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domingo, 18 de septiembre de 2016

Algo más que un mero recuerdo.

Junto a mis papás al cumplir los cinco años, más o menos en la época del recuerdo que hoy comparto con ustedes. 

      Hay ocasiones en la vida de cada uno, en que ciertos sucesos se convierten en los hilos fundamentales que rigen el resto de nuestros días.  Es un antes y un después de lo que hemos vivido, que deja una línea divisoria respecto a lo que nos pasó en aquel acontecimiento.  Algo que nos ha marcado tanto, que nos llega a definir para bien o para mal y que deja huella en quiénes somos.  A veces puede ser un hecho complejo, como un viaje o una tragedia, otras algo que a simple vista parece tan sencillo, pero que en su momento tuvo la fuerza suficiente de convertirse en un momento decisivo en la construcción de quiénes somos.  De igual manera existen personas que pasan a nuestro lado, que a veces caminan solo un tiempo junto a nosotros y otras que continúan en el presente a tu lado y sin embargo en cualquiera de los dos casos, son fundamentales para tu propia idea de la felicidad.  En mi caso, como en el de mucha gente a mi edad, tengo muchos de estos recuerdos fundamentales, así como mantengo en mi memoria y en mi circunstancia actual a gente así de valiosa.
      Hace tiempo ya, cuando estaba en la universidad, un profesor nos explicaba la teoría de la Neurolingüística, que afirmaba que el cerebro se podía programar igual que una computadora.  Hoy en día lo que más me llama la atención de dicha disciplina, es que se afirma bien en la vieja idea compartida por tantas culturas, de que definimos el mundo en cuanto ocupamos las palabras que nos ayudan a modelar la realidad; pues además tal como lo dicen los judíos, las palabras son sagradas y tienen poder (En el principio era el Verbo, Juan 1).  Volviendo a aquel día, el profe afirmó que lo que nos hayan dicho o lo que nosotros digamos a los demás, puede causar tal efecto que quede una huella imborrable en uno y en otros…
      …Entonces tuve una epifanía, que me impactó tanto que no dudé en compartirla con el curso.
       Hace muchos años atrás, también por allá en el siglo pasado, aunque esta vez en los albores de mi paso por esta tierra, cuando tenía cerca de cinco años, me pasó algo que bien viene a ser uno de estos momentos claves de los que les cuento.   Estaba con mis papás y de seguro con mis hermanas Jenny y Mabel, también en aquel entonces menores como yo, viendo una noche de sábado una película juntos por televisión.  El filme era un culebrón y la verdad ignoro cómo se llamaba, sin embargo era la típica historia de “basada en un hecho de la vida real”.  Como mi memoria es frágil, ignoro hasta qué punto la síntesis que les daré es correcta.  De igual manera si alguien me pudiese dar más datos sobre esta obra (su nombre aunque sea), se lo agradeceré con todo mi ser.
      Era sobra una familia con problemas económicos, con muchos hijos pequeños de por medio, que se enfrenta a la dura prueba de que a la madre, quien era el verdadero sustento de todos, se le había declarado cáncer terminal.  El papá era un alcohólico, así que más bien era un lastre para los demás.  Ante la eminencia de la catástrofe, el hermano mayor (a lo más un adolescente) toma la decisión de que tras morir su progenitora, buscarle por su propia cuenta a cada uno de sus hermanos una familia de acogida, que los pueda cuidar y darle el mejor de los futuros posibles y que con las posibilidades actuales sería muy difícil conseguir; y lo más importante, que no les faltara amor.   El muchacho logra su objetivo, si bien ello implica que al final se queda solo junto al débil patriarca, ya que a su edad nadie quiere acogerlo.
      Y tras terminar de ver todo esto, me pasó algo que nunca antes había experimentado a tan tierna edad: Me puse a llorar sin un motivo aparente.  Era un sentimiento tan profundo, algo que nacía desde el interior más hondo de mí, que no podía dejar que ese manantial de emociones que no comprendía se acabara.  Las lágrimas salían de mis ojos y mi cuerpecito se agitaba de una manera inusual, por algo que no era la típica congoja debido a que me hubieran retado o sufriese el dolor físico de una rodilla o de un codo pelados, por las acostumbradas caídas de los juegos infantiles.  Era algo completamente nuevo para mí.  Supongo que a quienes me rodeaban les llamó la atención mi reacción (¡Es increíble, mientras rememoro esto no dejan de humedecerme los ojos y de moquearme la nariz!).
      Y así fue que gimoteando le pregunté a mi papá:
      - ¿Por qué estoy llorando? ¡Si esto no es algo que me ha pasado a mí!
      Estaba desconsolado, me habían sacado por completo de mi frágil equilibrio emocional.
      - Porque tú no tienes el corazón de piedra.- Fue la breve, aunque significativa respuesta de mi querido papá (quien ya hace años dejó este mundo, aunque no por ello dejo de sentirlo a mi lado o tal como dijo la inolvidable Luna Lovegood a Harry Potter en Harry Potter y la Orden del Fénix: "Lo que perdemos al final siempre vuelve a nosotros... aunque a veces no del modo que esperamos").
      Era muy pequeño, inexperimentado y tampoco muy brillante ille tempore como para entender cabalmente esa sencilla, aunque antigua metáfora (tampoco digo que ahora sea un genio).  No recuerdo si mi papá me la explicó, pero en mi inocencia algo de luz me llegó a la conciencia de las palabras y sin verbalizar pude saber qué me quiso decir.
      Tengo hartos defectos, no soy un santo, hedonista como yo solo y mañoso, también cuando me enojo exploto (quizás por eso tal vez me gusta tanto Hulk, porque bastante me siento identificado con él y con el pobre Bruce Banner), no obstante algo que rompe todas mis defensas es ver a gente sufriendo, más si la conozco; de modo que no puedo evitar querer consolarla y prestarle apoyo.  A ello se suma la misma educación religiosa que tuve de niño y adolescente, pues en el colegio en el que estudiaba, estaban las Hermanas de la Consolación y justamente ese era su carisma, que se quedó conmigo.
      Volviendo a esa noche de sábado, me alegro que mi papá que era bien machista para sus cosas, nunca me hubiese negado diera rienda suelta a mi parte más sensible.  Mi mamá tampoco.  Supongo que ellos bien sabían quién era su hijo.  Por esto mismo, nunca escuché de ellos eso de “Los hombres no lloran”… ¡Una soberana estupidez!
      Desde aquel entonces mi llorómetro, como bien le puso un amigo que me conoce media vida, ha marcado alto innumerables veces.  Y como apasionado por el arte que soy, me basta con ver cualquier buena película o serie, leer un libro o un cómic valiosos para mí y que me toquen las telas del alma, o una melodía que me sobrecoja, como para que una vez más salga de mi interior ese niño, que aquella vez pudo apreciar la belleza y el sentido más allá de su propia inmediatez.
     Vuelvo a leer este texto mientras lo reviso, para que no me salga tan torpe la pluma y me pregunto qué tan cursi será, qué tanto difiere de las “ñoñeces” que acostumbro publicar.  No importa, lo he escrito para mí y para mis más cercanos, en especial a aquellos que conocieron a mi padre (¡No puede ser, nuevamente estoy llorando!) y que llegaron a sentir su amor por mí.  Esto es parte del legado que me ha dejado y que hoy comparto con ustedes.
Cinco años después
(la niñita que sale sonriendo al lado de mi papá es mi hermana menor, Jenny,
quien luego sería la mamá de mis regalones Amilcar y Brunito).

domingo, 24 de enero de 2016

La comunidad LGTB se toma la pantalla chica chilena.


     Para quienes desconocen el significado del acrónimo LGTB, este corresponde a la agrupación de las palabras Lésbico (o lesbiana), Gay, Transexual y Bisexual.  Ello en atención a las llamadas “minorías sexuales” y su derecho a respetarse su identidad y dignidad,  lo conlleva también a todo lo relacionado con su inserción dentro del resto de la sociedad.  Es así como hoy en día se habla de arte con temática LGTB, en especial literatura y cine, cuando se trata de obras cuyos personajes pertenecen a alguno de estos cuatro grupos y/o se aborda en sus argumentos lo que significa vivir como tales; en todo caso, para escapar a los estereotipos y las caricaturas, sus títulos procuran abordar la historia con naturalidad, pese a que nunca falta el discurso de denuncia social y el proselitismo de vez en cuando (al final todo depende de su autor y las intenciones que hay detrás de su trabajo).
      Dentro de la sociedad chilena el tema con la comunidad LGTB ha sido bastante complejo, como bien ha sucedido con la mayoría de los países latinoamericanos, que tan solo en los últimos años han ido dejando de lado los prejuicios moralistas y se han abierto a aceptar la diversidad sexual; no obstante esta “apertura de mente” es más propia de las nuevas generaciones, gracias al impacto de las telecomunicaciones (léase “internet” mayormente y todo lo que ello conlleva, así como la televisión y el cine, fuertes medios de comunicación masivos e insertados hoy en día en el diario vivir de todos nosotros).  Es así como desde la década pasada, han ido apareciendo en la televisión nacional figuras destacadas de la comunidad LGTB, entre personajes públicos y entidades de ficción; los primeros como animadores y “opinólogos”, mientras que lo segundos en teleseries de factoría criolla, aunque hasta el momento estos últimos han seguido con la vieja tendencia de otorgarles características humorísticas y/o afeminadas (puesto que se trata siempre de personajes masculinos).  No obstante ya ha habido pequeños cambios a la hora de presentar el tema y es así como el año pasado se realizó una miniserie sobre el famoso caso Zamudio, acerca del joven homosexual que hace unos cuatro años atrás murió víctima de la homofobia de otros muchachos (por lo cual poco después se instauró la llamada Ley Zamudio, que penaliza todo acto de discriminación); sin embargo la producción no tuvo tanto revuelo al parecer.  También hay una que otra película para el cine más seria en sintonía con estos tópicos, pero lamentablemente su exhibición ha sido bastante limitada y al final solo unos pocos han llegado a conocerlas y verlas. 
     Sin embargo, la sociedad chilena mucho antes de su destape que mantiene una relación singular con la comunidad LGTB, una en la cual pese a su mentalidad estrecha de antaño, la homosexualidad masculina era aceptada dentro de ciertos círculos, aunque de una manera muy particular (el lesbianismo al parecer era mucho más subterráneo y mal mirado, por ser este un país tradicional de corte machista).  En todo caso debe saberse que ya en la sociedad mapuche precolombina, era aceptado la homosexualidad y el travestismo masculino, habiendo machis de este tipo y que eran valoradas sin problemas por su gente (las machis son figuras de autoridad religiosa femeninas y que además poseen conocimientos en medicina natural, entre otros). Es así como podemos encontrar en nuestra historia nacional, el famoso prostíbulo y/o salón de eventos “solo para caballeros” de la Tía Carlina.  Pues en una antigua casona ubicada en una comuna céntrica de Santiago, a mediados del siglo pasado, la Tía Carlina atendía a su numerosa clientela, entre obreros, diplomáticos y turistas, quienes se deleitaban no solo con las atenciones de sus “niñas alegres”, si no que disfrutaban de los espectáculos de bailes y humor de su exclusivo grupo de travestis (quienes también trabajaban en el viejo oficio de la prostitución).  La leyenda de la Tía Carlina y sus chicos llegó a implantarse a tal punto dentro de la memoria chilena, que a comienzos de la década de los noventa se realizó una exitosa obra de teatro musical con transformistas, basada en su historia (titulada justamente como Los Años Dorados de la Tía Carlina); al poco tiempo después y aprovechando el naciente mercado de los videos para renta en VHS, se hicieron dos versiones para este formato, con lo cual se popularizó como nunca la figura de esta mujer y su compañía. 
    Pero mucho antes de que la Tía Carlina volviera a la vida en las tablas y la pantalla chica, en plena dictadura militar de Pinochet, en la década de los ochenta, en la costera ciudad de Valparaíso nació el Circo Show de Timoteo.  Este espectáculo que surgió humildemente como circo pobre, con una vieja carpa remendada que llevaban sus artistas a las poblaciones más populares entre cerro y cerro, desde sus inicios ya contaba con sus artistas que en la mayoría oficiaban el transformismo.  Sus números se caracterizan por contar con baile y canto, además de un humor “subido de tono”, con mucho garabateo y alusiones sexuales; de este modo no es un circo para toda la familia, sino que dirigido a la gente de criterio formado (¿o deformado?).  Querido por la gente, debido a la humildad y simpatía de quienes lo conforman, al punto de que el fallecido escritor Pedro Lemebel le dedicó una sentida crónica, poco a poco fue ganando fama, gracias a sus giras por el resto del territorio nacional.  Entre sus personajes más celebrados se encuentra la Loca de la Cartera, quien acostumbra a lanzar este implemento a las galerías del público, sobre las piernas de algún varón sorprendido, y sentarse encima de él, lo que los demás celebran con risas estrepitosas y tirando su cartera, de tal modo que otro sea el “afortunado” en contar con sus atenciones.   Tal como en el caso de la dramatización sobre la Tía Carlina, en los noventa aparecieron un par de videos para arriendo sobre este espectáculo, lo que ayudó a su consagración.  Hoy en día el Circo Show de Timoteo (cabe mencionar que Timoteo es su anfitrión clásico, quien viste como campesino al salir frente al público, aunque en la actualidad debido a su avanzada edad ha dejado tal cargo a su sucesor) ha mejorado su economía y cuenta con verdaderas temporadas artísticas promocionadas en todos los medios posibles. Hace un par de años atrás se estrenó en los cines una producción que muestra parte de sus actos, como también a manera de documental, cuenta algo de su historia.
      Ya se ha hablado bastante de travestis y transformistas en este texto… ¿Pero qué diferencia el travestismo del transformismo? Pues ahora una pequeña aclaración, ya que es importante tenerlo claro, para presentar de una vez el programa televisivo que inspiró la entrada que ahora acapara nuestra atención.   Travesti es el hombre que se viste de mujer por un tema de orientación sexual, puesto que de esa manera se siente más a gusto consigo mismo, aunque ello no significa que renuncie a su condición viril; no obstante en el mayor de los casos el travesti actúa de manera afeminada, ya sea vestido como hombre y en especial en su faceta travestida.  Asimismo en la prostitución masculina abundan los travestis.  El transformista en cambio es un artista que toma una identidad ficticia, un alter ego, bajo la figura de un personaje del otro sexo, sin ser necesariamente gay; siendo que bajo esta caracterización el artista canta a la manera femenina, hace imitaciones, baila y actúa, emulando en varios casos y a manera de tributo a grandes figuras de la canción, el cine y otras expresiones artísticas.  Cabe mencionarse que también existen mujeres transformistas, aunque son muchas menos a diferencia del transformismo masculino.
     Es entonces cuando podemos hablar sin equívocos de The Switch, un programa tipo concurso de talentos y con elementos del reality show, estrenado el año pasado en el canal nacional de televisión abierta Megavisiòn y terminado (en lo que se espera solo sea su primera temporada)  la semana pasada.   Pues The Switch es la versión local de un programa estadounidense, de modo que sigue las pautas de este último.  En pocas palabras lo que pretende este show, es encontrar al llamado TRANSFORMISTA INTEGRAL, o sea, quien sea capaz de cantar, bailar, actuar e imitar lo mejor posible en el escenario.  Por lo tanto los jueces buscan encontrar al mejor representante de este tipo, que destaque por sobre los demás al poseer todas estas habilidades.

Algunos de los concursantes junto a los dobles de sus alter egos
(en uno de los capítulos más divertidos de la temporada, cuando actores de teatro
heterosexuales tuvieron que personificarlos con su apoyo).

     The Switch en su año de debut tuvo en total diecisiete participantes, la gran mayoría chilenos, habiendo entre sus filas dos argentinos y un uruguayo.  Entre los participantes se encontraban personas que ya llevaban años en la carrera del transformismo, así como otros con poca experiencia.  No obstante cada uno de sus integrantes el enfrentarse a las distintas pruebas (bastante creativas y con grados de dificultad en crescendo, a medida que el tiempo fue transcurriendo), tuvo la oportunidad de crecer como profesional en el medio, de modo que los veteranos pudieron incursionar en facetas que antes no habían probado en un escenario, mientras que los novatos pudieron aprender más acerca de lo suyo, aprendiendo todos a realizar un trabajo de la mayor calidad posible.  Para conseguir los objetivos deseados de evolución artística, los transformistas contaron con el apoyo de cuatro destacados nombres en las distintas áreas relacionadas con su labor; es así como entre estos expertos tuvieron a una actriz, una cantante, un diseñador de modas y un transformista, todos ellos con largo tiempo de carrera exitosa.  Cabe señalar también que para la prueba final de cada episodio, los concursantes eran evaluados por otro cuarteto de especialistas, entre los que se repetían dos de los llamados coaches (la actriz y el transformista).
     El programa comenzó a emitirse a principios de octubre y desde un principio en horario nocturno, teniendo una duración de aproximadamente una hora y quince minutos sin comerciales.  En una primera instancia se exhibía solo los días jueves, no obstante luego debido a su alto rating, a partir del episodio 4, estrenó episodios nuevos también los domingos.   En total fueron 24 capítulos.
    Cada uno de los participantes de The Switch posee su nombre artístico, resaltando gente como Yume Hime, Sofia Camará, Luz Violeta, Luna di Mauri, La Yoyi, Laura Bell y Botota Fox.  Aquellos que más brillaron y permanecieron mayor cantidad de tiempo en la competencia, fueron quienes tanto lograron definir más su personaje, como igualmente consiguieron perfeccionarse en el transcurso del desarrollo del programa.
     Además de las distintas competencias de cada episodio, se presentó la vida de todos los participantes, por medio de semblanzas biográficas, como entrevistas a la gente de su entorno; de igual modo se filmaron a manera de docureality, algunos momentos claves de la intimidad de los concursantes.   Es en este punto que destaca la humanización que logró este programa respecto a la comunidad LGTB, a través de un show para toda la familia y permitiendo conocer a buena parte de la población nacional un mundo muchas veces ignorado; de igual modo se pudo desnudar quién estaba detrás de todos estos personajes de fantasía, para dejar de lado el prejuicio y/o ignorancia respecto los gays (en otras palabras, dejar claro que la homosexualidad no es sinónimo de degeneración, ni de que todos los homosexuales son afeminados).  De este modo los episodios se centraron además en las alegrías y penas de los participantes, quienes se mostraron tal y como son al espectador; puesto que se dedicaron espacios a lo sucedido tras las bambalinas, al grabarse las conversaciones entre ellos mismos y sus coaches e invitados especiales, además de lo proyectado sobre su vida diaria.  Por supuesto que hubo uno que otro encontrón (en realidad varios) debido al ego de muchos de los participantes, pues era obvio que entre ellos se encontraran verder@s div@s, como también personas más humildes y de fácil trato.  No obstante destacó el tema de la fraternidad entre muchos de ellos, puesto que sin dudas llegaron a apreciarse, pese a las diferencias, así como bastantes lograron volverse personas mucho más tolerantes y sencillas. Varios fueron los momentos emotivos de The Switch, que de seguro a uno que otro espectador hizo llorar, así como también abundó la risa, gracias al buen humor de todos aquellos que intervinieron en el programa.
     Nunca antes se había expuesto de esta manera, que mezclara lo artístico con lo personal, el mundo LGTB a la población nacional.  Quiénes veían el programa, obreros, profesionales, estudiantes, padres de familia, por supuesto la mayoría de ellos heterosexuales, no dejaban de comentar los nuevos episodios, dar sus opiniones y aventurar quiénes serían eliminados y quiénes merecías ser finalistas.  Es así como esta especie de experimento sociocultural, consiguió no solo hacer que muchos de sus concursantes pudiesen demostrar su arte a un público lejano a ello, sino que conseguir el afecto y la admiración de millones de personas, que hoy en día han aprendido otras importantes lecciones para apreciar la diversidad.


El elenco (casi completo) de The Switch.

sábado, 25 de abril de 2015

¡4 Años de Blog!



      Ayer el Cubil estuvo de aniversario…y yo también, pues esta página cumplió 4 años desde su fundación, lo que si bien a mi edad corresponde a una ínfima parte de mi existencia, significativamente tiene que ver con una parte esencial de quién soy ahora.  Supongo que en otros cumpleaños de este blog, ya me he referido a lo importante que es para mí esta página y, por ende, cuán feliz me hace.  Por lo tanto no quiero repetirme con las mismas ideas expuestas en años anteriores y como no se me ocurren otras para exponer en esta celebración, supongo que esta vez seré breve, ya que atenderé tan solo a unos cuantos puntos que me pueden parecer memorables y no repetitivos. 
     Mi queridísimo amigo Miguel Acevedo (de quien ya varias veces he hablado por acá), hace un tiempo me dijo que los blogs tienden a mantenerse en vigencia a lo más unos 3 años, ya que luego sus autores se aburren, los dejan o crean uno nuevo para abandonar su anterior obra.  Y he comprobado una y otra vez esta certeza.  Vez que ha sido así me da real lástima, pues aquellos blogs que he visto desaparecer, los seguía fielmente y al encontrarme con su “muerte”, he sido testigo de la pérdida de toda una fuente valiosa de información y particulares puntos de vista.  Yo no podría llegar a eso, olvidarme así de este instrumento donde casi semanalmente deposito mis sueños, dichas y pensamientos; creo que tendría que verme vitalmente imposibilitado para escribir, como para dejar estas páginas virtuales.  Debido a este mismo motivo es que admiro a gente como Guivi Antonucci de Locura Doméstica y a Cidroq de El Cuchitril de Cidroq, quienes alternan su maternidad/paternidad con su labor bloguera, regalándonos sus escritos en la medida que se otorgan los espacios suficientes como para mantenerse actualizados.  Si ellos pueden hacerlo, esto de seguir con sus proyectos pese a sus obligaciones familiares… ¿Por qué yo, que soy soltero, no emulo tal pasión para comunicarme a través de la distancia física y el tiempo? Es por esta misma razón que aprecio tanto también a otros,  como bien lo son Tomás Rivera de Kindlegarten, Guillermo Ríos de Guillermocracia, Alejandro Caveda de El Zoco de Lakkmanda y a Manuel de Un Universo de Ciencia Ficción, quienes mes a mes mantienen vivos sus blogs con una pasión y una brillantez prosística que yo bien quisiera.  Me encantaría que mis amigos y colegas Iván Piñeyro de Ioxman y el ya citado Miguel de Le Dicen Poesía, renovaran con mayor periodicidad sus textos, lo mismo que Damablanca de Delirios de la Dama y Lino Moinelo de Al Final de la Eternidad, cuyos blogs me son tan apreciados (¡Además el texto que tengo pendiente fue nada menos que inspirado por Damablanca!), porque todo ellos son referentes obligados para lo que hago y a veces pasa largo tiempo para que me encuentro con algo reciente de su autoría.  Sobre todos estos ya me había referido anteriormente, no obstante nunca es malo repetir aquello que es positivo, puesto que si en parte sigo acá es gracias a su influencia y apoyo (además que muchas de estas personas son originarias de España, nada menos que uno de los sitios de donde más me leen y comentan). 
     Algunas de las páginas que sigo llevan muchos años más de existencia, de modo que estos 4 años míos pueden parecer poco para algunos; sin embargo es solo cuestión de esperar y ya se irán sumando nuevos ciclo por acá.  Además la razón de por lo general 6 textos nuevos por mes y de mi autoría, no es moco de pavo para mí, pues lo que me implica crearlos y pulirlos, demuestra mi compromiso con lo que hago (no obstante no debo pecar de falsa modestia, puesto que muchas veces aunque vele por redactar sin errores, varias veces se me escapan las imperfecciones habituales en este tipo de trabajos).
    Acabo de releer lo que escribí para el anterior Aniversario y me doy cuenta que he reiterado unos que otros temas aquí.  Supongo ello pasa porque todo lo que he dicho al respecto, no ha perdido vigencia para mí.  ¿Qué puedo decir de novedoso antes de despedirme por el momento? Bueno, que revisando mis posteos del último año, me he dado cuento que como nunca le he dado espacio a los cómics en el Cubil, lo que corresponde a una de mis mayores pasiones y en la que ocupo una parte primordial de mis adquisiciones económicas (¿Por qué me miran con esa cara de desapruebo? ¡Pues si muchas mujeres gastan en carteras y zapatos, los ñoños invertimos en historietas, mientras que los bohemios lo hacen en alcohol y centros nocturnos!).  Ahora bien, es verdad que quisiera escribir más al respecto, pues desde marzo que no publico nada al respecto, no obstante como hago muchas cosas más aparte de dedicarle tiempo al blog, debo discriminar entre aquello a lo que le dedico mi escritura y lo que lamentablemente debo postergar.  También he podido comprobar que como durante los últimos meses me ha dado por leer libros breves y colecciones de cuentos, mi volumen de críticas literarias ha aumentado (si bien el grueso volumen de Danza de Dragones me ocupó harto tiempo y eso que era en plenas vacaciones de verano).  Este cuarto año me tocó o más bien nos tocó despedirnos de 4 artistas de renombre internacional: recién había conmemorado mi tercer aniversario, cuando sufrimos la pérdida de Gabriel García Márquez y ya durante este 2015, cuando todavía no estamos ni a mitad de año, se nos fueron Pedro Lemebel, Leonard Nimoy y Terry Pratchett; de este modo, tal como desde lo hondo de mi corazón lo hice en el pasado con otras figuras que abandonaron este plano físico, el Cubil del Cíclope no podía dejar de expresarse al respecto.
    Eso puedo decir por ahora acerca de esta fecha y sobre el nuevo año de vida de esta página.  Hasta una, ojalá, próxima conmemoración.

Mis sobrinitos Amilcar y Brunito son
  mis principales musos a la hora de escribir.

viernes, 2 de enero de 2015

Nuevos Comienzos.



      Se acabó el 2014, un año que recordaré con mucho cariño, pues en general para mí estuvo lleno de alegrías y satisfacciones.  Obviamente no fue perfecto… ¿Pero cuándo la vida resulta ser tan ideal, tan cercana a nuestros sueños? No puedo pecar de malagradecido, pues de corazón le doy gracias al Señor, quien me ha colmado de bendiciones y muchas de ellas las he recibido durante esos doce meses que ahora rememoro.
     El nombre con el que titulo este escrito no es al azar, pues bien responde a varios hechos concretos que han marcado mi vida este último tiempo y la de algunos de mis seres más queridos.  Bueno, basta de preámbulos y mejor inicio esta seguidilla de recuerdos:

·                 Las dos primeras semanas y un poco más del mes de enero, disfrutamos en casa los últimos días en Chile de la querida tía Elsa, quien se vino a quedar con nosotros desde octubre del año pasado.  Fueron días muy felices juntos y en especial para mi mamá, quien salió harto con su hermana regalona durante ese tiempo.  Todos la echamos  bastante de menos y esperamos verla pronto.
·              El 11 de enero se casaron en una bella ceremonia religiosa mis amigos Mauricio Tapia y María José Carmona.  Dentro de nuestro grupo fraternal más ñoño, y en especial entre los católicos, todo esto fue muy significativo, ya que de entre todos nosotros solo ellos han elegido hacer sus votos al amparo de nuestra Iglesia y más encima ello lo hicieron siguiendo todo un proceso riguroso, que implicó que María José misma hiciera catequesis parar poder bautizarse y luego poder cumplir con el siguiente sacramento.  Recuerdo que ese sábado hacía mucho calor, pues el evento fue cercano al mediodía, así como que pude reunirme con otros queridos amigos para honrar a nuestros novios favoritos (de la temporada).  Luego del cóctel de rigor, mi comadre Monka, la hermana del novio, nos invitó a un exquisito “almuerzo klingon” en su casa, a probar una de sus especialidades. Vez que veo a esta pareja me da gusto comprobar lo felices que están juntos.

Aquí con los novios (¡Y de blanco se casaron los patudos!).

·            A comienzos de febrero visitó Chile nuevamente mi germánico amigo Hans y con quien por fin pude reunirme tras su último viaje por acá, hace dos años.  Desde la ocasión en que gracias a María Elena tuve el gusto de conocerlo, mes a mes nos hemos mandado extensos correos tal como antiguamente se hacía con las cartas en papel.  En esta ocasión nos juntamos primeros los dos en Bellas Artes y allí lo llevé a uno de mis lugares favoritos, la tetería Leer-Te; luego nos fuimos a pasear por el Parque Forestal y por último nos pasamos al prestigioso Emporio la Rosa, para degustar sus exquisitos helados.  Días después nos reunimos una vez más en casa de nuestra amiga en común María Elena (¡María Elena, por Dios, María Elena!) y su adorable familia.

Los Hombres de Negro: Hans y yo en Leer-Te.

·               Tras dejar mi antiguo trabajo en el INTECTUR (y al cual le dediqué su propia crónica hace un año atrás) me dediqué a buscar trabajo.  Era finales de febrero cuando recibí la llamada de un colegio, al cual le tenía perdidas todas las esperanzas, pues en diciembre había mandado mi curriculum por sugerencia de Fernando Araya, un antiguo colega durante mi primer año en mi ex pega más reciente. Y, bueno, ahora Fernando es uno de mis jefes, ya que allá cumple la importante labor de Orientador.  Mi actual trabajo se llama INTECO (es increíble el parecido de nombres entre un lugar y otro).  Tengo la dicha de seguir allá y la verdad esto es algo que me llena de alegría, pues en este establecimiento tal como me pasó en su momento en otros sitios, me siento rodeado de gente muy buena, entre compañeros de trabajo y jefes.  Un lugar destacado en mi corazoncito tienen Oscar Maturana, mi compañero de Departamento de Castellano y quien ha sido un gran apoyo en mi labor profesional, como también en mi crecimiento personal (si bien a veces el “gordo” se pone muy mañoso, por lo que me dan ganas de charchetearlo); y por otro lado también está Gonzalo Caro, nuestro querido colega de inglés y quien decidió dejar a finales de año el INTECO en busca de nuevos rumbos (voy a extrañar bastante a este nuevo amigo, pues es una persona encantadora y que desde un principio fue muy amable conmigo).  Como decía, allá hay gente muy valiosa y de quienes estoy muy agradecido, ente ellos están Paola Zanabria y Carolina Araya (quien dejó también el instituto), más otros que bien saben que no me son indiferentes.  Por último, no puedo dejar de nombrar a Blanquita y de quien ya sabrán su identidad.  Tengo muchos bellos recuerdos durante mi primer año en el INTECO, pues es un lugar donde no solo he tenido la suerte de poder dar rienda suelta a mis habilidades profesionales, si no que como creo ya ha quedado claro, me he encontrado con personas muy buenas.  La semana pasada hubo una jornada en el Cajón del Maipo, una zona de Santiago entre montañas que me gusta mucho y en un momento había que escribirle en la espalda sobre un papel que uno llevaba pegado, lo que uno le pedía a esa persona y lo que le regalaba…Pues lo que me pusieron fue muy emotivo y decía cosas como “yo te pido seguir buena onda, tu conocimiento, tu convicción, tu comunicación” y “yo te regalo más amistad, mi compromiso y mi alegría”; un par de días después hubo una premiación humorística y me gané dos diplomas: al más ñoño y al más musculoso (hasta un discurso tuve que dar frente a mi auditorio).

Durante el Día de la Chilenidad en el INTECO, con mi amigo
Gonzalo.
·               El 31 de marzo nació Matilde, la hija de mis amigos Marcelo Brito y Rosita Sepúlveda.  La niña, un espíritu inquieto como sus padres, vino al mundo adelantada, pues no se aguantó los dos últimos meses de su gestación e hizo su debut con dos meses de anticipación.  Como la Matilde a su corta edad es una personita emprendedora, tal cual sus padres, superó con creces los pormenores de salud y no ha dejado de regalarle sonrisas a quienes la rodean; además su hermanito Cuty también está muy feliz de tener el honor de ser un “hermano mayor”.  
·           El 15 de mayo llegó Bruno Concha, el hermanito menor de mi regalón Amilcar, robándose el corazón de todos nosotros y de paso se convirtió en la segunda personita en convertirse en el centro de mi vida.  Cuando supe que venía en camino, me preguntaba si iba a ser capaz de compartir mi amor por Amilcar con él y la verdad es que de inmediato me convirtió en su cautivo.  Muchas son las ocasiones en las que ambos “conchitos” me acompañan y los regaloneo (Amilcar igual se pone celoso, así que no puedo desatenderlo).  Igual que Amilcar cuando era bebé, se acostumbró a mis brazos y le gusta que lo haga dormir cantándole; muchas veces soy el único que lo calma cuando está llorando. Por cierto, se llama Bruno en atención a ya saben quién, aunque el nombre no lo escogí yo, sino su madre, je.

El tema de mi cumpleaños pasado fue caras pintadas y/o tatuajes
faciales y mi amiga Gigi se lució pintándonos a Amilcar y a mí
de Spiderman rojo y Spidernan negro respectivamente.

·              El 5 de julio es el día de mi cumpleaños y este año recién pasado caía justo día sábado, de modo que  podía celebrarlo en la fecha exacta… ¡Y justo esa mañana amanecí tan enfermo, que me tuvieron que llevar de urgencia al médico, de modo que me vi obligado a postergar una semana la fiesta! El doctor me hizo un mal diagnóstico, pues me declaró influenza, no obstante al otro día ya había mejorado tanto y para el lunes la recuperación era tan evidente, que fui a otro especialista y de ese modo pude saber que tan solo había sido una recaída del cuadro viral, que hace un tiempo atrás me había afectado.  ¡No saben cuánto disfruté los 3 días de licencia! Más encima ya cuando pude hacer la celebración, fue justo al comienzo de mis vacaciones de invierno, así que fue para mejor.
·              Durante el mes de noviembre me gané una pasantía por un día gracias a la Fundación Futuro.  Asistí un día sábado junto a más de treinta profesores más, a unas charlas muy interesantes, correspondientes a un evento cultura internacional llamado Puerto de Ideas; también asistí a lugares turísticos y me divertí mucho conversando con una colega, quien fue mi compañera de asiento en el bus de ida y vuelta (Carmencita era su nombre, mas su apellido no lo recuerdo).  En cierto sentido esta actividad fue algo por completo diferente a lo que acostumbro hacer y vaya qué me gustó.


Este año el cumple de mi amiga "Che" Valeria
giró en torno a el Día de los Muertos mexicano
y mi otra amiga Juliana hizo maravillas con su
maquillaje para mí.
·               Si el año pasado en la FILSA tuve la oportunidad de sacarme una foto con Pedro Lemebel y obtener un autógrafo suyo, este 2014 que ya se fue, pude conocer a uno de mis autores nacionales favoritos: Roberto Ampuero.  El escritor fue mucho más empático conmigo que la “diva” Lemebel, pues habló harto conmigo y en realidad me trató con afecto.  Pese a mi nerviosismo, pude decirle cuánto lo admiraba.  Me saqué la foto de rigor con él y me autografió uno de sus libros que me compré exclusivamente para ello (si bien lo leeré entusiasmado).  Días después volví a ir a la Feria Internacional del Libro de Santiago y esta vez me encontré con otro de mis ídolos, Hernán Rivera Letelier, pero en esta ocasión no me atreví a ponerme en la fila y eso que hace poco no más que me había leído con gran emoción una de sus novelas (mi comadrita Ledda y Tomás Rivera de Kindlegarten me van a colgar por tamaña estupidez).
·                   El 2014 también tuvo sus penas, las que en este caso tuvieron que ver indirectamente conmigo, por lo que me afectaron de forma distinta a lo que hubiese sido si yo fuera el acongojado.  Uno de mis matrimonios amigos, el compuesto por los maravillosos Rodrigo Sanhueza y Angélica Valencia, sufrió una pérdida humana muy grande; como pude los acompañé (si bien nunca estuvieron, ni estarán solos) y hoy en día los puedo ver a ambos mucho mejor y capaces de seguir adelante sin perder la risa, ni la esperanza.  Hace poco se cambiaron de casa y los ayudé junto a otros amigos a trasladar sus cosas (fue una verdadera proeza bajar cosas pesadas desde un quinto piso sin ascensor); de este modo tal hecho es para ellos un evidente nuevo comienzo ¿No? Asimismo una de mis amigas más queridas, la sin par María Elena, también pasó por sus propias penurias.  También quise estar con ella, pues en esta ocasión podía sentirme más identificado con su dolor, a tal punto que una noche me encontré inesperadamente llorando ante la inevitable partida de su madre y a la que yo recordaba con mucho cariño.  Es la ley de la vida y lo que no nos mata nos hace más fuertes (y quisiera pensar que también más sabios).

Con Roberto Ampuero.

·            Nunca he mantenido las amistades con los ex colegas de mis antiguos trabajos y eso que he conocido gente muy interesante y entretenida.  Como bien dice mi amigo y “jefe” Fernando Araya, algo debía tener el ahora vilipendiado INTECTUR, como para que uno quisiera seguir viéndose con la gente de allá; la verdad es que para mí la razón de que esto perdurara, es que mientras trabajamos juntos, uno contó con la amistad y la colaboración de personas que en realidad hacían que todo fuese más grato aún, demostrando además en varias ocasiones la alta calidad de sus corazones. Ahora todos nos encontramos en otros destinos, sin embargo el lazo fraternal y de historias en conjunto se han mantenido, de modo que a lo largo del año que recién pasó nos hemos reunido 3 veces (en marzo, en mayo y en diciembre); no siempre hemos estado los mismos, no obstante ya vendrá el día cercano en que haya más cuórum, ya que las ganas no faltan y ahora en vacas hay más tiempo (Marcelita, Fernando y yo nos repetimos el plato en cada una de estas juntas). 

Primera reunión de ex intecturianos (en Leer-Te).

·             Termino mi revisión del 2014 con una tontera, pero que para mí en cierto sentido es importante, pues por fin me atreví a hacerme un tatuaje.  Hace años que quería hacerlo y si no lo hice antes no fue por miedo, ni por carecer de los medios económicos para ello… ¡Me daba lata gastarme esa plata en algo que no fueran libros, películas, y cómics! (¿Qué ñoño soy, cierto?).  Pues como siempre fue mi intención, me hice un tribal celta en el bíceps derecho y ahora lo llevo con orgullo.  También me he rapado como no lo hacía hace un tiempo atrás, así que mientras estoy de vacaciones de verano, disfruto también de este cambio de apariencia que me ayuda a estar más fresquito.

Con Brunito durante el Año Nuevo
(se puede ver parte de mi tatuaje).

    A ver qué se viene este 2015.

Aquí estoy con Blanquita, la reina del INTECO,  El día en que llegué
al colegio, ella fue una de las primeras en recibirme.  Aquella ocasión estaba solo en la
sala de profesores y Blanquita se subió a la mesa para presentarse como la diva que es.

jueves, 24 de abril de 2014

Tres Años de Blog.


     ¡Qué rápido pasa el tiempo! (y no lo digo como un simple cliché).  En realidad no deja de sorprenderme cómo todo va dándose muchas veces de la forma más espontánea, de modo tal que cuando menos nos damos cuenta, aquello que iniciamos casi sin pensar en cómo se desarrollaría, ha llegado en transformarse en algo importante en nuestras vidas.  Así me ha pasado con el Cubil del Cíclope y hoy en día me cuesta pensarme a mí mismo sin tenerlo (y mantenerlo); por ende, no está demás decir que ocupo gran parte de mi tiempo libre en escribir mis textos para esta página, muchas veces investigando en Internet para reforzar mi ideas o incluso mucho antes, ordenando mis ideas en mi cabeza una vez que la musa me toca, aún antes de ponerme frente al teclado a escribir.   No quiero repetir las mismas ideas que expresé en los aniversarios anteriores, así que respecto a lo que corresponde a mi proceso de escritura, sólo me referiré a esto y a una última cosa más…
      El acto de escribir, de “crear”, es como un parto: por ende cuando me pongo en campaña de redactar un nuevo texto, me desespero por terminar pronto y haber logrado lo mejor posible con el trabajo realizado; no obstante como siempre me urge entregar un producto que luego no me haga sentir vergüenza (si no que al contrario, orgullo), lo reviso más de una vez y lo pulo, lo mejoro, de modo de sentirme verdaderamente realizado con lo que estoy haciendo.  Cuando en una ocasión le comenté al respecto a mi amigo Luciano Ortega sobre lo que me significaba realizar un nuevo escrito y toda la “gestación” que ello implicaba, me dijo “Entonces son tus hijos”.  Ello me quedó rondando unos segundos en la cabeza, pues sin duda estaba en lo cierto.  En pocas palabras lo que hago en y con el blog es uno de mis mayores logros (hasta cierto punto, mi forma de trascender).  
     Cuando estaba cada vez más cercano este tercer aniversario del blog, mi gran amigo a quien acabo de mencionar, Luciano, se ofreció a ayudarme a “remozarlo” de una vez, puesto que desde que lo inauguré había presentado por largo tiempo la misma imagen.  Por mucho que me fascine esto del mundo de los blogs, sin duda soy un ignorante en materia de diseño gráfico; no obstante Luciano es todo un experto cuando de computación se trata y ya en otras ocasiones me había prestado su ayuda cuando mi incompetencia me embargaba.   Por lo tanto todo lo que han visto estas últimas semanas acerca de las mejoras a la página, es en exclusiva gracias al talento y a los conocimientos de mi amigo Luciano (¡Todavía tenemos pendientes la invitación al cine y a tomar once!).
     Este tercer año del Cubil también ha significado hasta cierto punto, algo así como su CONSOLIDACIÓN en la blogósfera, es decir, la valoración de mis colegas blogueros por mi labor hecha a través de esta página.  De este modo es que he recibido unos cuantos premios honoríficos entregados por mis pares, quienes siempre desde el extranjero, han mirado con buenos ojos lo que he hecho y me han incentivado aún más a seguir con este proyecto personal que es el Cubil del Cíclope (en Chile tenemos un dicho, que capaz no sea exclusivo de acá: “Nadie es profeta en su tierra”.  Ello bien lo he comprobado en carne propia, puesto que a la larga los más cercanos a mí, son los más “lejanos” a mi blog).   Es por esta razón, que ostento sin vacilaciones el aprecio por quienes SÍ ME ENTIENDEN, ya que pasan como yo, buena parte de sus vidas laborando para sus propias páginas.  
    Relacionado con lo anterior, es que el último año (o más bien el periodo cercano a esa cantidad de tiempo), he ido conociendo y disfrutando una serie de blogs que poco a poco se han ido convirtiendo en modelos y referentes para mí, como en lo que se refiere a lo que quiero conseguir con mi propia página.  A su vez el valor agregado de sentirme miembro partícipe de esta gran comunidad bloguera, a través del intercambio de comentarios y las visitas frecuentes, forma hoy en día parte importante de la evolución  y la entretención constante que conlleva todo esto.  Es acá que quisiera nombrar blogs que hoy en día me son de gran valor, pues me inspiran y además me ayudan a crecer con sus posteos, tanto “profesionalmente”, como en lo personal: Un nombramiento especial  para mi amigo en la distancia Tomás Rivera y su Kindlegarten, a quien admiro sin vacilaciones por su constancia, creatividad y “cultura”; también me son especialmente significativos Guillermocracia de mi compatriota Guillermo, Imperio Futura de Jorge Vilches, Al Final de la Eternidad de Lino Moinelo, Un Universo de Ciencia Ficción de Manuel y El Zoco de Lakkmanda de Alejandro Caveda…Todos ellos verdaderas fuentes de erudición y frescura en muchos temas que me son caros sin duda (en realidad me encantaría escribir tan bien como ellos).   Mención aparte merecen las señoritas blogueras María Navarro, Guivi Antonucci y Damablanca, quiénes a través de sus propios blogs, me entregan una visión diferente acerca de los libros, películas y seriales que tanto nos gustan, quienes como fangirls, literatas, cinéfilas y feministas completan la apreciación de las obras que uno admira.  Del trabajo que realiza María en su recomendable Literatura Estrambótica, quiero destacar su juventud, que la hace ser tan entusiasta con cada uno de sus escritos que sube de manera regular a su blog; de Guivi y su Locura Doméstica valoro con mucho aprecio su postura apasionada por sus series fetiches y que demuestran que no somos un puñado de puros hombres ñoños los que amamos Juego de Tronos, los cómics y todo aquello que nos hace felices; por último, aprecio la sensible e intelectual mirada de Delirios de la dama presente en sus escritos y que no deja de maravillarme (¿Les he confesado alguna vez que me fascina cómo escriben las mujeres?).
     Debo nombrar en particular a Iván Guevara, administrador de uno de los blogs más eruditos en materia de ciencia ficción que conozco, Fisiones, y donde aparecen trabajos suyos y de otros autores, los cuales en muchos casos versan sobre temáticas de gran interés y de los cuales apenas se encuentra información (aún recuerdo que la primera vez en que leí algo de su página, fue un ensayo acerca de nada menos que la ciencia ficción árabe, algo de lo que no sabía nada, de modo que no dejo de agradecerle la oportunidad que me dio de acrecentar mi cultura general).  Bueno, y para terminar con Iván Guevara y su Fisiones, hace poco me invitó a publicar en su página algunos de mis escritos, de modo que a partir del fin de semana pasada, ha comenzado a subir en Fisiones una selección suya de mis ensayos.
      Dentro de lo que se refiere a la llamada “consolidación” de mi “hijo virtual”, no puedo obviar la gran alegría que me significó que gente como Anima Barda y Nicholas Wells (también desde el otro lado del mar, en el Viejo Mundo), se hayan fijado en lo que hago y me hayan ofrecido sendos trabajos literarios suyos para que los leyera y criticara en mi página.   Es así cómo me han enviado sus textos de regalo en formato electrónico.  Lamentablemente, no me he comprado alguno de esos artefactos modernos que permiten leer de manera cómoda textos en formato digital (y la verdad, es que me resulta muy engorroso leer por largos periodos, documentos extensos en la pantalla del notebook); de este modo mientras no me actualice, no podré honrar como se debe su gesto conmigo.
    Bueno, creo haber dicho todo lo que pretendía en este texto.  Nuevamente les doy gracias a quienes se dan el tiempo de leerme y más aún en comentar lo que aquí registro.  A lo largo de este tiempo, en especial durante el tercer año de vida del Cubil del Cíclope, he sido testigo de cómo blogs de los cuales me he hecho seguidor y a cuyos responsables he admirado sin vacilaciones, han sido cerrados o abandonados; esto muchas veces por apatía, dejamiento o simple desmotivación de parte de esta gente… ¡Ello es lamentable en realidad! No quiero que sea así con este caso, no creo en realidad que ello suceda con mi página; la verdad es que creo que mientras haya voluntad, siempre hay esperanzas de hacer algo bueno y fructífero con nuestro tiempo.  ¡Y eso es lo que hago ahora mismo!
     Por cierto, con este post supero mi record de 7 textos máximos por mes (ahora he llegado a la cantidad de 8).  Y para el mes que viene, se supone que llegaré a la entrada número 200 (aún no tengo claro a cuál tema estará dedicado, pero haré lo posible para que sea sobre algo especial para mí).

Mi sobrinito regalón Amilcar espera al igual que su tío
la nueva película de Spiderman, je, je, je.

jueves, 3 de abril de 2014

Nominado al Premio Dardos


     Una vez más tengo el agrado de compartir junto a ustedes la obtención de otro premio honorífico otorgado por mis pares, con respecto a lo de mantener un blog.  Esta vez es el caso del Premio Dardos, el cual consiste en lo siguiente:

"(…) reconocimiento a valores personales, culturales, éticos y literarios que son transmitidos a través de una forma creativa y original mediante la escritura."

    Es así como nuevamente debo estarle agradecido a mi amigo Tomás Rivera, dueño y absoluto responsable de  Kindlegarten (uno de los mejores blog que conozco y sigo con frecuencia), quien desde la Madre patria me ha honrado en más de una ocasión considerando mi humilde labor para reconocimientos como éste, además de sus constantes visitas y comentarios a mis entradas.
    Ahora me corresponde nominar a otros 15 blog, que a mi parecer bien se merecen tal distinción; es así que mis elegidos en esta ocasión son:

1.      Delirios de la Dama.
2.      Guillermocracia.
4.      El Zoco de Lakkmanda.
6.      Locura Doméstica.
8.      Imperio Futura.
9.    Fisiones.


     A ver cómo me va esta vez me va con los nominados, que muchas veces por muy buena voluntad que haya, pocas ganas o tiempo hay por parte de quienes uno toma en consideración para este tipo de iniciativas.

jueves, 20 de marzo de 2014

Segunda nominación al Liebster Award.


     El mes pasado, en plenas vacaciones de verano (que para mí se limitaron a mi ciudad no más, es decir Santiago, ya que no tuve con quién salir a respirar otros aires), tuve el honor de ser nominado en una segunda ocasión al galardón cuyo nombre encabeza este post.  Es así como en medio de la profundidad de la blogósfera, nació esta loable iniciativa entre los autores de un millar de blogs, para reconocer a nivel internacional el trabajo de sus pares y así ayudar además a que varias de estas páginas puedan ser conocidas y reconocidas más allá de las fronteras reales y virtuales.  La verdad es que por tratarse de una acción ad honorem, puesto que la verdad su otorgamiento no implica bienes materiales algunos (sólo la dicha de ser valorado por tus colegas a lo largo de todo el mundo…lo que en verdad es para sentirse orgulloso), su origen y creador (a) ha quedado en el más completo misterio y/o anonimato.  Es cuando por fin me doy un respiro entre este regreso al trabajo, para dedicarme a la empresa retardada de cumplir con los ritos respectivos, de modo de hacerme del premio como corresponde.
     Ahora mismo  me toca agradecer a María Navarro, quien desde la Madre Patria, España, a través de su interesante página Literatura Estrambótica (la cual comparte junto a otras reconocidas jóvenes amantes del buen cine y la literatura) me ha otorgado esta segunda nominación al Liebster Award.  La verdad es que desde el año pasado que tengo el gusto de seguir este recomendable blog, en el cual la mirada de sus responsables (todas ellas llenas de un gran amor por el arte y la difusión de éste entre sus congéneres), me han otorgado la oportunidad de encontrarme con la buena noticia, de que las nuevas generaciones no han perdido el gusto por las historias de calidad.
   A continuación respondo a las 11 preguntas y/o dilemas de rigor que María hace a sus postulantes:

1. Si pudieras juntar a los personajes más retorcidos y traumatizados (ya sean de libros, series, cómics...) y hacer que discutieran entre ellos para ver quién tiene el pasado más truculento... ¿Cómo sería su conversación?

R/ ¡Uf, de lo más entretenido! Creo que estaría lleno de emociones a flor de piel, de modo que los comensales se dedicarían a contar sus “historias tristes”, o sea, sus tragedias que los han llevado a convertirse en los sujetos complejos que son; por lo tanto sería algo así como una terapia de grupo y habrían llantos e improperios por montón, a su vez de unos cuantos actos de violencia entre los mismos integrantes, debido a la discusión acalorada entre ellos (y por ser tan diversos y volubles entre sí).

2. ¿Cómo sería tu final ideal para un libro/serie/cómic/... que no te gustó?

R/ Con lo que admiro a Stephen King (mi escritor favorito) y lo que me gusta su saga de La Torre Oscura, tras años de comprar y leer sus 7 tomos y novelas anexas (hasta antes de aparecer el libro 4.5, que aún no tengo, ni menos leído) me encontré con el peor y más decepcionante final que he conocido en mi vida.  No pienso hacer spoilers, pero sí diré que el heroico Rolando de Gilead se merecía algo mucho mejor que esa (y no vacilo en usar un término duro) bosta que escribió Stephen King; más encima trató de arreglarlo, con el típico Epílogo de sus obras y que salvo en este caso, le salen bien.  Por lo tanto, mi desenlace ideal para esta increíble saga, sería que su protagonista o bien por fin pudiese ser feliz por largos años luego de su larga odisea (tras derrotar por fin a su némesis) o bien morir con honor tal cual se merece un heroico guerrero como él.  He dicho.

La Torre Oscura 7: Uno de los libros
que más me ha emocionado y el que más me ha defraudado. 
3. Si tuvieras que escribir una historia... ¿De qué trataría?

R/ La verdad es que ya he escrito unas cuantas.  Pero hace rato que inspirado en una anciana loca y fanática religiosa que vive cerca de mi casa y que a veces a altas horas de la noche se pone a “evangelizar” con sus gritos por estos lares, me gustaría contar la siguiente historia: Casi la misma vieja detestable, pero en esta ficción se dedica a proclamar a los cuatro vientos sobre el fin del mundo y que en realidad está a punto de llegar (es cuando entonces un grupo de jóvenes que acostumbran burlarse de ella, son los testigo inesperados del terrible suceso).  Debo admitir que esta idea también se me vino a la cabeza cuando hace años con mis amigos Miguel Acevedo y Marcelo López nos encontramos con ella y uno de ellos comentó sobre qué pasaría si entonces el Apocalipsis se viniera sobre nosotros.

4.  Di cuál de estos seres es tu favorito, y por qué: Elfos, enanos, unicornios, sirenas, dragones, hadas, zombies, brujos, hombres-lobo, vampiros, quimeras, ángeles, otros...

R/ ¡Lejos, lejos, los vampiros! (y desde pequeño, la verdad).  Si bien por lo general representan el mal, también en su inmortalidad, representan nuestra mortalidad al ser la proyección de nuestros deseos frustrado de vida eterna; además está en ellos el tema del poder y en algunos casos (véase Drácula, Carmilla, Claremonde y Lestat, entre otros) su sensualidad tan atrayente.  Tampoco puedo dejar de lado lo más siniestro en estos, como criaturas de la noche, que nunca ha dejado de atraerme, con todo eso del misterio y demases.  Por todo esto es que la saga de CREPUS-CULO me es ofensiva ¿Vampiros que brillan a la luz del día? ¡Bram Stoker se revuelve en su tumba!

5. ¿Qué nombre de personaje ficticio es tu favorito?

R/ Esta sí que es una pregunta difícil de responder (digo yo, por lo inaudito de su naturaleza).  Pero me voy a decantar por MERLIN, al cual desde niño he admirado y hasta cariño le he tomado.

6. ¿Cómo empezaste (y porqué) en la blogosfera?

R/ Mirando hacia atrás en el tiempo, me parece que han pasado muchos años desde que me dispuse a tener un blog…En aquel tiempo trabajaba mayormente desde mi casa y como tenía listos mis deberes lo más rápido posible, me quedaba tiempo libre, así que decidí ocuparlo en algo provechoso.  La verdad es que siempre me ha gustado compartir con otros lo que me hace feliz (ser un “divulgador”) y en parte por eso soy profesor.  Por otro lado, también influyó que mis amigos Miguel Acevedo e Iván Piñeyro abrieran sus propios blogs antes que el mío, los que me gustaron bastante (lamentablemente hoy en día sus páginas apenas se actualizan por parte de sus gestores, en especial la del segundo de ellos).

7-  ¿Cuál es tu TOP 5 de libros?

R/ A ver…Por orden de preferencia:
  • It de Stephen King.
  • Apocalipsis (también) de Stephen King.
  • El Juego de Ender de Orson Scott Card.
  • Duna de Frank Herbert.
  • Las Crónicas de Narnia I de C. S. Lewis.

8- ¿Cuáles son tus aficiones?

R/ La verdad es que me considero un hombre de múltiples pasiones, pero acá van: La literatura, el cine, las series de TV, los cómics, el gym, la música, pero lejos lo que más me hace feliz, es estar con mi sobrinito Amilcar (quien hoy en día tiene 4 años y puedo compartir con él ya a su corta edad todos estas otras cosas que me hacen feliz, bueno, salvo el gym).

Amilcar tiene tan buen gusto como su tío.
9- Recomienda cinco grupos/cantantes que sean imprescindibles entre tu música.

R/ Me considero un melómano, pero la verdad es que no escucho música popular (si bien aprecio a varios de sus representantes).  No obstante puedo recomendar a dos mujeres intérpretes y compositoras que me gustan mucho: Enya y Loreena McKennith (de hecho, la primera de ellas por años fue mi amor platónico, desde que era adolescente), ambas dedicadas a la música celta y el new age.  Luego puedo nombrar a tres músicos y claramente compositores que me gustan mucho: uno de ellos es mi compatriota Joakin Bello, multiinstrumentista de música new age, al que también conozco desde muy joven; luego debo mencionar a Vangelis, mi compositor favorito y al gran Ennio Morricone.

10- ¿Qué libro/comic/serie te ha decepcionado más? ¿Y cuál superó tus expectativas (con creces)?

R/ De las tres opciones que das en la primera pregunta, puedo nombrar la serie Kingdom Hospital, un programa televisivo de la década pasada creado por Stephen King, a partir de una serie danesa del afamado director Lars von Trier.  El programa además era dirigido por Craig R. Baxley, quien había trabajado tras las cámaras en elogiados y exitosos trabajos para la TV con guión de Stephen King como La Tormenta del Siglo y Rose Red; King además hacía los guiones de los capítulos (salvo uno escrito por su esposa Tabitha)…Considerando esos antecedentes, me esperaba algo sublime, pero al final resultó algo que pretendía ser heredero del surrealismo de Twin Peaks y al final les salió francamente ridículo.  Creo que no pasé más allá del capítulo 4 (quedé convencido de que Stephen King no se maneja en el formato de serie de TV como guionista principal, puesto que su intento a principios de los noventa con The Golden Years fue otro fiasco).
    Con respecto a la segunda pregunta, obras de arte que superaron por completo mis expectativas, han sido la novela de Los Juegos del Hambre y su versión cinematográfica.  Ciertamente es que estaba lleno de prejuicios al respecto, pues me esperaba algo simplecito y de poca calidad como Crepus-culo, no obsatnte fueron toda una revelación para mí.  Ahora mismo estoy gozando la tercera novela de la saga y se supone que dentro de esta semana publico en mi blog mi primera crítica a la serie.  Debo admitir que Katniss Everdeen hoy en día es uno de mis personajes de ficción literarios favoritos (altar en el que tengo a Rolando de Gilead, Harry Potter, Ender, Bean, Conan el Bárbaro y Alvin Macker).

11-    Hazme un poema.   

R/    Creo que será el primer poema que escribo en años, desde mi época de escolar (si es que la memoria no me falla y en realidad escribí o no algo de este tipo en aquellos años mozos), puesto que para ser sincero, la poesía no es lo mío.  Aquí va.

Bella musa de los blogs
que iluminas estos estratos virtuales,
no abandones nunca tu pasión
y síguenos inspirando con tus escritos reales.

     Y ahora mis 11 nominados son:

1- Locura Doméstica de Guivi Antonucci 
2- Torre de Hechicería de Raistlin.
3- Abandonad toda Esperanza de Fran J. Ortiz.
4- Fisiones de Iván Guevara (editor).
5- Imaginatura: Troupe Literaria de Centinela y Ana Arcia.
6- Imperio Futura de Jorge Vilches.
7- Al Final de la Eternidad de Lino Moinelo.
8- El Cuchitril de Cidroq de Cidroq.
9- Losrelatosdepatri ¿De Patri?
10- Cine 9009 del General Gato.
11- Cartas desde Maldavia de Dama de la Luna y otros.

    Espero en realidad mis candidatos respondan favorablemente a la postulación que les hago y aquí van las preguntas y/o retos correspondientes:

1- ¿Qué es lo que más te gusta y disgusta de ti?
2- ¿Cuál ha sido el libro que ha cambiado tu vida?
3- ¿A quién te gustaría parecerte?
4- Qué prefieres… ¿Tatuaje o piercing?
5- Cuéntame sobre algún momento de tu vida inolvidable para ti.
6- Nombra (y comenta dentro de lo posible) las 5 películas que menos te han gustado o detestas.
7- ¿Cuál es tu receta personal para la felicidad?
8- Si tuvieras que escribir el epitafio de tu propia tumba… ¿Qué pondrías?
9- ¿En qué te gastas por lo general el dinero?
10- ¿Quién es tu personaje histórico favorito?
11- ¿Por qué la gallina cruzó la calle?

    Además de responder a lo anterior, los postulantes que acepten seguir las normas de este galardón (puesto que funciona como “cadena”, deben cumplir otros requisitos:

  • Agradecer a quien los postuló en el post dedicado a la nominación de su respectivos blogs (o sea, a mí, je) y además hacerse seguidor de su página en el caso de que a la fecha no lo sea.
  • Nominar a otros 11 blogs y obviamente avisarles a los responsables.
  • Y por último, hacerles 11 nuevas preguntas a sus candidatos.

    Bueno, a ver cómo resulta esta nueva invitación mía al Liebster Award.  Pido a quienes acepten de esta iniciativa, que respondan en este mismo texto en el que presento mi propia nominación.

   De antemano, muchas gracias.

Enya, la musa inspiradora de mi juventud.
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