miércoles, 18 de febrero de 2026
Sueños (I)
domingo, 15 de febrero de 2026
Belleza pura
Debería escribir sobre esta obra, dedicarle tiempo a cada una de sus miniseries, historias autoconclusivas y arcos argumentales, pero ya no lo hice y la tarea sería muy extensa; debí realizarlo a medida que iba avanzando en las historias, como lo hago con las colecciones de cuentos y algunas series con entregas autoconclusivas. Como ya no fue, al menos tengo esta otra oportunidad para saldar parte de mi deuda con dicha obra.
En 2025, por fin, se estrenó la segunda temporada de The Sandman, la adaptación de imagen real que produjo Netflix sobre las mentadas novelas gráficas. Pasó cerca de tres años para que recién se pudiese ver tal continuación y ello fue, más encima, anunciándose como la Temporada Final (de 12 episodios, más encima, el último una especie de "agregado"). Para cuando fue posible ver estos esperados capítulos (que la temporada anterior dejó la vara muy alta), el autor de las novelas gráficas, Neil Gaiman, ya había caído en desgracia al ser acusado por varias mujeres de abuso sexual. Pese a que no había pruebas y el escritor se defendió bastante bien - todavía en investigaciones su caso- Netflix y otras empresas le quitaron su apoyo y de ese modo cerraron varios de los proyectos que tenían con él, olvidando la máxima de que se es inocente hasta que se demuestre lo contrario (algo que se supone los gringos tienen muy claro). Debido a lo anterior, se desaprovechó un montón de material original para adaptar (y en especial las historias cortas, joyitas de tremenda calidad), así como se obvió su nombre durante la promoción de esta continuación (una tremenda falta de respeto ¿No?).
Siguiendo con Estación de Nieblas, reencontrarme con Gwendoline Christine como Lucifer fue un tremendo gozo. Y es que cada vez que salía en pantalla, se robaba la pantalla, al punto de opacar a su colega, Tom Sturridge, cuando salían juntos.
Cabe mencionar que al final de esta pieza, se agregó la versión de El Sueño de una Noche de Verano, el gran homenaje de Gaiman a Shakespeare y que fue la primera historieta en ganar un certamen literario (el prestigioso Premio Mundial de Fantasía). La verdad es que esperaba con muchas ansias esta traslación a la pantalla, y, para serles sincero, las expectativas no fueron por completo satisfechas (pues el cómic está lleno de criaturas increíbles, lo que acá se abarató bastante con unos cuantos elfos, carentes de lo extraordinario de los seres de la historieta); además, ver a un rey Oberón negro me pareció patético, personaje que, más encima, fue desperdiciado en esta adaptación.
En cuanto al resto de cómo dramatizaron esta saga, en verdad le hace honor al cómic y cada uno de los dioses y criaturas sobrenaturales que visitaron al protagonista en su reino, estuvieron a la altura (hubo unos cuantos efectos de CGI que me parecieron poco logrados, sin embargo, se los perdono a la luz de las numerosas virtudes de esta adaptación). Otra cosa, antes de que se me olvide, se agrega una tontera woke más a la lista, cuando aparecen dos ángeles (a quienes, más encima, les quitaron su protagonismo) y ambos resultan ser negros (en cambio, mucho antes, en los sesenta, el gran Rod Serling en Galería Nocturna nos presentó de forma muy convincente a un ángel de color y eso fue osado, que en ese tiempo apenas se les daba espacio a los actores afroamericanos, en papeles que no fueran estereotipos, y todo ello cuando no existía esta fiebre de la inclusión forzada).
Luego de la anterior historia, le tocó el momento a Vidas Breves, oportunidad en la cual por fin conocernos en pantalla a Destrucción y el actor que hizo de él logró encarnarlo muy bien (además de ser bellísimo y muy varonil, tal cual el de los cómics). La trama acerca de la búsqueda del "Hijo Pródigo", quien hace siglos había abandonado su tarea y a su familia, por parte de Delirio y Sueño, mantuvo el nivel del show. Entremedio se adaptaron otras dos de las novelas gráficas autoconclusivas más alabadas y queridas de la colección: La Canción de Orfeo (sobre el trágico destino del único hijo de Sueño) y Thermidor (acerca de la misión que le da Morfeo a Lady Johanna Constantine en plena Revolución Francesa). De estos injertos, la última fue la que más me agradó, que el otro no decae, pero no me gustó que le quitaran uno de sus elementos más crueles. Me olvidaba: Para este arco ocuparon a un precioso personaje transgénero de Juego a ser Tú, una tremenda saga que, lamentablemente, no adaptaron para esta serie.
Con posterioridad le toca a Las Benévolas ser adaptado con maestría. Les estoy hablando de las tres mujeres que conocimos al principio de la serie, unas especies de oráculos que aparecen en varios momentos del cómic y en su adaptación, quienes en este arco argumental salen en su aspecto más terrorífico. Es así que luego de varios eventos que presenciamos a partir de la primera temporada, estas féminas van detrás de Sueño para castigarlo... Y les estoy hablando de una fuerza superior a la de los dioses, los Eternos y otras entidades cósmicas de ese universo ficcional.
Entre medio, de manera muy ingeniosa, incorporaron un par de pasajes sacados de Overtura, la precuela que Gaiman escribió mucho tiempo después del cierre de la colección regular (de ese modo fue un gusto reencontrarme con Rufus Sewell, un querido actor al que no veía desde El Hombre en el Castillo). Por cierto, nuevamente volvieron a otro personaje negro, aunque, tan vez, para justificar cambios estéticos ya apreciados en ocasiones mencionadas.
Asimismo, rescataron al personaje de Johanna Constantine, para darnos en el gusto a un montón de espectadores (en especial a los que amamos a su actriz, Jenna Coleman, desde que la conocimos por su adorable papel como la Chica Imposible/Clara Oswald en Doctor Who). También, debo decir, que me agrado bastante la relación que le dieron a esta con el Corintio II.
En cuanto al impactante final de esta historia para el cierre definitivo de todo, en verdad fue sublime y desde ya el programa inicia un camino, al cual no podemos dejar de transitar; la delicadeza con la que fue ejecutado todo esto y lo que vendrá a continuación, es una verdadera oda a Sandman, uno de los cómics para más bellos que se hayan escrito jamás.
Solo después de tantos sucesos extraordinarios, somos testigos de El Velatorio. Se debe acabar la historia de Morfeo y ello es llevado a cabo con una tremenda carga de emotividad e interviniendo la mayoría de los personajes, a los que conocimos desde el principio. Para quienes recién han tenido su encuentro con este final, todo está lleno de sorpresas y no resulta difícil sacar uno que otro lagrimón. Agregado a todo esto, tal como ya pasó antes en esta temporada, se consideraron elementos de otras novelas gráficas del personaje, como sucede con la despedida de Hob, el amigo humano de Morfeo (Domingo de Luto) y el último encuentro de Shakespeare con su mecenas (La Tempestad).
Por cierto, una vez que haya terminado este capítulo, esperen al final de los créditos, pues viene una larga y significativa escena, que le da bastante sentido a lo que hemos presenciado. En suma, un desenlace bello, poético y conmovedor.
Como nada es perfecto, el wokismo otra vez se hizo presente (como dice el dicho: El Diablo está en los detalles) al hacer que las dos guerreras escolta/protectoras de la reina Titania del reino de las hadas, duendes y similares sean negras; a estas dos últimas las muestran en primer plano, como los ángeles nombrados de Estación de Nieblas, una evidente declaración de principios woke ¿No?
Por cierto: Cuando me enteré de que habían cambiado la edad del coprotagonista de esta pieza, de ser un adolescente amargado a un adulto desilusionado, me decepcioné harto. Pero les salió tan bien el arreglo, que se entendía debido a lo complicado desde el punto de vista moral, que ya no eché de menos esa versión.
Tras esta revisión, solo queda mirar atrás y dar gracias por tanto que nos dieron sus artistas, a ver si en un futuro cercano volvemos a ver a Morfeo y a compañía en pantalla.
Para terminar: Magnífico lo que hicieron, aparte de todo lo mencionado, con secundarios recurrentes como el cuervo Mathew (que Gaiman aún nos debe contarnos con lujo de detalles su origen), Mervyn Cabeza de Calabaza (solo hace poco me enteré de que su voz en inglés la puso el gran Mark Hamill) y Gilbert/El Campo del Violín (uf, otro tremendo de la actuación a su cargo, el gran Stephen Fry y que, en verdad, aquí aparece excelentemente caracterizado como el gran homenaje a Chesterton que es). Cada vez que aparecía cada uno de estos tres, como me pasaba con mi igualmente querido Lucien, disfrutaba mucho. Y tampoco puedo dejar de lado a Caín y Abel, esos hermanos bíblicos, a los que Neil sacó casi del olvido de los viejos cómics de terror de DC, otorgándoles una nueva vida maravillosa en sus historias y que en la versión de Netflix nos hicieron gozar mucho junto al resto de su equipo del Ensueño, todos al servicio del gran Morfeo.
domingo, 8 de febrero de 2026
¡Felices 60 años!
Justamente para conmemorar tanto tiempo en pantalla, se hicieron 3 especiales que se emitieron ese mismo año, con diferencia de meses entre sí. Ya es hora de hablarles de ellos.
Donna se ha casado con el último novio que le conocimos (ella es blanca y él es negro) y tienen una hija... ¡Trans! (que resulta simpática y ayuda a tratar el tema de la intolerancia y de la diversidad, de una manera que sí me agradó). Sus vidas se vuelven a unir cuando un tierno extraterrestre llega a la Tierra, en calidad de perseguido y nuestros héroes intervienen para ayudarlo; y es que todo un ejército extraterrestre, de otra raza a la del fugitivo y de aspecto amenazante. Es entonces que tendremos una genial vuelta de tuerca, en el que las verdaderas identidades serán vitales para el desarrollo de esta historia, en la cual la misma condición de la hija de Donna tiene mucho que ver, claro que en un plano más simbólico.
El misterio de por qué el Décimo Cuarto Doctor es igual al Décimo, solo se revelará más adelante (respuesta que no llegó a satisfacerme por lo simplona), mientras que sí me gustó la nueva apariencia interior de la TARDIS, el cual se ve impresionante.
En Wikipedia se destacó la actuación de Tennant y de la Tate, además de los efectos especiales, pero a mí no me bastó con esto. A menos que me equivoque, acá se explica la razón de la apariencia de esta regeneración, una solución que me pareció muy poco inspirada y es que lejos tuvo mayor impacto lo que hizo el gran Stephen Moffat, cuando dio la razón para justificar la imagen "vieja" del Duodécimo Doctor.
Por otro lado, para mí lo único bueno de este especial de baja calidad viene a ser el epílogo, muy emotivo, en verdad: El Doctor se reencuentra con un querido amigo, un bello personaje al que no veíamos, tampoco, hace más de una década y que fue la última actuación del artista a cargo suyo.
Russel acá vuelve a sacar lo mejor de sí, al rescatar a un villano de la etapa clásica, al que no veíamos desde el siglo pasado, y el cual resulta maravillosamente personificado por un gran actor actual. Debido a la identidad de este sujeto superpoderoso, destaco que el showrunner haya tenido los cojones para prescindir de los enemigos típicos y archirepetidos, para mostrarnos otras posibilidades, ya sea con nuevas representantes del mal o aprovechando la rica mitología de Doctor Who que estaba sin reutilizar.
Por otro lado, como era de suponer, este último especial de los sesenta años significó la aparición del Doctor Décimo quinto y para su introducción se realizó algo inaudito hasta entonces, hecho que no les voy a contar para no quitarles la sorpresa (aunque, por mi parte, debo decirles que sí me agradó este recurso para contentar a los fanáticos). Y en cuento al epílogo, en verdad es hermoso.
Para terminar, teniendo en cuenta que se trataba del final de la celebración de un aniversario tan importante como este, me esperaba algo aún más increíble y pienso que el cierre pudo ser mejor. Mientras tanto, me queda ver las dos últimas temporadas de Doctor Who, que no volverá (hasta donde yo sé) hasta Navidad de este 2026.
domingo, 1 de febrero de 2026
Esas preciosas melodías que nos diste...
Muchos de los recuerdos más queridos que tengo de mi llamada "Época de Oro", durante los noventa, cuando estaba estudiando en la universidad y la vida me era mucho más sencilla (solo tenía que estudiar y no tenía mayores preocupaciones/obligaciones) están relacionados con su música, ya sea viendo feliz los capítulos sobre los agentes Scully y Mulder (los protagonistas de la mentada serie que le dio la fama) o escuchando de manera independiente su banda sonora. Cabe mencionar que Snow hizo toda la música para la serie, incluyendo sus dos películas para el cine y sus dos últimas temporadas, estas dos realizadas muchos años después de lo que considerábamos su finalización/cancelación.
Para The X-Files usó sintetizadores, creando temas de gran belleza, los cuales ayudaban a crear la atmósfera ideal para un programa como ese. Los temas aterradores, así como otros evocadores del misterio o el drama (incluso algunos muy nostálgicos) son frecuentes, en lo que para mí viene a ser uno de los programas con mejor banda sonora que he disfrutado en mis 5 décadas de vida (y he visto muchos, que no cualquiera de ellos posee tal virtud y de ellos solo puedo nombrar títulos como Babylon 5, Buffy y Angel). Sin embargo, para los filmes de la pantalla grande usó una tremenda orquesta, lo que le salió sublime.
Para un cumpleaños, una persona que fue muy valiosa para mí y que ya no está en mi vida, me regaló como sorpresa el CD Songs in the Key of X. Cuando lo recibí, mi dicha fue tremenda y más sabiendo de quién venía el obsequio (uno "personalizado" como bien me gusta decirles a esos detalles que son pensados especialmente en uno y sus gustos) .... Claro que el disco no era, para ser precisos, dedicado a las composiciones de Mark Snow, sino que contenía canciones de diversos artistas y estilos que aparecieron en sus tres primeras temporadas y otras inspiradas en dicho show; bueno, igual me gustaron y, como no, venía el dichoso tema de la serie, que, más encima, en la última pista venía "escondido" otra versión suya, está hecha por un músico diferente (no sé si rockero o dedicado a la música electrónica). Googleando, y gracias a Wikipedia, después de décadas, me he enterado de que posee otro tema sorpresa antes del primero (el cual pretendo escucharlo, por primera vez en mi vida, hoy mismo apenas llegue a casa). Por cierto, el disco trae una advertencia por tener letras de contenido explícito, lo que, supongo, significa que en países de habla inglesa no se vendía a menores de edad (y, en mi caso, como no conozco la lengua de Shakespeare, no tengo idea de lo que dicen, si bien por Internet podría saber de qué van). Asimismo, uno de los temas trae un monólogo de nada menos que William Burroughs, un importante escritor de la contracultura, hace rato fallecido, pero que para esa época era un veterano aún vivito y coleando, así que en sí este álbum es todo un documento histórico.
Por esa misma fecha salió The Truth and the Light, el primer disco en poseer composiciones de Mark para The X-Files y, si no me equivoco, salía más caro acá que el anterior (ambos estaban en la desaparecida Feria del Disco, pero el de las canciones, por lo que recuerdo, estaba en oferta y su carátula era lejos más llamativa y formaba un pequeño póster). El "problema" con este disco, o más bien si característica principal (si quieren ser más amables con el "genio" que lo diseñó) es que los temas traen intercalados diálogos de la serie (en inglés, claro) y estos no dejan apreciar los temas completos y/o en todo su esplendor; es cierto que le dan su toque de misterio, no obstante, mejor no lo hubieran hecho. Por mi parte, gracias a unos amigos que en esa época ya ganaban su platita, pude sacarle una primera copia en cassette y, años después, en CD.
Para cuando se estrenó la primera peli, Golpe al Futuro, a mi sobrino Alonsito sus papás le regalaron un disco con las canciones que se supone salían en ella y/o inspiradas en esta. Tristemente este álbum nada trae de Mark Snow y no debe confundirse con otro que sí contiene en exclusiva su banda sonora orquesta. En muchas versiones (como en la que tenía mi pariente) trae un precioso tema de Mike Oldfield, uno de mis compositores favoritos, en el cual realiza una bellísima interpretación del famoso tema de los créditos de apertura.
Con el paso de los años, gracias a la magia de Internet y las descargas por Torrent, pude conseguirme no solo las bandas sonoras de ambas cintas cinematográficas, sino que al menos 3 compilatorios con varios discos de los hermosos temas, que tanto deseaba oír a mi gusto desde mi juventud.
Mark Snow realizó más trabajos para Chris Carter, el creador de The X-Files. El primero de estos otros, o el más destacado, fue componer toda la banda sonora de Millenium, una serie que también está entre mis predilectas. Ambientada en el mismo universo de The X-Files, aunque con personajes en exclusiva creados para ella, contó con acordes incluso más hermosos que los de su show hermano (al menos eso me parece a mí). Recuerdo, como si fuera ayer, la vez que estaba con mis amigos de Zona Neutral, el fan club de Star Trek al que pertenecí en los noventa, y algunos de ellos, mientras estábamos reunidos alrededor de una mesa ñoñeando, se referían a ese nuevo espectáculo; entonces alguien se refirió a sus preciosos créditos de apertura, con un nuevo tema de Snow, en el que destacaban los violines... Tengo la memoria, de la cual no estoy seguro de si es real o falsa, de que ese día vimos juntos dichos créditos, ya sea por la televisión por cable o de una descarga que hizo uno de mis compañeros, en esos tiempos pretéritos del Internet y que para mí era algo propio de la ciencia ficción. Largo, largo tiempo después, me conseguí en mp3 un disco doble con temas de la serie y durante años usé como rington el tema de Millenium (una vez estaba en un Consejo de Profesores y se me olvidó dejar en No Molestar el celular, justo sonó y a un colega le llamó bastante la atención su "música").
Siguiendo con el universo compartido ya mencionado, estuvo a cargo del soundtrack de Los Pistoleros Solitarios (The Lone Gunmen), el spinoff sobre los amigos teóricos de la conspiración de Scully y Mulder, que fue un fracaso y solo tuvo una temporada. Como no me gustó y no me la repetí, no retengo en mi cabeza su sonido; salvo que el tema de los créditos de apertura, era un arreglo más o menos rockero del himno nacional de USA.
Snow hizo la música para otros shows ñoños: Como bien sucede con mi también amada Smalville, acerca de la juventud de Clark Kent y antes de que tomara la identidad de Superman. Eso sí, como la intro era una canción muy pegajosa, hecha por una banda pop, el músico solo hizo los temas para acompañar los episodios y los créditos finales. Y a menos que me equivoque, no estuvo en todas las temporadas (que fueron 10 y tuvo más de 200 capítulos).
Asimismo, realizó la banda sonora para un espectáculo que pretendió ser un derivado del anterior: Aves de Presa (Birds of Prey). Basado en el cómic del mismo nombre, sobre el grupo de superheroínas de Gotham, fue una tremenda decepción y, por igual, otro fracaso de una sola temporada.
El año pasado ¿O fue el anterior? Por fin me vi Dolly Dearest (1991), una cinta de horror sobrenatural de clase B. Supe de esta producción por la llorada revista Fangoria y que, en el segundo número de su edición española, venía con un especial dedicado a las mujeres en el terror. Este filme era dirigido por una mujer, quien también hizo el guión y la impactante imagen principal de la portada de ese número, traía a la aterradora muñeca que le daba el nombre. Además de que actuaba Denise Crosby, preciosa ella y a la que adoro gracias a su paso por Star Trek: The Next Generation, descubrí aquella vez que su banda sonora era de Mark Snow. La peli tenía su encanto, filmada/ambientada en México, pero no era gran cosa y solo lo ya mencionada le daba su plus; lamentablemente, no le presté mayor atención a la música, realizada poco antes de que lograra la fama con The X-Files.
Era el 4 de julio de 2025 cuando nos dejó (un día antes de que su servidor cumpliera el medio siglo de vida), a los 78 años de edad. Como se pueden dar cuenta, Snow ha estado presente en gran parte de mi vida y lo va a seguir estando, pese a que nos dejó físicamente. Se une a otros compositores como James Horner, Angelo Badalamenti y Vangelis, que ahora componen para la Música de las Esferas.
La bellísima intro de la segunda temporada de Millenium
domingo, 25 de enero de 2026
Puro amor a Stephen King
1. Todo un regalito para el público
De todo lo que pudimos disfrutar del llamado Rey del Terror, en cuanto a adaptaciones de sus obras en el transcurso de la temporada pasado (recuerden que llamé a 2026 El Año de Stephen King), la última producción en estrenarse fue Welcome to Derry (Bienvenidos a Derry). La anterior corresponde a una serie para streaming, de la factoría de HBO y que, tal como nos dice su nombre, está ambientada en la famosa ciudad ficticia de Derry; la misma a la que conocimos principalmente por los acontecimientos de It, considerada por muchos como la mejor novela del Tío Steve (o al menos la más popular).
El programa, de 8 episodios en su primera temporada, corresponde a una precuela del libro en el que se basa y cuyos eventos se pudieron apreciar, también, por quienes vieron la miniserie y las dos películas. Para este título se consideraron como base los interludios de la mentada novela, que relatan hechos del pasado de la polis, los cuales están relacionados con la entidad maligna que le da nombre al texto; por lo tanto, se nos van presentando, dramatizando, algunos sucesos ya sabidos por quienes leímos el libro, así como también se creó toda una historia anexa, que conectara distintas épocas mencionadas en el volumen, con lo apreciado en los filmes (en especial respecto a sus personajes). Por otro lado, se ambientó esta pieza en el mismo año de los eventos originales del libro, o sea, aquellos de la infancia de sus héroes (que en la novela suceden durante los sesenta y no en los ochenta, como bien pasa en las cintas hollywoodenses).
2. Una verdadera delicia hecha por expertos
Los responsables del show que hoy nos reúne, son nada menos que los hermanos Muschietti, los mismos detrás de esas joyitas que adaptaron con tanto cariño el célebre volumen de Stephen King. Para este caso oficiaron de productores, supongo que también preocupados de que los guiones de sus episodios calzaran entre sí y fuesen en concordancia con la misma cronología de las películas (y, como no, del libro en sí). Por otro lado, el propio Muschietti dirigió los dos primeros y los dos últimos capítulos.
Otros talentos participaron de esta producción, entre ellos los encargados de la dirección de arte, quienes recrearon al Derry de los filmes y les dieron su aspecto sesentero; asimismo, el trabajo de los especialistas para el diseño de los distintos monstruos (los aspectos de It qué aquí vemos) fue increíble, dándonos criaturas como- tal vez- nunca antes se habían apreciado tan aterradoras en la pantalla chica; todo por medio de efectos de CGI y prácticos, como de maquillaje, de gran calidad. Por lo mismo, la serie está llena de escenas muy aterradoras, partiendo con un comienzo inolvidable y dentro de lo mejor en este tipo de historias audiovisuales.
A lo anterior se le debe sumar una potente banda sonora a cargo de Benjamín Wallfisch, el mismo compositor detrás de los citados largometrajes de It y que a mi parecer creó, esta vez, temas mucho mejor inspirados que para el cine.
El público menos instruido en la narrativa kingniana y que solo se queda con los elementos de la superficie (como con la reduccionista ideas de que esta historia se centra en Pennywise o que este es lo más atractivo de ella). Es así que mucha gente se molestó, porque el payaso solo aparece en la segunda mitad de la temporada. Pero, pese a las impresiones de esos espectadores que son incapaces de valorar lo más valioso, en efecto estos capítulos SÍ aprovechan a Pennywise, al punto de que se nos explica su origen; eso sí, no se cuenta todo, por lo que es de esperar se sepa más acerca de su nexo con It en futuras temporadas. Por último, en un principio me pareció que había un error de continuidad, con respecto al payaso y sus apariciones en el pasado; no obstante, en el último capítulo se entrega información valiosa acerca de la naturaleza extraordinaria de It (un detalle valioso que, de seguro, a muchos se les escapará, aunque a mí no y menos mal).
Terminando con lo relacionado con Pennywise, Bill Skarsgård regresa para interpretarlo otra vez y vaya que es un placer verlo desempeñando dicho papel. El artista lo hace tan bien, que se roba la cámara cada vez que aparece; en verdad este actor es alguien para considerar en cada uno de sus trabajos, ya que tiene preferencia por el género al que amamos (no lo olvidemos en Barbarian y Nosferatu).
Algo se me estaba escapando: Me sorprendió y encantó cómo en el primer capítulo, nos engañaron respecto a la identidad de los protagonistas de la historia; en verdad un giro bastante inteligente (solo los que lo han visto me entenderán).
En cuanto a los créditos de apertura, son magníficos y es que se trata de un verdadero homenaje a King, quien en su literatura muchas veces ha querido emular, ya sea a través de elementos narrativos contemplativos, como por medio de recursos macabros, al famoso pintor gringo Norman Rockwell. Y es que ambos nos muestran un Estados Unidos idealizado, en el que toda la gente es feliz; algo que luego el Tío va modificando, para darle su tono oscuro y terrorífico... Al respecto, primero vemos a un Derry de ensueño y luego a uno de pesadilla, en este último caso, el verdadero "rostro", oculto, de la ciudad y ello a través de bellos dibujos inspirados en Rockwell.
Así como el inicio fue increíble, el epílogo estuvo a su altura: Corto y muy significativo, completamente relacionado con el libro y la segunda película.
3. Sacando provecho de la inspiración
Como bien sucede en el libro, los protagonistas son tanto niños, como adultos; claro que en la novela (tal cual en la miniserie y las películas) menores y grandes son los mismos personajes, aunque en épocas diferentes de sus vidas. En cambio, en Welcome to Derry tenemos dos grandes grupos de protagonistas, quienes participan de la trama al mismo tiempo y en lo que viene siendo su encuentro/batalla con It. Cabe mencionar que buena parte de estos son los padres y madres del llamado Club de los Perdedores, los queridos protagonistas de la novela que inspiró esta serie.
Pero, mejor, hablemos un poco de ellos de una vez...
Lily Brainbridge: La primera de los protagonistas que se nos presentó en esta serie. Una muchacha con una historia muy trágica, puesto que, debido a la muerte accidental de su padre, en circunstancias muy violentas, estuvo internada en su sanatorio mental; todo esto la llevó a volverse una paria entre los suyos. Es una chica sensible, una de las dos sobrevivientes de la pavorosa escena del capítulo inicial.
Ronnie Grogan: Hija del encargado del, al parecer, único cine de Derry, es una chica afroamericana muy impulsiva. Cuando a su padre lo acusan de unas espantosas muertes, hace lo posible por limpiar su honra. Este personaje, junto a su familia, nos ayuda a abordar el tema del racismo, por esos años todavía muy presente en USA.
Will Hanlon: Otro chico negro, pero que, en su caso, viene recién integrándose a la ciudad. Es un niño inteligente y muy educado, quien valora mucho al grupo de nuevos amigos que hace en Derry. Mantiene sentimientos especiales por Ronnie.
Rich Santos: Mi personaje favorito de los niños, viene a ser un muchacho de origen cubano. Juguetón, alegro y muy amable, su corazón de oro va a sobrecogernos en más de una ocasión. Se vuelve el mejor amigo de Will.
Marge Truman: De todo el grupo anterior, es quien más vemos evolucionar a lo largo de la temporada. La mejor amiga desde hace tiempo de Lily, se enfrenta a su afecto por esta y su deseo por pertenecer al equipo de las chicas más populares de la escuela. En verdad llega a desagradarnos en un momento, no obstante, luego nos demuestra su verdadera naturaleza y con ello se gana nuestra simpatía. Rich tiene sus ojos depositados en ella. Por otro lado, la actuación de la pequeña actriz que la encarna, es lejos la mejor de todo este grupo.
Leroy Hanlon: El padre de Will es un héroe de guerra, llegando a convertirse en uno de los primeros afroamericanos en ostentar un cargo importante dentro de la milicia estadounidense; por lo mismo, es trasladado a Derry con su familia para participar en un proyecto ultrasecreto. Cabe mencionar que Leroy posee cierta condición, que lo hace demasiado valioso para sus jefes. Es un hombre de fuertes principios, amante de su familia y quien descubrirá que el mundo es mucho más complejo de lo que pensaba.
Charlote Hanlon: La esposa del anterior y madre de Will, es mi personaje favorito entre los adultos. Una mujer dulce, muy valiente y de fuertes convicciones. En su vida antes de llegar a Derry, en el Sur de Estados Unidos, más racista, participó activamente de los movimientos por los derechos civiles y es así que en un polis tan "retorcida" como su actual paradero, no duda en defender la justicia.
General Francis Shaw: Interpretado por el veterano actor James Remar (en tantas producciones lo hemos visto, como el filme de Cuentos del Lado Oscuro La Película y las series The Sex and The City y Dexter), es un alto militar que viene a ser el jefe directo de Leroy. Se trata de un hombre justo, que quiere lo mejor para su país, al punto de demostrarnos cuánto puede enceguecernos el fanatismo.
Dick Halloran: Un personaje muy querido, de nada menos que dos novelas de Stephen King, El Resplandor y Doctor Sueño respectivamente; acá fue incorporado de manera muy inteligente a la historia, pues lo vemos joven, como otro militar, antes de los eventos en los que aparece junto a Danny Torrance. Este sujeto que "resplandece" es necesario para los planes del mayor Shaw. Los momentos en los que somos testigos de su habilidad sobrenatural, resultan ser muy efectivos.
Ingrid Kersh: Interpretada por Madeleine Stowe, a quien no veía en nuevos espectáculos hace décadas y la recordaba con cariño, que se ve preciosa madurona. En la serie interpreta a la esposa de un hombre muy desagradable, una mujer sometida que trabaja de enfermera, en el mismo sanatorio mental donde estuvo internada Lily; allí fue la única que la trataba bien, de modo que la chica confía en ella y siguen viéndose. Tiene un pasado bastante oscuro, el cual le cobrará la cuenta. Este personaje fue sacado de la mismísima novela It y fue integrado a la presente secuela de manera soberbia.
Rose: Mi cuarto personaje favorito, es una sabía mujer que pertenece a la etnia indígena americana originaria de Derry. Amable y sabia, posee una tienda de antigüedades y se hace amiga de Charlote. Ella y su gente sabe muy bien qué es lo que pasa allí, siendo parte importante de un grupo secreto, que es relevante en la mitología extendida de It.
lunes, 19 de enero de 2026
Un montón de historias para volverse loco (de dicha)
EC fue una popular editorial de cómics gringa, que, en
la década de los cincuenta, durante el siglo pasado, publicó varias revistas de
terror, policiales y de ciencia ficción.
De portadas muy llamativas, preciosos dibujos y guiones sofisticados se aventuraban
a contar historias para un público más adulto.
Era una época en la cual los prejuicios gringos, todavía creían que este
arte era algo solo para niños, por lo que tuvieron problemas con la censura de
ultraderecha, que acusó a la empresa de "corromper su inocencia" y
por ello llegó a cerrar sus puertas; como consecuencia, dejó de publicar y
vender sus valiosos productos, lo que también provocó un apagón cultural, que
obligó a muchas otras editoriales a infantilizar más sus propias series (por
ejemplo, en DC solo Superman, Batman y Wonder Woman sobrevivieron, aunque sus
aventuras se volvieron de lo más insultas).
En todo caso, cabe mencionar que el problema, en parte, se produjo
porque no había criterio para comercializar estos títulos, que compraban y leían
menores de edad sin restricción alguna; así que había irresponsabilidad de
parte de EC y los comerciantes mismos, para qué hablarles de los padres y
tutores de los chicos, que tampoco revisaban lo que leían sus pequeños,
metiendo en el mismo saco a Batsi y vampiros sedientos de sangre.
Pese al
deseo de tapar con una mano el sol y la creatividad artística, EC dejó una
huella indeleble y el terror volvió en gloria y majestad a las viñetas yankees
en los setenta, con cabeceras como La Cosa del Pantano y las, aún mucho más
subidos de tono, revistas de la editorial Warren como Creepy y Erie.
El legado e
impacto de EC en USA fue tan grande, que grandes artistas, entre ellos George Romero y Stephen King, crecieron con sus textos y ya consagrados como autores
de terror (en cine y literatura respectivamente), le hicieron sus respectivos
homenajes. De este modo, los anteriores
realizaron juntos un filme de culto en 1982, llamado Creepshow. Se trataba de una película con 5 historias,
escritas por el propio Tío Steve. Toda
una maravilla de la cinematografía de aquellos años, hecha con mucho amor hacia
EC, que incluso ocupó dibujos y animaciones con diseños de Berni Wrigthson,
otro genio del terror, quien en la caricatura siguió los pasos de la mentada
editorial.
Luego de una
secuela bastante recomendable de Creepshow, a finales de los
ochenta HBO, una cadena de televisión pagada que poco a poco iba cobrando
renombre, se aventuró con un show bastante osado. Teniendo en la producción a varios nombres
importantes dentro del séptimo arte, entre ellos los cineastas Walter Hill,
Richard Donner y Robert Zemeckis, se estrenó en 1989 Cuentos de la Cripta. El espectáculo tomó su nombre de una de las
revistas de EC, puesto que muchas de sus historias estaban basadas en algunos
de sus cómics; aunque también sus guiones se nutrían de otras colecciones de la
fenecida editorial. Es así que los
guionistas tomaban estos clásicos relatos y los actualizaban, agregándole
erotismo, que incluía desnudos femeninos y masculinos, los que, sumados a sus
escenas gráficas de violencia, convirtieron la serie en algo "para
adultos" como, tal vez, nunca antes se apreció en la pantalla chica (cabe
mencionar que uno de estos escritores fue el mismísimo Frank Darabont, quien ya
en esos primeros trabajos suyos lo estaba haciendo muy bien).
Los famosos créditos de apertura y cierre con el gran tema de Danny Elfman (remasterizados)



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