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sábado, 13 de febrero de 2021

Mi primer animé para adultos.

1. Húmedos recuerdos de infancia.
 
     Entre los años 87 y 88 del siglo pasado, se exhibió en la franja infantil del mediodía, de lunes a viernes, una serie de animación japonesa que marcó a toda una generación de ñoños chilenos: Super Agente Cobra.  Emitida en un principio por el Canal 7, la red estatal de la televisión nacional (en aquellos tiempos pensar en TV Cable, acá en el culo del mundo, era algo propio de la ciencia ficción), de inmediato acaparó la atención de todo el mundo y no solo de los más pequeños, tanto debido a sus formidables guiones en plan de space opera, como en especial por sus espectaculares mujeres en poca ropa e incluso haciendo varios desnudos casi completos, por no dejar de mencionar los altos grados de violencia y la presencia de personajes propios del “género negro”, entre ellos mafiosos, ladrones, chantajistas, policías corruptos, vedettes y otros… Por mi parte, tuve la suerte de verla tanto en esa primera emisión y creo que completa, como en la segunda cuando la compró Canal 5 de la Universidad Católica de Valparaíso, para darla en uno de sus segmentos de Pipiripao, el famoso programa infantil de antaño, puesto que debido a una polémica como era de suponer, no faltó quién reclamó por la osadía e ignorancia de los de Canal 7 al presentar este show a los más pequeños y de ese modo lo sacaron de pantalla; pero como ya saben, al final volvió en otro horario y casa televisiva., para gusto de sus seguidores y de seguro para la audiencia mayorcita (en especial hombres heterosexuales), que ahora luego del trabajo podía ver ese título del cual les habrían hablado.
     Pasó el tiempo y era imposible no recordar una serie como esta, algo inaudito en la historia de la pequeña pantalla criolla, cuando aún faltaba un buen resto de años como para que se asumiera de forma generalizada de que el concepto de dibujos animados, necesariamente no implicaba algo de carácter infantil; así que cuando esos muchachos de antaño crecimos, apenas se masificó el mercado de la animación japonesa, primero por medio de VHS piratas (que las empresas legales acá no se interesaban en este rubro) y luego con la llegada del DVD y la masificación de internet, buscamos de inmediato este título que tan buenos recuerdos nos traía (y, de seguro, las primera fantasías eróticas de muchos de sus fanáticos).  Lo mejor es que este reencuentro, nos permitió apreciar ahora con ojos más críticos una obra que bien merece la pena, ha envejecido muy bien y la verdad no ha perdido su frescura, que desde un principio se trató de una excelente puesta en escena, tanto en el nivel técnico, como en el artístico. 
      No está de más decir que hoy en día se puede ver Space Adventure Cobra (su verdadero nombre, que el protagonista y quien se llama así para nada es un agente, si bien de “super” tiene mucho) por medio de Amazon, incluyendo la estupenda película de 1982, anterior a la serie y de la cual pienso escribir próximamente (que aún no me la repito).
 
2. El manga y la serie.
 
     Creado por Buichi Terasawa, apareció publicada entre 1978 y 1984 en una de las tantas revistas de manga de su país, abarcando 18 volúmenes compilatorios, tras su encarnación original serializada. Pues se trata de una historia de ciencia ficción inspirada en un principio nada menos que en el cuento We Can Remember It for You Wholesale (traducido en algunas ocasiones en nuestra lengua como Podemos recordarlo todo por usted) de Phillip K. Dick, el mismo que inspiró las dos películas para el cine tituladas como Total Recall (El Vengador del Futuro en Latinoamérica), sobre un pirata espacial de buen corazón y seductor, quien vive un montón de aventuras ya sea en busca de tesoros que robar (por lo general a los mafiosos) o escapando de sus enemigos y de paso convirtiéndose en una fuerza del bien debido a su código ético (algo así como un Conan el Bárbaro, aunque menos agreste que este, en plan futurista).
     Cobra es un apuesto hombre que a simple vista parece alguien torpe, aunque en realidad es un prodigio de destreza física, casi inmortal, quien debido a sus hazañas del pasado se hizo enemigo de la peligrosa mafia que domina buena parte de la galaxia, tuvo que cambiar su apariencia y borrar sus recuerdos, viviendo ahora una vida pacífica de modo de estar tranquilo; sin embargo una situación muy especial lo lleva a recuperar su anterior existencia, algo que en todo caso lo acepta sin mayores problemas y es así que de ahora en adelante le tocará vivir un montón de nuevas aventuras, ya sea solo, o bien acompañado por su fiel amiga Lady Armanoid (una comprensiva ciborg muy sexy también) o los compañeros del pasado con los que se reencuentra, como con aquellos más recientes amigos que irá haciendo, además de un montón de preciosas chicas a las que no tarda en conquistar con facilidad.  Dentro del último grupo mencionado, destaca la por igual maravillosa Domique Royal, una agente de la Patrulla Galáctica, a la que conoce durante la saga más famosa del cómic y de su adaptación televisiva (que en todo caso, el filme animado para cine fue la primera vez que versionó esta misma historia) y de la cual llega a enamorarse, pasando varias otras peripecias juntos.
      Si seguimos refiriéndonos al protagonista y sus singularidades, no podemos olvidarnos de su célebre psicoarma, un cañón que posee escondido en uno de sus brazos y el cual usa siempre con éxito, ya que nunca desacierta; cabe mencionar que cuando ocupa este aparato, las consecuencias son espectaculares y bien recuerdan las demostraciones de agilidad de los héroes del Lejano Oeste gringo y de los llamados Spaguetti Western (vaqueros).  También tiene un puro que lleva en la boca, el cual le sirve para varias eventualidades; como por igual no podemos olvidar su pistola clásica, que corresponde a un viejo modelo de la Tierra (nada menos que una Colt Python).

                                   
                                                                                   Opening.

      Entre 1982 y 1983 se exhibió en la tele nipona la serie clásica animada (que con posterioridad, ya en este siglo, se realizó recién otra), la cual consta de 31 episodios.  Con una estética inspirada en Star Wars (en especial tal como se puede apreciar en la imagen del gran villano de la saga final), puesto que encontramos tanto una serie de extraterrestres de la más curiosos, muchos de ellos usando máscaras como bien sucede en los filmes de la franquicia hollywoodense, apareciendo varias cantinas llenas de sujetos de los más curiosos y de la peor calaña (como en la primera cinta de George Lucas).  Por otro lado, la acción transcurre en varios planetas, que implican civilizaciones ya desaparecidas, monstruos de todo tipo y en un capítulo unitario muy divertido, la presencia de nada menos que de un genio mágico al más estilo de Las Mil y Una Noches. Además, a lo largo del desarrollo de este show, altamente recomendable, encontraremos capítulos independientes y otros unidos por una trama en especial, donde la acción está en todo momento, con abundante humor y sensualidad de por medio, sin faltar el dramatismo propio de las producciones japonesas (ya que asistimos a la muerte de más de un personaje importante); dentro de todo esto, destaca la primera gran saga dedicada al tesoro que incluye tres preciosas hermanas, el viaje a un planeta donde existe una extraña raza de espadas inteligentes, la amenaza de un robot gigantesco capaz de devastar al mismo universo y al propio Cobra infiltrado en nada menos que una red de estupefacientes (¡Y esto vimos los pequeños inocentes en la gloriosa era de nuestra infancia, je).
     No podemos olvidar la singular nave que conducen Cobra y su fiel amiga Lady Armanoid, la Tortuga, llamada así de forma irónica por su rapidez, la cual puede tomar una forma alargada para ser aún más ágil y hasta es capaz de enrollarse alrededor de un edificio como si fuera una especie de gigantesca serpiente mecánica.  Asimismo, sobresale toda una serie de criminales desalmados a los que se enfrente nuestro antihéroe, con apariencias y habilidades bastante llamativas, como los aterradores Cristalino (un ciborg con piel transparente) y Tarvage, un mercenario de naturaleza vegetal que infecta con su semilla a sus víctimas, para dominarlas antes de que estas mueran por la infección a las que son sometidas. Por otro lado, también veremos unas cuantas femmes fatales, otro arquetipo habitual de uno de los subgéneros de los que se nutre el show, incluyendo mujeres con el corazón más ruin.
     Entre medio de todo esto, nos encontramos con el tema de la fraternidad masculina, donde llama la atención que al ser justamente Cobra un sujeto que vive fuera de la ley (si bien solo mata- y sin culpa- a criminales de sangre y no vacila en ayudar a quién esté desamparado), no tiene problemas en lidiar con variados tipos del mundo marginal y con los cuales llega a tener una férrea amistad, a veces trabajando juntos y en otras ganándose su respeto luego de demostrarles su lugar como “macho alfa”.  Igual siendo el personaje todo un seductor con las mujeres, quien además es bastante agraciado y posee un cuerpo envidiable (acostumbra usar un ajustado traje que modela bastante bien su bien formado cuerpo y donde no deja de destacarse su trasero, como también sucede con las féminas que pululan en el programa), en un momento del capítulo final hay una escena que sugiera una relación homosexual con uno de sus amigos (cabe mencionar, que el resto de los varones de la serie por igual, en muchos casos, tienen un aire bastante sensual).
     Por último, cabe destacar el estupendo doblaje en español realizado en Latinoamérica, el mismo con el cual llegó a España y en contra de lo acostumbrado, ya que en dicho país hacen sus propios doblajes usando su acento y terminologías; pues los de mi generación crecimos escuchado las mismas voces en varios dibujos animados, entre gringos y orientales, pudiendo reconocer varias de ellas en otros clásicos como La Pequeña Lulú o Capitán Futuro, por no mencionar otros por si me confundo (je).  Igual, respecto a este tema, llama la atención que los mismos actores de doblaje interpretan a varios personajes a lo largo de estos 31 estupendos episodios.

La sugerente escena de la que les hablaba (Cobra semi desnudo hablándole con
naturalidad a su amigo y ambos a solas en un cuarto de hotel).

viernes, 22 de enero de 2021

Otro animé del recuerdo para recomendar: La Visión de Escaflowne (I).


1. La serie.
 
    En el vasto mundo de la animación japonesa, si un cómic nipón tiene éxito entre los lectores y/o ello significa rentabilidad comercial, sin dudas que tendrá su versión en animé, por lo general para la televisión y luego a través de OVAS (esto es, producciones hechas especialmente para la venta directa de consumo casero) y filmes para el cine (incluyendo versiones en imagen real).  Pero también puede ser que un videojuego popular genera su propia adaptación animada y existen otros casos, como el que hoy nos reúne, que corresponden a historias por completo originales para su serialización televisiva, siendo Tenkū no Escaflowne (天空のエスカフローネ) uno de sus ejemplos más famosos a nivel internacional y el cual hoy deseo rescatar para presentarlo en especial entre quienes no lo conocen.
     Creado por Shōji Kawamori (el mismo artista que nos regaló ese otro título de culto que es Macross) y Katsu Aki, es una producción estrenada en 1996 y de solo 26 episodios.  Si bien la idea fue primero para llevarla a la pantalla pequeña, el esmero con el cual se realizó y que atrasó su estreno, hizo que al final saliera antes su adaptación al cómic, el cual data en su versión original de 1994 (ya que luego apareció otra historieta); por lo tanto los nipones ya conocían de qué trataba y, en especial, lograron sintonizar con sus entrañables personajes en versión audiovisual con facilidad… No obstante, para ser sinceros y considerando la época en la cual fue realizada esta obra, su factura es tan increíble que hoy no nos deja indiferentes y en especial en lo que se refiere a su compleja trama, diseños y en gran medida por su música.
      Sin querer caer en el spoiler en honor a quien no la ha visto aún y ojalá desee acceder a ella, una vez leído este texto hecho con tanto amor hacia la serie, con la menor cantidad de datos posible para gozarla a destajo, la trama trata sobre una chica venida desde nuestro mundo por medios que no quedan bien claros (si por la intercesión de magia pura o una ciencia muy avanzada de la cual poca información se llega a tener o bien la mezcla de ambos elementos), hasta otro planeta; allí se encuentra con varios sujetos que hacen lo posible por evitar el dominio por parte de imperio, que está devastando los distintos reinos que se le oponen, convirtiéndose ella en alguien relevante tanto para los aliados de las fuerzas del bien, como para el enemigo que desea hacerse con ella.  Muchas cosas suceden entre medio, desde revelaciones del pasado, triángulos amorosos y un sinfín de aventuras que nos tendrán enganchados apenas comience todo.
     Cabe mencionar la bella banda sonora, lejos una de las más sobresaliente en este tipo de productos, compuesta por la destacada artista japonesa Yokko Kanno y quien una vez más trabajó junto a la cantante Maya Sakamoto (una de las voces más bellas de su país), para crear temas de corte sinfónico y grandilocuentes, si bien la acompañó también en los arreglos Mizoguchi Hajime (otro valioso músico japonés). Uno puede escuchar los temas con gran regocijo tanto acompañando las imágenes y los diálogos, como de manera independiente; si ha visto antes el animé imposible será no recordarla y sentir nostalgia… Si no la ha contemplado aún, tendrá una razón de más para querer hacerlo.


                                                                                Opening.
 
2. Temas presentes en la serie.
 
2.1. El Viaje.
 
     Como queda claro tras una rápida revisión al argumento, todo parte con el periplo que realiza la protagonista (o, mejor dicho, uno de sus personajes principales, que en cierta medida la trama mayormente se centra en unos 5 en total), quien llega a un lugar por completo extraño para ella y allí pasa varios momentos inolvidables, la mayoría llenos de peligro y aún así maravillosos.  Su llegada al mundo conocido como Gaea, le significará realizar su odisea junto a varios compañeros que se le sumarán en el camino, conociendo unas cuantas naciones con su propia cultura y belleza, llenos de habitantes de todo tipo, incluyendo varias razas humanoides parecidas a unas cuantas especies animales; pero no solo se tratará de un desplazamiento físico, sino que también habrá un importante viaje interior tanto para ella como para sus nuevos amigos, quienes solo reconociendo su pasado y aceptándose podrán conseguir la victoria ante el enemigo.
 
2.2. Los mechas.
 
     Los llamados otakus, bien sabemos del amor de los ciudadanos del País del Sol Naciente por los robots, en especial los gigantes para ser tripulados, por lo general con la intención de usarlos en batalla a manera de armadura… ¡Pues acá abundan y son magníficos en su diseño! (y es que en muchos aspectos son distintos a los que hemos visto en otros casos, puesto que estos usan capas, ya que el sitio de donde provienen nos recuerda mucho a una época determinada de nuestro propio mundo). El mismo que le da nombre a la serie, es una máquina muy especial de connotaciones incluso mágicas y que, asimismo, siguiendo la tradición de esta arte, puede tomar más de un aspecto (o sea: se transforma en otra cosa).
 
2.3. La Edad Media.       
 
     La serie tiene un claro aspecto medieval una vez que conocemos Gaea, un sitio con abundancia de reinos y donde encontramos caballeros sirviendo con lealtad a su señor, ocupando sus armaduras que no son otra cosa que mechas, los que no prescinden de espadas y capas (como ya se dijo esto último más arriba).  Hayamos princesas, príncipes, hechiceros y dragones, todo mezclado con una tecnología muy avanzada a nuestros ojos que nunca se explica, aunque se mezcla con la magia y el misticismo propio de estas historias.  La indumentaria misma de los personajes y los lugares que habitan, donde encontramos castillos y ciudades fortificadas, nos muestran que el atractivo por la estética de este tipo no deja de inspirar, incluso a los mismo orientales que pertenecen, como no, a otra cultura y aún así logran crear grandes obras inspiradas en el mundo occidental de antaño.
 
2.4. El destino.
 
     A cada episodio le corresponde una carta del Tarot, de modo que su guión tiene que ver con el arcano que le tocó y es que la chica llegada desde la Tierra (la Luna Fantasma como le llaman en Gaea), tiene la capacidad de leer a través de ellas el futuro de la gente, así como de tener visiones sobre el pasado y el futuro; de este modo, gracias a sus poderes al comunicarle a la gente lo que sabe, es posible cambiar la vida de los demás para mejor o peor.  Por otro lado, el verdadero villano de la historia desea modificar la realidad a su antojo y para eso ha creado una máquina capaz de llevar a cabo su propósito, lo que ya lleva haciendo hace años y así fue cómo, por ejemplo, alteró la vida de una chica convirtiéndola en hombre y con eso le provocó locura asesina.  Por otro lado, nos encontramos con el conflicto de cuánto podemos llegar a influir en el destino de los demás cuando intervenimos en sus vidas, de si eso es justo aun cuando hayan buenas intenciones o si es mejor dejar que las cosas tengan su curso aparentemente normal; en contraposición a esto, aparece la idea del libre albedrío, que no se enuncia como tal en la serie, si bien vendría a ser la alternativa a la noción del control directo del destino de los demás (luego queda consignado que en un caso u otro, al final se trata de elecciones que tomamos, así que de una u otra manera siempre habría libertad para elegir el camino que llevábamos).
 
2.5. Los triángulos amorosos.         
 
     Hay harto romance en este animé, al punto de que ello es uno de los recursos más atractivos para el público y en especial el que se decanta por estos temas (en Japón, se supone que las mujeres priman esto por sobre la acción y la aventura, razón por la cual algunos sostienen que Escaflowne es la mezcla perfecta del shojo, manga para chicas y el shonen, manga para chicos debido a la introducción de los robots y todo eso).  Tres de los personajes principales se involucran esto y a ello se suman dos secundarios, una mujer y un hombre relacionado con esta última; también tenemos otro lazo de este tipo, ya del pasado, pero que ha tenido sus consecuencias y donde también está involucrado el mismo sujeto de los otros triángulos amorosos (en suma: acá estamos frente a todo un conquistador, quien sin proponérselo lleva a las mujeres a fijarse más de la cuenta en él).  También hay otra trama secundaria de este tipo que solo conoceremos bien avanzado el programa, esta vez con sujetos por completo distintos, aunque sí relacionados con los otros.
    En todo caso, todos estos amoríos que implican algún tipo de desgaste emocional de los involucrados, aparecen en su mayoría como un impedimento para que se consiga la verdadera armonía; solo cuando alguien de los participantes renuncia al objeto amoroso que claramente no es el que le corresponde, se consigue el equilibrio suficiente como para conseguir la verdadera felicidad.
 
2.6. La Atlántida.        
 
     La famosa civilización desaparecida del mito aparece acá como el gran nexo entre la mentada Luna Fantasma y Gaea.  La historia de este pueblo tiene bastante que ver con mucho de lo que sucede en la serie, incluyendo las pretensiones del verdadero villano, donde otros personajes también cumplen su papel al respecto. Asimismo, aparece como el lugar al cual por lo general se le adjudican características tales como la belleza y una tecnología superior que al final fue motivo de su propia condena.  Según este animé, la idea de los ángeles proviene de este sitio.


                        Un regalo para los más ñoños de la casa: la serie en HD y español "latino".


sábado, 8 de agosto de 2020

Reencuentro con Zafiro. SEGUNDA PARTE.


4. Los personajes.

Nota preliminar: Los nombres que uso en el siguiente listado, corresponden a los de la edición española de Planeta, los que varían en algunos detalles a aquellos por los que conocimos a los personajes hace años atrás, gracias al animé doblado (ya sea en España o Argentina, en este último caso para los latinoamericanos).  Glénat sacó una preciosa edición de bolsillo, en tres fascículos de este título, pero ignoro si conservaban los mismos nombres que acá menciono.

* Zafiro: La valiente y voluntariosa protagonista, alterna muy bien el equilibrio entre los elementos femeninos y masculinos que forman parte de nuestra vida; no obstante, en ocasiones los acontecimientos extraordinarios que en este título se suceden, la harán pasar de una faceta a otra de manera drástica y dándose situaciones muy divertidas a lo largo de su desarrollo.  Llena de virtudes, es la heroína arquetípica en muchos sentidos, pese a que sufre por no poder dar rienda suelta a su femineidad como quisiera, poniendo por sobre sus intereses el amor que tiene a sus padres; pero igual la veremos evolucionar, al ser capaz de sacar provecho de su dualidad con ingenio y por eso mismo va ganando valiosos aliados que la ayudarán a sortear bien las distintas pruebas a las que se enfrenta.

* Tink: El ángel revoltoso que provoca el incidente que le concedió su especial naturaleza a Zafiro.  Como castigo de su jugarreta, es enviado a la Tierra a quitarle el corazón que supuestamente no le corresponde; luego de intentar salir victorioso de su misión, termina por encariñarse con la "princesa caballero" y la ayuda una y otra vez en sus vicisitudes, incluso oponiéndose al Cielo para ello.

* Príncipe Franz Charming: Conoce a Zafiro en circunstancias muy especiales, que tienen que ver justamente con la dualidad a la que se enfrenta la chiquilla; ambos se enamoran entre sí, aunque mucho pasó entre medio para que el también noble heredero del país vecino, se enterara por fin de que la jovencita a la que anduvo buscando por un buen tiempo y Zafiro (en su identidad como hombre y mujer) son la misma persona. Cabe mencionar que el propio Franz pasa varios peligros, que solo ayudan a dar testimonio de la calidad de su corazón.

* Gran Duque Duralmin: Uno de los dos villanos detrás de los complots para quitarle su puesto a Zafiro, solo quiere que su tonto hijo gobierne para así ser él quien mande desde las sombras.  Interesante en su caracterización visual por parte del Dios del Manga, corresponde a su cabellera que asemeja las orejas de un ratón, para representar su personalidad rastrera (pese a que en el transcurso de la historia aparecen unos adorables ratoncitos que ayudan a Zafiro) y su cuerpo resulta ser propio de un hombre de apetitos insaciables, o sea, gordo.

* Sir Nylon: El socio del anterior es al parecer más joven que este y es quien lo aconseja para conseguir sus funestos deseos.  Mucho más despreciable que Duralmin, es un tipo brillante y cobarde cuya imagen física está representada por una gran nariz como símbolo de su monstruosidad interior.  De todos los villanos del manga, es el único que se mantiene casi hasta el final de la trama.  Al ser delgado, complementa la típica imagen unido a su cómplice del “gordo y el flaco”.


* Plastic: El infantil y estúpido (¿o limítrofe?) hijo de Duralmin, debido a un inesperado evento que sucede bien avanzados los acontecimientos, tiene uno de los desarrollos más interesantes de este cómic y demostrando que pese a su aparente simpleza, pueden haber grandes giros argumentales demostrativos del talento de su autor y que igual son propios del manga.

* Gama: El carcelero de la torre donde mandan prisioneras a Zafiro junto a su madre, es un jorobado que en primera instancia se ve servil, pero luego cuando se queda solo junto a las cautivas, comienza a abusar de ellas de manera espantosa (el buen Tesuka, pese a que se trata de una historia infantil, no le quita el cuerpo en representar en su obra la misoginia y la violencia explícita, física, verbal y psicológicamente en contra de las mujeres); sin embargo, luego lo vemos cambiar de conducta, quizás como el primer ejemplo en el manga del "villano redimido transformado en aliado de los héroes".

* Madame Hell: La primera villana sobrenatural de este clásico, es tanto una bruja como un demonio.  Desea hacerse con el corazón femenino de la heroína, para dárselo a su hija y que de ese modo su unigénita pueda convertirse en una persona más femenina y hermosa. Sin embargo, ni con todo su poder, que en otras circunstancias le permitiría conseguir su propósito en un dos por tres, es capaz de vencer a Zafiro; puesto que tal como queda demostrado en el argumento, los malvados terminan por ser derrotados debido a su propia ignorancia del verdadero valor de un corazón noble y a su misma incapacidad para amar en realidad que los ciega ante lo evidente.

* Hécate: El único retoño de la malvada Madame Hell, en un principio se ve como una chica caprichosa y odiosa, no obstante luego nos damos cuenta de que en verdad es alguien muy interesante, ya que solo desea que la dejen en paz con su manera de ser (el tema de la autenticidad en esta obra, a través de su figura está muy bien trabajado, lo que en todo caso también es posible reconocerlo en otros personajes).  Bastante poderosa, además, le gusta cambiar de aspecto y al final termina ayudando a Zafiro y a Franz.

* Rey Satán: El Demonio con mayúscula y quien aparece como una especie de brujo supremo.  Interviene cuando Madame Hell necesita que la asistan en sus propósitos.  El autor lo diseñó imponente y con los rasgos característicos del Diablo propio de la tradición europea y que nos recuerda al mismo Mefistófeles.

* Capitán Blood: Un guapo capitán pirata que conoce en medio del mar a Zafiro y se enamora de ella, prestándole su apoyo pese a que esta no le corresponde.  Detrás de su figura como forajido de la ley, se encuentra alguien con un origen muy especial, si bien la revelación sobre su verdadera identidad es habitual en las historias románticas.

* Venus: Tal como dice su nombre, se trata de la diosa del amor, la cual en un principio debía ser quien socorriera a Franz para poder estar con su amada; empero se encapricha con el príncipe y se convierte en la última villana a la que se enfrentan los héroes.  Posee un jardín con distintos tipos de flores mágicas, las que usa con diversos propósitos.  Pareciera que en determinado momento se le acabó la inspiración al maestro, cuando tenía que dibujarla, puesto que es igualita a la ya mencionada Hécate.

* Eros: El caballo parlante de Venus, que se ve obligado en contra de su voluntad a prestarle servicios en sus fechorías, si bien está de parte de Franz.

* Marqués de Ulon: Aparece prácticamente en los últimos capítulos de la serie y resulta ser toda una sorpresa, ya que quien nos hace creer de que se trata de otro noble de poco seso, en realidad corresponde a alguien que recalca una de las ideas fundamentales de La Princesa Caballero: No hay que dejarse llevar por las apariencias.

* Friebe: Una espadachina que participa en el mismo último torneo al que se une Zafiro y quien entra a participar con un objetivo muy concreto y que no es ganar. Tiene muchos puntos en común con la protagonista.

Nota: Hay otros personajes que he obviado de esta lista, puesto que a mi parecer no son tan primordiales dentro de la historia o no poseen mayor interés para mí; por ejemplo, están los papás de Zafiro, que intervienen poco y solo ayudan a caracterizar la temática "medieval" de este obra, como las circunstancias que vive la protagonista.

5. La edición de Planeta.

    Se supone que esta rescata el material de la versión gringa, licenciada por Dark Horse.  Pues el tomo que tengo el gusto de poseer y haber leído con mucho placer, corresponde a un volumen de tapa dura de unos aproximadamente 16 centímetros de ancho por 24 de largo (lo acabo de medir).  En sus casi 700 páginas, que obedecen al sistema oriental de lectura (de derecha a izquierda), no posee ningún agregado y ni siquiera las reproducciones de las portadas originales. Solo en la última página viene un "bonus", consistente tal en las palabras del propio Dios Tesuka, sobre su manga La Princesa Caballero; es una lástima que esta editorial saque integrales tan básicos, tanto como sucede con muchos de los tomos sobre el Conan clásico que poseo de la misma empresa (supongo que por eso son mucho más económicos, puesto que tampoco usan papel couche, a diferencia de las joyitas sacadas por Panini o ECC, cuando la última se esmera en editar como Dios manda).

La edición de Glénat.

martes, 28 de julio de 2020

Reencuentro con Zafiro. PRIMERA PARTE.


1. Mi más tierna infancia.

    Desde pequeño me fascinaron las grandes historias y los personajes con características admirables, heroicos, aquellos que desde que tengo conocimiento me han inspirado a ser mejor persona, dentro de lo que mis pobres posibilidades me lo permiten.  En este sentido, la animación japonesa tuvo un papel primordial en mi educación ñoña, de modo que en esos primeros años me vi un montón de series, ya que en televisión daban bastante y solo durante mi adolescencia hubo una especie de sequía de anime por estos lares, cuando unas cuantas personas prejuiciosas pusieron el grito en el cielo al tildarlas de violencia sin sentido.  Uno de esos casos y que nunca más tuve la dicha de ver, salvo cuando creo que ni siquiera tenía 10 años de edad, fue La Princesa Caballero; sin embargo, su imagen se me quedó grabada para siempre y cobró mayor relevancia dentro de mis recuerdos (y mi corazón), cuando al hacerme menos ignorante descubrí quién estaba detrás de tal perla de la televisión y supe de su "hermandad" con otros animés que me habían cautivado en esa bella época, tales como Kimba, La Nueva Isla del Tesoro y en especial Jet Marte.  Cuando comencé a leer cómics y, mejor aún, empecé a hacerme mi propia colección me prometí adquirir algún día dicha obra...Este año se me concedió mi deseo y he aquí el fruto de mi lectura.

2. Otra gran obra del Dios del Manga.

    Entre enero de 1953 y enero de 1956, el prolífico autor de cómics japoneses (llamados manga), Osamu Tesuka, publicó una historia que como muchas de las que realizó no solo se volvió todo un clásico, sino que se convertiría en uno de los pilares fundamentales de lo que en poco tiempo sería ese bello y complejo arte  que es la historieta nipona.

  Titulada en su idioma original como Ribon no Kishi, posee 27 capítulos, todos de carácter secuenciado y abarcando la historia de su protagonista, incluso desde antes de su nacimiento (o sea, ambientada nada menos que en el Cielo), hasta el desenlace en el que está particular heroína logra conseguir buena parte de sus objetivos (derrotar a los villanos y quedarse con el hombre que ama...).

    Considerando que el protagonismo de la obra gira en torno a una muchacha y se le da importancia al tema del romance o más bien a las situaciones ligadas a ello, esta pieza del octavo arte es considerada la base del llamado shojo, el cómic japonés dirigido en un principio al público femenino infantil y juvenil (pero que a la larga llega a ser tan entretenido, que lo lee "todo el mundo"). Y es que el proclamado Dios del Manga, fue el primero de su disciplina en realizar un trabajo con las características mencionadas, si bien luego el mismo shojo evolucionó por su cuenta hasta llegar a aparecer subgéneros dentro de este, así como sobresaliendo artistas dedicado a este (por lo general mujeres) y un montón de títulos a lo largo de los años.

    Asimismo, tal como con otros mangas de Tesuka, La Princesa Caballero tuvo su versión animada que constó de 52 episodios y que contó con argumentos autoconclusivos, alejándose bastante del material original.  La adaptación se emitió entre 1967 y 1968, siendo uno de los primeros animes animados.

    La trama gira en torno a la princesa Zafiro, única hija de los reyes de un país tipo europeo en un mundo de características medievales.  Debido a un curioso incidente sucedido antes de su nacimiento, la chica ha nacido con dos corazones: uno de niña y otro de niño; ese detalle marcará su vida de manera considerable, siendo que además debe hacerse por varón debido a las rígidas leyes de su nación, que no permiten que una mujer lo gobierne.  Es así que la muchacha debe enfrentar a un par de nobles corruptos, que desean hacerse con el poder, además de luchar contra amenazas de tipo sobrenatural entre las que se encuentra una bruja, el rey de los demonios y por último una diosa; de igual manera, le toca lidiar con sus sentimientos amorosos hacia el príncipe del país vecino, elemento clave en su periplo hacia la realización personal.


                                                           Opening y ending del animé.

3. Una mirada adulta al clásico infantil.

   Un lector capaz de leer de manera analítica el manga que hoy nos reúne, apenas se adentra en sus viñetas, puede reconocer la relevancia que se le da en el argumento al tema de los roles de género.  Y es que la misma naturaleza extraordinaria de Zafiro y su identidad que debe esconder por una u otra razón, nos permite maravillarnos ante un discurso que nos pareciera adelantado a su época y muy valiente al abogar a la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, sin discriminación.  Pero también se observa un pro feminismo de su parte, cuando vemos a varios personajes como Zafiro que se muestran emancipadas y están dispuestas a revelarse contra lo establecido en una sociedad patriarcal.

      Siguiendo con el plano sexual y la identidad de uno como tal, obviamente estamos frente a un trabajo que también sería el precursor en otros de los tópicos caros al manga y el animé: la ambigüedad sexual o androgenia de sus personajes, el transformismo y, si bien acá solo de manera sutil, la homosexualidad, el lesbianismo y la bisexualidad.  Por lo tanto, considerando la necesidad de Zafiro para hacerse pasar por hombre, estamos frente a un personaje que luego inspiraría obras más elaboradas de este tipo de arte, tales como la igualmente valorada La Rosa de Versalles (Lady Oscar en Latinoamérica) de Riyoko Ikeda.

     Por otro lado, el manga y el animé aún en sus expresiones infantiles, posee un hondo dramatismo y tal como en los clásicos cuentos de hada europeos, aparece sin tapujo el dilema de la muerte de los seres queridos, muchas veces de manera violenta y todo mostrado gráficamente en las viñetas y/o pantalla.  Teniendo en cuenta lo anterior, La Princesa Caballero no está exento de ello y en ese sentido uno de los momentos más impactantes (si bien acá todo pasa en una pura viñeta), corresponde a cuando uno de los personajes se suicida (bueno, cabe mencionar que dentro de la cultura japonesa el suicidio es un acto honorable dentro de ciertas circunstancias, así que por lo tanto es habitual tal acto en estas expresiones artísticas). De igual manera, llama la atención cuando algunos personajes se refieren al probable destino final del más rastrero de los villanos de esta obra gráfica y entonces uno de ellos dice "Ojalá muera en una zanja"...¡Algo impensable en una historieta infantil occidental o al menos yanqui!

    Un aspecto propio del Japón moderno, que ya podemos reconocer en un manga como este y que recordemos fue realizado en los cincuenta del siglo pasado, viene a ser su sincretismo; entiéndase por este concepto, a la mezcla de elementos de diferentes culturas, por lo general al apropiarse de la estética, modelos y conductas de Occidente.  Esto se puede apreciar no solo en que la trama transcurra en un país imaginario en la Europa medieval fantástica, sino que comienza en el Cielo judeocristiano con ángeles tipo niños desnudos y gorditos (muy renacentistas y propios de esquelas de bautizo y demases), donde Dios es representado como un señor anciano de larga barba, los demonios son espantados con cruces y más encima hayamos dioses grecorromanos que conviven con la primera teología mencionada (si bien subyugados al Cielo).

    Por otro lado, conocida es la admiración de Osamu Tesuka por Walt Disney, de quien sacó la estética de los ojos grandes de sus personajes (a diferencia de la errada creencia, de que dicha estética proviene de Japón e incluso nacida de un complejo por poseer ojos rasgados y querer parecerse a los occidentales)...La verdad es que por mi parte ignoro qué caso fue el primero, si la representación de un rey bonachón, anciano y gordo tal como vemos representado al padre de Zafiro, o los típicos mandatarios con estas características en las producciones Disney (tal como el sultán padre de Jasmine en Aladdin).

    Igual llama la atención la manera de cómo Tesuka terminó este trabajo, bastante alejado de las convenciones para una historieta, que se suponía debía dar en el gusto a los románticos corazones de las niñas, para quienes lo realizó originalmente; y es que las aventuras de Zafiro aun cuando acaban con esta junto a su amado, nos los muestra a ambos más bien ad portas a ese final realmente glorioso que se habría esperado...¿Se habrá cansado de su Princesa Caballero y por eso no quiso revisarla en el resto de su carrera?

    Por último, cabe destacar el humor de la obra, que a veces resulta ser autoparódico, como cuando un personaje se refiere a que en los tiempos en que ellos viven, aún no se han inventado las cámaras fotográficas (así que por eso no podrán sacar la foto, que en un principio pensaban obtener) o cuando otro se queja de que hubieran dibujado la escena tan estrecha, puesto que él mismo aparece sin mucho espacio para moverse.



Feliz junto a este bien tan preciado.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Otra pesadilla "baraditiana".


1. Preliminares.

    Tras terminarme el cuarto libro correspondiente a mi "autoreto", de leer solo a autores nacionales y latinoamericanos este semestre o más bien en lo que queda del año, creo que he podido evidenciar cierto estilo, obsesiones o tópicos recurrentes en su autor: Jorge Baradit.  Y es que su, asimismo, cuarta novela en publicar y la tercera suya en ser leída por este humilde servidor, ha sido casi un parto para mí debido a sus particularidades...
    Pero para justificar mis últimas palabras del párrafo anterior, vamos por parte mejor, como bien dijo Jack el Destripador.

2. De qué va.

     Sin ánimos de quitarles la sorpresa de descubrir por ustedes mismos los giros argumentales de esta historia, el texto trata sobre las cuitas de Fernando Camargo, un joven universitario de familia chilena y santiaguina más o menos acomodada.   El chico fue criado por su abuelo, un recio ex militar que se transformó en su verdadera figura paterna, pese a que también vive con su padre directo; aunque este último más bien ha resultado ser demasiado lejano en la vida del protagonista, debido a su actitud pusilánime.  Su existencia cambia, cuando se entera que su ídolo estuvo involucrado de manera directa, nada menos que en la tortura, asesinatos y desapariciones de un montón de gente durante la dictadura de Pinochet.  Empero la revelación sobre el pasado oculto de su familiar no es nada, cuando de pronto entra en conocimiento de la existencia de una cinta que tiene una grabación real espantosa y que no solo demuestra las atrocidades cometidas durante el gobierno militar, sino que deja constancia de la existencia de fuerzas sobrenaturales, capaces de asolar la realidad tal y como lo entendimos.
    Más de alguien anda detrás de la información que tiene en sus manos el chiquillo, quien debe escapar junto a su mejor amigo y a otros aliados, entre ellos un inesperado agente de la PDI (Policía de Investigaciones), a ver quién logra controlar lo que se avecina y que demuestra que el mundo se rige de una manera mucho más dura y cruel de lo que se suponía.  
    A medida que va transcurriendo la historia, se van desplegando capas y capas de datos; hasta que se confunde qué es lo que en verdad está pasando y donde pasado, presente y futuro se mezclan.  Nada es lo que parece, ni siquiera las personas que a uno lo rodean, ni los recuerdos que mantenemos, ni siquiera nosotros mismos.



Ilustraciones hechas por Martín Cáceres para la edición original serializada semanalmente en el diario La Segunda.

3. La manera de cómo está escrito el libro.

    La novela parte como una narración convencional, contada en primera persona por parte de su mismo protagonista y a través de un suceso que sin dudas logra enganchar al lector; ciertamente Baradit sabe cómo cautivar desde las primeras líneas a sus seguidores, más todavía cuando se trata de llevar a una ficción fantástica y horrorosa, la historia real del pueblo chileno y que un lector compatriota suyo ubica lo suficiente como para apreciar este juego.  Luego va acrecentándose la intriga a medida que la lectura avanza y van incorporándose elementos a ella, donde el peligro acecha desde todas partes y ya nadie puede estar seguro…
     …Sin embargo cuando ya está armado un escenario, sobre el cual podemos sostener nuestra atención, el autor comienza a enredar todo y las múltiples aristas se vuelven caóticas, a tal punto que cuesta tener claro qué está pasando y cuál es el papel de los personajes.  Uno llega a preguntarse si Baradit hizo esto a propósito, para reflejar un mundo en el cual todo se está desmoronando, de modo que por ello el relato mismo ha perdido cohesión o bien la historia se le fue de las manos y no supo cómo terminarla de forma coherente o, muy probablemente, su argumento fue reescribiéndose mientras el artista se encontraba alcoholizado o en estado de drogadicción (algo probable, si se considera lo que ha pasado con muchos de sus colegas que le precedieron, como Maupassant- que en todo caso se volvió loco producto de la sífilis-, Poe o Stephen King en sus peores momentos).  
    Puede que los cambios por los que va pasando la narración, a muchos lectores les entusiasme, pero al menos en mi caso no disfruto de este modo de contar las ficciones.
    Considerando que muchos de los personajes son jóvenes, si bien educados y otros no muy sensibles que digamos (entre militares y personas toscas dedicadas a la ley y el orden, que no estamos hablando de los sofisticados agentes del FBI, como nos tienen acostumbrados los gringos), hay bastante garabateo, o sea, uso de lenguaje grosero y de términos propios del hablar informal y/o chilenismos.  Ahora bien, ello le otorga verosimilitud al texto, que los diálogos en general están realizados con soltura, además de la misma narración en primera persona de personaje principal, quien hace sus propios comentarios sobre aquello que está pasando.

4. Constantes varias.

     Una vez más nos encontramos con el llamado ciberchamanismo, concepto con el cual el estudioso y experto de la ciencia ficción español Miguel Barceló, bautizó a la literatura bizarra de Jorge Baradit, cuando hace años publicó en su destacada colección Nova la novela Ygdrasil de este autor.  Y es que el escritor vuelve a mezclar conceptos propios de la ciencia ficción y en especial del ciberpunk (en especial tal y como aparecen en las fantasías científicas del manga y el anime japoneses), a través de los artefactos biorgánicos más estrafalarios (donde aparatos espantosos se fusionan con los cuerpos de personas vivas…y muertas, algunos de ellos hasta mutantes) y del folclor mapuche, como de otras comunidades originarias de esta zona del mundo…Todo ello al punto de que ya visto en una tercera ocasión (si se considera su mencionada opera prima y su ucronía Synco), la novedad que fue en su momento esta fusión ya llega a cansar, con tanto barroquismo por el lenguaje y los recursos utilizados y reciclados.
     No obstante, debe saberse que el presente tomo que hoy nos reúne, viene a ser la tercera parte de una trilogía comenzada por su primer libro publicado y la novela corta Trinidad; de modo que la repetición de su ambientación, responde a la pretensión de crear un mismo universo ficcional.  Lo dicho recién hace que incluso los sucesos de Synco converjan a esta saga, puesto que al final nos encontramos con la existencia de realidades alternativas y/o un Multiverso visionado por él.
     Por otro lado, no falta el elemento religioso judeocristiano, que Jesús y Dios, así como construcciones tales como las iglesias, aparecen y queda de manifiesto que no son meras invenciones sociales; sin embargo, como estamos hablando de una obra donde nada es tan “bonito” como bien querríamos, su presencia solo sirve para aumentar la dosis de pesadilla en la que se sumerge todo.
     La existencia de entidades monstruosas, apenas vislumbradas por ojos mortales, con su deseo de entrar a nuestra realidad y dominarla, no deja de recordarnos los textos propios de los Mitos de Cthulhu, diseñados por Lovecraft y compañía.  De tales nociones ya se había servido con antelación Baradit, algo que se aprecia una vez más dentro de estas páginas.
    Siendo su cuarta novela, nos volvemos a encontrar con una obra de título corto y de nombre atractivo, pegajoso y relacionado con lo indígena, como con las mitologías y la religión.  Del vocablo nórdico de Ygdrasil a Trinidad (su novela corta que le concedió el prestigioso premio especializado UPC en España), pasando por Synco, posteriormente Kulfukura y por último esta otra, Lluscuma.


5. La chilenidad como interés de nuestros narradores.

     Jorge Baradit ha encontrado el filón de oro, explotando los hechos más supuestamente oscuros de las crónicas nacionales, entre las más antiguas y otras más recientes a través de sus hasta ahora 5 entregas de Historia Secreta de Chile y al punto de que desde 2012 que no publica otra novela suya (salvo su colección de cuentos del año antepasado La Guerra Interior, que tengo, aunque esperaré a leerla en un futuro incierto).  De este modo, ha profitado de figuras nacionales y hechos de nuestra patria como ha querido, que allá él con lo que hace para mantenerse activo y convertirse en referente para muchas personas, interesadas solo de los chismes, que de leer ficción de calidad (hoy en día Baradit es gracias a estas obras, una figura mediática que siguen personas en la televisión, diarios y radio sus intervenciones y que de seguro no han leído sus otros libros y menos leerían a autores más consagrados).
    Me sirvo del párrafo anterior para demostrar cómo la ficción baraditiana (¿alguien antes había utilizado este adjetivo? Si no, oso cobrar derechos de autor) presenta esta faceta  donde desfilan muchos de los personajes reales de la historia nacional, por no mencionar hechos relevantes de nuestro país; que en esta novela no todo se remite a Pinochet y a su dictadura, con su siniestra organización de la DINA  (la cual llevó a cabo un montón de asesinatos y violaciones contra los derechos humanos, durante el gobierno militar) y los campamentos de prisioneros políticos.  Y es que acá no faltan las menciones a la Guerra del Pacífico, a los Presidentes Balmaceda y Pedro Aguirre Cerda, la brujería chilota y mapuche, así como otros datos sacados de la imaginería criolla.   Al respecto, también cumple un papel destacable el célebre caso del Cabo Valdés, un suceso periodístico de los setenta sobre un supuesto rapto extraterrestre, que el escritor aquí retoma y lo transforma lo suficiente como para adecuarlo a los acontecimientos de su libro. 
    Como esta historia transcurre más o menos en la actualidad, ello queda evidenciado gracias a varios personajes ficticios y películas donde el autor nos demuestra su ñoñería: las series Robotech, Batman Beyond (Batman del Futuro) y Los Expedientes-X, entre lo que puedo recordar; también se habla de Godzilla y de uno de los tantos filmes de Batman…Pero de igual manera todo esto sucede en calles, poblaciones y zonas propias del Santiago actual y demás regiones de Chile, desde el norte al sur más recóndito; la geografía del país toma un papel fundamental dentro de la novela, donde la nación está siendo trastornada por lo eventos que se están desarrollando.  
     En lo que concierne a la ambientación típica chilena de esta obra, con lo que el tema de la chilenidad (o sea, aquello que nos da identidad como pueblo chileno) destaca la mención del famoso y popular Persa Bío-Bío, un extenso sitio ubicado en pleno Santiago y dedicado a la venta de todo tipo de cosas…Personalmente me llegó bastante la parte del libro que transcurre en este sitio y es que ya hace más de una década atrás, que con amigos habíamos llegado a la conclusión de que este lugar es lejos lo más ciberpunk de nuestro país: puesto que allí uno puede acceder a la tecnología más avanzada o que en otras circunstancias costaría bastante caro conseguir, en medio de un paisaje modesto y muchas veces feo (en cuanto a las construcciones donde se vende); no obstante, el lugar tiene un enorme atractivo para mucha gente como yo, que ya en otras ocasiones me he referido a este comercio informal en anteriores post…Es así que Baradit lleva las particularidades de este sitio al servicio de su pesadilla ficcional y para convertirlo en un mercado de los horrores, que a ojos de los lectores de otros países, costaría pensar que se trata de algo que sí existe en el mundo real, aunque nunca con las cualidades siniestras que le da el autor.  Igual uno puede llegar a preguntarse, si este escritor tiene alguna especie de inquina personal con el Persa, que lo describió con lujo y detalles con tantas características bizarras.

7. Comentarios finales.

    El libro en cuestión no es tan extenso, que posee menos de 300 páginas, dimensión en la cual se encuentra el resto de los títulos baraditianos.  Comienza a leerse de forma ágil, pero luego con la introducción de todos los barroquismos y roturas espacio-temporales a los que ya hice referencia, puede tornarse un texto agreste y que al menos para mí hizo que lo único que deseaba era terminarlo, para tener una idea más completa y acabar con una narración que se me puso odiosa.
    Igual no está mal escrito y lo recomiendo, aunque no como para comenzar a ahondar en la narrativa de su creador, que si fuese así tal vez llegaría a alejar al lector principiante de otros textos suyos más divertidos.  En todo caso, me parece que este desapego al libro se debe a sus personajes, que en general me parecieron detestables, por tratarse de sujetos marcados por el odio, el resentimiento y violentos.  Pueden haber uno o dos poseedores de algún atractivo positivo, como la lealtad y el deseo de justicia; sin embargo, ello queda anulado por el ambiente de miseria humana, en el que se desenvuelve todo, que termina por fagocitar toda luz de esperanza (bueno, la verdad es que el mismo final de la novela me pareció tan confuso, que a estas alturas ya no sé si la historia terminó con la victoria o la derrota). 
      Los juegos de poderes están en perpetua lucha (se habla de una Guerra Secreta), en la que políticos, militares y civiles se disputan la supremacía sin respetar la vida de sus semejantes o como meros peones; es así que el mismo protagonista se vuelve un sujeto despreciable, cobarde y misógino, saliendo de su puño y letra (fruto de sus sentimientos y opiniones) algunas sentencias espantosas que de seguro harían a las feministas más acérrimas vomitar (por cierto, hace poco se acusó a Jorge Baradit de machista, debido a unos cuantos tuiteos suyos y otras manifestaciones de este tipo en las redes sociales, con algunos amigos suyos artistas). Más encima no hay ningún personaje femenino destacable en la novela, que las pocas féminas que aparecen apenas tienen relevancia.
    Esta obra ganó en 2014 el Premio Municipal de Literatura de Santiago, a la novela juvenil, galardón que considerando las características de esta obra (independientemente del valor estético que pueda tener) me parece inmerecido…Y es que hasta donde entiendo, una obra perteneciente a la narrativa juvenil no solo debe ser de lectura ligera, sino que además al estar dirigida a un público adolescente y todavía sin criterio formado, tendría que promover el acto de leer entre los más jóvenes y, además, incentivarlos a valorar las virtudes morales a través de un protagonista heroico.  Pues como ya habrá quedado claro, esto no sucede con el libro en cuestión, bastante denso y violento, donde el mismo protagonista ve a su pareja como a un objeto sexual, es cobarde, considera el aborto como un medio para escapar a su responsabilidad como padre, es desleal, entre otros aspectos negativos de su persona; además la novela trata sin tapujos sobre tortura, violaciones y otras fechorías que para nada recomendaría en toda su crudeza a un lector de esta edad.  Por lo tanto, bien puedo decir que de seguro Lluscuma ganó este premio solo por la fama de su autor, que el libro no es “malo”, aunque tampoco es una narración juvenil como lo son textos de la talla de La Isla del Tesoro de Robert Louise Stevenson y las sagas de Harry Potter y Artemis Fowl, que no dudaría en promover entre mis estudiantes.
    Por cierto, Baradit se menciona a sí mismo como personaje dentro del libro y hay algo de autobiográfico al hacer que el protagonista y sus compañeros, estudien comunicación audiovisual, tal como él lo hizo antes de dedicarse a la escritura.

Portada de la nueva edición en español.

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