No
tuvimos show propio de nuestro mandaloriano favorito y de su adorable
compañero, durante más de un año, pero al menos los pudimos ver como invitados
en la propia serie de Boba Fett (donde, como no, terminaron por "robarse
la película"). Hasta que este año volvieron para nuestro placer, siempre
dejándonos con gusto a poco, porque 8 capítulos es muy poco para sus seguidores
acérrimos, aunque peor es nada.
Más encima, nos trajeron a varios de los viejos conocidos y que también habían conquistado nuestros corazoncitos; no obstante, cierta mujerona grandota, que nos caía bien, ya no volvió, porque para pesar de muchos cancelaron a su actriz solo por pensar distinto (la dictadura de los políticamente correctos, de las minorías y de la bien llamada Generación de Cristal).
A falta de la anterior, tuvimos a la hermosa Bo-Katan (me alegro de que muestre su bello rostro seguido, porque amo a la actriz desde que nuestros caminos se cruzaron en Battlestar Galactica) y quien, en la práctica, se vuelve para esta ocasión en coprotagonista de la historia. Gracias a lo anterior, tan buen personaje (¿Acaso hay alguien que desperdicie en estos maravillosos shows live-action de Star Wars?) inicia, ahora más que nunca, su propio proceso de redención y el que implica, nada menos, asumir como corresponde su papel de heredera del otrora reino de Mandalore- caído en desgracia por culpa del Imperio- y reunificar a su pueblo disperso por las estrellas... ¡Así que, para placer nuestro, tendremos a un montón de tipos y tipas con cascos y jetpacks, volando frente a nuestros ojos!
Alguien que también vuelve para nuestro regocijo, es el ahora honorable Greef Karga, quien nos cae agrada con facilidad y el cual, esta vez, tiene un papel significativo para el futuro de nuestros queridos Din Djarin y Grugu; más encima, el mismo actor que lo interpreta dirige uno de lo episodios y vaya que lo hace bien.
De igual manera, tenemos de vuelta a nuestra mecánica favorita, aunque no sale en pantalla tanto como quisiéramos. A la anterior, se le suman unos oscuros personajes, que no pensábamos que estarían otra vez entre nosotros y quienes en la práctica son los protagonistas de un capítulo decisivo, para lo que se está cocinando: el resurgimiento del mal en la galaxia. Se trata de un potente episodio, lleno de intriga, que más encima nos entrega supuestamente al primer personaje no-binario de la saga.
Y a todo lo anterior, debemos agregar el también retorno del mayor villano (hasta ahora) de The Mandalorian. Si han visto las temporadas anteriores, ustedes mismos pueden deducir de a quién me refiero. Solo diré al respecto, que siempre es un placer ver a su actor frente a la cámara (¡Y pensar que vino el año pasado a Chile para la Comic-Con! Aunque no tuve el placer de verlo en vivo, porque había que pagar para ello); lo mismo, respecto a tener de nuevo entre nosotros a tan tremendo personaje.
Como actores invitados, otro actorazo como Jack Black aparece de invitado, acompañado por Rizzo, una rapera de la que nada sabía y quien junto al anterior interpretan a un simpático matrimonio. A los dos recién mencionados, debemos agregar a otro ídolo de la actuación, al veterano Cristopher Loyd, quien nos concede un nuevo papel suyo digno de aplausos (¿Serán estos 3, acaso, fanáticos de Star Wars, pues contar con ellos y para el mismo capítulo, igual saldría caro en circunstancias normales?)
Mención aparte los efectos especiales "retro" para Grogu y otras criaturas, que me traen lindos recuerdos.
Por último, si bien me divertí mucho con la temporada y una que otra lagrimita derramé en el último episodio, me parece que esta última tanda del show, fue la menos buena o que no llegó a los niveles de encanto de las que le precedieron (pese a su espectacularidad visual) ¿La razón? La trama principal a ratos me pareció algo latera.
Y antes que se me olvide, para pesar de much@s, Pedrito Pascal en ningún momento se saca el casco.
Más encima, nos trajeron a varios de los viejos conocidos y que también habían conquistado nuestros corazoncitos; no obstante, cierta mujerona grandota, que nos caía bien, ya no volvió, porque para pesar de muchos cancelaron a su actriz solo por pensar distinto (la dictadura de los políticamente correctos, de las minorías y de la bien llamada Generación de Cristal).
A falta de la anterior, tuvimos a la hermosa Bo-Katan (me alegro de que muestre su bello rostro seguido, porque amo a la actriz desde que nuestros caminos se cruzaron en Battlestar Galactica) y quien, en la práctica, se vuelve para esta ocasión en coprotagonista de la historia. Gracias a lo anterior, tan buen personaje (¿Acaso hay alguien que desperdicie en estos maravillosos shows live-action de Star Wars?) inicia, ahora más que nunca, su propio proceso de redención y el que implica, nada menos, asumir como corresponde su papel de heredera del otrora reino de Mandalore- caído en desgracia por culpa del Imperio- y reunificar a su pueblo disperso por las estrellas... ¡Así que, para placer nuestro, tendremos a un montón de tipos y tipas con cascos y jetpacks, volando frente a nuestros ojos!
Alguien que también vuelve para nuestro regocijo, es el ahora honorable Greef Karga, quien nos cae agrada con facilidad y el cual, esta vez, tiene un papel significativo para el futuro de nuestros queridos Din Djarin y Grugu; más encima, el mismo actor que lo interpreta dirige uno de lo episodios y vaya que lo hace bien.
De igual manera, tenemos de vuelta a nuestra mecánica favorita, aunque no sale en pantalla tanto como quisiéramos. A la anterior, se le suman unos oscuros personajes, que no pensábamos que estarían otra vez entre nosotros y quienes en la práctica son los protagonistas de un capítulo decisivo, para lo que se está cocinando: el resurgimiento del mal en la galaxia. Se trata de un potente episodio, lleno de intriga, que más encima nos entrega supuestamente al primer personaje no-binario de la saga.
Y a todo lo anterior, debemos agregar el también retorno del mayor villano (hasta ahora) de The Mandalorian. Si han visto las temporadas anteriores, ustedes mismos pueden deducir de a quién me refiero. Solo diré al respecto, que siempre es un placer ver a su actor frente a la cámara (¡Y pensar que vino el año pasado a Chile para la Comic-Con! Aunque no tuve el placer de verlo en vivo, porque había que pagar para ello); lo mismo, respecto a tener de nuevo entre nosotros a tan tremendo personaje.
Como actores invitados, otro actorazo como Jack Black aparece de invitado, acompañado por Rizzo, una rapera de la que nada sabía y quien junto al anterior interpretan a un simpático matrimonio. A los dos recién mencionados, debemos agregar a otro ídolo de la actuación, al veterano Cristopher Loyd, quien nos concede un nuevo papel suyo digno de aplausos (¿Serán estos 3, acaso, fanáticos de Star Wars, pues contar con ellos y para el mismo capítulo, igual saldría caro en circunstancias normales?)
Mención aparte los efectos especiales "retro" para Grogu y otras criaturas, que me traen lindos recuerdos.
Por último, si bien me divertí mucho con la temporada y una que otra lagrimita derramé en el último episodio, me parece que esta última tanda del show, fue la menos buena o que no llegó a los niveles de encanto de las que le precedieron (pese a su espectacularidad visual) ¿La razón? La trama principal a ratos me pareció algo latera.
Y antes que se me olvide, para pesar de much@s, Pedrito Pascal en ningún momento se saca el casco.
Hace un par de semanas atrás me compré, supuestamente en oferta, este peluche
de Grogu, pensando que era un animatrónico. Al final lo devolví, porque más
encima no tenía patas. La foto me la saqué tristón por la decepción, antes de devolverlo.
de Grogu, pensando que era un animatrónico. Al final lo devolví, porque más
encima no tenía patas. La foto me la saqué tristón por la decepción, antes de devolverlo.









