1. ¿Qué está
pasando con la franquicia?
Hoy en día, ya terminando la segunda
década del siglo XXI, quien no conoce de Star Wars, sus películas y
personajes (por no mencionar la inmensa carga mediática que estos títulos
poseen, que rivalizan con otros títulos populares gringos salidos de Disney, DC
y Marvel), es definitivamente un ave raris y es que nadie es una isla, menos en
los tiempos actuales; por esta razón, no voy a dedicarme a hablar de sus
orígenes y de qué va este universo, sus características y nombres más famosos
(además, por mucho que tengo bellos recuerdos al respecto, desde mi más tierna
infancia, no soy un fan devoto al respecto).
Hartos años y hasta décadas pasaron como
para que la Trilogía Original de Star Wars (Episodios IV, V
y VI)
tuviera sus nuevas entregas, ello recién en la segunda mitad de los noventa con
la siguiente trilogía, a manera de precuela (Episodios I, II
y III
respectivamente). Hubo entre tanto dos filmes infantiles sobre los Ewoks (esos
ositos exquisitos- lo siento, me encantan- que debutaron en el
Episodio VI, El Regreso del Jedi), creo para la
televisión y ahora olvidados; a los que les siguió una serie animada y también
otro programa de dibujos animados dedicado a los droides R2-D2 y C-3PO. Si bien
la segunda trilogía fue dirigida por el propio George Lucas, el creador de la
franquicia, esta estuvo llena de críticas y mucha gente quedó con el sabor
amargo en la boca y el corazón.
Más de una década, ya en el nuevo milenio,
transcurrió para que volviera a los cines Star Wars, por medio de una tercera
trilogía, los Episodios VII, VIII y IX; se suponía que
gracias a ellos, se recobraría lo mejor de esta saga en la pantalla grande, no
obstante esto no fue así, pese al regreso de varias de sus estrellas icónicas
de los mejores tiempos de la serie.
Hay
que ser justos, en todo caso, y al menos pudimos ver en la tele mejores nuevas
historias sobre los Jedi, el Imperio, los rebeldes y todo eso; todo hecho a
partir de la segunda trilogía. Asimismo, se realizó una cinta en GGI para el
cine, ubicada entre los Episodios II
y III,
pero esta pasó sin pena, ni gloria.
Tuvo que llegar Rouge One a las salas
(una precuela al Episodio IV), prácticamente al nivel del Episodio V, El
Imperio Contraataca, para que por fin los millones de amantes de Star
Wars a lo largo del mundo, compartieran junto a la crítica una opinión
más que favorable. Fue así que en efecto había "una nueva esperanza"
en el horizonte, de que la calidad y originalidad de estas obras en el cine
podían mejorar. Empero, apareció otra "Historia de Star Wars",
como le pusieron genéricamente a estos largometrajes a manera de spin-off,
aquella dedicada a la juventud de uno de los personajes más famosos de estas
ficciones: Han Solo. Su factura tan falta de espíritu (por no ocupar palabras
más duras, que al menos a mí me entretuvo, si bien no volvería a ocupar mi
tiempo en dicho título), demostró que si un guión es "malo", poco
puede hacer un director como el versátil Ron Howard para sacarle provecho (y
eso que esta obra fue escrita por Lawrance Kasdan, el hombre detrás de esa joya
que es El Imperio Contraataca).
El poco "feliz" cierre de la
nueva trilogía el año recién pasado, dejó muy por debajo el futuro de Star
Wars en su formato audiovisual. Pero una luz apareció para alentarnos
al respecto y es así cuando por fin llego al punto que hoy nos reúne.
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| Precioso afiche onda retro y emulando las cintas de spaguetti western (que este programa tiene mucho de ese tipo de cine). |
Presentado en el citado Imperio
Contraataca, el mercenario enmascarado y misterioso Boba Fett, se
transformó de inmediato en uno de los personajes más populares entre el
público. Esta fama suya llegó a tal punto, que en el recordado Especial de
Navidad para la tele de Star Wars (1978), tuvo hasta un
cortometraje animado y de ese modo quedó claro que los personajes de estas
películas, contaban con tal sello que bien podían tener su propia vida en historias
autónomas y donde ellos fuesen los protagonistas principales.
Fue así que en el Episodio II, El
Ataque de los Clones, se jugó con este deseo del regreso de Boba Fett
(idea para potenciar más la cinta, con un villano memorable que ayudara a
levantar más la moral de la saga, luego de la mala crítica que tuvo la entrega
anterior, La Amenaza Fantasma); sin embargo, el que apareció como uno de
los tantos rivales a los que se enfrentaban los héroes, era en realidad su
padre, Jango Fett, si bien un pequeño Boba también salió en escena.
Teniendo en cuenta el atractivo del
mencionado mercenario y lo alicaído que para estas fechas estaba la franquicia
en materia de producción "live action", se atrevieron a crear una
serie para la televisión que rescatara lo mejor de Star Wars y entre ello la
figura del susodicho personaje. Fue así como nació The Mandalorian.
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| Mando y algunos de sus geniales compañeros. |
Creada por un artista al cual cada vez le
rindo más pleitesía, John Favreau, actor, director, productor y también
guionista, quien se valió del misterio detrás de Boba Fett y su padre para
tener como antihéroe/héroe a otro enmascarado y con una apariencia similar a
estos dos (recordemos parte de su exitosa filmografía, aparte de dirigir filmes
tan divertidos y bien hechos como Zathura y Elf; luego fue el
responsable de dirigir el primer filme de Ironman, dando inicio al Universo
Cinemático Marvel y donde además hizo del simpático Happy Hogan, guardaespaldas
y mejor amigo de Tony Stark; volviendo a dirigir y a actuar en la secuela y
saliendo en otros filmes del UCM, incluyendo los dos filmes en solitario del
actual Spider-Man; por no mencionar su trabajo para la serie de ciencia ficción
The Orville y sus películas El Libro de la Selva y El
Rey León, sobre los clásicos animados de Disney)
Los mandalorianos son una secta hermética
y todos sus miembros usan máscaras, que nadie puede ver el rostro de su gente.
Muchas interrogantes nos quedan sobre esta religión, aunque al menos ya sabemos
de dónde viene Boba y su padre. La historia ocurre poco después de la caída del
Imperio, luego del emotivo final de El Regreso del Jedi, el Episodio
VI. El protagonista ha sido contratado para "rescatar" un
valioso objeto, del cual nada sabe y entregarlo a su empleador. En el camino
descubre parte de la verdad sobre este bien preciado y decide recuperarlo luego
de que en una primera instancia cumplió con su trato. Es así que se convierte
en un fugitivo, siendo perseguido por sus antiguos compañeros mercenarios, por
lo que no le queda otra que escapar y enfrentarse a sus perseguidores cuando no
le queda otra. Poco sabemos acerca de la
intimidad de quien en realidad se llama Din Djarin, si bien apenas usa su
nombre y a muy pocas personas se los ha dado; solo los breves flashbacks sobre
su infancia, nos pueden dar alguna pista al respecto sobre su identidad.
La serie está llena de guiños a lo que
hemos visto en Star Wars, los cuales nos pueden hacer sonreír en más de una
ocasión y admirarnos; como también ayudarnos a que nos demos cuenta, del
respeto con el que se trató el material previo a esta producción y para
demostrarnos que este universo sí se aprovecha bien, puede darnos verdaderas
perlas como esta.
Hay humor, aventura y acción por montones,
aunque sin caer en absurdos infantiles y/o populistas; pero es en los momentos
de sublimidad, donde el heroísmo del protagonista y otros personajes, con su
humanidad abordada de manera tan sobrecogedora, que el espectador más sensible
(y ñoño) se da cuenta que está frente a una maravilla de serie. Pues uno de los
grandes temas de este programa es el de la redención, el cual no solo es algo
para su carismático protagonista, puesto que vemos cómo uno y otro de los
rostros que pasan por la pantalla, se enfrentan a la adversidad con honor y aún
así con una alegría y una paz interior que los hace admirables. No son personas
perfectas, eso sí, que la duda forma parte de un personaje bien construido; sin
embargo, nos resulta fácil encariñarnos con ellos por todo eso y más.
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| Supuesto cómic vintage como los que sacaba Marvel en los setenta de Star Wars. |
El papel principal corre por parte de mi
compatriota Pedro Pascal, a quien tuvimos el gusto de ver en Juego de Tronos haciendo de Oberyn Martell. Su talento queda demostrado por
el valioso detalle de cómo es capaz de demostrar tanto usando su lenguaje
corporal, sin mostrar su rostro (salvo el breve momento en que se saca el
casco). Por supuesto que su tono de voz e inflexiones ayudan bastante para caracterizar
su rol, de modo que quien le toca doblarlo en versiones para otras lenguas,
debe realizar una labor igual de maravillosa.
Por otro lado, nos encontramos con
artistas de la talla de Nick Nolte (que en todo caso, no sé si solo puso la
voz, puesto que bajo todo ese maquillaje que usa, bien podría estar realizando
otra persona la labor física) y el legendario Werner Herzog (más conocido como
director de cine) en papeles muy atrayentes, entre héroes y villanos; que con
su presencia enaltecen bastante este show y que rápidamente se ha convertido en
un referente para millones de personas en todo el mundo. A los anteriores
artistas veteranos y de primer nivel, se suman otros que merecen nuestros
respetos: Carl Wheaters (¡Vaya que ha envejecido bien ese hombre!) y Taika
Waititi, quien hace poco recibió el Óscar por el guión adaptado del filme que
dirigió y coprotagonizó Jojo Rabbit (y no olvidar que antes
estuvo detrás de las cámaras en Thor: Ragnarok y donde también tuvo
un muy gracioso papel). Asimismo, este fue el tercer trabajo actoral durante
mis vacaciones de verano, en el que vi a Giancarlo Exposito demostrar su valía
y vaya que lo hace bien (los otros dos, en Materia Gris, la primera historia
con la que parte Creepshow y la otra en la segunda temporada de Westworld);
su villano incluso supera al realizado por el maestro Herzog y además, para
gusto de muchas personas, de seguro volverá a salir al menos en la siguiente
temporada.
Entre los secundarios o recurrentes,
destaca una bella guerrera, que bien podría hacerse personaje principal a
futuro. No obstante, es la gran sorpresa de esta serie, el adorable "Baby
Yoda", que ni siquiera tiene diálogos, el que lejos se roba la cámara cada
vez que sale. No diré qué papel cumple acá, para que quien aún no ha visto este
título lo descubra por su cuenta y goce tanto como uno está revelación...Solo
les confesaré que sin ser fanático de la franquicia, que queda claro estoy
fascinado con este producto suyo, si hubiera de tener alguna figurita de su
merchandising, feliz sería un peluche o el animatrónico que ya salió de esta
"cosita rica".
Para terminar (que el post me salió mucho
más largo de lo que me esperaba), celebro que si bien este programa posee una
trama central que se desarrolla a lo largo de su extensión, posee capítulos
autoconclusivos que cuentan otras historias memorables; entre estas, cabe
mencionar ese hermoso episodio en tono homenaje al clásico de Akira Kurosawa Los 7
Samuráis (que ya los gringos antes habían tributado con el western Los 7
Magníficos).
Y antes que se me olvide, si bien la serie
no tiene créditos de apertura, al menos posee algo parecido muy bello a manera
de presentación del universo Star Wars. Por otro lado, al terminar cada capítulo,
aparecen algunas de sus escenas más icónicas a manera de ilustración y ellas
hechas con una exquisitez que da gusto verlas; de este modo, el carácter épico
de la serie queda de manifiesto en tan valioso detalle.
Tráiler teaser y vaya que está bien hecho y engancha al futuro espectador.













