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viernes, 2 de enero de 2026

54 entradas


     Justamente eso es lo que logré hacer el recién pasado 2025 para el Cubil del Cíclope, durante un año complejo para mí y para muchos, que, en parte, no me dio el tiempo suficiente como para escribir y leer todo lo que quería.  Y es que varios asuntos me tenían lejos de estos propósitos, como el hecho de que me estuve preparando para la Evaluación Docente (lo que implicó estar en cursos online y desarrollando mi Portafolio, puesto que el éxito de ello, le permite a uno subir considerablemente su sueldo) y que al tener menos horas de contrato donde trabajaba, pues se trataba de un colegio chico con un curso por nivel, tenía que preparar clases y hacer material para 4 diferentes niveles y/o asignaturas, por lo que muchas veces tuve que laburar en casa (lo que hace décadas había dejado de hacer); y a ello se le suma un establecimiento en el cual no era feliz, pese a las primeras buenas impresiones, lo que me llevó a sentir estrés laboral y a que en muchas ocasiones mi ánimo no era el mejor (casi a finales de año estuve un mes y medio con licencia médica).  Por otro lado, ya en un plano más positivo, comencé una relación amorosa y debido a ello los fines de semana, en los cuales antes muchas veces me dedicaba a escribir, tampoco estaba disponible.  Así que razones de sobra tenía para estar alejado de la página.  En suma, escribí menos que en 2024, pese a todo más que el primer año en que comencé este proyecto.  Ojalá este 2026 sea mucho mejor en varios sentidos, encuentre un trabajo más satisfactorio, me vaya bien en la Evaluación Docente (salga mínimo Experto 1) y mi pololeo siga viento en popa.
   Mientras tanto, a recordar qué fue del año pasado en mi blog sobre algunos de los temas que abordé:
 
    Dentro de lo que logré hacer en ese periodo, de lo que más escribí fue de Doctor Who, que seguí avanzando hasta acercarme a su actual época (la que estaría comenzando esta misma semana y que ya acabó, algo de lo cual ya me referiré en su momento).  En total hice 12 posts, cubriendo el resto de las etapas de Matt Smith (el Onceavo Doctor), lo correspondiente a Peter Capaldi (el Doceavo) y casi toda la era de la Doctora, interpretada con tanta simpatía por Jodie Whittaker (la décimo tercera regeneración), que tengo pendiente subir mis impresiones sobre sus 3 especiales (que ya me los vi).  Pese a las ganas con las que hice estas revisiones, no han sido entradas muy populares y apenas me las han comentado (salvo mi amigo Eduardo, de vez en cuando, a quien le enseñé ese gran show).  Bueno, no me queda mucho del Doctor Who moderno, así que mucho antes de terminar el semestre estaré pasando a otro espectáculo de ciencia ficción (adivinen cuál).
    El año antepasado inicié mi revisión de los Thundercats, un cartoon gringo muy querido de mi infancia y el reencuentro fue magnífico, pues quedé gratamente sorprendido con su calidad artística y técnica.  Fue así que el año pasado me la acabé con sus más de 100 episodios y le hice 3 críticas en total.  Por cierto, quise repetir este reencuentro con otras dos series de mi infancia, Transformers y Silverhawks, pero me aburrieron tanto, carentes de la sofisticación de Los Felinos Cósmicos, que no avancé mucho y hasta borré los archivos que tanto me costaron conseguir y descargar en excelente calidad.

Feliz les presento a Edgar, mi pololo.


    También acabé con mis escritos para El Señor de los Anillos, que me leí por tercera vez y esta vez gocé demasiado.  La dedicación a esta lectura, que se volvió mi libro favorito (superando a cualquiera de Stephen King, mi escritor predilecto) se completó con mi revisión de Anillos de Poder, la polémica serie de televisión que me recomendaron mis amigos María Elena y Miguel Acevedo (que les hablo de una precuela de la saga, de la cual espero con ganas hagan una tercera temporada).
    De todos los animes que aprecié (en el caso del que ahora les hablaré, que me repetí) el recién pasado tiempo, Monster fue el único al que le dediqué unas palabras.  Y es que les estoy hablando de una producción muy valorada por mí y la que contemplé en dos oportunidades muy diferentes de mi vida.  Primero apenas salió en DVD, más o menos hace dos décadas atrás y luego el año pasado, ahora en compañía de mi sobrinito Amilcar, quien también la adoró.  Era imposible que no compartiera mis impresiones al respecto, puesto que esta nueva experiencia me dio muchas satisfacciones junto a mi bebé (pues es una bella experiencia compartir con alguien, que es como tu hijo, una historia de esa calidad y comprobar cómo este, siendo tan joven, llegue a valorarla tanto).
    2025 fue sin dudas el año de Stephen King, con 4 películas estupendas para el cine y dos grandes series estrenadas para la televisión y/o streaming.  Todo ello adaptaciones de sus obras.  Algo así nunca se había visto en una sola temporada y cabe mencionar que el ciclo comenzó con El Mono, una verdadera joyita del género, que brilló con luz propia entre tantas perlas que nos dio el cine de 2026.  Por mí parte, dediqué mi post número 1100 a este filme, que esperaba desde mi adolescencia para que se concretara.  Aún tengo la deuda de redactar mis ideas sobre lo que me parecieron el resto de tales títulos y espero hacerlo durante estas vacaciones de verano.
    En abril, específicamente el 24 de ese mes, mi blog cumplió 14 años.  Increíble cómo pasa el tiempo y todo lo que he hecho a lo largo de este.  No dejo de lamentar el poco interés que hay respecto a estas plataformas y, como siempre, hasta la indiferencia de mis amigos por lo que hago (en cambio yo siempre estoy presente en cualquier cosa que hagan, celebren y me inviten).
    Algo terrible para el mundo de 2025 fue toda la gente famosa y talentosa que falleció; muchos de ellos artistas valiosos en mi vida y que de una manera u otra me marcaron a lo largo de mi existencia por décadas.  Partí con David Lynch, para pasar después a Val Kilmer, luego con Vargas Llosa, Peter David y, por último, a los huachones de Michael Madsen y Julian McMahon.  Estoy en deuda con hartos aún y debo seguir con esta tarea de recordarlos en los próximos días ¿Cómo te das cuenta de que te estás haciendo viejo? Porque las personas a tu alrededor comienzan a pasar a mejor vida, entre ellas gente querida que estuvo en tu pasado (como mis tíos Jaime y Yola), así como las madres y padres de amigos con quienes compartiste, ya en tu adultez.
    El único autoreto literario que me hice el año pasado, fue leerme mi colección de novelitas de bolsillo de la extinta editorial Novaro, de la cual tengo hartas.  Muy entusiasmado comencé con este proyecto, pero el tamaño de la letra era muy pequeño y me costaba leer sus páginas; a lo anterior, se suma que cuando ya iba en el cuarto libro de mi encrucijada, comencé a aburrirme como ostra y lo dejé mucho antes de llegar a la mitad su lectura.  Esto fue con la segunda entrega de los Hombres Lente.  Dudo que quiera retomar la famosa saga de E. E. "Doc" Smith, aunque sí es posible que me dé la oportunidad para disfrutar de las novelas de Edgar Rice Burroughs, que me quedan todavía en la lista.  Solo llegué a cumplir mi tarea con El Día de Robot (que me gustó mucho), Ciudad Submarina (muy entretenida) y Triplanetario (una lata en varios momentos, aunque al final valió la pena).
    El 2025 solo tuvimos 4 cintas de superhéroes de los cómics.  La más exitosa y que causó sensación fue la nueva Superman, que por mi parte me dejó lleno de dicha y le dio a DC un exitazo que no conseguía hace años.  Marvel tuvo 3 estrenos, aunque solo Los 4 Fantásticos logró cierta victoria, si bien no como se esperaba.  Tan solo a las nombradas les hice su respectiva revisión, ya que no me entusiasmé con la nueva del Capitán América (este otro el sucesor de Steve Rogers, Sam Wilson y a quien antes conocimos como Falcon) y aunque sí me encantó Thunderbolts (que definitivamente le debo otra mirada), ya pasó el tren como para escribir al respecto.   En todo caso, fuí muy feliz con las otras dos producciones y espero con ansias posteriores entregas suyas (aunque no perdono que su Míster Fantástico, o apenas se estirara unos cuantos metros y eso que era Pedrito Pascal).
    Un año sin disfrutar algún libro del Tío Steve no es nada y así fue que el que recién pasó, aparte de releerme el cuento El Mono, antes de verme su adaptación, me adentré de una vez por todas en Después y Elevación (que los tenía sin revisar hace años ya).  Fue hermoso mi tiempo con ellos y otra vez comprobé por qué tanto me fascina Stephen King.
    Aprovechando que está The Orville en Disney+ en una calidad magnífica, me repetí sus dos primeras temporadas; cabe mencionar que fue un reencuentro que me dio muchas satisfacciones (y la tele que tengo desde hace rato, ayudó mucho para su disfrute, pues cuando las contemplé en su momento no tenía una 4K, ni eran versiones en tan alta definición).  Todo esto fue para apreciar, de una vez, su tercera temporada, lejos superior a las que le precedieron y que está entre lo mejor del 2025 en materia de series para mí.
    Tras mucho tiempo sin visitar la narrativa de Brandon Sanderson, pese a todo lo que me gusta su obra, mis últimas lecturas literarias estuvieron centradas en él.  Con Aleación de Ley y Sombras de Identidad pasé horas de ensueño placentero, algo que solo un buen libro me provoca.  Gracias, amigos María Elena e Iván por presentármelo, pues dudo que, si no fuera por ustedes, tal vez habría sido otro escritor de esos al que sin vacilaciones he ignorado.
   En resumen, respecto a libros, tan solo me leí 7 el año pasado (obviando la trilogía de Tolkien, que me acabé en vacaciones de verano).  Bueno, de igual manera tuve en mis manos un montón de cómics, aunque ya hace mucho que a ninguno le doy su espacio en el blog.
   Si en 2024 repasé con mucha dicha la serie animada de X-Men, tan valiosa en mi juventud, en 2025 era la hora de repasar X-Men Evolution (vista por primera vez en mi madurez).  Fue muy grata esta segunda mirada, más ahora que sé más sobre tan queridos personajes.  Supongo que es tiempo de reverme Wolverine y los X-Men.
    Ya estoy acabando este repaso del 2025 para El Cubil del Cíclope.  Fíjense que en junio solo logré 2 entradas, así de tenso llegué a estar; en cambio, en octubre subí 7, aprovechando que estaba con licencia médica y tenía tiempo para mí; luego de eso, tras volver al trabajo, ya estaba mejor y pude hacer una cantidad considerable de posts...
    A ver cómo nos va este 2026, al que le tengo mucha fe.  Gracias, otra vez, a quienes le da en espacio en su vida a lo que con esta página. Y un feliz y exitoso Año Nuevo para todos ustedes.

Ema,  una de mis dos "hijastras-michis", sabe de buenos cómics y me acompaña a leer Sandman


sábado, 19 de julio de 2025

.. Y así fue como una idea llevó a las otras...


1.Mi principio
 
    En los últimos años de mi infancia, o en los principios de mi adolescencia, allá por los años ochenta, durante unas vacaciones de verano en la tarde, o sea entre enero o febrero, (en Cine en su Casa, como se llamaba la franja dedicada al séptimo arte, que emitía el "poderoso" canal 13 de la Universidad Católica) dieron una película de animación japonesa: Lensman.  Por aquellos años en Chilito, era muy raro que le dieran espacio a este formato en largometraje en la tele, más tratándose de un anime; pero se trataba de una obra “producida” por Harmony Gold, la empresa gringa que nos había obsequiado a Occidente esa joyita que era Robotech y que el mismo 13 había estrenado no hace muchos años atrás con gran éxito.  Ahora bien, cabe mencionar que se trataba de un producto nipón intervenido por los gringos de Harmony Gold y si no fuera por ellos, en esos años, difícilmente habríamos sabido de su existencia ¿Y de qué va esta historia? En pocas palabras, que casi nada recuerdo de su trama, trata de una especie de cuerpo policial interplanetario, o sea, compuesto por miembros de distintas especies ¿Les recuerda a algo? (ya les hablaré algo al respecto).  Solo les puedo decir que disfruté mucho de esta producción y que me gustó harto uno de sus personajes, un extraterrestre volador, muy exótico y al que encontré precioso.
   Años después, cuando ya estaba en la universidad, estaba en el Taller Literario de Ciencia Ficción de Luis Saavedra (Tío Lucho) cuando leímos en una sesión un cuento sobre un tipo (un militar creo que era) que en ciertas circunstancias se reduce a nivel microscópico y tiene una aventura en una especie de mundo cuántico, con romance incluido.  El autor era un tal E. E. "Doc" Smith, escritor al que no conocía hasta el momento y que nuestro maestro nos dijo que era la persona detrás de Lensman, una saga literaria de space opera y de la cual la cinta de la que les hablé era una adaptación.
    Eso por ahora.

 
2.El libro
 
     Ya les he hablado de mi actual autoreto literario, consistente en leer los volúmenes que poseo de la extinta Editorial Novaro y ahora le tocaba su momento a Triplanetario.  Pues me estoy refiriendo a la primera novela de Lensman.  Ahora bien, para cuando salió el libro, no se usaba todavía el nombre genérico de la saga; por lo tanto, así un lector menos informado, bien puede llegar a ignorar de que se trata de la antesala a toda una serie (y no solo  de los textos escritos por el mismo E. E. "Doc" Smith, sino que otros hechos por autores diversos, tal como sucede con estos títulos que se convierten en franquicias); sin embargo, los acontecimientos narrados en el libro que ahora nos reúne, no llegan a describir aún esa patrulla galáctica que tanta celebridad le dará a la saga, puesto que transcurre mucho, mucho tiempo, antes de la formación de esta corporación.  Por lo tanto, la novela en cuestión abarca siglos, eras en la historia de la Tierra para que luego (tal como sabremos solo en los siguientes libros) ocurra lo ya mencionado.
    Lo anterior comienza mostrándonos la presencia de dos antiquísimas y poderosísimas razas alienígenas, las cuales ya no necesitan de carne (ni otro material) para subsistir y, sin embargo, pueden crear cuerpos para sí mismos a su antojo.  Viven períodos inconmensurables y se comunican entre sí por telepatía.  Una es benigna y la otra no, siendo que en determinado momento de la existencia de ambos pueblos, el primero de ellos se da cuenta de su contrapartida y decide "investigarlos" desde el anonimato, más sabiendo de sus intenciones malignas; por supuesto que esto tendrá sus repercusiones, en las cuales los simples mortales se ven involucrados.
   Las primeras partes del libro son, en verdad, atrapantes.  Es así que tendremos un capítulo que transcurre nada menos que en... ¡La Atlántida! Y nos lleva con fuerza al escenario de la lucha del bien contra el mal, puesto que no sólo se trata del escenario de la mítica civilización, sino que de una cruenta guerra entre naciones avanzadas.  Con posterioridad, el argumento nos lleva al Imperio Romano, justo en la época de Nerón, centrándose en un par de gladiadores rebeldes (este es para mí el capítulo que más disfruté). Luego vienen dos narraciones más que transcurren en Estados Unidos, a mediados del siglo XX, y que tienen de protagonista a una especie de ingeniero; este trabaja dentro de un proyecto armamentístico (para mi gusto y pesar, lo más aburrido de todo el libro).
    Hasta el momento, todo el libro está conformado por narraciones con distintos protagonistas, que se pueden leer de forma independiente y todo con saltos importantes en el tiempo; pero luego de ello vendrá una historia llena de matices, que bien podría haberse publicado como novela independiente y que supongo será fundamental para lo que se vendrá en títulos posteriores...
    Es cuando nos encontramos con una nave espacial perteneciente al gobierno de Telus, conformado por tres planetas del sistema solar y sus habitantes los triplanetarios (de ahí el nombre de este tomo), quienes son abordados violentamente por piratas y llevados en presencia de su cruel jefe.  Desde aquí comienza la parte principal del relato, que no sólo abarca más de la mitad de la extensión de este volumen, sino que tendrá un montón de giros inesperados y de mucha, mucha acción (además de tantos elementos de ciencia ficción, que consiguen complacer por completo al lector más ñoño y amante del género, en especial si le gusta la space opera).  Aquí tendremos no sólo al típico héroe aguerrido, y muy masculino, de estas historias, sino que nos encontraremos con un villano bastante maloso (al cual ya conocíamos de antes, pero que solo ahora vendrá a desarrollarse más como para ganarse nuestro desprecio); asimismo, la trama tomará un aspecto más dramático, cuando entre en escena una civilización alienigena muy avanzada, además de muy diferente a la raza humana.  Así que ahora el libro no nos dará respiro (aún recuerdo lo fome que me parecieron los capítulos dedicados al ingeniero), puesto que se suma una tercera fuerza en pugna, lo que la enriquece mucho más y nos dará un panorama sobre un universo vasto y prometedor (en especial en futuras entregas de la saga).

 
3.Mi revisión personal
 
    Empecé el libro con muchas expectativas, más considerando las recomendaciones de mi amigo el escritor Miguel Acevedo, quien hace poco se lo había leído y lo disfrutó mucho.  En efecto el comienzo me satisfizo demasiado, que esos dos primeros capítulos de tono "histórico" me sorprendieron gratamente (pues desde niño la Atlántida y el Imperio Romano me han provocado mucho interés, así como la idea de la intervención de inteligencias extraterrestres en la historia humana; por no dejar de mencionar cierto elemento erótico en el apartado romano, algo que no me esperaba, y me gustó, en un texto de ciencia ficción tan "antiguo"). Pero luego vino el apartado ambientado más o menos en el presente, cambiando mucho el tono de la narración, ya sin acción y hasta realista, el cual si hubiese sido todavía más extenso o bien me habría llevado a "botar" la lectura o a saltarme páginas.  Con posterioridad, y siéndoles sincero, todo lo que vino después a veces se me hizo tedioso (incluso he pensado en dejar para más adelante esta saga, que el libro me ocupó más de un mes- pese a su brevedad comparativa-aunque le daré una oportunidad al menos al siguiente volumen).
    Pero hay factores de la última parte que debo destacar: En primer lugar, la presencia de una segunda fémina autosuficiente e inteligente, lo que le celebro al autor y tratándose de un texto tan antiguo, de cuando la space opera y la literatura de evasión en general eran muy marcadas en los roles de género.  Todavía recuerdo que el Tío Lucho, en esa clase en la que analizamos su cuento, del que ya les conté, se refiere a los patrones de género presentes en esa historia: Hombre protector de la mujer en apuros; algo que no es tan así en Triplanetario, como ya les mencioné más arriba.
   Asimismo, me satisfizo bastante el tratamiento de las civilizaciones extraterrestres, todas ellas verdaderos antecedentes de la exobiología que ya damos por sentada en la ciencia ficción posterior; es así que sus características tan llamativas, diferentes a nuestra propia humanidad y a la vez cercanos a los que somos (que más allá de su apariencia y/o extraña fisiología, pueden escoger como nosotros entre el bien y el mal, pues tienen libre albedrío y sienten clara inclinación hacia uno de estos lados).  Justamente entre estos destaca el gran villano de toda la novela, amoral y manipulador; como contrapartida suya, cabe mencionar a un eficaz científico extraterrestre, un sujeto que pese a ser un enemigo de los protagonistas, el narrador nos los muestra como alguien noble y digno hasta de nuestro aprecio.
    Muy ligado a lo recién dicho, debo contarles cuánto me impactó el final de este libro: Bastante duro por un detalle, que, si lo menciono, será un gran spoiler, así que trataré de jugar con el lenguaje, de la manera más general ... Y es que uno de los dos conflictos de peso, en los que se hayan involucrados nuestros héroes, resulta ser solucionado de una manera bastante alejada de algo que veríamos, por ejemplo, en Star Trek.  Y es que acá vemos usar recursos draconianos, incluso maquiavélicos, para lograr la victoria; sin embargo, pese a la crudeza que contemplamos en estas páginas, no llegamos apreciar maldad, ni siquiera revancha de parte de los rivales, lo que hace más llamativo el desenlace.  Luego, la novela termina con una promesa de una nueva era de gloria, para dos de los bandos en disputa, en algo que nos recordará justamente a la Federación Unida de Planetas, como también en la declaración de que los villanos volverán peores que nunca.
   En suma, me gustó este libro, aunque no se volvió uno de mis favoritos y esto debido a que en más de una ocasión la narración se me hizo tediosa y, en parte, por eso mismo me demoré tanto en leerlo. No obstante, lo recomiendo con creces, debido a sus múltiples virtudes que superan su tono soporífero de ciertos momentos y espero con ansias cuando por fin aparezcan los Lensman.
   Ya terminando, quienes nada saben de esta saga y que han tenido su primer acercamiento por medio de este texto, se habrán dado cuenta del nexo de Lensman con Linterna Verde, tanto el famoso personaje de los cómics DC, como del grupo de policías/justicieros intergalácticos al que pertenece (los Green Lantern Corps).  Es obvia la "influencia" de estos libros en las historietas mencionadas, declarada de forma pública o no, puesto que los elementos en común son evidentes: Pues, por un lado, tenemos a una antigua raza benevolente (en estas novelas los Arisianos y en los cómics los Guardianes de Oa) y, por otro, aparecen los justicieros que, más encima, ocupan en su mano un poderoso aparato de tipo tecnológico y pequeño (en un caso las lentes y en el otro los anillos de poder); y tampoco podemos olvidar que los miembros de esta agrupación, son de distintas razas en ambos caos.  Por último, como homenaje a esta serie, una de las Green Lantern Corps se llama Arisia, en honor a los arisianos; asimismo, hay entre sus personajes otro que se llama Eddore, claramente debido a la otra raza anciana de los libros de E. E. "Doc" Smith, aunque este no es malvado como los de Lensman.

lunes, 31 de marzo de 2025

Para ver, rever, disfrutar y comentar (1)

 


Para mi amado sobrinito Amilcar,
 con quien disfruté mucho esta revisión de tan maravilloso anime.
 
1. En el principio
 
     Monster es un anime basado en el manga homónimo de Naoki Urusawa, un destacado autor de cómics japoneses seinen (o sea, historietas dramáticas para adultos) y quien ya tiene a su haber todo un listado de grandes obras (incluyendo Pluto, una especie de spin-off de Astroboy, la famosa obra del "Dios del Manga" Osamu Tesuka).  Producida por el importante estudio nipón Mad House (el mismo de varios títulos populares de este siglo, como lo son Death Note y las adaptaciones de Marvel como Wolverine, X-Men y Iron Man), se emitió entre 2004 y 2005, con 74 episodios en total.
    Hasta donde yo sé, todo lo que vemos en esta historia está sacado completamente del material original, sin haber historias de relleno para "extender más el chicle" y así sacar mejor provecho de su producción; por lo tanto, lo que apreciamos en esta serie aparece está sacado completamente de la historieta; por lo mismo, no tendremos ni OVAS (sigla de Original Video Animated, o sea, animaciones hechas para la venta directa al público en algún formato casero), ni películas, por lo general escritas por otros autores y de más baja calidad argumental que el material original.  Así que la historia termina justamente en su último capítulo.  Ahora bien, considerando cómo termina todo (un final muy "japonés", poco dado al formato occidental) muchos quisiéramos que su autor hiciera la continuación.
   ¿Y de qué va este anime/manga más grande que la vida? En los ochenta, cuando aún Alemania estaba dividida en dos (la capitalista y la comunista, esta última un verdadero régimen dictatorial) vive un destacado médico japonés y gran cirujano; él es la persona más destacada del centro médico en el que trabaja, una verdadera estrella que posee una existencia de ensueño, además de novio con la hermosa hija del director del lugar.  Todo cambia el día en que decide salvarle la vida a un chico, en vez de al alcalde, desobedeciendo las palabras de su jefe y futuro suegro; a partir de entonces su vida comienza a desmoronarse, puesto que el niño resulta ser un psicópata y mata a unas cuantas personas, echándole la justicia la culpa de ello.  Es así que nuestro héroe, que sin duda lo es, debe escapar para evitar que lo atrapen por crímenes que no ha cometido, pero en especial realiza un viaje, que durará años, para atrapar y nada menos que matar al responsable de su culpa y la seguidilla de atrocidades que les seguirán a ambos.


2. Virtudes y características
 
    Cuando nos ponemos a reflexionar sobre esta obra, tan alejada del habitual anime que podemos llegar a ver, bien podemos encontrarnos con varios aspectos a considerar.
    En primer lugar, nos llamará la atención la sólida ambientación de esta producción, comenzando en un periodo histórico que quizás no sea tan lejano, pero que nos muestra a una nación separada entre dos mundos, la libertad y la opresión, lo que en parte desencadena el drama del protagonista (quien a sí mismo pertenece a otro pueblo y cultura, inmerso entre medio de esto).  La trama y, en especial, el resto de los personajes nos muestran con credibilidad lo que era Alemania en esos años, cambiando de la era del llamado Muro de Berlín a los comienzos de la reunificación; la verdad es que estos germanos se parecen mucho a nosotros los latinos (y chilenos) de este siglo XXI; no obstante, radica en la mirada de un artista japonés, como lo es el gran Urusawa, el detalle significativo a la hora de representar esta época y cultura occidental.  Más encima, el mangaka lleva buena parte de la trama a la República Checa, representando también las huellas de otro pueblo marcado por el totalitarismo marxista.
    La serie está marcada por un hondo dramatismo, el cual se hace notar desde el principio y es que tenemos el tema del escape, de una persona inocente, culpable de varios crímenes que no cometió; todo un periplo que lo hará encontrarse con un montón de gente muy interesante.  Así que el dramatis personae de este título, entre gente extraordinaria, villanos y personas comunes y corrientes, viene a ser uno de los más maravillosos que puedo recordar; justamente la verosimilitud de todo ello, la cual nos muestra un mundo realista con sus sueños y pesadillas, corresponde a una de sus mayores virtudes.  A los anteriores, debemos agregar varios personajes provenientes de las distintas etnias que han llegado como inmigrantes a Alemania, en especial turcos, quienes no solo tienen una especial relevancia para la trama, sino que nos muestran a Europa tal y como es: Cosmopolita y llena de matices y colores.
    Si bien se trata de una pieza dramática, algo encontramos acá de humor (muy poco eso sí), que sirve para humanizar a los personajes y lograr que nos caigan mejor todavía mucho más.  A lo anterior, debemos sumar varias tramas secundarias de interés, relacionadas con las circunstancias vitales de sus personajes y su desarrollo como sujetos.    Por todo esto y más, tendremos mucha aventura, intriga e incluso acción, a lo que se suman actos de heroísmo, de parte de sujetos que sin ser las típicas personas de habilidades superiores y que abundan en el medio, logran demostramos lo mejor de sí mismos (por lo general al aferrarse a sus ideales y valores).  
    Teniendo en cuenta todo lo dicho hasta ahora, estamos frente a una obra que, además, aborda serios temas como lo son la culpa (lo que no solo sucede con el protagonista), la responsabilidad de nuestros actos y, por ende, la posibilidad de redención.  Llega a ser muy emotivo ver a todos estos sujetos, haciendo ese recorrido, el cual implica tanto un viaje interno (muchas veces escabroso), como uno físico y que implica un periplo de muchos años y diversos lugares. Asimismo, Monster incursiona en la naturaleza del mal, mostrándonos distintas de sus manifestaciones reales, las que incluyen al psicópata que le da nombre al show, mafias, neonazis y a otros seres realistas de la peor calaña; sin embargo, a todo ello se le agregan individuos que otrora anduvieron en sendas turbias y que luego conocemos en el proceso ya mencionado antes (atentos a la principal antagonista, con toda su odisea personal, lejos mi personaje femenino favorito).
     Apenas vemos los primeros segundos del anime, nos llama la atención su singular opening, el cual es solo instrumental, pues carece de canción; sus imágenes nos presentan al protagonista acosado y escapando, asi como a varios de los coprotagonistas y secundarios de manera rápida.  La música y el ambiente que poseen estos títulos son inquietantes.   En cuanto al ending, también es llamativo y es que a medida que va avanzando la serie, muestra de manera progresiva las ilustraciones de un libro infantil, este muy significativo para la trama.  Como tema musical de fondo, a veces escuchamos una preciosa canción en inglés interpretada por David Sylvian, otras su versión karaoke y, por último, una rara canción de tipo folclórico.  Y como avance del siguiente episodio, solo vemos escenas de este, editadas de tal manera que enganchamos de inmediato, aunque sin audio, pero sí con una nostálgica melodía acompañándolas y luego el título de esta próxima entrega; tal como sucede con el opening y el ending, estos tres recursos resultan de lo más original, si se les compara con otros animes.
     Cabe mencionar la belleza detrás de esta joyita, capaz de conmover a los corazones más duros; en verdad resulta fácil emocionarse hasta las lágrimas con muchos de sus episodios y escenas, que a veces basta solo con contemplar tanto lirismo detrás de esta obra, que difícilmente podrán olvidarla.

                                                                      
                                                                Opening

viernes, 15 de marzo de 2024

El mundo hoy en día es menos hermoso.


    Eso es lo que pienso cada vez que deja este plano de existencia algún gran artista, de esos que dejan detrás de si no solo a un montón de dolientes, debido a su partida, sino que una tremenda obra como legado y que bien puede ser apreciada por el valor estético en ella.  Les estoy hablando de trabajos que sobreviven a su autor y que en vida este, como luego de su muerte, despiertan en la gente emociones positivas de todo tipo, haciéndolas soñar y hasta inspirándolas... Lo anterior sucede con la música, la pintura, como con otras expresiones artísticas, siendo para mí las que más me sobrecogen la literatura (narrativa y teatro), cómics, cine y la actuación...
 
1. A quién perdimos esta vez
 
    El viernes pasado nos enteramos de la muerte de Akira Toriyama a la edad de 68 años (¡Aún joven para nuestros actuales estándares!), que tengo entendido su deceso ocurrió por lo menos una semana antes, pero su familia decidió hacerlo público solo días después.
    Para millones de personas en todo el mundo, saber esta noticia fue un gran golpe, justo al término de una semana que para gente como su servidor significaba el regreso a las clases, luego del receso estival de vacaciones de verano... ¡Y es que tras la sorpresa de esta pérdida, imposible no recordar cuando en la juventud de muchos, luego de clases un@ regresaba a la casa, entre semana, para verse un nuevo capítulo de Dragon Ball o Dragon Ball Z, las dos series de anime más famosas salidas de la mente de Toriyama!
     La animación japonesa hoy en día es bastante popular en Occidente, que hace rato ya que los nipones consiguieron "invadirnos" con su arte (y también verdaderos productos comerciales), al punto de que muchos de sus títulos y personajes, son conocidos incluso por la gente que no los ve.  Al respecto, los programas mencionados al final del párrafo anterior. son claro ejemplo de ello y bien forman parte ya de la cultura popular como lo son Frankenstein, Sherlock Holmes, Spider-Man, Darth Vader o Batman.
     Pocos son los nombres de los mangakas (autores de mangas, o sea, escritores de cómics japoneses), que el ciudadano promedio o "protoñoño" conoce de memoria y al respecto Akira Toriyama es una excepción, porque su obra más celebre consiguió marcar a más de una generación.  Justamente mencionar a héroes como Goku, Piccolo, Vegeta, villanos de la talla de Freezer, Cell o Magin Boo o "ataques" tales como Kame Hame Ha y Genkidama son reconocidos a un nivel que nos puede sorprender, considerando la edad de la gente o sus propios gustos personales.  Lo que les cuento es, tanto efecto del poder que puede tener una buena historia, unos personajes entrañables, como de una publicidad potente, algo que claramente sucede con los títulos mencionados.
    Akira Toriyama tiene otros títulos aparte de aquellos relacionados con Goku y amigos, pero son estos los que le dieron celebridad en Occidente y en el caso de muchos de nosotros, en Chilito, y al hacerse estos tan exitosos, son las series que lograron quedarse instaladas entre nuestros más preciados recuerdos.
    Antes de que se estrenara Dragon Ball, Toriyama escribió Dr. Slump y por lo mismo su versión animada llegó a la pantalla chica, primero que la dedicada a su trabajo más célebre (emitida entre 1981 y 1986).  Acá a Chile solo llegó después del éxito de Dragon Ball (ignoro si entonces ya estábamos en la etapa de Goku adulto, correspondiente a Dragon Ball Z).  A diferencia de la historia acerca del guerrero encantador de pelo en punta, este otro título era una comedia pura, muchas veces cayendo en el absurdo (aunque con su lógica, claro), llena de personajes estrafalarios y fascinantes, empezando por la niña robot llamada Arale y por su creador, quien le da su nombre al show, un gordinflón genio científico con problemas de seguridad, aunque de buen corazón.  Arale es poderosísima e ingenua, aunque no le cuesta hacer amigos.  Este manganime es una celebración de la ñoñería, pues está lleno de referencias directas a series y pelis japonesas y gringas, a las que su creador amaba: como los kaijus Godzilla, Gamera, Ultraman y Ultraseven, el filme Alien, también nada menos que el propio Superman (con su variante obesa y tarada de nombre Supaman) y Star Trek (gracias a un irascible niño muy parecido al Señor Spock).  No olvidemos las tantas veces en que se "rompe la cuarta pared", pues el propio mangaka sale como personaje y a las numerosas caquitas antropomorfizadas, que nos dan momentos graciosísimos.  Cabe mencionar que en español latino solo unos 74 episodios se doblaron, de los más de 200 que comprenden la serie.  He querido descargar esta pieza de antología, sin embargo, no la he pillado en un formato que me convenciera, solo su remake de los noventa y el que justamente no me interesa.  Apenas la vi una sola vez, gracias a un amigo que la grababa en VHS de la tele y la rememoro con mucha nostalgia.


                                                    Opening de Dr. Slump en español latino
 
2. De Goku y demases.
 
    Dragon Ball es la historia de Son Goku, un niño huérfano que vive en la montaña, alejado del resto de la civilización.  Un día se encuentra con una preciosa, coqueta e inteligente muchachita de nombre Bulma, quien anda buscando las llamadas 7 Esferas del Dragón, las cuales al ser reunidas pueden concederle cualquier deseo a quien lo logre aquello.  El chico se une a la aventura y ello le permite hacer un montón de amigos, como también enemigos, conocer a su futura esposa (cuando ambos aún son solo infantes) y asimismo convertirse en discípulo del maestro Roshi, un sabio y lascivo anciano que también con facilidad se ganará el corazón del público (al igual que el resto del tremendo dramatis personae de esta obra), acompañado de quien será su mejor amigo para toda la vida: el leal Krilin.  Cabe mencionar que, justo en medio de la primera saga de acción de Dragon Ball, La Patrulla Roja, se realiza el inolvidable crossover entre este manganime y Arale, algo que los latinos solo pudimos apreciar a cabalidad cuando se dignaron a traernos el anime sobre la androide.
     En el caso anterior también tenemos 153 episodios, en los que priman la aventura y la comedia, si bien Toriyama sabía darnos grandes escenas de acción (con una violencia increíble para los que no estaban acostumbrados a ver en un programa "infantil", por no mencionar los chistes de tipo sexual) y varios otros que hasta lágrimas nos sacaron.  Por otro lado, no se puede dejar de lado el tema valórico tan fuerte detrás de su argumento, que acá los temas de la fraternidad, el trabajo en equipo y el esfuerzo serán primordiales, asi como las nuevas oportunidades para crecer como individuos (dejando de lado egoísmos en pro del bien común).
    Tras la finalización de Dragon Ball, ya al comienzo de la vida adulta de su protagonista y ahora convertido en un hombre casado, en 1989 se estrena Dragon Ball Z, su secuela directa.  5 años han pasado desde la última vez que vimos a nuestros héroes y tras la unión de Goku y Milk (Chichi en japonés) ha nacido su primer vástago: Gohan (llamado así en honor del "abuelito" de Goku, el dulce hombre que lo acogió tras encontrarlo vagando en las montañas y que con su amor le concedió la personalidad noble que lo volvería tan querible).  La vida va sin contratiempos, hasta que les llega la amenaza más grande a la que se hayan enfrentado hasta ahora: Una fuerza alienígena que nos revela, con gran sorpresa del público que "ha crecido" junto a Goku y al resto (puesto que en Japón y buena parte del mundo han pasado años desde que comenzó todo), los orígenes secretos del joven padre.  A partir de entonces, ya nada será igual y la trama no solo mejorará, sino que nos dará un espectáculo que en verdad se volverá uno de los hitos en el manganime y sentará precedentes para posteriores títulos, que solo serían posible gracias a la influencia de Dragon Ball Z (como mi muy apreciado Naruto, que está clara su deuda con el título del que les hablo).
    La genialidad del tristemente desaparecido Akira Toriyama, radica en lo que hizo a partir de lo recién mencionado: Desde devolvernos a su personaje más querido y famoso, con ese salto cronológico tan significativo, a concedernos tremendas sagas llenas de héroes, antihéroes y villanos que llegan a opacar a los que ya conocimos.  No solo conocemos ahora a nombres tan valiosos como Kaio Sama, Vegeta, Número 18, Freezer, Trunks y Mr. Satan, entre muchos más, sino que la evolución por la que pasan los ya archicélebres Goku, Krillin y en especial el aún más heroico Piccolo (antiguo rival de Goku e hijo de uno de sus mayores enemigos) es una fuerte razón para amar esta pieza.  Las sagas oficiales son extensas (entre 35 y 92 episodios, desde la más breve a la más extensa) y si bien hay relleno entre medio, este es entretenido, no implica tanto tiempo e incluye una saga propia bien respetable, salida a partir de una de las películas fuera del canon, pues no están basadas en el manga (la de Garlick Jr., de 10 capítulos en total).
    Todo Dragon Ball Z duró 291 episodios, entre 1989 y 1996.  A Chilito llegó recién entre medio de los noventa y fue un bombazo mediático.



                                               Opening de Dragon Ball en español latino
 
3. Nueva vida para nuestros héroes.
 
    Poco después de terminar la adaptación del manga de Dragon Ball Z, vino Dragon Ball GT, en 1996 , una rara continuación que pretendía retornar al elemento aventurero de la serie clásica (Dragon Ball), partiendo de tres premisas que prometían ser interesantes: El retorno de un viejo villano, de la época de la infancia de Goku, a este último sometido a un encantamiento que hacía que su cuerpo rejuveneciera, hasta la época de su niñez, y la obligación de encontrar por el espacio la contrapartida de las Esferas del Dragón, para evitar una catástrofe tremenda; a lo anterior se le suma una nueva transformación, que le conferiría un nivel mayor de poder a Goku.  Todo el mundo estaba expectante con esta nueva etapa, pero al final solo logró 65 episodios y es que si bien tenía diseño de personajes del propio Toriyama, los guiones fueron de otros escritores y, la verdad, estos no se esmeraron mucho. El programa se hizo tedioso y terminó aburriendo; por mi parte, en mi juventud fue de mi agrado, no obstante, cuando la volví a ver muchos años después, ahora junto a mi sobrinito regalón por allá en el año 2019, la encontré un verdadero bodrio (aunque admito que el último capítulo es muy emotivo).  Tras las decepciones de rigor, se decidió sacar del canon tan pésimo show.
     Tras años sin tener nuevo material de la franquicia, ya avanzado el siglo XXI, en 2013 por fin se estrenó una nueva película sobre Goku y sus amigos: La Batalla de los Dioses.  Esta vez la historia es del propio creador del manganime original, así como su diseño de personajes, aunque el guión lo escribió otra persona.  La producción fue un éxito, ya obviados los desastrosos eventos de Dragon Ball GT.  Debido a sus logros, un par de años después, en 2015, dio pie a una nueva etapa en cómics y televisión de nuestros héroes, la que recibió el nombre de Dragon Ball Super, que tendría 131 episodios y 3 películas más.  Los eventos de los filmes para cine fueron adaptados, con posterioridad, en la versión televisiva.  Debo decir, sin vergüenza, que hasta la fecha nada me he visto al respecto.


                                          Opening N° 1 de Dragon Ball Z en español latino
 
4. Goku y yo.
 
    Como ya pareciera costumbre en mí, comencé a ver Dragon Ball Z muchos años después de que comenzó a emitirse en la tele; eran finales de los noventa y un compañero amigo (William) de la universidad me preguntó si podía grabarle en VHS los capítulos, porque él no iba a poder ver la serie en las tardes ya, que justo iba a comenzar una nueva saga y se notaba buena.  Me habían hablado harto ya de ese anime, que tenía varios fanáticos por acá; además, yo ya tenía dos primeros acercamientos con este programa: En el desaparecido cinearte Alameda (¡Cuánto se le extraña!), en uno de esos festivales de animación japonesa que abundaban por aquel entonces (por lo general organizados por fansubs, o sea, fanáticos que traducían por su cuenta el material que en esos años no estaba disponible de otra forma) me vi la película Fusión (que apenas entendí, porque esta no estaba subtitulada y ni conocía a los personajes); asimismo, para un cumpleaños una amiga (María Elena) me regaló Garlick Jr. Inmortal, la que al menos venía doblada en "español coño" (para muchos de nosotros, nuestros contactos iniciales "comprensibles" con Goku, fueron gracias al horrible trabajo hecho en la Madre Patria, que en copias piratas llegaban acá e incluso las vendían en supuestas sucursales legales de Manga Video, una importante empresa gringa que se dedicaba a distribuir en Occidente esta verdadera "fiebre amarilla"), así que esta vez sí que la disfruté mucho...
   Volviendo a William y a su encargo, esa tarde cuando me senté al televisor, nunca pensé que sería el comienzo de un verdadero romance que duraría hasta ahora y es que, para mi suerte, aquella vez era el comienzo de la saga de Cell, que partía potente, te agarraba desde los primeros minutos y ya no te soltaba más.  Por otro lado, un par de amigos que poseía desde mi infancia (Cristofer y Jonathan, los hermanos Torres), la estaban grabando desde hace rato, así que me fueron prestando los cassettes desde el principio (si bien el número uno, partía con los cinco que creo tratan del final de Dragon Ball, cuando Goku debe hacer un peligroso viaje antes de casarse).  Poco después le pedí a los mentados compadres, que me prestaran el material que poseían de Dragon Ball y luego de Arale, así que ya estaba encantado con la labor de Akira Toriyama.
   De esa época recuerdo los discos compactos que salieron a la venta, con mucha publicidad y éxito, de las canciones dobladas en español latino (la versión "castiza" venía en el segundo, aunque interpretada por un cantante americano y es que, como ya dije más arriba, las copias piratas del doblaje español eran bien populares por acá).  Yo los tuve regrabados en cassettes, gracias a otro amigo (Mauricio), quien era fanático junto a su hermana (Mónica) y su sobrino (Jesús).  Junto a los anteriores, menos el Pelao (el mismo Mauricio) y otros amigos (René y sus hijos Alan y Sami) fuimos juntos a un espectáculo musical sobre Dragon Ball Z; recuerdo que era malito, con tipos usando máscaras y trajes malhechos, como de espuma, pero igual la pasamos bien (el evento igual fue un éxito por estos lares).
    Me acuerdo de los distintos álbumes de láminas, que creo coleccioné al menos uno, los tazos (esos los tenía todos, que no jugaba con ellos, aunque eran tan lindos...).  Y cuando, para unas vacaciones de invierno, fue toda una sensación el estreno de la primera película de Broly, la que llegaba con años de atraso a Chile, si bien se agradecía; porque hace mucho tiempo (quizás décadas) que no se exhibía de manera comercial y en la pantalla gigante anime.
    Entre 2016 y 2019 me habré visto de nuevo las aventuras de Goku, todo desde Dragon Ball hasta Dragon Ball GT, incluyendo varias películas, para compartirlo con mi sobrinito Amilcar.  Fue hermoso este reencuentro, aunque esta vez GT lo encontré una verdadera mierda.  A ver si ahora, que Amilcar ya posee 14 años, le dedicamos tiempo a Super, pues tanto él como yo lamentamos mucho el fallecimiento demasiado temprano de su creador.
    Quiero terminar estas palabras, dando un agradecimiento a Mario Castañeda, importante actor de doblaje mexicano y quien le dio a Goku para esta zona del mundo una impronta formidable, tal como el resto de los artistas que lo han acompañaron por tanto tiempo, dándonos un trabajo de calidad al concederle sus voces a todos esos grandes héroes y villanos.  Siendo que ha interpretado a un montón de personajes del cine y la televisión (él es quien dobla a Bruce Willis y a Jim Carey), en la serie The Flash nos dio un momento de antología, al hacer que su personaje cantara justamente una canción de Dragon Ball Z.  Amilcar y yo asistimos a una charla que dio en la Comic Con y en verdad es muy adorable.


                                           Opening N° 2 de Dragon Ball Z en español latino

martes, 7 de noviembre de 2023

¡Gringos de mierda!


 
    Cowboy Bebop es uno de los mejores animes de los noventa, gracias a varios elementos reunidos en él, como lo son su carismático cuarteto de protagonistas heterogéneo, su nostálgica estética setentera y en general muy sincretista, así como la inolvidable música original que posee a cargo de Yoko Kanno y, lo mejor de todo, sólidos guiones.
    Considerando todos sus antecedentes, era de esperar que algún día se cumpliera al menos uno de los siguientes sueños para quienes la vimos (en especial los veteranos):
 
1. Que hicieron una continuación, pues bien daba para ello.
 
o
 
2. Que realizaran una versión live action, ya sea como película, serie o miniserie.  En cualquiera de estos casos, habría que ver si el intento de revivir de esta forma tan querido show animado, correría a cargo de los mismos nipones o de los gringos (cualquiera de estas dos posibilidades, podría dar pie para una obra maestra o un desastre, solo teniendo en cuenta los resultados de ambas comunidades, a la hora de realizar adaptaciones de este tipo).
 
    También habría una tercera opción: hacer un remake o reboot (en la práctica, creo, ambos anglicismos significan lo mismo: una actualización del material original).
 
    Tuvieron que pasar más de veinte años, para que se concretara la posibilidad de ver a actores de carne y hueso (unos más famosos que otros) encarnando a sus héroes, antihéroes y villanos (aunque bien recuerdo un engañoso afiche, de los primeros años de este siglo, que tenía a un trío de celebridades hollywoodenses caracterizados/editados por el photoshop, como el trío de tripulantes adultos de la Bebop, entre ellos Cameron Díaz y que en su momento me lo creí como una imagen oficial de un próximo estreno).  Al final fue Nefli (Netflix para los más formalitos) quien se atrevió a realizar una producción basada en el anime de culto, considerando también que compró para su parrilla programática la serie misma (si bien no tiene la película, al menos en Chile no se puede ver) y de ese modo nos concedió la realización de un sueño largamente esperado.



    El programa de origen gringo, que igual implicó una coproducción japonesa (aunque, la verdad, ignoro qué tanta mano pudieron meter los orientales en ello), procuró ser tanto respetuoso con la materia prima del anime, para dar en el gusto a sus seguidores (habría sido una estupidez no aprovechar tan buenos recursos), como innovar haciendo ingeniosas revisiones del este, puesto que hacer un calco de lo anterior habría sido algo absurdo.
    Creada por Cristopher Yost (un virtuoso guionista, del cual recuerdo con mucho aprecio sus trabajos para varias películas y mediometrajes "adultos" de Marvel), actualiza a este otro lenguaje y moderno, tanto la trama central del espectáculo noventero, como algunos de sus capítulos unitarios más recordados.  La fusión entre homenaje (muestra de aprecio a los más ñoños de la casa) e innovación, con todos los agregados novedosos que le pusieron, reinterpretando las ideas originales de la mejor manera posible, consigue entusiasmar también al público que nunca antes vio el clásico anime.  Por lo tanto, el humor y el drama están muy bien amalgamados, tal como en la animación; a lo que se le deben agregar maravillosas caracterizaciones de los personajes, muy buenos efectos especiales y mucha, mucha acción con aventuras.  Si a ello se le suman buenos argumentos que implican mafia, un romance desgraciado, traiciones y lealtad entre amigos y socios, era obvio que teníamos frente a nosotros un plato suculento para degustar episodio a episodio.
     La historia central es la misma que conocemos quienes vimos y amamos el anime: Un trío de cazarrecompensas de lo más variopinto (para esta versión, dejaron de lado al último miembro que formó parte de sus personajes principales) anda en la búsqueda de criminales a los que atrapar, que así se ganan la vida. Entre medio, el pasado de cada uno los alcanza, pese a que tratan de olvidarlo.
     Spike Spiegel viene a ser quien más resulta afectado por su vieja vida, la cual también llegará hasta sus compañeros y amigos... Y es que tal como sucede con la animación japonesa, que inspiró este título más contemporáneo, la parte principal del espectáculo gira en torno a este aspecto de su vida.
     No obstante, pese a lo anterior, consiguieron darle el mismo carácter al live action que al anime, al incorporar entre medio historias autoconclusivas.  Es así que las anteriores, vienen a ser preciosas revisiones de algunos de los mejores capítulos del recordado show: La historia de la pareja de narcotraficantes (con mujer embarazada incluida), el encuentro con Ein, el perro superdotado, la caza del loco de las bombas, la confrontación con los ecoterroristas, la secta de la realidad virtual y el enfrentamiento con el asesino serial; de igual manera, hay sendos capítulos dedicados a los pasados respectivos de y Faye, adaptados con mucho respeto del anime... Todo ello bajo otros ojos, innovando con sus propios agregados y, por sobre todo, con mucho amor por la producción noventera.
    También como aporte propio del live action, encontramos a dos personas muy cercanas a Spike, las únicas de su pasado con quienes mantiene contacto: una madura dueña de un espectáculo nocturno y a la mano derecha de esta, un sujeto no-binario (este último, en manos de Mason Alexander, quien hace de un igualmente sobresaliente Deseo en The Sandman). Ambas muy interesantes y en especial la primera, una especie de figura materna para el cazarrecompensas.
    Por otra parte, me encantó que el trío principal de este show estuviese conformado por sujetos multirraciales, ninguno de ellos caucásico: Spike acá es oriental (interpretado por John Cho, a quien solo recuerdo haber visto como al joven Sulu en la trilogía cinematográfica del reboot de Star Trek), en cuanto a Jet, ahora viene a ser un morenazo (a cargo de Mustafa Shakir, quien me sorprendió por su transformación, luego de que lo conocí como villano en Luke Cage) y, por último, tenemos a una Faye Valentine latina (siendo Daniela Pineda su actriz, de quien nada sabía hasta ahora).  Cabe mencionar que todos ellos están estupendamente caracterizados, quienes se ven igualitos a sus contrapartidas animadas, pese a las diferencias raciales y resultan muy convincentes las interpretaciones.
    Mucho más que un guiño para los frikis amantes del original Cowboy Bebop, vienen a ser los créditos de apertura, igualitos a los del anime, si bien usando imágenes reales (un verdadero orgasmo para los más ñoños de la casa) y el uso, nada menos, de muchos de los temas que compuso Yoko Kanno para la serie japonesa y quien realizó nuevos temas para esta adaptación (aunque estos últimos, no me parecieron muy inspirados, que digamos).
     Debo decir que todo lo concerniente al cartel de la droga, para el que trabajaba Spike está estupendo.  Es así que el triunvirato de ancianos lideres está genial (el principal a cargo de John Noble, el adorable loco lindo de Fringe) y Vicius, la contrapartida de Spike, así como Julia, su amor maldito, están increíbles.  De igual manera, MUY BIEN HECHOS los anfitriones de Big Shot, el programa exclusivo para cazarrecompensas.
    ¿Y por qué, pese a todo lo que me gustó esta versión, le puse dicho título al presente post? Pues resulta que, tras esta espectacular primera temporada, la gente de Nefli decidió cancelarla, luego de 10 potentes episodios, un final increíble y una escena de post créditos que nos dejó a los frikis con el alma en un hilo.  Así son estos gringos, desperdician lo bueno que pueden tener y echan a perder con facilidad (como pasó con The Witcher, de los mismos de este streaming).  Más encima, me enteré de que pretendían adaptar los eventos de la película para la segunda temporada y, en efecto, iba a salir Ed como coprotagonista; así que con mayores razones me da rabia con ellos.
    Me quedé con las ganas de ver adaptadas las historias del niño "satánico", la aventura de los hongos, el gracioso homenaje a Alien, el encuentro con el vaquero y el sino del ex soldado, entre otros.
    ¡Gringos de mierda!

 


                                                                   Créditos de apertura

 

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