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lunes, 16 de noviembre de 2020

Por favoooooor… ¡Denle una oportunidad!


1. El material primigenio.
 
    De entre todas las series, miniseries, novelas gráficas y one-shots que han salido de la popular franquicia de los X-Men en los cómics Marvel, se encuentra una de las tantas creaciones de Chris Claremont para las revistas sobre los mutantes marvelitas: Los Nuevos Mutantes.  Teniendo de protagonistas a un grupo de adolescentes, tal como lo fue en los sesenta con la agrupación original de los estudiantes del Profesor-X, acá nos encontramos con una nueva generación de “Hijos del Átomo” aprendiendo a usar sus poderes, para enfrentarse a las fuerzas del mal y ahora teniendo de tutores a los primeros egresados de la Academia para Jóvenes Talentos.  Debutando en 1982, han tenido al menos un trío de series diferentes y muchos de sus personajes se volvieron famosos, teniendo destacados papeles en los eventos de estas colecciones.
 
2. Con las mejores intenciones.
 
    Proyectado su debut en el cine en un principio para 2018, cuando aún teníamos en este mundo al querido Stan Lee (puesto que su nombre aparece como Productor Ejecutivo), fue atrasado su estreno en al año siguiente, ya que el montaje original no fue del gusto de algunos y hasta fue reescrita la cinta.  Con posterioridad vino la compra del imperio de Disney a los estudios Fox, siendo que esta iba a ser la última producción “independiente” de la empresa con los derechos exclusivos de los personajes, lo que atrasó de nuevo el estreno para otro año más y luego vino la pandemia del Covid-19, exhibiéndose por fin en cines durante agosto de este 2020, aunque con las restricciones respectivas como bien es sabido.  Así que el filme nunca llegó a Chile y a otros lugares del mundo, salvo honrosas excepciones, que al menos acá en el culo del mundo las salas de espectáculo no se abren desde fines del primer trimestre.  Solo gracias a la magia de Internet y las descargas, más ahora que salió en blu-ray este mismo mes, su servidor ha podido verla y heme aquí escribiendo sobre ella (recuerdo haber visto el afiche en algunos cines y hasta el tráiler…todo bastante sugerente).
     El largometraje está realizado por Josh Boone, director, guionista y productor de un par de comedias románticas, que en más de una ocasión ha estado a punto de llevar a la pantalla grandes obras del género de terror de artistas consagrados y a los que admira como Stephen King (Revival y La Historia de Lisey), Anne Rice (El Vampiro Lestat) y Clive Barker (El Gran Espectáculo Secreto); pero las vicisitudes de la vida se lo impidieron, hasta que consiguió llevar a cabo en 10 episodios la nueva versión de The Stand, la famosa novela del llamado Rey del Terror para la televisión y que se estrenará a fin de año.  Mientras tanto, hoy tenemos para apreciar y disfrutar su visión bastante especial de los cómics de superhéroes, convirtiendo una historia de aventuras de justicieros en trajes ajustados y llamativos, en una obra de horror sobre muchachos enfrentados a sus miedos e incapacidad para asumir su propia naturaleza extraordinaria (una estupenda metáfora sobre la adolescencia), los que más encima son ven controlados por una institución y su representante que supuestamente desea protegerlos, aunque como es de esperar no todo es lo que parece.
 
3. La trama.
 
    Con un comienzo muy prometedor, que al menos en mi caso no rompió las expectativas que me provocó (pese a la mala referencia de un amigo que se prejuició contra ella y algo me contaminó al respecto) y que consigue de inmediato darle una atmósfera enrarecida, que la hace ser tan distinta a otras entregas de adaptaciones sobre los famosos mutantes, nos muestra a una de sus protagonistas siendo la única sobreviviente de una terrible experiencia.  La chica, de origen indígena americano, llega hasta una institución donde dicen la van a ayudar a salir de su trauma y a  descubrir sus habilidades para usarlas con pleno dominio; allí se encuentra con otros muchachos, cada uno con su propia personalidad, capacidades y conflictos.  Como es de esperar, la convivencia con el resto de los chicos la lleva a entablar amistad y si bien una de las otras dos muchachas que allí viven, se muestra en un principio agresiva con ella.  Todo se complica cuando una serie de manifestaciones de tipo sobrenatural, espantosas y violentas comienzan a asolar al grupo, de modo que lo único que pueden hacer es descubrir su origen y deshacerse de tal amenaza; así que pese al individualismo de algunos y a que no los han preparado para ello, deben aprender a trabajar en equipo, como es habitual en este tipo de relatos.

Precioso afiche onda retro ochentero.


4. Para espectadores más creciditos.
 
    El tono oscuro del argumento, que se ofrece como una “historia de terror sobre superhéroes” literalmente en la publicidad de esta película, hace que no se trate de un título familiar y/o para ver con niños pequeños (razón por la cual no la contemplé junto a mi sobrinito regalón, fanático como yo del género), siendo que además tiene escenas violentas y unas criaturas pavorosas muy en la línea de las producciones terroríficas (ciertos humanoides parecidos al popular Lenderman). 
    Asimismo, viene a ser la primera cinta sobre un cómic Marvel o DC en tener un personaje LGTB relevante para la trama y que en realidad no se trata solo de uno, sino que acá nos encontramos con el comienzo de un romance lésbico (muy bien desarrollado, por cierto, incluyendo el valor del autoreconocimiento en oposición a cierto grado de homofobia y que, más encima, se encuentra ante un rechazo de tipo religioso, por la supuesta doble naturaleza desviada de una de las chicas); por otro lado, hay más de una alusión de tipo sexual, hétero, lo que tal como la inclusión antes mencionada está bien, aunque sin dudas aporta a que este título sea solo para espectadores con mayor criterio.
 
5. Para marvelitas de corazón (y en especial si son seguidores de los X-Men).
 
    Aunque no tengamos a los protagonistas usando atuendos vistosos, no usen sus nombres de guerra y tampoco salgan personajes ya famosos de la franquicia, se trata sin vacilaciones de una obra inserta en el Universo Mutante al que pertenecen las otras películas; es así, que en más de una ocasión se menciona indirectamente a la Academia Xavier para Jóvenes Talentosos y en una escena muy particular, de manera mucho más precisa, a nada menos que el propio Charles Xavier (por medio de una especie de broma algo graciosa).  Por otro lado, una de las protagonistas resulta ser nada menos que la hermana menor de Coloso, si bien tal dato no se menciona, aunque quienes sabemos de estas historias reconocemos su parentesco.  Igual unas cuantas veces se nombra con todas sus letras a los X-Men.
   Por otro lado, el lugar donde están recluidos los personajes tiene relación con alguien muy importante dentro de las colecciones mutantes, quien ya tuvo una primera referencia en Días del Pasado Futuro y que se supone en algún momento tendrá un rol destacado dentro de próximas películas (más no les puedo decir, si no me van a acusar de hacer spoilers).
     Por cierto, aunque no se trata de algo relacionado de manera directa con los cómics de la Casa de las Ideas, en algún momento alguien de los personajes está viendo uno de los mejores episodios de…¡Buffy, la Cazavampiros!(la más famosa creación de Josh Whedon, director de las dos primeras películas de Los Vengadores y responsable de una de las etapas más recordadas de los propios X-Men en los cómics).


 
6. Personajes.
 
    El equipo que aparece en la película, es completamente nuevo dentro de las adaptaciones audiovisuales de Marvel para el cine y/o de imagen real.  Como es de esperarse, se trata de un grupo heterogéneo, hombres y mujeres de distinta nacionalidad y condiciones, tal como sucedió con la colección de los X-Men cuando volvieron luego de años de haber sido cancelada su serie y lo hicieron por medio de un nuevo grupo, ahora conformado por mutantes de distinta nacionalidad, entre los que encontraremos a nuestro Hijo del Átomo favorito: ¡Wolverine!
    Considerando lo dicho más arriba, para ayudar más a motivarlos ver esta producción que merece su atención, termino la presente revisión del filme en cuestión mencionando a sus protagonistas, que en todo caso nunca son llamados acá por sus alias tal como sucede en las viñetas:
 
Danielle "Dani" Moonstar/Mirage: El primer personaje que conocemos de la película, de origen nativo americano, es una dulce chica que carga con el “Síndrome del Sobreviviente”.  Su poder solo queda claro bien avanzada la trama, sin embargo es lejos el más relevante dentro de lo que está ocurriendo y el peligro al que se enfrentan todos.  Su vida se encuentra ligada a un espantoso monstruo llamado Oso Demonio (bueno, en el largometraje tampoco le dan un nombre...Empero se trata de una criatura conocida dentro de las historietas).
 
Rahne Sinclair / Wolfsbane: En la práctica una licántropo, o sea, una mujer-lobo, resulta ser uno de los personajes más interesantes del filme y es que está interpretada por Maisie Williams, a quien tuvimos el gusto de conocer gracias a su papel como Arya Stark en Juego de Tronos (convirtiéndose en la tercera actriz de la famosa serie de televisión, en trabajar para una cinta de los X-Men). Católica y atormentada también por su pasado, al igual que el resto de sus compañeros, entabla una relación muy especial con la mencionada Dani.
 
Samuel "Sam" Guthrie / Cannonball: De entre todos los protagonistas, el único al que ubicaba mayormente de viejas lecturas mías de las revistas, corresponde a un chico de origen humilde y que en esta adaptación apenas sabe controlar su poder, lo cual por igual lo hace sentirse inferior. Amistoso y sencillo, es encarnado por otra cara conocida, Charlie Heaton, quien hace de un querido personaje de Stranger Things.
 
Illyana Rasputina / Magik: Quizás la más poderosa del grupo o al menos la segunda luego de Dani, es una chica rusa que actúa como una verdadera “perra” (a diferencia de Rahne).  Pese a sus aires de autosuficiente, tiene como debilidad a su peluche, que en realidad es mucho más de lo que vemos a simple vista. Sexual y agresiva, quien puede desagradarnos en un principio, al final llega a simpatizarnos, en especial por lo maravilloso de sus habilidades. Sorprende el talento de la actriz que la personifica, la preciosa Anya Taylor-Joy, la cual en Split y Glass de M. Nigth Shyamalan interpreta a una chica tan diferente y dulce.

Roberto "Berto" da Costa / Sunspot: El chico guapo y/o sexy del grupo, de nacionalidad brasileña.  Se muestra como alguien preocupado más por mostrarse hedonista y despreocupado, aunque igual tiene sus esqueletos en el armario, puesto que tampoco sabe manejar su poder que lo aterra.  Por cierto, proviene de una familia millonaria.
 
Doctora Cecilia Reyes: El único adulto de entre los personajes (salvo el papá de Dani, si bien este apenas sale en la película) y quien controla sola el centro médico donde están internos los jóvenes.  Se supone está preocupada por ayudar a los chicos y por eso es severa en sus reprimendas, no obstante tiene sus propios secretos que resultan ser bastante egoístas la verdad.

                                                        
                                                          ¡Un trailer que promete bastante!

domingo, 30 de junio de 2019

A mí me gustó… ¿Y qué?


I- Antecedentes.

     La saga de Fénix Oscura es una de las novelas gráficas o series de X-Men más famosas, al punto de que es recordada con mucho cariño por los comiqueros marvelitas, puesto que sus eventos fueron fundamentales para la continuidad de las aventuras de sus protagonistas.  Aparecida en 1980, fue orquestada por dos de los artistas más relevantes en la colección de la también llamada Patrulla-X (bueno, en España especialmente), el guionista Chris Claremont y el dibujante (como luego también destacado escritor) John Byrne… ¡Sí, la misma dupla que luego nos regaló esa hermosa historia que es Días del Pasado Futuro.  
     Como primera adaptación audiovisual de este relato, encontramos lo realizado en la hoy de culto serie animada de los X-Men, allá por los noventa; siendo bastante fiel respecto a la historieta en la que se basó.  Con posterioridad, el cierre de la trilogía original cinematográfica de estos personajes, X-Men: The Last Stand (2006) hizo su versión libre de este dicho argumental, que a los más fanáticos (o ñoños) puristas de las viñetas no gustó, considerándose esta cinta como la de menor calidad de tal ciclo.
     Luego de los eventos del filme sobre la mencionada Días del Futuro Pasado, que supuestamente cambió algunos aspectos de la primera línea temporal, correspondiente a la trilogía original, se dio paso a una nueva adaptación ahora con el elenco “más joven”, continuación directa de X-Men: Apocalipsis.  Con la mayor parte del elenco que ya llevaba tres cintas juntos y, como no, incorporando unos cuantos nuevos dentro del argumento, fue dirigida por Simon Kinberg, guionista y productor de varios títulos de la Casa de las Ideas para Hollywood, entre ellas unas cuantas de los largometrajes previos a este.  Las comparaciones con The Last Stand y con el resto de las producciones sobre los también llamados “Hijos del Átomo”, no se hicieron esperar…Las que lamentablemente no han sido muy positivas que digamos.
     Pero acá está su servidor para reivindicar esta película, que si bien no es la mejor del conjunto, tampoco podemos decir que es mala.

II- La trama.

     Tras los eventos mostrados en X-Men: Apocalipsis, donde quedó demostrado para todo el mundo cómo los “Hijos del Átomo” los salvaba, de la amenaza del primer mutante de la historia (dato ñoño que solo pueden manejar marvelitas como yo), estos por fin fueron considerados héroes para la opinión pública.  Es así que ahora Xavier cuenta con una línea directa con el Presidente de USA y accede a sus peticiones ante cualquier eventualidad que el resto de las fuerzas del país no puedan controlar.  Debido a todo esto, los viejos alumnos del llamado Profesor X, deben hacer un viaje al espacio y allí un fenómeno cósmico ataca a Jane Gray, quien supuestamente sale inmune de ello; no obstante, de vuelta comienza a tener trastornos en su temperamento, los que al final resultan ser un peligro para los suyos y el resto de quienes la rodean. Cabe mencionar que lo que está pasando con la pelirroja, comienza a preocupar más de la cuenta al gobierno, de modo que aquello ganado con tanto esfuerzo se encuentra pendiendo de un hilo (y esto último no puede dejar de ser una crítica al oportunismo y “mala memoria” de los políticos y el Estado, que utilizan como carne de cañón a sus soldados y fuerzas de seguridad, para muchas veces abandonarlos cuando los conviene; así como por igual vuelve a presentar el problema de la intolerancia pública y el populismo).
     Por otro lado, una crisis se está gestando entre los líderes de los X-Men, que ahora se puede decir que este es compartido por los únicos de los mutantes originales que quedan, de aquellos que conocimos por primera vez en su versión más joven gracias a Firts Class; pues junto al telépata más poderoso de la Tierra, se encuentran Raven (Mística) y Bestia. Y es que a la cambiaformas no le gusta cómo ha cambiado su viejo amigo, algo de lo que también se ha dado cuenta el buen Henry McCoy. 
    Una tercera fuerza en pugna entra en la trama: la de una raza extraterrestre, que desea hacerse con la entidad que se ha apoderado de Jane Gray, quienes están dispuesto a todo para ello.  Se trata de seres poderosos con sus propios planes y los primeros de su naturaleza alienígena, en salir dentro de uno de los filmes de la saga mutante. 


   Una maravilla ñoña: las voces originales del tráiler con imágenes de la mítica serie animada.

III-Para tener en cuenta.

a) Lo que me gustó.

    Podría decirse sin tapujos que esta película pretende no solo contar otra vez los acontecimientos de la mentada saga Fénix, si no que a su modo es un homenaje a The Last Stand y ello se puede ver por el atuendo que usa Jane Gray cuando pierde la cordura, por los actos heroicos de Cíclope hacia el clímax y que rememoran los de Wolverine en esa otra cinta, como a sí mismo la partida de ajedrez entre los viejos amigos/rivales Charles Xavier y Erik Lensherr, entre otros detalles que en estos momentos se me escapan.  
     Da gusto reencontrarse con alguien tan simpático como el velocista mutante Peter Maximoff (quien nunca es llamado acá como Quicksilver, su nombre de guerra, desde que tuvo su entrada dentro de estos largometrajes), pero su participación es bastante escasa en comparación con lo que vimos de él anteriormente…y tampoco es tan graciosa como nos tenía acostumbrados.  En cuanto a los personajes reintroducidos en la entrega que antecedió a esta, como era de esperarse salieran los jóvenes Tormenta y Nightcrawler (o Rondador Nocturno, si quieren llamarlo bajo su título en español), que el último tiene mayor participación. Eso sí, se extrañó a la adorable Jubilo en escena, que habría sido genial tenerla de nuevo por acá y ahora con más diálogos.  Por otro lado, el inesperado cameo de Dazzler, una mutante que fue muy popular cuando la música disco estaba en su cenit (de hecho, fue creada para aprovechar dicho éxito), viene a ser un agradable guiño para quienes conocemos algo del resto de los personajes que pululan entre estas viñetas.  
     Y si de personajes carismáticos estamos hablando, más si se trata de los principales de tal serie de cintas, no podía faltar otra vez la mención a Raven.  Cabe recordar que la versión que aparece en la tetralogía, interpretada por la talentosa Jennifer Lawrence (ganadora de un premio Oscar…y una de las mujeres que más me ha hecho llorar en la vida, je), viene a estar bastante alejada de aquella que sale en los cómics. Hacia la Mística de estas otras películas, es casi imposible no sentir aprecio e incluso admiración, en comparación a la asesina cruel, xenófoba y resentida que es en realidad dentro de las viñetas; puesto que a lo largo de los años, la hemos visto evolucionar y crecer como persona, al punto de pasar de antiheroína a cuasi villana y, por último, a superheroína por derecho propio, quien más encima se ha vuelto una inspiración para muchos…entre mutantes y humanos corrientes.  Por cierto, en los tráilers juraba que esta ya no aparecía interpretaba por la mencionada Lawrence, puesto que se ve bastante distinta respecto a las anteriores entregas…Supongo que será porque ahora está más mujer y cuando filmó Fist Class tenía solo 20 años.
      Y no podía dejarme en el tintero a su versión de Magneto, lejos mucho más humanizado que el de los cómics (si se le considera sus etapas más nefastas, como la de Grant Morrison), quien si bien aparece recién bastante avanzado el metraje, no deja de robarse la cámara y sacarle suspiros a más de un (a) espectador (a).  Da gusto ver también cómo Erick ha logrado su propia paz interior, luego de tanto odio y pena dentro de su corazón, que esta vez por fin lo vemos actuar con todo su poder, ya no motivado por esos sentimientos, sino que como alguien defendiendo a otros.  No hay manera de comparar el crecimiento espiritual que han tenido el Amo del Magnetismo y la chica azul, con la pérdida de su anterior equilibrio por parte de Charles Xavier…Sin dudas una interesante vuelta de tuerca.
     Para aumentar la carga dramática de esta película, quizás la última con tal elenco y que mantenga la continuidad que hemos seguido a lo largo de casi una década, muere uno de los personajes principales.  No diré de quién se trata, pero vayan preparándose.
    A todo esto, la banda sonora fue compuesta nada menos que por el connotado Hans Zimmer, así que bien se podría decir que posee si no la mejor de todas estas producciones (incluyendo las dedicadas a Wolverine), sí una de las más sobresalientes (y que es la que ahora mismo escucho, mientras escribo en estos momentos).  Épica y sinfónica, se suma a otras composiciones realizadas por el músico alemán sobre adaptaciones hollywoodenses, de cómics famosos, algo solo repetido en distintos casos por gente como Danny Elfman, Tyler Bates, Bryan Tyler y Cristopher Young (pues recordemos que Zimmer realizó la banda sonora para El Hombre de Acero, Batman versus Superman y El Sorprendente Hombre-Araña 2).


b) Lo que podría haber sido mejor.

     Dentro del Universo Marvel, los mutantes o bien son una evolución de la especie humana o corresponden a una especie paralela a la de los homo sapiens; se puede entender que con todos los poderes que tienen, envejezcan más lento, pero puede resultar algo inverosímil, que algunos de ellos se mantengan casi iguales a como los conocimos en los sesenta en Fist Class (en especial los cuatro personajes que provienen de esta cinta, entre los que se incluye Magneto).  Bien sabemos que Wolverine envejece más lento (quien, por cierto, no aparece en este filme, puesto que se supone que al menos Hugh Jackman nunca más volverá a interpretarlo) y se supone que Magneto e incluso Mística/Raven también poseen cierta juventud extendida…¿Pero el Profesor X? Y es que salvo que acá sale calvo, como en los cómics (cambio suyo que se explicó de forma muy original hacia el final de Apocalipsis), se ve en la práctica igual a como estaba, cuando lo vimos por primera vez bajo dicha encarnación.  
     Cada entrega de esta segunda continuidad (si se considera como primera, la de la trilogía con la que comenzó todo) transcurre en una década diferente: sesenta, setenta, ochenta y noventa… ¡Pero esta, a diferencia de Capitana Marvel y que también está ambientada en dicho decenio, no se nota mucho que suceda durante esos años! Y es que no se ve mucha tecnología y moda de tal era, que digamos.
      No he leído mucho de las aventuras de estos incomprendidos superhéroes, ni tampoco conozco tanto el lado más cósmico de las historietas marvelitas, pero al menos sí tengo claro que a la hora de hablar de “marcianitos” relacionados con la saga Fénix, es el Imperio Shi’Ar el que acá posee tremendo protagonismo.  Por lo que acabo de ver en Wikipedia, sí salen de forma parcial los D’Bari, aunque no son relevantes dentro de la cronología de la Casa de las Ideas.  Ahora bien, entiendo que hayan usado a estos como los malos de la trama, por una cuestión de economía, que ver a Lilandra y compañía habría sido muy costoso…Aunque soñar no cuesta nada ¿No?


                                               Tráiler 3 de la película que hoy nos reúne.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Un sucedáneo televisivo de los X-Men.


     A principios de 2017 se estrenó en televisión un proyecto que prometía bastante: llevar al formato de serie para la pantalla chica a los famosos X-Men, los mutantes marvelitas que ya habían tenido en el pasado 3 cartoons con distinto resultado y que ahora daban el salto en grande a través del formato de imagen real para un público adulto.  La propuesta no podía causar más expectación entre los seguidores de los también llamados “Hijos del Átomo”, cuando se supo que alguien como Bryan Singer estaba involucrado como productor, siendo este el responsable de que los filmes hollywoodenses de superhéroes pasaran a un mayor nivel de madurez y de gran éxito, gracias a su primer filme sobre los mismísimos personajes, y sus otras producciones que hizo posteriormente. 
    Para dar inicio a esta incursión de los justicieros, se escogió uno de sus títulos más oscuros y/o desconocidos, Legión, correspondiente a una de las tantas creaciones de Chris Claremont para estos personajes, junto al por igual connotado dibujante  Bill Sienkiewicz.  En pocas palabras, su historia gira en torno al inestable, aunque poderosísimo David Haller, hijo nada menos que de Charles Xavier, el llamado Profesor-X.  Cabe recordar que este último es uno de los mutantes más poderosos de la Tierra, dentro de estas ficciones, gracias a sus habilidades únicas para controlar la materia por medio de su mente.  
     Con estos antecedentes y al contar con un material tan rico para explotar, era de suponer que tendríamos algo como los productos de Netflix, basados en historietas de la Casa de las Ideas.  No obstante los responsables de Legion, decidieron tomar solo unas cuantas ideas de las viñetas y hacer su versión bastante libre de las novelas gráficas o una interpretación sui generis, que se alejara casi por completo del género.  De este modo, llegamos a encontrarnos con un show surrealista y que a los más puristas de seguro podría resultarles cualquier otra cosa, menos los que se esperaban (como bien le pasó a un servidor)…Otra cosa, viene a ser si a esta gente que esperaba algo más “clásico”, le gustaría o no esta versión alternativa de los cómics. 
      La trama del programa en sus dos primeras temporadas, nos cuenta lo siguiente: En un manicomio se encuentra internado el mentado David Heller, quien supuestamente sufre de esquizofrenia y el que ha llegado a parar a tal lugar por varias razones, las que poco a poco irán dilucidándose.  David ve de vez en cuando ve a un ser monstruoso que lo acosa, tanto en los sueños como en la vigilia, así como también teme a la caricatura de un niño, protagonista de un cuento que lo traumó de pequeño y que también se le aparece.  Con posterioridad el origen de estas dos pesadillas, que no lo dejan tranquilo, demuestran estar muy relacionadas con su pasado, su presente y su futuro.  Al lugar llega un hombre a realizar experimentos con el protagonista, descubriéndose luego de que este forma parte de una institución que quiere tener control de sus poderes; no obstante en medio de las investigaciones con el paciente, un grupo de personas que demuestran tener habilidades extraordinarias como él, irrumpe y lo liberan.  Es así que comienza la nueva vida de David, apoyado por sus pares y viviendo en una especie santuario para los suyos, donde le ayudarán a dominarse y sacar provecho de sus capacidades; por otro lado, durante su estadía en este sitio, comienza a indagar en su pasado, en el cual hay varios misterios que deben resolverse a toda costa.
      Gracias al apoyo de quienes han salvado la vida al protagonista, se descubre que otro mutante llamado originalmente como Rey Sombra, vive dentro de él como una especie de parásito y es el responsable de lo que a simple vista pareciera ser fruto de su locura.  Por lo tanto David debe deshacerse a toda costa de la criatura, que en realidad resulta ser mucho más peligrosa de lo que pensaba.  Cuando parece que por fin se han deshecho de su enemigo, el ser termina poseyendo a uno de sus compañeros.  De este modo la segunda temporada trata sobre el enfrentamiento contra la entidad, que ahora sabemos se llama en realidad Amahl Farouk y que podría provocar el apocalipsis.  No obstante, ahora cuentan con los fondos casi ilimitados  de la misma organización, que en un principio creían eran los malvados; de modo que David y su gente, tienen a su haber un montón de recursos para combatir contra el verdadero enemigo…Y pese a todo, puede ser que no todo sea como parece (y en muchos sentidos).
    La serie, que no posee una presentación como otros títulos marvelitas,, se presenta para los más conocedores de los cómics como una adaptación de los consabidos X-Men, teniendo el logotipo de su nombre (que sí sale en pantalla): la X característica de estos personajes… ¡Y sin embargo los poderes de los personajes resultan ambiguos o apenas se explotan! Que salvo unos cuantos, no queda claro lo que hacen de extraordinario.  Asimismo, tampoco usan trajes más o menos característicos de este tipo de historias y ni siquiera ocupan “nombres de guerra” (sin embargo, en la segunda temporada, 2 de los personajes femeninos más llamativos, comienzan a usar un traje cada una parecido a uno de estos).  Por otro lado, tampoco aparecen personajes destacados de las historietas que la inspiran.  Ahora bien, sí me fue posible reconocer en un diálogo, que nombraran brevemente a la tecnología Shi'Ar (un imperio extraterrestre marvelita). Por lo tanto, solo el gran villano de las dos primeras temporadas, el Rey Sombra, viene a ser (aparte del mismo protagonista) el único personaje más o menos destacado de estos cómics que aparece en el programa (recuerdo que tuvo una intervención en 1 ó 2 episodios de la clásica serie de los noventa de los X-Men, como la peor pesadilla de la Bruja del Tiempo, Tormenta). 
     Igual se muestra bastante un concepto caro a las historietas, de las que supuestamente se nutre este título: el plano astral, que en sus episodios aparece como un lugar de tipo onírico, en el cual puede suceder (casi) cualquier cosa, aunque tampoco se presenta de manera muy espectacular, que digamos.  La verdad es que esta versión de dicha zona, atiende más bien a la ambientación tipo surrealista (tan lynchniano a veces, si es que me entienden), que en general posee la estética y los guiones de sus capítulos.  De este modo, por ejemplo, los personajes se ponen a cantar a veces o tal cual como sucedió, ya al final de la segunda temporada, cuando vemos un gran tapón, que se supone cerraba el paso a una especie de inframundo.
      A este humilde servidor, los primeros 4 episodios fueron por completo soporíferos, que no pasaba gran cosa en ellos…Hasta que llegó al quinto y entonces sí que la cosa se puso buena y entretenida (la verdad es que estuve a punto de dejarlo todo varias veces).  La trama va cobrando fuerza, lo que incluye un increíble final de temporada y la segunda temporada, mejoró considerablemente, no obstante cuando esta termina, puede resultar decepcionante y hasta confusa.  Creo que hay mucho elemento desperdiciado, que los guiones o el montaje tienen tremendas elipsis, que dejan varias cosas en el aire: como cuando se estuvo jugando con la amenaza de una especie de minotauro, del cual nunca llegamos a saber su origen y al final se deshicieron de él como si nada, quitándonos la oportunidad de contemplar su derrota, en una batalla digna de estas ficciones.
      Cabe mencionar todo un homenaje al gran H. P. Lovecraft, cuando aparece una orden de monjes místicos llamados Mi-Go, cuyo nombre viene a ser una de las tantas razas extraterrestres que aparecen en sus escritos.  Estos poseen cierta relevancia en la segunda temporada, aunque tampoco se llega a saber mucho de ellos, tal cual varios otros aspectos que quedan siempre diluidos a lo largo de su enrevesada trama.
      Visualmente Legión es hermosa, pues cuenta con un sobresaliente trabajo de puesta en escena, con una estética que en una primera instancia nos hace creer que todo transcurre en los setenta; no obstante, luego en la segunda temporada se habla de Internet y aparecen también otros elementos propios de la actualidad.  No obstante, la tecnología de avanzada muchas veces acá se ve con un aire retro o vintage, por no decir estrambótico, como los androides de aspecto femenino y con bigotes, todos iguales entre sí, que hablan con voz electrónica.  La música también es un aspecto artístico sobresaliente en la serie, muy cuidada y hermosa, en la que se combinan muy bien los bellos acordes hechos por Jeff Ruso, con pegajosas canciones populares y cuyas letras no pueden ser más contingentes a los acontecimientos que aquí se desarrollan. 
     Dentro de la serie encontramos un humor más o menos sofisticado y en general no esté hecha para los espectadores que buscan solo espectacularidad y algo más sencillo; puesto que la historia no se encuentra armada de forma tan lineal, sino que hace varios saltos temporales y de ambiente, que pueden complicarlo a uno más de la cuenta.  En general requiere mucha atención, por lo que solo es recomendable para un público capaz de aceptar una adaptación de los cómics tan pretenciosa como esta, que prima lo artístico por sobre la diversión.   Está dirigida a una audiencia adulta, con criterio formado o madura; de este modo abundan las escenas de drogadicción y hay personajes gays, como se estila hoy en día, pero esto último tampoco me parece muy bien realizado, que la lesbiana de la serie aparece sin dudas como una promiscua o sexópata y el homosexual no puede ser más estereotipado, cuando aparece junto a su pareja (el más o menos masculino y su compañero claramente femenino); de modo que esto último no ayuda mucho que digamos a que la comunidad LGTB se vea "digna" o "normal".
     En mi caso conozco a 2 queridos amigos que les gustó esta propuesta de hacer algo “diferente”, pero por mi parte Legión terminó por agotarme, pese a que como ya dije más arriba, a partir del episodio 5 logró acaparar mi atención (en cambio, creo que obras como Daredevil y Jessica Jones de Netflix, incluso Gotham, consiguen fusionar de manera más perfecta y menos latera, lo artístico con lo comercial). Y sin embargo, no le voy a negar a este show, el detalle de contar con algunos de los diálogos más hermosos que he tenido el gusto de encontrar en una serie, con varios momentos sublimes y que a veces justificaron el tiempo ocupado en verla; no obstante con los 19 episodios que le vi (8 de la primera temporada y 11 de la segunda) me basta, que prefiero algo menos “denso”, que esta para mí decepcionante interpretación de mis amados X-Men.

Lo mejor de todo...Sus afiches, claros ejemplos de sus pretensiones de ser tan "artística".

viernes, 13 de mayo de 2016

Otra etapa memorable de los X-Men: Grant Morrison.

      

      
      En el 2000 irrumpieron en el cine los X-Men, famosos personajes del cómic creados a principios de los sesenta por los demiurgos Stan Lee (en el guión) y Jack Kirby (en el dibujo) para Marvel.  A partir de esa fecha gracias a una película que encumbró más que nunca el subgénero de superhéroes en la pantalla grande, una vez al año comenzaron a llegar nuevas cintas basadas en las franquicias de la llamada Casa de las Ideas y de su eterna competidora DC (si bien la empresa marvelita ha sido la que ha tenido mayor cantidad de adaptaciones…y éxitos).  Debido a lo realizado por el director Brian Singer, los ejecutivos de Marvel se dieron cuenta de que ya era hora de plasmar el nuevo siglo con historias modernas y un cambio radical de imagen de sus protagonistas, tal como lo hizo el alabado largometraje.  Fue así que ni tontos ni perezosos, decidieron contratar a todo un experto en materia de renovar y potenciar historietas de rancio origen: el escocés Grant Morrison.
     Luego de haber rescatado del olvido a Animalman en los ochenta, un personaje secundario de DC, llevándolo a convertirse en uno de sus mejores caballitos de batalla para su línea adulta Vértigo, se encargó de llevar en los noventa a un nuevo nivel a la famosa Liga de la Justicia y a la que le devolvió el esplendor de sus mejores tiempos.  Fue así que Marvel no se resistió a trabajar por primera vez con este artista, famoso entre otras cosas por sus guiones que si bien no dejaban de tributar a sus ídolos de antaño del cómic, demostrando además su gran conocimiento acerca de la historia del medio, abordando tramas que en muchas ocasiones escapaban a las convenciones de la historieta promedio que se hacía por aquel entonces (esto es historias que ahondaban en los recovecos más oscuros de los superhéroes, como sus “paisajes” interiores del subconsciente, poniendo énfasis además en el mundo onírico y las ideas más estrafalarias y/o innovadoras posibles…Algo tan solo visto en gente como Alan Moore o Neil Gaiman cuando se trataba de “tebeos” del género).  Pues Morrison aceptó el reto, pero antes de comenzar a realizar su labor creó un manifiesto o más bien un decálogo, acerca de cómo pensaba retratar a los Hombres-X; luego, por supuesto que su propuesta tuvo la mejor acogida posible entre sus nuevos jefes, quienes le permitieron en la práctica hacer lo que se le antojara con estos justicieros.  Fue así que durante cuarenta y un números, que incluyeron un anual, los X-Men consiguieron una de sus mejores etapas (quizás solo igualada a la longeva a cargo de Chris Claremont y posteriormente a la de Joss Whedon), la que se editó originalmente entre mayo de 2001 y marzo de 2004.
     El guionista tal como lo hizo con la Liga de la Justicia, en la que reunió al equipo original de su primera formación, quiso tener como protagonistas a la crème de la crème de los mutantes, centrando cada arco argumental en algunos de los más famosos personajes de estas narraciones.  Es así que cada una de las sagas realizadas por Morrison, les otorgan especial protagonismo al Profesor X, Bestia, Cíclope y Jean Gray, de entre sus miembros más antiguos; luego, al canadiense Wolverine, el más popular de todos los mutantes y que se unió a las filas del equipo durante la internacionalización de este en los setenta; por último, agregó a Emma Frost, quien hasta no hace mucho había sido su acérrima enemiga miembro del Club Fuego Infernal.  Por otro lado, el guionista creó varios nuevos reclutas para el grupo, algunos de ellos de gran impacto entre los lectores, tales como Ángel Salvadore (una chica afroamericana con alas de mosca y muy resentida, quien apareció en la elogiada cinta X-Men Orígenes: La Primera Generación de 2011), los Cuclillos de Stepford (quintillizas con poderes mentales que actúan como una sola persona, la mayoría de las veces y que en su apariencia y personalidad conjunta corresponden a un homenaje del escritor a la película El Pueblo de los Malditos de 1960, basada en la novela de John Wyndham Los Cuclillos de Midwich), Pico (un monstruoso, pero dulce adolescente con problemas de autoestima) y en especial Xorn (un hombre que posee de cabeza…¡Una pequeña, aunque poderosa estrella! Lo que lo convierte en un ser con la capacidad de ser tanto en un peligro viviente, como en un sanador milagroso), quien tendrá una destacada relevancia dentro de estos cómics.  No obstante quizás aún más genial puede resultar su creación de Fantomex, misterioso mercenario mutante supuestamente de origen francés, quien se encuentra ligado a nada menos que Wolverine y al famoso proyecto de Arma X.  Este último personaje resulta ser el gran tributo del guionista a Fantomas, oscuro protagonista de varias historias galas homónimas.

Fantomex según...¡Igor Kordey!

      Si bien Morrison articuló sus historias en base a los personajes ya nombrados y otros más con los que completa el complejo dramatis personae de su etapa, no se resistió a otorgarle cierto protagonismo a cuatro célebres mutantes, que intervinieron como invitados en sus páginas.  El primero de ellos corresponde a Dominó, sexy dama que se convierte en uno de los principales apoyos cuando el equipo debe viajar a Oriente en otra una de sus peligrosas misiones.  Luego aparece la Bruja del Clima Tormenta, quizás uno de los personajes afroamericanos más queridos por el público lector, si bien su rol acá deja con gusto a poco por lo breve que resulta su papel; esta es acompañada por Quicksilver, uno de los tres poderosos hijos de Magneto, el antiguo contrincante de los X-Men.  En cambio mucho más importante viene a ser la labor realizada por el también moreno Bishop, viajero del tiempo proveniente de un futuro apocalíptico, quien acá ayuda a descifrar nada menos que un asesinato dentro del mismo Instituto Xavier para Jóvenes Talentos.
      En cuanto al resto del panteón marvelita, que no sea un llamado homo superior, ni siquiera son mencionados en sus miles de páginas.
      Las historias creadas por Morrison se leen sin necesidad de conocer la extensa continuidad de décadas de historietas, centrándose además en la ciencia ficción y en las relaciones interpersonales de sus personajes, en cuanto a lo que significa trabajar y mantener la confianza entre gente tan dispar; no obstante otro tema que caracteriza estas novelas gráficas, vienen a ser los mismos conflictos interiores de uno mismo, que se traducen en toda una dura prueba, en comparación a los desastres titánicos a los que deben enfrentarse como justicieros.  Se trata de cómics para nada infantiles, aunque tampoco hechos exclusivamente para un público adulto.  En ellos podemos encontrar humor, cierto erotismo, mucha acción y emociones, donde el lirismo va de la mano con algunas de las más grandes sorpresas que nos puede regalar el escocés.
      Algunos de los mejores cómics corresponden a una labor compartida entre un buen guión y un dibujo excepcional, lo que hace para el público que la experiencia de leerlos sea toda una caricia para la imaginación y la vista.  Pues como es habitual con alguien de la talla de Grant Morrison, se hizo acompañar de algunos de los mejores talentos del medio, empezando por su amigo Frank Quitely, con quien en el pasado había hecho varios números de la colección Vértigo de Los Invisibles y Flex Mentallo, además de su actualización (para la época, claro) del Sindicato del Crimen con JLA: Tierra 2 (una de las más recordadas aventuras de la Liga de la Justicia a su cargo y que inspiró una muy buena cinta animada). La contribución de Quitely a los Nuevos X-Men de Morrison, abrió esta etapa y luego es posible encontrarla en otras de las sagas que la componen.  Cabe mencionarse que el estilo de este dibujante, a veces caricaturesco en cuanto a los rostros que dibuja, destaca por los detalles que pueden ir descubriéndose con cada nueva revisión de sus ilustraciones.  El segundo maestro con el que colaboró el escritor, viene a ser Ethan van Sciver, quien con un trazo más realista y por igual preciosista, mantiene la misma calidad de su colega (aunque con estilos diferentes, por cierto).  El siguiente ilustrador corresponde a Igor Kordey, cuyas líneas toscas en muchos de sus personajes hace extrañar el virtuosismo de los anteriores, puesto que muchas veces lo que hace parece sin duda “feo”, de rasgos grotescos o acabado de manera apurada.  Por otro lado,  John Paul Leon firmó dos historias de entre todas las que podemos hallar en esta colección, aportando sus imágenes casi cubistas y que nos enseña otra forma de representar a nuestros queridos superhéroes, aunque sin dejar el preciosismo que le falta a Kordey (de Leon ya se “habló” en el Cubil debido a su bello trabajo para Tierra X).  Phil Jimenez viene a ser mi caricaturista preferido de todos los que participaron en este proyecto, con una técnica pulcra a medias entre Quitely y van Sciver.  Otros que dieron su granito de arena fueron Keron Grant, Tom Dernick y Leinil Francis Yu, todos ellos bastante correctos y con viñetas que le hacen honor a la magnitud de la empresa en la que se embarcaron, si bien cada uno con su propia marca (el uso de las sombras destaca en lo realizado por el último de este trío).  Otro que dejó su impronta en uno de los arcos argumentales al más puro estilo del ciberpunk, viene a ser Chris Bachalo, de trazos gruesos y toscos, pero no llegando al feísmo de quien ya saben; sobresalen también en su estética las gruesas líneas negras con las que marca los contornos de personajes, objetos y demases, todo haciendo uso de formas angulosas y en especial en los rostros.  Por último, el arco argumental con el que cierra Morrison su (casi en un 100%) glorioso ciclo con los mutantes marvelitas, tuvo de dibujante a Marc Silvestri, dueño de una técnica que recuerda a lo mejor y lo peor de los noventa (o más bien muy del sello dejado por Image en esa década), con cuerpos y rostros estilizados…y mucho músculo.
Una de mis portadas sexys favoritas...
de la mano de Phil Jimenez
(¡Me encantan sus mujeres!).
     La etapa de Morrison comienza de inmediato con gran fuerza, enganchando a su público desde las primeras viñetas.  Pues con E de Extinción (saga de tres partes, además de un epílogo) introduce a una nueva villana, tan cruel y potente como poc@s...Cassandra Nova, una mujercita que se convierte en una de las peores pesadillas de los mutantes.  Por otro lado, acá el escritor consigue que tan solo en unas pocas viñetas, aunque con una gran repercusión para “los hijos del átomo”, que la nación isleña y utópica de Genosha sufra la más grande tragedia desde su fundación.  Asimismo, es debido a la febril imaginación suya que la Bestia toma esa apariencia tan felina, que de un momento a otro comenzó a vérsele en las historietas.  Tampoco se puede olvidar que fue por medio de este inolvidable debut suyo en Marvel, que la otrora malvada Emma Frost se va al bando de los “buenos”, llegando a convertirse gracias a Morrison en uno de sus personajes más destacados (y, por qué no, en la fantasía libidinosa de un montón de sus lectores).
    Luego le sigue Generación sin Gérmenes (compuesta también de tres actos), donde podemos encontrarnos con una de las mejores y más morbosas ideas de este autor para los X-Men: los Hombres-U, un enfermizo culto de seres humanos que desea evolucionar de manera artificial, matando mutantes para quitarles sus órganos e implantárselos a ellos mismos.  Estos nocivos sujetos con posterioridad vuelven a aparecer en otros arcos argumentales del autor.
      A lo anterior se agrega el especial correspondiente al recordado “mes mudo”, con el cual todos los cómics Marvel se sumaron en diciembre de 2001.  En esta ocasión una vez más fue ayudado por la maestría de Frank Quitely, quien usando solo imágenes y símbolos supo representar a la perfección lo que nos quería contar su compañero: La especial odisea que realizan las dos telépatas del equipo, dentro de la mente de un catatónico Charles Xavier para salvarle la vida; mientras tanto en el proceso se revelan impactantes detalles sobre este.  Sin duda toda una joyita.
     El Anual de ese mismo 2001 viene a ser otro experimento visual, al disponer de las viñetas y sus páginas de una forma distinta a la acostumbrada.  Aquí hace su debut Xorn, quien de inmediato se gana el corazón de uno, pues cada intervención suya en la colección resulta ser memorable.  Por otro lado, este depara una sorpresa final que viene a ser uno de los puntos más álgidos de todo lo hecho por Morrison al respecto.
     Imperial (saga de cinco números) corresponde a la trama de corte cósmica escrita por el escocés, quien aquí utiliza a los conocidos miembros del Imperio galáctico Shi`ar, quienes pese a sus simpatías con sus aliados y amigos mutantes, deben batallar contra estos para evitar la destrucción de su sociedad, cuando se les hace creer que serán la causa de su perdición.  Entremedio se encuentra involucrado un enemigo maquiavélico, quien maneja los hilos de la acción con inteligencia luciferina.
      Volviendo a Xorn, este llega a tener su propio número centrado en él, que bien puede ser la historia más emotiva de todas las que encontramos en los cuadernos escritos por Grant Morrison para la ocasión.
      Después podemos leer otra trilogía, en la cual cada número posee su propio título y donde hace su aparición el mencionado Fantomex, quien tanta significancia tendrá para saber más acerca del desconocido pasado de Logan.  En esta saga se explica que el nombre de Arma X dado a Wolverine, en realidad corresponde al número diez de una serie de experimentos que continuó desarrollándose (puesto que la letra en realidad se refería al número romano); de este modo nuestros protagonistas deben vérselas con una nueva generación de máquinas vivas asesinas.
       Los comienzos de la tormentosa relación amorosa entre Cíclope y Emma Frost, cuando el primero aún estaba casado con Jane Gray, son abordados de manera muy singular en un número en solitario. 
       Por otro lado, en otro número único, la visita a las ruinas de Genosha homenajea artísticamente el desastre de las Torres Gemelas.  A este le sigue uno más de tipo unitario, que sirve como epílogo algo atrasado a Imperial y que además deja las semillas dispuestas para lo que vendrá más adelante.
       Chicos Omega y Revuelta en la Escuela de Xavier lleva las vicisitudes de nuestros (super) héroes a otro nivel, cuando esta vez la crisis que puede llegar a tener catastróficas consecuencias ocurre dentro de las mismas paredes de su hogar…Todo porque un grupo de descontentos jóvenes mutantes deciden dejar de lado los pacifistas intentos del Profesor X, para que humanos y mutantes puedan vivir en armonía, optando por la filosofía violenta del fallecido Magneto.  Todo se complica debido a la existencia de una droga, que se está haciendo popular entre los mismos estudiantes de nuestros protagonistas.  De este modo Morrison vuelve a uno de los temas que más le interesan: el uso y abuso de drogas, con la repercusión que ello significa para quienes la consumen (lo que necesariamente en alguien como Morrison, un ferviente cultor de estas sustancias, no es algo para ser demonizado).  El antagonista que aquí aparece, líder de los rebeldes, viene a ser otro gran personaje creado por nuestro escritor.
      Con Asesinato en la Mansión (de igual modo compuesta de tres números) el guionista incursiona en las historias policiales, para poder desentrañar quién es el verdadero culpable de nada menos que de la muerte de uno de los personajes principales.  Como era de esperarse, la revelación sobre la identidad del culpable resulta sorprendente.
      Asalto a Arma Plus (escrita en cuatro entregas) rescata a Fantomex, quien junto a Wolverine y Cíclope visita un extraño lugar al más puro estilo de la ciencia ficción japonesa y del escritor William Gibson, pues en ella la realidad virtual toma un papel muy significativo. Es acá donde nos llegamos a enterar de otro increíble secreto sobre el más célebre de los X-Men.
      Impresionante, sorpresivo e impactante son adjetivos que sin lugar a dudas designan lo que se desarrolla en el arco argumental titulado Planeta X.  Una traición muy dolorosa queda al descubierto y un viejo enemigo reaparece, en uno de los giros dramáticos más aplaudidos de esta etapa mutante que ya está a punto de terminar.
     Cuando todo se veía tan “redondito” con lo hecho hasta el momento por Grant Morrison, quien no había caído en sus habituales lapsus bizarros y que muchas veces dejan a sus lectores con más de una duda acerca de qué pasó en realidad, se termina su visión de los mutantes marvelitas de forma decepcionante (si se quiere ser duro con él) o de una manera poco convencional y que bien no tiene por qué ser del gusto de todo el mundo (como ya sucedió con quien aquí escribe).  Pues Bienvenidos al Mañana (realizada en cuatro partes) realiza un salto a ciento cincuenta años en el futuro, para mostrarnos un nuevo mundo devastado y el que pese a todo se puede revertir (su evidente guiño al clásico Días del Pasado Futuro).  Este decepcionante desenlace a algo, que pese a todo en su conjunto viene a ser una verdadera obra maestra, puede ser omitido dentro de la memoria de quien lo haya leído, ya que lejos la anterior saga cierra con broche de oro esta etapa. 

El equipo central de este serie de elogiados cómics bajo la pluma del sensei Frank Quitely:
Xorn, Bestia, Wolverine, Jane Gray, Profesor X, Emma Frost y Cíclope.
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