
Para Navidad
de 2023, justo al final del año de la conmemoración de los sesenta años de Doctor
Who, se estrenó La Iglesia en Ruby Road, un especial que
significó la primera aventura en solitario del nuevo Doctor, el Décimo Quinto
del show (dejando de lado a la Doctora Fugitiva y a la encarnación de John
Hurt, que, aunque son canon, no se consideran en la numeración de
regeneraciones). Asimismo, el
responsable del regreso a la televisión de este título, Russel T. Davies,
siguió como showrunner y principal guionista (que, no olvidemos, retomó
este cargo tras casi dos décadas alejado del programa).
El nuevo
Doctor viene a ser el segundo de tez morena, luego de la mentada Doctora
Fugitiva, siendo interpretado con mucha simpatía por Ncuti Gatwa. No olvidemos que conocimos esta encarnación
en el tercer y último especial dedicado al Décimo Cuarto Doctor, historia en la
cual el moreno Señor del Tiempo apareció de forma muy sui generis.
Interpretado
con mucha simpatía por el mencionado actor, corresponde a una versión del
personaje que ha provocado bastante polémica e incluso división entre los
seguidores acérrimos al show: No por su color de piel (que ya sabemos que
alguien de su especie, puede regenerarse bajo cualquier aspecto humano), sino
por su conducta tan queer, o sea, gay; pero esto haciéndose mucho más evidente,
que en otros tipos de homosexuales (o sea, no es del tipo masculino como se vio
en un episodio de la temporada décimo tercera) y ello, tan solo en este mentado
especial navideña, o se hizo presente cuando, para escándalo de muchos, vimos a
nuestro héroe... ¡Bailando muy alegre con falda junto a otros hombres!
Davies es gay
declarado y bien se podría afirmar que se convirtió en un proselitista de las
minorías sexuales, lo que se desató cuando retomó su cargo en Doctor Who
(la hija trans de Dona Noble y la justificación para explicar por qué razón, la
primera pudo sobrevivir al "mal" que la aquejaba, fue considerado
como algo demasiado forzado). Así fue
que para esta temporada y la siguiente, nos entregó a un Señor del Tiempo que
ahora no solo vestía de forma más "atrevida" (nunca antes un Doctor
había mostrado tanta "carne"), sino que ahora hacia evidente su
sexualidad, algo que no se había apreciado en sus anteriores encarnaciones.
Algunos
sostienen que este Doctor llora mucho (y es cierto, lo hace en casi toda la
temporada que ya me vi); también que es cobarde, pues escapa del peligro cuando
considera que la amenaza lo supera (solo una vez, me parece, puede ser cierto
esto). La verdad es que, respecto a lo
primero, en una pura ocasión, recuerdo, pasó eso y no fue algo motivado por la
pena (como ha sucedido hasta ahora con el presente Doctor), sino que ocurrió en
un estado emocional mucho más complejo.
Y en cuanto a la hora de enfrentar grandes peligros, hasta ahora todos
los Doctores fueron bastantes osados, como para nunca demitir de sus
obligaciones... Pero resulta que se olvidan de dos detalles muy importante, que
bien podrían justificar la conducta de esta encarnación.
En primer
lugar, vez que el Doctor toma un nuevo cuerpo, su personalidad cambia y ello se
puede apreciar por uno que otro detalle: Como que el Undécimo Doctor era muy
juguetón, que el Duodécimo pasó por una especie de depresión en su primer año
(que lo volvió alguien cascarrabias) y que la Doctora era una persona muy
empática y dulce; por lo tanto, que este más nuevo Doctor fuese "así"
no es comprensible. Por otro lado, algo
tan dramático como su particular origen, que lo diferencia de sus otras
identidades, bien podría explicar su conducta tan emotiva y extrovertida, que
lo suyo resulta ser casi un nacimiento y que lo vuelve un ser nuevo completamente
hasta cierto punto.
Cabe
mencionar que el Doctor de esta temporada y la siguiente (pues,
lamentablemente, solo estuvo dos años en la serie, tengo entendido por motivos
personales) tuvo en su primer año a una companion bastante querible: La
joven Ruby Sunday, una chica con una historia personal muy interesante y un
misterio que formará parte de un arco argumental importante, para el desarrollo
de la temporada décimo tercera.
Lamentablemente, Ruby solo será companion oficial ese primer año
(tremendo desperdicio ¿No?).
Pese a lo
que opinan muchos, por mi parte he encontrado potente esta primera temporada y
me ha llamado positivamente la atención el discurso de crítica social suya, así
como sus poderosas metáforas, algo propio de la ciencia ficción más adulta y
que al menos, en el primer caso, no se apreció mucho en temporadas
anteriores. Por lo mismo, porque me ha
parecido estupendo este año, lamento que sea tan breve, lejos el más corto de
toda la etapa Moderna: Pues, aparte del especial de Navidad, solo cuenta con 8
capítulos.
Se me estaba
olvidando, cambió y mejoró la presentación de los créditos de apertura,
incluyendo la versión del famoso tema de la serie (que, menos mal, también
regresó Murray Good para encargarse del apartado musical, algo que sucedió a
partir del primer especial de los sesenta años). En ambos casos, créditos y música, se volvió
algo más elaborado, luego del período más "mínimalista” de la época de la
Doctora.
Y ahora les
hablaré de sus episodios.
0. La Iglesia
en Ruby Road
El Doctor
conoce a Ruby justo en Navidad, enfrentándose ambos a una especie de duendes
que están raptando bebés para... ¡Comérselos! Asimismo, la muchacha está
pasando por una racha de mala suerte inusual y solo nuestro héroe puede ayudarla.
A partir de
este capítulo 0 nos enteramos de las especiales circunstancias que rodean a
Rudy, la misteriosa manera de cómo fue adoptada, siendo una recién nacida (por
una dulce madre sustituta y con una desagradable abuela-al menos para
mí-adoptiva) y la rareza respecto a la nieve, que cae en su presencia en
ciertos momentos (incluso en lugares cerrados).
1. Bebés Espaciales
Las
"guaguas", como les llamamos en Chile, vuelven a ser fundamentales en
una historia de esta temporada, aunque esta vez de una manera muy
especial. El Doctor y su nueva amiga
viajan al espacio (¿Y al futuro también?) donde llegan a una estación tripulada
por... ¡Bebés superdotados! Los pequeños hablan y varios conocimientos
avanzados, usando unas especies de sillas con extensiones a manera de brazos
metálicos, que les permiten manejar la estación; no obstante, siguen siendo
criaturas inocentes, que requieren amor, de modo que cuando llega ese par de
adultos los acogen felices. Pero no todo
podía ser tan bonito y es que un espantoso monstruo ronda allí, al que le temen
las crías y del cual hay que protegerlas, ya que la bestia se ha descontrolado.
Una hermosa
entrega al más puro loco estilo de Doctor Who y que saca lo más bizarro- que
tan bien le sale- a Davies cuando no quiere ser woke.
2. El Acorde del Diablo
Les voy a
hablar de, al menos para mí, uno de los capítulos más maravillosos de este show
que tanto amo.
Ruby y su
compañero llegan a la Inglaterra de los años sesenta, con la intención de
conocer a los Beatles; sin embargo, la experiencia resulta ser más que
frustrante, puesto que su arte que se sabe debía ser extraordinario, se escucha
como algo de lo más burdo y carente de talento ¿Qué ha pasado? Pues que, tal
como pudimos presenciar en el genial prólogo a esta historia, un nuevo villano
ha aparecido para creer un verdadero desastre a niveles espantosos. La historia ha sido cambiada y los efectos en
cadena han creado una nueva realidad, en el que la gente no es feliz porque...
¡El poder de la música y su belleza ya no está permitido!
Nuestros
aventureros se enfrentarán a un nuevo villano llamado Maestro (no confundir con
el Señor del Tiempo The Master), quien en cada aparición suya se "robará
la pantalla", puesto que cada intervención suya, resulta una verdadera
delicia para los sentidos.
La
confrontación implicará cantos y bailes.
Cabe
mencionar que el actor a cargo de este nuevo rival, de quien realmente espero
más a futuro, es un célebre drag queen y quien no solo canta hermoso,
sino que otorga a su personaje un desplante encantador con su histrionismo tan
queer.
Que se haya
desencadenado el orgullo LGTB de Davies eso es evidente, pero nadie puede negar
que para esto tremendo capítulo, bien se logró hacer de ello algo digno de los
mejores aplausos.
3. Bum
Los amigos
han llegado a un planeta que es escenario de una guerra sin sentido, en la cual
los combatientes se juegan sus vidas por ideales que ni siquiera valen la pena
y el heroísmo se premia solo con miseria y muertes atroces. Es entonces que el
Doctor descubre qué está pasando y acá es cuando la crítica social vuelve a
tomar valor en Doctor Who, algo que se agradece.
Atentos a
ciertos robots que aparecen aquí, donde se introduce la figura de una
misteriosa anciana, que dará pie a otro de los grandes arcos argumentales de
esta temporada.
Intro de la temporada 14