Hace unos días o noches atrás tuve un sueño muy vivido y quise escribirlo para no olvidarlo. Me quedó como microcuento:
Soñé con un gato blanco y negro, que llegaba a casa y era la atención de todo el mundo. Desde mi cuarto lo llamé y es que estaba tentado de quedármelo. Le hice cosquillas y él se dejó querer. Entonces dijo el minino algo muy clarito, no recuerdo qué y más que sorprenderme tuve mayores ganas de adoptarlo. Solo me preocupaba que no me pegara las pulgas.
