miércoles, 11 de marzo de 2026

¿Woke o mejorado? (I)

 


    Para Navidad de 2023, justo al final del año de la conmemoración de los sesenta años de Doctor Who, se estrenó La Iglesia en Ruby Road, un especial que significó la primera aventura en solitario del nuevo Doctor, el Décimo Quinto del show (dejando de lado a la Doctora Fugitiva y a la encarnación de John Hurt, que, aunque son canon, no se consideran en la numeración de regeneraciones).  Asimismo, el responsable del regreso a la televisión de este título, Russel T. Davies, siguió como showrunner y principal guionista (que, no olvidemos, retomó este cargo tras casi dos décadas alejado del programa).
   El nuevo Doctor viene a ser el segundo de tez morena, luego de la mentada Doctora Fugitiva, siendo interpretado con mucha simpatía por Ncuti Gatwa.  No olvidemos que conocimos esta encarnación en el tercer y último especial dedicado al Décimo Cuarto Doctor, historia en la cual el moreno Señor del Tiempo apareció de forma muy sui generis.
   Interpretado con mucha simpatía por el mencionado actor, corresponde a una versión del personaje que ha provocado bastante polémica e incluso división entre los seguidores acérrimos al show: No por su color de piel (que ya sabemos que alguien de su especie, puede regenerarse bajo cualquier aspecto humano), sino por su conducta tan queer, o sea, gay; pero esto haciéndose mucho más evidente, que en otros tipos de homosexuales (o sea, no es del tipo masculino como se vio en un episodio de la temporada décimo tercera) y ello, tan solo en este mentado especial navideña, o se hizo presente cuando, para escándalo de muchos, vimos a nuestro héroe... ¡Bailando muy alegre con falda junto a otros hombres!
   Davies es gay declarado y bien se podría afirmar que se convirtió en un proselitista de las minorías sexuales, lo que se desató cuando retomó su cargo en Doctor Who (la hija trans de Dona Noble y la justificación para explicar por qué razón, la primera pudo sobrevivir al "mal" que la aquejaba, fue considerado como algo demasiado forzado).  Así fue que para esta temporada y la siguiente, nos entregó a un Señor del Tiempo que ahora no solo vestía de forma más "atrevida" (nunca antes un Doctor había mostrado tanta "carne"), sino que ahora hacia evidente su sexualidad, algo que no se había apreciado en sus anteriores encarnaciones.
    Algunos sostienen que este Doctor llora mucho (y es cierto, lo hace en casi toda la temporada que ya me vi); también que es cobarde, pues escapa del peligro cuando considera que la amenaza lo supera (solo una vez, me parece, puede ser cierto esto).  La verdad es que, respecto a lo primero, en una pura ocasión, recuerdo, pasó eso y no fue algo motivado por la pena (como ha sucedido hasta ahora con el presente Doctor), sino que ocurrió en un estado emocional mucho más complejo.  Y en cuanto a la hora de enfrentar grandes peligros, hasta ahora todos los Doctores fueron bastantes osados, como para nunca demitir de sus obligaciones... Pero resulta que se olvidan de dos detalles muy importante, que bien podrían justificar la conducta de esta encarnación.
   En primer lugar, vez que el Doctor toma un nuevo cuerpo, su personalidad cambia y ello se puede apreciar por uno que otro detalle: Como que el Undécimo Doctor era muy juguetón, que el Duodécimo pasó por una especie de depresión en su primer año (que lo volvió alguien cascarrabias) y que la Doctora era una persona muy empática y dulce; por lo tanto, que este más nuevo Doctor fuese "así" no es comprensible.   Por otro lado, algo tan dramático como su particular origen, que lo diferencia de sus otras identidades, bien podría explicar su conducta tan emotiva y extrovertida, que lo suyo resulta ser casi un nacimiento y que lo vuelve un ser nuevo completamente hasta cierto punto.
   Cabe mencionar que el Doctor de esta temporada y la siguiente (pues, lamentablemente, solo estuvo dos años en la serie, tengo entendido por motivos personales) tuvo en su primer año a una companion bastante querible: La joven Ruby Sunday, una chica con una historia personal muy interesante y un misterio que formará parte de un arco argumental importante, para el desarrollo de la temporada décimo tercera.  Lamentablemente, Ruby solo será companion oficial ese primer año (tremendo desperdicio ¿No?).
    Pese a lo que opinan muchos, por mi parte he encontrado potente esta primera temporada y me ha llamado positivamente la atención el discurso de crítica social suya, así como sus poderosas metáforas, algo propio de la ciencia ficción más adulta y que al menos, en el primer caso, no se apreció mucho en temporadas anteriores.   Por lo mismo, porque me ha parecido estupendo este año, lamento que sea tan breve, lejos el más corto de toda la etapa Moderna: Pues, aparte del especial de Navidad, solo cuenta con 8 capítulos.
   Se me estaba olvidando, cambió y mejoró la presentación de los créditos de apertura, incluyendo la versión del famoso tema de la serie (que, menos mal, también regresó Murray Good para encargarse del apartado musical, algo que sucedió a partir del primer especial de los sesenta años).  En ambos casos, créditos y música, se volvió algo más elaborado, luego del período más "mínimalista” de la época de la Doctora.
   Y ahora les hablaré de sus episodios.

 
0.  La Iglesia en Ruby Road
 
   El Doctor conoce a Ruby justo en Navidad, enfrentándose ambos a una especie de duendes que están raptando bebés para... ¡Comérselos! Asimismo, la muchacha está pasando por una racha de mala suerte inusual y solo nuestro héroe puede ayudarla.
   A partir de este capítulo 0 nos enteramos de las especiales circunstancias que rodean a Rudy, la misteriosa manera de cómo fue adoptada, siendo una recién nacida (por una dulce madre sustituta y con una desagradable abuela-al menos para mí-adoptiva) y la rareza respecto a la nieve, que cae en su presencia en ciertos momentos (incluso en lugares cerrados).
 
1. Bebés Espaciales
 
   Las "guaguas", como les llamamos en Chile, vuelven a ser fundamentales en una historia de esta temporada, aunque esta vez de una manera muy especial.   El Doctor y su nueva amiga viajan al espacio (¿Y al futuro también?) donde llegan a una estación tripulada por... ¡Bebés superdotados! Los pequeños hablan y varios conocimientos avanzados, usando unas especies de sillas con extensiones a manera de brazos metálicos, que les permiten manejar la estación; no obstante, siguen siendo criaturas inocentes, que requieren amor, de modo que cuando llega ese par de adultos los acogen felices.  Pero no todo podía ser tan bonito y es que un espantoso monstruo ronda allí, al que le temen las crías y del cual hay que protegerlas, ya que la bestia se ha descontrolado.
   Una hermosa entrega al más puro loco estilo de Doctor Who y que saca lo más bizarro- que tan bien le sale- a Davies cuando no quiere ser woke.
 
2. El Acorde del Diablo
 
    Les voy a hablar de, al menos para mí, uno de los capítulos más maravillosos de este show que tanto amo.
   Ruby y su compañero llegan a la Inglaterra de los años sesenta, con la intención de conocer a los Beatles; sin embargo, la experiencia resulta ser más que frustrante, puesto que su arte que se sabe debía ser extraordinario, se escucha como algo de lo más burdo y carente de talento ¿Qué ha pasado? Pues que, tal como pudimos presenciar en el genial prólogo a esta historia, un nuevo villano ha aparecido para creer un verdadero desastre a niveles espantosos.  La historia ha sido cambiada y los efectos en cadena han creado una nueva realidad, en el que la gente no es feliz porque... ¡El poder de la música y su belleza ya no está permitido!
   Nuestros aventureros se enfrentarán a un nuevo villano llamado Maestro (no confundir con el Señor del Tiempo The Master), quien en cada aparición suya se "robará la pantalla", puesto que cada intervención suya, resulta una verdadera delicia para los sentidos.
    La confrontación implicará cantos y bailes.
   Cabe mencionar que el actor a cargo de este nuevo rival, de quien realmente espero más a futuro, es un célebre drag queen y quien no solo canta hermoso, sino que otorga a su personaje un desplante encantador con su histrionismo tan queer.
    Que se haya desencadenado el orgullo LGTB de Davies eso es evidente, pero nadie puede negar que para esto tremendo capítulo, bien se logró hacer de ello algo digno de los mejores aplausos.
 
3. Bum
 
     Los amigos han llegado a un planeta que es escenario de una guerra sin sentido, en la cual los combatientes se juegan sus vidas por ideales que ni siquiera valen la pena y el heroísmo se premia solo con miseria y muertes atroces. Es entonces que el Doctor descubre qué está pasando y acá es cuando la crítica social vuelve a tomar valor en Doctor Who, algo que se agradece.
    Atentos a ciertos robots que aparecen aquí, donde se introduce la figura de una misteriosa anciana, que dará pie a otro de los grandes arcos argumentales de esta temporada.


                                                              Intro de la temporada 14

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