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jueves, 25 de julio de 2024

Maravilloso cierre


1. De dónde venimos y para dónde vamos
 
   Con El Bosque de los Pigmeos la escritora chilena, nacionalizada estadounidense, Isabel Allende termina su trilogía de Memorias del Águila y del Jaguar.  Es así que por medio de este libro despedimos, para pesar de muchos, a esos personajes suyos adorables que nos han compartido sus aventuras, cruzando más de medio mundo, llevándonos a lugares de sorpresa, peligro y maravilla.  Verdaderas odiseas en las que los chicos han crecido y madurado; incluso un adulto, en una edad en la que mucha gente se entrega al descanso o al tedio, nos demuestra que uno solo es viejo, cuando ha perdido las ganas por la aventura.
   En esta ocasión la historia se traslada a África, habiendo pasado ya unos dos años desde los eventos de El Reino del Dragón de Oro.  Nuestros héroes se encuentran en un safari o más bien "probando" una propuesta de experiencia al aire libre, de un amigo de Kate, quien ha optado por ofrecerle a los blancos y otros turistas algo así, aunque con seguridad y comodidad.  Todo debería ir normal como para regresar a casa sin complicaciones, hasta que conocen a un misionero (sacerdote católico que vive en la pobreza, dedicado a evangelizar y ayudar a las comunidades de otras culturas, apartadas de la civilización), quien los convence de acompañarlo hasta una zona bastante inexpugnable, con el propósito de ojalá rescatar a sus compañeros (o al menos saber qué fue de ellos), quienes al parecer cayeron en las garras de un reyezuelo de la zona.  El viaje a este lugar, con todo lo que significará, bien podría decirse que será el más peligroso de todos los que hayan realizado juntos hasta ahora.
 
2. Qué encontraremos
 
    A menos que me equivoque, El Bosque de los Pigmeos transcurre en Kenia o más o menos entre sus inmediaciones.  Debido, justamente, a las condiciones climáticas del lugar, una zona tropical y calurosa, llena de animales peligrosos, bien podría decirse que por medio de este libro, se cierra el círculo de manera más que simbólica: Pues la primera entrega de la trilogía, que sucede en Brasil y el Amazonas, nos muestra un sitio con condiciones similares a las de África, siendo el intermedio entre estas dos aventuras, las heladas alturas de los Himalayas (donde está ambientado el segundo tomo de la trilogía); así es cómo comenzamos y terminamos en el trópico, si bien en continentes diferentes. De hecho, hay otros elementos que comparten el primer libro y el último de estas Memorias del Águila y del Jaguar, como el hecho de que tenemos a una comunidad que vive en la armonía con la naturaleza y que no necesita de los bienes materiales (diestra y feliz en su aparente sencillez), así como a un grupo de malhechores que se aprovecha de los recursos naturales de la zona.
    Por otro lado, a la hora de evaluar esta novela (todavía recuerdo cuando una querida amiga, también buena lectora y amante de la narrativa de Isabel Allende, me dijo que esta era la entrega menos destacada de la saga), no puedo dejar de considerar de que siendo más encima una obra de "carácter juvenil", de toda la producción de la autora (que he leído casi todos sus libros), me parece su texto más oscuro y de ambientación/atmósfera más tenebrosa ¿Mis razones para decir esto? Pues resulta que una vez que llegan a la aldea tomada por los villanos, nuestros héroes se encuentran con un lugar pavoroso, no solo por la presencia de "advertencias" del Más Allá y brujería, sino debido a lo que la maldad humana ha conseguido en ese lugar.  Es así que aquí la gente sometida, ha perdido su amor a la vida, más bien sobreviven y tenemos esclavitud y hasta tortura; para peor, el destino final de los enemigos de quienes se están aprovechando de los demás, es atroz y la Allende es muy sugerente al respecto.



    En cuanto a los pigmeos, quienes le dan parte de su nombre al libro, no nos pueden caer mejor y si bien la escritora no le otorga mayores detalles a su caracterización psicológica, salvo a una pareja (y ello hasta cierto punto no más), sus intervenciones en el libro son siempre para gozarlas.
    Asimismo, cabe destacar la reflexión que hace este libro (y que bien encontramos en los otros dos anteriores) respecto a las religiones: ¿Por qué debemos imponer a otros nuestra fe y dogmas, pensando que nuestra ideología es la correcta y el resto está equivocado? De hecho, el catolicismo siempre ha estado presente en los trabajos de nuestra autora, aunque vez que lo ha abordado con simpatía, ha sido a través de personajes humildes y populares, cuya dicha es por completo espiritual y no son violentos a la hora de mostrar sus creencias.  Ya en La Ciudad de las Bestias tuvimos a alguien con estas características y en el caso de El Bosque de los Pigmeos encontramos a otro, que, si bien se trata de un sujeto noble como el anterior, posee cierto prejuicio típico de su clase, que lo hace desvalorizar otras creencias (sin embargo, al menos otros dos personajes, en distintos tonos, le criticarán su postura tan radical).
   Luego, tenemos el tema del mal y sus diferentes encarnaciones.  Tuvimos a varios personajes, y de diverso talante, a lo largo de estos tres libros; sujetos codiciosos, con diferentes motivos.  Sin embargo, en la pieza que ahora revisamos, puede llamarnos la atención el miedo que provoca lo sobrenatural entre los pigmeos y otros africanos; temor que también les provocan otros hombres que han abrazado la violencia.  No hay maldad en los llamados antepasados, pero es justamente el desconocimiento hacia estos, lo que provoca pavor; en cambio, los propios congéneres, a los que pueden ver y tocar, son el verdadero mal, cumpliéndose con ello el dicho que dice:
 
                         "No hay que temer a los muertos, sino a los vivos".
 
3. Nuevos amigos y enemigos
 
* Angie Ninderera:  Encantadora pilota de una avioneta, negra, algo deslenguada, gorda y de una belleza y sensualidad que en su conjunto la hacen alguien muy llamativa.  Ama su tabaco y, por esto y mucho más, simpatiza bastante con Kate. Es una buena amiga y excelente aliada. Mi personaje favorito de esta novela.
 
* Hermano Fernando:  Sacerdote de origen español que lleva años evangelizando en África, expuesto a muchos peligros, tanto por las fieras, como por la violencia que hay en este continente y siendo su enorme fe la que lo sostiene y anima para nunca desistir.
 
* Beyé-Dokou: El mejor cazador de los pigmeos que le dan nombre a la novela, es como el resto de su gente ágil, amable y alegre.  Junto al resto le toca vivir algo muy duro y, pese a ello, su nobleza se mantiene hasta último momento.  Es el líder de su gente, pero ello no significa que los mande, si no que posee más responsabilidades.  Su esposa y madre de los hijos de ambos, está prisionera junto al resto de las mujeres de la tribu y los niños, a quienes Kosongo y los suyos esclavizan y no consideran humanos; así que este tiene razones de peso, para apoyar a los forasteros con los que se encuentra.
 
* Kosongo: El rey tirano del lugar, a quien nunca se le ve la cara, ni oye hablar, menos pisa el suelo... ¡Un verdadero ser de pesadilla! Manda con brazo de hierro, comerciando con materiales de contrabando, como el marfil.  Tiene muchas esposas, las que obligadas le sirven.  Su brazo derecho es un guerrillero igual de cruel; no obstante, es un brujo que se aparece solo de vez en cuando, quien también trabaja para él, la mayor de las preocupaciones de los pobres habitantes subyugados.
 
* Maurice Mbembelé:  El brazo derecho del déspota, es un gigante musculoso y rapado, con quien algo logran mantener cierto diálogo los extranjeros.  Posee un nexo intrínseco con Kosongo y el brujo.
 
* Reina Nana-Asante: La sabia reina original de la aldea, fue destituida por el usurpador y desapareció.  Pero esta admirable mujer, pese a todo, será una de las mayores sorpresas del tomo.

 

lunes, 8 de julio de 2024

Las segundas partes también pueden ser buenas


1. A retomar todo
 
   En el cine se acostumbra a decir que nunca las segundas partes son buenas y esto pareciera ser cierto en muchos casos, que la lista de ejemplos que dan fe de ello es grande.  Pero con los libros se trata de otra cosa, que al respecto estamos hablando de trilogías, sagas o series y en tales ocasiones se trata del mismo autor del texto original, quien mantiene su mano en todos los títulos, llegando incluso a mejorar con el paso del tiempo y la evolución de la historia a medida que va escribiendo/publicando las nuevas entregas.  Lo anterior se puede evidenciar con la trilogía juvenil de Isabel Allende, autora que mayoritariamente se ha dedicado a escribir libros para adultos, quien con El Reino del Dragón de Oro continuó su serie de Memorias del Águila y del Jaguar, para la que consiguió con creces mantener su calidad.
    La novela, aparecida en 2004, transcurre unos seis meses después de los hechos de La Ciudad de las Bestias, retomando el protagonismo de sus personajes y recuperando a buena parte de sus secundarios.  Cabe mencionar que esta vez el escenario exótico lleva la historia a Asia, transcurriendo la acción principal en el ficticio país del Reino del Dragón de Oro, conocido también como El Reino Prohibido, una nación vecina de India y Nepal, en las inmediaciones del Tíbet y los Himalayas.  Allí llegan nuestros jóvenes héroes, junto a sus acompañantes adultos, en otra misión de la revista International Geographic; que una de las particularidades de esta ocasión, es que su destino es una nación que por lo general está cerrada a los extranjeros y los periodistas han sido uno de los pocos invitados por el gobierno.  Por otro lado, dicho estado cuenta con una estatua tan valiosa, que el un millonario se encuentra obsesionado con ella y para eso pagará a unas inescrupulosas personas, para que entren por su cuenta a tan misterioso país y se la roben; pero hay otra cosa importante; que se debe saber sobre dicho objeto: según cuenta la leyenda, este es un oráculo infalible, así que la verdadera razón para hacerse con la imagen, es conseguir dicho poder... Claro que los villanos no saben que se enfrentarán a dos muchachitos, que ya tienen experiencia en desbaratar complots, quienes serán ayudados por un trío muy especial de autóctonos.

 
2. Particularidades
 
    No sabría decir qué libro es mejor o cuál me gustó más, si bien puedo afirmar, sin vacilaciones, que esta continuación la disfruté bastante y la considero al mismo nivel de su predecesora.  Claro que entre sus características y/o virtudes, dos aspectos en especial me llamaron la atención:
 
Primero:
 
    La evidencia de que Isabel Allende hizo una cuidada investigación para ambientar esta novela, que, si bien transcurre en un país ficticio, creado por ella, lo hizo con absoluta verosimilitud.  Y es que este lugar comparte un montón de elementos propios de estas naciones, tanto en su geografía, lenguaje, costumbres y cultura en general.  Pero es en su religión, el budismo, donde encontramos un trabajo muy cuidado de parte de la Allende, quien da señales de manejarse bastante en el tema (y hasta donde yo sé, no es practicante de esta ideología).  Ahora bien, es cierto que, en trabajos anteriores, como en sus novelas históricas, tal como en Inés del Alma Mía, también hizo una labor previa a su redacción; no obstante, ello no le quita mérito a este caso que hoy nos reúne, puesto que estamos hablando de géneros diferentes y hacer que El Reino del Dragón de Oro sea tan fabuloso y a la vez tan "realista", es tanto fruto de su talento, como del estudio serio que hizo antes de su escritura.
 
Segundo:
 
    Leyendo con tanto gozo este libro, más todavía considerando mi amor por el cine y en especial los filmes clásicos ñoños, me acordé bastante de la saga de Indiana Jones y en especial de su segunda cinta, Indiana Jones y el Templo de la Perdición, que transcurre en nada menos que India.  Y es que el presente volumen que ahora nos reúne, recuerda mucho a esa saga y más aún a su secuela.  Uno se pregunta hasta qué punto, la Allende hizo lo mencionado a propósito y si también gusta de estas producciones; pues acá tenemos, tal como en la mentada peli, a un grupo de asesinos adoradores de la diosa hindú Kali (quienes en verdad sí existen), un artefacto precioso de cualidades mágicas y, sin olvidar, las numerosas pruebas peligrosas y mortales que deben pasar los protagonistas para conseguir su objetivo.  También hay otro detalle que parece bien sacado de la cinta de Spielberg y que se trata de la existencia de una comunidad caída en desgracia, que necesita de la ayuda de los héroes para recuperarse de sus cuitas... ¡Pues no creo en las coincidencias!
 
    Aparte de lo mencionado, cabe destacar en este libro la manera de cómo continuó el desarrollo de sus personajes y en especial por parte de Alexander, quien creció bastante espiritualmente, luego de los eventos de La Ciudad de las Bestias; lo que se nota primero en su vida de vuelta al hogar y luego por la seguridad con la que actúa, cuando comienza esta aventura; claro que en ningún momento se le suben los humos a la cabeza y por todo eso es un muchacho tan querible.  En cuanto a Nadia, interesante resulta comprobar cómo actúa cuando conoce Estados Unidos, un lugar tan distinto a su zona de confort; asimismo, loable resulta ser cómo enfrenta su mayor miedo, el cual conocemos desde el primer libro y que en El Reino del Dragón del Oro debe con mayor razón superar (el mensaje: No niegues tus debilidades, asúmelas y enfréntalas).  Otro que regresa y da gusto su intervención es Borobá, el monito mascota de la chiquilla, quien ahora deja claro su inteligencia, nos agrada más todavía y ahora llega a tener una mayor cercanía con el mejor amigo de su ama.  En cuanto a Kate, posee sus cuantos momentos en el libro, aunque esta vez la narración prescinde de ella en los momentos más interesantes (de hecho, acá toma un rol por completo secundario y hasta cinco de los nuevos personajes que se introducen, tienen mayor participación en la trama).
    El libro parte de manera tan intensa, que nos atrapa de inmediato; más encima, la historia en esta parte tiene como protagonistas absolutos, a dos de los nuevos personajes del libro, quedando claro sus roles que están a la par de Águila y Jaguar en relevancia.   Todo este apartado con el que comienza el libro es maravilloso, transportándonos de inmediato a un escenario fabuloso, por un lado, real y, por otro, maravilloso (con criaturas extraordinarias incluidas).  Son más de veinte páginas, que sin tener a los personajes que ya conocíamos, determinan buena parte del tono del volumen, logrando entusiasmarnos altiro.
    Por cierto, habiendo leído por segunda vez esta novela, casi inmediatamente después de su predecesora, me di cuenta de una idea muy propia de los relatos de aventura, que bien incorporó Isabel Allende a su escritura: El castigo para los villanos y que no corresponde al ejercido por la ley humana, sino que funciona a un nivel mayor, algo así como la ley de las compensaciones, puesto que es un efecto de la propia necedad de estos.  Por lo mismo, este corresponde a un remate atroz y sin vuelta atrás, que hemos apreciado en un sinnúmero de obras de este tipo.
    Por último, tal como en La Ciudad de las Bestias, vemos a dos pueblos que han permanecido por eras lejos de la civilización y su modernidad; que se han mantenido íntegros, sin la influencia externa con su tecnología.  Los protagonistas entran en contacto con ambas comunidades y aprenden a apreciarlas, conviviendo de forma intensa con su gente.  Pese a todo, la crisis que los involucrará a todos hará que, de una u otra forma, tales sociedades ancestrales deban aceptar el cambio para sobrevivir.  Lo anterior es más duro con la llamada Gente de la Niebla, porque al menos el Reino Prohibido no es tan "primitivo" que los indígenas del Amazonas
.  Todo esto es triste, según como lo veo, que ignoro la verdadera intención de la autora, puesto que nos dice que ya no hay cabida en el mundo actual para la vida común, feliz y sencilla como absolutos... ¿Hay que abrazar, necesariamente, el cambio para sobrevivir? (si esa es la respuesta: entonces no queda otra que sumarse a la globalización, que ya no se puede vivir apartados del resto del mundo).

 
3. Nuevos personajes
 
Tensing:  Un lama, o sea, un monje budista.  De estatura y musculatura impresionantes (casi los dos metros), es un hombre dulce y sabio que ha dedicado su vida a la humildad y a servir a otros.  Lleno de conocimientos de medicina y experto en artes marciales, entre otros temas, es una persona adorable, que será vital para que los malvados no consigan sus propósitos.
 
Dil Baladur:  Discípulo del anterior, con quien está desde ¿Los 6 años?, el cual ahora está por cumplir los 18.  Es el príncipe y futuro rey del Reino Prohibido, seleccionado entre sus hermanos, debido a las virtudes que demostró desde pequeño.  Adora a su maestro y le cuesta asumir que pronto tendrá que separarse de él, pero sabe que debe cumplir con su deber.  Es un experto tirador al blanco con flechas.  Se hace muy amigo de Nadia y Alexander, claro que como él y Tensing no saben ni inglés, ni castellano (y los otros dos desconocen su idioma), se comunican entre sí de una manera muy singular.
 
El Coleccionista:  El nombre en clave del segundo hombre más adinerado del mundo, un sujeto relativamente joven, si bien despreciable y no dado a relacionarse con las demás personas, salvo de forma práctica. Le gusta acaparar dinero y objetos valiosos y raros, los que solo él aprecia (no le gusta si quiera compartirlos con otros).  Por todo esto, cuando se entera de la existencia del Dragón de Oro, contrata mercenarios para obtenerlo a toda costa.
 
El Especialista:  La persona a la que contrata el anterior, alguien cuya identidad nadie conoce.  Es capaz de realizar proezas ilegales de lo más complicadas.  De inteligencia nivel genio, tiene a mucha gente trabajando para él/ella, quienes le temen y tampoco saben quién es.
 
Isaac Rosenblat:  Un antiguo enamorado de Kate, de la juventud de ambos, cuando los dos eran solteros.  Un experto joyero judío acaudalado y honrado, que ahora que están viudos, desea retomar lo que no fue entre ellos.  Su presencia en el libro sirve como ejemplo del carácter multicultural de Estados Unidos y otros países en los que ambienta sus obras Isabel Allende, un rasgo propio de su narrativa.
 
Judit Kinski: Una europea experta en botánica (o algo así), que es invitada por el rey del Reino Prohibido para incorporar a la flora de su país, plantaciones de tulipanes.  Bella y amable, simpatiza de inmediato con Kate y los chicos.  El rey queda más que encantado con ella (un hombre muy culto y noble) y todo da señales de que hay una verdadera historia de amor entre ambos.  Cabe mencionar que una de las grandes sorpresas del tomo, se la debemos a esta mujer.
 
Tex Armadillo: Un hombre en la cuarentena, desaliñado para vestirse, pero de constitución física atlética.  Los chicos recelan apenas lo conocen, pese a su supuesta amabilidad, pues igual es de carácter tosco y solitario.  La verdad es que los instintos de Alexander y Nadia no están errados.
 
Pema:
  Una muchachita del Reino Prohibido, hija del funcionario gubernamental que tiene a cargo atender a los representantes de International Geographic. Cercana a la edad de Nadia y Alexander, se hace amiga de ambos.  Valiente, le toca una difícil prueba y en el intertanto conoce a Dil Baladur, con quien logra tener otro tipo de simpatía.



jueves, 13 de junio de 2024

Una Isabel Allende (algo) distinta

 


1. Presentación.
 
    En 2002 la reconocida escritora chilena Isabel Allende publicó La Ciudad de las Bestias, una novela de fantasía y aventuras juvenil con la cual dio pie a la posteriormente llamada trilogía llamada Memorias del Águila y del Jaguar.  Fue la primera vez en que la autora adscrita al Realismo Mágico consideró tener un público objetivo menor, eso sí, sin dejar de lado varios de los elementos que caracterizan a su obra en general: como la existencia de lo sobrenatural, que esta vez fue más fuerte que en casos anteriores, la presencia de figuras femeninas fuertes y la presentación de una naturaleza opulenta, con ribetes de ecologismo, entre otros.
     El presente libro que hoy nos reúne, no solo muestra el talento innato de su creadora, capaz de adaptarse a un estilo literario distinto, sin dejar de ser ella misma, sino que viene a ser un legado cariñoso a sus propios nietos, a quienes dedica estas obras; por lo mismo, como personaje secundario, bien aparece una abuela que es claramente una proyección suya, mientras que los dos protagonistas, una chica y un chico adolescentes, son reflejos de sus propios descendientes.
    Cabe mencionar que, tras el éxito de crítica y público de la primera entrega de esta trilogía, se le concedió el Premio Hans Christian Anderson a la autora, galardón dado a escritores que han desarrollado grandes historias de fantasía para público infantil y juvenil; algo que, sin dudas, logró nuestra artista con este libro y los siguientes, si bien un adulto, como este humilde servidor, también logra disfrutar con creces relatos como estos.
 
2. La narración
 
   Un chico de quince años ve cómo su vida se desmorona, debido a que su madre tiene cáncer, situación que afecta a toda la familia (que incluye a dos hermanas menores y a su padre).  Debido a lo anterior le toca ir a quedarse una temporada con su abuela paterna, una mujer muy sui generis quien debe llevarlo a un peligroso viaje en el Amazonas, ubicado en el territorio de Brasil.  En el viaje conoce a una simpática chica, algo más pequeña que él, aunque con una voluntad férrea y se hacen muy buenos amigos. Juntos y acompañados por un grupo de adultos de lo más variopinto, irán en busca de la llamada Bestia, una criatura gigantesca que se dice vive por los alrededores y se le ha aparecido a unas cuantas personas en circunstancias aterradoras.  Entre medio, personas con otros propósitos se involucran, lo que hará del trayecto una inolvidable odisea y el medio para el crecimiento espiritual del par de jóvenes.


3. Los personajes
 
   Pese a ser una de las novelas más cortas de Isabel Allende, La Ciudad de las Bestias (no llega a las 300 páginas y el resto de las entregas van por la misma cantidad) mantiene uno de los rasgos caracterizadores de su narrativa: Les estoy hablando de todo un dramatis personae lleno de colorido, con individuos llamativos y fuertemente delineados, complejos, que serán de la delicia de muchos lectores y que, sin dudas, llegarán a tener sus favoritos entre sus lectores.  Ojo, que tal como es uno de los mensajes del presente libro, de que existe todo un mundo oculto a nuestros ojos, no debemos quedarnos con las apariencias y es que la gente es mucho más de lo que nos muestra públicamente.
 
* Alexander Cold: El muchacho estadounidense con el que comienza esta aventura.  Se trata de un chiquillo interesado por el deporte (montañismo) y el arte (la música).  Sensible y, por lo mismo, debido a su juventud, en crisis debido al mal que acosa a su madre.  Debido a lo anterior, destacable es que la escritora comience su historia con esta cuota de realismo, haciendo que los lectores ideales se pueden identificar con este chico en plena rebeldía adolescente.  Por cierto, tiene como espíritu totémico al jaguar, uno de los dos animales/héroes que le dan nombre a esta trilogía que aquí comienza.
 
* Nadia Santos: Una voluntariosa chica de unos ¿Doce años? Muy despierta e independiente, para ella la selva del Amazonas su hábitat natural, lugar al que ama y respeta al nivel de los autóctonos de este territorio.  Tiene facilidad para los idiomas, siendo su lengua materna el español y comunicándose en inglés con su nuevo amigo; por lo mismo, sabe varios idiomas de la gente de la selva, de modo que será una vital intérprete entre estos y los demás.  Contrasta bastante con Morgana, la primera joven a la que conoce Alexander, apenas arriba al aeropuerto camino a donde su abuela, una adolescente sumida en los vicios propios de la ciudad (mentirosa, manipuladora, drogadicta, ladrona y demasiado sexualizada para su edad).  Por otro lado, su animal totémico es el águila, considerando que antes debió superar su temor a las alturas.
 
* Kate Cold:  La abuela de Alexander es una madura mujer muy singular. Bajita, delgada (aunque musculosa), desaliñada, práctica, bastante activa e inteligente, además de poseedora de una lengua afilada, un gran talento para la escritura y poco dada a las demostraciones de afecto; en todo caso, es una gran mujer, de convicciones muy fuerte, que nos cae simpática de inmediato (supongo más a los adultos, que a los menores).  Trabaja como escritora para una prestigiosa revista tipo National Geografic, así que acostumbra a viajar a países y sitios exóticos, con el objeto de describir sus particularidades.  Alexander es su orgullo, aunque apenas se lo demuestra y, sin embargo, ha sido una influencia positiva para este y un gran apoyo para que crezca derecho.
 
* César Santos: El padre de Nadia es un hombre apuesto ¿Cercano a los cuarenta? Usa el pelo largo con una coleta, es varonil y el mayor ejemplo para su hija, quien lo adora.  Trabaja como guía y transportista en el Amazonas, que le gusta mucho lo que hace y le conquistó su amor por el lugar a la chica; sin embargo, su esposa, y madre de Nadia, no fue capaz de soportar este medio y enfermó; ausencia a la que ambos se acostumbraron sin problemas.
 
* Omaira Torres: Una guapa morenaza y doctora, que va junto al grupo de arriba y otros más de esta lista en el viaje al interior del Amazonas, con el propósito de vacunar a los indios y que así no mueran infectados por las enfermedades de los forasteros.  Varios hombres del equipo se encuentran enganchados a ella, pero... ¡Solo uno es dueño de su corazón y vaya qué sorpresivo resulta enterarnos de quién se trata y en qué circunstancias sucede todo esto!
 
* Ludovic Leblanc:  Un supuestamente famoso antropólogo, cuyo egocentrismo supera con creces su baja estatura.  Uno de los cuatro personajes más odiosos de la novela, quien acostumbra a hablar de sí mismo en tercera persona, es un sujeto cómodo, mentiroso y racista; no obstante, hacia el clímax de esta obra nos sorprende demostrándonos facetas suyas insospechadas.
 
* Walimai: Mi favorito de este título, es un anciano de edad indeterminada (aunque al parecer ha vivido por lo menos más de un siglo), quien es un hechicero errante muy respetado por las tribus del Amazonas. Como pasa casi con el resto de los selváticos, anda casi desnudo.  Amigo de Nadia y luego de Alexander, le entrega a la primera un valioso amuleto, que le será de gran ayuda.  Es acompañado por su "esposa-espíritu", una bellísima presencia femenina a la que conoció en vida durante su juventud.  Dentro de su importante rol en esta historia, se encuentra el hecho de que cumple también la labor de intermediario entre los muchachos y el resto de los indígenas. Interesante viene a ser el dato extra, de que este corresponde a un personaje "rescatado" de uno de los relatos más hermosos de Cuentos de Eva Luna, uno de los libros más sobresalientes de Isabel Allende.
 
* Mauro Carias: Magnate de la zona, desde un principio sabemos que tiene solo intereses económicos con la expedición.  Bronceado y atractivo, siempre anda sonriendo, si bien esto último es solo una careta para esconder sus verdaderas intenciones.  Es condescendiente con casi todo el mundo, si bien eso no es algo gratuito.  Por último, pese a que esta es una obra que se supone es de carácter juvenil, razón por la cual la autora bajó hasta cierto punto el nivel de elementos "subidos de tono" (eliminó el sexo y la violencia explícita, además del uso de groserías, entre otros), hay un aspecto de Mauro que lo insinúa muy bien acá y que corresponde a su pedofilia o, al menos, su gusto por las jovencitas (MUY lolitas).
 
* Borobá:  El monito-mascota inseparable de Nadia, es una criatura simpática e inteligente, que responde al estereotipo infantil del animal con características pseudoantropomorfas.
 
* Tahama:  El líder guerrero de la Gente de la Niebla, el pueblo con la capacidad de hacerse "invisible", al que conocen nuestros protagonistas.  Un hombre serio y valiente con un particular sentido del humor.
 
* Karakawe:  Un indígena civilizado que trabaja como ayudante para Leblanc.  Es un alguien poco comunicativo, de presencia antipática y quien despierta sospechas en los protagonistas.  Hacia el final del libro, es uno de los tres personajes que nos sorprenderá con la verdad de su corazón.
 
* Capitán Ariosto: El líder militar de los uniformados que acompañan a la expedición, es un hombre duro y del que desde un principio sabemos que es un villano más.  Para sujetos retorcidos como él, uno solo espera que los toque la justicia y si es "divina" mejor.
 
* Padre Valdomero:  Un simpático y versátil sacerdote católico que vive solo en la selva.  De niño fue raptado/educado por los indígenas, a los que respeta y nunca ha pretendido doblegar con sus creencias. El hombre de Dios católico y sabio, es un tipo de personaje habitual en la literatura de la Allende.


4. Temas y valores
 
   En primer lugar tenemos EL VIAJE INICIÁTICO por el que pasan los dos protagonistas, cada uno de un mundo diferente (el primero perteneciente a una realidad llena de comodidades y la segunda nacida en un mundo más sencillo en apariencia, pero libre de ataduras a los convencionalismos occidentales); puesto que tendrán que sortear varias pruebas de todo tipo y luego de conseguido su propósito, serán personas más sabias, en especial nuestro gringuito, quien de ahora en adelante verá el mundo con otros ojos.
    Luego tenemos la FRATERNIDAD que une a los amigos, estos de distinto género; poniendo de antemano la afinidad entre pares, por sobre la atracción que podría haber entre dos personas coetáneas en el mismo lugar y que viviendo tantas aventuras (unas más peligrosas que otras) encuentran su complemento.  Por todo lo anterior, encontramos acá valores como la lealtad, que en más de una ocasión estos muchachos nos dan ejemplo de ello, llegando a confiar su propia vida en el otro y ayudándose mutuamente.  Por lo mismo, se apoyan entre sí, en las buenas y en las malas, dándonos un ejemplo de cómo nunca mancillar la relación que tenemos con nuestros amigos y siempre honrándola por sobre todo.
    La ECOLOGÍA y la PROTECCIÓN DE LA BIODIVERSIDAD.  No hay que dejar de lado que la novela transcurre en medio de un escenario natural esplendoroso: El Amazonas.  Hay belleza en este sitio y también peligros pavorosos reales, aunque, ante todo, se trata de un lugar al que hay que proteger de la desaparición de su territorio, flora, fauna y comunidades autóctonas, por culpa de la modernidad y, en especial, debido a la mano negra de personas inescrupulosas.
    Lo EXTRAORDINARIO y es que, si bien hay muchos elementos sobrenaturales en esta novela, ellos van más allá del "fino barniz" propio del Realismo Mágico, al que se adscribe la escritora.  Hay preciosas muestras de un mundo oculto al ojo "civilizado normal", que incluye habilidades superiores, la presencia de un bellísimo espíritu benigno y criaturas sorprendentes.  Todo lo anterior tan bien manejado por la Allende, que muchos quisiéramos que escribiese más obras de este tipo y, por igual, saber qué obras y autores de ciencia ficción ha leído (según ella misma confesó en una entrevista y que lamentablemente su interlocutor nunca profundizó al respecto).
 
5. Palabras finales
 
    Pese a ser una novela juvenil, la Allende se la toma bastante en serio (muy en el "tono" japonés, propio de un anime o manga) y por lo mismo no elude temas escabrosos como la muerte de personajes de forma cruel y las relaciones tóxicas; por lo tanto, si bien solo se ha suavizado en parte el ritmo de la historia, si la comparamos con sus textos para adultos, no olvidemos que elementos como los recién mencionados, sumados al espíritu de la aventura y la presencia de personajes y criaturas extraordinarias, siempre es del gusto de los más pequeños (bueno, y de muchos mayorcitos también, je).  Por mi parte... ¡Eso me gusta!
    Por último, este libro y sus secuelas son material ideal para tener sus propias adaptaciones audiovisuales (pelis, series o miniseries); pues poseen todos los detalles capaces de conseguir la atención del público.  Una lástima que alguien tan exitosa, como nuestra escritora, tenga tan poca atención de los productores, sin embargo, la esperanza es lo último que se pierde.
   Mientras tanto, a ver cómo van las otras entregas de la trilogía, que hace casi veinte años me leí los dos primeros libros, si bien apenas los recordaba.  Cabe mencionar, que disfruté demasiado mi relectura de La Ciudad de las Bestias y con mucho gusto seguiré con el resto.

sábado, 3 de junio de 2023

Nuestro propio Cien Años de Soledad (II)


 IV. Los personajes.
 
    Para abarcar las dimensiones estéticas de un libro como este y apreciar su rica gama de matices, es necesario detenerse en sus personajes (que son bastantes, la verdad), puesto que son ellos quienes hacen de La Casa de los Espíritus un libro excepcional.  Y es que recordamos con tanto cariño libros como este, gracias a la humanidad que les insuflan sus autores, quienes vienen a ser, incluso, lo más valioso de sus páginas.  No está de más decir que a partir de esta novela, Isabel Allende se volvió una gran hacedora de personajes y a tal punto de que con posterioridad, sus títulos serían valorados en gran parte por protagonistas y secundarios tan entrañables. Así que démosle, de una vez por todas, a este recorrido a través del verdadero pilar de esta obra.
 
1. Clara: El personaje femenino más potente de la novela y cuyo segundo capítulo tiene su nombre.  Es la hija menor de Severo y Nivea del Valle, un matrimonio compuesto por dos aristócratas liberales, quienes contribuyeron siendo los modelos de una personalidad singular; por lo tanto, la autenticidad y excentricidad (en especial por parte de la madre) son elementos primordiales suyos y de sus vástagos.  Con poderes como la capacidad de descifrar los sueños, la telequinesis y otros, es también quien le otorga buena parte de su carácter de Realismo Mágico a esta obra.  Despistada, vive su mundo, aunque siempre fue una mujer amable y de buen trato con los demás.  Resulta difícil no encariñarse con esta mujer, cuya presencia estará a lo largo de todo el texto y quien viene a ser la primera de su estirpe, entre las grandes heroínas que Isabel Allende nos concederá a través de su narrativa.
 
2. Esteban: La contrapartida de la anterior, es el personaje masculino más relevante de esta pieza, quien no solo se encontrará presente a lo largo de su extensión, sino que es uno de los dos narradores del libro.  Único hijo varón de una familia otrora poderosa, caída en desgracia, se empecinó en devolverle la gloria perdida a su apellido, hacerse un hombre rico y poderoso; fruto de su esfuerzo y carácter aguerrido lo consigue, desposando a Clara y con la que tuvo 3 hijos.  Política y moralmente conservador, es un representante de la clase privilegiada de América Latina, descendientes de los hijosdalgo que hicieron fortuna en estas tierras y otros inmigrantes europeos, de costumbres rígidas y elitistas.  Machista, prejuicioso y orgulloso, pese a todos sus defectos posee su propia porción de nobleza, por la cual Clara aceptó casarse con él y que será determinante cuando lleguemos al impactante climax del volumen.
 
3. Férula: La hermana mayor de Esteban, es una mujer que entregó su vida primero al servicio de su madre y luego al de su cuñada. Lo anterior la llevó a renunciar a su propia plenitud, aunque tuvo sus breves instantes de felicidad "encubierta", debido a su incapacidad para abrazar la libertad.  De espíritu atormentado, solo conoce el amor cuando llega a su vida Clara, cuya "pasión prohibida" para la época en la que se desarrolla la historia de ambas, determina su destino.  Dos de los momentos más emotivos y hermosos de la novela, giran en torno a esta mujer, por la cual sin problemas podemos sentir compasión y hasta simpatía ante su soledad y su objeto amoroso.
 
4. Blanca:  La primera hija del matrimonio Trueba del Valle, es una mujer marcada por su único amor nacido en plena infancia.  Frenada por su padre a vivir públicamente su romance, la relación con este se reciente, aunque con su madre en ningún momento pierde la excelente comunicación.  Los acontecimientos políticos del Golpe Militar, la llevarán a decidirse por fin a dejar de lado su mansedumbre de mujer madura; de ese modo, por fin, defiende de una vez su derecho a ser feliz y sin dar explicaciones a nadie.
 
5. Nicolás:  Uno de los dos gemelos que nacen años después de Blanca, resulta ser el hijo más "descarrilado" de los Trueba del Valle.  En su vida adulta nos recuerda al mítico Tío Marcos, con el que comienza esta extensa narración, debido a todas sus "locuras lindas" y un ejemplo más de la idea del tiempo cíclico, uno de los principios de La Casa de los Espíritus.  Sin ser una persona malvada, si nos puede ser fácil enjuiciarlo como a un inepto e irresponsable, al no saber enfrentar uno de los momentos decisivo de su vida.
 
6. Jaime: Quien fuera el inseparable compañero de juegos de su gemelo, durante la infancia, terminó separándose de este, debido a su opción de vida por completo distinta y personalidad más retraída.  Mientras el primero fue un hedonista y luego optó por el misticismo espiritual, este otro se pareció más a su Tía Férula, en cuanto a su preferencia por el desprendimiento de lo material, siempre pensando en los demás.  Puede ser que Nicolás haya sido el más apuesto de los dos, al menos durante su etapa de mujeriego, pero la apariencia "musculosa y peluda" de este otro, lo hace mayormente atractivo como hombre hecho y derecho, asi como sus dotes heroicas.  De pocas palabras, es cariñoso cuando debe serlo y posee una nobleza, que lo hace ser uno de los dos personajes masculinos más interesantes del libro.


 
7. Pedro Tercero: Nació en la hacienda de Las Tres Marías, descendiente de la humilde familia García, que trabajaban para los Trueba del Valle y eran parte de sus numerosos "inquilinos".  Hijo de Pedro Segundo, la mano derecha de Esteban apenas conoció a Blanca en su niñez, quedó prendado de ella y luego con la llegada de la adolescencia el amor se convirtió en pasión, la que definiría sus vidas para siempre.  De principios morales firmes, desde muy joven se interesó por los derechos de los más pobres, promoviendo la justicia social a través del canto. Inspirado en la figura del cantautor popular Víctor Jara, era un enemigo acérrimo para Esteban, aunque sus existencias estaban inexorablemente unidas.
 
8. Alba:  Hija de Blanca y Pedro, mantiene ciertos rasgos estrafalarios de buena parte de su familia, así como la actitud más equilibrada de otros de su estirpe. De toda su familia, pese a las singulares razones de su nacimiento, que le provocó varias rabias a su abuelo, es quien más cercana está a este y por quien se desvive el viejo cascarrabias.  Posee su propia historia de amor.  Asimismo, es protagonista de uno de los momentos más duros de la novela.
 
9. Amanda:  Una mujer con aire inquietante e intelectual, que gusta vestirse de forma muy particular y quien, pese a su delgadez, mantiene una fuerte carga erótica que acaparará la atención de los gemelos.  Detrás de su imagen provocadora hay más de un secreto, que nos darán un par de tristes pasajes.
 
10. Miguel: Al hermano menor de Amanda lo conocimos de niño, cuando era llamado Miguelito.  En la vida adulta lo volvemos a ver, ya convertido en un universitario a punto de titularse y en un militante de extrema izquierda.  Es el objeto amoroso de Alba.
 
11. Jean: Uno de los personajes más curiosos de la novela, es un misterioso europeo que ostenta el cargo nobiliario de conde.  Llega hasta la familia Trueba del Valle con intentos de hacer fortuna y termina ligado a la familia en circunstancias bastantes especiales.  Refinado, culto y de apariencia sofisticada (por decirlo de forma "educada"), se descubren sus gustos más "exóticos" de una manera muy graciosa.
 
12. Nana:  La maternal empleada "puertas adentro" de los Trueba del Valle, vivió sirviendo primero a los padres de Clara.  De ascendencia directa indígena, devota católica y ama de casa experta, se entrega en cuerpo y alma a la familia que la tiene bajo su techo.  Su presencia responde a un arquetipo e institución cara a la vieja sociedad chilena, muy querida entre las familias tradicionales (tal como lo podemos apreciar en la hermosa obra de teatro nacional, Mama Rosa de Fernando Debesa).  Cabe mencionar que encontramos personajes con sus características, en otras novelas de Isabel Allende como Inés del Alma Mía.  La Nana, de quien nunca llegamos a saber su nombre y apellido, nos aporta tanto un conmovedor episodio (gran ejemplo de su valor como persona y para quienes tienen la dicha de contar con ella), como buena parte del elemento humorístico, que también caracteriza a la escritora.
 
13. Esteban García:  Hasta el momento hemos conocido a varios personajes, por los cuales podemos sentir simpatía como mínimo (incluso al mismo Esteban, con todos sus defectos, le podemos reconocer más de una virtud), siendo este el único de carácter totalmente despreciable.  Es nieto de Esteban, producto de una de sus violaciones de juventud entre sus inquilinas y pese a que nunca fue reconocido como descendiente suyo, lleva el nombre de su "patrón", como un símbolo de su relación con este.  Resentido por la pobreza en la que le tocó vivir, ignorado y despreciado por su familiar, cuando logra obtener cierto poder, decide vengarse de manera atroz de Esteban y de su estirpe.  A este villano, pese a ser un sujeto tan rastrero, se le entiende con facilidad el tortuoso camino que ha optado, aunque no por ello se le deben justificar sus espantosos atropellos.  Cabe mencionar que alguien como él, con todo lo que implican sus bajezas y el papel que juega dentro de esta obra, demuestra la ya temprana maestría de Isabel Allende para crear a un sujeto verosímil y que bien encarna características de muchos hombres como él, que cometieron semejantes atropellos.
 
14. Pedro el Viejo:  Bisabuelo del anterior, abuelo de Pedro Tercero y padre de Pedro Segundo, es un hombre de campo que representa al sabio autodidacta del pueblo, poseedor de conocimientos "mágicos".  De inteligencia superior a la del resto de su gente, aunque humilde y servicial, tiene todo el respeto de Esteban, a quien al menos en dos ocasiones le hace dos inolvidables milagros (y éstos últimos, son sendos ejemplos de Realismo Mágico dentro del libro).  Su hija Pancha García fue violada en la adolescencia por el "patrón", lo que desencadenaría la tragedia del odio de Esteban García.
 
15. Tránsito Soto: Esteban la conoció cuando era apenas una adolescente flaca y que trabajaba de prostituta en el único prostíbulo cercano a Las 3 Marías.  De personalidad impetuosa, como el mismo Trueba y de una sexualidad/sensualidad bastante fuerte, sumado a su empecinamiento por salir de la pobreza, consigue caerle bien de inmediato al "patrón"; de ese modo accede a prestarle una pequeña suma, para que ella pueda cumplir su sueño de superarse.  La agradecida y simpática mujer, ya vuelta una verdadera belleza, se vuelve a encontrar con él años después, convertidos en una especie de amigos (Tránsito es la única mujer y persona, luego de Clara y aparte de Alba, con quien Esteban logra bajar sus defensas).  La ya convertida en una importante madama, será de vital importancia para sortear la desgracia de Esteban, llegados al comienzo de la dictadura militar.  Debe saberse que Isabel Allende, rescató a este personaje de una pieza teatral que escribió en los setenta (Yo soy la Tránsito Soto, obra que lamentablemente como mucho de lo que realizó en esa misma época, no ha vuelto a editarse, ni a montarse).
 
16. Rosa:  Hermana mayor de Clara y el primer amor de Esteban.  De una tremenda belleza, poseedora de un sobrenatural pelo verde, aparece solo en el primer capítulo de La Casa de los Espíritus (que lleva su nombre).  Pese a no tener muchos diálogos, durante su intervención, su presencia posee una gran fuerza en esta parte del libro.

 
V. Mi historia personal con el libro.
 
   En algún momento mientras he dedicado mi tiempo al blog, en sus primeros años, seguro que conté esta historia: Era un adolescente de solo 14 años, cuando en el programa de reportajes Contacto (que lo veía sagradamente todos los miércoles o jueves durante años), supe de una autora de origen chileno y radicada en Estados Unidos que se había vuelto una estrella de las letras internacionales.  En mi breve existencia hasta el momento y poco conocimiento de la literatura de mi país, enterarme de esto fue una bomba, que no solo me hizo sentirme orgulloso de mi compatriota, sino que enterarme de qué trataban sus trabajos, me dejó con un tremendo anhelo de conseguirme su bibliografía.  Pocos meses después, al cumplir los 15 años, recibí de regalo de parte de mis padres (solicitados por mí, claro), La Casa de los Espíritus y Cien Años de Soledad; no tenía idea de la relación de ambas obras, pero como también estaba muy impaciente por saber de qué iba el texto de García Márquez, que varias veces leí/escuché breves recomendaciones al respecto, me devoré ambos tomos con mucho placer.  La Casa de los Espíritus fue mi lectura de esas vacaciones de invierno, calentito en casa cobijado de la lluvia, un periodo feliz para mí.
    Más tarde, me encontraba cursando segundo o tercer año de la carrera de Castellano en la universidad, cuando me reencontré con la narración que hoy nos atañe.  Fue para un trabajo de Literatura Chilena o Literatura Latinoamericana, ya no lo recuerdo, cuando decidí hacer un trabajo al respecto y con el propósito de que mi libro seleccionado me otorgara una buena nota.  No tengo más memoria al respecto. En esa era, todo lo hacía en mi máquina de escribir eléctrica y como no guardé los documentos de entonces y mucho menos contaba con la tecnología actual, que te permite conservar archivos en digital casi por siempre, no puedo decir qué impresiones me provocó mi primera relectura del libro.
    Solo una vez había dado leer esta novela a mis estudiantes y eso fue en los inicios de mi carrera como docente; en dicha época cometí muchos errores, carecía de experiencia y todavía me faltaba mucho para hacer una labor cono profesor que valiera la pena, en especial a la hora de preparar mis clases y material pedagógico.  Se la di como lectura para la casa a unos cuartos medios (cursos terminales de enseñanza media, secundaria en otros países) y en vez de hacer un control de lectura, quise "innovar" y les pedí hacer una versión en cómic del libro; en aquellos años la idea de crear una pauta de evaluación o rubrica, no estaba entre mis conocimientos y deberes a la hora de hacer una evaluación a los chicos, así que hoy bien puedo decir que no fue afortunada mi decisión.  Una buena alumna se enojó por no tomarles una prueba, puesto que a diferencia de la mayoría de sus compañeros se había leído la narración completa, pero no estaba dentro de sus habilidades lo que le pedía y con justa razón exigía la típica prueba que se hacía ille tempore (cerca del año 2000).  Pese a todo, recibí unos cuantos trabajos maravillosos.
    El año pasado convencí a mis colegas del Departamento de Lengua y Literatura (hace rato que dejó de llamarse nuestra asignatura Castellano) para que en 2023 los cuartos medios leyeran La Casa de los Espíritus; así también me hacía el tiempo para releer, luego de más de dos décadas, un título tan querido por mí.  Esta vez llevé a cabo, con mucha dedicación, una prueba de la cual me puedo sentir orgulloso, si bien aún no la tomamos.  Cabe mencionar que, reencontrarme luego de tanto tiempo con esta novela, ha sido tanto un viaje a la nostalgia, como todo un placer, que he disfrutado sobremanera la segunda relectura, descubriendo más que nunca las virtudes detrás de sus páginas; y es justamente este texto que escribo ahora y les comparto, la evidencia de mi redescubrimiento.


VI. La película.
 
    En 1993 se estrenó con bombos y platillos la adaptación cinematográfica y hollywoodense de La Casa de los Espíritus.  El realizador danés Bille August fue contratado para llevar a cabo esta superproducción, luego de haber filmado en su país al menos dos bellísimas cintas ganadoras de un montón de premios (Pelle el Conquistador y Con las Mejores Intenciones).  La cinta contó con un reparto de lujo, que hasta entonces pocos filmes habían conseguido, teniendo entre los protagónicos a artistas ya consagrados como Meryl Streep, Jeremy Irons, Glenn Glose, Winona Ryder, Antonio Banderas, Vanessa Redgrave y Armin Mueller-Stahl.  Altas expectativas se hicieron al respecto, ya que se trataba de la adaptación de una obra muy popular y querida, sin olvidar a quiénes estaban detrás de ella.  No obstante, el largometraje fue un fracaso comercial y de crítica en muchos casos, en especial porque obviaron a un montón de personajes importantes, simplificaron la última generación (mezclándola con la anterior) y eliminando casi todo el elemento sobrenatural; por otro lado, por muy buena actriz que fuese la Streep, era demasiado "vieja" para su papel de Clara, al momento de su casamiento con Esteban.  Pese a todo, esta producción consiguió unos cuantos galardones y si bien ha sido olvidada e ignorada por muchos, todavía tiene un público que la aprecia, pese a sus numerosas falencias.
    Dentro de los mejores aspectos de esta película, cabe mencionar sus actuaciones, en la que la mayoría de sus actores se encuentran soberbios (mucho me gusta Banderas, no obstante, creo que para esta cinta no estuvo muy inspirado), así como cuenta con varias escenas conmovedoras y bastante representativas del libro.  Todo un plus son su escenografía y en especial la preciosa banda sonora, de nada menos que Hans Zimmer, por completo épica y evocadora (uno de los primeros cd originales, que me compré fue este soundtrack, que lo encontré en oferta en un mall y que me trae muy bellos recuerdos de mi época universitaria).
     El libro bien se merece una mejor adaptación, ojalá en dos partes o incluso como miniserie; esta vez con más artistas latinos involucrados, pues solo María Conchita Alonso tuvo un papel en la mentada película y el único papel donde debía salir alguien semidesnudo mostrando el rostro, haciendo de Tránsito Soto, una prostituta, es un claro ejemplo del racismo gringo de aquellos años y que mostraba a latinos en papel estereotipados (si no me equivoco, también Antonio Banderas, un español que ya había mostrado la belleza de su cuerpo masculino, para sus trabajos junto a Almodóvar en su país natal, expone en una escena fugaz su culito).
 
VII. Palabras finales.
 
    Años después de publicar La Casa de los Espíritus, ya convertida en una escritora de renombre, Isabel Allende escribió dos precuelas a esta obra: Hija de la Fortuna (1998) y Retrato en Sepia (2000), novelas ambientadas en el siglo XIX y que tratan acerca de dos antepasadas de Clara y el resto de su familia.  De este modo surgió su Trilogía Involuntaria.  Así que tenemos harto para conocer a esta familia tan querible.

         
Tráiler de la película.

viernes, 26 de mayo de 2023

Nuestro propio Cien Años de Soledad (I)


I. Orígenes.
 
   El libro más importante y leído de las letras latinoamericanas es, sin dudas, Cien Años de Soledad.  La famosa novela de Gabriel García Márquez, aborda en sus páginas la saga de una destacada familia de su país (Colombia), a lo largo de varias generaciones y durante el transcurso de diez décadas.  Por otro lado, también utiliza la misma cronología de la patria del autor, para contarnos a través de una mirada mágica, el mismo proceso histórico de América Latina, entre fines del siglo XIX y mediados del XX; lo que incluye la huella del imperialismo gringo, el abuso de las transnacionales y las matanzas a cargo de los militares.
     A menos que me equivoque, la novela popularizó también el llamado Realismo Mágico, subgénero que se convirtió en un símbolo de la misma idiosincrasia latinoamericana, al mostrar nuestra convivencia en el mundo actual, con su tecnología y la contingencia actual (guerras, revoluciones, etc.), la aceptación de la existencia de un mundo invisible y sobrenatural (mezcla del cristianismo y lo indígena, aunque esto último siempre en pequeños detalles, como los sueños premonitorios y la aparición de ánimas).
    Por lo tanto, Cien Años de Soledad creó escuela y, como no, era de esperar que una obra de tal magnitud épica y trascendencia literaria influyera en escritores posteriores y en especial de esta misma zona particular del mundo.
    En 1982 apareció publicada la primera novela de la escritora chilena Isabel Allende.  Escrita durante su autoexilio en Venezuela, contó nada menos que con el apoyo de la editora Carmen Balcells, a quien le debemos la internacionalización de la narrativa de este sector, con lo que se llamó el Boom Latinoamericano.  Cabe mencionar que la Allende, desde los setenta ya llevaba desarrollando su prosa a través de títulos infantiles, crónicas periodísticas y teatro, de modo que La Casa de los Espíritus fue su salto a la narrativa adulta y con un libro "grande" de más de 500 páginas, plagado de personajes complejos y lleno de referencias a la propia historia de Chile del siglo XX.


II. Inspiración versus copia.
 
    No faltaron quienes acusaron a Isabel Allende, de ser una "copiona" de García Márquez (en un momento, Roberto Bolaño la trató de ESCRIBIDORA, razón por la cual lo desprecié con todas mis ganas), puesto que hay mucho en común entre ambos textos.
     En primer lugar, debemos considerar el hecho de que ambos libros giran en torno a una dinastía familiar, contándonos de sus descendientes.  Es así que dichas historias nos hablan de su fundación, pasando luego a su época de esplendor, hasta llegar a su decadencia.  Cabe mencionar que ambas familias, poseen una inmensa impronta dentro del medio social que las rodea, ya que sus integrantes se vuelven sujetos significativos, para los hechos "históricos" que marcarán su tierra.
      Luego tenemos todo lo relacionado con el Realismo Mágico, partiendo por la presencia de una mujer tan hermosa y ajena al mundo material, que deja este plano de existencia en particulares circunstancias (En Cien Años de Soledad es Remedios la Bella y en La Casa de los Espíritus le toca dicho papel a Rosa la Bella, cuyo apodo se nota copió/homenajeó la chilena); asimismo, en ambos textos se aborda la idea del tiempo cíclico, o sea, que hay hechos que se repiten a lo largo de los años y/o que todo vuelve a su punto de origen.
     Debemos sumar a todo esto, el hecho de que lenguaje empleado por Isabel Allende, por igual nos recuerda al de García Márquez (quizás más en sus primeras obras, hasta que luego fue consiguiendo su propia voz), en especial en lo que se refiere a las descripciones de tipo poético que hace y cuando se refiere a las cualidades extraordinarias de sus personajes.
 
    “Esa noche, la guardia derribó a Mauricio Babilonia cuando levantaba las tejas para entrar al baño donde Meme lo esperaba, desnuda y temblando de amor entre los alacranes y las mariposas, como lo había hecho casi todas las noches de los últimos meses. Un proyectil incrustado en la columna vertebral lo redujo a cama por el resto de su vida. Murió de viejo en la soledad, sin un quejido, sin una protesta, sin una sola tentativa de infidencia, atormentado por los recuerdos y por las mariposas amarillas (…)”
 
Cien Años de Soledad.
 
     "La habilidad de Clara para mover objetos sin tocarlos no se pasó con la menstruación, como vaticinaba la Nana, sino que se fue acentuando hasta tener tanta práctica, que podía mover las teclas del piano con la tapa cerrada, aunque nunca pudo desplazar el instrumento por la sala, como era su deseo. En esas extravagancias ocupaba la mayor parte de su energía y de su tiempo. Desarrolló la capacidad de adivinar un asombroso porcentaje de las cartas de la baraja e inventó juegos de irrealidad para divertir a sus hermanos. Su padre le prohibió escrutar el futuro en los naipes e invocar fantasmas y espíritus traviesos que molestaban al resto de la familia y aterrorizaban a la servidumbre, pero Nívea comprendió que mientras más limitaciones y sustos tenía que soportar su hija menor, más lunática se ponía, de modo que decidió dejarla en paz con sus trucos de espiritista, sus juegos de pitonisa y su silencio de caverna, tratando de amarla sin condiciones y aceptarla tal cual era. Clara creció como una planta salvaje, a pesar de las recomendaciones del doctor Cuevas, que había traído de Europa la novedad de los baños de agua fría y los golpes de electricidad para curar a los locos."
 
La Casa de los Espíritus.
 
    En más de una ocasión, la escritora ha negado haber querido copiar a priori a Gabo; pero en caso de lo contrario, no podemos olvidar que los clásicos y las grandes obras, dejan tal huella en los artistas posteriores y en la cultura general, que es imposible que no haya emuladores de estos- consciente o inconscientemente- y se generen títulos en los cuales sea posible reconocer estas inspiraciones.  Como ejemplo de lo anterior y entre autores de quienes no podemos negar hoy en día su calidad literaria, tenemos a gente como Hugo Correa, quien escribió grandes obras "tocado" por artistas de la talla de Ray Bradbury; por otro lado, Stephen King siempre ha declarado que sus maestros son Edgar Allan Poe, Lovecraft y Richard Matheson; así como en Neil Gaiman es evidente su adoración por Lord Dunsany.
    No se puede dejar de lado, cierta afirmación que aparece en más de una ocasión dentro de las páginas de La Casa de los Espíritus:
 
    "La repetición de nombres causa confusión en los cuadernos de anotar la vida".
 
      Se trata de una interesante observación, al uso repetido de nombres en la genealogía de los Buendía, la familia de Cien Años de Soledad.  Una valiosa referencia directa de la escritora, a su independencia del libro seminal de García Márquez y es por eso que los descendientes de los Trueba del Valle poseen sus propios nombres, si bien en el caso de las mujeres, significativamente, los suyos mantienen un mismo contenido semántico; en cambio, los García, una familia ligada a los anteriores, repiten en sus siguientes generaciones el título original, como un contraste evidente entre ambas ramas.
    Es habitual el ninguneo de los autores de Best Sellers, cuando se tiene arraigada la idea de que la literatura es solo para la elite y las lecturas deben ser densas y complicadas.  Sin embargo, con el tiempo la Allende ha demostrado su valía y ha ganado numerosos premios, incluyendo menciones honoríficas de varias universidades; a lo anterior, debe incluirse el Premio Nacional de Literatura en 2010, reconocimiento que le llegó tarde en su propio país.  Lo anterior, luego de que muchos en esta tierra, patria suya, la despreciaran y al final tuvieron que rendirse a la certeza, de que por algo es la autora, no solo chilena, latinoamericana más querida y leída en el mundo.


III. La historia de Chile ficcionada.
 
    El texto nos cuenta acerca de la familia Trueba del Valle, formada por un patriarca y una matriarca muy distintos entre sí, abarcando cerca de setenta años en la vida de ambos, de sus retoños y pasando por el mismo periodo en la historia del Chile del pasado siglo.  Adicionalmente, para desarrollar mejor el matrimonio de Clara y Esteban, también conocemos a las mismas familias de las que ambos provienen; puesto que su misma "locura", es la que los determinará a los dos y a los frutos de su unión.
     La narración se divide en dos puntos de vista, primero en el de una narradora "testigo" y cuya identidad solo conoceremos bien avanzado el volumen; y el del mismísimo Esteban Trueba (el patriarca), cuyos recuerdos son lo suficientemente importantes, como para entregarnos el punto de vista de un hombre "común" y materialista, así como permitirnos conocer mejor la evolución política-social del país (de la cual participa de forma directa).  En todo caso, pese a la diferencia que hay entre el anterior, un hombre práctico, ante todo, su pasión lo une a Clara y toda esa espiritualidad propia de los del Valle, esa alegría de vivir de estos últimos se mezcla con el fatalismo de los Trueba, para concedernos una de las familias más entrañables de la literatura de estos lares.
    Teniendo en cuenta la dicotomía y fusión entre los dos principios, que alberga el volumen que hoy nos reúne, hallamos un evidente contraste entre el mundo patriarcal y el matriarcal.  La misma alternancia entre campo y ciudad, los dos grandes escenarios del libro, nos muestra cómo estos dos mundos viven, conviven y sobreviven entre sí pese a sus diferencias. Cuando pareciera que la brutalidad- lo peor del patriarcado, como cuando se da el Golpe de Estado de la Derecha y los militares- del mundo de los hombres fagocita por completo el matriarcado, esto nunca sucede por completo; puesto que, al final, vemos que solo gracias al equilibrio entre ambos principios, es posible conseguir lo que todos buscamos en nuestras vidas: la felicidad y la certeza de la plenitud (sin querer caer en el spoiler, solo para ejemplificar estas últimas palabras, diré que es gracias a una matrona, que Esteban consigue la última oportunidad que necesitaba y es con otra fémina con quién termina su historia, ya redimido).
     La lucha entre las dos fuerzas, quedará revelada a lo largo de la historia del país durante el pasado siglo y que se supone no es Chile (aunque claramente la Allende, se basó en la historia de su propio país, para otorgarle tan potente ambientación a esta obra); de modo que los múltiples gobiernos conservadores, el poder de los terratenientes, el surgimiento de los movimientos de Izquierda, incluyendo la victoria de la izquierda, pasando por el breve gobierno "popular “y la reforma agraria, para continuar con la intriga de las familias más poderosas de la nación, lo que luego dio paso a la dictadura con todas sus atrocidades, no son otra cosa que un paseo "mágico" por nuestro devenir durante el periodo mencionado. 
     Incluso algunos secundarios y personajes incidentales, que aquí aparecen (estos últimos solo mencionados y sin diálogo alguno), están inspirados en sendos nombres famosos (e infames en un caso concreto) de la historia real chilena: de este modo el Poeta es Pablo Neruda, el presidente socialista (y antes el Eterno Candidato) viene a ser Salvador Allende y el General Hurtado, corresponde nada menos que a Pinochet, el dictador militar que estuvo en el poder durante 17 años.
     Siguiendo con el mencionado conflicto entre patriarcado y matriarcado, no podía dejar de estar presente la Iglesia católica, institución tan relevante en la historia de Latinoamérica.  De este modo, encontramos a uno y otros representantes suyos, que encarna tales principios; comenzando por el castrador padre Restrepo (y a quien, pese a su personalidad nociva, se le aborda con humor), y luego a otras figuras masculinas más positivas.  Por cierto, hay unas cuantas monjas por ahí, aunque su aporte es más anecdótico, si bien son personas de conducta maternal.


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