
Cuando en 2014 se estrenó Guardianes de la Galaxia, solo los marvelitas más ñoños sabían de este grupo; por
otro lado, ni siquiera se trataba de su agrupación original y más clásica, sino
de una muy especial. Quien escribió y
dirigió la película, James Gunn, era nada menos que un verdadero conocedor y amante
de los cómics, lo que demostró con creces en su primera incursión en el UCM.
Así que la cinta fue un éxito, la mayor parte del público amó (amamos) a sus
personajes (y yo en especial a su versión de Starlord, como a su actor Chris
Pratt) y de este modo la franquicia se volvió una de las favoritas, de toda
esta seguidilla de producciones.
Ahora, bien, como ha pasado con otras de
estas cintas basadas en las historietas de la Casa de las Ideas, los personajes
que en el mencionado título vemos, así como en otros que aparecerían en las
secuelas siguientes, difieren en muchos aspectos de los originales en el papel
(por ejemplo, el mismísimo Starlord no es el gracioso seductor y amante del
rock que aparece en pantalla, hasta donde yo he leído en sus historietas
setenteras). No obstante, es gracias a
cambios como estos, que las hacen más atractivos para las masas no lectoras de
"tebeos", que estas cintas consiguen hacerse tan rentables.
Tras lo anterior, los Guardianes de la
Galaxia volvieron en su primera secuela (Volumen 2) y tuvieron un
destacado papel en el díptico dedicado al Guantelete del Infinito (Infinity War y Endgame, en las cuales el mapache Rocket y una
redimida Nova, terminaron por ganarse nuestros corazoncitos), aparecieron como
invitados en la decepcionante Thor: Love and Thunder y luego
tuvieron hasta un nostálgico especial de Navidad el año pasado (como regalo,
adelanto y aperitivo de lo que se nos venía pronto).
Guardianes
de la Galaxia Volumen 3 siguió de la mano de James Gunn (quien se
despide de Marvel, tras el importantísimo cargo que ha tomado en las películas
de la Distinguida Competencia, aunque dejó la posibilidad de volver para algún
interesante encargo) y lo hizo en grande.
El villano de turno es nada menos que el Gran Evolucionador, un
desquiciado con una mente prodigiosa y una enorme incapacidad para sintonizar
con los demás y para amar; asimismo, a través de este, Gunn hace también su
homenaje a la figura del científico loco y el que le permite realizar varios
guiños al cine de terror, que se sabe/nota también tanto le gusta.
En cuanto al desarrollo del
"malo" de esta historia, su genialidad no radica solo en cómo lo
abordó el realizador, sino que buena parte de ello se debe en la solvencia del
actor Chukwudi Iwuji, de origen nigeriano, quien supo darnos una interpretación
que nos muestra a un sociópata y por el cual por nada del mundo sentiríamos simpatía
(como con Loki) o bien entenderíamos las razones de su actuar (Thanos). De este villano que siempre me atrajo mucho
(era el rival principal de Spidey en Spider-Man Unlimited, aunque en esta serie aparecía con una imagen por completo distinta a con la cual se hizo conocido), solo
lamento que en ningún momento usara su máscara que tanto me gusta.
La trama gira en torno, nada menos, que en
nuestro mapache mutante favorito y quien es raptado en situaciones muy
dramáticas. De modo que le toca a sus
amigos rescatarlo y para eso, primero, deben ir donde otro grupo muy especial,
en el que se reencontrarán con una muy querida amiga, así como tendremos más del
equipo correspondiente a los originales Guardianes de la Galaxia; segundo, les
toca ir a los dominios del megalomaníaco Gran Evolucionador, el viaje más loco
de todos los que hayan hecho jamás.
Si bien es imposible que no disfrutemos con
todo lo que les pasa a personajes, ya tan populares como lo son Groot, Mantis,
Drax y Starlord (¡Suspiros y suspiros!), es en la actual Nova en quién deseo
detenerme; la otrora villana, se ha vuelto tan admirable en su deseo por tener,
por fin, la familia que tanto necesitaba, que al menos a mí me sobrecoge el
corazón, cuando la aprecio en esta actual versión suya.
Cuando menos lo esperábamos, el mayor peso
dramático de esta entrega recae en el mentado mapache evolucionado, de quien
por fin sabemos sus orígenes; es así como los abundantes flashbacks dedicados a
su pasado, que van in crescendo hasta su posterior emancipación, se encuentran
entre lo mejor de un filme, que de por sí ya merece todos nuestros
aplausos. Cabe mencionar al trío
entrañable de amigos "de infancia y juventud" de Rocket, que aquí nos
presentan, los "monstruitos" más adorables que hayamos conocido y que
se quedarán en los recuerdos de millones, pese a su escasa presencia en
pantalla.
Guardianes de la Galaxia Vol. 3
tiene los mejores efectos especiales del UCM en años (últimamente la
franquicia, ha sido criticada por abaratar costos y/o descuidarse al respecto),
pero más encima cuenta con un argumento tan potente, gags tan graciosos y
escenas memorables, que duele sea el cierre de una saga que desde un principio
fue una inesperada sorpresa para todo el mundo.
Por todo esto, al menos en mi caso, tengo sentimientos encontrados con esta
pieza y es que agradezco que la larga espera tuviera por fin sus frutos y más
de una forma como esta; sin embargo, apena saber que tal vez nunca más los
veremos en estas versiones, al menos reunidos, me apena y es que siempre las
despedidas son tristes.
Unos cuantos regalitos más nos hace esta
película, entre ellos que por fin tuviera diálogos Cosmo (que aquí es hembra) y
Howard el Pato. Más encima, agrega a un
muy importante personaje cósmico dentro de la trama, nada menos que a Warlock;
ahora bien, de ser uno de los seres más poderosos de Marvel, acá pierde su trascendencia
y lo vuelven un sujeto con una personalidad que difiere bastante de cómo
aparece en las viñetas. La película no solo entretiene y saca varias risas de forma espontánea, sino que de igual modo es todo un espectáculo visual, con diseños increíbles de mundos maravillosos y todo tipo de criaturas, que más encima a uno que otro espectador lo emocionará profundamente. Merece verse en pantalla grande y repetírsela varias veces, para reconocer los distintos homenajes que hace Gunn al cine clásico y bizarro, filmes de culto y todos los "huevos de pascua" que posee.
Atentos a las escenas de postcréditos.
Tráiler.