Mostrando entradas con la etiqueta Sherlock Holmes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sherlock Holmes. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de julio de 2020

Disfrutando otra vez de los cuentos de Neil Gaiman (I).


     Material Sensible (2015) viene a ser la cuarta recopilación de cuentos, micro cuentos, novelas cortas y poemas de Neil Gaiman y quien en la actualidad es uno de los autores de fantasía y géneros afines más destacados.  Ganador de un montón de premios, alabado por la crítica y amado por sus seguidores incondicionales que se cuentan por millones en todo el mundo (entre los que se encuentra este servidor), nos demuestra una vez más su amor por el formato del cuento, el cual gente como él y Stephen King no han dejado de cultivar al publicar seguido narraciones como esta en diversas revistas y antologías (que muchos otros autores ignoran, como Anne Rice, por citar algún novelista aún vivo).
    Como es costumbre suya y en recopilaciones de este estilo, Gaiman nos regala una introducción donde no solo nos explica sobre el proceso que lo llevó a escribir estos títulos, sino a través del cual ya nos cautiva con su particular prosa y con la que sabe cómo llegar a sus lectores. Por otro lado, no deja de rendirle sus respetos a un montón de escritores que le antecedieron, quienes los inspiraron desde sus primeros años como amante de este tipo de historias, bello gesto de su parte que denota humildad y agradecimiento por la herencia literaria que junto a él gozamos.
    Las palabras con las que nos explica el sentido del nombre dado a la antología, los recuerdos que nos comparte y que nos llegan al corazón haciéndonos ver que no estamos solos y por eso leemos, son otros dones que nos hace este gran autor.  
    En la segunda y última parte de mi revisión de este libro, que a medida que voy leyendo sus obras voy escribiendo mis comentarios al respecto, espero profundizar un poco más en esta genial introducción. Démosle, pues, espacio a estas bellas, emotivas, impactantes y aterradoras narraciones.

1. Cómo armar una silla.

    Lo admito sin vergüenza, no me gusta en general la lírica y más cuando se trata de textos traducidos, que pierden su fuerza cuando son trasladados a otra lengua (claro, hay honrosas excepciones).  Hasta leer lo que escribe del género mi autor favorito, Stephen King, no me atrae y es que me parece que no es muy buen poeta que digamos...Y lo mismo me parece con Neil Gaiman, si tomo como ejemplo este texto suyo, bastante incomprensible y que soy incapaz de decir de qué trata.  Menos mal que él mismo llama en la Introducción a estos versos "propinas" y que son "gratis", algo que en todo caso viene de su segunda colección Objetos Frágiles y que disfruté hace rato ya; por lo tanto, él mismo asume dichas piezas como un agregado extra que quizás hasta uno podría saltárselos, puesto que lo que queremos de él son sus tremendas historias ¿No?

2. Un Laberinto Lunar.

    Un hombre que gusta de visitar lugares con atracciones extrañas, tiene una conversación con un anciano dueño de un "laberinto lunar" (exacto, aquel que le da el nombre al cuento), quien le cuenta acerca de la génesis de esta construcción; poco a poco vamos enterándonos en detalles extraños sobre las visitas al laberinto, esperando con ansias lo que va a pasar y es que no tenemos idea de hacia dónde irá la historia, pero puede que Neil Gaiman esta vez los decepcione como a mí, que remata todo de una manera "demasiado poco convencional" (por no decir inentendible, al menos para mí). Si me hubiesen preguntado,  no habría puesto este relato como primer texto narrativo para abrir el tomo, más todavía luego del poema con el que partió todo y es que creo que lo mejor es partir con una buena ficción "redondita", tal como el propio Neil Gaiman lo hizo en Objetos Frágiles.

3. Lo que pasa con Cassandra.

    Una segunda narración intrigante que atrapa desde el principio al lector y que termina dejándonos con una sensación rara y confusa, sobre sí en verdad entendimos su desenlace, que Gaiman para nada acaba su argumento como habríamos esperado.
    Un joven artista se encuentra con la sorpresa de que la novia imaginaria que se inventó en su adolescencia es real (o se ha encarnado en vida), lo que termina con el eventual encuentro de los "viejos" novios.
    Supongo que el autor, en su inmenso bagaje cultural y literario, reinterpretó en esta ocasión el mito de Casandra de Troya, la vidente maldecido por Apolo y a la que todos creían loca debido a sus predicciones, puesto que este cuento en cierto sentido trata acerca de la misma ambigüedad de nuestros recuerdos e imaginación.
     Nota: Como voy escribiendo estos comentarios a medida que leo las piezas que conforman este volumen y de inmediato me explayo sobre lo que me parecen, solo espero que de una vez por todas me encuentre con algún relato que en verdad me logre cautivar por completo (cosa que no ha pasado hasta el momento, debido a los desenlaces de los dos cuentos repasados, que para nada me han satisfecho).

4. En la oscura profundidad del mar.

    ¡Mi deseo se ha cumplido! Un cuento bastante breve, de unas tres páginas más o menos, potente, "redondito" y desgarrador.  El narrador a la orilla del río Támesis, conoce a una mujer que le cuenta la triste historia de su hijo marinero a temprana edad (aún un niño) y de lo que le pasó en su último viaje al mar.
    Una pieza que rescata ese lirismo del autor que echaba de menos, pese al tono sombrío del relato y que nos habla acerca de la soledad, el dolor y otras miserias humanas.

5. "La verdad es una montaña en las cuevas negras...".


   ¡Este es el Neil Gaiman que me gusta!
   Valiéndose una vez más de la tradición de los mitos, leyendas o relatos orales del folclor tradicional, el autor nos cuenta una narración sobre un viaje de dos hombres hasta una cueva donde se encuentra un tesoro de origen mágico.  Muchas cosas les pasa a ambos hasta llegar a su destino y el final del camino resulta tanto o más sombrío!, que aquellos relatos que se contaron entre sí durante el periplo juntos.
    Un precioso texto lleno de momentos sublimes, entre medio de episodios oscuros que abordan la naturaleza más siniestra de nuestra humanidad y ahondan en el tema de la justicia.

6. Mi última casera.

    Por la forma de cómo está escrito, me da la impresión de que su autor llevó a cabo su realización a manera de un poema narrativo, quizás rimado, lo que en la traducción a nuestra lengua no ha sido posible apreciar.  No obstante, la historia que nos cuenta en unas pocas páginas su clima siniestro y su final, no deja de ser impactante.
    Un hombre se refiere a cómo es la vida en la pensión en la que vive junto a otros como él, un lugar horrible y donde el servicio culinario es pésimo; luego, tal como nos describe a la dueña del lugar, única mujer de ese sitio, pareciera que no se trata de alguien "común y corriente", si se considera que consigue huéspedes con facilidad y pese a la mala fama de su pensión.
   Una obra de terror sobre hombres sometidos y una mujer que ejerce su poder sobre ellos, como metáfora de lo horrorosas que pueden ser las relaciones entre distinto sexo (y, por qué no, el latente temor al poder de las mujeres de la sociedad patriarcal).

7. Una historia de aventuras.

    Otro microcuento, pero este lleno de humor.  Un hombre visita a su madre ya anciana y mientras ordenan cosas de su fallecido padre, encuentran una estatuilla de uno de sus viajes de juventud. Es cuando el narrador escucha la más increíble historia, que su progenitora le cuenta como si no fuera nada del otro mundo.  Queda la incertidumbre, al menos para el lector, de si esto ocurrió o solo son divagaciones de la anciana.
     Un mero divertimento para agradecer sin complicaciones, aunque el propio Gaiman explica que cuando escribió esta pieza, lo hizo pensando en la gente que se admira de las cosas más banales... ¿Entonces dónde queda el sentido de la maravilla?

8. Naranja.

    El ingenio de un maestro para contar historias y alguien que ama tanto el recurso de los relatos breves como Orson Scott Card, se revela acá con esta rara historia contada de una forma muy curiosa: las respuestas a un cuestionario de una de los testigos de un hecho extraordinario, a medias entre el absurdo y la ciencia ficción.
   No tengo nada más que decir al respecto, salvo que me entretuvo, si bien al principio no tenía idea para dónde iba esta narración tan bizarra.

9. Un calendario de cuentos.

   Una historia para cada mes del año, doce en total y cada una diferente, para nada conectadas entre sí.  La primera de ellas promete y uno puede pensar que se desarrollará su trama con el transcurso del tiempo, pero no es así y todo termina dejándonos en ascuas, que todo pareciera solo el proyecto o el comienzo de algo más grande y completo; esta sensación de que las narraciones no están acabadas y de que Neil Gaiman nos ha engañado una vez más, acaba menos mal con abril y a partir de mayo podremos encontrar verdaderos cuentos, que nos recuerdan a ese escritor que adoramos, capaz de emocionarnos con la belleza de sus palabras y el sentido de que la verdadera magia existe (bueno, en julio tiene una recaída- qué lástima, justo en mi mes favorito del año, que es cuando estoy de cumple y disfruto las anheladas vacaciones de invierno, pero nadie es perfecto y en gustos no hay nada escrito).  Por cierto, diciembre se viene más emotivo que nunca, con la esperanza de que hay una luz al final del túnel y el consejo de que nunca debemos agachar la cabeza.

10. El Caso de la Muerte y la Miel.

     Tras haber tenido su (supongo) primera excursión en las aventuras del gran Sherlock Holmes, con el premiado cuento Estudio en Esmeralda, Gaiman regresa con otra aventura sobre el gran personaje de Arthur Conan Doyle y ahora sobre la ancianidad de este, la que en todo caso no ocurre en el universo lovecrafniano del cuento citado.
    Un ser querido del detective fallece (que no se trata de Watson, así que tranquilos), lo que lo deja con un último caso que resolver y para eso realiza a solas un viaje al otro lado del mundo, donde se queda por años realizando unos extraños experimentos, que solo en el último par de páginas de esta historia se nos revela su propósito.
     Una vez nos queda de manifiesto el inmenso amor del escritor por los clásicos, a los que con todo dominio del tema y creatividad, acostumbra a re visitar para regalarnos sus revisiones literarias y nuevas ficciones.

11. El Hombre que olvidó a Ray Bradbury.

   Tal como nos lo adelanta el título, esta vez le toca ser al autor de Las Crónicas Marcianas ser el homenajeado por su colega, quien por medio de este texto lleno de la prosa poética y que se nota quiso emular Gaiman del recién mencionado, nos habla acerca del ejercicio de la memoria y del papel que cumplen las grandes historias (y sus creadores en nuestro mundo).   
    Esta pequeña pieza trata sobre un montón de cosas, la verdad: Es un poema en prosa y narrativo de amor a alguien que pobló nuestra infancia, adolescencia y juventud (como en mi caso) con maravillas y ficciones que nos llevaron a querer más de estas fabulaciones; también corresponde a un escrito sobre la pérdida y de cómo la enfrentamos esta, no con pesimismo, sino que con fe, pues solo olvidando por completo perdemos todo aquello a lo que nos aferramos.


viernes, 24 de enero de 2020

Coqueteando con otros géneros literarios.


1. Mucho más que terror solamente.

     Indiscutiblemente hace rato que Stephen King es considerado como el Rey del Terror, gracias a sus numerosos relatos y novelas de miedo, que desde la década de los setenta viene publicando.  No obstante, el querido “Tío Steve” como artista viene a ser mucho más que eso, puesto que es uno de esos narradores que ama la literatura y lo que hace (que recordemos antes de volverse un escritor profesional, era profesor de literatura); de modo que no solo las historias de miedo son las que le interesan y aprecian, sino que el arte de la palabras en general.  
      Lo anterior se puede ver a lo largo de toda su producción, a través de sus constantes homenajes a numerosos autores que le precedieron e incluso entre sus pares contemporáneos, ya sea mencionándolos a ellos de forma indirecta o sus obras (Lovecraft, J. K Rowling y su saga de Harry Potter, Charles Dickens, William Peter Blatty y El Exorcista, por mencionar unas pocas entre todo un montón); pero también de una manera más sofisticada, llegando a escribir textos que se inspiran en obras concretas y que él mismo particularmente aprecia, ya sea imitando el estilo e incluso el subgénero literario (como su cuento de horror cósmico Crouch End, basado en los llamados Mitos de Cthulhu, el guión para la miniserie Rose Red inspirado en Richard Matheson y Shirley Jackson, otros dos de sus maestros y su relato El Caso del Doctor, que toma a los famosos personajes creados Arthur Conan Doyle, entre otros).
     Asimismo, ha incursionado en la poesía y de paso por varios subgéneros y temáticas tales como la ciencia ficción (La Cúpula y Los Tommyknockers), la antiutopía (La Larga Marcha y El Fugitivo), la novela rosa (los segmentos incorporados en Misery, que escribe Paul Sheldon para su captora), el drama carcelario (La Milla Verde y La Redención de Shawshank), el western (buena parte de la narración de La Torre Oscura), etc.
     Y si bien ha escrito unas cuantas historias de corte policial, como la mencionada El Caso del Doctor, nunca antes había firmado una novela de ese tipo por completo realista (que igual sus obras The Colorado Kid y Joyland se acercan a este estilo, aunque no se alejan del horror sobrenatural que tanto le gusta) , todo hasta que lo hizo con Mr. Mercedes y que corresponde al libro suyo que hoy nos reúne.  Cabe mencionar que este título ganó nada menos que el prestigioso Premio Edgar (en honor al Edgar Allan Poe, el creador del género policial y uno de los primeros escritores gringos destacados del género de terror) a la mejor novela de misterio en 2015, otorgado por la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos, habiendo competido con varios importantes autores y obras ese mismo año.

 

2. Y este es solo el comienzo.


     Publicada a mediados del 2014, Mr. Mercedes viene a ser no solo una obra “solitaria”, sino que la primera parte de la llamada trilogía de Bill Hodges, nombre que recibe debido a que así se llama su protagonista.
     Bill Hodges es un ex policía recién retirado y que tuvo una carrera bastante exitosa, de  62 años con problemas de sobrepeso; pero ese es el menor de sus problemas, que lo peor es la soledad y el sentimiento de inutilidad, sumado al aburrimiento que lo han llevado a tener pensamientos suicidas.  Su monótona existencia cambia de un momento a otro, cuando le llega una carta que resulta ser nada menos que del supuesto responsable de una horrible matanza cometida el año anterior y en la cual él estuvo involucrado en la investigación, si bien junto a su compañero no logró dar con el asesino.  De este modo, decide comenzar a investigar por su cuenta y en el camino conoce a una estupenda mujer que le cambia aún más la vida, así como a otra relacionada con la anterior, que resulta ser vital para encontrar al culpable.  Asimismo, se vale de un chico prodigioso para seguirle la pista a quien luego le llamará Mr. Mercedes.
     Paralelo a la historia de Hodges y a sus particulares colegas de investigación (ninguno de ellos trabajando para alguna agencia, si no que salvo el propio protagonista, las personas más inverosímiles en primera instancia para realizar esta labor), la narración se detiene en el propio asesino, metiéndonos en su intimidad propia de un sujeto que pese a su inteligencia superior a mucha gente, resulta ser alguien por completo nocivo y desagradable.  La enfermiza relación con su madre y su pasado, más su actuar con el resto de quienes lo rodean, se convierte en otro de los tantos atractivos elementos de esta novela que no da respiro al lector.

Este humilde servidor contento con el libro en cuestión, la primera novela leída de este 2020.
3. Aspectos a apreciar del libro.

   Su autor no solo sabe mantener atento al lector, sino que logra atraparlo desde un principio y ello con un primer capítulo, breve, aunque potente, en el cual nos presenta a un par de personajes que de inmediato nos agradan y que estamos seguros que serán parte esencial de la historia…Pues lo serán, aunque no como lo esperamos y he ahí la mejor manera de conseguir nuestra devoción.
     Una vez que nos presenta al protagonista, a sus llamados “Lectores Constantes” nos hace un regalo al mencionar de manera indirecta a dos de sus novelas de terror clásicas (si bien la segunda lo hace a través de su película, o más bien de su primera adaptación audiovisual: la miniserie para la televisión)…Me estoy refiriendo a Christine y a It.
    Continuando con el libro sobre el automóvil poseído mencionado recién, tal como dice el nombre de la obra que revisamos ahora, esta también  tiene que ver con uno de esos vehículos.  El amor e interés por el autor para con estos objetos una vez más queda patentado, presentándolos como extensiones de sus dueños y/o herramientas tan presentes en nuestra cotidianeidad, puesto que no es la primera vez que ellos toman relevancia en su bibliografía (como bien podemos atestiguarlo a través de su libro Buick 8 y su novela corta Área 81). Pues esta vez es un auto Mercedes el que cobra vital importancia en el argumento, si bien no toma un cariz sobrenatural, aunque sí bastante presente a lo largo de sus páginas.
     Por supuesto que esta historia, en la cual los héroes andan detrás del villano, aborda un viejo tema caro a la narrativa clásica de Stephen King: la lucha entre el bien y el mal, aunque ello alejándose de los elementos fantásticos; no obstante, también trata una idea muy atractiva para los lectores que ya tenemos “nuestros añitos” (y que recordemos el propio Tío Steve, va actualmente por 72 años): solo se es viejo e inútil cuando se ha perdido la esperanza y por eso mismo solo depende de uno darle sentido a nuestra existencia.  Sin embargo, no solo el veterano Bill permite tratar lo anterior, que cerca de la mitad del libro va a aparecer un personaje que en verdad se robará el corazón de much@s, siendo otro ejemplo de resiliencia y demostrándonos que si nos lo proponemos podemos ser nuestros propios héroes.
    Como en muchas producciones de su realizador, queda de manifiesto la preocupación a la hora de darle credibilidad a lo que escribe, investigando previamente para darle el corpus respectivo a su texto; es así que en esta ocasión aparecen datos muy interesantes sobre el uso de internet y computadores, algo tan vez nunca abordado con tanta detención en otras obras suyas.  El mundo actual está sometido a estas tecnologías y ello va en beneficio nuestro, como también puede ser una maldición, algo que queda de manifiesto en su desarrollo.
      Esta novela, que queda ya claro que su servidor la recomienda bastante, está llena de esos momentos que uno adora de su autor favorito: personajes entrañables, un villano que pese a lo detestable que resulta ser muy atractivo, humor, intriga y esas descripciones horrorosas que solo un maestros del terror como Stephen King sabe escribir.
     Y a todo esto, el final de la novela podría ser uno de los mejores que haya realizado el artista, puesto que en contra de lo que esperaría cualquiera, la solución al gran conflicto de la historia no se resuelve de la manera más tradicional…Lo que no pienso contarles, para aguarles la fiesta si es que aún no han leído esta estupenda obra.

 

4. Personajes principales.

* Bill Hodges: El protagonista o quizás mejor dicho el más relevante de los cuatro personajes principales, es un buen hombre mayor separado y con una hija ya adulta a la que no ve hace un par de años.   La destreza que consiguió durante su trabajo como agente de la ley, le será fundamental para atrapar al asesino, si bien debido a ciertas incompetencias suyas queda claro que no somos infalibles, aunque nunca es tarde para aprender cosas nuevas.  Más encima, entre medio de su investigación redescubre el amor y hace dos  amigos valiosos, en circunstancias en la que creía que no podían llegar nuevas cosas buenas a su alrededor.

*  Brady Hartsfield: El “malo” de la historia es un tipo cercano a la treintena, muy inteligente y guapo, prodigio además con la tecnología, la que usa para beneficio propio de manera maquiavélica.  Vive con su madre viuda y alcohólica, con quien mantiene una relación insana; a ambos los une un recuerdo espantoso del que no hablan y ello será uno de los pasajes más impactantes del libro, una vez que se revele al lector.  Pese a la tragedia que es su pasado, resulta imposible sentir lástima por él y justificarlo; tal y como queda de manifiesto en la novela, es todo un alienígena entre los demás, puesto que ni su propia madre es su par.

*  Olivia Trelawney: Una mujer viuda cincuentona adinerada, que tal como el protagonista vive sola y comparte con al menos 4 personajes más ese sensación de no tener quién la necesite; es poco agraciada y posee una personalidad obsesiva que despierta rechazo en los demás, lo que pasó incluso con Bill cuando la conoció (un contraste interesante, viene a ser su aspecto y actitud anómalas, si la comparamos con Hartsfield, quien se esconde bajo su apariencia amable y sonrisa falsa, para acechar).  Es una de las víctimas del psicópata y ello de una manera muy interesante, con lo que queda de manifiesto las distintas manifestaciones del mal y el poder que tienen la culpa y la depresión en las personas.  Tristemente estuvo involucrada en los asesinatos del comienzo de la obra y ello viene a convertirse en su perdición.

* Janelle Patterson: Hermana menor de la Trelawney, está en los cuarenta y se ve bastante bien a su edad.  Tuvo un matrimonio desastroso, habiéndose separado y pese a ello es una persona cálida.  Su camino se cruza con Bill y ello resulta reconfortante para ambos.  Por sobre las diferencias personales con su hermana, la ama de corazón y ello corresponde a otro ejemplo de cómo el amor por la familia, se constituye en uno de los pilares de esta obra, que no solo aborda lo propio del género policial, puesto que tanto en ella como en Bill e incluso el asesino y otros personajes, vienen a ser relevantes sus relaciones familiares para definirlos.

* Jerome Robinson: El joven vecino de unos 17 años de Bill, es un simpático y guapo muchacho negro muy inteligente, por cierto, quien le poda el césped al protagonista; proveniente de una familia acomodada, tiene buena relación con su “empleador”, hasta que los eventos los acercan más y terminan por hacerse amigos de verdad.  A través de él y su gente queda patentado el tema del racismo y los prejuicios, a estas alturas del partido aún presente en USA.  Gracias a sus conocimientos computacionales y buena voluntad, se transforma en uno de los dos nuevos compañeros de Bill en sus pesquisas.

* Holly Gibney: Por fin llegamos a mi personaje favorito y por lo que supe también es uno de los predilectos de su creador, ya que no solo vuelve a aparecer en las siguientes entregas de esta trilogía, sino que además en su novela El Visitante y una novela corta que saldrá este año publicada en su próxima colección de novelettes.  Prima de Olivia y Janelle, es cuarentona también, aunque no guapa como la segunda y su relación con ambas nunca fue muy estrecha, hasta que las acciones de Brady la llevan a reunirse con los otros personajes.  Posee serios problemas psiquiátricos, razón por la cual está medicada, por lo que vive con su madre posesiva y que tal como sucede en la novela viene a ser su peor problema.  Conocer a Bill la marca lo suficiente, como para motivarla a comenzar su proceso de emancipación, llegando a convertirse en alguien decisivo para atrapar al sociópata.  El tema de la resiliencia es mayor en ella, puesto que aparece en el libro como alguien insignificante y luego poco a poco comienza a maravillarnos, demostrándonos además que no hay que dejarse llevar por las apariencias.  También entabla una relación estrecha con Jerome, conformándose con ello un trío en verdad encantador.

5. La trilogía en la televisión.

    El atractivo de esta novela y de la trilogía en general, hizo que se interesaran por hacer una serie de televisión basada en ella; que más encima hoy en día y más que nunca, todo lo que salga de la pluma de Stephen King es disputado por los medios, para sacar provecho de ello. Gran éxito entre público y crítica ha ganado este programa, que ya acabó su tercera temporada, cada una adaptando los libros en cuestión.  No hablaré más de ello, pues aún no la veo y pretendo comenzar dentro de poco la primera temporada, así como de una vez el segundo libro de la saga…Así que se vienen mis impresiones al respecto, que Bill Hodges hay para rato.

 


miércoles, 3 de abril de 2019

Nuevas Fronteras. SEGUNDA PARTE


8- A Fisful of Datas (Un Puñado de Datas): Uno de los capítulos más famosos de la temporada y de TNG en general viene a ser este, todo un homenaje a los westerns, si bien con elementos propios de la parodia (así que tiene mucho, mucho humor).
    El dulce Alexander invita a su padre a pasar el tiempo libre dentro una simulación en el holodeck, basada en el Lejano Oeste gringo.  La llamada “ley del revólver” pareciera ser justo lo ideal para que el guerrero que hay en Worf estuviera a gusto, no obstante todo se complica cuando la intervención de Data en los sistemas computacionales, provoca un fallo en los sistemas que elimina el sistema de seguridad y hace que la entretención se vuelva algo más que mera evasión.  Pero el Jefe de Seguridad y su hijo no están solos para lidiar con los bandoleros, puesto que se les ha unido Deanna, gran admiradora de las historias de cowboys y quien más encima se ve muy guapa como “misteriosa pistolera”.
    Como ya se dijo, los momentos graciosos son bastantes  y ellos se sostienen tanto en la impasibilidad de un personaje tan atractivo como Worf, poco dado a bromear, todo gracias al talento de Michael Dorn, que cómico resulta ser cómo este actúa en un escenario tan distinto y a la vez tan parecido a lo que un guerrero klingon está acostumbrado; asimismo, Data/Brent Spinner vuelve a sobresalir, puesto que el guión permite al actor una vez más interpretar más de un papel.
    La puesta en escena es soberbia, propia de este tipo de historias y la música compuesta por Jay Chataway (el mismo compositor que realizó el bello tema de La Luz Interior de la temporada anterior) rememora y homenajea a los clásicos acordes de tales filmes.
    Por otro lado, Picard también tiene sus momentos graciosos y, a su vez, lo podemos ver tocando la flauta que le quedó como único recuerdo material de su experiencia en el citado episodio.  Además, Patrick Stewart vuelve a dirigir para la serie, una vez más a cargo de un capítulo donde Data es uno de los personajes principales.



                                                      Una aventura entre padre e hijo.


9- The Quality of Life (La Calidad de la Vida): Dentro del famoso lema de la serie que nos ha estado tomando nuestro tiempo todos estos meses, se encuentran las siguientes palabras…

“Su continua misión: (…), buscar nuevas formas de vida…”

    Es así que a lo largo de sus ya más de 5 temporadas en emisión, bastante nuevas y desconocidas especies se han encontrado los del Enterprise-D, siempre como una manera de honrar el amor por el conocimiento y la aventura. Pues en este capítulo, que puede ser que no sea tan divertido como otros o no tan espectacular como muchos más, se aborda de una manera bastante filosófica la idea de que la vida inteligente puede llegar de las maneras más increíbles; por lo tanto, detrás de una historia más o menos cerebral, nos encontramos en esta historia con ese tipo de ciencia ficción del que Star Trek también es heredera.
    Todo comienza cuando una muy guapa científica alienígena, llega hasta donde nuestros héroes, para ofrecerle a la Federación unas maquinitas que ha creado y que son capaces de adaptarse a los escenarios más imprevistos, con lo cual su uso implica un éxito total en las misiones donde son ocupados.  A esta dama le toca trabajar junto a Data, a quien admira debido a la maravilla tecnológica única que es esta IA.  Durante la colaboración entre ambos, el androide descubre que estos artefactos han evolucionado, algo así como hace años atrás pasó con los nanites modificados por Wesley Crusher, al principio de la tercera temporada.
     Por otro lado, interesante resulta ser que acá nos acordamos del mismo dilema en que estuvo Data, años atrás, durante el juicio que se le hizo para demostrar su derecho a considerarse un ser vivo pensante (en el hermoso capítulo La Medida de un Hombre de la segunda temporada).  A raíz de lo anterior, en esta ocasión le toca defender a estas otras IAS, en un muy interesante giro argumental.
     A todo esto, el clímax de la historia nos depara una sorpresiva cuota de emotividad y heroísmo.  


                                         Interesante debate sobre el significado de la vida.


10- Chain of Command, Part I (Cadena de Comando, Parte I): Estamos hablando de uno de los capítulos considerados entre lo mejorcito de TNG, que en todo caso se trata de una historia dividida en dos partes y ello le permite desarrollar su historia a niveles propios de una muy buena película del género.  Una tremenda historia, grandes actores invitados y dramatizaciones que hacen que uno llegue a pensar, que lo que aquí se ve ha superado todas las expectativas.
     Ha llegado a oído de la Federación de que los cardasianos, en contra de los acuerdos entre pueblos, han creado una nueva arma mutagénica, así que mandan a un pequeño equipo a investigar y si es necesario evitar que los responsables hagan uso de ella.  La misión está liderada por el buen capitán, Worf y la doctora Crusher, cada uno de ellos enviados por ser expertos en las áreas necesarias para que la misión sea un éxito. Paralelo a esto, llega al Enterprise otro capitán para tomar el mando de la nave de forma temporal, puesto que el oficial es la persona idónea para tratar con los cardasianos en este tipo de escenario.  
     Entre los aspectos a destacar de tan tremendo episodio, se encuentra el hecho de que por primera vez vemos a Beberly actuando en un plano más marcial, como heroína de acción; asimismo, impactante viene a ser que Picard sea sacado de su trabajo habitual y resienta la pérdida del control de su Enterprise, más encima a manos de un hombre tan distinto a él.  Por otro lado, su reemplazo hace que el cambio de mando se haga sentir entre la tripulación, lo que provoca interesantes roces y situaciones con los personajes ya conocidos.  En un plano menos relevante, aunque no por ello sin cierta trascendencia para la cronología de la serie, a partir de esta pieza Deanna comienza a usar uniforme militar (que mal no se ve, en todo caso), lo que tiene su explicación dentro de la trama.
     De los dos grandes artistas que intervienen en esta joyita, cabe destacar en la primera parte al veterano Rony Cox, quien interpreta al capitán Edward Jellico, un hombre que sobresale desde su aparición y que está lleno de sorpresas; el contraste con Jean-Luc hace que amemos más que nunca al francés, si bien queda claro que en situaciones difíciles como esta, se requiere olvidarse de algunas cosas (como del compañerismo) para sortear los conflictos.
    El nombre de esta historia hace mención a cómo funciona el ejército, algo que de seguro solo quienes han estado entre sus filas pueden entender y que gracias a Star Trek hemos podido conocer (en parte).


                                   Tráiler de la edición en Blu-ray de Cadena de Comando.


11- Chain of Command, Part II (Cadena de Comando, Parte II): Tal como pudimos apreciar al final de la primera parte, Picard fue atrapado por el enemigo y ello da pie a algunas de las escenas más impactantes (o devastadoras) del programa. Y es que nuestro capitán es nada menos que sometido a tortura por parte de los cardasianos, quienes desean sacarle información preciosa de los secretos militares de la Federación.
    Paralelo a lo anterior, siguen las conversaciones a bordo del Enterprise con los “amables vecinos”, para tratar de llegar a un acuerdo civilizado y evitar otra guerra más entre sus partes; no obstante, cabe recordar que los cardasianos (o al menos su ejército y gobierno) no son muy de fiar, así que de ellos se puede esperar cualquier cosa.
     Por otro lado, el capitán Jellico envía una misión secreta para lograr recuperar a Picard y para ello debe dejar de lado sus rencillas personales con Riker, el único que puede ayudarlo a llevar parte esencial de su plan (el último diálogo entre estos resulta estar muy bien llevado a cabo, con tremendos parlamentos entre ambos personajes y trabajos actorales soberbios, de parte de Cox y Frakes respectivamente).
     Volviendo a Picard en manos de los cardasianos, su duelo personal con el Gul (título militar de esta especie) es, sin dudas, un momento de antología no solo para la serie, sino que para toda la franquicia y, también, para la televisión.  Es, de seguro, la primera vez en que en un show de supuesto carácter familiar, vemos un desnudo masculino parcial y, además, se aborda con tanta crudeza el duro tema de la tortura (llama la atención que el maduro Patrick Stwart esté lejos en mejor forma que el resto de los actores masculinos, siendo que al “guaperas” Frakes nunca más lo mostraron a torso desnudo...a quien ahora hasta papada se le ve).  El dueto entre los shakespereanos Picard y Gul Madred es formidable, que estamos frente a la confrontación entre dos voluntades muy fuertes y visiones de mundo tan disímiles.  El capitán del Enterprise se muestra más que nunca en su faceta heroica, como hombre admirable y de fuertes convicciones; mientras que el cardasiano aparece como un villano intenso y, pese a ello, con cierta humanidad que lo delinea como un personaje a respetar.  No se puede negar que tras la igualmente inolvidable dramatización de La Luz Interior, al final de la temporada anterior, esta actuación de Stewart en un plano histriónico por completo diferente, lo exhibe ante nuestros ojos como un actor de primera.
    Cabe mencionar que el actor detrás del torturador de Jean-Luc, viene a ser David Warner (por completo irreconocible bajo su estupenda caracterización), ya antes había trabajado para Star Trek, primero en Star Trek V: The Final Frontier y, con posterioridad, en Star Trek VI: The Undicovered Country, siendo que en esta última ocasión su papel fue lejos mucho más emblemático.  En todo caso su labor en este capítulo doble, puede ser considerado como un rol aún mucho más destacado que los dos casos anteriores.
     Por cierto, interesantes datos sobre la historia de Cardasia se revelan en esta segunda parte, relevantes para el trabajo que se hará más adelante en DS9 con dicho pueblo.


                                 Una de las tantas intensas escenas de esta tremenda historia.

12- Ship in a Bottle (Una Nave en una Botella): Continuación directa del clásico episodio de la segunda temporada Elemental, Querido Data y en el cual una versión holográfica del rival literario de Sherlock Holmes, el profesor Moriarty, cobra vida autoconsciente y amenaza al Enterprise.
    En esta ocasión el personaje reaparece en el holodeck, tras llevar años “guardado” en la memoria de la computadora central de la nave.  Moriarty exige que se le respete su derecho a vivir en el mundo real, que gracias a su tremenda inteligencia ha logrado tomar, otra vez, el control del Enterprise; le queda a los encargados de ingeniería investigar la manera de cómo darle en el gusto al villano, quien pese a todo nos llega a agradar por su trato caballeroso con los demás, antes de que ocurra el desastre. 
    Por otro lado, Moriarty le ha dado vida a otro holograma, una bella mujer de la que está enamorado y la cual le corresponde, así que también pide se le otorgue a esta sus mismos privilegios.
     Asimismo, es la segunda aparición en la temporada el teniente Reginald Barclay, quien si bien no es el protagonista de esta historia, al menos participa lejos en un mejor capítulo que el irregular El Reino del Miedo.
     El final inesperado de este episodio es una alusión indirecta a clásicos literarios como El Gran Teatro del Mundo de Calderón de la Barca, donde se sugiere que cada uno de nosotros tiene un papel dentro de la existencia, que debe cumplir y que el ancho mundo es el escenario donde transcurre la mayor de las historias: la vida.  Por otro lado, se nos presenta la idea de que la realidad puede ser un sueño o una invención, que podemos vivir engañados, tal cual otra obra cumbre del teatro español, La Vida es Sueño del mismo autor mencionado.  El discurso de Picard tras todo esto viene a ser una muy simpática alusión al mismo carácter de ficción de la serie.
    No se puede dejar de mencionar que este capítulo es otra de las destacables perlas de la temporada, que su producción y puesta en escena sigue llevando a cuotas elevadas de creatividad el programa y que ya, hace rato, se ha transformado en todo un referente para la ciencia ficción, como para otros productos de la pantalla chica.


     Tráiler hecho por fans que reúne las dos aventuras con Moriarty en el Enterprise.


13- Aquiel: Luego de una seguidilla de capítulos memorables, viene este otro que podría considerarse como lo más paupérrimo de la temporada y, más encima, entre los menos acertados de todo TNG.  Sin embargo, para ser justos, igual posee sus puntos positivos que resaltar.
     El Enterprise llega a una estación espacial de la Federación, donde se ha cometido supuestamente un asesinato.  Le toca a Geordy revisar el diario videográfico de una de las oficiales, para ver si logran saber la verdad de lo sucedido, quien supuestamente está muerta; sin embargo, luego la mujer es traída hasta la presencia de los investigadores, gracias a la colaboración de unos klingons que tienen cerca su propia base.  Muchas sospechas hay entre medio y, de paso, nace un romance pese a todo.
     La Forge no había tenido un capítulo como protagonista desde el hermoso Reliquias en esta temporada, si bien cabe recordar que aquella vez estuvo al lado de un ícono como lo es Scotty de TOS, así que se escribió esta historia para él y que, la verdad, les salió a sus escritores bastante forzada (y eso que detrás de ella está uno de los genios de la franquicia: Branon Braga).  Acá se le otorgó, por fin, al personaje su primera verdadera aventura amorosa en pantalla (y si no me equivoco, la única, quedando por debajo de las aún más experimentadas Troi y Crusher), donde vemos que, casi de forma racista, la actriz a cargo de su conquista es afroamericana al igual que el propio LeVar Burton. Se incluyen encamada y beso amoroso por única vez en la historia del personaje.
     Podemos hallar una trama cercana al policial en la trama, donde hay una especie de homenaje a esa tremenda película de terror y de ciencia ficción que es El Enigma de Otro Mundo (The Thing del maestro del horror John Carpenter)…Aunque se puede afirmar que lejos como tributo trekker a dicho filme, mucho mejor el que podemos ver en el El Adversario de final de la tercera temporada de DS9.
     Por cierto, habría sido genial que considerando que varios efectos especiales de capítulos anteriores, fueron mejorados en esta edición remasterizada en blu-ray (tal como la medusa gigante del piloto y la Entidad Cristalina que apareció en dos ocasiones), hubiesen hecho algo parecido en este episodio…Pues bastante malito viene a ser el que acá aparece hacia el clímax.

La (única) conquista amorosa de Geordi. 

14- The Face of the Enemy (El Rostro del Enemigo): En esta ocasión estamos frente al mejor episodio de Deanna Troi, lo que además se debe en parte a la actuación de su actriz a cargo, la bella Marina Sirtis y a quien llegamos a tener el gusto en esta ocasión de verla en un registro dramático como nunca antes…
     La consejera despierta y se da cuenta de que algo raro ha pasado con ella: su fisonomía ha cambiado y ahora es en la práctica una romulana... ¿A qué se debe todo esto? Pues ha sido raptada e intervenida estéticamente para hacerla pasar por un miembro del Tal Shiar, la aterradora Agencia de Inteligencia romulana (es la primera vez que aparece en Star Trek esta organización, temida incluso por su propio pueblo, la que luego sería desarrollada bastante en sucesivas series de la franquicia). Resulta que el movimiento de resistencia romulana, que desea reunificar a su gente con los vulcanos, liderados por Spock (a los que conocimos en el célebre episodio de dos partes de la temporada anterior, en homenaje a los 25 años de la creación de Gene Rodenberry), la necesita como espía para que los ayude en una peligrosa misión.  La Troi se da cuenta que es verdad y accede a ayudar a los disidentes, si bien las acciones maquiavélicas de su enlace con el movimiento la complican bastante, por no mencionar lo difícil que es cumplir con su engaño en medio de romulanos leales al gobierno.
     El enfrentamiento entre la federacionista y la comandante a cargo de la nave es formidable, lejos unos de los mejores duetos entre adversarios de todo TNG (y de seguro del resto de Star Trek). Por otro lado, si nos desprejuiciamos, nos damos cuenta de que la comandante a la que se debe enfrentar Deanna no es una persona desalmada, lo que nos humaniza aún más a los romulanos: he ahí el nombre de este capítulo, conocer desde adentro al otro y más si se trata de alguien de quien tendemos a desconfiar. Es así que, por otro lado, esta historia nos permite saber de cómo funciona una nave romulana, que recordemos TNG ya antes nos había revelado la vida dentro de una klingon, por lo que ahora la deuda por fin queda saldada (en cambio solo muchos años después, gracias a Enterprise, sabremos cómo es todo esto con los vulcanos).
    Por cierto, esta idea de que una dama de la serie despierte de un momento a otro convertida en otra persona, en el “enemigo” más encima, con posterioridad fue reutilizada en DS9 durante su tercera temporada con La Segunda Piel (otro gran capítulo).

Un gran momento en El Rostro del Enemigo.
15- Tapestry (Tapiz): Por mucho que me guste el episodio anterior, debo ser sincero y afirmar que este otro se encuentra en muchas listas de especialistas y fanáticos, entre los verdaderos mejores de todo TNG.  Veamos por qué razones es así.
    Tras una misión, nuestro querido capitán yace herido de muerte, pues le ha llegado una especie de rayo en el pecho y que ha provocado que su corazón artificial se sobrecargue, provocándole la muerte.  Picard despierta en medio de una especie de limbo y donde se encuentra nada menos que con un ser superior… ¡Que resulta ser nada menos que Q! Tras una charla más que interesante entre los dos, en la que Jean-Luc se niega a creer que su “odioso” conocido sea Dios y tenga poder sobre él, Q le da la oportunidad de retroceder en el tiempo y evitar que se produzca el accidente que lo llevó a tener ese órgano artificial, que posteriormente le provocó la muerte.  De este modo, la historia nos lleva a una época en la vida del capitán que no conocíamos, cuando era otra persona.
    Este maravilloso capítulo aborda varios temas, la verdad: Por un lado tenemos el de la madurez, como un proceso que solo se logra con el paso del tiempo, luego de equivocarse y tropezar, que nadie nace sabio; luego tenemos la noción del libre albedrío, referido a la libertad que tenemos para llevar a cabo nuestra vida como más nos plazca y nos haga felices, si bien a veces los caminos que tomamos para ello no sean los más correctos; en sintonía con lo anterior, nos encontramos con el tema de las consecuencias de las decisiones que tomamos y los actos que llevamos a cabo para concretarlo; no podía faltar la noción de las nuevas oportunidades para resarcir nuestros errores, lo que implica convertirse en mejores personas…Todo lo anterior, tiene que ver, sin dudas, con la búsqueda de la felicidad y la idea de plenitud que en cada persona puede diferir a la de otras.
    Esta fue la primera vez en la que aparecieron los violentos nausicanos, raza salvaje que recuerda bastante a nuestros amados klingons. Y como anécdota, les contaré que la única vez en que se exhibió este capítulo en la televisión abierta chilena, a finales de los noventa y durante las vacaciones de verano un mes de febrero, que entonces lo daban cerca del mediodía, censuraron una escena por considerarla demasiado “subida de tono” (no les diré cuál, para no pecar de hacer tanto spoiler).


                                           Una escena de este indiscutido gran episodio.


 16- Birthright, Part I (Derecho de Nacimiento, Parte I): El Enterprise es enviado nada menos que a Deep Space Nine, de modo que este viene a ser el primer cross-over entre TNG y DS9 (aunque no hay mayor incidencia para la cronología del segundo programa, por mucho que acá aparezca como invitado el doctor Julian Bashir).  Es así que estando en sus inmediaciones, en un periodo de descanso, un extraño alienígena se acerca a Worf y le dice que tiene información valiosa para venderle: el paradero de su padre, que en realidad no murió durante el tristemente célebre desastre de Khitomer, donde los romulanos atacaron de manera cobarde a los klingons.  Tras mucho meditarlo, el Jefe de Seguridad de la nave insignia de la Federación accede a ir al lugar donde podría encontrar vivo a su progenitor y de ese modo en dicho lugar se encuentra con otra sorpresa.
    Por otro lado, a Data le llega producto de un accidente un rayo que lo deja en un estado parecido a la inconciencia, teniendo su primer sueño.  El androide lleno de una curiosidad que lo acerca cada vez a la humanidad, está decidido a descubrir la razón de sus visiones y es así cómo se le revela la verdad de todo esto.  
    Tiempo llevábamos ya sin que se abordara la gran saga klingon en el programa, donde Worf tiene un papel importante. Al respecto, esta historia aborda tan gran arco argumental desde otro punto de vista, que luego en su conclusión tomará muy interesantes direcciones.
     Esta es la primera vez en la que el veterano actor James Cromwell trabaja para la franquicia, con posterioridad artista muy ligado a ella y quien tuvo su mayor rol para ella en la memorable película First Contact.


                                                               El "sueño" de Data.

17- Birthright, Part II (Derecho de Nacimiento, Parte II): Worf se ha encontrado al final de su destino, con una imposible comunidad compuesta por romulanos y klingons; ellos son lo que queda del aciago desastre de Kithomer y, de ese modo, el guerrero se entera de la historia detrás de tal sociedad.
    En contra de su voluntad, Worf debe quedarse para siempre en ese lugar; pero este es voluntarioso y ve con horror cómo los suyos han dejado de lado su patrimonio cultural, que más encima a los jóvenes se le has negado el conocimiento de su recia estirpe. Es así que nuestro héroe comienza una verdadera revolución ideológica en dicho lugar.
     Por otro lado, el protagonista absoluto de este capítulo conoce a una joven lugareña, con la que tiene un romance.
     Esta historia nos lleva a apreciar más que nunca a esa orgullosa cultura ficticia que son los klingons, a la que poco a poco han ido enriqueciendo con tantas tradiciones y capítulos memorables (falta un buen resto de tiempo, para que nos den la imagen iconoclasta de los hijos de Kahless en Discovery); por otro lado, la otra de las tres grandes razas trekkers, los romulanos, es vuelta a ver de una manera más humanizada, que la de los rastreros villanos de siempre.
     Por mucho que esté entre mis favoritos de todo Star Trek Worf, no puedo dejar de ver su intromisión en la pacífica comunidad klingon-romulana, como la típica invasión de una tercera cultura (léase imperio: como los mismos gringos), que ostenta el poder superior y tener la verdad, mancillando con su intervención los cimientos de los pueblos en los que se interpone (esta idea mía, claro, dejando de lado, el acto de "devolverle" a los jóvenes klingons sus raíces; de modo que podemos tener una doble lectura de la presencia de Worf: una positiva o negativa,  según cómo se le mire).


                                                               ¡Grandes klingons!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...