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martes, 9 de junio de 2026

Adiós, por ahora, al Doctor (II)

 

    Acá termino mi revisión personal de la última temporada, a la fecha del Doctor Who de la era Moderna.

5. La Historia y el Motor
 
    En una peluquería en África (increíble que uno llega, casi por pura ignorancia, considerar a todo el continente como a un solo país) los clientes que ya se conocen hace bastante tiempo entre sí, así también como al mismísimo experto que los atiende, se entretienen contando historias fabulosas.  Estas, como público que somos, llegamos a verla animadas con gran belleza; luego, incluso la gente que se encuentra en ese lugar puede apreciar tal espectáculo.  Pero resulta que este antiguo acto de narrar, no solo es para pasar el rato, sino que se ha vuelto algo que obliga a los clientes a quedarse allí.  Hasta que aparece nuestro buen Doctor y los ayuda; evento en el que también participará Belinda, aunque esta vez cada uno llegará por separado.
   Otro precioso capítulo, que se tomará de un famoso mito africano, el cual ya ha inspirado otras grandes historias de ficción actuales (o más bien del siglo pasado) como ya sucedió con el mismísimo Neil Gaiman (en sus novelas Dioses Americanos y Los Hijos de Anansi) y la recordada serie de animación gringa Gárgolas.
 
6. El Concurso Musical Interestelar
 
      En lo que va de esta temporada, cada entrega no puede ser más magnífica y llena de maravillas...
     Los dos viajeros llegan al futuro lejano, y se encontrarán dentro de una gigantesca estación espacial, en la que se realiza un popular certamen musical; esta última incluye numerosas especies de un montón de mundos.  Ante tan increíble espectáculo, Belinda y el Doctor deciden quedarse con el objetivo de disfrutarlo; y solo después seguir con su propósito original de regresar a su hogar y a su tiempo a la actual companion.  Es entonces que, justo en su primera (y única) aventura juntos por puro placer, se complica todo: pues intervienen un par de terroristas y con una agenda genocida a cuestas.
   Hace rato que no veíamos al Doctor enojado (al menos desde la época del Undécimo Doctor, que yo recuerde) y, por lo mismo, ser testigos del cambio sufrido por esta juguetona regeneración del Señor del Tiempo, llega a ser impresionante. Por lo mismo, la preocupación de Belinda sobrecoge, así como su confesión acerca de cuánto ha llegado a apreciar al alienígena.
    Dentro de los tantos elementos destacables de este gran capítulo, tenemos a un villano que, pese a ser de lo más "normal", si lo comparamos con los grandes enemigos del protagonista, no puede ser más detestable por su odio y egoísmo.  Asimismo, como contrapartida a lo anterior, el discurso de amor y respeto por la diversidad, logra estremecernos y eso sin llegar al wokismo del cual ha abusado tantas veces este show.  Respecto a esto último, la cualidad de la ciencia ficción para extrapolar la realidad y conseguir llevarnos a la reflexión, así como hacernos creer que es posible lograr un mundo mejor (como en Star Trek), es algo que podemos encontrar en este tremendo episodio.
    Atentos al genial epílogo, que nos trae de vuelta a una villana de la Época Clásica del show, que muchos no sabíamos de su existencia, cuya revelación será importante para el cierre de la temporada y de esta era del Décimoquinto Doctor.
 

 
7. El Mundo de los Deseos
 
    Todo el mundo ha despertado en una realidad alterada, una en la cual el Doctor y Belinda no solo son marido y mujer, si no que, más encima, tienen una hija.  Por otro lado, en ella el mismo chico que hace un tiempo atrás traicionó a Ruby. es la persona más importante.  Por otro lado, UNIT, el actual organismo que protege al planeta de las amenazas extraterrestres y de calañas similares, ahora es un mero adorno; asimismo, algunos de sus agentes llevan vidas aburridas y ordinarias.  Pero solo una persona recuerda parte de su verdadera vida y esta hará lo que sea para que todo vuelva a la normalidad.
    Una tremenda entrega en la que la villana, ya hecho pública su identidad, le agrega varios momentos de divertimento a esta pieza y que culminará en el próximo episodio.
    En esta temporada, por primera vez, teníamos a ambos protagonistas "de color" y ahora se suma a ambos una villana, también de aspecto indio; no obstante, esto último, por muy woke que sea, atiende a un interesante detalle acerca del origen ochentero de esta.  Ahora bien, esta es la segunda vez que "transforman" a un rival del Doctor en alguien con estos rasgos, que en las temporadas de la Doctora el Maestro era un guapo indio.
   Asimismo, uno de los mejores personajes inclusivos del show, la capaz agente con espina bífida de UNIT, no vive el mundo de ensueño de sus compañeros y ese es un detalle muy interesante.  Y es que ella, junto a otros discapacitados, pasa sus días en una especie de campamento para refugiados, lo que le otorga a la trama un cariz de antiutopía.
   El guión nos habla, de manera indirecta, acerca de la autenticidad versus la intolerancia (siendo notable ver a nuestro Doctor viviendo una existencia heteronormada, cuando en esta encarnación es gay; agregado a ello, no olvidar las reacciones negativas, que provoca en los demás cuando sale a flote su verdadera identidad.
 
9.  La Guerra de las Realidades.
 
   Los problemas que ha traído la Rani han llevado a nuestros héroes a una encrucijada, que implica conseguir que todos recuperen sus viejos recuerdos, porque es la única manera de evitar que todo empeore.  Yes que la villana, loca como muchos de los enemigos más atroces del Doctor, quiere traer de vuelta a un mal que se supone es peor que ella misma.
   Cada uno de los personajes tendrá que poner mucho de su parte para evitar - otra vez - un nuevo Apocalipsis, lo que le otorga a este cierre un verdadero carácter coral.  Dentro de ello, desde el capítulo anterior, destaca el rol de nuestra querida Ruby, cuya dedicación es mucho más activa que la de una ahora "aseñorada" Belinda (bueno, la verdad es que no es culpa de esta última haber cambiado tanto).  Asimismo, hay que resaltar el regreso de esa olvidada companion del último especial de Navidad, cuya ayuda es otro de los pilares en los que se cimentará la victoria.
   Cabe mencionar que tras ganar nuestros justicieros, la historia sigue mucho más allá de lo esperado y es que el Doctor tendrá que resolver un último entuerto. Mientras sucede lo anterior, una sorpresa digna del mejor fanservice: Recibe la visita de una de sus antiguas identidades.
   A mi humilde parecer, es el más débil final de temporada, aunque no "malo"; solo que me parece enredoso y con unas cuantas soluciones y giros facilistas.  A lo anterior, se le deben agregar dos errores de continuidad: En primer lugar, la presencia de una hija "biológica" del Doctor y que lo lleva a realizar su último viaje como esta encarnación... ¡Olvidando por completo que tuvo otra, en una de sus anteriores regeneraciones! Y, segundo, la reiterada aparición de su nieta, personaje perteneciente a la primera temporada de la Época Clásica, ya anciana y que, al parecer, es interpretada por la misma actriz de aquel entonces... Cuando uno espera la revelación acerca de cómo fue posible su retorno, así como qué función cumple dentro de esta historia actual, nada sucede al respecto (claro que algo podemos llegar a deducir sobre sus intervenciones, aunque eso no le quita importancia al hecho de esta falta).
   Por último, gratas sorpresas son el rostro y el nuevo cuerpo que adquiere nuestro querido Doctor en los últimos segundos … ¿Acaso otro fanservice, para contentar hasta a quienes detestaron estas dos últimas temporadas?
 
Palabras sobre el (casi) final de la era de la asociación BBC-Disney
 
   Como ya lo he dicho más de una vez: Me gustó mucho el Decimoquinto Doctor y no me aburrí nunca con sus aventuras; de hecho, las encuentro MAGNÍFICAS y muy originales.  Sus dos temporadas poseen capítulos de antología y no encuentro que alguno sobre.  Sus efectos mejoraron considerablemente, lo que permitió que el sentido de maravilla fuese más efectivo.
    En cuanto a nuestro Doctor moreno y queer, a mi parecer es por completo adorable y al nivel de la versión de Matt Smith (aunque mi favorito sigue siendo el de Peter Capaldi).  Y en cuanto a sus ataques de llanto, pues lo hizo harto y seguido al comienzo de su última temporada, que luego se volvió algo más "duro".
    Me gustó bastante su actual companion, Belinda, mucho más racional que otras de esta etapa Moderna; más madura, incluso más crítica por las circunstancias en las que se une al Señor del Tiempo... Cuando se da cuenta de que su protector es alguien magnífico y reconoce que ha llegado a quererlo, me emocionó.  Ojalá volvamos a saber de ella a futuro, así como también podamos volver a disfrutar de la presencia de Ruby (mi predilecta entre las dos).   Aunque hasta ahora solo las companions de Décimo Doctor han reaparecido en sus posteriores encarnaciones.
   Se suponía que Ncuti Gatwa, el Decimoquinto Doctor, iba a estar en el show una temporada más (sin olvidar que estas fueron muy breves); pero el actor, por razones que no manejo muy bien, no estaba contento con lo que hacía y "abandonó" en malos términos el programa.  Algo muy parecido a lo que sucedió con el ya veterano Christopher Eccleston, luego de asumir el rol del Noveno Doctor (justo al comienzo de la época moderna del personaje); así que dudo que lo podamos volver a ver repitiendo su rol en el futuro.  Una verdadera lástima.
    Un detalle que no se me puede olvidar, eché mucho de menos a los villanos más populares y característicos del programa.  Y es que me quedé con las ganas de ver a esta encarnación luchando en contra de los Daleks, Cibermen, Sontarans e incluso los Ángeles Llorones.  Quizás fue la ausencia de estos lo que agregó malestar entre quienes se sintieron estafados con esta etapa (claro que con tan pocos capítulos se perdieron oportunidades como estas, si bien se rescataron personajes que habían quedado en el olvido como la misma Rani).
    No tendremos Doctor Who hasta Navidad de este año y la temporada que hoy termino de comentar es del año pasado.  Mientras tanto, tenemos la miniserie/spin-off The War between the Land and the Sea, centrada en UNIT y, por lo tanto, la que nos permite disfrutar de sus personajes a los cuales ya hace rato les tenemos aprecio (que lo más probable me la vea pronto).
   Por último, gracias, Ncuti Gatwa y Russel T. Davies, por estas inolvidables temporadas.  Lamento que no hayan sido del gusto de todos y que no hayan durado más.


martes, 14 de noviembre de 2023

Las vueltas de la vida.


      En el pasado (no muy atrás en el tiempo, claro), las series de televisión tenían un montón de episodios por temporada (sobre veinte, la verdad) y año tras años solo pasaban cerca de doce meses entre una temporada y otra.  En cambio, hoy en día, no solo es la costumbre hacer estas tandas con menos capítulos (a veces "míseros" seis por entrega), sino que pueden pasar dos años e incluso más... La justificación para lo anterior es que los costes de producción hoy en día son más caros y ello permite ocupar mejor el dinero en los pocos episodios, con mejores exteriores, sets, efectos especiales y contratando a estrellas de renombre (como premiados y populares estrellas de cine) ¡Y para qué haberles de la tendencia de contar una sola historia, a lo largo de esa misma "breve" temporada! Justo lo anterior, deja de lado la posibilidad de desarrollar una nueva aventura semana a semana (dejando de lado los capítulos dobles, claro).  Y lo peor de todo, al menos para mí y aunque parezca ridículo, viene a ser la tendencia de prescindir de los hermosos títulos de apertura y que tanto identifican a un programa de otro.
    Justamente el show que nos reúne hoy cumple con todos los factores arriba mencionados, siendo más encima uno de los mejores títulos actualmente en pantalla.  Asimismo, multipremiado y que se ha vuelto todo un referente dentro de la cultura popular. Les estoy hablando de El Cuento de la Criada, que el año pasado estrenó por fin su quinta temporada y que tan solo hace poco me di el gusto de ver.
    La serie basada en la novela homónima de Margaret Atwood (una impactante antiutopía feminista, acerca de un Estados Unidos reconvertido en un totalitarismo teocrático fundamentalista y puritano, en un futuro cercano), había tenido un claro bajón argumental, al hacer que su protagonista por fin lograra escapar de las garras de Gilead, regresando con casi toda su familia (menos con su hija mayor, aún atrapada en ese otro mundo lleno de horrores).   Fue así que al tener a June ahora en Canadá, supuestamente segura, se perdió buena parte de su atractivo y de ese modo era necesario encantar de nuevo a la audiencia con nuevos giros dramáticos (algo que no se trabajó mucho ese año).  Menos mal que para esta última tanda de episodios, tuvieron tiempo de sobra para organizar todo mejor y así contarnos una continuación lo suficientemente fascinante para este drama de ciencia ficción... ¡Y vaya que lo lograron!
     June Osborne, el personaje principal o al menos quién le da el nombre a esta obra (pues, la verdad, este es un drama coral compuesto de varios personajes maravillosos y que se roban la pantalla unos a otros), ha quedado marcada como nunca por sus violentos actos, tras su ultimo regreso a la llamada Tierra de Nadie (la frontera entre Gilead y Canadá).  Esta mujer de hierro, sensible y a quien es imposible no admirar, comienza un descenso inesperado a la locura y al odio, demostrándonos con ello, cómo la oscuridad puede ensuciamos el alma lo suficiente, si no somos capaces de superar lo peor de nosotros mismos.  Por lo tanto, una vez que pise fondo la heroína en decadencia, su labor será recuperarse tanto como para volver a ser el faro de luz, que otrora fue para tanta gente y, por último, volver a ser ella misma.


    Por otro lado, tenemos a Serena Joy, atrapada en una democracia a la que tanto aprecia como teme.  Se ha vuelto alguien muy valioso para ambos bandos, aunque decidir qué bando abrazará también es algo muy difícil.  Ella es la otra cara de la moneda de esta obra y en buena medida un personaje que está a la altura de June.  El camino difícil que tiene ahora esta otra mujer, a la que durante un buen tiempo llegamos a despreciar sin dudarlo, es tan escabroso, que al final logra ganarse nuestra simpatía.  Por otro lado, así como June pasa por su periodo de decadencia, la viuda de Fred empieza su propio periplo para volverse una persona mejor. Y, quizás, lo más impactante en lo que concierne a esta segunda mujer, a la que hemos visto pasar por tanto a lo largo de estos años, viene a ser cómo su vida termina ligada a la de June de la manera más dramática (la prometedora escena final de la temporada nos dice mucho y, por otro lado, nos ejemplifica una vez más que hay esperanza en medio de tanta tragedia).
     Mucho sucede durante la quinta temporada, DEMASIADO y los momentos intensos e inolvidables (que nos sobrecogerán el alma), se suceden uno tras otro.  Entre los personajes que ya queremos hace rato y junto a quienes hemos recorrido este doloroso camino hacia la recuperación de la libertad social y personal, la buena de Janine sigue dándonos que hablar.  Por otro lado, su otro lado de la moneda, Tía Lydia, también continúa conmoviéndonos y demostrándonos que hay matices, ya que las cosas y las personas son mucho más complejas de lo que creemos; debido a lo anterior, imposible no sentir aprecio por esta fanática de Gilead y quien cree que efectivamente está haciendo un servicio a los demás, a la humanidad y en especial a sus chicas.  Por último, tal como pasa con June y Serena, Janine y Tía Lydia se complementan de una manera fabulosa; pues sus destinos también están unidos y bien se observa en cada una la huella que ha dejado la otra.
    Las cuatro mujeres recién mencionadas, han crecido mucho desde que comenzó el show.  Dos de ellas están en Canadá, viven muy cerca la una de la otra y las otras dos se encuentran en Gilead.  Ninguna la tiene fácil y ver cómo se las apañan para sobrevivir a lo difíciles que son sus vidas, es uno de los mayores alicientes de este espectáculo.
    De la por igual admirable Emily, solo sabemos en el primer capítulo y no más porque se menciona cuál es su actual paradero; con posterioridad no aparece en toda la temporada.  Ojalá vuelva en la siguiente, la última, que se le echó de menos y eso que tuvimos mucho para gozar ese/este año.  En cuanto a las otras muy buenas amigas de June, Moira y Rita, esta vez solo cumplieron roles de comparsa y se desperdiciaron sus capacidades; supongo, en parte para sacarle provecho a todo lo otro que pasaba a su alrededor, y también porque con solo diez episodios tantos personajes no pueden poseer el mismo desarrollo.
    A diferencia de las anteriores, sí tuvimos mucho de los roles masculinos como Nick y Joseph, el primero (tal vez) más que nunca y el segundo volviéndose un sujeto todavía más enigmático y, pese a todo, simpático a nuestros ojos.  En cuanto al marido de June, bien fue opacado por los otros dos.  Bueno, también tenemos a otro secundario que ha destacado bastante: el representante del gobierno gringo, Mark Tuello, un gran aliado para June e incluso para Serena y quien representa los manejos ocultos de la política, que se mueven en espacios tan claroscuros.
      Dejo un espacio aparte para el muy desagradable comandante Putnam y su mujer, los cuales tienen momentos increíbles en esta temporada.  Es más, ambos nos regalan al menos tres de las escenas más impactantes del quinto año.  Maldad, corrupción, misericordia, justicia y soledad son palabras que se me vienen a la mente, cuando pienso en estos personajes secundarios que también llevan años con nosotros y que siguen tan sólidos como siempre.
     Tengo un par de cosas que comentarles antes de despedirme: Primero, creo que solo ahora me doy cuenta que la teocracia de Gilead, si bien está inspirada en la Biblia, solo se basa en el Antiguo Testamento y, por lo mismo, no cuenta con una base cristiana.  Todo esto es importante, para comprender mejor la justificación detrás de las atrocidades de ese gobierno, puesto que en ningún momento podemos encontrar entre sus dogmas los valores cristianos y tampoco sus ritos.  Por lo mismo, la figura de la mujer está tan desvalorizada, puesto que es Jesús quien las trata con igualdad en el texto bíblico y deja de lado los aspectos más tradicionales y patriarcales que los poderosos de Gilead han llevado a los últimos extremos. Segundo, Elizabeth Moss, la galardonada actriz a cargo de June, no solo oficia de productora de este magnífico programa, sino que vuelve a ponerse detrás de las cámaras y lo hace muy bien con esta labor en los sus primeros episodios; a ver qué nos depara el futuro. dentro de este otro aspecto en su carrera artística, que bien podría llegar a dirigir hasta grandes películas para el cine.

 

sábado, 30 de abril de 2022

Películas olvidadas sobre obras de Stephen King y que merecen ser redescubiertas 9: The Running Man


I. La novela.
 
   Entre finales de los setenta y los últimos años de la década siguiente, Stephen King publicó 5 novelas con el pseudónimo de Richard Bachman.  Hizo esto cuando ya era famoso y de lo más bien podría haber aprovechado su nombre ya popular, para sacar más ganancia de ello; sin embargo, detrás de tal decisión había 3 razones de peso interesantes: En primer lugar, las 4 primeras de ellas abordaban temáticas con las cuáles no estaba ligado públicamente por entonces, el drama realista y la ciencia ficción de tipo antiutópica.  Y es que como autor de terror (duro y sobrenatural) le iba bastante bien y por eso mismo sus propios editores, le "recomendaron" no salirse del encasillamiento en el que se encontraba.  En segundo lugar, se trataba de textos escritos en su juventud, cuando era un artista que debía afinar su trabajo, aunque, para ser sincero, ya en esos años su talento era evidente y, de seguro, algo debe haber arreglado dichos títulos antes de mandarlos a la imprenta; por lo tanto, era mejor no arriesgarse con una mala crítica, en el caso de que no le fuera bien con estos libros más alternativos ¿No? En tercer y último lugar, según le dijeron sus "preocupados" editores, podía saturar el mercado con tantas obras de su autoría, salidas al mercado en poco tiempo; puesto que en aquella época la industria de los best sellers, funcionaba distinta a hoy en día y si bien alguien como el Tío Steve podía darse ese gusto de sacar sus "libritos" bajo el anonimato, todavía le faltaba un resto, para que fuese la estrella que hoy en día puede hacer prácticamente lo que quiera (en materia de hacerse notar literaria y públicamente hablando, claro), sin darle explicaciones a nadie.
    Aparecida en 1982, corresponde a la segunda novela de King perteneciente al subgénero de la antiutopía.  No obstante, este libro es algo más futurista que el anterior y en ese sentido, su creador en muchos aspectos nos entrega un mundo opresivo y dispar, pesadillesco, con el cual se adelantó a varios temas que hoy en día son recurrentes: como el endiosamiento de la televisión chatarra y la publicidad, así como la presencia de los reality shows (término no acuñado todavía), como una manera morbosa de escapismo.
    Sin hacer mayores spoilers, para que los eventuales futuros lectores puedan disfrutar a sus anchas de esta novela, me atreveré a contar que trata sobre un hombre, que se ve obligado a participar de un concurso y que lo más probable le costará la vida, debido a las pruebas que debe pasar en su desarrollo; no obstante, ya sea ganando o perdiendo, le permitirá obtener el dinero para salvar a su familia de la bancarrota.
    El libro, que se lee con mucho divertimento por parte de su público, es tal como sucede con el resto de las obras con estas características, una historia de denuncia social. Así nos encontramos con la explotación de las grandes empresas y de las autoridades en general, de los individuos comunes y corrientes, que se vuelven esclavos y carne de cañón del sistema.  Por otro lado, se trata de una reflexión sobre el papel de la violencia en nuestras vidas y del valor que tiene el ser humano en un mundo desnaturalizado, en el que se ha perdido el respeto por la dignidad de los otros y hasta por uno mismo (en este último caso, en cuánto a qué estamos dispuestos a hacer para conseguir lo que queremos, incluso por amor).
    Este trabajo kingniano fue titulado en nuestra lengua con el nombre de El Fugitivo (título para nada alejado de su contenido).  Lo gracioso, es que en su primera edición lo sacó Martínez Roca dentro de su colección Gran Super Terror, aunque con una portada hermosa y con mucha publicidad.

 
2. La película.
 
    Dirigida por Paul Michael Glazer, quien fuera uno de los dos protagonistas de la recordada serie de televisión Starky & Hutch, se estrenó en 1987.  Teniendo de actor principal a la estrella de los filmes de acción Arnold Schwarzenegger, en su segunda incursión en el género de ciencia ficción (tras su majestuoso debut con Terminator, donde hacía de villano), se trata de una muy divertida cinta menor y que hoy en día es poco conocida, entre la tremenda filmografía de este artista.  Aunque el histrión principal nunca ha sido un gran maestro de la actuación, con los años ha mejorado sus dotes al respecto, aunque cuando participó en este título, aún le quedaba mucho como para hacer un papel convincente en los diálogos y la expresión facial; sin embargo, nadie puede negar su enorme carisma y eso fue lo que al final nos conquistó, a tantos que crecimos viendo sus varios trabajos.
    The Running Man, llamada en España como El Perseguido y en Latinoamérica bajo el nombre de El Sobreviviente y Carrera Mortal (aunque en Chilito simplemente se llamó Running Man), se trata de una versión muy libre del libro del "Rey del Terror", si bien rescata varias ideas de sus páginas.  En este sentido, la película toma la idea de un hombre inocente, que participa del concurso mortal que es el mayor elemento característico de su trama; pero en esta ocasión se trata de un sujeto, que es obligado a entrar en este y que ya no es el tipo "común y corriente" del texto literario, sino que corresponde a un ex militar experto.  Este cambio radical, en lo que se refiere a la identidad del protagonista es, sin duda, para lucir a su estrella en lo que a escenas adrenalínicas se refiere.
    Realizada como una cinta muy de su época, con héroes y villanos unidimensionales, para responder a los cánones hollywoodenses de aquel entonces, tiene en papeles secundarios nada menos que a dos actores de minorías étnicas de Gringolandia: un afroamericano y una hispana, detalle no menor, que nos muestra un Estados Unidos heterogéneo, como en verdad siempre ha sido y que para haber sido realizada en pleno gobierno nacionalista de Reagan, le otorga este valioso protagonismo a tales comunidades (en todo caso, la ciencia ficción siempre ha sido adelantada en muchos aspectos y ya esa misma década, Orson Scott Card con El Juego de Ender, nos mostró una futura Tierra llena de diversidad racial).  Es así como acá encontramos al morenazo Japhet Kotto (uno de los tripulantes de la Nostromo, la recordada nave de la cinta original de Alien) y a María Conchita Alonso, actriz y cantante, que en la década siguiente volvería a la ciencia ficción con la mucho más atractiva Depredador 2.
    El villano está estupendo, siendo lejos el mejor personaje de la película, lo que además nos otorga la mejor actuación de todo el metraje.  Respecto a este, el casi todopoderoso animador del show de caza humana y al que se ven sometidos los héroes, es una magnífica caricatura de los nefastos ídolos gringos populistas: ya sean políticos, pastores evangélicos y figuras mediáticas varias, que hacen uso de una personalidad magnética, para manipular a las estúpidas masas y usufructuar de ellas. Por algo, el actor que encarnó a este bellaco recibió elogios en su momento (Richard Dawson).
    Con momentos de humor y varios personajes bizarros de antología (estos ubicados entre los cazadores que persiguen a Schwarzenegger y compañía), la escena final entre autoparódica y y tan gringa, nos dan una obra que debe ser rescatada para las nuevas generaciones.
    Por último, cabe mencionar que cuando llegó a los cines esta pieza, nadie sabía que Richard Bachman era Stephen King y capaz que hasta los productores tampoco. Asimismo, esta fue una de las primeras cintas en incorporar gráficos de CGI en sus créditos, bastante rústicos viéndolos hoy en día, aunque en su momento fueron todo un avance.  De igual manera, debemos destacar su banda sonora electrónica, a cargo de Harold Faltermeyer, pionero en este tipo de composiciones y que realizó un precioso tema central para el filme.


                                                                              Tráiler

domingo, 29 de agosto de 2021

El camino de las tribulaciones.


       El año pasado, el primero de esta espantosa pandemia que pareciera que ya está por terminar o controlarse, mientras que otras veces su panorama nos parece incierto, entre otras cosas no tuvimos con nosotros nuevos episodios de uno de los mejores shows televisivos actuales: El Cuento de la Criada.  Basada en la novela homónima de Margareth Atwood, un espantoso y a la vez emotivo drama distópico ambientado en un futuro cercano, donde una catástrofe mundial ha llevado a convertir buena parte del territorio estadounidense en un totalitarismo religioso fundamentalista y donde las mujeres son las que tienen menos derechos.  Llevada esta premisa con gran talento por parte de sus responsables, que la misma autora oficia de consejera (estamos hablando de una de las artistas y figuras públicas más notables de hoy en día), esta adaptación de inmediato acaparó la atención, premios, elogios y seguidores por su fuerte discurso político, el impacto de su guión y dramatización.  Asimismo, las actuaciones no dejan de conmovernos, comenzando por el de su actriz principal, la talentosa Elizabeth Moss, quien encarna a su particular heroína; cabe mencionar que a esta la acompañan otros artistas, que bien se merecen todos nuestros elogios.
     Cabe recordar que la tercera temporada acabó con un capítulo que no podía ser más emocionante (¡lágrimas corrieron por las mejillas de este servidor y, de seguro, en las de millones de espectadores a lo largo del mundo cuando lo vimos!), el que nos dejó a June en medio de un panorama incierto que prometía (tal como había pasado en las temporadas anteriores), expuesta una vez más a las injusticias de la sociedad de la cual desde hace rato es su víctima.  Es así que, en su tan ansiado retorno a las pantallas, el cual igual fue solo con 10 episodios y no 13 como en el pasado, nos mostró a esta aguerrida mujer haciéndose más dura que nunca para conseguir sus objetivos: recuperar a la hija que le quitaron, escapar de Gilead para llegar a territorio libre y, de paso, derrocar la opresiva dictadura que tanto la ha hecho sufrir a ella y a los suyos. 
    En esta ocasión veremos a June más que nunca en el viaje para conseguir sus propósitos, camino que no es solo es físico, puesto que a partir de lo último que supimos de ella ya no hay vuelta atrás y de ahora en adelante todo lo que hará, dejará en claro que ya no es la misma mujer de antes; sino que se ha vuelto alguien que incluso ya no titubea, ni siente culpa cuando se trata de conseguir lo que quiere; que Gilead la ha transformado, sin dudas, y hemos sido testigos de la evolución por la que no solo ha pasado ella, sino que el resto de los coprotagonistas y/o secundarios que pululan por esta historia… Y es que el dolor te transforma, a veces sacando lo mejor de ti, otras veces lo peor y, en ocasiones, creando a una nueva persona que fusiona en sí misma ambos aspectos de uno.
     La temporada comienza con June junto a otras ex Criadas, que han escapado de la opresión y se refugian en la apartada casa de campo de una muy joven Esposa, aún una niña, quien simpatiza con su causa y tiene razones de sobra para odiar a Gilead y a su particular sistema; de hecho, la anfitriona es lejos el mejor de los nuevos personajes de este cuarto año.  Como nada es para siempre, luego el destino y los propios designios de June la llevan nada menos que a Chicago, ciudad del viejo Estados Unidos que aún resiste a las avanzadas del enemigo y de la cual desde hace rato que escuchábamos, pero de la que solo ahora recién podemos hacernos una imagen completa de sus condiciones; de este modo, por fin, entramos en los terrenos de la guerra que sabemos están lidiando los fanáticos con sus vecinos (lo poco que llegamos a ver al respecto, es impactante).
    A mediados de esta corta, aunque intensa, cuarta temporada sucede lo que menos nos esperábamos pasara tan pronto: ¡La protagonista llega a Canadá! No lo hace en las condiciones que esta quisiera y ello es relevante para todo lo que ocurrirá después.  Tal como no los deja claro June, la verdadera felicidad es difícil conseguirla y si hay que luchar por ella a como dé lugar, no queda otra. 



     No podemos olvidar que, pese a la notoriedad de June como protagonista, tenemos a los personajes que ofician de coprotagonistas o de secundarios destacados.  Dentro de estos, quienes más sobresalen y en especial por su carisma, son en el lado de “los buenos” la inolvidable Janine, su vieja compañera de andanzas tuerta y quien se ganó nuestros corazones desde un comienzo (y esta vez premian nuestra incondicionalidad por ella, permitiéndonos conocer por fin su pasado).    Si bien igual el resto de las amigas de June siguen apareciendo, Emily, Moira y Rita, así como su esposo y en especial su amante durante su cautiverio con los Waterford, no dejan de estar presentes, son los del otro bando quienes se “roban la película”; de este modo, todo lo que pasa con el matrimonio “ideal” compuesto por Serena y Fred, no deja de tenernos atentos, que incluso sus destinos se vuelven a unir con el de June; no obstante, es la sin par Tía Lydia la que lejos consigue nuestra atención, que su periplo seguirá siendo tortuoso a su manera y es increíble cómo esta mujer de hierro, pese a sus manías, sigue haciendo que su propia humanidad no las haga tan entrañable.
     De entre todo lo que nos depara esta cuarta temporada, llena de sorpresas y emociones, viene a ser cómo aborda el tema de la justicia y el castigo de una manera tan dura, que nos hace tomar partido por una forma u otra, cuando se trata de darle a los villanos su merecido, algo que nos golpeará con la fuerza de su crudeza... Y es aquí cuando llegamos a la noción de la venganza, donde tantas grandes historias como esta, en la ficción y en el mundo real ,justifican tomar la ley por nuestras propias manos, donde la defensa armada en contra del enemigo está más que excusada y los límites impuestos por una “sociedad civilizada y moderna” se infringen sin vacilación alguna ¿Estamos dispuestos a actuar con violencia y odio, cuando se trata de devolverles la mano a quienes nos oprimieron o les enseñamos que no nos rebajamos como ellos y los tratamos con misericordia? Un tema complejo que los gringos no dejan de ponerlo en el tapete, que, en todo caso, difícil resulta no comprender el resentimiento de June y otros como ella.
    En una realidad donde peligra la vida de las mujeres o como “mínimo” su derecho a ser libres y autónomas, algo que hoy en día lo vemos en el caso del opresivo régimen Talibán, que ha vuelto a hacer de las suyas en Afganistán, queda claro que las atrocidades de Gilead no son mera ficción, sino que corresponden a una traslación “artística” de la cruda realidad.  Todo esto nos lleva a la reflexión y a querer dar nuestro propio granito de arena para no hacernos partícipes de crímenes como estos y hacer que siempre mujeres y hombres seamos iguales ante todo.  Sin embargo, pese a la buena voluntad de muchas y muchos, no faltan los extremistas, los cegados por el miedo y el odio, quienes prefieren vivir solo con quienes consideran sus iguales y es en este sentido cuando, ligado a lo dicho en el párrafo anterior, que nos encontramos con nociones como FEMINISMO y HEMBRISMO.  El primer concepto, a estas alturas solo aquellos que recelan, porque consciente o inconscientemente lo ven como un atentado al estatus quo del Patriarcado, les complica; mientras que el resto ya lo acepta, como algo que es necesario para hacer de este mundo algo mejor y que ha logrado con creces progresos para las mujeres y sus derechos ciudadanos.  En cambio, el segundo concepto que se puede igualar al surgido término “ofensivo” de FEMINAZI, se refiere a la idea de muchas mujeres, que tienden a ver a todo hombre como una amenaza, rechazando el trato con ellos y llegando a extremos propios de la intolerancia que los acerca a una actitud violenta… Es así que a lo largo de esta temporada, es posible evidenciar ambas posturas y ello a propósito, para demostrarnos cuán equivocadas están las partidarias de la segunda ideología.  Desde que comenzó la serie, quedó claro su discurso feminista, puesto que encontramos mujeres de carácter fuerte y defendiendo su valor como sujetos individuales, así como su propia condición como miembros del género femenino.  Por otro lado, el compañerismo al respecto, es algo que aparece destacado, entre las pares que se apoyan mutuamente; en el otro lado del espectro, vemos a mujeres que atentan contras sus pares apoyando aberraciones de todo tipo, algo que el programa no escatima en exponerlo.  Pero las mujeres de bien no están solas, puesto que no faltan los buenos hombres para apoyarlas, que queda de manifiesto que el machismo y el patriarcado atentan en contra de la libertad, algo que vemos en una escena y otra que no dejan de conmovernos.  Lo anterior, solo para recalcar la fuerza de los momentos de esta cuarta temporada, en el que las mujeres de la serie en más de una ocasión deben confiar en el otro género o se encuentran en la posición de devolverles la mano a los “machos” que las han tratado como a objetos; frente a esto, no es difícil caer en el mencionado Hembrismo y al respecto, resulta decisivo cuando June, una líder entre sus congéneres, afirma a las mujeres sedientas de venganza que en efecto hay hombres bueno (aunque les resulta difícil serlo en un lugar como Gilead).
    Por último, hay que celebrar la incursión de Elizabeth Moss en la dirección, quien no solo se encargó de dirigir un episodio de esta temporada, sino que lo hizo con 3 en total; el resultado en verdad viene a ser maravilloso.

Un emotivo momento esperando que nos llegó antes de lo previsto.

domingo, 4 de julio de 2021

Por favor: ¡Lea antes de criticar! (o "¡Me cargan los moralinos!")


 Nota: El viernes recién pasado mi "Jefecita" a primera hora del día (poco antes de las nueve "de la madrugada") me pidió hablar con ella por teléfono.  La razón: Una apoderada había mandado un correo molesta/preocupada por la lectura dada a su "pobre niño" adolescente, que según ella era inadecuado (en el mejor de los casos).  Fue así que tras compartirme el documento, donde la señora daba sus argumentos bastante claros (aunque claramente sesgados por el prejuicio), se me pidió elaborara una respuesta para la dama.  Y he aquí que me he inspirado y les quiero compartir el documento, en el cual igual fui ácido (lo admito sin culpa), a ver si le manda el escrito completo mi Jefecita, que en todo caso me apoyó en todo momento y admitió el error de la atribulada madre.

      Ante la preocupación por el supuesto carácter escandaloso de la lectura dada, en el Plan Lector para los terceros medios del mes de abril, El Cuento de la Criada de Margaret Atwood, cabe mencionar que estamos hablando de una reconocida escritora canadiense, ganadora de numerosos premios y distinciones entre los que se pueden considerar:
 
* Vicepresidenta de la Unión de Escritores de Canadá desde 1980
* Presidenta del PEN Club, una asociación de escritores para fomentar el contacto y la cooperación entre autores de todo el mundo que se encarga de promover la libertad de expresión y de liberar a los escritores que son prisioneros políticos.
* Socia mayoritaria del Massey College en la Universidad de Toronto
* Dieciocho títulos honoris causa
* Doctorado del Victoria College (1987)
* Está incluida en el Paseo de la Fama de Canadá desde 2001.
* Miembro de la Royal Society de Canadá
* Miembro de la Order of Canada
* Miembro honorario de la Academia Norteamericana de las Artes y las Ciencias
* Presidenta Honoraria de Birdlife International, junto a su Alteza Imperial la Princesa Takamado, de Japón, electa en el congreso en Buenos Aires, 2009.2​
* Miembro de la Royal Society of Literature del Reino Unido.
 
 y nominada nada menos que al Nobel de Literatura, mientras que la lista de sus galardones es bastante extensa y solo llegaremos a mencionar por ahora algunos como:
 
* Premio Príncipe de Asturias de las Letras
* El Governor General's Award
* La Orden de las Artes y las Letras
* El Premio Montale, el Premio Nelly Sachs
* El Premio Giller
* El National Arts Club Literary Award
* El Premio Internacional Franz Kafka
* El Premio de la Paz del Gremio de los Libreros Alemanes
 
    Por lo tanto, no se ha escogido de forma caprichosa a esta autora como representativa de la LITERATURA FEMENINA, que fue el tema para la selección de títulos de ese mes, ya que como bien habrá quedado claro, estamos hablando de una importantísima escritora actual.  Por otro lado, hace rato ya que sus creaciones son recomendadas y consideradas en centros educacionales a lo largo del mundo, tanto en colegios, como institutos y universidades, con serios estudios de sus obras.
     Cabe mencionar que la Atwood es una artista preocupada por los grandes temas morales, de tipo social y famosa por ser una de las representantes del Feminismo, lo que bien se puede apreciar en su obra.  Debido a lo anterior, cuando optamos por agregar a la lista la mencionada novela, estamos hablando, además, de un subgénero literario ya considerado dentro de el Programa de Estudio para la asignatura de Lengua y Literatura de los Terceros Medios, por parte del Mineduc: Las ANTIUTOPÍAS, correspondiente a una vertiente de la ciencia ficción que nos muestra sociedades opresivas, totalitarias y donde la libertad de los sujetos está reprimida, debido a los intereses de unos pocos; de este modo, bien podemos encontrar en el documento oficial respectivo lo siguiente:

    “Se espera que los estudiantes reflexionen acerca del impacto que una obra literaria puede generar en el lector, y cómo ese efecto se relaciona con sus experiencias personales y se conecta, a su vez, con problemas humanos universales. Para ello, la conversación se centra en la experiencia estética que tienen los alumnos con novelas de ciencia ficción (puede ser cualquier género o tema de la literatura), y luego se amplía la reflexión a partir de la lectura de la introducción del ensayo de Vargas Llosa, La verdad de las mentiras, para profundizar en la comprensión del rol que juega la ficción en nuestras vidas.”
 
     Luego, el libro escogido bien nos sirve para cumplir tanto lo anterior, como el propósito del equipo del Departamento de Lenguaje de nuestro colegio, de leer a una valiosa escritora en nuestro llamado MES DE LA LITERATURA FEMENINA.  Asimismo, al abordar otras antiutopías literarias y cinematográficas, incluyendo la que les correspondía conocer a nuestros estudiantes, estábamos orientado de la mejor manera su revisión personal de esta mencionada obra (de la cual usted, desde su desconocimiento lector, ha recelado).
    Cabe mencionar, además, que en el transcurso del mes de marzo se hizo una presentación de todos los textos incluidos en el Plan Lector del Primer Semestre, actividad realizada en la clase por medio de un PPT, especialmente preparado tanto para estimular la lectura de estas obras, como para presentar las virtudes artísticas de dichos títulos.
    Se puede entender el “escándalo”, que podría provocar la “violación disfrazada” a las que son sometidas las llamadas Criadas del mentado volumen; sin embargo, una situación dura y violenta como esta, no es algo gratuito a la hora de encontrarnos con una obra que celebra el derecho a que se respeten nuestras identidades y en especial cuando se defiende el derecho de la mujer a ser dueña de sí misma y de su cuerpo (temas que nos preocupan a todo el mundo de buena voluntad ¿No?).  Respecto a esto último, hay que recordar que el mismo plan de estudios ya expuesto acá, dice respecto a lo que se espera conseguir en los jóvenes con nuestras clases:
 
Formular interpretaciones surgidas de sus análisis literarios, considerando:
• La contribución de los recursos literarios (narrador, personajes, tópicos literarios, características del lenguaje, figuras literarias, etc.) en la construcción del sentido de la obra.
• Las relaciones intertextuales que se establecen con otras obras leídas y con otros referentes de la cultura y del arte.
 
     De modo que es necesario proyectar dichos análisis e interpretaciones al contexto actual y en el que se desenvuelven los chicos… En un mundo intereconectado, lleno de información al instante, donde las noticias nos cuentan de espantosos casos de femicidio, violencia intrafamiliar, crímenes de odio y donde más encima, para peor, la industria musical promueve con el reggaetón y el trap la misoginia con lenguaje sexual por completo explícito (escuchado y apreciado, sin dudas, por muchos de nuestros jóvenes menores de edad), ponerle trabas a la lectura de una obra literaria de este calibre es “tapar el sol con un dedo” ¿Qué prefiere usted? ¿Que su pupilo en una edad, en la cual ya tiene clara la noción entre el bien y el mal, no sepa discriminar y sea incapaz de emitir sus juicios de valor ante estos fenómenos o que mejor vaya formándose como persona integral, ante verdaderas obras de arte que nos llevan a valorar la figura de la mujer y el derecho a la vida?
    Es de esperar, que ya habrá quedado claro que nuestro sabio Ministerio de Educación considera obras y autoras como estas.  Que todos los textos que aparecen en las páginas de sus distintos programas, para cada nivel educacional en Lengua y Literatura, bien corresponden a SUGERENCIAS y no a obras dadas de manera obligatoria a los responsables en impartir la asignatura respectiva; puesto que queda dispuesto al criterio profesional y personal de los profesores, seguir estas recomendaciones y/o agregar otros títulos según se estipule conveniente.  En todo caso, si usted o cualquier apoderado revisa con atención el listado de obras entregados por el Mineduc, se encontrará con piezas tales como Relaciones Peligrosas de  Pierre Choderlos de Laclos, un clásico francés de nada menos que de 1796, donde los protagonistas son sujetos “de poder”, que se aprovechan de otros a través de la manipulación sexual y donde tenemos a un hombre mayor obsesionado en desvirgar a una jovencita de 17 años, comprometida en matrimonio con otra persona.  Le compartimos algunos fragmentos para que pueda comprobarlo con sus propios sentidos:
 
 
    “No os enojéis y atended. Como depositaria de todos los secretos de mi corazón, voy a confiaros el mayor proyecto que jamás haya concebido. ¿Qué es lo que vos me proponéis? Seducir a una jovencita que no ha visto nada, que no sabe nada, que, por así decir, se entregaría sin resistirse, que se embriagará al primer homenaje, y a quien la curiosidad arrastrará quizá más rápido que el amor. Otros veinte podrían lograrlo igual que yo. No sucede lo mismo con la empresa que me he propuesto; su éxito me asegurará gloria y placer por igual. El amor, que prepara mi corona, duda él mismo entre el mirto y el laurel; o mejor dicho: los reunirá para honrar mi triunfo. Vos misma, mi querida amiga, os veréis embargada por un santo respeto y diréis con entusiasmo: Es el hombre conforme a mi corazón.”
 
    “Aquí me tenéis, entregado desde hace cuatro días a una gran pasión. Sabéis con qué intensidad soy capaz de desear, los obstáculos que devoro, pero ignoráis cuánto añade la soledad al ardor del deseo. Una única idea me posee; pienso en ella de día, sueño con ella por la noche. Tengo una necesidad absoluta de conseguir a esa mujer para evitar el ridículo de enamorarme, pues ¿adónde lleva si no un deseo contrariado? ¡Oh, delicioso goce! Te lo imploro, por mi felicidad y ante todo por mi reposo. ¡Qué afortunados somos de que las mujeres se defiendan tan mal! A su lado no seríamos sino tímidos esclavos. En este preciso instante sólo puedo profesar un sentimiento de gratitud por las mujeres fáciles, que me lleva naturalmente a vuestros pies. Me arrodillo para obtener el perdón y termino esta larguísima carta. Adiós, mi bella amiga: sin rencor.”


     Posteriormente más desarrollado el argumento, se encontrará con episodios mucho más “fuertes” Por Por cierto: ¿Cómo se le llama actualmente al acto ilícito/criminal de tener sexo con un menor de edad? Que el Diccionario de la Real Academia Española, dice al respecto sobre el llamado ESTUPRO:
 
1. m. Der. Coito con persona mayor de 12 años y menor de 18, prevaliéndose de superioridad, originada por cualquier relación o situación.
2. m. Der. Acceso carnal con persona mayor de 12 años y menor de 16, conseguido con engaño.
3. m. Der. Por equiparación legal, algún caso de incesto.
4. m. Antiguamente, coito con soltera núbil o con viuda, logrado sin su libre consentimiento.
 
    Por lo tanto, este libro SUGERIDO por los especialistas del Mineduc, ante una ficción que trata de esto, o bien están equivocados en su decisión para incorporar este libro al Plan de Tercero Medio, o bien desconocen su contenido o claramente se manejan con conocimiento de causa para promover su lectura, por parte de nuestros jóvenes, aún en formación intelectual y moral con un claro sentido pedagógico integral.
     Luego, en el mismo documento al cual usted apelaba y con tanta preocupación al hacernos partícipe de sus preocupaciones, al que no estábamos, supuestamente, considerando para elaborar nuestro programa de estudio, se encuentra agregada una de las obras de nuestro autor nacional Pedro Lemebel.  Comunista, homosexual y travesti, este escritor desde comienzos de siglo que está dentro de los planes del Ministerio, debido la reconocida calidad de su prosa, tanto en Chile como en el extranjero.  En De Perlas y Cicatrices abunda el garabateo tan chileno que oímos en el día a día, con personajes populares y marginales, todo sin dejar de lado la fuerte crítica social de su pluma.  Pues entre las páginas de este libro, que no deja de recomendarnos el Mineduc, encontramos la espantosa descripción de una violación por parte de un grupo de hombres a su víctima:
 
     “Tan creída la tonta, decían las cabras del barrio, picadas con la chica de la moda que provocaba tanta envidiosa admiración. Parece puta, murmuraban, riéndose cuando el grupo de la esquina la tapaba con besos y tallas de grueso calibre. Y puede haber sido el calor de ese verano, el detonante culpable de todo lo que pasó. Pudo ser un castigo social sobre alguien que sobresale de su medio, sobre la chica inocente que esa noche pasó tan tarde, tan oscura la boca de la calle, tenía sombras de lobo. Y curiosamente no se veía un alma cuando llegó a la esquina. Cuando extrañada esperó que la barra malandra le gritara algo, pero no escuchó ningún ruido. Y caminó como siempre bordeando el tierral de la cancha, cuando no alcanzó a gritar y unos brazos como tentáculos la agarraron desde las sombras. Y ahí mismo el golpe en la cabeza, ahí mismo el peso de varios cuerpos revoleándola en el suelo, rajándole la blusa, desnudándola entre todos, querían despedazarla con manoseos y agarrones desesperados. Ahí mismo se turnaban para amordazarla y sujetarle los brazos, abriéndole las piernas, montándola epilépticos en el apuro del capote poblacional.
    Ahí mismo los tirones de pelo, los arañazos de las piedras en su espalda, en su vientre toda esa leche sucia inundándola a mansalva. Y en un momento gritó, pidió auxilio mordiendo las manos que le tapaban la boca. Pero eran tantos, y era tanta la violencia sobre su cuerpo tiritando. Eran tantas fauces que la mordían, la chupaban, como hienas de fiesta; la noche sin luna fue compinche de su vejación en el eriazo. Y ella sabe que aulló pidiendo ayuda, está segura que los vecinos escucharon mirando detrás de las cortinas, cobardes, cómplices, silenciosos. Ella sabe que toda la cuadra apagó las luces para no comprometerse. Más bien, para ser anónimos espectadores de un juicio colectivo. Y ella supo también, cuando el último violador se marchó subiéndose el cierre, que tenía que levantarse como pudiera, y juntar los pedazos de ropa y taparse la carne desnuda, violácea de moretones. La chica de la moda supo que tenía que llegar arrastrándose hasta su casa y entrar sin hacer ruido para no decir nada. Supo que debía lavarse en el baño, esconder los trapos humillados de su moda preferida, y fingir que dormía despierta crispada por la pesadilla. La chica de la moda estaba segura que nadie serviría de testigo si denunciaba a los culpables. Sabía que toda la cuadra iba a decir que no habían escuchado nada. Y que si a la creída de la pobla le habían dado capote los chiquillos del club, bien merecido se lo tenía, porque pasaba todas las tardes provocándolos con sus pedazos de falda. Qué quería, si insolentaba a los hombres con su coqueteo de maraca putiflor.”

     Lemebel es mucho más “enérgico” que Margaret Atwood para abordar algo así y, no obstante, ambos autores, cada uno con sus propios estilos, abordan la violencia a la que se enfrentan muchas mujeres: uno desde la certeza de la realidad nacional y la otra a través de una ficción que como toda obra de arte “imita” a la vida y sirve como vehículo para invitarnos a “ser mejores personas”, gracias a las reflexiones que conlleva una lectura crítica, tal como se modela en las clases que hacemos con espíritu de servicio los profesores a estos jóvenes.  Pero si preferimos que estos muchachos vivan en una burbuja (para no dañar sus susceptibilidades o las nuestra, con la idea de que se está yendo en contra de los valores que les damos en casa) y optamos por ignorar a quienes velan porque todo esto sea posible, luego no critiquemos con injusticia a quienes en su momento, negamos la posibilidad de hacer su aporte y optemos, mejor, por una educación en casa sesgada respecto al resto del mundo.

viernes, 30 de octubre de 2020

Parecido, pero no es lo mismo.



    Las dos primeras temporadas de Westworld son una maravilla y nadie puede negar que están entre lo mejor de la ciencia ficción televisiva: Una historia más grande que la vida, personajes inolvidables, actuaciones de primera, una banda sonora preciosa de parte de Ramin Djawadi, unos créditos de apertura tan hermosos que da rabia otros programas prescindan de ellos, efectos especiales al nivel de las mejores superproducciones hollywoodenses, paisajes y mundos que nos dejan pasmados con su belleza y recreación...Estas y otras razones más como para desear que la serie siga por años, siempre y cuando mantenga su calidad.  Así que frente a todo esto, la llegada de la tercera temporada era algo que a sus seguidores nos tenía con las expectativas muy altas.
    Y llegó en marzo de este año la nueva tanda de episodios, que para la presente ocasión solo fueron 8 y nos trasladaron a otro lugar, ahora fuera de Delos (el parque temático donde transcurrieron las historias en el pasado y conocimos a los anfitriones), en el mundo real.  Es así que a partir de aquí conocemos qué pasa con el mundo de los humanos, cómo funciona en este futuro de una época no determinada del devenir (aunque intuimos que transcurre al menos unos cien años hacia adelante, debido a su avanzada tecnología) y vemos a los protagonistas ya presentados con anterioridad moviéndose en dicho lugar, cada uno con un propósito, algunos de estos compartidos junto a sus viejos compañeros y otros en oposición a los suyos, de modo que ahora son rivales. 
    Aparecen caras de antaño, ahora cumpliendo decididos su destino más que nunca, que sus empresas son difíciles de realizar, no obstante solo ellos pueden hacerlo. Otros personajes ya queridos no volvieron (que bien podrían retornar más adelante) y de igual modo llegaron al menos un par de nuevos coprotagonistas, un antihéroe y un villano no tan malvado.
     De seguro muchos espectadores, como quien aquí les escribe, se llevaron tremenda sorpresa con el giro de la trama, donde el mundo se hace más vasto y los personajes por mucho que mantienen sus rasgos cambian al enfrentarse a nuevos desafíos (bueno, dos de ellos en efecto sí que sufren verdaderas transformaciones en cuanto a su propia naturaleza) y cuando comienza la temporada es comprensible que uno sienta que está viendo otro show, que lo han engañado...Pero tengan paciencia con el primer capítulo, que tras terminar este viene una escena de postcréditos, que los dejará con puras ganas de ver al menos el siguiente.  Todo lo que pasa tiene estrecha relación con lo que ya nos presentaron y es así que los personajes con mayor razón deben seguir la misión que se han propuesto y/o continuar el camino que les corresponde para realizarse a sí mismos; de este modo, al ubicarnos en el "otro lado" sus guionistas, no están haciendo otra cosa que agregar más ladrillos a la creación de un universo particular con sus propias reglas y características; que Delos, los anfitriones y la inteligencia artificial que nos presentaron recién son parte esencial de esta nueva "mitología" o universo ficcional.
     Muchas cosas pasan en esta tercera temporada y se nota que se gastaron un dineral en llevarla a cabo, que más encima los dos nuevos personajes son encarnados por sendos actores famosos: Aaron Paul y Vincent Cassel.  Por el primer rol llegamos a sentir simpatía, que personifica al hombre común, que hace lo posible por llevar una vida digna, metido en un problema extraordinario y por el segundo por mucho que sabemos que tiene sus razones para cometer las atrocidades que realiza, resulta fácil verlo con ojos poco amigables.
     Quizás si no hubiéramos visto antes Westworld o lo mostrado en esta temporada correspondiese a otra serie, alguien como yo habría quedado encantado y es que pese a todas las conexiones evidentes entre este más reciente material y el que le precedió, por mi parte no puedo dejar de sentirme defraudado; la verdad que el programa cambió demasiado, hasta los  personajes clásicos en su mayoría se ven diferentes o han evolucionado mucho como para reconocer en ellos a quienes en algún momento me provocaron aprecio (bueno, quizás el viejo William es el que se mantiene más fiel a su versión original) y se echa de menos el carácter más místico que tenía todo, con esos momentos de sublimidad que solo en una escena del último capítulo se pudo vislumbrar; el resto es pura acción, intriga, nuevos misterios, pero casi nada de esa magia que tenían esos mundos del pasado recreados por la tecnología.
    No hay episodios de larga duración, salvo al fin, que tampoco llega al metraje de una película "normal" como en el cierre de las temporadas anteriores; encontramos buenos diálogos donde se vuelve a tratar los temas de la libertad y el libre albedrío (que más encima el actual escenario responde a un mundo tipo antiutopía), no obstante se extrañan esos chispazos de poesía en el hablar de los personajes y por mi parte siento que los creadores de este espectáculo, Lisa Joy y Jonathan Nolan, se vendieron por más plata al optar por la espectacularidad en vez de la ciencia ficción más intimista.  Bueno, tras ver la larga escena de postcréditos del final de temporada, a ver cómo mejoran todo.


              Créditos de apertura de la tercera temporada y a mi parecer lejos lo mejor de ella.

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