lunes, 21 de octubre de 2019

Revisemos juntos la primera temporada de "The Orville". SEGUNDA PARTE.


7- Majority Rule (La Regla de la Mayoría): Un grupo de la Orville, desciende hasta un planeta con una sociedad muy parecida a la de los humanos de principios del siglo XXI, para rescatar a un par de antropólogos de la Unión que se “perdieron” en dicho lugar.  Allí el guapo, pero infantil, morenazo de John LaMarr en uno de sus arrebatos comete un acto público que le provoca problemas tanto a él como a su gente; así que además de rescatar a sus especialistas, nuestros héroes ahora deben velar por la vida del irresponsable oficial.  
    La trama permite abordar varios temas de interés, propios de esa faceta de la ciencia ficción que va más allá de la pura evasión sana y a través de la creación de mundos maravillosos, para llevarnos a la reflexión: Por un lado, nos encontramos con la adicción a las redes sociales (preocupación solo de los últimos tiempos, que antes no existía dicha problemática) y sus consecuencias dentro de la mentalidad de las personas, como en lo que concierne a la opinión pública y la manipulación de las masas.  El nivel al que llega el endiosamiento por estas conductas, que incluso puede caer dentro de lo absurdo y lo kafkiano, no está tan lejos de la vida real; por otro lado, la manera de cómo vemos acá están abordados los vicios de la tecnología recuerda, en parte, a una serie tan crítica del género como lo es Black Mirror.
    Cabe mencionar, pese al tono más maduro de este capítulo, el buen humor con el que se matiza todo y donde el deslenguado LaMarr tiene un papel destacado, en este su primer episodio de la temporada con un destacado protagonismo.  
     Por cierto, los alienígenas que aquí aparecen salvo que viven en otro planeta, se ven igual que seres humanos, siendo esto un recurso habitual en las producciones audiovisuales de antaño y que la Serie Original de Star Trek ocupó para abaratar costos (y tiempo) en maquillaje, lo que también se vio (aunque menos) en sus spin-offs…Así que un programa como The Orville, que busca homenajear la creación de Gene Rodenberry, no podía dejar de hacerlo (al menos en esta ocasión).
    A todo esto, en la mencionada Star Trek abundaron los capítulos en los cuales personajes de alguna de sus series eran enjuiciados por un crimen que no cometieron y que debía ser defendido por sus compañeros; pues a través de esta historia The Orville se suma a esta tradición, a menos que se considere el tercer episodio como el primero en apegarse a este tipo de trama.

Hasta de reo se ve guapo este tipo.

8- Into the Fold (En el Pliegue): La doctora Finn realiza un viaje junto a sus dos hijos pequeños y la acompaña el androide Isaac.  Un problema con la lanzadera hace que el grupo caiga a un planeta en un sector desconocido, de modo que deben hacer lo posible por volver a la civilización que conocen o al menos contactar a su gente para que los rescate.  Todo se complica cuando varios humanoides que parecen estar enfermos los atacan y la doctora desaparece, así que le toca a la inteligencia artificial cuidar a los hijos de su compañera, a ver si también puede salvarla.
     El acercamiento de Isaac como nunca a la dinámica de las interrelaciones humanas y en especial en una familia donde hay un par de menores de edad, ayuda a que este dé el mayor de sus pasos hasta el momento hacia su verdadera compenetración con los orgánicos; es así que luego el lazo que llega a entablar con estos tres será fundamental para el resto de su existencia y, nada menos, que para el resto de la galaxia.  Con posterioridad cada vez que se aborde esta conexión, tendremos algunos de los mejores momentos de las dos primeras temporadas (lo único que hay de la serie hasta ahora).
    Sin desear querer acercarse a la humanidad como el querido Data de Star Trek: The Next Generation o los robots de Isaac Asimov (quizás el escritor que comenzó con esta tendencia de humanizar dichas máquinas y que cabe recordar que el personaje se ría así en honor a este autor, si bien en un capítulo se dice que este escogió el nombre en atención a Isaac Newton), la interacción con los humanos que lo hace cambiar poco a poco, representa lo que pasa con cualquiera de nosotros cuando gracias a la sociabilización vamos convirtiéndonos en una mejor persona. De igual modo, la relación de un sujeto racional como el mismo Kaylon (la raza cibernética del oficial científico de la Orville) con niños por completo emocionales, no deja de enternecernos tal como ya había sido abordado este aspecto en varias series de Star Trek.
     Si Brent Spinner, Data en TNG, nos sorprendió por su capacidad para darle emocionalidad al androide que interpretaba y sin ser muy expresivo por medio de su rostro y otros gestos físicos, Mark Jackson, quien hace de Isaac, con solo unos cuantos pocos movimientos de su cuerpo (que más encima su personaje no tiene rostro) logra conmovernos bastante con ello...y en la segunda temporada nos sorprende aún mucho más con lo que se avecina para su personaje (a estas alturas, mi favorito después de Bortus).
     En este capítulo estuvo de invitado Brian Thompson, actor habitual en Star Trek y sus franquicias; asimismo, se trata del segundo capítulo dirigido por el connotado guionista de ciencia ficción Brannon Braga, luego del emotivo tercer capítulo, el cual escribió junto a Andre Bormanis, ambos nombres recurrentes en los shows trekkers y amigos de Seth MacFarlane que se le unieron desde el principio a este proyecto suyo tan “ñoño”.


En familia.
9- Cupid's Dagger (Las Dagas de Cupido): Llegamos a, tal vez, el episodio más divertido de toda la temporada.  Un tratado de paz se lleva a cabo entre dos pueblos enemigos y le toca a los de la Orville ser los anfitriones de los diplomáticos.  Mientras sucede esto, llega el mismo oficial científico que provocó en parte la ruptura matrimonial entre Ed y Kelly, el alienígena azul al que vimos solo un par de segundos en el piloto; ahora ya sabemos de quién está detrás del estupendo maquillaje, el guapo y otrora estrella de tantas películas hollywoodenses Rob Lowe.  Las cosas se complican, porque “Papá Pitufo” (tal como le llamó en su momento el despechado Mercer) se encuentra en estado de celo y sus feromonas están afectando a buena parte de quienes se encuentran a bordo, entre la tripulación y visitantes; las reacciones más cómicas resultan ser las del mismísimo capitán y las de la buena doctora y del ingeniero gelatinoso Yaphit, que cabe recordar este último desde antes que tenía intereses amorosos hacia Finn…Y si antes alguien fantaseó con la idea de Seth MacFarlane en “plan gay”, pues he aquí la concretización de sus sueños.    

¡Imposible resistirte a esa sonrisa!

10- Firestorm (Tormenta de Fuego): La encantadora Jefa de Seguridad con aspecto de elfa se ve envuelta en medio de una pesadillesca situación, en la cual cada una de las personas que están a su cuidado comienza a morir de forma atroz y ella misma se siente incompetente como para cumplir con su labor; solo superando sus temores conseguirá salir a salvo del caos en que se encuentra. 
    De entre todos los horrores que aquí vemos, nos sorprendimos con el homenaje nada menos que a It de Stephen King y a su famoso payaso monstruoso Pennywise.  Cabe mencionar que esta historia no solo permite desarrollar mejor a su protagonista, sino que también aborda de manera muy inteligente los temas de cómo los miedos pueden volvernos unos inútiles y cómo solo por medio del autocontrol, como a través de la confianza en nosotros mismos, es posible salir victoriosos.


11- New Dimensions (Nuevas Dimensiones): La comandante Kelly descubre que el irresponsable teniente John Lamarr es mucho más de lo que aparenta, puesto que detrás de su personalidad hedonista se encuentra una de las personas más inteligentes de la nave (si es que no la con mayor C.I., entre humanos y alienígenas); es así que lo anima a convertirse en el nuevo Jefe de Ingeniería, cuando el que tenían decide renunciar.
    Otra manera ingeniosa para tratar el amor propio, que tal como lo vemos con este personaje gratas sorpresas nos pueden dar quienes nos rodean y no hay que dejarse llevar por los prejuicios; de igual manera valioso resulta ser que confíen en uno para dar rienda suelta a lo mejor de uno mismo.


11- Mad Idolatry (Loca Idolatría): El tema de la influencia positiva o negativa que una cultura más “avanzada” puede tener en otra es algo recurrente no solo en Star Trek (que recordemos The Orville es su clara heredera), sino que en la ciencia ficción en general; más encima, considerando que este subgénero lo que hace es extrapolar la realidad, en el mundo tal como lo conocemos esto ha sucedido muchas veces ¿No? con consecuencias de todo tipo. Pues no podía faltar un episodio de este tipo en el show que ahora revisamos y más para cerrar con broche de oro lo que ha sido una estupenda primera temporada.
    La comandante Kelly baja con algunos de sus subordinados a un planeta y sin querer realiza una “pequeña” acción que cambiará para siempre la vida en dicho lugar; lo anterior lo comprueba debido a que un fenómeno astronómico hace en dicho lugar el tiempo corra mucho más rápido (algo que ya vimos con anterioridad en un bello episodio de Star Trek: Voyager).  Así que no les queda otra que encauzar, dentro de lo posible, el efecto dominó de la participación de Kelly.
    El nombre del episodio y lo que sucede en él nos demuestra cómo muchas veces la historia real se desvirtúa, de modo que las creencias religiosas, políticas y sociales se basan en buena parte de los casos en estas distorsiones de la verdad; de modo que detrás de los enredos que aquí vemos y que son abordados con su dosis de humor, una vez más estamos frente a una arista en la serie que desea llevarnos a la reflexión: ¿Nuestros ídolos en verdad merecen la devoción que le damos? ¿Qué tan válidos son los fundamentos en los que basamos los dogmas que seguimos? 
    Cabe mencionar que con un capítulo como este, personajes tales como la bella comandante quedan consignados como muy bien articulados protagonistas, a la par que sus intérpretes nos demuestran su capacidad para desenvolverse tan bien entre la comedia y el drama.

Uno de los momentos más hermosos de este episodio (ya terminando este).

domingo, 13 de octubre de 2019

¿Novela feminista chilena solo para mujeres profesionales cuicas?



1- Primeras palabras.

    En Chile o más bien en el español de Chile, una persona “cuica” es alguien que no solo es adinerado, sino que proviene de una familia de rancia alcurnia, con generaciones a cuestas de gente acostumbrada a una vida llena de lujos y perteneciente a la elite de la comunidad; esta gente además acostumbraría, en la mayor parte de los casos, a mirar en manos a otras clases sociales y en especial a los de la “clase media ascendente”, por considerarlos arribistas y mucho peor a aquellos de nivel socioeconómico más bajo.  Se supone se trata de gente preocupada por las apariencias, la alcurnia y que hablan, como se comportan, de forma “afectada”; además no solo se preocupan por vestir con las mejores marcas, sino que cuidan de su apariencia externa, que los diferencia de los “rotos” que supuestamente por mucha plata que gasten en vestirse bien, se les notaría de inmediato su procedencia más humilde…Y, por cierto, si no son profesionales universitarios, al menos tienen tanto dinero que o si no son dueños de tierras, que les dan grandes divisas económicas, al menos poseen empresas o bien trabajan para sus padres y otros familiares que los han acomodado en los mejores puestos.  Teniendo en cuenta esto, el término cuico tiene un sentido más bien peyorativo, que a veces no se aplica no solo a las personas, puesto que puede utilizarse para designar a objetos o situaciones (ejemplos: El auto cuico o qué cuico el instituto donde estudias).
     El párrafo anterior sirve para contextualizar algunos de los comentarios y parte del análisis del libro que hoy nos reúne: Nosotras que nos queremos tanto, la ópera prima de mi compatriota Marcela Serano.  La verdad es que fue una segunda  lectura de dicha obra, luego de 15 años de mi primer encuentro con sus páginas, lo que me ha llevado a plantearme estas ideas y/o interrogantes...Una segunda mirada, más cuando se ha experimentado más y ya no se es tan ignorante como antes, redefiniéndose ciertos rasgos en uno y naciendo nuevos aspectos en lo que concierne a nuestra evolución personal; esto último, puede hacer que descubramos nuevas cosas en aquello que nos cautivó en otro momento, incluyendo que ahora veamos con otros ojos dicha obra...y eso es lo que me pasó con este libro, algo que no puedo dejar de compartir con ustedes.
      Pero antes de dar paso a todo esto, mejor contarles algo de su autora y de qué trata el libro ¿No les parece?



2- Marcela Serrano.

    Nacida en 1951, es una escritora "tardía", puesto que sacó su primer libro a los 40 años, siendo que supuestamente en su juventud escribió varias obras, pero ninguna la satisfizo y se deshizo de ellas (o tal vez las olvidó por ahí).  
     Proveniente de una familia acomodada, vivió una existencia regalada hasta que el Golpe Militar de Pinochet le cambió la vida y se tuvo que ir al exilio, donde conoció por vez primera unas cuantas privaciones, lo que de seguro la humanizó (y de paso le dio las herramientas vivenciales y emocionales, como para luego volverse una destacada autora).  Regresó a su patria mucho antes del término de la dictadura, terminando de ese modo sus estudios universitarios en la Universidad Católica (centro de estudios donde los cuicos, acostumbran matricularse para conseguir una carrera…otro ejemplo de su faceta de los rasgos autobiográficos que se evidenciarán en el libro que hoy revisaremos).  En todo caso, considerando que pese a su origen acomodado y que la acercaba a la oligarquía tradicional chilena, puede afirmarse sin tapujos que fue valiente de su parte haber optado por seguir los ideales de izquierda y más todavía abrazando las consignas del Partido Comunista; siendo que más encima como miembro del PC, se atrevió a volver a su país cuando era muy peligroso para su gente, vivir en territorio nacional y donde Pinochet y los suyos, no temían en hacer “desaparecer” a sus enemigos.
    Asimismo, convertida ya una escritora consagrada, no dejó de estar ligada al ámbito político de izquierda, cuando volvió la democracia y la izquierda lideró al país por más de una década seguida; casándose en tercera nupcias con un diplomático chileno y siempre dejando claro de manera pública su defensa de los derechos civiles y feministas.
    La publicación de Nosotras que nos queremos tanto, le concedió nada menos que el Premio Sor Juana Inés de la Cruz (que no hay que olvidar que el nombre de dicho galardón, proviene de la escritora mexicana de los tiempos de la Colonia y que fue la primera autora feminista del llamado Nuevo Mundo) en 1994, o sea, 3 años después de editarla.  Debe saberse que esta obra tuvo su adaptación teatral llevada a cabo en nuestro país.
    No muy prolífica, que a la fecha “solo” tiene 13 libros publicados, ha incursionado tanto en la novela, como en la narrativa breve por medio de cuentos (Un Mundo Raro, 2000 y Dulce Enemiga Mía, 2013) y en los subgéneros de la literatura infantil (El Cristal del Miedo, 2002 e ilustrado por su hija) y el policial (Antigua Vida Mía, 1995).
     El libro Antigua Vida Mía tuvo su adaptación cinematográfica en 2001, por el director argentino Héctor Olivera y con destacadas figuras internacionales en su elenco, entre ellas Cecilia Roth y Ana Belén.

 

3- La novela.

     Cuatro amigas del alma se reúnen durante unos días veraniegos para pasar juntas en un lugar idílico, en el sur de Chile, su país, y así relajarse poniéndose al día sobre lo que ha sido de cada una de ellas, como también recordando tanto su vida juntas, como el de su pasado desde antes que se conocieran; de paso entre sus conversaciones y remembranzas, aparecen las figuras de otras mujeres con las cuales sus destinos se han cruzado.  Todas ellas son personas “hechas y derechas”, la mayoría casadas y con hijos, profesionales muy bien posesionadas gracias a sus múltiples talentos y ahora dispuestas a contribuir al renacer político y social de su país que está comenzando la transición, luego de más de una década de dictadura militar de derecha.
     A lo largo de sus más de 300 páginas vamos conociendo a estas protagonistas desde su infancia, pasando por su adolescencia, juventud y adultez, en lo que la intimidad personal se une a la historia del país que les vio nacer y crecer.  Su destino como mujeres posesionadas de su independencia como personas, muchas de ellas superando el recio patriarcado imperante en sus propias familias e incluso entre los supuestos hombres liberales con quienes se unen una vez ya mayores, va siendo retratado a través de varios relatos que ilustran muy bien lo que significa ser mujer en tales en circunstancias y los periodos históricos por los que estas van pasando; hay historias en verdad conmovedoras, donde la amistad entre mujeres, las convicciones políticas, el amor de familia y la necesidad de realizarse personalmente, vienen a ser algunos de los puntos fuertes de esta obra.

4- Impresiones personales.

     No voy a negar la calidad literaria de este texto, aunque debo decir en varios momentos de mi segunda lectura me estuve aburriendo y solo quería terminar el libro de una vez ¿Por qué razón digo esto? Pues, porque tal como ya me atreví a adelantar a través del nombre que el puse a esta crítica y al primera párrafo con el que comencé todo, en determinado momento de mi reencuentro con esta obra, me pareció que se trataba de una novela escrita por una “mujer para otras mujeres” y más encima no para cualquiera de su género, sino que tal como me referí al principio para “cuicas”, que tal tipo de gente son en su mayoría los personajes que aparecen a lo largo de ella: profesionales universitarias, que si bien no dejan de ser admirables en su lucha diaria para ser felices, prácticamente solo sociabilizan con sus pares y tienen una vida llena de comodidades, viajes al extranjero, con varios autos de los que son dueñas y tienen mínimos un par de empleadas “puertas adentro”…De este modo, un hombre como yo, en esos aspectos bien poco se puede sentir identificado con gente así, por mucho que el libro aborde temas universales como el derecho a la libertad y la fraternidad, por no mencionar que tal vez otras mujeres que no pertenecen a ese mundo, poco pueden entusiasmarse con una trama con tales características.
    La sofisticación de las mujeres que pululan a lo largo de Nosotras que nos queremos tanto, se evidencia a lo largo de sus conversaciones, todas ellas dirigidas por féminas intelectuales representativas del empoderamiento femenino. Sin embargo, por mucho que estas triunfadoras representen a ese grupo de damas líderes de la comunidad, también se nos deja claro que aún ellas siguen expuestas a la estupidez machista y en especial con sus maridos, que tal como se nos deja claro en muchas ocasiones, no las consideran realmente sus pares y muchas de ellas, pese a todo, siguen esclavizadas a su vida de dueñas de casa con la monotonía del día a día (la violencia implícita, escondida detrás de los actos de estos verdaderos trogloditas disfrazados de caballeros exitosos, es pavorosa) y todo ello nos lo retrata la Serrano de forma exquisita, a veces con un humor negro que impacta…La verdad es que en general los hombres como género, quedamos bien representados tan solo por un personaje masculino en toda la novela, que el resto o solo aparece de forma anecdótica o son un muestrario de ese patriarcado retrógrada: la sensibilidad y la verdadera amistad, como la comprensión y el cariño puramente podemos encontrarlo en el libro entre sus protagonistas; de ese modo para la mayoría de los “machos alfas” que aquí salen el sexo con su pareja no es verdadera compenetración, sino solo penetración y de ese modo vemos a lo largo de este libro a varias mujeres insatisfechas sexualmente; que aquella de las amigas que más disfruta del coito, es solo la única que se ha negado a casarse y mantiene varios amantes, algo así como que se hubiese “masculinizado”, mientras que en un pasaje de la novela parece la opción del lesbianismo como una respuesta para olvidarse de la ineptitud erótica viril (en cambio con la homosexualidad masculina la Serrano pareciera pecar de intolerante, que cuando esta aparece en el texto también la trata como otra ofensa del macho hacia la mujer).
     Por otro lado, no falta el erotismo en el texto, así como la crítica incluso al Partido Comunista, que ya por medio de otros intelectuales de izquierda chilenos, como lo hicieron en su momento Roberto Ampuero y Pedro Lemebel, nos demuestra que la intolerancia y los dogmas ciegos abundan en todas partes.  
     Un primo muy querido, Pablo Fuentes Jiménez, me dijo cuando leyó mi post sobre Lluscuma de Jorge Baradit, que los escritores nacionales explotaban demasiado el tema de la dictadura, algo que ya era hora dejaran de abusar (bueno, más o menos esa era la idea en su discurso) y a lo que yo le contesté que eso era evidente, puesto que estamos hablando de algo que nos marcó demasiado y cuyos protagonistas aún siguen vivos…Pues cuando pienso en esto me doy cuenta que así es, que dentro de los últimos libros que he leído este tiempo, la obra de Marcela Serrano viene a ser el cuarto que trata de una manera u otra dicho episodio nacional y sus consecuencia (y tan solo llevo 5 leídos desde que me dediqué en exclusiva a repasar solo a compatriotas míos).  Pero algo que le celebro a esta novela en particular, es que aparte de abordar también aquellos años de terror, debido a la época en la que fue escrita, nos ayuda también a conocer cómo fueron aquellos del regreso a la democracia  y de la lucha de quienes permitieron que el país retomara su camino hacia el progreso.

5- Palabras finales.

     Para conocer y disfrutar en verdad la literatura de Marcela Serrano, la verdad es que no recomiendo este libro, a menos que se quiera recorrer por entero su narrativa y/o quien pretenda leerlo cumpla con al menos el hecho de ser mujer e intelectual más encima (perdonen si les parece muy sexista mi opinión, sin embargo para qué me voy a autocensurar).  Respeto a la autora y espero retomar sus otros trabajos a futuro, que estoy seguro luego mejoró bastante con sus siguientes narraciones y entre ellas muy buenos recuerdos tengo de su segunda novela, Para que no me olvides (1993) y su díptico de “cuentos mexicanos” Un Mundo Raro (2000, verdaderas joyitas que di a leer a mis alumnos la década pasada y que encuentro soberbios). 
     A ver si alguien comparte conmigo sus propias impresiones sobre este libro.
     Hasta la próxima.

 

martes, 8 de octubre de 2019

Revisemos juntos la primera temporada de "The Orville" (Parte 1)


     En una época en la que se ha perdido en la mayoría de las actuales producciones para la pantalla chica, el viejo estilo de "contar" diferentes historias por medio de capítulos unitarios, se agradece que un programa como el que hoy nos reúne retome esta forma de abordar a sus personajes y continuidad. Igual debe considerarse que el show creado por el multifacético Seth MacFarlane, se presenta de esa forma, porque como bien sabemos pretende ser un homenaje de Star Trek, la clásica serie que lo inspiró para hacer su propia versión del universo trekker. Es, entonces, que luego de haber disfrutado (hace casi un mes) de su primera temporada, que ya voy en la segunda, es hora de repasar sus capítulos y donde encontraremos de todo: razas exóticas y extrañas, mucho humor, violencia que no recomendaría para ver con niños, varias alusiones sexuales y otras bastante directas, critica social y viejos temas de la ciencia ficción abordados con inteligencia y, creo que lo más importante, de forma muy entretenida; además, cabe mencionar que sus personajes resultan ser muy atractivos y da gusto cómo a la mayoría se les aborda, incluyendo unos cuantos secundarios que aparecen de forma recurrente.
      Por cierto, aparte de lo mencionado, mucho de lo que vemos a lo largo de este programa nos recuerda a Star Trek: Hay una raza xenófoba con la que están en guerra, los protagonistas pertenecen a distintas categorías (capitán, comandante, oficiales médicos, de ingeniería, científicos, militares), se hace uso de tecnología de hologramas dentro de la nave para recreación de la tripulación, los mismos tripulantes viven junto a sus familias cuando esto corresponde y existen para replicar comida por medio de la manipulación de materia y energía...

1- Old Wounds (Viejas Heridas): El piloto fue dirigido por nada menos que John Favreau, también actor y al que ya hice referencia en mi primer post dedicado a esta serie; además fue escrito por el propio Seth MacFarlane, a estas alturas el guionista mejor pagado en USA.
     Pues en este primer capítulo, somos testigos de cómo nuestro adorable capitán llega a tomar el mando de la Orville y toma contacto con su tripulación, siendo solo un par de ellos viejos conocidos suyos; es así que el Capitán y su comandante "a la fuerza", deben lidiar con sus "viejas heridas" tal como dice el título. Los mayores protagonistas de este capítulo inicial son la ex pareja, ahora convertidos en compañeros de trabajo, si bien siguiendo lo que significa la jerarquía militar. Pese a las disputas personales, que entre la ruptura matrimonial y el nuevo destino de los antiguos marido y mujer "solo" ha pasado como un año, vemos cómo la nobleza es superior a toda rencilla y que aún queda un enorme aprecio (y amor) entre estos dos.
      Destacables en la trama vienen a ser los abundantes chistes y escenas cómicas, lo que nos recuerda algunos de los momentos más graciosos de DS9 (el spin-off de Star Trek con más humor...Pese a lo "oscuro " de buena parte de su trama), aunque con mayor hincapié en la comedia "subida de tono"; de igual manera ya a partir de este capítulo, nos es permitido conocer a los Krill, la civilización extraterrestre enemiga de los humanos y de sus aliados.
     Cabe mencionar la participación de Victor Garber, quien saldrá en otras ocasiones como invitado y que mientras filmaba para esta temporada y la siguiente de The Orville, trabajaba dentro de los protagonistas de DC` Legends of Tomorrow. De igual manera, solo muchos capítulos después logramos saber qué famoso actor interpreta al amante alienígena de la preciosa comandante, que sale solo por unos segundos al comienzo y que luego volverá en uno de los episodios más graciosos de la temporada.


2- Command Performance (Actuación de Mandato): Capitán y Comandante mientras realizan un viaje dentro de una lanzadera, son capturados a través de un engaño por medio de una raza extraterrestre. El objetivo de haberlos atrapado, es el de tenerlos en un zoológico junto a miembros de otras especies, todas en la práctica inteligentes, pero a la que sus captores solo consideran como animales raros provenientes de la inmensidad del cosmos. Así que no les queda otra que escapar y en ello un papel relevante tiene la tripulación que se ha quedado a bordo de la Orville, la cual comienza a trabajar junta bastante bien.
      La idea de este tipo de zoológicos, que ve a otros pueblos como sus inferiores solo dignos de su curiosidad y no como otras culturas, es un episodio triste de nuestra humanidad, muy en boga durante el siglo XIX en la Europa colonialista. Por lo tanto, la idea presentada en el capítulo, por muchas bromas que tenga, viene a ser un muy buen ejemplo del poder de la extrapolación que encontramos en la ciencia ficción (o sea, llevar a otro escenario un tema de la vida real, para abordarlo de forma crítica al "disfrazarlo" de forma ingeniosa y llevarlo a otro escenario).
     Por otro lado, esta historia permite comenzar a desarrollar a uno de los mejores personajes de la serie, el alienígena Bortus y a su propia especie, a través de un significativo hecho que se muestra al final del episodio y que tendrá grandes repercusiones para él, dando pie a los trágicos eventos del siguiente capítulo.
     A todo esto, la presente pieza fue dirigida por Robert Duncan McNeill, quien hizo de Tom Paris en Voyager, demostrándonos una vez más su talento detrás de las cámaras.

3- About a Girl (Sobre una Chica): Mis primeras lágrimas vertidas por esta serie, que hace rato ya se ganó mi corazón, puesto que estamos hablando del primer capítulo de carácter dramático suyo.
     Bortus y su pareja, hombre también como él, que nos vamos enterando que todos los nacen varones, han tenido a su primogénito y quien resulta ser nada menos que una niña...Pues resulta que en su especie las escasas hembras que nacen, son consideradas una aberración y por ello son sometidas recién nacidas a un procedimiento quirúrgico para cambiarles el sexo. Sin embargo, Bortus se niega a ello, que como ya lleva sirviendo largo tiempo con otras especies, se ha dado cuenta del valor que tiene el otro género; pero su pareja, que no ve más allá de las costumbres y prejuicios de su gente, se niega, razón por la cual para zanjar el asunto viajan a su planeta natal, para mediante un juicio ver qué pasará con la criatura.
    Una potente trama como esta, ilustra muy bien la problemática de la misoginia (el odio a las mujeres) y la homofobia (el odio a los gays), como consecuencia de la intolerancia hacia la diversidad en un mundo lleno de diferentes maneras, de vivir plenamente.
   El inesperado monólogo, dado por uno de los personajes que aparecen solo en este capítulo, sin dudas se trata de uno de los puntos más hermosos de todo el show.
     Este excelente ejemplo de los altos niveles a los que puede llegar un título como The Orville, fue dirigido nada menos que por Jonathan Frakes, el recordado William Ryker de TNG y quien estuvo detrás de las cámaras en algunos de los mejores episodios de dicha serie, filmó 2 de las 4 películas de dicho programa y realizó otros trabajos para la franquicia de Star Trek.


4- If the Stars Should Appear (Si las estrellas aparecieran): Nuestros particulares héroes encuentran una colosal nave en el espacio, de dimensiones tan grandes que dentro de ella existe toda una civilización y un ecosistema auto sustentable. La gente que vive dentro no sabe que está dentro de un armatoste tecnológico, que hace generaciones que se perdió el conocimiento al respecto y de modo, una vez que se descubre a los visitantes, se produce una crisis que dará pie a varios acontecimientos relevantes para el futuro de estos viajeros.
     Lo anterior permite sacar a colación un clásico tema de la ciencia ficción: el de las naves-mundo errantes y generacionales.
     Al final del capítulo es posible ver en una "grabación", a un famoso actor como lo es Lian Nesson, quien trabajó junto a Seth MacFarlane en la graciosa comedia del Lejano Oeste Pueblo Chico, Pistola Grande.

5- Pria: Una pequeña nave es rescatada por los de la Orville y su preciosa capitana, única persona a bordo, es atendida con la gentileza que caracteriza a los protagonistas. La mujer de inmediato acapara la atención del capitán, quien desde su ruptura matrimonial que no está con alguien; la atracción es mutua y parece que por fin podrá tener algo de paz...No obstante, la visitante tiene un oscuro secreto, que puede complicar las cosas no solo a su amante. 
     Sin querer caer en el maldito spoiler, cabe mencionar que el guión permite tratar otro tópico capital del género: el de los viajes en el tiempo; solo es cuestión de ver cómo lo aborda en esta ocasión el show.

6- Krill: Junto con el tercer episodio, en lo que va de la temporada, este vendría a estar entre lo más granado de ella. La se entera de que sus enemigos acérrimos, los Krill, poseen un libro sagrado y es así que se orquesta una misión para sacarle copia al texto, de modo de sacar provecho de ello y luego poder influenciar en sus rivales. Es entonces que le toca al capitán y a su hombre de mayor confianza, el bromista Malloy, hacerse pasar por Krills para entrar a una de sus naves y de ese modo sacarle fotos a sus páginas. Todo va bien, hasta que conocen a una maestra infantil Krill y ello les trae a los espías unos cuantos enredos muy graciosos y otros no tanto; con posterioridad, este encuentro traerá serias consecuencias, en especial en lo que concierne a Mercer, aunque es algo que solo podremos ver en la segunda temporada.
    Por otro lado, la historia ayuda a conocer a la cultura Krill, la segunda en la serie en ser retratada luego de los Moclans. Sus principios teocráticos y fundamentalistas, con la idea de su supuesta superioridad racial, demuestra una vez más el carácter extrapolativo de la ciencia ficción y que en esta ocasión toma a las típicas comunidades fanáticas religiosas e ideológicas, para llevarlas a un contexto de este tipo.


martes, 1 de octubre de 2019

¡La larga espera ha terminado!

 

1- Historia de una conclusión.

    Tras haber terminado de ver (por primera vez, que de seguro la mayoría de la gente se la ha repetido un montón de veces…como este seguidor) It, Capítulo 1, la primera parte de la adaptación cinematográfica de la famosa novela de Stephen King, era cosa de armarse de paciencia para no volverse loco mientras llegaba su conclusión.  En la práctica fue un par de años para que lo anterior se cumpliera y ahora tras haber disfrutado el Capítulo 2 uno puede quedar contento (como este servidor, claro), que las expectativas se cumplieron por montones…Bueno, no falta aquellos a los que no les gustó y es que nadie es perfecto ¿No?
    Bueno, tal como estaba anunciado desde hace rato los hermanos Muschietti se volvieron a repetir el papel de director y productora respectivamente, lo que han vuelto a hacer muy bien.  Como la primera parte trató acerca del primer enfrentamiento de los protagonistas, el llamado Club de los Perdedores contra Eso y, en especial, contra su manifestación como Pennywise el Payaso Bailarín y cuando sus miembros eran niños, durante los años ochenta, en esta ocasión se retoman los eventos ahora ambientados en la actualidad.  Y es que a diferencia de la recordada miniserie de los noventa, para la versión hollywoodense lo que se quiso hacer fue dividir la tremenda novela de más de mil páginas, para darle más oportunidad a que los acontecimientos y de ese modo que los personajes se desarrollaran mejor (como además, de paso, sacar más plata con ambos filmes).  
      La trama comienza con el despertar de la criatura luego de 27 años en letargo, tal como es costumbre en ella, si bien en esta ocasión se retiró al sueño luego de haber sido derrotada por primera vez en su larga existencia y nada menos que por un pequeño grupo de niños (los mismos a los que por lo general convertía en sus víctimas predilectas); así que se fue muy herido y ahora que vuelve regresa con más hambre que nunca, pensando que no volverá a encontrarse con sus enemigos…Pero se equivoca.  Tras el espantoso y efectivo primer ataque de Eso (muy al nivel de la recordada escena bajo la lluvia y al lado de la alcantarilla con lo del barquito de papel y todo…), retomamos a los protagonistas ahora como adultos, todos ellos (salvo uno) con vidas exitosas fuera de Derry;  Se supone que tras haber dejado la ciudad maldita, todos ellos podrían desprenderse de esa oscura impronta sobrenatural y volverse personas plenas; no obstante, tal como en el libro original, vemos que una cosa es el éxito profesional y la solvencia económica y otra la verdadera plenitud...Y es que como bien lo sabe Mike Hanlon, el único del grupo en haberse quedado en Derry y mantener intactos sus recuerdos de la primera guerra contra el monstruo, solo quienes aprenden de su pasado pueden volverse personas íntegras; el mejor ejemplo de ello vienen a ser Beberly y Eddie , casados con verdaderas copias de sus atormentadores padres.
      Tras décadas de amnesia selectiva, el llamado a cumplir con su promesa les devuelve su pasado poco a poco. De ese modo los viejos amigos se reencuentran y de vuelta en su viejo hogar deben vérselas por última vez con Pennywise. La pelea final será campal y más de uno de nuestros héroes deberá sacrificar algo, para lograr la victoria. Y es que esta vez el enemigo los conoce muy bien, está preparado y tiene consigo un arma extra detrás escondida, algo que tiene estrecha relación con los viejos recuerdos del Club de los Perdedores.



2- Gratas sorpresas.

     El triunfo de público y crítica de la entrega inicial de este díptico, permitió contratar a unas cuantas estrellas para su conclusión. Es así que entre los dos mayores aportes dentro del casting, encontramos a James McAvoy y Jessica Chastain, quienes ya habían trabajado juntos en la también estrenada este año X-Men: Dark Phoenix; no podemos negar el tremendo repertorio y las habilidades histriónicas de McAvoy y cabe mencionar que la Chastain ya había trabajado con los Muschietti en Mama, el debut gringo de estos. Sin embargo, pese a la presencia de los dos mencionados, tonto sería no reconocer que sus compañeros de filmación, las versiones adultas del resto de los protagonistas y del otro villano incluido, logran conmovernos bastante...Que ver cada actuación por separado y cuando interactúan todos juntos, en dueto o trío es todo un placer.
      Una obra como es la novela en la que se basaron estas cintas, resulta ser bastante compleja y por ello llevar a cabo TODO lo que en sus páginas aparece, sería muy difícil, así como algo innecesario: que literatura y cine son expresiones artísticas diferentes y aunque se nutren entre ellas, hay ocasiones en las que lo que resulta para la palabra escrita, funciona mal para la imagen. Es, por lo tanto, forzoso afirmar que lo que hicieron los guionistas para hacer de esta adaptación, una memorable versión, que por un lado le hiciera justicia al texto y, por otro, fuese autónoma de este (así como lograr salir indemne de la recordada miniserie noventera, con tantos defensores a cuestas), se consiguió con creces.
      Respecto a lo anterior, el filme de inmediato comienza con una de las escenas más duras del libro y que acá lograron llevar a cabo con mucha efectividad y más en tiempos como los de ahora, cuando temas como el abordado en ello tanto nos preocupan. Luego viene otro episodio tanto o más dramático, relacionado con alguien del Club de los Perdedores. Algo como la primera escena, difícil que haya aparecido en la mencionada miniserie y más considerando la época en la que se realizó; no obstante, King había escrito el libro menos de una década antes y como bien sabemos la literatura siempre tiende a estar por delante del cine y la televisión. Luego, quienes hemos leído y gozado la novela, nos encontramos con varias otras representaciones de su interior, algunas casi calcadas a cómo las imaginamos al leerla y al respecto no puede ser más satisfactorio saber que esta vez sí aparece la araña gigante...Pero todo esto, incluso momentos e ideas claves de la novela como la vieja vecina bruja, las "luces de muerte", el Rito de Chud, el origen de Eso y muchos otros más, aparecen recreados de manera muy ingeniosa, algo como para casi llorar de alegría.
     Como el Capítulo 1 estuvo ambientado en 1989, era de esperarse que en este otro ya no nos volveríamos a ver con el grupo de chiquillos que se robó nuestro corazón; así que se suponía tan solo nos encontraríamos con nuestros héroes, en sus versiones adultas...Sin embargo, para nuestra más grata sorpresa, la película alterna entre el presente y el pasado, llenando de ese modo unos cuantos vacíos argumentales del primer filme; pero también nos devuelve a esos chicos y a la nostalgia ochentera, que hace más amena la apreciación de este Capítulo 2.
      No se puede dejar de lado los geniales aportes a la historia, a veces omisiones del libro y que solo quienes lo leímos, sabemos que faltó o que recordamos de su versión noventera...Igual, mejor es descubrir por uno mismo aquellas contribuciones a la historia y que tan gratificantes resultan ser para los conocedores profundos del texto original. En todo caso, respecto a esto último, el giro argumental dado para el personaje de Richie Tozier, resulta increíble.


3- Evaluación final.

     Esta película dura casi 3 horas, aunque el tiempo "pasa volando"; que además pasan tantas cosas en ella, que se justifica tal cantidad de metraje. Por otro lado, no hay que olvidar que incluye a los dos elencos, siendo que esta vez, tal como en la novela, la trama va saltando de una época a otra.
     El nivel de sustos es mayor, que razones para ello hay montones; de igual manera el grado de violencia y gore aumenta, pues cabe recordar que no solo los adultos sufren de las atrocidades de Eso, si no que los niños también mueren de forma atroz (algo duro de ver esto último y por esa razón no dejo de incomodarme, por decirlo de una forma más suave, por mayores que llevan a sus pequeños a ver esta producción...y por los del cine que lo permiten). En todo caso, para amenizar tanto dramatismo, el humor abunda por medio de chistes muy graciosos, que se agradece.
      Cuando se realizó la adaptación para la pantalla chica hace casi 30 años, todo el mundo alabó la actuación de Tim Curry, como el gran villano de la historia...Al punto de que luego al verlo en otros papeles, para muchos espectadores (incluyéndome) era casi imposible no quitárselo de la cabeza, vestido como el aterrador Pennywise. Por lo tanto, Bill Skarsgård la tenía difícil a la hora de encarnar, en esta más nueva adaptación, a la bestia (además que debían ser muy ingeniosos, los encargados de darle su aspecto propio de esta época, como para salir airosos de las comparaciones sobre su imagen)...Y en verdad lo logró con creces el actor, que cada intervención suya resulta una delicia para los sentidos y eso que tras de su entrada tan siniestra tras la primera escena, luego se le ve poco en pantalla hasta bien avanzada la cinta. Sobre la performance del histrión, no hay mácula en decir que entre tantas actuaciones sobresalientes (incluyendo los niños), lejos la suya es la mejor a lo largo de estas dos películas.
     Esta entrega y la anterior fueron hechas para el público masivo, que logran acaparar la atención de la gente sin problemas y ello debido a sus múltiples virtudes. Pero también se convierten ambas y en especial este Capítulo 2, en todo un festín para los amantes del cine de terror ochentero y más aún para los llamados "kinglovers". Con relación a lo primero, uno puede encontrar homenajes a The Thing (la de Carpenter, claro y un par más encima) y Poltergeist, así como a Carrie, como también a El Resplandor (a la película de Kubrick, que no a la miniserie) y si uno mira fijamente en cierta escena a Christine, estas dos últimas famosas "viejas" películas basadas en sendos libros del maestro. La cúspide de todo viene a ser cuando aparece nuestro querido "Tío Steve", en otra escena memorable (igual viejito se le ve, que el hombre ya tiene por sobre los setenta años, pero larga vida al Rey). De seguro hay varios otros tributos que a este humilde servidor se le escaparon, no obstante un filme como este es para verlo una y otra vez, que al menos por mi parte deseo verlo de nuevo en pantalla grande y esta vez en inglés (si bien el doblaje "en español latino" es soberbio).
     Teniendo en cuenta todo lo logrado por este díptico, pocos pueden negar que sin lugar a dudas la versión cinematográfica de It, en sus dos partes, hoy en día se suma a la lista de los grandes filmes del género, que no solo de las mejores adaptaciones audiovisuales de la narrativa de Stephen King.
     Así que por ahora nos queda esperar qué nuevas pesadillas nos darán en el futuro los Hermanos Muschietti, en el caso de que sigan optando por el cine de terror y cómo se vienen los próximos estrenos cinematográficos basados en la literatura kingniana (que el eminente estreno de Doctor Sueño nos tiene expectantes, la verdad).


                                                                    Tráiler N° 2 subtitulado.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Por Aron.


     Solo 50 años tenía Aron Eisenberg cuando nos dejó este recién pasado 21 de septiembre.   No obstante, de seguro la mayoría de quienes escucharon o leyeron al respecto, ni siquiera sabían de quién se trataba; sin embargo, a lo largo del mundo sí hubo (y hay) una enorme cantidad de personas para quien este hecho se trató de algo triste, puesto que ello significó para los trekkers de corazón, perder todavía “joven” a un querido artista ligado a la franquicia.
    Aron tenía problemas renales desde pequeño, que tan solo contaba con 17 años cuando tuvo su primer trasplante y luego de pasar décadas viviendo con este órgano, tuvo que pasar por otra operación de esas en 2015; en esta última ocasión recibiendo el riñón de una amiga del colegio y que en vida le cedió uno de ellos.  Lamentablemente su salud fue deteriorándose, hasta que se nos fue demasiado temprano.  Le sobreviven dos hijos y a su pareja hasta entonces, Melissa Longo, que la madre de sus retoños fue otra mujer con la cual estuvo casado, hasta que comenzó su relación con Melissa.
     La verdad es que la carrera actoral de Eisenberg no fue muy fructífera, con solo unas 10 cintas a su haber y muchas de ellas lanzadas directamente para el video.  Más intervenciones tuvo en producciones televisivas, entre series y telefilmes…Pero sería su papel en Star Trek: Deep Space Nine (conocida en español en Latinoamérica como Viaje a las Estrellas: Abismo Espacial Nueve) el que le daría fama (¿y fortuna?) por medio del cual lograría hacerse notar por tanta gente, los mismos que hoy lamentamos su partida.
     Su rol en el mencionado spin-off fue el de Nog, miembro de la raza alienígena ferengi, sobrino de Quark, dueño del bar más famoso de la estación espacial que le da el nombre al programa (este último uno de sus personajes principales). Su baja estatura (alrededor de un metro y medio) y su talento histriónico, que lamentablemente no pudimos apreciar en muchos más títulos como hubiésemos querido, lo llevó a interpretar al mencionado Nog. Bajo un excelente maquillaje ideado por el maestro Michael Westmore, irreconocible se veía y de ese modo pudo encarnar a este ferengi que se robó los corazones de los trekkers, desde que salió en el episodio piloto de DS9 (siglas designadas para el mencionado show más arriba). Pequeño como era, nos convenció a todos de que era un menor de edad, puesto que su personaje comenzó siendo un niño travieso y así fue cómo llegó a convertirse en el mejor amigo de Jake Sisko, el hijo del primero comandante y luego capitán federacionista a cargo de la estación espacial; no obstante, cuando Eisenberg partió asumiendo dicho rol, tenía por sobre los 20 años y he ahí la magia de su papel y su propio trabajo actoral, que en verdad llegamos a creer de que se trataba de un menor de edad como su colega. Solo años después, en la sexta temporada y gracias a ese hermoso capítulo llamado Far Beyond Stars, pudimos apreciarlo con su verdadero rostro.

Aron Eisenberg en Far Beyond the Stars.

     Otro aspecto a considerar, de la fuerza con la que nuestro desaparecido actor llevó a cabo a su personaje, corresponde a cómo fue capaz de hacerlo crecer como sujeto y a medida que los guiones permitieron volverlo uno de los grandes secundarios de la serie. Fue así que en los más de 40 capítulos en los que intervino, nos conmovió entre risas y lágrimas, el periplo interior por el que pasó Nog: de convertirse en un chico materialista y hedonista, como era habitual entre su gente, a un verdadero héroe que se hizo a sí mismo en su afán de sobrepasar sus límites y volverse el primer ferengi en entrar a la Academia Estelar (otro precioso capítulo, el segundo de la cuarta temporada, The Visitor, en un futuro alternativo lo muestra como capitán de su propia nave de la Federación). En verdad, Eisenberg nos logró conmover muchas veces, que enormes capacidades tenía para la comedia y el drama, sin distinción, algo en lo que sobresalió a lo largo de las 7 temporadas de DS9.
     Cabe mencionar que lo maravilloso del rol a cargo de Eisenberg, fue que teniendo en cuenta todo por lo que pasó su personaje, fue posible abordar un tema hoy en día muy del interés público: la resiliencia (algo en lo cual él mismo era un enorme ejemplo, si se considera que solo nació con un riñón y de muy pequeño debió someterse a diálisis). Relacionado con la búsqueda de la felicidad y la realización personal, el joven ferengi se constituyó además en todo un representante de las ideas de Rodenberry (el creador de la saga, allá en los movidos años sesenta del siglo pasado) y que sus continuadores retomaron con posterioridad: que el futuro puede ser algo hermoso, si ponemos de nuestra parte y que no importan cuán diferentes somos, puesto que detrás de cada persona hay algo maravilloso, de quien podemos aprender sobre todo lo bueno que existe en nosotros...Es así que en estos momentos, para los trekkers que adoramos su Nog, es imposible no recordar y pensar en el personaje, sin tener en cuenta la humanidad que le supo dar Aron.
       Eisenberg formó parte esencial de la "saga Ferengi", no solo uno de los largos arcos argumentales de DS9, sobre una cultura extraterrestre, sino de todo Star Trek y que tanta diversión nos dio (a la altura- y disculpen si les parezco exagerado- de la klingon, la de los borgs y la del Dominio). Sin duda que el humor y el carisma de sus protagonistas, el simpatiquísimo tío Quark (Armin Shimmerman), su padre Rom (Max Grodénchik), el Gran Nagus Zek (Wallace Shawn), Brunt (Jefrey Combs), junto al trabajo de a quien hoy rindo este homenaje, hace que sea más triste sufrir su partida...pero también que podamos valorar más esos inolvidables capítulos, llenos de inteligente humor y en los que todos estos artistas participaron. En todo caso, el propio Nog logró tal notoriedad, que en ocasiones los guiones se centraron más en él como individuo autónomo, que como representante de una raza humanoide exótica.
     Ya famoso dentro del mundo trekker, fue llamado como actor invitado en un recordado episodio de la segunda temporada de Voyager (la otra serie de Star Trek en aquel entonces y que se producía paralela a su predecesora, una vez que acabó TNG). Titulado como Initations, nos dejó verlo en un papel por completo diferente, a aquel gracias al cual lo conocimos y maquillado como miembro de otra especie: un kazon.
      Imposible no relacionar a Nog/Eisenberg con mi amiga "más antigua", Marta González (a quien conocí cuando apenas ambos teníamos cerca de 6 años, en el jardín infantil). Resulta que de todas los programas de Star Trek que habían en los noventa, DS9 era su favorita y, como no, el ferengi también le gustaba. En una ocasión por medio de otro amigo, César Sáez, hizo su primera compra a Amazon en Gringolandia y esta fue una novela en inglés de la serie. Marta tenía un montón de títulos por los que escoger y al final optó por una más o menos de carácter infantil, en la que los protagonistas eran Jake Sisko y Nog. Queda claro que este libro, que venía con ilustraciones y donde salía además el espía cardasiano Garak (otro secundario por el cual ambos sentíamos gran devoción), se constituyó en una de sus joyas más preciadas. Me pregunto si a la fecha, mi querida amiga mantendrá esa novelita consigo.
      Cuando se estrenó Star Trek: Discovery, tuve la esperanza de que llamaran a Aron para que hiciera algún nuevo papel, algo así como pasó con Star Trek: Enterprise, la primera precuela trekker y donde salieron varios de sus viejos actores interpretando a otros personajes o trabajaron detrás de las cámaras como directores en algunos capítulos. Pues nuestro artista no salió, aunque nunca perdí la fe y al saber del eminente estreno del spin-off sobre Picard (el famoso capitán de las Enterprise D y E), donde sí volverían varios personajes de la series anteriores, junto a otros amigos seguidores pensamos que esta vez se produciría el ansiado encuentro...Pues como, ya sabemos, no fue así. A ver si le hacen algún tipo de homenaje en este próximo título ya por salir al aire.
     Tras el término de DS9, Eisenberg como muchos de sus compañeros que han trabajado para la franquicia, estuvo de invitado en varias convenciones y de seguro estuvo viviendo de sus dividendos (que no son moco de pavo). Sus relaciones con antiguos compañeros de rodaje fue más que buena, al parecer, si uno lee los textos de pesar que muchos de ellos dejaron tras enterarse de su deceso. La familia trekker tiende a mantenerse unida y es así que yo mismo me enteré de la muerte de Eisenberg por medio de mi amiga Karla Carrizo, compañera de mis andanzas de antaño como miembro de un fan club de Star Trek, cuando mandó el link de la noticia al grupo de guasap que tenemos unos cuantos miembros de esa comunidad.
     Adiós, Aron, que en verdad te convertiste en parte de nuestras vidas. Ya volveremos a reencontrarnos, como mínimo volviendo a disfrutar de los estupendos episodios en los que te vimos brillar.

Eisenberg en Initiations de Star Trek: Voyager.

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