Nota: Con estas palabras termino mi revisión de la tercera temporada de Star Trek: New Worlds, que tanta dicha me dio...
6. The Sehlat who ate its tail
Un supuesto monstruo de dimensiones colosal es, surca el espacio que comiéndose naves completas. Es así que el Enterprise, se enfrenta a esta amenaza, terminando separados en dos grupos sus tripulantes: Por un lado, quienes han tenido la mala suerte de ser tragados y, por otro, quienes consiguieron escapar, los cuales buscarán cómo rescatar a sus compañeros.
Dentro de lo destacable de este capítulo, nos encontramos con el muy simpático papel desempeñado por Pellia, la Jefa de Ingeniería (y una alienígena muy singular), quien no solo nos muestra - por fin - el interior de sus dependencias (que no les daré detalles, aunque sí les diré que es para adorarla más que nunca) y que viene a ser la mente detrás de la ingeniosa forma, para comunicarse efectivamente en un Enterprise sometido a esta nueva crisis.
Por otro lado, inolvidable e impactante la revelación del origen de la entidad a la que se enfrentan, algo que no solo a los protagonistas los dejará sorprendidos (y más).
Se me estaba olvidando, disculpen, que este capítulo resulta esencial para dar el pie a la futura amistad incondicional que, bien sabemos los trekkers de rancia alcurnia, tendrán Spock y Kirk.
En el segundo episodio conocimos al simpático hermano menor de la teniente Ortegas, un aspirante a cineasta. Al anterior, se le concedió el permiso para filmar un documental sobre la nave insignia de la Federación y es así que nos hacemos testigos, por fin, del fruto de su trabajo. Desde un principio lo que vemos nos vuelve detestable al autor de este trabajo, a quien fácilmente podríamos considerar como un traidor; sin embargo, a medida de que el metraje va avanzando, apreciamos cómo este a lo largo de su labor tiene una epifanía y se da cuenta de que la realidad es mucho más compleja y de que debemos prescindir de los prejuicios.
Un emotivo episodio que autohomenajea la franquicia, justificando la necesidad de una ciencia ficción como esta, esperanzadora, que nos haga tener esperanza de que el futuro será mejor.
4 de nuestros héroes, Pike, Uhura, La' An y Chapel, deben modificar su genética para hacerse pasar por vulcanos, en una misión que resulta lo más corta de los esperado; no obstante, su período de metamorfosis ha cambiado a tal punto sus mentes, que todos ellos han decidido permanecer el resto de sus vidas así. El problema de lo anterior es que, al optar por la lógica y carecer de las cualidades de templanza de los vulcanos de nacimiento, se han vuelto personas tan "frías", que ahora sus decisiones los están volviendo personas no solo indeseables, sino que peligrosas. Considerando lo anterior, sus amigos deben encontrar una forma para revertir todo, lo que resulta bastante complicado.
Cabe mencionar que mi querida Pellia, vuelve a tener gran relevancia dentro de todo esto, dándonos, además, momentos muy graciosos; por otro lado, el aún más amado Spock queda ensalzado por sobre sus compañeros "vulcanizados", al demostrarnos cómo su naturaleza mestiza, le entregó una capacidad de resiliencia admirable y por qué en todas sus versiones ha sido alguien tan admirable (que, tampoco, podemos olvidar la nobleza de vulcanos puros como Tuvok, de Voyager, y T' Pol, de Enterprise).
La protagonista de esta entrega queda varada en un planeta desolado y hostil, debido a sus particularidades, que incluyen tormentas muy peligrosas y la existencia de unos bichos horribles. Solo su ingenio y valentía logran darle los recursos para enfrentar su sino, a lo que su suma su encuentro con otro refugiado en el planeta; convivencia forzada que nos demostrará por qué la chica es tan buen personaje (que siempre me ha caído muy bien) y que será relevante para la evolución de sus conflictos, tras los que le sucedió al principio de la temporada.
Muy emotivo, corresponde a un capítulo que ahonda en el tema de la otredad, uno de los tópicos fundamentales no solo de Star Trek, y que siempre ha logrado sacar lo mejor de los humanos, cuando se trata de dejar de lado los prejuicios hacia el resto, sino que de la ciencia ficción en general.
Por último, una vez más Strange New Worlds rescata el legado de la Serie Original con devoción y respeto, en algo que resulta ser más que un guiño, para quienes llevamos décadas de nuestras vidas siguiendo la franquicia.
10. New Life and New Civilizations
Las entidades malignas que conocimos hace "unos meses" atrás están de vuelta y con ellas un personaje al que pensábamos no volveríamos a ver (claro que su regreso es bastante especial, por cierto).
En la lucha en contra de estos seres poderosísimos, se involucra la amada de Pike, más de lo que pensaríamos sucediera y esto da paso a uno de los momentos más emotivos del programa, el cual bien puede recordarnos clásicos como La Luz Interior de TNG.
El sacrificio y la certeza del valor por defender nuestros ideales a toda costa, sumado al heroísmo, se hacen presentes una vez más en Star Trek, conmoviéndonos hasta el corazón.
Al capitulo se le debe sumar mucha espectacularidad visual, que hace de este todo un gozo para los sentidos y justifica el dinero invertido que usan como "excusa" para temporadas tan cortas.
Creo que ya he declarado todo lo que tenía que decir de tan tremendo título, que, ojalá, no se demoren tanto con la cuarta temporada y esta vez vuelva a tener un crossover con Lower Decks o salga algún personaje de otro espectáculo trekker.
Los preciosos créditos de la tercera temporada
















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