sábado, 18 de junio de 2016

Mejor que nunca.


    


    En 1979 el director y guionista australiano George Miller sorprendió al mundo entero con una película de ciencia ficción de bajo presupuesto y postapocalíptica, como en aquellos tiempos apenas se había visto en el cine: Mad Max.  Un filme que abordaba el famoso tema de la ley del más fuerte, en medio de un mundo donde la única regla era sobrevivir a toda costa, una especie de western ambientado en la carretera de una paisaje devastado por el holocausto nuclear y donde los automóviles armados con chatarra de desuso se llegan a convertir en la mayor posesión de las personas.  La violencia exhibida en esta obra, además del drama de su protagonista obligado a superar su propia desgracia y decidido a hacer justicia por su propia mano, se quedó en la memoria del público y en los planos de los productores que de inmediato quisieron más de sus bizarros personajes y decrépitos paisajes; de este modo no pasaron ni dos años completos, cuando en 1981 se estrenó una secuela ahora con más presupuesto, Mad Max 2, y que incluso llegó a ser considerada como superior a su predecesora.  Pocos años después en 1985 tuvo una tercera entrega, titulada Mad Max: Más allá de la Cúpula del Trueno.   Cabe mencionarse que en estas tres cintas actuó en el papel principal Mel Gibson, quien gracias a la primera de ellas conoció la fama y luego ya en el resto de esta trilogía participó como artista consagrado.   Asimismo George Miller se reservó el gusto de ser quien estuvo detrás de todos estos filmes, tanto como director, guionista y productor.  Por largo tiempo los seguidores de estas historias no volvimos a saber más de Mad Max y los suyos, hasta el año pasado…
      Es entonces cuando llegamos al primer semestre de 2016, cuando se nos sorprendió con un nuevo título dentro de esta saga y que recibió el nombre de Mad Max: Furia en el Camino.  Teniendo una vez más a su creador detrás de ella, esta cuarta película no corresponde a un remake (o reboot como hoy en día le gusta llamarle a la gente), tal cual muchos llegamos a creer, sino que se trata nada menos que de una historia por completo original e insertada dentro de la cronología de su protagonista.  Ahora bien, lo que no queda claro es si lo mostrado en ella ocurre tiempo después de la tercera parte o realidad se encuentra ubicada entre la segunda cinta  y la siguiente (de seguro esta incertidumbre le fue otorgada a propósito por Miller, de modo de reflejar la idea de que en un mundo desolado el tiempo apenas llega a ser medido “históricamente” y que las leyendas, como su mismo héroe, se forjan en medio de la falta de evidencias).
      Como tal vez ver a un ya demasiado mayor Mel Gibson, haciendo de un envejecido “guerrero del camino”, podía resultar algo poco atractivo para mucha gente, se desistió de volver a contratarlo para que volviera a encarnar a dicho personaje (aun cuando ha madurado con bastante dignidad y a sus años se ve lejos mucho mejor que varios de sus contemporáneos, que como él se encuentran en la sexta década de su vida); es así que como un siempre joven y sexy Mad Max (pese a todos los infortunios, golpes y hambrunas que le toca vivir) se le otorgó dicho rol a uno de los actuales galanes de moda y que ha demostrado con creces ser todo un actor versátil y de carácter: el guapo y varonil Tom Hardy.  Pues este logra ser el sucesor ideal de Gibson, retomando la caracterización más parca y oscura de este verdadero sobreviviente, destacando por su facilidad para interpretar con credibilidad las varias escenas de acción del guión.
       Los tiempos no pasan en vano y con ello las grandes revoluciones llegan a ser expresadas a través de las obras de arte.  Es así que en una época en la cual se habla más que nunca de igualdad de derechos y de diversidad, realizar una película hollywoodense como esta sin el papel destacado de una mujer, resulta ser algo poco políticamente correcto (y para qué hablar de olvidarse de la diversidad racial y hasta sexual).  Pues si bien en Más Allá de la Cúpula de Trueno estuvo la “villana” de buen corazón, interpretada por nada menos que la “abuela del rock” Tina Tuner, hasta antes de este último estreno esta serie estuvo más bien orientada por la preeminencia de lo masculino.  Por lo tanto para adecuarse a las costumbres actuales, al lado de nuestro ya conocido protagonista, podemos encontrarnos con un nuevo personaje y que sin vacilaciones llega a “robarse la película”: la aún mucho más carismática Imperator Furiosa y quien sin duda se convierte en la verdadera estrella de este filme. 
     Como Imperator Furiosa nos reencontramos con una actriz de la talla de Charlize Theron, quien ya con varios filmes de ciencia a ficción a cuestas (Prometeo, Aen Flux, La Esposa del Astronauta, La Carretera y Hancock), ha demostrado cierto interés por el género y su gran talento que está a la par de su enorme belleza (y respecto a esto última, aún manca, sucia y herida la Theron no deja de verse preciosa en pantalla, tal como queda claro en esta obra).  Por otro lado, su desempeño aquí sin dudas opaca a su compañero, en parte también debido al carisma de su personaje y que si bien trata en su figura el mismo tema de la redención personal, resulta ser mucho más creíble por cuanto encierra un lado maternal inesperado que sobrecoge (inolvidable sacarse de la cabeza la escena en la que se reencuentra con unas cuantas personas de su infancia).  En todo caso, estos dos coprotagonistas resultan ser un reflejo del otro y se complementan entre sí, ya que los dos han participado en su pasado de actos de gran violencia, hacen uso de tal experiencia para enfrentarse a los villanos de turno y hacer algo de justicia, como además poseen esa faceta familiar caída en desgracia (no se debe olvidar de que el propio Mad Max, sufrió la muerte a manos de pandilleros de su esposa e hijos).
      Aprovechando los adelantos tecnológicos, en cuanto a efectos especiales se refiere y la mayor cantidad de presupuesto de esta película, respecto a las que le antecedieron, este título se constituye sin vacilaciones en un verdadero gozo para los sentidos.  Esta afirmación es debido justamente al trabajo conjunto de los especialistas a cargo, quienes lograron crear todo un mundo ficticio futurista y apocalíptico, que pese a la precariedad en la que se encuentran sus personajes no deja de ser hermoso.  Es así que llegamos a apreciar tanto una increíble civilización en estas condiciones, con una arquitectura impresionante fruto del ingenio para aprovechar los pocos recursos y desechos a los que tenían acceso; de igual modo los paisajes en su vastedad y desolación, no dejan de impresionar como una mezcla hiperrealista, que nos transporta con la vista y la imaginación a dichos paisajes.
      A la hora de evaluar el destacado trabajo artístico en esta última entrega de la serie Mad Max, no se puede olvidar  todo lo concerniente a los diseños de los automóviles híbridos que aquí aparecen, verdaderas máquinas de guerra que en dicha ficción casi llegan a ser sagradas. Corresponden a aparatos hechos a partir de lo que quedó de la civilización anterior al cataclismo, donde, por ejemplo, los desechos de un tanque se encuentran fusionados con la carrocería de un auto elegante; por lo tanto estos objetos resultan ser una proyección del espíritu humano, capaz de adaptarse al medio y por eso mismo este tipo de construcciones mutantes, son utilizadas como armas para poder mantenerse en medio de un ambiente agreste.  A su vez llegan a ser una hipérbole del aprecio hacia estos vehículos y que en esta ficción vienen a ser una proyección del caballo usado por los caballeros andantes en la Edad Media y por los vaqueros en el Lejano Oeste.  La antigua fusión Hombre-Montura se ha transformado desde hace rato en la fusión Hombre-Máquina. 
      También se debe mencionar la labor de los encargados del vestuario y el maquillaje, quienes diselaron a seres tan particulares, a medias entre la belleza y lo grotesco, que invitan a deleitarse en la contemplación de tanta caracterización hecha con la más absoluta dedicación.  Como la historia transcurre en un ambiente marcado por la enfermedad y la miseria, más que nunca las monstruosidades antropomorfas sobresalen entre los personajes que aquí se observan; asimismo, siguiendo la vieja tradición maniquea de hacer que la fealdad física se relacione con la existencia de una personalidad malévola, el bestiario humano toma un lugar destacado dentro de esta obra.
     Pese a la violencia a la que se enfrentan los protagonistas, de esta más que recomendable cinta, la sangre no llega a correr como en las dos primeras entregas de la saga y sin embargo la preocupación por hacer un producto lo más artístico posible, evidencia la pretensión de sus responsables por hacer algo que por mucho que sea hollywoodense, corresponde a un filme maduro que no cae en los recursos facilistas (como muestra a esto, basta con tener en cuenta el detalle de que durante buena parte de su metraje apenas hay diálogos, algo más propio del cine arte que del comercial).
     El espectáculo se completa con una espectacular banda sonora instrumental, realizada por Junkie XL, quien siendo originalmente un compositor de música electrónica, ya lleva años dentro del campo dedicado a los soundtracks (y el cual en los últimos años nos ha demostrado su cercanía con los filmes de este tipo, dentro de los cuales podemos mencionar su mano detrás de unos cuantos acordes para El Sorprendente Hombre-Araña 2, Deadpool y Batman versus Superman).
     El filme no da respiro y desde el principio al final se encuentra cargado de emociones, con mucha acción, persecuciones, actos heroicos y una que otra sorpresa.  El resultado de todo esto le otorgó no solo el éxito financiero, que de inmediato aseguró una nueva entrega dentro de poco, sino que gracias a la crítica especializada le concedió varios premios a lo largo del planeta.   Por lo tanto, habrá que tener un poquito de paciencia para que Mad Max, George Miller y compañía nos vuelvan a regalar otra de estas joyitas.


domingo, 12 de junio de 2016

La otra versión.



      La escritora estadounidense Anne Rice (1941 en adelante) se consagró en el arte de la narración gracias a su novela Entrevista con el Vampiro en 1976, a través de la cual expuso a estas criaturas de la noche que se alimentan de sangre, de una manera como nunca antes había sido abordada con anterioridad: desde un punto de vista humanizado.  De este modo en tal obra dichos seres ya no son vistos como personajes unidimensionales, sino que son retratados de una manera más compleja, poseedores tanto de virtudes como de defectos, lo que bien los convierte en otra proyección del carácter humano.
     Siendo el protagonista de esta primera obra el atormentado vampiro Louis, destacó entre sus páginas desde el principio quien lo convirtió en tal ser, Lestat.  El contraste entre ambos, tras el primero ser caracterizado como un sujeto compasivo, mientras que el segundo era sin dudas un ejemplo de la villanía típica de estos entes (al menos tal y como se acostumbraba definirlos en la tradición clásica), al final dio al propio Lestat un papel destacado que sin lugar a dudas logró acaparar en mayor medida la atención del público lector, en vez de su sensible protagonista.   Por lo tanto el desvergonzado vampiro rubio llegó a convertirse desde sus primeras páginas en uno de los mejores personajes de toda la novela (solo superable a la entrañable niña inmortal Claudia). 
     Tras considerar lo arriba expuesto, en 1985 la Rice sorprendió gratamente a su público y que desde hace rato esperaba más de su narrativa fantástica, cuando publicó la segunda entrega de una hoy extensa saga.  Pues esta segunda parte recibió el significativo título de Lestat el Vampiro.  Tal como lo dice su mismo nombre, en esta obra el papel principal del argumento recae en quien hiciera del antagonista en la primera parte de dicha saga.  Es así que la escritora vuelve a usar la primera persona, a través de las memorias en esta ocasión del propio Lestat, quien desde un principio nos hace toda una verdadera revelación, la cual pone en tela de juicio gran parte de lo que llegamos a saber por medio de la historia de Louis: Que lo contado por este no fue la verdad, sino que el melancólico vampiro mintió, en parte por sus propios prejuicios, como por el engaño (y autoengaño) al que estuvo sometido a lo largo del tiempo en el que transcurre su relato.
      Es así que a partir de ahora la autora se vale de Lestat para presentar una posición, de alguien que ahora se convierte en un reflejo por completo diferente de nuestra propia humanidad.  Puesto que si en el pasado Louis se constituyó en la representación del lamento existencialista, ante la pérdida del sentido de la vida y la correspondiente búsqueda de una razón de ser, a partir de esta continuación por medio del más viejo y experimentado Lestat, se nos entrega a un sujeto que más bien representa el vitalismo humano y el deseo irrefrenable de vivir con pasión cada momento de nuestra existencia.  Por ende, este nuevo protagonista, a partir de ahora se nos presenta como un tipo que sin vacilaciones resulta simpático y hasta heroico, ya que llegamos a saber de primera fuente de que posee su propio código de honor, que es alguien instruido y que para nada se regodea en el mal (o al menos en el sentido “satánico” o más maquiavélico de la palabra).   De hecho, el verdadero Lestat ama a la humanidad y así lo demuestra más de una vez a partir de esta novela, como de las demás que le seguirán a estas Crónicas Vampíricas.
     Pese a la diferenciación más positiva que se hace entre el Lestat de la versión de Louis y esta otra, tampoco se cae en el absurdo de convertirlo en un ser idealizado, que sin dudas se trata de un vampiro que se alimenta mayormente de sangre humana, de modo que su naturaleza sobrenatural bien corresponde a la de alguien que a otros, de seguro resulta alguien de actitud reprochable.
      Como se trata de la confesión de Lestat, la narración abarca un periodo que comienza desde antes de su conversión a vampiro, mucho antes de que Louis pisara la Tierra, puesto que sus recuerdos abarcan una cantidad de años más grande e incluso una que supera la del tiempo cognoscible; lo último porque este se permite agregar a su relato los recuerdos y palabras de otros dos personajes, quienes lo superan con creces en edad (el libro en sí se extiende a través de milenios de hechos extraordinarios).
       Se trata además de un texto que casi llega a doblar la extensión de su predecesor, puesto que al menos en su versión en español casi llega a las ochocientas páginas, las que además abarcan múltiples escenarios, que traen a la imaginación un exotismo que antes no había sido abordado en el primer libro y que además permite describir con mayor intensidad los distintos ambientes en los que transcurre la acción (por un lado se nota la documentación previa hecha por Anne Rice, para otorgarle verosimilitud histórica a su trabajo literario, así como su talento para recrear fantásticamente épocas y sociedades que existieron en el mundo real, pero que en su ficción se muestran “cambiadas”).  Todo esto a su vez permite reencontrarse con viejos conocidos, que por medio del mayor conocimiento de los hechos de Lestat, son caracterizados de una manera más integral; de igual modo los nuevos personajes (bastantes la verdad) se hacen sin duda valiosos a la trama y a los ojos del lector, llegando a convertirse en un elemento primordial no solo para esta novela, sino para las que le siguen. Cabe mencionarse que las dimensiones superiores de este volumen, se constituyen de igual modo en un vehículo para que la atmósfera sobrenatural se enriquezca, a tal punto, que tal detalle aporte como nunca a que Lestat el Vampiro sea literariamente superior al título que le antecedió.
      Como el mundo vampírico se hace más vasto en esta segunda parte, se hacen grandes revelaciones al respecto, llegando incluso a narrarse el origen de la especie, el cual toma ribetes míticos, al punto de convertir las Crónicas Vampíricas en una de las grandes nuevas mitologías contemporáneas; asimismo resulta plausible la construcción de toda una sociedad de “no muertos”, con lo que se intensifica esta ficción.
      Un papel fundamental cumple el arte en este texto.  Si bien ya en Entrevista con el Vampiro Lestat había demostrado su enorme gusto por la música y el teatro, dedicándose varios momentos del libro a dicha pasión, en esta ocasión ahora en que se le presenta de una manera más grata, nos enteramos de que es un nato actor y luego una vez transformado en vampiro, también un formidable músico y hasta escritor (además de ser un gran lector).  De igual manera otro importante personaje del libro es un connotado pintor.  Es así como la narración se detiene en varios momentos en la contemplación estética, ya sea a través del teatro, como de la música, artes que la autora no deja de alabar a través  de sus palabras y protagonistas; al respecto, un rol destacado toma el violín, al cual la misma Anne Rice convirtió en el elemento central de su novela llamada justamente Violín (1997); de igual modo con Un Grito en el Cielo (1982), ya había hecho un homenaje primario a la música, a través de una fantasía suya en torno a los castrati.

      “Se llevó el violín al hombro y empezó a puntear las cuerdas mientras las afinaba ajustando las clavijas.
       Después levantó el arco y lo dejó caer con fuerza sobre las cuerdas para hacer sonar la primera nota.
       Me incorporé hasta quedar sentado y apoyado con la espalda contra la pared de madera; le miré fijamente, pues no podía creer en el sonido que empecé a escuchar.
        Entró en la melodía desgarrándola, arrancando las notas del violín. Y cada una de ellas era translúcida y vibrante. Nicolás tenía los ojos cerrados, la boca un poco distorsionada, el labio inferior ligeramente ladeado; y lo que me encogió el corazón casi tanto como la propia tonada fue ver cómo todo su cuerpo se fundía en la música, cómo su alma se apretaba al instrumento como si fuera un sensible oído más.
       Jamás había escuchado música como aquélla, tales vigor e intensidad, los rápidos y brillantes torrentes de notas que surgían de las cuerdas. Estaba interpretando una pieza de Mozart y tenía toda la alegría, la ligereza y el intenso encanto de cuanto Mozart escribió.”

      En determinado momento cuando se refiere a vampiros realmente antiguos, ya que superan los mil años de existencia, se menciona a Ramsés el Maldito, del cual se dice que en realidad no se trataba de un vampiro y que “no era tan maldito”.  De este modo por medio de las pocas líneas que versan sobre él, la escritora comenzó a delinear todo un mundo ficcional donde sus vampiros cohabitan junto a otros personajes de sus obras, puesto que luego en 1989 publicó su novela en exclusiva sobre este y que se llama justamente La Momia o Ramsés el Condenado.   Poco después, en 1990, comenzó su ciclo de Las Brujas de Mayfar, con La Hora de las Brujas, de la que ya lleva editados tres libros y fue así como a través de Merrick (2000), realizó nada menos que un crossover entre ambas sagas.
      Transcurriendo 1989, comenzó a salir la adaptación al cómic de Lestat el Vampiro, a cargo de la editorial Innovation, que tras doce números publicados para completar los acontecimientos de la novela, en 1991 los reunió en un solo tomo.  Su guión estuvo a cargo de Faye Perozich, quien trató de ser lo más fiel al texto original (según muchas fuentes en lo que he investigado al respecto, puesto que no he tenido el gusto de conseguir en papel la novela gráfica, ni mucho menos de leerla); por otro lado, posee un arte visual de Daerick Gross, sin dudas formidable.  Pese a que este trabajo le encantó a la Rice, en una entrevista hecha a la revista especializada Fangoria, confesó que a su parecer igual habían exagerado en la carga homerótica de sus viñetas, en especial en lo que concierne a los intereses “estéticos” del propio Lestat.
      El libro se encuentra dividido en capítulos con sus propios títulos, que sintetizan muy bien el contenido de cada uno de ellos, puesto que además estos mismos vienen a ser pequeñas obras de carácter casi autoconclusivo; es así como se encargan de desarrollar acontecimientos en profundidad según sea el caso, si bien todo sirve para ir gradualmente hacia el impactante final con el que termina todo (y que se constituye en la antesala del cierre de la primera trilogía, que por años fue esta saga). Los capítulos son los siguientes.

      1. Sábado noche en la ciudad.1984: Lestat despierta a finales del siglo XX, tras decenios durmiendo, alejado de todo y de todos, luego de una experiencia que lo dejó por completo devastado (y que por supuesto nos contará con lujo de detalles, si bien algo supimos al respecto por medio de la versión “distorsionada” de Louis).  El nuevo mundo con el cual se encuentra el vampiro, le resulta increíble en cuanto a cómo cambió todo,  al menos con respecto a lo que él mismo conocía de la humanidad; es así como a través del discurso de este, la escritora caracteriza de una manera bastante especial (a ratos realista y en otras idealizada), la sociedad occidental de aquellos años.   Lestat termina seducido por este otro tiempo y su gente, decide integrarse y ello lo lleva a querer dar a conocer su propia historia.

     “En este siglo se proponían eliminar el hambre. Y acabar a toda costa con la enfermedad. Discutían con ardor sobre la ejecución de criminales condenados, sobre el aborto. Y combatían las amenazas de la «contaminación ambiental» y del «holocausto nuclear» con la misma ferocidad con que siglos atrás la había empleado el hombre contra la brujería y las herejías.
       En cuanto a la sexualidad, ya no era un asunto envuelto en supersticiones y temores. El tema se había despojado de sus últimas connotaciones religiosas. Por eso la gente se paseaba medio desnuda. Por eso se besaban y se abrazaban por las calles. Ahora se hablaba de ética y de responsabilidad y de la belleza del cuerpo. Había barreras muy efectivas para librarse de un embarazo o del contagio de eventuales enfermedades venéreas.
       ¡Ah, el siglo XX! ¡Ah, las vueltas que da el mundo!
       El futuro había sobrepasado mis sueños más descabellados. Había dejado como estúpidos a los agoreros del pasado.
       Medité mucho sobre esta moralidad secular libre de pecados, sobre este optimismo, sobre este mundo brillantemente iluminado donde el valor de la vida humana era mayor de lo que había sido nunca.”

     2. La Aparición de Lelio:  La primera parte de su autobiografía, titulada por él mismo como La Educación Juvenil y las Aventuras del Vampiro Lestat, nos introduce en su vida cuando aún era un mortal, contándonos parte de su infancia y adolescencia como miembro de una familia aristocrática campesina francesa y venida a menos.  A partir de aquí queda de manifiesto el espíritu extraordinario de Lestat, que lo hace sobresalir del resto, primero como humano en su familia y con los demás y luego como vampiro, entre sus congéneres (incluso entre los más antiguos).  Su personalidad voluntariosa, crítica y llena de interesantes aristas, tal como en los relatos más antiguos de la tradición oral, provoca sin dudas la envidia de sus propios hermanos y la incomprensión de su padre, como la de otros; no obstante lo convierte en alguien admirable para sus iguales, entre ellos su madre, quien más adelante tomará un rol destacado en el resto de la novela y en especial en la figura destacada que llega a ser para su especie.  Se introduce al personaje de Nicolas, su primer par (como humano eso sí), quien se convierte en su mejor amigo y en el primer verdadero amor de su vida (ya habrá quedado detallado en el post sobre Entrevista con el Vampiro, que sus personajes sienten pasión indistintamente hacia hombres o mujeres por igual, algo más bien relacionado con su naturaleza que supera los convencionalismos moralistas, detalle en todo caso que se puede encontrar en otros de sus libros no pertenecientes a esta saga).
      3. El Legado de Magnus: Uno de los momentos más esperados por los seguidores de la saga, pues acá se aborda la conversión a vampiro de Lestat y la que resulta por completo distinta en su desarrollo a la de Louis.  Pues la Rice introduce para ello a la figura del viejísimo Magnus, responsable de todo esto y que más encima en su caracterización resulta ser un hijo de la noche mucho más parecido al que habitualmente se encuentra en este tipo de historias.  La descripción que se hace del tal Magnus es soberbia. De igual modo a partir de este capítulo la tensión y expectación del libro, va en crescendo hasta su impactante desenlace.

     “Vi la ventana, la ciudad, la mesilla. Y, cuando mis ojos recorrieron lentamente los rincones en sombras de la estancia, le vi a él en un rincón.
      Ya no llevaba su capa negra con capucha, y no estaba sentado o de pie como haría un hombre, sino que más bien descansaba, al parecer, encorvado sobre el grueso marco de piedra de la ventana, con una 73 rodilla ligeramente doblada hacia ella, y la otra pierna, larga y delgada, extendida hacia el otro lado. Los brazos parecían colgarle a los costados.
     La impresión general que producía era como de algo fláccido y carente de vida, aunque sus facciones seguían tan animadas como la noche anterior. Los enormes ojos negros que parecían estirar la blanca carne en profundas arrugas, la nariz larga y afilada, la sonrisa de bufón en la boca. Allí estaban los colmillos, rozando los labios carentes de color, y el cabello, una masa reluciente de negro y plata que surgía sobre su blanca frente y le caía sobre los hombros y hasta los brazos.”

      4. Viático para la marquesa: Dentro de la familia de Lestat solo su madre logra sobresalir entre ellos, aparte por su puesto de su propio hijo menor.  La mujer resulta ser el segundo personaje femenino destacable dentro de estas Crónicas Vampíricas, luego de la recordada Claudia, si bien su personalidad y circunstancias las diferencian bastante a la una de la otra.  Primero aparece como una fémina de connotaciones trágicas, muy en el estereotipo de las damas de la narrativa romántica, ya que se trata de alguien adelantada a su época, una mujer instruida, quien además se encuentra gravemente enferma y es infeliz por la vida inauténtica que lleva.  Su relación con su “primogénito simbólico”, pues es el único de sus vástagos con el que se identifica en el plano intelectual, resulta de lo más interesante y ello luego toma un cariz que hasta llega a lo bizarro, cuando Lestat toma una decisión inesperada acerca de su madre y que tendrá varias consecuencias de peso.  Es así cómo Gabrielle, que es el nombre de la matriarca, y Lestat llegan a tener un compañerismo de connotaciones freudianas; por otro lado, el posterior cambio por el que pasa la marquesa, la muestra como alguien de conducta errática, un espíritu libre que incluso llega a superar al mismo protagonista en su otredad.
     5. Los Hijos de las Tinieblas: En el capítulo sobre la transformación de Lestat, algo se pudo conocer sobre una comunidad de vampiros, si bien Magnus dejó más que claro su identidad como paria entre los suyos.  Pues en este otro apartado del libro, se introduce la existencia de esta sociedad, si bien con grandes diferencias respecto a lo ya visto en Entrevista con el Vampiro.  Es así como en estas páginas queda más que claro la influencia de Lestat para su especie, al punto de que es revelado cómo este viene a ser el responsable de la creación del nefasto Teatro de los Vampiros y que luego tantas cuitas le traerá a él mismo y su gente.  A su vez aparece otro atractivo personaje femenino, al cual sin embargo Anne Rice no le saca provecho, tal como ya sucedió con Magnus, pues deja al lector con ganas de saber más sobre estos dos. 
      6. El Vampiro Armand: Este personaje, detestable para muchos (incluyendo a un servidor), tuvo su debut en el primer libro de la saga y ya en el capítulo anterior volvió a aparecer, de modo de presentarnos como Lestat y Armand llegaron a conocerse (y no de la mejor manera).  Pues la autora usando la vieja técnica narrativa del relato enmarcado, proveniente de la Edad Media y que consiste en contar una historia autoconclusiva dentro de otra, nos deleita con la historia del propio Armand, desde antes de volverse un inmortal; de este modo la narración se retrae a varios siglos más atrás, maravillándonos.  Por otro lado, Armand queda retratado sin dudas como un sujeto nefasto, si bien en cuyo deseo de conseguir alguien en quien apoyarse sentimentalmente, queda de manifiesto la necesidad real de no estar solos.  Con posterioridad la autora le dedicará su propia novela a Armand en 1998 (El Vampiro Armand), tomando como base lo expuesto en esta segunda novela de su ciclo, puesto que en esta otra entrega profundiza en sus orígenes.
      7. Por la Senda del Mal.  De París a El Cairo: Tal como décadas después Louis y Claudia lo harán por su cuenta, nuestro protagonista realiza un viaje significativo a través de buena parte del mundo, buscando respuestas a las interrogantes que lo acosan.  El periplo realizado y la sed de conocimiento, con la respectiva búsqueda en la que se encuentra Lestat, vuelven a expresar el simbolismo detrás de los seres sobrenaturales, de lo que son los sueños y las pesadillas de la humanidad.
      8. Magia antigua, antiguos misterios: Tal vez lo mejor de todo este magnífico libro, puesto que acá la narración va todavía mucho más atrás en el tiempo, incluso a una época pretérita y desconocida.  Aparecen por primera vez los importantes personajes de Enkil y Akasha, además de desarrollarse esta vez con creces a Marius, quien tuvo su debut en el capítulo dedicado a Armand.   Asimismo una vez más la novelista hace uso del mencionado relato enmarcado.  El exótico Egipto, la Antigua Roma y la cultura celta brillan en este episodio lleno de revelaciones.
       9. Confesiones de un vampiro: La tragedia expuesta en el relato de Louis, en lo que concierne a su encuentro con los vampiros franceses, es abordada por fin desde el punto de vista de Lestat, quien realiza un emotivo repaso por lo que en realidad pasó durante tales eventos.  La manera de cómo es abordado el drama humano y sobrenatural, expresa sin dudas que por mucho que el dolor personal sea tan valioso para uno, este mismo nos ciega y nos impide hacernos una idea más completa y objetiva de lo que en verdad ha pasado.
       10. Dionisio en San Francisco. 1985: El vampiro Lestat vuelve al siglo XX, más o menos un año después de su despertar.  Las últimas decisiones que ha tomado y que involucran al resto de su raza, provocan toda una revolución en la comunidad, algo de lo cual ya no se puede volver atrás.  Las últimas líneas de esta obra terminan con la antesala de lo que vendrá con la tercera entrega de las Crónicas Vampíricas, La Reina de los Condenados, que empieza casi justo donde se nos dejó intrigados al final de este libro.


jueves, 9 de junio de 2016

Discurso de apertura de Celebración de Día del Libro 2016 Ceat.




Nota: El mes de abril está dedicado a la literatura y al libro en general en todo el mundo, de modo que las instituciones culturas dedicadas a la educación y en especial los profesores, aprovechamos de celebrar el llamado Día del Libro a través de varias actividades al respecto.  El siguiente texto es el que escribí y leí frente a la comunidad del nuevo colegio en el que estoy trabajando, lugar donde laburo con gran contentamiento, ya que como miembro del Departamento de Lenguaje me tocó el honor de organizar la celebración respectiva y ser uno de los dos coanimadores (junto a mi compañera Magdalena Huechicura) en dicha oportunidad.  
      Luego del escrito que aquí adjunto, agrego un video, bastante creativo y hecho con amor, realizado por un colega que sintetiza la labor realizada.  En el sale un servidor durante un par de segundos.  
      La fotos corresponden a algunos de los momentos de esta celebración.

      Hoy es el día en que nos reunimos como comunidad escolar para conmemorar una fecha muy especial, una festividad que rompe con las fronteras y que además nos demuestra que el conocimiento no es un hecho aislado, sino que se trata de algo que une todas las disciplinas humanas: las ciencias, las artes, el deporte, la religión, la política y la tecnología.  Por otro lado, es cuando celebramos la belleza de la palabra y el gusto por la diversión de las historias.  Me estoy refiriendo al Día Internacional del Libro.
      El 23 de abril es una fecha en que recordamos el fallecimiento de tres grandes escritores: William Shakespeare, el mayor artista de la lengua inglesa y que nos regaló obras inmortales como Hamlet y Romeo & Julieta; lo mismo sucede con Miguel de Cervantes y Saavedra, quien creó la obra más importante de nuestra lengua española, El Quijote de la Mancha.  Ambos dos autores reconocidos por sus obras, incluso por aquellos que se niegan a disfrutar de sus textos originales, pero que sí son capaces de reconocer a sus famosos personajes gracias a tantas películas, caricaturas, homenajes y parodias que se han hecho al respecto.  ¿Quién no se ha emocionado de alguna manera con la tragedia de los dos amantes adolescentes y su amor imposible? ¿Quién no puede decir que alguna vez no se ha reído con las locuras de ese caballero andante y su inseparable compañero, Sancho Panza? De igual manera es que como latinoamericanos que somos, debemos honrar al Inca Garcilaso, el primer escritor de estas latitudes en ser reconocido mundialmente (me estoy refiriendo a alguien que tal como sus colegas ya mencionados, vivió entre los siglos XVI y XVII).  Por otro lado, como chilenos no podemos quedar fuera, pues en este mes de abril nació nuestra más insigne poetiza (y literata), Gabriela Mistral, primer Premio Nobel de Literatura de origen latinoamericano.
     La experiencia de un buen libro es algo que solo puedes llegar a comprender si en realidad te abres a sus múltiples maravillas. Solo aquellos que ya ha pasado por esto, pueden comprender lo que significar emocionarte y gozar con un texto entre tus manos.  Siendo esta una institución dedicada a la educación de adolescentes, es nuestro deber promover la difusión de la literatura y el amor a los libros en general.  Sin embargo, la idea es que ello no sea algo que tenga un sentido negativo para quienes se niegan a su seducción, sino que sea un proceso de apertura de mentes, de buena voluntad a crecer juntos en la valoración de todo esto.  Una publicidad que apareció en los medios masivos el año pasado decía “Sí al autocultivo” , aunque en esta ocasión utilizó una expresión popular con un origen polémico, para referirse a algo que es tanto alimento para la mente, como para el alma, pues un libro puede en verdad hacerte crecer y convertirte en alguien mejor de lo que eras hasta antes de abrir sus páginas (en relación a la propaganda del año pasado de la FILSA, Feria Internacional del Libro de Santiago, que aprovechaba de darle un matiz más positivo a la idea del "autocultivo de la marihuana").
     Que la aventura de leer se inicie. 



domingo, 5 de junio de 2016

Una segunda oportunidad para ser una mejor persona.


       Toda una tradición o subgénero dentro de la televisión gringa resultan ser los llamados sitcoms, comedias de alrededor de media hora de duración por episodio y que desde los comienzos masivos de este medio gracias al hoy clásico show Yo amo a Lucy (1950 a 1951), han dado al público varios ejemplos notables y que tal como el antecedente recién nombrado, hoy son el referente de lo mejorcito de su época y género: De los sesenta podemos recordar La Hechizada (1964-1972),  Mi Bella Genio (1965-1972) y La Novicia Voladora (1967-1970); de los setenta Tres son Multitud (1977- 1984), de los ochenta Luz de Luna (1985-1989), Los Años Dorados  (1985-1992) y Alf (1986-1990); respecto a los noventa destacan Friends (1994-2004) y Matrimonio con Hijos (1987-1997); y ya en este siglo, a partir de la década anterior The Sex and the City (1998-2004),  The Big-Bang Theory (2007 en adelante) y Hung (2009-2011). 
      La lista puede abarcar demasiado, pero solo me limito a nombrar a aquellas que no solo conozco, si no que me han influido lo suficiente como para tener un papel importante en mi memoria, desde mi infancia pegada a la pantalla chica (salvo Friends, que nunca la vi y la verdad no me mata hacerlo, si bien solo la nombro por su importancia en la historia televisiva).  Todas ellas, herederas de la más rancia comedia teatral, sirven como muestrario de las costumbres de la sociedad en la que fueron producidas, convirtiéndose sin duda en un medio para reírse de lo que era vivir en aquellos años, además de representar a través de la parodia y la sátira la propia cultura estadounidense que les vio nacer.  Tal cual puede verse gracias a la fecha en la que fueron emitidas originalmente, su popularidad fue lo bastante grande como para permitir que se extendieran de una década a otra, lo que bien permite apreciar el paso del tiempo y la evolución misma de nuestra sociedad.
     Volviendo atrás en los recuerdos y deteniendo nuestra atención en la mencionada Matrimonio con Hijos (de la cual hay una versión chilena que detesto por considerarla chabacana, sobreactuada y falsa a más no poder), en ella destaca una joven actriz que siendo aún una adolescente cuando esta se emitía, sobresalió entre sus compañeros de actuación por su talento, Christina Applegate.  Su rol como la bella hija de la familia disfuncional protagonista, hermosa, sexy, materialista y de pocas luces, hoy en día es recordada por quiénes la vimos despertar a la fama gracias a dicho papel.
     Ya toda una adulta y con una extensa carrera a cuestas en televisión, cine e incluso teatro, la Appeglate produjo entre los años 2007 y 2009 otro sitcom, para el cual por supuesto se adjudicó el protagónico: Samantha Who? Pues con solo treinta y cinco capítulos repartidos en dos temporadas, este otro programa bien se constituye en una serie que merece ser conocida y comentada, debido a sus varias virtudes que hoy me llevan a escribir este post.

    La serie trata sobre una exitosa ejecutiva de nombre Samantha Newly, una bella mujer en la treintena de su vida, que lo que tiene de “ganadora” y hermosa, lo tiene de detestable; puesto que Sam es en pocas palabras lo que llamaríamos sin tapujos una “perra”.  Manipuladora como ella misma, incapaz de mantener relaciones interpersonales afectuosas (puesto que las detesta), solo posee una amiga que es igual que ella y en cambio a su familia la ha ignorado por largo tiempo; por otro lado, en su trabajo dedicado a las bienes raíces es la empleada más valiosa, si bien ello es a costa de que no teme pasar a llevar adelante a quien se interponga en su camino para conseguir sus objetivos.  Asimismo cuenta con un novio que la adora, un tipo con alma de artista, sensible y dulce, por completo distinto a ella, quien le ha aguantado tantas miserias como solo el corazón puede soportar.  Su egoísta pasar sigue igual hasta que un accidente (más tarde se revelará con gran impacto que en realidad fue todo un atentado contra su persona, en plan venganza), la deja en coma por más de una semana y del cual despierta con amnesia completa; de este modo ahora en adelante, convertida en toda una tabula rasa, debe comenzar casi desde cero su actual existencia.  De hecho su apellido, Newly, resulta ser simbólico, puesto que en inglés significa recién; ello atiende a la idea de que la mujer vieja ha dado paso a la nueva, para poder iniciar esta etapa renovada de su existencia.
    Al estar en la clínica la acompañan sus padres y su mejor amiga, si bien esta última no corresponde a su compañera de fechorías de la adultez, sino que es su dulce amiga de la infancia y de los primeros años de la adolescencia, a la que como a muchos desechó al transformarse en alguien cegada por sus bajezas.  Todo esto resulta ser el punto de partida para comenzar a construir una vida, tal como era antes de volverse desagradable, puesto que no solo tiene la presencia de estas personas de su mejor pasado a su lado, sino que ella misma, libre de sus pérfidas intenciones, solo quiere retomar su vida como alguien cuya idea de la felicidad ahora es disfrutar de las cosas más sencillas, junto a quienes sabe la quieren. 
    El choque entre la antigua Sam y esta renacida mujer es increíble, puesto que a lo largo de su viaje interior que significa aprovechar la oportunidad que se la ha dado para redimirse, ella descubre qué tan malvada fue.  Ahora bien, como se trata de una comedia, todo lo concerniente a sus viejos pecados es abordado con mucho humor, aunque no por ello la cuota de moraleja que invita a la reflexión deja de hacerse presente.  Cuando la protagonista recupera el sentido, lo hace con un aspecto angelical, con una cabellera algo corta y con rizos, todo ello acompañado de una voz que invita a sentir simpatía hacia quién es ahora; luego su trato con la gente resulta ser no solo cordial, ya que desde ahora en adelante Sam procura conocer en realidad a los que la rodean, preocuparse por los demás y enmendar lo que hizo en anteriormente cuando era una oportunista.
     De vez en cuando le llegan flashes de su pasado, recuerdos que son escenificados con bastante efectividad y evidenciando a la Samantha previa al atropello que acabó con ella.  Pues cuando sucede esto, la Newly se presenta por completo distinta, ya que lleva la cabellera larga y lisa, viste prendas al parecer de alta costura y todo su ser desde su lenguaje corporal hasta su conducta en los mínimos detalles, son propios de alguien detestable (en todo esto brilla el histrionismo de la actriz, al ser capaz de representar a la misma persona como alguien tan complejo).
     Casi al principio de la primera temporada, la madre de Sam le dice que viene de una familia de mujeres que se han caracterizado por ser malas personas.  La propia matriarca da señales de ser alguien con ciertos defectos (¿Pero en la vida real quién no los tiene?), no obstante queda claro que se trata de una persona de nobles sentimientos y que solo quiere lo mejor para los suyos.  Con posterioridad en un episodio clave de la segunda temporada, nos es posible conocer a la dinastía femenina de la que proviene Sam y ello demuestra qué tan cierto fue lo que dijo la señora (no puedo dejar de mencionar lo emotivo que resulta ser este  capítulo).
     Cada episodio empieza y termina con la narración en off de la misma protagonista, a través del cual esta hace sus observaciones acerca de lo que ha aprendido a raíz de sus nuevas experiencias, lo que por supuesto permite que uno como espectador pueda apreciar el mensaje detrás de la comedia: nunca paramos de crecer como personas, para llegar a ser felices y en mayor medida si tenemos con nosotros a gente que nos dé una razón para luchar.  El optimismo para enfrentar todo, en especial a la hora de enmendar los errores, resulta ser otro principio sobre el que se articula la trama de las historias que aquí se presentan y que lo tienen como regla no solo Sam, sino que buena parte de sus personajes de apoyo.
   Es cuando corresponde referirse a los demás personajes principales de este recomendable programa, siendo sin vacilaciones caracterizados en su mayoría como sujetos entrañables.
    
     En primer lugar se debe mencionar a su familia.  La madre es una guapa y sexy mujer que a sus años no ha dejado de verse “interesante” y que actúa con jovialidad.  No es la dueña de casa perfecta, no obstante es alguien para quien los suyos son primordiales a la hora de vivir con plenitud.  Haber recuperado a su hija es algo que le ha dado una nueva motivación, de modo que como ejemplo de mamá hace todo lo posible por acompañarla en su peregrinaje.  Su esposo es un hombre sencillo y de igual manera bien intencionado, muy de su casa, quien también resulta primordial para que Samantha recupere lo que había perdido.  Esta pareja resulta ser uno de los mejores elementos de la serie, dando pie con sus personalidades a varias situaciones memorables, jocosas y no obstante, de mucha sensibilidad.
     Luego se encuentra Dena, la amiga incondicional de Samantha de sus años previos a transformarse en una arpía y que pese al terrible cambio que esta última tuvo, nunca dejó de quererla.  Cuando Sam sufrió su imprevisto, estuvo con ella en todo momento y una vez que esta despierta, encuentra la oportunidad para volver a armar la relación de ambas.  De carácter ingenuo, cariñosa y poseedora de varios detalles que uno bien esperaría de una buena amiga, su influencia positiva resulta tanto o más primordial que la de los padres de Sam para que la protagonista pueda salir adelante.  Su aspecto por completo distinto al de Samantha y a la aún más sofisticada de su otra compinche, ya que se trata de una mujer con sobrepeso, contrasta sin duda entre una y la otra, para representar la idea de que hay una belleza que va más allá de las apariencias.
     Andrea Belladona es la compañera de trabajo de Samantha , que era la única persona con la cual tenía un tipo de relación más o menos fraternal, si bien entre las dos había una competencia que hacía que la una y la otra por detrás se atacaran, si era necesario en su carrera materialista avanzar.  Italonorteamericana, resulta ser una figura cómica que recuerda a la mafia de sus antepasados, debido a lo maquiavélica que llega a ser (su apellido corresponde al de un famoso veneno de origen vegetal).   Cuando su amiga regresa del coma y se da cuenta de que ya no es la misma persona con quien pasó tanto, primero se indigna y luego trata de que su antigua cómplice vuelva.  A su vez siente celos de Dena, a la que sin dudas deprecia, pero con la cual poco a poco comienza a entablar una verdadera amistad, cuando la influencia positiva de la nueva Sam y de la propia Dena  la empiezan a humanizar.  En la segunda temporada se dan con ella dos situaciones, que permiten se sucedan algunos de sus momentos más hilarantes e interesantes: su compromiso amoroso con una figura pública, por puro interés, y que en realidad resulta ser alguien gay que la usa como tapadera; asimismo su antiguo flirteo con un amigo del ex de Sam, quien para nada viene a ser el tipo de hombre con el que acostumbra encamarse, lo que tiene sus consecuencias en el presente.
    Tod Deepler es el antiguo novio de Sam, quien pese a lo bruja que era en su época juntos, nuca dejó de amarla, aguantándole todo tipo de humillaciones.  Cuando su chica vuelve a su vida, ahora convertida en alguien diferente, se dan varias situaciones atractivas entre ambos, empezando porque ambos ya no son pareja; empero los dos mantienen una especie de amistad ambigua y en la cual hay un evidente interés del uno por el otro.  Tod es un hombre muy guapo, de profesión fotógrafo, quien como Dena resulta ser en muchos aspectos la persona ideal para tener a tu lado, a la hora de conseguir una vida lo más completa posible.
     El portero del edificio en el que viven Sam y Tod, viene a ser sin dudas otro personaje de  antología.  De nombre Frank, es un irónico individuo afroamericano cuyos diálogos y monólogos, así como su actitud muchas veces impávida, no dejan de ser otro detalle magnífico de los guiones.  Llega a entablar una particular relación con la nueva Sam y además también interviene bastante en la vida de Tod, siendo otro elemento destacado para que la nueva oportunidad de la protagonista se formalice.  A su manera es alguien bastante sabio.  Sin embargo es alguien desaprovechado en el show, ya que como no aparece tanto en los episodios, no llega a desarrollarse tanto como uno quisiera.

miércoles, 1 de junio de 2016

Entrevista a mi amigo el escritor Miguel Acevedo


Lectura pública del autor de uno de sus libros en medio de la plaza del histórico y bello Barrio Yungay. 
     El siguiente texto corresponde a una entrevista exclusiva que mi amigo, promisorio escritor y veterano bloguero, Miguel Acevedo me concedió para el blog.  Gracias a sus palabras es posible conocer en buena medida al autor de los libros Cartelera de Cine y Espejos, ambos publicados el año pasado.  Sus respuestas francas y amenas como es habitual en él, dejan clara señal de provenir de alguien con una gran sensibilidad, de todo un amante de la literatura y las buenas historias, lo que bien ha sabido proyectar en su primer libro y el segundo realizado a cuatro manos con Paz Correa. Vuelvo a darle las gracias por darme la oportunidad de compartir con otros el rico mundo de su interioridad a través de sus propias palabras.  
      Por supuesto que estaré atento a sus próximos trabajos.

1-      Cuéntanos, por favor, cómo fue tu acercamiento y enamoramiento con el mundo de la literatura.

       En primer lugar, muchas gracias por esta entrevista, estimado amigo y bloguero.
    Mi enamoramiento con la lectura primero, partió en mi lejana infancia, cuando descubrí las revistas de cómics gracias a mi padre y mi abuelo. “Turok”, “Superman”, “Batman”, “Tarzán” y “Kaliman” me hicieron enamorarme de sus viñetas y de sus aventuras. No puedo dejar de mencionar que los primeros cuatro títulos los conocí en las ya legendarias Ediciones Novaro, de México. Y aunque recuerdo varios libros de mi adolescencia, creo que me enamoré de la literatura en tercero medio, gracias a las librerías de la calle San Diego, y los libros que me recomendaban amigos que estaban en la misma sintonía que yo, como Mario Del Castillo. Y ahí comencé a leer desde Parra y Neruda, hasta Poe y Lovecraft, sin olvidar a los autores del llamado Boom latinoamericano, como Julio Cortázar. Partí con la ciencia ficción y el horror, eso sí. Un rol destacado en esta pasión por los libros, la tuvieron en mi juventud las bibliotecas públicas, como la Biblioteca nacional, la Biblioteca municipal de Providencia y la Biblioteca 4, de calle Dieciocho.

2- En tu primer libro “Cartelera de Cine” el séptimo arte es la gran estrella de tus textos… ¿Qué papel cumple en tu vida esta expresión artística?

     También es un amor que viene de la niñez. Mi madre en primer lugar, nos llevaba al cine a mí y a mi hermano, a ver las películas que nosotros queríamos, de dibujos animados o de ciencia ficción, teniendo un espacio destacado las animaciones japonesas y el kaiju eiga Estamos hablando de los años 70, cuando se estrenaban en los cines cintas de la Toho o animaciones de la Toei, hechas en Japón en la década anterior. Mi padre también nos llevaba al cine, y luego en la adolescencia comenzamos a ir solos con mi hermano, o yo empecé a ir con mi pandilla de amigos de esa época, también con algunos compañeros del liceo, o simplemente disfrutaba con ir solo. Un rol destacado lo tuvo el balneario de Cartagena, donde íbamos en familia a veranear religiosamente cada año, y eran infaltables las idas a los cines Central y Francia. Cómo ya lo he señalado en más de una ocasión, es de lamentar que tantos cines del litoral central y de Santiago hayan desaparecido con la modernización capitalista de las últimas décadas en Chile. Y no falta el cínico que, con lenguaje de periodista, dirá que “son los costos de progreso”.
     Y al hablar del séptimo arte, no puedo olvidar la influencia del cine arte en mis gustos, y en mis preocupaciones estéticas. Es de esperar que las pocas salas que se especializan en cine arte e independiente, no sucumban ante las grandes cadenas.

3- Eres un escritor de crónicas, cuentos, microcuentos (o nanocuentos como te gusta llamarles) y poemas… ¿Cuál de todos estos géneros y/o subgéneros te agrada más a la hora de escribir? (explica tu preferencia)

     Los cuentos son lo que más me gusta escribir. Es un género que de joven me ha apasionado, tanto para leerlo como para cultivarlo. Te confieso que mis primeros intentos de escribir cuentos datan de la enseñanza media, pero desgraciadamente no conservé ninguno de ellos. El más antiguo que logré salvar es “Comunicación Unilateral”, pero ese lo escribí cuando tenía unos 18 ó 19 años. Creo que es un género de narrativa que puede entregar mucho, en pocas páginas. Y debe ganarte por K. O. como señalaba Julio Cortázar. De todas maneras, me gustan los cuentos que no sólo terminen de forma impactante, sino los que tienen aires poéticos, o una fuerte carga emotiva. Se me viene a la cabeza el nostálgico relato de ciencia ficción “30 días tenía septiembre”, de Robert F. Young. O esos relatos breves de una gran profundidad y que te presentan un pequeño universo que te atrapa y frente al que tus sentidos no tienen defensas posibles, como el extraordinario “Sredni Vashtar”, de Saki, muy recomendado por mi amigo Astarajael, otro bloguero a tener en cuenta.
      Ahora, como desafío personal, me gustaría mucho escribir una novela. Típico que en la juventud comencé una, que no avanzó mucho, pero me reservo el nombre por si alguna vez reintento esa empresa. Aquí debo confesarte la sana envidia que siento por mi amigo Teobaldo Mercado, destacado escritor de ciencia ficción, quien ya ha autoeditado varios libros, uno de ellos una novela de space opera.

4- ¿Por qué razón decidiste que tu segundo libro fuese en colaboración con otra persona?

     Considero muy interesante el trabajo literario en equipo, pero cuando tienes afinidad con la otra persona. La lectura y la escritura son actividades bastante solitarias, y eso me gusta de ellas, pero escribir algo en coautoría, puede enriquecer bastante el asunto.

5- ¿Qué significa para ti el título “Espejos” que junto a Paz Correa le pusieron al libro editado juntos?

     En realidad, ese título fue sugerido por nuestra querida amiga y editora, Alejandra Pallauta, de GatoJurel. A ella le gustó mucho “El vendedor de Espejos”, del que vienen dos versiones al inicio del libro, y así fue surgiendo el título de esta breve recopilación.

Miguel en otro evento de la FLIA, en esta ocasión en el Centro Cultural Cine Alameda.
6- ¿Por qué motivo Paz Correa y tú decidieron no indicar en su libro juntos a quién corresponde cada texto de los que aparecen en dicha colección?

      En el mundillo de los escritores, incluso entre los que no son del mainstream y buscan la edición a través de las editoriales independientes, hay mucho ego, un ego a veces más grande que la calidad literaria. El libro “Espejos” ya venía con nuestros nombres, que en el caso de Paz es su nombre literario; entonces, ¿para qué poner la firma respectiva al final de cada cuento? No vimos que fuera algo necesario, no por lo menos para nosotros.

7- ¿Qué representa para ti el acto de ver editadas tus obras?

     Ver mis humildes publicaciones en las actividades de las editoriales independientes, gracias al empeño de GatoJurel Ediciones, ha sido una gran satisfacción personal. Y un aliento para seguir escribiendo y publicando, en formato digital o en el papel impreso.

8- ¿Qué autores te inspiran a la hora de crear tus propios trabajos literarios?

     Una pregunta que da para alargarse bastante, ¿no? Te cuento que los primeros autores que me marcaron fueron el lírico Ray Bradbury, y luego el horror cósmico de Lovecraft, autor de ficción extraña que me hizo descubrir a su círculo, y ahí comencé con Robert Bloch, August Derleth y Robert Howard, por nombrar a algunos de los autores pulp que se hicieron legendarios gracias a los Mitos de Cthulhu. Luego un tiempo me gustó bastante Stephen King, pero fue un enamoramiento que no pasó de mi adolescencia. Luego descubrí a los escritores de ciencia ficción de la Nueva Ola, donde destaco sobre todo a Philip K. Dick, Harlan Ellison y el genial Roger Zelazny. Y nunca hay que olvidar a los grandes autores latinoamericanos, como Julio Cortázar y Jorge Luis Borges. Y de los chilenos, actualmente los autores que más tengo en consideración son Pablo de Rokha, Winnet de Rokha, Manuel Rojas, Rodrigo Lira y el imprescindible Roberto Bolaño, sin olvidar que en Chile hay toda una estirpe de escritores de fantasía y ciencia ficción. Actualmente estoy leyendo literatura negra, por la influencia de los gustos de mi compañera Ximena, como el sueco Stieg Larsson, y he descubierto a autores como James Ellroy o Nic Pizzolatto, el creador de la notable serie de televisión “True Detective”.
    Ahora, al escribir lo más importante es la originalidad y el sello propio, ¿no? Pero mis inspiraciones directas a la hora de escribir relatos, son los temas y atmósferas de los autores del Círculo de Lovecraft, y de cultivadores modernos del horror cósmico, como Thomas Ligotti.

9- ¿Por qué razón tienen los gatos tanta participación en “Espejos”?

     Sencillamente, cuando comenzamos a preparar los microcuentos y nanocuentos de “Espejos”, nuestros amados felinos comenzaron a ser protagonistas de algunas de las narraciones. Incluso en algunas de esas brevísimas historias en que el protagonista es algún gato o gata, el origen es una anécdota de la vida real. Además no me pueden dejar de fascinar estos animales, que el hombre comenzó a “domesticar” hace unos pocos miles de años atrás, y que siguen siendo unas pequeñas bestias salvajes.

10- ¿Qué les puedes decir a tus posibles nuevos lectores para que se acerquen a conocer tu trabajo?

    Simplemente que estoy tratando de dar lo mejor de mí al escribir, y que me gustaría mucho que leyeran mis artículos, cuentos y poemas, sea en papel o en mi blog “Le dicen poesía”. Y que espero que esta entrevista difundida en “El Cubil del cíclope”, ayude a ello.

11- Quienes tenemos la suerte de conocerte desde hace años, bien sabemos lo importante que es tu padre para ti… ¿De qué manera Miguel Acevedo el escritor está en deuda con él?

     Primero que nada, señalar el amor incondicional que siempre he tenido de mi madre, lo que hasta el día de hoy es algo importante para mí. Ella se ha puesto muy contenta al ver mis libros, y también los de mi hermano por supuesto.
     A mi padre querido le debo muchas cosas, y una de ellas es la pasión por la lectura, y sobre todo por la ciencia ficción. Cuando niño, recuerdo perfectamente sus libros de bolsillo de Bruguera, de ciencia ficción, con autores de nombres anglosajones, que en realidad eran españoles. O sus decenas de libros y revistas sobre la Segunda Guerra Mundial.
    Y mi pasión por el cine de CF también viene de él, recuerdo cómo veíamos juntos en familia películas como “La Guerra de los Mundos” o “El día que paralizaron la Tierra”, cintas que mi papá vio cuando niño en el cine, en las salas de barrio que existían por San Pablo, por ejemplo. También mi papá escribía algunas cosas por ahí, de las que desgraciadamente no conservo casi nada, pues él mismo nunca se preocupó de guardar sus breves y discontinuos escritos.

12- ¿Algún próximo proyecto editorial? (cuéntanos algo al respecto)

     Mi estimado, ojalá esos proyectos avancen rápido. Te cuento que en lo inmediato pretendo junto a Paz Correa y una naciente editorial digital, difundir una versión electrónica de “Espejos”, de descarga gratuita. En el papel, hace rato que estoy puliendo algunos poemas y escribiendo otros nuevos, para sacar un libro de poesía, ojalá con el apoyo de mis amigos de GatoJurel. Y también, pensando en el mediano plazo, mi deseo más querido ahora es publicar un libro de cuentos.
    Y hace rato que le estoy dando vueltas al proyecto de escribir un libro de recuerdos personales y familiares, sobre el golpe militar de 1973.

     Para terminar, me gustaría aprovechar esta tribuna para decir lo importante que ha sido para mí mi amiga y compañera Ximena, quien me ha apoyado decididamente a la hora de publicar estos humildes trabajos literarios.


De nuevo en la FLIA en Centro Cultural Cine Alameda, esta vez junto a Pablo, uno de los artífices de GatoJurel.
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