Material Sensible (2015) viene a ser
la cuarta recopilación de cuentos, micro cuentos, novelas cortas y poemas de
Neil Gaiman y quien en la actualidad es uno de los autores de fantasía y
géneros afines más destacados.Ganador
de un montón de premios, alabado por la crítica y amado por sus seguidores
incondicionales que se cuentan por millones en todo el mundo (entre los que se
encuentra este servidor), nos demuestra una vez más su amor por el formato del
cuento, el cual gente como él y Stephen King no han dejado de cultivar al
publicar seguido narraciones como esta en diversas revistas y antologías (que
muchos otros autores ignoran, como Anne Rice, por citar algún novelista aún
vivo).
Como es costumbre suya y en recopilaciones
de este estilo, Gaiman nos regala una introducción donde no solo nos explica
sobre el proceso que lo llevó a escribir estos títulos, sino a través del cual
ya nos cautiva con su particular prosa y con la que sabe cómo llegar a sus
lectores. Por otro lado, no deja de rendirle sus respetos a un montón de
escritores que le antecedieron, quienes los inspiraron desde sus primeros años
como amante de este tipo de historias, bello gesto de su parte que denota
humildad y agradecimiento por la herencia literaria que junto a él gozamos.
Las palabras con las que nos explica el
sentido del nombre dado a la antología, los recuerdos que nos comparte y que
nos llegan al corazón haciéndonos ver que no estamos solos y por eso leemos,
son otros dones que nos hace este gran autor.
En la segunda y última parte de mi revisión
de este libro, que a medida que voy leyendo sus obras voy escribiendo mis
comentarios al respecto, espero profundizar un poco más en esta genial
introducción. Démosle, pues, espacio a estas bellas, emotivas, impactantes y
aterradoras narraciones.
1. Cómo armar
una silla.
Lo admito sin vergüenza, no me gusta en
general la lírica y más cuando se trata de textos traducidos, que pierden su
fuerza cuando son trasladados a otra lengua (claro, hay honrosas
excepciones).Hasta leer lo que escribe
del género mi autor favorito, Stephen King, no me atrae y es que me parece que
no es muy buen poeta que digamos...Y lo mismo me parece con Neil Gaiman, si
tomo como ejemplo este texto suyo, bastante incomprensible y que soy incapaz de
decir de qué trata.Menos mal que él
mismo llama en la Introducción a estos versos "propinas" y que son
"gratis", algo que en todo caso viene de su segunda colección Objetos
Frágiles y que disfruté hace rato ya; por lo tanto, él mismo asume
dichas piezas como un agregado extra que quizás hasta uno podría saltárselos,
puesto que lo que queremos de él son sus tremendas historias ¿No?
2. Un Laberinto
Lunar.
Un hombre que gusta de visitar lugares con
atracciones extrañas, tiene una conversación con un anciano dueño de un
"laberinto lunar" (exacto, aquel que le da el nombre al cuento),
quien le cuenta acerca de la génesis de esta construcción; poco a poco vamos
enterándonos en detalles extraños sobre las visitas al laberinto, esperando con
ansias lo que va a pasar y es que no tenemos idea de hacia dónde irá la
historia, pero puede que Neil Gaiman esta vez los decepcione como a mí, que
remata todo de una manera "demasiado poco convencional" (por no decir
inentendible, al menos para mí). Si me hubiesen preguntado,no habría puesto este relato como primer
texto narrativo para abrir el tomo, más todavía luego del poema con el que
partió todo y es que creo que lo mejor es partir con una buena ficción
"redondita", tal como el propio Neil Gaiman lo hizo en Objetos
Frágiles.
3. Lo que pasa
con Cassandra.
Una segunda narración intrigante que atrapa
desde el principio al lector y que termina dejándonos con una sensación rara y
confusa, sobre sí en verdad entendimos su desenlace, que Gaiman para nada acaba
su argumento como habríamos esperado.
Un joven artista se encuentra con la
sorpresa de que la novia imaginaria que se inventó en su adolescencia es real
(o se ha encarnado en vida), lo que termina con el eventual encuentro de los
"viejos" novios.
Supongo que el autor, en su inmenso bagaje
cultural y literario, reinterpretó en esta ocasión el mito de Casandra de Troya, la vidente maldecido por Apolo y a la que todos creían loca debido a sus
predicciones, puesto que este cuento en cierto sentido trata acerca de la misma
ambigüedad de nuestros recuerdos e imaginación.
Nota: Como voy escribiendo estos
comentarios a medida que leo las piezas que conforman este volumen y de
inmediato me explayo sobre lo que me parecen, solo espero que de una vez por
todas me encuentre con algún relato que en verdad me logre cautivar por
completo (cosa que no ha pasado hasta el momento, debido a los desenlaces de
los dos cuentos repasados, que para nada me han satisfecho).
4. En la oscura
profundidad del mar.
¡Mi deseo se ha cumplido! Un cuento
bastante breve, de unas tres páginas más o menos, potente, "redondito"
y desgarrador.El narrador a la orilla
del río Támesis, conoce a una mujer que le cuenta la triste historia de su hijo
marinero a temprana edad (aún un niño) y de lo que le pasó en su último viaje
al mar.
Una pieza que rescata ese lirismo del autor
que echaba de menos, pese al tono sombrío del relato y que nos habla acerca de
la soledad, el dolor y otras miserias humanas.
5. "La
verdad es una montaña en las cuevas negras...".
¡Este es el Neil Gaiman que me gusta!
Valiéndose una vez más de la tradición de
los mitos, leyendas o relatos orales del folclor tradicional, el autor nos
cuenta una narración sobre un viaje de dos hombres hasta una cueva donde se
encuentra un tesoro de origen mágico.Muchas cosas les pasa a ambos hasta llegar a su destino y el final del
camino resulta tanto o más sombrío!, que aquellos relatos que se contaron entre
sí durante el periplo juntos.
Un precioso texto lleno de momentos
sublimes, entre medio de episodios oscuros que abordan la naturaleza más
siniestra de nuestra humanidad y ahondan en el tema de la justicia.
6. Mi última
casera.
Por la forma de cómo está escrito, me da la
impresión de que su autor llevó a cabo su realización a manera de un poema
narrativo, quizás rimado, lo que en la traducción a nuestra lengua no ha sido
posible apreciar.No obstante, la
historia que nos cuenta en unas pocas páginas su clima siniestro y su final, no
deja de ser impactante.
Un hombre se refiere a cómo es la vida en
la pensión en la que vive junto a otros como él, un lugar horrible y donde el
servicio culinario es pésimo; luego, tal como nos describe a la dueña del
lugar, única mujer de ese sitio, pareciera que no se trata de alguien
"común y corriente", si se considera que consigue huéspedes con
facilidad y pese a la mala fama de su pensión.
Una obra de terror sobre hombres sometidos y
una mujer que ejerce su poder sobre ellos, como metáfora de lo horrorosas que
pueden ser las relaciones entre distinto sexo (y, por qué no, el latente temor
al poder de las mujeres de la sociedad patriarcal).
7. Una historia
de aventuras.
Otro microcuento, pero este lleno de
humor.Un hombre visita a su madre ya
anciana y mientras ordenan cosas de su fallecido padre, encuentran una
estatuilla de uno de sus viajes de juventud. Es cuando el narrador escucha la
más increíble historia, que su progenitora le cuenta como si no fuera nada del
otro mundo.Queda la incertidumbre, al
menos para el lector, de si esto ocurrió o solo son divagaciones de la anciana.
Un mero divertimento para agradecer sin
complicaciones, aunque el propio Gaiman explica que cuando escribió esta pieza,
lo hizo pensando en la gente que se admira de las cosas más banales... ¿Entonces
dónde queda el sentido de la maravilla?
8. Naranja.
El ingenio de un maestro para contar
historias y alguien que ama tanto el recurso de los relatos breves como Orson Scott Card, se revela acá con esta rara historia contada de una forma muy
curiosa: las respuestas a un cuestionario de una de los testigos de un hecho
extraordinario, a medias entre el absurdo y la ciencia ficción.
No tengo nada más que decir al respecto,
salvo que me entretuvo, si bien al principio no tenía idea para dónde iba esta
narración tan bizarra.
9. Un calendario
de cuentos.
Una historia para cada mes del año, doce en
total y cada una diferente, para nada conectadas entre sí.La primera de ellas promete y uno puede
pensar que se desarrollará su trama con el transcurso del tiempo, pero no es
así y todo termina dejándonos en ascuas, que todo pareciera solo el proyecto o
el comienzo de algo más grande y completo; esta sensación de que las
narraciones no están acabadas y de que Neil Gaiman nos ha engañado una vez más,
acaba menos mal con abril y a partir de mayo podremos encontrar verdaderos
cuentos, que nos recuerdan a ese escritor que adoramos, capaz de emocionarnos
con la belleza de sus palabras y el sentido de que la verdadera magia existe
(bueno, en julio tiene una recaída- qué lástima, justo en mi mes favorito del
año, que es cuando estoy de cumple y disfruto las anheladas vacaciones de
invierno, pero nadie es perfecto y en gustos no hay nada escrito).Por cierto, diciembre se viene más emotivo
que nunca, con la esperanza de que hay una luz al final del túnel y el consejo
de que nunca debemos agachar la cabeza.
10. El Caso de
la Muerte y la Miel.
Tras haber tenido su (supongo) primera
excursión en las aventuras del gran Sherlock Holmes, con el premiado cuento Estudio
en Esmeralda, Gaiman regresa con otra aventura sobre el gran personaje
de Arthur Conan Doyle y ahora sobre la ancianidad de este, la que en todo caso
no ocurre en el universo lovecrafniano del cuento citado.
Un ser querido del detective fallece (que
no se trata de Watson, así que tranquilos), lo que lo deja con un último caso
que resolver y para eso realiza a solas un viaje al otro lado del mundo, donde
se queda por años realizando unos extraños experimentos, que solo en el último
par de páginas de esta historia se nos revela su propósito.
Una vez nos queda de manifiesto el inmenso
amor del escritor por los clásicos, a los que con todo dominio del tema y
creatividad, acostumbra a re visitar para regalarnos sus revisiones literarias
y nuevas ficciones.
11. El Hombre
que olvidó a Ray Bradbury.
Tal como nos lo adelanta el título, esta vez
le toca ser al autor de Las Crónicas Marcianas ser el
homenajeado por su colega, quien por medio de este texto lleno de la prosa
poética y que se nota quiso emular Gaiman del recién mencionado, nos habla
acerca del ejercicio de la memoria y del papel que cumplen las grandes
historias (y sus creadores en nuestro mundo).
Esta pequeña pieza trata sobre un montón de
cosas, la verdad: Es un poema en prosa y narrativo de amor a alguien que pobló
nuestra infancia, adolescencia y juventud (como en mi caso) con maravillas y
ficciones que nos llevaron a querer más de estas fabulaciones; también
corresponde a un escrito sobre la pérdida y de cómo la enfrentamos esta, no con
pesimismo, sino que con fe, pues solo olvidando por completo perdemos todo
aquello a lo que nos aferramos.
Indiscutiblemente hace rato que Stephen
King es considerado como el Rey del Terror, gracias a sus numerosos relatos y
novelas de miedo, que desde la década de los setenta viene publicando.No obstante, el querido “Tío Steve” como
artista viene a ser mucho más que eso, puesto que es uno de esos narradores que
ama la literatura y lo que hace (que recordemos antes de volverse un escritor
profesional, era profesor de literatura); de modo que no solo las historias de
miedo son las que le interesan y aprecian, sino que el arte de la palabras en
general.
Lo anterior se puede ver a lo largo de
toda su producción, a través de sus constantes homenajes a numerosos autores
que le precedieron e incluso entre sus pares contemporáneos, ya sea
mencionándolos a ellos de forma indirecta o sus obras (Lovecraft, J. K Rowling
y su saga de Harry Potter, Charles Dickens, William Peter Blatty y El Exorcista, por mencionar unas pocas entre todo un montón); pero también
de una manera más sofisticada, llegando a escribir textos que se inspiran en
obras concretas y que él mismo particularmente aprecia, ya sea imitando el
estilo e incluso el subgénero literario (como su cuento de horror cósmico Crouch
End, basado en los llamados Mitos de Cthulhu, el guión para la
miniserie Rose Redinspirado en Richard Matheson y Shirley Jackson, otros
dos de sus maestros y su relato El Caso del Doctor,que toma a los famosos personajes creados Arthur Conan Doyle,
entre otros).
Asimismo, ha incursionado en la poesía y
de paso por varios subgéneros y temáticas tales como la ciencia ficción (La Cúpula y Los Tommyknockers), la antiutopía (La Larga Marcha y El
Fugitivo), la novela rosa (los segmentos incorporados en Misery,
que escribe Paul Sheldon para su captora), el drama carcelario (La Milla Verdey La Redención de Shawshank), el
western (buena parte de la narración de La Torre Oscura), etc.
Y si bien ha escrito unas cuantas historias
de corte policial, como la mencionada El Caso del Doctor, nunca antes
había firmado una novela de ese tipo por completo realista (que igual sus obras The Colorado Kid yJoyland se acercan a este estilo, aunque no se alejan del horror sobrenatural que tanto le gusta), todo hasta que lo hizo con Mr.
Mercedes y que corresponde al libro suyo que hoy nos reúne.Cabe mencionar que este título ganó nada
menos que el prestigioso Premio Edgar (en honor al Edgar Allan Poe, el creador
del género policial y uno de los primeros escritores gringos destacados del
género de terror) a la mejor novela de misterio en 2015, otorgado por la Asociación
de Escritores de Misterio de Estados Unidos, habiendo competido con varios
importantes autores y obras ese mismo año.
2. Y este es
solo el comienzo.
Publicada a mediados del 2014, Mr.
Mercedes viene a ser no solo una obra “solitaria”, sino que la primera
parte de la llamada trilogía deBill Hodges, nombre que recibe
debido a que así se llama su protagonista.
Bill Hodges es un ex policía recién
retirado y que tuvo una carrera bastante exitosa, de 62 años con problemas de sobrepeso; pero ese
es el menor de sus problemas, que lo peor es la soledad y el sentimiento de
inutilidad, sumado al aburrimiento que lo han llevado a tener pensamientos
suicidas.Su monótona existencia cambia
de un momento a otro, cuando le llega una carta que resulta ser nada menos que
del supuesto responsable de una horrible matanza cometida el año anterior y en
la cual él estuvo involucrado en la investigación, si bien junto a su compañero
no logró dar con el asesino.De este
modo, decide comenzar a investigar por su cuenta y en el camino conoce a una
estupenda mujer que le cambia aún más la vida, así como a otra relacionada con
la anterior, que resulta ser vital para encontrar al culpable.Asimismo, se vale de un chico prodigioso para
seguirle la pista a quien luego le llamará Mr. Mercedes.
Paralelo a la historia de Hodges y a sus
particulares colegas de investigación (ninguno de ellos trabajando para alguna
agencia, si no que salvo el propio protagonista, las personas más inverosímiles
en primera instancia para realizar esta labor), la narración se detiene en el
propio asesino, metiéndonos en su intimidad propia de un sujeto que pese a su
inteligencia superior a mucha gente, resulta ser alguien por completo nocivo y
desagradable.La enfermiza relación con
su madre y su pasado, más su actuar con el resto de quienes lo rodean, se convierte
en otro de los tantos atractivos elementos de esta novela que no da respiro al
lector.
Este humilde servidor contento con el libro en cuestión, la primera novela leída de este 2020.
3. Aspectos a
apreciar del libro.
Su autor no solo sabe mantener atento al
lector, sino que logra atraparlo desde un principio y ello con un primer
capítulo, breve, aunque potente, en el cual nos presenta a un par de personajes
que de inmediato nos agradan y que estamos seguros que serán parte esencial de
la historia…Pues lo serán, aunque no como lo esperamos y he ahí la mejor manera
de conseguir nuestra devoción.
Una vez que nos presenta al protagonista,
a sus llamados “Lectores Constantes” nos hace un regalo al mencionar de manera
indirecta a dos de sus novelas de terror clásicas (si bien la segunda lo hace a
través de su película, o más bien de su primera adaptación audiovisual: la
miniserie para la televisión)…Me estoy refiriendo a Christine y a It.
Continuando con el libro sobre el automóvil
poseído mencionado recién, tal como dice el nombre de la obra que revisamos
ahora, esta tambiéntiene que ver con
uno de esos vehículos.El amor e interés
por el autor para con estos objetos una vez más queda patentado,presentándolos
como extensiones de sus dueños y/o herramientas tan presentes en nuestra
cotidianeidad, puesto que no es la primera vez que ellos toman relevancia en su
bibliografía (como bien podemos atestiguarlo a través de su libro Buick
8 y su novela corta Área 81). Pues esta vez es un auto
Mercedes el que cobra vital importancia en el argumento, si bien no toma un cariz
sobrenatural, aunque sí bastante presente a lo largo de sus páginas.
Por supuesto que esta historia, en la cual
los héroes andan detrás del villano, aborda un viejo tema caro a la narrativa
clásica de Stephen King: la lucha entre el bien y el mal, aunque ello
alejándose de los elementos fantásticos; no obstante, también trata una idea
muy atractiva para los lectores que ya tenemos “nuestros añitos” (y que
recordemos el propio Tío Steve, va actualmente por 72 años): solo se es viejo e
inútil cuando se ha perdido la esperanza y por eso mismo solo depende de uno
darle sentido a nuestra existencia.Sin
embargo, no solo el veterano Bill permite tratar lo anterior, que cerca de la
mitad del libro va a aparecer un personaje que en verdad se robará el corazón
de much@s, siendo otro ejemplo de resiliencia y demostrándonos que si nos lo
proponemos podemos ser nuestros propios héroes.
Como en muchas producciones de su realizador,
queda de manifiesto la preocupación a la hora de darle credibilidad a lo que
escribe, investigando previamente para darle el corpus respectivo a su texto;
es así que en esta ocasión aparecen datos muy interesantes sobre el uso de
internet y computadores, algo tan vez nunca abordado con tanta detención en
otras obras suyas.El mundo actual está
sometido a estas tecnologías y ello va en beneficio nuestro, como también puede
ser una maldición, algo que queda de manifiesto en su desarrollo.
Esta novela, que queda ya claro que su
servidor la recomienda bastante, está llena de esos momentos que uno adora de
su autor favorito: personajes entrañables, un villano que pese a lo detestable
que resulta ser muy atractivo, humor, intriga y esas descripciones horrorosas
que solo un maestros del terror como Stephen King sabe escribir.
Y a todo esto, el final de la novela
podría ser uno de los mejores que haya realizado el artista, puesto que en
contra de lo que esperaría cualquiera, la solución al gran conflicto de la
historia no se resuelve de la manera más tradicional…Lo que no pienso contarles,
para aguarles la fiesta si es que aún no han leído esta estupenda obra.
4. Personajes
principales.
* Bill Hodges: El protagonista
o quizás mejor dicho el más relevante de los cuatro personajes principales, es
un buen hombre mayor separado y con una hija ya adulta a la que no ve hace un
par de años.La destreza que consiguió
durante su trabajo como agente de la ley, le será fundamental para atrapar al
asesino, si bien debido a ciertas incompetencias suyas queda claro que no somos
infalibles, aunque nunca es tarde para aprender cosas nuevas. Más encima, entre medio de su investigación
redescubre el amor y hace dos amigos
valiosos, en circunstancias en la que creía que no podían llegar nuevas cosas
buenas a su alrededor.
*Brady Hartsfield: El “malo” de la
historia es un tipo cercano a la treintena, muy inteligente y guapo, prodigio
además con la tecnología, la que usa para beneficio propio de manera maquiavélica.Vive con su madre viuda y alcohólica, con
quien mantiene una relación insana; a ambos los une un recuerdo espantoso del
que no hablan y ello será uno de los pasajes más impactantes del libro, una vez
que se revele al lector.Pese a la tragedia
que es su pasado, resulta imposible sentir lástima por él y justificarlo; tal y
como queda de manifiesto en la novela, es todo un alienígena entre los demás,
puesto que ni su propia madre es su par.
*Olivia Trelawney: Una mujer viuda
cincuentona adinerada, que tal como el protagonista vive sola y comparte con al
menos 4 personajes más ese sensación de no tener quién la necesite; es poco
agraciada y posee una personalidad obsesiva que despierta rechazo en los demás,
lo que pasó incluso con Bill cuando la conoció (un contraste interesante, viene
a ser su aspecto y actitud anómalas, si la comparamos con Hartsfield, quien se
esconde bajo su apariencia amable y sonrisa falsa, para acechar).Es una de las víctimas del psicópata y ello
de una manera muy interesante, con lo que queda de manifiesto las distintas
manifestaciones del mal y el poder que tienen la culpa y la depresión en las
personas.Tristemente estuvo involucrada
en los asesinatos del comienzo de la obra y ello viene a convertirse en su
perdición.
* Janelle
Patterson: Hermana
menor de la Trelawney, está en los cuarenta y se ve bastante bien a su
edad.Tuvo un matrimonio desastroso,
habiéndose separado y pese a ello es una persona cálida.Su camino se cruza con Bill y ello resulta
reconfortante para ambos.Por sobre las
diferencias personales con su hermana, la ama de corazón y ello corresponde a
otro ejemplo de cómo el amor por la familia, se constituye en uno de los
pilares de esta obra, que no solo aborda lo propio del género policial, puesto
que tanto en ella como en Bill e incluso el asesino y otros personajes, vienen
a ser relevantes sus relaciones familiares para definirlos.
* Jerome
Robinson: El
joven vecino de unos 17 años de Bill, es un simpático y guapo muchacho negro
muy inteligente, por cierto, quien le poda el césped al protagonista;
proveniente de una familia acomodada, tiene buena relación con su “empleador”,
hasta que los eventos los acercan más y terminan por hacerse amigos de verdad.A través de él y su gente queda patentado el
tema del racismo y los prejuicios, a estas alturas del partido aún presente en
USA.Gracias a sus conocimientos
computacionales y buena voluntad, se transforma en uno de los dos nuevos
compañeros de Bill en sus pesquisas.
* Holly Gibney: Por fin llegamos
a mi personaje favorito y por lo que supe también es uno de los predilectos de
su creador, ya que no solo vuelve a aparecer en las siguientes entregas de esta
trilogía, sino que además en su novela El Visitante y una novela corta que
saldrá este año publicada en su próxima colección de novelettes.Prima de Olivia y Janelle, es cuarentona
también, aunque no guapa como la segunda y su relación con ambas nunca fue muy
estrecha, hasta que las acciones de Brady la llevan a reunirse con los otros
personajes.Posee serios problemas
psiquiátricos, razón por la cual está medicada, por lo que vive con su madre
posesiva y que tal como sucede en la novela viene a ser su peor problema.Conocer a Bill la marca lo suficiente, como
para motivarla a comenzar su proceso de emancipación, llegando a convertirse en
alguien decisivo para atrapar al sociópata.El tema de la resiliencia es mayor en ella, puesto que aparece en el
libro como alguien insignificante y luego poco a poco comienza a maravillarnos,
demostrándonos además que no hay que dejarse llevar por las apariencias.También entabla una relación estrecha con
Jerome, conformándose con ello un trío en verdad encantador.
5. La trilogía
en la televisión.
El atractivo de esta novela y de la trilogía
en general, hizo que se interesaran por hacer una serie de televisión basada en
ella; que más encima hoy en día y más que nunca, todo lo que salga de la pluma
de Stephen King es disputado por los medios, para sacar provecho de ello. Gran
éxito entre público y crítica ha ganado este programa, que ya acabó su tercera
temporada, cada una adaptando los libros en cuestión.No hablaré más de ello, pues aún no la veo y
pretendo comenzar dentro de poco la primera temporada, así como de una vez el
segundo libro de la saga…Así que se vienen mis impresiones al respecto, que
Bill Hodges hay para rato.
8- A Fisful of
Datas (Un Puñado de Datas): Uno de los capítulos más famosos de la
temporada y de TNG en general viene a ser este, todo un homenaje a los
westerns, si bien con elementos propios de la parodia (así que tiene mucho,
mucho humor).
El dulce Alexander invita a su padre a
pasar el tiempo libre dentro una simulación en el holodeck, basada en el Lejano Oeste gringo.La llamada “ley del revólver” pareciera ser
justo lo ideal para que el guerrero que hay en Worf estuviera a gusto, no
obstante todo se complica cuando la intervención de Data en los sistemas
computacionales, provoca un fallo en los sistemas que elimina el sistema de
seguridad y hace que la entretención se vuelva algo más que mera evasión.Pero el Jefe de Seguridad y su hijo no están
solos para lidiar con los bandoleros, puesto que se les ha unido Deanna, gran
admiradora de las historias de cowboys y quien más encima se ve muy guapa como
“misteriosa pistolera”.
Como ya se dijo, los momentos graciosos son
bastantes y ellos se sostienen tanto en
la impasibilidad de un personaje tan atractivo como Worf, poco dado a bromear, todo
gracias al talento de Michael Dorn, que cómico resulta ser cómo este actúa en
un escenario tan distinto y a la vez tan parecido a lo que un guerrero klingon
está acostumbrado; asimismo, Data/Brent Spinner vuelve a sobresalir, puesto que
el guión permite al actor una vez más interpretar más de un papel.
La puesta en escena es soberbia, propia de
este tipo de historias y la música compuesta por Jay Chataway (el mismo
compositor que realizó el bello tema de La Luz Interior de la temporada
anterior) rememora y homenajea a los clásicos acordes de tales filmes.
Por otro lado, Picard también tiene sus
momentos graciosos y, a su vez, lo podemos ver tocando la flauta que le quedó
como único recuerdo material de su experiencia en el citado episodio.Además, Patrick Stewart vuelve a dirigir para
la serie, una vez más a cargo de un capítulo donde Data es uno de los
personajes principales.
Una aventura entre padre e hijo.
9- The Quality
of Life (La Calidad de la Vida): Dentro del famoso lema de la serie que
nos ha estado tomando nuestro tiempo todos estos meses, se encuentran las
siguientes palabras…
“Su continua
misión: (…), buscar nuevas formas de vida…”
Es así que a lo largo de sus ya más de 5
temporadas en emisión, bastante nuevas y desconocidas especies se han
encontrado los del Enterprise-D, siempre como una manera de honrar el amor por
el conocimiento y la aventura. Pues en este capítulo, que puede ser que no sea
tan divertido como otros o no tan espectacular como muchos más, se aborda de
una manera bastante filosófica la idea de que la vida inteligente puede llegar
de las maneras más increíbles; por lo tanto, detrás de una historia más o menos
cerebral, nos encontramos en esta historia con ese tipo de ciencia ficción del
que Star
Trek también es heredera.
Todo comienza cuando una muy guapa
científica alienígena, llega hasta donde nuestros héroes, para ofrecerle a la
Federación unas maquinitas que ha creado y que son capaces de adaptarse a los
escenarios más imprevistos, con lo cual su uso implica un éxito total en las
misiones donde son ocupados.A esta dama
le toca trabajar junto a Data, a quien admira debido a la maravilla tecnológica
única que es esta IA.Durante la
colaboración entre ambos, el androide descubre que estos artefactos han
evolucionado, algo así como hace años atrás pasó con los nanites modificados
por Wesley Crusher, al principio de la tercera temporada.
Por otro lado, interesante resulta ser que
acá nos acordamos del mismo dilema en que estuvo Data, años atrás, durante el
juicio que se le hizo para demostrar su derecho a considerarse un ser vivo
pensante (en el hermoso capítulo La Medida de un Hombre de la segunda
temporada).A raíz de lo anterior, en
esta ocasión le toca defender a estas otras IAS, en un muy interesante giro
argumental.
A todo esto, el clímax de la historia nos
depara una sorpresiva cuota de emotividad y heroísmo.
Interesante debate sobre el significado de la vida.
10- Chain of
Command, Part I (Cadena de Comando, Parte I): Estamos hablando
de uno de los capítulos considerados entre lo mejorcito de TNG, que en todo caso se
trata de una historia dividida en dos partes y ello le permite desarrollar su
historia a niveles propios de una muy buena película del género.Una tremenda historia, grandes actores
invitados y dramatizaciones que hacen que uno llegue a pensar, que lo que aquí
se ve ha superado todas las expectativas.
Ha llegado a oído de la Federación de que
los cardasianos, en contra de los acuerdos entre pueblos, han creado una nueva
arma mutagénica, así que mandan a un pequeño equipo a investigar y si es
necesario evitar que los responsables hagan uso de ella.La misión está liderada por el buen capitán,
Worf y la doctora Crusher, cada uno de ellos enviados por ser expertos en las
áreas necesarias para que la misión sea un éxito. Paralelo a esto, llega al
Enterprise otro capitán para tomar el mando de la nave de forma temporal,
puesto que el oficial es la persona idónea para tratar con los cardasianos en
este tipo de escenario.
Entre los aspectos a destacar de tan
tremendo episodio, se encuentra el hecho de que por primera vez vemos a Beberly
actuando en un plano más marcial, como heroína de acción; asimismo, impactante
viene a ser que Picard sea sacado de su trabajo habitual y resienta la pérdida
del control de su Enterprise, más encima a manos de un hombre tan distinto a
él.Por otro lado, su reemplazo hace que
el cambio de mando se haga sentir entre la tripulación, lo que provoca interesantes
roces y situaciones con los personajes ya conocidos.En un plano menos relevante, aunque no por
ello sin cierta trascendencia para la cronología de la serie, a partir de esta
pieza Deanna comienza a usar uniforme militar (que mal no se ve, en todo caso),
lo que tiene su explicación dentro de la trama.
De los dos grandes artistas que
intervienen en esta joyita, cabe destacar en la primera parte al veterano Rony
Cox, quien interpreta al capitán Edward Jellico, un hombre que sobresale desde
su aparición y que está lleno de sorpresas; el contraste con Jean-Luc hace que
amemos más que nunca al francés, si bien queda claro que en situaciones
difíciles como esta, se requiere olvidarse de algunas cosas (como del
compañerismo) para sortear los conflictos.
El nombre de esta historia hace mención a
cómo funciona el ejército, algo que de seguro solo quienes han estado entre sus
filas pueden entender y que gracias a Star Trek hemos podido conocer (en
parte).
Tráiler de la edición en Blu-ray de Cadena de Comando.
11- Chain of
Command, Part II (Cadena de Comando, Parte II): Tal como pudimos
apreciar al final de la primera parte, Picard fue atrapado por el enemigo y
ello da pie a algunas de las escenas más impactantes (o devastadoras) del
programa. Y es que nuestro capitán es nada menos que sometido a tortura por parte
de los cardasianos, quienes desean sacarle información preciosa de los secretos
militares de la Federación.
Paralelo a lo anterior, siguen las
conversaciones a bordo del Enterprise con los “amables vecinos”, para tratar de
llegar a un acuerdo civilizado y evitar otra guerra más entre sus partes; no
obstante, cabe recordar que los cardasianos (o al menos su ejército y gobierno)
no son muy de fiar, así que de ellos se puede esperar cualquier cosa.
Por otro lado, el capitán Jellico envía
una misión secreta para lograr recuperar a Picard y para ello debe dejar de
lado sus rencillas personales con Riker, el único que puede ayudarlo a llevar
parte esencial de su plan (el último diálogo entre estos resulta estar muy bien
llevado a cabo, con tremendos parlamentos entre ambos personajes y trabajos
actorales soberbios, de parte de Cox y Frakes respectivamente).
Volviendo a Picard en manos de los
cardasianos, su duelo personal con el Gul (título militar de esta especie) es,
sin dudas, un momento de antología no solo para la serie, sino que para toda la
franquicia y, también, para la televisión.Es, de seguro, la primera vez en que en un show de supuesto carácter
familiar, vemos un desnudo masculino parcial y, además, se aborda con tanta
crudeza el duro tema de la tortura (llama la atención que el maduro Patrick
Stwart esté lejos en mejor forma que el resto de los actores masculinos, siendo
que al “guaperas” Frakes nunca más lo mostraron a torso desnudo...a quien ahora
hasta papada se le ve).El dueto entre
los shakespereanos Picard y Gul Madred es formidable, que estamos frente a la
confrontación entre dos voluntades muy fuertes y visiones de mundo tan
disímiles.El capitán del Enterprise se
muestra más que nunca en su faceta heroica, como hombre admirable y de fuertes
convicciones; mientras que el cardasiano aparece como un villano intenso y,
pese a ello, con cierta humanidad que lo delinea como un personaje a
respetar.No se puede negar que tras la
igualmente inolvidable dramatización de La Luz Interior, al final de la
temporada anterior, esta actuación de Stewart en un plano histriónico por
completo diferente, lo exhibe ante nuestros ojos como un actor de primera.
Cabe mencionar que el actor detrás del
torturador de Jean-Luc, viene a ser David Warner (por completo irreconocible
bajo su estupenda caracterización), ya antes había trabajado para Star
Trek, primero en Star Trek V: The Final Frontier y,
con posterioridad, en Star Trek VI: The Undicovered Country,
siendo que en esta última ocasión su papel fue lejos mucho más
emblemático.En todo caso su labor en
este capítulo doble, puede ser considerado como un rol aún mucho más destacado
que los dos casos anteriores.
Por cierto, interesantes datos sobre la
historia de Cardasia se revelan en esta segunda parte, relevantes para el
trabajo que se hará más adelante en DS9 con dicho pueblo.
Una de las tantas intensas escenas de esta tremenda historia.
12- Ship in a
Bottle (Una Nave en una Botella): Continuación directa del clásico
episodio de la segunda temporada Elemental, Querido Data y en el cual
una versión holográfica del rival literario de Sherlock Holmes, el profesor
Moriarty, cobra vida autoconsciente y amenaza al Enterprise.
En esta ocasión el personaje reaparece en
el holodeck,tras llevar años “guardado” en la memoria de la computadora
central de la nave.Moriarty exige que
se le respete su derecho a vivir en el mundo real, que gracias a su tremenda
inteligencia ha logrado tomar, otra vez, el control del Enterprise; le queda a
los encargados de ingeniería investigar la manera de cómo darle en el gusto al
villano, quien pese a todo nos llega a agradar por su trato caballeroso con los
demás, antes de que ocurra el desastre.
Por otro lado, Moriarty le ha dado vida a
otro holograma, una bella mujer de la que está enamorado y la cual le
corresponde, así que también pide se le otorgue a esta sus mismos privilegios.
Asimismo, es la segunda aparición en la
temporada el teniente Reginald Barclay, quien si bien no es el protagonista de
esta historia, al menos participa lejos en un mejor capítulo que el irregular El
Reino del Miedo.
El final inesperado de este episodio es
una alusión indirecta a clásicos literarios como El Gran Teatro del Mundo de
Calderón de la Barca, donde se sugiere que cada uno de nosotros tiene un papel
dentro de la existencia, que debe cumplir y que el ancho mundo es el escenario
donde transcurre la mayor de las historias: la vida.Por otro lado, se nos presenta la idea de que
la realidad puede ser un sueño o una invención, que podemos vivir engañados,
tal cual otra obra cumbre del teatro español, La Vida es Sueño del
mismo autor mencionado.El discurso de
Picard tras todo esto viene a ser una muy simpática alusión al mismo carácter
de ficción de la serie.
No se puede dejar de mencionar que este
capítulo es otra de las destacables perlas de la temporada, que su producción y
puesta en escena sigue llevando a cuotas elevadas de creatividad el programa y
que ya, hace rato, se ha transformado en todo un referente para la ciencia
ficción, como para otros productos de la pantalla chica.
Tráiler hecho por fans que reúne las dos aventuras con Moriarty en el Enterprise.
13- Aquiel: Luego de una
seguidilla de capítulos memorables, viene este otro que podría considerarse
como lo más paupérrimo de la temporada y, más encima, entre los menos acertados
de todo TNG.Sin embargo, para
ser justos, igual posee sus puntos positivos que resaltar.
El Enterprise llega a una estación
espacial de la Federación, donde se ha cometido supuestamente un
asesinato.Le toca a Geordy revisar el
diario videográfico de una de las oficiales, para ver si logran saber la verdad
de lo sucedido, quien supuestamente está muerta; sin embargo, luego la mujer es
traída hasta la presencia de los investigadores, gracias a la colaboración de
unos klingons que tienen cerca su propia base.Muchas sospechas hay entre medio y, de paso, nace un romance pese a
todo.
La Forge no había tenido un capítulo como
protagonista desde el hermoso Reliquias en esta temporada, si bien
cabe recordar que aquella vez estuvo al lado de un ícono como lo es Scotty de TOS,
así que se escribió esta historia para él y que, la verdad, les salió a sus
escritores bastante forzada (y eso que detrás de ella está uno de los genios de
la franquicia: Branon Braga).Acá se le
otorgó, por fin, al personaje su primera verdadera aventura amorosa en pantalla
(y si no me equivoco, la única, quedando por debajo de las aún más
experimentadas Troi y Crusher), donde vemos que, casi de forma racista, la
actriz a cargo de su conquista es afroamericana al igual que el propio LeVar
Burton. Se incluyen encamada y beso amoroso por única vez en la historia del personaje.
Podemos hallar una trama cercana al
policial en la trama, donde hay una especie de homenaje a esa tremenda película
de terror y de ciencia ficción que es El Enigma de Otro Mundo(The
Thing del maestro del horror John Carpenter)…Aunque se puede afirmar
que lejos como tributo trekker a
dicho filme, mucho mejor el que podemos ver en el El Adversario de final de
la tercera temporada de DS9.
Por cierto, habría sido genial que
considerando que varios efectos especiales de capítulos anteriores, fueron
mejorados en esta edición remasterizada en blu-ray (tal como la medusa gigante
del piloto y la Entidad Cristalina que apareció en dos ocasiones), hubiesen
hecho algo parecido en este episodio…Pues bastante malito viene a ser el que
acá aparece hacia el clímax.
La (única) conquista amorosa de Geordi.
14- The Face of
the Enemy (El Rostro del Enemigo): En esta ocasión estamos frente al mejor
episodio de Deanna Troi, lo que además se debe en parte a la actuación de su
actriz a cargo, la bella Marina Sirtis y a quien llegamos a tener el gusto en
esta ocasión de verla en un registro dramático como nunca antes…
La consejera despierta y se da cuenta de
que algo raro ha pasado con ella: su fisonomía ha cambiado y ahora es en la
práctica una romulana... ¿A qué se debe todo esto? Pues ha sido raptada e
intervenida estéticamente para hacerla pasar por un miembro del Tal Shiar, la
aterradora Agencia de Inteligencia romulana (es la primera vez que aparece en Star
Trek esta organización, temida incluso por su propio pueblo, la que
luego sería desarrollada bastante en sucesivas series de la franquicia).
Resulta que el movimiento de resistencia romulana, que desea reunificar a su
gente con los vulcanos, liderados por Spock (a los que conocimos en el célebre
episodio de dos partes de la temporada anterior, en homenaje a los 25 años de
la creación de Gene Rodenberry), la necesita como espía para que los ayude en
una peligrosa misión.La Troi se da
cuenta que es verdad y accede a ayudar a los disidentes, si bien las acciones
maquiavélicas de su enlace con el movimiento la complican bastante, por no
mencionar lo difícil que es cumplir con su engaño en medio de romulanos leales
al gobierno.
El enfrentamiento entre la federacionista
y la comandante a cargo de la nave es formidable, lejos unos de los mejores
duetos entre adversarios de todo TNG (y de seguro del resto de Star
Trek). Por otro lado, si nos desprejuiciamos, nos damos cuenta de que
la comandante a la que se debe enfrentar Deanna no es una persona desalmada, lo
que nos humaniza aún más a los romulanos: he ahí el nombre de este capítulo,
conocer desde adentro al otro y más si se trata de alguien de quien tendemos a
desconfiar. Es así que, por otro lado, esta historia nos permite saber de cómo
funciona una nave romulana, que recordemos TNG ya antes nos había revelado la
vida dentro de una klingon, por lo que ahora la deuda por fin queda saldada (en
cambio solo muchos años después, gracias a Enterprise, sabremos cómo es todo
esto con los vulcanos).
Por cierto, esta idea de que una dama de la
serie despierte de un momento a otro convertida en otra persona, en el
“enemigo” más encima, con posterioridad fue reutilizada en DS9 durante su tercera
temporada con La Segunda Piel (otro gran capítulo).
Un gran momento en El Rostro del Enemigo.
15- Tapestry
(Tapiz): Por
mucho que me guste el episodio anterior, debo ser sincero y afirmar que este
otro se encuentra en muchas listas de especialistas y fanáticos, entre los
verdaderos mejores de todo TNG.Veamos por qué razones es así.
Tras una misión, nuestro querido capitán
yace herido de muerte, pues le ha llegado una especie de rayo en el pecho y que
ha provocado que su corazón artificial se sobrecargue, provocándole la
muerte.Picard despierta en medio de una
especie de limbo y donde se encuentra nada menos que con un ser superior… ¡Que
resulta ser nada menos que Q! Tras una charla más que interesante entre los
dos, en la que Jean-Luc se niega a creer que su “odioso” conocido sea Dios y
tenga poder sobre él, Q le da la oportunidad de retroceder en el tiempo y
evitar que se produzca el accidente que lo llevó a tener ese órgano artificial,
que posteriormente le provocó la muerte.De este modo, la historia nos lleva a una época en la vida del capitán
que no conocíamos, cuando era otra persona.
Este maravilloso capítulo aborda varios
temas, la verdad: Por un lado tenemos el de la madurez, como un proceso que
solo se logra con el paso del tiempo, luego de equivocarse y tropezar, que
nadie nace sabio; luego tenemos la noción del libre albedrío, referido a la
libertad que tenemos para llevar a cabo nuestra vida como más nos plazca y nos
haga felices, si bien a veces los caminos que tomamos para ello no sean los más
correctos; en sintonía con lo anterior, nos encontramos con el tema de las
consecuencias de las decisiones que tomamos y los actos que llevamos a cabo
para concretarlo; no podía faltar la noción de las nuevas oportunidades para
resarcir nuestros errores, lo que implica convertirse en mejores personas…Todo
lo anterior, tiene que ver, sin dudas, con la búsqueda de la felicidad y la
idea de plenitud que en cada persona puede diferir a la de otras.
Esta fue la primera vez en la que
aparecieron los violentos nausicanos, raza salvaje que recuerda bastante a
nuestros amados klingons. Y como anécdota, les contaré que la única vez en que
se exhibió este capítulo en la televisión abierta chilena, a finales de los
noventa y durante las vacaciones de verano un mes de febrero, que entonces lo
daban cerca del mediodía, censuraron una escena por considerarla demasiado
“subida de tono” (no les diré cuál, para no pecar de hacer tanto spoiler).
Una escena de este indiscutido gran episodio.
16-
Birthright, Part I (Derecho de Nacimiento, Parte I): El Enterprise es
enviado nada menos que a Deep Space Nine, de modo que este viene a ser el
primer cross-over entre TNG y
DS9(aunque no hay mayor incidencia para la cronología del segundo programa,
por mucho que acá aparezca como invitado el doctor Julian Bashir).Es así que estando en sus inmediaciones, en
un periodo de descanso, un extraño alienígena se acerca a Worf y le dice que
tiene información valiosa para venderle: el paradero de su padre, que en
realidad no murió durante el tristemente célebre desastre de Khitomer, donde
los romulanos atacaron de manera cobarde a los klingons.Tras mucho meditarlo, el Jefe de Seguridad de
la nave insignia de la Federación accede a ir al lugar donde podría encontrar
vivo a su progenitor y de ese modo en dicho lugar se encuentra con otra
sorpresa.
Por otro lado, a Data le llega producto de
un accidente un rayo que lo deja en un estado parecido a la inconciencia,
teniendo su primer sueño.El androide
lleno de una curiosidad que lo acerca cada vez a la humanidad, está decidido a
descubrir la razón de sus visiones y es así cómo se le revela la verdad de todo
esto.
Tiempo llevábamos ya sin que se abordara la
gran saga klingon en el programa, donde Worf tiene un papel importante. Al respecto,
esta historia aborda tan gran arco argumental desde otro punto de vista, que
luego en su conclusión tomará muy interesantes direcciones.
Esta es la primera vez en la que el
veterano actor James Cromwell trabaja para la franquicia, con posterioridad
artista muy ligado a ella y quien tuvo su mayor rol para ella en la memorable
película First Contact.
El "sueño" de Data.
17- Birthright,
Part II (Derecho de Nacimiento, Parte II): Worf se ha encontrado al final
de su destino, con una imposible comunidad compuesta por romulanos y klingons;
ellos son lo que queda del aciago desastre de Kithomer y, de ese modo, el
guerrero se entera de la historia detrás de tal sociedad.
En contra de su voluntad, Worf debe
quedarse para siempre en ese lugar; pero este es voluntarioso y ve con horror
cómo los suyos han dejado de lado su patrimonio cultural, que más encima a los
jóvenes se le has negado el conocimiento de su recia estirpe. Es así que
nuestro héroe comienza una verdadera revolución ideológica en dicho lugar.
Por otro lado, el protagonista absoluto de
este capítulo conoce a una joven lugareña, con la que tiene un romance.
Esta historia nos lleva a apreciar más que
nunca a esa orgullosa cultura ficticia que son los klingons, a la que poco a
poco han ido enriqueciendo con tantas tradiciones y capítulos memorables (falta
un buen resto de tiempo, para que nos den la imagen iconoclasta de los hijos de
Kahless en Discovery); por otro lado, la otra de las tres grandes razas
trekkers, los romulanos, es vuelta a ver de una manera más humanizada, que la
de los rastreros villanos de siempre.
Por mucho que esté entre mis favoritos de
todo Star
Trek Worf, no puedo dejar de ver su intromisión en la pacífica
comunidad klingon-romulana, como la típica invasión de una tercera cultura
(léase imperio: como los mismos gringos), que ostenta el poder superior y tener
la verdad, mancillando con su intervención los cimientos de los pueblos en los
que se interpone (esta idea mía, claro, dejando de lado, el acto de
"devolverle" a los jóvenes klingons sus raíces; de modo que podemos
tener una doble lectura de la presencia de Worf: una positiva o negativa,según cómo se le mire).