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domingo, 29 de marzo de 2026

Siempre querremos más (1)


   Star Trek: Strange New Worlds (en la lengua de Cervantes conocida como Viaje a las Estrellas: Extraños Nuevos Mundos) desde un principio se perfiló como la mejor serie trekkie de la actualidad.  Lo anterior gracias a su premisa, de mostrarnos a la primera tripulación del Enterprise NC-170 (la misma nave de la Serie Original de los sesenta) y de la cual algo sabíamos desde aquellos dorados años.  De este modo, nos reencontramos con queridos personajes como el Capitán Christopher Pike, el Señor Spock y Número Uno (quienes aparecieron en el primer piloto de Star Trek, el cual no se llegó a emitir en televisión y que luego fue agregado, en parte, para un famoso episodio doble de la Serie Original); pero, además, también se agregan versiones juveniles devotos tan valiosos para la franquicia, como lo son la enfermera Chappel y, en especial, Uhura.  Más encima, nos entregaron a varios nuevos personajes a los que amar, destacando el doctor M' Benga.
   Cabe mencionar que para placer de muchos, el programa retomó un formato "antiguo" que se extrañaba y en especial en un show de este tipo, o sea, de ciencia ficción y con tanta tradición para la franquicia: El de los capítulos unitarios, o sea, cada episodio cuenta una historia que se puede ver y disfrutar, sin haberla visto antes y/o seguir un extenso arco argumental; eso sí, no se deja de lado la evolución de sus protagonistas, permitiendo también el desarrollo de varios arcos argumentales complejos.
   Con solo dos temporadas parecidas por su servidor, hasta antes de escribir estas palabras, puedo afirmar con seguridad qué SNW nos ha concedido momentos de gran entretención y mucha emoción, siguiendo la rancia tradición de ese tipo de ciencia ficción, que mezcla aventura con "exotismo" alienígena, viajes espaciales y crítica social.
     Lamentablemente, siguiendo la tendencia de hace rato, no solo se ha tratado de temporadas muy breves, de apenas 10 capítulos; sino que, entre una temporada y otra, se han demorado casi un par de años (desde el 10 de agosto a 2023 al 17 de julio de 2025), algo que ya es tendencia de muchas producciones (temporadas cortísimas y lentitud/aplazamiento para estrenar las nuevas).   Y teniendo en cuenta todo esto, es que tras un final de temporada tan impactante, como lo fue el de su segundo año, al más puro estilo de las "viejas" series trekker y que nos dejaban con ansias esperando la conclusión, se demoraron casi dos años o más en complacernos.
    Cabe mencionar, antes de ir de lleno a las sorpresitas que nos esperan, que tendremos una tercera temporada potente, la cual saca lo mejor de los elementos de la franquicia y, en especial, a la hora de rescatar personajes y conceptos de la mismísima Serie Original.

 
1. Hegemony, part II
 
    Apenas recordaba qué había pasado al finalizar la temporada anterior (habría sido ideal volver a verme la primera parte), así que comprobar en qué estaban los miembros del Enterprise, tras su contienda con los aterradores Gorns, fue casi como si no tuviera memoria de ellos.
    Fue así que me encontré con un grupo del Enterprise atrapado entre sus enemigos, con una impresionante escena que rememora y homenajea el clásico Alien.  Por otro lado, los que siguen en la nave tienen sus propios problemas y nos cuesta decidir quiénes están pasándola peor.
     Por otro lado, seremos testigos de cuotas de heroísmo muy apasionantes (lo que incluye un interesante arco argumental para uno de los secundarios) y el gusto de ver, por fin, a un Gorn adulto "remozado"... ¡Y en verdad que son aterradores!
   Por último, la inesperada reacción de Pike ante la posible pérdida de la mujer a la que ama, no solo lo vuelve el capitán más dulce de todos, si no que resulta un gesto, que a muchos nos sorprende gratamente, por darle espacio en Star Trek a un aspecto de la vida real que la franquicia, que yo recuerde, solo un par de veces ha considerado: La fe religiosa y de credos que en verdad existen y no son mera ficción (algo que muchas veces se le criticó, por ser demasiado "escapista" en ese sentido y algo que, en cambio, sí se le celebró a Babilonia 5 en su momento).
 
2. Wedding Bell Blues
 
   Luego de un comienzo tan trepidante y épico, nos llega un episodio más "livianito", muy divertido y respetuoso de la Serie Original y de sus elementos.
    La Federación está de aniversario y es el momento de un gran festejo, más cuando se trata de llevarlo a cabo junto a la tripulación de su nave insignia.  Pero todo se complica, un "poquito”, cuando una fuerza extraordinaria se hace presente y altera la realidad.  Es así que esta entidad decide "ayudar" a Spock y con ello se dan a cabo una serie de eventos imprevistos y muy interesantes, retomando un recurso argumental que hace tiempo que no veíamos en Star Trek.
    Dentro de lo genial de este capítulo, aparte del humor que se agradece, encontramos el "rescate" de un personaje al cual no se le consideraba desde los sesenta.  Les estoy hablando del aprovechamiento de una idea muy ñoña, que proponía su estrecha relación con otro personaje, aún mucho más popular, sacado de La Nueva Generación y que postuló el llorado Peter David en su novela Q-Squared.
   Asimismo, acá se introducen una triada de personajes nuevos masculinos: En primer lugar, la reutilización de otro sacado de la Serie Clásica, a quien conocimos como un antiguo novio de la enfermera Chapel; luego encontramos al voluntarioso hermano menor de la teniente Ortegas, quien establece un romance con Uhura y, por último, un joven doctor que se vuelve el protegido de M'' Venga.
    Por último... ¡Nunca Spock había sido tan "hot"!
 
3. Shuttle to Kenfori
 
    El doctor M' Benga y su gran amigo, el capitán Pike, realizan una misión "no oficial" para salvarle la vida a la pareja del anterior.  Es así que llegan a una estación científica de la Federación, aislada y abandonada, en donde pueden hallar el único medio para su fin.  Allí no solo deben vérselas con Klingons, sino que el pasado de Joseph vuelve a provocarle problemas; de este modo, se nos vuelve a dejar claro, que no solo es uno de los mejores personajes de tan gran serie, sino que de todos los doctores de la franquicia.
   Por otro lado, el episodio aprovecha de forma ingeniosa y muy divertida el boom por las historias de... ¡Zombies! Con esto último, queda de manifiesto que SNW es lejos el título trekker más gore que hemos visto y gozado hasta la fecha.

 
4. A Space Adventure Hour
 
   Otro regalo para los seguidores de décadas y trekkers de corazón: Una nueva tecnología debe probarse y le toca al Enterprise ser los primeros en ver qué tan funcional es... ¡Se trata del holodeck! O sea, les estoy hablando del sofisticado sistema de hologramas, que tantas grandes aventuras nos dio en los tres primeros spin-offs de la franquicia.
     La elegida para programar una historia, ocupando este avance, viene a ser, La'An, la Jefa de Seguridad, y quien tiene la ocurrencia de simular un misterio criminal de época (en los años sesenta del siglo XX).  Claramente es ella quién debe ser resolverlo para comprobar su "realismo" y beneficios...  ¡Pero no todo resulta como lo pretendía!
   Solo el prólogo de este tremendo capitulo (la verdad es que no hay desperdicio en toda la serie) es para alucinar y el cual incluye un autohomenaje, que a más de un veterano lo va a emocionar y que rememora otras producciones de antaño.
    Genial apreciar a nuestros héroes caracterizados como personajes setenteros y mi favorito entre todos ellos, lejos, el buen doctor (claro que ver al guapísimo Pike con chasquilla y panza es imperdible).
   Por cierto: Este es el único episodio del tercer año dirigido por Jonathan Frakes.  Me refiero al actor que interpretó a William Riker y a su clon Thomas, en más de un título televisivo; además de trabajar detrás de las cámaras, en un montón de capítulos y en dos de las películas para el cine de TNG.
 
5. Through the Lens of Time
 
   La tercera temporada es potente, que cada vez SNW se supera a sí misma, pero bien se puede decir que este capítulo es el más intenso o incluso mejor en lo que va de este año.
    Los vestigios antiquísimos de una cultura ya desaparecida, están a disposición para ser investigados por la Federación; sin embargo, cuando por fin se encuentran en sus dependencias, se dan cuenta que lo mejor hubiera sido nunca haberlos pisado.  La Jefa de Ingeniera, la simpática Pelia (de más de 5 mil años de vida), le advierte a sus amigos que hay maldades muy antiguas, mucho más viejas que ellas, que son un gran peligro para el universo y que deben contenerse a toda costa.
    Introducción de nuevos villanos como nunca habíamos conocido antes en Star Trek, incorporando un segundo grado de terror en la franquicia (luego de los muertos vivientes ya señalados y que ahora caso se pone en tono de Horror Cósmico): además de un inesperado y duro destino, para uno de los recurrentes del programa.

 

                                          La intro del programa "ficticio" del capítulo 4

 

miércoles, 12 de marzo de 2025

POST N° 1100: Cómo contar una buena historia de manera libre y sin dejar de ser respetuoso al material original

1. El cuento
 
    Un cuento clásico de Stephen King, de su primera etapa escribiendo terror "duro", viene a ser El Mono.  Pertenece a su segunda colección de relatos, bajo el título de Skeleton Crew y la cual en español nunca ha salido en un solo tomo como corresponde; sino que fue dividida en tres volúmenes y sin mencionar que forman parte de una misma antología (prescindiendo, más encima, de dos relatos que solo agregaron a su edición en español décadas después).  En nuestra lengua acompaña el recopilatorio titulado La Niebla, llamado así por la famosa novelette del Tío Steve y que aparece como historia principal del libro en cuestión.
    Se trata de una narración de horror sobrenatural acerca de un hombre, padre de familia, acosado por la presencia de un juguete maldito.  La historia abarca sus recuerdos de pequeño, marcados por la desgracia, debido a la muerte de sus seres queridos y en las que intervino el mono que titula esta obra.  Corresponde este último a esa clásica figurita a cuerda, pequeña y en la cual el simio lleva un par de platillos, los que toca cada vez que lo hacen funcionar.  Pese a que creía haberse deshecho de este objeto, décadas después vuelve a encontrarse con él y ahora posee mayores razones para acabar con su amenaza; pues cada vez que el mono hace sonar sus discos, alguien de su cercanía fallece en circunstancias atroces y no está dispuesto en perder a su propia familia que tanto le ha costado mantener unida.
    En las historias de horror el tema del juguete maldito es un interesante leiv motiv, por lo general relativo a muñecas, tópico que el autor reinventó de manera ingeniosa y muy verosímil.


2. Características y temas
 
    A diferencia de los textos de King de este periodo, entre sus novelas y relatos, El Mono no es una obra sangrienta y tampoco hace uso de lo escatológico para provocar espanto.  No obstante, es una pieza muy efectiva desde el punto emocional, ya que se centra en dos aspectos centrales dentro de la literatura de terror, que provocan inquietud en la vida real y como consecuencia consiguen que el lector sintonice con su argumento: Los miedos infantiles y la culpa.
    En el primer lugar nos encontramos con el pavor provocado por un objeto inanimado (en este caso, el juguete que le da su nombre al cuento), el cual posee una naturaleza demoniaca y causa claro rechazo en el protagonista.  Ahora bien, muchas personas han pasado por situaciones similares, claro, no con verdaderas entidades sobrenaturales, pero sí otorgando desde su inocencia infantil o ignorancia a un objeto, animal o incluso persona rasgos malignos superiores a su real condición normal.  Se trata de miedos que algunos superan con el tiempo y otros los vuelven verdaderas fobias que arrastran hasta su adultez.  Los recuerdos muchas veces se confunden con la imaginación y al traerlos al presente, vienen cargados de imágenes horrorosas; claro que, en el caso de El Mono, desde el punto de vista de la ficción, el mal sí existe.
    Luego tenemos algo muy caro a la narrativa propia de autores cristianos (recordemos que Stephen King fue criado por la fe metodista y la religión hasta hoy en día forma parte de su literatura), correspondiente al peso moral que cae, primero sobre un menor de edad y luego sobre un adulto, con la idea de que se es culpable/responsable de lo que está pasando.  La angustia que provoca todo esto en el personaje principal, lo humaniza bastante, más cuando la narración va desarrollando su cronología a través de los saltos temporales, que lo vuelven alguien tangible/creíble y que ha crecido hasta volverse el hombre adulto que llegamos a conocer.  Más encima, estamos hablando de un sujeto común y corriente, un personaje típico de King, un antihéroe obligado a dar lo mejor de sí para superar sus pruebas y ello significa mucho (como superar sus propios miedos y ser la mejor versión de sí mismo, pese a que nunca su propósito original fue sobresalir).
   El antihéroe se siente culpable, en primera instancia y siendo niño, porque considera que las muertes provocadas por el mono, de alguna manera tienen que ver con su persona y por eso mismo es quien toma la decisión de deshacerse de este; terrible todo esto para un chico, cuyas únicas preocupaciones deberían ser sus deberes escolares.  Ya más grande, su vida como esposo y figura paterna está en crisis y sabe que solo él puede revertir la situación (este es un problema real, algo que cualquiera de nosotros podría pasar); y entonces vuelve el Mono para empeorar las cosas, así que como no fue capaz de desenvolverse de él, ahora más que nunca debe cumplir con su obligación.
    Otro tema valioso dentro de este gran relato corresponde al sentido de la familia y al amor que sentimos por ella.  Tenemos sentido de pertenencia hacia estos seres queridos, quienes nos protegen y les estamos agradecidos; por lo mismo el protagonista desea salvarlos del Mono.  Asimismo, vemos acá la existencia de unos tíos cariñosos, que acogen a los dos hermanos cuando quedan huérfanos; estos mismos dos se llevan bastante bien y son todo un ejemplo de fraternidad consanguínea.  Luego de adulto, están los conflictos con su hijo mayor, los que enfrenta de manera muy valiente y hasta dulce; con posterioridad tenemos su comunicación con su hijo menor, fundamental para el espectacular final de la narración.  En pocas palabras, apreciamos en este cuento cómo el amor en la familia y dicha institución pueden ser los motores que nos llevan a acercarnos a la heroicidad.
    Por último, el Tío Steve juega con un tópico de la literatura de terror, que ya en más de una ocasión ha usado con muy buenos resultados: El misterio acerca del origen del mal... Y es que si bien algo sabremos de cómo llegó el Mono a la casa del protagonista, aparte de eso ignoramos por completo su naturaleza y de cómo adquirió sus poderes.  La verdad es que, creo, que esto no importa cuando el hálito de misterio y la certeza de estar frente a un gran peligro, nos tienen por completo agarrados desde el principio.

¡Muy asustado y feliz luego de haber visto la película!

3. La película
 
   Desde que leí el cuento por primera vez en mi adolescencia, poco después de cumplir los 17 (ya que me regalaron el libro para mi cumpleaños y eso fue en 1992), fantaseé con la idea de que lo adaptaran al formato audiovisual.  Pensaba que era más factible que lo hicieran en formato de capítulo para alguna serie antológica (tipo La Dimensión Desconocida), pero tuvieron que pasar décadas para que ello fuera posible y eso acabó siendo una película.
   Estrenada hace unas pocas semanas, corresponde a una cinta dirigida por Osgood Perkins, quien también hizo el guión.  Cabe mencionar que el mentado realizador no solo es hijo del llorado Antony Perkins (actor que hizo de Norman Bates en los filmes originales de Psicosis), sino que fue quien estuvo detrás de Longlegs, uno de los largometrajes de horror sobrenatural más considerados del año pasado; así que teniendo en cuenta ambos antecedentes, su ascendencia y que esta es su segunda pieza del género en dos años consecutivos, queda claro su predisposición hacia el horror y bien podríamos esperar próximas producciones de su parte y de buena calidad, más encima.
    Osgood no solo escribió el guión, sino que también se dio el gusto de interpretar un personaje (aunque de breve participación).  Su libreto demuestra respeto hacia el material original, tomando los elementos más importantes del cuento (como la narración ambientada en el pasado y el presente, infancia y adultez del protagonista, la culpa- que acá toma mayor peso en el guión-, sentido de familia, el origen incierto del Mono, entre otros).  No obstante, estamos frente a una adaptación bastante libre del relato original, ya que cambia y agrega muchas cosas.  Entre lo recién mencionado, encontramos un cargado (o recargado) humor negro y el que va muy de la mano con sus escenas bastante gores (muertes muy gráficas y "artísticas").  También nos muestra una familia mucho más disfuncional que la del texto original, drama que comienza desde la infancia del antihéroe (la crueldad de su hermano es atroz, pese a las risas que provocó en más de alguien del público), y a ello se le suma el bullying que sufre en el colegio (gracioso para algunos, atroz para otros).  Además, el personaje principal es un sujeto solitario, alguien infeliz en su adultez, una persona carente de lazos afectivos (no así el Hal del cuento).
    En lo que se refiere a las actuaciones, son de primera y como actor principal, haciendo del angustiado Hal, tenemos a un muy guapo Theo James. Debe saberse que al anterior le tocó hacer dos papeles, pues se desenvuelve tanto del protagonista adulto, como de su enfermizo hermano Bill.  En verdad parece que fuesen dos personas distintas, tal como en su momento encarnó Timothy Hutton a Tad Beaumont y a George Stark, en una mucho más estupenda La Mitad Siniestra de George Romero, sobre la novela homónima de Stephen King; por otro lado, el niño Christian Convery hace de los mismos roles en la primera parte y también nos engaña haciéndonos creer que son dos histriones diferentes.  Como la madre de los chicos, en lo que corresponde al pasado del protagonista, tenemos a Tatiana Malasny; su nombre y cara me parecían conocidos y me sorprendió enterarme que era la misma actriz de She-Hulk.  Un actor consagrado ya hace rato, para quien los años no pasan (se ve estupendo) tiene acá un pequeño y gracioso papel; les estoy hablando de Elijah Wood, quien es otro artista que mantiene predilección por el terror y los subgéneros ñoños (lo recordamos con mucho cariño en su papel de Frodo Bolsón en las versiones de Peter Jackson sobre El Señor de los Anillos y El Hobbit).
   Un dato que solo quienes leímos el cuento nos dimos cuenta y llamó la atención: Disney, por completo una empresa fagocitadora, se hizo con los derechos del clásico monito de juguete y que solo usó en una de sus películas de Toy Story.  Increíble, aunque cierto, un juguete de factura antigua "le pertenece" a esa empresa, en lo que concierne a su imagen para producciones de otras personas.  Debido a lo anterior, los realizadores de esta película, para no pagar esos derechos injustos cambiaron el aspecto del mono; esto quizás fue para mejor, ya que lo hicieron más amenazante, al darle mayor tamaño, otorgarle unas encías de tipo sangriento y otros detalles que me guardaré.
    Terminando ya, alguien como James Wan está detrás de esta joyita, haciendo de productor.  Recordemos que este es un tremendo cineasta, que nos ha dado grandes perlas del terror, como el inicio de las sagas de Saw, El Conjuro y las dos películas de Aquaman.  Así que estaba garantizado el alto compromiso con los espectadores, amantes como él, de las historias de miedo... Y una cosa más: Estoy seguro le harán una secuela a esta obra, solo espero que sea pronto y les salga igualmente buena.

                                                                               Tráiler

viernes, 18 de octubre de 2024

Feliz escribiendo, dichosos leyendo (I)


I. Comencemos
 
    Actualmente Stephen King cuenta con 77 años (solo diferencia de meses con mi mamá) y sigue lúcido y activo como escritor. Supongo es (según dicen por ahí) como el buen vino: Mientras más viejo mejor.  Por lo que sé, sigue con su rutina de escribir diariamente varias horas, desde la mañana temprano y solo descansa el día completo los 4 de julio y en Navidad. Que siga publicando más de un libro al año, es ejemplo de ello y que siga escribiendo cuentos también, aparecidos en varias antologías y revistas.  De igual manera es prueba de lo anterior, que siga en su senda como escritor de nuevas historias.
     Y es que el buen Tío Steve ama lo que hace y a diferencia de otros bestesellers no le hace el quite al relato breve y a novela corta; por lo mismo, cada cierta cantidad de años reúne estos textos en un tomo y los publica para satisfacción nuestra.
     Como lo he dicho antes y lo repito otra vez encantado: Más que ganar dinero, millones, con lo que hace, lo que le gusta es contar historias y para ello procura usar todos los formatos posibles, incluso recurrir al cómic o a los guiones para la televisión y el cine... ¡No es ningún divo! Podrían aprender de él gente que admiro, como la misma Isabel Allende o la desaparecida Anne Rice; lo mismo gente como Patrick Rothfuss o Eoin Coifer, de quienes resulta impensable encontrar títulos con estas características.  Ahora bien, claro, esto es de igual manera talento puro y en ese sentido a King le sobra para escribir en cualquier formato, incluso en distintos géneros; así que nombres como el que he mencionado recién, puede ser que simplemente sean incapaces de realizar las proezas literarias de su colega.
    Otra cosa sucede con mi autor favorito y su habilidad para crear estas narraciones breves.  Y es que este comenzó su carrera escribiéndolos, mucho antes de conseguir triunfar con Carrie, que esa era su manera de ganar dinero extra para mantener a su familia, ya que bien conoció la pobreza; así que afinó el pulso por la necesidad y luego ya no dejó el hábito, porque formaba parte intrínseca suya.  Por otro lado, muchos de sus maestros fueron grandes cuentistas, tal como Poe, Lovecraft. Bradbury y Matheson, así que él procura seguir sus ejemplos y de paso, de vez en cuando, los homenajea.
    El libro que nos reúne hoy salió tan solo este año y tiene como sugerente título Si te gusta la Oscuridad.  Posee doce escritos, hasta donde sé realizados en los últimos años (y bien da fe de ello, el importante detalle de que al menos tres de los que ya he leído, que voy en el noveno, se refieren al Covid); por lo que sé algunos de estos son inéditos, así que es una razón de más para agradecer un tomo como este, el cual más encima supera las setecientas páginas de sana diversión (y ocupo de adrede el adjetivo sana, porque lejos pasar mi tiempo libre y evadirme de la realidad, y las preocupaciones, con una buena historia, que consumiendo drogas y alcohol o en malas compañías ¿No?).  Igual hay relatos suyos antiguos que siguen sin ser recogidos en estas recopilaciones y que hoy en día son muy difíciles de conseguir; me habría encantado las hubiera considerado esta vez.
    Como ya dije Stephen King ya tiene 77 años y nos sigue deleitando con sus dulces pesadillas.  Tengo todas sus colecciones de cuentos y novelettes, que he disfrutado mucho desde adolescente; bueno, algunas más que otras.  Asi como espero que en español salga, de por fin, una edición completa de Skeleton Crew, su segunda antología, que los españoles cometieron el sacrilegio de separar en numerosos tomos y, para peor, eliminaron dos de sus cuentos.  Por todo esto, su avanzada edad, me pregunto con pena, y con justificación realista, si esta será su última colección de narrativa breve (al menos en vida); que de seguro hay mucho de él que saldrá a la luz de manera póstuma, cuando haya dejado este plano de existencia.  Si ocurre esto último, por un lado, me sentiré feliz y, por otro, lamentaré mucho su partida.  Ojalá yo mismo siga en esta Tierra para entonces, para seguir disfrutando de sus ficciones por mucho tiempo.

 
II. Sigamos (los cuentos)
 
1. Dos cabrones con suerte
 
     Con un narrador testigo que da fe de la verdadera y secreta historia de su padre, un afamado escritor recientemente muerto, este cuento nos habla acerca de la naturaleza del talento ¿Qué hace a una persona sobresalir por sobre el resto? ¿De dónde viene nuestra inspiración? ¿Cómo explicamos que de pronto un "desconocido", alguien en apariencia común y corriente, se vuelva famoso gracias a un talento suyo a una edad avanzada?  ¿Por qué razón antes no dio muestras de sus capacidades? Algo parecido había hecho con su novela La Historia de Lisey, aunque el enfoque acá es por completo distinto, como bien podrán darse cuenta al leer esta pieza y comparar ambas.
    Sobre todo, lo anterior y más trata esta obra en la cual el narrador, solo años después de compartir estrechamente con su padre, recibe la confesión que este que le negó a una tenaz periodista, que andaba detrás de la verdad.  Lo interesante de esto es, cómo tras una primera parte de un extenso relato, ameno y "realista", Stephen King nos lleva intrigados hacia los senderos de lo desconocido; pero, más encima, es tan diestro en lo que hace, que logra hacer que ideas en un principio absurdas, se aprecien verosímiles.
    Hay emotividad y belleza detrás de este texto, aunque por mi parte no lo habría elegido para comenzar la antología; pues lo que más esperamos del Tío Steve y sus colecciones de historias breves es horror breve ¿No?
    Se me estaba olvidando: Este cuento le hace un precioso guiño a Ray Bradbury y sus Crónicas Marcianas.
 
2. El Quinto Paso
 
    Un hombre ya jubilado disfruta de su merecido descanso con una vida holgada.  Un día está leyendo tranquilo el periódico en un banco de la plaza (una escena tan habitual en la vida real y las ficciones al tratarse de ancianos), cuando se le acerca un anodino hombre de unos cuarenta años, se sienta a su lado y le pide que le permita contarle su vida.  Tras vacilar un rato accede a ello y entonces el desconocido que se ha sentado a su lado, invadiendo su espacio personal, lo lleva a conocer su descenso a la miseria.
    Cuando pensamos que se trata de una "historia sobre la vida", un cuento intimista acerca del dolor que puede significar la existencia, con una moraleja más encima (como en otras ocasiones lo ha hecho nuestro querido autor), el Tio Steve nos tira un balde de agua fría y nos hace amarlo más que nunca.
 
3. Willye el Friki
 
    En muchas familias hay alguien "raro", un miembro que se sale de la norma y no me estoy refiriendo a alguien que destaque por sobre sus pares, sino que desentona debido a su naturaleza anormal.  Esta historia nos muestra un hogar donde no solo el hijo menor es un paria, alguien que va a una escuela especial y actúa como un psicópata en potencia, sino que también el abuelo cae dentro de este grupo de personas... Y resulta que ambos se llevan muy bien, algo que no considera al resto de la casa, si bien tampoco les interesa participar.
   Stephen King tiende a repetir los nombres de sus personajes, que uno de los relatos de su colección Corazones en la Atlántida se llama Willye el Ciego, pero esa es una historia por completo distinta a esta.  En todo caso, como bien sucede con su obra en general y las dos que anteceden al cuento que ahora les comento, King nos mantiene intrigados desde el principio y esta vez nos da un final inesperado, que nos estuvo engañando, al esperar que todo terminara de tal forma y resultó ser de otra (si bien igual este desenlace me recordó a su cuento clásico Abuela).

 
4. El Mal Sueño de Danny Coughlin
 
   Un verdadero regalo para el Lector Constante es esta verdadera perla que corresponde nada menos que a una novela corta.  Con más de doscientas páginas, su autor bien podría haberla publicado de forma autónoma, como en algunos otros casos suyos (Elevación, por ejemplo, o La Caja de Botones de Gwendy, que coescribió junto a Richard Chizmar); no obstante, el Tío Steve siempre premia a su público y en sus antologías, desde la segunda (Skeleton Crew), nos regala al menos una de estas piezas... ¡Pero tengo entendido que en esta última colección vienen cerca de tres! Ojalá otros autores actuales de Bestsellers como él hicieran lo mismo.
    Un hombre que está en la treintena de su vida y tiene un buen trabajo de hace años, tiene un sueño que lo despierta con horror; las imágenes de este, pese a su carácter ominoso, son muy vividas y decide comprobar si es verdad lo que parecía tan real.
    Acá nos encontramos con el personaje habitual de King: Un hombre común y corriente, cuya vida ha sido sencilla hasta ahora, el cual es puesto a prueba cuando lo extraordinario y/o sobrenatural llega a su existencia.  En este caso concreto, solo un chispazo de lo anterior "contamina" su otrora existencia cómoda y a partir de entonces ya no hay vuelta atrás.  Como dice el dicho, que se menciona en el texto, en todo caso, no hay buena intención que no se cobre o pague y esto le pasará a nuestro héroe. A partir de ahora dos agentes andarán detrás de él, tratando de enrostrarle un crimen que no cometió; no hay pruebas suficientes para demostrarlo, pero ambos se empecinan en que es culpable y en especial el agente varón de la pareja.  Así que de ahora en adelante la pesadilla será otra.
    Desde el sueño que es descrito de manera magistral, a todos los giros imprevistos que posee esta obra, nuestro escritor favorito nos atrapa; cuando creernos que la historia va a terminar, resulta que recién está comenzando y de ese modo nos esperan varios momentos maravillosos.  Tenemos acá a un protagonista que se nos hace muy entrañable, un hombre que tiene mucho de Stephen King en su biografía (quienes saben de esta me entenderán), a quien lo rodean varios personajes más que interesantes, que nos señalan lo diverso que es el mundo: partiendo por un adolescente noble del cual se hace amigo, a una niña pequeña que nos concede uno de los momentos más emotivos de la novelette, luego un hermano adorable con TEA (el Tío Steve siempre tan conectado a la realidad, pese a escribir sobre monstruos) y un abogado sui generis, poseedor de la nobleza que siempre quisiéramos encontrar en gente de su oficio.
    Luego tenemos a los dos agentes encargados del caso Danny (otro nombre que se repite en la literatura del escritor), una atractiva mujer que nos puede llegar a recordar mucho a Dana Scully de Los Expedientes-X (recordemos que Esteban Rey escribió el guión para un episodio de esta famosa serie, encargándose él mismo del apartado dedicado a la mujer) y un hombre ya maduro, casi al final de sus años de servicio (un sujeto severo y de mente estrecha, cuya rigidez mental se aprecia en su propia apariencia física y en su DOC, Desorden Obsesivo Compulsivo).
    La cultura literaria del artista se evidencia una vez más, cuando le da el apellido de Jalbert al miembro masculino de la pareja que investiga al protagonista; y es que considerando la personalidad obsesiva de este y su papel como "sabueso de la ley", bien es un homenaje al gran Javert de Los Miserables, el riguroso policía que persigue por años al buen Jean Valjean, por haber solo robado un mendrugo de pan.
    Por otro lado, encontramos en este formidable texto (repito, porque King nos quiere no lo publicó aparte, que bien podría haberlo hecho si solo le importara el dinero y no le interesara congraciarse tanto con sus seguidores), dos temas recurrentes en su narrativa, que en todo caso son caros a la literatura de terror:
    En primer lugar, el tema de la fe, que si bien por lo general lo relacionamos con la religión institucionalizada, sus dogmas y ritos, también tiene que ver fuertemente con la creencia en la existencia de un mundo oculto, en contraposición al positivismo científico; les estoy hablando de todo lo relacionado con lo sobrenatural.  Por lo anterior, inteligente cuando Danny le pregunta a la agente Davis:
 
                           "¿Cómo puedes creer en Dios y no creer en un sueño?
 
    Y es que esta historia nos deja claro, que la posibilidad de que haya una fuerza superior a la que consideremos nuestro creador y todo lo que conlleva ello (milagros, ángeles, el poder de la oración y otros), no se condice con la presencia de otras fuerzas y misterios velados al común de los mortales.
   Pero también tenemos la fe en otros seres humanos, ligada a la confianza, que es creer en el resto, sin tener necesariamente pruebas físicas para aceptar la palabra del otro.  Esto es algo que se pondrá a prueba, en más de un personaje, cuando al protagonista lo acusan de asesinato.
   Y en segundo lugar, volvemos a reconocer el tema de la intrusión de lo sobrenatural en nuestras vidas, que acá basta con solo un sueño con elementos de clarividencia, para que se dé vueltas patas arriba la vida del protagonista y la vida de un montón de gente que lo rodea también sea alterada.
    Por cierto, me llamó la atención que el traductor haya usado la expresión "Donde el diablo perdió el poncho", la que yo consideraba solo un chilenismo y que he comprobado pertenece a otros países del Cono Sur latinoamericano.  Así que bien por considerar estos coloquialismos, que no todo es español de España.
    ¡Me encantaría ver una buena película basada en esta gran novelette!


5. Finn
 
     El protagonista es un buen chico marcado desde su nacimiento, supuestamente, por su mala suerte.  Varios sucesos, que pese a todo no dejan de ser anecdóticos, podrían atestiguar esta idea.  Pese a todo, el muchacho no es una persona amargada y es hasta ingenioso, como lo demostrará esta aventura suya.
    Un día de vuelta a su casa lo confunden con otra persona, razón por la cual es raptado.  Sus captores creen que pueden sacarle información valiosa, que, si bien este por razones obvias no puede dársela, no les queda otra que torturarlo.
    Hasta humor encontramos acá, elemento que le sale muy bien al Tío Steve, además de que vuelve a emplear otro ingrediente en el que se maneja muy bien: El misterio total.  Y es que tal como el simpático protagonista, no tenemos idea de la verdad detrás de este último infortunio, lo que hará mucho más apetitoso el disfrute de este muy entretenido relato.
 
6. En la carretera de Slide Inn
 
    Una familia hace un viaje en el auto viejo del abuelo, camino a otra ciudad para visitar a una moribunda tía antes de su partida.  El grupo lo compone padre y madre, los dos hijos pequeños de estos dos (chico y chica) y el abuelo; los adultos consideran un engorro al viejo, pero los menores lo adoran. Para ahorrar tiempo toman un atajo por una carretera llena de baches, la que pasa justo por un antiguo hotel, actualmente abandonado; en las dependencias de este edificio se pondrá a prueba la unión de la familia.
    Esta historia es el anverso de otro cuento ya leído en esta misma colección: Willye el Frikie.  Pues tenemos a una pequeña comunidad compuesta por los mismos elementos, aunque con diferencia de edad y de relaciones entre sus integrantes.  Pero hay más que eso, puesto que el anciano mismo en el relato presente, pese a sus mañas y a no ser del agrado de los otros adultos, demostrará ser alguien muy valioso.
    Un muy entretenido relato acerca del mal, aunque desde otro punto de vista, así como sobre el sentido de la familia y el aporte real que poseen nuestros mayores, que muchas veces olvidamos.
   Para terminar: El humor y la sorpresa, incluyendo la típica confrontación entre las fuerzas en pugna, nos demuestran una vez más lo bien que se maneja el Tío Steve para atraparnos fácilmente.
 

martes, 14 de noviembre de 2023

Las vueltas de la vida.


      En el pasado (no muy atrás en el tiempo, claro), las series de televisión tenían un montón de episodios por temporada (sobre veinte, la verdad) y año tras años solo pasaban cerca de doce meses entre una temporada y otra.  En cambio, hoy en día, no solo es la costumbre hacer estas tandas con menos capítulos (a veces "míseros" seis por entrega), sino que pueden pasar dos años e incluso más... La justificación para lo anterior es que los costes de producción hoy en día son más caros y ello permite ocupar mejor el dinero en los pocos episodios, con mejores exteriores, sets, efectos especiales y contratando a estrellas de renombre (como premiados y populares estrellas de cine) ¡Y para qué haberles de la tendencia de contar una sola historia, a lo largo de esa misma "breve" temporada! Justo lo anterior, deja de lado la posibilidad de desarrollar una nueva aventura semana a semana (dejando de lado los capítulos dobles, claro).  Y lo peor de todo, al menos para mí y aunque parezca ridículo, viene a ser la tendencia de prescindir de los hermosos títulos de apertura y que tanto identifican a un programa de otro.
    Justamente el show que nos reúne hoy cumple con todos los factores arriba mencionados, siendo más encima uno de los mejores títulos actualmente en pantalla.  Asimismo, multipremiado y que se ha vuelto todo un referente dentro de la cultura popular. Les estoy hablando de El Cuento de la Criada, que el año pasado estrenó por fin su quinta temporada y que tan solo hace poco me di el gusto de ver.
    La serie basada en la novela homónima de Margaret Atwood (una impactante antiutopía feminista, acerca de un Estados Unidos reconvertido en un totalitarismo teocrático fundamentalista y puritano, en un futuro cercano), había tenido un claro bajón argumental, al hacer que su protagonista por fin lograra escapar de las garras de Gilead, regresando con casi toda su familia (menos con su hija mayor, aún atrapada en ese otro mundo lleno de horrores).   Fue así que al tener a June ahora en Canadá, supuestamente segura, se perdió buena parte de su atractivo y de ese modo era necesario encantar de nuevo a la audiencia con nuevos giros dramáticos (algo que no se trabajó mucho ese año).  Menos mal que para esta última tanda de episodios, tuvieron tiempo de sobra para organizar todo mejor y así contarnos una continuación lo suficientemente fascinante para este drama de ciencia ficción... ¡Y vaya que lo lograron!
     June Osborne, el personaje principal o al menos quién le da el nombre a esta obra (pues, la verdad, este es un drama coral compuesto de varios personajes maravillosos y que se roban la pantalla unos a otros), ha quedado marcada como nunca por sus violentos actos, tras su ultimo regreso a la llamada Tierra de Nadie (la frontera entre Gilead y Canadá).  Esta mujer de hierro, sensible y a quien es imposible no admirar, comienza un descenso inesperado a la locura y al odio, demostrándonos con ello, cómo la oscuridad puede ensuciamos el alma lo suficiente, si no somos capaces de superar lo peor de nosotros mismos.  Por lo tanto, una vez que pise fondo la heroína en decadencia, su labor será recuperarse tanto como para volver a ser el faro de luz, que otrora fue para tanta gente y, por último, volver a ser ella misma.


    Por otro lado, tenemos a Serena Joy, atrapada en una democracia a la que tanto aprecia como teme.  Se ha vuelto alguien muy valioso para ambos bandos, aunque decidir qué bando abrazará también es algo muy difícil.  Ella es la otra cara de la moneda de esta obra y en buena medida un personaje que está a la altura de June.  El camino difícil que tiene ahora esta otra mujer, a la que durante un buen tiempo llegamos a despreciar sin dudarlo, es tan escabroso, que al final logra ganarse nuestra simpatía.  Por otro lado, así como June pasa por su periodo de decadencia, la viuda de Fred empieza su propio periplo para volverse una persona mejor. Y, quizás, lo más impactante en lo que concierne a esta segunda mujer, a la que hemos visto pasar por tanto a lo largo de estos años, viene a ser cómo su vida termina ligada a la de June de la manera más dramática (la prometedora escena final de la temporada nos dice mucho y, por otro lado, nos ejemplifica una vez más que hay esperanza en medio de tanta tragedia).
     Mucho sucede durante la quinta temporada, DEMASIADO y los momentos intensos e inolvidables (que nos sobrecogerán el alma), se suceden uno tras otro.  Entre los personajes que ya queremos hace rato y junto a quienes hemos recorrido este doloroso camino hacia la recuperación de la libertad social y personal, la buena de Janine sigue dándonos que hablar.  Por otro lado, su otro lado de la moneda, Tía Lydia, también continúa conmoviéndonos y demostrándonos que hay matices, ya que las cosas y las personas son mucho más complejas de lo que creemos; debido a lo anterior, imposible no sentir aprecio por esta fanática de Gilead y quien cree que efectivamente está haciendo un servicio a los demás, a la humanidad y en especial a sus chicas.  Por último, tal como pasa con June y Serena, Janine y Tía Lydia se complementan de una manera fabulosa; pues sus destinos también están unidos y bien se observa en cada una la huella que ha dejado la otra.
    Las cuatro mujeres recién mencionadas, han crecido mucho desde que comenzó el show.  Dos de ellas están en Canadá, viven muy cerca la una de la otra y las otras dos se encuentran en Gilead.  Ninguna la tiene fácil y ver cómo se las apañan para sobrevivir a lo difíciles que son sus vidas, es uno de los mayores alicientes de este espectáculo.
    De la por igual admirable Emily, solo sabemos en el primer capítulo y no más porque se menciona cuál es su actual paradero; con posterioridad no aparece en toda la temporada.  Ojalá vuelva en la siguiente, la última, que se le echó de menos y eso que tuvimos mucho para gozar ese/este año.  En cuanto a las otras muy buenas amigas de June, Moira y Rita, esta vez solo cumplieron roles de comparsa y se desperdiciaron sus capacidades; supongo, en parte para sacarle provecho a todo lo otro que pasaba a su alrededor, y también porque con solo diez episodios tantos personajes no pueden poseer el mismo desarrollo.
    A diferencia de las anteriores, sí tuvimos mucho de los roles masculinos como Nick y Joseph, el primero (tal vez) más que nunca y el segundo volviéndose un sujeto todavía más enigmático y, pese a todo, simpático a nuestros ojos.  En cuanto al marido de June, bien fue opacado por los otros dos.  Bueno, también tenemos a otro secundario que ha destacado bastante: el representante del gobierno gringo, Mark Tuello, un gran aliado para June e incluso para Serena y quien representa los manejos ocultos de la política, que se mueven en espacios tan claroscuros.
      Dejo un espacio aparte para el muy desagradable comandante Putnam y su mujer, los cuales tienen momentos increíbles en esta temporada.  Es más, ambos nos regalan al menos tres de las escenas más impactantes del quinto año.  Maldad, corrupción, misericordia, justicia y soledad son palabras que se me vienen a la mente, cuando pienso en estos personajes secundarios que también llevan años con nosotros y que siguen tan sólidos como siempre.
     Tengo un par de cosas que comentarles antes de despedirme: Primero, creo que solo ahora me doy cuenta que la teocracia de Gilead, si bien está inspirada en la Biblia, solo se basa en el Antiguo Testamento y, por lo mismo, no cuenta con una base cristiana.  Todo esto es importante, para comprender mejor la justificación detrás de las atrocidades de ese gobierno, puesto que en ningún momento podemos encontrar entre sus dogmas los valores cristianos y tampoco sus ritos.  Por lo mismo, la figura de la mujer está tan desvalorizada, puesto que es Jesús quien las trata con igualdad en el texto bíblico y deja de lado los aspectos más tradicionales y patriarcales que los poderosos de Gilead han llevado a los últimos extremos. Segundo, Elizabeth Moss, la galardonada actriz a cargo de June, no solo oficia de productora de este magnífico programa, sino que vuelve a ponerse detrás de las cámaras y lo hace muy bien con esta labor en los sus primeros episodios; a ver qué nos depara el futuro. dentro de este otro aspecto en su carrera artística, que bien podría llegar a dirigir hasta grandes películas para el cine.

 

miércoles, 5 de abril de 2023

Shyamalan no deja de conmovernos.

I. Una nueva fantasía.
 
    A principios de este año se estrenó la nueva película del director M. Night Shyamalan, titulada Llaman a la puerta (Knock at the cabin).  No hace mucho, en 2021, nos había vuelto a sorprender con Viejos (Old) y por medio de la cual, otra vez por medio de esos giros típicos suyos en la trama, demostró su vigencia y talento (¡Por algo es uno de mis directores favoritos!).  En cuanto a película que hoy nos reúne, es un ejemplo de varios elementos caros a su cinematografía, aunque no se trata de una mera repetición de estos y/o un desgaste de su típica fórmula; si no que viene a ser otra historia original suya, sobre varios temas aterradores y preocupantes desde hace rato, que Shyamalan toma para hacerlos suyos con maestría.
 
II. Otra pesadilla.
 
    Cuatro desconocidos, dos mujeres y dos hombres, llegan hasta una cabaña aislada en medio de un paraje idílico; allí se encuentra un matrimonio junto a su hija de vacaciones.  La inesperada "visita" del cuarteto, sacará a sus obligados anfitriones de su relajo, tras mantenerlos prisioneros en el lugar; pues solo serán liberados una vez que les cumplan un deseo y bastante espantoso, por cierto.  Pero lo que pareciera fruto de la locura compartida de los intrusos, poco a poco comienza a revelarse, como algo que podría responder a un plan mayor, en el cual podrían estar involucradas fuerzas superiores; además, los supuestos desquiciados no actúan como personas malévolas, sino que en ellos se evidencian sentimientos como la dulzura y la compasión.
 
III. Qué hay detrás de las apariencias.
 
    Alguien llama a la Puerta trata de varias cosas, pesadillas y sueños que nos asolan desde los albores de los tiempos, intereses que podemos apreciar prácticamente en todo el cine de su realizador (unos más potencidos que otros, según cada caso y con diferentes aspectos y resultados); de este modo, en la cinta que hoy nos reúne encontramos los siguientes tópicos:
 
1. Familia.
 
    Los cuatro extraños que "llaman a la puerta", visitan a un matrimonio y a su única hija, de a lo más 10 años (bastante despierta eso sí).  Solo el amor incondicional, que se tienen entre sus miembros, les permite enfrentar las duras pruebas que les han tocado y, por lo mismo, conseguir superarlas cuando pareciera que esto fuese imposible.
    A lo largo de su carrera Shyamalan, con la sensibilidad que lo caracteriza, nos ha mostrado que el concepto de familia es mucho más complejo que la visión heteropatriarcal tradicional (padre proveedor, madre dueña de casa e hijos).  Es así que en su primer éxito internacional, Sexto Sentido, nos presentó a una valerosa madre separada junto a su hijo; así como en Señales, tuvimos a un padre viudo protegiendo a sus dos retoños pequeños; mientras que en El Protegido, nos mostró a una pareja al borde de la separación (pero siempre cuidando de su pequeño) y en Después de la Tierra (cinta injustamente vapuleada y a la que los animo a revisar dejando de lado todo prejuicio, para apreciar sus virtudes  sí pudimos encontrar al menos un núcleo familiar más "típico"... Y entonces, de la manera más natural del mundo, le otorga coprotagonismo a una familia homoparental, formada por dos hombres y su hija adoptiva.  Shyamalan, siendo heterosexual, no cae en ningún discurso proselitista, respecto a la condición de la mentada familia; aunque queda claro, que, al darle dichas características, nos está demostrando que el verdadero amor no tiene fronteras, porque todos estamos llamados a hacer comunión con otros y conseguir la plenitud.
    Respecto a lo anterior, celebro que Shyamalan no haya caído en recursos facilistas, al escoger a una familia homoparental "habitual", dejando de lado la opción de exhibir dos mujeres y tampoco incurra en el estereotipo de la pareja hombre masculino/hombre femenino (que si bien ello forma parte del mundo gay, no todas las parejas son así, tal como por años lo han representado los medios).
    Por último, para humanizar a los supuestos villanos de la historia, el realizador hace que una de las mujeres que "invade" el descanso de la familia, sea madre... Imposible no sobrecogerse con un dato así, tal como nos lo escenifica el director cuando se revela la verdad de todo.


 
2. Fe/Religión/Dios/Mundo sobrenatural.
 
    La creencia firme en que hacen lo correcto, mueve a los 4 intrusos y quienes, más encima, suponen que sirven a una fuerza superior.  Ideas como las visiones, el Juicio Universal y el Apocalipsis, cobran vital importancia dentro del argumento.  Lo extraordinario vuelve a estar presente en un filme del artista, quien no vacila en hacernos testigos de un drama acerca del pecado, el castigo, el perdón, el autosacrificio y la redención; todo cargado de un ambiente de misticismo, caro a la iconografía cristiana.
 
3. Destino.
 
    La idea de que todos y todas tenemos un papel que cumplir en la vida y en el cosmos, de que nada es azar (incluyendo los reencuentros con gente de nuestro pasado) y, por lo mismo, la única manera de que logremos el equilibrio es asumiendo ese rol que nos ha tocado (el Gran Teatro del Mundo de Calderón de la Barca, donde nosotros somos los actores de la obra escrita por Dios), es otro recurrente en el cine shyamalano.  Ojo, no estamos hablando de una noción fatalista propio del Mundo Antiguo (en la que los dioses juegan con la vida de los mortales o estos últimos se encuentran ante un destino inexorable y al que no pueden torcer, por más que lo intenten) o de la predestinación como la vieja idea calvinista (de que nuestra salvación o condenación ya está escrita de antemano por Dios), sino que el principio del Libre Albedrío (uno de los pilares dogmáticos del catolicismo, fe que abraza el director), es lo que siempre está en sus tramas y de la que dependen sus personajes.  Por lo tanto, si bien está claro que estamos en esta tierra por algo, para contribuir/cumplir con nuestro destino, tenemos la opción de elegir siempre qué haremos con la libertad que se nos da: optamos por lo más fácil para no complicarnos la existencia o bien tomamos las riendas del devenir, incluyendo el sacrificio que ello implique, lo que al final nos otorgará la verdadera felicidad y/o plenitud.  Así sucede con cada uno de los personajes de esta hermosa cinta, aun cuando no todos los finales son felices.
 
IV. Otros valores a destacar.
 
   La película está armada de preciosos flashbacks, que nos muestran el pasado del matrimonio de esta historia; ellos nos ayudan a construir el camino que han llevado juntos, hasta llegar al lugar en el que se encuentran y tal como afirmé más arriba, no existen las coincidencias (así tal como están unidas todas las vidas, de los protagonistas de Glass, otro gran ejemplo del cine shyamalano).  En cambio, el pretérito del resto de los personajes, solo lo conocemos por lo que ellos mismos nos cuentan, tal como es tradición en el teatro.  Sin embargo, el puzle de todo se completará con una de las escenas más emotivas, cuando por fin podamos comprobar toda la verdad aceca de los forasteros.
    La única estrella del largometraje viene a ser Dave Batista, quien tras comenzar en la lucha libre ha conseguido demostrarnos su talento como actor, tras obtener en un principio pequeños papeles en filmes de acción, hasta incursionar en la comedia y, por último, en roles dramáticos como este y de una manera bastante convincente (a mi parecer LEJOS mucho mejor actor que Daywne Johnson y John Cenna, de "humildes" comienzos como el suyo).
     Para terminar, como es también habitual en el cine de Shyamalan, al menos en un caso vuelve a trabajar con un mismo actor o mejor dicho con una actriz: Nikki Amuka-Bird, quien actuó junto a él por primera vez en Viejos y que en esta segunda ocasión tuvo un papel mucho más intenso y emotivo.
     Por último... ¿Qué cameo realizó esta vez Shyamalan dentro de su película?


                                                                         Tráiler N° 2

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