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miércoles, 30 de septiembre de 2020

Debut y despedida.



     La saga juvenil de ciencia ficción y fantasía de Artemis Fowl  de Eoin Colfer, en publicación desde 2001 y que a la fecha lleva 8 novelas, más unos cuantos cuentos y un libro anexo, ante su popularidad y calidad hace rato que solicitaba alguna adaptación audiovisual (para el cine o la tele); es así que más de un estudio y cineasta se interesaron en el tema, sin embargo para que esto fuese posible, el camino fue algo tortuoso, como en muchos casos con algunas otras obras literarias de éxito actuales y solo este año en plena pandemia fue posible ver la película hecha por Disney a través de su plataforma de streaming.  Se suponía que iba a estrenarse el año pasado en agosto, siendo que los afiches estaban en el cine desde febrero más o menos; no obstante, por una u otra razón se postergó su debut para marzo de este 2020 y debido a la cuarentena por el Covid-19, al final decidieron ofrecerla como uno de los “aperitivos” de su competencia a Netflix, Amazon y otras compañías similares…¡Pues menos mal que no me gasté la plata, ni el tiempo en ir a verla! (y mucho menos consiguieron convertir su producción en una razón de más para tener Disney+).
     Dirigida por un director tan talentoso como Kenneth Branag, ante la noticia de que este iba a ser el responsable (un shakespereano de pura cepa), se podía esperar una adaptación que le hiciera justicia al material original, mezclando  a la perfección entretención con calidad artística…Pero esto no fue así y por ello no sé si echarle la culpa al artista (quien, además, es un destacado actor), por haber filmado una obra carente de toda sensibilidad y realizarla solo por encargo, quedando demostrado que no basta con poseer un presupuesto millonario para conseguir la atención (y respeto) del público.  Más bien me afirmo en la incapacidad de quienes hicieron el guión, tomando como base los dos primeros libros de la saga, recortando y agregando por acá, inventando unas cuantas cosas por su cuenta y blanqueando de manera espantosa las caracterizaciones de los personajes, para hacer algo infantil y tan asquerosamente políticamente correcto (como en el último tiempo, le ha dado por hacer a la empresa del Ratón Mickey, unas veces con éxito y otras de manera espantosa), que dudo que un espectador adulto “inteligente” y/o alguien que haya leído y adore esta saga pueda ver (y terminar) sin bostezar, aburrirse y maldecir a los cuatro vientos el engendro hollywoodense que es esta cinta.
    A ver de qué va la ficción creada por Artemis Fowl, al menos en lo que concierne a su primera entrega, que era lo que habríamos esperado se versionara con dignidad:
    Artemis es un genio que, solo a los 12 años de edad, ostenta con orgullo ser el único heredero de una familia irlandesa de rancia alcurnia, si bien esta es más conocida por los bajos fondos debido a su preferencia por la estafa, robo y el comercio ilegal.  Con un padre desaparecido que lo más probable esté muerto y su madre sufriendo postrada y demente, ha decidido aprovechar sus conocimientos de la existencia del mundo mágico (del que, por supuesto, pocos seres humanos tienen claro de su existencia), para extorsionar a su gente y conseguir oro de ellos y así salvar de la bancarrota a su familia.  Con tal propósito lleva a cabo nada menos que el rapto de un agente policial mágico, aunque no todo es tan sencillo y debido a ello pasa por una y otra peripecia.  No obstante, lejos lo mejor de todo es que este primer encuentro entre el protagonista y sus compañeros con las criaturas del submundo, termina por unir sus vidas de manera muy estrecha, tal como iremos comprobando con cada nuevo volumen de la serie; asimismo, que quede claro que el propio Artemis, casi un solitario y sin amigos verdaderos comienza a cambiar para bien a partir de esta aventura.

 

    La verdad es que tan solo teniendo como fuente el primer libro (que tampoco es necesario ser fiel en un 100% a lo que ocurre en él), tenían de sobra para armar un buen filme, donde lo primordial debe ser entretener a la audiencia y conseguir con ello las divisas suficientes, como para exprimir esta gallina de huevos de oro hasta donde se les diera la gana; no obstante, el resultado fue espantoso, pese a que además contaron con dos grandes actores británicos: por un lado la veterana Judi Dench (una verdadera dama de la actuación, versátil como ella sola y que de solo verla actuar ya por lo general la película donde sale, tiene una razón de sobra para que valga la pena) y el guapo Colin Farrel, tan buen actor y versátil, que al igual que su colega ha incursionado bastante en el cine fantástico y de ciencia ficción.  Sin embargo, la contratación de los anteriores, sumado a Branag, no sirve de mucho si el guión está lleno de baches y, más encima, la caracterización de los personajes resulta ser plana, poco atractiva y hasta estereotipada, algo por completo alejada de lo conseguido por el escritor en sus textos.
   ¿Y por qué pasó lo anterior, si bastaba no más con ser inteligente y usar en su justa medida el material creado por Eoin Colfer? Pues que optaron por hacer algo “para toda la familia”, dejando de lado los aspectos más “oscuros” de la trama, los que implican la personalidad ambivalente del mismo Artemis, los rasgos de su familia y otros elementos propios de los demás personajes que pudiesen “herir la sensibilidad” de los más pequeños o los adultos conservadores de lo que esperarían, supuestamente, de una obra para divertirse sin mayores complicaciones argumentales.  Igual todo esto es incomprensible, me refiero a lo de suavizar tanto la trama y la conducta de los personajes, en una época en la que los gustos cinematográficos de la gente han cambiado y hasta se han sofisticado (o adaptado) como para aceptar un mayor nivel de violencia (explícita o implícita), héroes no tan idealizados (antihéroes) y problemáticas realistas, que hagan más verosímil el guión, pese a tratarse de una ficción de tipo fantástica.
    Por mi parte, tantos cambios realizados a un libro muy querido por mí, me parecieron una verdadera falta de respeto a lo hecho por su creador, a los seguidores de la saga literaria y al público en general ¿Tan tontos nos creen? ¿Y qué pasa con los artistas que firmaron para realizar este trabajo? (supongo que solo intentaron hacer lo mejor que pudieron). Por todo esto, culpo por entero a los guionistas y a los productores.  ¿Saben qué? Vayamos por parte, mejor, a la hora de referirme a los mutilamientos y/o deformamientos de lo que pudo ser y al final fue:
 
1. Hay que partir por el personaje que le da nombre a la saga y si bien a partir del segundo libro, el protagonismo será compartido junto a otros.  Pues este sucedáneo de Artemis Fowl carece de todo: No se ve tan increíblemente inteligente como el original; asimismo, no es un pequeño Maquiavelo, sino que solo realiza sus actos en contra de las criaturas mágicas, obligado por su deseo de salvar a…Por otro lado, carece por completo de carisma y el actor que lo interpreta lo hace pésimo, no convence por ningún lado.
 
2. Holly Canija tampoco consigue simpatizar y con lo infantil que se ve por la actriz que escogieron para interpretarla, no te creo eso de que tiene unos ¿70 años? Se supone igual debía verse mayor que su contrapartida humana y dicho detalle es uno de los puntos fuertes de la saga, debido a su contraposición con Fowl en cuanto a su madurez, lo que acá tampoco se aprecia.  Cabe mencionar que intentaron darle en esta versión descafeinada, un drama personal con lo de su padre, pero no le sacaron provecho y lejos era mucho mejor sus problemas al ser el primer elemento femenino en el cuerpo policial, considerando respecto a esto la especial relación con su jefe…Sin embargo (y he aquí la mayor estupidez, cuando se les pasa la mano lo de la diversidad y tolerancia al Disney actual), al eliminar el problema de la misoginia, que era uno de los puntos fuertes del primer libro, le quitaron valor al personaje que luchaba por hacerse un espacio entre los demás agentes y lo volvieron aún más infantil tanto a esta Holly, como al argumento de esta olvidable cinta.
 
3. Uno de mis personajes favoritos del ciclo, es el “ladrón de buen corazón” Mantillo Mandíbulas, un enano como es habitual encontrar en la literatura fantástica, si bien Eoin Colfer le da a su raza unos muy interesantes rasgos nuevos…¡Y acá lo convirtieron en el narrador de la historia y más encima en un enano “que no es enano”! Por otro lado, "así como así" se hace amigo de Artemis, amistad que pronto nace también con la propia Canija (entiéndase todo esto como “simplifiquemos todo y que las cosas sean fáciles para todo el mundo").
 
4. Mis respetos para el comandante Julius Remo de los libros, varón y que acá es mujer…Bueno, su cambio de sexo no me disgusta, que más encima acá es el rol que le toca encarnar a Judi Dench…¡Mas aún así esta apenas tienen la mitad de su versión literaria! Salir seria casi toda la cinta, no convierte a esta adaptación del jefe de la PES, en un personaje que sobresalga por ser distinto al resto; además, está tan mal perfilada esta Julius, que la misma Dench ni siquiera tiene oportunidad de sobresalir.
 
5. Con el centauro Potrillo hicieron algo aún más horroroso…Ningún problema en que sea “negro”, pero ese corte de pelo ¿Moderno?, esa faldita horrible que lleva y esa personalidad sin toda su soberbia, que hacía deleitarnos a quienes lo conocimos leyéndolo, me parece más bien otro yerro a la hora de querer apelar a la diversidad (¿Acaso quisieron incluir de manera encubierta a la comunidad LGTB con esta versión de Potrillo?)
 
6. Mayordomo es demasiado espectacular en los libros y por eso tiene tantos admiradores entre los lectores.  Es un hombre “de pelo en pecho”, un arma humana y aún así alguien con una nobleza que nos hace amarlo…Quedaba claro en las novelas que era blanco y de cabeza rapada (¿O calvo?) y acá nuevamente le cambiaron la etnia para hacerlo afroamericano, aunque ¿Con ojos azules? ¡Qué falta de respeto a los mismos negros! Y para peor, este Mayordomo de pacotilla llora por cualquier cosa (que no sé de dónde sacaron que eso puede ser chistosos). Por favor, no escupan más a nuestra inteligencia.

7. Mayordomo tiene una única hermana, mucho menor que ella, que es fantástica y acá aparece como su sobrina.  En los dos libros donde sale destaca bastante, en cambio en el filme es mero comparsa. 

8. Un tremendo villano de la saga es la elfa Opal Koboi, sin dudas que uno de los grandes aciertos del creador de la serie y quien aparece a partir del segundo libro; pues acá la introdujeron envolviéndola en un misterio sobre su identidad, con la intención de seguro resolver esto ante una eventual segunda película (algo que OBVIAMENTE ya no será…para fortuna nuestra).  Empero su presencia está malgastada y lo que pudo hacer más interesante la trama, se queda en solo una intención y nada más.
 
9. Eliminaron por completo la relevante trama de la madre de Artemis y en cambio pusieron a su padre, este interpretado por Colin Farrel, otro tremendo desperdicio de actor, ya que tampoco tuvo mucho material dramático para hacer un trabajo al menos aceptable…Y lo peor respecto a este secundario, una vez más le aplicaron un “lavado de cara”, al hacer que no sea el malhechor que en los libros era, sino que aparece hasta como héroe…¡Puaj!
 
10. Por último, hay efectos especiales digitales que en un filme de los noventa o de la década pasada los habría aceptado sin problemas (como lo hicieron con el troll que aquí aparece), pero a estas alturas ya no es posible cuando hasta en televisión tenemos mejores resultados al respecto.
 
   Luego de todo lo afirmado, me alegra que hayan sido solo poco más de una hora y media de decepción tras decepción.


                                                                                 Tráiler. 

sábado, 6 de julio de 2019

Sorpresas y sorpresas.

1- De qué va.

    Lo anterior es una de las primeras cosas que se me ocurre cuando pienso en qué título ponerle, a mi crítica literaria sobre el libro que nos reúne hoy; una obra que no puede deparar más emociones a sus seguidores, con situaciones inesperadas vividas por sus personajes, todos ellos ya encarnados dentro del corazón de su público: el séptimo tomo de la saga Artemis Fowl de Eoin Colfer.  Bajo el nombre de Artemis Fowl: La Hora de la Verdad, fue publicada en 2011 con el título en inglés de Artemis Fowl and the Atlantis Complex (o sea, en la lengua de Cervantes, Artemis Fowl y el Complejo de Atlantis, de modo que, una vez más, los editores hispanos cambiaron algo su nombre, aunque siempre manteniendo el sentido de la historia).
      El libro sigue con las aventuras del grupo de personajes que ya a estas alturas conocemos bien: el ex "delincuente de guante blanco", su fiel guardaespaldas Mayordomo y sus amigos del mundo de las criaturas mágicas, Holly Canija, Mantillo Mandíbulas y Potrillo.  En esta ocasión, todo parte cuando el pequeño "Fangosillo" ha invitado a una delegación de sus compañeros y aliados, para una demostración de su última invención, con la cual pretende contrarrestar el efecto invernadero en el planeta; todo va bien hasta que aparece una nave de improviso, que los ataca provocando un verdadero desastre.  Y es que detrás del incidente se encuentra un nuevo enemigo del genio irlandés, aunque como luego nos vamos enterando, también del resto de sus compañeros y quienes lo conocían  desde antes debido a sus fechorías.
     Sumado a lo anterior, está el hecho de que el mismo protagonista no solo ha cambiado en su parte valórica (convirtiéndose en mejor persona de lo que era cuando comenzó la saga), sino que  ha desarrollado un desorden de personalidad producto de sus coqueteos con la magia, que también lo está afectando considerablemente a él y a los suyos.
     Así que deben resolverse ambos dilemas que, como no, se conjugan para darle nuevos quebraderos de cabeza a nuestros héroes y antihéroes. 


2- Genialidades del libro.

     Hace rato que se mencionaba la mítica ciudad de Atlantis dentro de estas novelas, pero hasta ahora no se había profundizado en sus detalles; es así que ahora, como bien su nombre en inglés lo indica, por fin podemos llegar a saber bastante de la recreación que hace el autor de tal lugar…de su historia, costumbres, cultura y habitantes.  Colfer una vez más nos seduce con los datos que nos entrega, haciendo tan verosímil e interesante su versión del famoso reino submarino, donde transcurre buena parte de la trama, que el ancho mundo de las criaturas mágicas cada vez más se va llenando de ricos detalles.  
     El síndrome psiquiátrico y/o neurológico por el que pasa el muchacho, lo lleva a pasar por uno de los cambios más drásticos que le hemos visto hasta el momento y a través de cuyas manías nos queda claro, la maestría del escritor para narrar todo esto en una mezcla de drama, intriga y humor, que hacen de la lectura una verdadera delicia.  A ello se le suma una segunda fase de esta enfermedad, justamente llamada Complejo de Atlantis, que nos da dos de los mejores momentos del libro; asimismo, esta evolución de la enfermedad de Artemis, permite que se juegue con un escenario más de tipo surrealista, llevando el argumento a otro tipo de ambientación (la misma mente de este); algo inesperado para el público lector, si se considera la supuesta simpleza con la que partió toda esta saga.  Luego tenemos al chico actuando como nunca antes, lo que da paso a momentos tan hilarantes, que se echaban de menos cuando las últimas entregas fueron poniéndose más serias.  
     Hay que destacar los entretenidísimos capítulos dedicados a Mayordomo, quien hace un viaje nada menos que a México y a solas para ir en busca de su hermana.  De este modo, por fin nos volvemos a reencontrar con Juliet, de quien no sabíamos desde el tercer tomo de la serie, El Cubo B (narración que nos la hizo entrañable, lejos mucho más que su debut en el primer libro).  En dicho país ambos viven una experiencia muy particular, a través de la cual también se nos permite adentrarnos en el fantástico mundo real de la lucha libre azteca.  Que la narración se haya detenido en este par de hermanos, nos deja claro el peso que han conseguido ambos dentro de estos libros, incluso cuando Juliete no había aparecido tanto como su hermano mayor. 
     El libro no ha perdido la dimensión más madura que se consiguió con el tiempo, que no deja el autor de plantear temas como la responsabilidad, la culpa, la lealtad y la fraternidad, así como la misma redención a través de las nuevas oportunidades y la humanización que provoca el amor…Por no dejar de olvidar la, igualmente siempre presente, problemática de la ecología…No obstante, con cada libro se va armando a manera de puzle una ficción que toma elementos de nuestra cotidianeidad y del mundo actual, entre ello locaciones reales a lo largo del planeta y la rancia tradición folclórica europea de los cuentos de hadas, como también de su mitología, haciendo que cada nuevo trabajo suyo sea por lo general mucho más completo y grato que el anterior.  Y es que no solo hemos ido viendo crecer a Artemis (que en todo caso no pasa tanto tiempo cronológico entre una odisea y otra), sino que también al resto de los protagonistas (en especial Holly y Mayordomo) han ido cobrando una mayor identidad; incluso la dulce madre del chico millonario, se ha ido volviendo alguien muy interesante (quien, por cierto, acá posee un par de intervenciones bastante atractivas).
     Nuestros queridos enano Mantillo Mandíbulas y centauro Potrillo, no podían dejar de estar presente en esta pieza.  Cada uno de ellos tiene sus momentos de gloria, siendo para mí lejos mucho más divertido y gracioso, todo lo que tiene que ver con el ex delincuente y quien como Artemis, ha dejado su vida solitaria para llegar a demostrarnos que cualquiera pueda albergar algo de heroísmo en su corazón e incluso tomarle el gusto al compañerismo.  Cuando estos dos están juntos y se les suma el resto de los personajes ya habituales, imposible no estar a la espera de momentos fabulosos, entre los apuros en los que se meten y lo que provoca sus diferencias entre sí, pese al aprecio apenas verbalizado que han llegado a consolidar entre sí.

3- El nuevo villano.

    Queda claro desde hace rato, que el archienemigo de Artemis, Holly y compañía es la nefasta Opal Kovoi, quien es mencionada en más de una ocasión a lo largo de las páginas de este texto…No obstante, un nuevo malacatoso aparece dentro de la historia, alguien que bien podría decirse que es capaz de pisarle los talones a la megalomaniaca duendecilla.  Su nombre es Turnball Remo, quien es nada menos que el hermano mayor del heroico Julius Remo.   Como otros villanos de la saga, está tan bien caracterizado, que no deja de “robarse la película” vez que aparece y al punto de que posee sus propios capítulos en los que toma por completo protagonismo.
    Este sujeto aparece como alguien adicto a la violencia, lleno de triquiñuelas, valiéndose de su alto cargo en la PES para profitar de la confianza que han depositado en él e inmiscuyéndose en los bajos fondos, a los que puede acceder gracias a posición.  Inteligente y manipulador, a diferencia de otros de su calaña sabe ganarse el apoyo de sus pares, a los que lidera con mano de hierro y pese a ello ganándose su absoluta lealtad.  Interesante con respecto a él, resulta ser que a lo largo de la novela se van narrando antiguas fechorías suyas y en las cuales si bien no se profundiza, al menos nos dejan intrigados por darnos cuenta de que hay todo un arco argumental en potencia, sobre sus anteriores encuentros con los protagonistas.  Por otro lado, pese a su personalidad tan cara a los grandes mafiosos y jefes del hampa, este posee un punto flaco que termina por humanizarlo como a ninguno de los rivales que le precedieron: Que ama a una mujer y tal resulta ser nada menos que una humana.  Cabe mencionar que lo que parece una mera obsesión, en alguien acostumbrado a tener todo lo que quiere, pasando a llevar a quien se le cruce en el camino para ello, al final posee un tono de tragedia romántica inesperado, algo antes no apreciado en la saga.

4- Para finalizar.

     Este es el primer libro en lo que va de la serie que no es más largo que el anterior, puesto que la edición en español no alcanza las 400 páginas, cantidad a la que sí llega el tomo que le antecedió.  Así que considerando su corta extensión, respecto a otras narraciones de este estilo, como ya se dijo al comienzo de esta crítica, se trata de un libro tan atrapante y con un comienzo tan formidable que aunque todo queda tan bien anudado una vez que se resuelve el conflicto principal y las distintas subtramas, resulta fácil no quedar con gusto a poco o deseoso de más.  
     Luego de este libro, le sigue otro, de nombre Artemis Fowl: El Último Guardián, publicado en 2012…Desde esa fecha que su autor no ha vuelto a publicar nada de su serie más famosa.  Quien aquí escribe no tiene aún dicho título, aunque espero que me llegue en mi próximo cumpleaños tal libro para poder disfrutarlo, que luego de cómo termina el volumen 7, solo deseo saber cómo será la vida de Artemis tras las aventuras pasadas en el tomo que hoy nos ha reunido.  Según un amigo que lo leyó, Iván Sanhueza y el mismo que me presentó la saga al regalarme durante 3 años consecutivos sus primeras entregas, no es muy bueno; no obstante, prefiero hacerme mi propia idea al respecto.
    También es de esperar que la adaptación cinematográfica que hizo por encargo a Kenneth Branagh par Disney, a estrenarse en agosto de este año, le haga honor al libro y le vaya bien, de modo que ojalá cada uno de sus títulos posea su propia versión cinematográfica.  Así que a esperar qué tal sale y que  me llegue el libro que pedí, que espero sea de mi agrado y ambos casos no me decepcionen.


miércoles, 5 de junio de 2019

Adicto a Artemis Fowl.


1. Empecemos.

      Tras leer la sexta entrega de Artemis Fowl de Eoin Colfier, el lector conocedor de otras sagas de ciencia ficción y fantasía juveniles, tiene ya suficiente material como para comparar este libro y los que le precedieron, con obras parecidas y quedar con la satisfacción de que esta saga en cuestión no tiene que envidiarle a otras de su estilo. Es así que por muy aventuradas que suenen estas afirmaciones, lo que ha hecho su autor ha logrado crear una serie llena de virtudes literarias, que sin dudas la hacen recomendable y hasta digna de ser analizada y/o comentada. A través de estos libros, en la actualidad ocho en total y una especie de manual muy especial (Los Archivos de Artemis Fowl) vamos adentrándonos en un mundo donde magia y tecnología de punta conviven, a través de los cuales viejas historias se actualizan, aunque sin perder los elementos que hacen de la tradición folclórica, mítica y legendaria algo que no ha dejado de atraer a los lectores de todo el mundo y las épocas.
      Bajo el nombre en inglés de Artemis Fowl: The Time Paradox (2008) y traducida a nuestra lengua como Artemis Fowl: Y su Peor Enemigo, se trata de una novela que tal como sus predecesoras no deja de atrapar al lector. La aventura, el humor, las situaciones ingeniosas, los viejos personajes hace rato entrañables, sumados a ellos otros nuevos bastante interesantes, regresan junto al elemento más emotivo y que de vez en cuando también se logra disfrutar a través de su lectura.
      Teniendo en cuenta todo lo anterior, la novela se deja leer rápido y divierte, que ser testigos de la evolución de los personajes (y en especial de quien le da su nombre a esta saga), resulta grato. De este modo, las relaciones interpersonales entre todos ellos, con ese raro afecto mutuo que contrasta lejos con la manera de cómo son caracterizados los villanos, nos muestra un mundo que pese a su calidad de ficción, no deja de recordarnos al nuestro: La gente es compleja, nosotros mismos somos la suma de un montón de aspectos que nos dan capas y capas que nos definen; por ello mismo, a lo que nos invitan obras como esta, es a celebrar la diversidad. Y es que no hay que olvidar que los protagonistas han logrado hacerse amigos, pese a las discrepancias entre ellos, puesto que han superado sus prejuicios y descubierto en la otredad temas en común que los unen; en cambio, los ruines pese a todo su poder siempre están solos, pues su megalomanía les impide disfrutar de la fraternidad y/o el amor.


2. La historia.

      Tal como dice su nombre en inglés, se trata de un texto que aborda el tema del viaje en el tiempo (uno de mis favoritos, por cierto) y el cual en sus poco más de 400 páginas en su edición en español, solo realizan dos de los personajes principales (¿A estas alturas de la serie, quizás, los dos verdaderos protagonistas?): Artemis Fowl y Holly Canija.
      Lo anterior solo es posible debido a que una supuestamente extinguida enfermedad mágica, ha contagiado de manera mortal nada menos que a la madre del precoz adolescente y la única manera de conseguir el ingrediente para salvarle la vida es viajando al pasado (uno no muy lejano, por cierto, que "solo" son unos ocho años hacia atrás). Allí nuestros héroes deben vérselas nada menos que con un Artemis de diez años de edad, hace rato ya genio y anterior al cambio positivo que comenzó a gestarse en él gracias al influjo de sus seres queridos; así que se supone que ese es el "peor enemigo" del propio Fowl; pero bien pasada la mitad de la narración, aparece la verdadera mente maestra, quien ha estado detrás de varias fechorías y luego complica más que nunca todo, que sí en verdad esta corresponde a la némesis del chico irlandés.
      Gracias al periplo realizado por los crononautas, asistimos al original primer encuentro de Mantillo Mandíbulas con Artemis y Holly, anticipando de forma muy atractiva la posterior amistad entre estos tres. De igual manera, tenemos el agrado de reencontrarnos con un querido secundario, en uno de los momentos más sublimes de la saga.

3. Otros aspectos a tener en cuenta.

         Por un lado, tenemos el contraste entre los dos Artemis, el "viejo" y su versión más joven, lo que nos sirve para darnos cuenta de cuánto ha crecido como individuo nuestro ex criminal. Ahora bien, su versión más joven tampoco es alguien detestable, mucho menos cruel; si bien se nota que cuando se tienen menos experiencias, es más fácil caer en errores como el orgullo.
     Mayordomo, como no, aparece en el argumento y es a través de su versión del pasado que podemos evidenciar de que este siempre ha sido alguien noble.
      Por otro lado, nos volvemos a ver con ese otro gran personaje que fue introducido en la entrega anterior: el diablillo Número 1, ahora convertido en el más grande hechicero de su especie. Solo gracias a él les es posible a los viajeros realizar el salto en el tiempo. Asimismo, no puede ser más graciosa la manera de cómo este llega a las puertas de la mansión Fowl (algo que este humilde servidor tiene todas las intenciones de ver, ante una eventual adaptación audiovisual del volumen, siempre y cuando le vaya bien a la película que aún está por estrenarse).
       Asimismo, la novela juega con la especial relación entre el "fangosillo" y la elfa, de mundos, especies y personalidades tan diferentes, pero a la vez tan parecidos en su gusto por la adrenalina, que como bien dice el dicho "Los polos opuestos se atraen". Ya en el primer libro se había dado un leve guiño a este aspecto, de modo que cuando los acontecimientos los llevan a ambos hacia nuevas situaciones límites, de manera más fácil salen a flote los sentimientos reprimidos.
      También resurge el tema ecológico caro a este ciclo, tal vez más fuerte que nunca en el presente tomo y en esta ocasión a través del problema de la extinción de las especies animales, en lo que la raza humana tiene bastante culpa (agradable, puede resultar ser, apreciar la información que se nos despliega respecto a zoología y que, como ya ha pasado antes con datos topográficos y científicos varios, nos demuestra la intención del autor para sobrepasar la mera entretención....que muy bien podemos aprender de lecturas como esta, a la par de divertirnos).
      Al respecto, nos encontramos con un grupo de "antiecologistas", sujetos tan retorcidos, que llegan a parecernos casi caricaturescos en su desprecio hacia la vida que les rodea. Cuando el libro pasa a las páginas que se les dedican, el tono oscuro se toma con más fuerza que nunca en la serie, que la malevolencia humana es descrita de forma atroz y aún así la narración continúa siendo fácil de digerir. Llegados a este momento, queda claro que desde hace rato, que estos libros han pasado a un nivel más intenso, dramático y algo que en general dejó de ser un "producto" dirigido solo a los adolescentes.
        Relacionado con todo lo anterior y en especial con lo del párrafo de arriba, el proceso de evolución espiritual por el que ha pasado Artemis Fowl, se hace más presente que nunca, cuando este se cuestiona sus cambios y quién es ahora; puesto que es ahora cuando asume por completo, la responsabilidad que tiene hacia sus seres queridos.
      Por último, cabe mencionar el papel que toman los padres de Artemis, ahora con mayor relevancia dentro del argumento. Es así que el viaje en el tiempo, nos permite conocer mejor a Artemis Fowl I antes y después de su epifanía y, en cambio, dejarnos claro de que la madre del protagonista siempre ha sido una mujer admirable. Todo esto introduce, en mayor medida, el tema de la familia y lo que significa el amor entre sus componentes, en especial en lo que se refiere al maternal/paternal y filial.

4. El nuevo villano.

       Un nuevo malhechor aparece en este libro, alguien que si bien comparte con sus predecesores el hambre por el poder y en especial el económico, resulta ser un sujeto por completo sui generis para la saga.
       Damon Kronski es un individuo sin dudas despreciable, cuyos apetitos enfermizos se presentan en la novela de forma muy visual: Con sobrepeso y obsesionado a extremos increíbles con el uso de material animal para vestirse y adornar "lujosamente" sus pertenencias. Cuando, casi de forma irrisoria, se revela el origen de su desprecio hacia el reino animal, queda muy bien expuesta su naturaleza errática y que termina por irse en contra suya.
      La idea de que el ser humano es el mayor y más peligroso depredador del planeta, queda expuesta en su figura y la de sus socios, quienes han formado un exclusivo club de mentes desquiciadas... algo que (como dije más arriba), no habríamos esperado de una supuesta "obrita" de puro escapismo. Al respecto, bien se podría decir que estamos frente a la entrega más oscura de la saga, pese a sus elementos optimistas.
       No obstante, Colfier nos sorprende y deja claro que la soberbia humana es solo una minúscula parte del ancho universo, pues bien sabemos ya los lectores que existe un mundo más allá de la sociedad humana...Lejos más maravilloso y aterrador que el nuestro. De modo que el supuesto gran depredador que se cree el criminal, en realidad es otro eslabón en la cadena alimenticia y una vez que se descubre a la verdadera mente, detrás de todas las desgracias que están pasando.

5. Palabras finales.

       Se echa de menos (aunque no tanto, la verdad) a Potrillo, quien no aparece tanto en el libro. De igual manera, sería formidable reencontrarse con la hermana de Mayordomo, a quien no hemos visto desde El Cubo B. También me esperaba encontrarme con Minerva y Doodah Day, grandes personajes introducidos en La Hora de la Verdad, pero estoy esperanzado en que reaparezcan en las entregas siguientes.
      Por otro lado, cuando estamos hablando de viajes en el tiempo, se debe ser muy inteligente para amarrar las distintas rupturas en la continuidad que se han hecho y, al respecto, se puede decir feliz que lo ha logrado muy bien el artista, detrás de esta serie que ya me lleva casi un semestre encantado.
     ¿Qué están esperando para adentrarse en el mundo de Artemis Fowl?

domingo, 12 de mayo de 2019

Mejorando a cada momento.


1. El argumento.

    La quinta novela de la saga de Artemis Fowl de Eoin Colfer, se titula en inglés Artemis Fowl and the Lost Colony, o sea, en español Artemis Fowl y la Colonia Perdida; no obstante, tal como ya ha pasado con sus anteriores entregas, al ser traducidas a nuestra lengua se cambió su nombre y pasó a llamarse Artemis Fowl: La Cuenta Atrás.  Por otro lado, también se repite en su caso el hecho de que sus sucesos transcurren pocos meses después de los eventos del libro anterior y, por otro lado, se trata de una novela algo más extensa que la anterior y que en este caso, en al menos la edición de bolsillo que poseo, tiene cerca de 50 páginas más que su predecesora; también se puede decir que mantiene a la mayoría de los personajes que ya conocimos, entre principales y secundarios, con el agregado de unos cuantos nuevos, que tal vez en sucesivas entregas vuelvan a aparecer (que al menos hay dos de ellos realmente formidables, como para no desperdiciar).
     Pero mejor veamos de una vez de qué va el libro, que apareció en 2006.
     Artemis ahora tiene 14 años y supuestamente ya se ha alejado por completo de la vida delictual, teniendo en todo caso un pasar para nada propio de alguien de su edad, si se considera su calidad de genio y relación con las llamadas “criaturas mágicas”.   Por otro lado, sus amigos Holly Canija y Mantillo Mandíbulas ahora se dedican a trabajar juntos como socios, al haber puesto una agencia de detectives; mientras que Potrillo continua bajo contrato con la PES…, aunque luego nos enteramos de que el centauro ha sido fichado por una agencia mucho más elitista que esta.
     La llamada “Colonia Perdida” a la que hace mención el nombre original del texto, corresponde a una de las llamadas “Ocho Familias” de las Criaturas Mágicas que existen; es decir, a una de las 8 especies y/o culturas diferentes que existen de estos seres.  Sin embargo, a diferencia del resto de estas especies que viven en el “subsuelo”, o sea, bajo tierra y a escondidas de los seres humanos, estos habitan en una isla fuera del tiempo.  Más encima, estos son nada menos que los demonios; si bien no se trata de los seres que conocemos como tal, a manera de representación del mal en muchas teologías y, aun así, una que otras características suyas son comunes a estas representaciones espirituales tan caras a la mayoría de las religiones.  Es así que nos enteramos cómo fue que la familia de los Demonios, fue apartada del resto de sus parientes y ahora tras miles de años exiliados, están por volver a su antiguo hogar, lo que podría traer devastadoras consecuencias tanto para el mundo del subsuelo, como para la humanidad…Y como no, solo la alianza entre el chico maravilla y sus ahora amigos subterráneos, puede evitar que se produzca el desastre.

2. El mundo se hace más vasto.

     Con la aparición de la llamada “Octava Familia”, se introduce no solo una nueva especie de seres mágicos dentro del universo de ficción, que tan bien ha sabido crear el autor, jugando con la rancia tradición literaria oral y escrita europea; sino que también profundiza, como nunca antes, en la descripción más detallada de la biología y costumbres de uno de los otros pueblos mágicos, que viven ocultos para los demás mortales.  Hasta antes de este libro, nos fue posible conocer con cada nuevo volumen algo más de los enanos y hasta cierto punto de los goblins, como de los trolls (mientras que de los elfos, apenas hemos llegado a saber sobre su sociedad e incluso a lo más un dato o dos desde el punto de vista anatómico… y eso que la misma Holly pertenece a dicha raza); pero ahora este universo ficticio se enriquece bastante, con una descripción detallada de la sociedad “demoniaca”; páginas y páginas se encuentran dedicadas a estos seres, que resultan ser muy satisfactorias para el lector ávido de buenos momentos y, en especial, de un argumento muy bien contado.  Es así que la historia, cultura y biología de dicho pueblo, quedan bastante  detalladas, que más encima ello nos permite saber por fin cómo fue que las Criaturas Mágicas, abandonaron el mundo de la superficie y decidieron dejar de lado la convivencia con los seres humanos.
     Por otro lado, como bien sucede con sus novelas predecesoras, esta se ambienta en distintos lugares, que en este caso transcurre en al menos cuatro países: España, Italia, de nuevo en Irlanda (patria de Artemis Fowl) y Taiwán (siendo esta la primera vez en la saga, que la trama se traslada al continente asiático).  En el caso de la “Madre Patria”, la acción transcurre en Barcelona, tanto en la actualidad, como en su pasado (que nuestro ahora “héroe”, llega incluso a encontrarse con un famoso artista de dicha nación)…Pero es en el caso de Taiwán, que más encima los sucesos ocurren dentro de su famoso edificio llamado Taipei 101, que se puede apreciar la documentación del autor para darle su credibilidad a lo que ocurre en este territorio (de hecho, antes de leer este libro, yo ni siquiera sabía de la existencia de tal moderna construcción). 
      De igual manera, volvemos a gozar con las correrías de los personajes en Ciudad Refugio, a estas alturas un lugar ficticio casi tan fijado en la mente de los lectores, como Hogwarts de la serie de Harry Potter o Narnia de la saga escrita por C. S. Lewis y la Tierra Media de El Señor de los Anillos.  No obstante, corresponde al hogar de los demonios, la isla de Hybras, el sitio de este tipo que tan solo en su introducción consigue acaparar nuestra atención…Y es que dicho lugar, tan distinto a la ya mencionada Ciudad Refugio, está espectacularmente desarrollado y contrasta por completo con el mundo civilizado subterráneo, donde viven las otras Siete Familias.


3. Los nuevos personajes.

3.1. Los buenos.

* Minerva Paradiso: Una chica de unos doce años, que viene a ser la contrapartida en femenino de Artemis Fowl.  Hija de un notable cirujano plástico italiano, es su consentida, de modo que su progenitor la apoya en cada uno de sus proyectos e incluso en aquellos que uno no esperaría acompañar a una pequeña de su edad… ¡Como raptar a una Criatura Mágica! Superdotada, millonaria y voluntariosa, cuyo plan se parece mucho al que hace un tiempo atrás realizó Artemis, cuando era “otra persona”, nos permite ver cuánto ha crecido nuestro pálido “fangosillo”.
    La preadolescente en realidad no es una persona malvada y sus pretensiones originales no atienden al poder monetario y el gusto por la ilegalidad, a diferencia del Artemis de antaño: a esta le importa nada más que el reconocimiento intelectual de sus logros, por parte de la comunidad científica.  Cabe mencionar que Minerva (quien tiene nombre de diosa como el otro, de una deidad romana y de una griega respectivamente, ambas relacionadas con atributos positivos e intelectuales), se convierte en el primer objeto del interés amoroso del chiquillo.

* Número Uno: El demonio protagonista de esta historia y que tiene tanta importancia dentro de ella, que posee un montón de páginas dedicadas tan solo a sus vicisitudes, es llamado así por sus congéneres a manera de ofensa por su incapacidad para “deformarse” (esto es pasar por el típico proceso de los demonios machos, de que les salgan cuernos y desarrollen un cuerpo más macizo), es la víctima del rapto perpetrado por Minerva.  Desde antes de llegar a nuestro plano de existencia, comienza a sospechar de que es lejos algo más que un simple diablillo, hasta que luego se concreta su verdadero papel dentro de esta crisis…Tal vez la más grande hasta ahora, que les ha tocado sobrellevar a los héroes de esta saga.  Por otro lado, a diferencia de la mayoría de su especie, es alguien amable y amante de la cultura humana, a la que pudo conocer desde antes de llegar a la Tierra, debido a un libro de por acá que llegó hasta las manos de su pueblo y redefinió su cultura (este detalle, sin dudas, que viene a ser uno de los mejores aciertos del tomo y en especial de lo que hemos podido apreciar de Eoin Colfer).

* Doodah Day: Este duende ingresa a la trama (y al universo de Artemis Fowl) como un caso más de recompensa, para el servicio de detectives privados de Holly y Mantillo, quienes andan detrás de él por ser nada menos que un escurridizo contrabandista de… ¡Pescados! Es así que la primera aparición de la elfa Canija en el volumen, se realiza durante una muy divertida “escena” de acción y en la que esta persigue a su presa, a lo largo de un buen tramo de Ciudad Refugio.  Luego de ser capturado, se le ofrece la oportunidad de blanquearle sus papeles a cambio de un servicio para los suyos, el que consiste en ayudar a Holly y a los demás, a resolver los problemas con los demonios y la familia Paradiso.
     Doodah posee la habilidad extraordinaria de poder conducir cualquier máquina como un gran experto, ya sea “mágica” o de procedencia humana. Su vida dentro de los bajos fondos y su personalidad tan especial, que en realidad no se trata de un tipo desalmado, lo lleva a tener varios puntos en común con Mantillo Mandíbulas, lo que con posterioridad permite que ambos se conviertan en amigos…y socios.

* Qwan: El más poderoso entre los viejos hechiceros de los demonios, solo aparece en la novela durante su última parte y, empero, llega a convertirse de manera rápida en uno de los estupendos nuevos personajes de la serie.  Con miles de años a cuestas, resulta ser uno de los sujetos imprescindibles para que no se produzca la hecatombe, que está ad portas en esta historia.

* Comandante Vimyáya: La vimos brevemente en el libro anterior, aunque en este participa mucho más.  Es quien se encuentra a cargo de la llamada Sección Ocho, una división ultrasecreta de la PES, que cuenta con un presupuesto mayor y mejor tecnología que el resto de las fuerzas policiales.  Como siempre ha confiado en las capacidades de Holly, le ofrece a esta formar parte de sus exclusivas filas.

3.2. Los malos.

* León Abbot: El imponente líder de los demonios, es un tipo manipulador que un accidental viaje llega a nuestra tierra.  A raíz de lo anterior tiene un encuentro con los Paradiso, que se convierte en el momento decisivo para que ambos mundos queden ligados y para que en especial la cultura de los suyos, fuese modificada a increíbles extremos.  Responsable de buena parte de los problemas de Número Uno, lo lleva a tomar la decisión de intentar llegar hasta nuestra realidad.  Hacia el final del libro, se descubre más de un interesante secreto de este.

* Billy Kong: Uno de los mejores villanos de la saga, es un hombrecito de origen taiwanés, que trabaja de mercenario y estuvo contratado por la familia de Minerva, hasta que se le presentó la oportunidad de llevar a cabo su gran obsesión desde niño: consistente en vengarse de los demonios, debido a un muy interesante trauma que tenía desde pequeño.  Es un tipo violento, con sus propias características y que lo diferencian de otros ruines que conocimos, a lo largo de los 5 libros que ya hemos revisado.


domingo, 14 de abril de 2019

La madurez de una saga.


1. De qué va el libro.

     La cuarta novela de la saga juvenil de ciencia ficción y fantasía de Artemis Fowl, del escritor irlandés Eoin Colfer, tiene como subtítulo el nombre de La Venganza de Opal (en inglés The Opal Decepction, o sea, El Engaño de Opal).  Publicada en el transcurso de 2005, tal como nos dice su nombre corresponde al regreso de la villana que conocimos en la segunda entrega, Encuentro en el Ártico, tras haber estado en coma cerca de un año, luego de su derrota a manos de la PES y sus aliados humanos.  De este modo, el libro trata acerca de su revancha, que implica un increíble y espeluznante plan, que pone en peligro más que nunca a nuestros héroes y antihéroes. 
      Opal Koboi, la bella, inteligente, malvada e inestable elfa que dirigía una poderosa empresa de tecnología, involucrada hace un tiempo atrás en la rebelión de los goblins, perpetua su venganza que implica tanto la humillación de sus enemigos, como su muerte.  Para ello cuenta con el apoyo de dos hermanos gemelos duendecillos, que hacen de los ejecutadores del aspecto físico del trabajo (que no se puede decir que ambos sean muy dotados intelectualmente, que digamos); de modo que cuando despierta de su letargo, lleva a cabo un elaborado plan que, además, significa apoderarse de ambos mundos, el mágico y el humano.
    La historia en sí comienza con la villana, quien ahora va quedando caracterizada como una persona por completo obsesiva, al más puro estilo de muchos de los super criminales de los cómics o series más célebres.  Solo a partir de muchas páginas, en el segundo capítulo, se nos lleva a lo que está pasando con Artemis y Mayordomo, así como el tercero recién se ahonda en los sucesos ocurridos en el Subsuelo.  Bien se puede decir, que Opal a estas alturas se ha transformado en una de los mejores personajes de la saga, teniendo muy buenos momentos de protagonismo absoluto en esta historia.
     Luego del impactante final que tuvo la entrega anterior, el lector ya seguidor de estas novelas, ansioso puede llegar a estar acerca de cómo Fowl y el resto de los “fangosos” recuperarían sus memorias de las Criaturas Mágicas…Pues, sin dudas, que este dilema se resuelve, pero el autor no usa recursos facilistas para ello, puesto que mucho debe pasar como para que nuestro ya querido genio delincuente de guante blanco, recupere su vida pasada junto a Holly y al resto de su estirpe.
    Por otro lado, tenemos a la valerosa capitana de la PES enfrentada casi sola a las artimañas de Koboi, quien la ha convertido en la Enemiga Público N° 1 de su pueblo; así que aparte de evitar de que esta la mate, tiene que salvarle la vida a sus amigos y, de paso, limpiar su nombre que ha quedado tan enlodado por culpa de la malvada duendecilla.
     No podía faltar Mantillo Mandíbulas, quien en contra de lo que esperaba para su persona, ha sido tan tocado por sus antiguos compañeros de aventuras, que una vez más está dispuesto a dejar de lado su vida delictual, para acudir en su ayuda.  Grandes momentos tiene este enano, que en cada intervención suya logra hacerse más entrañable para el público.


2- Las sorpresas con las que nos podemos encontrar.

      Ya han pasado casi 5 años desde que salió al mundo el primer libro de esta serie, que con mucho gusto estoy disfrutando desde febrero (y compartiendo con ustedes mis impresiones al respecto, pese a que nadie hasta el momento me ha dejado siquiera un comentario en los post, que le he dedicado a cada novela ya leída y revisada).  Más de una década ha pasado desde ese libro que comenzó todo y quienes siendo pequeños comenzaron a leer las aventuras de Artemis Fowl y compañía, como era de suponer, han crecido también; las experiencias del personaje y de sus seguidores no han sido en vano, que con ello viene la madurez y por eso mismo, las exigencias para que una historia sea mejor llevada a cabo, ganando sofisticación, se hacen imprescindibles para que una saga se vaya manteniendo fresca y mejore (para ello buenos ejemplos pueden ser en literatura los libros de Harry Potter y el programa de televisión de Buffy la Cazavampiros, que partieron con cierta simplicidad y en cada nueva entrega se fueron haciendo cada vez más complejos en sus argumentos y caracterizaciones de personajes).  Por lo tanto, cada nuevo texto debe asumir tales exigencias y en cuanto a esto podemos decir que su autor lo ha logrado con creces.
     En primer lugar nos encontramos nada menos, casi al principio de esta obra, con la muerte de uno de los personajes secundarios, al que ya conocíamos bastante.  Su pérdida se hace dolorosa para gran parte de los protagonistas y, como no, imposible que uno no llegue a lamentarlo también; que su deceso es narrado con dramatismo y efectividad, justo “frente a los ojos” de los lectores (bien podría encontrarse con un paralelismo, entre el asesinato de Sirius Black y este otro, el primero en el quinto volumen de Harry Potter; tratándose ambas víctimas de sujetos que para uno de los personajes, resultan ser una figura paternal…¿Simple coincidencia u homenaje o copia/idea prestada a J. K. Rowling?).
     De entre los protagonistas, sin dudas que quien puede llevar el adjetivo de héroe o más bien de heroína desde el principio de la saga, viene a ser la capitana de la PES Holly Canija, quien nunca ha dudado en poner primero el cumplimiento de su deber y de proteger a los demás, por sobre el de su propia seguridad.  Luego le sigue el irascible Julius Remo, su comandante, jefe y líder indiscutido, todo un ejemplo para los suyos dentro de las fuerzas del orden en el Subsuelo.  Hasta el momento tenemos a dos Criaturas Mágicas, como representantes del modelo más o menos clásico de paladín…El resto, solo a medida que va desarrollándose la saga va demostrando dotes hacia el heroísmo.  De este modo, se puede decir sin tapujos que es en la evolución que van teniendo los personajes, en especial alguien “complejo” como los es Artemis Fowl, que se puede notar el crecimiento argumental de la serie.  Al respecto, en ningún momento estas novelas se presentaron como literatura que tratara con condescendencia a sus lectores originales, ni que tuviese una orientación pedagógica y/o moralizante; no obstante, sí es posible detrás de tanta diversión,  llevarnos a la reflexión al darnos cuenta cómo es posible cambiar y volverse alguien mejor de lo que se era antes; en este sentido, Artemis es un buen ejemplo al respecto, puesto que a través de su figura se nos muestra que el amor de quienes nos rodean, puede ser esencial para convertirnos en una persona centrada, además de que radica dicha transformación en el libre albedrío y ello gracias a las decisiones que tomamos.
     Por otro lado, nos encontramos con el aumento de la intensidad en los episodios por los que pasan los personajes: la mentada muerte de uno de ellos, se quedará grabada en la memoria de más de uno de los lectores (entre ellos yo) y en ese sentido las repercusiones emocionales que ello tiene para sus pares, no puede ser más realista y conmovedor.  La verdad es que desde los clásicos cuentos de hadas, que los personajes sufren el deceso de un ser querido, pero al estar hablando de una obra literaria contemporánea como esta, originalmente dirigida a receptores menores de edad, plausible resulta ser que no le hagan el quite al tema de la muerte y el pesar que ello trae, puesto que no por ser menor de edad se está lejos de estas reglas de la vida y hay muchos pequeños (lamentablemente) que han sufrido la pérdida de alguien cercano. Además, como su servidor hay un montón de lectores ya adultos, otros que crecieron disfrutando de sus páginas, así que satisfactorio resulta ser que la narración se encargue de estos temas.
     Luego nos encontramos con momentos tales como Artemis y Holly rodeados por un sinnúmero de trolls, los que ahora son descritos más que nunca como bestias idiotas y sedientas de sangre, por completo mortales. El episodio en el que transcurre todo esto puede ser aterrador, con los personajes en un paraje lleno de huesos, cráneos y hasta cadáveres de estos monstruos.  Nos enteramos ahora de que las criaturas son caníbales y la narración sobre todo esto es tan efectiva, como la de momentos menos tensos o de otro estilo.
     Puede haber uno que otro elemento de humor, pero en esta ocasión ello no es tanto y por lo general esto corre bajo la efigie del buen Mantillo Mandíbulas.  Al respecto, podría decirse que el autor ha primado más el carácter serio en este tomo, si bien no puede ser más graciosa (e irónica), la manera de cómo resulta ser el destino final de la villana.



3. Para terminar…Por ahora.

     Para quienes quedamos encantados con Juliette, la hermana menor de Domovoi Mayordomo, esta no aparece en el libro; así que ojalá vuelva en otras entregas.  En cuanto a la aparición de otros personajes, tenemos con nosotros al comandante Aske Rosso de la PES, no una mala persona, pero sí alguien estrecho de miras y que se nos hace odioso a propósito para contrastarlo con su colega 
     Antes nunca les había contado, de la pareja de hermanos miembros de la PES de Camorra Kelp, el mayor, y Grub Kelp, el menor, quienes han intervenido en la saga desde el principio.  Pues por lo general el segundo siempre sale al principio de cada libro, como un sujeto gracioso debido a su ineptitud y cobardía, en contraste del otro, que también se nos aparece como alguien notable; es así que Camorra cerca del final del tomo, viene a ser fundamental para que los protagonistas puedan liberarse de una vez de sus vicisitudes.
     Destacable viene a ser que tras el clímax de la historia, Holly y Mantillo toman una gran decisión que marcará el resto de sus días, cuyos efectos hacen que uno solo quiera saber cómo resulta ello a partir de la siguiente novela.


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