nuestro querido Gigante Esmeralda.
         En determinado momento de la primera parte de esta historieta, aparece de manera inesperada otro importante superhéroe de la Casa de las Ideas… ¡Silver Surfer! Su intervención resulta ser uno de los tantos puntos destacables de esta obra, más todavía por la estrecha relación de años que han tenido ambos personajes, algo que con muy pocos ha conseguido tener el propio Hulk  (cabe recordar que juntos formaron parte del antiguo equipo de los Defensores, en el cual estaba el mismo Doctor Extraño…uno de los que lo engañó para poder deshacerse de él).  Su presencia, breve pero potente, en esta historia viene a ser sin dudas un recordatorio de la vida que dejó nuestro protagonista con su destierro; por lo tanto no deja de tener su grado de emotividad esta pequeña reunión, cuando Hulk es aún un completo extraño para el resto de la gente de Sakar y por un momento vuelve a estar en presencia de alguien que lo conoce y estima (y que pese al rencor que siente el protagonista tras su exilio, también es mutuo).
         En lo que concierne a los peligros del “Planeta Hulk”, destaca una espantosa arma biológica usada por el villano, llamada simplemente como las Espinas, esporas que incuban en sus víctimas y que de inmediato las convierten en monstruos sin raciocinio, que solo causan destrozos; más adelante se descubre su inesperado origen.  También nos encontramos con los igualmente espantosos Wildebots, que tal como dice su nombre en inglés son robots que viven en estado salvaje, de apariencia bestial y que atacan a todas las formas de vida orgánica (razón por la cual son una amenaza para todos).
         A la hora de evaluar esta serie en cuanto a cómo aborda al mismo Hulk, acá lo vemos como a un sujeto que hace rato dejó de poseer una mentalidad básica, siendo ahora capaz de usar un lenguaje fluido y relacionarse con cualquiera sin problemas, pese a su aparente deseo de soledad.  Su preponderancia al bien y la justicia, incluso al amor, contrasta con la enorme ira que siempre alberga en su corazón, impulso que como siempre lo mueve a gran parte de sus acciones.  Tampoco se deja de lado la especial dualidad que hay entre el mismo coloso y su personalidad humana, Bruce Banner, conflicto permanente que no deja de darle mayor interés al argumento (no obstante en este novela gráfica el científico aparece poco en sus páginas). Cuando llega a Sakar, casi de inmediato es identificado con una figura religiosa importante para sus habitantes, tanto un salvador como alguien ligado al apocalipsis.  Quiérase o no, Hulk debe asumir este papel, tal como muchas veces ha negado su dimensión benigna; en este sentido resulta memorable la manera de cómo una vez conseguida la victoria, toma como quizás nunca antes en sus cómics una figura patriarcal y majestuosa (inolvidable resulta ser cómo logra controlar a las mismas Espinas casi al final de la historia).  Para un ser tan trágico como el monstruo gamma, resulta grato para el lector encariñado con él, verlo feliz tal como se presenta cuando por fin es derrocado el Rey Rojo.
     El grupo de personajes que se reúne en torno al monstruo favorito de todos (¡Disculpen Godzilla, Gamera y King-Kong!) resulta ser tan llamativo, que de inmediato se gana el afecto del público, la mayoría de ellos personajes nuevos.  En la medida que el argumento va avanzando, vamos conociendo su pasado, de modo que nos es posible humanizarlos pese a su aspecto y a que en un principio muchos de ellos actúan como seres sedientos de sangre y violencia.  Asimismo todo este grupo que se arma en torno a Hulk, en su mayoría viene a ser de distintas especies y que sin embargo se dan cuenta que tienen tanto en común (en este sentido, se podría decir que esta obra apela a la integración, la diversidad y el cosmopolitismo, más si se tiene en cuenta el origen étnico de sus autores, Park un mestizo coreano-norteamericano y Pagulayan un filipino).
        El primer amigo que hace Hulk en este lugar viene a ser Miek, un sujeto que pertenece a la raza insectoide nativa del planeta y que comparte con el Gigante Esmeralda el mismo historial de ser un rechazado.  De apariencia insignificante, en especial en comparación con el resto de sus compañeros, más adelante nos depara varias sorpresas y entre ellas las que tienen que ver con su especie, que tiene bastante relevancia dentro del cómic.
        Quizás mucho más llamativo por su aspecto, personalidad y origen viene a ser Korg, miembro de la raza de silicio (y con una fisonomía hecha en base a rocas, que recuerda mucho a la de la Mole de los 4 Fantásticos) proveniente del planeta Júpiter y que se enfrentó a Thor en su primera aventura en los cómics.  De hecho, Korg fue uno de los que lucharon contra el Dios del Trueno en aquella ocasión y acá nos cuenta desde su punto de vista este enfrentamiento épico.  Las viñetas cuando este hace su relato, cambia su estética por un estilo más “clásico”, queriendo emular el estilo de Jack Kirby, su dibujante de aquellos años (principios de los sesenta).  El monstruo de piedra resulta ser un sujeto honorable, juicioso y leal, tal vez el más carismático de todo este grupo.
          Luego nos encontramos con Nido, quizás el ser más monstruoso de todos por su aspecto mezcla entre avispa, gusano y cualquier otra cosa siniestra, como además por poseer un hocico pronunciado de dinosaurio, lleno de dientes largos y filudos que pareciera estar sonriendo siempre de forma amenazante.  Los suyos se enfrentaron a los X-Men hace largo tiempo atrás, razón por la cual  Korg, conocía a los humanos desde antes de saber de Hulk. Aparentemente de género femenino, poco a poco va demostrando ser capaz de poseer un lado amable, en especial con los niños.  Llega a tener una relación bastante estrecha con Miek.
        Otro personaje de una personalidad entrañable y que por su nobleza se acerca bastante a Korg, viene a ser Hiroim, el miembro de una raza que cayó por accidente a Sakar, conocida como las Sombras.   Los suyos también han sido sometidos por el Rey Rojo, quien se vale de sus espectaculares poderes para mantener a raya a la población.  Hiroim es un místico que desde niño fue criado para ser sacerdote, no obstante cayó en desgracia y así fue como se halló en la arena junto al resto. 
          Elloe es una joven muchacha de familia noble de la misma especie del dictador, quien justamente por su ascendencia fue declarada enemiga del Rey Rojo.  Al principio se le ve como alguien tímida, sin embargo luego se muestra su faceta de resentida y de ducha en la pelea cuerpo a cuerpo, como en las armas (bien podría decirse que de los llamados Guerreros que acompañan a Hulk, es el personaje menos atractivo).
          Y es cuando llegamos a Caeira, una fémina perteneciente a los mismos Sombra y quien alberga dentro de sí el poder de los elegidos entre los suyos.  Debido a esta razón, es la guardaespaldas del dictador, pese a que hasta antes de la llegada de Hulk era la persona más poderosa de todo Sakar.  Se podría decir que apenas se conocen esta y el Gigante Esmeralda, nace una atracción entre ambos, pese a ser enemigos; es debido a esta razón que una vez que Caeira entra en razón acerca de la cobardía de su señor, se une al extranjero.
Alguno de los protagonistas según la película.  De izquierda a derecha: Elloe, Hiroim, Korg, Miek
...y un soldado del Rey Rojo. 
           El éxito y gran atractivo de esta miniserie dedicada a uno de los personajes más populares de Marvel, hizo que fuese la única novela gráfica en ser adaptada en formato audiovisual como largometraje animado (puesto que todos los otros que se han hecho hasta la fecha, corresponden a guiones originales y que a lo más se basan libremente en algún cómic famoso y/o clásico).  Hecha con bastante dedicación por sus productores, se trata de un filme adulto estrenado a principios de 2010 directo para el DVD y el blu-ray, de impecable factura.  Teniendo en cuenta la magnitud de la historia en la que se encuentra basada, se tomaron unas cuantas libertades, obviando varias cosas, aunque en general se puede considerar como una excelente versión de la historieta que la inspiró.  Quizás el único detalle que puede ser mencionado, sin quitarle al posible espectador nuevo en potencia  las sorpresas aquí deparadas, puede ser que en vez de ser Silver Surfer el único otro superhéroe conocido que aquí toma relevancia, en este caso lo es Beta Rayos Bill (bueno, ni tan conocido, je), quien también reemplaza a Thor en la historia contada por Korg.
            Asimismo, uno de los mejores episodios de la serie animada Escuadrón de Superhéroes adapta a su manera, “apta para todo público” y con mucho humor, este misma obra.  Esto sucede durante su segunda temporada.
           Como ya se dijo al principio de este texto, debe saberse que inmediatamente después de esta saga, viene Guerra Mundial Hulk, escrita por el mismo Greg Pack, aunque en esta ocasión mayormente dibujada por John Romita Jr.  Este otro título es su secuela, ya que se origina a partir de los eventos finales de Planeta Hulk.  Por supuesto que a la brevedad le dedicaré su post respectivo a este otro título.

                                                   
                                                   Trailer del recomendable filme animado.     

jueves, 15 de diciembre de 2016

Marvel para toda la familia.


     Todo un caso aparte dentro de las múltiples adaptaciones animadas para la televisión de cómics Marvel, viene  a ser The Super Hero Squad Show (2009-2011), conocida en Hispanoamérica como El Escuadrón de Superhéreos, ya que viene a ser la única de estas producciones actuales dirigidas a un público infantil de menor edad que otras del mismo estilo (pues por lo general están pensadas para un auditorio cercano a los diez años de edad, preadolescente y adolescente).  Al respecto se debe tener en cuenta que estamos hablando de un programa infantil tal y como se entiende hoy en día, el cual resulta en muchos sentidos más sofisticado que títulos del pasado como los shows de La Mujer Araña (1979) y Spiderman y sus Sorprendentes Amigos (1981), que como varios de estos casos caían en infantilismos tales como guiones de escasa calidad y personajes unidimensionales, con los típicos mensajes moralistas, entre otros “defectos” habituales de aquellos años.  Puesto que una vez que gracias a la influencia del animé, los gringos por fin asumieron que los cartoon no son algo hecho en exclusiva para los menores de edad, comenzaron a surgir ya a mediados de los ochenta una gama de títulos más complejos, con varias lecturas e intertextualidades que pudiesen ser apreciadas además por gente con criterio formado (desde los recordados Thundercats ochenteros a Gargoyles a principios de los noventa, hasta que luego ya fue habitual mantener en muchas producciones estos patrones de complejidad).
      El programa que hoy nos detiene a su análisis y recomendación, viene a estar dirigido en una primera instancia a pequeños de edad preescolar o un poco mayores, debido a su estética que entra a la vista apenas se está frente a sus personajes: pues estos aparecen dibujados con cuerpo más pequeño que de lo normal y cabeza más grande, más o menos en la misma línea de lo que los japoneses llaman Super Deformed (abreviado como SD); no obstante todo esto no llega a la exageración nipona y además se agregan varios detalles a sus trajes que en muchos casos son calcados a las versiones originales y además tampoco se les quita su aspecto musculoso (incluso los personajes femeninos salen bastante voluptuosas, por cierto). Sin embargo los rasgos de sus rostros se ven suavizados y mantienen cierta “ternura”, que hace que, por ejemplo Wolverine y Hulk (dentro de los más duros del panteón marvelita) inspiren esa misma candidez que en los cómics resulta imposible.
      Luego nos encontramos con la personalidad que se les otorga a todos estos, entre buenos y malos, los que aparecen en muchos casos caricaturizados, aunque sin caer en la ridiculez y el absurdo de antaño.  Pues cada protagonista posee su propia personalidad, sacada obviamente de sus referentes comiqueros, lo cual claramente los diferencia a unos de otros.  De este modo, por nombrar algunos casos, en el bando de los superhéroes Thor mantiene el uso de un lenguaje relativamente arcaico y/o culto, lo que crea una que otra situación hilarante gracias a sus diálogos; mientras que entre los villanos, el Doctor Doom es tan artificioso y resentido como el que ya conocemos, no obstante acá le agregan un muy cómico mal humor, una madre posesiva que le complica la vida y una relación bastante especial con sus dos primeros al mando (Abominación y M.O.D.O.K., quienes en su ineptitud no pueden ser más graciosos y hasta simpáticos).
       Por otro lado, se mantiene un grado de violencia que antes difícilmente hubiésemos visto en series del pasado de este tipo; no obstante acá todo termina en chichones y lamentos, pues sangre no hay y por supuesto, no hay muertos; algo muy en la línea de los clásicos golpes que se daban los Tres Chiflados, si bien todo actualizado y llevado al contexto de las historietas superheroicas, pues los mismos poderes de todos estos dan pie a numerosas batallas cuerpo a cuerpo que terminan con hilarantes efectos.  
        Como ya habrá quedado de manifiesto en las líneas de arriba, el humor es un elemento vital dentro de los guiones de este programa; no obstante este no es usado de manera exagerada, si bien en ocasiones se hace uso de los recursos de tipo escatológico (flatulencias y mocos) y que si bien es algo tan antiguo como el teatro griego, es del gusto de los gringos, como bien puede verse en muchas de sus producciones adultas.
      Con respecto al aspecto argumental, en Escuadrón de Superhéroes resulta bastante valorable el esfuerzo de sus guionistas por crear historias sólidas, que si bien no poseen el melodrama propio de este subgénero, acaparan no solo la atención de los niños, sino que de los adultos fanáticos y que además pueden apreciar en ellas las múltiples referencias que en ellas encontramos (en especial a la cultura popular y a la relacionada con el mismo universo marvelita); de igual manera hay chistes bastantes complejos, como cuando se compara a los político con los villanos. 
       Por otro lado, la dosificación de los aspectos argumentales en la serie, se puede apreciar en la mayoría de sus capítulos (un total de 52) y que resultan ser autoconclusivos, siempre con el enfrentamiento contra algún malhechor; no obstante los guiones, dan también paso a profundizar en la relaciones interpersonales entre los integrantes de este escuadrón y que está compuesto por personas tan variopintas.  
      Con posterioridad al terminar la primera temporada, nos encontramos con una mini saga trabajada en base a dos capítulos seguidos y la cual además terminó con la despedida de uno de sus protagonistas (que no murió, aunque por razones de peso tuvo que abandonar al supergrupo).  Luego este autoexilio dio paso a un inesperado giro en la trama, con este mismo personaje y que originó una trama que se fue desarrollando hasta su clímax al final del programa.   Es así que se puede afirmar que la segunda temporada es mucho más compleja que la anterior y hasta superior en calidad argumental.
     La primera temporada tiene como gran villano a nada menos que el Doctor Doom, quien junto a sus compinches que trabajan para él, vive en su propia ciudad que está al lado de la que habitan los superhéroes. Doom busca reunir unos minerales valiosos llamados fractales, para armar la llamada Espada del Infinito, un objeto de poder inconmensurable que podría llegar a concederle sus más grandes deseos de dominación.  La muy divertida presentación de esta temporada, comienza con la amenaza de Doom, con un posterior despliegue de un montón de otros supercriminales y, por supuesto, de los miembros del Escuadrón y otros más que luego saldrán como invitados en los episodios; siguiendo la línea de la serie, todo esto se encuentra hecho con bastante humor.

Algunos villanos en una escena inolvidable.

      Debe saberse que Ciudad Superhéroe, donde viven los justicieros y también muchos ciudadanos comunes, posee su propio alcalde y el que en su singularidad viene a ser uno de los personajes más carismáticos de todos (de quien nunca llegamos a saber su nombre, pero que usa un traje que oculta su identidad secreta, si bien no posee poderes y además no es muy inteligente que digamos). 
      En la segunda temporada  el relevo del villano máximo pasa ahora al plano cósmico, al centrarse en Thanos y su búsqueda de las Gemas del Infinito para armar su Guantelete del Infinito.  Pues tal como en los cómics, este no tiene secuaces, ya que es lo suficientemente poderoso como para ser el solo un gran peligro para todos; no obstante como se trata de un programa más ligero, el titán da para varias situaciones jocosas inolvidables.  Por supuesto que aparecen otros como él, incluso Doom, quien tiene rencillas personales con Thanos, porque no desea que le quiten su papel como el más malo de todos.   Los créditos de apertura cambian en esta temporada, aunque no solo Thanos sale en ellos, sino que otros ya conocidos malhechores aparte de nuestros queridos superhéroes.
      En lo que viene a ser esta potenciada segunda temporada, se debe destacar una serie de seis episodios seguidos y en los cuales siete personajes son mandados en contra de su voluntad a seis universos paralelos diferentes (en el segundo capítulo de este subarco argumental, dos de ellos son enviados al mismo lugar).  De seguro para muchos estos vienen a estar entre los mejores capítulos de todo el programa. Lo magnífico de todo ello, es que cada capítulo trata acerca de cómics marvelitas y/o personajes, que no habían sido abordados antes en la serie.  Es así que dentro de estas pequeñas perlas, nos encontramos con una muy particular versión del origen del superhéroe alienígena Beta Rayos Bill (entre las grandes creaciones de Walter Simonson para Thor); una versión de otro clásico como puede ser Días del Pasado Futuro de los X-Men; un homenaje a los clásicos del terror marvelitas con el Hombre-Cosa, Drácula y el Hombre-Lobo; la aparición del Chico Luna y su Dinosaurio Diabólico; una adaptación de la saga Planeta Hulk; y una revisión muy singular a la novela gráfica 1602, de la dupla de lujo de Neil Gaiman y Andy Kubert.
    Volviendo a los muy atractivos créditos de apertura de sus dos únicas temporadas (¡¿Por qué no hicieron más si era tan buena?!), estas poseen una canción bastante pegajosa y que calza bastante bien con las imágenes en movimiento que presenta.  Luego de esto, viene el título del capítulo, que siempre está dentro de un recuadro tipo portada de un cómic clásico, homenajeando la mayoría de las veces alguna famosa revista de la Casa de las Ideas.
     Otro detalle a revisar de este show, viene a ser que en ningún momento vemos a los personajes en su identidad civil, llevando siempre sus máscaras, antifaces y/o trajes habituales.  Por otro lado, justo cuando los superhéroes del Escuadrón deben enfrentarse al criminal de turno, sale en pantalla una mini presentación de estos en poses heroicas (algo muy de las animaciones japonesas), con un fragmento de la canción de entrada; lamentablemente esto puede aburrir a un espectador adulto, puesto que ocupa mucho tiempo y se hace repetitivo.
      Si bien aparece un número de superhéroes increíble en el programa, algo que quizás solo ahora gracias a Ultimate Spider-Man ha sido superado (aún emitiéndose en la pantalla chica), el protagonismo recae en un equipo de diez personajes en especial: el Capitán América, Iron Man, Thor, Hulk, Miss Marvel, Silver Surfer, la Bruja Escarlata, Reptil, Wolverine y Falcon (en realidad una mezcla bastante rara de las distintas series marvelitas).  Papeles destacados como personajes invitados tienen el Doctor Extraño y los 4 Fantásticos (en especial la Mole).  En todo caso se pueden nombrar dentro los numerosos superhéroes que aquí salieron, a Pantera Negra, varios X-Men como Tormenta, Cíclope, Jane Gray y el Hombre de Hielo, Hércules y She- Hulk.  En la segunda temporada, sin ser un superhéroe, aunque sí un personaje icónico de las viejas historias infantiles de los 4 Fantásticos, se une el robot H.E.R.B.I.E. al Escuadrón y quien rápidamente se gana acá la simpatía del público, así como el cariño de sus compañeros. 
      No obstante, se echa de menos acá al gran Spider-Man y ni siquiera salen sus famosos villanos, por un problemas de derechos, lo que impidió que pudieran usarlos en el programa; de igual manera habría sido genial, haber contado al menos con otros íconos como Daredevil y Namor.

Uno de los momentos más cómicos de esta gran serie.

domingo, 27 de noviembre de 2016

¡Llegó (por fin) la (verdadera) magia al Universo Cinemático Marvel!



       Solo los intelectualoides que menosprecian el cómic como expresión artística y que pueda tener real valor estético, son capaces de ignorar el legado de Stan Lee como creador de toda una mitología contemporánea, cuando a principios de los sesenta se encargó de darle forma a tantos personajes hoy ya famosos, en lo que vienen a ser las historietas Marvel y sus derivados (series de televisión animadas y de imagen real, películas, figuritas de acción, ropa y todo lo que es posible hacer gracias al uso de sus franquicias).  Pero no solo se trata de haber inventado a todo un panteón de héroes y villanos, que hoy forman parte de algunos de los personajes ficticios más populares en el mundo actual, sino que de historias que en su contenido no dejan de entregarnos más de una reflexión respecto a los temas abordados en ellas.  Pues tal como en las más grandes narraciones literarias de antaño y de hoy, sus guiones han abordado el viaje físico y espiritual de hombres y mujeres: sujetos comunes y corrientes que han pasado a convertirse en gente extraordinaria y no solo por los poderes que han adquirido y los ajustados trajes multicolores que luego deciden usar, sino que debido a las duras pruebas en las que deben luchar contra sus egos y miedos, los verdaderos enemigos a los que deben enfrentar día a día en su continuo rumbo a la realización personal (tal como los seres humanos de carne y hueso…como tú y como yo).
Su primera aparición en los cómics.
     Uno de estos íconos de la llamada novela gráfica viene a ser el Doctor Extraño (o Doctor Strange en su idioma original y como muchos prefieren llamarle), cocreado en 1963 junto al otro dibujante legendario que viene a ser Steve Ditko, el mismísimo que junto al propio Stan nos regaló a ese grande que es Spiderman.   Su génesis no puede ser más interesante: El doctor Stephen Strange era un importante, exitoso y rico neurocirujano, gracias a sus casi milagrosas intervenciones en algunos de los más complejos casos médicos, hasta que en un accidente automovilístico quedó con sus manos inutilizadas y con ello su enorme orgullo sufrió un gran golpe.  Luego de hacer lo posible por recuperar el control de sus extremidades, de modo de volver a ser el mismo hombre de antes, gastó toda su fortuna y tras fracasar en su búsqueda a través de los medios de la ciencia y la tecnología (propios de la visión racional occidental del mundo) se abrió a nuevas posibilidades y así fue cómo dio paso hacia otros caminos (al del misticismo) y con lo cual no solo recuperó el uso de sus manos, sino que se encontró por fin a sí mismo. De este modo pasó a convertirse en el Hechicero Supremo, aunque luego de pasar por todo un periplo que lo convirtió en un hombre nuevo…y en alguien mejor, en una persona distinta al sujeto soberbio y de mente estrecha que era antes de su caída y su posterior ascensión.
       Dentro de las viñetas marvelitas el Dr. Strange ha protagonizado varias series y miniseries propias, aparte de su participación como invitado en las revistas de otros personajes de la Casa de las Ideas.  Debe saberse que su debut fue en la colección antológica Strange Tales y solo después consiguió su cabecera.  Pues no solo es el humano de más grandes poderes sobrenaturales dentro del universo Marvel, sino que se encuentra dentro de los sujetos de mayor poder de estas historietas.  Asimismo fue uno de los miembros fundadores del recordado equipo de superhéroes los Defensores, entre los que se hallaban nada menos que Hulk, Silver Surfer y Namor.  También formó parte de la agrupación de justicieros mágicos llamada Hijos de la Noche, junto al Motorista Fantasma, Morbius y Blade.  De igual manera destacado es su papel en el selecto grupo de los Iluminati, consejo secreto en el que solo se hayan los humanos más inteligentes de la Tierra, que aparte de él vienen a ser Mister Fantástico (de los 4 Fantásticos), Pantera Negra, el Profesor X (de los X-Men), Namor y Iron Man y unos pocos más.  También ha sido decisiva su intervención en eventos y sagas de gran magnitud como Guerra Civil y Planeta Hulk, como en la más recientes Guerra Secreta (de tan solo el año pasado).
      Pese a no ser tan célebre como otras creaciones de Stan Lee (lo que en todo caso ha cambiado este año, gracias al recién estrenado filme hollywoodense dedicado a su figura y que ha sido lo que me ha inspirado a escribir estas líneas) su imagen ha sido lo suficientemente potente como para trascender aún más allá de lo arriba mencionado.   Pues en lo que respecta a la  rivalidad entre Marvel y DC a lo largo de varias décadas, es habitual encontrarnos con personajes entre una editorial y otra que copian, homenajean o satirizan a los de su distinguida competencia; es así que tras los acontecimientos de la saga de Millenium de 1988, apareció el humano evolucionado como Extraño…quien es igualito al Hechicero Supremo (salvo pequeños detalles, claro).  Pocos años después, en 1996 tras los eventos de la histórica confrontación de Marvel v/s DC y que dio paso al Universo Amalgam que combinaba ambas empresas, nació el superhéroe místico Doctor Strangefate, una mezcla del Doctor Strange y el Doctor Fate de DC; pues este vino a ser el personaje más poderoso de dicho universo y fue fundamental para los sucesos de todo lo concerniente a ello.
     Antes de la realización de su millonaria cinta hoy exhibiéndose en cines, el Doctor Extraño tuvo una bizarra y olvidada película hecha para la televisión de imagen real de 1978.  Si bien salió en cartoons como Spiderman y sus Asombrosos Amigos, X-Men y Spiderman: La Serie Animada (estas dos últimas de los noventa y sin duda unas de las mejores adaptaciones para la pantalla chica de algún cómic del género), su participación más destacada ha sido en Escuadrón de Superhéroes y Ultimate Spiderman ( y aún emitiéndose). Según sea la orientación del programa animado, lo hemos podido ver infantilizado o en tono más serio.
     Mención aparte merece la película hecha en un tono por completo serio para la venta directa, de 2007, animada y que cuenta los orígenes del personaje de una manera bastante bien realizada, ya sea en lo técnico, como en lo artístico.  Destacan sus diseños entre personajes, monstruos y ambientes, además de una potente música orquestal a cargo de Guy Michelmore.  Bastante recomendable para quien se interese por el personaje y Marvel en general, corresponde a una serie de películas que hizo la empresa sobre sus personajes en aquellos años (encontrando otras dedicadas a los Vengadores, Iron Man y Hulk).


     Y es ahora cuando llegamos al largometraje que en estos momentos tiene posesionado al Hechicero Supremo como superhéroe del momento.
     Antes de que el Doctor Extraño nos mostrara otro tipo de justicia, o sea, ya no en el campo de la ciencia ficción, Thor se hizo presente como un ser superior perteneciente a un mundo por completo distinto al nuestro.  Si bien el rubio asgardiano tiene relación con la mitología nórdica (elemento bastante abordado en sus cómics), las películas han trabajado dicha cercanía con los mitos, como si en realidad se tratara de una raza extradimensional, con la capacidad de manejar una ciencia tan avanzada que a los ojos de los simples mortales todo pareciera magia.  De este modo las maravillas venidas de Thor, Loki, Odin y otros, tal como ha sido manejado hasta la fecha en el Universo Cinemático Marvel, no es de naturaleza sobrenatural…Por lo tanto viene a ser esta cinta del Doctor Extraño, la primera vez en la que nos encontramos con la presencia del elemento mágico, dentro de esta series de películas (pues siendo más justos, ya el año pasado a través de la serie de televisión de Daredevil, se usó por primera vez en el UCM lo sobrenatural, aunque ello fue en este otro medio).
      El largometraje en cuestión cuenta la los inicios del Doctor Extraño, tal y como lo hizo la mencionada película animada de 2007 y lo hace más que bien, pudiéndose afirmar que podría estar entre las mejores entregas de este ciclo.  Su metraje se detiene de manera muy adulta en retratarnos a un Stephen Strange tan ególatra, que ha sido capaz de renunciar al amor y para quien sus logros médicos son solo un medio para alimentar su vanagloria, que no su amor a la vida que se supone protege todo profesional como él.  Por esta misma razón cuando sufre el desastre que lo lleva a buscar la cura a su cuerpo (y que al final le trae en realidad la sanación de su alma), su miseria es retratada con gran impacto para el público, pues queda de manifiesto que se trata de un hombre solo y que para ser sinceros nunca fue feliz.  Es entonces que llega hasta Nepal, lugar que contrasta por completo con el mundo moderno y lujoso en el que hasta ahora se desenvolvió, donde sin esperárselo se cruza con un grupo de místicos que lo acogen; y por supuesto esto resulta ser por conocimientos y disciplinas que antes negó, lo que sin embargo le permite conseguir la verdadera realización personal.
     Una vez dentro del santuario liderado por el Anciano (o Ancestral como es llamado en la versión latinoamericana), Stephen se entera de que hay fuerza siniestras que buscan entrar a nuestro mundo y dominarlo, razón por la cual él y sus nuevos amigos y aliados deben defendernos, ya que son los únicos capaces como para hacerles frente a estas criaturas (en un parlamento, se deja claro que entre tanto los Vengadores se enfrentan a otro tipo de enemigos, ya que el Capitán América y compañía solo pueden contra entidades de físicas).  No obstante lo que luego llega a saber el antiguo doctor, es que su rol dentro de todo esto es estar en la primera fila, dentro de los que se oponen a tales monstruosidades.   El principal enemigo al que deben hacer frente, viene a ser un antiguo discípulo del Anciano, interpretado magistralmente por Mads Mikkelsen (a quien vimos brillando como Hanibal Lecter, en la llorada serie de televisión sobre el psicópata caníbal).  No obstante detrás de este se haya un  ser aún más siniestro y de poderes inconmensurables, Dormammu, a quien sirve el traidor (y quien es además uno de los grandes enemigos del Doctor Extraño en los cómics).  
      El renacido Doctor Extraño queda representado como un hombre que siempre estuvo destinado a ser un sanador, aunque no uno de la carne, sino que del espíritu.  En este sentido verlo ya con su traje puesto, incluyendo la valiosa joya mágica del Ojo de Agamoto sobre su pecho, realizando sus sortilegios con bellas imágenes tipo mandalas de luz en el aire, resulta ser sin dudas todo un obsequio al público friki (y de seguro, con el mejor traje de un superhéroe encarnado en un filme multimillonario, tal y como es en las historietas…No como esos trajes “realistas” de los numerosas entregas de los X-Men).
     Tal como es habitual en los blockbusters marvelitas, el papel principal corrió a cargo de un actor de renombre, si bien conocido más por el público ñoño, que por las grandes audiencias: el inglés Benedict Cumberbatch (quien se hizo conocido gracias a su desempeño como Sherlock Holmes, en la más actual serie de la BBC sobre el personaje de Conan Doyle).  Calcado al superhéroe marvelita (en especial una vez que aparece con su típica barba), el cambio por el que pasa este de ser alguien soberbio, a alguien derrotado y luego a un hombre ya centrado y con espíritu honorable, se refuerza en su actuación gracias a su imponente figura y grave voz.  Su talento también se hace evidente en los momentos de humor, de los que sale muy bien parado, a la par de las escenas más dramáticas que demuestran tanto virtuosismo.


     La tercera gran estrella con la que contamos en este filme, viene a ser la también británica Tilda Swinton (inolvidable su rol como la Bruja Blanca en las adaptaciones de Las Crónicas de Narnia, por solo mencionar algunos de sus muchos papeles) y quien acá hace del Anciano.  Debe saberse que en el cómic este sabio es de sexo masculino, por lo que la intervención de la Swinton viene a ser otro de esos significativos cambios que encontramos en las versiones cinematográficas de nuestras historietas favoritas (si no basta con recordar a los Kingpin y Deadshot negros de las correspondientes películas de Daredevil y El Escuadrón Suicida…cuando en realidad en las viñetas son caucásicos).  Pues camaleónica como ella sola, la actriz logra otorgarle ese aire de misterio y sapiencia, a un personaje que en pantalla se ve como alguien que pese a estar del lado del bien, ya no parece humano, con tanto poder y secretos que guarda dentro de sí.
     En lo que concierne a los villanos de la historia, respecto a Dormammu, este solo se ve al final de la película; no obstante su imagen decepciona un poco, pues no se ve tal y como puede ser reconocido en los cómics (con una cabeza llameante).  Sin embargo, todo esto puede ser considerado como la antesala a su posterior intervención en futuras entregas, cuando salga con todo su poder expresado.  Por otro lado, además del malvado Kaecilius (el personaje interpretado por Mikkelsen), en la escena de regalo de los créditos finales, se revela la conversión a criminal de uno de los secundarios más carismáticos de la historia y que en realidad corresponde a uno de los mayores contrincantes del Hechicero Supremo.
     No se puede dejar de lado la dirección de un verdadero “Maestro del Horror” detrás de las cámaras, tal como lo viene a ser Scott Derrickson, quien tal como en sus filmes de completo autoría, como las recomendables y aterradoras El Exorcismo de Emily Rose y Siniestro, participó también en el guión.  Pues su experiencia en el mundo sobrenatural visto a través de los ojos de Hollywood, fue quizás el primer motivo para que Marvel lo fichara; no obstante pese a lo que se esperaba de su anterior filmografía, en cuanto a entregarnos en esta ocasión una buena dosis de monstruosidades, gore y espantos, Derrickson lo que sí usó de su anterior experiencia cinematográfica fue su preocupación por la estética cuidada.  De este modo nos encontramos con una cinta preciosa visualmente, con unos efectos especiales que aún siguen maravillándonos, vestuarios impresionantes y una escenografía propia del mejor cine (que el comercial de igual modo puede ser artístico).  A esto se le suma una bella banda sonora realizada por Michael Guiachino, ya todo un experto en componer para el cine de género.  Todo esto nos da sin dudas la ilusión, de que ciertamente existen realidades que nos están vetadas a los no iniciados.
    Por último, el esperado cameo de Stan Lee no podía faltar y no podía ser más cómico, pese a su brevedad.  Por otro lado, atentos a la escena inserta dentro de los créditos,  un verdadero anticipo a lo que se nos viene con este Universo Cinemático Marvel.

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