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domingo, 15 de febrero de 2026

Belleza pura


1. Inicios y repasos
 
   Estuve cerca de dos meses leyendo una colección de cómics, que está entre lo más sublime que me ha tocado disfrutar a lo largo de mi medio siglo de vida: Les estoy hablando de Sandman, la obra maestra del noveno arte de Neil Gaiman, aquella que lo hizo conocido y le concedió un montón de premios.  Y es que el año pasado una de las mejores inversiones que hice en materia de ñoñería, fue comprarme en 3 tomos y edición de lujo en tapa dura todo lo que escribió el autor para Morfeo y los suyos. Cerca de tres mil páginas, dibujadas por numerosos artistas visuales de gran talento (salvo un par, cuyas viñetas francamente las encontré horribles y no sé cómo consiguieron trabajar en una historieta tan importante).
   Debería escribir sobre esta obra, dedicarle tiempo a cada una de sus miniseries, historias autoconclusivas y arcos argumentales, pero ya no lo hice y la tarea sería muy extensa; debí realizarlo a medida que iba avanzando en las historias, como lo hago con las colecciones de cuentos y algunas series con entregas autoconclusivas.  Como ya no fue, al menos tengo esta otra oportunidad para saldar parte de mi deuda con dicha obra.
   En 2025, por fin, se estrenó la segunda temporada de The Sandman, la adaptación de imagen real que produjo Netflix sobre las mentadas novelas gráficas.  Pasó cerca de tres años para que recién se pudiese ver tal continuación y ello fue, más encima, anunciándose como la Temporada Final (de 12 episodios, más encima, el último una especie de "agregado").   Para cuando fue posible ver estos esperados capítulos (que la temporada anterior dejó la vara muy alta), el autor de las novelas gráficas, Neil Gaiman, ya había caído en desgracia al ser acusado por varias mujeres de abuso sexual.  Pese a que no había pruebas y el escritor se defendió bastante bien - todavía en investigaciones su caso- Netflix y otras empresas le quitaron su apoyo y de ese modo cerraron varios de los proyectos que tenían con él, olvidando la máxima de que se es inocente hasta que se demuestre lo contrario (algo que se supone los gringos tienen muy claro).  Debido a lo anterior, se desaprovechó un montón de material original para adaptar (y en especial las historias cortas, joyitas de tremenda calidad), así como se obvió su nombre durante la promoción de esta continuación (una tremenda falta de respeto ¿No?).

 
2. Continuación
 
    A medida que iba avanzando en los cómics y ya cuando llegué a lo abordado en la segunda temporada de Netflix, me propuse de una vez vérmela; aunque me repetí antes la primera temporada, para evaluar mejor lo que habían hecho con las historias que en ella se consideraron.  Mejoró mi apreciación de lo hecho por los "traicioneros" (ojo: Los productores, que no los artistas involucrados en tan bella serie), aunque sí me quedó claro más que nunca que Netflix es tanto o más woke que Disney o BBC en la actualidad.  Respecto a lo anterior, siendo yo mismo parte de una minoría como gay que soy, puedo tolerar hasta cierto punto la inclusión forzada (pues una cosa es mostrar la diversidad de forma espontánea, otra volver a un personaje famoso, real o ficticio, parte de una minoría cuando originalmente no lo es); no obstante, lo que sí me molesta es el revisionismo histórico y las ideas que atentan contra el sano juicio (como  los absurdos dichos por la escritora argentina de terror Mariana Henríquez, quien afirmó que una villana no puede ser una anciana, tal como sucede en Weapons, o que no se puede asesinar a homosexuales, tal como pasa en Halloween Kills).  Es así que en The Sandman (en el cómic es solo Sandman, sin el artículo) hay gente de color cuando no corresponde (como millonarios negros y de poder en el mundo occidental de principios del siglo XX) y volvieron de tez oscura a todos los que pudieron (como a Muerte y a Lucien, quienes, en todo caso, salieron estupendos en su caracterización).  Y en cuanto a los personajes LGTB que aparecen en pantalla, en efecto son los mismos de las historietas, que estos abundan en una pieza como Sandman y ello se muestra de lo más "normal" como corresponde en una obra actual (claro que este título comenzó a escribirse en los ochenta, de modo que su creador fue bastante visionario, cuando incorporó con tanta credibilidad todos esos personajes).
 
3.  La temporada paso a paso
 
    La segunda temporada comenzó a lo grande, contando una de los arcos argumentales más celebrados de Sandman: Estación de Nieblas.  Su trama nos muestra a Morfeo viajando de nuevo al Infierno para saldar una deuda de milenios.  Gaiman nos engañó y justo cuando creíamos que el argumento iba para un lado, resulta que nos sorprende haciendo que todo vaya a otro y de la mejor manera.    Respecto a esta secuencia de episodios, por fin conocemos al resto de los Eternos: Destino fue una decepción, que acá es, según el woke Netflix, negro; pero eso es un pelo de la cola, considerando la pésima actuación del actor a cargo de tal rol (carece de la sublimidad del hermano mayor de Morfeo).  No obstante, me gustó mucho Delirio, claro que para hacerla más "pasable" la embellecieron, tal como sucedió con Desesperación, a quien le quitaron su aspecto repulsivo.  En cuanto a Deseo, lo/la amo y mis mayores respetos para el artista no-binario que lo interpreta (tuvo el gusto de conocer a Mason Alexander en el live action de Cowboy Bebop y desde entonces me sorprende gratamente su talento). Y en cuanto a Muerte, esa morenaza es dueña de mi corazón.
   Siguiendo con Estación de Nieblas, reencontrarme con Gwendoline Christine como Lucifer fue un tremendo gozo.  Y es que cada vez que salía en pantalla, se robaba la pantalla, al punto de opacar a su colega, Tom Sturridge, cuando salían juntos.
   Cabe mencionar que al final de esta pieza, se agregó la versión de El Sueño de una Noche de Verano, el gran homenaje de Gaiman a Shakespeare y que fue la primera historieta en ganar un certamen literario (el prestigioso Premio Mundial de Fantasía).  La verdad es que esperaba con muchas ansias esta traslación a la pantalla, y, para serles sincero, las expectativas no fueron por completo satisfechas (pues el cómic está lleno de criaturas increíbles, lo que acá se abarató bastante con unos cuantos elfos, carentes de lo extraordinario de los seres de la historieta); además, ver a un rey Oberón negro me pareció patético, personaje que, más encima, fue desperdiciado en esta adaptación.
   En cuanto al resto de cómo dramatizaron esta saga, en verdad le hace honor al cómic y cada uno de los dioses y criaturas sobrenaturales que visitaron al protagonista en su reino, estuvieron a la altura (hubo unos cuantos efectos de CGI que me parecieron poco logrados, sin embargo, se los perdono a la luz de las numerosas virtudes de esta adaptación).  Otra cosa, antes de que se me olvide, se agrega una tontera woke más a la lista, cuando aparecen dos ángeles (a quienes, más encima, les quitaron su protagonismo) y ambos resultan ser negros (en cambio, mucho antes, en los sesenta, el gran Rod Serling en Galería Nocturna nos presentó de forma muy convincente a un ángel de color y eso fue osado, que en ese tiempo apenas se les daba espacio a los actores afroamericanos, en papeles que no fueran estereotipos, y todo ello cuando no existía esta fiebre de la inclusión forzada).



   Luego de la anterior historia, le tocó el momento a Vidas Breves, oportunidad en la cual por fin conocernos en pantalla a Destrucción y el actor que hizo de él logró encarnarlo muy bien (además de ser bellísimo y muy varonil, tal cual el de los cómics).  La trama acerca de la búsqueda del "Hijo Pródigo", quien hace siglos había abandonado su tarea y a su familia, por parte de Delirio y Sueño, mantuvo el nivel del show. Entremedio se adaptaron otras dos de las novelas gráficas autoconclusivas más alabadas y queridas de la colección: La Canción de Orfeo (sobre el trágico destino del único hijo de Sueño) y Thermidor (acerca de la misión que le da Morfeo a Lady Johanna Constantine en plena Revolución Francesa).  De estos injertos, la última fue la que más me agradó, que el otro no decae, pero no me gustó que le quitaran uno de sus elementos más crueles.  Me olvidaba: Para este arco ocuparon a un precioso personaje transgénero de Juego a ser Tú, una tremenda saga que, lamentablemente, no adaptaron para esta serie.
   Con posterioridad le toca a Las Benévolas ser adaptado con maestría.  Les estoy hablando de las tres mujeres que conocimos al principio de la serie, unas especies de oráculos que aparecen en varios momentos del cómic y en su adaptación, quienes en este arco argumental salen en su aspecto más terrorífico.  Es así que luego de varios eventos que presenciamos a partir de la primera temporada, estas féminas van detrás de Sueño para castigarlo... Y les estoy hablando de una fuerza superior a la de los dioses, los Eternos y otras entidades cósmicas de ese universo ficcional. 
    Entre medio, de manera muy ingeniosa, incorporaron un par de pasajes sacados de Overtura, la precuela que Gaiman escribió mucho tiempo después del cierre de la colección regular (de ese modo fue un gusto reencontrarme con Rufus Sewell, un querido actor al que no veía desde El Hombre en el Castillo).  Por cierto, nuevamente volvieron a otro personaje negro, aunque, tan vez, para justificar cambios estéticos ya apreciados en ocasiones mencionadas.
    Asimismo, rescataron al personaje de Johanna Constantine, para darnos en el gusto a un montón de espectadores (en especial a los que amamos a su actriz, Jenna Coleman, desde que la conocimos por su adorable papel como la Chica Imposible/Clara Oswald en Doctor Who).  También, debo decir, que me agrado bastante la relación que le dieron a esta con el Corintio II.
     En cuanto al impactante final de esta historia para el cierre definitivo de todo, en verdad fue sublime y desde ya el programa inicia un camino, al cual no podemos dejar de transitar; la delicadeza con la que fue ejecutado todo esto y lo que vendrá a continuación, es una verdadera oda a Sandman, uno de los cómics para más bellos que se hayan escrito jamás.
   Solo después de tantos sucesos extraordinarios, somos testigos de El Velatorio.  Se debe acabar la historia de Morfeo y ello es llevado a cabo con una tremenda carga de emotividad e interviniendo la mayoría de los personajes, a los que conocimos desde el principio.  Para quienes recién han tenido su encuentro con este final, todo está lleno de sorpresas y no resulta difícil sacar uno que otro lagrimón.  Agregado a todo esto, tal como ya pasó antes en esta temporada, se consideraron elementos de otras novelas gráficas del personaje, como sucede con la despedida de Hob, el amigo humano de Morfeo (Domingo de Luto) y el último encuentro de Shakespeare con su mecenas (La Tempestad).
    Por cierto, una vez que haya terminado este capítulo, esperen al final de los créditos, pues viene una larga y significativa escena, que le da bastante sentido a lo que hemos presenciado. En suma, un desenlace bello, poético y conmovedor.
    Como nada es perfecto, el wokismo otra vez se hizo presente (como dice el dicho: El Diablo está en los detalles) al hacer que las dos guerreras escolta/protectoras de la reina Titania del reino de las hadas, duendes y similares sean negras; a estas dos últimas las muestran en primer plano, como los ángeles nombrados de Estación de Nieblas, una evidente declaración de principios woke ¿No?
 
4. Final
 
    Pero The Sandman tuvo algo así como un epílogo, un especial dedicado a uno de sus personajes más queridos y es que les estoy hablando de la hermana mayor de Sueño.  Es así que veremos para deleite nuestro la adaptación de Muerte: El alto costo de la vida, la primera miniserie dedicada a esta Eterna.  Con mucho respeto y amor hacia la novela gráfica y aprovechando el talento de la actriz que hacía de Muerte, haciéndonos olvidar por completo de su cambio de color, se nos cuenta lo que sucede cuando Muerte pasa un día como mortal (lo que hace una vez cada cien años para conocer bien a los humanos).  Es así que conoce a un hombre con deseos de suicidarse y con él pasa el resto de sus horas durante ese día y su noche.  Bien podría ser este el capítulo más hermoso de toda la serie, en el cual no suceden hechos de gran magnitud como en el resto de la serie.  No obstante, su tono reflexivo e intimista nos llega al corazón, mostrándonos no solo la calidez de esta Muerte tan cercana a nosotros, sino una serie de facetas propias de nuestra naturaleza, que son importantes tener presentes para comprendernos mejor.  Una bella reflexión para quedarse dentro de cada uno, tras acabar este viaje juntos y vn el cual esa adorable loca de Hettie tiene un rol muy especial que cumplir.   ¿Y hay elementos woke? En efecto otra pareja negra, pero les perdono esto y el resto, solo porque el conjunto y el resultado de The Sandman ha superado muchas de las expectativas que tenía.
   Por cierto: Cuando me enteré de que habían cambiado la edad del coprotagonista de esta pieza, de ser un adolescente amargado a un adulto desilusionado, me decepcioné harto.   Pero les salió tan bien el arreglo, que se entendía debido a lo complicado desde el punto de vista moral, que ya no eché de menos esa versión.
   Tras esta revisión, solo queda mirar atrás y dar gracias por tanto que nos dieron sus artistas, a ver si en un futuro cercano volvemos a ver a Morfeo y a compañía en pantalla.
   Para terminar: Magnífico lo que hicieron, aparte de todo lo mencionado, con secundarios recurrentes como el cuervo Mathew (que Gaiman aún nos debe contarnos con lujo de detalles su origen), Mervyn Cabeza de Calabaza (solo hace poco me enteré de que su voz en inglés la puso el gran Mark Hamill) y Gilbert/El Campo del Violín (uf, otro tremendo de la actuación a su cargo, el gran Stephen Fry y que, en verdad, aquí aparece excelentemente caracterizado como el gran homenaje a Chesterton que es).  Cada vez que aparecía cada uno de estos tres, como me pasaba con mi igualmente querido Lucien, disfrutaba mucho.   Y tampoco puedo dejar de lado a Caín y Abel, esos hermanos bíblicos, a los que Neil sacó casi del olvido de los viejos cómics de terror de DC, otorgándoles una nueva vida maravillosa en sus historias y que en la versión de Netflix nos hicieron gozar mucho junto al resto de su equipo del Ensueño, todos al servicio del gran Morfeo.


martes, 7 de enero de 2025

Reconocimientos y despedidas varias (II)

 


     Acá sigo con mi revisión bastante personal e íntima de la séptima temporada de Doctor Who, que me ha satisfecho más de lo que esperaba.  Como me ha tocado harto que decir al respecto, he decidido dividir en tres partes mi favorable y feliz crítica al respecto. Cabe mencionar que esta segunda parte y final de la temporada, tiene a Clara Oswald como companion del Doctor, luego de que este se vio obligado a prescindir de sus queridos amigos los Pond (¿Volveremos a encontrarnos con ellos? Lo ignoro, pero bien me gustaría). A ver a quién le interesa lo que digo.
 
8. Las campanas de Saint John: Un buen tiempo ha pasado para el Doctor, quien ahora está "retirado" viviendo como... ¡Monje! Una especie de alarma lo hace salir de su autoexilio, llevándolo a su tercer y definitivo encuentro con Clara Oswald, ahora en el "presente".  Esta versión de la llamada "Chica Imposible" no lo conoce, así que para ella este hombre es un total desconocido; no obstante, como era de esperar, luego se volverá su amigo, con quien pasará un montón de aventuras e incluso con su siguiente encarnación.
    Lo que ha provocado que las campanas suenen y se puedan reunir, por fin, el Doctor y Clara, corresponde a la amenaza de una corporación que engaña a la gente a través de internet, controlándolas y raptándolas de manera muy particular.  Cerca del final del episodio, conoceremos al villano que ya había salido antes y que tendrá que ver con el espectacular fin de temporada.
    Por cierto, la jefa a cargo de atrapar a las víctimas está excelentemente personificada y los robots que usa son aterradores (en ambos casos nos darán grandes escenas).
      Destacable viene a ser cómo aprovecharon el uso de la tecnologia actual, internet y redes sociales, para contarnos una historia que algo de crítica social tiene.  La gente esclavizada a sus maquinitas, que supuestamente están para aligerarnos la carga, pero que crean dependencia; mientras que las comunidades virtuales influyen más de la cuenta en nosotros, modificando a niveles absurdos sus pensamientos y acciones.
 
9. Los Anillos de Akhaten: Primer viaje a otro planeta del Doctor y Clara, en el cual conocerán a una niña que debe participar de un raro rito, el cual no sale bien y eso hace peligrar no solo la vida de la chica; así que nuestros héroes deben intervenir.
    Con un magnífico comienzo que ayuda a definir mejor a Clara (¡Me encanta cómo logran hacer tan entrañables a l@s companion, tan distint@s entre sí), unos escenarios maravillosos que muestran una sociedad alienígena de una gran diversidad y una tremenda banda sonora (su canción está entre lo más sublime de las composiciones de la serie), este es uno de los episodios más bellos en lo que va de la temporada.


             El emotivo clímax de Los Anillos de Akhaten (claro que editado y en español)
 
10. Guerra Fría: Clara y el Doctor llegan por accidente a un submarino ruso a principios de los ochenta.  El vehículo es capitaneado por un recio hombre de honor, nada menos que por Liam Cunningham (el recordado Davos Seaworth de Juego de Tronos), quien aparte de sus hombres que lo acompañan, tiene a su lado a un muy simpático científico, admirador del rock occidental (a cargo de David Warner, secundario de prestigio en un montón de películas y series).  Los soviéticos han encontrado un fósil en el hielo y lo llevan consigo; no obstante, todo se vuelve un caos, cuando la criatura se descongela y resulta ser un ente inteligente muy poderoso, que no solo hará peligrar la vida de la gente adentro, sino que el equilibrio precario de esta Guerra Fría (y es que el nombre del capítulo tiene por lo menos dos sentidos).
    Hay varios momentos geniales en esta gran entrega, en especial en lo que se refiere a la persecución (las monstruosas garras del "monstruo", agarrando a sus víctimas nos dan escenas de antología).  Asimismo, valioso viene a ser cómo el guión reutiliza a una raza que no salía desde la década de los setenta, actualizándola con inteligencia (precioso diseño para la armadura del antagonista).
    Teniendo en cuenta el contexto en el que se desarrolla la trama, la nacionalidad de los militares y del "profesor" que va con estos, así como el origen del ser que aquí aparece, el argumento nos invita a abrazar ideales de fraternidad y confianza en los otros.
    Por último, Clara no puede ser más simpática.
 
11. Oculto: Volvemos al "pasado inmediato", aunque esta vez a 1974.  Clara y el Doctor llegan a una vieja mansión en la que una pareja de investigadores, un científico y una mujer con ciertas habilidades especiales, investigan al fantasma femenino del lugar y que lleva siglos apareciéndose allí. Esta vez nuestra pareja de héroes no está por accidente en el escenario, puesto que como era de suponer (si uno ha visto antes Doctor Who, claro) la naturaleza del espectro no es sobrenatural.
    En nombre del episodio tiene más de un sentido, puesto que además de responder a la actividad realizada por los dos parapsicólogos, hace referencia al pasado secreto del hombre, al Doctor (que para Clara aún es un misterio) y a la nueva companion también, quien desde su debut en la temporada sabemos que es alguien especial (aunque no por qué razón).
    Esta historia, su atmósfera, ambientación y la pareja protagonista me recuerdan a la película de terror El Conjuro (2013, justo el año de la segunda parte de esta séptima temporada), con sus históricos protagonistas cazafantasmas y demonólogos, el matrimonio de los Warren ¿Estará inspirada en ellos, acaso?
    A lo anterior, debemos sumarle la presencia de un aterrador monstruo que también los acecha.
    Por último, muy bello el origen del fantasma.
 
12. Viaje al Centro de la Tardis:  El Doctor y su actual compañera son atrapados por una nave dirigida por dos hermanos; esto provoca en la Tardis serios problemas y por ello Clara queda atrapada en su interior (mucho más grande de lo que pensábamos); así que nuestro Señor del Tiempo debe conseguir que los responsables de su nueva cuita lo ayuden a rescatar a su amiga.
    Otro interesante episodio acerca de los secretos y lo desconocido, lo que nos avergüenza y no queremos se revele; por lo tanto, se detiene en los misterios del Doctor que hace rato no desea sacar a la luz, como su verdadero nombre y papel en la desaparición de su gente; también acerca de por qué Clara ha estado presente en el pasado y el futuro del Doctor, en tan desgraciadas circunstancias, además de los propios secretos de los hermanos que provocaron este engorro.
    Ya es segunda vez que nos enteramos de que la TARDIS no le agrada la dulce Clara... ¿Por qué será? (sus predecesoras también eran mujeres jóvenes y hermosas y no actuaba así con ellas).
 
13. El Horror Escarlata:  El Doctor vuelve a la Inglaterra de finales del siglo XIX, esta vez acompañada por Clara.  Allí se encuentran a la amenaza de una anciana millonaria y genio, quien propone a la gente una especie de utopía (tema recurrente en la literatura de la época y de las primeras décadas del siglo siguiente); sin embargo, se trata de todo lo contrario y de ahí el nombre de esta historia, que más encima corresponde al capítulo número 100 de esta etapa moderna de nuestro héroe.  En la trama comparten el protagonismo el fabuloso trío de la Silurian Madame Vastra, su esposa Jenny y el mayordomo Sontaran comandante Strax (buena idea que en estos tres, recaiga el peso del argumento en gran parte del episodio).
    Muchos momentos geniales para esta aventura de época, aunque considerando su relevancia para el show, tendría que haber sido considerado como toda una celebración, con mayor duración y dinero invertido.
 
14. Pesadilla plateada: Segundo episodio escrito por el gran Neil Gaiman, para el personaje al que tanto adora desde su infancia.
    En esta ocasión Clara, junto a los dos niños que cuida, llega a un planeta entero dedicado a ser un gigantesco parque de diversiones y obviamente están acompañada por el buen Doctor.  Allí conocen a un simpático empresario del entretenimiento y a su aún más agradable sovio/empleado (quien tiene un gran secreto).  Más encima, en medio de esta vastedad y tanto artilugio abandonado, se encuentran con todo un regimiento (llama la atención lo poco atlético de varios de sus efectivos) y con los vestigios de mil años de los ya desaparecidos... ¡Cibermen! La amenaza de estos últimos, tanto tiempo inactivos, lleva a varias cosas interesantes, entre ellas a desarrollar por fin la identidad de los mentados chicos y a ver al Doctor dividido en una parte heroica y en otra infectada por los cibermen (con muy buenos diálogos entre ambos).
   Aunque encuentro lejos mejor la anterior contribución de Gaiman a este espectáculo, no dejamos de apreciar el sentido de maravilla habitual de sus historias, siempre llenas de personajes curiosos (como el interpretado por Warwick Davis, gran actor enano cuya carrera valoro mucho).
 
15. El Nombre del Doctor: Un muy impactante final de temporada (sino es el mejor, seguro está entre los óptimos), que tiene, además, un precioso comienzo con homenaje incluido a los Doctores clásicos.
    ¿Por qué Clara es la Chica Imposible? Ahora lo sabremos, cuando ella toma conciencia del importante papel que cumple, en todas las etapas de nuestro Señor del Tiempo.
    El Doctor y Clara se ven obligados a ir al "planeta más peligroso del universo", un sitio que guarda una estrecha relación con nuestro héroe.  En esta misión son asistidos por el simpático trío de Madame Vastra, su esposa Jenny y el comandante Strax (tristemente su despedida, pues no volveremos a saber de ellos... ¡Un verdadero desperdicio!).  También serán acompañados por River Song, otro queridísimo personaje del que no teníamos noticias desde hace rato.
    Seremos testigos, además, del encuentro final con la Inteligencia Suprema, en compañía de un nuevo tipo de monstruosos entes y otra vez interpretada por ese gran actor que es Richard E. Grant.
    Atentos al desenlace, cuando se introduce a un "nuevo" Doctor, esta vez a cargo de una estrella del calibre de John Hurt.

                               
      El maravilloso monólogo de Clara Oswald al comienzo de El Nombre del Doctor

jueves, 21 de noviembre de 2024

Y terminó por encantarme también el Onceavo Doctor.


 
    En 2011 se emitió originalmente la sexta temporada del Doctor Who moderno, la segunda con Stephen Moffat como encargado del programa y guionista principal, asi como también la segunda teniendo a Matt Smith de protagonista; asimismo, todo esto significó el regreso de Amelia Pond y su marido Rory, como companions del Señor del Tiempo, consolidándose así, por completo, todo el equipo.
   En general fue otro buen año para el personaje más longevo y querido de la TV inglesa, reconocido internacionalmente, si bien lo mejor de este grupo estaba por venir al año siguiente, cuando se celebraran los 50 años del show.
   Los capítulos que corresponden al periodo que hoy revisamos son:
 
0- Un Cuento de Navidad: Primer especial de Navidad en tener a los companions del Doctor en pantalla, contando, además, con un actor de la talla de Michael Gambon en el coprotagonismo (les estoy hablando del segundo Dumbledore de las películas de Harry Potter y de un montón de producciones importantes más).  Tal como dice su nombre, se trata de un claro homenaje a la clásica historia de Charles Dickens, puesto que este mismo especial tiene mucho de dicha obra.
   El buen Doctor llega a un planeta regentado por un anciano amargado, quien ni siquiera en Navidad se comporta amable con la gente; así que tal como todo un Espíritu de las Navidades Pasadas, nuestro héroe decide darle una lección de humanidad, visitando al yo más joven del hombre para darle mejores recuerdos.  Es así que la trama nos muestra un romance de esos imposibles, muy emotivo, haciendo que el Doctor consiga un par más de companions, cada año por una buena cantidad de tiempo ¿Y cómo esto es posible? ¡Porque se trata del Doctor!
 
1- El Astronauta Imposible: Comienza a desarrollarse la trama central de esta temporada y que tiene que ver nada menos que con... ¡La muerte del Doctor!  Amelia, Rory e incluso River Song han recibido una invitación de juntarse con el Doctor en Estados Unidos, justamente donde se encuentra la llamada Área 51 (el lugar donde el gobierno de Estados Unidos, según dice la famosa leyenda urbana, guarda extraterrestres vivos y muertos). Allí se encuentran con un agente que los ayudará (interpretado por Mark Sheppard, un actor que desde hace décadas me gusta bastante, como artista y como hombre) y que será importante para enfrentarse a una aterradora fuerza alienígena, el Silencio (entre las mejores ideas de Moffat y diseños de criaturas de este título).
 
2- El Día de la Luna:  Continuación y conclusión de la historia anterior, que debe su nombre a que el plan para salvar a la humanidad del influjo del Silencio significará intervenir en los eventos del primer alunizaje en la carrera espacial.  Interesante resulta que, tal vez por primera vez, no vemos al ex presidente Nixon como villano; por otro lado, una niña tendrá un rol bien especial dentro de esta pieza.
 
3- La Maldición del Punto Negro: ¡Los piratas se hacen presentes, por fin, en Doctor Who! Nuestros héroes llegan a un barco que es asolado por una sirena, la cual acecha a sus tripulantes cada vez que estos se hacen una herida.  Muy ingenioso cómo nos explican el verdadero origen de la criatura, que tanto atemoriza a los machos recios de la nave.
 
4- La Mujer del Doctor:  Ya está entre mis episodios favoritos del programa, este primer libreto escrito por nada menos que Neil Gaiman, quien por medio de este trabajo ¿Ad honorem? quiso homenajear y dar las gracias al héroe ñoño que, desde su más tierna infancia tantas satisfacciones le han dado.  La trama nos muestra a nuestros protagonistas llegando a una especie de planetoide aislado, en el cual hay tres personas (dos mujeres y un hombre); una fuerza superior los mantiene con vida, pese a lo duro de las condiciones y en verdad pareciera que la entidad tiene buenos propósitos. Luego se dan cuenta que el ser desea escapar de allí y para eso se sirve de la Tardis, traspasando toda la energía de la nave al cuerpo de una de las féminas y controlando él ahora la nave; está será, entonces, la ocasión en la que la Tardis por fin tendrá boca para hablar y demostrará poseer una personalidad.
    Recuerdo que cuando vi este episodio, inicialmente hace más de veinte años, me decepcionó y ahora que me lo repetí lo encuentro una joya; que hasta me hizo llorar y entiendo mejor por qué razón ganó un Premio Hugo.

Los primeros miembros de El Silencio que conocemos... ¡Muy aterradores!

5- La Carne Rebelde:  Primera parte de una historia doble, en la cual el trío llega a una especie de planta minera, donde los trabajadores usan dobles suyos para hacer trabajos peligrosos.  Todo se complica cuando estos doppelgangers cobran vida propia y deciden independizarse.
 
6- Los Casi Persona:  Los dobles de los empleados desean hacer una revolución y de ese modo suplantar a otros humanos, una vez que escapen de las dependencias; solo nuestros amlgos pueden evitar que lo anterior pase y para eso nada mejor que llegar a un acuerdo entre ambas partes.
    Por otro lado, claramente hay una extrapolación con el tema de la esclavitud en esta pieza, cuando vemos como es utilizada la llamada "carne" y el deseo de estos seres de otorgarles su independencia.
 
7- Un Hombre Bueno va a la Guerra:  El Doctor ha descubierto algo atroz acerca de Amy y ello significa que debe rescatarla junto a Rory; para lo anterior le pide ayuda a una serie de curiosos personajes, en deuda con él debido a viejas aventuras.  Por fin descubrimos quién es la misteriosa mujer que se le aparece fugazmente a la Pond y sabremos que está en juego; pero eso no es todo, y es que al volver la siempre simpática de River Song, se nos irán dando datos impresionantes acerca de su verdadero origen.
 
8- Matemos a Hitler:  Los viajeros llegan a tiempos de la Segunda Guerra Mundial en Alemania y allí no solo se encuentran con Hitler, sino que termina por salir a flote la verdad acerca de River Song (¡Impresionante!).  Asimismo, se revela qué es en realidad El Silencio y tienen su debut unos interesantes justicieros temporales, que usan unos aún más ingeniosos robots.
   Cabe mencionar que este episodio, viene a ser el primero de la segunda parte de la temporada, que este fue el primer año en el cual se dividió en dos la entrega de capítulos, con un paréntesis de tres meses; así que todo el mundo que estaba viendo la serie en aquel entonces, estaba expectante y, menos mal, fue premiado como bien se merecía.
 
9- Terrores Nocturnos:  Tal como dice su nombre, estamos frente a una historia de miedo, con escenas bien efectivas y que en otras circunstancias, debido a sua giros argumentales, daría paso a una real pieza de horror más fuerte.
    Un niño solicita ayuda para que lo salven del monstruo que lo acecha y es así que su petición es atendida por el Doctor; de este modo llega a un gigantesco edificio real en la Inglaterra actual (de su tiempo, claro) y allí se encuentra con varios de los habitantes que deben enfrentarse a la criatura.  Interesante metáfora acerca del amor familiar y la fragilidad infantil.
    Las muñecas que aquí aparecen son "tan" de Doctor Who y, pese a ello, escalofriantes.
 
10- La Chica que Esperó:  Muy emotivo episodio, con un final impactante.  El nombre de esta historia atiende doblemente a nuestra querida Amelia, quien tras conocer de muy pequeña al Doctor, durante muchos años estuvo esperando reencontrarse con él y en este caso concreto, se queda atrapada por años sola, a ver si logran rescatarla.  En determinado momento de este capítulo, tendremos dos Amelias, una joven y otra vieja, que contar con las dos resultará un verdadero engorro para los chicos.
 
11- El Complejo de Dios: El trio llega a un simulacro de hotel humano en otro planeta; allí se quedan atrapados junto a un grupo de personas que, como ellos, deben enfrentarse a sus mayores miedos vueltos realidad.  Más que del miedo, este es un episodio que habla sobre la fe y el valor que le damos a las personas que están en nuestras vidas.
 
12- Hora de Cerrar:  El Doctor se reencuentra con el adorable gordito que conoció la temporada anterior, ahora casado y con un bebé. Juntos deben vérselas nada menos que con los Cibermen, quienes hacen uso de ingeniosas triquiñuelas para lograr sus planes.  Inteligente cómo hicieron regresar a estos villanos y muy graciosos los chistes de que el Doctor "sabe hablar bebé", así como las confusiones de una señora mayor, respecto a la supuesta relación amorosa entre el Doctor y su ocasional compañero.
 
13- La Boda de River Song: Se resuelve, por fin, el tema de la muerte del Doctor y la implicación de River dentro de todo esto.  Por otro lado, la presencia del Silencio y la villana Madame Kovarian, hacen mucho más atractivo este final de temporada. El ingenio del Doctor, quien acostumbra a estar siempre un paso más adelante que el resto, es una cuota de alegría que nos anima el corazón.
 
Madame Kovarian, una villana que me gustó mucho

lunes, 17 de abril de 2023

Un Gaiman (casi) distinto


 

     No leía a Neil Gaiman desde el comienzo de la pandemia, si bien el año pasado tuve un feliz reencuentro con la obra que me hizo conocerlo (y amarlo), gracias a la versión de "Nefli" de The Sandman.  Feliz quedé con esta adaptación, que durante más de dos décadas espera (bamos).  Entre tantos varios libros suyos pendientes en mi colección, me encontré con el momento ideal para dedicarme al libro que hoy nos reúne.  Así que como ahora estoy en plan de "leer ensayos", el segundo título en la lista ha sido La vista desde las últimas filas (2017), una colección de textos de no ficción de este escritor, que comprende un montón de escritos breves seleccionados por él mismo.  El título incluye introducciones que ha hecho para numerosos libros (¡Es increíble la enorme cantidad que ha redactado, para diversas ediciones de novelas de otros artistas, siempre solo para aquellos que admira!), artículos aparecidos en varias revistas, discursos preparados para numerosas ceremonias y otros de carácter similar.  Asimismo, su tremendo conocimiento del mundo culto y el popular (que muy bien sabe armonizar con sabiduría), no deja de percibirse en estas páginas, tanto como la tremenda humanidad de sus escritos (en más de una ocasión me ha emocionado hasta las lágrimas, con sus cómics, cuentos, nivelas y guiones para la televisión, lo que incluso pasó con esta colección de ensayos) y también el buen humor, que podemos apreciar en esos mismos textos.
    Dividido en varios apartados, según su temática en común, estas divisiones llevan sus nombres respectivos, los que nos dan una idea de qué va su contenido.  Literatura, cine, cómics, música y recuerdos valiosos sobre su infancia, juventud y la gente con la que ha compartido, son la fuente de inspiración de estas piezas.  Por lo tanto, en esta colección nos contará varias anécdotas de sus primeros años, como cuando comenzó su relación con los libros, cómics y la música (específicamente con el rock), los que a l@s lectores y lectoras como un@, nos harán darnos cuenta que siempre hay historias reales en común y que tenemos almas afines, incluso entre quienes no hemos podido conocer en persona (por mucho que lo deseemos).
    Es grato enterarse de cómo comenzó a escribir Gaiman, comenzando a trabajar como periodista, y quiénes fueron las personas que influyeron en él, tanto en su crecimiento como persona, tal como en lo profesional.  Respecto esto último, feliz de enterarme que muchos de los autores que yo mismo adoro, también para este inglés son valiosos: de este modo C.S. Lewis, Tolkien, Chesterton, Harlan Ellison, Ray Bradbury, Jack Kirby y Stephen King están en este volumen (todo un plus para mí).  Asimismo, era obvio que hablaría también de Terry Pretchett y Dave McKean, dos artistas profundamente ligados a él, que de igual manera me son muy admirados y queridos.
    En especial deseo destacar su ensayo en el que ensalza a Lord Dunsany y a su novela La Hija del Rey del País de los Elfos, la cual disfruté por fin el mentado primer año de la pandemia (uno de esos regalos, que solo te hacen los amigos que te conocen muy bien y te quieren harto, en este caso Miguelito).  Pues cuando leí esa bella obra, de inmediato reconocí en su prosa poética a Neil Gaiman y sentí que este último, sin dudas, que pretendía emular a su predecesor; es así que al repasar el ensayo dedicado a tal autor y a su obra más famosa, comprobé cuán acertado estaba.
     Fascinante resulta conocer las génesis y/o los vaivenes, de la escritura de algunos de sus libros más emblemáticos, como lo son Dioses Americanos y Stardust, por no mencionar Sandman, al cual le dedica bastante espacio.
    Por igual cuando habla de varios libros en concreto y cómics, me dan muchas ganas de leerlos y sobre los que ya he gozado, nunca es desperdicio conocer otros puntos de vista y más viniendo de un maestro como él.
    Bellísimos los ensayos con el que abre el volumen, donde nos comparte su creencia en el valor de la libertad de expresión y también cuando invita a jóvenes artistas a "crear arte del bueno" (este año se los haré leer a mis alumnos). Tampoco puedo dejar en el tintero, su muy graciosa crónica de cuando fue a los Premios Oscar, que incluye foto donde aparece; así como merece sobresalir un texto muy sentido suyo, acerca de la guerra civil de Siria, el que me golpeó bastante con lo que nos cuenta (que escriba fantasía, no significa evada los problemas reales, lo que bien sabemos quiénes leemos a Gaiman desde hace rato).
    Este tomo lo compré el 2020 por Buscalibre (internet), cuando estábamos encerrados y me gastaba buena parte de mi sueldo en libros y cómics, una manera "sana" de enfrentar la crisis del Covid.  Me salió algo caro, pero bien sabía que valía la pena; a los días después vino un Ciberday y... ¡Estuvo como a 90% de descuento! Un amigo se burló de mí, aunque no logró hacer mella en mi orgullo.  Ahora sé más que nunca que hice una excelente inversión.
   Una colega amiga me vio con el libro en el trabajo, le llamó la atención y leyó Credo, quedó tan maravillada que le sacó foto.  Detalles como ese me ponen muy contento: compartir con los demás aquello que me hace vibrar y conseguir que al menos alguien valore ese acto de comunión (por eso mismo soy profesor y por lo mismo mantengo este blog).

jueves, 15 de diciembre de 2022

Un sueño concretado.


     Neil Gaiman logró fama, fortuna y gloria por siempre gracias al cómic que lo posesionó como uno de los narradores más talentosos de la actualidad, The Sandman.  La serie regular de su particular visión de un personaje, ligeramente inspirado en otro del mismo nombre de la Edad de Oro de las historietas, perteneciente a DC, no solo ganó millones de admiradores y premios, sino que se volvió un referente que sobrepasó el medio de las historietas, al crear historias tan impactantes, sofisticadas y hermosas.  Es así como, a lo largo de sus 75 números regulares y especiales, nos entregó a un montón de personajes entrañables.  Asimismo, el fuerte contenido literario, mítico, histórico y multireferencial de esta obra, que se conectaba de manera muy inteligente a buena parte del resto del universo DC, pese a tener un tono más adulto (ya que originalmente pertenecía al sello Vertigo, fuera de las colecciones más “accesibles” al público general de la empresa), hace rato que exigía una versión audiovisual de tan magna obra.  Pero no era cosa de destruir la magia de esta joyita del noveno arte, entregándosela a cualquier cineasta o producto mercenario, para no caer en el error de muchos títulos que intentaron hacer justicia a algún cómic popular y al final solo lograron bodrios; por lo tanto, pasaron décadas para que alguien se atreviera a hacer una versión a las alturas de The Sandman, que lograra contentar tanto a sus seguidores (y conocedores de las viñetas), como enganchar al público que apenas sabía de estas historietas… ¡Y entonces Netflix se la jugó para darle rostros “reales” a Morfeo y a buena parte de su compañía! Hasta que agosto de este año se estrenó la primera temporada, de solo 11 episodios, todos basados en los guiones originales hechos por Gaiman.
    Antes de ir de lleno a analizar y/o comentar lo visto hasta el momento, sobre el show que hoy nos reúne, corresponde contar de qué va su argumento, que tal como ya dije adapta una parte significativa de los cómics.
    Morfeo es The Sandman (el Hombre de Arena o el Arenero, si lo traducimos literalmente a nuestra lengua), una entidad antropomorfa inmortal poderosísima, que forma parte de los Eternos (no confundir con los semidioses de Marvel, que son otra cosa), todos hermanos y que representan distintas fuerzas de la naturaleza.  Su reino es el mundo de los sueños y las pesadillas.  Sus poderes también tienen relación con la realidad, de modo que puede intervenir en la vida de los seres humanos, incluso durante la vigilia; de igual manera mantiene sus habilidades en otras esferas y con todo tipo de criaturas inteligentes.   También puede crear vida consciente e inconsciente, a la que les da un papel dentro de su reino y por lo mismo para que se aparezcan durante el sueño de la gente.


    En los cómics, como en la serie misma, Morfeo interviene directamente en la vida de los seres humanos, ya sea debido a su propio rol, como obligado por las acciones de estos mismos.  Pese a tratarse de un ser de un poder tan inmenso, a quien a veces le cuesta comprender por completo a los mortales, actúa siempre con gran sabiduría y su especial trato hacia hombres y mujeres, como su compasión, no dejan de conmovernos.   Por igual, en muchas ocasiones lo vemos interactuando con sus pares u otras entidades sobrenaturales.  En un caso u otro le toca resolver entuertos, algunos mundanos y otros de carácter cósmico.
    El programa, tal como las historietas que lo inspiran, comienza con Sandman atrapado por un hombre “normal”, quien como muchos de su calaña solo desea poder; es así que en el primer episodio, asistimos a su retención que dura más de un siglo, lo que provoca devastadoras consecuencias en nuestro mundo.  Una vez que consigue escapar Morfeo, le toca recuperar 3 objetos mágicos que le pertenecen, pues a manos de gente inescrupulosa provocan gran daño; entre medio le toca viajar nada menos que al Infierno, donde se lleva a cabo un inolvidable enfrentamiento con Lucifer, bellamente adaptado del material original.  Asimismo, la última de estas herramientas suyas, nos da otro de los mejores episodios cuando por fin logra quitárselo a su ladrón.  Entre medio, conocemos a Muerte, su hermana mayor, quizás el mejor personaje (incluso más que el propio protagonista) y quien responde a una de las concepciones más positivas de la Parca.  Cabe mencionar que en el capítulo que nos presenta a la dulce Muerte, también se nos cuenta de una singular amistad entre Morfeo y un ser humano.  La segunda mitad de la temporada, abarca la preocupación por evitar un nuevo desastre relacionado con los sueños, centrado en una mujer que es una anomalía y quien podría desajustar la realidad por completo.  Los 10 episodios que muestran todo esto (y más) fueron estrenados el 5 de agosto, mientras que uno nuevo (a manera de regalo) se exhibió por primera vez el 19 del mismo mes, con dos historias autoconclusivas, siendo la primera de ellas una preciosa animación acerca de los gatos y la otra, aún más emotiva, centrada en un personaje de la mitología ligado al propio Sandman.  Queda claro que aquí tenemos nada de relleno y puro filete desde principio a fin.
     Para quien haya leído y gozado de las historietas escritas por Neil Gaiman, las que contaron con numerosos dibujantes de distinto talante (personalmente, algunas novelas gráficas me parecen que pudieron tener mejores ilustraciones), ver al actor que escogieron para hacer de Morfeo, en una primera instancia parece ser poco acertado ¿Por qué digo esto? Pues resulta que el Sandman comiquero tiene una apariencia desgarbada y no es alguien que, sin ser feo, podamos llamarlo hermoso; en cambio, para esta versión televisiva escogieron a un actor joven muy del tipo CrepusCULO y, por lo mismo, resulta fácil prejuiciarse de que harán un producto poco fiel a las historietas; no obstante, todo empieza tan bien y se va poniendo cada vez mejor, al punto de que nos convence rápido su intérprete Tom Sturridge y logra nuestro reconocimiento como la encarnación del Eterno del Sueño.  Buenos guiones y una preocupación por una dirección de arte y de más complementos artísticos y técnicos de calidad cinematográfica, consiguen lo anterior y más todavía, haciendo que podamos presenciar un espectáculo de lujo.  Cabe mencionar que algunos de los momentos más escabrosos del cómic, los que incluyen su violencia bastante gráfica en varios momentos, no fueron obviados y, por lo mismo, esta propuesta de Netflix se merece los respetos de quienes amamos sus novelas gráficas.
     Solo dos “peros” me atrevo a tener con la producción.  Primero: Puedo aceptar, sin problemas, que acá Muerte esté bajo los hombros de una actriz afrodescendiente (en las viñetas es bastante pálida), ya que lo hizo estupendamente y creo que un ser sobrenatural como ella puede poseer la apariencia que desee; de igual manera, la elección por darle una apariencia femenina y/o andrógina a Lucifer, bajo el trabajo de una actriz a la que adoro (Gwendoline Christie), resultó todo un acierto; incluso hacer que Lucien fuera por igual de sexo femenino (¿O, tal vez, no binaria?) y morena, se ve como algo verosímil… Sin embargo, una vez más cayeron en la INCLUSIÓN FORZADA, al hacer que muchos otros personajes fuesen negros, ya resultó demasiado y el extremo fue mostrarnos a una familia inglesa adinerada, de principios de siglo pasado, de origen afrodescendiente ¿Acaso no les bastaba con los otros ejemplos mencionados? Lo último no tiene lógica y se ve ridículo, empañando una joya como esta.  De igual manera, imperdonable que un programa tan bello como este no posea créditos de apertura (claro, los créditos finales son distintos para cada episodio y se inspiran en la inconfundible estética de David McKean, quien hizo la mayoría de las portadas de la serie regular de los cómics), algo que habría sido maravilloso apreciar en pantalla.
   Ya está confirmada la segunda temporada y tal vez nos regalen uno o un par de capítulos del último coletazo de este primer año… ¡Solo pido que adapten la historia dedicada a William Shakespeare y que fue el primer cómic en ganar el prestigioso Premio Mundial de Fantasía!

    


miércoles, 30 de noviembre de 2022

Conociendo a Elric (III y final)

 

18. La Criatura Blanca (Jody Lynn Nye).
 
    Elric se ve obligado a realizar un viaje de un mes para responder a su curiosidad, producto de unos sueños reiterados que ha tenido el último tiempo; de ese modo llega hasta una isla, que es gobernada por un mezquino hombre, el cual pretende utilizarlo para conseguir su afán de poder. El reyezuelo cuenta con el apoyo de un poderoso mago, quien tiene el medio preciso para controlar al melnibonés.  Es así que nuestro antihéroe, debe salvar ese reino "insignificante" de la ira de una deidad del mar- su amigo- que tiene razones insospechadas para atentar en contra de la isla.
     Otro cuento con mucha intriga y una ambientación fenomenal, que se aprecia la inclemencia del mar- con monstruos incluidos-, agregando una "saludable" dosis de tragedia, sazonada por nada menos que un par de villanos interesantes y la personalidad de Elric, que se siente potente en su sino tan dramático.
 
19. Tentaciones de Hierro (Colin Greenland)
 
    Elric nuevamente está acompañado por su fiel amigo Moonglum, cuando conocen a una supuesta indefensa muchachita que se les une y en muy singulares circunstancias.  El único vástago de la Isla Dragón se ve sometido a un hechizo de control y por lo mismo su viejo amigo debo acompañarlo a un viaje, que presupone hacerle justicia a un pueblo olvidado.
    Una femme fatale, un espantoso monstruo, un villano de poca monta, más una razonable dosis de sensualidad, son ingredientes de este divertido cuento que ejemplifica cuan avispado puede ser el melninonés.
 
20. La Otra Espada (Robert Weinberg)
 
    Creo que este es el cuento que más nos ha contado del pasado de Elric, contenido en las novelas escritas por Moorcock, dentro de lo que va el presente tomo; por lo mismo, nos adelanta bastante acerca del canon del personaje, detalle que podemos agradecer o no quienes aún no hemos disfrutado tales libros (en otras palabras: nos llena de spoilers).  En todo caso, este tremendo relato (¡Y vaya que el libro está lleno de perlas como esta!) sí que sabe aprovechar al máximo la continuidad-cronología del personaje.
    En un futuro indeterminado- cuando Elric todavía permanece en la plenitud de su vida- nuestro ya querido albino se casa y eso se supone significa que por fin será feliz; pero una inquietud no lo deja tranquilo, de modo que poco después de su enlace, vuelve a ser el mismo hombre atormentado de siempre.  Solo la intervención de su gran amigo Moonglum puede ayudarlo a recuperar el equilibrio.
     Ignoro qué tanto se inventó por completo el autor sobre el pasado y el futuro del Lobo Blanco, pero todo está estupendo en este texto: Desde la narración en sí (el lenguaje que ocupa), los elementos sobrenaturales, la intervención de un personaje muy significativo en la vida del melnibonés, hasta- y en especial- el ejemplo de fraternidad del pelirrojo.
    ¡Amé este cuento!



21. El Regalo de Arioco (Charles Partington)
 
    En un futuro más lejano que el anterior, bastante, en verdad, el buen Moonglum es ya un anciano y aún así no ha perdido su nobleza.
    Un supuesto heredero del viejo reino de Melniboné, busca la famosa espada del supuestamente ya desaparecido guerrero-hechicero; por lo mismo exige al otrora compañero de Elric, que le diga cómo encontrar a Portadora de Tormentas.
    Casi un microcuento dentro de la antología (poco más de 3 páginas), la historia nos deja más de una moraleja.
 
22. El Trémulo en el Eje (P. Crowther y J. Lovegrove)
 
    Uno de los cuentos más extensos de la antología (por sobre las 40 páginas) y, si bien ya han habido varios en este libro que lograron conmoverme, no puedo dejar de sentir enorme satisfacción de haberlo leído.
    Dividido en capítulos separados por números romanos, comienza con una primera parte algo tediosa, llena de reflexiones acerca de la vida y que nos llevan luego a profundizar en la naturaleza compleja del propio Elric.  Luego, la narración atrapa hasta su impactante y lovecrafniano clímax, con un desenlace maravilloso.
    Un Elric aún joven, aunque ya marcado por las preocupaciones, se encuentra en su deambular por el mundo exterior; es cuando llega hasta una taberna en un apartado lugar, limitando con una especie de desierto que guarda secretos insospechados.  Allí conoce a un trío de sujetos curiosos, que lo invitan a hacer una peregrinación por las desaloradoras tierras adyacentes.  La partida, aparte del melnibonés, se encuentra compuesta por un inmenso guerrero amistoso, un muchacho recién entrando a la vida adulta y un anciano hechicero, quien desde el principio le hace sospechar al albino.  El viaje resulta ser mucho más de lo que suponía.
    Con descripciones bastante visuales, que bien podrían dar pie, como mínimo, a una adaptación al cómic, este relato me ha parecido entre lo más graneado del volumen.
 
23. Más allá del Equilibrio (Nancy Holder).
 
    Elric se encuentra frente a una serie de horrores que implican a su amada Cymoril y a su amigo Moonglum.  Todo lo que está pasando tiene una sola respuesta: la intervención de Arioco, duque del Infierno y patrón del albino, a quien este último ha decidido abandonar y por lo mismo el demonio se encuentra atormentándolo.
    Lo que sería otro final para el melnibonés, mucho más lamentable que otro leído en la presente selección, es una invitación a reflexionar sobre el papel de las decisiones que tomamos y del mismo amor en nuestras vidas. Como me dijo hace décadas ya, un profesor de la universidad: el amor de una mujer humaniza y el de un amigo heroiza ¿Cuál es más fuerte?
 
24. Una vida, adornada con el primer Moorcock (Neil Gaiman)
 
    Y terminamos con el más relevante (y popular) de todos los autores, que hicieron su aporte en este tomo para contarnos nuevas historias de Elric de Melniboné.  Por lo tanto, es innegable que gracias a la mayoría de quienes orquestaron estas aventuras, fue posible convertirlo en un personaje entrañable para mí (y de seguro para otros que, como su servidor, tuvieron sus primeros encuentros con el Lobo Blanco, a través de estas páginas).
    Michael Moorcock, el mismísimo creador de Elric, había sido hasta el momento el autor más connotado, de quienes han escrito para el libro que ya acabamos por revisar; por lo tanto, que fuese nada menos que Neil Gaiman, quién acabara con este fascículo, cierra un círculo perfecto al estar hablando de un artista incluso más famoso (toda una estrella de la literatura y de la cultura popular, gracias a sus cómics), que el maestro al que se nota adora.  Justamente el enorme aprecio de Gaiman por Moorcock, se nota al hacer que el protagonista de su relato, sea un chico que admira con profundidad al escritor.
     Ambientado en el mundo "real", el personaje principal es un estudiante preadolescente, adepto a la literatura fantástica y quien tiene como favoritos a Moorcock y a Elric entre todas sus creaciones.
     El amor por la literatura, el humor y la intertextualidad se aprecian en esta narración, que solo alguien como Gaiman sabe conjurar con todos sus ingredientes.
 
Palabras Finales.
 
    Leerse esta antología, siendo alguien que nunca antes había tenido la oportunidad de disfrutar de las aventuras literarias de Elric de Melniboné (aparte queda mi experiencia, con su crossover en cómic con Conan el Bárbaro), viene a ser un gran descubrimiento, por dos hechos en concreto:
 
1. Haber descubierto, por fin, no solo a un tremendo personaje, sino que a dos en total, que su buen compañero Moonglum bien se merece nuestros respetos también.  Si ambos dan para tan buenas historias, entonces leer las "originales" bien que merecen la pena, al haber dado pie a estas maravillosas historias.
 
2. Leer a tantos autores con sus respectivos aportes a los viajes de Elric, la mayoría por completo desconocidos por uno mismo o apenas visitados por los lectores, nos permite tener una lista de escritores que bien podríamos leer en un probable futuro.  Mucho hay para elegir, por lo tanto, en el caso de lograr conseguir títulos de los artistas que consigueron atraparnos e interesarnos con sus escritos (aunque bien creo, la mayoría con suerte tendrá traducido unos cuantos cuentos en nuestra lengua y habrá que averiguar en qué otras antologías y/o libros).
 
     El único pero que le pongo a esta colección de cuentos, es que el antologista para nada se "tomó la molestia" de presentar a los autores, de modo que leemos los relatos sin saber quiénes son y eso es injusto tanto para ellos, como para nosotros los lectores (que deseamos saber a quiénes agradecer los buenos ratos de lectura y ahondar más en la narrativa personal de estos artistas).
    ¡Habría sido genial tener en nuestras manos, una edición ilustrada, para contemplar cómo otros artistas plasman las escenas más grandiosas del libro!
    Por último, a gozar de estas 24 obras, que al menos para mí la mayoría me provocó mucho gozo.  Una antología como esta, se lee simplemente para disfrutar de una buena histona, armada de forma perfecta, con personajes que nos acapararán la atención y emocionarán queriendo reencontrarlos otra vez (al menos con Elric y Moonglum ello será posible).  Son cuentos para divertirse en general, sin discursos ideológicos, ni pretensiones intelectuales y al menos para mí con todo esto basta.



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