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domingo, 6 de septiembre de 2020

Mis películas favoritas de fantasmas. Novena parte: Al Final de la Escalera.

 

     Bajo el nombre original de The Changeling (traducción literal: El Cambiante/El Mutante… , extraña expresión que solo se entiende cuando se profundiza en sus acontecimientos, ya que en español las palabras literales no funcionan mucho en este caso), es un filme canadiense de 1980 que en otros países de habla hispana recibió como nombre  El Intermediario del Diablo en México y para nada asertivo a su trama (como de claras pretensiones comerciales), si bien en Argentina se le conoció bajo el título de El Impostor, (lejos más ad hoc a esta historia); igual el nombre que le pusieron en España y en Chile resulta ser bastante cercano a lo que pasa en la obra, sugerente y ominoso, tal como esta cinta que les estoy presentando.
    Dirigida por Peter Medak, tiene como protagonista al oscarizado George C. Scott, en su primera película sobre fantasmas, que la otra corresponde a una de las mejores adaptaciones del clásico de Charles Dickens Un Cuento de Navidad (1984), así como en su debut en el género del terror años antes de Ojos de Fuego (1984), sobre la novela homónima de Stephen King y El Exorcista III (1991).
    El guión gira en torno a un connotado músico que ha sufrido la pérdida de su familia, en una desgracia que lo ha hecho sentirse bastante mal y culpable.  El hombre decide “cambiar de aires” e irse a vivir a un nuevo hogar (claramente para alejarse de los “fantasmas” del pasado, si bien llegaron otros hasta él), aprovechando que le han ofrecido un importante puesto en otra ciudad.  De ese modo llega a una comunidad que se promueve como un sitio ideal, entre gente que se muestra noble en su totalidad, siendo que además ha tomado posesión absoluta de una tremenda y hermosa mansión hace tiempo sin usar… Todo parece la oportunidad justa para comenzar a sanar o evadir tantas penas a cuestas; pero no resulta así, si bien la aventura que tendrá lo ayudará en parte para reafirmarse y no perder la lozanía, que estamos frente  a un hombre maduro que comenzó a volverse viejo desde que se quedó por completo solo.
     Una presencia sobrenatural se manifiesta en la casa, cada vez más insistente y aterradora.  El protagonista comienza a investigar acerca del origen de todo y es así que entra en conocimiento del pasado del edificio y de la identidad de los antiguos moradores de esas paredes.  Un horrible crimen se cometió hace décadas y ha quedado impune, de modo que el espíritu que está atrapado en dicho lugar y que ahora tiene alguien que pueda atender sus exigencias, lo usa para cobrar una deuda pendiente. 


     Lo que en un principio puede verse como una historia centrada en un mal del Más Allá, por mucho que trate el tema de la venganza, trata sobre la justicia y es que tal como se va desarrollando el argumento, en realidad el peligro al que está expuesto nuestro antihéroe, tiene que ver con la maldad humana que encontramos en los mismos vivos.
     La obra también aborda los temas de la resiliencia para afrontar el dolor y donde vemos a un sujeto que se encuentra con la oportunidad, además, de resarcir sus culpas internas al realizar la tarea en la cual se ve involucrado; así como también trata sobre el tema de la amistad entre un hombre y una mujer, siendo que esto último se retrata en torno a dos personas de muy distinta edad.
     En suma, corresponde a un filme bellamente realizado con estupendas actuaciones y una localización inolvidable que nos regala verdaderos momentos de horror (a través de escenas sacadas de la más rancia tradición gótica, actualizadas para la época en la que se realizó este largometraje, de manera inteligente y efectiva), ideales para apreciar de noche y en lo posible a solas.  Una joyita que hoy en día es todo un tesoro del cine de miedo y está considerada entre lo sobresaliente de su tipo; por todo esto es importante rescatarla del olvido y para descubrimiento de las nuevas generaciones.

                                                 

Tráiler en HD.

miércoles, 1 de julio de 2020

Mis películas favoritas sobre fantasmas. Octava parte: Ecos Mortales.


1. El director: David Koepp.

   Este viene a ser un connotado guionista y director estadounidense con varios títulos a cuestas, quien ha estado detrás de varios títulos hollywoodenses considerados verdaderos bloockbusters (o sea, filmes millonarios de gran éxito comercial y con estrellas en su reparto). Además, realizó el libreto de más de un éxito de Steven Spielberg en el terreno de la ciencia ficción y bien podría decirse que su orientación a la hora de escribir historias, tiene relación en general con los terrenos de la fantasía científica, lo fantástico, el suspenso y la aventura (así que no me lo imagino detrás de una trama romántica).
    Nacido el 9 de junio de 1963, en su labor como guionista para Spielberg trabajó en las dos primeras entregas de Jurasic Park, su versión de La Guerra de los Mundos y la última película (hasta el momento) de Indiana Jones.
     Ligado a grandes directores, entre sus créditos está su asociación con Robert Zemeckis (Death Becomes Her y que acá conocemos como La Muerte le Sienta Bien, una genial comedia negra con elementos sobrenaturales), Brian de Palma (Carlito's Way, para nosotros Atrapado por su Pasado, Mission: Impossible y Snake Eyes, o sea, Ojos de Serpiente), Ron Howard (The Paper, El Periódico en estas tierras, Angels y Demons, como también Inferno, sobre las novelas de Dan Brown), entre otros.        
      En el campo más "ñoño" del séptimo arte, adaptó para la pantalla grande a nuestro Amistoso Vecino en la primera Spider-Man de Sam Raimi y al justiciero pulp The Shadow.
     Su carrera como director, donde por supuesto también escribió los guiones de estos trabajos suyos, se orienta hacia el suspenso y entre 1994 y 2015 incluye 8 producciones, muchas de ellas con histriones famosos como Joseph Gordon-Levitt y Jhonny Deep (este en dos ocasiones bajo sus órdenes). Sin embargo, son en general cintas más intimistas, pese a sus artistas, si se les compara con los títulos antes mencionados de enormes presupuestos.
    Cabe mencionar que fue quien realizó la adaptación de la novela corta de Stephen King Ventana Secreta, Jardín Secreto y que es el único trabajo suyo detrás de las cámaras que este servidor le ha visto, aparte de la cinta que hoy nos reúne; un filme que claramente les recomiendo, si bien me gusta más lo que hizo con Ecos Mortales.

David Koepp.
2. La película.

   Estrenada en 1999 y con el título original de A Stir of Echoes, corresponde a la adaptación de la novela homónima del maestro del terror Richard Matheson (uno de los ídolos del mismo Stephen King).  
     La historia trata sobre un padre de familia de mente más o menos estrecha, a quien un día su cuñada (fiel creyente del mundo detrás de las leyes físicas) lo hipnotiza y despierta en él su tercer ojo latente.  Es cuando ve a un fantasma que lo empieza a perseguir, puesto que le exige resolver el misterio de su desaparición, aunque ello signifique verse involucrado no solo en verdaderos momentos de horror (y que en más de una ocasión, pueden sacar un susto al espectador), sino que también darse cuenta de que su hijo de 5 años posee un mayor poder que él, para ver lo velado a los comunes mortales, hacer peligrar su matrimonio y cordura, incluyendo la puesta en peligro de su propia vida y familia.
    El personaje principal corrió a cargo de Kevin Bacon, destacado artista con un sinnúmero de largometrajes a cuestas, en distintos géneros y demostrándonos una vez más su versatilidad, que no se trata solamente de una cara bonita.
     La música la realizó James Newton Howard, por igual un artista de larga trayectoria, quien por esos años se encargó de componer los acordes de otro filme sobre fantasmas, Sexto Sentido, de modo que a lo mejor haberlo tenido para esta producción no fue mera coincidencia (que entre una película y otra, ambas comparten varios elementos entre sí).

 

3. Impresiones personales.

   Cuando uno ha visto las anteriores cintas en las que trabajó Koepp como guionista y ahora se encuentra con esta otra faceta suya, no deja de admirarse gratamente por su talento para llevar a cabo una obra con tan buen resultado y ahora cumpliendo una labor más compleja, que crear una buena historia (ya sea original o adaptando una previa a su realización audiovisual)...Y es que en verdad hay que sacarse el sombrero con lo que logró en esta ocasión ¿Por qué? Bueno, vamos por parte.

3.1. La verdad es que no he tenido la suerte de leer la novela en la que se basa esta obra (que bien quisiera tener un ejemplar en físico y sé que la llorada editorial La Factoría la publicó en nuestra lengua, como por igual otros títulos de Richard Matheson y que se haya bajo el nombre de El Último Escalón), así que ignoro que tanto del producto final se debe al material original del escritor o está metida  mucho la mano de Koepp al realizar su adaptación; en todo caso, estaba en su derecho, que sin dudas consiguió plasmar las atmósferas malsanas de las historias de horror de Matheson, llevando a la perfección el impacto de sus líneas con imágenes impactantes, muchas de ellas de gran belleza visual, capaces tanto de asombrar (como la preciosa representación de la mente del protagonista, como si esta fuese una sala de cine), emotivas (por lo general ligadas al hijo del anterior y el final para el espíritu en pena) y otras bastante aterradoras (las mismas apariciones del fantasma).

3.2. Se observa un claro amor hacia el género del terror y en especial hacia Richad Matheson, que en una escena vemos a un personaje leyendo su por igual genial novela de ciencia ficción El Increíble Hombre Menguante.  Por otro lado, en otro momento de la película, el dulce niño de esta cinta y que posee un papel destacado en el argumento, se dedica a ver antiguos largometrajes de miedo y uno de ellos resulta ser nada menos que... ¡La Noche de los Muertos Vivientes de George Romero!

3.3. Sabido es la admiración de Stephen King por Richard Matheson, a quien le ha hecho numerosos homenajes y entre ellos su reescritura de la novela La Casa Infernal, con el guión que realizó para Rose Red. Pues considerando lo anterior y que luego David Koepp adaptó para el cine al "Tío Steve", podemos evidenciar el nexo que hace el director entre esta película y una de las obras más emblemáticas del llamado Rey de Terror...Y es que acá nos encontramos con un pequeño que posee un poder notable de percepción extrasensorial, algo a lo que un personaje adulto, afroamericano más encima y también con dicho talento, reconoce y lo llama con cierto nombre que no recuerdo; donde además el padre del infante comparte esta habilidad, pero no sabe cómo usarla; por lo tanto ¿A qué nos puede recordar todo esto? Claramente que a El Resplandor, algo más que un guiño y relación dentro de esta cinta, que ambos autores sin dudas que apreciados el cineasta.

3.4. La manera de cómo se aborda el tema de la naturaleza del mal, está planteada con una enorme sensibilidad y, por lo mismo, humanidad; como dice el dicho y bien ya lo vimos en otra cinta de fantasmas, que revisamos juntos en esta serie de post que hoy vuelve a este blog y luego de casi dos años interrumpida, El Espinazo del Diablo: “No es a los muertos a quienes debemos temerles, sino que a los vivos”.  En todo caso, acá el mal se aprecia no como algo que se abrace por amor a este mismo, sino como un camino tortuoso por quienes yerran y en vez de reconocer su error, continúan en el descenso a la perdición hasta perder todo lo bueno que pudo haber en ello (o al menos casi todo); pero siempre existe la oportunidad de redimirse, tal como nos lo demuestra el sorprendente clímax de este título que no pueden perderse y donde la culpa cumple un rol muy importante (sumado esto último, a ciertos detalles relacionados con el catolicismo y que a más de uno se les puede escapar o quizás prefiera ignorar).


                                                                                    Trailer.

sábado, 19 de mayo de 2018

Por el amor a Shirley Jackson y a Richard Matheson (primera parte).


1- Inspiraciones.

      En su famoso ensayo sobre el impacto mediático de las historias de terror dentro de la cultura popular, conocido como Danza Macabra, Stephen King dedica varias páginas al análisis y a sus comentarios personales a la novela La maldición de Hill House de Shirley Jackson.  Esta ficción vendría a ser para el autor, si no la mejor obra sobre “casas encantadas”, sin dudas una de las más logradas.  Es así que en repetidas ocasiones el llamado Rey del Terror, ha manifestado su admiración por este libro, como también por su realizadora; luego, queda claro que su novela clásica El Resplandor, viene a ser su homenaje (hasta cierto punto) de la obra cumbre de la escritora.
     De igual manera nos encontramos con su amor por un autor de terror aún mucho más popular y prolífico que el caso anterior, Richard Matheson.  Se trata de otro maestro para King, a quien también le dedicó un apartado dentro de los libros que analizó en su citado ensayo (en este caso, El Hombre Menguante).  Debe saberse que entre la vasta creación de Matheson, se encuentra una novela bastante ligada a La maldición de Hill House: Casa Infernal
      En los citados libros de la escritora y de su colega, se encuentra presente un tema bastante caro al género: Las casas encantadas, o sea, construcciones que bien tienen fantasmas o que poseen algún otro tipo de carga negativa (la que a veces tiene relación con actos violentos cometidos en ella en tiempos pasados, tales como asesinatos y ritos satánicos), que las han convertido en un lugar donde el mal ya es algo sobrenatural y toma forma corpórea contaminando a quienes pisan su terreno.

2- El tributo televisivo de Stephen King a la Jackson y a Matheson.

      A comienzos del 2002 se estrenó la miniserie titulada como Rose Red, una producción televisiva bastante elogiada y multipremiada, de más de 4 horas de duración, que dividida en 3 episodios viene a ser otro homenaje del llamado Rey del Terror a las novelas mencionadas y a sus autores…De hecho, esta última obra escrita originalmente por King para la pantalla chica (puesto que no se trata de adaptación alguna de algún texto previo suyo), guarda unos cuantos detalles mayores en común con la novela de Matheson;  pero esto será explicado en profundidad, cuando se analice la miniserie en sí, en una segunda parte de este post.
     Tal como las edificaciones literarias mencionadas, Rose Red es un inmenso edificio que alberga dentro de sus paredes un inmenso poder sobrenatural y nocivo.  En su interior viven los Rimbauer, una rica familia que junto su gran número de empleados y a quienes entran en sus dominios, se ven sometidos a los horrores de este lugar.  La trama principal de esta historia sucede en el presente en el cual fue emitida por primera vez Rose Red, o sea en los primeros años de este siglo. Sin embargo, nos es posible conocer los antecedentes previos a todo esto, por medio de la publicación de El Diario de Ellen Rimbauer, una novela escrita a manera del diario de vida de uno de los personajes secundarios y que es posible disfrutar sin antes haber visto la miniserie que la inspiró.

3- El libro.

3.1- Orígenes.

Ridley Pearson.
     Publicada en 2001, meses antes del estreno de Rose Red, el libro titulado como El diario de Ellen Rimbauer: Mi vida en Rose Red corresponde, sin dudas, a un enganche literario y comercial para acaparar la atención de público ante la miniserie que lo inspiró.  Tal tipo de productos artísticos hechos a “pedido” es habitual en países como Estados Unidos, en los que la oferta y la demanda por manifestaciones populares como esta abundan…No obstante no hay que mirar en menos por ello dicho trabajo, que bien posee sus propias virtudes que le dan cierta independencia respecto a la producción televisiva mencionada, ya que posee varios elementos valiosos que hacen de su lectura algo satisfactorio para muchos; asimismo, no deja de merecer un análisis de estos aspectos, que convierten este título en un texto recomendable, ya sea para quienes vieron Rose Red, como para aquellos que aún no lo han hecho y deseen enganchar con una buena historia de terror, que tal vez luego los lleve a contemplar la miniserie.
     Durante un buen tiempo se tenía la idea de que era nada menos que el mismísimo Stephen King quien había escrito la novela, hasta que luego se declaró de manera pública que el responsable de ella era el “casi desconocido” Ridley Pearson, un novelista de relatos policiales e infantiles, miembro de los Rock Bottom Remainders, la banda de música compuesta por escritores y otros artistas mediáticos en la que participaba Stephen King; de este modo al ser amigos, el creador de Salem´s Lot y Joyland no cejó en invitarlo a realizar esta labor (que como ya lo ha hecho en otras ocasiones, ha impulsado más de una vez la carrera de sus colegas).

3.2- De qué trata.

     Escrita a manera de diario de vida, fue publicada usando nada menos que el nombre de uno de los personajes ficticios principales de Rose Red (la doctora en Psicología infantil y especialista en fenómenos paranormales Joyce Reardon).  Es así que en una primera instancia podría engañar al lector incauto, al hacerlo creer de que en realidad se trata de un documento histórico, que trata acerca de fenómenos tales como las casas encantadas y los fantasmas (más encima todo del puño y letra de una mujer a la que le toca vivir en carne propia estas terribles experiencias).  De hecho, el libro posee una carta introductoria de la Reardon, la supuesta editora del diario de la infortunada Ellen Rimbauer, que incluyen unas cuantas notas suyas y además un epílogo de Steven Rimbauer, otro personaje de Rose Red y quien sería el último descendiente vivo de los fundadores de la inmensa mansión en la que transcurre el argumento. Sin embargo, el tomo está tan bien escrito, todo resulta tan increíble y aun así dramático, que lo hace más que verosímil, que luego al entrar en conocimiento de la miniserie con la que está relacionado, el cuadro de la saga maldita de los Rimbauer se completa.
    Ambientada entre 1907 y 1928, que corresponde al periodo en el que la autora del supuesto diario de vida y protagonista de la historia, llevó el registro de sus vivencias e impresiones, trata en pocas palabras acerca del origen de Rose Red (que como muchas casas antiguas se le da un nombre a esta…Uno más encima femenino, hasta cierto punto, bastante significativo con lo que a posterioridad llega a ser esta construcción) y lo que le pasa a la gente ligada a tal lugar.  Su esposo, John Rimbauer, sus dos hijos, su mejor amiga (y luego amante) Sukeena, sus empleados y amistades pasan por una serie de experiencias traumáticas debido a la verdadera naturaleza de esta construcción, la que nunca para de crecer tal cual un monstruo (hermoso, pero mortal), que en la práctica viene a ser una entidad viva e inteligente a su manera, deteriorando la vida de todos estos.


     A través del diario llegamos a conocer a la entonces joven, inocente y aún virginal dama de 19 años que era Ellen, quien conoce al exitoso, guapo y enigmático John Rimbauer, de quien cae prendida de inmediato.  Ambos se casan pronto, creyendo la nueva esposa de que todo será un cuento de hadas, pues no sabe que en realidad su vida ahora se transformará en una verdadera pesadilla (y no solo por su sometimiento a Rose Red misma, sino que también por el mismo mal que anida en el corazón de su marido, un hombre egoísta, manipulador e infiel que la hace sufrir tanto o más como aquello que ambos llaman su hogar).
     El origen de las cualidades siniestras de Rose Red queda hasta cierto punto en el terreno de la incertidumbre, que en un principio se presentan varias tesis de por qué la casa está “encantada”, aunque luego a medida que se va transcurriendo todo, queda la idea de que la edificación no tiene par alguno (o de que su identidad supera cualquier noción de maldición, hechicería o magia típicas).  En un principio la protagonista ve a esta entidad como a una aliada vengadora, de todas las penurias que le toca pasar debido a la indolencia de John; no obstante, termina por darse cuenta de que es otra víctima de este ser con características femeninas, que la ha usado a ella y a los demás para perpetuar su extraña existencia.  
      El diario comienza desde antes de que se ponga la primera piedra de lo que va a ser Rose Red, que viene a ser sin dudas el proyecto del futuro promisorio de este matrimonio.  Sin embargo, sus dimensiones ciclópeas, laberínticas y el mismo mal sobrenatural que es esta criatura, puede ser vista como una proyección de los apetitos desmedidos de John Rimbauer, que tal como la casa fagocitan a quienes tiene a su lado, en su afán de querer más y controlarlo todo y a todos.  De este modo, por medio de esta ficción de horror podemos encontrarnos con una interesante reflexión sobre el poder nocivo del maldad humana, que con el fruto de sus empresas (como lo vendría siendo Rose Red, hecha para satisfacer los deseos de sus dueños), trae la condenación de sus artífices.


3.3- Algunas impresiones personales.

      Al ser una narración de “época”, nos es posible apreciar varios detalles acerca de un curioso mundo no tan lejano en el tiempo, pero que aun así tienen varios aspectos llamativos para nosotros.  Entre estos destaca el de la figura de la mujer, que tal como está perfilado el personaje de Ellen a través de sus páginas, puede verse como una feminista hasta cierto punto; pues pese a que cumple como muchas de su tiempo y sociedad, con un rol preestablecido para su género (el de esposa sumisa y madre devota dependiente de su esposo), posee un grado de voluntad propia y que le permite escapar de la obnubilación en la que antes cayó por John.  Es dentro de todo esto que nos encontramos con el tema de la relación lésbica entre Ellen y Sukeena, la que solo nace tras años de compartir juntas una vida de tantas desgracias; se trata además de un amor liberador entre las dos, el que contrasta con el de la homosexualidad de uno de los personajes masculinos secundarios, que en un mundo de apariencias y de rígidos comportamientos sociales como el detallado en esta obra, viene a ser más que problemático. 
     La sexualidad de los personajes en sí es un aspecto bastante atractivo, por cuanto permite reconocer los patrones morales a los que estaban sometidos públicamente los individuos antiguamente.  Como ya se ha hablado de la atracción homoerótica entre los personajes, en el caso de la protagonista y su empleada africana, resulta valioso como la Rimbauer primero ve su interés sexual como algo pecaminoso, propio de una mentalidad cristiana estrecha; con posterioridad, a medida que va cambiando con todo lo que le pasa, de manera espontánea en sus escritos nos encontramos con una mujer que ha aceptado esta faceta suya,  ya con cierta plenitud.  En cambio, por el lado de John vemos la sexualidad como algo meramente carnal, salvaje y en el que no hay verdadera compenetración con la otra persona (solo preocupación por la satisfacción personal).  Junto a los intereses eróticos de este, también nos enteramos de una espantosa violación, lo que se opone al amor que hay entre Ellen y Sukeena.  Como si en verdad fuese una obra feminista, los hombres no quedan muy bien frente a un ojo crítico, mientras que las mujeres son las únicas (en su mayoría) que son presentadas como personajes más o menos íntegros. 
     La figura de Sukeena, una mujer “de color”, permite introducir el tema del racismo, que aún en una época en la que ya se había abolido la esclavitud en Estados Unidos, todavía provoca actitudes xenófobas entre la mayoría blanca. La presencia de los chinos en el texto, de igual manera sirve para reconocer este conflicto, más al transcurrir varios episodios del diario en pleno Barrio Chino.
     Como muestrario del periodo histórico en la que transcurre esta obra, a la hora de señalar las costumbres de su gente, hayamos también el interés por el espiritismo.  De este modo, en sus páginas varios son los momentos dedicados a ello, destacando una muy significativa sesión con una médium (desarrollada a partir de lo visto en Rose Red) y la presencia de un personaje secundario femenino de procedencia oriental, bastante llamativo para el lector.  El papel de esta disciplina del ocultismo ayuda, sin dudas, a crear el ambiente adecuado para que la novela posee su atmósfera de misterio y horror, apoyando lo que la misma casa maldita provoca con sus atrocidades.
     Entre medio de este horror, ya sea del proveniente de la misma violencia del ser humano, como del salido de la mansión en la que (mal) viven los personajes, también hay momentos de sublimidad, en los que el amor incondicional de una madre (Ellen Rimbauer) por sus hijos resalta; de igual manera la narración en primera persona, de las cuitas que van degradando a Ellen mientras pasan los años en Rose Red, hacen que la lectura de este “falso diario de vida” no solo sea un ejercicio para pasar un buen rato inmerso en él, sino que también sea un grato descubrimiento, como un título que merece ser comentado y recomendado.

Feliz como una lombriz tras haber conseguido este preciado libro
de manera fortuita, tan solo el mes pasado.

martes, 5 de septiembre de 2017

3 partidas, 3 pérdidas (segunda parte).





3- Tobe Hooper (25 de enero de 1943-27 de agosto de 2017).


Nota: Se suponía que era un solo post para honrar la memoria de Brian Aldiss, Jerry Lewis y Tobe Hooper, quienes nos dejaron recientemente.  No obstante sobre este último tenía mucho que decir (quiérase o no, ha sido más importante en mi vida que los otros dos, sin desmedro de lo anteriores) y por eso he dejado aparte esta otra entrada...¡Y para que no me acusen de hacer textos tan extensos, je!

       No hace muchos meses atrás que le dediqué un post a la que tal vez su mejor película (y también la más famosa), Poltergeist y la verdad es que no pensé que este mismo año volvería a referirme a su director de manera directa en una de mis entradas.  De hecho, creo que su muerte es lejos la que más lamento de entre estas 3 muertes que hoy nos reúnen.  Pues a diferencia de los otros 2, este ha estado más presente en mi vida y justamente por mi amor hacia el cine de terror.  Como ya hablé bastante de mi experiencia con el filme sobre fantasmas mencionado, haré un repaso por otras de sus obras que para mí han sido significativas.
            Mi historia con Tobe Hooper comienza desde mucho antes que supiera de su nombre, que solo lo conocí como tal cuando era un adolescente y comencé a comprar mis queridas revistas Fangoria, gracias a un excelente reportaje acerca del cine de terror de los setenta.  Pero volvamos más atrás en el tiempo, cuando en esos mismos años ochenta con su programación televisiva anterior al cable y aún mucho antes de que existieran maravillas como Netflix, en la primera mitad de esa década dieron (no sé si por primera vez acá) La Noche del Vampiro.  Pues con este nombre se conoció en Latinoamérica la adaptación que hizo Hooper en 1978 de Salem`s Lot, la célebre novela de Stephen King.  Pues tampoco sabía quién era King, sin embargo sí tenía muy claro que deseaba ver esta miniserie.  No obstante no me dejaron verla, porque era obvio que me produciría pesadillas.  Solo casi una década después, cuando ya era un adolescente, tuve la suerte de poder verla en dos noches consecutivas…y esta vez ya sabía bastante del autor de la novela, ya que me había leído algunas de sus narraciones por esas fechas.  Recuerdo con mucha nostalgia todo esto, pues más encima las dieron en pleno invierno, temporada que siempre me ha sido ideal para apreciar este tipo de historias.  Solo diré al respecto, que la encontré soberbia y aún la sigo considerando una obra maestra, ya que posee escenas memorables que supieron aprovechar no solo un buen guión y unas actuaciones de primera, sino que todos los medios técnicos que tenían (humildes en comparación con lo que se puede hacer hoy en día) y que permitieron desarrollar por parte de Hooper una atmósfera enrarecida.
       Volviendo a la revista Fangoria y al artículo que salió en su segundo número de la primera época que tuvo en español, gracias a ella supe de una película llamada La Gran Masacre de Texas (1974), que fue prohibida en muchos países y luego supe que supuestamente en Chile también la censura no permitió que se exhibiera acá. Así fue que pasaron muchos años como para que recién pudiera verla.  Sé que fue en los noventa que por fin cumplí mi deseo, aunque no recuerdo si todavía estaba en el colegio o ya en la universidad; solo tengo presente que cuando por fin tuve en mis manos la edición en VHS de esta cinta de culto, estaba muy expectante y me preguntaba si sería capaz de verla entera…Y bien pude, que me gustó bastante.  No obstante debo decir antes que primero tuve mi cita con  su secuela, también de la mano de Hooper, que llegó primero a estas tierras en el formato recién mencionado.  Esta segunda parte tiene mucho de humor negro, razón por la cual el elemento más duro de la película original se pierde…Recuerdo muy bien esa ocasión, pues bautizaron a mi sobrino Alonso y nos vinimos a celebrar a casa.  Era un día sábado y estaba junto a mi concuñado Julio Yañez, quien por aquel entonces era mi mejor amigo.  Arrendamos varias pelis de terror y una de ellas fue esta.  El padrino de Alonso fue el mismo cura que lo bautizó, un tipo muy “choro”, como decimos en Chile, o sea, muy extrovertido y agradable.  Como Julio y yo estábamos encerrados en mi pieza en nuestra función de cine casero, entró para preguntarnos si estábamos viendo pornos; cuando supo que no era así se quedó más tranquilo, que las sangres y las tripas parece que para algunas personas son más aceptables que el sexo explícito.  Ninguna de las dos las he vuelto a ver, razón por la cual teniendo en cuenta que ya no tenemos entre nosotros a su realizador, tengo razones de peso para reencontrarme con ellas.   Hay una tercera parte que no la he visto, así como un remake, una precuela y creo que también una secuela de esta otra continuidad; las dos primeras las conozco y son verdaderas joyas.
      Otra vez llevando mis recuerdos a los nostálgicos ochentas, en las tardes de los domingos daban un programa sobre cómo se hacían algunas producciones hollywoodenses, lo que para este servidor era toda una oportunidad que no podía desaprovechar, pues no me llevaban al cine y todavía estábamos a años de que los videoclubes se popularizaran.  Estoy hablando de 1985, justo cuando nos visitaba otra vez el cometa Halley al año siguiente y aprovechando el interés por este acontecimiento, Tobe Hooper se encargó de llevar a cabo la versión cinematográfica de una novela de ciencia ficción y terror, que trababa acerca de una raza de vampiros muy singular, que estaba en suspensión en una nave espacial hallada en la cola del cometa por unos astronautas terrestres. El nombre del filme es Fuerza Vital.  Colin Wilson, un autor del cual lamentablemente solo he leído un puro cuento (lovecrafniano más encima…y que me gustó mucho), escribió la novela, aunque no le gustó lo que hicieron con su material, que terminó por convertirse en todo un clásico.  Recuerdo que mi profesora jefe de cuarto básico de aquel entonces (de la que estaba enamorado a la manera de los niños que admiran a sus maestros a tan temprana edad), la fue a ver y nos contó a todo el curso su argumento (omitiendo claramente sus partes más escabrosas).  Ya adulto recién la vine a ver y luego salió en DVD una versión extendida, todo un regalo para los más ñoños de la casa, que recomiendo mucho.  Mathilda May paseándose desnuda en buena parte de su metraje, chupando…la energía de sus víctimas, originó todo un panegírico de uno de mis amigos y que versaba sobre por qué era de vital importancia apreciar este largometraje.


Trailer de Lifeforce (Fuerza Vital).

      En el mismo programa del que ya les conté, también dedicaron uno de sus episodios a otra producción de ciencia ficción y horror de Hooper, Invasores de Marte (1986), el remake de una película de culto del mismo nombre de 1953.  Por mucho que me atrajeran los vampiros desde pequeño, al ser un niño el protagonista de esta otra historia, me sentí lejos mucho más interesado por ver esta otra, que creo nunca la estrenaron acá.  Solo gracias a los posteriores arriendos en VHS me fue posible ver este título también, que por años desee hacerlo.  Sinceramente la encuentro maravillosa y posee uno de los finales más aterradores que conozco, que luego de que me vi hace casi un año atrás la versión original, supe que era calcado a la peli más antigua; además creo que Hooper logró hacerle justicia, apoyado por un mayor presupuesto y los excelentes efectos especiales y el maquillaje que posee (de igual manera la escena de la profesora infectada o controlada por los marcianos, comiéndose una rana, que no está en la primera cinta, es de antología). 


       La Noche del Vampiro (también conocida como La Hora del Vampiro y El Misterio de Salem`s Lot) no fue el único acercamiento de Tobe Hooper a la narrativa de Stephen King.  Es así que en 1995 realizó la adaptación de uno de sus primeros cuentos, La Trituradora, contenido en su excelente antología El Umbral de la Noche.  Se trata de una historia bizarra acerca de la planchadora industrial de una lavandería… ¡Poseída! En el papel la ficción llega a ser, pese a todo, convincente y en la pantalla esta obra menor del director puede ser ridícula, pero es muy, muy divertida.  Gore como bien le gustaba hacer sus trabajos al cineasta, la recomiendo mucho, pues aunque no la me he repetido, la recuerdo con cariño y en especial por la dicha que sentí cuando la arrendé (y luego cloné) en DVD ya la década pasada. 
       Debo admitir que no he contemplado todas las producciones de este artista y ya es hora de hacerlo, para poder hacerme un juicio más completo de su labor; además de hacerme una segunda opinión con otras a las que nunca les volví a dar una nueva oportunidad, como Combustión Espontánea.
       En televisión también tuvo un papel destacado, aparte de la miniserie ya mencionada. Es así que se debe mencionar sin duda que fue quien tuvo el “honor” de encargarse del primer episodio de Las Pesadillas de Freddy. Estrenada en 1988, como un producto televisivo para explotar el éxito de la saga de películas sobre este personaje creado por Wes Craven, tuvo en total 2 temporadas y nada menos que 44 episodios.  Robert Englund volvió a hacer del asesino sobrenatural que le dio fama, siendo que al ser realizado el citado piloto por Hooper, actor y director se reencontraron tras haber trabajado juntos en Eaten Alive (1977) y con quien luego haría dos filmes más, Terrores Nocturnos  (1993) y la ya mencionada La Trituradora; así que bien se podría decir que ambos eran amigos, puesto que no dudó en llamarlo para su primera contribución a Maestros del Horror: Danza de la Muerte.
     Dentro de este apartado se debe mencionar también su participación en un interesante proyecto para la pantalla pequeña de su amigo y colega John Carpenter: Bolsa de Cadáveres (1993).  La idea era que esta producción de terror y humor de carácter antológica y con 3 historias en su metraje, fuese el piloto de un nuevo programa de este estilo para la cadena de Showtime.  Lamentablemente la idea no fructiferó, pero bien podría decirse que tal vez fue para mejor, pues años después al siglo siguiente la empresa realizó verdaderas joyitas de historias del género: Maestros del Horror, para la cual ambos directores hicieron una entrega para cada una de sus dos temporadas.  Sin embargo me estoy adelantando y mejor vuelvo a este otro programa.  En este el mismo Carpenter hace de un muy gracioso presentador, pese a su naturaleza macabra, al más puro estilo de Guardián de la Cripta.  Las dos primeras historias tuvieron a su colega tras las cámaras, mientras que la tercera contó con la colaboración de Hooper, titulada Ojo y en la cual actúa nada menos que Mark Hamill, el recordado Luke Skywalker de la saga cinematográfica de Star Wars.  Asimismo Tobe Hooper se reservó un cameo humorístico, haciendo de uno de los dos médicos forenses, que se encargan del cadáver hablante interpretado por Carpenter.
     Siendo que Steven Spielberg quedó bastante contento de su labor con Poltergeist, filme de horror sobrenatural que escribió y produjo, lo quiso para la preciosa miniserie de ciencia ficción que creó en 2002: Taken.  La saga épica sobre 3 familias ligadas entre sí a lo largo de medio siglo por la presencia de los extraterrestres de Roswell, tuvo un espectacular comienzo gracias a la maestría de Hooper, quien también llevó a cabo su primer episodio.  De igual manera en 1987 el llamado “Rey Midas del Cine”, ya la había vuelto a contratar, para que filmara el último episodio de su serie antológica Cuentos Asombrosos (sobre un relato de Richard Matheson, Miss Stardust, el mismo escritor para el adaptó otro de sus relatos en Maestros del Horror).
     Con posterioridad en 2006, hizo su segunda contribución a Maestros del Horror con La Cosa Maldita, una potente versión del clásico cuento de miedo de Ambrose Bierce.
     De igual manera estuvo en otros shows televisivos como Cuentos de la Cripta y Dark Skies, puesto que si bien su cine era errático a la hora de, tal vez, mantener la misma calidad de sus mejores obras o realizar de manera más continua nuevas cintas, nadie podría discutir su enorme legado para Hollywood y el cine de terror mundial y por esa razón era satisfacción garantizada contar con él en la pantalla chica.   
      Su último largometraje corresponde Djinn (2013), una producción estadounidense-árabe sobre la rica mitología de este último pueblo…y que lamentablemente aún no veo.
      Sinceramente vamos a extrañar a este verdadero artesano de las pesadillas audiovisuales. 


Uno de los momentos más recordados de la versión de Salem`s Lot hecha por Tobe Hooper.

jueves, 27 de julio de 2017

Mis películas favoritas sobre fantasmas. Séptima parte: Los Otros.


7.1. El Director: Alejandro Amenábar.

       Nacido el 31 de marzo de 1972 en Santiago de Chile, apenas tenía un año de edad cuando sus padres decidieron trasladarse a España debido a los vaivenes políticos del país americano, que dieron paso a la dictadura militar de Pinochet.  Debido a ello, el resto de su vida (o al menos buena parte de ella hasta su madurez) la ha desarrollado en la Península Ibérica, pese a que mantiene la doble nacionalidad chilena-española.  Con el tiempo se transformó en un importante director de cine, ejerciendo además de guionista, productor y hasta compositor de la banda sonora de sus propias cintas.  Ante el enorme despliegue audiovisual de su trabajo, a medias entre el de tipo más artístico y el comercial, como bien ha sucedido con muchos de sus colegas no yanquis, que como él comenzaron a filmar en su propia tierra, recibió el llamado de Hollywood para realizar cintas en lengua inglesa; no obstante pese al apoyo de los productores usacas, siempre ha estado ligado al cine independiente.  Lamentablemente pese a su talento, es de esos cineastas que no se caracterizan por ser muy prolíficos, pese a un montón de premios que posee y a los seguidores que ha conseguido a lo largo de todo el mundo, expectantes al estreno de nuevos títulos de su autoría.  Si bien el filme suyo agregado a esta serie de post sobre películas de fantasmas, posee hasta cierto punto elementos de terror (con varios sustos entre medio), destaca más por otras características de su filmografía, las que implican el elemento dramático de sus personajes que se ven superados por la tragedia que es superior a sus débiles fuerzas y la atmósfera de suspenso que agrega al argumento una carga angustiante a la historia misma.
      Su filmografía comprende los siguientes largometrajes:


Tesis (1996): Su ópera prima que le hizo creer a buena parte del público y la crítica que estábamos frente al nuevo sucesor de los grandes del séptimo arte de terror y suspenso, pero que lamentablemente solo fue así en sus comienzos, ya que luego se decantó por tramas de corte más intimista.   Es la historia de una joven estudiante de cine que mientras realiza una investigación acerca de la violencia audiovisual, se tropieza nada menos que con una red de películas snuff (filmes que graban asesinatos en vivo).  Ante tan atractivo debut los aplausos le llegaron de inmediato, y con ello sus primeros galardones, mientras que los gringos, como no, quisieron sumarse ante el interés por historias similares, filmando en Hollywood 8MM con Nicholas Cage (que en todo caso no es mala), aunque con casi 3 años de atraso.
Abre los Ojos (1997): Su única incursión hasta la fecha en el género de la ciencia ficción, llegando sin dudas a superar con este trabajo el éxito y la calidad artística de su primera obra.  Por otro lado, en la época en la que realizó esta película, Amenábar le dio en el clavo, al abordar de una manera muy ingeniosa (y además tan hispana) un tópico que recién estaba cobrando interés en la pantalla grande (en especial gringa, si bien los japoneses ya estaban abordándolo hace rato a través de sus animes), la realidad virtual, el cual en todo caso posee antecedentes de clásicos literarios españoles como La Vida es Sueño de Calderón de la Barca  (Johnny Mnemonic, 1995, Dark City, 1998 y The Matrix, 1999).  En su historia un chico mujeriego y orgulloso de su dinero y buena facha, ve su vida convertida en una verdadera pesadilla, cuando debido a un accidente del cual es responsable queda horriblemente desfigurado.  Una vez más USA no se pudo resistir y en 2001 se estrenó el obligado remake, Vanilla Sky, que para muchos resulta inferior a la cinta original y pese a los buenos artistas involucrados en ella.
Mar Adentro (2004): A partir de esta cuarta cinta suya Amenábar comienza a alejarse cada vez más en el tipo de cine que le vio nacer, si bien no por ello pierde fuerza su labor (muy por el contrario).  Esta vez estamos hablando de una llamada bioepic, o sea, de un largometraje basado en la vida de una persona real.  En este caso trata acerca de un hombre que lleva alrededor de 3 décadas postrado en vida en su cama, tras quedar tetrapléjico muy joven y quien solo desea acabar con su vida a través del llamado suicidio asistido.  Su deseo de que alguien lo ayude a conseguir su objetivo por razones morales y legales se convierte en toda una odisea.  El caso causó conmoción en su momento y lo mismo sucedió con esta cinta al estrenarse.  Los premios esta vez le llovieron más que nunca al director/guionista.  El rol protagónico de Javier Bardem, todo un camaleón español de la actuación, no dejó indiferente a nadie ante tal despliegue escénico. 
Ágora (2009): Su filme español más caro a la fecha se trata de una obra de carácter histórico, ambientada entre los siglos IV y V, en los primeros tiempos del Cristianismo en Alejandría.  Trata acerca de Hipatia, una filósofa y mujer de ciencias que debido a sus creencias y a sus enseñanzas, se gana primero el desprecio y luego la condenación por parte de las autoridades cristianas.  Si bien en el guión Amenábar se toma varias licencias históricas y ficticias, su obra que bien para muchos es considerada como algo netamente anticristiano, en realidad puede más bien ser vista como una defensa a la libre expresión y a la tolerancia.  Pese a tratarse de una película pagada por dineros españoles, se encuentra hablada en inglés y tiene como protagonista a la hermosa y notable actriz británica Rachel Weisz; además cuenta con otros artistas hollywoodenses.
Regresión (2015): Corresponde a su segundo trabajo hecho por encargo para Hollywood y para el cual contó con varias estrellas,  tales como Ethan Hawke y Emma Watson.  Si bien no he tenido el gusto de ver esta producción (prometo hacerlo pronto), ya que no se estrenó por estos lares, sé que puede considerarse como su regreso al cine de suspenso ¿Y de terror tal vez? Trata acerca de un culto satánico que es descubierto por un detective y por un psicoanalista.



7.2. La película: Los Otros.

      Difícil tarea tengo a la hora de referirme a esta cinta de fantasmas al más puro estilo de Sexto Sentido (en cuanto a su trama dramática y emotiva) y a su final sorpresivo, elementos a través de los cuales se ve un clara influencia de la cinta de Shyamalan, sin contar la gran revelación hecha hacia su inolvidable clímax. A ver cómo me sale todo esto…
      Realizada en 2001, corresponde al tercer largometraje de Alejandro Amenábar y al primero llevado a cabo con dineros gringos.  La cinta cuenta con la notable actuación de Nicole Kidman (siendo que su por entonces marido Tom Cruise, ejerció de uno de los productores), demostrando una vez más con su participación que a su belleza admirable lejos la supera su propio talento, en lo que es considerado entre sus mejores papeles.  Respecto a esta labor de la Kidman, resalta el hecho de que si bien fue acompañada por unos pocos más histriones, el peso de la historia recalca en su personaje y que es debido justamente a la fuerza interpretativa de esta mujer, que la película en cuestión posee algunas de sus virtudes; ya que solo ante las emociones de su papel (soledad, frustración, dolor y miedo), el espectador es incapaz de no sentir empatía hacia esta fémina. 
      El argumento gira en torno a una familia que vive aislada en una hermosa isla perteneciente a Gran Bretaña, poco después de la Segunda Guerra Mundial.  Solo una madre y sus dos hijos pequeños habitan una enorme mansión, ya que todos los sirvientes se han ido y el marido/padre nunca volvió tras irse al frente de batalla.  Hasta que un día llegan 3 nuevos empleados a tomar las vacantes, una mujer y un hombre ya ancianos, más una muchacha muda.  Por otro lado, los niños se quejan de la presencia de espíritus que no los dejan tranquilos, a lo que su progenitora actúa con incredulidad, siendo que además comienza a sospechar de sus nuevos sirvientes. 
      Aparte de la protagonista destaca en el argumento la dulce ama de llaves, a cargo de la igualmente consagrada Fionnula Flanagan, quien se muestra tanto aquí maternal como alguien engañosamente confabuladora (pues es evidente que ella y los suyos guardan un gran secreto).  De igual manera se debe destacar la breve, aunque significativa participación de otro actor famoso, Christopher Eccleston como el esposo y padre, quien vuelve a su hogar como un hombre destruido por las crudas vivencias del conflicto bélico. 
      El director-guionista hace que en la práctica casi todo el metraje transcurra dentro de las paredes de la casa, otorgándole a un lugar tan hermoso como este un carácter claustrofóbico (en la práctica una verdadera prisión para sus dueños) y para lo que la fotografía se convierte en todo un apoyo, ya que permite la introducción de lo sobrenatural a través de los tonos oscuros y grises.  Pues en este caso no estamos frente a un guión que requiere de efectos especiales, sino que más bien se sostiene en lo que se sugiere.
      Por otro lado, un título como Los Otros, que no deja de ser tan ominoso e invitarnos al misterio y el temor  a lo desconocido, atiende a la idea primigenia del miedo hacia el Más Allá, en especial en lo que concierne a la posibilidad de una vida después de la muerte y que sin duda puede ser aterradora.  Por supuesto que los fantasmas son los Otros, pero… ¿Qué tan siniestro pude llegar a ser ese nivel de la realidad, que sobrepasa nuestros propios conocimientos? De este modo su realizador juega con la idea de que nada es lo que parece, que vivimos engañados y que solo somos capaces de aceptar la lógica de lo que queremos ver.  En cierto sentido el argumento es una reelaboración del mito de la caverna de Platón, ya que en especial es la madre quien al negarse salir de la aparente protección de las paredes, ha limitado su propia felicidad y la de quienes ama.
       Cabe hacer notar además el profundo catolicismo que rodea a la familia en cuestión, quienes por ser ingleses sería más comprensible fuesen anglicanos.  Puede ser que el elemento religioso tenga que ver con las mismas raíces hispanas de Amenábar, pero si bien la madre a cargo de la Kidman, confía en su fe como un medio con el cual se siente a salvo ella y su familia, el poder que hay detrás de la figura de la Virgen María y Cristo que aquí aparecen, más que verse como principios redentores, más bien tienen que ver con la culpa, que sin dudas recae sobre esta mujer; pues la fe tal como es presentada en este filme más que orientarse a un credo apoyado en el amor y la alegría, tiene que ver con el mismo temor hacia todo aquello que supera los límites de lo humano, de modo que la teología misma (que bien puede dar explicaciones acerca de lo que conlleva a la muerte), tiene sin dudas relación con esos otros, que tanto temen estos personajes.
       Una anécdota antes de terminar: Para hacer publicidad al eminente estreno de esta película en mi país, los distribuidores pusieron a lo largo del territorio varios afiches, habiendo varios de ellos en paraderos, malls y otros sitios públicos; sin embargo en esta vez hicieron una pequeña modificación en la imagen promocional o mejor dicho en el texto que la acompañaba.  Es así que pusieron “Del director chileno-español…”.  Pues resulta que como se fue tan pequeño a España este, no tuvo mayor relación con mi país y sin embargo en un arranque de chovinismo barato, apelaron a ello para interesar más al posible público.


Trailer.
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