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martes, 25 de agosto de 2020

Stephen King en HBO.



1.Otra más del Rey del Terror.

    Tras darse cuenta las grandes compañías de televisión abierta, de cable y de streaming de la mina de oro que es el Tío Steve, a la hora de producir alguna peli, miniserie o serie basada en alguna de sus obras, faltaba HBO que se "subiera al carro" de esta exitosa tendencia...Es así que el año pasado, nos sorprendió gratamente con su adaptación de la novela policial y con elementos sobrenaturales The Outsider.  Cabe mencionar que, tal y como nos tiene acostumbrados la empresa con sus títulos, realizó no solo un "producto" entretenido y de alta calidad artística, sino que una obra que le hizo honor al material original y ello pese a los grandes cambios que se hicieron respecto al libro en el que está basada.
    10 capítulos comprende esta adaptación, la que en un principio iba a ser solo una miniserie; no obstante, tras el éxito cosechado se decidió convertirla en serie y pese a que aún es incierto si la segunda temporada será  una historia por completo original o tomará como base la más reciente aventura de su protagonista más popular.
    Recordemos la trama, por parte de quienes tuvimos el gusto de leer la novela de la que salió este título o comencemos por presentarla a quienes no lo han hecho, puesto que bien pueden interesarse en ver el show que hoy nos reúne:
      Un supuesto buen hombre, casado y con dos hijas, es considerado culpable de un crimen atroz que implica a un menor de edad; es así que los sabuesos de la ley no dudan en procesarlo, puesto que las pruebas en su contra en una primera instancia son irrefutables, sin embargo luego comienzan a dudar  sobre su responsabilidad y ellos tras aparecer información adicional, que refuta casi por completo la acusación que se le ha hecho.  La verdad de todo, revela algo que muy pocos están dispuestos a asumir como tal y la única manera de entrar en conocimiento de ello y hacer justicia como corresponde, es investigar asumiendo el hecho de que puede ser que la realidad, sea mucho más de lo que damos por sentado.

2.Lo que hizo HBO.

    En primer lugar desde la escena con la que comienza The Outsider, nos podemos hacer la idea de que se tratará de un programa intenso...y oscuro; no hay consenso para el espectador y se da el gusto a quienes esperamos algo gore y en el tono de nuestro escritor favorito.  Ahora bien, una serie como esta no está hecha solo pensada para el fanático incondicional de Stephen King, sino para llegar a una gran cantidad de público y esa porción mucho más grande de la audiencia, son personas que en su puta vida van a tomar siquiera al menos uno de sus cuentos a mano; así que hay que conseguir cierto equilibrio y aunque que quede claro, que comenzar todo con el cadáver horriblemente mutilado de un pequeño, es algo para conseguir la absoluta atención de todo el mundo.
    Se puede decir que al comparar texto literario y serie, llama la atención por parte de un espectador que antes leyó el libro (como bien es mi caso), lo rápido que va todo desde que acusan al "pobre" Terry Maitland de la muerte del chico; el mundo se le viene abajo a él y a su familia en un dos por tres, debido a una tragedia como esta y, de paso, quienes están involucrados en su caso también se ven afectados.  Es cuando la adaptación toma su propio rumbo, al agregar sus propios elementos en el argumento, tras hacer que la existencia del llamado "Extraño" (que en el programa, sí se justifica con palabras el ominoso título, a diferencia de la novela) se haga más palpable con nuevas víctimas de su maldad y ello lo consigan aún haciéndolo el quite a buena parte de los elementos más sobrenaturales de la novela (lo que en parte me dejó "con ganas", aunque se los perdono, tras evaluar los muchos aciertos de esta adaptación).

¡Parece que se te ha pasado la mano con el ketchup, Terry!

    Por otro lado, se crearon al menos dos personajes nuevos, se obviaron otros y se modificaron a otros para darles más dramatismo.  Respecto a todo esto, eliminaron a uno de los secundarios más entrañables del argumento (cierta madre de la que me permito no hablar más al respecto) y en cambio fue reemplazado por otro relacionado, aunque con una personalidad por completo diferente y aún así profundamente ligado a un personaje de mayor relevancia para la historia.  Asimismo, cambiar por completo la circunstancia vital del matrimonio de los Anderson, ayudó a otorgarle dramatismo al agente, que acá aparece más patético que nunca y aún así, no deja de ser todo un complemento para la gran heroína de esta obra.
    Y es cuando llegamos a la estrella de The Outsider: Holly Gibney.  En un principio tan distinta a la "mujercita", que nos robó el corazón desde su debut en Mr. Mercedes y más todavía a la de su primera versión televisiva, que acá es afroamericana; más encima, en un principio no nos llega a caer bien, que se ve como una persona tosca e intriga que además le hayan dado ciertos toques sobrenaturales.  Pese a la primera impresión que nos provoca, luego nos queda claro que lejos sigue siendo el mejor personaje de la trama y es solo verla cómo se va desenvolviendo con naturalidad, en medio de un caso extraordinario como este e inspirando a un montón de gente a ver con otros ojos el mundo y a actuar según la situación lo amerita, que encontramos un motivo más para adorarla.  Los amantes de Holly como quien aquí escribe, podemos decir que aunque está algo cambiada en esta versión, si la comparamos con la de la novela mantiene su esencia y tal vez la personificación de la premiada Cynthia Erivo, sea lejos mejor que la realizada por la "blanca" Justine Lupe en la adaptación de Mr. Mercedes.
    Mención aparte merece el cómplice del verdadero villano del argumento, el agente Jack Hoskins y que acá no es el tipo detestable de la novela; sino que se trata de una víctima más y por quien podemos sentir misericordia, debido a la desdichada vida que le ha tocado tener.
     Quizás con un claro motivo, a los personajes de este título los exhibieron sino más "viejos" que los de la novela, al menos alejados de todo glamour alejado de lo habitual en un show televisivo gringo, tal como lo que nos tienen acostumbrados: pues se ven demacrados, no son atléticos, ni "atractivos" y/o se visten mal...Todo ello para representar un mundo más parecido al que nos rodea y al cual entra, colándose por una grieta, lo extraordinario para remecerlo por completo. Respecto a todo esto, llama la atención la apariencia con la cual aparece en el programa al guapo Jason Bateman, quien sale casi irreconocible como un hombre muy alejado de la imagen vital a la que nos tiene acostumbrados y eso que en el filme Noche de Juegos (2018), de un año antes de este programa, se seguía viendo tan atractivo como siempre.
     Por último, queda claro que les recomiendo de corazón esta serie, llena de grandes momentos y entre ellos algunos que adaptan con genialidad pasajes memorables del libro y otros verdaderos aportes de peso a una gran historia como esta.

Los dos protagonistas principales de esta genial historia: la sin par Holly y el demasiado seriote (en su versión televisiva) Ralph.


sábado, 15 de agosto de 2020

Parece que a Stephen King le quedó gustando el policial ¿No? (II)


5. El retorno de Holly.

    Al principio de este texto hice mención al regreso de Holly Gibney, un ya “viejo” personaje de King y a estas alturas bastante popular.  Pues por parte de quienes hemos tenido el gusto de conocerla, gracias a la citada Trilogía de Bill Hodges, ver cómo esta ha ido evolucionando y reencontrarnos con ella, considerando la importancia que tiene para esta otra novela, es todo un placer; más encima, tan singular mujer ha cambiado tanto desde la primera vez en que la “vimos”, como alguien llena de complejos, que comprobar su propio camino hacia la independencia, saliendo adelante detrás de tantas taras personales, viene a ser un aliciente para que uno mismo se haga un autoanálisis y se inspire a mejorar tanto como lo ha hecho la propia Holly.  Sin dudas que la Gibney es una heroína particular, pero una realista y no alguien con superpoderes, sino que un personaje con quien nos podemos identificar e inspirar al tomarlo como modelo y ejemplo de aquello a lo que podemos aspirar sin ser perfectos, pero sí perfectibles.
    Muchas peripecias pasa la cada vez más emancipada Holly a lo largo de este libro, siendo que solo ingresa a “escena” en la página 302 de las 586 que posee la edición de bolsillo que yo tengo; sin embargo, pese a que pasa bastante antes de su aparición, de inmediato se “roba la película” y no solo se convierte en el mejor personaje femenino del texto, sino que bien viene a convertirse en la verdadera coprotagonista de esta obra.   Lo que dice, cómo piensa y las acciones que realiza hacen imposible que uno no se encariñe con ella, dándonos algunos de los diálogos y momentos más sublimes de The Outsider.
    Por otro lado, Holly se convierte en el pilar de lo que concierne a tener una mente abierta, con respecto a la existencia de fuerzas sobrenaturales, ya que es ella quién se da cuenta de que los crímenes tienen un cariz distinto a lo asumido en una primera instancia y luego usando toda su inteligencia, es quien consigue que un grupo de hombres racionales reconozca la existencia de ese mundo invisible detrás de lo que llamamos realidad (por su puesto que la actitud más inteligente de esta, se debe a sus experiencias ya contadas en Fin de Guardia, el excelente final de la trilogía policial de King y que se las recomiendo con creces).

6. El resto de los personajes.

Terry Maitland: El hombre del que casi todo el mundo sospecha y cuya vida de ensueño se desmorona cuando es arrestado de una forma impresionante (nosotros mismos sospechamos de él hasta que…).  En un principio lo conocemos gracias al punto de vista de los demás personajes, comenzando por los numerosos testigos que lo vieron antes y después de cometer el atroz crimen que le imputan y luego gracias al contacto que tienen con él los policías; solo mucho después, llegamos al único pasaje del libro que cubre sus propios pensamientos, páginas reveladoras y que aún así, no dejan de darnos más interrogantes sobre su papel respecto a todo esto.

Detective Ralph Anderson: Bien se podría decir que junto a Holly toma el rol de coprotagonista.  Casado y con un hijo preadolescente, el cual también fue entrenado por Terry, conoce a este último desde hace años, puesto que son amigos y vecinos; por esto, cuando es hallado el cuerpo del niño y Terry se convierte en más que un mero sospechoso, se toma a pecho la labor de atraparlo y condenarlo.  Como ya está dicho más arriba, una vez que comienzan a salir datos que demuestran que el caso no es tan sencillo como parece, se siente obligado a resarcirse de sus acciones cometidas tan ligeramente.

Howie Gold: Uno de los mejores amigos de Terry y también viejo compañero de Ralph, es un destacado abogado defensor que toma el caso; con posterioridad su rol será no solo el de abogar por la libertad de Terry, llegando a formar parte del grupo que parte a buscar al verdadero culpable.

Alec Pelley: Ex policía que trabaja para Howie ayudándolo a reunir pruebas.  Es un tipo agradable como los anteriores y también se involucra bastante en todo esto; más encima, conocía desde hace años al difunto Bill Hodgess y por eso al tratar de contactarlo para solicitarle sus servicios, termina por contratar a la buena Holly, cuando se entera de que este ha muerto y que la Gibney investiga por su cuenta como antigua socia del difunto.

William Samuels: Abogado que trabaja para la ciudad de Flint, el lugar ficticio donde transcurre esta novela (es lo que le llaman los gringos “Fiscal”, un cargo de corte político y muy importante, tal como lo he podido aprender gracias a los cómics de Batman, je).  Es quien toma el caso de Maitland representando a la comunidad y está dispuesto contra todo a que le den pena máxima de muerte.  De personalidad irascible y no muy agradable, es el más estrecho de mente de quienes deben asumir que las contradicciones entre las pistas  del caso, atienden a algo que no es “normal”.

Yune Sablo: Amistoso agente de origen mexicano y de presencia impresionante gracias a su musculatura, que debido a sus raíces más cercanas al mundo sobrenatural, es el único de todo el grupo en aceptar sin mayores opciones menos convencionales. También resulta ser un personaje por el cual con facilidad sentimos aprecio.

Marcy Maitland: La esposa de Terry es una mujer cuya idílica vida se viene abajo, cuando su marido es culpado por el crimen del pequeño Frank Petersen.  Pese a las evidencias, no duda de la inocencia del padre de sus hijas, siendo una de las dos esposas de la novela en aparecer como féminas de gran carácter y como las parejas que cualquier buen hombre quisiera tener.

Jack Hoskins: Policía alcohólico y drogadicto que no le tiene mucha simpatía a Anderson.  Es un tipo desgraciado y débil, que sin ser malvado tiene la mala suerte de convertirse en otro tipo de víctima de la monstruosidad, que se está aprovechando de la ocasión. El personaje es otra de las referencias de King a ese gran clásico de la literatura del género, que es Drácula de Bram Stoker y que en numerosas ocasiones no ha dejado de honrar con sus propias narraciones.

Claude Bolton: Ex presidiario y drogadicto que trabaja de guardia en un bar toples.  En un principio aparece como un personaje casi incidental, uno de los tantos testigos que estaban seguros de la culpabilidad de Terry; sin embargo, luego se transforma en un muy entrañable secundario, cuando los otros personajes se dan cuenta de que también podría ser inculpado de crímenes que no ha cometido.  Pese a su pasado algo descarriado, es un buen hombre que adora a su madre anciana y es de trato fácil, poniendo su grano de arena para resolver el misterio de todo.


Seale Bolton: La madre de Claude, es una independiente mujer que anda en una silla de ruedas con una botella de oxígeno, debido a sus problemas de salud y aun así fumadora empedernida y muy activa.  Amistosa y locuaz, junto a su único retoño logra simpatizar a todo el mundo entre quienes llegan a conocerla (en especial Holly) y nosotros mismos que solo deseamos que nada malo le pase.



7. Impresiones finales.           

    No está de más decir de que se trata de otro libro de King que atrapa desde el principio, más encima su autor lo comienza por medio de informes policiales, textos que nos ayudan a crear el ambiente adecuado para entrar de lleno en esta historia, que comienza como una investigación policial y que poco a poco va tiñéndose con los elementos sobrenaturales que nos recuerdan algunas de nuestras peores pesadillas infantiles.  Cabe mencionar que desde su primera novela publicada, Carrie, el “Tío Steve” usó este formato de simular documentos oficiales y no literarios como noticias del diario, de modo que sus llamados “Lectores Constantes” encontraremos en muchas de sus obras este tipo de recursos.
     Tal como  lo mencionado más arriba, buena parte del libro transcurre en la ciudad ficticia de Flint, ubicada en el estado de Oklahoma, por lo general urbes pequeñas donde (casi) todos se conocen o al menos los sucesos transcurren en uno de sus barrios con una comunidad muy estrecha.  Estos sitios y sus habitantes son claras ilustraciones de cómo funciona Estados Unidos, con sus costumbres y personajes típicos, pero no por ello dejan de ser representativos del funcionamiento de cualquier emplazamiento del mundo moderno, donde hayamos todo lo bueno y en especial lo malo que habita en nuestros corazones ¿Y qué pasa cuando juntamos un montón de gente que convive entre sí día a día? Pues sucede que nos encontramos frente a dramas como el que nos cuenta The Outsider, que si bien lo fantástico hay que obviarlo, a la larga los sueños y las pesadillas de nuestra sociedad cohabitan entre nosotros.  Quizás volvamos a saber de Flint City a futuro, que bien sabemos al Rey del Terror le gusta volver a visitar esos lugares imaginarios, que crea con tanta verosimilitud y que con tanta nostalgia recordamos, incluso sitios que se han vuelto parte de la cultura popular como Gilead, Derry, Castle Rock, Haven y la isla de Litle Tall.
    Cabe mencionar que muchas de las obras de Stephen King, transcurren si no en la misma versión de nuestro mundo, al menos si en el mismo Multiverso.  Al respecto cuando llegamos al impresionante clímax de la novela (otra razón de más para amar a Holly), el verdadero villano le pregunta a la detective:

“¿Has visto a otros como yo en algún sitio?”

     Y para redondear todo lo anterior, en determinado momento se menciona el Ka, la idea de destino cara a las entregas de La Torre Oscura y las historias anexas a esta saga.
     Por supuesto, cuando conocemos mejor la naturaleza “antinatural” de la criatura, que está detrás de todas las desgracias que han ocurrido a lo largo del libro, quienes hemos pasado años de nuestra vida leyendo a King, podemos darnos cuenta de su semejanza con otras aberraciones de su ficción, tales como el muy famosos Pennywise de It, Ardelia de El Policía de la Biblioteca y Tak de Desesperación (de seguro hay otros como para incluir a esta lista, no obstante por ahora no los recuerdo).
     Por otro lado, no podemos olvidar el detalle de que otro de los temas que aborda este título, tiene que ver con uno de los tópicos caros a la literatura fantástica: la existencia del doble, el también llamado doppelgänger de la tradición folclórica alemana, que corresponde a una entidad maligna igual a uno mismo.  Pues King ya había trabajado al respecto, en esa aún más violenta novela suya llamada La Mitad Siniestra y ahora retomó el concepto aunque llevándolo a otros linderos.  Cabe mencionar que al respecto, el escritor nunca ha dejado de homenajear a los artistas que desde pequeño ha admirado, entre ellos a Edgar Allan Poe, haciendo referencia a su cuento William Wilson, que fue una de las primeras manifestaciones literarias escritas en abordar este tema.
     Otro detalle interesante, corresponde al compromiso político de izquierda de King y que si bien no es tan directo en sus obras, lo podemos encontrar en unos cuantos detalles velados en muchos de sus trabajos.  Es así que en los tiempos actuales, conocido es su malestar hacia la figura de Donald Trump, siendo una de las figuras públicas gringas que más lo ha desaprobado en los medios, desde que este comenzó su mandato. Luego, en al menos dos partes del libro que hoy nos reúne, aprovecha de expresar su desprecio por el polémico mandatario.  De igual manera, nos encontramos con un diálogo que nos recuerda su malestar con Stanley Kubrick y su adaptación de El Resplandor, estupendo filme que pese a ello no fue del agrado del Tío Steve.






     Y no olvidemos otra característica de la pluma del escritor, quien entre medio de sus textos e incluso en los más macabros, no deja de agregar uno que otro momento de alegre compañerismo y en el que los protagonistas gozan de una reunión para disfrutar de una rica comida, una buena charla y la tranquilidad suficiente para recobrar las fuerzas antes de su enfrentamiento final contra el mal que los acecha. En este caso, lo podemos apreciar cuando Andersor, Holly y compañía hacen su visita a Texas para ir a charlar con Claude y su simpática madre, dejándonos claro de que pese a la maldad que hay en el mundo, la bondad en el corazón humano abunda mucho más y que la unión efectivamente hace la fuerza (si quieren más ejemplos de esto, recuerden las reuniones del “Club de los Perdedores” en It, la bienvenida de la Madre Abigail a los sobrevivientes en Apocalipsis y la fiesta campestre a la que asisten Rolando y su Ka-Tet en Calla Bryn Sturgis durante los eventos de La Torre Oscura V, por solo mencionar unos pocos casos).
     También se puede destacar la autoreferencia del autor a sus mismas obras y a veces a él mismo, algo que encontramos desde su novela La Zona Muerta y cuando unos personajes mencionan la película de Carrie…Pues en esta ocasión, unos tipos están viendo el popular concurso televisivo gringo de Jeopardy y cuando toca preguntar por villanos literarios el conductor dice:

“Esta enfermera es malvada”

     Un verdadero seguidor incondicional de S.K. sabe la respuesta sin dudarlo.

8. La miniserie que se volvió serie.

    El año pasado la importante cadena de televisión por cable HBO, estrenó su adaptación de The Outsider.  En 10 episodios llevó a la pantalla chica con excelente crítica el libro, al punto que gracias al éxito suyo decidieron convertirla en serie y a ver cómo se las ingenian para contar nuevas historias de sus personajes, sin dejar de hacerle mérito al libro de donde provienen y a la narrativa de Stephen King.  Uno de sus actores es el guapo y talentoso Jason Bateman, quien también trabajó en la serie Ozark…Lo gracioso es que en la novela se cuenta que el malogrado Terry Maitland, a quien personificó Bateman en la versión televisiva, veía este mismo show.



jueves, 6 de agosto de 2020

Parece que a Stephen King le quedó gustando el policial ¿No? (I)


    Luego de su trilogía de Bill Hodges, bien podría decirse que nuestro autor se entusiasmó con el género, si bien en la tercera y última entrega no se aguantó las ganas e incorporó elementos lejanos al realismo que antes había usado y que bien tienen relación con aquellos temas que lo han hecho famoso (y en los que se maneja muy bien, por cierto): lo sobrenatural y la ciencia ficción.  Es así que en 2018 volvió a juguetear con todo ello y más encima lo hizo “rescatando” a uno de sus mejores personajes y alguien bastante querida por los lectores: La sin par Holly Gibney.  El libro en cuestión se llama The Outsider (traducido en español como El Visitante) y en este caso el policial se mezcla con el horror sobrenatural, en una obra donde hace una muy interesante variación de la tradición oral de miedo y uno de sus monstruos más populares: el hombre del saco o cuco.

* La Trama en pocas palabras.

    Se comete un espantoso asesinato en el que la víctima es un pequeño de 11 años, más encima el pobre fue abusado sexualmente de manera aún más atroz y cuando los agentes de la ley comienzan a investigar sobre el culpable, descubren con impacto la identidad del culpable: un profesor, esposo y padre de dos hijas, muy amado por la comunidad debido a su trabajo en numerosas actividades sociales.  Debido a las pruebas con las que cuentan, no dudan en ajusticiar al culpable y por tomar una serie de decisiones apresuradas, todo termina aún peor de lo esperado, en lo que la responsabilidad, la culpa y el deseo de hacer justicia por sobre todo se juntan para darnos una novela en verdad memorable.  El libro nos mostrará el resultado de una ardua investigación, que revela detalles asombrosos, razón por la cual los protagonistas tendrán que hacer mucho más que interrogar, acusar y defender a diferencia de lo que pasaría en un caso “normal”.   

* Temas.

1. La naturaleza del mal: La literatura de terror no es solo sustos y criaturas espantosas, que eso igual abunda en la obra que hoy acapara nuestra atención, sino que por igual ahonda en desnudar el alma humana en cuanto a aquello que nos hace ser lo que somos, ya sea como especie o como individuos particulares. 
      Al respecto y considerando de qué va la trama de este título, queda claro que por un lado trata la incertidumbre acerca de dónde proviene nuestra tendencia al mal, si este es fruto de una mente desquiciada o enferma, incapaz de sintonizar con los demás o nace del deseo racionalizado por cometer atrocidades y teniendo claro todos sus efectos desde un principio; lo anterior se encuentra en toda narración del género policial, cuando trata sobre asesinatos y otros actos que atenten contra las demás personas…¿Pero qué pasa cuando le agregamos a todo esto la presencia de entidades malignas? Pues frente a ello, obviamente hay un componente religioso o ideológico que considera la posibilidad de la existencia de un mundo oculto a los ojos de la mayoría, donde así como existe el bien a un nivel superior a nuestra humanidad, también encontramos fuerzas malignas que buscarán dañarnos y/o corrompernos (algo de lo que Stephen King, sus predecesores y colegas saben muy bien cómo abordarlo). 
      Teniendo en cuenta estas palabras, The Ousider es una gran ejemplo acerca de estos planteamientos que se alejan de la mirada racional, para poner a prueba nuestra fe y visión de mundo, ante la idea de que no estamos solos y esos vecinos justamente no son la compañía que quisiéramos tener a nuestro lado.

2. La justicia:  En la novela encontramos policías, detectives uniformados y civiles, como también abogados involucrados en la historia, cada uno con su propio papel que cumplir, algunos rivales entre sí pese a que se conocían de hace tiempo y eran incluso amigos, cuando los eventos los hacen estar en bandos opuestos…Pero luego la búsqueda de la verdad que se alza sobre cualquier rencilla los une otra vez.  Asimismo, tenemos a un supuesto criminal, bueno, más bien a más de uno, quien es acusado de actos propios de un monstruo. 
      Todo esto tiene que ver con los engranajes de la justicia humana, la que por mucho que tenga un propósito de servir a la comunidad posee debilidades y estas corresponden a los mismos seres humanos que trabajan dentro de sus filas (tal como queda demostrado en este libro y en otros, así como en la vida real).  La justicia se ve en esta novela como una acción o sistema de normas que permiten tanto proteger a los demás, de que ocurran otros atropellos en contra de los inocentes, como una manera de restablecer el orden perdido al ejercer poder sobre los infractores a la ley. 
      Interesante viene a ser que la primera vez en que se intenta llevar a cabo todo esto de la manera convencional, no se consigue; puesto que no debemos olvidar que estamos frente a una obra, que también es una novela de terror sobrenatural, razón por la cual la ley humana tal como la entendemos no es la adecuada para subyugar al verdadero culpable.  Debido a lo anterior, esta cruzada para cazar al monstruo detrás de tantas acciones tan violentas, viene a tomar ribetes cercanos a una justicia que no atiende a las normativas “civilizadas”, sino que remiten a otras estructuras sociales más antiguas y donde el castigo absoluto se sobrepone a la misericordia y/o a la reforma de los criminales: en otras palabras, la muerte sin escrúpulos del infractor y que muchas veces relacionamos con la venganza.

3. La culpa y la responsabilidad: Tal como hice referencia en la breve síntesis del libro, sin dar mayores detalles para no caer en el spoiler, apenas se descubre el homicidio que da paso a todo el resto del argumento, los sabuesos de la ley actúan de inmediato; sin embargo las cosas no son como parece y la verdad resulta ser mucho más macabra de lo esperado. 
      Es así que tenemos a unos cuantos personajes, buenos hombres sin dudarlo, que se dejan llevar por sus impulsos y ante ello los acontecimientos se complican más debido a sus acciones demasiado apresuradas; de este modo la tragedia se va agrandando más a cada paso, hasta que el autor nos llega a regalar una de las escenas más impactantes de su dilatada carrera en lo que podríamos llamar la primera parte del libro. 
      Cuando por fin la duda se hace presente en quienes deberían haber tenido un accionar más cuerdo, sin dejarse llevar tanto por sus emociones, en su calidad de sujetos nobles nos les queda otra que enmendar sus errores; puesto que la culpa en sujetos nobles como estos es inherente y al estar hablando de personas maduras, es evidente la noción de responsabilidad que luego dará paso a la segunda parte de este libro: la búsqueda del verdadero culpable detrás de todo esto.

4. Fe y mente abierta: Los personajes que conocemos al principio de esta historia, digamos que en más del 50 % de ella, y que representan las instituciones de la ley y el orden mencionadas, salvo uno de ellos son hombres racionales y aun así cuando no correspondía actuaron motivados más por sus emociones que por su cerebro; y, no obstante, este mismo desliz visceral fue resultado de su mentalidad propia de personas que obedecen a lo que sus sentidos les indica, puesto que fueron las mismas pruebas empíricas que manejaban, las que los llevaron a actuar tan equivocadamente.  Me estoy refiriendo a hombres y mujeres que creen con firmeza en la verdad absoluta de la ciencia y se niegan a otras posibilidades que respondan a un mundo invisible.
    Por otro lado, nos encontramos con el importante detalle de que la investigación policial toma un inesperado giro, cuando entra lo realmente extraordinario a remecer el status quo de los personajes y estos poco a poco debe comenzar a asumir que el mundo es mucho más vasto, raro e inesperado de lo que ellos creen.  Es cuando debemos hacer un acto de fe y aceptar la idea de que nuestros rigurosos esquemas no son los adecuados para explicar lo que va más allá de la ciencia y la razón. 
    La literatura de terror desde su más rancia tradición, partiendo con clásicos de innegable calidad literaria como Drácula de Bram Stoker, posee un elemento bastante religioso y ello es algo evidente en la narrativa de Stephen King.  Ahora bien, pese a que en el caso concreto de The Outsider la religión como institución y sus dogmas no estén presentes de manera directa, a diferencia de otros libros suyos como Salem´s Lot Revival, el hecho de hacer que los personajes incrédulos reconozcan la existencia de lo sobrenatural y tengan una mente abierta, viene a ser otra manera de abrazar la fe hacia lo invisible. Más encima, nos encontramos con que uno de los protagonistas principales (que podríamos decir que son tres aquellos en los que está mayormente recae el peso del drama), pasa por una verdadera crisis de fe cuando comienza a darse cuenta de que no solo cometió un gran error de juicio, sino que a ello se le suma su lucha por aceptar o no la nueva evidencia, que le dice que hay cosas que están más allá de lo evidente. 

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