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viernes, 1 de mayo de 2020

Una historia de terror muy particular: Locke & Key (II).


IV. La tercera es la vencida.

     Apenas Locke & Key consiguió acaparar la atención de la gente y se dieron cuenta de que tenían una mina de oro con ella, salió la idea de llevarla a la pantalla chica e incluso al cine por medio de una trilogía. En el primer caso se hicieron nada menos que 2 pilotos, uno de ellos incluso cubierto para las publicaciones de la historieta, cuando aún no estaba por terminar la saga; es más, se estrenó ese mismo año o el otro en una Comic Con en USA. 
     Cabe mencionar que fue nada menos que Fox, la primera empresa que quiso hacerse con Locke & Key, que tenía a talentos como Alex Kurtzman y Roberto Orci para trabajar en los guiones y hacer de productores (les estoy hablando de nombres MUY importantes en la industria gringa de la TV y el cine, ya que son quienes estuvieron detrás de la llegada al cine de los Transformers, del reinicio de Star Trek cinematográfico, el filme sobre El Juego de Ender, entre otros títulos y son cocreadores de Fringe y Star Trek: Discovery). Además, una de sus protagonistas fue encarnada por la preciosa Miranda Otto (El Señor de los Anillos). Todo esto sucedió entre 2010 y 2011, cuando aún no acaba la novela gráfica y es que, salvo la primera parte (Bienvenidos a Lovecraft), el resto lo iban escribiendo a la marcha...Así que hace tiempo ya desde este primer intento.
     El siguiente capítulo de este sueño/deseo, que tanto costó concretar (aunque, creo, nunca con tantos baches como lo que ha pasado con La Torre Oscura y sus intentos para llegar a la pantalla chica...que lo que pasó con el cine es otra cosa y mejor olvidarlo ¿No?), estuvo a cargo de Hulu y está fechado de 2017, aunque esta vez con mayor participación de los chicos de IDW y de Hill, como por igual Rodríguez en su realización. Al final, como la editorial y los cocreadores de la novela gráfica, se empecinaron en llevar a cabo la adaptación, se hicieron dueños de los sets bastante elaborados para Casa Llave y otros, de modo que estos mismos se usaron en la versión de Netflix.

V. Lo que podemos ver hasta el momento.

     Estrenada a principios de febrero del presente año, la primera temporada posee 10 episodios y como fue un éxito ya se confirmó una segunda temporada. El programa no es malo y "va de menos a más"; que igual quien haya disfrutado la novela gráfica, siente que la historia se simplificó un resto o que hasta el momento la adaptación, pese a su alto nivel de producción, todavía no llega a la espectacularidad de su versión original.
     El show nos muestra a los últimos miembros de la familia Locke, una madre recientemente viuda junto a sus tres hijos (un chico y una chica adolescentes, más el niño pequeño), quienes llegan a la mansión que les han legado. Hasta antes de eso, nunca antes habían estado ahí, que también el único tío paterno de los muchachos ha evitado el lugar por años y eso que se crió en dicho lugar. Es así que los menores de edad entran en contacto con las citadas llaves, llegando a conocer el pasado de su padre y de otros que estuvieron ligados a este y a todo lo relativo a Casa Llave; sin embargo lo peor de todo esto, es que una fuerza maligna desea apoderarse de lo que guarda el lugar y por esa razón deberán enfrentarse con todo su ingenio y la ayuda de las llaves, más los aliados que irán haciendo en su nueva ciudad, si no quieren perder más que su legado patrimonial.
     La serie en lo que va de ella, ha abarcado a su manera buena parte de los cómics de los que se nutre y al punto de que algunos de sus capítulos, vienen a condensar algunos de los tomos compilatorios, de una manera más o menos libre o resumida y llegando a tener sus nombres como título (como sucede con Juegos Mentales, tomo 2, y Corona de Sombras, tomo 3); de modo que bien podría decirse, que este programa ha optado por seguir su propio camino en buena parte de su desarrollo (lo que queda muy claro, con su muy divertido final de temporada).
      La casa en la que transcurre gran parte de la trama, es en la práctica igualita a la de las viñetas, incluyendo al pozo que está posee y que es tan relevante para ella. De los actores que escogieron para interpretar a los personajes, no deja de sorprender el parecido del niño que hace de Bove; pero otros no se parecen en nada o muy poco a los preciosos dibujos de Gabriel Rodríguez, si bien sus actuaciones están más que aceptables (personalmente, prefiero las imágenes más fornidas y masculinas de Tyler y su padre, en vez de la imagen tan "carilinda" y de CrepusCULO que les dieron en pantalla; así como afearon demasiado para mi gusto, al guapo detective moreno ; solo al tío Duncan lo dejaron lejos mejor de lo que se ve en la historieta y aun así "traicionaron" en parte su espíritu).
     Los efectos especiales igual están hechos con bastante esmero, aunque hubiese preferido que para la "Llave Cabeza" , usaran el ingenioso recurso del cómic, si bien la alternativa de la serie no es mala (y, no obstante, carente del impacto visual original); y lo mismo sucede con el Miedo de Kinsey, que acá está hecho con poco atractivo y no se ve aterrador o tan onírico/pesadillesco como en las viñetas...Pero al menos la puerta de la caverna, se ve estupenda y lo mismo pasa con las "sombras".
     El cómic tiene un montón de personajes muy atractivos, cada uno con sus propias personalidades características. Es así que sus autores, de seguro quisieron trabajar el tema de la diversidad, lo que les salió bastante bien y de ese modo entre estos tenemos a un retrasado mental (sin dudas uno de sus más entrañables secundarios y un héroe nato), un gay y travesti de clóset, un punk lleno de tatuajes y piercings (otro de mis favoritos), una relación amorosa interracial (bueno, a estas alturas ya no algo transgresor, si bien igual lo agrego a este listado) y de seguro hay otros detalles que se me olvidan al respecto; pues en la adaptación no sale el punckie hasta el momento y del gay solo se ha dicho que tiene pareja, no obstante crearon un nuevo personaje muy interesante en esta línea: un joven con ambas piernas ortopédicas, autosuficiente y orgulloso, el cual ya ha tenido interesantes momentos (es de esperar tenga mayor relevancia a futuro).
     La historieta transcurre en la ficticia ciudad de Lovecraft, en honor al llamado "Soñador de Providence", Howard Phillip Lovecraft. No obstante, en la adaptación de Netflix le cambiaron el nombre a este lugar por Matheson, por supuesto que en atención a Richard Matheson, otro famoso escritor de terror de antaño, a quien Joe Hill de seguro aprendió a querer gracias a la influencia de su propio padre (que recordemos ambos escribieron un cuento homenaje a este, hace años ya). Asimismo, hay un tributo al genio de los maquillajes de horror, Tom Savini, actor y director al que conoce el escritor, por lo menos desde que juntos trabajaron en Creepshow (1982) y Joe era un niño; es así que en una escena aparece el propio Savini haciendo un cameo, entre otro homenaje que le hacen y mejor lo descubran por su propia cuenta.
      ...Y si de cameos vamos a hablar, a ver quiénes son los enfermeros que aparecen al final de la temporada.


VI. Personajes.

1. Nina Locke: La única miembro de la familia en no tener lazos consanguíneos con los Locke, puesto que es su esposo quien provenía de esta familia. Es una hermosa mujer madura dedicada al arte, sensible y por ello mismo frágil hasta cierto punto. Tras la lamentable tragedia que le toca pasar a ella y a sus retoños, decide ir por primera vez a la mansión de la que son herederos, sin tener a nadie allí, salvo su cariñoso cuñado que los visita solo para amortiguar el dolor.

2. Tyler Locke: El hijo mayor de la última rama de los Locke, es un buen chico que hace lo posible por mantenerse fuerte para su familia, ahora que lo necesitan más que nunca. En su nuevo colegio debe escoger entre ser popular, como el deportista que era por excelencia antiguamente, o comenzar una nueva vida siendo alguien más centrado. Pero es el descubrimiento acerca del verdadero legado de su familia, lo que lo hará madurar más y acercarse de manera más estrecha a los suyos.

3. Kinsey Locke: Podría decirse que esta chica, tiene el llamado "síndrome de la hermana del medio", al menos hasta cierto punto; aunque también tiene la suerte, de que se lleva estupendo con sus dos hermanos, cada uno tan distinto y para quienes significa algo diferente. En su nuevo hogar, logra mitigar su dolor con los amigos que comienza a hacer; de igual manera descubre cosas de sí misma, que la llevan a tomar una decisión muy drástica.

4. Bode Locke: El mejor de los 3 hermanos, al menos tal como han sido representados hasta el momento en esta adaptación, es un niño precoz que sabe bien lo que quiere y el primero en contactar con las llaves mágicas. La mezcla entre su corta edad y su inteligencia, lo hacen alguien ideal para enfrentar esta serie de eventualidades, que comienzan a cruzárseles a todos ellos.

5. Scott Cavendish: Un joven de origen británico que adora el cine de terror y que empieza a interesarse románticamente en Kinsey. Su intervención en los eventos que se están desarrollando y más porque siempre creyó en la existencia de la magia, lo convierten en un aliado perfecto para enfrentar las fuerzas del mal.

6. Dodge: Una misteriosa y malvada mujer, de naturaleza sobrenatural, conectada con la Casa Llave y el pasado del padre de los muchachos Locke, que comienza a acecharlos para hacerse con todas las llaves mágicas.

7. Duncan Locke: El guapo tío de los muchachos, es el único familiar de parte de los Locke y quien junto a su hermano vivió de niño en la Casa Llave, a la que ha hecho lo posible por olvidar. No obstante, vuelve a ella cuando sus familiares se van a vivir allá. Hasta el momento solo por unos cuantos diálogos, sabemos que es gay, puesto que tiene pareja varón.

8. Elie Whedon: Toda su vida ha vivido en Matheson, de modo que cuando llegan los protagonistas a habitar la casa, los contacta para darles la bienvenida. Además es profesora de algunos de los chicos en su nueva escuela y es la madre del especial amigo de Bode, como también forja una amistad con Niña. Por otro lado, sabe mucho más del pasado de esa casa y de sus anteriores habitantes, algo que poco a poco se irá revelando.

9. Rufus Whedon: El hijo adoptivo de Elie es un dulce chico con algo de retardo, aunque para nada tonto. Como a Bode le gustan las figuras de acción militares, haciéndose rápidamente amigos, si bien este le lleva al menor de los Locke como 5 años más de diferencia. Su especial condición, lo hace estar más abierto a reconocer lo invisible.


                                                     Los hermosos créditos de apertura.

domingo, 19 de abril de 2020

Una historia de terror muy particular: Locke & Key (I)


I. El cómic.

     Entre 2008 y 2012 la editorial independiente gringa IDW publicó una obra de terror sobrenatural, que desde un principio despertó el interés y las ovaciones de público y crítica, ganando varios premios y convirtiéndose rápidamente en todo un clásico contemporáneo...Les estoy hablando de Locke & Key. Salida de la imaginación de Joe Hill, el ya famoso hijo de Stephen King y reconocido autor de historias de horror por cuenta propia e ilustrado con gran belleza e impacto visual por parte de mi compatriota Gabriel Rodríguez (¡Orgullo nacional!), nos contó una de esas historias inolvidables. Por otra parte, además de su arco central encontramos varios one-shots, algunos de ellos aparecidos no hasta hace poco y siempre de la mano de sus co-creadores.
     La trama gira en torno a la familia Locke, de rancia alcurnia, dueña de una hermosa mansión y en la que se guardan numerosas llaves mágicas, cada una con un poder diferente y que pueden ser usadas tanto con fines positivos, como con intenciones malignas. El guión principal, que está publicada en 6 tomos compilatorios por cada subarco y 3 integrales de lujo, transcurre en el presente, como en el pasado; lo mismo sucede con las historias cortas.

II. Uno de mis chilenos favoritos.

      Como ya le dediqué hace años un post propio al "Príncipe del Terror" y que pueden leer haciendo click en este enlace (que el año pasado algo más hablé de él y este 2020, ya dos veces lo he mencionado por estos lares), solo le dedicaré un apartado a su amigo y socio Gabriel Rodríguez y del cual hace rato quería contarles algunas cositas.
    Nacido el 26 de mayo de 1974 en Santiago, estudió nada menos que Arquitectura en la Pontificia Universidad Católica (una de las dos instituciones de enseñanza superior tradicionales, más prestigiosas del país), carrera de la cual se tituló; no obstante, su pasión siempre fueron la historieta y la ilustración, que lamentablemente en Chile no da para comer y vivir tranquilamente, así que en un principio tuvo que alternar esto último con su carrera universitaria.
     Cabe mencionar que este dibujante, como muchos "ñoños" y artistas del medio, desde pequeño gustó del octavo arte; de ese modo, su mayor influencia radica en los caricaturistas europeos, destacando Moebius y en especial con su trabajo El Incal, que realizó junto al también chileno Alejandro Jodorowsky. Asimismo, el proyecto que al final no se concretó de la película Duna, sobre la novela homónima de Frank Herbert, de la dupla anteriormente nombrada, lo marcó bastante, así como la leyenda del Rey Arturo, en especial la película Excalibur de John Boorman; es así que ahora que ha logrado hacerse un espacio en el mercado internacional de los "tebeos", al dársele la posibilidad de escribir también sus obras, se encuentra realizando una especie de "precuela" a la leyenda sobre el Rey Arturo (y también influenciado por la novela gráfica Camelot 3000 de Mike W. Barr y Brian Bolland para DC), llamada Sword of Ages.
     Tras realizar unos cuantos dibujos para el set de cartas de juego Mitos y Leyendas, de origen chileno y muy popular por acá, consiguió la atención de los gringos de IDW, quienes le hicieron un primer encargo: realizar las viñetas para su adaptación al cómic de la serie de televisión policial CSI. Al desempeñarse tan bien Rodríguez en la labor mencionada, se le dio pidió realizara nada menos que el arte para la versión en cómic de El Gran Espectáculo Secreto, una novela de terror de Clive Barker.
     Aparte de todos los aplausos, nominaciones y premios que le dio a IDW lo realizado con Locke & Key, nuestro artista consiguió otro éxito y una obra en verdad maravillosa, con su actualización para un clásico del noveno arte: Little Nemo. Es así que quien quiera leer/ver en verdad una joyita, que no le va a ocupar mucho tiempo al respecto, no puede dejar de tener entre sus manos Little Nemo: Regreso al País de los Sueños (2015 y que solo posee 95 páginas, habiéndole dado otro Premio Eisner, el llamado "Óscar de los cómics").
     Por cierto, para DC al menos hizo una historia sobre Superman y su relación con Joe Hill aparte de lo mencionado, también lo ha llevado a realizar las ilustraciones para una edición de su novela de vampiros NSF2.
     La amabilidad de Gabriel Rodríguez, que me queda claro nunca se ha olvidado de su patria, hizo posible que una pequeña editorial chilena, Arcano IV, sacara una edición nacional de Locke & Key; todo ello en una preciosa impresión y a un precio accesible. Fue así que Rodríguez procuró que esta versión tuviera una traducción más del gusto de los lectores compatriotas, que igual acá llegan las ediciones españolas de Panini, pero al contar con el apoyo y la asesoría directa en la edición criolla, no hay dónde perderse (en todo caso, la de Arcano IV se parece bastante a la del "gigante" comiquero). En mi caso particular, poseo 3 tomos de la compañía nacional, más un one-shot y el resto en la versión de Panini (que, como siempre, todo dependía de cuán baratos los encontraba, je).
    Aprovecho de contarles que tuve la oportunidad de conocerlo en un evento que se hizo acá, en la ciudad donde vivo y cuando fue invitado a una conversación en público, a la Biblioteca de Santiago. No hablé con él, ni tampoco conseguí foto o autógrafo suyo (de puro tonto que soy), aunque sí puedo decir sin tapujos, que ese día en el escenario y frente a una sala llena de frikis, fue de lo más amable y espontáneo, sin aires de divo. Espero volver a tenerlo frente a mí, a ver si esta vez puedo compartir con él al menos un par de minutos.

Joe Hill y Gabriel Rodríguez.
III. Temas que podemos hallar en esta historia.

     La trama de Locke & Key es rica en varios aspectos, que van más allá de la entretención y el gusto por las narraciones terroríficas que tanto gustan a la gente. Puesto que acá no dejamos de encontrar una obra que pese a sus elementos sobrenaturales y fantásticos, refleja la vida real misma y que, por ello, es representativa de nuestra propia humanidad.
     A ver, vamos por parte.

1. La familia Locke, que vamos descubriendo ha intervenido desde siglos en la historia de Estados Unidos, es como muchas dinastías cuna de secretos de todo tipo. Por un lado, tenemos todo lo concerniente a las llaves, que solo bien avanzada la serie, en el penúltimo arco argumental, se revela su origen; y es que como bien sabemos, en cualquier familia hay hechos olvidados de adrede, ya sea por vergüenza o resguardo del honor. Luego tenemos los secretos que cada uno guarda para sí, por una razón u otra, que elegimos con quién compartirlos y que, tal como queda demostrado en esta ficción y en la realidad, pueden atormentarnos si no sabemos lidiar con ello.

2. Siendo los protagonistas de esta obra, lo que "queda" de la familia Locke en el presente, a quienes vemos muy unidos entre sí y en especial entre los tres hermanos, podemos encontrarnos con una muy bella visión sobre el amor familiar paterno-filial. Por ende, la incondicionalidad entre sus integrantes, quienes primero deben enfrentarse a una gran tragedia y pérdida de uno de sus integrantes y luego apoyarse en medio de luto, para por último enfrentar a un mal sobrenatural, viene a ser uno de los mayores pilares morales de este título (supongo que hay mucho de autobiográfico en ello, por parte de Joe Hill, cuando los King tuvieron que estar unidos para enfrentar juntos las adicciones de su patriarca). 
     Asimismo, por mucho amor que exista entre los Locke, están presentes las diferencias generacionales y las desavenencias entre padres e hijos; en una primera instancia abordada entre el hijo mayor Tyler y su padre; como luego entre el recién mencionado y Kinsey con Nina, la madre, cuando esta comienza a comportarse de la manera menos deseada, de quien debería ser la líder del grupo familiar, una vez que pierden a su padre.

3. Siendo la mayor parte de los Locke sobrevivientes menores de edad (un niño y dos adolescentes) y centrarse buena parte de la trama en ellos, está en observación el tema del proceso de madurez, para enfrentar tanto los vaivenes típicos de la vida, como a lo extraordinario. Es así que el argumento mayormente se detiene en el mundo de los muchachos, ya sea en la química interna entre los hermanos, como en sus conductas particulares y la relación que tienen con sus semejantes. Por otro lado, no podemos dejar de detenernos en el proceso hacia la adultez que van teniendo Tyler y Kinsey, los hermanos mayores; que tampoco olvidemos a Bode, quien demuestra que ser chico no significa ser tonto y que, incluso, puede estar mejor preparado que un adulto, para enfrentar las vicisitudes de la vida (así como un adulto, cual Nina, puede comportarse con menos madurez de lo esperado).

4. Una historia como esta, claramente trata acerca de la "eterna" lucha del bien contra el mal. Si bien hayamos acá una narración que nos trae la existencia de un horror de corte sobrenatural, no se deja de lado la representación de la perversidad en la gente común y corriente, muchas veces por opción propia y otras por personas con trastornos psiquiátricos. Luego, tenemos a los protagonistas y los secundarios volviéndose avatares y peones de esta lucha, donde queda de manifiesto todo lo hermoso y lo no tanto, que podemos tener los seres humanos dentro de nosotros mismos.



                                     Una estupenda entrevista hecha a Gabriel Rodríguez en Chilito.

viernes, 3 de abril de 2020

Una novelita escrita a 4 manos para gozar de corazón.

1. Preámbulo.

    Durante muchos años el llamado Rey del Terror, Stephen King (el “Tío Steve” para los amigos y/o seguidores acérrimos, como este humilde servidor suyo) se dedicó casi en exclusiva a publicar sus numerosas obras, entre cuentos, novelettes y novelas, en solitario.  No obstante, en plena época de sus obras más clásicas, años ochenta (bueno, también hay que considerar la década anterior), se unió a su amigo y colega Peter Straub para escribir esa joyita de la fantasía oscura juvenil (que no sé si estoy 100% en lo correcto para tildarla de esa forma) que es El Talisman (1984).  Pasaron años para que volviera nuestro autor a cooperar con otro artista, en lo de escribir una nueva obra y ello fue una vez más junto a Straub, con quien nos dio una obra aún más sorprendente, ya que se trataba nada menos que de la continuación del libro recién mencionado, retomando a su protagonista ahora adulto y más encima conectando la trama con su saga de La Torre Oscura, que por aquellas fechas estaba por terminar (si bien aún luego de sacar el séptimo tomo de los títulos centrales, publicó dos piezas más de sus personajes); me estoy refiriendo a Casa Negra (2001).
    Luego en 2005 se dio el gusto King de sacar un libro sobre una de sus mayores pasiones, el beisbol, el cual redactó junto a Stewart O'Nan, ¡Campeones mundiales al fin!: Cómo los Medias Rojas lograron ganar la serie del 2004 (Faithful: Two Diehard Boston Red Sox Fans Chronicle the Historic 2004 Season, 2005) y definitivamente el único libro, hasta ahora, que no leería de mi autor favorito (en contra de lo que pensaba antes, que de él me leería hasta la lista del supermercado y que para nada me interesa un deporte que en Chile ni se juega, además de que me aburren las actividades físicas de este tipo).  En 2012 volvió a unirse con O´Nan, al coescribir un relato de ficción, al que titularon Un Rostro en la Multitud, texto que se publicó originalmente de forma electrónica.
      A partir de entonces, parece que le tomó el gusto a eso de cooperar de ese modo con algún colega suyo y siendo el siguiente de sus compañeros de escritura, nada menos que su hijo Joe Hill, ya convertido por sí mismo en un artista con fama, fortuna y talento propios; es así que Throttle es una novela corta, coescrita por ambos para la antología Él es Leyenda (2009) y en la cual varios autores consagrados de la narrativa de terror y de ciencia ficción homenajearon al maestro Richard Matheson, al escribir historias inspiradas en varios de sus clásicos (luego esta obra fue adaptada al cómic).  Posteriormente en 2012 sacaron En la Hierba Alta, un duro relato de horror sobrenatural que fue adaptado el año pasado por Netflix, si bien con irregulares resultados.
     Y al parecer le agradó bastante trabajar con uno de sus hijos a ese nivel, puesto que en 2017 sacó una nueva novela, esta vez realizada junto a su hijo Owen King y aunque  este no célebre como Joe Hill (el cual, a diferencia de Owen, decidió comenzar a publicar con pseudónimo para demostrarles a otros su propio talento y alejarse de ese modo de la sombra de su padre).  Fue así que salió al mercado Bellas Durmientes, que tuvo muy buena acogida (aunque no dejo de preguntarme, si en realidad dicho libro fue algo proyectado para disparar la carrera de este retoño suyo, hasta entonces conocido solo dentro de un pequeño círculo en su país como escritor). 
     Y es ahora cuando llegamos al libro que ahora nos reúne, La Caja de Botones de Gwendy (2017), una novela corta o novelette coescrita junto a su amigo de años Richard Chizmar…



2. ¿Y quién es Richard Chizmar?

     Tal como pasó con Owen King, quien sin duda hoy le debe su fama mundial a su padre, sin dudas, hasta antes de la publicación del libro que hoy revisamos solo los “Lectores Constantes” y conocedores en profundidad de la vida y obra del Tío Steve, sabíamos sobre esta persona.  Y es que Richard Chizmar (Estados Unidos, 1965) es el dueño de una pequeña, pero importante editorial gringa especializada en sacar ediciones limitadas, de lujo y hermoseadas, de libros de autores como Stephen King: o sea, obras de terror, entre novelas, antologías y colecciones de cuentos de escritores contemporáneos, como clásicos.  Se trata, además, de ediciones firmadas por sus autores y numeradas, con ilustraciones exclusivas hechas por artistas de renombre, encuadernadas y con otras características de lujo.
     Como ya llevaba tiempo junto al resto de su empresa, sacando estas versiones de lujo de los libros del Maestro del Terror (uno de los principales nombres de su catálogo), era obvio que sus relaciones comerciales tan estrechas, los acercaran a tener también una férrea amistad.  Por otro lado, su interés en la narrativa de horror, también llevó a Chizmar a incursionar por su cuenta en la narrativa, llevando a escribir varios cuentos y unas cuantas novelas que lo hicieron reconocido por la crítica especializada, al punto de ganar varios premios de rancia alcurnia, como el Mundial de Fantasía en dos ocasiones.  


 3. El argumento.

     La novela nos lleva de nuevo a esa mítica ciudad pequeña y donde está claro ese viejo adagio de “Pueblo chico, infierno grande”, llamado Castle Rock; el mismo lugar donde King ha ambientado algunas de sus obras clásicas más famosas, tales como La Zona Muerta y Cujo, entre cuentos y novelas.  Es así que empezando la historia a finales de los setenta, nos cuenta las vicisitudes de la pequeña de doce años Gwendy Peterson, una chica vivaz, pero acomplejada por una al parecer incipiente gordura.  Un día la chica se encuentra con un misterioso hombre vestido de negro y con quien temerosa, aunque intrigada, entabla conversación no habiendo nadie más a su alrededor.  El sujeto le regala una caja muy especial, la cual entrega a su dueña unos regalos que ningún objeto “normal” podría dar y de ese modo la vida de nuestra protagonista comienza a cambiar considerablemente.  Años pasan mientras Gwendy tiene consigo ese artículo mágico, hasta los primeros años de su adultez.
     Detrás de esta historia emotiva e inquietante, encontramos una honda reflexión acerca del poder que tienen los deseos, los cuales muchas veces nos llevan a sacar a flote la oscuridad que habita en nosotros y llevándonos a tomar las peores decisiones, por el hecho de albergar con tantas ansias apetitos inconfesables.  La caja de botones de Gwendy es, entonces, una alegoría a los vicios tales como la drogadicción y el alcohol, lo que bien se puede observar por la dependencia a la que llega la muchacha.  Se habla de “premios” y/o satisfacciones que le otorga el susodicho objeto a la protagonista, haciéndole la vida más fácil; no obstante, este artefacto tiene su propia manera de cobrar los beneficios que da, tal como ocurre con las mencionadas adicciones y otras.  De igual manera, podríamos hallar paralelos con el materialismo y la vanidad, por cuanto la “dichosa” caja de botones acentúa en la joven estos rasgos y ello a medida que va usándola con cierta constancia para conseguir sus beneficios. 
     Interesante, resulta ser que en ningún momento Gwendy se vuelve una “mala persona”, al contrario, siempre mantiene cierto grado de belleza interior; sin embargo, tal como queda demostrado a lo largo del libro, lo que llega fácil, se va fácil y la única manera de que nuestras posesiones tengan verdadero valor para uno y trascienda en nuestros recuerdos, es si ellos son fruto de nuestro esfuerzo.
     En efecto detrás de todo esto hay una fuerte carga moral, donde la culpa y el arrepentimiento toman un papel determinante en la trama, ya que como sucede en las obras más clásicas del género de terror, nuestros actos traen consecuencias y ellas en este tipo de ficcione,s pueden ser tanto o más pesadillescas que en la vida real.   En cierto sentido, estamos frente a lo más parecido a un cuento de hadas para adultos, puesto que todo comienza cuando Gwendy aún es una niña pequeña; quien como muchas heroínas de los viejos textos, recibe un regalo maravilloso, lo usa a su entera satisfacción y ello se convierte en una razón para obtener una verdadera lección de vida (o un castigo, si lo vemos de la manera menos amable.  Al final la moraleja no deja de estar presente, elemento primordial en este tipo de obras, aunque tal vez nos falte en este caso la intervención de las fuerzas del bien (que no olvidemos es una historia de terror).
     La narración consigue mantenernos atentos a todo lo que pasa y va a pasar y bien podría considerarse un retrato costumbrista del cambio de las décadas de los setenta a los ochenta, visto a través de una chiquilla, si no fuera porque detrás de sus alegrías y penas, está ese elemento sobrenatural que en determinados momentos nos va a sorprender (y me saco el sombrero, cuando los autores juegan con cierto famoso hecho fatídico de la época, para relacionarlo con la historia que nos están contando). Por otro lado, el verdadero horror solo llega a manifestarse cerca del final, devolviéndonos al King que tanto amamos sus seguidores de tantos años y en lo que Chizmar sabe adecuarse muy bien.


4. Regalitos para el “Lector Constante”.

     Aparte de que el argumento transcurra en la citada ciudad de Castle Rock, debido a la época en la que sucede este, se menciona a un recordado personaje de las historias de antaño de tal lugar, el sheriff Bannerman; por otro lado, tenemos a un personaje de apellido Desjardin…¿Quizás pariente de la amable profesora que aparece en Carrie?.  Pero es en la figura de extraño hombre con el que se encuentra la protagonista, Richard Farris, al cual podemos reconocer nada menos como a un avatar de Randall Flagg, el villano arquetípico de las novelas de Stephen King; recordemos que este tiene la capacidad de moverse entre mundos, usando por lo general un nombre con las iniciales R y F (cabe mencionar, además, que  apareció por primera vez en la versión original de The Stand- en español traducida como La Danza de la Muerte- y que luego lo usó King para sus novelas de La Torre Oscura, como en su fantasía épica juvenil Los Ojos del Dragón).  No obstante, esta versión de su antagonista es al parecer bastante distinto a sus otras manifestaciones, puesto que su conducta difiere mucho a como lo habíamos visto antes…Sin embargo, es mejor que los conocedores de la bibliografía del Rey del Terror, que no han leído aún este texto, lo descubran por su cuenta.

5. Para terminar.

    Cambié este libro por otro del mismo Tío Steve, cuando me regalaron para mi último cumpleaños un título suyo que ya tenía (eso sí, tuve que pagar una diferencia en dinero, aunque era poquita y valía la pena el desembolso).  No tenía pensando leerlo aún, luego de que mi primera lectura literaria de este año fue la Trilogía de Bill Hodges, no obstante, una alumna escogió esta novelita como lectura para el primer trabajo de este año y como no quería que me hiciera spoilers, me dispuse a dedicarme a ella antes de recibir su trabajo. 
     Es cortita, de poco más de 170 páginas, con letra grande y con ilustraciones en blanco y negro (aunque estas no me gustaron, puesto que las encontré demasiado minimalistas y que no logran sintetizar los pasajes del libro, pecando de “artísticas”).  A Chile llegó en una preciosa edición en tapa dura, con sobrecubierta y a precio accesible.
      Por otro lado, mi hizo interesarme en la obra en solitario de Richard Chizmar y espero ojalá tener pronto la oportunidad de leer algunas de esas historias… ¿Estará al menos un par de sus cuentos en español?
      Recién me enteré, investigando en Internet, que Chizmar escribió una continuación y que se llama Gwendy´s Magic Feather; a ver si llega por estos lares en la lengua de Cervantes y pronto.
      Ojalá se animen en adentrarse en las páginas de este libro, que es fácil de llevar y yo lo dosifiqué en 3 noches más o menos, menos de un par de horas por sesión, aprovechando la cuarentena del Coronavirus, je.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Volver al estilo clásico. SEGUNDA PARTE


     He aquí la conclusión de mi revisión personal de la primera temporada de Creepshow.

4. The Companion/Lydia Layne’s Better Half.

     La Compañía trata sobre un muchacho que vive atormentado por su violento hermano mayor (en realidad, un verdadero psicópata o como mínimo un futuro delincuente), hasta que un día entra a una casa abandonada en pleno campo y allí se encuentra con una horrible criatura parecida a un espantapájaros; el monstruo lo acosa, así como lo “ayuda” con su anterior preocupación.  De manera paralela a ello, conocemos el origen de esta entidad, nacida de la soledad y la pena de un hombre años atrás.
    El engendro es en realidad espantoso y se podría decir que de todos los que aparecen en esta primera temporada, viene a ser el más efectivo de todos y memorable.  Por un lado, estamos acá frente al viejo tema de Frankenstein (el cual en realidad se nutrió de otro personaje más antiguo, el Golem de la leyenda judía), donde alguien da vida a una “cosa” usando medios contranatura y ello se va en su contra.  Responsabilidad y castigo van muy de la mano en esta otra historia de contenido moral, muy bien lograda y con escenas de antología.
    El guión está basado en un cuento de Joe R. Landsdale, un prolífico y premiado autor gringo, autor de varias novelas, relatos y guiones para la televisión y cómics.  Su carrera destacada (que lamentablemente apenas ha sido traducida a nuestra lengua) incluye nada menos que guiones para esas joyitas de la TV que son Batman: La Serie Animada y Superman: La Serie Animada.  Asimismo, hay una serie de televisión basada en sus novelas de Hap y Leonard, que recibe el nombre de sus protagonistas, dos singulares amigos que desentrañan misteriosos crímenes juntos.  En el cine fue adaptado por primera vez por Don Coscarelli, quien llevó al cine su novela de horror Bubba Ho-Tep y luego también realizó su contribución para Maestros del Horror, con el formidable mediometraje Incidente en la Montaña; de igual modo encontramos otras cintas basadas en su obra.
      La mejor mitad de Lydia Layne trata acerca de una mujer que posee un puesto muy importante en la empresa en la que trabaja y cuando le ofrecen un cambio drástico, aunque beneficioso dentro de su rol en el trabajo, tiene una fuerte discusión con su pareja (también mujer) que acaba en tragedia tras morir la otra chica por accidente.  El personaje principal intenta esconder lo sucedido y justo en ese momento sucede un terremoto, que la deja atrapada junto al cadáver; es entonces que todo comienza a retorcerse más.
     Dos féminas como las que aparecen en esta pieza, ambas de fuerte carácter y exitosas, nos muestra por un lado el empoderamiento al que han llegado hoy en día las mujeres (donde una relación lésbica es abordada con naturalidad y como un ejemplo de la plenitud de las personas); no obstante, la personalidad egoísta y colérica de ambas para nada las presentan como personas dignas de admiración, sino como las llamadas “perras” que tanto encontramos en todo tipo de obras y, lamentablemente, en la vida real; sin dudas que detrás de esta historia, que podría considerarse dentro de lo menos efectivo de la temporada, hay un transfondo que también nos habla acerca de la oscuridad que habita en nosotros mismos y de cómo nuestros actos tienen su repercusión, en especial si los realizamos con esa parte tenebrosa que llevamos dentro.

5.  Night of the Paw/Times Is Tough in Musky Holler.

    La Noche de la Pata es uno de los tantos homenajes y obras inspiradas en el clásico cuento La Pata del Mono de W. W. Jacobs, sobre una extremidad animal disecada que concede tres deseos a sus dueños, aunque estos se cumplen con terroríficos resultados.  En este caso, nos presentan a un acaudalado hombre anciano que vive solo en su mansión y a cuyo hogar llega una bella mujer joven, acusada de un asesinato.   Ambos pasan horas juntos contándose entre ellos qué los llevó a esas circunstancias, que pese a todo los dos tienen mucho en común.  El dueño de casa le hace un ofrecimiento bastante “apetecible” a su forzada huésped, lo que por supuesto no es gratuito.
     Una vez más nos vemos con una pieza que trata acerca de los deseos del corazón, si bien esta vez, pese a lo que pareciera a simple vista como algo solo relacionado con la ambición material, en realidad nos lleva a exponer lo que hay detrás del amor, cuando es ciego y nos hace cometer todo tipo de estupideces.  Por otro lado, se nos presenta a dos personajes típicos en este tipo de relatos: el millonario viejo que no tiene resquemores para conseguir lo que quiere y nuevamente la hermosa mujer “perra”, toda una mezcla explosiva.
     En Tiempos difíciles en Musky Holler, vemos que luego de una tremenda crisis social, la gente de una pequeña comunidad se ha aburrido de sus líderes de todo tipo, quienes se han aprovechado de los ciudadanos y a los que se supone debían servir; pero como bien ocurre en casos como esos, terminaron por aprovecharse de ellos.  Es así que para devolverles la mano, en contra de su voluntad los han llevado a ser parte de un espantoso programa televisivo, en el cual tienen muy pocas posibilidades de salir vivos.
    El guión permite hacer una verdadera crítica social a la política y a las instituciones de todo tipo (entre policiales, religiosas y educativas, entre otras), que han usufructuado de la fe y buena voluntad de la gente común, provocando el descontento que lleva a la rebelión contra las injusticias sociales (y cuando pienso en estas palabras y las escribo, no dejo de pensar en lo que en estos momentos está pasando en mi país); por otro lado, también nos lleva a reflexionar acerca del impacto que tienen los medios masivos de comunicación, en especial la televisión, al convertir en espectáculo "para el pueblo" la violencia, como una especie de "pan y circo".
     Por cierto, este segmento presenta a un tipo de monstruo muy popular hoy en día, con una interesante variante para su uso y que mejor lo descubra por su cuenta el posible futuro espectador para no caer en el desagradable spoiler.
      Esta episodio fue realizado a partir de un cuento de John Skipp y Dori Miller, siendo el primero de estos dos autores un escritor acostumbrado a realizar textos a cuatro manos y que comenzó junto a su colega y amigo Craig Spector, con quien nos dio en los ochenta esa joyita sobre vampiros titulada La Luz al Final del Túnel (y que este servidor tenía, gozó y perdió hace hartos años ya).

A ver...Díganme de qué historia es esta fabulosa imagen.
6. Skincrawlers/«By the Silver Water of Lake Champlain.

    En Gusanos de piel un hombre ha descubierto el supuesto medio perfecto para eliminar la obesidad, remedio al que solo los más ricos pueden acceder y unos cuantos afortunados elegidos por sorteo.  El secreto que subyace en este "milagro" de la medicina es horroroso.  Más encima, como es de esperar en una buena historia de este tipo, por mucho que la soberbia humana y la codicia quieran controlar todo, los hombres no son capaces de controlar todo y es así que sus planes se desmoronan con espantosos resultados.
     Estamos frente a otra metáfora moral sobre el exceso de vanidad y de poder, de la manera más fácil posible y hasta podríamos decir que hay acá un discurso ecológico sobre la falta de respeto hacia los misterios de la naturaleza (que como bien sabido, la exacerbada intervención del ser humano en el ecosistema, tiene sus consecuencias nocivas).
     Bastante humor negro encontramos en esta pieza que tiene uno de los finales más truculentos de la temporada, escrita por ese genio de guionista, que es Paul Dini.  Estamos hablando de uno de los genios actuales del cómic, co creador de esos programas tan hermosos que son Batman: la Serie Animada, Superman: La Serie Animada, Batman del Futuro y Liga de la Justicia.  Quien también ha intervenido en los cartoons The Batman, Batman el Valiente y Ultimate Spider-Man, ha firmado para DC verdaderas joyas del cómic y esta contribución suya para Creepshow, viene a ser toda una sorpresa para sus admiradores (entre ellos este servidor). 
    Si fue el propio Stephen King quien abrió con broche de oro este show, inspirado en las dos películas realizadas junto a su amigo George Romero, nada mejor que terminar esta prometedora (aunque muy breve) primera temporada con su hijo Joe Hill.   
     A orillas del agua plateada del Lago Champlain transcurre en un pueblo que tiene una leyenda urbana sobre un monstruo acuático, que habita el lago que limita con dicho sitio.  Un chico vive con el recuerdo de su padre, quien se obsesionó con encontrar a la criatura, hasta que desapareció sin dejar rastro.  En la actualidad el muchacho sigue junto a su madre y a ambos los acompaña la pareja de esta, un hombre violento y que lo desprecia.  Cabe mencionar que el niño se ha propuesto seguir los pasos de su progenitor, lo que tiene para él más de una consecuencia.
    Por un lado tenemos una obra que hace homenaje a las viejas historias sobre monstruos como este y las leyendas relacionadas como Nessi (la criatura del Lago Ness); además aborda el tema de la infancia y sus sueños y pesadillas (el deseo de ser un héroe y tener el amor paternal, de seguir el modelo del padre, como la orfandad y la violencia intrafamiliar, respectivamente).
    Esta última pieza la dirigió nada menos que Tom Savini, multifacético artista ligado al cine de terror y, como no, a los filmes clásicos de Creepshow.  Recordemos que Savini hizo del simpático monstruo anfitrión en la segunda película de la franquicia, actuando más encima junto al mismísimo Joe Hill,  por entonces un niño y quien hizo en dicha película del pequeño que aparece en los segmentos entre las 3 historias que componen Creepshow 2.

IV- Luego de revisar la primera temporada.

    Para quienes conocemos y adoramos las cintas que originaron este título, resulta más que grato ver el cariño con el cual sus responsables lo llevaron a cabo, al mantener varios de sus elementos en estas nuevas historias.  Es así que aquí por igual encontramos:

1. Mucho gore a través de salvajadas de todo tipo y sin concesiones...Todo para disfrute de los regalones de la casa.
2. Variados monstruos, entre los tradicionales (hombres lobo, zombies, demonios, genios, dinosaurios) y otros propios de la imaginación más febril de sus creadores.
3. Efectos especiales "a la antigua", incluyendo animatrónica (un verdadero beso a la nostalgia).
4. Personajes de moralidad más que dudosa, quienes reciben un castigo "superior" por sus actos malvados, lo que nos lleva al plano de la moraleja propia de las historias terroríficas de rancia alcurnia.
5. Considerando lo anterior, podemos ubicar los viejos temas de la venganza y la justicia sobrenatural, llevados a cabo como respuesta a los crímenes perpetrados por los protagonistas malintencionados.
6. Mucho humor negro.

    Por otro lado, si bien en las dos Creepshow del cine aparecen niños que son "seducidos" por el anfitrión, con sus historias de terror, esta vez tenemos nada menos que cuatro capítulos (¿O "minicapítulos"?) donde son ellos los verdaderos protagonistas y que independientemente de lo que les toca vivir, están por sobre los adultos en materia de moralidad; y es que es su inocencia, espontaneidad y en especial el amor que son capaces de albergar (esto último en Víspera de Todos los Santos y ello aún así pese al papel de ángeles vengadores que cumplen), lo que otorga un nuevo matiz a estas producciones.
    Teniendo en cuenta que ya hay confirmada una segunda temporada, cabe esperar que esta mantenga como mínimo la calidad de su predecesora y si sube el nivel de ello, mucho mejor aún.  Ojalá sea una temporada mucho más larga, que la que acabamos de revisar igual nos deja con gusto a poco ¿No? Soñar no cuesta nada y sería muy grato para uno que volvieran a adaptar a King, como también a su hijo; pero así como los dos recién mencionados bien merecen volver, hay muchos grandes escritores que poseen numerosos relatos que calzarían a la perfección en este show: los viejos maestros Poe y Lovecraft no pueden dejar de ser visitados una y otra vez, así como sus sucesores y colegas Robert Howard, Robert Bloch, Augusth Derleth, Shirley Jackson, Richard Matheson, Ramsey Campbell, Robert McCammon, Clive Barker…Bueno, a ver qué nos depara este 2020 al respecto.

Un viejo adagio que las buenas historias de terror conocen muy bien y Creepshow no deja de recordarnos:
"TEN CUIDADO CON LO QUE DESEAS".

lunes, 20 de enero de 2020

Volver al estilo clásico. PRIMERA PARTE


I. Antecedentes para una nueva serie de culto.

    En 1982 dos genios del terror unieron sus talentos para darnos a sus seguidores y amantes del género lo que pronto se transformaría en una película de culto: Creepshow.  Me estoy refiriendo a una película dirigida por toda una dupla de oro: George Romero, el mismo “padre de los zombies” que nos había regalado ya hace rato su genial debut con La Noche de los Muertos Vivientes y su secuela El Amanecer de los Muertos; y su compañero a cargo del guión, Stephen King, por entonces también escritor consagrado gracias a varias novelas suyas y de las cuales solo nombraré por ahora Salem´s Lot.
    Lo que hicieron a través de este trabajo sus creadores, fue nada menos que realizar un cariñoso homenaje a los cómics de terror, sangrientos y con algo de humor negro, de la desaparecida editorial EC, de la cual ambos mamaron de niños y/o jóvenes por allá en la década de los 50.  De este modo, armaron su obra como si se tratara de diversas historias a manera de antología, tal como sucedía con esas viejas publicaciones, utilizando además un personaje macabro a manera de anfitrión y recreando el estilo de las viñetas en las que están divididas las historietas.  
    5 fueron las historias que contaron en esta ocasión Romero y King y para ello se valieron de numerosos actores, entre ellos unos cuantos ya veteranos como Leslie Nielsen y E. G. Marshall, más varias jóvenes promesas que con los años cobrarían incluso más renombre que los anteriores, tales como Adrienne Barbeau, Ted Danson y en especial Ed Harris.  Cabe mencionar que el propio Stephen King actuó como protagonista del primer segmento.
    Debido al éxito de esta producción, en 1987 se realizó una secuela, para nada mala, aunque de ella aparte de la historia que une los tres segmentos que la componen, solo la segunda parte es en verdad memorable; y es que esta, basada en el cuento La Balsa del “Tío Steve”, por razones presupuestarias no pudo salir en su predecesora como se tenía pensado originalmente, siendo lejos lo más inquietante de este filme.  No obstante, esta vez Romero no estuvo detrás de las cámaras y le pasó el mando a su amigo colaborador Michael Gornick, mientras que él ofició de guionista junto al mismo King.
     Cabe mencionar que en ambas películas también participó otro grande del terror: el dibujante Berni Wrightson, otro querido amigo de Romero y de King, realizando los diseños para las viñetas y animaciones de estas, todo al muy viejo estilo de la adorada EC y las empresas que siguieron su legado.
     Por cierto, hay una Creepshow III de 2006, pero este servidor no la ha visto y al parecer es olvidable.  Está compuesta por 5 historias, si bien en ellas no participaron de ninguna manera Romero, ni King.


                                                       Tráiler de Creepshow (1982).

II. Un feliz regreso…A la tele.

    El maestro de los efectos especiales y maquillajes monstruosos, Greg Nicotero, hace rato ya director de cine y productor detrás de cientos de títulos para el cine y la televisión se interesó en este proyecto…Y es que este trabajó en su juventud para el propio Romero y luego ya un veterano realizó los trucos para varias adaptaciones de la narrativa de S.K (entre ellas de La Niebla).
    Fue así que la serie imita o más bien sigue los lineamientos de las películas en la que se inspira, contando dos historias por episodio, de media hora cada segmento.  Varios autores fueron adaptados en esta ocasión, partiendo por el propio Stephen King y terminando por Joe Hill, su igualmente famoso hijo mayor, también autor multipremiado; por otro lado, también encontramos acá guiones originales, algunos de la mano del propio Nicotero y otra de Paul Dini, prestigioso escritor de cómics y cartoons, sin dejar de mencionar al veterano escritor de cómics de terror Bruce Jones.  De igual manera grandes actores participaron en esta primera temporada, de solo 6 episodios, algunos de ellos muy ligados al género y a los propios artífices de ambas películas clásicas.
    Para completar el tributo a las mencionadas cintas y de las cuales recibe su nombre el show, crearon un nuevo anfitrión y que en todo caso se parece bastante al de la primera película…Sin embargo, este no resulta muy simpático que digamos e incluso se podría decir que se ve intimidatorio, a diferencia de lo que dicta la tradición de los viejos cómics en los que se inspira esta producción (si bien comparte su gusto por el humor negro) y que pese a su monstruosidad son amables con su público.  Además, se usaron efectos especiales “retro” en muchos casos, optando por la animatrónica y los disfraces aparatosos en vez del hoy abusado GGI, lo que para los nostálgicos de las obras del pasado resulta memorable.
    Por cierto, también se agradece que tenga créditos de apertura, estos bastante efectivos y donde en ellos ahora sí dio gusto el uso de la tecnología computacional.  De igual manera, al comienzo de las historias, entre medio y al final del capítulo podemos ver páginas de la revista de la que se suponen vienen estos relatos, sin dudas otro precioso detalle que honra los cómics que originaron luego tales obras.


                                           Créditos de apertura de la serie Creepshow.

III. Los episodios.

1. Materia Gris/La Casa de la Cabeza.

     Un programa como este y considerando sus antecedentes, no podía dejar de adaptar al llamado Rey del Terror y qué no mejor partiendo con una de sus historias clásicas.  Es así que Materia Gris corresponde a uno de sus primeros cuentos, de esos de “terror puro y duro” que publicaba en su juventud en revistas antes de cobrar fama y fortuna.  Este relato estaba pendiente desde hace décadas, considerando que varios de los textos que lo acompañaron en El Umbral de la Noche (por cierto, la vieja edición de bolsillo que tengo regalada por mi madre cuando era adolescente, de la editorial Plaza y Janez, lleva de portada una imagen de la peli original de Creepshow), su primera colección de cuentos, ya habían tenido sus adaptaciones e incluso algunos más de una y hasta fueron fuente de franquicias como Los Niños del Maíz o Camiones (cuya primera versión la dirigió el propio King en los ochenta).
      Esta pieza que recuerdo con cariño e incluso se las di a leer a unos alumnos que me pidieron recomendaciones, trata acerca de un hombre que para mitigar sus penas se dedica a tomar cerveza como condenado.  Su hijo adolescente está sometido al vicio de su papá y un día le cuenta cómo llegó a todo esto a una mujer, luego de que llega hasta ella y a sus compañeros para pedirle ayuda.  El título de la joyita tiene que ver con lo que le pasa al alcohólico y cómo ello afecta a quienes lo rodean, de una forma mucho más espantosa que en los dramas relacionados con las familias disfuncionales típicas.
     Detrás del guión en el cual nos encontramos con atrocidades e imágenes en verdad espantosas y al final con un verdadero monstruo memorable, bien podemos hallar una metáfora y una moraleja relacionada con los efectos nocivos de las dependencias (que King muy bien lo sabe, tal como él mismo nos lo ha contado sin tapujos en su hermoso libro Mientras Escribo): a la larga, si no llegamos a controlar nuestro dolor y no paramos el vicio que nos consume, ellos nos terminan por destruir.
    Debo destacar la dirección de arte de esta sección del capítulo, que en verdad nos hace creer que estamos en medio de una tormenta (¿Se han dado cuenta de que al Tío Steve le encanta ambientar sus narraciones en medio de tempestades de lluvia y nieve, en especial cuando se llega al clímax, como una manera de representar a través de la madre naturaleza el choque de las fuerzas en pugna?) y el hecho de que una de las protagonistas es nada menos que Adrienne Barbeau, ahora una anciana y aun así activa y tan carismática como siempre es un detalle a la primera película para el cine de esta franquicia, puesto que  en sus años mozos participó en ella (si bien da penita verla tan viejita…¡Con lo sexy que era!).  Asimismo, actúa otro tremendo artista, Tobin Bell, quien hizo del villano Jigsaw en esas perlas gores que son los filmes de la saga Saw (y ahora no del malo de la historia) y el moreno Giancarlo Esposito (al que en una semana he visto en tres papeles diferentes y en verdad que actúa bien el veterano).
    La segunda historia corresponde a La Casa de la Cabeza, que en inglés viene a ser un juego de cabeza por el típico nombre de relatos de horror: House of the Dead (muerte) por House of the Head (cabeza).  ¿Y por qué ese nombre tan raro? Pues porque la trama gira en torno a una casa de muñecas y a una cabeza que aparece de un momento a otro de manera inexplicable.
    La protagonista es una niña de unos ¿7 años?, inteligente, sensible e independiente que le ha tomado el gusto a este tipo de juguetes.  Ha logrado tener una familia “ideal”, con su perro guardián en uno de estos objetos muy elaborado.  Cuando todo parece que va bien, un día descubre que a los “habitantes” de la casita se ha sumado una horrorosa cabeza tipo zombie y la cual, por increíble que nos parezca, se ve que aterroriza a los muñequitos.  El tiempo pasa y la chica ve cómo el intruso invade la tranquilidad, al punto que ella por sí misma y sin contarle a sus padres, hará lo posible por salvar la situación desde su ingenuidad infantil o más bien utilizando su “razonamiento mágico”, al ser capaz de aceptar lo extraordinario sin problemas (a diferencia de un adulto).
    Entre lo maravilloso de esta segunda historia, se encuentra la actuación de la pequeña actriz a cargo de la protagonista, quien no solo realiza con increíble convicción su rol, sino que además carga con el papel de una chica que nos deja con la boca abierta, por la manera de cómo enfrenta ella sola un horror que muchos adultos maduros apenas podrían superar.  La ingeniosa manera para abordar la contaminación del mal en lo cotidiano, todo sin violencia explícita y a través de los ojos de una menor de edad, nos pone tensos y esperando cualquier cosa del destino de la pequeña heroína.  
    La idea original de esta sección (quizás lo más sobresaliente de toda la primera temporada), viene de un cuento de Josh Malerman, un emergente escritor gringo que aparte de dedicarse a este noble arte, es músico y con una carrera bastante exitosa en ello, por cierto.  Ganador de varios premios gracias a su pluma, su debut fue nada menos que con Bird Box (2014 y publicada en nuestra lengua con el nombre A Ciegas); esta obra fue llevada al cine gracias a Netflix y a la talentosa Sandra Bullock, que la produjo y se reservó el papel principal para ello.  Malerman ha escrito a la fecha 6 novelas, como también ha incursionado en el formato de la novela corta y de los cuentos, llegando a escribir un montón de estos últimos en pocos años.  Para Creepshow él mismo se dio el gusto de adaptar su relato a la pantalla chica.


                                                                    Tráiler oficial.
2. Bad Wolf Down/The Finger.

     Supongo que una traducción correcta para la primera historia sería algo así como El Lobo Malo Debajo (¿O escondido?) y es que se trata de un pieza acerca de hombres lobos.  Ambientada en plena Segunda Guerra Mundial y cuando un pequeño grupo de soldados gringos apenas ha logrado escapar con vida, de su enfrentamiento a los nazis, nos muestra a este grupo que se encuentra con una mujer con esta maldición y la particular manera que tienen de enfrentar dicho peligro.  Pero una cosa es la amenaza sobrenatural a la que están expuestas, donde vemos que quienes sufren tal condición no han escogido convertirse en estos monstruos y otra el mal que representa el enemigo, que si ha optado como elección propia por este tipo de bestialidad.
    Aparte de ser una historia típica de miedo y monstruos, podemos hallar una honda reflexión acerca de la verdadera naturaleza del ser humano, quien usa caretas y su supuesta urbanidad, para  esconder sus conductas salvajes y toda la oscuridad que puede llegar a albergar (que no solo vemos aquí bajo la imagen de los nazis).
    El papel del villano principal lo realiza un actor de culto, gran veterano de filmes de terror y series de televisión del género y de la ciencia ficción: uno de mis ídolos personales, Jeffrey Combs (Reanimator y varios otros filmes de Stuart Gordon, por no mencionar sus papeles recurrentes en Star Trek: Deep Space Nine y Star Trek: Enterprise).
     The Finger (El Dedo) es la historia de un hombre de vida más o menos miserable, que un día se encuentra en la calle con un raro dedo y se lo lleva a su casa, para agregarlo a su colección de cosas pilladas por cualquier parte.  El órgano comienza a crecer y termina por dar forma a un monstruito que demuestra que le tiene aprecio.  La trama se pone en verdad truculenta, cuando la criatura encuentra una manera muy especial de hacer feliz a su amo.
    He aquí otra manera de abordar la inclinación natural humana hacia el mal, en especial en lo que concierne al egoísmo… ¡Y por supuesto que este monstruito (animado con animatrónica en la más onda vintage) resulta ser una proyección de los defectos del protagonista! 
     Esta segunda sección está protagonizada por el simpático DJ Qualls, artista a quien no hace mucho este servidor vio brillar en El Hombre en el Castillo.
     El guión estuvo a cargo de otro verdadero maestro del terror, David J. Schow, destacado guionista y escritor que estuvo detrás de la recordada primera adaptación cinematográfica del cómic del superhéroe El Cuervo y su trabajo para el guión de la muy entretenida historia sobre psicópatas Pick me up de Larry Cohen para Maestros del Horror; cabe destacar los formidables monólogos que escribió para el protagonista, interpretados con mucha simpatía por Qualls, frente a la cámara como hablándole al público. Asimismo, el propio Greg Nicotero ofició en esta ocasión de director.  

   
                                                                     Tráiler N° 2.

3. All Hallows Eve/The Man in the Suitcase.

     Víspera de Todos los Santos corresponde al nombre en español de la primera parte de este capítulo, lo que entre los gringos (y otras partes del mundo como incluso Chile, debido a la publicidad y al impacto de la cultura popular, claro) también es conocido como… ¡Halloween!
     Esta historia es protagonizada por un grupo de niños que sale a realizar el tradicional “dulce o travesura” y el verdadero sentido que le dan estos amigos a su viaje por el vecindario en el que nacieron.  La situación es rara, porque en general se ven como un grupo amable entre gente que se quiere, pero luego vemos que su presencia entre los vecinos es temida y la razón de ello solo viene a revelarse con el impactante final.  Hay una atmósfera insana detrás de todo esto y ello en verdad nos mantiene atentos en lo que vendría a ser, sin dudas, el segmento más emotivo de toda esta breve y aun así inolvidable temporada debut.
     El tema del dolor y el sentido que le damos a este, juega un papel fundamental en esta ocasión, como algo que nos puede destruir y también unir a otros.  Pero también volvemos a encontrarnos con las ideas de la justicia, el castigo y la venganza, viejos temas que tantas narraciones clásicas de terror han originado.
    Otra vez estamos hablando de un guión original, aunque esta vez quién está detrás de ello, viene a ser un escritor por quien no puedo dejar de sentir enorme respeto: Bruce Jones ¿Y quién es este señor? Pues estamos hablando de un veterano de los cómics y al que le debemos una enorme cantidad de historias de terror hoy ya clásicas; todas hechas para revistas tales como Eerie y Creepie, de la que salieran reales obras maestras tales como esa joyita que es Jennifer, dibujada bellamente por Berni Wrigtson y que gracias a la ya mencionada Maestros del Horror y a Dario Argento, pudimos ver adaptada a la pantalla chica que llega a dar gusto.
      Traducido literalmente en nuestra lengua como El Hombre en el Maletero, la segunda parte es otra historia de terror sobrenatural con mucho humor negro, tal como el caso de El Dedo que ya revisamos más arriba.  Esta vez se trata de un hombre joven, al que supuestamente por error le llega una maleta que no es la suya, la que trae un cargamento muy especial: un hombre que por increíble que parezca, logra estar vivo dentro de ella, pese a lo retorcido que está; el sujeto pide ayuda para salir de su confinamiento y cuando el protagonista está a punto de ayudarlo, se da cuenta de que le conviene mantenerlo ahí, pues gracias al dolor del hombre del maletero puede conseguir todo el dinero que desea.  Dos personas más se involucran en esto, trayendo consecuencias nocivas para todos ellos.
    Detrás de esta historia aparentemente absurda y con momentos tanto graciosos, como con su cuota de violencia, estamos frente a una de esas obras del género de gran carga moral.  El exacerbado deseo humano por el dinero, aún a costa de nuestra propia alma y del bienestar de otros, se encuentra presente en este pequeño drama que, además, reinterpreta de manera muy original a uno de los personajes habituales de la más rancia tradición sobrenatural y del género de horror.
     


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