sábado, 1 de mayo de 2021

Cuatro nuevas oportunidades para amar al Tío Steve (III).

 

4. La Rata.
 
    Un profesor universitario de literatura y escritor con cierto prestigio, gracias a unos cuantos cuentos publicados, está dispuesto a escribir de una vez una novela, luego de dos intentos fallidos que lo llevaron a sendas crisis nerviosas; para conseguir su objetivo, acuerda con su esposa irse a pasar solo una breve temporada en una cabaña, aislado del mundo, de modo de dar rienda suelta a su creatividad...Pero una tormenta que se avecina y otros pormenores amenazan con privarle de sus sueños y de ese modo asistimos a la lucha interna del protagonista para conseguir lo que quiere, donde su voluntad y también sus obsesiones lo llevan a ir en contra de la cordura.
     No es la primera vez que King aborda el proceso creativo literario como un parto, retratando a los escritores cual personajes erráticos (recordemos sus cuentos La Balada del Proyectil Flexible y Dedicatoria, sin dejar de mencionar una de sus novelas más famosas, El Resplandor y su libro La Mitad Siniestra).  A todo esto, el Tío Steve le agrega un raro elemento sobrenatural, donde nuestro escritor vuelve a homenajear ese clásico cuento de terror La Pata del Mono de W. W. Jacobs que tanto le gusta; por lo tanto, esta historia tiene esa carga moral que hace referencia, por un lado, a la idea de que tengamos cuidado con lo que deseamos y, por otro, con la invitación a meditar sobre qué estamos dispuestos a hacer/arriesgar para conseguir nuestros deseos (y qué tanto son morales o no dichas acciones que realizamos para ello).
     Nuestro autor, como siempre, logra crear la atmósfera opresiva para hacernos sentir el agobio de los personajes y así mismo crear a estos últimos con gran realismo, pese a lo sobrenatural que pueda incluir al respecto; asimismo, una vez más hace uso del clima invernal para llevarnos a estos terrenos pesadillescos donde nieve, lluvia y viento son las manifestaciones físicas de la confrontación final en la que se encuentran los personajes.
    Pese a todo, esta no es una historia perfecta y puede decepcionar a muchos, en especial porque el elemento fantástico (bien pobre o escaso como en el caso de las otras novelettes que comprenden este tomo de 4 novelas cortas) se hace inverosímil; en ese caso, hubiese sido mejor que todo hubiese sido producto del estado febril del protagonista y su mismo destino final hubiese sido diferente.  Por lo tanto (y creo que soy objetivo), este es el texto más débil de la recopilación, que mejor el Rey del Terror hubiese puesto otra de las historias en su lugar, para acabar con mejor sabor de boca sus páginas.


 
Notas finales tras leer La Sangre Manda.
 
    Por mucho que me gustaron El Teléfono del Señor Harrigan y La Vida de Chuck, por no dejar de mencionar todo lo que me encantó La Sangre Manda, me parece que esta es su colección de novelas cortas menos potente ¿Las razones? Las anteriores están lejos mejor armadas, tanto en la calidad literaria de las obras que las conforman por separado, como en el conjunto que llegan a formar (Las Cuatro EstacionesCuatro después de Medianoche, Corazones en la Atlántida y Todo Oscuro sin Estrellas); quizás sea un tema de gustos, en todo caso, que salvo la aventura de mi querida Holly, el resto carece de lo extraordinario en su máxima expresión (fantástico o no) que uno esperaría de alguien como el Tío Steve.  Al respecto, bien se puede decir sin menosprecio del volumen y de la mayoría de los relatos que lo componen, donde juntamente la dosis de violencia y lo sobrenatural están reducidas para primar otros aspectos (¿La carga emocional de los personajes y sus relaciones interpersonales, tal vez en vez de primar la oscuridad misma que yace dentro de cada uno de nosotros o la amenaza de tipo sobrenatural que nos acecha?) o solo por maña de su autor (que está en su derecho en todo caso).  En todo caso, recomiendo el libro, pero no para empezar a leer a King, sino que una vez ya conocido y reconocido su talento como gran escritor que es.  Por mi parte, espero en un futuro cercano una nueva antología de estas características o de relatos breves, que al respecto el Tío Steve no nos falla con su productividad y eso que hoy en día tiene más de 70 años.

 


4 comentarios:

  1. Coincido. Si bien es un buen libro, que se deja leer con facilidad y con momentos de muy alta calidad, en líneas general, es las más "floja" antología de novelas cortas de King, por debajo de Las Cuatro Estaciones, Cuatro Después de la Medianoche o Todo Oscuro, Sin Estrellas. El cierre, con La Rata, no deja un buen sabor como el arranque del libro.

    Saludos,
    RICARDO

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    1. Qué interesante un mejor experto que yo en materia kingniana tenga la misma impresión respecto a este libro; de seguro lo que se nos viene del Tío Steve nos dará muchas más gratas sorpresas.

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  2. Una lástima que el cierre no haya sido de lo mejor. Aun así quisiera leer el relato que da nombre al libro.

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    1. Espero con ansias tus opiniones respecto a esa gran historia.

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