jueves, 1 de agosto de 2013

Otra víctima más en la guerra de las series de TV gringas: Firefly.


     Año a año se producen en USA un montón de series de todo tipo y para cada público, obteniendo el éxito muchas de ellas, lo que les permite seguir en el aire largo tiempo, gracias a sus numerosas temporadas; no obstante la permanencia de un programa de televisión en Gringolandia no implica necesariamente que ello sea debido a su calidad artística y argumental, si no que tan solo a que en lo que ofrece bien ha sabido cumplir con las arbitrarias exigencias del mercado, entregando algo que para las masas sea atractivo (y bien sabemos que las masas no siempre tienen el mejor gusto a la hora de decidir sus tendencias).  A su vez existen otros shows televisivos que tienen peor suerte y son bastantes la verdad, siendo que en los casos más dramáticos fueron cancelados en medio de su primera temporada, de modo de ser sacados de la emisión de forma abrupta y hasta con capítulos ya producidos y sin estrenar; los hay también los que con suerte logran terminar su primera temporada y cuando todo parecía que apuntaba a un regreso, al final obtuvieron un rotundo no al respecto; en otras ocasiones logran una temporada y media, o dos o tres, pero siempre su desenlace se da de forma inesperada y para decepción de sus seguidores (y obvio, también, para sus creadores y staff en general) y en este caso, cuando ya su trama se encuentra bastante desarrollada, no se le ha podido dar un cierre como corresponde a su argumento.   Dentro de estos desafortunados casos se pueden nombrar (con dolor) verdaderas joyas de la televisión, que bien merecían seguir en el aire un mayor periodo y/o terminar con dignidad y no de forma abrupta.  Como ejemplos de lo anterior se pueden nombrar: Crusade (13 episodios), el primer spin-off de la ya mítica serie de ciencia ficción Babylon 5; John Doe (21 episodios), Tru Calling (1 temporada y media, 26 episodios en total); Jericho (1 temporada y media, 29 episodios), el remake de la clásica serie de ciencia ficción ochentera de V (2 temporadas, 22 episodios), Samantha Who? (2 temporadas, 35 episodios), Flashforward (22 episodios), Millenium (3 temporadas y 67 episodios), Dollhouse (2 temporadas, 26 episodios) y muchas, muchas más series que en este momento se me van de la memoria.
Alegre portada de uno de los cómics inspirados en la serie.
    Pues justamente la serie que hoy me lleva a escribir, es una de estas “víctimas” de las decisiones mercantilistas de los ejecutivos de las productoras y canales de televisión estadounidenses: Firefly.  Creada por Josh Whedon, el mismo autor de las ya también de culto Buffy y Angel, así como hoy más “poderoso” que nunca en el mundo del fandom y del cine gracias a su éxito internacional de Los Vengadores, fue una serie de ciencia ficción bastante atípica; producida y emitida por Fox (los mismos de sus serie ya nombradas y la misma Dollhouse), llegó a poseer nada más que 14 capítulos (11 de ellos estrenados en televisión y el resto solo emitidos tiempo después de su imprevista cancelación, gracias a la señal internacional del canal y a la exitosa venta en DVD del programa).
    El programa mantiene una particular estética de western, época pletórica de aventuras y personajes heroicos caros a la identidad gringa en respuesta a su afán colonizador; todo mezclado con una historia de ciencia ficción con viajes espaciales y visitas a distintos mundos (pero siempre manteniendo la ambientación propia del Lejano Oeste).  Sus protagonistas son los miembros de la nave Serenity, del ya “viejo” modelo Firefly (Luciérnaga en inglés, debido a su forma que simula a uno de estos insectos), 9 personas en total de diferente carácter y propósitos, quienes realizan labores de contrabando y trabajos legales cuando pueden hacerlos; todo en medio de una sociedad interplanetaria producto de un gobierno centralizado y corrupto, con el cual los personajes para nada se sienten identificados.
El creador durante la época de Firefly, antes de su
apariencia menos "angelical" con Los Vengadores
    El universo de Firefly nos muestra cómo las dos potencias más poderosas de hoy en día, Estados Unidos y China, se ha fusionado olvidando sus antiguas rencillas, lo que ha permitido crear una cultura mestiza en la cual la segunda lengua materna de muchos de sus ciudadanos es el chino mandarín; de este modo, además varias de las costumbres de Oriente son consideradas parte del diario vivir de la gente de ascendencia occidental (esto es en su vestimenta, ritos, religión, comida y otros).  No obstante lo que pudo ser una utopía, llegó a ser más bien lo contrario, puesto que el gobierno resultante buscaba un control férreo de las colonias terrícolas alejadas de los planetas centrales[1]; por otro lado este gobierno que pretende dominar a los mundos más alejados,  apenas les dio su apoyo en materia de bienes materiales con los cuales realizar la terraformación (proceso de convertir lugares inhóspitos en medios ambientes parecidos al del planeta Tierra), de modo que el proceso de adaptación de estos territorios quedó a medias.  Todo esto provocó una cruel guerra en la cual los independentistas perdieron.
    Otro detalle importante dentro del universo en el que transcurre este programa, es que si bien los seres humanos han colonizado todo un nuevo sistema solar, lleno de planetas y lunas, no se ha encontrado con razas alienígenas, ni siquiera especies inferiores animales, vegetales u otras; a su vez su diáspora se debió a que la Tierra tuvo que dejar que sus hijos emigraran ante la imposibilidad de mantener la sobrepoblación sobre su superficie  Por otro lado si bien existe una avanzada tecnología, ésta no ha permitido los viajes más allá de la luz, ni similares como el uso de agujeros de gusano y portales espaciales; además los grandes adelantos tecnológicos son usados solo en su mayoría por los planetas ricos del centro del sistema, mientras que los periféricos en muchos casos se encuentran en ambientes agrestes donde se da la ley del más fuerte (lo que con mayor razón les hace parecer un escenario propio del antiguo y lejano Oeste estadounidense).
    Un papel fundamental cumple en el programa la propia nave en la que viven y viajan los protagonistas, la cual es considerada por estos como su hogar, de modo que esta “vieja” nave es vista por sus ocupantes casi como un miembro más de la tripulación (en su interior la han adornado cada uno dentro de sus gustos en las zonas que les corresponden; por esta razón en ocasiones hablan de ella como si fuera una persona, de modo que la llegan a personificar).  Por ende Serenity toma en el programa un rol tan destacado como sucede con el Enterprise de Star Trek (en cada una de sus versiones), la también nave espacial Voyager (de la misma franquicia de Star Trek) y de la estación espacial Babilonia 5, ya mencionada en párrafos arriba.
  
Afiche de la película.
Cuando el programa fue cancelado, sus leales seguidores (como en muchos casos), se negaron a su repentino fin y realizaron un montón de actividades, entre convenciones y todo tipo de campañas, para conseguir que la serie tuviera una nueva oportunidad; en medio de esto, se vio la posibilidad de vender la serie a otro canal para que la produjera e hiciera una segunda temporada (por aquel entonces fuerte fue el rumor de que SyFy, en dicha época conocido como SciFi Channel, llevara a cabo tal transacción y hazaña).  No obstante tras un par de años de esfuerzos y esperanzas, se logró realizar algo que hasta ahora no ha tenido precedentes: estrenar un filme para el cine a manera de secuela de una serie cancelada en sus inicios, largometraje que más encima logró gran éxito de crítica y recaudación, llegando además a ser considerado como una de las mejores películas de ciencia ficción de la historia.   Dirigida y escrita por el mismo Whedon, fue lo suficientemente inteligente como para no solo tener a todo su casting involucrado (siendo estos actores elementos activos en toda la promoción a la hora de darle una nueva oportunidad al programa, y participando en las numerosas convenciones previas al desarrollo y estreno de la película), contando una historia ocurrida solo dos meses después de los eventos vistos en el último episodio; si no que además su creador fue capaz de hacer una obra que si bien respetaba al 100% lo visto en televisión, no requería de los nuevos espectadores que conocieran y hubieran visto el programa original.  Cabe tener en cuenta que Firefly fue emitida por primera vez a fines del 2002 y finalizada en el transcurso del año siguiente, mientras que la cinta llegó a los cines en el año 2005, con una calidad técnica y argumental soberbia que hasta la fecha la convierte en objeto de culto junto con el programa que le dio vida.  Algunos de los puntos más fuertes de este largometraje, consisten en que por primera vez desde que se emitió la serie, salen los famosos reavers, especies de caníbales salvajes espaciales que a lo largo de la serie mantuvieron su ominosa presencia, pero a los que nunca se les mostró de forma directa; a su vez el mismo largometraje revela su aterradora génesis, en medio de una segunda trama argumental dentro del filme y propio de las mejores historias de ciencia ficción con cierto tinte de crítica social (y política).  Otro detalle valioso, es que para darle un tono más adulto y verosímil a la trama, de modo de no caer en los acostumbrados productos estereotipados de la industria hollywoodense y gringa, con sus infantiles happy ends, para pesar de los fanáticos del programa en la película fallecen dos personajes bastante queridos (y digamos que no tan heroicamente como se hubiera deseado sucediera).   Por último, teniendo en cuenta el poco respaldo de FOX para el programa, la película fue hecha por Universal (o al menos distribuida comercialmente por ellos)[2].
     Tal como lo hizo con sus otras series incluso más famosas, Buffy y Angel, Josh Whedon escribió guiones para cómics a manera de continuaciones de la serie; de este modo no faltan las historietas respectivas del programa, bajo el popular sello Dark Horse (el mismo que posee las marcas de las otras series creadas por Whedon, incluyendo Dollhouse).  Para conocer mejor sobre estas aventuras en papel, se puede saber, por ejemplo, que una de estas novelas gráficas se preocupa por contar lo que sucedió en el paréntesis entre el último capítulo de la serie y la película.
    A continuación la lista de rigor de los personajes de los integrantes de la preciosa nave Serenity (por cierto, en el episodio piloto doble, que justamente se llama igual que la nave, nombre con el cual titularon después a la película, muestran cómo fue que se llegan a conocer algunos de estos integrantes, mientras que en el emotivo y heroico capítulo n° 8, Out of Gas, a manera de flashbacks muestran cómo el resto de los personajes llegó a formar parte de la tripulación; este episodio es considerado por muchos como el mejor de la serie, si bien sin vacilaciones se puede afirmar que todos ellos fueron de gran calidad argumental, artística y técnica):
La tripulación completa de Serenity.  De izquierda a derecha: Jane, Kaylee, Book, Simon, Inara, Malcom, Zöe, Wash y River.

·         Malcom Reynolds (Nathan Fillion): Personaje principal de la serie, siendo además el capitán de la nave.  Durante la guerra civil luchó en el bando de los independentistas, los “perdedores” (conocidos como chaquetas marrones, el mismo nombre que se dieron los seguidores del show).  Puso a su nave Serenity en honor a la triste batalla en la cual su gente fue derrotada.  Este hombre de aspecto recio y duro, es pese a su fuerte carácter un sujeto de gran corazón, preocupado por su personal y por hacer justicia (lo que en todo caso no le impide cometer un que otro trato “ilegal”, léase tráfico, para subsistir él y su gente); por lo tanto posee un rígido código de honor, que además implica no aprovecharse de los inocentes y no abandonar a los compañeros.   Fillion es un actor con una interesante carrera en cine y televisión, poniendo su voz además para animaciones de DC como la del Linterna Verde Hal Jordan; no se puede olvidar que luego de Firefly, trabajó junto a Whedon haciendo un papel completamente distinto en la última temporada de Buffy (esta vez en el bando contrario).
·       Zoë Alleyne Washburne (Gina Torres): Guapa y aguerrida mujer de raza negra, quien peleó junto al capitán Malcom en la guerra civil y donde fue su segundo al mando, al igual que una vez terminado el conflicto bélico siguió desempeñando el mismo papel dentro de Serenity.  Es una persona que en apariencia no sonríe, no obstante posee su buena carga de humor una vez que aprende a conocer a la gente (y tal como Malcom, es una mujer de férreos principios).  La talentosa y bella actriz que la interpreta, también volvió a actuar para Whedon en la cuarta temporada de Angel y donde realizó otro papel muy distinto al que se le vio en Firefly.
·        Hoban "Wash" Washburne (Alan Tudyk): Es el amistoso marido de Zoë, quien cumple la labor de piloto de la nave.  Su talento no radica en los puños (para eso está su esposa), si no en lograr maniobrar como todo un artista la nave en medio de las más peligrosas persecuciones.  Alan Tudyk es un connotado actor dotado con grandes habilidades para gesticular y modificar su voz, lo que le ha permitido trabajar en las cintas de animación de La Era del Hielo y poniendo la voz, como también las gesticulaciones, para el androide de Yo, Robot (tampoco se puede olvidar su humorística caracterización para la inteligente comedia Muerte en un Funeral).  Josh Whedon lo volvió a llamar para trabajar en la primera temporada de Dollhouse (esta vez haciendo de malo).  Este rubio y atractivo actor ha trabajado en numerosas series y películas, interpretando papeles bastante diversos entre sí.
·   Inara Serra (Morena Baccarin): Trabaja de acompañante, una especie de geisha que es considerada en la sociedad de Firefly como una mujer de respeto y alcurnia, debido justamente a sus múltiples conocimientos para satisfacer sexualmente a hombres y mujeres (si bien no es una prostituta, pese a que cobra por sus servicios, aun cuando es ella quien escoge a sus clientes, los que deben “postular” para requerir su compañía).  Es una mujer dulce y demás está decir que femenina.  Arrienda una de las dos lanzaderas de la nave a Malcom, donde atiende a su distinguida clientela.  Ella y el capitán de la nave están enamorados, pero ambos no se atreven a reconocer su amor entre sí.  Años después de este programa y la película, la Baccarin destacó haciendo de una villana de esas inolvidables en el remake de V.
·         Kaywinnit "Kaylee" Frye (Jewel Staite): Es la adorable mecánica de la nave, quien para nada resulta ser masculina y la cual posee un talento innato para las máquinas.  Su incorporación a la tripulación resultó ser de lo más curioso (verdaderamente circunstancial y gracioso); adora a su capitán y mantiene excelentes relaciones con todos.  A su manera es una muchacha inocente y romántica.
·     Jayne Cobb (Adam Baldwin): De aspecto fiero debido a su presencia física (alto, musculoso, velludo, barbón y de voz grave), es quien realiza las acciones más peligrosas de la tripulación (es decir, las que implican un gran despliegue de habilidades corporales y “mortales”).  Le encantan las armas e incluso a su favorita le puso nombre.  De poca inteligencia, su conducta por lo general resulta ser básica; tiene tendencia a la traición, pero al final siempre se da cuenta de que lo que realmente vale la pena es seguir junto a Malcom y su grupo.  De todos los hombres del equipo es el más sexual, pero pese a lo que se esperaría de alguien como él, no tiene mucha suerte con las mujeres.  Su llegada a la tripulación fue al igual que la de Kaylee, muy cómica.  Adam Baldwin, quien interpreta a este “pillo”, posee una larga carrera en el cine y la televisión, haciéndose famoso en los ochenta por su desempeño de soldado atribulado en el clásico de Stanley Kubrick Full Metal Jacket (conocida en español como Nacido para Matar y La Chaqueta Metálica); siendo aún bastante apuesto y varonil, siempre estuvo con unos kilos demás, hasta que con los años se dedicó más a cuidar su físico y volvió completamente transformado.  Además es recordado por su papel de “supersoldado” en Los Expedientes-X.  Pese a su apellido, no mantiene relación con los hermanos Baldwin.
·        Dr. Simon Tam (Sean Maher): Éste, junto con los dos personajes que vienen a continuación, vino a formar parte de la tripulación de Serenity recién en el primer capítulo.  Es un joven y habiloso doctor, el más destacado entre su generación, quien a su temprana edad y a las puertas de una promisoria carrera en la medicina, optó por ser un fugitivo de la ley al rescatar a su hermana superdotada de las garras del gobierno, ya que estaban realizando espantosos experimentos con ella.  Es un tipo tímido, que no gusta de la violencia, ni de las actividades físicas, así como de la falta de comodidades, si bien es capaz de olvidarse de sus resquemores en beneficio de asuntos más importantes.  Adora y protege a su hermana menor.  Desde el primer episodio mantiene un romance no resuelto con Kaylee (lo que se arregla hacia el final de la película).
·    River Tam (Summer Glau): La hermana menor de Simon, fue sometida a experimentos que desarrollaron en ella habilidades que implican una especie de telepatía y empatía, además de una capacidad autodefensiva mortal para sus contrincantes (en especial en lo que se refiere al manejo de todo tipo de armas); no obstante ello le trajo una esquizofrenia, que a lo largo de la serie y la película poco a poco ha ido siendo tratada por su propio hermano.  En la nave mantiene una relación de amistad tipo “hermana menor” con Kaylee.  Su errática personalidad le ha traído varios problemas a los de la nave, sacando de quicio en más de una ocasión a Jane, quien en todo caso le tiene miedo (aunque no lo admite); no obstante también les ha salvado la vida, gracias a sus raras capacidades.  En la película tuvo un papel destacado, en parte gracias al despampanante desempeño de la actriz que la interpreta y que realizó increíbles coreografías de artes marciales en varios momentos de ella.  Summer Glau ha tenido una destacada participación en televisión, en especial como una de las protagonistas de Las Crónicas de Sarah Connor.
·      Derrial Book (Ron Glass): En edad es el integrante mayor de toda la tripulación, si bien posee una constitución atlética.  Es un reverendo de raza negra y de pasado incierto, siendo que al parecer  mantiene un nexo muy fuerte con la llamada Alianza (el gobierno), aun cuando no comparte con ella sus ideales.  Es un hombre dulce y sabio de carácter paternal, quien siempre vela por apoyar en todo a sus compañeros.  Es lejos uno de los personajes más carismáticos de la serie.

     Como bien puede desprenderse de este listado de los tripulantes de Serenity, todos ellos en su conjunto forman una singular familia, puesto que dentro de su heterogeneidad bien logran amoldarse, necesitarse y apreciarse; en este sentido, las series de Josh Whedon (tal y como él mismo ha afirmado) muestran lo que significa formar y ser parte de una familia, cuando la relación no requiere consanguinidad, si no que el hecho de vivir juntos experiencias de gran importancia, es lo que les da verdadera calidad a las relaciones interpersonales (y más entre personajes tanto dispares, como complejos y disfuncionales hasta cierto punto).  No obstante tampoco se puede olvidar el gran aporte que hacen cada uno de ellos a su familia de Serenity, donde la nave está más que claro es el verdadero hogar y en la cual cada uno de ellos hace su aporte para que la vida de todos sea más grata y fácil.

Hermoso arte que simula a los afiches del siglo XIX, basado en personajes de la serie.




[1] Cabe recordar que en la vida real Estados Unidos y China no se caracterizan por ser los países más justos a la hora de tratar a quienes se oponen a sus gobiernos, de modo que está claro que al usar a estas dos naciones dentro de su ficción, Josh Whedon nos entrega más de una lectura.
[2] No podemos olvidar que hasta la fecha FOX ya le ha cancelado a Josh tres series: Ángel, que si bien duró 5 temporadas, no tuvo su desenlace como Whedon hubiese querido; luego está la misma Firefly y por último la también genial Dollhouse.  Considerando esto, uno se pregunta cuál es la razón de que este gran creador haya decidido tres veces trabajar para esta cadena ¿Acaso habrá estado sujeto a algún tipo de contrato que lo obligaba a crear series para ellos?


lunes, 22 de julio de 2013

En la Rueda de la Fortuna: “Tormenta de Espadas” de George R. R. Martin.


    En la Antigüedad existía la idea de que los seres humanos estábamos expuestos a los vaivenes de la suerte, la llamada “Fortuna”, la que bien era una diosa más para griegos y romanos; posteriormente se le representó bajo la forma de la Rueda de la Fortuna, de modo que a veces nos tocaba estar arriba (en las situaciones beneficiosas) y otras abajo (la mala suerte), razón por lo cual en cualquier momento la dichosa rueda giraba y podíamos quedar en una u otra posición.  Esta concepción bastante alejada en todo caso del Providencialismo (intervención directa de Dios en nuestras vidas) y del libre albedrío (cada uno decide qué hacer con sus decisiones y actos) propio del Cristianismo que se extendió en la Edad Media, se hizo popular aún así durante dicha época y de ese modo fue como trovadores y juglares realizaron un montón de composiciones en honor a la Fortuna, debido a nuestra propia naturaleza como criaturas expuestas a la buena o mala suerte.[1]
    El paganismo (relativo a las creencias religiosas ajenas al cristianismo), que aún perduró fuertemente en una época tan teocéntrica  (o sea, el Dios cristiano es el centro de todo) con su concepción de la Rueda de la Fortuna, bien se encuentra presente en las obras pertenecientes a la Fantasía Épica (literatura de fuerte raigambre folclórica y sucesora de la tradición oral de las mitologías y los textos medievales), siendo que muchos de sus exponentes se encuentran ambientados en mundos de carácter medieval, como bien sucede en las populares Crónicas de Narnia de C. S. Lewis y El Señor de los Anillos de Tolkien.  Pues bien, en el caso de la también famosa y premiada saga de Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, la descripción de un mundo ficticio de este tipo no puede ser más evidente: Hay reyes, princesas, bufones, dragones, magos, caballeros, reinos exóticos y muchos otros elementos propios de una obra de este tipo, fiel heredera de la poesía épica y del cantar de gesta.
    Ahora bien, al referirnos específicamente de la tercera novela del ciclo de George R. R. Martin señalado arriba, titulada Tormenta de Espadas, nos encontramos frente a un libro algo más extenso que los que le precedieron  (por sobre las mil páginas, igual que el texto anterior) y donde ya los personajes presentados en los otros tomos, cobran como nunca una identidad propia al entregarnos el narrador un montón de datos acerca de su psicología e historias personales; pues bien, al ser todos estos personajes los ejes que mueven la narración (cabe recordar que la saga en sí está armada a manera de relato coral, donde los personajes llevan el protagonismo según los capítulos que se les otorgan), el lector puede apreciar a través de sus experiencias, pensamientos y comportamientos, cómo estos al ser en su mayoría personajes extraordinarios, están expuestos al igual que los personajes secundarios a los mismos hechos fortuitos que los llevan a los destinos más inesperados.  Es en este sentido que Tormenta de Espadas es de los tres libros en lo que va Canción de Hielo y Fuego, una obra que presenta como nunca la idea de la Rueda de la Fortuna, al hacer que sus numerosos personajes tengan que sortear tantos situaciones y que tal como en las representaciones medievales, algunas veces les toque estar arriba y en otras debajo de la rueda; por lo tanto cualquiera de ellos puede pasar por las adversidades más inauditas, habiendo estado antes en lo más parecido al “estado de gracia” y luego encontrarse en medio del infortunio. No obstante es ante dichas empresas que implican muchas veces un peligro para estos personajes, que su calidad como individuos logra ser advertida para el resto y para el lector; así es cómo se descubren en ellos aspectos de sus personas inesperados, algunos sorprendentes en cuanto a que recalcan aspectos positivos de sus personas y otros más bien nefastos.  Y es que en su mayoría los personajes construidos por el autor no son ni estereotipados, ni mucho menos idealizados, de modo que resultan ser verosímiles en cuanto a sus flaquezas, como en sus virtudes.  Por lo tanto varios de los protagonistas de estas novelas justo cuando parecen ser villanos, nos asombran al mostrarnos que en realidad no abrazan el mal en sí y que su conducta pasada solo es el resultado de sus pasiones y malas decisiones (como bien pasó desde el primer tomo del ciclo, Juego de Tronos, con el personaje de Catelyn, quien en un principio se mostró casi desagradable hasta tomar dimensiones heroicas y en este tercer libro con Jaime Lannister, quien aquí llega a acercarse a la redención); mientras que aquellos que se suponían ejemplares, también tienen sus caídas, siendo el mejor ejemplo el carismático enano de Tyrion, el cual acá en al menos dos ocasiones demuestra la tendencia humana a dejarse llevar por sus emociones más bajas y no por la inteligencia y nobleza que hasta el momento había mostrado.   De este modo, cualquiera de los personajes de la saga puede actuar de la forma más imprevista, según sea el acontecimiento por el que esté pasando.
     Siguiendo con la noción de la eventualidad en Tormenta de Espadas, en esta novela asistimos a algunos de los momentos más increíbles de Canción de Hielo y Fuego: partiendo por su inesperada introducción, luego por el hecho de otorgarle protagonismo a dos personajes secundarios de los libros anteriores (y que resultan ser tan dispares entre sí) y por último porque ahora cuando los personajes resultan ser archiconocidos y apreciados por uno, el narrador se permite matar a unos cuantos entre los distintos bandos, de una manera que deja al lector sin aliento.
    
Desde el punto de vista de la organización de la narración, el libro intercala en algunas ocasiones de forma más consecutiva, los capítulos dedicados a un mismo personaje: es decir, después de uno de ellos dedicado a X individuo, se pasa o uno diferente y luego de inmediato se vuelve a X; de este modo los acontecimientos que ocurren en un mismo lugar y bajo la mirada de un personaje determinado, logran desarrollarse de forma más completa, sin los grandes espacios cronológicos suprimidos que quedaban por lo general en otros casos y así evitando la tensión para el lector que antes debía esperar muchos otros capítulos más para saber qué pasaba con el personaje en cuestión.  En otras ocasiones el narrador alterna capítulos entre personajes de la misma familia, por ejemplo Catelyn y Sansa Stark, o que ocurren en el mismo lugar y entre personajes que están claramente relacionados, para ver cómo los mismos eventos repercuten en cada uno de ellos a su manera (tal cual sucede en Desembarco del Rey con Tyrion y Sansa).
     Por otro lado, algunos de los personajes están dirigiendo sus pasos hacia el Oeste, justo donde se encuentra la última de los Targaryen, Daenerys, de modo que al parecer se producirá en el siguiente volumen un encuentro entre estos personajes que ni se conocían entre sí y que de seguro tendrá gran importancia para el desarrollo de los acontecimientos que están por venir.
     Como a su vez el conflicto entre los distintos reyes que desean hacerse con el poder tras la desafortunada muerte de Robert Baratheon y el anunciado regreso de los Otros han ido tomando terreno, Tormenta de Espadas posee aún mucho más elementos sobrenaturales que en los libros 1 y 2; esto se evidencia desde el espectacular comienzo de la novela en cuestión, puesto que esta vez las apariciones de los Otros serán más seguidas y catastróficas, así como todo lo relacionado con la gente del llamado Rey Más Allá del Muro y sus salvajes, estando estos últimos acompañados por nada menos que gigantes y hasta un “cambiapieles” (un sujeto capaz de pasar su conciencia a diversos animales).  Pero la magia y la fantasía también abundarán durante las fabulosas aventuras de Daenerys de la Tormenta en el Este, las experiencias de Sam, a quien en esta ocasión se le dedica gran parte de la narración y todo lo relacionado al rey Stannis y su siniestra sacerdotisa Melissandre; por último Arya una vez más es testigo de hechos donde la magia se encuentra presente de manera inaudita.
     Al igual que en el libro anterior, Choque de Reyes, esta tercera novela de la saga parte con un Prólogo dedicado a un personaje del cual apenas se sabrá más adelante; a su vez el texto mismo termina con un inesperado Epílogo, esta vez bajo la mirada de otro personaje que durante el resto del libro apenas tuvo relevancia.
    Aparte del Prólogo y el Epílogo ya comentados arriba, esta tercera novela se encuentra armada desde el punto de vista de 10 personajes, siendo 2 de ellos nuevos a la hora de cobrar protagonismo, si bien ya antes en los otros dos libros habían sido presentados y tenido su propia notabilidad (solo que ahora se les desarrolla más como personajes, de modo que conocemos datos importantes de su pasado y su manera de pensar).
    Los capítulos en cuestión están centrados en:

  • Jaime Lannister: El hermano gemelo de Cersei, viuda del difunto rey Robert y madre del heredero rey Joffrey, da comienzo a la novela con su viaje forzado custodiado por Brianne de Tarth, quien lo debe llevar sano y salvo hasta Desembarco del Rey para recuperar a Sansa y Arya (tal y como es el deseo de Catelyn, la cual lo liberó de la prisión con tales condiciones, a manera de intercambio por sus hijas).  Durante su travesía, una especial relación se da entre rehén y guardián, siendo que en un principio el llamado “Matarreyes” se dedicaba a burlarse de su fealdad y tratar de escapar de su yugo, hasta que las circunstancias lo hicieron apreciar el valor de la mujer guerrera y respetarla; en cierto sentido Jaime llega a descubrir en la mujer, virtudes que despiertan en él lo mismo que sucede cuando está frente a su hermano enano.  A lo largo de todo este tomo, Jaime aprende más de una lección, las que lo convertirán en alguien diferente hasta cierto punto, con lo cual el hasta hace poco soberbio Ser llegará a transformarse en un sujeto mucho más cercano a su querido hermano Tyrion, que a su amada hermana Cersei.  Un punto importante en los capítulos dedicados a éste, radica en que por fin se sabe gracias a este libro cuál fue su verdadero papel durante los hechos que le dieron el apodo de “Matarreyes”, con lo cual el personaje se humaniza más que nunca.
  • Catelyn Stark: A la matriarca de la familia más querida de Los Siete Reinos, le toca como nunca acompañar a su hijo Robb durante su campaña militar, aconsejándolo dentro de lo posible, pero sin perder la noción de que ya éste no es un niño y que en ocasiones no puede revertir las decisiones del joven Rey en el Norte.  Luego de que Catelyn liberó contra la voluntad de los partidarios de Robb a Jaime, debe sobrellevar para bien o para mal las consecuencias de sus actos, dentro de los que se encuentran además los del joven rey; es así como en un determinado punto de su propio periplo, Catelyn debe pasar por uno de los momentos más impactantes de estos tres primeros libros, el cual incluye una venganza y una traición prácticamente inolvidables.
  • Arya Stark: La aventurera niña se ve obligada a separarse de sus compañeros y amigos, no sin antes conocer a un especial grupo de ladrones con un particular código de honor y liderados por un par de personajes de lo más memorable.  Cuando Arya parece estar por fin a seguro, tiene un encuentro con otro personaje destacado de Canción de Hielo y Fuego, el cual había desaparecido de la acción al final de la novela anterior, en circunstancias que hacen que su reaparición no pueda ser más sorpresiva; a partir de entonces el viaje de Arya toma un cariz completamente distinto (sin dejar de ser interesante) a lo que hasta ahora había vivido.  Durante su estadía con los simpáticos bandidos, Arya es testigo otra vez de la presencia de la verdadera magia.
  • Tyrion Lannister: El para muchos mejor personaje de la saga (después de Daenerys, claro) se encuentra en este libro con un nuevo cargo político en Desembarco del Rey y esta vez completamente a merced de su padre, quien es el que realmente mueve los hilos de su poderosa familia.  A su vez Tyrion debe seguir velando por su propia vida, como por la de otros a quienes se ve obligado a proteger.  Durante Tormenta de Espadas el menor de los Lannister no pasa el mejor momento de su vida y pese a todo sigue demostrando su valía ante cualquier adversidad.
  • Davos Seaworth: Convertido en uno de los pocos sobrevivientes de la batalla en las costas de Desembarco del Rey entre las huestes de Joffrey y Stannis, Ser Davos regresa a Rocadragón para encontrarse primero con que es culpado de traición, con la posible sentencia de muerte para su persona y luego ser milagrosamente perdonado por su rey y con el objetivo de que le rinda un mayor servicio que antes.  Davos recela como nunca de la sacerdotisa Melissandre y hará todo lo posible por proteger a Stannis Baratheon de su influjo, de modo que el monarca realice lo que es correcto.
  • Sansa Stark: En la corte del rey Joffrey, quien fuera una ingenua jovencita hasta que conociera la verdad acerca del mundo, debe seguir pasando por un montón de penurias, entre ellas casarse contra su deseo (ya no con Joffrey eso sí) y aún así llega a estar dispuesta a escapar del lugar junto a ser Dontos, tal y como se lo había propuesto con anterioridad.  No obstante a la más bella de los Stark, siempre le toca vivir sometida al poder de alguien más.
  • Jon Nieve: El hijo “bastardo” de Eddard Stark primero debe hacerse pasar por un traidor a su orden de la Guardia de la Noche, para descubrir los planes de Mance Rayder y sus salvajes, quienes quieren invadir los Siete Reinos.  Su tarea se le complica cuando se involucra sentimentalmente con una mujer del enemigo y aún así logra salir con su deber, siendo además luego el principal artífice de la defensa del Muro por parte de la Guardia de la Noche.  Los eventos acaecidos en el tomo lo llegan a convertir en un hombre muy cotizado para las fuerzas involucradas en la guerra que se está llevando a cabo, con más de una sorpresa para el valeroso muchacho.
  • Daenerys Targaryen: Junto a su gente, le toca visitar tres ciudades esclavistas vecinas, en la búsqueda de poder para recuperar el trono que por derecho le corresponde.  Algunos de los mejores momentos de la novela transcurren como siempre, durante los capítulos dedicados a ella, con la inclusión de algunos de los personajes más curiosos y atractivos que en este tomo aparecen.  Grandes decisiones le toca tomar a Daenerys de la Tormenta y ello implicará más de un sacrificio.
  • Brandon Stark: Separado por completo de su familia tras los tristes eventos acaecidos a Invernalia en el tomo anterior, continua haciendo su viaje junto a sus compañeros, en la búsqueda del cuervo de tres ojos que se supone le será de gran ayuda.  Durante su trayecto se encuentra inesperadamente con otro importante personaje, así como con uno nuevo de inusitada presencia, si bien ambos le son favorables.  Sus capítulos en el volumen resultan ser los menos entretenidos y frecuentes en este caso.
  • Samwell Tarly: El obeso y cobarde hermano juramentado de la Guardia de la Noche y mejor amigo de Jon Nieve, contra su voluntad se va convirtiendo poco a poco en un individuo extraordinario y en un pequeño héroe.  Le toca pasar en este libro algunas de las aventuras y desventuras más maravillosas de sus páginas, teniendo que cumplir un papel fundamental para los acontecimientos que se están desarrollando.

Personajes destacados del libro:

  • Mance Rayder: El hasta su primera aparición ominoso Rey de Más Allá del Muro, resulta ser un simpático e inteligente sujeto con unas interesantes habilidades de líder, sin ápice de soberbia, ni crueldad.  Con dotes artísticas, es mucho más joven de lo que se esperaba de él, rompiéndole todos sus esquemas a Jon, al igual que gran parte de su gente.
  • Lord Beric Dondarrion: Con anterioridad un apuesto caballero, no ha perdido su nobleza de corazón, pese a que ahora su aspecto físico llega a ser bastante diferente de lo que Arya recordaba de él, una vez que sus caminos se cruzan.  Lo que le ha pasado a este valeroso hombre, resulta ser uno de los hechos más extraordinarios del libro, siendo además su persona uno de los personajes más interesantes a lo largo de sus más de mil páginas.
  • Toros de Myr: Sacerdote de la misma divinidad de Melissandre, con la diferencia de que éste resulta ser un sujeto mucho más agradable y bondadoso, como también justo; al igual que Melissandre, posee increíbles poderes, los que ha usado para ayudar a su amigo y señor Dondarrion de una forma inesperada.  Antiguamente fue un hombre obeso y de aspecto imponente y en la actualidad se le ve desgarbado.  Acostumbra a usar espadas llameantes.
  • Lysa Arryn: Hermana de Catelyn, en su juventud fue una mujer bella infelizmente casada por conveniencia con un hombre que bien podría haber sido su padre o quizás hasta su abuelo.  Esta mujer apareció en Choque de Reyes y desde aquel entonces se pudo apreciar su personalidad sicótica; durante su primera aparición, ya se le había visto con sobrepeso, pero durante los eventos de Tormenta de Espadas se encuentra verdaderamente obesa y más loca que nunca; además en este tomo nos enteramos de su amor enfermizo por Meñique, el confabulador miembro del consejo del rey del Trono de Hierro y de su participación en eventos pasados de gran relevancia.  Su único hijo es un malcriado y desquiciado niño de cerca de 10 años.
  • Lord Oberyn Martell de Dorne: Atractivo, inteligente y belicoso hombre que llega en representación de los suyos a Desembarco del Rey, siendo su familia enemiga de los Tyrell, los nuevos aliados de los Lannister ahora que piensan casar a lady Margaery Tyrell con Joffrey.  Oberyn es famoso tanto por sus dotes para la batalla, como por sus conocimientos en venenos y su gusto por el sexo (supuestamente es bisexual).  Quien debe recibirlo junto a su gente antes de llegar Desembarco del Rey, es nada menos que Tyrion, con quien llega a crear una rara relación.  Su mayor deseo es que se haga justicia a su hermana y sobrinos que murieron a manos de los Lannister y su secuaz Gregor “La Montaña que Cabalga” Clegane, durante el destronamiento del rey loco Aerys.
  • Ygritte: Guapa y sexy “mujer libre” “besada por el fuego”, o sea, pelirroja, de la cual se enamora contra su voluntad Jon Nieve.  Es una guerrera formidable y una mujer que no duda en conseguir lo que desee.  Hace su primera aparición en la saga en el tomo anterior, pero acá es cuando es realmente desarrollada como personaje.  Uno de sus mayores deseos es conocer los castillos detrás del Muro.
  • Arstan Barbablanca: Anciano misterioso y sabio que sirve de escudero al guerrero eunuco Belfas el Fuerte, uno de los lacayos de Danaerys; ésta le llega a tomar aprecio, contra los deseos de su primer al mando, Jorah Mormont, quien le asegura que el hombre esconde un gran secreto (es así como una vez rebelado éste, resulta ser otra de las grandes sorpresas del libro.

Ilustración del libro donde se ve a Sam enfrentándose a uno de los muertos reanimados
por los Otros.




[1] El mejor ejemplo de ello lo podemos encontrar en el célebre Carmina Burana del compositor Carl Off que recoge estas obras musicales populares.

domingo, 14 de julio de 2013

Un Curioso Apocalipsis.


     El fin del mundo, o mejor dicho el término de la Humanidad, siempre se ha pensado como un evento devastador, una catástrofe producida con rapidez y capaz de hacer desaparecer a la sociedad humana en muy poco tiempo.  Numerosas historias, algunas religiosas y otras claramente ficcionales y/o literarias, se refieren a grandes inundaciones (como cuentan varios mitos acerca del diluvio), terremotos, lluvias de meteoritos, glaciaciones, un gran incendio, radiación nuclear producto de alguna guerra, contaminaciones varias, plagas y enfermedades apocalípticas y ya más dentro del terreno de la ciencia ficción, invasiones extraterrestres y la amenaza zombie…De seguro existen otras formas más de hacer desaparecer la vida en el planeta Tierra, pero en este momento se me escapan.
    Pero fue en el “Año del Señor” de 1992, que la premiada escritora británica de novelas policiales P. D. James (Phyllis Dorothy James) publicó su primera incursión dentro del género de la ciencia ficción: Hijos del Hombre, una impactante y emotiva obra ambientada en un futuro cercano, donde la autora (apodada cariñosamente como La Dama del Crimen y a quien la Corona Británica le concedió el título nobiliario de Baronesa debido a su valioso trabajo literario) imaginó una forma mucho más sutil e incluso poética (pero no por ello terrible) de cómo acabaría nuestro mundo.
    Para hacerse una idea mejor acerca de este fin de los tiempos según P. D. James, vasta con leer las primeras líneas de su recomendable novela:

     "En la madrugada de hoy, 1º de enero del año 2021, tres minutos después de las doce, murió en una pelea en un suburbio de Buenos Aires el último ser humano nacido sobre la faz de la tierra: tenía veinticinco años, dos meses y doce días."

    De este modo a través de dicho libro, los lectores somos testigos de la desaparición lenta, pero segura de la humanidad, al ya no nacer más niños en el mundo; es así cómo la población mundial está envejeciendo y al no haber nuevas generaciones debido a una infertilidad por parte de los hombres y cuyo origen se desconoce, los que van quedando en el mundo han ido perdiendo la esperanza paulatinamente.  Por lo tanto la muerte del último ser humano en nacer, se constituye  para estos en una señal más del final que se acerca.
     El libro en cuestión resulta ser una obra de fuertes connotaciones religiosas, todo partiendo desde su significativo título y el cual corresponde a una breve cita textual sacada del Salmo 90 del Antiguo Testamento de la Biblia.  Este fragmento mencionado en la novela afirma:

    “Vuelves a convertir en polvo al hombre y dices: ¡Convertíos, hijos de los hombres!”

     De este modo la trama nos muestra que el ser humano por muy talentoso (y soberbio) que pueda llegar a ser, no es nada comparado con las fuerzas superiores a él y que tal como decían los antiguos romanos Mememto Mori (recuerda que vas a morir), o sea, la muerte nos llega a todos (y con ello, quizás, el juicio por nuestras acciones).
P. D. James.
     Cabe considerar que según la traducción y versión de la Biblia que se esté usando, los textos varían, no obstante lo destacado arriba entre comillas, es el sentido que posee la cita textual para el desarrollo de los acontecimientos de la novela.  Por ende en el libro, la humanidad debe hacer frente a su inminente desaparición y ello conlleva a una especie de crisis emocional y espiritual que llega a cambiar unas cuantas costumbres sociales, como por ejemplo el apego de la gente a sus mascotas, a tal punto de  bautizarlas y pasearlas en coches de niños.

    Otro detalle muy importante en el libro, es el hecho de que al bajar considerablemente la población mundial, su influjo sobre el ecosistema ha ido perdiendo poder, de modo que poco a poco la naturaleza ha recuperado su espacio; de este modo el nuevo mundo se ha convertido en una zona llena de verdor y donde los animales pululan sin problemas (difícil olvidar el momento en el libro, en el cual un hombre ahuyenta con lágrimas en los ojos a un cervatillo, o animal parecido, cuando éste irrumpe en su cuidado jardín y le grita que lo deje en paz, que ya pronto las tierras serán de ellos).
    Frente a un texto tan poderoso en su propuesta argumental, era factible que la empresa del cine se atreviera a realizar una versión cinematográfica de esta novela, de modo que en el año 2006 se estrenó su adaptación dirigida por el talentoso director mexicano Alfonso Cuarón (realizador de Grandes Esperanzas, Harry Potter y el Prisionero de Azkabán, Y tu Mamá También) y con un casting de grandes actores hollywoodenses, entre los que se encontraban Clive Owen, Julianne Moore y Michael Caine.  No está más decir que esta producción fue alabada por la crítica y el público, siendo nominada a un montón de premios internacionales y logrando en la historia del cine ingresar como una de las mejores películas del séptimo arte; a su vez el filme en sí mismo posee escenas de gran belleza, tanto por su cuidada dirección y fotografía, como además por una labor magnífica del departamento de arte y las mismas actuaciones de sus protagonistas, quienes en este último caso lograron darle una humanidad enternecedora a sus personajes.  En otras palabras, resulta imposible no quedar impresionados con el resultado de esta cinta, basada en un libro al cual como pocas veces se le llegó a hacer justicia en su adaptación.
    Por muy increíble que parezca, aún cuando la película de Cuarón sea una gran versión cinematográfica de un texto literario, el largometraje llega a ser lo suficientemente inteligente como para no limitarse a ser una mera copia de la obra original y presentar así sus propias innovaciones (léase cambios argumentales) respecto a cómo abordar la historia misma de Hijos del Hombre.  Esto es así, porque en la película, a diferencia de la fuente original, quienes han quedado infértiles, son las mujeres y ello hace más difícil la idea de mantener viva la especie.  Si en la novela aparece como todo un milagro la existencia de hombre que no corría con la emasculación de su género, entonces bien podía embarazar a numerosas mujeres en poco tiempo (un verdadero semental como luego él mismo se considera en el libro); no obstante ante el principio de una sola mujer fértil, esto por razones obvias retarda la situación.  Por otro lado, y mucho más dramático aún tal y como se presenta en la película, está el hecho de que el mundo reflejado en el largometraje, no es tan pulcro y pacífico como bien sucede con el texto.  Al contrario, Alfonso Cuarón, quien participó en el guión junto a al menos 4 personas más, se sirvió de las premisas del relato para abordar temáticas sociales como la contaminación, el racismo y la intolerancia, la represión política, el terrorismo y otros temas relacionados, de modo que el filme se encuentra ambientado en una Inglaterra que pasa por una especie de estado opresivo totalitario (antiutopía) y que ha cerrado sus puertas a los miles de emigrantes que desean traspasar sus fronteras; por ende en la cinta se puede ver cómo esta Inglaterra apocalíptica mantiene a sus extranjeros en verdaderos guetos,  propios de un país tercermundista o de una nación en guerra.  Por lo tanto el mundo de Hijos del Hombre es en la película un lugar lleno de violencia, basura, polución, tonos opacos, pobreza y miseria y donde solo unos pocos privilegiados pueden contar con la tranquilidad, la paz y un lugar digno para vivir.
Alfonso Cuarón.

    En la cinta, el guapo actor Clive Owen interpreta al protagonista, un hombre quien lleva el simbólico nombre de Theo (en antiguo griego corresponde a Presencia de Dios), el cual debe cumplir la loable labor de ser el guardián de una mujer embarazada; ésta resulta ser una emigrante de raza negra, algo irónico considerando que sea una de estas personas oprimidas y despreciadas por el gobierno, la única alternativa para la esperanza de la humanidad.  En su juventud Theo había sido un sujeto de fuertes convicciones políticas de izquierda, todo un activista, pero la dureza de la vida lo hizo perder las fuerzas de sus convicciones, hasta que el azar, el destino o la misma Providencia lo llevan a honrar su nombre y a convertirse en el héroe que por años había relegado de su persona.  Luego a lo largo de su periplo junto a la futura madre, Theo llega a un punto en el cual descubre que es solo gracias a la recuperación de su espíritu de sacrificio, que la empresa que se la ha encomendado puede salir a flote.  A su vez durante su odisea, que llega a ser tanto física como espiritual, Theo y su compañera, llegan a aprender el verdadero significado de la bondad de la gente, muchos de ellos verdaderos desconocidos, como también a apreciar la confianza; es así que durante la travesía dicha travesía, irán apareciendo personajes que aún en sus propias flaquezas, llegan a ser una bendición para los dos fugitivos.  Llama la atención que a lo largo de toda la cinta el rostro del actor principal, está marcado por una honda pena, con una mirada triste que incluso en el afiche es destacada, lo cual contrasta con la imagen habitual de galán de Clive Owen (el personaje es presentado al principio de la cinta como un funcionario público derrotado, un burócrata gris más, hasta que nos vamos dando cuenta de quién se oculta bajo tal pusilánime facha).
     Alfonso Cuarón dirige su película con una maestría soberbia, logrando crear momentos que bien llegan a sacar lágrimas a sus espectadores.  Todo esto se puede apreciar en el trabajo con los exteriores, estableciendo una fuerte contraposición entre el mundo natural y el devastado mundo de los hombres; lo anterior en todo caso gracias a que el director resultó estar bien acompañado por la fotografía y con ello pudo presentarnos un mundo verosímil tan cercano a las realidades sociales de muchos pueblos que en la actualidad sufren la guerra y la pobreza.   Para completar la idea de lo maravilloso que resulta ser ver esta verdadera joya del cine actual, una de las escenas más sobrecogedoras de la cinta resulta ser cuando Theo y Kee (la futura madre) deben escapar de una zona de guerra y toda esta parte Cuarón la filma usando una sola cámara, en mano tal y como un documental, usando en parte la cámara lenta, todo cuando los que rodean a los protagonistas descubren que hay un recién nacido entre ellos; el efecto que provoca en las masas este bebé, llega a ser inolvidable y ello el director lo muestra como algo casi sobrenatural.
     La cinta termina con Theo y Kee en el mar encima de bote y en dirección hacia un lugar mejor, lugar que como en muchas historias, no solo resulta ser la fuente de la vida, si no que simboliza la esperanza.  Por último, ya en los créditos, las risas y las voces de los niños ausentes, nos dejan con la imagen mental de que quizás la raza humana pueda llegar a tener una nueva oportunidad (las voces infantiles quiebran la desolación dejada por la escuela abandonada vista durante el transcurso del filme).
     Por último, para quien quiera leer tanto un buen libro de ciencia ficción, como para quien desee ver una película estremecedora del mismo género, Hijos del Hombre en sus dos formas resulta ser una obra de arte de esas que uno luego llega a agradecer haber leído y visto; a su vez tanto el libro como la película son títulos valiosos en sí mismos, destacando eso sí el hecho de que el filme logra tal autonomía de la novela que fue su inspiración, que lo hace sobresalir de entre muchas adaptaciones francamente poco originales de obras de la literatura.  Tampoco se puede dejar de lado que tanto para el lector, como para el espectador, Hijos del Hombre no solo consigue entretener, si no que además llevarnos a la reflexión sobre nuestro papel en el mundo y qué es lo que queremos para quienes vengan después de nosotros.   

Uno de los momentos más impresionantes
del bello filme de Alfonso Cuarón.

martes, 9 de julio de 2013

Un origen alternativo para Batman: Tierra 1.


     En 1987 el famoso dibujante y guionista de cómics estadounidense Frank Miller escribió el cómic de Batman definitivo a la hora de contar sus orígenes, pese a que el personaje ya llevaba cerca de medio siglo de vida.  Fue así como en una miniserie de 4 números titulada Año Uno, bellamente dibujada por su colaborador David Muzzuccelli (con quien ya había realizado una importante etapa en Daredevil para Marvel), el caricaturista de cómics gringo más adaptado audiovisualmente hoy en día, tomó para sí la mitología del llamado Caballero de la Noche y a una gama de sus personajes más populares, dándole un génesis que hasta hoy en día es considerada la piedra angular de los primeros años del popular vigilante de Ciudad Gótica (de hecho esta obra fue la que se usó como fuente de inspiración para la ya archicomentada película Batman Inicia de Cristopher Nolan) ;  es así como la influencia de Año Uno llega a tal punto que incluso hoy en día, cuando ya hace casi dos años se reinició el universo DC, se respetó la continuidad del encapuchado acerca de su historia, teniendo siempre como referente esta clásica novela gráfica, mientras que con otros personajes emblemáticos de la compañía, tales como Superman y la Mujer Maravilla se partió desde cero.  
Famosa portada del ya mítico
primer número de "Año Uno"
    Cuando apareció el cómic mencionado, DC estaba empezando lo que se llamó universo DC postcrisis, en referencia a la célebre macrosaga Crisis en las Tierras Infinitas y donde la empresa pretendía reorganizar sus revistas para crear un solo universo coherente donde alinear a sus cientos de personajes.  Esta continuidad duró hasta julio de 2011, cuando otro evento de características “cósmicas” dijo adiós al universo postcrisis y permitió el inicio de lo que llamaron Los Nuevos 52, de modo de revitalizar sus ficciones para los nuevos tiempos. 
    Si volvemos atrás en el tiempo, mientras el universo postcrisis estaba en su apogeo, aparecieron una serie de revistas, one-shot (cómics de un solo número), novelas gráficas y miniseries que contaban historias alternativas de los personajes DC, a veces muy alejadas de la continuidad, muchas de ellas hoy en día consideradas verdaderas obras de arte.  Estos cómics que reinterpretaban a los superhéroes DC se encontraban bajo el sello Elseworlds (Otros Mundos) y entre ellos desfilaron títulos tan memorables como Ka-L (un Superman que calló a la Tierra en plena Edad Media, de modo que la legendaria espada Excalibur fue hecha con el metal de su nave), Bala Rasante (a Superman le toca vivir la vida de Batman, puesto que el pequeño Kal-El fue adoptado por los Wayne y luego es él quien se transforma en el Caballero Oscuro, por lo tanto éste posee superpoderes a diferencia del Batman original), Kingdom Come (en un futuro cercano los hijos y seguidores de los superhéroes clásicos dominan la Tierra y se ha instaurado una especie de antiutopia), Lluvia Roja (para un mundo dominado por Drácula y sus vampiros, solo Batman es la única esperanza)…La lista es demasiado extensa y la tentación de seguir nombrando títulos es grande, pero éste no es el tema que hoy me mueve a escribir.   Lamentablemente por mucho que el sello Elseworlds haya otorgado tantas divisas, cuando comenzaron Los Nuevos 52 DC pareció olvidarse de ellos y tan solo en junio del año pasado salió una nueva historia alternativa (bueno, aparte de las dedicadas a La Sociedad de la Justicia y donde el primer Linterna Verde, Alan Scott de la llamada “Edad de Oro” de los cómics, acá es gay), si bien para nada fue bajo el sello mencionado.   Por otro lado, aún cuando se estaba en el universo postcrisis, habían aparecido historias alternativas que bien no llevaban el característico símbolo de Elseworlds; esto fue lo que pasó con Superman all Star, Batman all Stars, Superman: Derecho de Nacimiento y Superman: Orígenes Secretos.  A su vez en el año 2010 surgió la que hoy es considerada una de las obras en torno a Superman más bellas escritas e ilustradas: Superman: Tierra 1, escrita por uno de los grandes guionistas de cómics, televisión y cine, Joseph Michael Straczynski (creador de la serie de televisión de ciencia ficción de culto Babilonia 5 y responsable de una de las mejores etapas de Spiderman) y dibujada por Shane Davis.  Como ya había pasado con las mencionadas Derecho de Nacimiento y Orígenes Secretos, Tierra 1 contaba otra vez el origen del primer superhéroe de la historia y de una forma bastante novedosa por cierto.  Pues bien, tras el éxito de la obra de Straczynski y Davis, era de esperar que hubiera un Batman para esta llamada Tierra 1 y así fue como ya iniciados hace rato Los Nuevos 52, el año pasado en julio fue editado por primera vez la versión dedicada a Batman dentro de este particular universo.
"Luz de Gas": donde un Batman
del siglo XIX debe enfrentarse nada
menos que a Jack el Destripador.
    Escrita por Geoff Johns (hoy en día uno de los “pesos pesados” de DC y uno de sus hombres más importantes a la hora de tomar decisiones en la editorial) y dibujada con maestría por Gary Frank, Batman: Tierra 1 reinventa de una forma impresionante al encapuchado, contando detalles increíbles acerca de su niñez y sus primeras aventuras (o más bien desventuras) como justiciero.  Tal como esta dupla ya había hecho antes con Superman: Orígenes Secretos, en Tierra 1 se valen de algunos de los personajes más recurrentes en la revistas del superhéroe, pero otorgándoles una dimensión nunca antes vista y en muchos casos con serias diferencias a lo planteado en los cómics de la continuidad. 
    En la novela gráfica además de salir obviamente Bruce Wayne/Batman, aparecen sus padres, Alfred Pennyworth, Harvey Dent (la primera identidad de Dos Caras y que en esta historia posee una hermana gemela, con lo que en ello se juega con su dualidad), James Gordon, Bárbara Gordon, Harvey Bullock, Lucius Fox y el Pingüino.  El modo en que todos estos son utilizados por el guionista resulta ser más que interesante, puesto que la mayoría de ellos difiere en puntos radicales de lo que los conocedores de los personajes estamos acostumbrados.
    Primeramente el Bruce Wayne proyectado en sus páginas, parte como un muchachito caprichoso, quien en la novela gráfica en cierta medida es responsable de la muerte de sus padres, razón por la cual a lo largo de la miniserie parte con un sentimiento de culpa que lo marca más que al Bruce Wayne al que conocemos.  Es así cómo su ira y su deseo de venganza para con los criminales, lo obnubila a tal punto que llega a cometer graves errores en sus andanzas, puesto que más que sabiduría y habilidad a la hora de enfrentase a sus enemigos, lo que le sobra es pasión y torpeza.  Un detalle fundamental en este Batman, es que los artistas no lo representan acá con sus característicos ojos blancos, los que bien le dan su atmósfera ominosa propia de una criatura de la noche al superhéroe; por lo tanto al permitir ver sus ojos tras la máscara de murciélago, esta historieta muestra a alguien mucho más humano y cercano al público general, alguien que pese a esconderse detrás de un disfraz sigue siendo un ser imperfecto como todos nosotros (y que no obstante lucha contra sus debilidades en pos de su sueño, de modo que gracias a este alzamiento sobre sus imperfecciones lo hace más admirable frente al resto de los individuos). A su vez este Batman no posee la preparación multidisciplinaria de la que hace gala en la continuidad DC, puesto que en este mundo no se preparó con el mismo celo desde pequeño, ni viajó por todo el planeta en busca de la iluminación y el conocimiento adecuado para transformarse en el vengador de sus padres.  Un importante detalle de esta reinterpretación es cómo muestran que le llega la inspiración al joven Bruce Wayne  para asumir el tótem del murciélago, relacionándolo con los antecedentes históricos de su familia.
El guapo Geoff Johns.
    En cuanto a los padres de Bruce Wayne/Batman, el gran Geoff Johns tuvo la genial ocurrencia de ligar a la madre de éste a otra familia ficticia de importancia dentro del universo ficcional de DC: los Arkham, casta que según los cómics fue otra de las fundadoras de Ciudad Gótica y de la cual uno de sus miembros creó el famoso manicomio de Arkham (en la actualidad este personaje de la familia Arkham  protagoniza junto al famoso cazarecompensas de rostro desfigurado, Jonah Hex, un título en plan viejo oeste ambientado en el siglo XIX, en la misma Ciudad Gótica de Los Nuevos 52).  De este modo Marta Wayne es en Tierra 1 una mujer abrumada por el fantasma de la locura que ha pendido en su familia durante décadas; es así como ante tal hecho, se vuelve a abordar el tema de la supuesta personalidad paranoica de Batman, que tantos autores han postulado debido a su especial personalidad (como referente de ello, es recomendable leer la multipremiada novela gráfica Arkham Asylum de Grant Morrison y Dave Mackean, así como las miniseries JLA: Torre de Babel y Cuenta Atrás a Crisis Infinita: El Proyecto OMAC); por ende el Batman de Tierra 1 se muestra claramente como un individuo con severa tendencia a los trastornos mentales.
     Otro gran cambio que “sufren” nuestros queridos personajes de las historietas de Batman, corresponde a la representación que se hace en esta obra del mayordomo y figura paterna de Bruce Wayne/Batman, quien en esta versión es un ex-marine, amigo y socio del padre del protagonista.   De este modo su aspecto físico difiere del Alfred conocido, usando esta variante una muleta, pero aún así conociendo un montón de técnicas de defensa personal que lo convierten en un contrincante mortal, nociones que enseña a su discípulo y protegido.  Además este Alfred no posee el aire intelectual inglés del cual es famoso el personaje original, ni su habitual ironía, no obstante no deja de ser en Tierra 1 alguien carismático pese a su carácter más parco.
     En cuanto al James Gordon de esta realidad, éste resulta ser alguien con cierta ambigüedad moral, la cual lo hace ser sospechoso hasta que ya en el segundo tomo de la miniserie se descubre la razón de su actitud cobarde y de este modo logra redimirse.  Su aspecto más introvertido y reticente, contrasta acá con el del Harvey Bullock de estas páginas; a diferencia del obeso y poco agraciado policía de la otra Ciudad Gótica, el Bullock que aquí aparece es un atlético, apuesto e idealista agente recién llegado a la ciudad y que con su espíritu emprendedor inspira al más experimentado y temeroso Gordon.
     El otro personaje que destaca en este cómic es el Pingüino, a quien la pluma de Johns lo convierte en el corrupto alcalde de Ciudad Gótica, idea que rememora al Pingüino de Batman Returns de Tim Burton.  Este villano en la miniserie no puede ser más cruel, ni más mafioso, careciendo en todo caso de la elegancia del Pingüino al que estamos acostumbrados (que incluso llega a ser agradable) y preponderando en esta versión sus aspectos más malignos.

     Resumiendo, Batman: Tierra 1 resulta ser una novela gráfica de gran calidad, con momentos increíbles y dibujada, como coloreada, con una exquisitez que ojalá todos los cómics fuesen iguales; el trazo de Frank es preciosista y preocupado por los mínimos detalles, mientras que la historia retomada por Johns es en verdad ingeniosa, de modo que le insufla nueva vida a este clásico (y amado) superhéroe.  Es de esperar que en algún momento el Batman de Tierra 1 se cruce con el Superman de dicha continuidad… ¡Y entonces qué geniales historias se contarán!

Arte de "Batman: Tierra 1" donde se puede apreciar a Alfred.
Otra preciosa viñeta de esta inolvidable novela gráfica.

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