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jueves, 21 de julio de 2022

Mucha risa fácil y tonta.


 
     La última cinta de Thor se estrenó hace poco, siendo gracias a ello el único personaje del UCM en tener cuatro filmes "propios" a disposición (ni siquiera Iron Man, quien inició esta seguidilla de blockbusters, tuvo dicha oportunidad).  Es así que, tras todos los eventos en los que vimos a tan querido personaje (y a su guapo intérprete), quien nos dejó la última vez iniciando un viaje muy prometedor, era de esperar que tuviéramos más momentos para gozar del Dios del Trueno.
    La película llegó una vez más de la mano de Taika Waititi, director, guionista y actor responsable de la muy divertida Thor: Ragnarok y quien también en el universo Star Wars, nos dio grandes satisfacciones con sus aportes para The Mandalorian; por lo tanto, las expectativas eran altas.
    El argumento parte, luego de un muy interesante prólogo, con Thor  acompañado por el dispar y singular de equipo los Guardianes de la Galaxia, resumiéndonos de forma simpática su colaboración con estos justicieros.  Luego le toca continuar su camino solo, aunque otra vez teniendo a su lado al fiel  Korg, quien hace de narrador de la historia (este es el papel que se ha adjudicado Waititi, desde su primera película trabajando para el UCM).  Un hecho que llega a ser aterrador, la muerte de nada menos que de muchos dioses, y de diferentes panteones, a manos de un asesino implacable, lo lleva a regresar a Midgard (la Tierra) para evitar que su pueblo desaparezca y, de paso, acabar con la nueva amenaza.
     Esta historia nos permite reencontrarnos con personajes tan queridos como Valkiria (la versión morena de la guerrera les salió tan bien, que les perdono la aberración de tener asgardianos de piel oscura) y, lo mejor de todo, con el viejo amor mortal y terrestre de Odinson.  Cabe mencionar, que lo más maravilloso en lo que concierne a Jane Foster, viene a ser la transformación por la que ha pasado la fémina y que corresponde a uno de los puntos más importantes de la trama (idea que no se la inventaron acá, sino que viene de las novelas gráficas).
    El villano de esta ocasión es Gorr, de quien su humilde servidor nada sabia hasta el momento.  Sus razones son por completas diferentes, a la de quienes le han precedido y, por lo mismo, este es un detalle a destacar.  Cabe mencionar que es interpretado nada menos que por Christian Bale, a quien recordamos con tanta nostalgia como el mejor Batman cinematográfico, tras su participación en la trilogía de Nolan sobre el Murciélago (sumándose, de ese modo, a la cada vez más larga lista de actores que han pasado de un universo a otro, interpretando héroes y villanos en cada caso).
   Con antecedentes como los ya mencionados, era de suponer que el banquete estaba servido; sin embargo, todas las buenas intenciones terminaron diluyéndose, tras encontrarnos con una pieza que abusa de los chistes a cada rato y quitándole la seriedad necesaria a un obra, que pudo ser mucho mejor si hubiesen dosificado las risas de más.  Pero, queda claro, que el propósito era hacer un producto "livianito", luego del drama aterrador que fue en cierta medida Doctor Strange en el Universo de Locura (lejos mejor que el verdadero bodrio que hoy nos reúne) y tras recurrir ahora al desmadre chabacano, conseguir el beneplácito de la mayor cantidad de público (por lo general, gente que en su puta vida se ha leído los cómics e ignora lo sublime que llegan a ser los dedicados al superhéroe divino).  Por lo tanto, el medio para conseguir el beneplácito de las masas con facilidad, a falta de violencia excesiva debido a su publico masivo (o sexo gratuito, por razones obvias), diluye las esperanzas de un espectador más exigente y el guión acaba convirtiéndose en una excusa para la sobrexplotación.



    Teniendo en cuenta lo anterior, incluso el "regalito" de la esperada desnudez de ya saben quién, me parece de más (que, por mi parte, tanto músculo me parece poco atractivo y, en ese caso, mil veces prefiero ver en circunstancias parecidas a alguien como Star Lord o Ant-Man).
    Otro tremendo desperdicio/atentado de este largometraje, en lo que concierne al material del que se nutre, es que mencionan y luego muestran brevemente a un poderosísimo personaje de carácter cósmico.  Cabe mencionar, que podrían haberle sacado mucho provecho a esta criatura, lo que no hicieron y, en cambio, le dieron una connotación por completo diferente a la de las viñetas.  Una verdadera lástima, que atenta en contra de los creadores de tan magnífica "entidad", nada menos que Stan Lee y Steve Ditko.
    Asimismo, debemos recordar que pese a tratarse de producciones family friend, salidas de la factoría Disney, hace rato que han querido insertar el tema de las minorías sexuales y el orgullo gay.  Esto lo han hecho de manera pausada, a través de uno que otro detalle y siendo un buen ejemplo de ello, una breve escena centrada en uno de los semidioses de Los Eternos... Pues mucho antes de esto, cuando nos presentaron a su morena versión de Valkiria, casi "como sugiriendo", la desarrollaron como a un personaje lésbico (detalle que se nos escapó a muchos, incluyéndome).  No obstante, obviaron todo esto durante su intervención en la última entrega de Los Vengadores y solo ahora se atrevieron a abordarlo; sin embargo, en la actual ocasión las alusiones a la sexualidad de Valkiria, más bien son un "saludo a la bandera", otra tremenda oportunidad desaprovechada y que bien podría mostrarle a los más pequeños, que la atracción y el amor entre personas del mismo género no es una aberración.  En cambio, solo ya en los últimos minutos del metraje, nos revelaron la homosexualidad o bisexualidad de uno de los personajes secundarios, algo que se vio tan ridículo y falso (entiéndase "metido a la fuerza"), que mejor no lo hubiesen incluido.
    Por otro lado, dentro de los actores famosos que aparecen por primera vez en Thor: Amor y Trueno, vemos nada menos que a Russel Crowe... ¡Y vaya que es impactante encontrarlo tan decrépito! Solo tiene 58 años y parece de 70 muy mal llevados; que, más encima, teniendo en cuenta el papel que lo toca interpretar, no posee ya la presencia física de alguien con las connotaciones de su personaje (y, por cierto, tal como su colega Christian Bale, también ha pasado de DC a Marvel, luego de su paso por El Hombre de Acero).
    En cuanto al aporte musical, se le quiso dar toda una atmósfera rockera, partiendo por los créditos que simulan títulos de discos y grupos ochenteros, como por el uso de varias canciones famosas de dicho estilo. Todo esto, por mi parte no me desagrada, pero sí en lo que se refiere a la música incidental, la encuentro poco inspirada y carente del carácter épico, que amerita una nueva aventura de Thor.
    Dentro de lo mejor: Todo el apartado del principio con los Guardianes de la Galaxia (que no me lo esperaba) y en especial las escenas con Star Lord (me gustaría ver esa supuesta bisexualidad de este, dentro del UCM, ojalá en una película para mayores) … ¡Y las cabras!
    Dentro de lo peor: La nueva vida de Thor, luego de conseguir una vez más la victoria, cursi y demagógico en su tratamiento (por decirlo de una forma).
    Por último, nos regalan dos escenas postcréditos, la primera por completo "edulcorada" y la segunda introduciendo a un esperado personaje marvelita, al que hace rato esperaba.


                                       Otro tráiler que promete más de lo que da el producto final

domingo, 19 de mayo de 2019

Definitivamente esta SÍ que es la película ñoña más esperada en lo que va del siglo.


1- …Y ahora… ¡La conclusión!

    ¿Cómo hablar de la película que hoy en día tiene a más de medio mundo hablando de ella, entre quienes la han visto y los que aún no lo han hecho, pese a sus intenciones de hacerlo, sin caer en el maldito spoiler? Tarea difícil, pero haré lo posible para no cometer dicho error, que en muchas ocasiones algunos lo hacen de forma malintencionada o porque no les importa quitarles la sorpresa a otros; y es que mi intención a la hora de escribir este texto no es la de contarla, sino que compartir con ustedes mis impresiones y, dentro de lo posible, hacer uno que otro análisis de sus muchas virtudes y aspectos.
    Mucho tengo que decir sobre esta cinta, que ya me la he visto repetido dos veces, de tanto que me fascinó, por lo que espero no dejar detalle alguno pendiente.
    Tras el devastador final de Avengers: Infinity War, era imposible que el espectador seguidor de estos filmes y en especial al ser un lector consumado de los cómics marvelitas, no deseara pronto poder ver (una y otra vez) su continuación; filme que no solo respondería a todas las interrogantes, sobre qué pasaría luego del desastre tras el “chasquido de Thanos”, sino que también sobre cómo nuestros superhéroes lograrían revertir sus consecuencias.  Aunque también, como muchos ya sabíamos, con este filme se cierra un ciclo de más de una década de éxitos de los Estudios Marvel, el llamado Universo Cinemático Marvel (UCM), que tras una tetralogía dedicada a los “Héroes más poderosos de la Tierra” y un montón de cintas más de sus personajes por separado o en compañía de otros, viene a significar la despedida de varios de sus estrellas, que (supuestamente) ya no volverían a encarnar a los personajes, que tan bien supieron llevar sobre sus hombros.
     La película comienza justo cuando todavía estaba gestándose el plan del villano, devolviéndonos a uno de los dos justicieros que no pudimos ver en la que le antecedió; es así que, bastante dramático resulta desde su punto de vista este verdadero cisma.  Luego se da paso a otro de esos paladines, que también estuvo ausente en dicho largometraje, regreso que luego será la oportunidad para que sus compañeros, puedan tener la oportunidad de remediar la tragedia a nivel global que significó todo. El resto del metraje, de nada menos que de 3 horas y que se pasan sin ningún momento aburrido entre medio, corresponde a todo lo que hacen el grupo de defensores de la Tierra para conseguir su propósito, que incluyen muchas, muchas sorpresas y emociones. Obviamente la iban a tener difíciles nuestros salvadores, que mil y un peligros, como pruebas deben pasar y entre ellas algunas de las más grandes que hasta el momento les ha tocado superar.


2- Qué sucedió con los sobrevivientes.

    Tal como dije más arriba, la historia comienza en los momentos justos en que Thanos logró su cometido, devolviéndonos a Ojo de Halcón y ahora viviendo en paz junto a su familia, una existencia que nadie de sus amigos había logrado tener.  Luego la trama salta al espacio profundo: ver a Tony Stark en las condiciones en las que se encuentra, acompañado solo por la ex villana Nebula, esta última tan cambiada, que su nueva humanidad no puede  ser más conmovedora, tal cual los máximos esfuerzos de Iron Man por mantenerse en pie; y es que contemplar al arrogante más  carismático del mundo, al borde de la muerte, es algo que te parte el corazón (¿Se dieron cuenta que nos “engañaron”, con mucha inteligencia, y en el primer tráiler este no sale tan decrépito como en la película?).
     Volviendo a Ojo de Halcón, la felicidad que le llegó nos sirve para abordar desde su punto de vista, la crisis que significó el mencionado “Chasquido del Infinito”; puesto que luego tenemos el gusto de verlo convertido nada menos que en Ronin, una de las otras identidades secretas de Clint Barton (¡No nos esperábamos esto! ¿Cierto?), que buena parte de su actitud y lucha interna a lo largo del metraje, aborda con verosimilitud algunas de las maneras de cómo podemos enfrentar la pérdida de los seres queridos. 
    Quien sobrelleva peor que nadie la tragedia, viene a ser el hasta ahora alegre Thor.  En su corazón anida un sentimiento de culpa que lo carcome, puesto que luego de las dos primeras impactantes escenas de esta película, asistimos con el corazón en la mano al primer asalto desesperado de nuestros superhéroes para obtener por fin la victoria…Es cuando el mismo Dios del Trueno lleva a cabo algo que no nos esperábamos.  No voy a negar que, pese al sufrimiento de la deidad asgardiana, no pueden ser más cómicas las circunstancias actuales en las que se encuentra este, apoyado todo por el talento de Chris Hemsworth para lograr tan bien la comedia.  
     Regreso a Iron Man.  Ahora que supuestamente ya no son necesarios los enmascarados y cruzados en el mundo, compartir con él la dicha que le ha tocado, resulta ser grato para muchos de nosotros.  Más encima, sigue con él la adorable Pepper Potts y hasta Happy Hogan sigue ahí para completar su plenitud (eso sí…Cada vez más gordo, je).  Su actual existencia, contrasta en comparación con la nueva vida de la mayoría de sus viejos camaradas; por esa razón, las posteriores acciones que toma, no pueden ser más heroicas…Y, recordemos, con él comenzó esta seguidilla de éxitos cinematográficos hace más de una década, de modo que al cierre de esta etapa no podía dejar de tener una preeminencia e incluso un papel por sobre el resto.
    Mucho le debemos al Vengador de Hierro, sobre la creación y mantención de dicho equipo, pero sin dudas que el verdadero líder moral del grupo corresponde al Capitán América.  Quien más que ninguno de todos los justicieros marvelitas, salvo Pantera Negra, representa mejor todo lo bueno a lo que puede aspirar un ser humano, nos otorga al menos un par de hermosos discursos y un montón de escenas maravillosas.  Su contraste con Iron Man es evidente y, pese a ello, los paralelismos entre ambos que con sabiduría han logrado explotar a lo largo de estos filmes, junto a un montón de detalles más, hace que nos podamos dar cuenta  de que estamos frente a lo mejorcito del UCM (¿O me estoy aventurando demasiado en mi apreciación?).  Su más dura decisión y el destino final que le depara, más encima perpetrado por él mismo, viene a ser una alusión a las últimas viñetas con las que la dupla de Mark Millar y Bryan Hitch, cerraron su paso por las aventuras de The Ultimates (Los Vengadores del universo Ultimate de Marvel y que no hace mucho tuvo el gusto de leer con gran satisfacción por mi parte y gracias a lo cual pude darme cuenta de este detalle comiquero).
    Y ahora me toca referirme a uno de mis favoritos, Hulk/Bruce Banner.  Desde la primera parte de la tetralogía dedicada a los Vengadores, hemos sido testigos de la evolución por la que ha pasado el también nominado Goliat Esmeralda: de ser una criatura de pocas palabras y lleno de ira, empero aun así noble (como por lo general se le conoce en sus versiones originales), a otro mucho más elocuente y gracias a su coprotagonismo en Thor: Ragnarok, esta posterior etapa suya viene a ser mucho más satisfactoria…Y es que el científico y su alter ego han encontrado la paz, pudiendo vivir en armonía los dos, que es un gusto.  A un monstruo gama como este sí que dan ganas de abrazarlo, que a mí me recuerda de lo mejorcito que vimos en él por televisión en Hulk y los Agentes de S.M.A.S.H.
    Del Hombre-Hormiga no me podía olvidar, que el Scott Lang de estos éxitos hollywoodenses nos resulta tan simpático (o casi), que el igualmente adorable Star-Lord.  Optimista como el mismo Capi o Thor en sus mejores momentos, alineado ahora en este tremendo equipo, viene a ser otro agregado para disfrutar.  Su caracterización más orientada a la comedia que al drama, en especial en esta cinta, a diferencia de algunos de sus pares, lo hace necesario para encariñarse con él; además, nadie puede negar que el actor que lo interpreta, Paul Rudd, hace rato que ha conquistado a una legión de espectadores.
   El mapache evolucionado artificialmente Rocket y Máquina de Guerra también nos dan hartos episodios gratos, que en especial el primero de ellos es entrañable.  No obstante, es la Viuda Negra, la única mujer fundadora del equipo, quien logra emocionarnos de verdad.  Le corresponde al personaje interpretado con tanto carisma por la bella Scarlett Johansson, darnos uno de los momentos más inolvidables de este título y quedar consignada como la mayor heroína (lo siento, Capitana Marvel) de la saga. 
     Ya mencioné a la Capitana Marvel…Pues era mi esperanza que luego de su (al menos para mí, aunque también para un montón) decepcionante debut en la pantalla grande, la superheroína se redimiera en esta entrega; y así fue, que me alegra mucho, puesto que no me desagrada el personaje, que solo pienso que estuvo mal orientado en aquella ocasión.  Es así que esta vez cada una de sus secuencias no fueron gratuitas, en especial donde aparece cual un verdadero ángel y luego cuando regresa justo en el momento clave para que se produzca el ansiado triunfo.  Y, perdonen si estoy casi al borde del spoiler, pero qué bueno no se haya cumplido el temor de mi primo Pablo Fuentes: que ella fuera quien derrotara al titán loco, siendo una “recién aparecida” en el UCM, que menos mal sus responsables fueron fieles a la continuidad y tradición de estas adaptaciones.


3- Para el placer de los más ñoños de la casa.    

    La Tierra (y se supone que también el resto del universo) perdió a la mitad de sus habitantes…Este importante detalle se hace sentir en la trama y, en especial en pantalla, cuando contemplamos la soledad de las calles, algunas de ellas llenas de escombros y de basura, porque la gente que queda ni se preocupa por vivir con dignidad.
    Por otro lado, nada más hermoso que volver a tener frente a los ojos de uno, a aquellos personajes que hace rato dejaron de estar en estas obras; ello gracias a un guión tan bien articulado, que logra juntar en una sola cinta a tanta estrella como nunca antes había sido posible…A ver, voy a aventurarme a mencionarlos: Frigga (la bella y sabia madre de Thor), el Anciano (o más bien “la Anciana”, maestro del Doctor Strange), Howard Stark (el padre de Tony), el guapo, varonil y malvado Crossbones en su apariencia civil, los muy simpáticos alienígenas Korg y Miek (amigos de Thor desde su aventura como gladiador, si bien personajes sacados de la saga Planeta Hulk), la también carismática versión afroamericana de Valkiria (como diríamos en Chile, “tirada de las mechas”, o sea forzada por la idea de asgardianos negros, pero que pese a ello me agrada), la doctora Jane Foster (la ex novia mortal del Dios del Rayo), el agente de Hydra encubierto en S.H.I.E.L.D. Jasper Sitwell…Loki tampoco podía faltar, pese a que hay que tener claro que solo en estas cintas es tan agradable; más otros por ahí que les voy a dejar a ustedes los descubran. Se me estaba olvidando… ¡Sale el Pato Howard otra vez!
     Inolvidables vienen a ser las dos intervenciones de la recordada agente Carter, Peggy, su regreso tras el fiasco que fue la malograda serie de televisión que tuvo y casi en el mismo nivel, solo para deleite de los muy frikis, la sorpresiva aparición de Edwin Jarvis; que esta última, viene a ser la primera vez en la que un personaje de los programas de televisión de imagen real del UCM, saltan a la pantalla grande.  
    Por otro lado, debe saberse que acá contamos con el último cameo que logró filmar Stan Lee, poco antes de su triste fallecimiento.  
     Debido a cómo se articula la trama, se recrearon varios momentos decisivos de las cintas previas y abordadas todas ellas desde un muy interesante punto de vista diferente, a cómo fue en su primer momento.
     Asimismo, todos aquellos superhéroes que se llevó consigo Thanos con su nefasto “chasquido”, tenían que volver… ¡Y vaya que lo hacen en gloria y majestad! Las dos veces que fui al cine a ver esta película (que puede lo haga en una tercera ocasión), un montón de gente aplaudió, que la escena es hermosa y tan emotiva, que en ambas ocasiones no dejé de llorar y más cuando reaparece otro de mis predilectos: nuestro amistoso vecino el Hombre-Araña.  La verdad es que tal como me dijo muy bien mi amigo Juan Francisco Bianqui (ex alumno, ñoño consumado y ya todo un hombre hecho y derecho), hay que estar preparado para tantas emociones juntas…En otras palabras, es muy probable que uno llegue al punto del llanto en más de una ocasión, como bien le pasó a su humilde servidor.
     Otros guiños a los cómics: la primera aparición de Rescate, la identidad superheroica de Pepper Potts, la imagen con el viejo casco original del primer Hombre-Hormiga y, más emocionantes que muchas cosas ya mencionadas, la consolidación del Capitán América como el hombre más “digno” de la Tierra (ustedes me entienden ¿No?) y la “entrega del manto” a un justo sucesor, que en este último caso habían dos evidentes candidatos a tomar el relevo, de cierto querido veterano de guerra.
    No sé si me equivoco, que para mí cuando los dos bandos alineados y cada uno en su lugar, se lanzan a la batalla final, me pareciera ser un homenaje de Las Dos Torres y El Retorno del Rey (ambas sobre las novelas de El Señor de los Anillos, filmadas por Peter Jackson).
    Tras comenzar los créditos, no contamos con las escenas agregadas que ya nos tenían (mal) acostumbrados los de Marvel Studios; pero sí resulta sobrecogedor, ver en grande los nombres de los artistas detrás de tan queridos personajes, con alguna imagen característica suya detrás de ello y, luego, sus firmas, algo que solo antes había apreciado tras los créditos de El Retorno del Rey y Star Trek: The Undiscovered Country.


                               El emotivo tráiler N° 2 de la película que hoy nos ha reunido.

sábado, 25 de agosto de 2018

¡Así da gusto ver a los Vengadores!


     La cuarta temporada de Vengadores Unidos comenzó de manera memorable: Con nuestros superhéroes enfrentándose a una nueva formación de la Camarilla (recordemos que fue un grupo de villanos bajo este nombre, el que obligó a los justicieros a unirse de nuevo en la primera temporada).  Es así que tras una lucha sin cuartel, por increíble que parezca, los paladines fueron derrotados y fallecieron.
     Tras este hecho que puede a los más pequeños les haya resultado traumático, se gestiona una inteligente idea por parte de los guionistas: Crear otra agrupación de los mismos Vengadores, algo que nunca antes se había hecho en este tipo de cartoons, que acostumbran mantener siempre a los mismos personajes, en vez de rotar a sus miembros como se lleva a cabo desde hace rato en los cómics.
     Por esta razón otro equipo de Los Vengadores se forma con personajes ya conocidos por los televidentes (por no mencionar a los marvelitas de corazón) y que aparecieron antes en el show. Entre estos nos encontramos con el siempre simpático Hombre-Hormiga 2, Scott Lang, el cual acompañó en varias aventuras a los Vengadores originales en el pasado.  A este se le une la segunda Avispa, aprovechando el inminente estreno del filme que tiene de protagonista a ambos (sin dudas, otra genial decisión para potenciar esta dupla y preparar su paso a la pantalla grande). Y luego vienen otros nombres emblemáticos de estas historias, todos ellos introducidos durante la temporada anterior: Pantera Negra, Visión, Capitana Marvel y Miss Marvel.  
     El soberano de Wakanda gracias a su primera cinta resulta mucho más impactante, pese a que ya lleva décadas como personaje importante dentro de las publicaciones de Marvel.  Luego tenemos a la Capitana Marvel, Carol Danvers, la original Miss Marvel y que ahora como la persona que ostenta el nombre del superhéroe que ya ha tenido hartas encarnaciones, hoy en día es centro de atención porque además se avecina su propio largometraje (he aquí otra incorporación a la serie, para popularizar más un nombre en atención a las películas).  Ya conocido por la audiencia, Visión no podía faltar, un verdadero clásico dentro de las colecciones sobre los Vengadores.  Por último, plausible resulta ser el agregado de la adolescente Miss Marvel, heredera del manto dejado por Carol y quien, además árabe y musulmana, completa esta variopinto colectivo; por no olvidar su personalidad carismática y que le otorga un aire fresco al programa.
     Por lo tanto, de ahora en adelante los episodios giran en torno a dicha conformación, que por un lado debe demostrarle a la gente que merecen ser llamados Vengadores por su propio talento, como además lidiar entre sí para arreglar las normales desavenencias que podría haber entre gente tan distinta.  Si los primeros Vengadores ya poseían sus respectivas formas de ser, estos otros no dejan de llamar la atención por ser tan heterogéneos.  Un rey como T´Challa, un hombre joven sabio como pocos, está llamado a ser el líder entre sus compañeros también; no obstante la presencia de una mujer tan voluntariosa como la Capitana Marvel, hace que el  tema del liderazgo se complique hasta cierto punto.  Por otro lado, el antiguo pasado de Scott Lang como ladrón, le pesa en al menos una ocasión, mientras que su pareja, Hope Pym, recién está comenzando en esto de la carrera superheroica (y, sin embargo, es una justiciera nata).  Visión es una entidad inteligente y sensible que está descubriendo el mundo, aprendiendo a convivir con seres humanos y en cuanto a Miss Marvel, su inseguridad acompaña a su alegría que la hace tan querible.  A mi parecer la Capitana Marvel es el personaje menos agradable de todo este conjunto, quizás porque la encuentro “demasiado masculina para mi gusto” (aunque viéndolo ahora con otros ojos, tal vez dicha personalidad suya también es interesante, como un guiño a la comunidad LGTB), no obstante esta nueva formación me encantó en su totalidad.
     Como era de suponer, los siguientes capítulos giraron en torno a estos otros Vengadores, que la verdad por mucho que me gusten Hulk y el Capitán América, no los eché de menos, ya que supieron potenciar bastante a sus “reemplazos”, que más encima no estamos hablando de secundarios en el mayor de los casos (Solo Pantera Negra ya es tremendo ícono marvelita).  Muy satisfactorio resulta el episodio en el que sale Hércules, otro buen tipo con una personalidad muy particular y se juega con la idea de que este se les una (que alguien me refresque, por favor, la memoria de si ya había salido antes en este cartoon).  
      Más encima nos encontramos con 2 historias ambientadas en el pasado de los Vengadores, específicamente sobre sus fundadores. Uno de ellos gira en torno a Ojo de Halcón, que bien podría ser considerado como el Vengador más débil, por no tener superpoderes.  No obstante, tal como nos muestra dicho episodio, al justiciero no lo hacen sus habilidades extraordinarias, sino que su espíritu; más encima, este debe vérselas con un ser mágico e inmortal como lo es Drácula, villano de temer, lo que hace del episodio algo muy divertido (recordemos que el chupasangre fue un personaje recurrente durante la primera temporada, al formar parte junto a otros archicriminales la versión original de la Camarilla).  Luego tenemos otro, centrado en el Capi y en Iron Man, específicamente relacionado con la identidad civil de este último, Tony Stark; pues con un carácter intimista y emotivo, pocas veces visto en este show más dedicado a la acción y a la aventura, que a la sublimidad (algo que lamentablemente le falta en general y que sí lo tenía con creces Los Vengadores: Los héroes más poderosos de la Tierra) trae de regreso a personajes emblemáticos como Howard Stark (el padre de Tony) y la agente Carter, todo de una manera muy especial.  Debe saberse más encima, que este último capítulo contó con las voces de los actores que originalmente los interpretaron en sus versiones en carne y hueso.  Cabe mencionarse, además, que en el capítulo sale por primera vez un villano muy especial, el Doctor Fausto, un genio criminal de las aventuras del Capi y que hace rato merecía ser llevado a los cartoons.
     No se puede dejar de lado el regreso triunfante del Doctor Strange, tal y como sale en las actuales pelis de UCM.  Antes ya lo habíamos visto en otras series marvelitas de Disney, pero siempre con otro aspecto (de hecho, en Ultimate Spider-Man los vemos mucho más joven y con el cabello largo).  Reintroducido en un capítulo doble llamado El Ojo de Agamotto, aquí no solo nos enteramos con gran sorpresa sobre el origen del poderoso talismán que usa el Hechicero Supremo, sino que sale como villano el Barón Mordo (ahora de raza negra, tal como en la cinta para el cine) y además sale la agradable Shuri, la hermana menor, genio de la ciencia y tecnología, de Pantera Negra.

Reunión de doctores (¿Quién acompaña a Strange?).

     Otro importante personaje que tiene su debut en esta temporada, tomando como modelo su caracterización hollywoodense, viene a ser Jane Foster, fémina clásica de las aventuras primigenias de Thor y que originalmente era una enfermera, pero que en los filmes se le caracteriza como física, siendo esta última la versión que es abordada en el programa.  Gran importancia tiene acá y más aún cuando le conceden la oportunidad de empuñar el Mjolnir, el martillo del Dios del Trueno, convirtiéndose en una versión femenina de Thor, tal como fue durante un tiempo en los cómics.
     No podemos olvidar que al principio de esta temporada, los Vengadores originales si es que no han pasado a mejor vida, sí están perdidos; por esta razón, sus reemplazantes cuando se les da la oportunidad de rescatarlos, no dudan en hacerlo…Comienza así una serie de episodios, 4 en total, en la que el segundo grupo de Vengadores debe separarse para ir en busca de antecesores, yendo a distintos mundos y/o realidades para conseguir su objetivo. Resulta que esto de centrarse cada capítulo en un lugar diferente, con personajes diversos además, es hoy en día todo un tópico o tradición en las series animadas Marvel de los últimos tiempos; es así que se pueden recordar los viajes hechos por los protagonistas del Escuadrón de Superhéroes (¡Gran programa!), cuando Dark Surfer los exilió a universos alternativos en el transcurso de la segunda temporada y los propios periplos entre dimensiones del mismísimo Spidey, en Ultimate Spider-Man durante su tercera temporada.  Entre estos viajes, es considerable mencionar el cambio por el que pasa un personaje tan alegre como Falcon, al menos en lo que concierne a su caracterización dentro del programa; pues cuando reaparece lleva años en un futuro postapocalíptico (¿Unos 10 por lo menos?) y ahora se ha vuelto alguien más introvertido e incluso su aspecto físico y armadura han cambiado; es así que el Falcon que regresa a nuestra realidad, no es por completo el mismo de antes…Un giro argumental inesperado y maduro, para un show que se supone es de carácter infantil.
     Esta temporada recibe el nombre genérico de Secret Wars (Guerra Secreta), claramente en atención a una famosa saga de la Casa de las Ideas, publicada entre 1984 y 1985, la cual a  su vez tuvo su secuela, Secret Wars II en 1986 (la que luego fue revisitada en años posteriores y no hace mucho tuvo una especie de reinterpretación, llamándose de igual manera Secret Wars en las historietas).  Quien aquí escribe, tuvo el gusto de comprarse y leerse las novelas gráficas este año (y tengo pendiente dedicarles al menos un post, que me gustaron mucho); así que bien es posible darse cuenta que lo que se hizo en el show televisivo, fue una adaptación hasta cierto punto bastante libre de sus acontecimientos (tal como ya se hizo en los noventa, con ese recordado programa del Trepamuros, Spider-Man: The Animated Series).  Tanto en el cómic original, como en esta segunda versión para la pantalla chica, nuestros superhéroes son engañosamente transportados a un planeta hecho con trozos de varios lugares del universo, para responder a las inquietudes de un ser de poder inconmensurable llamado Beyonder (Todopoderoso en los cómics que yo leí editados por Panini-España).  Ahora bien, en la historia de los ochenta la entidad no es malvada, pero en este título de los Vengadores sí se trata de alguien maligno, quien al igual que en las novelas gráficas, ha traído a unos cuantos villanos a lo que llaman Mundobatalla, de modo que el conflicto entre ambos bandos es inevitable.  La saga en la televisión comienza recién en el episodio 17 y dura hasta el número 24.  Mientras sucede todo esto, se les une nada menos que Loki a nuestros justicieros y además hace su segunda aparición en una caricatura un oscuro superhéroe de naturaleza sobrenatural, el Caballero Luna y al que lo pudimos ver en un capítulo de Ultimate Spider-Man.  Por cierto, la apariencia humanoide de Beyonder es distinta a la de las viñetas; no obstante, en un momento se le muestra con un traje de guerra igualito a tal como sale durante Secret Wars II.
     Dentro de todo lo que pasa durante la saga arriba mencionada, memorable resulta ser el hecho de que Beyonder separe a Hulk en dos, con Bruce Banner por un lado y el Gigante Esmeralda por otro, mandándolos a ambos lejos del resto de sus compañeros.  Cuando algunos de sus amigos se van a buscarlos, el capítulo en el que transcurre esto sin dudas que viene a ser uno de los más emotivos de toda la serie: puesto que va lejos de la mera entretención facilista, al abordar el conflicto entre las dos personalidades del justiciero y cómo estas, pese a sus conflictos entre sí, se necesitan (tema recurrente en algunos de sus mejores cómics).  Por otro lado, aquí aparece como villana por primera vez en un cartoon marvelita, la versión de la Casa de las Ideas de Morgan le Fay, personaje sacado de la leyenda artúrica y que también DC usa como enemiga de la Liga de la Justicia.
    La Secrets Wars acaba 2 capítulos antes de finalizar la temporada.  El capítulo 25 resuelve de manera bastante interesante la inesperada alianza con Loki, mientras que el 26 más bien parece de relleno, centrándose en Miss Marvel y en el resto de los nuevos Vengadores.  Es de esperar que haya una quinta temporada (que no he sabido hasta el momento de su renovación), que al sobrepasar los 100 episodios ha sido el programa más longevo dedicado a este equipo, pero la sombra de la mala decisión de cancelar Ultimate Spider-Man, cuando llegó a la misma extensión, al menos a mí me hace dudar de su regreso.  Ojalá sea segura una quinta temporada, que buenas historias nunca faltarán para los llamados Héroes más poderosos del Planeta.

El nuevo equipo en su totalidad.

domingo, 29 de julio de 2018

Adiós a Ditko.


     Hace exactamente un mes atrás, el 29 de junio, el mundo del cómic y de la cultura popular volvió a estar de luto.  Pues ese día falleció Steve Ditko, dibujante y guionista creador de un montón de personajes, pero cuyo mayores logros fueron los de compartir la paternidad de dos de los más grandes (super) héroes de la historieta mundial: Spider-Man y Doctor Strange, ambos para Marvel.  Estos solo dos nombres dentro de la ficción, lo llevaron a estar entre los grandes.
      Ya había escrito antes sobre Ditko, cuando estuve disfrutando de la etapa original de Spidey, gracias a la cual me enamoré del talento de tal artista, a la hora de plasmar con su pluma las aventuras de este.  No voy a negar que su dibujo era a principios de los sesenta estático o no tan estilizado,  como el de otros de sus colegas (producto de la época quizás), pero su diseño entonces para algunos de los mayores villanos del Cabeza de Red ya eran soberbios: El Duende Verde, Doctor Octopus, Misterio, Electro y muchos más le deben a este una caracterización inolvidable.  Asimismo, no se puede dejar de lado que fue la iconografía de Ditko sobre el Arácnido la que prevaleció, puesto que primero se entregó a Jack Kirby la labor de diseñar su traje, la que resultó demasiado obvia, en vez de la vestimenta más llamativa con el cual hemos llegado a conocer al Trepamuros.
    Mientras trabajó con Stan sus ideas para llevar a cabo las historias de este en imágenes, no podían ser más ingeniosas, que muchas veces él mismo coguionizó las aventuras de nuestro Amistoso Vecino y que luego lo llevó a escribir por su cuenta sus propios relatos y en especial una vez que se fue a DC (donde creó varios otros personajes).  De este modo, no se puede olvidar la manera que tenía para ocultar el rostro de algunos personajes, que para mantener el misterio sobre sus identidades, llevaba a cabo prodigios tales como tapar su cara con algún objeto, jugando con las perspectivas; esto lo hizo con el Duende Verde original, Norman Osborn, si bien es su viñeta en la que se presentó por primera vez a Mary Jane Watson (la pareja más famosa de Peter Parker), tapada por una flor, que se encuentra una de las imágenes más famosas en la historia del noveno arte.   A su vez a él se le ocurrió que el segundo Anual de Spider-Man tuviera de invitado al Doctor Strange, que en realidad más pareciera ser el protagonista principal de esta obra, ya que ella comienza con este y casi todo gira en torno al mundo de la magia (si no basta con tener en cuenta que el Anual se llama ¡El maravilloso mundo del Doctor Strange!).



     Tras haber leído con un verdadero gozo en el alma toda la colección de la primera etapa del Lanzaredes, el año pasado no más, de inmediato me dije que apenas pudiera me conseguiría lo que hicieron juntos Lee y Ditko con el Doctor Strange; pues ahora que conocía mejor al Hechicero Supremo, gracias a las pelis del UCM y me había leído una estupenda novela gráfica que realizaba una actualización de su origen, hecha nada menos que por otro maestro del calibre de J. Michael Straczynski, además de disfrutar de su participación en varios cartoons, tenía razones de sobra para ello.   Así que en cuanto tuve la oportunidad de cumplir mi sueño me gasté la plata no más, que más encima ese no fue el único tomo grueso y empastado, que me llevé conmigo ese día del superhéroe, pues también adquirí el de su etapa completa de Roger Stern (bueno, además de uno dedicado al Hombre-Hormiga, je).  Eso fue a principios de mayo y aún estaba leyéndome el recopilatorio dedicado al justiciero mágico, cuando me enteré del fallecimiento de Steve Ditko (¡¿Mera coincidencia?!).  Solo ahora me dispongo a dedicarle estas palabras, que me he tardado harto, lo admito y justo cuando mañana vuelvo al trabajo después de dos hermosas semanas de vacaciones de invierno…Pues hace unos cuantos años atrás despedí de igual manera de este periodo, con mis impresiones sobre El Sorprendente Hombre-Araña (2012), así que a manera de tributo a todo esto, acabo tanto el periodo y el mes de julio (mi favorito) de tal forma.
      Cuando uno ha podido disfrutar de un cómic tan novedoso, como fue en su tiempo Doctor Strange, título que aún sigue con enorme popularidad entre los lectores ñoños de todo el mundo, resulta imposible no detenerse en varios detalles valiosos y que tienen que ver con la labor tanto del fenecido Ditko, como del aún entre nosotros Stan Lee (¡Que no se nos muera aún, por favor!).  En primer lugar ignoraba que el personaje salió primero como una historia de relleno en Strange Tales, que estaba dedicada por aquel entonces a las aventuras en solitario de la Antorcha Humana II, o sea, a Johnny Storm de los 4 Fantásticos.  Fue así que la sorpresa que significó su estreno y que solo abarcó 5 páginas, llevó a sus creadores a realizar algo distinto a lo hecho con el Cabeza de Red.  Si bien la respuesta del público, fue favorable de inmediato a la nueva propuesta editorial, recién en el número 4 de sus aventuras estas se extendieron a 8 páginas y luego a más; más encima tampoco salía su nombre en las portadas y ello solo fue posible en su sexta aparición.  

     
      Otros datos interesantes sobre estos tiempos primigenios suyos, vienen a ser que en vez de ser Hechicero Supremo, se le llamaba como Señor de la Magia Negra, lo que igual para nuestros días posee un tinte más bien negativo, puesto que recién más adelante recibió el otro título (que en todo caso se ganó por sus propios medios, gracias a sus andanzas y actos heroicos).  Además solo en la cuarta entrega de sus aventuras se nos cuenta su origen, tan dramático como el de muchos de los personajes marvelitas.  De igual modo, la séptima historia suya fue la primera que lo tuvo de agregado en la portada de Strange Tales y ello fue no más debajo de la imagen principal, en una franja pequeña.  Pero como bien sabemos el enorme éxito que consiguió fue tal, que poco a poco consolidó su lugar dentro de las demás publicaciones de la Casa de las Ideas, al punto que cuando ya no compartía revista con la Antorcha Humana, sino que con nada menos que con Nick Fury, si es que no aparecía junto a este en mitad de la portada, asumía por sí solo el total protagonismo de ella.  Además, debe saberse que su primer invitado estrella del resto del universo Marvel fue Thor, previa aparición de Loki, quien en esta clásica historia lo engañó para hacerle creer que el villano era el Dios del Rayo y no el Señor de las Mentiras.
     En lo que concierne al enorme aporte visual de Ditko para el Hechicero Supremo, se encuentra antes que nada un hecho que a muchos se les puede escapar, al leer su aventura germinal: el Doctor Strange sale con los ojos cerrados.  Es así que este detalle de inmediato nos revela cuán poderoso es, pues este mira con los ojos del alma que son superiores (y además tiene a su famoso talismán, llamado Ojo de Agamoto), de modo que esos órganos nada son en comparación con sus otros sentidos (tal como pasa con el propio Arácnido o el ciego Daredevil).  Varias veces lo representó con esta imagen, incluso originalmente le dio cierta apariencia oriental y hasta mefistofélica.  
     Luego se encuentra la ambientación que le dio a todos esos mundos del Más Allá y/o dimensiones mágicas y las que tal vez como nadie hasta el momento  en el cómic, Ditko representó de manera surrealista, llenas de formas raras que sin dudas daban la idea de encontrarse en un lugar por completo distinto a nuestra realidad.  Por otro lado, sus villanos y personajes de apoyo debía ser igual de extraordinarios en su estética: por esa misma razón al primer enemigo sobrenatural al que se enfrentó el Doctor Strange, Pesadilla, no le vimos de inmediato su rostro; mientras que en el caso del demoniaco Dormammu,  su rostro estaba cubierto por llamas vivas que acentuaban su carácter infernal.  Mención aparte merecen la némesis del Hechicero Supremo, el despreciable Barón Mordo, de rostro tan duro, que con facilidad podemos darnos cuenta de que se trata de alguien incapaz de amar; en cambio la entidad conocida como Eternidad, sin dudas viene a ser uno de sus mejores diseños y que de tan fantástica que le salió, nos pareciera sin dudas como algo fuera de los límites humanos.  
El Doctor Strange es testigo de la pelea entre Eternidad y Dormammu.

     Steve Ditko abrió la cronología ficticia junto a Stan Lee en julio de 1963, en lo que corresponde al número 110 de Strange Tales, para dejarlo en julio de 1966, con el número 146 de la revista…¡Justo 3 años dedicado al Doctor Strange! (un poquito menos de los que trabajó con el Arácnido).  Fue así que tal como sucedió con su etapa a cargo del dibujo de su otra gran creación marvelita, se despidió en grande finalizando una enorme saga del Hechicero Supremo; esta misma abarcó más de un año de sus aventuras, en total 17 de ellas, donde lo llevó por un viaje como nunca antes había realizado y que sin dudas sentó las bases de lo mejor de su impronta.  
     Su paso por DC, una vez que abandonó su antigua casa editorial por serias disputas con Stan Lee (y tal vez con otros), no fue tan afortunada como se merecía y por eso mismo uno no puede lamentar más que sus proyectos independientes fracasaran, no volviera a trabajar con Spidey y el Doctor Extraño, así como optara por alejarse de ese mundo en el cual había logrado hacerse de tan merecido espacio.  Creo que nunca dio entrevistas, que tampoco le gustaba ir a las convenciones; en pocas palabras, era un sujeto complejo como muchos de los grandes artistas y la única vez que recuerdo haya sido mencionado (de manera indirecta), en una ficción sobre uno de sus personajes, fue en una breve escena de Ultimate Spider-Man, en la que el “agente encubierto de S.H.I.E.L.D.” Stan Lee lo saludó de paso y aun así no le mostraron el rostro.
     Steve Ditko, de todo corazón gracias por tan enormes personajes que nos dejaste y hoy en día nos alegran la vida. 

¡Y love Steve Ditko!

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Una verdadera caja llena de gratas sorpresas.


      Dentro de la mitología nórdica, el Ragnarok corresponde a la “muerte de sus dioses”, un muy singular apocalipsis en el que seres tan poderosos como estos, demuestran a su manera que lo que científicamente se llama como entropía, también se aplica a ellos…Pues “todas las cosas buenas, deben acabar”.   Con una premisa tan interesante como esta, era obvio que en algún momento de los cómics de Thor, en los que Stan Lee, Jack Kirby y compañía tuvieron la inteligencia de hacer su reinterpretación de tales historias, para incorporarlas con maestría al universo marvelita, en al menos una ocasión se abordaría dicha idea.  La verdad es que como no he leído mucho acerca del Dios del Rayo, ignoro muchos detalles sobre su cronología, si bien sé que la década pasada otro maestro como los es J.Michael Straczynski, se encargó a finales de la década pasada de resucitar al asgardiano y a sus congéneres, luego de la hecatombe que hizo desaparecerlos tras el mencionado Ragnarok (y sin duda una de las etapas más memorables de “Ricitos de Oro”).
       Desde Los Vengadores: La Era de Ultron (2015) y la genial escena de postcréditos de Doctor Strange (2016), se nos venía adelantando de que algo muy malo se estaba cocinando en la ciudad celestial al final del arco iris.  Es así, que por fin a finales del mes pasado se estrenó una cinta de esta hoy exitosa saga cinematográfica, esperada como pocas, teniendo en cuenta los formidables trailers, que nos estuvieron entregando de manera dosificada a lo largo de los últimos meses…Y la verdad es que ha valido la pena armarse de paciencia, que si bien la anterior entrega dedicada al hijo predilecto de Odín había dejado la vara demasiado alta, en esta ocasión la presente cinta la supera con creces ¿Se podría decir sin problemas que es uno de los mejores filmes del llamado Universo Cinemático Marvel? Al menos a mí me cuesta decidirme, tras toda una seguidilla de grandes éxitos de taquilla y crítica; pero de que es un grato respiro luego de esa decepción que es Spider-Man: Regreso a Casa, lo es, que se agradece no hayan caído en los errores infantiloides de este otro filme.

La mayor parte de los personajes de esta cinta: Thor, Heimdall, Odín, Loki, Hulk, Valquiria, Gran Maestro y Hela.
      Dirigida por el neozelandés Taika Waititi, quien además de trabajar bajo las cámaras es actor y guionista (siendo que esta película no fue su primer acercamiento al mundo de los superhéroes, ya que tuvo un papel en la lamentablemente olvidada versión para el cine de Linterna Verde, de 2011), rescata algunos de los otros ya queribles personajes de la ahora trilogía de Thor y a unos cuantos del resto de los largometrajes de la Casa de las Ideas producidos por Disney  (uno de ellos confirmado por medio de los citados adelantos y otros dos a manera de sorpresa para su fiel público ñoño).  Por otro lado, Waititi se permitió interpretar el papel del alienígena Korg, hombre de roca que apareció por primera vez en las historias junto a Thor, en su mismo debut en las viñetas allá en el lejano 1962 (y recordemos que este mismo extraterrestre, posee un papel destacado en los eventos de Planeta Hulk y su secuela Guerra Mundial Hulk); no obstante el buen mozo director/guionista/actor está irreconocible en su rol, que de seguro se usó GGI para la creación de su imagen en las escenas en las que aparecía.
       La trama de Thor: Ragnarok corresponde a una obra de proporciones cósmicas, que para nada (a diferencia de las anteriores películas del ciclo) transcurre en la Tierra, si no que sucede en unos cuantos mundos extraordinarios y que en lo que concierne a la dirección de arte, hacen más todavía que sea un gusto ver con la mejor calidad posible (y más si es en 3D) este título.  Todo comienza con el Dios del Rayo luchando contra uno de sus grandes enemigos (me voy a guardar su identidad, para no caer en los spoilers y para que quienes saben de sus historietas disfruten aún más la aparición de este “villano”), puesto que ya no quepa duda de que algo malo está pasando en Asgard.  Una vez derrotado su rival, Thor se ve obligado a solicitar la ayuda de otro gran superhéroe (un agregado inesperado a la trama y que a más de un fanático marvelita lo regocijará), quien lo envía hasta un lejano planeta en el cual se efectúa una especie de torneo de gladiadores y es obligado a luchar en la arena, contra su viejo compañero de los Vengadores Hulk.  Es así que nuestro justiciero, apoyado por el Goliat Esmeralda, quien más encima lleva tiempo sin volver a su faceta humana como Bruce Banner, más otra poderosa aliada con la que se encuentra el protagonista, realiza su nueva misión salvadora.  Por otro lado, Asgard ha caído bajo el control de una fuerza maligna, que hace ver a Loki como un villano de pacotilla, siendo que el mismo Dios de las Mentiras debe unirse a Odín y a los otros para salvar a su hogar del desastre.
Hermosa ilustración publicitaria
a manera de viñeta.
      Tras hacer esta rápida revisión al argumento de esta película, cabe detenerse en varios aspectos interesantes que se pueden apreciar en ella:
       En primer lugar está la presencia de uno de mis favoritos…El ya nombrado Hulk, quien por primera vez desde que comenzaron a hacerse estos modernos filmes Marvel, desde su primera cinta en solitario (Hulk, 2003), por fin tiene diálogos largos y participación como un sujeto inteligente; es así que vez en que interviene en la acción, no deja de “robarse la película” y otorgar algunos de sus momentos más graciosos.  Por otro lado, su rol dentro del guión corresponde a un guiño a su ya mencionada famosa saga de Planeta Hulk, apareciendo con una armadura similar (¿o tal vez la misma) al de tal obra (y tampoco se puede olvidar que aparte de algunos detalles más, que salga Korg corresponde a otro elemento sacado de esta saga).  Con posterioridad, bastante avanzada la trama, Bruce Banner aparece, bajo la figura de Mark Ruffalo y quien pareciera competir como sexy simbol contra el actor principal, Chris Hemsworth.  Por otro lado, sin dudas que nos demuestra aquí su talento para la comedia y ello apoyado por sus diálogos con el citado   Hemsworth (si no, basta con detenerse a los momentos en que Thor trata de calmarlo). Teniendo en cuenta el  coprotagonismo de Hulk/Bruce Banner, resulta fácil desear con fervor que hagan de una vez por todas una nueva película dedicada al Monstruo Gamma, por supuesto con el guapo de Ruffalo en tales papeles.
      Luego está la identidad de la misma villana de turno, bueno la principal, correspondiente a otro de los grandes personajes de este tipo, que encontramos en los cómics de La Casa de las Ideas: la diosa de la muerte y del Inframundo vikingo, Hela.  Pues en las historietas, tal como en los mitos primigenios, esta entidad infernal es nada menos que hija de Loki; sin embargo en esta cinta Hela tiene como a padre a Odín, si bien tal como se revela dentro de su guión fue su primogénita y debido a su enorme maldad fue condenada por su progenitor al olvido…hasta que regresa para vengarse y tomar el control de Asgard.  Este cambio sobre su identidad no se resiente a la hora de disfrutar de tan bien armada historia, pues sin dudas que el trabajo realizado por la camaleónica Cate Blanchett, se encuentra dentro de las mejores virtudes de la película.  De igual manera, da gusto verla con su traje (incluyendo esa especie suya de corona, que recuerda las patas de una araña o un cangrejo), que no deja de honrar a las viñetas en las que aparece.
       Tras el acertado desarrollo de Loki en la primera de las cintas de Thor y sus posteriores intervenciones en otras producciones Marvel, pareciera que no podría haber una nueva entrega de la saga cinematográfica sobre el Dios del Trueno, sin que salga su hermano adoptivo.  Esto se debe tanto a lo inteligente de los guiones, como también al desempeño histriónico de Tom Hiddleston (a la fecha, lejos una mayor estrella que el propio Thor cinematográfico), que en su conjunto consigue convertir de un villano artero como el Dios de las Mentiras, en alguien que puede caer simpático, ya que en las adaptaciones fílmicas aparece como alguien que pese a su deseo de poder, es capaz de amar, bromear y que en otras palabras no es por completo desalmado.  De igual manera, la dupla hecha por estos dos dioses asgardianos, en cuanto a la relación de amor/odio que hay entre ellos, logra ser uno de los ejes dramáticos de la (hasta el momento) trilogía, ya que no dejan de aparecer juntos.
      Tampoco se puede dejar de lado la intervención de sir Anthony Hopkins, quien como Odin enaltece sin duda la película, al mostrarnos al llamado Padre de Todo como alguien que no deja de contrastar con el resto de los asgardianos por su sabiduría y sublimidad.  Lamentablemente el personaje y el actor nos dejan con gusto a poco, pues su participación no es tanta como se quisiera.
       Otro viejo conocido de las aventuras hollywoodenses de Thor que regresa, viene a ser la versión “políticamente correcta” de Heimdall de piel negra (por no decir “raza”), el cual una vez más está a cargo del igualmente talentoso Idris Elba.  Su papel en esta entrega quizás parezca forzado, ya que como nunca se le dan sus momentos de heroísmo en esta tercera parte, algo que teniendo en cuenta los cómics, hubiese sido mejor habérselo dado a los llamados Tres Guerreros, los amigos del Dios del Trueno (que si bien salen en esta ocasión, apenas es por unos minutos, a diferencia del valor que se le da en la historia a guardián del portal de Bifrost, la entrada a Asgard y el puente con otros mundos).  Quizás esta mayor preponderancia al dios de los ojos más poderosos de todos (quien puede ver lo que para el resto está velado por su lejanía), se deba en parte a la misma destacada carrera que ha tenido Elba en el cine últimamente (incluso con esa verdadera decepción que es La Torre Oscura); sin embargo, sin querer parecer racista (que para nada lo soy), me parece totalmente “tomado de las mechas” eso de que salgan en esta cinta y más que en las otras dos, asgardianos morenos…¿Acaso el año que viene cuando estrenen Pantera Negra, en el poderoso país africano de Wakanda, habrán autóctonos caucásicos?  Por cierto, este Heimdall “alternativo” aparece con un nuevo loock, viéndose casi irreconocible y tal como el propio Thor, ahora con el cabello corto, se ve por completo distinto a lo que nos tenían acostumbrados.
     
"Exótico" afiche japonés.
Siguiendo con los asgardianos, hay dos famosos que hacen su debut en este filme: Pues por un lado tenemos a la poderosa Valquiria, personaje femenino bastante importante dentro de los secundarios en los cómics de Thor y quien luego tuvo su propio desarrollo en otras colecciones, incluyendo un paso por nada menos que las filas de los Defensores y hasta sus propias miniseries, series y/o especiales…Tal como ya sucedió con el citado Heimdall, de ser una rubia nórdica despampanante, en la pantalla ha pasado a tener una figura de morenaza preciosa.  No obstante su cambio de aspecto (que parece han llevado hoy en día a los cómics marvelitas actuales, para aprovechar el boom de esta película), resulta ser lo de menos, ya que la doncella guerrera aparece como alguien lejos mucho más simpática, que el empaquetado de Heimdall.  A fala de reencontrarnos con la dama Sift, luego de su papel en la primera Thor para el cine, esta Valquiria “algo cambiada” se agradece por su compañía femenina, que tampoco tenemos a la preciosa Jane Foster interpretada por Natalie Portman.
       Luego está el muy gracioso, sexy y dubitativo Skurge, también conocido como Ejecutor o Verdugo en las historietas.  Este tuvo un papel destacado como villano en los cómics, hasta su heroica muerte, que terminó por redimirlo de todos sus crímenes, durante la etapa de Walter Simonson a cargo de la colección de “Ricitos de Oro”.  Con varias apariciones en cartoons de la Casa de las Ideas, como Escuadrón de Superhéroes y Ultimate Spider-Man, en la versión de imagen real se encuentra encarnado por el guapo de Karl Urban (quien se ha hecho una carrera de prestigio en el cine de ciencia ficción y fantasía, desde que se hizo conocido mundialmente en la trilogía de El Señor de los Anillos de Peter Jackson, como Eomer).  Ahora bien, el Skurge que vemos resulta lejos mucho más agradable que el de las viñetas y en este caso también posee un carácter cómico.
       Tras revisar a todos los asgardianos célebres que pueden ser apreciados en esta película, uno se pregunta si a futuro podremos tener en pantalla a la Encantadora (una gran villana) y a los heroicos Balder y Bill Rayos Beta.  Ojalá haya Thor fílmico para rato, con tan buenos actores, como para que podamos darnos este gusto.
      Y no se puede olvidar el rol realizado por otro gran actor con una larga filmografía a cuestas, en filmes de este tipo, Jeff Goldblum y quien hace más que de un tercer villano, de un muy singular antagonista: el amoral  Gran Maestro.  Para alguien que se ha visto varias de las cintas de culto en las que ha trabajado, como La Mosca y Jurassic Park, sin dudas que reencontrarse con este artista, es otro gusto que enaltece esta obra.
      Para terminar, tal como en las otras dos cintas de Thor, la banda sonora resulta ser grandiosa y una vez más no se repite el plato un compositor que ya haya trabajado para esta saga. Si antes estuvieron los ya veteranos Patrick Doyle y Brian Tyler, en esta ocasión tenemos a Mark Mothersbaugh, quien logra estar a la altura de sus predecesores.

¡Solo yo soy digno de levantar también el poderoso martillo Mjolnir!


Trailer N° 1.

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