Entre 2003 y 2005 se exhibió por primera vez en la
pantalla chica, uno de los "caballitos de batalla" que por aquel
entonces tenía el desaparecido canal Fox: Tru Calling, una serie
de "baja fantasía" de imagen real y que tenía como protagonista a la
incipiente estrella Eliza Dushku. Esta
última venía de su recordado papel como Faith, la descarriada Cazadora
"reemplazante" (vampire slayer en inglés original) del famoso
show de Josh Whedon, Buffy la Cazavampiros, y quien también había
participado con el mismo papel en su spin-off Angel. Asimismo, ya había sido la protagonista de Wrong
Thurn, el mismo año en que se estrenó lo que hoy nos convoca, filme de
terror bastante efectivo y que dio paso a una serie de secuelas (acerca de la
leyenda urbana sobre familias caníbales y endogámicas que, supuestamente, viven
en las cadenas montañosas gringas).
¿Y de qué va este programa del cual hace rato que les quería hablar? Pues es la historia de Tru Davies, una genial chica que en sus primeros veinte, comienza a trabajar en nada menos que una morgue. Lo anterior, puesto que ello le permitiría ingresar a la carrera de Medicina (algo así como puntos para conseguir una beca); y es justamente en su primera noche allí, que descubre que tiene un poder increíble y muy raro: Los muertos pueden pedirle ayuda para darles una nueva oportunidad, lo que la lleva a reiniciar un día en el pasado, de modo de que así pueda evitar que se cumpla su fatal destino. De este modo la chica, manejando información acerca de sus "suplicantes", más el apoyo de un par que luego sabrían su secreto, así como de su determinación para ayudar (por lo mismo, siempre la veremos corriendo para aprovechar el poco tiempo que posee para ello), se convierte en el ángel guardián por un día de un montón de gente. No obstante, no es fácil cumplir su objetivo y no siempre saldrá victoriosa; puesto que conocerá una fuerza opuesta a la suya, sosteniendo que el curso de las cosas no se puede reescribir y ello evitará que haga de buena samaritana.
Estructurada en base a episodios unitarios, aunque con una progresión dramática, a medida que Tru encuentra a su particular némesis (esto bien pasada la primera mitad de la temporada debut). Tru Calling llegó a bordear terrenos cósmicos y/o metafísicos. Orden y Caos bien podría decirse que son los principios abordados en esta producción, así como las ideas del libre albedrío, versus la predestinación. La lucha y contraste entre uno y otro, le otorgan, sin duda, a la presente producción una faceta que la hace única dentro de su medio y, una vez habiéndola ya apreciado, lamentar con mayores ganas su mismísima abrupta cancelación. Y es que solo tuvo 26 capítulos, ninguno de baja calidad, componiéndose su primera temporada de 20 y la segunda de los restantes 6; y es que los "genios" de Fox, porque había bajado el rating en su segundo año, decidieron cortarla sin siquiera darle un cierre a la historia y luego cuando se arrepintieron de su decisión (debido al éxito que tuvo con las reposiciones) les fue imposible hacer lo mismo que la heroína (darle una segunda oportunidad). Por lo mismo, para pesar de su público, no lograremos llegar a saber de dónde viene esta habilidad extraordinaria.
Gran parte del atractivo de esta pieza, verdadera joyita que merece hacerse conocida, radica en su propia protagonista: Una muchacha común y corriente, aparte de su don, quien cuenta con una personalidad bastante agradable y que gracias a su habilidad social para ser espontánea e interactuar con otros, consigue sus victorias (por lo mismo, porque se nos hace tan entrañable, es que como espectadores llegamos a sufrir junto a ella sus derrotas). Y harto le toca pasar a esta particular heroína, comenzando por la dolorosa forma en la que perdió a su madre, siendo ella aún una niña, la existencia de un padre distante y con sus propios secretos, una trágica pérdida al final de la temporada y como efecto de su especial vocación, además de aventuras que serán una delicia: un caso que la llevará a reiniciar más de una vez la jornada (y todo con la muerte de diferentes personas), ser acusada de un asesinato que no cometió (obvio), el impactante reencuentro con su mejor amiga del colegio (hace rato vuelta una verdadera persona tóxica/perra), evitar el fallecimiento del ex que la engañó, tener un caso doble de muertes relacionadas, descubrir quién moría durante un apagón de luz, complicarse con la aparición de una periodista (que desea publicar su intervención en numerosos hechos), reencontrarse con el asesino de su madre...
El último capítulo, de corte navideño, casi pareciera haber sido realizado como un posible cierre: Una preciosa historia en la cual vemos a casi todos los personajes, de la breve segunda temporada, reunidos y tan felices como bien quisiéramos en estos casos. Una despedida inesperada, que nos deja con ganas de más y provoca pesar por lo que pudo ser y el material que se desperdició, como ya ha sucedido con programas que pudieron dar más en su momento cual Kolchack, Millenium, Constantine o John Doe.
Cómo datos extras, mencionar que el programa en su capítulo piloto tuvo como director al veterano, de modo que la intención de hacer algo de gran fuerza dramática y artística estaba bien presente (por lo mismo, la segunda temporada tuvo tanta publicidad antes y durante su estreno) ... También poseía unos atractivos créditos de apertura, con una pegajosa canción incluida e igualmente una excelente banda sonora que incluía canciones populares (muy bien seleccionadas, entre ellas el emotivo tema Angel de Sarah McLachlan) y los preciosos acordes instrumentales de Robert Duncan (con un tema de créditos de cierre que me fascina y el cual feliz usaría de ringtong para mi celular). Además, entre las futuras estrellas que intervinieron en sus episodios, podemos mencionar a Jefrey Dean Morgan (algo más gordito de lo que estamos acostumbrados a verlo, pero siempre hermoso y muy masculino) y varios más, aunque solo les hablaré de tres de ellos más adelante.
Respecto al título de este programa: Todo un juego de palabras en inglés, puesto que el nombre de su protagonista, Tru, se escribe y suena casi igual que la palabra true que significa verdadero. De este modo, hace mención al llamado que le hacen los muertos y a su vocación misma como heroína.
Se me estaba olvidando: Hay unos cuantos episodios cuyos títulos son los mismos de algunas películas hollywoodenses, lo que resulta ser un simpático guiño a los cinéfilos y un detalle a tener en cuenta para imaginar de qué van sus tramas. De este modo, nos encontramos con Death becomes her, two weddings and a funeral y The perfect storm.
Este fue el primer show de Eliza Dushku como protagonista, que luego hizo la aún más genial Dollhouse de Josh Whedon (dos temporadas también y con la misma cantidad de capítulos que Tru Calling) y es lamentable su mala suerte con ambas. Con posterioridad le puso la voz a She-Hulk en Hulk y los Agentes de S. M. A. S. H, un cartoon muy divertido y que también tuvo dos temporadas... Ese pareciera ser su sino, no pasar más de un par cuando le ha tocado ser protagonista en televisión, con lo buena y bella que es. Además, al parecer dejó la actuación (¡Snif!).
¿Y de qué va este programa del cual hace rato que les quería hablar? Pues es la historia de Tru Davies, una genial chica que en sus primeros veinte, comienza a trabajar en nada menos que una morgue. Lo anterior, puesto que ello le permitiría ingresar a la carrera de Medicina (algo así como puntos para conseguir una beca); y es justamente en su primera noche allí, que descubre que tiene un poder increíble y muy raro: Los muertos pueden pedirle ayuda para darles una nueva oportunidad, lo que la lleva a reiniciar un día en el pasado, de modo de que así pueda evitar que se cumpla su fatal destino. De este modo la chica, manejando información acerca de sus "suplicantes", más el apoyo de un par que luego sabrían su secreto, así como de su determinación para ayudar (por lo mismo, siempre la veremos corriendo para aprovechar el poco tiempo que posee para ello), se convierte en el ángel guardián por un día de un montón de gente. No obstante, no es fácil cumplir su objetivo y no siempre saldrá victoriosa; puesto que conocerá una fuerza opuesta a la suya, sosteniendo que el curso de las cosas no se puede reescribir y ello evitará que haga de buena samaritana.
Estructurada en base a episodios unitarios, aunque con una progresión dramática, a medida que Tru encuentra a su particular némesis (esto bien pasada la primera mitad de la temporada debut). Tru Calling llegó a bordear terrenos cósmicos y/o metafísicos. Orden y Caos bien podría decirse que son los principios abordados en esta producción, así como las ideas del libre albedrío, versus la predestinación. La lucha y contraste entre uno y otro, le otorgan, sin duda, a la presente producción una faceta que la hace única dentro de su medio y, una vez habiéndola ya apreciado, lamentar con mayores ganas su mismísima abrupta cancelación. Y es que solo tuvo 26 capítulos, ninguno de baja calidad, componiéndose su primera temporada de 20 y la segunda de los restantes 6; y es que los "genios" de Fox, porque había bajado el rating en su segundo año, decidieron cortarla sin siquiera darle un cierre a la historia y luego cuando se arrepintieron de su decisión (debido al éxito que tuvo con las reposiciones) les fue imposible hacer lo mismo que la heroína (darle una segunda oportunidad). Por lo mismo, para pesar de su público, no lograremos llegar a saber de dónde viene esta habilidad extraordinaria.
Gran parte del atractivo de esta pieza, verdadera joyita que merece hacerse conocida, radica en su propia protagonista: Una muchacha común y corriente, aparte de su don, quien cuenta con una personalidad bastante agradable y que gracias a su habilidad social para ser espontánea e interactuar con otros, consigue sus victorias (por lo mismo, porque se nos hace tan entrañable, es que como espectadores llegamos a sufrir junto a ella sus derrotas). Y harto le toca pasar a esta particular heroína, comenzando por la dolorosa forma en la que perdió a su madre, siendo ella aún una niña, la existencia de un padre distante y con sus propios secretos, una trágica pérdida al final de la temporada y como efecto de su especial vocación, además de aventuras que serán una delicia: un caso que la llevará a reiniciar más de una vez la jornada (y todo con la muerte de diferentes personas), ser acusada de un asesinato que no cometió (obvio), el impactante reencuentro con su mejor amiga del colegio (hace rato vuelta una verdadera persona tóxica/perra), evitar el fallecimiento del ex que la engañó, tener un caso doble de muertes relacionadas, descubrir quién moría durante un apagón de luz, complicarse con la aparición de una periodista (que desea publicar su intervención en numerosos hechos), reencontrarse con el asesino de su madre...
El último capítulo, de corte navideño, casi pareciera haber sido realizado como un posible cierre: Una preciosa historia en la cual vemos a casi todos los personajes, de la breve segunda temporada, reunidos y tan felices como bien quisiéramos en estos casos. Una despedida inesperada, que nos deja con ganas de más y provoca pesar por lo que pudo ser y el material que se desperdició, como ya ha sucedido con programas que pudieron dar más en su momento cual Kolchack, Millenium, Constantine o John Doe.
Cómo datos extras, mencionar que el programa en su capítulo piloto tuvo como director al veterano, de modo que la intención de hacer algo de gran fuerza dramática y artística estaba bien presente (por lo mismo, la segunda temporada tuvo tanta publicidad antes y durante su estreno) ... También poseía unos atractivos créditos de apertura, con una pegajosa canción incluida e igualmente una excelente banda sonora que incluía canciones populares (muy bien seleccionadas, entre ellas el emotivo tema Angel de Sarah McLachlan) y los preciosos acordes instrumentales de Robert Duncan (con un tema de créditos de cierre que me fascina y el cual feliz usaría de ringtong para mi celular). Además, entre las futuras estrellas que intervinieron en sus episodios, podemos mencionar a Jefrey Dean Morgan (algo más gordito de lo que estamos acostumbrados a verlo, pero siempre hermoso y muy masculino) y varios más, aunque solo les hablaré de tres de ellos más adelante.
Respecto al título de este programa: Todo un juego de palabras en inglés, puesto que el nombre de su protagonista, Tru, se escribe y suena casi igual que la palabra true que significa verdadero. De este modo, hace mención al llamado que le hacen los muertos y a su vocación misma como heroína.
Se me estaba olvidando: Hay unos cuantos episodios cuyos títulos son los mismos de algunas películas hollywoodenses, lo que resulta ser un simpático guiño a los cinéfilos y un detalle a tener en cuenta para imaginar de qué van sus tramas. De este modo, nos encontramos con Death becomes her, two weddings and a funeral y The perfect storm.
Este fue el primer show de Eliza Dushku como protagonista, que luego hizo la aún más genial Dollhouse de Josh Whedon (dos temporadas también y con la misma cantidad de capítulos que Tru Calling) y es lamentable su mala suerte con ambas. Con posterioridad le puso la voz a She-Hulk en Hulk y los Agentes de S. M. A. S. H, un cartoon muy divertido y que también tuvo dos temporadas... Ese pareciera ser su sino, no pasar más de un par cuando le ha tocado ser protagonista en televisión, con lo buena y bella que es. Además, al parecer dejó la actuación (¡Snif!).
A mi parecer bastante guapo (tipo "osito"), fue interpretado por Zack Galifianakis, casi al comienzo de su carrera e increíble apreciarlo como este hombre pulcro, en contraste con el visceral coprotagonista de la trilogía de Qué pasó Ayer (qué, en todo caso, ambos poseen rasgos de especto autista, aunque con personalidades muy diferentes).
Matt Boomer fue quien lo interpretó, antes de conseguir la fama por sí mismo.



.jpeg)




.webp)
.jpg)
.jpeg)





