domingo, 21 de febrero de 2016

El gusto por la violencia.


      Deadpool, nombre clave de Wade Wilson, es un personaje de Marvel Comics que debutó en 1991 en una de las tantas colecciones dedicadas a los X-Men, New Mutants.  Creado por Rob Liefeld en el dibujo y Fabian Nicieza en el guión, apareció primero como villano.  Posteriormente al ir ganado notoriedad gracias a su aparición como invitado en otros títulos, además de obtener sus propias revistas, su pasado fue revelado y con ello se le otorgó un carácter complejo lo suficiente como para pasar a las categorías de mercenario, héroe y antihéroe según el desarrollo de las distintas historias donde salía.   La génesis de su casi inmortalidad se encuentra ligada al aún más célebre Wolverine, ya que Deadpool participó del mismo proyecto que le otorgó al canadiense sus formidables habilidades, si bien a costa de varios sacrificios; pues algo similar sucedió con Wade, ya que entró a Arma-X para evitar que el cáncer terminal que padecía terminara con él.  Fue así como consiguió reflejos y destreza física superiores a las normales, además de un poder curativo que lo igualaba a Logan, no obstante todo su cuerpo y rostro quedaron desfigurados tal cual su hubiese sufrido quemaduras de tercer grado.  Otro detalle significativo del personaje, corresponde a su personalidad extrovertida, humorística y deslenguada que en español le ha otorgado el apodo de “El mercenario bocazas”, ya que acostumbra hablar y comentar todo mientras hace sus apariciones; todo de manera muy graciosa, como además haciendo múltiples referencias a la cultura popular e incluso llegando a la autoparodia.  De hecho, en más de una ocasión Deadpool recuerda al carismático Spideman, quien desde antes de su primera aparición en las viñetas, ya mantenía una actitud que luego el mutante tomaría, incluyendo sus habituales monólogos dirigiéndose al público (o sea, los lectores) y narración en primera persona; asimismo su traje recuerda bastante al Arácnido, si bien corresponde más o menos a una versión desequilibrada y ultraviolenta del llamado Cabeza de Red.
     En los medios audiovisuales el Mercenario Bocazas fue visto inicialmente en la ya clásica serie animada sobre los X-Men, durante los noventa, si bien haciendo uno que otro cameo no más.  Con posterioridad tuvo un papel destacado en el por igual recomendable cortometraje Hulk versus Wolverine (2009), hecho para la venta directa en DVD y blu-ray.  No obstante se podría decir que su aparición más memorable (y cómica), fue en un episodio de la segunda temporada de Ultimate Spiderman (2013), donde pone en jocosos aprietos al protagonista y a sus compañeros. Sin embargo muchos años antes de este team-up junto a Peter Parker, Deadpool fue visto en una versión muy libre gracias al filme X-Men Orígenes: Wolverine (2009); aquí fue interpretado por el mismo actor que le presta su figura en la cinta dedicada en exclusiva a él y que en estos momentos es exhibida con éxito en los cines de todo el mundo, el guapísimo Ryan Reynolds.  Sin embargo su rol dentro de tal filme fue obviado en esta nueva obra, llegando incluso a referirse de manera irónica en más de una ocasión a tal película en esta otra más reciente; por lo tanto la cinta que hoy en día lo tiene de estrella absoluta, hace borrón y cuenta nueva a su anterior incursión cinematográfica, otorgándole además un origen más cercano al visto en las historietas.
    Yendo de lleno ya al filme sobre Deadpool que hoy me mueve a escribir, debe saberse que este corresponde al primer largometraje de su director Tim Miller, quien en realidad ya llevaba años ligado a los superhéroes, en especial a los de Marvel.  Puesto que para conseguir el beneplácito de los productores, a la hora de encargarle un proyecto de esta envergadura, se le pidió hiciera un corto junto al mencionado Ryan Reynolds, con lo cual logró acaparar la atención de Fox.  Asimismo, estuvo en la génesis del debut cinematográfico de Iron Man y realizó un corto sobre la Liga de la Justicia.  Por otro lado, como cofundador del estudio Blur, se encargó de los preciosos créditos finales de Thor: Un Mundo Oscuro (2013).  Pero volviendo al actor protagonista de Deadpool, cabe mencionarse que este casi desde sus inicios también demostró interés por el género superheroico y no solo con el ya mencionado caso de la película sobre Wolverine, pues años atrás tuvo un papel secundario bastante destacado en Blade: Trinity (2004), sobre el más famoso cazador de vampiros marvelita y donde Reynolds demostró su capacidad para interpretar por igual papeles que le exigieran gran despliegue físico, ya que antes solo había hecho roles como joven galán en comedias dramáticas y obras menores.   Luego de su primeriza experiencia haciendo del Mercenario Bocazas “descafeinado”, se le encargó hiciera la narración de un destacado documental de DC: Orígenes Secretos y en el cual de una manera muy divertida se abarca la historia de los cómics deceístas; dicha participación suya fue para potenciar su aparición en la película de imagen real sobre Linterna Verde (2010) y que lamentablemente fue uno de uno de los grandes fracasos de la temporada, al punto de que los planes para una secuela suya fueron suspendidos (si bien a un servidor le gustó bastante esta cinta).  No obstante parece que Reynolds estaba hecho para consagrarse como Deadpool, pues tras la caracterización que este hizo del mutante antihéroe, imposible resulta pensar en otro actor encarnándolo, ya que Reynolds dio todo de sí para otorgarle su encanto. 
     La cinta en cuestión se encarga de narrar los acontecimientos que llevaron a Wilson a transformarse en Deadpool, no obstante lo hace de una manera bastante genial, puesto que tras unos créditos de apertura llenos de acción y los mejores efectos especiales, sazonados de un humor desternillante que desde un principio parte con la autoparodia, da paso a varios flashbacks encargados de explicar el pasado del protagonista.   A todo se le suma la narración en off del propio Deadpool, quien queda claro que es un patán, no obstante también resulta ser alguien que posee su corazoncito y por ello, al menos en esta adaptación, consigue hacerse querible, pese a su exacerbado gusto por la violencia.  A todo esto se agrega una historia de amor en la que se encuentra directamente involucrado Wade, lo que lo mueve sin duda a realizar varios de los actos del metraje.  Cabe mencionarse que la responsable de conquistar los sentimientos de nuestro mercenario favorito, resulta ser interpretada  por la preciosa y talentosa Morena Baccarin, a quien hoy en día podemos contemplar como la doctora Leslie Tompkins, en la serie de televisión Gotham.  A su vez se introduce el leiv motiv de la venganza, por supuesto perpetrado por ya sabemos quién, el cual sus buenas razones tiene para ello.  Considerando todos los ingredientes que hacen de esta película algo muy divertido, digno de verse y de seguro una de las predilectas para muchos de los fanáticos de las adaptaciones al séptimo arte de sus cómics (pese a ser sin duda más bien una obra de humor ligero, si la comparamos con otros títulos más sublimes y trascendentes como la trilogía de Spiderman hecha por Sam Raimi, los filmes de Batman a cargo de Christopher Nolan, X-Men: Primera Generación y Watchmen de Zack Snyder), se incluye todo un plus dentro de su argumento: la incorporación dentro de sus personajes de uno de los X-Men más populares: el ruso gigante de buen corazón y cuerpo de acero orgánico Peter Rasputin, más conocido como Coloso; pues este ya había tenido breves roles en dos de los filmes sobre los alumnos del profesor Charles Xaxier, no obstante en esta ocasión sale en una faceta distinta y, como era de suponer, más cómica.  Al veterano héroe mutante lo acompaña una adolescente aprendiz de la academia del Profesor X, quien por igual ayuda a hacer de esta obra algo digno para disfrutarse.

Celebrando con un mes de adelanto el estreno de tan esperada película.
     Las constantes alusiones al mismo universo Marvel, a personajes populares, a las misma películas de mutantes hechas por Fox y los constantes gags inesperados sacan más de una risa, demostrando que se trata de una película que no pretende tomarse en serio, sino entretener…y ganar, mucha, mucha plata (dos propósitos que ha conseguido con creces en el poco tiempo que lleva en cartelera).  Por supuesto no es un filme para ver con toda la familia, pues se trata de uno de los títulos más violentos de lo que va esta seguidilla de adaptaciones de cómics; a su vez el humor no ceja en usar chistes de corte sexual, algunos de ellos bastante explícitos. 
      Si bien Stan Lee para nada estuvo detrás del nacimiento de Deadpool, tiene su cameo en el largometraje y como siempre muy divertido.  Debe saberse que es la primera vez en que aparece en una película hecha por la Fox sobre las revistas marvelitas.
     Y por cierto…Quien no haya visto aún esta cinta, que no se le ocurra abandonar la sala una vez que comiencen los créditos finales, si no se arrepentirá toda su vida.

Deadpool/Ryan Reynolds parodeando la famosa foto nudista de Burt Reynolds hecha para la revista Cosmopolitan.
El mejor team-up de todos: Mi sobrinito Amilcar y Deadpool.

jueves, 18 de febrero de 2016

El reconocimiento del Yo y del Otro en “China Montaña Zhang” de Maureen F. McHugh.


     En 1992 apareció en el mercado editorial de Gringolandia la primera novela de Maureen F. McHugh, autora que no dudó en plasmar en su obra todo el conocimiento que adquirió acerca de la cultura china, que tan bien llegó a conocer durante su periodo viviendo en el país de dicho pueblo.  Pues lo que hizo por aquel entonces la principiante escritora y hoy consagrada artista, fue extrapolar las maravillas y pesadillas de dicha gente a través de una narración en tono de ciencia ficción, basado todo en una premisa bastante realista: ¿Qué pasaría si esta potencia mundial llegara a dominar el planeta?  El libro le concedió de inmediato varios galardones y nominaciones a otros certámenes especializados, convirtiéndola en todo un descubrimiento dentro del género (recibiendo el Premio James Tiptree Jr., el Locus y el Lambda Literario, como siendo finalista de los codiciados Hugo y Nébula).  Luego de este favorable debut, la McHugh ha realizado varios trabajos más en narrativa larga y mayormente en la breve, compilando varios de sus cuentos en dos libros: Las Madres y los Monstruos (2005) y Después de la Gran Tribulación (2011).  Mientras tanto su relato El Tren de Lincoln (1995), fue aplaudido con los mencionados Hugo y Nébula.
     Tal como ya se dijo de manera parcial en el párrafo anterior, la novela que motiva este post, presenta un futuro probable en el cual China ha terminado por dominar gran parte del mundo (la verdad no queda claro hasta qué punto el resto de los países mantiene su independencia), si bien el relato transcurre mayormente en Estados Unidos, que se ha convertido en una especie de colonia de dicha república asiática.  El poder de los chinos llega a tal punto en esta ficción, que la antiguamente independiente nación norteamericana se encuentra tan avasallada, que los cargos más importantes en todas las áreas, los poseen solo ciudadanos chinos puros; además las tierras de lo que otrora fuera USA, se encuentran pobladas de estas gentes transcontinentales, quienes han hecho que los lugareños adopten gran parte de sus costumbres y en especial esto debido a una revolución cultural que se llevó a cabo en su misma patria, pasando del capitalismo al comunismo chino.  Por otro lado, China ha conquistado y colonizado Marte, donde mantiene varias comunidades con cierta independencia, encargadas de terraformar el planeta.
      Un detalle bastante interesante en el texto, viene a ser lo avanzada que está la manipulación genética y en general la medicina dentro de esta obra, lo que es abordado con varios ejemplos a través de sus páginas.  Los impactantes recursos con los que cuentan sus personajes (si bien corresponden a beneficios que están más accesibles a las clases dominantes), son descritos por la autora con tanta verosimilitud, que a veces acerca esta obra a la llamada Ciencia Ficción Dura (por la preocupación de realizar una ficción lo más científica posible y usando lenguaje técnico).  Asimismo cabe destacar la importancia que posee acá la informática y demás avances computacionales, en un claro uso de la Internet, que acá nunca es nombrada como tal, aún cuando sus personajes hacen uso de ella.  Es respecto al uso de estos medios, que resulta plausible cómo la autora se “adelantó” a su época tras escribir esta obra, ya que en 1992 el ciberespacio no era algo del día a día como hoy (si bien en los setentas, o quizás antes, ya era algo que la literatura ciberpunk había concebido en sus numerosos títulos).  No obstante la mayor preocupación de McHugh, viene a ser la preocupación por diseñar una hipotética sociedad futurística lo más creíble posible, si bien con fuertes asideros con la realidad, dándole gran importancia al detalle de mostrar las consecuencias sociales y en los sujetos de manera individual (a través de sus diversos protagonistas) lo que significa formar parte de este aparente mundo perfecto; por lo tanto se trata de un libro propio de la Ciencia Ficción Blanda (centrado más bien en la interioridad de sus personajes, que en otorgarle una credibilidad científica; además  velando por desarrollar temáticas caras a las ciencias sociales, como la socioantropología y la psicología).

Maureen McHugh.

     El título del libro se refiere a su personaje principal, un joven técnico especializado en la construcción de edificios, cuyo nombre traducido del chino significa justamente eso: China Montaña.  El tipo es un mestizo de chino con hispana, no obstante debido a la ingeniería genética, sus padres eliminaron todo rasgo latino en él, para permitirle tener mayores oportunidades como oriental nacido en América.  El conocimiento de su real herencia criolla, con los temores habituales a que se descubra esto por parte de los poderes fácticos, se acrecienta por un detalle muy significativo para este hombre y la sociedad en que vive: es gay.  Pues en China y su país satélite Estados Unidos, la homosexualidad es un crimen y ello significa como mínimo trabajos forzados y si el “infractor” es descubierto en tierras asiáticas, significa la muerte por medio de un tiro en la cabeza.  Por lo tanto la inseguridad está a la vuelta de la esquina para el muchacho.  Es así como la autora aborda la temática LGTB, aunque no de una manera de hacer proselitismo o defender lo diversidad, sino que lo hace construyendo este personaje y otros como él, con naturalidad, para abordar más bien otro tipo de temas que son contingentes a toda la especie humana: como la búsqueda de la felicidad y la aceptación de sí mismos, lo que podrá verse a través de este, tanto como de los otros que comparten el protagonismo. Ahora bien, la condición de ilegalidad que posee la homosexualidad en el libro, acerca esta obra al subgénero de la antiutopía,  puesto que muestra una supuesta sociedad perfecta que en verdad no lo es, ya que sus conciudadanos no son libres para expresarse por completo; asimismo hay una especie de sistema de castas, que hace que solo unos pocos puedan conseguir lo que desean (y que pese a la ficcionalidad de todo ello, a la larga resulta posible identificar en nuestro propio mundo real).  Es entonces que en la manera que tiene la escritora para dignificar la colectividad LGTB, sin caricaturas ni romanticismos, que recibió justamente el Lambda, un premio entregado por la misma comunidad a la que aquí caracterizó; lo mismo que con el James Triptee Jr., concedido a aquellas obras literarias de esta temática.
     Como China Montaña (o Zhang a secas) debe luchar para conseguir sus objetivos (esto es conseguir un mejor nivel de vida), la autora lo lleva por todo un periplo físico y personal, a través del cual lo aleja en dos ocasiones de su hogar: primero en una desolada isla en el ártico, junto a un grupo de investigadores y luego en la cuna de sus ancestros, de modo de conocer de primera mano lo que significa vivir como chino en el país más poderoso del orbe.  Los capítulos dedicados a ambos sitios son soberbios y sin duda crean en el lector el efecto de creer estar en esos lugares, tan distintos entre sí y con una fuerza evocadora que los hace entrañables.  Por otro lado, la soledad y la dicha por las que pasa Zhang en ambas tierras, convierte estos episodios en tal vez lo mejor de todo el libro (sin menospreciar lo que se narra en el resto del texto).
     El primer personaje que comparte el protagonismo con China Montaña, corresponde a una por igual joven deportista de la disciplina más popular en la patria de este: la carrera de cometas y que consiste en competiciones donde personas modificadas genéticamente,  vuelan estos artefactos sujetos a sus cuerpos (de modo que todos ellos poseen baja estatura y huesos muy flexibles).  Pues por medio de esta mujer, la McHugh va dando forma más completa al mundo que ha creado, convirtiéndolo en algo complejo y armonizado, de modo de conocer además otro aspecto suyo.  Por otro lado, la vida de esta atleta se encuentra conectada a la de Zhang, si bien de manera indirecta, como bien sucede con la mayoría de los coprotagonistas que aparecen en este libro.
     Siguiendo a la protagonista de arriba, le toca a uno de los personajes más interesantes del libro aparecer, una mujer cuarentona que vive como colona en Marte.  A través de ella se puede identificar por primera vez en el texto, el punto de vista de un ciudadano no chino o sin pizca de asiático y en especial lo que significa vivir “haciendo patria” en un lugar tan agreste, dando lo mejor de sí.  La humanización que hace la autora de esta y los que la acompañan, se pone más intensa a partir del episodio dedicado a Martina, quien desde su individualidad se vuelve transforma en una mujer admirable (que hasta puede llegar a ser más querible que el propio China Montaña).
     En el capítulo en torno a Martina, se introduce al humilde Alexi, quien junto a su hija pequeña vive en Marte no en las mejores condiciones.   Una vez que los destinos de estos tres se cruzan por casualidad, se unen a tal punto, que luego Alexi se convierte en el personaje central de su propio episodio.  Este es el único apartado del libro centrado en un hombre heterosexual, lo que permite abarcar de manera más global la sociedad en su conjunto descrita en estas páginas.  Por medio de este personaje, la relación con Zhang se hace más evidente y directa, gracias a que ambos de una manera muy especial logran crear un vínculo entre sí.
     Durante el transcurso del primer episodio con China Montaña de narrador-protagonista (el cual da inicio al libro), aparece otro carismático personaje femenino, San-Xiang, una tímida jovencita hija del jefe chino de Zhang y a quien conoce en circunstancias primero incómodas y luego comparte uno que otro acontecimiento memorable, que demuestra sin dudas que a la larga todos somos iguales: con sueños y resquemores, buscando la manera de crear comunión junto a otros para terminar realizándonos como personas.  Pues justo cuando el lector creía que se había despedido de esta adorable dama, tras la separación forzosa de ambos, McHuhg retorna a ella con un capítulo teniéndola de protagonista.  Sus vicisitudes  y anhelos, la transforman en el personaje más trágico dentro de estas páginas, al punto que uno quisiera que todo le resultara mejor a San-Xiang.
     Cabe mencionar que los distintos capítulos que componen la novela, se encuentran narrados en primera persona, usando el efectivo tiempo presente para por parte de los narradores protagonistas.  Gracias a ello logramos entrar de lleno en su mente y corazón, puesto que además uno como lector va descubriendo el efecto de sus acciones y del azar mismo, junto al propio personaje, sintiendo sus mismas sorpresas, dichas y temores.  La cuota de emotividad no es ajena para nadie en ninguno de sus capítulos y resulta imposible no identificarse en más de una ocasión, con lo que les está pasando frente a sus ojos y en su cabeza.
    ¿Y en qué radica la otredad de esta novela? Pues en que cada uno de los personajes principales (y también muchos de los secundarios), aparte de enfrentar sus conflictos interiores, deben vérselas con sujetos por completo distintos a ellos (o al menos en apariencia).  Es justamente en este encuentro con el otro, que en la mayoría de los casos significa una primeramente una invasión a su privacidad, cuando cada una de estas personas comienza a crecer realmente y una vez que aceptan a esos extraños en sus vidas.  Por otro lado, al ser ellos mismos individuos con el carácter de parias dentro de su sociedad (o bien viviendo al margen de los poderosos), al convivir con personas distintas a ellas, se produce cierta identificación al encontrar a sus pares, aún dentro de esta misma otredad que significa alguien que no sea ellos mismos.  El miedo al rechazo, el problema de la intolerancia y por último la aceptación de la diversidad, son contingentes a esto de la otredad, que al final se supera cuando todos sus personajes logran estar en paz consigo mismos y por fin pueden compartir junto a los demás, de la manera más auténtica posible.

domingo, 14 de febrero de 2016

La crisis moral personal y chilena en “Sin Filtro”.


     Nicolás López es un joven director de cine chileno, que oficia además de guionista, productor y actor.  Quien en la actualidad posee poco más de treinta años, cuenta a su haber con casi una decena de filmes, sin contar sus cortometrajes y videoclips para varios artistas de la música.  Pues a finales del año pasado estrenó su obra más exitosa en la pantalla grande, Sin Filtro, comedia dramática que ya lleva meses en las carteleras criollas y está dando que hablar, esperando además su internalización, ya que su historia sin duda escapa al localismo de muchas otras producciones nacionales y bien merece ser compartida por el público de otros lugares.
    Antes de referirme de lleno a la cinta que hoy me mueve a escribir, sería interesante hacer un breve repaso a la carrera de este realizador, quien augura una verdadera filmografía de culto y en un futuro podría llegar a consolidarse en el extranjero a través de obras de carácter internacional (aun cuando ya lleva al menos tres títulos a su haber coproducidos con inversores foráneos, dos de ellos con la Madre Patria y el otro con nada menos que Hollywood).  Pues debe saberse que sus películas poseen un fuerte asidero con la cultura friki, a través de la referencia directa e indirecta a los videojuegos, los cómics, superhéroes, el cine gore y otros.  Por otro lado, ha demostrado en la mayoría de sus trabajos el interés hacia la comedia de tipo caricaturesca y/o escatológica, aunque alternando su faceta humorística con cierta crítica social y hasta una cuota de drama, tal como es posible identificar en su último aporte al séptimo arte.  La tendencia que ha seguido en el transcurso del tiempo desde su debut tras las cámaras, se evidencia tan solo mencionando el nombre de su primer cortometraje: Pajero (1999), que tal como alude esta palabra en el español de Chile, trata sobre un joven dedicado a los placeres solitarios del onanismo.  Un año después realizó Superhéroes, cuyo nombre también lo dice todo.  Su primer largometraje fue Promedio Rojo (2004), cuyo título se refiere a las malas calificaciones escolares, ya que sus protagonistas resultan ser nada menos que adolescentes en los últimos días de su vida colegial; justamente gracias a este debut López recibió varios premios.  Este mismo filme, al igual que Santos (2007) contó con el apoyo financiero de España, siendo que además varios actores de dicho país intervinieron en ellas (bueno, en Promedio Rojo al menos una actriz, mientras que en el otro caso la mayor parte de sus protagonistas fueron de esta nacionalidad).   También debe destacarse su trilogía compuesta por Qué pena tu Vida (2010), Qué pena tu Boda (2011) y Qué pena tu Familia (2012) con claras alusiones a varios vicios de la sociedad chilena actual, todo en tono satírico, por supuesto. 
    Un capítulo aparte dentro de los éxitos de este artista, corresponde a su cercanía con el mundo hollywoodense, puesto que debido justamente a las características de su filmografía, acaparó la atención de algunos de sus talentos y entre ellos de nada menos que Elli Roth, director, guionista y actor responsable de esas ya dos cintas de culto del cine gore que son Hostal I y II (además de su opera prima correspondiente a Cabin Fever), quien tuviera un papel protagónico en la recordada Bastardos sin Gloria de Quentin Tarantino.  Fue así como en 2013 Roth le financió Aftershock, ambientada durante los eventos del terremoto producido el 27 de febrero de 2010 en Chile.  En esta cinta actuó el mismísimo Elli Roth, como uno de los personajes principales que como extranjero se encontraba en el país turisteando cuando sucedió el incidente.  La amistad entre ambos  permitió que López participara en la escritura del guión del último filme de su colega gringo, Knock, Knock y que tuviera un papel en Qué pena tu familia, además de que López fuese productor de su otra cinta Green Inferno.

Nicolás López.
     En 2013 Nicolás López estrenó la secuela de su primer largometraje y que recibió el nombre de Promedio Rojo, el Regreso, donde ahora, como era de suponer, los protagonistas de su primerizo filme ahora ya eran todos unos adultos (comportándose como niños, claro).
    Para entender mejor el sentido de su más reciente obra, en especial por los lectores extranjeros que no manejan las expresiones propias del país, hay que saber a qué se refiere el chilenismo que da título a esta película.  Sin Filtro se le llama acá a una persona que dice las cosas sin pensarlo, protocolo y/o censura, ya sea por ser demasiado inocente, franca o deslenguada.   Detalle que es posible identificar en la protagonista de esta cinta, si bien ello se deberá a un motivo muy especial, puesto que en un principio la mujer actúa de una manera por completo diferente.
     Pues su personaje principal es una supuesta publicista de éxito, quien vive una existencia holgada, junto a su pareja, un artista plástico y al hijo de este.  No obstante todo es solo una fachada, ya que la pobre debe tomar una serie de medicamentos para subsistir, su compañero está preocupado solo de su arte y apenas le toma la atención suficiente a ella y mucho menos a sus obligaciones de la casa; para colmo su hijastro es un rebelde que no la respeta (siendo que la casa en la que viven él y su progenitor le pertenece a la dama), obsesionado con el sexo a niveles grotescos.  Para colmo su jefe no valora su labor de años en la empresa que originalmente era de su padre y le  ha puesto como jefa a una chica que apenas tiene experiencia por puro capricho suyo.  Existen además otros detalles que hacen de su vida  una verdadera pesadilla postmoderna.  No obstante la actitud que mantiene para enfrentar todo esto, es por completo pasiva y ello la convierte en alguien por completo infeliz. Hasta que sucede un incidente de connotaciones maravillosas (y que luego al ser revelado su verdadero origen, se transforma en uno de los momentos más graciosos de la historia) y es entonces cuando se transforma en alguien “sin filtro”.  No obstante no se trata solo de ser una persona que llega y dice las cosas, sin pensar en la consecuencias de sus palabras, ni verse obligada a reprimirse; sino que ahora la mujer es alguien que actúa según sus deseos tanto tiempo subyugados por “el qué dirán” y ello le permite dar el primer paso en el camino hacia la plenitud, estando bien con ella misma y con los demás (en especial con quienes realmente ama). El desenlace escapa de todo final convencional y con ello el director/guionista demuestra la madurez de su propuesta, tras tanto tiempo desarrollando su arte; pero también se trata de la oportunidad para conseguir lo más cercano a la verdadera felicidad.
     Uno de los puntos en los que se detiene mayormente la mirada ácida de este filme, radica en mostrar sin exageraciones los extremos a los que ha llegado la actual sociedad chilena, por depender y/o obsesionarse con la tecnología (en especial con las llamadas redes sociales).  El argumento escenifica varias veces y en distintos grados la pérdida de la real comunicación entre personas, por preferir la inmediatez, exhibicionismo y el reduccionismo del WhatsApp y el Facebook, perdiéndose el diálogo directo entre la gente y aguándose las relaciones humanas que se convierten en algo virtual en vez de presencial.  Los ejemplos de patetismo y miseria al respecto son abundantes y si bien no dejan de causar risa, representan sin duda algo que vemos día a día entre personas de cualquier edad y estrato social.
    Se escenifica también una pérdida de valores entre varios personajes, quienes dejan de lado virtudes tales como la empatía, el respeto hacia la libertad de los otros, la amistad y el recato, por no mencionar otros  que de seguro se me quedan en el tintero.  Ello, tal como lo dramatiza a través de la comedia el guión, convierte a la gente en seres incapaces de crear lazos fidedignos con los demás, como bien sucede con la pareja de la protagonista,  la supuesta mejor amiga que posee, su antiguo novio y la futura esposa de este mismo.  La materialidad al final posee mayor interés para muchos de estos individuos patéticos, quiénes se vuelven seres inauténticos por impedirse ser más de lo que aparentan.  Un caso aparte viene a ser la única hermana del personaje principal, quien si bien se caracteriza desde un comienzo como alguien dulce, representa a otro tipo de personas con sus propias taras e incapacidad para mantener relaciones interpersonales maduras.  También se puede mencionar al detestable hijastro juvenil, quien no deja de simbolizar la falta de principios de muchos de su generación, al punto de proyectarse en ellos a adultos que a futuro carecerán de los patrones morales que permiten la sana convivencia entre pares (teniendo una clara responsabilidad los padres ausentes y ligths como el de este mismo muchacho).
     De entre todas las sorpresas cómicas e incluso emotivas que nos entrega Sin Filtro, se pueden también aplaudir la versatilidad y carisma de Paz Bascuñán, la actriz encargada de interpretar a la protagonista y quien impacta ante el paso de ser la fémina reprimida del principio a una por entero distinta, una vez que es efectuada la “terapia” a la que se entrega a regañadientes.  De igual modo cabe mencionar la preocupada banda sonora con la que cuenta la cinta, lo mismo que los distintos escenarios urbanos en los que transcurre esta película.  Por último, aplausos para la preciosa Antonia Zegers y quien acá caracteriza a un detestable (e irrisorio) personaje, por completo diferente al de los distintos papeles que ha hecho y que pese a lo burdo que llega a ser, representa a un tipo de personas con las cuales (lamentablemente) nos encontramos a la vuelta de la esquina.

La protagonista en medio de su propio "día de furia".

miércoles, 10 de febrero de 2016

¡Gatúbela hoy y siempre!


    Hace rato que los cómics de DC Comics dejaron de ser una mera entretención infantil, al menos dentro de la continuidad oficial, pues hay uno que otro por ahí dirigido en exclusiva a los más pequeños.  Esto es porque desde los setenta del siglo pasado, sus historias abordan en profundidad temas escabrosos como la drogadicción, el racismo, la guerra y la prostitución, entre otros tópicos cargados de crítica y que mueven a la reflexión.  No obstante tuvieron que pasar décadas para que ello fuese llevado a expresiones más gráficas, en especial por medio de sus viñetas, de modo de dejar de lado la sugerencia, para ilustrar con mayores detalles la violencia de sus historias.  Es así como hoy en día buena parte de los títulos deceístas logran impactar a los lectores más sensibles por el nivel de hemoglobina, sexualidad y truculencia que se pueden hallar en sus páginas (y no me estoy refiriendo a su línea Vértigo, dirigida en exclusiva a un público con “criterio formado”).  El mejor ejemplo de todo esto vienen a ser las actuales aventuras de uno de sus personajes más emblemáticos, Gatúbela (Catwomam en la lengua de Shakespeare) y que ha inspirado el texto de hoy día.
    Gatúbela es tan antigua dentro de las historietas como el mismísimo Murciélago, puesto que tuvo su debut en el número 1 de la revista dedicada a Batman (1940).  Esta partió como la ladrona que gran parte conoce, obsesionada con las joyas, aunque no devota de matar e incluso con cierta atracción hacia el vigilante.  De este modo desde un principio quien en su faceta civil se llama Selyna Kyle, ha sido identificada como una mujer que se mueve entre los matices de la criminalidad y el heroísmo (o sea, sus pasiones más bajas y/o debilidades versus su conciencia y virtudes, como la gente común y corriente), con quien además en su constante atracción por el Señor de la Noche representa de manera muy especial el llamado juego “del gato y el ratón” (puesto que a lo largo de las múltiples representaciones de los encuentros entre ambos, es posible ver esta complicada relación de los dos, la primera como alguien al filo de la ley y el segundo como un representante de esta misma).  No obstante pese a los roces entre ambos, la pasión e incluso el amor que se tienen es evidente y ello lo han sabido cultivar con maestría cada uno de los distintos autores que han trabajado con estos dos.  Es así como durante la llamada Edad de Plata de los cómics (décadas cincuenta y sesenta) en lo que correspondía a Tierra-2 (unos de los mundos paralelos del Multiverso DC) Gatúbela dejó su carrera de ladrona y terminó casándose con su ex rival, teniendo ambos como hija a Helena Wayne, quien luego se transformaría en la Cazadora original.  Más recientemente durante lo que se llamó el periodo Post Crisis, luego del reseteo de DC Comics a partir de su famosa saga titulada como Crisis en las Tierras Infinitas (1985-1986), Batman le confesó su identidad secreta a Gatúbela tras los eventos de Silencio (2002-2003), ahora convertida en una gran aliada.
    Para ser sinceros, desde sus tempranos comienzos la Gata ha llamado poderosamente la atención de escritores, dibujantes y lectores (entre ellos un servidor, quien ya en su tierna infancia sentía predilección por esta misteriosa dama), acaparando espacio en las historietas y otros medios artísticos, ya sea en la televisión como en el cine.  En lo que a revistas se refiere, tras la reinterpretación realista que hizo de ella el afamado Frank Miller en su igualmente celebrada novela gráfica Batman: Año Uno (1988), de inmediato consiguió su primera miniserie un año después, hasta que luego tuvo ya su propia cabecera que duró años, partiendo con artistas de la talla de Chuck Dickson y Ed Brubaker, dos consagrados guionistas a cargo de ella. 
     En lo que corresponde a adaptaciones audiovisuales, en el clásico programa televisivo camp y paródico de la era “a-go-gó” con un Batman gordinflón y un Robin bastante crecidito (y a quien según cuenta la leyenda se le notaba demasiado el “paquete” de la entrepierna, razón por la cual debían tratar de enfocarlo de manera que no se le notaran sus “vergüenzas”), tres preciosas actrices la interpretaron, robándose la cámara con su sensualidad resaltada por los ceñidos trajes que usaban.  Largo tiempo tuvo que pasar para que una despampanante Michelle Pfeiffer la encarnara en el cine, gracias a la magia de Tim Burton en Batman Vuelve (1992), seduciendo más que nunca a los fanáticos de la antiheroína. Es cierto que en materia de cartoons, la dama en cuestión estuvo presente en varios títulos sobre Bruce Wayne y su alter ego, no obstante sus intervenciones no pasaron a más…Y entonces fue que aprovechando el éxito de los dos filmes sobre la franquicia batmaniaca hechos por Burton, se estrenó el longevo show para la pantalla chica conocido como Batman: Las Aventuras animadas (1992-1998), que ayudó como nunca a definir el carisma de Gatúbela para la audiencia masiva, como una mujer que sin ser malvada gusta de la acción y de vivir al borde de la ley, a la par de encontrarse ligada románticamente al Encapuchado.  Con posterioridad otras animaciones para la TV, The Batman y Batman the Brave and the Bold siguieron usándola como personaje recurrente, siendo que lo más genial del último programa aquí mencionado, fue que usó como modelo a la Gatúbela de la Edad de Plata; de este modo la podemos ver usando uno de sus trajes de antaño y con una personalidad más acorde a aquellos tiempos (o sea, con una pizca de maldad, aunque siempre enamorada de su némesis).   El cine la tuvo como protagonista absoluta en su propia película (2004), una versión bastante libre del personaje y la cual no fue del agrado que digamos tanto para el público como para la crítica (de hecho está considerada entre las peores cintas de superhéroes).  Solo gracias a Christopher Nolan y el cierre de su trilogía dedicada al Caballero de la Noche, Gatúbela pudo regresar en gloria y majestad por medio del largometraje Batman Asciende.  Por último en cuanto a lo que se refiere a versiones audiovisuales sobre este personaje, hoy en día podemos encontrarla en una dimensión bastante distinta a la abordada con anterioridad: en la serie Gotham, donde Selyna es una adolescente que vive en la calle, roba para sobrevivir y es amiga de un también jovencísimo Bruce Wayne.

La mejor Gatúbela cinematográfica de todas: la de Michelle Pfeiffer (las otras no le llegan ni a sus largos tacos).
  
    Cuando los ejecutivos y creadores de DC decidieron volver a reiniciar su Multiverso, luego del evento Flashpoint (2011), Gatúbela fue uno de los personajes elegidos para conformar los llamados Nuevos 52, correspondientes a las 52 revistas que comenzaron desde cero las aventuras de un montón de personajes clásicos deceístas.   Fue así como en el guión quien  se encargó de esta nueva etapa suya correspondió a Judd Winick, autor considerado ente los grandes de la actualidad.  Este autor caracterizado por no temer a tratar temas candentes en sus trabajos, otorgándoles con ello un tono más maduro y serio que en el caso de muchos otros colegas suyos (abordando directamente la diversidad sexual, el SIDA, el rapto de menores de edad y otros), había trabajado con anterioridad en colecciones de prestigio dentro de la compañía, tales como el mismísimo Batman; donde realizó una de sus mejores historias con Bajo la Capucha Roja (2005-2006), resucitando al malogrado segundo Robin Jason Tood, sin duda un cómic que hizo historia y que inspiró una formidable película animada basada en tal arco argumental, guionizada por él mismo.  Igual de recomendables resultan sus aportes para los Outsiders, Linterna Verde y Flecha Verde, entre otros destacados títulos.  En el apartado visual estuvo Guillem March, dibujante español elogiado por las increíbles mujeres que diseña, de modo que era el nombre ideal para llevar a cabo la imagen renovada de Gatúbela.  Pues esta dupla durante un año completo, o sea en los primeros doce números de su revista, la actualizaron realizando una labor de primera (ECC recopiló para nuestro idioma en dos tomos dicho periodo, en dos preciosas ediciones que incluyen textos de apoyo y unos cuantos extras).   Tras la partida de ambos, Ann Nocenti tomó la batuta, acompañada de varios colegas más.
    En cuanto al cómic mismo de esta “nueva” etapa de Gatúbela (pues ya han pasado casi cinco años desde su relanzamiento), Winick decidió centrarse en la primera época de la antiheroína como tal, cuando ya ha decidido usar su ajustado (y sexy) traje para dedicarse a lo que más le gusta en la vida.  De este modo el tema de sus “orígenes secretos” no llega a ser revelado durante su periodo en la revista, si bien el escritor nos deja con una interesante pista al respecto: Selyna cuando era pequeña había sido raptada y nadie acudió en su búsqueda, de modo que al parecer fue ella misma quien tiempo después por sus propios medios logró zafarse de su cautiverio.  No obstante como bien queda claro al ver su conducta, ahora como mujer de poco más de veinte años, ello la marcó lo suficiente como para convertirla en alguien con sus propios demonios interiores, además de ser alguien para quien su libertad para hacer lo que quiera es algo casi sagrado (de ahí su intención de vivir al límite). Otro detalle significativo dentro de sus argumentos, viene a ser que para cuando se comienzan a contar sus aventuras, esta hace un tiempo que conoce a Batman, con quien ya mantiene una relación ambigua de atracción, aunque en esta ocasión quizás más tormentosa que nunca.  Es en el potente primer número de la serie, que sucede un episodio que causó controversia en su momento (y tal vez aún entre los lectores que lo leen por primera vez), puesto que las viñetas escenifican sin eufemismo un encuentro sexual entre los dos enmascarados, y de todo de una manera bastante salvaje, algo no esperado por los seguidores del Murciélago; no obstante esto enfatiza la naturaleza animal de ambos y la calidad de los sentimientos del uno por el otro (si bien ello va mucho más allá de la mera atracción física).  Bruce reaparece unas cuantas veces en estos cuadernillos e incluso llega a tener un gesto bastante considerado con la criminal, pues lleva rato sabiendo cuál es su verdadera identidad.  Por lo tanto el mayor justiciero de Ciudad Gótica, posee gran preeminencia dentro de esta última colección dedicada a la Gata.
    Dentro de la trama que realiza el guionista, se encuentran unos números dedicados a la primera gran saga del universo batmaniaco, La Noche de los Búhos, la cual se extendió por las cabeceras de todos los personajes ligados directamente al Señor Oscuro; no obstante estas entregas aun cuando no son deficientes, no corresponden a lo mejor de Winick para el personaje, ya que la verdad desde principio a fin la saga se encuentra llena de adrenalina y argumentos complejos.  Asimismo crea nuevos personajes de gran interés, entre aliados y villanos, algunos de ellos metahumanos con los que se cruza nuestra felina favorita para complicar más su existencia. Esta Gatúbela es en la práctica la misma que conocemos quienes la adoramos, ya que pese a que sus circunstancias han cambiado, sigue poseyendo esa personalidad encantadora, con buen humor lleno de picardía y un corazón de oro que la lleva a no negarle a los necesitados su protección. 
Varias Gatúbelas a lo largo de los años.
    Considerando la caracterización de Gatúbela que hace Winick, toman vital relevancia los temas de la responsabilidad y la culpa, de modo que el personaje se ve ante una encrucijada por salir adelante en medio de sus propias miserias.  La dama se equivoca una y otra vez, se deja llevar por sus impulsos y pese a que su inteligencia y habilidades son altas, como joven que es le falta experiencia, además de ser una esclava de sus instintos y/o emociones.  Por lo  tanto esta etapa de Winick/March, viene a ser una especie de narración acerca de la iniciación a la vida adulta y el crecimiento personal.  Cabe destacar además el sentido literario que le otorga aquí el guionista a su trabajo, puesto que incluye una narración en primera persona, venida de la propia mente de Gatúbela, de modo que nos es posible conocer sus pensamientos y así adentrarnos mejor que nunca en su punto de vista.  A su vez los títulos de cada entrega, están sacados de algunas palabras claves del propio discurso de la protagonista a lo largo de las páginas.
    Quiero terminar con un recuerdo del año pasado ligado a Gatúbela misma.  En diciembre se celebró un evento en la Biblioteca de Santiago, llamado Marvel versus DC, con dos días dedicados a los universos de ambas casas editoriales.  Pues no vacilé en llevar a mi sobrinito Amilacar, quien tan solo a sus seis añitos de vida comparte con su tío que lo adora estas ficciones.  Pues el día domingo de ese fin de semana giró en torno a DC y cuando se estaba efectuando el concurso de cosplayers  (gente disfrazada de sus personajes favoritos, por lo general con trajes hechos por ellos mismos), el animador invitó a salir adelante a nada menos que un “Gatúbelo”, quien no se había inscrito para la competición, pero que ante lo espectacular de su atuendo merecía sin duda estar junto a los concursantes.  Ovacionado por los asistentes el Gatúbelo salió adelante y en verdad su traje y simpatía se ganaron el aprecio de todos; el tipo no era un hombre travestido, si no que era la versión masculina del personaje (con barba “candado” incluida) que con según sus propias palabras lo identificaba.  Cuando le tocó presentarse y posar frente a las cámaras, realizó la postura característica de la Gata y ello fue en verdad genial.  Finalmente consiguió el primer premio, pese a que nunca su intención fue ingresar al certamen.  Al dar su discurso de agradecimiento me gustó mucho lo que dijo:

    “Es bueno que existan  instancias como esta, a través de las cuales quienes gustan de este tipo de obras puedan reunirse y divertirse juntos ¡Viva la diversidad!”.

    Los aplausos se escucharon con muchas ganas y el verdadero sentido de la propuesta estética del ganador y sus palabras quedaron más que claros, sin producir incomodidad alguna.  Ello me hizo muy feliz.
      Solo lamento que Amilcar y yo no nos hayamos sacado fotos con Gatúbelo. 


domingo, 7 de febrero de 2016

Lo mejor que puedes hacer para disfrutar esa serie es olvidarte del libro.


      La Cúpula (Under the Domme, en su idioma original, o sea, Bajo la Cúpula si traducimos su título por completo) corresponde a la novela más extensa publicada por el llamado Rey del Terror, Stephen King, en los últimos diez años.  Editada en 2009, posee sobre las mil páginas y su aparición en las estanterías de las tiendas especializadas acaparó la atención de sus numerosos lectores, como también de la crítica.  Como este libro ya fue abordado en profundidad por el Cubil con anterioridad (hacer click aquí si deseas leer al respecto), por ahora solo me limitaré a una breve reseña sobre su contenido: La narración trata acerca de una pequeña ciudad o más bien un pueblo, que de un momento a otro se haya aislado del resto del mundo, debido a una cúpula transparente que aparece rodeandolo.  Nadie sabe cuál es su origen, no obstante ello no impide que sus habitantes traten de escapar de su prisión.  Mientras sucede todo esto, las fuerzas en pugna entre los mismos lugareños de Chester`s Mill comienza a hacer crisis y con ello todo se complica más que nunca.  Para muchas personas, entre lectores constantes y la crítica especializada, esta obra es sin duda una de las mejores de King, si no del resto de su trayectoria, al menos de lo que ha hecho en lo que va de este siglo. 
      Ante el atractivo de este libro, lejos mucho más complejo que lo que un servidor ya mencionó, de inmediato surgió el interés por hacer una adaptación audiovisual.  Entre los primeros interesados o al menos de los más famosos, se encontraba el director y guionista J. J. Abrahams, poseedor de una carrera destacada en la televisión y el cine, siendo el responsable de la creación de series ya clásicas como Alias, Lost y Fringe; en cuanto a su aporte para el séptimo arte, memorables resultan ser sus “relanzamientos” de las franquicias de Star Trek y Star Wars.   Para terminar con Abrahams, no está demás decir que esté desde joven resultó ser admirador de S.K. al punto que apenas pudo se hizo amigo personal de su escritor favorito.  El otro personaje de prestigio que desde un principio manifestó su deseo de encargarse de una versión televisiva o cinematográfica sobre La Cúpula, corresponde nada menos que a Steven Spielberg, quien no requiere mayores presentaciones.  Pues al final fue Spielberg quien consiguió llevar a cabo la adaptación del codiciado libro y ello fue a través de una serie de televisión que terminó tan solo el año pasado, luego de tres temporadas y un total de treinta y nueve episodios.  Al proyecto se sumó Stephen King, compartiendo la producción ejecutiva junto al director de E.T. y Tiburón, lo que supuestamente auguró una conversión a la pantalla chica lo más fiel al texto de su autoría…Pero esto no fue así. 
     Considerando que los eventos de la novela escrita por el autor de Todo es Eventual, 11/22/63 y Cementerio de Animales transcurren en un par de semanas, los encargados de llevar a cabo la hazaña de adaptar La Cúpula, optaron por extender el periodo en el que transcurren sus acontecimientos, dejándolo todo en alrededor de un mes hasta la finalización del programa y con la posibilidad abierta de continuar su trama en el caso de una posible cuarta temporada.  La verdad es que ante el hecho de tener que alargar la historia lo suficiente como para mantener a la audiencia atenta en más de un año, pese a que el tiempo dentro de la ficción corría de manera lenta, se tomó la decisión de realizar varios cambios respecto al material original.  Para quien haya leído el libro, estas variaciones respecto al libro que lo inspiró todo, fueron aumentando gradualmente hasta llegar a convertirse en una versión libre de la novela, puesto que ya en la segunda temporada se trataba de un argumento casi por completo distinto al que realizó el señor King y ya hacia la tercera temporada era algo enteramente diferente a lo que muchos lectores esperaban.  Los drásticos cambios en la trama convirtieron a muchos personajes en lejanos reflejos de sus referentes literarios, creándose incluso un montón de personajes nuevos que para nada estaban presentes en el texto.  El mismo Stephen King dejó el cargo de productor ejecutivo y su nombre desapareció de los créditos como tal hacia la última temporada.  Llegados a este punto, bien podría preguntarse uno qué tanto le gustó o no al narrador lo que terminaron haciendo con su obra.  No obstante hay que ser justos y a muchos les pudo sorprender gratamente los giros argumentales de esta versión casi apócrifa del libro, en especial entre aquellos que pedían mayor justicia con la materia de sus sueños.
    No todo el mundo que haya visto la serie sobre La Cúpula leyó el libro, de modo que resulta igual injusto enjuiciarla solamente por su lejanía al texto que la inspiró; por esta misma razón es mejor evaluarla por sus propios logros y errores, puesto que al final sus responsables la convirtieron en una obra independiente de la novela mencionada.  Si Stephen King le otorgó ciertos elementos de ciencia ficción a la historia, la adaptación reforzó aún más esta atmósfera, al punto de que hacia la tercera temporada es posible encontrar la huella de Los Usurpadores de Cuerpo, ya sea en su formato literario, como en cualquiera de sus versiones; de este modo la trama trabajó el patológico temor yanqui a la suplantación de la identidad y, peor aún, a la pérdida de la libertad individual ante una amenaza de tipo “socialista” (por llamarlo de alguna manera).  Pues introducir estas ideas en la trama del show para nada resultan ser una novedad; no obstante puede ser para muchos espectadores algo inesperado y grato la manera de cómo gradualmente se fue yendo la historia hacia esta dirección.  Por otro lado, se le otorgó un origen bastante distinto a la cúpula misma, sazonando todo con un complot y teorías de las conspiraciones, intereses caros a buena parte de la población.
     Dentro de la manera de cómo se fueron desarrollando las relaciones humanas en la serie, más todavía por tratarse de toda una comunidad sometida a la constante presión de sobrevivir al nuevo status quo, atractivo resulta ser el siguiente punto: Buena parte de los personajes principales para nada son perfectos (tal como la gente en la vida real), no obstante este significativo detalle se hace más relevante al caracterizarlos como individuos con más de un esqueleto en el armario o que durante los eventos de su cautiverio llegaron a cometer actos bastante deplorables (por no mencionar su pasado).  Sin embargo las constantes pruebas a las que se enfrentan y en las que deben trabajar junto a otros para salir victoriosos, les otorga las oportunidades suficientes para demostrar que para nada son personas viles, sino que solo se equivocaron y que ahora es el momento de redimirse; entre estos hay más de un asesino y/o persona inestable psicológicamente.  De este modo se crean alianzas forzosas que recuerdan esa vieja expresión que habla de “extraños compañeros de cama”, pues quienes fueron enemigos, ahora deben ser aliados para evitar su propia extinción y en pro del bien común.  Es así como varios de los protagonistas van sorprendiendo con los cambios que va sufriendo su conducta y su trato con el resto, a lo largo de La Cúpula.
     Otro aspecto que llama la atención en el programa es que teniendo tantos personajes y saltando el protagonismo entre uno y otro, justo cuando uno ya se ha acostumbrado a ellos (en especial por las nuevas incorporaciones al elenco a medida que se suceden las temporadas), los guionistas nos matan a nuestros personajes favoritos.  Por lo tanto nadie está seguro dentro de La Cúpula, debido a que la gente cae como mosca y no importa si eres realmente importante para la trama y los tuyos.
      En la primera temporada se incorpora una pareja lésbica que comparte la maternidad de una hija adolescente y descendiente consanguínea de una de ellas.   Bien por tener personajes LGTB en la serie y más por desarrollarlas como mujeres admirables, además de demostrar que es posible conseguir formar una verdadera familia con tales características…No obstante al final los guionistas se autocensuraron y evitaron todo tipo de manifestación amorosa física entre las dos damas; más encima la única vez en que hubo un beso de ambas frente a las cámaras fue tan poco convincente, que más que un gesto entre dos enamoradas, parecía el hecho entre dos hermanas.  Por lo tanto si decides abordar directa o indirectamente estos temas, absurdo llegan a ser casos como el mencionado.
     Para variar, el programa carece de presentación o créditos de apertura, puesto que no se le puede llamar con esos nombres al “pantallazo” que dura un par de segundos tras el prólogo de cada capítulo y donde sobre un paisaje identificatorio de Chester`s Mill dice Stephen King`s: Under the Domme.  La falta de creatividad para otorgarle mayor identificación a la serie, se observa también con una de las peores bandas sonoras hechas para un show televisivo; pues su banda sonora apenas logra apreciarse y bien pudo haber resaltado los aspectos más épicos de su trama, creando melodías evocadoras al más puro estilo de lo que podemos encontrar en otros programas del género como bien lo son Buffy, Angel o Millenium.
    En cuanto a los personajes principales de la serie, los que son bastantes, ya que muchos de ellos fueron rotando (apareciendo y desapareciendo en escena) según se desarrolló esta misma, corresponden a:

·       Dale “Barbie” Barbara: Uno de los tres componentes del triángulo protagónico de la historia.  Es un apuesto ex militar que se encuentra por pura mala suerte dentro de la ciudad cuando cae la cúpula.  Corresponde a un héroe caído en desgracia que ante el giro de los acontecimientos, logra convertirse en el buen hombre que siempre debió ser, si bien como a muchos de compañeros de infortunio su pasado lo persigue una y otra vez para atormentarlo.  Sus varias habilidades serán importantes a la hora de organizar y proteger mejor a la población ante cada nueva amenaza.
·       Julia Shumway: Bella periodista caída en desgracia, que hasta la crisis de la cúpula tenía una vida monótona, pero que luego como Barbie se convierte en alguien imprescindible para sus vecinos.  Su personalidad voluntariosa la convierte en una de las líderes del lugar y la lleva a encontrar en el antiguo uniformado al amor de su vida, si bien ambos deben pasar por un montón de tribulaciones antes de conseguir cierta plenitud juntos.
·         James “Big Jim” Rennie: Uno de los mejores personajes de la serie y de los más complejos, en especial por las distintas etapas por la que pasa en su desarrollo, además de ser soberbiamente encarnado por el actor encargado de interpretarlo.  Es el concejal de la ciudad y la mayor autoridad política de Chester`s Mill, quien a lo largo de su carrera se ha granjeado un montón de amigos y enemigos, puesto que resulta ser un tipo demasiado obsesionado con su figura de líder, al punto de no vacilar en tomar medidas extremas para conseguir sus objetivos.  Su actitud impulsiva y violenta lo hace tener varios enfrentamientos con Barbie y Julia, si bien como descubren al final no les queda otra que trabajar juntos. Big Jim es sin duda uno de los hombres más peligrosos y astutos de todos los que se hayan bajo la cúpula.   La caracterización de este personaje termina por alejarse tanto de su versión literaria, que al final se convierte, pese a sus innumerables yerros, en alguien admirable, pues lo que más desea en el mundo es lo mejor para la gente que representa.
·         James “Junior” Rennie: El único hijo del anterior, es un personaje que parte muy parecido al de su símil en la novela, no obstante los guionistas también lo llegan a humanizar y hacerlo más agradable al público.   Es un muchacho que recién está entrando a la vida adulta y que vive bajo la poderosa figura de su padre, por quien siente amor y odio a la vez.  De personalidad inestable, supuestamente heredada de su fallecida madre, posee la misma naturaleza violenta de su progenitor, aunque trata de frenarla.
·    Joe McAlister: Adolescente de gran inteligencia que quedó solo bajo la cúpula junto a su hermana mayor, puesto que sus padres se encontraban fuera cuando sucedió todo.  Sus grandes conocimientos y buen corazón lo transforman en uno de los héroes indiscutidos de los suyos.  Mientras todo esto sucede, Joe conoce por primera vez el amor.
·         Oficial Linda Esquivel: En contra de su voluntad, llega a convertirse en la sheriff del sitio, por lo que como muchos otros debe sacar fuerza de flaqueza para lograr mantener el orden entre la población y convertirse en alguien útil más que nunca.
Junto a Joe viene a ser uno de los personajes más virtuosos entre tantos individuos imperfectos.
·         Angie McAlister: La hermana mayor de Joe, es una joven que como buena parte de la gente adulta del lugar, se debate entre sus fortalezas y debilidades.  Tiene una relación bastante tormentosa con Junior y pese a lo que deseaba, se vuelve alguien especial, puesto que la misma cúpula la requiere para sellar el destino de todos.
·    Elinore "Norrie" Calvert-Hill: Adolescente de conducta descarriada, aunque no por ello malintencionada, quien como Barbie se encontraba de paso en la zona cuando ocurrió todo.  No obstante llega a adaptarse bastante bien a los infortunios que le toca pasar, siendo uno de los personajes que más le toca sufrir de entre todo el programa.  Como la anterior y otros más, su papel resulta relevante en todo lo que concierne a las oscuras fuerzas tras la aparición de la cúpula.
·    Sam Verdreaux: Tío de Junior y cuñado de Big Jim, resulta ser otro hombre de pasado escabroso que busca redimirse y que en el proceso se vuelve alguien valioso para la gente, aunque no deja de estar ligado a algunos de los acontecimientos más fatídicos de la historia.
·     Rebecca Pine: Profesora del, al aparecer, único colegio de Chester`s Mill, enseña ciencias y gracias a sus conocimientos al respecto llega a ser otra de los habitantes vitales para la sobrevivencia de los demás.  No obstante su intervención cuando debuta en el programa, la convierte por un rato en alguien no muy querido que digamos.
·      Hunter May: Joven y guapo experto en computación que llega al pueblo de una manera bastante curiosa, mucho después de que ha caído la cúpula.  Corresponde a un importante aliado para el trío protagónico.
·      Melanie Cross: Adolescente que aparece casi de la nada entre la gente del lugar, desmemoriada y sin nadie que la reclame, hasta que se revela su identidad relacionada al pasado de varios de los habitantes del pueblo.  Su papel complica como pocos la vida de varios de los personajes principales.
·     Christine Price: Misteriosa y sexy mujer mayor que llega a ser la gran villana de la serie, pues está detrás de lo que en realidad es la cúpula, manteniendo una agenda secreta que trata de cumplir, manipulando a todos los que pueda para conseguir sus objetivos.
·     Eva Sinclair: Dama ligada a Christine, quien guarda varios secretos y que pese a no ser malvada, se convierte en uno de los personajes más nocivos para la gente de la serie.  Importante resulta ser la relación que llega a forjar con Barbie. 

martes, 2 de febrero de 2016

Iron Man para grandes y chicos.


    Sin duda Iron Man resulta ser uno de los personajes más famosos de todo Marvel, a tal punto que hasta aquellos que no son lectores de sus cómics pueden reconocerlo, ya sea simplemente por su nombre o su figura (en cualquiera de sus armaduras); el éxito de sus películas por separado y en las dos de los Vengadores, ha permitido subir su nivel de popularidad, a lo que se suma su intervención en series animadas que en la actualidad se están emitiendo.  Por otro lado, ad portas de su protagonismo en Capitán América: Guerra Civil, sus seguidores tenemos Iron Man audiovisual para rato.   Con un destacado rol dentro del universo marvelita, por formar parte de su inicio en los sesenta, viene a ser mucho más allá que uno de los miembros fundadores del equipo de “Los héroes más poderosos de la Tierra”, puesto que fue uno de los primeros superhéroes marvelitas en contar con una serie animada  (honor que compartió con otros grandes del mismo panteón, como lo son Hulk, Capitán América, Thor y Namor).  Hoy en día esta aparición inicial del personaje en los cartoons, está considerada como todo un clásico y la canción de sus créditos de apertura es casi tan recordada como el pegajoso tema, del viejo programa animado de Spiderman del 67.
     No obstante pese a su éxito como figura mediática, en la pantalla chica el personaje luego solo tuvo un programa más en solitario y ello fue recién en 1994, programa que duró dos temporadas, acabando en 1996 y con un total de 26 episodios.  Al parecer su trama partió tal como el show de aquellos años de los 4 Fantásticos, de modo que la calidad de sus guiones no fue muy buena en sus principios y luego recién en la segunda temporada pudo remontar.  Con posterioridad Tony Stark solo apareció como invitado en otros títulos, hasta que el verdadero blockbuster que significó su debut en el cine (2008),  interesó a unos cuantos productores como para darle una nueva oportunidad en este otro formato; claro que ello fue adaptándolo a los nuevos tiempos, por medio de una trama mucho más elaborada y ágil tal como lo exige la actualidad, además de una mejora en las técnicas de animación.
     Estrenada en 2009 y terminada en 2012, Iron Man: Armored Adventures (conocida en América Latina como Iron Man: Aventuras de Hierro) es un programa que a simple vista pareciera ser uno más dirigido a un público por completo infantil y/o juvenil, pues en él Tony Stark… ¡Es un adolescente! Lo mismo sucede con gran parte de los personajes de apoyo, como resultan ser sus amigos James Rhodes, Pepper Potts, Happy Hogan y hasta el mismísimo Mandarín; no obstante este detalle en vez de hacer que los argumentos sean de carácter liviano e ingenuo, le otorga toda una nueva dimensión al programa, que sin duda se transforma de uno de los mejores de la televisión gringa dedicados al subgénero superheroico.  Pues en contra de lo esperado al tomar esta decisión del cambio en la edad de los personajes, los guiones se centraron en historias complejas y con fuertes dosis de dramatismo, además de desarrollar bastante su psicología, al punto de evitar la típica unidimensionalidad de muchas de las series con protagonistas menores de edad; de hecho la mayoría de ellos (salvo Happy), se muestran como sujetos de gran inteligencia, pues si bien Tony Stark debía ser caracterizado como el genio que es en los cómics, sus compañeros no se quedan atrás.  Por otro lado, se obviaron las situaciones de tipo ridículo y los villanos caricaturescos, representando a estos últimos con toda la gama posible de variedades habitualmente encontradas en las viñetas de Iron Man.  En cuanto al humor, este se usó en su justa medida y nunca se recurrió al absurdo, ni a la risa fácil.  Ahora bien, por ser un programa dirigido en una primera instancia a un público más bien adolescente que infantil, salvo en el caso de gran parte de los villanos y los otros superhéroes que aquí aparecieron, los adultos no tuvieron mayor relevancia (aparte de la madre de James y hasta cierto punto el padre de Pepper…No obstante el que sí destacó bastante en los capítulos fue Howard Stark, el padre de Tony, aunque ello fue más durante la segunda temporada); esta decisión fue realizada, por supuesto, para que los chicos pudiesen identificarse mejor con sus héroes.  La aventura también cobra vital relevancia en esta serie, lo mismo que las temáticas caras a la ciencia ficción, puesto que Iron Man resulta ser un personaje ligado a dicho género (es así como el propio Mandarín, el mayor enemigo de Stark, aquí deja de tener un carácter místico y/o sobrenatural, pasando a ser sus poderes algo originado en una antiquísima tecnología y que hacia el final del programa posee aún mayor origen propio de la ciencia ficción).  Quizás el único detalle a mejorar de esta serie, tal vez hecho a propósito para mantener el estilo de los viejos cartoons, consiste en que sus personajes siempre aparecen usando la misma ropa, algo inconcebible en la vida real y que se supone imita el arte (pues en los cómics Tony y sus compañeros cuando están de civil, nunca salen con el mismo traje en todas sus aventuras).

    La animación fue hecha por completo usando gráficos computacionales, aunque con cierto aire retro, al no ser esta tan avanzada como en otros shows realizados por computador; ello se reconoce en los movimientos de los personajes que son algo estáticos.  No obstante los diseños de personajes y maquinarias, ya sea armas y todo tipo de artefactos tecnológicos (además de las mismas armaduras de los superhéroes y los villanos), como también las edificaciones, son soberbios y demuestran un verdadero interés por crear un mundo ficticio convincente y un deseo por entregar un producto lo mejor acabado posible, para también contentar a los espectadores adultos y buenos lectores de los cómics.
    En cuanto a la banda sonora, esta se encuentra compuesta por completo por Guy Michelmore, quien ha trabajado bastante al alero de Marvel, si bien para sus películas de animación hechas directamente para la venta (las de Hulk, el mismo Iron Man, los Vengadores, Thor y Doctor Extraño).  Su labor en la serie demuestra la preocupación de los responsables de aumentar el nivel artístico de esta obra, al conseguir una vez más un tipo de soundtrack, que ojalá pudiese hallarse en otros cartoons gringos.  Como ya se dijo más arriba, el programa clásico de Iron Man, allá por los sesenta, poseía una canción de apertura hoy recordada con nostalgia (al punto de que un cantante connotado como Michael Bublé, realizó un cover para tal tema, lo mismo que hizo para el de la igual clásica serie de Spiderman); es así como en esta actualización sobre el superhéroe, se creó otro tema pegadizo y bastante bueno por cierto, interpretado por Rooney.  
    Respecto a cómo es abordada la trama en esta obra, pues considerando la edad de Tony, tuvieron que cambiar algunos aspectos del origen de su alter ego; no obstante se mantuvo el tema del accidente mortal, que lo llevó a sufrir la dolencia, que hizo que su corazón necesitara de su tecnología avanzada para sobrevivir.  Un punto interesante que parte desde el capítulo piloto, es que el padre de Stark muere, de modo que desde sus comienzos la serie aborda sin tapujos la pérdida de los seres queridos y de otras personas, algo que en muchas ocasiones los gringos no se atreven a tratar en sus programas de este tipo.  Pues tras la muerte de su único pariente, Tony al ser aún menor de edad, ve cómo el maquiavélico socio de su padre, Obadiah, ha tomado control absoluto de su empresa y por ello decide ir tras sus pasos bajo la figura de Iron Man.  Entre medio se cruza con varios villanos, todos ellos habitules en los capítulos y conoce a otros superhéroes, además de verse obligado a trabajar junto a S.H.I.E.L.D., que en un principio lo considera un estorbo.  Un importante rol cumplen sus amigos James Rhodney y Pepper Pots, sus principales aliados y amigos del alma (si bien la chica se encuentra en secreto enamorada de él y trata por todos los medios llamar su atención), quienes más adelante toman los papeles de Máquina de Guerra y Rescate respectivamente.  Interesante resulta ser además el desarrollo de los problemas y obligaciones propios de la adolescencia, retratados en los capítulos con verosimilitud, de forma inteligente y de manera muy entretenida. 
     De entre los villanos aparecidos en el programa, aparte de los destacados Obadiah y el Mandarín, aparecen Madame Mask (quien cumple otro rol de relevancia dentro de la trama), Ventisca, Justin Hammer y Hombre de Titanio (de igual modo bastante recurrentes, ya dentro de la segunda temporada), el Conde Nefaria, Doctor Muerte, M.O.D.O.C.K, Whiphash, el Láser Viviente (personaje que toma un cambio dramático a lo largo del show), Dínamo Carmesí, Iron Monger, Magneto y el Tecnovoro, entre otros.
     Por último, larga también es la lista de superhéroes que aparecen, entre quienes se encuentran Hulk, Pantera Negra, Nick Fury, Ojo de Halcón, Viuda Negra, Jean Grey, Iron Man 2099 y el Profesor X.  En más de un momento se menciona al Castigador y al Capitán América, pero lamentablemente nunca aparecieron en escena, pues por mucho que la serie fuese tan formidable, fue cancelada luego de entregarnos 52 inolvidables episodios, ninguno de ellos débil.  Estos mismos si bien siguen una trama general, con una historia en desarrollo, poseen en su mayoría un carácter autoconclusivo.

Iron Man junto a sus magníficos aliados.
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