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lunes, 2 de marzo de 2020

La salvación de Star Wars.


1. ¿Qué está pasando con la franquicia?

      Hoy en día, ya terminando la segunda década del siglo XXI, quien no conoce de Star Wars, sus películas y personajes (por no mencionar la inmensa carga mediática que estos títulos poseen, que rivalizan con otros títulos populares gringos salidos de Disney, DC y Marvel), es definitivamente un ave raris y es que nadie es una isla, menos en los tiempos actuales; por esta razón, no voy a dedicarme a hablar de sus orígenes y de qué va este universo, sus características y nombres más famosos (además, por mucho que tengo bellos recuerdos al respecto, desde mi más tierna infancia, no soy un fan devoto al respecto).
     Hartos años y hasta décadas pasaron como para que la Trilogía Original de Star Wars (Episodios IV, V y VI) tuviera sus nuevas entregas, ello recién en la segunda mitad de los noventa con la siguiente trilogía, a manera de precuela (Episodios I, II y III respectivamente). Hubo entre tanto dos filmes infantiles sobre los Ewoks (esos ositos exquisitos- lo siento, me encantan- que debutaron en el Episodio VI, El Regreso del Jedi), creo para la televisión y ahora olvidados; a los que les siguió una serie animada y también otro programa de dibujos animados dedicado a los droides R2-D2 y C-3PO. Si bien la segunda trilogía fue dirigida por el propio George Lucas, el creador de la franquicia, esta estuvo llena de críticas y mucha gente quedó con el sabor amargo en la boca y el corazón.
     Más de una década, ya en el nuevo milenio, transcurrió para que volviera a los cines Star Wars, por medio de una tercera trilogía, los Episodios VII, VIII y IX; se suponía que gracias a ellos, se recobraría lo mejor de esta saga en la pantalla grande, no obstante esto no fue así, pese al regreso de varias de sus estrellas icónicas de los mejores tiempos de la serie.
     Hay que ser justos, en todo caso, y al menos pudimos ver en la tele mejores nuevas historias sobre los Jedi, el Imperio, los rebeldes y todo eso; todo hecho a partir de la segunda trilogía. Asimismo, se realizó una cinta en GGI para el cine, ubicada entre los        Episodios II y III, pero esta pasó sin pena, ni gloria.
     Tuvo que llegar Rouge One a las salas (una precuela al Episodio IV), prácticamente al nivel del Episodio V, El Imperio Contraataca, para que por fin los millones de amantes de Star Wars a lo largo del mundo, compartieran junto a la crítica una opinión más que favorable. Fue así que en efecto había "una nueva esperanza" en el horizonte, de que la calidad y originalidad de estas obras en el cine podían mejorar. Empero, apareció otra "Historia de Star Wars", como le pusieron genéricamente a estos largometrajes a manera de spin-off, aquella dedicada a la juventud de uno de los personajes más famosos de estas ficciones: Han Solo. Su factura tan falta de espíritu (por no ocupar palabras más duras, que al menos a mí me entretuvo, si bien no volvería a ocupar mi tiempo en dicho título), demostró que si un guión es "malo", poco puede hacer un director como el versátil Ron Howard para sacarle provecho (y eso que esta obra fue escrita por Lawrance Kasdan, el hombre detrás de esa joya que es El Imperio Contraataca).
     El poco "feliz" cierre de la nueva trilogía el año recién pasado, dejó muy por debajo el futuro de Star Wars en su formato audiovisual. Pero una luz apareció para alentarnos al respecto y es así cuando por fin llego al punto que hoy nos reúne.

Precioso afiche onda retro y emulando las cintas de spaguetti western (que este programa tiene mucho de ese tipo de cine).
2. No solo de Darth Vader viven los ñoños.

    Presentado en el citado Imperio Contraataca, el mercenario enmascarado y misterioso Boba Fett, se transformó de inmediato en uno de los personajes más populares entre el público. Esta fama suya llegó a tal punto, que en el recordado Especial de Navidad para la tele de Star Wars (1978), tuvo hasta un cortometraje animado y de ese modo quedó claro que los personajes de estas películas, contaban con tal sello que bien podían tener su propia vida en historias autónomas y donde ellos fuesen los protagonistas principales.
    Fue así que en el Episodio II, El Ataque de los Clones, se jugó con este deseo del regreso de Boba Fett (idea para potenciar más la cinta, con un villano memorable que ayudara a levantar más la moral de la saga, luego de la mala crítica que tuvo la entrega anterior, La Amenaza Fantasma); sin embargo, el que apareció como uno de los tantos rivales a los que se enfrentaban los héroes, era en realidad su padre, Jango Fett, si bien un pequeño Boba también salió en escena.
     Teniendo en cuenta el atractivo del mencionado mercenario y lo alicaído que para estas fechas estaba la franquicia en materia de producción "live action", se atrevieron a crear una serie para la televisión que rescatara lo mejor de Star Wars y entre ello la figura del susodicho personaje. Fue así como nació The Mandalorian.

Mando y algunos de sus geniales compañeros.
3. Cómo una "humilde" serie de solo 8 episodios, puede superar casi todo visto desde las dos últimas décadas.

    Creada por un artista al cual cada vez le rindo más pleitesía, John Favreau, actor, director, productor y también guionista, quien se valió del misterio detrás de Boba Fett y su padre para tener como antihéroe/héroe a otro enmascarado y con una apariencia similar a estos dos (recordemos parte de su exitosa filmografía, aparte de dirigir filmes tan divertidos y bien hechos como Zathura y Elf; luego fue el responsable de dirigir el primer filme de Ironman, dando inicio al Universo Cinemático Marvel y donde además hizo del simpático Happy Hogan, guardaespaldas y mejor amigo de Tony Stark; volviendo a dirigir y a actuar en la secuela y saliendo en otros filmes del UCM, incluyendo los dos filmes en solitario del actual Spider-Man; por no mencionar su trabajo para la serie de ciencia ficción The Orville y sus películas El Libro de la Selva y El Rey León, sobre los clásicos animados de Disney)
     Los mandalorianos son una secta hermética y todos sus miembros usan máscaras, que nadie puede ver el rostro de su gente. Muchas interrogantes nos quedan sobre esta religión, aunque al menos ya sabemos de dónde viene Boba y su padre. La historia ocurre poco después de la caída del Imperio, luego del emotivo final de El Regreso del Jedi, el Episodio VI. El protagonista ha sido contratado para "rescatar" un valioso objeto, del cual nada sabe y entregarlo a su empleador. En el camino descubre parte de la verdad sobre este bien preciado y decide recuperarlo luego de que en una primera instancia cumplió con su trato. Es así que se convierte en un fugitivo, siendo perseguido por sus antiguos compañeros mercenarios, por lo que no le queda otra que escapar y enfrentarse a sus perseguidores cuando no le queda otra.  Poco sabemos acerca de la intimidad de quien en realidad se llama Din Djarin, si bien apenas usa su nombre y a muy pocas personas se los ha dado; solo los breves flashbacks sobre su infancia, nos pueden dar alguna pista al respecto sobre su identidad.
     La serie está llena de guiños a lo que hemos visto en Star Wars, los cuales nos pueden hacer sonreír en más de una ocasión y admirarnos; como también ayudarnos a que nos demos cuenta, del respeto con el que se trató el material previo a esta producción y para demostrarnos que este universo sí se aprovecha bien, puede darnos verdaderas perlas como esta.
     Hay humor, aventura y acción por montones, aunque sin caer en absurdos infantiles y/o populistas; pero es en los momentos de sublimidad, donde el heroísmo del protagonista y otros personajes, con su humanidad abordada de manera tan sobrecogedora, que el espectador más sensible (y ñoño) se da cuenta que está frente a una maravilla de serie. Pues uno de los grandes temas de este programa es el de la redención, el cual no solo es algo para su carismático protagonista, puesto que vemos cómo uno y otro de los rostros que pasan por la pantalla, se enfrentan a la adversidad con honor y aún así con una alegría y una paz interior que los hace admirables. No son personas perfectas, eso sí, que la duda forma parte de un personaje bien construido; sin embargo, nos resulta fácil encariñarnos con ellos por todo eso y más.

Supuesto cómic vintage como los que sacaba Marvel en los setenta de Star Wars.
4. Otros valores a destacar.

      El papel principal corre por parte de mi compatriota Pedro Pascal, a quien tuvimos el gusto de ver en Juego de Tronos haciendo de Oberyn Martell. Su talento queda demostrado por el valioso detalle de cómo es capaz de demostrar tanto usando su lenguaje corporal, sin mostrar su rostro (salvo el breve momento en que se saca el casco). Por supuesto que su tono de voz e inflexiones ayudan bastante para caracterizar su rol, de modo que quien le toca doblarlo en versiones para otras lenguas, debe realizar una labor igual de maravillosa.
      Por otro lado, nos encontramos con artistas de la talla de Nick Nolte (que en todo caso, no sé si solo puso la voz, puesto que bajo todo ese maquillaje que usa, bien podría estar realizando otra persona la labor física) y el legendario Werner Herzog (más conocido como director de cine) en papeles muy atrayentes, entre héroes y villanos; que con su presencia enaltecen bastante este show y que rápidamente se ha convertido en un referente para millones de personas en todo el mundo. A los anteriores artistas veteranos y de primer nivel, se suman otros que merecen nuestros respetos: Carl Wheaters (¡Vaya que ha envejecido bien ese hombre!) y Taika Waititi, quien hace poco recibió el Óscar por el guión adaptado del filme que dirigió y coprotagonizó Jojo Rabbit (y no olvidar que antes estuvo detrás de las cámaras en Thor: Ragnarok y donde también tuvo un muy gracioso papel). Asimismo, este fue el tercer trabajo actoral durante mis vacaciones de verano, en el que vi a Giancarlo Exposito demostrar su valía y vaya que lo hace bien (los otros dos, en Materia Gris, la primera historia con la que parte Creepshow y la otra en la segunda temporada de Westworld); su villano incluso supera al realizado por el maestro Herzog y además, para gusto de muchas personas, de seguro volverá a salir al menos en la siguiente temporada.
     Entre los secundarios o recurrentes, destaca una bella guerrera, que bien podría hacerse personaje principal a futuro. No obstante, es la gran sorpresa de esta serie, el adorable "Baby Yoda", que ni siquiera tiene diálogos, el que lejos se roba la cámara cada vez que sale. No diré qué papel cumple acá, para que quien aún no ha visto este título lo descubra por su cuenta y goce tanto como uno está revelación...Solo les confesaré que sin ser fanático de la franquicia, que queda claro estoy fascinado con este producto suyo, si hubiera de tener alguna figurita de su merchandising, feliz sería un peluche o el animatrónico que ya salió de esta "cosita rica".
     Para terminar (que el post me salió mucho más largo de lo que me esperaba), celebro que si bien este programa posee una trama central que se desarrolla a lo largo de su extensión, posee capítulos autoconclusivos que cuentan otras historias memorables; entre estas, cabe mencionar ese hermoso episodio en tono homenaje al clásico de Akira Kurosawa Los 7 Samuráis (que ya los gringos antes habían tributado con el western Los 7 Magníficos).
    Y antes que se me olvide, si bien la serie no tiene créditos de apertura, al menos posee algo parecido muy bello a manera de presentación del universo Star Wars.  Por otro lado, al terminar cada capítulo, aparecen algunas de sus escenas más icónicas a manera de ilustración y ellas hechas con una exquisitez que da gusto verlas; de este modo, el carácter épico de la serie queda de manifiesto en tan valioso detalle.



                    Tráiler teaser y vaya que está bien hecho y engancha al futuro espectador.

domingo, 19 de mayo de 2019

Definitivamente esta SÍ que es la película ñoña más esperada en lo que va del siglo.


1- …Y ahora… ¡La conclusión!

    ¿Cómo hablar de la película que hoy en día tiene a más de medio mundo hablando de ella, entre quienes la han visto y los que aún no lo han hecho, pese a sus intenciones de hacerlo, sin caer en el maldito spoiler? Tarea difícil, pero haré lo posible para no cometer dicho error, que en muchas ocasiones algunos lo hacen de forma malintencionada o porque no les importa quitarles la sorpresa a otros; y es que mi intención a la hora de escribir este texto no es la de contarla, sino que compartir con ustedes mis impresiones y, dentro de lo posible, hacer uno que otro análisis de sus muchas virtudes y aspectos.
    Mucho tengo que decir sobre esta cinta, que ya me la he visto repetido dos veces, de tanto que me fascinó, por lo que espero no dejar detalle alguno pendiente.
    Tras el devastador final de Avengers: Infinity War, era imposible que el espectador seguidor de estos filmes y en especial al ser un lector consumado de los cómics marvelitas, no deseara pronto poder ver (una y otra vez) su continuación; filme que no solo respondería a todas las interrogantes, sobre qué pasaría luego del desastre tras el “chasquido de Thanos”, sino que también sobre cómo nuestros superhéroes lograrían revertir sus consecuencias.  Aunque también, como muchos ya sabíamos, con este filme se cierra un ciclo de más de una década de éxitos de los Estudios Marvel, el llamado Universo Cinemático Marvel (UCM), que tras una tetralogía dedicada a los “Héroes más poderosos de la Tierra” y un montón de cintas más de sus personajes por separado o en compañía de otros, viene a significar la despedida de varios de sus estrellas, que (supuestamente) ya no volverían a encarnar a los personajes, que tan bien supieron llevar sobre sus hombros.
     La película comienza justo cuando todavía estaba gestándose el plan del villano, devolviéndonos a uno de los dos justicieros que no pudimos ver en la que le antecedió; es así que, bastante dramático resulta desde su punto de vista este verdadero cisma.  Luego se da paso a otro de esos paladines, que también estuvo ausente en dicho largometraje, regreso que luego será la oportunidad para que sus compañeros, puedan tener la oportunidad de remediar la tragedia a nivel global que significó todo. El resto del metraje, de nada menos que de 3 horas y que se pasan sin ningún momento aburrido entre medio, corresponde a todo lo que hacen el grupo de defensores de la Tierra para conseguir su propósito, que incluyen muchas, muchas sorpresas y emociones. Obviamente la iban a tener difíciles nuestros salvadores, que mil y un peligros, como pruebas deben pasar y entre ellas algunas de las más grandes que hasta el momento les ha tocado superar.


2- Qué sucedió con los sobrevivientes.

    Tal como dije más arriba, la historia comienza en los momentos justos en que Thanos logró su cometido, devolviéndonos a Ojo de Halcón y ahora viviendo en paz junto a su familia, una existencia que nadie de sus amigos había logrado tener.  Luego la trama salta al espacio profundo: ver a Tony Stark en las condiciones en las que se encuentra, acompañado solo por la ex villana Nebula, esta última tan cambiada, que su nueva humanidad no puede  ser más conmovedora, tal cual los máximos esfuerzos de Iron Man por mantenerse en pie; y es que contemplar al arrogante más  carismático del mundo, al borde de la muerte, es algo que te parte el corazón (¿Se dieron cuenta que nos “engañaron”, con mucha inteligencia, y en el primer tráiler este no sale tan decrépito como en la película?).
     Volviendo a Ojo de Halcón, la felicidad que le llegó nos sirve para abordar desde su punto de vista, la crisis que significó el mencionado “Chasquido del Infinito”; puesto que luego tenemos el gusto de verlo convertido nada menos que en Ronin, una de las otras identidades secretas de Clint Barton (¡No nos esperábamos esto! ¿Cierto?), que buena parte de su actitud y lucha interna a lo largo del metraje, aborda con verosimilitud algunas de las maneras de cómo podemos enfrentar la pérdida de los seres queridos. 
    Quien sobrelleva peor que nadie la tragedia, viene a ser el hasta ahora alegre Thor.  En su corazón anida un sentimiento de culpa que lo carcome, puesto que luego de las dos primeras impactantes escenas de esta película, asistimos con el corazón en la mano al primer asalto desesperado de nuestros superhéroes para obtener por fin la victoria…Es cuando el mismo Dios del Trueno lleva a cabo algo que no nos esperábamos.  No voy a negar que, pese al sufrimiento de la deidad asgardiana, no pueden ser más cómicas las circunstancias actuales en las que se encuentra este, apoyado todo por el talento de Chris Hemsworth para lograr tan bien la comedia.  
     Regreso a Iron Man.  Ahora que supuestamente ya no son necesarios los enmascarados y cruzados en el mundo, compartir con él la dicha que le ha tocado, resulta ser grato para muchos de nosotros.  Más encima, sigue con él la adorable Pepper Potts y hasta Happy Hogan sigue ahí para completar su plenitud (eso sí…Cada vez más gordo, je).  Su actual existencia, contrasta en comparación con la nueva vida de la mayoría de sus viejos camaradas; por esa razón, las posteriores acciones que toma, no pueden ser más heroicas…Y, recordemos, con él comenzó esta seguidilla de éxitos cinematográficos hace más de una década, de modo que al cierre de esta etapa no podía dejar de tener una preeminencia e incluso un papel por sobre el resto.
    Mucho le debemos al Vengador de Hierro, sobre la creación y mantención de dicho equipo, pero sin dudas que el verdadero líder moral del grupo corresponde al Capitán América.  Quien más que ninguno de todos los justicieros marvelitas, salvo Pantera Negra, representa mejor todo lo bueno a lo que puede aspirar un ser humano, nos otorga al menos un par de hermosos discursos y un montón de escenas maravillosas.  Su contraste con Iron Man es evidente y, pese a ello, los paralelismos entre ambos que con sabiduría han logrado explotar a lo largo de estos filmes, junto a un montón de detalles más, hace que nos podamos dar cuenta  de que estamos frente a lo mejorcito del UCM (¿O me estoy aventurando demasiado en mi apreciación?).  Su más dura decisión y el destino final que le depara, más encima perpetrado por él mismo, viene a ser una alusión a las últimas viñetas con las que la dupla de Mark Millar y Bryan Hitch, cerraron su paso por las aventuras de The Ultimates (Los Vengadores del universo Ultimate de Marvel y que no hace mucho tuvo el gusto de leer con gran satisfacción por mi parte y gracias a lo cual pude darme cuenta de este detalle comiquero).
    Y ahora me toca referirme a uno de mis favoritos, Hulk/Bruce Banner.  Desde la primera parte de la tetralogía dedicada a los Vengadores, hemos sido testigos de la evolución por la que ha pasado el también nominado Goliat Esmeralda: de ser una criatura de pocas palabras y lleno de ira, empero aun así noble (como por lo general se le conoce en sus versiones originales), a otro mucho más elocuente y gracias a su coprotagonismo en Thor: Ragnarok, esta posterior etapa suya viene a ser mucho más satisfactoria…Y es que el científico y su alter ego han encontrado la paz, pudiendo vivir en armonía los dos, que es un gusto.  A un monstruo gama como este sí que dan ganas de abrazarlo, que a mí me recuerda de lo mejorcito que vimos en él por televisión en Hulk y los Agentes de S.M.A.S.H.
    Del Hombre-Hormiga no me podía olvidar, que el Scott Lang de estos éxitos hollywoodenses nos resulta tan simpático (o casi), que el igualmente adorable Star-Lord.  Optimista como el mismo Capi o Thor en sus mejores momentos, alineado ahora en este tremendo equipo, viene a ser otro agregado para disfrutar.  Su caracterización más orientada a la comedia que al drama, en especial en esta cinta, a diferencia de algunos de sus pares, lo hace necesario para encariñarse con él; además, nadie puede negar que el actor que lo interpreta, Paul Rudd, hace rato que ha conquistado a una legión de espectadores.
   El mapache evolucionado artificialmente Rocket y Máquina de Guerra también nos dan hartos episodios gratos, que en especial el primero de ellos es entrañable.  No obstante, es la Viuda Negra, la única mujer fundadora del equipo, quien logra emocionarnos de verdad.  Le corresponde al personaje interpretado con tanto carisma por la bella Scarlett Johansson, darnos uno de los momentos más inolvidables de este título y quedar consignada como la mayor heroína (lo siento, Capitana Marvel) de la saga. 
     Ya mencioné a la Capitana Marvel…Pues era mi esperanza que luego de su (al menos para mí, aunque también para un montón) decepcionante debut en la pantalla grande, la superheroína se redimiera en esta entrega; y así fue, que me alegra mucho, puesto que no me desagrada el personaje, que solo pienso que estuvo mal orientado en aquella ocasión.  Es así que esta vez cada una de sus secuencias no fueron gratuitas, en especial donde aparece cual un verdadero ángel y luego cuando regresa justo en el momento clave para que se produzca el ansiado triunfo.  Y, perdonen si estoy casi al borde del spoiler, pero qué bueno no se haya cumplido el temor de mi primo Pablo Fuentes: que ella fuera quien derrotara al titán loco, siendo una “recién aparecida” en el UCM, que menos mal sus responsables fueron fieles a la continuidad y tradición de estas adaptaciones.


3- Para el placer de los más ñoños de la casa.    

    La Tierra (y se supone que también el resto del universo) perdió a la mitad de sus habitantes…Este importante detalle se hace sentir en la trama y, en especial en pantalla, cuando contemplamos la soledad de las calles, algunas de ellas llenas de escombros y de basura, porque la gente que queda ni se preocupa por vivir con dignidad.
    Por otro lado, nada más hermoso que volver a tener frente a los ojos de uno, a aquellos personajes que hace rato dejaron de estar en estas obras; ello gracias a un guión tan bien articulado, que logra juntar en una sola cinta a tanta estrella como nunca antes había sido posible…A ver, voy a aventurarme a mencionarlos: Frigga (la bella y sabia madre de Thor), el Anciano (o más bien “la Anciana”, maestro del Doctor Strange), Howard Stark (el padre de Tony), el guapo, varonil y malvado Crossbones en su apariencia civil, los muy simpáticos alienígenas Korg y Miek (amigos de Thor desde su aventura como gladiador, si bien personajes sacados de la saga Planeta Hulk), la también carismática versión afroamericana de Valkiria (como diríamos en Chile, “tirada de las mechas”, o sea forzada por la idea de asgardianos negros, pero que pese a ello me agrada), la doctora Jane Foster (la ex novia mortal del Dios del Rayo), el agente de Hydra encubierto en S.H.I.E.L.D. Jasper Sitwell…Loki tampoco podía faltar, pese a que hay que tener claro que solo en estas cintas es tan agradable; más otros por ahí que les voy a dejar a ustedes los descubran. Se me estaba olvidando… ¡Sale el Pato Howard otra vez!
     Inolvidables vienen a ser las dos intervenciones de la recordada agente Carter, Peggy, su regreso tras el fiasco que fue la malograda serie de televisión que tuvo y casi en el mismo nivel, solo para deleite de los muy frikis, la sorpresiva aparición de Edwin Jarvis; que esta última, viene a ser la primera vez en la que un personaje de los programas de televisión de imagen real del UCM, saltan a la pantalla grande.  
    Por otro lado, debe saberse que acá contamos con el último cameo que logró filmar Stan Lee, poco antes de su triste fallecimiento.  
     Debido a cómo se articula la trama, se recrearon varios momentos decisivos de las cintas previas y abordadas todas ellas desde un muy interesante punto de vista diferente, a cómo fue en su primer momento.
     Asimismo, todos aquellos superhéroes que se llevó consigo Thanos con su nefasto “chasquido”, tenían que volver… ¡Y vaya que lo hacen en gloria y majestad! Las dos veces que fui al cine a ver esta película (que puede lo haga en una tercera ocasión), un montón de gente aplaudió, que la escena es hermosa y tan emotiva, que en ambas ocasiones no dejé de llorar y más cuando reaparece otro de mis predilectos: nuestro amistoso vecino el Hombre-Araña.  La verdad es que tal como me dijo muy bien mi amigo Juan Francisco Bianqui (ex alumno, ñoño consumado y ya todo un hombre hecho y derecho), hay que estar preparado para tantas emociones juntas…En otras palabras, es muy probable que uno llegue al punto del llanto en más de una ocasión, como bien le pasó a su humilde servidor.
     Otros guiños a los cómics: la primera aparición de Rescate, la identidad superheroica de Pepper Potts, la imagen con el viejo casco original del primer Hombre-Hormiga y, más emocionantes que muchas cosas ya mencionadas, la consolidación del Capitán América como el hombre más “digno” de la Tierra (ustedes me entienden ¿No?) y la “entrega del manto” a un justo sucesor, que en este último caso habían dos evidentes candidatos a tomar el relevo, de cierto querido veterano de guerra.
    No sé si me equivoco, que para mí cuando los dos bandos alineados y cada uno en su lugar, se lanzan a la batalla final, me pareciera ser un homenaje de Las Dos Torres y El Retorno del Rey (ambas sobre las novelas de El Señor de los Anillos, filmadas por Peter Jackson).
    Tras comenzar los créditos, no contamos con las escenas agregadas que ya nos tenían (mal) acostumbrados los de Marvel Studios; pero sí resulta sobrecogedor, ver en grande los nombres de los artistas detrás de tan queridos personajes, con alguna imagen característica suya detrás de ello y, luego, sus firmas, algo que solo antes había apreciado tras los créditos de El Retorno del Rey y Star Trek: The Undiscovered Country.


                               El emotivo tráiler N° 2 de la película que hoy nos ha reunido.

sábado, 25 de agosto de 2018

¡Así da gusto ver a los Vengadores!


     La cuarta temporada de Vengadores Unidos comenzó de manera memorable: Con nuestros superhéroes enfrentándose a una nueva formación de la Camarilla (recordemos que fue un grupo de villanos bajo este nombre, el que obligó a los justicieros a unirse de nuevo en la primera temporada).  Es así que tras una lucha sin cuartel, por increíble que parezca, los paladines fueron derrotados y fallecieron.
     Tras este hecho que puede a los más pequeños les haya resultado traumático, se gestiona una inteligente idea por parte de los guionistas: Crear otra agrupación de los mismos Vengadores, algo que nunca antes se había hecho en este tipo de cartoons, que acostumbran mantener siempre a los mismos personajes, en vez de rotar a sus miembros como se lleva a cabo desde hace rato en los cómics.
     Por esta razón otro equipo de Los Vengadores se forma con personajes ya conocidos por los televidentes (por no mencionar a los marvelitas de corazón) y que aparecieron antes en el show. Entre estos nos encontramos con el siempre simpático Hombre-Hormiga 2, Scott Lang, el cual acompañó en varias aventuras a los Vengadores originales en el pasado.  A este se le une la segunda Avispa, aprovechando el inminente estreno del filme que tiene de protagonista a ambos (sin dudas, otra genial decisión para potenciar esta dupla y preparar su paso a la pantalla grande). Y luego vienen otros nombres emblemáticos de estas historias, todos ellos introducidos durante la temporada anterior: Pantera Negra, Visión, Capitana Marvel y Miss Marvel.  
     El soberano de Wakanda gracias a su primera cinta resulta mucho más impactante, pese a que ya lleva décadas como personaje importante dentro de las publicaciones de Marvel.  Luego tenemos a la Capitana Marvel, Carol Danvers, la original Miss Marvel y que ahora como la persona que ostenta el nombre del superhéroe que ya ha tenido hartas encarnaciones, hoy en día es centro de atención porque además se avecina su propio largometraje (he aquí otra incorporación a la serie, para popularizar más un nombre en atención a las películas).  Ya conocido por la audiencia, Visión no podía faltar, un verdadero clásico dentro de las colecciones sobre los Vengadores.  Por último, plausible resulta ser el agregado de la adolescente Miss Marvel, heredera del manto dejado por Carol y quien, además árabe y musulmana, completa esta variopinto colectivo; por no olvidar su personalidad carismática y que le otorga un aire fresco al programa.
     Por lo tanto, de ahora en adelante los episodios giran en torno a dicha conformación, que por un lado debe demostrarle a la gente que merecen ser llamados Vengadores por su propio talento, como además lidiar entre sí para arreglar las normales desavenencias que podría haber entre gente tan distinta.  Si los primeros Vengadores ya poseían sus respectivas formas de ser, estos otros no dejan de llamar la atención por ser tan heterogéneos.  Un rey como T´Challa, un hombre joven sabio como pocos, está llamado a ser el líder entre sus compañeros también; no obstante la presencia de una mujer tan voluntariosa como la Capitana Marvel, hace que el  tema del liderazgo se complique hasta cierto punto.  Por otro lado, el antiguo pasado de Scott Lang como ladrón, le pesa en al menos una ocasión, mientras que su pareja, Hope Pym, recién está comenzando en esto de la carrera superheroica (y, sin embargo, es una justiciera nata).  Visión es una entidad inteligente y sensible que está descubriendo el mundo, aprendiendo a convivir con seres humanos y en cuanto a Miss Marvel, su inseguridad acompaña a su alegría que la hace tan querible.  A mi parecer la Capitana Marvel es el personaje menos agradable de todo este conjunto, quizás porque la encuentro “demasiado masculina para mi gusto” (aunque viéndolo ahora con otros ojos, tal vez dicha personalidad suya también es interesante, como un guiño a la comunidad LGTB), no obstante esta nueva formación me encantó en su totalidad.
     Como era de suponer, los siguientes capítulos giraron en torno a estos otros Vengadores, que la verdad por mucho que me gusten Hulk y el Capitán América, no los eché de menos, ya que supieron potenciar bastante a sus “reemplazos”, que más encima no estamos hablando de secundarios en el mayor de los casos (Solo Pantera Negra ya es tremendo ícono marvelita).  Muy satisfactorio resulta el episodio en el que sale Hércules, otro buen tipo con una personalidad muy particular y se juega con la idea de que este se les una (que alguien me refresque, por favor, la memoria de si ya había salido antes en este cartoon).  
      Más encima nos encontramos con 2 historias ambientadas en el pasado de los Vengadores, específicamente sobre sus fundadores. Uno de ellos gira en torno a Ojo de Halcón, que bien podría ser considerado como el Vengador más débil, por no tener superpoderes.  No obstante, tal como nos muestra dicho episodio, al justiciero no lo hacen sus habilidades extraordinarias, sino que su espíritu; más encima, este debe vérselas con un ser mágico e inmortal como lo es Drácula, villano de temer, lo que hace del episodio algo muy divertido (recordemos que el chupasangre fue un personaje recurrente durante la primera temporada, al formar parte junto a otros archicriminales la versión original de la Camarilla).  Luego tenemos otro, centrado en el Capi y en Iron Man, específicamente relacionado con la identidad civil de este último, Tony Stark; pues con un carácter intimista y emotivo, pocas veces visto en este show más dedicado a la acción y a la aventura, que a la sublimidad (algo que lamentablemente le falta en general y que sí lo tenía con creces Los Vengadores: Los héroes más poderosos de la Tierra) trae de regreso a personajes emblemáticos como Howard Stark (el padre de Tony) y la agente Carter, todo de una manera muy especial.  Debe saberse más encima, que este último capítulo contó con las voces de los actores que originalmente los interpretaron en sus versiones en carne y hueso.  Cabe mencionarse, además, que en el capítulo sale por primera vez un villano muy especial, el Doctor Fausto, un genio criminal de las aventuras del Capi y que hace rato merecía ser llevado a los cartoons.
     No se puede dejar de lado el regreso triunfante del Doctor Strange, tal y como sale en las actuales pelis de UCM.  Antes ya lo habíamos visto en otras series marvelitas de Disney, pero siempre con otro aspecto (de hecho, en Ultimate Spider-Man los vemos mucho más joven y con el cabello largo).  Reintroducido en un capítulo doble llamado El Ojo de Agamotto, aquí no solo nos enteramos con gran sorpresa sobre el origen del poderoso talismán que usa el Hechicero Supremo, sino que sale como villano el Barón Mordo (ahora de raza negra, tal como en la cinta para el cine) y además sale la agradable Shuri, la hermana menor, genio de la ciencia y tecnología, de Pantera Negra.

Reunión de doctores (¿Quién acompaña a Strange?).

     Otro importante personaje que tiene su debut en esta temporada, tomando como modelo su caracterización hollywoodense, viene a ser Jane Foster, fémina clásica de las aventuras primigenias de Thor y que originalmente era una enfermera, pero que en los filmes se le caracteriza como física, siendo esta última la versión que es abordada en el programa.  Gran importancia tiene acá y más aún cuando le conceden la oportunidad de empuñar el Mjolnir, el martillo del Dios del Trueno, convirtiéndose en una versión femenina de Thor, tal como fue durante un tiempo en los cómics.
     No podemos olvidar que al principio de esta temporada, los Vengadores originales si es que no han pasado a mejor vida, sí están perdidos; por esta razón, sus reemplazantes cuando se les da la oportunidad de rescatarlos, no dudan en hacerlo…Comienza así una serie de episodios, 4 en total, en la que el segundo grupo de Vengadores debe separarse para ir en busca de antecesores, yendo a distintos mundos y/o realidades para conseguir su objetivo. Resulta que esto de centrarse cada capítulo en un lugar diferente, con personajes diversos además, es hoy en día todo un tópico o tradición en las series animadas Marvel de los últimos tiempos; es así que se pueden recordar los viajes hechos por los protagonistas del Escuadrón de Superhéroes (¡Gran programa!), cuando Dark Surfer los exilió a universos alternativos en el transcurso de la segunda temporada y los propios periplos entre dimensiones del mismísimo Spidey, en Ultimate Spider-Man durante su tercera temporada.  Entre estos viajes, es considerable mencionar el cambio por el que pasa un personaje tan alegre como Falcon, al menos en lo que concierne a su caracterización dentro del programa; pues cuando reaparece lleva años en un futuro postapocalíptico (¿Unos 10 por lo menos?) y ahora se ha vuelto alguien más introvertido e incluso su aspecto físico y armadura han cambiado; es así que el Falcon que regresa a nuestra realidad, no es por completo el mismo de antes…Un giro argumental inesperado y maduro, para un show que se supone es de carácter infantil.
     Esta temporada recibe el nombre genérico de Secret Wars (Guerra Secreta), claramente en atención a una famosa saga de la Casa de las Ideas, publicada entre 1984 y 1985, la cual a  su vez tuvo su secuela, Secret Wars II en 1986 (la que luego fue revisitada en años posteriores y no hace mucho tuvo una especie de reinterpretación, llamándose de igual manera Secret Wars en las historietas).  Quien aquí escribe, tuvo el gusto de comprarse y leerse las novelas gráficas este año (y tengo pendiente dedicarles al menos un post, que me gustaron mucho); así que bien es posible darse cuenta que lo que se hizo en el show televisivo, fue una adaptación hasta cierto punto bastante libre de sus acontecimientos (tal como ya se hizo en los noventa, con ese recordado programa del Trepamuros, Spider-Man: The Animated Series).  Tanto en el cómic original, como en esta segunda versión para la pantalla chica, nuestros superhéroes son engañosamente transportados a un planeta hecho con trozos de varios lugares del universo, para responder a las inquietudes de un ser de poder inconmensurable llamado Beyonder (Todopoderoso en los cómics que yo leí editados por Panini-España).  Ahora bien, en la historia de los ochenta la entidad no es malvada, pero en este título de los Vengadores sí se trata de alguien maligno, quien al igual que en las novelas gráficas, ha traído a unos cuantos villanos a lo que llaman Mundobatalla, de modo que el conflicto entre ambos bandos es inevitable.  La saga en la televisión comienza recién en el episodio 17 y dura hasta el número 24.  Mientras sucede todo esto, se les une nada menos que Loki a nuestros justicieros y además hace su segunda aparición en una caricatura un oscuro superhéroe de naturaleza sobrenatural, el Caballero Luna y al que lo pudimos ver en un capítulo de Ultimate Spider-Man.  Por cierto, la apariencia humanoide de Beyonder es distinta a la de las viñetas; no obstante, en un momento se le muestra con un traje de guerra igualito a tal como sale durante Secret Wars II.
     Dentro de todo lo que pasa durante la saga arriba mencionada, memorable resulta ser el hecho de que Beyonder separe a Hulk en dos, con Bruce Banner por un lado y el Gigante Esmeralda por otro, mandándolos a ambos lejos del resto de sus compañeros.  Cuando algunos de sus amigos se van a buscarlos, el capítulo en el que transcurre esto sin dudas que viene a ser uno de los más emotivos de toda la serie: puesto que va lejos de la mera entretención facilista, al abordar el conflicto entre las dos personalidades del justiciero y cómo estas, pese a sus conflictos entre sí, se necesitan (tema recurrente en algunos de sus mejores cómics).  Por otro lado, aquí aparece como villana por primera vez en un cartoon marvelita, la versión de la Casa de las Ideas de Morgan le Fay, personaje sacado de la leyenda artúrica y que también DC usa como enemiga de la Liga de la Justicia.
    La Secrets Wars acaba 2 capítulos antes de finalizar la temporada.  El capítulo 25 resuelve de manera bastante interesante la inesperada alianza con Loki, mientras que el 26 más bien parece de relleno, centrándose en Miss Marvel y en el resto de los nuevos Vengadores.  Es de esperar que haya una quinta temporada (que no he sabido hasta el momento de su renovación), que al sobrepasar los 100 episodios ha sido el programa más longevo dedicado a este equipo, pero la sombra de la mala decisión de cancelar Ultimate Spider-Man, cuando llegó a la misma extensión, al menos a mí me hace dudar de su regreso.  Ojalá sea segura una quinta temporada, que buenas historias nunca faltarán para los llamados Héroes más poderosos del Planeta.

El nuevo equipo en su totalidad.

domingo, 19 de marzo de 2017

¡Pura mala suerte para los fanáticos de Josh Whedon!


     Pese al talento del guionista y director Josh Whedon, creador de la ya mítica serie Buffy la Cazavampiros, el resto de los programas salidos de su imaginación, de los que  no se puede negar la calidad de sus historias y aspectos artísticos, no han tenido tanta suerte.  Es así que ninguna de sus otras creaciones ha conseguido acabar su periodo en pantalla, tal como su creador lo tenía presupuestado originalmente; tan solo esto fue posible en el caso del mismo show que le dio la fama y que luego de 150 episodios repartidos en 7 temporadas, cerró de manera magnífica, escribiendo y dirigiendo él mismo su final.  Angel, el spin-off de la serie acerca de la “Cazadora” iba en lo mejor y ya había superado el centenar de capítulos, cuando se la cancelaron y nos dejaron a sus seguidores con la interrogante acerca del destino de sus queridos protagonistas.  Peor suerte tuvo su western espacial y futurista Firefly que no consiguió más de una temporada, siendo que sus 3 últimos episodios no se emitieron de inmediato en USA  y si no fuera gracias al apoyo de sus incondicionales, habría sido imposible efectuar la película para el cine que ayudó a acabar el ciclo de manera memorable.  En cuanto a Agentes de S.H.I.E.L.D., aún exhibiéndose, en realidad corresponde a un producto cocreado por él (debido a que fue el responsable de la cinta que permitió su nacimiento: Los Vengadores), pero que en su desarrollo poco feliz (o más bien simplón) a medida que el tiempo ha transcurrido, se nota que no posee la mano de este.   Y es cuando llegamos a Dollhouse…
     Emitida entre 2009 y 2010, Dollhouse contó con 2 temporadas de 13 capítulos cada una. En el papel principal llamó a la bella Elisa Dushku, con quien trabajó en Buffy y Angel, quien hizo en estos otros dos dramas el rol de Faith, la otra Cazadora que pasó de antiheroína, a villana y por último a heroína, como uno de los personajes más queridos en el universo compartido de ambas producciones.  Cabe mencionar que el papel de la Dushku le calzó a medida para lucirse, quien ya era famosa en el medio cuando hizo este por entonces nuevo título (no hace mucho había protagonizado también lo llorada Tru Calling, la que por igual fue interrumpida en su segundo año).  No obstante pese a la simpatía de esta y todo lo que le tocó hacer en esta otra obra, que le exigía más que nunca un despliegue escénico que muchas veces variaba demasiado de una semana a otra, bien quedó disminuida ante el mayor talento de sus compañeros de actuación, como ya se explicará.
     No solo con la mencionada colaboradora de sus anteriores creaciones, contó Whedon en esta ocasión, si no que en total tuvo a otros 4 ya conocidos en Dollhouse (lo que evidencia sin dudas su lealtad con los histriones, puesto que no fue la primera vez en que hizo tal cosa y luego algo parecido pasó con algunas incorporaciones en Agentes de S.H.I.E.L.D.).  De este modo entre los secundarios, nos volvemos a encontrar con Amy Acker (Winifred Burkle / Illyria en Angel y quien sin duda ha dado su mejor trabajo como la ex mercenaria genio de la computación Samantha Groves "Root" en Person of Interest), Summer Glau (River Tam en Firefly), Alexis Denisof (Wesley Wyndam-Pryce en Buffy y Angel) y el guapo como también todo un camaleón de la actuación Alan Tudyck (Hoban "Wash" Washburne en Firefly).  Tan solo estos cuatro, en especial el último, lejos superan en su actuación a la actriz principal.
     
Elisa Dushku como dominatrix...
¡La fantasía de much@s!
La historia trata acerca de una agencia con intereses comerciales y políticos propios, que posee un servicio muy exclusivo y que solo algunos pocos (los más adinerados y con mejores contactos entre los poderosos) pueden acceder: contar con los llamados “Muñecos (a)s”, que son personas programadas para que calcen perfectamente con sus deseos, durante el tiempo en el que dura el contrato con Dollhouse (Casa de Muñecas en español).  Esta gente “hecha a medida”  corresponde a individuos que durante 5 años trabajan para la empresa prestando sus cuerpos, de modo que sus personalidades y recuerdes se guarden en disco duros externos y en cambio se puedan instalar en sus redes neurales las personalidades requeridas por los clientes o lo que en su momento necesita la misma Dollhouse; a ello se le suman también las más inesperadas habilidades que entre un trabajo y otro varían bastante, entre hablar distintos idiomas, ser expertos en un área especializada de algún sofisticado conocimiento, lo que en suma los convierte entre un capítulo y otro en una persona por completo nueva.  Cuando no están laburando, permanecen en un estado parecido a la infancia, dóciles y sin instintos sexuales y supuestamente sin recuerdos de tareas realizadas.  Quienes toman estos compromisos con la agencia, son por lo general personas que desean escapar de sus problemas, olvidándose durante el periodo mencionado de ellos, para luego de cumplido el plazo de sus servicios, cobrar una suma millonaria que les permita vivir el resto de sus días holgadamente; eso sí, siempre son sujetos jóvenes de entre los veinte y treinta años, siempre hermosos.
     La premisa de esta serie de ciencia ficción ambientada en el presente y que luego nos depara un tremendo sobresalto, al mostrarnos nada menos que un futuro postapocalíptico cercano y en el que la misma Dollhouse es la responsable, da para abordar varios temas de interés: entre estos el más importante, viene a ser el que concierne a la definición que le damos a la personalidad y por ende a lo que llamamos ser humano ¿Somos acaso la suma de nuestras experiencias o las elecciones que hacemos en nuestro paso por la vida? En este sentido, los argumentos que aparte de ser muy entretenidos y estar llenos de emociones entre las que se encuentran los misterios de rigor, la aventura, el humor y también varios momentos de mucha intensidad dramática y belleza, ahondan en la naturaleza de nuestra humanidad.  No obstante la idea más bien metafísica y/o religiosa, sobre nuestra identidad como individuos en particular y especie en general, no es el tono de este programa; aunque se podría decir que tal como está representando en la trama central de Dollhouse, es más bien el principio de la conciencia como característica intrínseca de nuestra humanidad, la que aquí se defiende, en vez de la noción del espíritu o el alma.  Y en todo esto, vienen a ser nada menos que nuestras decisiones las que nos definen, algo que queda demostrado en los personajes que aquí aparecen, tanto los que son “Muñecos (a)s”, como el resto que los rodea y que también trabaja para la firma.
      Ante el concepto de contratar de una manera tan increíble, a gente para que haga del objeto del deseo más íntimo de uno, hay por supuesto un fuerte elemento de fantasía sexual.  No obstante los guiones van más allá de este recurso, que podría ser un facilismo morboso y debido a esto en ocasiones los personajes son solicitados como amigos, profesionales y hasta como madres (que no todo se trata de sexo en esta vida, ejem).  Y es en este enorme abanico de posibilidades, que los artistas detrás de todo esto, demuestran de una manera muy divertida su capacidad para transformarse en alguien distinto cada vez.  Al respecto, las sorpresas son grandes, pues queda en evidencia el talento que poseen actores y actrices, quienes impactan a su público con un trabajo de estas características.  Por esto mismo, Elisa Dushku (y debo confesar que desde mi etapa de universitario es una de las dueñas de mi corazón) queda algo opacada por sus colegas, quienes en realidad “se roban la película”; no obstante la actriz hace lo mejor de sí y logra darle a la protagonista un gran carisma, a través de una identidad propia y que se convierte en uno de los mejores puntos de la serie.
      Desde el primer capítulo notamos que hay un gran arco argumental, que se va desarrollando de manera paulatina en el programa, el cual luego debido a la eminencia de su cancelación fue apurado y al menos fue cerrado en su conjunto de manera óptima hacia su desenlace.  Entre medio hay varios capítulos autoconclusivos, que por un lado exhiben lo que le toca pasar a Echo (la muñeca a cargo de la Dushku) y por otro a los demás personajes, que muchas veces poseen por su cuenta sus propias aventuras; en este último caso, dichos arcos narrativos o bien tienen que ver con la trama principal o bien sirven para definirlos mejor como entes autónomos y con sus propias motivaciones.
      Josh Whedon dirigió y escribió varios episodios de la primera temporada, sentando las bases para la rica mitología de la serie.  No obstante en su segunda temporada solo se encargó del primer capítulo, dejando como siempre la responsabilidad a otros escritores y directores el resto del programa.  Sus sucesores hicieron una estupenda labor, en especial en lo que tiene que ver con el cierre de los destinos de sus personajes y las repercusiones de la increíble tecnología de Dollhouse en el mundo; no obstante ante la ausencia de Whedon y la reducción de los mínimos 5 años que se suponía iba a durar todo, uno se pregunta cómo habría sido todo, si este no se hubiese desentendido del proyecto.

Luego de leer el listado de más abajo, adivinen quién es quién.

      Los protagonistas son:
Echo: El rol de Elisa Dushku es la más solicitada de todas las muñecas, quien llegó a Dollhouse como Caroline Farrell, una universitaria de fuertes intereses ideológicos, que se tropieza con las maquinaciones de Dollhouse y al querer descubrirla frente a la comunidad se ve envuelta en sus redes.  Como Echo, quizás debido tanto a su gran inteligencia como su fuerte personalidad, al poco tiempo después de firmar su contrato desarrolla una evolución, que la hace convertirse en una amalgama de todas las personalidades que han grabado en ella; de este modo, al saber como Caroline que la institución es mucho más de lo que aparenta y que sus propósitos son bastante siniestros en realidad, comienza a ayudar a que la verdad poco a poco vaya sabiéndose, influyendo con sus intervenciones en los que la rodean.
Sierra: Mi personaje favorito, además de que la exótica actriz de rasgos orientales que la interpreta (Dichen Lachman), de igual manera terminó por conquistarme, al regalarnos ambas algunos de los momentos más notables de todo el show.  Su pasado antes de convertirse de entrar a la compañía, viene a ser el más triste de todos.  En contra de lo previsto, en su calidad de “muñeca” llega a entablar un muy emotivo romance con uno de sus compañeros y el que luego a ambos termina por redimirlos, después de tantas penurias. A la Lachman la pudimos ver con posterioridad haciendo de villana en la segunda temporada de Agentes de S.H.I.E.L.D.
Victor: El muñeco pareja de Sierra, es un apuesto hombre que tan solo en el episodio 3 se descubre su identidad como tal, ya que antes estuvo en una misión programado por la propia Dollhouse, para sus fines particulares.  Interpretado por Enver Gjokaj, luego coprotagonista de Agente Carter, se vuelve uno de los amigos más cercanos de Echo/Caroline.  Su pasado, tal como el de Sierra, solo es revelado en la segunda temporada.
Adelle DeWitt: De nacionalidad británica, es quien está a cargo de la filial de Dollhouse gringa en la que transcurre la mayor parte de la historia (hay otra sede en Washington D.C.).  Fría en apariencia y desinteresada en mantener relaciones interpersonales, que no sean del tipo profesional, en realidad es una mujer que alberga su grado de dulzura, quien se preocupa por sus empleados y entre los que se encuentran los mismos muñecos.  Eficiente como ella sola, cuando se trata de dejar claro quién manda, se vuelve alguien de temer.
Paul Ballard: El masculino agente del FBI y luego empleado de Dollhouse, llegó a verse dentro de los vericuetos de esta empresa, cuando se obsesionó con averiguar acerca del paradero de Caroline Farrell.  De personalidad heroica y apasionada, su papel dentro de una temporada y otra varía bastante, aunque siempre dejando claro la nobleza de su corazón. Tahmoh Penikett, el actor que lo encarna, trabajó antes en un emotivo episodio junto a Elisa Dushku en Tru Calling.
Topher Brink: Genio de la tecnología, que con sus diseños e ideas revolucionó por completo los métodos de Dollhouse, es el predilecto de la DeWitt, quien siente por él un afecto mayor que por el resto y que los dignifica bastante (nada romántico, ni sexual en todo caso).  De gustos “ñoños”, supuestamente solo se interesa en él mismo y ve a lo(a)s “muñeco(a)s” como objetos; no obstante tal como pasa con el resto de los personajes, esconde a alguien sensible y gentil, quien en su reclusión subterránea en Dollhouse se siento solitario y por eso mismo ha llegado a sentir afecto por la gente con la que trabaja.
Boyd Langton: Hombre maduro de origen afroamericano, que llega a trabajar a Dollhouse en el episodio piloto, siendo primero el agente encargado de cuidar de Echo y luego el nuevo jefe de seguridad de Dollhouse.  En un principio desprecia  a Echo y a los que son como ella, hasta que se encariña con la “muñeca” y la protege más allá de lo previsto.  Hacia el final de la serie, se revela un gran secreto acerca de sus verdaderas intenciones.
     Los secundarios y recurrentes que hacen de esta serie algo más atractivo aún son:
Alpha: Uno de los primeros muñecos de Dollhouse, debido a varios elementos inesperados se convirtió en un psicópata y asesino serial, quien causó estragos de importancia en la institución y que luego en más de una ocasión vuelve a asolar a su gente.  Echo es más encima la principal fuente de sus obsesiones, ya que tiene un pasado con ella.  Es el personaje interpretado por Alan Tudyk.  
Dra. Claire Saunders: El rol de Amy Acker, es la única víctima que dejó viva Alpha, aunque con serias cicatrices físicas y psicológicas a cambio de su vida.  En Dollhouse debe velar por la salud de lo(a)s muñeco(a)s.  En su pasado también hay grandes sorpresas, lo mismo que en su futuro.
Mellie: La dulce vecina de Ballard, que tiene intereses románticos por este, cuando aún estaba investigando a Dollhouse, también nos depara un gran secreto acerca de su rol dentro de todo esto. 
Bennett Halverson: Es la programadora jefe de la subsidiaria en Washington D.C. de Dollhouse, quien conoció a Echo cuando era Caroline y alberga por ella sentimientos de venganza.  Cuando conoce a Topher, se sienten atraídos entre sí.  Aparece recién en la segunda temporada y es el papel que tuvo acá Summer Glau.
Senador Daniel Perrin: Introducido también en el transcurso de la segunda temporada, es un político que desea revelar al mundo las triquiñuelas de Dollhouse; no obstante en su camino se encuentra con terribles revelaciones, en la más increíble línea  de las teorías de la confabulación.  Está encarnado por Alexis Denisof.


Preciosos créditos de apertura de la primera temporada.
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