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viernes, 2 de enero de 2026

54 entradas


     Justamente eso es lo que logré hacer el recién pasado 2025 para el Cubil del Cíclope, durante un año complejo para mí y para muchos, que, en parte, no me dio el tiempo suficiente como para escribir y leer todo lo que quería.  Y es que varios asuntos me tenían lejos de estos propósitos, como el hecho de que me estuve preparando para la Evaluación Docente (lo que implicó estar en cursos online y desarrollando mi Portafolio, puesto que el éxito de ello, le permite a uno subir considerablemente su sueldo) y que al tener menos horas de contrato donde trabajaba, pues se trataba de un colegio chico con un curso por nivel, tenía que preparar clases y hacer material para 4 diferentes niveles y/o asignaturas, por lo que muchas veces tuve que laburar en casa (lo que hace décadas había dejado de hacer); y a ello se le suma un establecimiento en el cual no era feliz, pese a las primeras buenas impresiones, lo que me llevó a sentir estrés laboral y a que en muchas ocasiones mi ánimo no era el mejor (casi a finales de año estuve un mes y medio con licencia médica).  Por otro lado, ya en un plano más positivo, comencé una relación amorosa y debido a ello los fines de semana, en los cuales antes muchas veces me dedicaba a escribir, tampoco estaba disponible.  Así que razones de sobra tenía para estar alejado de la página.  En suma, escribí menos que en 2024, pese a todo más que el primer año en que comencé este proyecto.  Ojalá este 2026 sea mucho mejor en varios sentidos, encuentre un trabajo más satisfactorio, me vaya bien en la Evaluación Docente (salga mínimo Experto 1) y mi pololeo siga viento en popa.
   Mientras tanto, a recordar qué fue del año pasado en mi blog sobre algunos de los temas que abordé:
 
    Dentro de lo que logré hacer en ese periodo, de lo que más escribí fue de Doctor Who, que seguí avanzando hasta acercarme a su actual época (la que estaría comenzando esta misma semana y que ya acabó, algo de lo cual ya me referiré en su momento).  En total hice 12 posts, cubriendo el resto de las etapas de Matt Smith (el Onceavo Doctor), lo correspondiente a Peter Capaldi (el Doceavo) y casi toda la era de la Doctora, interpretada con tanta simpatía por Jodie Whittaker (la décimo tercera regeneración), que tengo pendiente subir mis impresiones sobre sus 3 especiales (que ya me los vi).  Pese a las ganas con las que hice estas revisiones, no han sido entradas muy populares y apenas me las han comentado (salvo mi amigo Eduardo, de vez en cuando, a quien le enseñé ese gran show).  Bueno, no me queda mucho del Doctor Who moderno, así que mucho antes de terminar el semestre estaré pasando a otro espectáculo de ciencia ficción (adivinen cuál).
    El año antepasado inicié mi revisión de los Thundercats, un cartoon gringo muy querido de mi infancia y el reencuentro fue magnífico, pues quedé gratamente sorprendido con su calidad artística y técnica.  Fue así que el año pasado me la acabé con sus más de 100 episodios y le hice 3 críticas en total.  Por cierto, quise repetir este reencuentro con otras dos series de mi infancia, Transformers y Silverhawks, pero me aburrieron tanto, carentes de la sofisticación de Los Felinos Cósmicos, que no avancé mucho y hasta borré los archivos que tanto me costaron conseguir y descargar en excelente calidad.

Feliz les presento a Edgar, mi pololo.


    También acabé con mis escritos para El Señor de los Anillos, que me leí por tercera vez y esta vez gocé demasiado.  La dedicación a esta lectura, que se volvió mi libro favorito (superando a cualquiera de Stephen King, mi escritor predilecto) se completó con mi revisión de Anillos de Poder, la polémica serie de televisión que me recomendaron mis amigos María Elena y Miguel Acevedo (que les hablo de una precuela de la saga, de la cual espero con ganas hagan una tercera temporada).
    De todos los animes que aprecié (en el caso del que ahora les hablaré, que me repetí) el recién pasado tiempo, Monster fue el único al que le dediqué unas palabras.  Y es que les estoy hablando de una producción muy valorada por mí y la que contemplé en dos oportunidades muy diferentes de mi vida.  Primero apenas salió en DVD, más o menos hace dos décadas atrás y luego el año pasado, ahora en compañía de mi sobrinito Amilcar, quien también la adoró.  Era imposible que no compartiera mis impresiones al respecto, puesto que esta nueva experiencia me dio muchas satisfacciones junto a mi bebé (pues es una bella experiencia compartir con alguien, que es como tu hijo, una historia de esa calidad y comprobar cómo este, siendo tan joven, llegue a valorarla tanto).
    2025 fue sin dudas el año de Stephen King, con 4 películas estupendas para el cine y dos grandes series estrenadas para la televisión y/o streaming.  Todo ello adaptaciones de sus obras.  Algo así nunca se había visto en una sola temporada y cabe mencionar que el ciclo comenzó con El Mono, una verdadera joyita del género, que brilló con luz propia entre tantas perlas que nos dio el cine de 2026.  Por mí parte, dediqué mi post número 1100 a este filme, que esperaba desde mi adolescencia para que se concretara.  Aún tengo la deuda de redactar mis ideas sobre lo que me parecieron el resto de tales títulos y espero hacerlo durante estas vacaciones de verano.
    En abril, específicamente el 24 de ese mes, mi blog cumplió 14 años.  Increíble cómo pasa el tiempo y todo lo que he hecho a lo largo de este.  No dejo de lamentar el poco interés que hay respecto a estas plataformas y, como siempre, hasta la indiferencia de mis amigos por lo que hago (en cambio yo siempre estoy presente en cualquier cosa que hagan, celebren y me inviten).
    Algo terrible para el mundo de 2025 fue toda la gente famosa y talentosa que falleció; muchos de ellos artistas valiosos en mi vida y que de una manera u otra me marcaron a lo largo de mi existencia por décadas.  Partí con David Lynch, para pasar después a Val Kilmer, luego con Vargas Llosa, Peter David y, por último, a los huachones de Michael Madsen y Julian McMahon.  Estoy en deuda con hartos aún y debo seguir con esta tarea de recordarlos en los próximos días ¿Cómo te das cuenta de que te estás haciendo viejo? Porque las personas a tu alrededor comienzan a pasar a mejor vida, entre ellas gente querida que estuvo en tu pasado (como mis tíos Jaime y Yola), así como las madres y padres de amigos con quienes compartiste, ya en tu adultez.
    El único autoreto literario que me hice el año pasado, fue leerme mi colección de novelitas de bolsillo de la extinta editorial Novaro, de la cual tengo hartas.  Muy entusiasmado comencé con este proyecto, pero el tamaño de la letra era muy pequeño y me costaba leer sus páginas; a lo anterior, se suma que cuando ya iba en el cuarto libro de mi encrucijada, comencé a aburrirme como ostra y lo dejé mucho antes de llegar a la mitad su lectura.  Esto fue con la segunda entrega de los Hombres Lente.  Dudo que quiera retomar la famosa saga de E. E. "Doc" Smith, aunque sí es posible que me dé la oportunidad para disfrutar de las novelas de Edgar Rice Burroughs, que me quedan todavía en la lista.  Solo llegué a cumplir mi tarea con El Día de Robot (que me gustó mucho), Ciudad Submarina (muy entretenida) y Triplanetario (una lata en varios momentos, aunque al final valió la pena).
    El 2025 solo tuvimos 4 cintas de superhéroes de los cómics.  La más exitosa y que causó sensación fue la nueva Superman, que por mi parte me dejó lleno de dicha y le dio a DC un exitazo que no conseguía hace años.  Marvel tuvo 3 estrenos, aunque solo Los 4 Fantásticos logró cierta victoria, si bien no como se esperaba.  Tan solo a las nombradas les hice su respectiva revisión, ya que no me entusiasmé con la nueva del Capitán América (este otro el sucesor de Steve Rogers, Sam Wilson y a quien antes conocimos como Falcon) y aunque sí me encantó Thunderbolts (que definitivamente le debo otra mirada), ya pasó el tren como para escribir al respecto.   En todo caso, fuí muy feliz con las otras dos producciones y espero con ansias posteriores entregas suyas (aunque no perdono que su Míster Fantástico, o apenas se estirara unos cuantos metros y eso que era Pedrito Pascal).
    Un año sin disfrutar algún libro del Tío Steve no es nada y así fue que el que recién pasó, aparte de releerme el cuento El Mono, antes de verme su adaptación, me adentré de una vez por todas en Después y Elevación (que los tenía sin revisar hace años ya).  Fue hermoso mi tiempo con ellos y otra vez comprobé por qué tanto me fascina Stephen King.
    Aprovechando que está The Orville en Disney+ en una calidad magnífica, me repetí sus dos primeras temporadas; cabe mencionar que fue un reencuentro que me dio muchas satisfacciones (y la tele que tengo desde hace rato, ayudó mucho para su disfrute, pues cuando las contemplé en su momento no tenía una 4K, ni eran versiones en tan alta definición).  Todo esto fue para apreciar, de una vez, su tercera temporada, lejos superior a las que le precedieron y que está entre lo mejor del 2025 en materia de series para mí.
    Tras mucho tiempo sin visitar la narrativa de Brandon Sanderson, pese a todo lo que me gusta su obra, mis últimas lecturas literarias estuvieron centradas en él.  Con Aleación de Ley y Sombras de Identidad pasé horas de ensueño placentero, algo que solo un buen libro me provoca.  Gracias, amigos María Elena e Iván por presentármelo, pues dudo que, si no fuera por ustedes, tal vez habría sido otro escritor de esos al que sin vacilaciones he ignorado.
   En resumen, respecto a libros, tan solo me leí 7 el año pasado (obviando la trilogía de Tolkien, que me acabé en vacaciones de verano).  Bueno, de igual manera tuve en mis manos un montón de cómics, aunque ya hace mucho que a ninguno le doy su espacio en el blog.
   Si en 2024 repasé con mucha dicha la serie animada de X-Men, tan valiosa en mi juventud, en 2025 era la hora de repasar X-Men Evolution (vista por primera vez en mi madurez).  Fue muy grata esta segunda mirada, más ahora que sé más sobre tan queridos personajes.  Supongo que es tiempo de reverme Wolverine y los X-Men.
    Ya estoy acabando este repaso del 2025 para El Cubil del Cíclope.  Fíjense que en junio solo logré 2 entradas, así de tenso llegué a estar; en cambio, en octubre subí 7, aprovechando que estaba con licencia médica y tenía tiempo para mí; luego de eso, tras volver al trabajo, ya estaba mejor y pude hacer una cantidad considerable de posts...
    A ver cómo nos va este 2026, al que le tengo mucha fe.  Gracias, otra vez, a quienes le da en espacio en su vida a lo que con esta página. Y un feliz y exitoso Año Nuevo para todos ustedes.

Ema,  una de mis dos "hijastras-michis", sabe de buenos cómics y me acompaña a leer Sandman


viernes, 14 de noviembre de 2025

DEMASIADO buena (II)


6. Dos veces en la vida

   Gordon, el muy simpático piloto principal de la Orville queda atrapado en el siglo XX, en el cual debe vérselas por sí mismo para adaptarse a esta situación; es así que logra mandar al "futuro" un mensaje, para pedirle ayuda a sus amigos, de modo que estos lo rescaten. Para mala suerte del anterior, sus compañeros consiguen viajar al pasado en pos de él, pero su llegada viene con un atraso de una década más o menos; es así que ahora está casado, nada menos que con la mujer de la que se enamoró "platónicamente" en la temporada anterior, llegando a tener un hijo con él y esperando a otro. Mercer y el resto se empecinan en traerlo de vuelta a su tiempo original. Sin embargo, por mucho que tenga buenas intenciones, ha "contaminado" la línea temporal y tal vez qué efectos ha provocado eso y solo queda remediar esto, volviendo atrás para reparar la mismísima línea temporal original. Lo anterior provocará tensión entre los amigos, puesto que objetivamente sabemos que todo puede ser desastroso para un sinnúmero de vidas, aunque emocionalmente estamos hablando de una familia que se ama y está condenada a desaparecer.
 Todos los dilemas anteriores nos hacen tomar partido, como nunca antes en el show, respecto a qué posición apoyar. Más encima, es fácil no sentir molestia ante el actuar de quiénes tanto llegamos a adorar (adivinen con quiénes me pasó esto). El problema moral de tomar decisiones por sobre la voluntad de otros, en pro de lo que se supone es lo correcto, aún teniendo que escoger el mal menor, es algo muy de Star Trek, franquicia en la que se inspira el show que ahora revisamos; por lo mismo, si uno es trekker de corazón, es imposible que no adore The Orville, puesto que este otro bien nos recuerda lo mejor de Star Trek.
   Paralelo a lo anterior, tenemos a Isaac trabajando por primera vez junto a Charlie, el nuevo personaje que se incorporó en esta temporada. Como la anterior, pues se trata de una mujer, tiene serias diferencias con su especie, la labor entre ambos nos dará momentos más que interesantes y que ayudarán a definir mejor a alguien que con facilidad caía mal.

7. De tumbas desconocidas

   La Orville se encuentra con una científica que cuenta con la compañía de un Kaylon, aunque este resulta ser más bien un amigo, que una amenaza; y es que la IA es capaz de tener emociones, lo que lo ha llevado a demostrar empatía por otros, de modo que entiende su malestar por las atrocidades de su especie. Teniendo en cuenta lo anterior, era inevitable que este se conociera con Isaac y se entablara algún tipo de relación entre ambos, la cual será significativa para seguir desarrollando al personaje (y cuyo actor, tal vez, en el presente episodio nos dé el mejor desempeño histriónico suyo en The Orville).
   Paralelo a lo anterior, conoceremos, por fin, la historia de los kaylon y de cómo fue su proceso a la emancipación y conflicto con los "orgánicos"; todo esto mostrado a través de flashbacks bastante impactantes y que difícilmente no logran provocar que los veamos diferente.
 Por último, la revelación sobre el verdadero pasado de los kaylon, llega en especial al corazoncito de Charlie, lo que será fundamental para el desarrollo posterior de la serie y de esta misma.

8. Azul de Medianoche

 Mi capitulo favorito de toda la serie y el que más me ha impactado (de un show que en menos de 40 episodios nos da puro filete), que para qué les voy a mentir, si me hizo llorar como una Magdalena...
   Una delegación de la Orville es enviada al planeta habitado por mujeres moclanas y quienes deben someterse, cada cierto tiempo, a una investigación de su planeta natal, para comprobar que ya no están aceptando más refugiados (efectos de lo que vimos en un episodio de la segunda temporada); nuestros héroes van para mantener la objetividad de los misóginos. Los miembros que van en esta misión son Bortus y la comandante Grayson; por petición propia, va con ellos Topa, quien desea conocer a otras féminas de su especie. Todo va bien y ya nos llama la atención tanta felicidad sin contratiempos en este viaje, hasta que Topa es raptado por los moclanos y quienes son capaces de lastimarla sin dudarlo, para conseguir una importante información secreta. Padre y compañera irán en su búsqueda, en una cruzada que nos dará más momentos impresionantes, mientras la Unión hace lo posible por solucionar esto de forma diplomática y el buen capitán Mercer, intenta convencer a una vieja amiga de que los ayude.
 Entre todo lo que llegamos a ver y disfrutar de esta maravillosa entrega, tenemos la participación de una querida artista veterana, la cual aparece para sorpresa y placer de quienes la conocemos y hemos podido seguir la continuidad de esta serie. Preciosos diálogos se suman en una sola escena, que enriquecen una trama potente, junto al inesperado regreso de un personaje y que por primera vez logra conmovernos.
   Las heroicas acciones de más de uno de los coprotagonista de este capítulo, nos dan razones de sobra para amar The Orville.



9. Dominó

 El conflicto con los kaylon puede tener un final mucho antes de lo esperado; pero la intervención de dos aliados entre sí y que son fuerzas opuestas a la Unión, pone en peligro los planes de esta última, que solo quiere llegar a un acuerdo pacifico con sus enemigos. Para conseguir su propósito, la Orville debe trabajar junto a los kaylon, algo que bien podría hacerlos víctimas de traición.
 Un capítulo con mucha acción e intriga, además de nuevas revelaciones importantes, sin olvidar el regreso de una rival de peso y un genial cierre, por ahora, de varios arcos argumentales.
   Cabe destacar las loables acciones de un personaje, que partió haciéndose muy desagradable, aunque luego logró humanizarse lo suficiente como para simpatizarnos.
 La fe en lo mejor de las personas y la capacidad de cambiar para bien, aprendiendo de nuestros errores, se mantienen como valores abordados en un show de ciencia ficción que pretende (como Star Trek) mostrarnos uno de los mejores futuros para la humanidad.

10. Un futuro desconocido

   Cuando uno sigue a una serie como The Orville hace ya un tiempo y conoce a sus personajes, difícil resulta no encariñarse con estos; ante sus vicisitudes, uno bien quisiera que fueran felices, sin mayores contratiempos, pero si eso fuese así, la historia sería aburrida y se perderían los efectos de la maravilla y la sorpresa, por carecer de conflictos que resolver... Bueno, este último capítulo de la temporada (¿Y de la serie?) logra armonizar ambas cosas, dándole justo a mis dos favoritos un precioso destino.
 Mucho humor gracias a lo anterior, con situaciones muy graciosas. Por otro lado, un querido personaje regresa para dicha nuestra y otro, solo visto en la primera temporada, también lo hace, para abordar temas más complejos.
 Un gran, GRAN cierre, espero solo por ahora.

Palabras finales

 Ha sido hermoso y gratificante para mi volver a ver The Orville desde el principio, ahora en mejor calidad (qué la versión de Disney+ está increíble, sumado a que poseo una tele 4K grandota y que da gusto). De ese modo, no solo he recordado grandes historias que había olvidado, sino que ahora ya pudiéndose ver por primera vez la tercera temporada, he podido ser testigo de la evolución de sus personajes (claro que al no poseer tantos episodios, como las series de antaño, algunos quedaron en desmedro frente a otros y en especial cierto morenazo muy guapo).
 La tercera temporada me parece lejos superior a las anteriores, porque al poder contar con más dinero, les fue posible desarrollar argumentos más épicos y todo de una manera ejemplar (me atrevo a decir que The Orville es todo lo que quiso ser Star Trek: Discovery y que está a la altura de Star Trek: Strange New Worlds o que incluso es superior); que al hacerla más "adulta", se pueden conseguir más efectos dramáticos, sin temor a la censura o a la autocensura. Más encima, a partir de la segunda tanda de episodios el metraje aumentó considerablemente, de modo que cada uno se aprecia como una película independiente de factura Hollywoodense.
 Tuvimos drama, aventuras, intriga, acción, crítica social, romance, crítica social... ¡Mucha ciencia ficción de la buena! (con algunas de las razas más raras que hayamos visto en el formato televisivo)
   Entre los actores invitados de esta tercera temporada, contamos con Bruce Boxleitner (el recordado Comandante/Presidente Sheridan de Babylon 5), quien sale en más de una ocasión y se ve irreconocible. También cabe destacar la inteligente manera de rescatar atractivos personajes de las temporadas anteriores, para otorgarles continuidad y desarrollarlos; así como trabajar arcos argumentales muy interesantes, que mantienen cohesionada la cronología de la serie.
   También debo destacar el giro con el personaje nuevo de Charlie Burke, que desde un principio me llamó la atención de que siendo solo una alférez, se le diera tanta importancia entre los personajes principales; claro, esta poseía un don muy especial, que la hacía valiosa la nave y la Unión de Planetas en el general, aunque su trato con Isaac me parecía muy desagradable (y eso es lo bueno de estas piezas, que son verosímiles por tener todo tipo de personajes, incluyendo resentidos y prejuiciosos, porque la vida misma es así). Alguna razón de peso mayor debía tener esta y no me equivoqué.
   Ahora solo nos queda rogar a Tatita Dios (o a San Gene Rodenberry) para que hagan la cuarta temporada y que, dentro de lo posible, esta sea mucho más extensa en cantidad de capítulos. 

Portada de la novela que se supone se adaptaría en la cuarta temporada 

lunes, 27 de octubre de 2025

DEMASIADO buena (I)

                                                

     Luego de dos exitosas y aplaudidas temporadas, el show televisivo de ciencia ficción The Orville regresó para una tercera temporada (la última hasta el momento, si bien están todas las ganas para, al menos, una más).  Este retorno vino con mayor apoyo económico, lo que bien se puede apreciar en los fabulosos efectos especiales, que están a la altura de las mejores producciones de cine del género, capítulos más largos y una orquestación más sinfónica para la banda sonora.  Pero lo mejor de todo, es que mantuvieron la calidad de los guiones, ello gracias a que su creador, el mismísimo Seth McFarlane, no dejó de mantener su control de ella y no solo como uno de sus protagonistas (el adorable Capitán Mercer), sino que como guionista de la mayoría de los episodios y hasta director de muchos de ellos; asimismo, volvió el mismo equipo de personajes.  También mantuvieron el formato de capítulos autoconclusivos, aunque manteniendo unos cuantos arcos argumentales paralelos, para trabajarlos de manera progresiva a lo largo de la temporada. Por cierto, incorporaron un nuevo personaje, de quien hablaré en su momento, quien no ha sido de mi agrado, aunque no porque sea un mal aporte al programa; solo que difiere del resto, que me encanta y hasta el momento de lo que he visto de ella, no me ha agradado cómo actúa (que al escribir estas palabras, solo he visto 5 capítulos, los que ahora comentaré).
    Antes que se me olvide, ahora el espectáculo lleva el subtitulo de New Horizons, o sea Nuevos Horizontes, haciendo mención al carácter explorador de la Orville y su tripulación, que está vez tienen más que nunca razones para ello (y, tal vez, para recalcar también esta etapa mejor financiada de la serie, que nos permitirá apreciar un producto más sofisticado).

1. Oveja Electrónica:

     La Orville está en reparaciones en una enorme estación espacial, tras el duro enfrentamiento en contra de los kaylons, la raza de IAs a la que pertenece Isaac y a la cual este decidió rechazar al evaluar mejor su relación con los orgánicos.  Sin embargo, debido a las bajas en la guerra muchos le echan la culpa a Isaac, incluso algunos tripulantes de la Orville y dejando de lado la lealtad que tuvo con ellos el androide.  Es así que este, supuestamente sin emociones, para evitar conflictos con el resto y ayudarlos a actuar con eficiencia, decide "desconectarse por completo".
   Un impactante y muy emotivo regreso a las pantallas, que nos lleva a reflexionar acerca del suicidio, su efecto en quienes rodean al que ha tomado dicha decisión, el papel que cumplimos en la vida de los demás (o más bien cómo los marcamos) y la intolerancia.  No dejo de reconocerles que me llegó al corazón esta gran pieza y que se me hizo dura la ingratitud hacia Isaac (para mí la mejor interpretación masculina del programa).

2. Reinos de las Sombras:

   La Unión sigue con su labor diplomática para conseguir la alianza con los Krill, es así que consiguen gracias a su permiso logran pasar una nave (adivinen cuál) por su territorio; sin embargo, en el típico afán de menospreciar las creencias de otros, se aventuran por un sitio para nada recomendado.  Las consecuencias de lo anterior, serán una gran y dura lección para los osados exploradores.
    Cabe mencionar que en este episodio, sabremos datos sabrosos del pasado de nuestra querida doctora Claire (adoro a Penny Johnson Jerald, su actriz a cargo de tan gran personaje) y también nos regalan una buena cuota de horror, con unos cuantos "monstruitos" bastante pulps.


3. Paradoja Mortal:

     Una partida de la Orville llega a un planeta que ha presentado dudosas lecturas desde el espacio y cuando ya están en él se encuentran con una construcción imposible; se adentran en sus inmediaciones, lo que los lleva a varias situaciones de peligro.  La aventura va desconcertándolos cada vez más, puesto que el ambiente que los rodea va cambiando cada cierto tiempo y, de paso, uno a uno es sometido a una especie de sensación de haber muerto.
   Un clímax impactante e inesperado entre tanto capítulo de lujo, que conecta con uno de los momentos más sublimes de la primera temporada. 
    Estupendos y poéticos diálogos.

4. Lluvia que cae suavemente:

    Es increíble cómo esta serie de tan pocos capítulos y con un formato que se echaba de menos, sea tan estupenda y cada entrega consiga ser una gozada enorme (lo que me hace recordar y añorar la edad dorada de los programas de ciencia ficción, la época de los primeros spin-offs de Star Trek, de The X-Files, Babylon 5 y Farscape, cuando una vez a la semana tenías una historia distinta y no era necesario estar "esclavizado" a una continuidad como ahora).  Es así que se mantiene para esta ocasión  el formato autoconclusivo, pero tomando como elemento las relaciones diplomáticas con los Krill y la experiencia del capitán con cierta espía (personaje introducido en la primera temporada y desarrollado de manera más dramática en la segunda).   La Orville es enviada al planeta de sus antiguos enemigos, para firmar el ansiado tratado de paz; pero lo que comenzó de forma tan esperanzadora, se vuelve una pesadilla, cuando un grupo que se opone a la alianza se toma el poder del planeta y todos ellos son considerados para la ejecución.  Luego de varios vaivenes para evitar la muerte de todos, el capitán Mercer se entera de que su pasado lo ha seguido más de la cuenta, que las buenas acciones e intenciones poseen repercusiones inesperadas y que la gente es tan compleja, que siempre nos sorprenderán sus decisiones.
   Un capítulo increíble, que de seguro dará paso a varias situaciones de peso en el futuro.  Mención aparte el trabajo artístico y técnico para mostrar el planeta alienígena, en verdad sobresalientes.

5. Historia de dos Topas:

   En lo que va de esta potente tercera temporada, que pareciera ser superior a las dos anteriores, este es mi episodio favorito y el segundo que me hizo llorar de tan hermoso que es.  Quizás algunos lo encontrarán woke, aunque yo no lo veo así; como la buena ciencia ficción, es una historia que se nutre de la contingencia social y lo que nos muestra a través de la extrapolación, de "exagerar" y ficcionar las problemáticas actuales (en este caso la transexualidad y la transfobia), es una demostración más de las fortalezas de este show.
   Tapa es el hijo de Bortus y de su desagradable esposo.  El niño nació marcado por una condición genética, que para su machista pueblo es inaceptable; de modo que al comienzo de la primera temporada, lo vemos sometido a un atroz procedimiento para corregirlo.  Como su especie se desarrolla más rápido que la humana, para cuando sucede esta historia ya es un adolescente; es cuando reconoce sentirse completo y empieza la búsqueda de su propia identidad, en la cual encontrará el apoyo de varias personas y la resistencia de su familia.
   Un capítulo duro y hermoso, que hasta para el humor se da espacio, tan bien orquestado, que lo encuentro entre lo más destacado de la ciencia ficción televisiva.
   Destacable cómo el argumento evidencia el impacto de las relaciones interculturales y las relaciones estrechas para volvernos mejores personas y mirar el mundo de manera más amplia; en contraposición de quiénes se resisten al cambio por miedo y comodidad, actuando de forma verdaderamente nefasta.
   No olvidar la intertextualidad a la hora de titular este capítulo, ingeniosa manera para referirse al famoso libro Historia de dos ciudades de Charles Dickens.

                                          
                       Los hermosos créditos de esta 3° temporada (muy de Star Trek)

jueves, 7 de noviembre de 2019

Segunda temporada de “The Orville” capítulo a capítulo. SEGUNDA PARTE.


8- Identity, Part. 1 (Identidad, parte 1): Comienzo del díptico de esta temporada, con el cual más encima se inicia la tendencia de historias dobles o contadas en dos episodios seguidos; más encima, es acá cuando por fin logramos conocer el planeta de Isaac y las verdaderas intenciones de su pueblo, a la hora de enviarlo a una nave de la Alianza como el único representante de su especie entre los “orgánicos”.
    La trama comienza mostrándonos lo que se ha vuelto la vida cotidiana del androide con su “amada”, la doctora Finn, donde además importante viene a ser su propia relación con los niños de esta.  Todo va bien hasta que el oficial científico se ve obligado a volver a su planeta natal, razón por la cual lo acompañan sus compañeros, de modo que además esta es la primera vez en que reciben visitas.  Cuando todo pareciera desarrollarse de forma más o menos diplomática, si bien el resto de la población autóctona se sigue mostrando demasiado reservada, se descubre por accidente la agenda oculta de los anfitriones; les queda a nuestros héroes, ser los únicos capaces de advertir a su gente de la nueva amenaza que pende sobre sus cabezas.
     La preocupación por realizar una producción atractiva, visualmente para los espectadores, se nota sin reservas en esta historia que nos muestra un mundo alienígena tan extraño como lo es la patria de Isaac, Kaylon-1, una tierra que es pura tecnología y nada de sentimientos.  Por cierto, destacan las naves de los androides, que no dejan de recordar en parte los Borg de Star Trek (de seguro, su parecido vendría a ser mucho más que una coincidencia).
    Cabe mencionar que los protagonistas no solo luchan acá por sus vidas y las del resto de los mundos, sino que esta vez los vemos frente a un dilema: defender el derecho a la individualidad de Isaac, que se ha ganado tras haber pasado tiempo con ellos y todo en contra de una sociedad que niega las emociones y la diversidad.  Lo anterior corresponde a todo un dilema caro al género de la ciencia ficción, cuando a través de sus ficciones se aborda  el derecho a la libertad ante un totalitarismo y que en este caso serían los de Kaylon.

Ahora ya sabemos qué hay debajo del rostro de Isaac.

9- Identity, Part. 2 (Identidad, parte 2):   Los Kaylon son más que una preocupación para  la Orville, que solo por medio de soluciones ingeniosas se podrá evitar el desastre o al menos evitar una confrontación mayor por el momento.  Lo mejor de todo el capítulo es la situación en la que se encuentran los protagonistas, con su nave tomada por el enemigo, que tal hecho da para varias situaciones interesantes.
    Por otro lado, está la duda de qué hacer con Isaac, quien hace rato se convirtió en un miembro valioso de dicha familia; igual dentro de todo ello, estamos frente al tema de la confianza y lo que pasa cuando esta ha quedado mellada…Pero existen las nuevas oportunidades y el perdón, virtudes que una serie como esta, que valora lo mejor del ser humano y mira con actitud positiva el futuro, no puede dejar de tener en cuenta.
     A partir de estos eventos el enemigo es otro y ello será reforzado hasta el potente final de temporada.

10- Blood of Patriots (La Sangre de los Patriotas):   Una lanzadera escapa de los Krill y estos exigen que sus tripulantes les sean devueltos para enjuiciarlos, puesto que tras su ayuda en el primer conflicto con los Kaylon, ahora están en conversaciones con la Alianza; de modo que no dudan en hacer valer lo que consideran sus derechos.  Y es así que como en la misma Orville, llegará una delegación diplomática para acordar la paz, por otro lado se debe solucionar el caso de los dos asilados en sus dependencias, que vienen a ser los mismos que escaparon de los futuros aliados. 
    Resulta que hombre que llegó a la nave venía de un campo de detenidos Krill, así que sin dudas se trata de una víctima de la anterior guerra con esta especie, quien trae consigo a su hija; más encima, se trata de un viejo amigo de Mallo y con el cual tiene toda una historia personal de años.
     La trama nos lleva a reflexionar acerca de cuánto podemos llegar a cambiar, cuando nos ha tocado el dolor y este se transforma en odio; asimismo, aborda el valor de la amistad y la lealtad, en especial cuando se debe decidir a quién o qué entregarse a la hora de tomar decisiones difíciles: ¿A los amigos o a las instituciones a las que servimos?
    Scott Grimes, el actor que personifica al siempre alegre Gordon Malloy, nos da acá su mejor desempeño histriónico hasta el momento (que esperen lo que le sigue…).


Un meme que me causó mucha gracia.
11- Lasting Impressions (Últimas Impresiones): Un especialista en el siglo XXI de la Tierra, llega a la Orville y este es personificado nada menos que por Tim Russ, el recordado vulcano negro Tuvok de Star Trek: Voyager, trayendo consigo un cargamento de objetos de este periodo y encontrado en una “cápsula del tiempo”; varias son las cosas con las que se encuentran y entre ellas destacan dos: primero un paquete de cigarrillos y otro un celular.  La primera de ellas provoca un interés insospechado en Bortus y en su marido, con lo que se produce un interesante arco argumental que entre chiste y chiste, permite volver a tratar el tema de los vicios y la dependencia (que en todo caso, recordemos que al principio de esta temporada, el mocliano había demostrado poseer este tipo de debilidades).  El segundo caso viene a ser la parte central del episodio y bastante nostálgico como romántico, por cierto, cuando Grimes se interesa en una bella mujer que deja un mensaje para la posteridad en su celular (el mismo que ahora ha llegado hasta ellos) y termina por enamorarse de la ilusión, que significa recrear su vida a través de la tecnología de hologramas y pasar tiempo dentro de estas simulaciones.
     Si antes habíamos visto al pelirrojo oficial interesado en flirtear, esta vez sus intenciones son mucho más serias y denota la soledad del personaje, que como pasa con mucha gente en la vida real, detrás del buen humor y la actitud hedonista se encuentra escondida una faceta más sensible en la gente.  Por otro lado, destacable es el contraste entre el mundo futurista de la misma nave y la realidad propia del siglo XXI, que se convierte en la propia obsesión del personaje. 
     Cabe mencionar que entre el contenido de la cápsula del tiempo, se encuentra nada menos que un ejemplar del libro… ¡Cincuenta Sombras de Grey! ¿Un chiste más o un gesto para demostrarnos del impacto en la sociedad de obras literarias como esta? (que si vamos a hablar de un libro popular de mayor peso estético, mejor hubiesen utilizado uno de Harry Potter o algo de Stephen King).

12- Sanctuary (Santuario): Volvemos a lo que le llamo respetuosamente “La saga mocliana”, que cada entrega suya viene a estar entre lo mejor del programa. Una pareja de esta especie llega a la Orville, haciéndonos creer primero que tienen malas intenciones, hasta que nos enteramos de que lo que guardan celosamente es a su bebé de sexo femenino y es que cabe recordar que entre su raza este género es considerado una aberración que debe ser corregida; como es Bortus quien descubre este secreto y en atención a su propia historia con la costumbre de su gente, no vacila en ayudar a estos “rebeldes”, pero lamentablemente se llega a saber la verdad entre los de Moclus.   La pareja escapa y cuando nuestros amigos van tras ellos, descubren que lo han hecho a un planeta oculto lleno de… ¡Mujeres moclianas! Allí se reencuentran con una vieja amiga y se rebela toda una sociedad de féminas, que durante largo tiempo ha logrado mantener su independencia; pero ahora en que la amenaza de la misogenia de su patria natal es peor que nunca, solicitan a la Alianza que los reconozcan como un estado soberano y de ese modo puedan contar con su protección.
     Una vez más nos encontramos con dilemas de gran calibre moral, defendiéndose el derecho natural a la libertad y al respeto hacia la diversidad.  Por otro lado, nos damos cuenta que la supuesta utopía que es esta confederación de planetas no es tal, que algo así es difícil cuando los intereses egoístas y el miedo priman sobre la vida de la minoría.
    El capítulo, por otro lado, vuelve a resaltar la estrechez de mente del esposo de Bortus y de seguro en temporadas posteriores será imposible la convivencia entre ambos, a menos que Klyden cambie por completo.
    Encontramos verdaderos momentos de sublimidad en esta historia, independientemente de los momentos de humor y uno de ellos tiene que ver nada menos que con una canción de la cantante country Dolly Parton.
    Y, por cierto, hace un pequeño papel otra estrella querida de Star Trek: Marina Sirtis, la recordada consejera Deanna Troi.

Marina Sirtis regia y estupenda siempre.


13- Tomorrow and tomorrow and tomorrow (Mañana y mañana y mañana): Un incidente provoca que una versión más joven de la comandante Kelly aparezca en la Orville, de justo cuando había conocido recién a Mercer.  Es así que el encuentro entre ambas Kelly, provoca una serie de eventos bastante interesantes, por no mencionar con algunos de la tripulación y entre ellos mismos el propio capitán de la nave.
    El contraste entre las dos Grayson, ayuda a abordar el valor del crecimiento personal gracias al paso de los años y las experiencias acumuladas, que la actitud más extrovertida de la visitante nos hace ver cómo su versión mayor ha conseguido madurar y convertirse en alguien mejor; pero aunque la Grayson del pasado se percibe como alguien irresponsable, en el fondo esta y la otra son la misma persona, que tal como podemos darnos cuenta en este caso las personas en el fondo resultan ser mucho más de lo que aparentan y nos pueden dar gratas sorpresas.

14- The road no taken (El camino no tomado): El maravilloso final de temporada se afirma del capítulo anterior y retoma además la idea de la amenaza Kaylon.  Y es que comienza mostrándonos otra realidad, una en la cual de la Alianza queda bien poco, puesto que los androides han diezmado a los orgánicos y de ese modo solo unos grupos dispersos y en muy malas condiciones logran mantenerse en pie.  De este modo, nos encontramos con  nuestros héroes como miembros de esta resistencia, desperdigados cada uno por su lado y luego reunidos para enfrentarse al enemigo.
    El escenario apocalíptico permite tratar otros tópicos del género de la ciencia ficción, no abordados por la serie hasta el momento y que era de esperar que una serie como esta, que se nutre tanto de su show inspirador (Star Trek), para llevar a nuevas fronteras su continuidad.
    La trama ayuda también a mostrarnos cómo nuestras  decisiones tienen repercusiones no solo para uno, sino para el de quienes nos rodean, de modo que la trama nos invita a tomar con responsabilidad nuestros actos y no dejarnos llevar por impulsos tan a la ligera; de igual modo, queda en evidencia cómo las personas que llegamos a conocer nos pueden marcar tanto.
    Varias sorpresas nos depara este capítulo, entre ellos un gracioso homenaje a Star Wars (específicamente a El Regreso del Jedi) y el reencuentro con un querido personaje al que ya no veíamos desde hace rato.  

¿Todo tiempo pasado fue mejor?

lunes, 28 de octubre de 2019

Segunda temporada de “The Orville” capítulo a capítulo. PRIMERA PARTE,


    El segundo año en pantalla de la serie de ciencia ficción de Seth MacFarlane, contó nada menos que con 14 episodios, 2 más que aquella que le antecedió; de modo que podría decirse que gracias a ello, ambas temporadas ya exhibidas lograron la cantidad de un total de 26 capítulos, como lo es de esperar en muchas series que actualmente acostumbran tener temporadas de solo 13 por año (22 o más por temporada es hoy en día casi un milagro).
    A grandes rasgos, este segundo año no solo siguió con el mismo nivel del primero, sino que dejó de lado en buena parte los capítulos más bien de tipo cómico, para adentrarse más en la ciencia ficción reflexiva y con tópicos propios del género; consiguiendo gracias a ello mayor “espectacularidad”, por decirlo de una forma.  Además, se abordaron ciertas líneas argumentales que pudieron ser trabajadas con mayor profundidad, si bien nunca dejando la idea de las historias autoconclusivas; puesto que esta vez tuvimos nuestra primera trama dividida en dos capítulos.  Asimismo, siguieron apareciendo actores famosos invitados y en especial aquellos ligados al mundo de Star Trek.
    Por cierto, se fue un miembro de la tripulación, que su artista dejó el programa no sé por qué razones.  Cabe mencionar que este tipo de situaciones es habitual en los programas, que más encima en lo que concierne a shows de ciencia ficción, ya se han dado caso de actores principales o secundarios que abandonaron la serie tras su primera temporada, como bien ha sucedido en el pasado con Star Trek: The Next Generation y Babylon 5; pero siguiendo esta tendencia o como simple coincidencia,  luego han regresado como invitados en capítulos y/o temporadas posteriores…Algo que bien veremos al finalizar la temporada.
    Pero mejor vayamos de una vez al repaso de estos episodios, que a mi humilde parecer no hay ninguno que se pueda considerar francamente malo o débil.
   …¡Ah! No se me podía olvidar que en el transcurso de esta temporada, acortaron los créditos de apertura, que el hecho de que los tuviera era otro punto fuerte de la serie; es así que optaron por una secuencia que, con suerte, ahora apenas alcanza a durar medio minuto.

1- Ja'loja: Bortus debe cumplir con una importante ceremonia de su pueblo, consistente en nada menos que visitar a su planeta natal para… ¡Orinar como le corresponde por ese año, por única vez y como es habitual entre su gente! Lo que parece algo cómico y/o curioso para el resto de la tripulación, entre ellos sus amigos, para este y su pareja es algo serio; más encima dicho acto implica toda una ceremonia y en la cual el oficial debe invitar a sus más cercanos a presenciarla, de modo que Mercer y el resto lo acompañan en su viaje.  Por otro lado, cada miembro de sus amigos puede llevar consigo alguien que haga de pareja suyo, en especial en lo que al terreno amoroso se refiere.
    Paralelo a los momentos previos al rito, una nueva integrante militar se une a la Orville y Malloy se interesa en ella, así que hace lo posible por acaparar su atención; pero al final la hermosa oficial demuestra tener otros intereses y ello será primordial para una de las mayores sorpresas de la temporada.  Por otro lado, la doctora Finn decide tomar una relevante decisión en su relación con el androide Isaac, otro detalle que tendrá importantes repercusiones a futuro.
    Independientemente de los momentos graciosos de este regreso esperado de The Orville, que son hartos, el guión hecho por el propio MacFarlane, quien también dirigió el capítulo, ayuda a definir bastante a los personajes y a sentar las bases de buena parte de este segundo años; simismo, queda de manifiesto el fuerte lazo que se ha creado entre sus protagonistas y la armonía que lograron sus actores para conseguir buena parte de las virtudes de este título.

¡Solo vine a hacer pipí!

2- Primal Urges (Instintos Básicos): Los miembros de la Orville se encuentran observando la progresiva destrucción de un planeta, debido a su propio sol, cuando casi por accidente descubren que bajo su superficie hay una civilización avanzada y que debido a ello está condenada a desaparecer; por lo tanto harán todo lo posible para rescatarlos, aun cuando ello signifique arriesgarse a que la catástrofe natural también los arrastre.
   Por otro lado, se descubre que Bortus tiene una adicción secreta que está trayendo serios problemas a su matrimonio, la que más encima ha llegado a implicar a la nave debido a sus actos irresponsables.
    Lo que concierne al primer hilo argumental de este episodio, lejos mucho mejor que el anterior y entretenido, nos recuerda mucho a Star Trek, respecto a aquello del compromiso para socorrer a toda costa a los desvalidos y a la protección de cualquier manifestación de vida inteligente; por no mencionar la exposición de los altos valores éticos de sus protagonistas y de los ideales que siguen (pese a que en este caso, los vemos más realistas que en la franquicia que la inspiró, que muchos de los personajes tienen sus buenas debilidades…Pero esto lo hace más interesante aún y que podemos apreciar en sus esfuerzos para superar sus debilidades, lo mejor que puede haber dentro de nosotros mismos).  Igual, destacable es el detalle de cómo esta parte del capítulo aborda el tema del liderazgo, en especial en lo que concierne a cómo debería actuar un dirigente político y/o mandatario con su comunidad y dejando de lado los intereses personales, por sobre el bienestar de quienes confían en ellos.
    En cuanto a las vicisitudes de Bortus, independientemente de todos los jocosos momentos que hay a raíz de su “vicio”, por un lado su trama ayuda a abordar la manera de cómo enfrentar de manera efectiva las adicciones, cuando estas se encuentran consumiendo a la persona y  necesita del apoyo de quienes l@ quieren.  Por otro lado, su pareja Klyden, continua definiéndose como un sujeto complejo, de modo que la convivencia entre dos personas tan opuestas en el plano amoroso, no solo acerca más este programa a la realidad, sino que ayuda a seguir definiendo la cultura mocliana.


El sexo y sus placeres no falta en The Orville...¡Aunque se trate del tipo alienígena!

3- Home (Hogar): La dulce (¿Acaso, me equivoco en el apelativo que le doy a este personaje?) jefa de seguridad de la nave, Alara, está sufriendo una descompensación en su salud y que si no es tratada en su planeta natal, puede convertirse en algo irreversible y hasta cierto punto fatal para ella.  Es así que tras años alejada de su familia, que no vio con buenos ojos que haya optado por la vida militar,  su reencuentro permite conocerla mejor, así como ahondar en los habituales conflictos familiares, por mucho que haya amor entre sus integrantes.
    Este fue el último capítulo en el que intervino Halston Sage, la actriz a cargo de la Xelayan.  Asimismo, nos volvemos a encontrar con el veterano Robert Picardo (el recordado Doctor virtual de Star Trek: Voyager), ahora con hartas escenas y diálogos, que la vez pasada solo lo pudimos ver a lo más un par de minutos; más encima, otro actor trekker apareció como invitado en esta ocasión, John Billingsley y  a quien vimos como al doctor Phlox en Star Trek: Enterprise.
     Otro actor famoso hace un papel como invitado, Patrick Warburton, en un rol donde sale por completo irreconocible, debido a todo el maquillaje que ocupó: el del teniente Tharl, muy parecido a un elefante y que resulta ser bastante cómico, haciendo de Jefe de Seguridad Interino de la Orville, durante la ausencia de Alara.  Warburton hizo de este singular sujeto también en el siguiente episodio.  Su presencia en el show, se debe a que tal cual otros invitados como él, es amigo íntimo de su creador, ya que ambos llevan trabajando en el cartoon cómico para adultos Padre de Familia, también hecho por MacFarlane.


El teniente Tharl.

4- Nothing Left on Earth Excepting Fishes (Lo único que quedará en la tierra serán los peces): Otro gran capítulo para esta serie, que a estas alturas ya se ganó hace rato mi corazoncito y que también se divide en historias en una.  La de “relleno”, que no deja de ser divertida, gira en torno a Gordon Malloy y quien desea hacer el curso para ver si puede conseguir la insignia de comandante, así que es asistido por Kelly; que un tipo como él, tan poco dado a las grandes responsabilidades, se interese en ello, no deja de llamarle la atención a su comandante, pero va quedando de manifiesto en todo ello el aprecio que ha llegado a tomarle la rubia al pelirrojo.
   La otra trama paralela y la realmente importante, no solo para este episodio, tiene que ver con lo que pasa con el capitán y su nueva enamorada, luego de iniciar un viaje de placer al espacio…Pues cuando parece que por fin se ha acabado la soledad de Ed, salen a la luz los verdaderos propósitos de su pareja, quien no resulta ser quién se esperaba.  La traición de la fémina hará recordar a los trekkers, la historia del comandante Chakotay y su ex amada Seska, si bien acá toma otro rumbo su relación.  Cabe mencionar que este arco argumental se relaciona con eventos de la temporada pasada y comenzó a trabajarse desde el comienzo de esta otra; además, su conclusión será determinante para lo que sucederá más adelante.


5- All the World is Birthday Cake (Todo el mundo es una tarta de cumpleaños): Una especie humanoide inteligente, realiza su primer envío al espacio de señales para comunicarse con alienígenas y le toca a la Orville recibirlas, de modo de realizar el primer contacto con esta gente.  Todo va bien, hasta que un insignificante detalle para los de la Alianza Planetaria, provoca una crisis con sus anfitriones, quienes deciden olvidarse de los tratos con ellos y más encima meten en un campo de concentración a un par de sus ex huéspedes; es así que Mercer y los suyos, deben rescatarlos como les sea posible, si bien no cuentan con el apoyo de los altos mandos dentro de la jerarquía militar. 
    Las creencias, ideologías y dogmas son puestas en discusión en este otro capítulo muy recomendable, que extrapola cómo en el mundo real de forma individual y social, nos dejamos llevar ciegamente por ello; en especial los fundamentalismos son tratados desde la mirada del género, que no se dejan de lado las repercusiones nocivas que pueden tener tales tendencias.
    Un nuevo actor famoso se integra como invitado al programa, esta vez tratándose de Ted Danson, quien al menos volverá a salir una vez más en la temporada.  A su vez, tras la partida de Halston Sage/Alara, ingresa a escena su reemplazante, la nueva jefa de seguridad y quien también resulta ser Xelayan, Talla, a cargo de Jessica Szohr (que si bien encuentro poco creativo, hayan optado por un personaje de la misma especie, igual supieron darle una personalidad por completo distinta a su predecesora).


Talla Keyali, no tan hermosa como Alara, pero no por ello deja de ser un muy buen personaje.

6- A Happy Refrain (Un feliz refrán): La parte cómica y/o más anecdótica de este capítulo, tiene relación con Bortus, quien ya está claro de que es uno de los personajes favoritos de la serie, tanto entre sus productores, como por los seguidores.  No obstante, la mayor relevancia del argumento tiene que ver con el nuevo paso que da la doctora Finn con su “amigo” Isaac, que si bien no deja de ser cómica en muchos detalles, posee una arista más seria; es así que estamos frente al valor que se le da a la necesidad de compartir con otros y a los giros inesperados que pueden tomar nuestros sentimientos, cuando se trata de amar a otra persona. Por otro lado, también se trata el tema de los prejuicios, abordado con humor, eso sí; aunque no por ello detrás del barniz de la ciencia ficción, se puede encontrar el error  de llevarnos por las apariencias y que solo dejando de lado tales tipos de errores podemos llegar a conocer mejor a quienes nos parecen tan diferentes.
    Cabe mencionar que gracias a este capítulo, por primera vez vemos al actor que hace de Isaac, Mark Jackson, con su verdadero rostro.  
7- Deflectors (Deflectores): Para la humilde opinión de este servidor, lejos el mejor capítulo de la temporada (¿Y tal vez en todo lo que va de la serie?) y que responde a esa ciencia ficción comprometida con los grandes temas y preocupaciones de la humanidad, que por lo general la ciencia ficción intenta analizar para llevarnos a la reflexión…
    Una delegación de moclianos llega la Orville para instalar unas mejoras técnicas y es así que Bortus se reencuentra con un antiguo amor.  La visita a la nave va bien, hasta que el viejo amante del recio segundo oficial, se ve involucrado en una serie de eventos desastrosos y que dejan constancia de las atrocidades perpetradas por su pueblo entre su misma gente; lo que parece atroz a otras sociedades, está considerado entre la mayoría de los moclianos no solo como algo normal, sino como aceptable, ya que sus acciones las justifican como una manera de protegerse como sociedad y cultura.
    La trama toma además un giro propio del policial, que se debe resolver una desaparición y un crimen, lo que aumenta el atractivo de esta historia y que en todo momento logra acaparar nuestra atención.  Por otro lado, para los ñoños más devotos de Star Trek, nos encontramos con el uso de la sala de hologramas (que ignoro cómo se llama en esta serie) que aquí toma su protagonismo como en muchos de los mejores capítulos de la franquicia creada por Gene Rodenberry y donde se desarrolla buena parte del argumento.
    Asimismo, este viene a ser el primer capítulo en el que la nueva Jefa de Seguridad, Talla, tiene un destacado protagonismo, pudiendo apreciar gracias a ello el talento de la actriz que la personifica. 
    Bortus vuelve a consagrarse como un gran personaje, dejando constancia la calidad de su corazón y nobleza, como alguien que nos demuestra que la gente puede cambiar para bien y gracias a la influencia de quienes lo rodean, así como de sus nuevas experiencias; en cambio, su marido Klyden, ahora con mayor razón viene a estar caracterizado como un  individuo de menta estrecha, producto de las obcecaciones de su pueblo (que recordemos su raza es una sociedad misógina y que por su rechazo a las mujeres, vienen a ser también una  extrapolación de la homofobia; que cabe recordar todos ellos son hombres y el sexo femenino es visto como una aberración).
    Queda claro que el impactante final de este capítulo, nos muestra que el supuesto futuro utópico presentado por The Orville no es tan perfecto como se quisiera; otro detalle que nos recuerda bastante al universo trekker.  
    Como dato anecdótico, el famosísimo Bruce Willis hace acá un muy gracioso cameo, si bien está irreconocible (¡Un chocolate para quién descubra dónde sale!).
   
¡Uy, uy, uy!

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