viernes, 19 de enero de 2018

Y esto es solo el comienzo (primera parte).


      Quienes conocemos el trabajo literario de Brandon Sanderson, bien sabemos que este es toda una máquina de escribir libros, novelas, publicando al menos como 2 obras al año; por otro lado, tampoco estamos hablando de textos breves, si no que de trabajos de gran envergadura, que abarcan cientos y cientos de páginas la mayoría.  Paralelamente a lo que se edita de él, lleva consigo la preparación de varios títulos, que más encima corresponden a una u otra saga de las que se le conocen o de otras aún inéditas.  Sinceramente, el tipo es sorprendente, que ojalá algunos otros de nuestros escritores favoritos fuesen igual de prolíficos, sin perder más encima la calidad de sus obras (estoy pensando en estos momentos en gente como George R. R. Martin y Patrick Rotfuss, quienes nos tienen hace rato esperando la continuación-culminación de sus propias sagas).
     Pues de entre todo lo que ha hecho, quizás su proyecto más osado viene a ser el que recibe el nombre genérico de El Archivo de las Tormentas y que corresponde nada menos que a una decalogía, de la cual ya lleva publicada 3 novelas desde 2010, comenzando con El Camino de los Reyes.  Editada en español primero la serie como La Guerra de las Tormentas I, le sigue a esta otra Palabras Radiantes (2014) y luego Juramentada (2017), que estaría saliendo en la lengua de Cervantes nada menos que el 5 de abril de este año; se supone que en el año 2020 aparecerá el cuarto tomo.   ¿Y por qué razón me atrevo a decir que esta saga viene a ser de todas las que escribe, la más osada de todas? Pues no solo por sus intenciones de sacar nada menos que 10 volúmenes de ella, sino porque la extensión de cada uno de ellos sobrepasa las mil páginas; de hecho, el primer texto llega casi a las 1200 en español y los que le han seguido, hasta el momento han abarcado esas dimensiones, característica que se supone también formará parte de las obras aún sin salir a la luz.
     De igual manera, antes de ir de lleno al argumento de El Camino de los Reyes (a ver si me consigo al menos el segundo del ciclo este mismo año, ojalá en tapa dura y me lo leo, que bien le tengo muchas ganas), debe saberse que la serie pertenece a una idea aún mucho más compleja por parte de su autor: la creación del llamado Cosmere, una galaxia en cuyos planetas transcurren los eventos de sus varias series y novelas, que en un principio no tienen relación entre sí,  No obstante en un futuro cercano se interconectarán por varios detalles y eventos en especial, así como por la colaboración entre algunos de sus personajes.  Que yo sepa, esto aún no sucede, sin embargo obviamente hay que llegar a leer varios de sus títulos relacionados para llegar a apreciar este enorme plan suyo.  Hasta el momento son cerca de la decena las sagas comprometidas con este concepto, las que incluyen el mundo de Elantris y todo lo concerniente a Nacidos de la Bruma, además de una serie inédita de novelas gráficas bajo el nombre de Arena Blanca.  Asimismo, la valiosa antología Arcanum Ilimitado, no solo viene a ser la primera colección de cuentos de Sanderson, sino que también es un recopilatorio de varias de sus novelas cortas y cuentos ambientados en el llamado Cosmere.
      En cuanto a de qué trata la novela que hoy nos reúne, esta cuenta acerca de la guerra entre varios reinos vecinos y que pertenecen a una misma cultura (el resto del mundo en el que transcurren los acontecimientos está lleno de otros pueblos, cada uno más variopinto que el otro), quienes llevan más de media década en una guerra contra una raza humanoide y de la que apenas saben de ella.  Sus enemigos al parecer son parientes (lejanos o cercanos) de otra especie a la que los ejércitos humanos en pugna ocupan de siervos (que no esclavos, ya que para eso entre muchos de ellos se practica esta costumbre entre sus semejantes) y pese a que los consideraban en la práctica bestias salvajes, poco a poco se dan cuenta de que en realidad son criaturas inteligentes y sintientes…Hasta que casi hacia el final del libro, se descubre el increíble origen de estos seres.
     La tierra en la que sucede todo, bajo el nombre de Roshar, se caracteriza por tormentas devastadoras que son responsables, en parte, de todo un ecosistema que hace de este lugar un sitito maravilloso a la hora de las descripciones y recrearlo con la imaginación de uno como lector.  Es así que debido a las constantes lluvias y el ambiente húmedo, la flora y fauna se ha desarrollado de tal manera, que nos encontramos con una proliferación de todo tipo de crustáceos y moluscos, de varios tamaños y formas; algunos incluso son mascotas, como los llamados sabueso-hacha y otros de aspecto aterrador y gigantesco, tal cual los abismoides.  Las plantas son también de lo más raro, con zarcillos y/o tentáculos.  Todos estos seres y otros más son mencionados y descritos en abundancia en sus páginas.  Por otro lado, como la novela incluye un montón de ilustraciones, muchas de ellas muestran parte de esta singular naturaleza, aunque, la verdad, las imágenes incluidas al respecto no son tan geniales como se quisiera (quizás de adrede, considerando su origen, ya que corresponden a los bocetos de uno de los protagonistas y tal vez por eso no corresponden a lo que se esperaría de las ilustraciones para un libro como este); de este modo, las proyecciones que se hace uno mismo en su propia imaginación, no dejan de ser más atractivas para quien disfruta de este tipo de estímulos.

Una novela de fantasía como esta no podía dejar de tener su mapa incluido en el tomo.


      Otro aspecto a considerar, cuando se trata de valorar lo realizado por el autor con esta obra, en materia del paisaje que llegó a realizar, viene a ser la existencia de unas criaturas llamadas spren.  Estas son una especie de espíritus pequeños (la mayoría o al menos los conocidos por los humanos), que se manifiestan en varios elementos o situaciones, según el estado de ánimo y la salud de las personas; es así que además según el tipo que sean, tienen una forma en especial.  De este modo nos encontramos con vientospren, putrispren (cuando hay heridas infecciosas), dolorspren, lluviaspren, fuegospren, vidaspren, pasionspren y muchos, muchos más.  De igual manera, uno de los personajes secundarios más llamativos de este título, viene a ser una de estas criaturitas y que al final, como pasa con muchos aspectos del libro, nos da una gran sorpresa sobre su verdadera identidad.
      Siguiendo con todo lo magnífico que hay detrás de esta primera entrega de El Archivo de las Tormentas, cabe mencionar también cómo es capaz de dar origen a una serie de culturas complejas, con costumbres claramente consignadas en la lectura misma.  Luego, en lo que concierne a la mayoría de las naciones que se mencionan y en especial a aquellas que se han unido para ir a la guerra contra el enemigo ya mencionado, nos encontramos con varios detalles de interés: En primer lugar de que son pueblos monoteístas, a cuya divinidad le llaman el Todopoderoso,  uno de los nombres dados al mismísimo Dios judeocristiano (recordemos que Sanderson es un ferviente creyente mormón, tal cual su maestro Orson Scott Card, de modo que si bien sus novelas del Cosmere suceden en otros mundos, nunca deja de otorgarle gran importancia a la dimensión religiosa en sus ellas, algo que pareciera ser relevante para los escritores de esta fe); no obstante también se habla de entidades que más o menos nos recuerdan a los ángeles y otras a los demonios.  De igual manera se trata de culturas en las que el papel de hombres y mujeres en la vida cotidiana, está consignada de manera drástica según el género, de modo que solo los hombres se dedican a las artes bélicas y marciales, como a lo que concierne al mandato político (siempre se trata de monarquías, más encima); mientras que las mujeres son la únicas en el pueblo que estudian, saben leer y escribir, así como dominan conocimientos y disciplinas artísticas.  Al parecer tampoco se practica la amistad entre sexos opuestos y las féminas deben llevar su mano izquierda (¿o es la derecha?) cubierta con parte de su vestimenta, como signo de recatamiento frente a las demás personas y en especial con el sexo masculino.  Hay comidas especiales para los varones, otras para las damas y los niños también tienen sus propios alimentos.  Por supuesto que esto que cuento, así como el resto de los detalles arriba mencionados, se aprecia en su plenitud al leerse dentro del texto mismo.  De igual manera se trata de una sociedad racista, en la cual los poderosos son aquellos nacidos entre los ojos claros, mientras los llamados ojos oscuros en su mayoría nunca llegan a contar con los mismos privilegios que los anteriores; no obstante, tanto los unos como los otros están organizados en una compleja jerarquía y en la cual no hay mucha movilidad social.

Ejemplo de las elegantes imágenes que encabezan los distintos capítulos del libro.

    Como bien puede ser apreciado en Elantris y en la primera trilogía de Nacidos de la Bruma, lo expuesto en el inicio de El Archivo de las Tormentas guarda interesantes aspectos en común, que la verdad ignoro qué tanto son propios del llamado Cosmere.  Es así que acá volvemos a tener personajes con poderes, muy interesantes por cierto, los que en este caso provienen del uso de piedras preciosas, de las que se extrae energía para transmutar la materia y hacer otras maravillas (por otro lado, y siguiendo con el uso de estos minerales, se usan como fuente de energía y luz, al cargarse con las mismas tormentas que forman parte de su vida cotidiana, además de usarse fragmentos suyos como monedas de distinto valor, un pilar fundamental en su economía).  De igual manera hay gente que es capaz de tener mayor velocidad, fuerza y resistencia, además de poseer una especie de telequinesis y otros habilidades extraordinarias, de naturaleza variable.  Tampoco se puede olvidar que tal cual las otras ficciones arriba mencionadas, también se hace referencia a un pasado que en sin dudas fue mejor al presente en el que viven ahora los personajes, lleno de conocimientos increíbles que se han perdido y de los que solo quedan vestigios, que en la actualidad muchos tratan de rescatar para aprovecharlos.  También se incorporan en el libro, al comienzo de cada capítulo a manera de encabezamiento, dos tipos de citas textuales, unas de ellas correspondientes a fragmentos de las lecturas que hace uno de los personajes de viejos libros, a través de los cuales justamente busca encontrar datos importantes para su investigación (y que bien llegamos a saber que es significativa para el porvenir de su mundo); luego se encuentran las transcripciones de las últimas palabras de moribundos, segundos antes de expirar, de sospechoso contenido y de los que solo casi al final de la obra llegamos a enterarnos sobre qué función cumplen para el argumento.

      “«El amor            de los hombres es frío, un arroyo de  las montañas cercano al hielo. Somos suyos.  Oh, Padre Tormenta…, somos suyos. Solo faltan mil días y la Eterna Tormenta viene».


       Recogido  el primer día de la semana Palah del mes Shash del año 1171, treinta y un segundos antes de la muerte.  El sujeto era una mujer de ojos oscuros, embarazada, de mediana edad.   Su hijo no sobrevivió.”

      Por cierto, el nombre de esta primera entrega de la decalogía se debe a un antiguo texto, titulado justamente El Camino de los Reyes, de corte sapiencial y dirigido a los mandatarios y otros sujetos de poder político, para que sepan llevar una existencia noble frente a sus subordinados.  Luego, tal como queda demostrado en varios de los personajes de la novela, se contrastan sus sentencias con la manera cómo es llevado el poder entre los hombres, entre varios de estos mismos (y, por supuesto, que unos mejor que otros).

Ilustración completa usada a manera de portada y hecha por un maestro de la ilustración de este tipo de libros:
Michael Whelan.

lunes, 15 de enero de 2018

Antes de Watchmen. Novena parte: Moloch.


9.1.-El Dibujante: Eduardo Risso (nacido el 23 de noviembre de 1959).

     Hoy en día es uno de los dibujantes argentinos de mayor renombre en el mercado gringo, trabajando para DC, Marvel y otras editoriales de prestigio como Image y Dark Horse.  De este modo, viene a ser uno de los tantos artistas trasandinos con una exitosa carrera allá, ya sea en historietas de superhéroes, como en otras de corte más adulto (tal cual los también consagrados Fabián Niciesa, guionista y los igualmente ilustradores Enrique Breccia, Ariel Olivetti y Enrique Alcatena).
     Su carrera comenzó en su patria trabajando en revistas emblemáticas en lo que concierne al cómic de su país (las que bien en Chile hemos podido disfrutar…por ser vecinos) como Fierro y Puertitas.  Ya en esos años, plena década de los ochenta, comenzó a colaborar con escritores como Ricardo Barreiro y Carlos Trillo, con quienes ha laburado en varias ocasiones, siendo que con el último luego siguió trabajando cuando comenzó a ser editado por los europeos y en otras revistas de renombre como Totem.  Entre los títulos que realizó en esta época, se encuentran Parque Chas (sobre un barrio bonarense en el que suceden eventos extraordinarios, como si fuese una especie de portal entre mundos extraños), Caín (correspondiente, más o menos, a la ciencia ficción antiutópica, en la que su protagonista, Caín y nacido en la miseria, decide centrar su vida en la violencia y la venganza para desentrañar sus oscuros orígenes) y Fulú (la odisea de una esclava negra en Brasil y tras la búsqueda de recuperar su libertad en el siglo XVII).
     En los noventa su pluma estuvo al servicio de empresas europeas, títulos que luego los estadounidenses no se resistieron a publicar.  De entre estos trabajos suyos se encuentran Bordeline (otra vez con una dama de protagonista, aunque ahora en un futuro postapocalíptico y en el que su protagonista tras terribles eventos en su vida, se transforma en una asesina incapacitada para tratar con sus congéneres), Yo, Vampiro (también conocida en español como N/N y en inglés como Boy vampiro, corresponde a una interesante variación del tema del vampirismo, centrada en un chico de origen egipcio que desde la época de las pirámides sigue en su existencia de inmortal, luego de que un meteorito al caer le provocó tal mutación) y Chicanos (sobre las vicisitudes de una detective tras robar los documentos que incriminan a un mafioso en un asesinato y ello la lleva a tener que escapar de su banda).  Otras series limitadas suyas que se pueden mencionar son Horror Revisitado y Video Noir.
     Ya en las lides yanquis, comenzó haciendo novelas gráficas sobre la franquicia de Alien para Dark Horse, incluyendo, además, al menos 4 miniseries para la mítica revista Heavy Metal: Slippery Woman, Indecisión, Incompatible y Costume Party.  Sin embargo, lo que más gloria le ha traído en material del llamado noveno arte para los gringos, que no tenga que ver con superhéroes, viene a ser su labor junto a Brian Azarello, guionista con el que ha colaborado en otros trabajos también y a lo largo de nada menos que de 100 números.  En esta saga, todo uno de los títulos emblemáticos del sello para lectores adultos Vertigo de DC, un hombre se dedica a entregar maletines con 100 balas que otorgan a sus dueños la oportunidad de matar a tiros a quien deseen; es así que una misteriosa organización está involucrada en ello e incluye una venganza contra las 13 familias que traicionaron hace años a esta agrupación conocida como Minutemen o Milicianos.  Esta obra ganó un montón de premios y está considerada dentro de lo mejor de su estilo y de sus creadores.
     En materia de superhéroes (dentro de lo que está, por supuesto, Antes de Watchmen), se pueden mencionar varios trabajos memorables de Risso.  Esta vez solo me remitiré a 2 trabajos en especial, uno para Marvel y otro para DC: Logan es una historia de 3 partes escrita por otro de los grandes guionistas de cómics,  Brian K. Vaughan, con quien realizó un emotivo relato sobre el pasado del mutante más célebre y querido de todo el universo marvelita.  Ambientada en la Segunda Guerra Mundial y nada menos que en un campamento para prisioneros nazi, vemos a Wolverine atrapado entre sus rejas, aunque nunca sin perder su fuerza de voluntad, para convertirse en la peor pesadilla del mandamás del lugar.  Luego nos encontramos con Batman: Ciudad Rota, una historia de detectives en la que el Murciélago debe resolver el horrible crimen de una mujer asesinada, encontrándose en el camino con algunos de sus villanos más famosos como lo son Killer Croc, el Ventrílocuo y Scarface, el Pingüino…y el Guasón.
     Solo terminaré este apartado dedicado a la obra de Risso, mencionando que una vez más junto a su socio Azarello, realizó una de las miniseries más impactantes de todos los especiales que representaron el mundo trastocado de Flashpoint: El Caballero de la Venganza, una en verdad sublime historieta en la que Batman no es Bruce Wayne y el Guasón resulta ser nada menos que alguien muy ligado al pasado del Caballero Oscuro.
      …Y para colgarme, el año pasado en noviembre el artista fue invitado a un evento ñoño (más encima gratuito para el público) en el que dio una charla y, por supuesto, firmó autógrafos. Me quedaba todo muy cerca de casa… ¡Y no asistí! (aunque sí lo hice al siguiente día, aunque para entonces ya no estaba este valioso caricaturista) ¿Para colgarme, cierto?


Una impactante portada para otra novela gráfica que les recomiendo mucho.
9.2.- El cómic.

      Se trata de la tercera miniserie escrita por el igualmente sobresaliente J. Michael Straczynski para este proyecto, luego de haber firmado para Búho Nocturno y Doctor Manhattan.  Este arco argumental consta de 2 números y viene a ser el único de todo Antes de Watchmen dedicado a un villano; sin embargo tal como en otros títulos de la colección, aparecen como “invitados” otros personajes, es decir,  los mismísimos superhéroes, que la obra original y las precuelas en su mayoría tratan sobre ellos.  No obstante, al dársele este protagonismo al único villano destacado en la historieta de Moore y Gibbons, se pudo complementar mejor cómo es ese oscuro mundo de ficción (y tan cercano al nuestro), en el que transcurren estas divertidas historias.  No se debe olvidar, además, que tal como sucede en el título germinal de todo esto, el destino final de Moloch está ligado de manera inexorable al de Ozymandias, de modo que en sus páginas se nos revelan sus antecedentes de manera gratificante.
      El cómic comienza con un Moloch (no puede ser más ominoso su nombre, sacado de un destacado demonio del mundo antiguo y mencionado incluso en la Biblia) ya devastado y casi en la vejez, terminando sus años de prisión (antes de que lo encontremos en los acontecimientos de Watchmen).  En una historieta tradicional de hoy en día sobre el género, bien podría ser que este momento en la vida del ex malhechor daría paso a su conversión e incluso a su opción por el camino de los justicieros, ya sea como uno más del grupo o como importante aliado (cabe recordar no más los casos del Flautista, el Bromista II y por un tiempo con el Capitán Frío en las revistas de Flash o los ejemplos aún más destacados de Viuda Negra y Ojo de Halcón con los Vengadores); incluso acá se ve como el sujeto de aspecto de duende es acogido por su antiguo rival, millonario, genio inventor y supuesto filántropo Ozymandias, quien le da una nueva oportunidad al ofrecerle un trabajo (las similitudes de todo esto con varias facetas de Batman y su misión redentora hacia algunos de los villanos en retiro, es evidente)…Sin embargo estamos hablando de un cómic de Antes de Watchmen, por lo que pese a las apariencias las cosas no son dulces como se quisiera y bien quienes conocemos el texto genérico, sabemos que el gesto del antiguo paladín esconde más que buena voluntad.  Empero, es en la manera que esta obra nos muestra la génesis del final de Moloch, que se haya presente una vez más la maestría de sus creadores.
    Resulta difícil no sentir piedad por este Moloch decrépito, puesto que además la trama nos lleva hacia sus recuerdos, desde su desgraciada infancia hasta su carrera como criminal.  Siempre opacado por el resto, primero por quienes debían ser sus pares y se burlaban de su bizarro aspecto (he ahí, tal vez, la mejor justificación suya para abrazar la senda del mal), luego por las mujeres que lo rechazaban aun estando en el poder y, por último, por los propios Watchmen, que una y otra vez lo derrotaban.  Fácilmente podría decirse que tal como queda de manifiesto en las viñetas de Moloch, el villano nunca fue uno de esos genios del mal sobresaliente por sus fechorías, al contrario, siempre (y aún en sus mejores momentos) fue con suerte un segundón.
      En medio de un mundo en el que los poderosos en buena parte no poseen empatía alguna y son tanto o más maquiavélicos que quienes son considerados la escoria de la sociedad, se nos muestra al protagonista de este título como un sujeto que aparte de ser patético, demuestra en sus debilidades una humanidad de la que carecen gente como el Comediante o los ya mencionados Doctor Manhattan y Ozymandias.
     Las dos portadas creadas por Eduardo Risso, en verdad preciosas pese a su elemento más siniestro, nos presentan a un Moloch como en realidad apenas llegamos a vislumbrar en la historieta: como un hombre de temer y mortal como él solo.  Esta idea de crear ilustraciones más o menos engañosas para las portadas de los cómics, es habitual en las revistas de superhéroes y las que muchas veces nos hacen una promesa de algo que en realidad no sucede, tal  y como se creyera en su interior, pues como en la vida real todo es más complejo de lo que se quisiera (siendo que, por supuesto, estas formidables portadas se hacen así para vender más, que estamos hablando de un mercado más).  Por otro lado, el engaño que son estas imágenes, juega de igual manera con la dimensión de supuesto mago que es el propio Moloch, algo retratado dentro de esta obra. Y, sin embargo, el uso las cartas de juego como símbolo en ambas ilustraciones, no es algo gratuito, ya que representan no solo el azar, sino que en la manos de Moloch el deseo de todo ser humano de controlar el destino; luego queda demostrado que por mucho que la voluntad nos motive, no siempre podemos tener todo lo que queremos y nuestros planes se van al carajo. Destaca también en el número 2 de la miniserie, la efigie del soberbio Ozymandias, quien, como ya sabemos, marca el destino final del malogrado protagonista.   Con respecto a las viñetas que conforman el resto de la novela gráfica, dejan de lado su aspecto más realista, para pasar a una estética de tipo caricaturesco y exagerado en ocasiones, que resalta el patetismo de sus situaciones.

Da pena este Moloch...¿Cierto?

viernes, 12 de enero de 2018

A falta de Batman en la pantalla chica…¡Bueno es Flecha Verde!


     Tras años ya emitiéndose las series llamadas Arrow y Gotham, las que han ganado ya millones de seguidores incondicionales, así como sus respectivos premios, bien se puede afirmar que, hace rato, dejaron claro que han conseguido superar su origen como sucedáneo de las historias de Batman.  Y es que en el caso de la segunda serie mencionada, el hecho de ser una especie de precuela a las historias sobre el Murciélago, mostrando a sus famosos secundarios más jóvenes e incluso a unos adolescentes Bruce Wayne y Gatúbela, además de presentar el origen de varios villanos memorables, sin dudas que se apoya en lo que el público quisiera ver: al Caballero Oscuro en imagen real en la pantalla chica y actualizado a nuestros tiempos, como todo un producto de calidad televisivo.  Pues es obvio que esta producción sin tener al vigilante en pantalla, no deja de ser un émulo destacado del personaje del que se nutre.
     Ahora bien, en cuanto al show sobre el Arquero Esmeralda, al tener en cuenta la primera temporada y su formidable piloto, si algo conocen del Señor de la Noche, pueden darse cuenta de que las aventuras televisivas de Oliver Queen y su alter ego, no pueden ser más batmaniacas (bueno, en los cómics aparte de pertenecer ambos superhéroes al mismo universo, son indiscutidos aliados y amigos).  Y, bueno, en lo que concierne a la quinta temporada, Arrow no puede recordar más al mismísimo Batman.  Vamos por parte mejor.
     El Caballero Oscuro, tal como dice este título con el que se le menciona, está caracterizado como un sujeto atormentado, con grandes sentimientos de culpa (en especial por la muerte de sus padres) y por no haber podido salvar a toda la gente que hubiese querido, entre ello proteger a sus cercanos como consecuencia de su peligrosa existencia.  Es así que tal como queda expuesto, ya tras más de 100 episodios y en especial en lo que concierne a la quinta temporada (la que hace poco vi con gran gusto por mi parte), no quepa duda que Olie (para los más cercanos) se siente igual que su mencionado colega.   El Arquero Esmeralda, de este modo, comparte con él un espíritu más o menos amargado, incluso introvertido, que queda expuesto cada vez que usa su traje y cuya naturaleza queda demostrada a lo largo de los varios flashbacks dedicados a su pasado en Rusia (parte esencial de esta tanda de 23 episodios).  Olie es grave, duro y violento por naturaleza, provocando el temor en buena parte de los villanos; además es una criatura de la noche y su faceta de apuesto millonario filántropo (ahora alcalde), es solo la fachada de quien en realidad es.  De igual manera lleva sobre sus hombros la responsabilidad por la muerte de varios seres queridos, tanto civiles como vigilantes, a quienes ve como víctimas del camino que ha decidido seguir (de igual manera un detalle más propio de Batman).
    Otro elemento batmaniaco que toman como referencia en Arrow, viene a ser el de la Batifamila, compuesta por todos los otros vigilantes y/o superhéroes que inspirados y liderados por el Cruzado Enmascarado, lo siguen en su trabajo justiciero.  En lo que concierne al Flecha Verde televisivo, desde los inicios de la serie fueron incorporándole distintos compañeros en su labor, todos ellos interesantes variaciones de los personajes del cómic (Canario Negro I y II, Speedy, Arsenal …y, hasta cierto punto, la Cazadora).  De igual manera crearon personajes especialmente para la serie, todos ellos desarrollados con gran atractivo, en parte no solo a los guiones, sino que al compromiso de los actores a su cargo: su hermana Thea, Felicity Smoak, John Diggle y Quentin Lance.  No obstante es en la citada quinta temporada, que queda de manifiesto, con mayor intensidad, cómo el Arquero Esmeralda con su ejemplo ha conseguido (y más encima casi sin proponérselo), liderar a un grupo de justicieros.  Si Thea tomó el relevo de Speedy y Diggle decidió convertirse en otro enmascarado bajo el nombre de Spartan (creado originalmente para el show), en esta ocasión (y para regocijo de los ñoños), se unieron a su misión nada menos que 5 nuevos (super) héroes. Vamos por parte:

·         Mr. Terrific: Introducido en la temporada anterior como el (otro) genio de la computación aliado, en la figura de Curtis Holt, se convierte desde su introducción en uno de los secundarios más queridos de Arrow.  Es así que esta vez, por fin, abraza la identidad de superhéroe moderno que lleva ese nombre, versión actual de otro vigilante llamado así y proveniente de la Edad de Oro de los cómics.  Acá lo vemos con 2 hermosos trajes, pero sin dudas lo mejor de su participación como paladín, viene a ser que aparece con sus célebres T-Esferas, sofisticadas máquinas voladoras que lo ayudan en su trabajo.
·         Wild Dog: Nacido en 1987 de las manos de Max Allan Collins (guión) y Terry Beatty (dibujo) en las historietas en su propia miniserie, se trata de un personaje menor rápidamente olvidado por los responsables de DC y que inteligentemente rescataron para Arrow.  No obstante la versión que conocemos hoy en día de él, responde a los actuales lineamientos de lo “políticamente correcto” y que en este caso concreto no les salió forzado: tener un elenco multirracial.  Pues en su versión original Wild Dog, todo un verdadero vigilante (sin poderes, casi una persona común y corriente que usa solo su ingenio y fuerza de voluntad para enfrentarse en las calles a malhechores ordinarios) es el típico gringo caucásico (su nombre es Jack Wheeler), en cambio acá su identidad es la de un latino llamado René Ramirez.  Su traje evidencia su carácter de “sujeto normal”, al ser casi improvisado y aún así evidenciando su historia personal (máscara de jockey, polera de su equipo deportivo favorito, pantalones militares).  El Wild Dog que conocemos con rapidez gana el cariño del público, al ser un hombre con un pasado complicado que se sabe desea superar y una personalidad atractiva.  
·         Ragman: El único miembro del “Team-Arrow” con poderes extraordinarios y más encima de carácter místico, es Rory Regan, un joven judío que ha heredado de su padre un traje mágico que le permite hacer varias cosas asombrosas.  Surgido en 1976 de la mano de Robert Kanigher y del veterano y maestro ya fallecido Joe Kubert, en los cómics su atuendo está compuesto de trapos en los que guarda las almas condenadas de los criminales que atrapó.  En la serie este detalle más siniestro no sale, sin embargo sí es gratificante ver cómo usa sus habilidades con sus trapos, que parecen tentáculos y la imagen aterradora que provoca, siendo que en su identidad civil es un tipo más bien dulce.
·         Canario Negro III: La tercera fémina en tomar el manto de la famosa superheroína, se llama nada menos que Dinah Drake, que corresponde al de la primera vigilante en ser Canario Negro en la Edad de Oro de los cómics (y que luego fue la madre de su más célebre hija que recogió su legado).  Esta corresponde a una agente de policía especialista en trabajar de incógnito, quien debido a un accidente se vuelve metahumana, adquiriendo el poder del grito sónico.  Es reclutada por Oliver más o menos a mediados de la quinta temporada.
·         Artemisa: Bajo este nombre corresponde a un personaje de no mucha relevancia en las viñetas, que ha sido tanto villana, como superheroína, aunque siempre sin poderes; pese a ello con habilidades de atleta olímpica y excelente luchadora.  La serie toma la versión revisada (¿y mejorada?) que se vio de esta como discípula de Flecha Verde, en la recordada serie animada de Young Justice (2010-2013).  Bajo el nombre de Evelyn Sharp, es la más joven de los nuevos compañeros de Olie, siendo una chica que al igual que algunos de los otros guarda un pasando penumbroso, el que con posterioridad da más de una sorpresa a lo largo de la temporada.

Nuestros superhéroes del show: Wild Dog, Mister Terrific, Flecha Verde, Spartan, Artemis y Ragman
(solo nos falta Canario Negro III).
     Se debe destacar la única aparición de otro personaje clásico de DC, el Blanco Humano, quien  ha tenido nada menos que 2 series de TV de imagen real, siendo que en las revistas surgió en 1972, gracias a la creatividad de nada menos que de Len Wein y Carmine Infantino.  Este amo del disfraz ayuda a Flecha Verde en una (otra) peligrosa misión y es de esperar que vuelva a salir más adelante.
    Tampoco se puede dejar de lado el uso recurrente en los episodios como contrapartida del protagonista y sus compañeros, quienes no matan (ya) a los villanos, al justiciero que se hace llamar Vigilante.  Este sale en la serie como un sujeto cuya identidad se desconoce, pues usa un equipo por completo blindado, que tapa por completo su rostro, teniendo todo tipo de armas mortíferas para eliminar a los delincuentes; sus métodos drásticos lo convierten luego en un oponente de Flecha Verde y los suyos, siendo que su manera de ver las cosas, no deja de recordar al antiguo Oliver de su pasado no tan lejano.  Ahora bien, teniendo en cuenta que varios sujetos han llevado el nombre de Vigilante en las historietas de DC, el que se introduce acá, lleva una armadura que emula (hasta cierto punto) a cualquiera de los que usaron el traje visto en los ochenta y a partir del traje ideado por George Pérez en 1983, para modernizar a su primera versión de la Edad de Oro.  En lo que concierne a su participación en la quinta temporada, no se sabe quién es en realidad.
      Por otro lado, no se puede olvidar un detalle valioso para los conocedores del Multiverso DC y que bien puede ser considerado como una promesa, para que usen de una vez por toda a uno de los superhéroes más amados en la historia de sus títulos: Bicho Azul II, Ted Kord.  Es así que en varias ocasiones sale en sus episodios la empresa de tecnología de punta Kord, lo que sin dudas podría significar que sea como uno esperaría.  A ver qué pasa más adelante.
     En cuanto a los villanos, primero nos engañan haciéndonos creer que la némesis de esta temporada será un mafioso común y corriente, llamado Tobias Church, no obstante más adelante surge la verdadera pesadilla de este año en la vida de Queen y compañía: el arquero enmascarado Prometheus, quien, como otros enemigos de Flecha Verde, guarda estrecha relación con su pasado más oscuro (¡Y vaya que les complica la existencia a nuestros protagonistas!).  Debe saberse que el personaje sacó su apodo de guerra de un villano, que ha tenido 3 encarnaciones distintas en las historietas, aunque no guarda relación con sus símiles; por otro lado, el nombre de civil que aquí recibe (al menos otro alias que usa para que no se sepa su verdadera identidad) es el del segundo Vigilante que salió en las revistas: Adrian Chase (otro interesante guiño deceísta). Y en lo que concierne a los flashbacks sobre el pasado de Olie, nos encontramos con un mafioso interpretado por Dolph Lundgren, Konstantin Kovar, la mayor amenaza bajo la piel de un hombre, con quien debe habérselas Queen (cabe destacar la actuación aceptable del maduro actor de tantas películas de culto de acción de antaño, quien con los años parece haber mejorado su escaso talento histriónico y, sin embargo, ahora ya más viejo aún con habilidades físicas envidiables). Asimismo, no es algo insignificante el hecho de que por fin hace su aparición la hija más conocida de Ra´s al Ghul, Thalia, la cual en una primera instancia se ve como una de las tantas maestras del joven Oliver y luego regresa para dificultarle más las cosas.
     Este año le tocaba a Arrow emitir el prestigioso episodio N° 100 y así fue.  No obstante en vez de hacer un especial que fuese significativo por sí mismo, tomaron la mala decisión de relacionarlo con el crossover de la trilogía de Invasión, compartido con The Flash y DC´s Legends of Tomorrow (con la participación especial de Supergirl, claro).  El capítulo en sí está muy bien hecho, con la aparición de varios personajes del pasado de Oliver y en realidad es memorable; no obstante habría sido mejor para honrar este evento de los 100 capítulos emitidos, que fuese independiente del resto del Arrowverse, que no hay que olvidar que Arrow comenzó con todo esto y bien merecía algo más notable.  
     Los dos últimos episodios están llenos de tensión, con el regreso de 3 personajes emblemáticos para la serie.  Asimismo la última escena deja en suspenso a los espectadores, porque a menos que se vea el primer capítulo de la sexta temporada, se ignora cuál ha sido el destino de varios de sus protagonistas.
Vigilante.

Prometheo.

martes, 9 de enero de 2018

Descubriendo a otro maestro actual de la narración (segunda parte).



     Publicada en 1995, la novela más conocida de José Saramago, Ensayo sobre la Ceguera es una obra estremecedora acerca de lo peor y lo mejor de la humanidad, revelada dicha condición en una situación límite (tal como en la vida real), aunque llevado a los extremos  de una ficción extrapolativa como esta; no obstante cabe mencionarse que la historia misma de nuestra especie ha registrado guerras, accidentes aéreos, secuestros y tantas desgracias humanas, en las que pese a lo terrible de la situación, aún queda esperanza en los corazones de los más nobles…
     El texto trata acerca de una epidemia de ceguera, algo por supuesto extraordinario y que acerca la obra a la ciencia ficción catastrófica, pues no existe una enfermedad como tal y la narración asume esta situación con racionalidad al carecer el hecho de elementos sobrenaturales (bien podría haber sido todo efecto de una maldición, por ejemplo).  El mal es llamado como Ceguera Blanca, ya que a diferencia del típico mal que priva a la gente de su vista, cuando a las víctimas les llega esta condición, en vez de quedar en tinieblas perciben un blanco que lo rodea todo.  El gobierno del país en el que transcurren loa acontecimientos (una nación anónima, pues puede ser cualquier lugar del mundo y bien sabido es que en todas partes suceden desgracias como esta y el ser humano se comporta como un ángel o un demonio), decide mandar a todos los contagiados a vivir recluidos en un manicomio abandonado; allá los protagonistas deben sobrevivir por las suyas, ya que las autoridades poca ayuda les prestan ayuda y ello da pie a impactantes momentos de miseria humana, como de verdaderos actos de nobleza pese a las difíciles condiciones en las que se encuentran.
     Los protagonistas también carecen de nombres propios, siendo llamados por una característica especial que los identifica de los demás, cualidades que los hacen ser entrañables para el lector la mayoría, pues son quienes mantienen en su persona aún su dignidad pese a todo y por eso mismo se vuelven los héroes redimidos de la historia.  Es así que tras pasar tantas penurias, estar desde el principio de la catástrofe en medio de todo, luego su odisea va más allá del paso al lugar mencionado.  Unidos por la eventualidad, el azar o la Providencia, estos personajes se vuelven una especie de familia, en la que cada uno de ellos tiene un papel que cumplir.  Lo anterior les permite permanecer en pie, ya que ha quedado claro que no somos islas y nadie puede mantener su humanidad si no reconoce el valor de los demás.
      Queda claro (y a la luz de buena parte de la narrativa de Saramago, que ya se comentó en el anterior post), que la ceguera blanca que sufre la población es una metáfora.  Si las personas se volvieron ciegas paulatinamente (al final toda la población, pese a las precauciones, contrajo esta especie de infección), es debido a que nuestra misma especie perdió la capacidad de maravillarse frente a lo que tenía ante sus ojos, viviendo bajo la monotonía de la costumbre y la deshumanización; por lo tanto ¿De qué nos sirven los ojos si no podemos ver la belleza que nos rodea? Por lo tanto es necesario hacer uso de otros ojos, de los del corazón para conseguir recuperar lo que se perdió.  ¿Y por qué razón la ceguera es blanca? Así como a mí me parece, considerando que el blanco representa la pureza, que las personas vivan rodeadas de esta albura se debe a que a partir de todo esto ahora viven en un estado parecido al Purgatorio, como almas en pena o en espera, a ver si de una vez por todas logran llegar a un estado superior de existencia.  
     Bien podría decirse que esta novela se divide en 3 partes: Primera aquella en la que la epidemia se manifiesta, comenzando ya en sus primera líneas el texto con el primer caso registrado de ella, que más encima le ocurre a uno de los personajes principales.  Es así que el dramatismo de la obra queda consignado desde ya.   

    
      “Se iluminó el disco amarillo. De los coches que se acercaban, dos aceleraron antes de que se encendiera la señal roja. En el indicador del paso de peatones apareció la silueta del hombre verde. La gente empezó a cruzar la calle pisando las franjas blancas pintadas en la capa negra del asfalto, nada hay que se parezca menos a la cebra, pero así llaman a este paso. Los conductores, impacientes, con el pie en el pedal del embrague, mantenían los coches en tensión, avanzando, retrocediendo, como caballos nerviosos que vieran la fusta alzada en el aire. Habían terminado ya de pasar los peatones, pero la luz verde que daba paso libre a los automóviles tardó aún unos segundos en alumbrarse. Hay quien sostiene que esta tardanza, aparentemente insignificante, multiplicada por los miles de semáforos existentes en la ciudad y por los cambios sucesivos de los tres colores de cada uno, es una de las causas de los atascos de circulación, o embotellamientos, si queremos utilizar la expresión común.

      Al fin se encendió la señal verde y los coches arrancaron bruscamente, pero enseguida se advirtió que no todos habían arrancado. El primero de la fila de en medio está parado, tendrá un problema mecánico, se le habrá soltado el cable del acelerador, o se le agarrotó la palanca de la caja de velocidades, o una avería en el sistema hidráulico, un bloqueo de frenos, un fallo en el circuito eléctrico, a no ser que, simplemente, se haya quedado sin gasolina, no sería la primera vez que esto ocurre. El nuevo grupo de peatones que se está formando en las aceras ve al conductor inmovilizado braceando tras el parabrisas mientras los de los coches de atrás tocan frenéticos el claxon. Algunos conductores han saltado ya a la calzada, dispuestos a empujar al automóvil averiado hacia donde no moleste. Golpean impacientemente los cristales cerrados. El hombre que está dentro vuelve hacia ellos la cabeza, hacia un lado, hacia el otro, se ve que grita algo, por los movimientos de la boca se nota que repite una palabra, una no, dos, así es realmente, como sabremos cuando alguien, al fin, logre abrir una puerta, Estoy ciego.”

     Luego se empieza a detallar cómo el resto de los protagonistas van siendo afectados por separado, teniendo la mayoría de ellos un punto en común y luego otros más que terminan por unirlos.
Con tanta portada fea para este bellísimo libro,
justo la edición que poseo tiene la más preciosa.
     A lo anterior le siguen los capítulos transcurridos en el manicomio, en los cuales se plasman sin dudas los momentos más impactantes y emotivos de todo el libro.  En sus páginas nos encontramos con la expresión de la doble naturaleza de los seres humanos, que nos puede llevar tanto a cometer las peores atrocidades, como a sacar lo más hermoso que hay en uno.  Al final tal como queda declarado en esta novela y en la vida misma, todo viene a ser cuestión de nuestro libre albedrío, de las decisiones que tomamos y del camino que hemos optado por seguir; es así que si bien los protagonistas no son seres perfectos (con miedos, inseguridades, celos y otros defectos y que al ser capaces de contrarrestarlos con nuestra fuerza de voluntad, nos convierten en mejores personas), tienen la oportunidad de redimirse y elevarse por medio de todas las taras que hay a su alrededor.  Hay momentos de coraje, sublimes, de compasión, en los que se demuestra que el amor es lo más valioso que tenemos en cualquiera de sus manifestaciones, así como episodios terribles de violencia contra el prójimo, productos en general del egoísmo, más que del miedo.  Por lo tanto otra lección que nos da este título, es que si no existe empatía ante el sufrimiento del otro, es imposible evolucionar hasta volverse alguien mejor.  
     Con posterioridad, cuando el grupo de compañeros ante el infortunio ha logrado salir de su prisión, se encuentran con un escenario por completo peor que el anterior, pues la sociedad está devastada y el purgatorio simbólico que significaba ser la llamada Ceguera Blanca, ahora más bien pareciera pasar a un infierno sobre la tierra.  Luego, en contra de la esperanzas que tenían los protagonistas de escapar de su reclusión, se encuentran con que la mayoría de las personas ha perdido la fe y su misma identidad como personas racionales, transformándose en meras bestias que solo piensan en lo más básico: sobrevivir.  Solo nuestros héroes sin nombre se mantienen con la frente en alta, porque al tenerse entre ellos y haber pasado lo peor en el manicomio, han logrado lo que los otros no tienen: experiencia y la compañía de sus pares.  
     No faltan verdaderos episodios macabros en esta última parte del libro:

    “(…) La basura en las calles, que parece haberse duplicado desde ayer, los excrementos humanos, medio licuados por la lluvia violenta los de antes, pastosos o diarreicos los que están siendo evacuados ahora mismo por estos hombres y mujeres mientras vamos pasando, saturan de hedores la atmósfera, como una niebla densa a través de la cual sólo con gran esfuerzo es posible avanzar. En una plaza rodeada de árboles, con una gran estatua en el centro, una jauría está devorando a un hombre. Debía de haber muerto hace poco, sus miembros no están rígidos, se nota cuando los perros los sacuden para arrancar al hueso la carne desgarrada con los dientes. Un cuervo da saltitos en busca de un hueco para llegar también a la pitanza. La mujer del médico desvió los ojos, pero era demasiado tarde, el vómito ascendió irresistible de las entrañas, dos veces, tres veces, como si su propio cuerpo, aún vivo, se viera sacudido por otros perros, la jauría de la desesperación absoluta, hasta aquí he llegado, quiero morir aquí. El marido preguntó, Qué tienes, los otros, unidos por la cuerda, se acercaron más, repentinamente asustados, Qué ha pasado, Te ha sentado mal la comida, Algo que estaría pasado, Pues yo no noto nada, Ni yo. Menos mal, mejor para ellos, sólo podían oír la agitación de los animales, un insólito y repentino graznido de cuervo, en la confusión uno de los perros le había mordido en un ala, de pasada, sin mala intención (…).”

    La novela, tal como ya habrá quedado presente en las citas textuales incluidas, se encuentra escrita de una manera muy particular: con párrafos largos, en los cuales los diálogos en vez de ir por separado forman parte de extensas oraciones, sin comillas, ni conjunciones anticipativas a las palabras de los personajes; esto, pese a todo hace de la lectura algo fluido, porque además mantiene al lector totalmente atento a la narración misma para no perder el hilo de la historia.  El narrador se permite de vez en cuando reflexionar acerca de la condición humana, entregando verdaderas perlas de sabiduría, que lo llevan a uno a calibrar de manera más profunda lo que se está contando.  
    Los personajes del libro son:

·         El médico: Especialista en Oftalmología, es la persona que une a todos los otros protagonistas, por ser en su mayoría pacientes suyos.  No puede ser más simbólico e impactante que alguien que trabaja sanando la vista de la gente, aunque siendo un especialista sin mayor relevancia social y/o científica, tras ser uno de los primeros en contraer el mal, se vuelve alguien aparentemente incompetente tras volverse uno más de los ciegos.
·         La mujer del médico: Si no el personaje más admirable de todo el libro, sin vacilaciones en ella vemos las mayores demostraciones de determinación y heroísmo.  Más encima como un detalle magnífico de la obra, es la única persona de la que llegamos a saber que no contrae la enfermedad y sin embargo no duda en acompañar a su marido a la especie de gulag donde lo mandan a él y al resto; luego es quien ayuda al grupo que se formará en torno a ella y su esposo, a salir adelante entre cada una de las pruebas a las que se enfrentan.  Uno de los momentos de mayor impacto en el que participa esta mujer, viene a ser cuando es partícipe del dilema sobre la naturaleza de la justicia.
·         El primer ciego: Tal como aquí se le llama, es la primera persona que contrae la Ceguera Blanca.  Es un hombre que mayormente no destaca por su personalidad, salvo que tal como el otro personaje varón también es casado y lo acompaña su esposa, quien también está infectada (a la fémina se le llama justamente la mujer del primer ciego).  Ambos son parte del grupo original en llegar al manicomio y en unirse a los de arriba.
·         El ladrón: Delincuente que se aprovecha de la nueva incapacidad de nada menos que del primer ciego, a  quien le roba el auto cuando se ofrece a llevarlo a su casa, luego de que este se vuelve ciego.  La justicia poética lo lleva a ser otro de los primeros en enfermar y llegar al mismo lugar que los otros.  Sin ser malvado, se trata de un tipo de menos escrúpulos, lo que con posterioridad le provoca su propia perdición; sin embargo cuando le llega su momento, no puede ser más lamentable su situación como víctima de sus propios apetitos.
·         La mujer de las gafas oscuras: Sin dudas el personaje que más evoluciona a lo largo de la novela.  Se trata de una hermosa dama que sin ser prostituta, gusta acostarse con distintos hombres para que estos le hagan regalos caros.  Se vuelve ciega en circunstancias bastante vergonzosas.  El dolor y todo lo que le pasa una vez que llega al asilo, la vuelven alguien con una mayor sensibilidad que la que antes tenía; es así que llega a acoger al único pequeño del grupo, el niño estrábico y quien es mandado por las crueles autoridades sin su familia, a esa vida de reclusión.
·         El viejo de la venda negra: Anciano que también era paciente del médico, a quien iban a operar de una catarata que lo tenía tuerto antes de que la epidemia se desarrollase.  Al ser el último en llegar al grupo, ayuda a los demás a enterarse de cómo la sociedad se fue desmoronando, en la medida que el resto de la población fue quedándose ciega, puesto que el mismo tardó en contraer la enfermedad.  Es un hombre tranquilo y sabio, cuya existencia antes de la tragedia es la de alguien solitario, hasta que logra formar parte de esta familia que conoce en medio de la catástrofe.
·         El perro de las lágrimas: El inesperado último integrante del grupo protagonista, a quien conocen una vez que llegan a la devastada ciudad, luego de que consiguen salir de su prisión. Su compañía se vuelve un valioso bálsamo para esta pequeña comunidad.
·         La vecina del primer piso: Triste personaje que aparece recién cuando tras salir a la ciudad, los protagonistas logran llegar hasta la casa de la la mujer de las gafas oscuras.  Es una anciana que ha conseguido sobrevivir a esta especie de apocalipsis, sola y ciega, aunque a costa de su dignidad; pues subsiste en medio de un ambiente que es descrito como algo tétrico.  Aparentemente convertida en una persona hosca, recupera en parte su dulzura, cuando su destino se cruza con el de nuestros protagonistas.


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