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miércoles, 17 de marzo de 2021

Un paseo por los cuentos del Tío Lucho (II)


     Aquí finalizo mi revisión personal de Lentos Animales Interdimensionales, el primer libro de Luis Saavedra. Espero sea de su agrado estas palabras, que fuí sincero en todo momento e hice lo posible por ser objetivo dentro de mis apreciaciones (no es lo mismo referirse a la obra de un artista que uno no conoce- y NUNCA conocerá- que a la de alguien que sí tiene el gusto de conocer y aprecia sobremanera). Ah y ojalá C-O-M-E-N-T-E-N (en especial quienes conozcan al autor para intercambiar impresiones).

9. Desolación.
 
    Un cuento muy creativo y el primero del tomo en tener como  protagonista a una mujer, quien en este caso nos abre sus recuerdos sobre una vida miserable desde la infancia, pasando por innumerables tratamientos psiquiátricos debido a las supuestas alucinaciones que tiene. Es así que internada en un centro donde la tienen amarrada a una camilla, recibe la visita de una de las entidades que desde que tiene memoria andan detrás de ella.
     La obra, tal como dice su título, ahonda en tono fantástico por segunda vez en la psicología de los trastornados, luego del relato Una Máscara para Roberto, aunque con mejores resultados y un impactante desenlace, que posee la claridad de la que carecen la mayoría de los textos ya revisados.
 
10. En el Mar de los Árboles.
 
     En realidad un microcuento, cuyo poético título sugiere tanto y aun así queda claro una vez que acaba (¡Igual tuve que leérmelo dos veces seguido para comprenderlo, pero valió la pena, que me gustó esta obrita!).
     Un hombre ya anciano se ve obligado a despedirse de su última compañera; el resto mejor lo descubra el futuro lector por su cuenta.
     Hay algo muy de animé y manga en este pequeño relato bien armado, debido a su economía de palabras; por otro lado, no deja de ser una meditación más sobre la soledad, sentimiento que he podido vislumbrar en muchas de las piezas que comprenden este libro.
 
11. La creación del perdón.
 
    Otro microcuento, aunque este mucho más corto que el anterior.  Con un interesante comienzo, su sorpresivo final nos deja con ganas de más.
     En cierto sentido, viene a ser la otra cara de la moneda del texto que le precede.
 
12. Todos Nosotros, Zombies.
 
     Para el lector conocedor del género y más si es chileno, se trata de un cuento con al menos un par de intertextualidades para gozar; en primer lugar, su nombre es una clara alusión al famoso relato de Robert Heinlen Todos Ustedes, Zombies (que a menos que me equivoque no lo he leído y mucho menos sé de qué se trata) y, en segundo lugar, está dedicado al más importante escritor de ciencia ficción chilena: Hugo Correa. Es más, respecto a este último, el texto viene a ser una especie de continuación de sus cuentos del tomo Los Títeres, sobre personas que usan avatares cibernéticos humanoides para interactuar en sociedad, mientras sus cansados cuerpos reales los manejan desde casa.
    La trama: un hombre busca nuevas sensaciones ante su incapacidad orgánica para vivir a destajo; tras el impactante evento que comienza la historia, conoce a alguien muy parecido a él, quien también usa un cuerpo artificial a distancia para "vivir" afuera.
     La narración más extensa hasta el momento, atrapa altiro al lector, donde la conclusión puede ser confusa para muchos (como para este humilde servidor, que tuvo que repasarla para comprenderla) y que sin dudas viene a ser lo mejor y más sorprendente que ha conseguido por ahora Luis Saavedra en lo que va del tomo.
    Por cierto, la ilustración que acompaña el cuento es una clara inspiración de una de las portadas más famosas de los cómics de Spider-Man (si bien en este caso concreto, el dibujo de la ilustradora me parece particularmente tosco).


12. Ol' s Faires Bar.
 
    El texto más extenso de la colección, sobrepasando las 30 páginas, de modo que el autor así puede jugar con la narración al separar al menos en 3 partes la historia y que se entregan
de forma paralela: segmentos de libros relacionados con el tema del cuento (nada menos que la existencia de metahumanos, superhéroes y villanos con poderes en el mundo "real"), la transcripción de una entrevista a un ex justiciero y la narración en primera persona de un sujeto ligado a este mundo.
    El relato atrapa desde el principio y más al saltar de un punto a otro, creando expectación sobre cómo terminará todo por relacionarse entre sí... Pero nuevamente como pasa con muchos de los finales de estos relatos, la conclusión es "rara" o ambigua y puede decepcionar tal como le pasó a este humilde servidor.
    Por cierto, en al menos un par de ocasiones encontramos acá dos alusiones nada menos que a... ¡Batman! (no estaba de más).
    Aún no sé por qué razón el cuento lleva ese título.
 
13. El Primer Dia de Verano de Juan Calamares.
 
     Un niño se encuentra un saltamontes y a raíz de ello tiene una muy extraña aventura, que puede ser interpretada tanto como un sueño bastante imaginativo, como con una experiencia cósmica lisérgica.
     El cuento viene a ser la versión de Luis Saavedra de la literatura infantil, aunque sin el acostumbrado mensaje moralizante de este tipo de historias (o al menos no es algo evidente en sus páginas), a medias entre la fantasía urbana y la ciencia ficción.  Mucho hay de nostalgia en este relato, que se aleja de los textos más violentos que le han precedido en el libro que ya está por acabar.
 
14. El Valle donde reina la Luna.
 
   Hay una cruel guerra que ha llegado hasta un pueblucho olvidado, que no pertenece a ninguno de los dos bandos en disputa.  Un pequeño grupo de personas debe sobrevivir entre medio y para eso cuentan solo con su valor y un robot casi en desuso, creado originalmente como máquina de guerra por una de las facciones belicosas que han terminado por amenazarlos.
    Único cuento de la colección en abordar un tema caro a este tipo de historias y que particularmente me gusta mucho: el viaje.  Quizás debido a esto, es que nos encontramos con una obra donde se resaltan valores como el trabajo en equipo, la solidaridad, el compañerismo y el sacrificio, virtudes necesarias cuando se comparte algo tan crítico como la sobrevivencia en situaciones adversas.  Heroísmo y resilencia también destacan acá, en un texto que sin dudas se encuentra entre lo mejor del libro.
 
15. Esferas de Carey.
 
    Un texto narrativo inclasificable dedicado a Michael Ende (supongo en atención a su colección de cuentos surrealistas El Espejo en el Espejo)...
   La verdad es que su secuencia de descripciones, casi de manera caótica, no es lo mío y terminó por agotarme, puesto que la literatura experimental como esta es demasiado para mí.
    De seguro hay una intención para terminar el volumen con algo como esto, pero yo no le veo sentido, como el propio nombre de la obra (y del libro completo).
 
Palabras finales.
 
    Tras haber revisado cuento por cuento el primer libro de Luis Saavedra (que espero vengan más a futuro), queda en evidencia en especial para el lector que sabe de ciencia ficción, que este ama el género y tiene tanto o más conocimientos que uno al respecto ¿Por qué razón puedo afirmar esto? Pues debido a que a lo largo de sus páginas, encontramos una enorme gama de temáticas, las cuales en la práctica no se repiten y el artista no deja de hacer su versión de ellos.
     Al haber repasado todas estas historias, me da la impresión de que Luis Saavedra escribe mayormente por el amor que mencioné más arriba y por el gusto de crear y contar sus propias historias.  Debido a lo anterior y en apoyo a esta misma idea, es que a menos que le "busquemos las cinco patas al gato", estos relatos en general solo pretenden entretener sanamente y a manera de evasión estética, así que no hayaremos en ellos ningún discurso ideologizante, ni moralizante, menos crítica social.
     No hay acá personajes que sobresalgan por sus características y que los hagan entrañables, puesto que donde más hace hincapié Luis es en la ambientación que le da a las obras y al estilo narrativo que lo lleva por lo general al uso de la primera persona y del tiempo presente, con los cuales tendría que conseguir el efecto deseado en sus lectores.  Estas son sus herramientas para abordar, tal como se dijo más arriba, las temáticas de turno: como extraterrestres, viajes en el tiempo y androides.
    En cuanto a otros aspectos formales, referidos a la manera de cómo lleva a cabo sus narraciones, para mi modesto parecer los finales no le quedan bien y debe trabajarlos mejor; puesto que en más de una ocasión, sus desenlaces rompen con la magia que se había creado hasta el momento (increíblemente, los dos microcuentos incluidos, quizás debido a su formato, funcionan por completo ok en toda su extensión).  Igual es cosa de gustos y de seguro a más de un lector le fascinará este último aspecto de su literatura.
     Me pregunto cómo le irá al querido Tío Lucho con el formato de la novela.

viernes, 22 de enero de 2021

Otro animé del recuerdo para recomendar: La Visión de Escaflowne (I).


1. La serie.
 
    En el vasto mundo de la animación japonesa, si un cómic nipón tiene éxito entre los lectores y/o ello significa rentabilidad comercial, sin dudas que tendrá su versión en animé, por lo general para la televisión y luego a través de OVAS (esto es, producciones hechas especialmente para la venta directa de consumo casero) y filmes para el cine (incluyendo versiones en imagen real).  Pero también puede ser que un videojuego popular genera su propia adaptación animada y existen otros casos, como el que hoy nos reúne, que corresponden a historias por completo originales para su serialización televisiva, siendo Tenkū no Escaflowne (天空のエスカフローネ) uno de sus ejemplos más famosos a nivel internacional y el cual hoy deseo rescatar para presentarlo en especial entre quienes no lo conocen.
     Creado por Shōji Kawamori (el mismo artista que nos regaló ese otro título de culto que es Macross) y Katsu Aki, es una producción estrenada en 1996 y de solo 26 episodios.  Si bien la idea fue primero para llevarla a la pantalla pequeña, el esmero con el cual se realizó y que atrasó su estreno, hizo que al final saliera antes su adaptación al cómic, el cual data en su versión original de 1994 (ya que luego apareció otra historieta); por lo tanto los nipones ya conocían de qué trataba y, en especial, lograron sintonizar con sus entrañables personajes en versión audiovisual con facilidad… No obstante, para ser sinceros y considerando la época en la cual fue realizada esta obra, su factura es tan increíble que hoy no nos deja indiferentes y en especial en lo que se refiere a su compleja trama, diseños y en gran medida por su música.
      Sin querer caer en el spoiler en honor a quien no la ha visto aún y ojalá desee acceder a ella, una vez leído este texto hecho con tanto amor hacia la serie, con la menor cantidad de datos posible para gozarla a destajo, la trama trata sobre una chica venida desde nuestro mundo por medios que no quedan bien claros (si por la intercesión de magia pura o una ciencia muy avanzada de la cual poca información se llega a tener o bien la mezcla de ambos elementos), hasta otro planeta; allí se encuentra con varios sujetos que hacen lo posible por evitar el dominio por parte de imperio, que está devastando los distintos reinos que se le oponen, convirtiéndose ella en alguien relevante tanto para los aliados de las fuerzas del bien, como para el enemigo que desea hacerse con ella.  Muchas cosas suceden entre medio, desde revelaciones del pasado, triángulos amorosos y un sinfín de aventuras que nos tendrán enganchados apenas comience todo.
     Cabe mencionar la bella banda sonora, lejos una de las más sobresaliente en este tipo de productos, compuesta por la destacada artista japonesa Yokko Kanno y quien una vez más trabajó junto a la cantante Maya Sakamoto (una de las voces más bellas de su país), para crear temas de corte sinfónico y grandilocuentes, si bien la acompañó también en los arreglos Mizoguchi Hajime (otro valioso músico japonés). Uno puede escuchar los temas con gran regocijo tanto acompañando las imágenes y los diálogos, como de manera independiente; si ha visto antes el animé imposible será no recordarla y sentir nostalgia… Si no la ha contemplado aún, tendrá una razón de más para querer hacerlo.


                                                                                Opening.
 
2. Temas presentes en la serie.
 
2.1. El Viaje.
 
     Como queda claro tras una rápida revisión al argumento, todo parte con el periplo que realiza la protagonista (o, mejor dicho, uno de sus personajes principales, que en cierta medida la trama mayormente se centra en unos 5 en total), quien llega a un lugar por completo extraño para ella y allí pasa varios momentos inolvidables, la mayoría llenos de peligro y aún así maravillosos.  Su llegada al mundo conocido como Gaea, le significará realizar su odisea junto a varios compañeros que se le sumarán en el camino, conociendo unas cuantas naciones con su propia cultura y belleza, llenos de habitantes de todo tipo, incluyendo varias razas humanoides parecidas a unas cuantas especies animales; pero no solo se tratará de un desplazamiento físico, sino que también habrá un importante viaje interior tanto para ella como para sus nuevos amigos, quienes solo reconociendo su pasado y aceptándose podrán conseguir la victoria ante el enemigo.
 
2.2. Los mechas.
 
     Los llamados otakus, bien sabemos del amor de los ciudadanos del País del Sol Naciente por los robots, en especial los gigantes para ser tripulados, por lo general con la intención de usarlos en batalla a manera de armadura… ¡Pues acá abundan y son magníficos en su diseño! (y es que en muchos aspectos son distintos a los que hemos visto en otros casos, puesto que estos usan capas, ya que el sitio de donde provienen nos recuerda mucho a una época determinada de nuestro propio mundo). El mismo que le da nombre a la serie, es una máquina muy especial de connotaciones incluso mágicas y que, asimismo, siguiendo la tradición de esta arte, puede tomar más de un aspecto (o sea: se transforma en otra cosa).
 
2.3. La Edad Media.       
 
     La serie tiene un claro aspecto medieval una vez que conocemos Gaea, un sitio con abundancia de reinos y donde encontramos caballeros sirviendo con lealtad a su señor, ocupando sus armaduras que no son otra cosa que mechas, los que no prescinden de espadas y capas (como ya se dijo esto último más arriba).  Hayamos princesas, príncipes, hechiceros y dragones, todo mezclado con una tecnología muy avanzada a nuestros ojos que nunca se explica, aunque se mezcla con la magia y el misticismo propio de estas historias.  La indumentaria misma de los personajes y los lugares que habitan, donde encontramos castillos y ciudades fortificadas, nos muestran que el atractivo por la estética de este tipo no deja de inspirar, incluso a los mismo orientales que pertenecen, como no, a otra cultura y aún así logran crear grandes obras inspiradas en el mundo occidental de antaño.
 
2.4. El destino.
 
     A cada episodio le corresponde una carta del Tarot, de modo que su guión tiene que ver con el arcano que le tocó y es que la chica llegada desde la Tierra (la Luna Fantasma como le llaman en Gaea), tiene la capacidad de leer a través de ellas el futuro de la gente, así como de tener visiones sobre el pasado y el futuro; de este modo, gracias a sus poderes al comunicarle a la gente lo que sabe, es posible cambiar la vida de los demás para mejor o peor.  Por otro lado, el verdadero villano de la historia desea modificar la realidad a su antojo y para eso ha creado una máquina capaz de llevar a cabo su propósito, lo que ya lleva haciendo hace años y así fue cómo, por ejemplo, alteró la vida de una chica convirtiéndola en hombre y con eso le provocó locura asesina.  Por otro lado, nos encontramos con el conflicto de cuánto podemos llegar a influir en el destino de los demás cuando intervenimos en sus vidas, de si eso es justo aun cuando hayan buenas intenciones o si es mejor dejar que las cosas tengan su curso aparentemente normal; en contraposición a esto, aparece la idea del libre albedrío, que no se enuncia como tal en la serie, si bien vendría a ser la alternativa a la noción del control directo del destino de los demás (luego queda consignado que en un caso u otro, al final se trata de elecciones que tomamos, así que de una u otra manera siempre habría libertad para elegir el camino que llevábamos).
 
2.5. Los triángulos amorosos.         
 
     Hay harto romance en este animé, al punto de que ello es uno de los recursos más atractivos para el público y en especial el que se decanta por estos temas (en Japón, se supone que las mujeres priman esto por sobre la acción y la aventura, razón por la cual algunos sostienen que Escaflowne es la mezcla perfecta del shojo, manga para chicas y el shonen, manga para chicos debido a la introducción de los robots y todo eso).  Tres de los personajes principales se involucran esto y a ello se suman dos secundarios, una mujer y un hombre relacionado con esta última; también tenemos otro lazo de este tipo, ya del pasado, pero que ha tenido sus consecuencias y donde también está involucrado el mismo sujeto de los otros triángulos amorosos (en suma: acá estamos frente a todo un conquistador, quien sin proponérselo lleva a las mujeres a fijarse más de la cuenta en él).  También hay otra trama secundaria de este tipo que solo conoceremos bien avanzado el programa, esta vez con sujetos por completo distintos, aunque sí relacionados con los otros.
    En todo caso, todos estos amoríos que implican algún tipo de desgaste emocional de los involucrados, aparecen en su mayoría como un impedimento para que se consiga la verdadera armonía; solo cuando alguien de los participantes renuncia al objeto amoroso que claramente no es el que le corresponde, se consigue el equilibrio suficiente como para conseguir la verdadera felicidad.
 
2.6. La Atlántida.        
 
     La famosa civilización desaparecida del mito aparece acá como el gran nexo entre la mentada Luna Fantasma y Gaea.  La historia de este pueblo tiene bastante que ver con mucho de lo que sucede en la serie, incluyendo las pretensiones del verdadero villano, donde otros personajes también cumplen su papel al respecto. Asimismo, aparece como el lugar al cual por lo general se le adjudican características tales como la belleza y una tecnología superior que al final fue motivo de su propia condena.  Según este animé, la idea de los ángeles proviene de este sitio.


                        Un regalo para los más ñoños de la casa: la serie en HD y español "latino".


miércoles, 4 de noviembre de 2020

Encuentros y Reencuentros, parte 1: The Super Dimension Fortress Macross (I).


I. El argumento sin mayores spoilers.

     Sabido ya a estas alturas es que el productor y guionista Carl Macek para crear Robotech, lo que hizo fue fusionar un trío de animés originalmente independientes entre sí y a los que gracias a un inteligente montaje y trabajo de doblaje, les creó una línea argumental unificadora. Es así que la primera parte, conocida en Occidente como Saga Macross, fue realizada casi en su totalidad ocupando el material de la serie titulada en Japón como The Super Dimension Fortress Macross y la cual comenzaremos a revisar hoy.
     Estrenada en 1982 y exhibida hasta 1983, está compuesta por 36 episodios.  Corresponde a una historia de ciencia ficción sobre invasiones extraterrestres y ambientada en el futuro cercano. Una nave espacial gigantesca de origen alienígena cae a la Tierra, trayendo consigo una tecnología avanzadísima que usarán los del planeta para realizar un tremendo salto al respecto. No hay vida dentro del vehículo espacial, pero tras este viene una raza de gigantes belicosa que desea hacerse con el aparato y no por medio de la diplomacia.  La serie trata sobre la guerra en contra de los forasteros, si bien por igual profundiza en los conflictos internos de varios de los personajes, tanto de los humanos como de los llamados Zentraedi, puesto que estos últimos comienzan a verse afectados por el contacto con lo que llaman Protocultura y que observan en el enemigo; de este modo ven una razón de más para eliminar a los micronianos, puesto que el encuentro con estos amenaza su sistema de vida; en cambio, poco a poco se van sumando miembros de sus filas que no solo pasan por la contaminación cultural, sino que desean abrazar por completo las costumbres terrestres.
   En 1984 se hizo una película de animación para el cine, que reinterpretaba la historia de este programa, hoy también todo un clásico en el País del Sol Naciente.  El filme se llama Macross do you remember love? y en verdad es una maravilla, que rediseñaron en la práctica todo, con aspectos artísticos y técnicos que apreciados hoy en día impresionan por la calidad superior de su factura, superior a muchas de las producciones para el cine de Disney de hasta varios años después.  Cabe mencionar que se subió la intensidad de la historia al agregarle más elementos de ciencia ficción, ciertos elementos eróticos y aumentar la violencia mostrando más sangre y hacer más efectivas las muertes de los personajes (y entre sus héroes, ahora sí que acaba sus días gloriosamente aquel que conocemos como ...).

 II. Temas abordados en la serie.

1. Civilizaciones alienígenas, primer contacto, invasiones extraterrestres.

     Al ser una obra de ciencia ficción, Macross (de ahora en adelante la vamos a llamar así para abreviar ¿Ok?) aborda temas caros al género y entre ellos no podían faltar los mencionados, que al parecer eran muy populares entre los japoneses en aquellos años, si se considera que fueron tres la series seguidas en aquel tiempo que compartieron dichas temáticas en su país de origen (las mismas adquiridas por Carl Macek y que luego unificó).  Es así que en cuanto al primer tema, son los Zentraedi quienes responden a todo lo anterior, siendo más encima una raza humanoide que luego se descubre comparte un montón de elementos en común con sus rivales.  Destacable en la caracterización de estos extraños invasores, viene a ser su falta de costumbres comunitarias, de ser criaturas inteligentes entregadas a una vida solo para la guerra, sin arte, ni religión, incluso sin conocimientos técnicos (pues no saben reparar aquello que ha sido destruido o desgastado) y que cuando conocen a los humanos entran en una crisis que remece por completo su estructura social.  Ciertamente los mangakas han creado a lo largo de décadas un montón de otras razas extraterrestres más sofisticadas y atractivas, sin embargo, sin duda, que estos recordados gigantes tiene un sitio de honor en la historia del manganime.


Afiche de la película.

2. Robots (mechas) y transformables más encima.

     Los japos alucinan con los robots, tanto con los androides desde el clásico inmortal de Astroboy, hasta las máquinas más raras que la imaginación puede dar y, como no, sin olvidar los colosos de colores y formas vistosas hechas para la guerra y siendo que dicha tradición viene de la época de Mazinger Z. Y en este sentido, Macross no se queda atrás, que vemos unas máquinas increíbles a manera de armadura, que de naves de combate pasan a un modo intermedio (¿Cómo le llamaban?) y por último a los robots formidables que siguen una tradición de la cual quienes vimos Robotech de niños en los ochenta, vimos superado todo lo que nos hizo gozar de más chico El Show de los Robots (El Gladiador, Super Magnetron y El Vengador...que El Galáctico era otra cosa) y otros productos setenteros o de principios de los ochenta (con la excepción, claro, de Los Transformers que ya era el epítome de todo esto en tal época).
    Por otro lado, entre las naves Zentraedi y los mechas alienígenas también encontramos diseños sorprendentes, teniendo estos un singular aspecto orgánico (aunque sólo recién en el citado filme para el cine, impresionan en mayor medida por su aspecto biológico y la inmensidad de sus constructos).

3. Roles de género.

    Entre los varios personajes que aparecen en la serie, en general estupendamente delineados, encontramos por parte de la Tierra un trío de féminas destacables: dos de ellas militares e independientes, cada una con sus propias historias que no nos dejan impávidos por cómo enfrentan las pruebas a las que se enfrentan (a estas alturas, ya debe estar claro el trasfondo humano y dramático de la historia), en contraposición con la civil, artista más encima, quien aparece como una mujer de personalidad más inmadura. Y pese a todas estas diferencias de carácter, la figura femenina aparece empoderada con enorme fuerza en una producción ya "antigua", japonesa (de otra cultura para nosotros), que nos muestra un futuro cercano donde hombres y mujeres se tratan como iguales y no hay conflicto en que un varón sea lugarteniente de una dama.
     Opuesto a lo anterior y para recalcar esta idea de igualdad de género, está la división que hay entre los Zentraedi, en cuanto a género se refiere y es que hombres y mujeres viven separados salvo excepciones (que tampoco hay sexo entre ellos y eso que salvo su porte y mayor resistencia son iguales a los micronianos).  En este sentido, cuando los extraterrestres descubren la faceta de la Protocultura referida a la socialización entre diferentes sexos, no deja de ser una interesante reflexión acerca del papel que juega en nuestras vidas la comunicación y el afecto entre semejantes, cada uno respondiendo al respeto por el otro y su naturaleza como hombre o mujer (donde justamente el machismo de uno de los personajes, la coquetería de otro como seductor y el enorme atractivo femenino de una de las protagonistas, ayudarán a definir mejor estos elementos de nuestra psicología sexual).

4. La música.

      Quien haya visto Macross (o la primera saga de Robotech) sabe bien que su personaje más icónico y/o famoso es la joven china Lynn Minmay; sus canciones se escuchan a lo largo de la serie, bastante pegadizas ellas, que la convierten en toda una estrella para la comunidad.  Desde entonces, tanto en la continuidad original japonesa, como en la gringa, la música tiene un papel predominante dentro de las tramas, con al menos un personaje principal dedicado al cultivo de esta disciplina.  Pero lo más significativo de lo que pasa con las canciones de Lynn Minmay, es el efecto que produce entre el espartano enemigo, provocándole todo tipo de sensaciones, quienes hasta antes de su encuentro con los micronianos desconocían la Protocultura y este tipo de manifestaciones; convirtiéndose ello en la principal razón para que buena parte de sus miembros quieran pasarse al lado de los humanos y renunciar a su viejo estilo de vida...Y es que el arte y la belleza sensibilizan, lo que queda muy claro en este animé del recuerdo, que le da su espacio a esta capacidad para crear que tenemos y muestra una de las mejores facetas de nuestra humanidad.

5. Pacifismo versus guerra.

    Los humanos deben defenderse a toda costa de los invasores, aunque antes de eso hubo una guerra entre ellos producto de la codicia (una vez más), debido a la tecnología alienígena que deseaban explotar de manera egoísta.  Frente a los dos casos mencionados, nos encontramos con diferentes motivos que pueden llevar al conflicto armado... ¿Cuál es el justo? La respuesta es clara.  La mayoría de los personajes humanos son militares, empero no lo son porque enaltezcan la violencia, sino por amor a sus congéneres a los que buscan proteger y por esa razón tendremos bastantes actos de heroicidad frente a la pantalla.  Los civiles en su mayoría respetan a los uniformados, puesto que saben les deben sus vidas y solo unos pocos influenciados por uno de los secundarios miran con malos ojos a sus defensores.
    Distinto es el caso de los Zentraedi, quienes hacen la guerra sin un verdadero sentido trascendente, ni por la patria, ni el honor, ni por bienes materiales, sino porque no conocen lo que significa la paz... Hasta que llegan a la Tierra.
    El encuentro entre ambos pueblos, una vez que haya conocimiento de la Otredad del rival, permitirá que se produzca la instancia para solucionar los conflictos.  La creación de una alianza será decisiva en todo esto, mas para ello debe existir primero el deseo de cambiar el estatus quo y reconocer en los otros su derecho a la vida. Aquí llega la diplomacia, aunque no solo como una herramienta política y de etiqueta, sino como una muestra de buena voluntad por un bien común.  En todo esto radica el verdadero pacifismo, cuando se opta por dialogar con quienes son distintos a uno, para terminar con la violencia y llegar a los acuerdos, algo muy distinto de la intolerancia prejuiciosa que vemos en el detestable Lynn Kaifun.


                                                          El precioso opening original japonés.

viernes, 31 de enero de 2020

Volver a Westworld.



1. Primeras palabras.

     Hace tiempo ya que me vi la primera temporada de Westworld, el show de ciencia ficción de HBO basado en la película homónima que escribió y dirigió Michael Crichton en los setenta y como ello fue en 2016, que mi memoria es bastante frágil para lo que se trata de historias, ya muy poco me acordaba de ella; solo tenía claro que se trataba de una estupenda serie, que me gustó mucho y de sus elementos centrales que me hicieron considerarla entre lo mejor de su tipo. Como sus creadores tardaron dos años en estrenar la segunda temporada, según ellos para asegurar un producto de calidad (yo creo que más bien debido a los altos costos, que incluían actores de la talla de Anthony Hopkins y Ed Harris), pasó el tiempo y al final ya era finales del 2019 cuando me propuse verla de una vez.  Pero era necesario repasarla, lo que fue un gusto, de modo que solo cuando ya tenía fresco de nuevo los acontecimientos y varios personajes de este programa, me dispuse a ver su segundo año (aunque admito que dejé pasar un par de semanas con otra serie, para madurar mis impresiones).  Por otro lado, este 2020 se nos viene por fin la tercera temporada, que nuevamente hicieron lo mismo sus realizadores (y tal vez los de HBO) de dejar pasar un año más de lo acostumbrado entre una temporada y otras; así que fue mejor apurarme de una vez, para sin falta vérmela esta temporada, que parece se viene muy buena.

2. La rebelión ha comenzado.

     Tras el impactante final de la primera temporada, que duró nada menos que una hora y media (lo que dura una película promedio y con escena de postcréditos incluida), era obvio que en el inmenso parque temático donde transcurre todo (una inmensa isla que no sabemos dónde se encuentra), la gente que trabaja y administra el lugar, o sea los humanos, no la tuvieran fácil con los androides y/o inteligencias artificiales que “despertaron” y tomaron conciencia de estar vivos.  De este modo, si tuviera que resumir en pocas palabras de qué trata la segunda temporada, puedo decir que aborda los inicios del enfrentamiento entre los creadores y sus creaciones, todo de una manera bastante violenta, por cierto; que por un lado las IA son lideradas por unos 3 ó 4 caudillos que ya conocíamos, más uno nuevo que termina por robarse nuestro corazón (con un solo capítulo, el 8 para ser exacto, donde es presentado y es el protagonista absoluto o uno de sus personajes principales).  Asimismo, los humanos cumplen distintos grados de protagonismo y cada uno con sus propias intenciones, que encontramos entre ellos razones varias para hallarse en tal sitio.
     En verdad mucho pasa a lo largo de esta temporada, que posee 10 episodios como la anterior y la mayoría rondando la hora cronológica de duración; más encima uno llega a la hora y cuarto de metraje, mientras que el último también posee una duración de una hora y media, como sucedió con el recordado final de la primera temporada.  Entre todo lo que llegamos a ver, saber y disfrutar en esta ocasión, puedo mencionarles sin caer mayormente en el spoiler que:

* Uno de los personajes principales, y sin dudas entre los más carismáticos de todo el montón que aquí aparece, tiene un cambio de 100% en su personalidad; la verdad es que ello no dejará indiferente a la mayoría de sus admiradores (entre ellos este servidor) y puede que a muchos (como adivinen quién) no les guste lo que han hecho al respecto; no obstante, para ser justos, dicha evolución va muy acorde con el desarrollo que toma en general la trama para todos los personajes, así que tiene su lógica.

* Por fin nos presentan al padre del decadente y desagradable Logan Delos, de quien algo se habló en la temporada anterior y que luego llegamos a saber que se trata del dueño del complejo vacacional en el que transcurre mayormente la serie.  Es así que conocemos a este, gracias a los flashbacks que transcurren décadas antes de lo que es el presente, en el que ahora está sucediendo la revolución.  La presencia de este personaje nuevo, sirve además para la revelación de uno de los grandes secretos del parque Delos: la verdadera razón detrás de la creación de la tecnología, que ha hecho que los llamados “anfitriones”, las IAs y/o androides, sean tan importantes para los mandamases del lugar.

Precioso afiche que homenajea el de la película que inspiró este show.

* Otro tremendo protagonista que ya conocemos muy bien y por el cual resulta sencillo sentir aprecio, Bernard/Arnold, pasa por un montón de vicisitudes al punto que ahora viene a ser, quizás, el personaje más desgraciado de todo el show. Hay algo de existencialista en este sujeto, que se encuentra a medias entre dos mundos, alguien que pese al fatalismo por aquellas fuerzas que tratan de dominarlo, intenta hacer lo mejor para todos.  Jeffrey Wright, quien lo interpreta, en general está acompañado de los mejores actores posibles y aun así no nos deja de sorprender con su talento.

* Dos personajes que pensábamos estaba muertos regresan, uno al mundo tal y como lo conocemos y el otro…demostrándonos que la realidad va más allá de lo que los simples mortales, si bien no se trata de algo de carácter sobrenatural, sino que fruto del ingenio humano y su tecnología (que no olvidemos ya se le está yendo de las manos, puesto que el control total de todo nunca está a disposición del ser humano imperfecto).  En todo caso, el primero de estos personajes es un secundario y aunque da gusto reencontrarse con su persona, no alcanza la relevancia y el carisma del otro que sí nos dará grandes sorpresas.

* William también vuelve en sus dos versiones, la del pasado (más o menos durante su juventud) y ya como el duro anciano vaquero conocido solo como el Hombre de Negro en el presente (en esta otra versión, interpretado por ese maestro de la actuación que es Ed Harris).  En su versión más joven, gracias a los flashbacks dedicados a esa etapa de su vida, nos es posible conocer ahora su relación con la familia Delos y en especial con su esposa, que ya sabíamos su relación terminó muy mal.  Su yo más viejo, pasa nuevamente por un montón de acontecimientos y entre ellos se reencuentra con su hija, personaje nuevo para el público (por cierto, considerando todos los enfrentamientos violentos a los que se enfrenta un hombre de su edad, es admirable e impresionante que alguien a su edad pueda ser capaz de resistir tanto esfuerzo físico).

* La carismática Maeve comienza su largo viaje hacia la emancipación, adquiriendo nuevas habilidades que la convierten en una Anfitriona única, además de ser una de las caudillas de la emancipación de su gente.  Su viaje a lo largo de Delos es increíble, el que implica un emotivo periplo para conocerse a sí misma y que contrasta bastante con el quien ahora se hace llamar Wyatt, puesto que al menos con Maeve es posible llegar al diálogo.  Muchos de los mejores momentos de la segunda temporada tienen que ver con esta valiente  y en muchos sentidos admirable “mujer”.

* En la primera temporada habíamos visto varios indios (nativos americanos) a lo largo de su transcurso e incluso se había hablado de un grupo de ellos o más bien una tribu, llamada Nación Fantasma; por otro lado, bien sabíamos que unos cuantos de estos formaban parte de la vida pasada de Maeve, antes de que la destinaran a ser la madama del salón Mariposa…Pues ahora por fin logramos tener claro ese triste recuerdo de la morena anfitriona, ya que le dieron nombre, personalidad e historia a ese indio que por tanto tiempo asoló sus pesadillas.  Kisuya es este sujeto, una IA como ella, que por sí mismo ha “despertado” y se da cuenta de que su camino está ligado a Maeve, así como a su hija.  El capítulo 8 de la temporada, que lo tiene como protagonista absoluto y donde se nos cuenta su historia, no solo está cargado de gran emotividad, sino que si es que no se trata del mejor de toda la serie, sin dudas que es lejos uno de los más logrados de este show, que en solo un par de temporadas ha dejado la vara muy alta.  Por cierto, buena parte de este capítulo está hablado en el hermoso idioma Lakota, uno de los otros dos idiomas que podemos disfrutar escuchar en esta temporada, aparte del invasivo inglés.

* Al final de la primera temporada se nos mostró que Westworld era solo una parte del parque Delos y que existía al menos otra atracción de ambientación diferente; luego nos enteramos de que esta zona era Shogunworld, dedicado al Japón feudal, si bien en esta segunda temporada también se muestra una zona que recrea la India colonizada por los ingleses.  Es así que buena parte de esta segunda tanda de episodios, transcurre en Shoguworld, ellos tan impactantes, sangrientos y hermosos como muchos de los que suceden en el más conocido Westworld.  Cabe mencionar que por lo mismo, hayamos acá un montón de diálogos en la lengua del Sol Naciente; además se nos presenta un grupo de personajes muy interesantes y que nos traen recuerdos de otros ya conocidos.

 

3. Impresiones finales.

     Luego de verme las dos temporadas que hay hasta el momento del show, que hoy nos reúne, no puedo dejar de asombrarme de la calidad de este, deteniéndome en detalles de su guión tan elaborado y que salta de una época a otra, pasando de un protagonista a otro y distintos lugares más encima, todo tan bien armado y ello pese a su complejidad.  Igual debo admitir que a veces cuesta seguir tal entramado, que uno se enreda y bien puede no comprenderlo todo; pero no importa, un espectáculo como este tan bellamente realizado, es digno de los mejores elogios.
      La primera vez que me vi Westworld, en el ya “lejano” 2016, apenas sabía quién era Tessa Thompson y a quien luego llegué a adorar por su simpático papel, de una algo inverosímil Valkiria morena en las muy entretenidas pelis de Thor: Ragnarok y Avengers: Endgame...Pues su papel en la producción televisiva es tan diferente, como una mujer en verdad odiosa, que uno con facilidad llega a aplaudirle su versatilidad.
    Por cierto, una vez más el personaje interpretado por el guapo Luke Hemsworth (el hermano del aún más guapo y talentoso Chris Hemsworth, Thor, también compañero de actuación de la Thompson en las cintas de UCM) estuvo desperdiciado e igual como pasaron cerca de dos años entre una temporada y otra, puede llamar la atención lo gordo que está en esta ocasión (ello simulado por la ropa oscura y porque esta vez nunca lo ves con atuendos ceñidos).
    Como buena ciencia ficción, Westworld no solo es la creación de un mundo fabuloso bajo la mirada propia de la fantasía científica, sino que además es la recreación de nuestra propia realidad y que nos otorga no solo diversión, también una invitación a la reflexión: En este caso, hacia las consecuencias que puede traernos nuestro apego a la tecnología y la interrogante por los límites que les podemos dar a las disciplinas científicas, cuando jugamos a ser dioses; por otro lado, no deja de estar presente el misterio del verdadero sentido de la vida, sobre qué es la conciencia de estar vivos realmente, todo ello expuesto acá bajo la figura de los llamados Anfitriones.  Con lo que se ha adelantado sobre la tercera temporada, parece que el panorama se acompleja más, así que la ciencia ficción con todo su poder extrapolativo e imaginería, aún tiene para rato con esta serie que ojalá no pierda su horizonte.


                                                                       Tráiler. 


                                         Los hermosos créditos de la segunda temporada
                 (algo que bien deberían aprenderle series que no la tienen como Mr. Mercedes).

martes, 17 de diciembre de 2019

Así era en mis tiempos (cuarta parte).


1- Las diapositivas.

     Corresponde a una tecnología consistente en una fotografía pequeña y a color (al menos tal como yo la conocí en mi infancia, allá en los ochenta del siglo pasado), que iba dentro de un recuadro de plástico o cartón duro.  Sus medidas eran de alrededor de unos 6 centímetros por ambos lados y se insertaban sobre un riel con ranuras circular o rectangular a manera de bandeja, el cual apretando un botón hacía que las imágenes fuesen proyectadas por un lente, hacia una superficie plana (una muralla, una sábana blanca, una pizarra o en los casos más sofisticados, un telón hecho exclusivamente para ello).
     Su uso podía ser meramente hogareño, que bastaba con que uno solicitara en las tiendas de revelado de fotos que pasaran a este formato los recuerdos personales y/o familiares (antes de que la fotografía digital desterrara al uso masivo de las cámaras con rollos de cintas… ¿Las recuerdan, que uno esperaba con ansias se las entregaran en papel de calidad fotográfica, a ver cuántas saldrían buenas y no con manchas o las cabezas y cuerpos cortados? Otro recuerdo de los viejos tiempos).  No obstante, también eran ocupadas en los trabajos y en la educación, que recuerdo a mis profes de antaño proyectando la materia usando este recurso, que se vendían libros educativos que las incluían a manera de anexo; incluso algunas empresas dedicadas al rubro, les agregaban un cassette que con la ayuda de un audio grabado con una voz en off, explicaba la materia que las diapositivas ilustraban.
     Había una versión infantil a manera de juguete, consistente en un pequeño y ligero dispositivo que se tomaba con ambas manos y que se llevaba frente al rostro para ver a través de una pantallita, que se ponía frente a un ojo o a ambos (en el caso de que fuese tipo lente), varias imágenes seguidas que estaban dentro de un disco, que era introducido en una ranura del aparato; luego bajando una especie de manivela, uno hacia girar el disco y de ese modo por la ventanilla veía una especie de historia en progreso a medida que avanzaban las diapositivas.


     Aprovecho de contarles que en el último año de mi enseñanza media, mi profesor de artes visuales (Jorge, que no recuerdo su apellido, pero que sí puedo decir de corazón que fue lejos uno de los mejores maestros que tuve), nos enseñó a crear diapositivas bastante artesanales.   Fue así que junto al grupo de compañeros con el que trabajaba generalmente, hicimos unas muy toscas y que cuando se proyectaban algunas de sus imágenes (dibujos pintados a mano, usando unos lápices especiales) se distorsionaban.  Recuerdo que trataban sobre una especie de historia que escribí acerca de las musas o algo así y de fondo les pusimos música de Jean Michel Jarre (su disco Chronologie, que me gustaba mucho).  El texto que realicé para la exposición de nuestro trabajo, lo leí en la clase misma…Me habría gustado haber guardado al menos esa especie de cuento que hice para tal ocasión.


2- Las transparencias.

     A menos que mi memoria me falle, conocí este recurso o tecnología en los noventa, cuando estaba cursando la enseñanza media; el primer recuerdo que tengo de ello fue cuando al igual que en el caso de las diapositivas, estaba cursando cuarto año y además me encontraba haciendo un preuniversitario, preparándome para la universidad.   Una profesora que me hacía Historia las ocupaba en sus clases, lo que era para mí toda una novedad, si bien el texto que proyectaba para mostrarlas era escrito de su puño y letra (a diferencia de otros, que llevaban tipografía de máquinas de escribir o computador)…
    ¿Y en qué consistían estas llamadas transparencias? Pues, eran unas láminas del porte de hojas de oficio o tamaño carta, que tal como dice su nombre eran transparentes y se imprimía sobre ellas textos escritos o imágenes a color o en blanco y negro.  Cuando uno iba a una fotocopiadora (que así le llamamos a los locales comerciales dedicados a ello), pedía que las impresiones que uno llevara las pasaran a ese formato y te las entregaban sobre una hoja de papel corriente, cubiertas por otro más suave y de color marrón para protegerlas.
     Para proyectarlas, se usaba una pesada máquina consistente en una especie de caja que sobre su superficie llevaba una especie de vidrio, que bajo suyo llevaba unas ampolletas que se prendían y donde se ponía la transparencia.  A un costado iba una pata que terminaba en un espejo pequeño, que se plegaba cuando no estaba en uso y luego se abría al ser necesario ocupar la máquina. 
     Por mi parte, fue en la universidad que usé bastante tal medio y cuando presenté mi examen de grado para titularme de profesor junto a mi querida amiga María Elena (sobre los robots de Isaac Asimov más encima, bien ñoños y en especial yo; que, por cierto, pueden leer dos extractos escritos en exclusiva por este servidor para nuestra Memoria, pinchando aquí y aquí), ocupamos ambos dicha tecnología.

     ¿Qué pasó con las diapositivas y las transparencias que se dejaron de utilizar? Pues que gracias al avance de los programas computacionales, se inventó en el caso de los equipos de Microsoft el PowerPoint, que de manera más fácil, atractiva y económica reemplazó con creces a sus antepasados.


lunes, 21 de octubre de 2019

Revisemos juntos la primera temporada de "The Orville". SEGUNDA PARTE.


7- Majority Rule (La Regla de la Mayoría): Un grupo de la Orville, desciende hasta un planeta con una sociedad muy parecida a la de los humanos de principios del siglo XXI, para rescatar a un par de antropólogos de la Unión que se “perdieron” en dicho lugar.  Allí el guapo, pero infantil, morenazo de John LaMarr en uno de sus arrebatos comete un acto público que le provoca problemas tanto a él como a su gente; así que además de rescatar a sus especialistas, nuestros héroes ahora deben velar por la vida del irresponsable oficial.  
    La trama permite abordar varios temas de interés, propios de esa faceta de la ciencia ficción que va más allá de la pura evasión sana y a través de la creación de mundos maravillosos, para llevarnos a la reflexión: Por un lado, nos encontramos con la adicción a las redes sociales (preocupación solo de los últimos tiempos, que antes no existía dicha problemática) y sus consecuencias dentro de la mentalidad de las personas, como en lo que concierne a la opinión pública y la manipulación de las masas.  El nivel al que llega el endiosamiento por estas conductas, que incluso puede caer dentro de lo absurdo y lo kafkiano, no está tan lejos de la vida real; por otro lado, la manera de cómo vemos acá están abordados los vicios de la tecnología recuerda, en parte, a una serie tan crítica del género como lo es Black Mirror.
    Cabe mencionar, pese al tono más maduro de este capítulo, el buen humor con el que se matiza todo y donde el deslenguado LaMarr tiene un papel destacado, en este su primer episodio de la temporada con un destacado protagonismo.  
     Por cierto, los alienígenas que aquí aparecen salvo que viven en otro planeta, se ven igual que seres humanos, siendo esto un recurso habitual en las producciones audiovisuales de antaño y que la Serie Original de Star Trek ocupó para abaratar costos (y tiempo) en maquillaje, lo que también se vio (aunque menos) en sus spin-offs…Así que un programa como The Orville, que busca homenajear la creación de Gene Rodenberry, no podía dejar de hacerlo (al menos en esta ocasión).
    A todo esto, en la mencionada Star Trek abundaron los capítulos en los cuales personajes de alguna de sus series eran enjuiciados por un crimen que no cometieron y que debía ser defendido por sus compañeros; pues a través de esta historia The Orville se suma a esta tradición, a menos que se considere el tercer episodio como el primero en apegarse a este tipo de trama.

Hasta de reo se ve guapo este tipo.

8- Into the Fold (En el Pliegue): La doctora Finn realiza un viaje junto a sus dos hijos pequeños y la acompaña el androide Isaac.  Un problema con la lanzadera hace que el grupo caiga a un planeta en un sector desconocido, de modo que deben hacer lo posible por volver a la civilización que conocen o al menos contactar a su gente para que los rescate.  Todo se complica cuando varios humanoides que parecen estar enfermos los atacan y la doctora desaparece, así que le toca a la inteligencia artificial cuidar a los hijos de su compañera, a ver si también puede salvarla.
     El acercamiento de Isaac como nunca a la dinámica de las interrelaciones humanas y en especial en una familia donde hay un par de menores de edad, ayuda a que este dé el mayor de sus pasos hasta el momento hacia su verdadera compenetración con los orgánicos; es así que luego el lazo que llega a entablar con estos tres será fundamental para el resto de su existencia y, nada menos, que para el resto de la galaxia.  Con posterioridad cada vez que se aborde esta conexión, tendremos algunos de los mejores momentos de las dos primeras temporadas (lo único que hay de la serie hasta ahora).
    Sin desear querer acercarse a la humanidad como el querido Data de Star Trek: The Next Generation o los robots de Isaac Asimov (quizás el escritor que comenzó con esta tendencia de humanizar dichas máquinas y que cabe recordar que el personaje se ría así en honor a este autor, si bien en un capítulo se dice que este escogió el nombre en atención a Isaac Newton), la interacción con los humanos que lo hace cambiar poco a poco, representa lo que pasa con cualquiera de nosotros cuando gracias a la sociabilización vamos convirtiéndonos en una mejor persona. De igual modo, la relación de un sujeto racional como el mismo Kaylon (la raza cibernética del oficial científico de la Orville) con niños por completo emocionales, no deja de enternecernos tal como ya había sido abordado este aspecto en varias series de Star Trek.
     Si Brent Spinner, Data en TNG, nos sorprendió por su capacidad para darle emocionalidad al androide que interpretaba y sin ser muy expresivo por medio de su rostro y otros gestos físicos, Mark Jackson, quien hace de Isaac, con solo unos cuantos pocos movimientos de su cuerpo (que más encima su personaje no tiene rostro) logra conmovernos bastante con ello...y en la segunda temporada nos sorprende aún mucho más con lo que se avecina para su personaje (a estas alturas, mi favorito después de Bortus).
     En este capítulo estuvo de invitado Brian Thompson, actor habitual en Star Trek y sus franquicias; asimismo, se trata del segundo capítulo dirigido por el connotado guionista de ciencia ficción Brannon Braga, luego del emotivo tercer capítulo, el cual escribió junto a Andre Bormanis, ambos nombres recurrentes en los shows trekkers y amigos de Seth MacFarlane que se le unieron desde el principio a este proyecto suyo tan “ñoño”.


En familia.
9- Cupid's Dagger (Las Dagas de Cupido): Llegamos a, tal vez, el episodio más divertido de toda la temporada.  Un tratado de paz se lleva a cabo entre dos pueblos enemigos y le toca a los de la Orville ser los anfitriones de los diplomáticos.  Mientras sucede esto, llega el mismo oficial científico que provocó en parte la ruptura matrimonial entre Ed y Kelly, el alienígena azul al que vimos solo un par de segundos en el piloto; ahora ya sabemos de quién está detrás del estupendo maquillaje, el guapo y otrora estrella de tantas películas hollywoodenses Rob Lowe.  Las cosas se complican, porque “Papá Pitufo” (tal como le llamó en su momento el despechado Mercer) se encuentra en estado de celo y sus feromonas están afectando a buena parte de quienes se encuentran a bordo, entre la tripulación y visitantes; las reacciones más cómicas resultan ser las del mismísimo capitán y las de la buena doctora y del ingeniero gelatinoso Yaphit, que cabe recordar este último desde antes que tenía intereses amorosos hacia Finn…Y si antes alguien fantaseó con la idea de Seth MacFarlane en “plan gay”, pues he aquí la concretización de sus sueños.    

¡Imposible resistirte a esa sonrisa!

10- Firestorm (Tormenta de Fuego): La encantadora Jefa de Seguridad con aspecto de elfa se ve envuelta en medio de una pesadillesca situación, en la cual cada una de las personas que están a su cuidado comienza a morir de forma atroz y ella misma se siente incompetente como para cumplir con su labor; solo superando sus temores conseguirá salir a salvo del caos en que se encuentra. 
    De entre todos los horrores que aquí vemos, nos sorprendimos con el homenaje nada menos que a It de Stephen King y a su famoso payaso monstruoso Pennywise.  Cabe mencionar que esta historia no solo permite desarrollar mejor a su protagonista, sino que también aborda de manera muy inteligente los temas de cómo los miedos pueden volvernos unos inútiles y cómo solo por medio del autocontrol, como a través de la confianza en nosotros mismos, es posible salir victoriosos.


11- New Dimensions (Nuevas Dimensiones): La comandante Kelly descubre que el irresponsable teniente John Lamarr es mucho más de lo que aparenta, puesto que detrás de su personalidad hedonista se encuentra una de las personas más inteligentes de la nave (si es que no la con mayor C.I., entre humanos y alienígenas); es así que lo anima a convertirse en el nuevo Jefe de Ingeniería, cuando el que tenían decide renunciar.
    Otra manera ingeniosa para tratar el amor propio, que tal como lo vemos con este personaje gratas sorpresas nos pueden dar quienes nos rodean y no hay que dejarse llevar por los prejuicios; de igual manera valioso resulta ser que confíen en uno para dar rienda suelta a lo mejor de uno mismo.


11- Mad Idolatry (Loca Idolatría): El tema de la influencia positiva o negativa que una cultura más “avanzada” puede tener en otra es algo recurrente no solo en Star Trek (que recordemos The Orville es su clara heredera), sino que en la ciencia ficción en general; más encima, considerando que este subgénero lo que hace es extrapolar la realidad, en el mundo tal como lo conocemos esto ha sucedido muchas veces ¿No? con consecuencias de todo tipo. Pues no podía faltar un episodio de este tipo en el show que ahora revisamos y más para cerrar con broche de oro lo que ha sido una estupenda primera temporada.
    La comandante Kelly baja con algunos de sus subordinados a un planeta y sin querer realiza una “pequeña” acción que cambiará para siempre la vida en dicho lugar; lo anterior lo comprueba debido a que un fenómeno astronómico hace en dicho lugar el tiempo corra mucho más rápido (algo que ya vimos con anterioridad en un bello episodio de Star Trek: Voyager).  Así que no les queda otra que encauzar, dentro de lo posible, el efecto dominó de la participación de Kelly.
    El nombre del episodio y lo que sucede en él nos demuestra cómo muchas veces la historia real se desvirtúa, de modo que las creencias religiosas, políticas y sociales se basan en buena parte de los casos en estas distorsiones de la verdad; de modo que detrás de los enredos que aquí vemos y que son abordados con su dosis de humor, una vez más estamos frente a una arista en la serie que desea llevarnos a la reflexión: ¿Nuestros ídolos en verdad merecen la devoción que le damos? ¿Qué tan válidos son los fundamentos en los que basamos los dogmas que seguimos? 
    Cabe mencionar que con un capítulo como este, personajes tales como la bella comandante quedan consignados como muy bien articulados protagonistas, a la par que sus intérpretes nos demuestran su capacidad para desenvolverse tan bien entre la comedia y el drama.

Uno de los momentos más hermosos de este episodio (ya terminando este).

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